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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2007.

DE CÓMO EL AZAR TE OFRECE AGRADABLES SORPRESAS

 Hoy hemos salido con el coche, a media mañana, sin rumbo definido. Nada más incorporarnos a la carretera ya hemos despejado la primera incógnita: todos los destinos hacia la izquierda quedaban excluidos (no hablo en términos políticos, claro, sino en términos geográficos). Con el coche ya enderezado en dirección norte, teníamos cuatro posibilidades, así a grandes rasgos: Valle de Añisclo y aledaños; Tella, con Lamiana, Revilla, etc.; Valle de Bielsa; Valle de Chistau. Ignorados los desvíos a los dos primeros, en Salinas hemos tomado la penúltima decisión: Valle de Chistau. Hemos enfilado la orilla izquierda del Cinqueta y no hemos subido ni a Saravillo ni al valle de la Comuna; hemos ido directos a San Chuan de Plan. El día es soleado y la ladera de San Mamés se ofrece con una variada gama de verdes, salpicados de bordas. Hemos recorrido el pueblo callejeando: iglesia, museo, plaza… Dudamos si comer en San Chuan o regresar a Plan. Tras el paseo, optamos por el regreso: “De Plan ta San Chuan as gallinas van” (más o menos, dice el dicho popular). Cuando terminamos de aparcar el coche, saludamos a un compañero de mili, Manolo, que nos informa de que son las fiestas de Plan y de que, hagamos lo que hagamos, a las dos y media nos espera en la plaza para participar en el vermouth popular y, ya de paso, saludar al alcalde. Ante esta inesperada y sorprendente propuesta nos quedamos sin saber qué decir, pero las palabras de Manolo son tan contundentes que quedamos en vernos, a la hora sugerida en la Plaza Mayor. Hacemos tiempo en un bar de la localidad y a la hora convenida subimos la cuesta que conduce  a la plaza citada.  

Hay una importante concentración de gente (muy puntual, por cierto): mujeres, hombres, niñas y niños que van dando buena cuenta del contenido de las bandejas que se van ofreciendo a los distintos corros de conversación que se han ido formando (buscando todos las zonas sombreadas, porque el calor aprieta) en la plaza. Manolo nos acerca un refresco y una tapa de piña con queso para empezar. Tal como había prometido, nos acompaña directamente al corro del alcalde. Nos damos un abrazo con José Mª Fantova, recién elegido alcalde de Plan por la Chunta y viejo amigo, compañero de estudios, de farras y de mili. A pesar de estar relativamente cerca, hacía algunos años que no nos veíamos, así que el azar ha propiciado este reencuentro lleno de novedades. La última vez que hablamos, Fantova estaba soltero; ahora está casado con Pilar y tiene dos preciosas criaturas: Noelia y Javier (éste de poco más de un año de edad). Mi amigo está, pues, criando o ayudando en la cría a su mujer y además es el alcalde del pueblo. El tiempo no pasa en balde y los dos lucimos barba blanca y pelo (él más que yo) notablemente “plateado”. En el corro está también el Consejero de la DGA, el Sr. Javier Velasco y aprovechamos para saludarle y para departir con él e intercambiar opiniones sobre la belleza del valle, la necesidad de salir a la naturaleza y desconectar de las actividades cotidianas.

No paramos de hablar, de beber algún refresco y picar de las distintas bandejas: tortilla de patata, almejas, jamón, gambas saladas, almendras, patatas chips… Me cuenta José Mari que ya es tradición que el día de la Fiesta Mayor, el Ayuntamiento invite a todo el pueblo a un generoso vermouth; tradición que él, como nuevo alcalde, piensa mantener. Finalizado el acto, el amigo Manolo dirige los trabajos de recogida de mesas y de limpieza y en pocos minutos la Plaza queda limpia y despejada. José Mari y Pilar nos convencen para que nos quedemos a comer en su casa y hasta allí nos dirigimos con un matrimonio amigo de Zaragoza. Charlamos de varios temas, nos tomamos un caldo reparador y picamos algunas otras cosas, mientras los zagales van a lo suyo, como es de ley. Cuando se acercan las seis de la tarde, un equipo de payasos anuncia su actuación y convocan a los pequeños, así que es momento de despedirse y regresar a Labuerda, de donde partimos. Con una sonrisa dibujada en nuestros rostros –en el de Mercè y en el mío- repasamos lo que ha dado de sí el día y comentamos que, en muchas ocasiones, el azar es quien mejor organiza algunos momentos de nuestras vidas. 

P.D.: 1.- Precisamente, el sábado pasado, también por la tarde, estuvimos con Mercé y Daniel en la feria REPLEGA de Monzón, feria del coleccionismo. Una fiesta también, sin duda, para quienes somos guardadores y aprendices de coleccionistas. Como también coleccionamos amigos, aprovechamos para pasar un buen rato de encuentro y charla con Mª José y Marcos y sus hijos gemelos. 2.- Y el lunes próximo iniciamos un nuevo curso escolar y, en mi caso, con nuevas criaturas de quinto de primaria. Algo de pereza ya tengo: nuevas caras, nuevos nombres y apellidos, nuevas familias (esto es lo que más pereza da) y, sin duda, nuevos retos. Veremos cómo se nos da la cosa y cuándo podemos activar este blog con las lecturas y comentarios de los nuevos…

08/09/2007 21:43 gurrion #. sin tema Hay 1 comentario.

COMIENZO DE CURSO

¡Cuánto retraso en escribir el segundo texto de septiembre! Por fin hoy, cuando decían antiguamente que empezaba el otoño (ahora las estaciones comienzan cuando lo dice el Corte Inglés)) parece que encuentro el tono adecuado para dar forma a un escrito que bulle dentro de mí, pero que no consigo sacar. Hoy, que se cumplen tres años, más de mil días desde que comencé a escribir en este blog.

 

El segundo día de clase leí en voz alta un cuento de Gianni Rodari: “Cuando en Milán llovieron sombreros”. Seguidamente, hicimos este poema colectivo que todos los de la clase aprendieron sin más problemas:

 Llovieron sombreros, para las damas y los caballeros… 

¡Que lluevan bocadillos

para las niñas y para los niños!

¡Que lluevan abrigos

para los que pasan frío!

¡Que lluevan pañuelos

para que se moquen los abuelos!

¡Que lluevan bombones

para alegrar los corazones!

Y que lluevan camisas

para partirnos de risa.

 

  El caso es que me encuentro con un grupo nuevo de chicos y chicas, escrutando rostros y miradas, desde el primer día, para descubrir un rictus cómplice, una sonrisa tras un comentario, una pregunta innecesaria, una interrupción inoportuna, una actitud cariñosa, una ampliación razonable a la propuesta de trabajo, una sugerencia sorprendente… Uno espera que ocurra algo nuevo, algo que llame la atención, algo inesperado… Y ellos, ¿qué estarán esperando de mí?, porque aunque ya me conocen… Soy el primer tutor que tienen en su vida escolar; ¿cómo procesan un tono de voz recio, una presencia física diferente, las propuestas de trabajo o de reflexión que les hago, las lecturas en voz alta, las creaciones colectivas, las contraseñas poéticas, las noticias de prensa que les comento…?

 

No hace falta dar hoy las respuestas… El caso es que se fueron ya quienes manejaban esta herramienta con cierta soltura y ahora debo instruir a otro grupo para que, poco a poco, vayan realizando esta práctica de lectura, reflexión y escritura, que en los últimos años he impulsado con mucho gusto entre mi alumnado con aceptables resultados.

 

Utilizaré para la penúltima parte de este texto una técnica de escritura que descubrí en una columna de Juan José Millás y que voy a titular también, “En resumen”. Éste sería mi comienzo de curso:

 

Verano recordado. Caras viejas. Caras nuevas. Aulas vacías. Aulas llenas. Alumnado nuevo. Contraseñas poéticas. Cuadernillos de actividad. Risas compartidas. Manga corta. Nuevos trabajos. Biblioteca escolar. Tercer ciclo. Quinto A. Lectura en voz alta. Cuentos leídos. Textos libres. Poema colectivo. Recreo alborotado. Prensa escrita. Libros sugerentes. Información digital. Tablets PC. Lápices afilados. Gomas Milán. Septiembre esperanza. Otoño nebuloso.

 

... Y luego está todo lo demás: este sistema educativo que no reflexiona, que no evalúa debidamente, que huye hacia adelante, que instala un programa tras otro en nuestra “mesa de operaciones” y que casi ninguno tiene ningún sentido… “Que todo es muy interesante”, incluso lo que  no tiene el más mínimo interés. Que no reconoce ni potencia el trabajo eficaz de quienes se dejan el alma en el tajo, porque –entre otras cosas- ni se acerca por el tajo para ver la calidad del trabajo realizado. Que dispone desde Zaragoza, de forma aséptica y “neutral”, todo lo que hay que hacer, sin el conocimiento necesario de las distintas realidades, de las singularidades básicas. Que permite que tanta gente piense en la escuela y ofrezca cada poco rato un camión ecológico, un autobús poético, un tranvía bombero, un barco pirata… para que maestros y maestras (sin ninguna información, las más de las veces) tengan que decidir de hoy para hoy y lleven hasta allí a los niños, en completa formación, y ayuden a mantener la disciplina para mayor gloria del listo de turno que ha “diseñado”  la atracción, “muy interesante”, por supuesto. 

Esta fiebre bilingüe que se ha extendido por toda la comunidad como una pandemia y que lleva a la conclusión de que lo único que quieren es que aprendan lenguas (aunque luego no tengan mucho de qué hablar); ya que casi todo lo demás quedó degradado a niveles miserables. El conocimiento del medio es desde hace tiempo un cajón de “desastre” que se llena con física, química, ciencias naturales, geografía, historia, educación medioambiental… (cuatro horas a la semana) y luego se extrañan de que los chicos sepan poco de todo o nada de nada (según cómo se mire) y además ahora se lo enseñamos en inglés o en catalán, que ahí ya hay nivel (no importa que quien lo enseñe no tenga la más mínima experiencia en la materia e incluso tampoco importa que se releve de dicha enseñanza a quien puede llevar 30 años haciendo un trabajo serio y continuado, utilizando diversas técnicas y variados recursos; total, los maestros y maestras somos gentes prescindibles y de poca importancia…) En un tiempo de importantes quebrantos familiares, con una falta frecuente de referencias estables, de modelos... los niños y niñas de infantil y de primaria ven pasar un desfile de seis, siete, ocho maestros y maestras por su aula (más gente que cuando estén en la Universidad... ¡los que lleguen, claro, que esa es otra!), sin un ápice de cordura. Es evidente que es una manera de fomentar la selección natural, esta educación tan darwiniana... Cualquier persona de más de 35 años podría dar el nombre de la mayoría de “sus maestras y maestros”. Hoy ya es imposible. Seguro que algunos niños y niñas acaban el curso sin saber el nombre de alguna de las suyas, de tantas que pasan por el aula... Los horarios, en muchos casos, no tienen ni pies ni cabeza, porque se hacen para “cuadrar”, no para que sean razonables. Las niñas y los niños soportan alargamientos de jornada y acortamiento vacacional por la conciliación familiar; ¡menudo camelo, también! En algunos casos, hace tiempo que trabajamos con ocurrencias de algún padre listillo que tiene su influencia en la Dirección del colegio en cuestión, o en la Consejería...

Y eso que uno ya lleva mucho tiempo en el tajo y las ha visto de todas las formas y colores, pero a ratos se encuentra desamparado, confuso y dispuesto a tirar la toalla; a mandar a cascarla a unos cuantos y a gritar que falta sentido común, más compromiso con el trabajo, menos chorradas, menos hiperprotección hacia los chicos, más autoridad natural (la que los demás  reconocen en uno, no la que se impone a la fuerza, que nunca ha servido para nada) y mucha, mucha coherencia.

Ya sé que esto parece un anticipo del capítulo III de las "cabre(r)oterapias", pero es que tenía ganas de decirlo.

21/09/2007 15:59 gurrion #. sin tema Hay 10 comentarios.


EL VALOR DEL SILENCIO... Y LAS "CINCO VILLAS"

Es lo que tiene esto de la pereza, que si quieres escribir resumiendo lo que ha pasado o lo que has vivido desde la última vez que lo hiciste, debes inventar títulos largos (para relacionar las dos o tres cosas que quieres contar)  que pueden despistar o inducir a error o dejar frío a más de uno, a más de una.   Hace una semana, un sábado como hoy, estábamos con Mercè, en nuestro retiro de Figols, disfrutando de la soledad y del silencio. Ya lo he dicho alguna vez, pero es que allí (especialmente por la noche) se oye, se siente. Al estar lejos de la carretera y también del resto del pueblo, la noche es especialmente silenciosa. Es la mejor terapia contra los ruidos habituales que la vida laboral nos “regala” durante la semana. Fuimos también a recordar las parras y a comer y coger parte de la cosecha de uvas, generosísima, por otra parte. ¡Qué bonitas “parábolas” nos ofrece la naturaleza! Podamos las parras en febrero o marzo (ya no recuerdo) y desde entonces, nada más, salvo un par de riegos veraniegos. El resultado, ¡inesperado!: un cosechón de uvas extraordinariamente sanas y absolutamente ecológicas pues ni una gota de sulfato o pesticida se ha derramado sobre las parras. No creo que cuidándolas hubiéramos podido mejorar la cosecha; otras veces, te esfuerzas en la siembra y en todos los procesos y el resultado es catastrófico... ¡Vamos, lo que pasa, a veces, en la escuela! Que dispones los mejores ingredientes posibles, pero se te quema la “pescadilla”, me entiendes, ¿verdad?  

El domingo bajamos por la mañana hacia Fraga, pues teníamos una comida en casa de unos amigos y por la tarde la asistencia al concierto de Joaquín Serrat y de Joan Manuel Sabina (o como se diga) que actuaban en Lleida. ¡Vaya par de pájaros! Nos juntamos, dicen, unas ocho mil personas y la pareja de cantautores dio un espectáculo que no defraudó. Sabina con la voz cada vez más rota tiene un punto canalla que llena el escenario y Serrat también estuvo a la altura, en aquellos momentos en que intercambiaban diálogos divertidos o mordaces y andaba muy bien de voz. Estábamos gentes de varias generaciones y en algunas canciones, el silencio con que se escuchaban también sobrecogía. Personalmente salí encantado del recital y, además lo pude ver y escuchar, junto con Mercè, Angelines y Pili, “incómodamente” sentados en las gradas del reconvertido espacio deportivo de una antigua instalación militar, con usos bien distintos de los que ese día tuvo. Silencio en la noche “Figolina” y silencio multitudinario e intermitente en este concierto... “Dos pájaros de un tiro”, se subtitulaba la gira de los cantautores; “dos silencios bien distintos”, los que vivimos esos días.  

 

El lunes y el miércoles, de esta semana que termina, viajé hasta las Cinco Villas, una comarca tradicionalmente agrícola de la provincia de Zaragoza. Samuel Alonso se empeñó en que me ocupara de un curso de diez horas sobre la lectura y la escritura que se hacía en el marco de una Semana del Libro, a celebrar en Ejea de los Caballeros (que para mí, en realidad podría llamarse Ejea de las Señoras pues de las 45 personas matriculadas en el citado curso, sólo dos eran “caballeros”). Esos dos días nombrados, después de trabajar toda la mañana en el cole, a las dos y media salíamos con el taxista Félix hacia la ciudad citada. Un rato después de llegar, me acercaba hasta el Centro del Profesorado y Recursos de Ejea y trabajaba con un amplio grupo (el curso se convocó para 30 plazas y, al final, se admitió a todos por las dificultades de hacerlo en dos tandas) de maestras, reflexionando, mostrando y poniendo en práctica algunas estrategias de lectura, escritura y organización y aprovechamiento de la Biblioteca Escolar.

 Debo reconocer que el desplazamiento de ida y el de regreso son largos y cansados (y eso que Félix, el taxista, y Mariano, el ponente, formamos ya un tándem que podríamos amenizar algunos eventos sociales, porque no callamos ni en el viaje de ida ni en el de vuelta), pero el trabajo allí es un placer porque dispongo de tiempo para poder explicar y sugerir trabajos y porque el personal es puntual, atento y participativo. Todavía queda una tercera sesión que haremos el día 17 de octubre; día en el que, con la colaboración de las personas asistentes, recogeremos argumentos suficientes para construir y publicar en este blog el capítulo III de la “CABRE ® OTERAPIA”. El lunes, tras las presentaciones de rigor, me acerqué a la pizarra lateral del aula en la que estábamos trabajando y copié los siguientes versos de Luis Cernuda:

 “Como un pájaro de fuego

la luna está entre las ramas del enebro” .

Era la contraseña poética, que copiaron con sorpresa y sonrisas, y que debían recitar el miércoles para entrar en el aula. El miércoles, como cuando yo llegué ya estaban la mayoría dentro hicimos, mesa por mesa, una recitación coral y divertida de la misma, recitándola individualmente solamente quienes llegaron con la sesión iniciada. Y así vamos pasando la vida extraescolar, que de la escolar ya iremos dando cuenta también en sucesivos textos.  

 

P.D. Habría post-datas para llenar hojas y hojas. Hoy la dedico a la situación de la antigua Birmania (hoy llamada Myanmar). Avanzamos mucho, pero somos ineptos totales para erradicar el instinto totalitario y genocida de algunos militares degenerados que no dudan en apuntar y disparar al pueblo que les compró las armas... En ese país asiático están ahora pasando momentos dramáticos y se están cometiendo atrocidades, pero no olvidemos que (“en tiempos de paz”) muchas niñas y niños eran secuestrados o comprados para abastecer burdeles y que muchos clientes de los mismos son originarios de países occidentales. Para llorar de rabia y vergüenza, sin duda...

  
29/09/2007 20:29 gurrion #. sin tema Hay 1 comentario.


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