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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2008.

LIBROS Y BIBLIOTECAS ESCOLARES EN ALBACETE Y LA GLORIA (Colombia)

He vuelto de Albacete. El pasado 31 de octubre, en el CEP de la capital castellano-manchega se celebraba la “II Jornada Provincial de Bibliotecas Escolares”, con el objetivo de “intercambiar experiencias y propuestas para dinamizar y organizar la Biblioteca Escolar”.

 

Ese día, viernes por la mañana, presenté dos ponencias en el encuentro, al que asistieron responsables de bibliotecas escolares de la provincia. En la primera, entre las 9´30 y las 11´30 de la mañana intenté centrarme en la trayectoria de trabajo llevado a cabo en la biblioteca escolar de mi colegio, desde 1988 hasta la actualidad: 20 años ya de acción modesta, imperfecta pero ininterrumpida, lo que probablemente le dé un valor añadido. Para completar, un rápido vistazo a mi blog (http://gurrion.blogia.com) para mostrar algunas de sus potencialidades, relacionadas con la lectura, la reflexión, la escritura y la comunicación…

 

Tras el descanso, en la segunda ponencia, me dediqué a presentar materiales realizados que tuviesen que ver con las cuatro tareas fundamentales que yo creo deben abordarse desde la biblioteca de un centro escolar: el fomento de la lectura, el apoyo y animación a la escritura, la práctica de la educación documental y la dinamización cultural del centro y del entorno escolar

 

Esto que es muy fácil decirlo, no resulta nada fácil llevarlo a la práctica: cuadernillos de trabajo diseñados para realizar determinadas actividades con continuidad en el tiempo; libritos de diversas formas y tamaños realizados a partir de las respuestas a una pregunta o tras recoger datos de fuentes orales o como resultado de diversas técnicas de composición poética o de escritura creativa; repertorios alfabéticos para practicar el uso de diversas fuentes documentales; materiales de acompañamiento en algunas actividades organizadas desde la B.E.; boletines informativos; materiales-recuerdo que estimulen la relación afectiva entre usuarios y biblioteca; artículos-resumen para contar e intercambiar experiencias; guías de lectura; … Todo lo señalado y algunos otros documentos fueron pasando de mano en mano y de ojo en ojo, y si fuera posible,  de corazón a corazón, para estimular en los presentes el ánimo que es necesario para variar nuestras prácticas pedagógicas y descubrir nuevos territorios imaginativos, nuevas maneras de abordar algunos temas, nuevos caminos por los que transitar de una manera más sugerente e innovadora…

 

Cuatro horas de trabajo intenso y de “sudar la camiseta”, para mostrar un amplio repertorio de actividades, de materiales y de realizaciones prácticas en torno a los libros, a la lectura, a las fuentes documentales, a la biblioteca escolar, etc. Hubo debate e intercambio de opiniones sobre algunos aspectos y hubo, como casi siempre, menos tiempo del necesario, quedando muchas cosas por decir. Por mi parte, agradecimiento por la numerosa asistencia y por el respeto mostrado, a todas las personas que estuvieron y a Silvio y Manuel, como responsables de haberme llevado hasta una ciudad desconocida para mí.

 

Por la tarde había otras personas intervinientes en la jornada que hablaban de organizar la B.E. y de Planes de Lectura. Supongo que les iría bien y que esas reflexiones deberían ayudar a lograr una mayor implantación de las bibliotecas escolares en los centros escolares de la provincia de Albacete.

 

No obstante, no sé si estas sesiones sirven para convencer a algunos indecisos, para animar definitivamente a algunas personas titubeantes ante la posibilidad de variar algo su práctica pedagógica o si, realmente, tienen pocos o nulos efectos. Uno quiere pensar que habrá alguien escuchando que se sentirá reconocido o que vislumbrará una posibilidad en la que no había pensado, en un asunto del que ya hace tiempo se escribió y se dijo casi todo. Creo que hay que hablar menos, dejar de sermonear y ponerse a trabajar con dedicación y constancia, con compromiso  y naturalidad…

 

Pues resulta que en La Gloria (un pueblecito colombiano, del norte del país) vive un maestro de Primaria (¡un colega, vaya!) que se llama Luis Soriano. Desde hace ya unos años, Luis carga cada fin de semana a sus dos burros con libros y recorre pueblos y aldeas prestándolos o leyendo en voz alta a grupos de personas (sobre todo, niñas y niños). Su iniciativa lleva el nada sugerente nombre de “Biblioburro”.

 

Dice Luis que comenzó con 70 libros, pero que ahora trajina ya  con cerca de 5.000. Esta pequeña institución fue creada por el maestro Soriano porque estaba convencido (y aún lo está) de que “poner libros al alcance de la gente que no los tiene podría mejorar esta pobre región, y tal vez incluso, Colombia”.

Soriano nunca ha salido de su país, pero sigue dedicándose a traer a su gente retazos del mundo exterior. Su proyecto ha sido elogiado por expertos en alfabetización del país y es el tema de un nuevo documental de un director colombiano. Dice el cronista de la noticia (Simón Romero) que el poblado de La Gloria está todavía más alejado del mundo que Aracataca, pueblo éste que inspiró Cien años de soledad a Gabriel García Márquez.

 

Viendo el poder transformador que la lectura tenía sobre sus alumnos, nacidos en una época de conflicto aún mayor que cuando él era pequeño, el maestro Luis Soriano, de 36 años, puso en marcha esta iniciativa que “empezó como una necesidad, después se transformó en obligación y luego en costumbre. Ahora es una institución”, añade.

 

El pequeño artículo que recoge esta iniciativa se publicó el jueves 30 de octubre de 2008 en el suplemento (de doce páginas) que encarta El País ese día de la semana y que responde al nombre de “The New York Times” porque se nutre de una selección pequeña de lo publicado durante la semana anterior en ese diario estadounidense. Yo lo leí por la tarde del viernes 31 en el tren que me llevaba a Madrid y después de la mañana de trabajo en el CEP de Albacete. Me quedé impresionado por la magnitud del esfuerzo y del compromiso, de una sola persona y en un país y una zona geográfica delicada, donde la guerrilla, los paramilitares y el ejército mantienen un pulso tremendo que tiene atemorizada a la población civil. La actividad que Luis impulsa no es sólo emotiva y necesaria, es también arriesgada y comprometida. Él ha fundado una pequeña biblioteca ambulante (y a falta del “bibliobús”, utiliza el “biblioburro”)… Quienes conocemos algo del empeño revitalizador de las Misiones Pedagógicas, que se crearon en este país nuestro en tiempos de la república, para hacer llegar algunas expresiones culturales a los  más recónditos lugares de la geografía española, incluyendo una pequeña biblioteca, podemos calibrar la magnitud del trabajo voluntario de Luis Soriano.

 

Hace pocas fechas, en una entrevista que le hacían al escritor y profesor francés, Daniel Pennac, autor del libro: “Mal de escuela”, decía: “Vivimos en una sociedad escindida entre el deseo y la necesidad. Los profesores se dirigen a las necesidades –leer, escribir, razonar-, y el resto de la sociedad se contenta con satisfacer sus deseos superficiales: la ropa, el móvil, el ordenador”.

En otro momento de la entrevista, el profesor Pennac decía: “Basta un solo profesor para salvarnos”, queriendo sugerir la necesidad que tiene la sociedad de cuidar a sus maestros y maestras porque son las personas que educan en buena parte a la sociedad del futuro.

 

Es posible que Luis Soriano, con esa iniciativa y con su ejemplo de compromiso solidario, “salve” a algunos y algunas de una vida de sometimiento,  o les conjure algunos miedos; también es posible que su trabajo se interrumpa bruscamente por quienes pueden entenderlo como peligroso para sus intereses… ¡Hay varias posibilidades! Entre otras, estas iniciativas que surgen de la voluntad, del convencimiento, de la necesidad de entender que para arreglar algo que no funciona hay que poner manos a la obra y no dilatar infinitamente la puesta en marcha de las soluciones o de las acciones que pueden paliar significativamente los daños y los efectos.

 

02/11/2008 23:26 gurrion #. sin tema Hay 13 comentarios.

TURISMO RURAL

Empiezo a escribir este texto, hoy sábado 8 de noviembre, veremos cuándo lo acabo. Como decía, hoy hemos enfilado, pronto por la mañana, hacia la Conca de Tremp. Ahora la comarca se llama Pallars Jussà, pero Mercè asegura que toda la vida se llamó la Conca de Tremp. Yo le digo lo de siempre, que las palabras ya hace tiempo que fueron secuestradas…

 

Quienes podemos disponer de libre acceso a las casas familiares, aquellas que apuntalaron o consolidaron nuestros padres y que, posteriormente hemos vuelto a arreglar y acondicionar al uso de los tiempos, creo que somos muy afortunados. Cuando nos alojamos en ellas, los fines de semana o los periodos de vacaciones, sentimos algunas fuerzas especiales, algunas energías que nos envuelven y que nos hacen la estancia más plena, más feliz probablemente. Hay una conexión casi automática con otro tiempo, se reavivan caras y momentos, recreos escolares, gambadas por los campos y viñas; otra época, en definitiva, coloreada por la inconsciente tonalidad de la infancia.

 

Hemos parado en el Pont de Montañana a tomar un buen almuerzo y a comprar pan, pues vamos a Figols de Tremp y allí no hay ni panadería ni tienda, ni bar, ni restaurante (aunque sí hay algo de turismo rural); casi no hay gente, pero hay silencio y un espacio abierto (coloreado de otoño, para gozo y disfrute de la vista y de otras sensibilidades). Paramos a unos cuatro kilómetros antes de llegar para mirar un trocito de bosque en el que hace unos años encontramos setas. Nada más introducirnos en la zona arbolada, nos encontramos con un vecino de Figols, muy conocido nuestro, que nos muestra lo que ha cogido: varios ejemplares de “fredolic”, negrilla, en castellano y Tricholoma terreum, como nombre científico… No conocíamos esa variedad (de hecho sólo buscamos robellones), pero en poco rato, cogemos un par de docenas de ejemplares que nos parecen suficientes para continuar viaje.

 

Nada más llegar a la casa, hemos encendido el hogar con leña vieja que el padre de Mercè cortó y almacenó hace muchos años: básicamente trozos de “olivera” y cepas que arrancó en su día. La leña, después de tanto tiempo, está muy seca y arde con fuerza y rapidez, llenando el espacio anexo de calor y compañía (el fuego hace compañía, ¿no lo sabías?)

 

Hace un día bastante bueno para el tiempo que estamos, aunque lejanas nubes difuminan el horizonte por el este. No obstante, como hay nieve en los altos pirenaicos, el día es bastante fresco y, a ratos, corre un vientecillo que baja considerablemente la temperatura de las orejas (ayer me corté el pelo y noto más ese frescor). El calorcillo del hogar invita a sentarse a su vera y no salir al exterior, pero no sólo hemos venido a hacer fuego… Fuera hay un espectáculo que no nos podemos perder: arces, almeces, robles, chopos, granados, higueras, membrilleros, perales, almendros… se han vestido de fiesta y lucen sus otoñales “modelos-fuego” iluminando los paisajes que vemos desde las ventanas o desde la terraza. Buscaremos un momento para fotografiarlos y conservar ese fulgor para cuando “vengan tiempos peores”: más frío, más invierno, árboles deshojados…

Una vez establecidos y habiendo puesto la casa en marcha, preparamos la comida; comemos pronto para aprovechar la tarde, (¡las breves tardes de noviembre!). Antes de las tres, salimos medianamente pertrechados al encuentro de las “almendreras”, con algo de retraso, es cierto, pues otros años para estas fechas ya teníamos la faena hecha. Tendimos mantas, vareamos y fuimos recogiendo el fruto.

A las cinco y cuarto de la tarde, el viento soplaba a baja temperatura y nos refugiamos ya en casa. Con el fuego reactivado, comenzó la tarea de “escoscar” lo que habíamos recogido: separar las hojas, quitar las cáscaras, separar las almendras agujereadas y sin “lulo”. A la faena de “escoscar” (término aragonés, usado en mi pueblo), en Figols le llamaban “escarfollar” (es verdad que el término no lo recoge el “Pompeu Fabra, Diccionari General de la Llengua Catalana” y que en Barcelona dudo que nadie sepa el significado de la palabra, más allá de aventurar connotaciones eróticas, pero yo me creo a Mercè, claro y no dudo que la faena que hacemos, como la hacemos en Cataluña, será “escarfollar”).

 

Sentados frente a frente, en la mesa de la cocina, cerca del fogaril encendido, comienza la tarea. La radio musical nos acompaña mientras, absortos en la faena, vamos hundiendo la uña del pulgar en cada almendra para arrancarle su cáscara. Al vaciar los cubos sobre la mesa, vamos descubriendo parte de la fauna asociada a los almendros: arañas pequeñitas, de diversas coloraciones y de ágiles movimientos, tijeretas (el popular “cortapichas” cuyo nombre tanto nos intrigó en nuestra infancia), mariquitas de diversos tamaños (es curiosa la capacidad que tiene para darse la vuelta: las colocas boca arriba y rápidamente, abren sus alas, se impulsan y se dan la vuelta, colocándose sobre sus patas), un pequeño saltamontes, un pequeño escarabajo, gusanos pequeños y otros insectos de formas que no reconocemos. Nos reímos viendo y tratando de identificar toda esa fauna que circula por la mesa sobre la que trabajamos, que caen al suelo o se echan a volar… ¡Toda una lección de etología! Una de las piezas que no suele faltar ningún año, cuando se cogen las almendras, es la almendra siamesa: dos almendras unidas lateralmente formando un solo ejemplar doble. La guardamos por si trae buena suerte. Y hablando de almendras, recuerdo, ahora, una “contraseña poética” que aprendimos de Miguel Hernández:

 

“Yo quisiera, quisiera / yo quisiera ser campo,

la cabeza de almendra, / los cabellos de esparto”.

 

El fogaril sigue quemando la vieja leña almacenada desde hace años y los restos de las obras últimas, realizadas para reacondicionar la casa: maderos del tejado, tablas, viejas puertas, etc. El calor que nos envuelve, junto al cansancio acumulado, nos van sumiendo en un sopor progresivo que nos hace finalizar la jornada para recuperar energías.

 

Estas faenas que nos entroncan con la tierra, aquella que cultivaron generaciones anteriores, tienen un gran componente simbólico y es necesario saber “leerlas”. Sirven también para recordar a nuestros padres (al de Mercè y al mío, los dos ya fallecidos) que tanta vida consumieron en el esfuerzo diario de acariciar la tierra y hundir en ella las semillas de las que brotarían las anuales cosechas. La tierra sigue siendo el gran elemento fértil del que procede nuestra alimentación; aunque se hayan inventado muchas cosas, en el origen de cada alimento envasado que compramos en las tiendas, hay un producto vegetal que inicia la cadena… La tierra nos recuerda, como ya he insinuado, nuestros orígenes y está bien no perder de vista ese componente básico original para no correr el riesgo de elevarnos demasiado aprovechando determinadas coyunturas…  El sábado pasado, sin ir más lejos, estábamos en Madrid, en un hotel del Paseo de la Castellana; ocupamos parte de la mañana y de la tarde en visitar el Museo del Prado y, tras un rato de descanso, nos acercamos al teatro Alcázar a ver la obra: “Un dios salvaje”. Fue una jornada completa y muy agradable, pero también la de hoy lo ha sido, en este rincón maravilloso de la Conca de Tremp, donde el tiempo transcurre mucho más lentamente y uno tiene la sensación de que ha estado más tiempo viviendo del que el reloj marca. Este “turismo rural”, con actividades como coger setas, buscar fósiles, fotografiar los árboles y plantas, escuchar los sonidos y observar a los animales, coger almendras o nueces o membrillos y dar buena cuenta de algunas delicias gastronómicas (para atender de buena manera al espíritu y al cuerpo), es muy recomendable…

 

Por tanto, moraleja:

“No olviden nunca leer  la tierra y el paisaje;

en esas lecturas, siempre hallarán lo importante”.

 

10/11/2008 14:22 gurrion #. sin tema Hay 7 comentarios.


¿QUÉ NÚMERO ESTÁ MÁS PRESENTE EN MI VIDA?

Las matemáticas en la escuela parecen con frecuencia asuntos alejados de la vida y conviene de vez en cuando, realizar alguna reflexión que nos ayude a situarlas en su debido lugar y a darnos cuenta de que están muy próximas a nosotros. En realidad, los números nos rodean continuamente.

La fecha de nacimiento de cada cual, el número de letras que tienen nuestro nombre y apellidos, algunas fechas importantes en nuestra vida, el curso en el que estamos, el número de personas que viven en casa, el número de nuestra vivienda, las fechas de nacimiento de padres y hermanos… Y todo ello, con la posibilidad de sumar, restar, multiplicar, dividir, encontrar múltiplos y divisores… La idea era trabajar más con datos objetivos que con datos subjetivos para justificar el hallazgo y éstos son algunos resultados:

 

-         Después de hacer algunas operaciones y mucho pensar, he descubierto que el número que está más presente en mi vida es el 5. Mi nombre tiene 5 letras (Ainoa); mi primer apellido, también tiene 5 letras (Rivas); el nombre de mi padre tiene 5 letras (Nacho) y el de mi hermano también (Aitor). De aquí a 5 meses, mi hermano cumplirá 5 años. El nombre de mi abuela también tiene 5 letras (Marta). Fraga y Cinca (mi ciudad y el río que pasa por ella) también tiene 5 letras. Tengo 5 primos hermanos; vivo en la calle San Martín, número 5. Nací en viernes (día número 5 de la semana); hice la comunión el 21 de mayo (mes 5) de 2005. En clase tengo el número 25 y voy a la escuela 5 días a la semana. Actualmente peso 45 kg y mido 150 centímetros. Además, mi color favorito es el verde (que tiene 5 letras) y mi número favorito es el siete (que también tiene 5 letras)”.

 

-         Mi fecha de nacimiento es el 4 – 8 – 1997: 4 es divisor de 8; y la suma de las cifras del año es 26 y la suma de estas dos, es 8. Comulgué en 2006 y la suma de las cifras también da 8. Mi padre nació el 19 – 8 – 1961 (con el día, 9 menos 1, da 8 y la suma de las cifras del año es 17 y la suma de éstas da 8). Mi primer apellido (Escándil) tiene 8 letras y uno de mis abuelos se llama Santiago (que tiene 8 letras). Los primeros apellidos de dos de mis amigas: Barrafón y Cruellas, también tienen 8 letras y mi grupo favorito de música es “Camp Rock” también con 8 letras. Como todos sabemos, en nuestra vida tenemos un número que coincide muchas veces, como habéis podido comprobar. El mío es el 8 y os he explicado una docena de ejemplos de coincidencia…Seguramente habrá más en las que no he pensado”. (Marina)

 

-         Yo creo que el número que está más presente en mi vida es el 5. Mi nombre tiene 5 letras (Judit); nací en mayo (mes número 5 del año). Vivo en el número 10 de mi calle y 10 es múltiplo de 5. Mi cumpleaños es el día 19 (1+9 = 10, múltiplo de 5) y en mi casa vivimos 5 personas. Mi padre nació en enero (que tiene 5 letras). Mi hermano Jesús y mi hermana Nuria tiene nombres de 5 letras. Mi postre favorito es la tarta (que tiene 5 letras), gasto un 35 de zapatos; me gusta el melón, que tiene 5 letras y me gusta mucho el mes de junio, que tiene 5 letras y además hay vacaciones”. (Judit Ainoza)

 

-         Érase una vez una niña llamada Alba Buisán Navas. Vivía en Fraga, en una casa cerca del ayuntamiento de esa misma localidad. Un día su maestro –Mariano- les animó en clase a hacer un breve texto sobre el número que estuviera más presente en su vida. Primero había que pensar y calcular y luego escribir el texto. Alba pensó que su número era el 7 porque: nació en julio (mes número 7 del año) de 1997, a las 7 de la tarde y pesó 3 kilos 700 gramos. Su padre se llama Antonio (nombre de 7 letras). En 2007, sus padres celebraron  los 25 años (2+5 = 7) de casados y ese año cambió de tutor (uno que se llama Mariano, nombre de 7 letras)…”

 

-         Me llamo Isabel Barrafón y uno de los números que más aparecen en mi vida es el 2. Por ejemplo en varias fechas de nacimiento: nací el día 28 del 2 de 1997. Mi madre nació un 28 de marzo y mi padre un 21 de mayo. En casa somos 2 hermanos. Tengo 2 tíos y 2 tías y cuatro primos (4 es múltiplo de 2). Mi primo Raúl nació el 2 de marzo. Hay 2 personas en mi familia que se llaman Isabel. Por último, 26 es la suma de las cifras del año de mi nacimiento (1997) y si a 26, le sumamos 2, da 28, el día de mi nacimiento”.

 

-         Yo creo, por mis cálculos, que el número que está más presente en mi vida es el 6, porque: mi nombre Ainoa tiene 6 letras y mi segundo apellido (Montull) también tiene 6 letras. Nací en 1997 (y sumando sus cifras da 26). Nací en día 15 (la suma de las cifras, da 6). Nací en marzo, el mes número 3 del calendario (y 3 es divisor de 6). MI hermano tiene actualmente 6 años. Los nombres de mi padre (Héctor), de mi prima (Andrea), de mi abuela (Marisa) y de mi abuelo (Andrés) tienen cada uno 6 letras; mi abuela Marísa nació en junio (el 6º mes del año) y mi abuelo nació en 1936… Por todo lo anterior, creo que el número 6 está muy cerca de mí”. (Ainoha Jodar)

 

-         José Ramón asegura que su número es el 3 porque nació un 3 de marzo, porque en casa son 3 hermanos y porque le gusta la luz (ya que si no existiera no veríamos ) que tiene 3 letras…

 

-         Julen  apuesta por el 5 (el número de las letras de su nombre) y porque a sus 5 años fueron sus primeras vacaciones importantes; su madre es la menor de 5 hermanos y se enteró en el 5º mes de embarazo que esperaba un niño. Sus padres se casaron en día 5 a las 5 de la tarde… Y añade, “a los 5 años acabó una etapa muy buena para mí”.

 

-         Yanina tiene un nombre con 6 letras y su segundo (Pamela) también tiene 6. Dice que su día favorito es el sábado (el 6º día de la semana), su animal favorito es el conejo (que tiene 6 letras y su abuela Ángela también tiene 6 letras… “En definitiva –asegura-, mi número es el 6”.

 

-         Violeta tiene 11 años. Tiene 1 hermano y una prima que tienen 1 año cada uno. La primera vez que fue a las ferias de Fraga fue el 12-10-2007…

 

-         Javier nació en 1997. Cada año se va de campamentos en julio (el mes 7 del año). Dice (y esto hay que creérselo o ir a comprobarlo, claro) que los 7 días de la semana riega las 7 macetas que tiene en su ventana y las 7 de la barandilla de su calle. El invierno que tenía 7 años se puso unos esquís por primera vez y se cayó 7 veces. El día de la semana que más le gusta es el día número 7, o sea, el domingo y en el monte tiene 7 animales: dos perros y cinco gatos…

 

-         “Mi número es el 2”, dice Pablo: En Velilla vivía en el número 2 de su calle. Pesó 2, 200 al nacer. Su hermano Moisés nació un día 11 y su hermano Nicolás en noviembre (el mes 11). En los dos casos, 1+1 da 2.

 

-         Imane apuesta por el 5 (justo el número de letras de su nombre). Su color favorito es el verde (5 letras) y su segundo apellido Amiri tiene 5 letras. Sus padres tienen 40 años (40 es múltiplo de 5). Su padre nació un 20 del mes 10 (ambas cantidades múltiplos de 5). Su madre se llama Nadia (5 letras) y su padre Karim (5 letras). “Ah, sí –añade- y no me voy a olvidar de contaros que cuando tenía 5 años murió mi abuela materna y en la familia de mi padre se casó su hermano. Mariano, a ver qué te parece mi historia…”

 

-         Óscar Ricart dice que su apellido tiene 6 letras y la provincia donde vive también y que está en 6º. Su número favorito es el 6 ...

 

-         Jessica Abellán dice que tanto su nombre como su apellido tienen 7 letras y que comulgó en domingo (el 7º día de la semana); calza un 37 y cuando tenía 7 años viajó a Benidorm.

 

-         Felipe tiene 11 años (1+1 = 2) y vive en la casa número 23. Como nació en 1996, la suma de esas cifras es 26… Bueno, por muy poco, pero parece que su número es el 2.

 

-         “Mi nombre tiene 5 letras (Óscar) y mi hermana nació el 5 del 10 (éste, múltiplo de 5). Mi padre nació en 1950. Nací un viernes (5º día de la semana). En clase tengo el número 5; mis padres llevan más de 25 años de casados y el número de mi tablet-pc es el 35…”

 

Bueno, lector, lectora, estás invitado o invitada a buscar aquel o aquellos números que te van rondando a lo largo de la vida. Es un buen ejercicio para ir rememorando fechas y acontecimientos y, además, como se acerca el tiempo glorioso de la lotería, a lo mejor decides comprar un décimo cuya terminación coincida con ese número secreto que te persigue y acabas de pagar la hipoteca o cambiar de coche o comprarte un montón de libros al día siguiente del sorteo…

 

P.D.: El presidente saliente de los EE.UU. “amenaza” en su despedida con escribir un libro y contar algunos avatares de su estancia en la Casa Blanca. Mira si no podía grabar un vídeo o un DVD y contarlo igualmente. Pues no, aquel hombre que sostenía un libro abierto al revés (demostrando nula pericia en el manejo de un objeto que no necesita libro de instrucciones) ahora, para desprestigio de la clase escritora, se dispone a escribir un libro. ¡Qué valor tendrán los que lo compren!

 

12/11/2008 20:12 gurrion #. sin tema Hay 14 comentarios.

NOTICIAS, AVENTURA, LECTURA...

 

1.- A principios de este mes de noviembre (concretamente el día 2), encontré por casualidad una noticia en “el Periódico”, que me llamó la atención: “Hallado el campamento de ‘Robinson Crusoe”, decía el titular, enmarcado bajo el rótulo de la sección de “arqueología”. La recorté y la guardé, como hago con muchas otras. La semana pasada la recuperé y la trabajamos con el alumnado de sexto. Siempre es bueno atender a la actualidad, aunque ésta sea de noticias hasta cierto punto “marginales”, por llamarlas de alguna manera. El caso es que la noticia “se dejaba leer”, que no es poco para un periódico, por parte de chicos y chicas de 11 años.

 

No todos y todas conocían la historia de este personaje literario creado por Daniel Defoe (1660-1731), pero aún así les interesó con esos componentes de viaje, naufragio, aventura, soledad, apego a la vida, supervivencia… Decía la noticia que un equipo de arqueólogos había encontrado en una isla desierta del Pacífico las huellas del campamento del náufrago que inspiró a Defoe para crear el personaje de Robinson y escribir la novela; parece ser que se trataba de un marinero escocés, de nombre Alexander Selkirk (nombre y apellido que más hacen pensar en alguien ruso que escocés) del que consta que fue rescatado de ese islote, situado al oeste de Chile, en 1709… La isla, que se llamaba Aguas Buenas, fue rebautizada  posteriormente con el nombre de Robinson Crusoe.

 

Tras los comentarios suscitados por la lectura de la noticia, las aclaraciones solicitadas por los chicos, la localización geográfica de Chile y del Océano Pacífico, la búsqueda de información sobre el autor de la novela con los pc-tablets… cogí un ejemplar de “Robinson Crusoe”, (ediciones Auriga) guardado en nuestra biblioteca escolar y leí en voz alta el primer capítulo del libro. Robinson narra en primera persona sus peripecias y desde ese primer capítulo nos previene ya de la fuerza indomable del mar, del océano y de la dureza y riesgos de cada viaje a través de esa masa, casi infinita, de agua salada en movimiento. Ahora, en el “Cuaderno de aventuras bibliotecarias” de cada chico y chica de sexto está pegada esa noticia con una nota de lo que hicimos… Espero, además, que alguno o alguna sienta curiosidad por saber algo más de la obra de Defoe.

 

Los mares y los océanos siguen de actualidad y parece que vuelven viejas prácticas que parecían desterradas. Últimamente, las costas del Índico, a la altura de Somalia, se han convertido en zonas altamente peligrosas, no por los naufragios, sino por los secuestros de barcos, incluso superpetroleros cargados con dos millones de barriles de crudo (el Sirius Star, por ejemplo). Parece increíble, pero allí se encuentra un colectivo de gente que actúan como modernos y poderosos piratas que están sacando más rendimiento a sus asaltos y abordajes que el que sacaba el mismísimo Francis Drake, en el siglo XVI, asaltando posesiones o barcos de la armada española Los viejos piratas de pata de palo y parche en el ojo son unos angelitos al lado de estos comandos armados que navegan con lanchas rápidas y que disponen de armamento moderno…

 

Por otra parte, con una frecuencia aún mayor y con un dramatismo superior, asistimos a los viajes que realizan cientos de personas de regiones deprimidas del continente africano, tratando de llegar a las costas europeas con la esperanza de lograr mejores condiciones de vida. Subidos a una frágil e inestable patera no necesitan -para encontrarse cara a cara con la tragedia-, que los mares que navegan estén especialmente enfurecidos; sus “barcos” son tan precarios y están tan llenos de pasajeros que lo raro es que no acabe mal cada uno de esos viajes. No en vano, son muchos los que, con menos suerte que Robinson, dejan su vida en el intento y algunos probablemente, pagando un alto precio llegarán a un país habitado, pero en el que tendrán que empezar de nuevo, venciendo la soledad, el desconocimiento del idioma, el recelo que despiertan entre la población, el conseguir un trabajo mucho más duro que el sueldo que van a percibir…  o acabar viviendo de la caridad ajena o institucional.

 

¿Son “robinsones” cada una de las personas que consiguen llegar a estas “islas occidentales”? Salvando las distancias lógicas del tiempo, de las condiciones, de las situaciones geográficas y sociales… se le parecen y mucho. El mito de quien llega a un lugar desierto (o habitado, pero algo hostil) y debe comenzar de nuevo venciendo un amplio catálogo de adversidades, no ha desaparecido, sigue vivo y los medios de comunicación nos lo ofrecen cotidianamente en sus crónicas y noticiarios.

 

En nuestro planeta Tierra es posible que no quede ya ningún rincón por escrutar y esté todo descubierto, pero, según cómo y dónde miramos, nos damos de bruces con viejas prácticas que renacen, adaptadas a los tiempos, o con situaciones similares a las descritas –también hace mucho tiempo- por escritores y literatos. Hay muchos libros fascinantes que nos hablan del mar y de los descubrimientos pero hay, hoy día, relatos menos literarios, pero igual de sorprendentes; aventuras marítimas al filo de lo imposible, donde la vida se pone en juego; donde entran en juego –probablemente- los mismos o parecidos sentimientos que movieron en otro tiempo a realizar largos viajes, a romper la barrera de lo desconocido, a conocer o codiciar lo que otros tenían, a desafiar el peligro que anuncia cada tempestad o que se esconde tras el horizonte continuo… La vida y la literatura, en definitiva.

 

2.- Hablando de otras aventuras y de otras “costas”. Esta semana que agoniza, han llegado hasta las “costas” de Fraga una docena y media de cartitas desde Managua. Presuntamente vinieron en avión y continuaron viaje por carretera hasta llegar a nuestras manos. Responden a las que nosotros mandamos cuando el pasado curso terminaba. Ayer tarde las repartimos en clase y los chicos las fueron leyendo e intercambiando y luego hablamos, comentamos en voz alta algo de su contenido. Entre Nicaragua y España también se interpone el océano, el océano Atlántico, pero estas cartas son una manera de ponernos en comunicación gente de las dos orillas; son los barcos que, en viajes de ida y vuelta, cada cierto tiempo, entrelazan palabras y sentimientos. La correspondencia escolar provoca emociones, abre esperanzas, suscita curiosidad, nos hace pensar en los demás, sonreír ante lo que leemos o lo que queremos escribir y estira una suerte de amistad especial que traspasa geografías y distancias.

 

3.- También esta semana, recibí un sobre que procedía de las “costas” de Sevilla, concretamente de Mairena del Aljarafe (donde estuve dos días a primeros de septiembre). Charo Casasola es una de las maestras que estuvo en aquellas sesiones (su blog está enlazado con el mío) y me ha mandado un sobre con tres regalos: una publicación titulada “Cómics fabulosos”, con títulos como “La hormiga vanidosa”, “El cerdo y la araña” o “Aventura en la selva”; una guía de lectura sobre “Matilda”, el precioso libro de Roald Dahl y el número 0 de “Snorkel”, subtitulado “La revista del disparate”. Ésta última está llena de noticias fantásticas creadas por los chicos a partir de trozos de noticias que debían unir con la finalidad de crear algunas nuevas, divertidas y sorprendentes. Una vez creado el titular, los chicos desarrollan la noticia:  El hijo de la Pantera Rosa atropella a un fotógrafo”; “El hijo de la Pantera Rosa cumple hoy un año”, “Las tribus urbanas harán la guerra en los centros escolares”; “En el Palau la oposición hara la guerra por el hijo de la Pantera Rosa”; “Médicos y sindicatos quieren marear la perdiz; “Las tribus urbanas cumplen hoy un año”; “El pájaro de la felicidad atropella a un fotógrafo”… En el blog de Charo puedes encontrar estas noticias desarrolladas. Algunas de estas realizaciones han sido posibles, tal vez, por aquel viaje que hice en septiembre al Colegio Aljarafe y por la receptividad y ganas de trabajar de algunas personas como Charo.

 

Bueno, pues empecé con una noticia y he terminado con otras. Confieso que no sé cuál es más fantástica, la de “Robinson Crusoe” o las de la “Pantera Rosa”. Tú, ¿qué opinas?

22/11/2008 13:46 gurrion #. sin tema Hay 13 comentarios.

EL MES DE LA BIBLIOTECA ESCOLAR

Desde hace ya unos cuantos años, el mes de noviembre lo tomamos como una extensión natural del Día de la Biblioteca (24 de octubre) y a lo largo de ese tiempo, prolongamos la primera actividad del curso escolar, organizada desde la Biblioteca Escolar. Solemos tomarnos –también desde hace mucho tiempo- la organización y funcionamiento de la biblioteca con mucha naturalidad. Tratamos cada año de ofrecer novedades en la programación de las actividades y, aunque mantenemos un protocolo de actuación más o menos parecido (con objeto de rentabilizar personas y esfuerzos), siempre buscamos una variante novedosa que sorprenda o que permita pensar que estamos transitando un nuevo camino, no explorado hasta el momento.

Precisamente ese es el reto más atractivo, la posibilidad de abordar un tema nunca antes considerado y diseñar estrategias que incluyan la posibilidad de diseñar materiales nuevos o transitar caminos inexplorados hasta el momento… Si el reto es mirar con cuidado una amplia muestra de libros maravillosos o leer y reflexionar ante las propuestas humorísticas de dibujantes notables que alumbran viñetas críticas sobre –en este caso- el libro y la lectura, cumplimos ya con esas exigencias autoimpuestas y con esas expectativas.

 

Los caminos que conducen a la lectura, al aprecio de los libros como pequeños (o grandes) objetos que guardan en su interior mundos por descubrir, son variados y es conveniente recorrerlos en distintas direcciones, bajo diferentes excusas… La biblioteca escolar de un colegio puede ser un excelente lugar de encuentro habitual y estrecha relación entre las criaturas y los libros, por eso es conveniente explorar todas sus potencialidades y no dejar de animarla. Ningún lector o lectora suele transitar idénticos caminos para acercarse a los libros; unos vienen de casas con pequeñas bibliotecas familiares; otros están acostumbrados a ver a su padre y/o su madre leyendo con relativa o con mucha frecuencia; hay quien no ha visto nunca libros en su domicilio y tampoco ha podido almacenar imágenes de familiares leyendo libros, periódicos, revistas… En la biblioteca escolar pueden encontrar el ambiente adecuado para iniciarse, para descubrir, para tomar un libro y explorar su interior, realizando un viaje con la imaginación o a través de la adquisición de nuevos conocimientos.

 

EXPOSICIÓN DE VIÑETAS HUMORÍSTICAS

 

Durante el mes de noviembre, en la biblioteca escolar del CEIP Miguel Servet, hemos servido dos menús que abundaban en todo ello. Por un lado, hemos expuesto una colección propia de viñetas humorísticas sacadas de la prensa diaria, y referidas a los libros y la lectura. Todo ello, dispuesto en expositores acristalados y bajo el título de “Para la lectora y el lector, un poquito de humor…” La pretensión era proponer una mirada nueva y fresca hacia documentos especiales: una viñeta suele tener dibujos y textos breves. Esas viñetas no producen carcajadas; sí una sonrisa y ofrecen un guiño a la reflexión. El empleado de un casting de TV aparece por la puerta y se dirige a los aspirantes en los siguientes términos: “Buenos días a todos: para evitar esperas innecesarias, los que sepan leer y escribir pueden irse. Chas gracias”. En la Feria del Libro, un padre amenaza a su hijo de la siguiente manera: “¡Junior!, como no dejes de incordiar con el dichoso globo, te compro un libro…¡Y de cuentos!” o un personaje positivo exclama: “No seamos cenizos diciendo que 4 de cada 10 españoles no lee…¡Digamos que 6 de cada 10 españoles lee! ¡Aún somos más los que leemos que los que no leen!”… Los chicos y chicas mayores la visitaron con un pequeño dossier que orientaba un poco las miradas y las reflexiones, todo ello con la mediación de maestros y maestras…

 

MUESTRA DE LIBROS MARAVILLOSOS

 

Por otra parte, la sala de lectura se ha poblado con unos sesenta libros especiales; los hemos llamado “Libros maravillosos” porque se trata de ejemplares de diversos tamaños, variados grosores, curiosas formas… que al abrirlos, van ofreciéndonos vistosas sorpresas: casitas tridimensionales que se construyen mágicamente, bocas o fauces que se abren enseñando poderosas dentaduras, dinosaurios que toman forma amenazante, artilugios mecánicos que se ponen en funcionamiento moviendo una lengüeta, mosaicos que cambian de forma con solo estirar otra lengüeta, piratas y corsarios de aspecto fiero e inquietante … Son libros que es necesario manejar con cuidado por su fragilidad y que habitualmente están guardados para evitar roturas y “averías”. Durante una semana, hemos contado con el grupo de madres “cuentalibros” para enseñárnoslos, clase a clase, aprovechando el horario que cada aula tiene semanalmente en la biblioteca. Esto ha requerido, por parte de dichas madres, un esfuerzo especial porque han mostrado libros a dieciocho clases distintas: un día a las 9 de la mañana, otra sesión a las once y diez o de tres a cuatro de la tarde… Otro grupo de madres han trabajado duramente para pensar, diseñar y realizar materiales ornamentales que tuvieran también esa particularidad, que se pudieran mover, que niñas y niños pudieran tocar en sus visitas a la biblioteca y que permanecerán en la biblioteca largo tiempo.

 

La cenicienta”, “Alicia en el país de las maravillas”, “Los tres cerditos”, “El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza”, “Menos lobos”, “El gran oso que se tragó una mosca”, “¿Quién se puede esconder?”… fueron los títulos mostrados, acompañados de las palabras pronunciadas que fijan la atención, que enfocan las miradas y que provocan la sorpresa o la sonrisa. El resto, colocados en mesas, dentro de maletas…; unos abiertos otros cerrados, esperaban la llegada de niñas y niños para provocar miradas sorprendidas y para sentirse acariciados (alguno les habrá dado alguna caricia fuerte, sin duda); libros de cuentos tradicionales y libros de conocimiento que contenían sobres, bolsillos, cajitas, pergaminos… que almacenaban informaciones desconocidas, como era el caso de “Vampiros”, “Titanic”, “Egipto”, “Leonardo da Vinci”…

 

Un material delicado, pero muy atractivo, amasado con materiales básicos: formas, colores, texturas, palabras, historias, imaginación, sorpresa, fantasía… Al finalizar la visita, todo el alumnado recibía un díptico sensibilizador sobre la necesidad de usar la biblioteca y sus contenidos de una manera respetuosa y cuidadosa para alargar la vida de esos materiales colectivos que están a disposición de toda la comunidad escolar; en definitiva, generar un estímulo de respeto y buen uso de los bienes comunes, en consonancia con el eje actitudinal que este año se está trabajando en el centro.

…………………………………………

 

P.D.: El díptico nombrado y regalado a todo el profesorado y a todos los niños y niñas, contenía dos páginas interiores que animaban a acudir a la biblioteca (con un poemita ilustrado) y algunas sugerencias de buen uso en la contraportada del documento; concretamente éstas que siguen:

 

Una amiga o un amigo de la Biblioteca Escolar:

 

.. acude frecuentemente a esa instalación para mirar, leer o buscar información en alguno de sus documentos.

 

.. colabora con las personas responsables de la biblioteca para mantener el orden en las estanterías.

 

.. se lleva, prestados, aquellos documentos que le interesan y los trata con cuidado y delicadeza para no estropearlos.

 

.. guarda silencio en el interior para facilitar el estudio y la concentración que requiere la lectura.

 

.. pide información a bibliotecarias o bibliotecarios sobre todo aquello que necesita.

 

.. devuelve, en los plazos previstos, los materiales que tomó prestados para que otras niñas y niños puedan leerlos.

 

.. cuenta a sus amigas y amigos algunas de las sensaciones que experimentó con la lectura.

29/11/2008 16:40 gurrion #. sin tema Hay 5 comentarios.


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