Facebook Twitter Google +1     Admin
Este es un espacio para leer y escribir, para reflexionar y opinar; es una ventana abierta, un orificio en el muro. ¡Asómate!

Temas

Enlaces

Archivos

gurrion

Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2010.

LAS PEQUEÑAS COSAS…

 

He tomado algo de distancia temporal para hablar de algunas cosillas de este tiempo vacacional recién pasado. Para hablar, de lo cotidiano, de las relaciones con la geografía en la que vives temporalmente o con las personas que comparten ese espacio vital…

 

Estuvimos unos días en Barcelona y, aunque el tiempo no fue nada bueno, pudimos callejear un rato por el barrio. Pudimos caminar desde el mercat de Sant Antoni (ahora está cerrado porque lo quieren reformar y se ha habilitado una nueva zona permanente para los puestos del mercado y los “encantes” que vendían en el exterior) hasta más allá de las Ramblas. Recorrimos algunas calles del barrio del Rabal: una zona curiosa, en la que se han construido plazas y calles nuevas o un Museo potente como es el MACBA (Museu d´Art Contemporani de Barcelona) que ha canalizado la instalación en sus alrededores de negocios  más o menos  alternativos y que han ayudado a regenerar un espacio bastante degradado. Caminar por esas callejas puede resultar algo inquietante a ciertas horas de la noche, pero durante el día, el paseo se torna, generalmente, pacífico y pintoresco. De vez en cuando, alguna pintada te hace pensar y sonreír: “¿Es ilegal el ave que migra?”, ha escrito con letra descuidada una mano anónima o te invita a detenerte, leer con calma y reflexionar si quieres. El texto está escrito en una oquedad de la pared y ocupa un espacio, al menos de dos metros de largo por otros dos de alto. Dice lo siguiente, con una letra clara y cuidada para que todo el mundo pueda leerlo: “MANERAS DE MATAR. Hay muchas maneras de matar: pueden clavarte un cuchillo en el vientre, quitarte el pan, no curarte una enfermedad, meterte en una mala vivienda, torturarte hasta la muerte por medio del trabajo, llevarte a la guerra, etc. Sólo pocas de esas cosas están prohibidas en nuestra ciudad”.  Esa zona barcelonesa está cerca de nuestra vivienda y la recorremos con frecuencia, cada vez que viajamos a la ciudad. Los domingos por la mañana hemos estado muchas veces en la zona del mercado cambiando cromos de nuestros hijos o mirando libros a precios bajos y otros materiales que uno encuentra entre el maremagnum de puestos, mesas, cajas y gentes, que acuden hasta allí a practicar sus aficiones favoritas: pasear, mirar, ojear, comprar o vender…

 

Cuando llegamos a Labuerda, el tiempo no era mejor. Podíamos vislumbrar, recordando otras navidades, que podíamos pasarlas sin casi ver el sol y, al final, han resultado así. Se cumplieron los peores pronósticos. No fueron días demasiado fríos, pero la lluvia cayó sin cesar y las nubes cubrieron el cielo casi todos los días… En estos casos, lo mejor es quedarse en casa, hacer fuego para estar bien calientes, conversar y leer la prensa o algún libro. También es buen momento para remover algunas cajas o alguna zona de los armarios que hace tiempo no hemos tocado; reordenar los libros o las colecciones… Un par de paseos nos permitió el tiempo y los aprovechamos para recorrer la orilla derecha del Cinca: un día en dirección sur y otro en dirección norte. Acompañando al río en dirección sur, caminamos por la escollera y disfrutamos viendo un caudal generoso, ocupando casi todo el cauce y bien crecido. Había nevado copiosamente en cotas superiores a los mil metros y había llovido posteriormente, por encima de esa altitud en días posteriores provocando un deshielo rápido de parte de la nieve recién caída… El color del agua del Cinca era el color primaveral del deshielo, como primaveral era la fuerza impetuosa de la crecida. Aproveché para hacer unas cuantas fotos, antes de que el nivel alcanzado descendiera, como recuerdo.

 

Una tarde bajaron desde Puyarruego Anny y Luc, dos amigos belgas que vienen colaborando desde hace un tiempo en El Gurrión. Anny estaba interesada en conseguir todos los números posibles de la revista y yo me había comprometido a buscar números atrasados en cajas y bolsas. De vez en cuando, aparece una persona que se interesa por tener el máximo número de revistas posibles y esa valoración especial del trabajo realizado que tal deseo expresa, a mí me conmueve y procuro satisfacerlo. Fue una tarde muy agradable, charlando de muchas cosas, desde el viaje que deben hacer cruzando toda Francia para llegar a este lado de los Pirineos, hasta la comparación de cómo se articula la enseñanza de los idiomas en Bélgia y en España, pasando por la pasión de Luc por los molinos. Hablando de molinos, nos acercamos a las inmediaciones de los restos de los de Labuerda: el molino harinero, inaccesible hoy por las zarzas y matojos crecidos en el camino que lleva hasta la casi invisible puerta (molino de cereales que también era central eléctrica de la que se suministraba el pueblo) y el “Torno” o molino de las olivas, hoy convertido en preciosa casa, donde viven los amigos Vicente e Isabel que, ¡qué fatalidad!, no estaban esos días en Labuerda. Luc pudo fotografíar algunas piedras del exterior, panorámicas generales y yo me comprometí a buscar unas fotos en blanco y negro del interior, hechas muchos años antes de la reforma, escanearlas y enviárselas a su domicilio. Regresamos de nuevo a casa (tras habernos mojado porque estuvo lloviznando todo el rato y no llevábamos paraguas) y aún seguimos hablando de molinos y gurriones un buen rato.

 

Pury Estalayo, desde Madrid, me había enviado varios ejemplares de la revista semestral “ECOS” (subtitulada “Arte y Cultura para la Infancia”), que recibí estos días en Labuerda. Concretamente el número 11, correspondiente a diciembre de 2009. A finales del pasado septiembre, Pury me invitó a escribir un artículo que titulamos “El arte y las bibliotecas escolares”. Ocupa cuatro páginas de la revista y está ilustrado con fotos en color que yo le envié. Me puse muy contento al recibir esos ejemplares y ver cómo había quedado mi colaboración. Curiosamente, hay otro artículo de cuatro páginas que habla de la colección de “libros deplegables” de María José y Álvaro, dos palentinos con los que me pondré en comunicación para ver si los traemos a la sección “Y tú… ¿qué coleccionas?” de nuestro “gurrión”. Fue un estupendo regalo navideño.

 

El segunda paseo por la orilla del Cinca fue en dirección norte. A esa parte del término de Labuerda se le conoce con el nombre de “La Ribera”. Hoy día es una partida muy menguada, debido a los lengüetazos que el río le fue dando con el paso de los años. Cada gran riada, se comía un trozo de huerta, sustituyendo la tierra cultivable por un desolador amontonamiento de cantos rodados de granito, de variados tamaños… Para los pequeños agricultores de Labuerda, cada vez que ocurría esto, era un golpe más a sus pequeñas economías, a sus aspiraciones de supervivencia. Curiosamente, donde en otro tiempo hubo tierra cultivable y cultivada, hoy crece un bosque mixto, en el que abundan los pinos y distintas especies de “sálix”, junto a especies poco habituales en nuestro término: hayas y arces, por ejemplo. El agua arrastra semillas y en las crecidas y decrecidas del río se van quedando en tierra firme y algunas acaban germinando… También es un territorio en el que sobreviven algunas “casetas” de monte, con tejado a dos aguas (de losa o de teja, indistintamente); frecuentemente con dos pisos: en la planta baja se almacenaba hierba recogida en el huerto anexo o herramientas o se colocaba la caballería par descansar y darle de comer… Y en el piso superior podía haber incluso un conejar (en algunos casos aún quedan los “cados” en las esquinas del recinto interior). Restos de otro tiempo y, en definitiva, de un patrimonio etnográfico que se va destruyendo por el paso inexorable del tiempo. El nivel de las aguas del Cinca había descendido sensiblemente desde el anterior paseo y también se habían tornado más azules de color. El puerto nevado y la Peña también con nieve y ambos monumentos pétreos, semicubiertos por la niebla, nos regalaban preciosas imágenes, como también los reflejos en muchos grandes charcos del camino… Esos charcos “a los que te asomas”, y cuando el cielo se refleja en ellos, parecen de una insondable profundidad. ¡Cuántas veces, lo pequeño y cercano te deja maravillado! Volvimos del paseo con un notable botín de fotografías del agua del río, de las casetas, de las montañas y de los reflejos en los charcos: ese efecto-espejo que algunos días es especialmente evocador.

 

Estuve unas horas en Boltaña, en la asamblea anual del CES. El esforzado Centro de Estudios de Sobrarbe que tanto cuesta mantener activo, con la buena voluntad de unas cuantas personas. En Sobrarbe, por las propias condiciones geográficas, nada es sencillo y, al igual que en otros sitios, si hablamos de temas culturales, más complicado todavía. Antes de subir de vacaciones, dejé en la imprenta terminado el número 12 de la revista TRESEROLS (una de las publicaciones periódicas del CES) y fue grato poder recogerla en Boltaña, adonde había llegado un par de días antes de la reunión.

 

El día 3 de enero la cita estaba en Plan, donde se presentaban los actos que se van a desarrollar a lo largo de 2010 para conmemorar el 25 aniversario de la primera caravana de mujeres. Acompañé a mi amigo Enrique Campo (Presidente de la Comarca de Sobrarbe) para visitar a otro amigo de siempre, el actual alcalde de Plan e “instigador” de la primera y las siguientes caravanas, José Mº Fantova. Delante de la oficina de turimos de Plan nos concentramos a escuchar los breves discursos de estos y otros políticos mientras nevaba copiosamente, poniendo una nota climatológica de autenticidad, ¿acaso es raro que nieve en Plan o en el valle de Chistau un 3 de enero? El homenaje a los primeros organizadores y un muy generoso vino español continuaron a cubierto y por la tarde se celebró una mesa redonda. Sólo es necesario escribir en el google “caravana de mujeres de Plan” y disponerse a leer crónicas periodísticas que vienen desde el día 4 de enero de 1985…

 

Leí “Las golondrinas de Kabul”, un libro que habla del fanatismo talibán, de la exclusión de las mujeres afganas y que deja poco espacio para la esperanza. También leí “Contra el viento”, de Ángeles Caso; aquí las protagonistas son mujeres de Cabo Verde que también tienen que superar obstáculos como montañas para poder vivir con dignidad, en contra de la dureza de la vida en su país… Más información de ambos libros en http://nosotrasleemos.bitacoras.com. Tras lecturas de este tipo, siempre me acuerdo de los apóstoles vacuos que, cuando hablan de los niños y la lectura, dicen que “ésta es divertida”... ¡Qué tontería! Algunos libros pueden serlo, pero nada de generalizaciones simples.

 

Y así, con éstas y otras cosas, va transcurriendo la vida, animada en estas fechas pasadas por esas felicitaciones que llegaron a través del correo electrónico o del facebook y también de la carta manuscrita.  Éstas son más apreciadas. Por eso recuerdo ahora a Lidia Ollero, Laura Andreu, Antonio G. Teijeiro, Rosa Serdio, Blanca Sanz, Manolo Callizo, Ángela y Placi, Luis Mejuto, José Manuel Bescós… que escribieron unas líneas de puño y letra y dejaron impregnadas las postales con una pequeña parte de su esencia. A ellos y a otros, les “pagué con la misma moneda” y escribí unas líneas pensando en sus personas, mirándoles a los ojos y deseándoles un año estupendo.

09/01/2010 06:25 gurrion #. sin tema Hay 9 comentarios.

LAS PEQUEÑAS Y SORPRENDENTES COSAS DEL DÍA A DÍA…

Una de las cosas más sorprendentes de la vida es lo que nos depara la vida misma por sorpresa. ¡Jo, diréis, qué listo, afirmar que lo sorprendente es la sorpresa…! Quiero decir que, además de lo que uno tiene más o menos planificado, la vida se mueve alrededor y te convoca, te sorprende, te reclama, te ofrece, te lleva y te trae, te orienta y te desorienta, te junta o te separa…

 

Como las imágenes de nevadas siguen siendo frecuentes en los informativos y hasta en la prensa, vuelven a mi retina y a mis oídos las imágenes y las palabras de Lorenzo Ortas, montañero aragonés que estuvo dando una charla en Labuerda el pasado 3 de enero. Lorenzo participó en diversas expediciones al Himalaya y las imágenes proyectadas mostraban glaciares y campos de nieve de espectaculares grosores. No llegó a la cima, pero estuvo en la cordada aragonesa que sí la hizo en 1991 en el Everest y tampoco pudo llegar a lo alto del K-2 (“la montaña asesina”, como se le denomina o “La montaña sin retorno”, título del libro que cuenta esa peripecia dramática), cuando otro grupo de alpinistas amigos si llegaron pagando con su vida (1995). Una vida sembrada de logros colectivos, de aventuras en grupo, de amistades fraguadas en las dificultades y de dolorosas ausencias. ¿Qué te atrae, qué os atrae de la montaña para arriesgar la vida en cada ascensión?: “La posibilidad que tienes de que tus sueños se hagan realidad, se cumplan”, contestó Lorenzo. Siempre que veo un documental, escucho una conferencia, leo una crónica de alpinismo, contengo la respiración y me quedo asombrado ante tanto esfuerzo, tantas penalidades, tanto riesgo…

 

Una de las faenas que me encarga mi amiga Marta (revista “Educación y Biblioteca”) es la lectura y reseña de libros que le envían a la redacción. Suele dejar a mi albedrío cuándo leerlo y cuándo escribir la reseña; luego ella lo publica en el número que está preparando cuando se la mando o en el siguiente. La verdad es que no deja de ser un trabajo que hay que realizar, pero esa circunstancia también me obliga a echar un vistazo, leer u hojear algunas publicaciones que, de otro modo, no conocería y por las que muy probablemente no me interesaría. Estas fechas pasadas, me ocupé del libro “Guía para bibliotecas escolares”, un volumen de cerca de 400 páginas, en el que colaboran 15 personas aportando, cada cual, una ponencia de un curso-máster sobre el tema. El libro está editado por “A Universidade da Coruña” y, como pasa ya hace tiempo con el tema de las bibliotecas escolares, gran parte de los contenidos del libro ya están escritos y publicados en otras obras de referencia.

 

Y como hablaba de sorpresas, hace pocos días, recibí un libro procedente del Ministerio de Educación de la República de Chile que llegaba por recadero desde el aeropuerto de Sevilla (¿?). El libro lleva por título “Leamos juntos. Orientaciones para fomentar la lectura en familia” (ISBN: 978-956-292-254-8) y lo más sorprendente, fue encontrar en el interior un texto firmado por mí, sin que nadie antes me hubiese invitado a hacerlo o comunicado que iba a ponerlo. Se trata de un texto que escribí en 2004 por encargo de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y que titulé “Escuela y familia. Miradas confluyentes” y que se convirtió en un díptico de la colección “Punto de lectura”. Fue una sorpresa agradable porque, a diferencia de otros casos lamentables, en éste se reconoce y explicita la paternidad del documento y se identifica su procedencia; de modo que me hizo ilusión verme ahí, aunque como la felicidad nunca es completa, al final del libro, cuando habla de los autores, encontré una errata “imperdonable”, ya que hablan de mí como nacido en Fraga y, aunque ya llevo muchos años viviendo aquí, por nada del mundo voy a renunciar a mi condición de “gurrión”, nacido en Labuerda, je, je.

 

La siguiente sorpresa también tiene que ver con los libros. Resulta que la Clínica Universidad de Navarra ha abierto una pequeña línea de publicaciones que “pretende ser un homenaje, a través de sus historias,  a las personas que sufren la enfermedad y que, paradójicamente, sacan gracias a ella lo mejor de sí mismas”. Al ritmo de un librito al año, va publicando, de la mano de prestigiosos escritores esas historias. Esta semana recibí varios ejemplares del número 3 de la colección: “Noticias de la nieve”, de Gustavo Martín Garzo. Los números anteriores fueron escritos por Soledad Puértolas y Juan Manuel de Prada. Amaya Z. es una ex alumna que ahora trabaja en el Departamento de Comunicación de la citada entidad y la que se ocupa de enviarme ejemplares para que los regale a los componentes del Grupo de Lectura del cole.

 

Y también fue una sorpresa muy agradable recibir un sobre con ejemplares del número 51 de “Biblioteca”. Se trata de una preciosa “revista-guía de libros” en color, que edita la Biblioteca Torrente Ballester de Salamanca. Una de sus bibliotecarias y amiga, Isabel S. me había invitado a escribir un texto para la sección “Palabras, libros y lecturas” sobre mi relación con todo ello. Le mandé un escrito titulado “De la carencia de libros a las bibliotecas…” y lo encuentro publicado en las páginas 2 y 3 de la citada revista, con foto y apuntes biográficos del autor y cuatro portadas de otros tantos libros del mismo. Me llevé un alegrón el día que recibí el sobre y le agradecí a Isabel la invitación y el cuidado.

Junto a ese sobre con ejemplares de “Biblioteca” había otra sorpresa en el buzón: otro sobre que venía directamente del Museo Pedagógico de Aragón: un sobre acolchado que guardaba un ejemplar facsímil del libro titulado “Las mujeres de mañana”, escrito por Doña Casilda Manzana de Quintillá (maestra de la Escuela Nacional de niñas de Tolva – Huesca) y publicado en 1927. Víctor Juan, el Director de dicho museo, está construyendo un fondo de publicaciones de interés, rescatando algunas obras que se publicaron en el pasado y que pueden ser muestra evidente de personalidades avanzadas, de maestras y maestros que veían más allá de los tiempos en los que vivían y que dejaron huellas que conviene refrescar. Ésta es la publicación número 16 del Museo Pedagógico de Aragón. Un apunte más, Doña Casilda murió a los 66 años, en 1954, año en el que yo nací…

 

Este sábado pasado finalizaba el tiempo de exposición de la colección de “viñetas humorísticas sobre el libro y la lectura” que presté a la Biblioteca Pública de Fraga para su exhibición en una de sus salas. La exposición ya estuvo en marcha el pasado curso en el colegio, siendo visitada por distintas clases y un resumen de lo que dio de si y de sus contenidos está publicado en el número 59 del boletín Bibliotelandia (enero de 2009). Esta vez, contra todo pronóstico, los medios de comunicación se hicieron eco de la misma varios días, culminando todo en un reportaje que se publicó en la página 11 del Heraldo de Huesca del día 9 de enero, con el título de “Humor encerrado en bocadillos”. Ahora ese medio centenar de viñetas ampliadas y plastificadas (que son una selección de la colección que guardo) viajarán hasta Zaragoza, al Centro del Profesorado y Recursos Juan de Lanuza para que una de las asesoras: Marina M. la vaya pasando por los distintos colegios que estén interesados en trabajarla. Y lo hará conjuntamente con otras láminas que forman otra exposición que llamamos “Animalectores” (una colección de ilustraciones, sacadas de los libros de LIJ, en las que aparecen animales leyendo) y que ya lleva tiempo itinerando por colegio y bibliotecas… Son pequeñas iniciativas a las que se les puede sacar un rendimiento pedagógico interesante, que cuestan poco dinero y que nos gusta compartir.

 

Esta semana, bajamos al colegio de Mequinenza. Estuve dos sesiones con un grupo de maestras y maestros, a finales del primer trimestre y quedaba una sesión pendiente para el día 12 de enero. Nos pusimos de acuerdo con Pili N. para que dicha sesión fuera mixta y en ella participáramos profesorado y madres. La idea era que las animosas madres que en Mequinenza quieren acercarse a colaborar con la biblioteca escolar escucharan el relato de lo que hacen algunas de las que colaboran en la de nuestro colegio y que lo contaran ellas mismas. Como estas cosas son poco habituales, que un grupo de maestras y maestros se junte con madres de dos colegios para intentar sembrar algo nuevo, pues la reunión fue un éxito. Las tertulianas fragatinas explicaron, mostraron los materiales que diseñan y contaron cuentos. Para mí, personalmente, esta posibilidad de que algunas madres vayan participando en actos de formación como éste me parece un gran avance que, como siempre, nada tiene que ver con las redes oficiales; sino que transcurre a través de las redes afectivas y de sentido común que vamos tendiendo quienes estamos en el tajo y conocemos de qué va el asunto…

 

Ayer tarde volvimos a juntarnos un grupo pequeño de irreductibles lectoras en la biblioteca escolar del colegio, para mantener la reunión mensual del Grupo de Lectura NOSOTRASLEEMOS. Era la primera reunión de 2010 y, como siempre, recorrimos un amplio abanico de temas y dimos cuenta de las últimas lecturas que han quedado reflejadas en el “acta” publicada ya en el blog http://nosotrasleemos.bitacoras.com. Os invitamos a entrar en él y a que podáis, si queréis, escribir vuestras sugerencias de lecturas, recomendar libros, escribir resúmenes…

 

Para terminar, dejar constancia de que las sorpresas desagradables también forman parte de la vida y que estos días, la consternación y el estupor tiene un nombre: HAITÍ. Es difícil hacerse una idea del desastre tan tremendo, pero viendo los ojos, la expresión de algunos rostros filmados o retratados, uno siente una mezcla de indignación, hundimiento, dolor… ante un capítulo más del interminable libro de las catástrofes que la humanidad va escribiendo. Es cierto que es impredecible un terremoto, pero es una vergüenza el mantenimiento de los niveles de pobreza que conducen a que los efectos de la devastación se multipliquen de forma escandalosa. No nos olvidemos de aportar alguna generosa ayuda económica para colaborar con quienes están allí enfrentándose al desastre.

15/01/2010 10:15 gurrion #. sin tema Hay 4 comentarios.


VIEJOS PAPELES (VII)

Las faenas que uno empieza debe terminarlas con dignidad. Lo aprendí de pequeño y procuro aplicármelo. Dejé este trabajo de prospección y buceo en asuntos pasados a punto de finalización y hoy lo retomo para rematarlo. Fueron dos años, dos cursos escolares con el mismo grupo de alumnado: 5º y 6º de EGB (1982-83 y 1983-84).

 Eran tiempos netamente diferentes. Como no había ni “carrera docente”, ni aluvión de proyectos, ni grupos de trabajo incentivados, ni necesidad imperiosa de puntos para oposiciones y puestos de trabajo… nos lanzábamos a la aventura a pecho descubierto. Individualmente o en pequeños grupo, cuando alguien sugería una línea de trabajo que gustaba, nos volcábamos para desarrollarla sin esperar absolutamente nada a cambio. Ese perfil del trabajo, basado en la innovación y la ilusión desmedida, hoy no está de moda y sólo algunos veteranos conservamos ese espíritu vocacional de un trabajo que se ha complicado notablemente; en ocasiones por una atomización irracional de responsabilidades y faenas que, es posible, nos conduzca  o nos está conduciendo ya, a algún punto no deseado (dicho así para no ser apocalíptico).

 

Bueno, voy a lo que iba… Tengo en mis manos el número 6 de LA FIGA. Revista fechada en junio de 1984 y con un dibujo de una fragatina en la portada: un dibujo claro y bonito de Antonia P. La “Presentación y Despedida de la revista” incluye un breve texto de ánimos vacacionales y luego están las firmas de todos y todas: 35 personas; una clase con mucho calor humano, ja, ja.

Las tres páginas siguientes están dedicadas al “huerto escolar”. El relato inicial es un texto de Julio L. que comienza asÍ: “Un día, Mariano el maestro, nos comentó la posibilidad de tener un trozo de tierra para trabajar un pequeño huerto. Pasaron algunos días y poco antes de Semana Santa, el Ayuntamiento nos dio el permiso para utilizar un trozo de tierra que había comprado a su anterior propietario…” En realidad el trozo de tierra estaba cerca del colegio, pero fuera del patio. Con el paso de los años conseguí que se destinara una zona del patio a huerto escolar y allí trabajamos con modestia y con ayuda de algunos padres que venían a labrarlo y de algunos compañer@s que echaban una mano, pero ya en este blog se recoge también la “unidecisión”, pedagógicamente insostenible, de acabar con él para convertirlo en un “parque temático de columpios” (una metamorfosis muy medioambiental y muy pedagógica, sin duda). Bueno, pasamos de tema.

 

Una página del periódico está destinada a comentar una actividad que hacíamos en la que trabajábamos poemas de autores conocidos. Dividíamos un folio en cuatro partes. En una copiaban el poema, en otra lo comentaban; en un tercer cuadro lo dibujaban y en el cuarto escribían unos rasgos biográficos del autor. Íbamos guardando las hojas y al final de curso, preparábamos una portada bonita y grapábamos todas las hojas de modo que cada cual disponía de un libro personal de poesía y de poetas, realizado por él mismo. Una actividad que aún es posible realizar, 25 años después, sin duda. Total que la página citada está compuesta por los textos valorativos de la actividad: cuatro textos firmados pro Amaya, Alberto, Julio y Óscar: Dice Óscar, entre otras cosas: “La poesía no me gusta mucho. Cuesta algo de entender. Sé que es bonita pero no la sé apreciar. Hacerlas ya me gusta más, porque me entretengo…” Alberto comenta: “Lo primero que hago para componer una poesía es hacerme un borrador. Luego ordeno y corrijo los versos hasta que suenan bien…”, Amaya dice que “… hay poesías que reflejan costumbres y cosas de otras época o de otros países; en realidad, la poesía abarca todos los temas imaginables” y Julio puntualiza: “… En la poesía uno expresa su opinión ante algo, por lo que la libertad de expresión es en este caso muy importante”.  Y ya que hablamos de poemas, este es el que escribió Dolores M.: “La vida es muy bella; / para unos corta / y para otros eterna. / En ella jugamos. / En ella aprendemos. / En ella brincamos… / No hay cosa más alegre que el vivir. / No hay cosa más triste que el morir. / En fin… / ¡Qué se le va a hacer, / si la vida es así”. Y Antonia P. nos trae unos versos divertidos, tomados del recuerdo oral familiar: “Una noche de verano llovía. / En las corrientes de un río seco / tres pájaros muertos revoloteaban. / Arranqué a correr en cueros, / con las manos metidas en los bolsillos. / Llegué a mi casa, cerré la luz / y apagué la puerta. / Me quité la ropa / la acosté en la cama / y yo me colgué de la percha”. Unos versos para arrancar una sonrisa y también para servir de base para posibles actividades de reescritura, tomándolos como punto de arranque.

 

La siguiente página se titula: “Refranes. Sabiduría popular”: una colección de 30 refranes “primaverales”, en castellano o en catalán, aportados por el alumnado: “En mars, tal com me trobo me´n vaig”. “Marzo pardo, señal de buen año”. “Cuan lo mars marseja, lo abril cantaleja”. “Para marzo quemó la vieja el sayo”. “Abril y mayo, llaves de todo el año”. “Mayo hortelano, mucha paja y poco grano”. “Pel juny, la falç al puny”…

 

En la sección “Noticias de la clase” encontramos algunas curiosidades. Ahora los son más debido al paso del tiempo y porque al leerlas uno evoca otros momentos emocionantes de una escuela más sorprendente y participativa:

.. “El Muy Ilustre Ayuntamiento nos ha enviado tres libros de lectura por participar en el concurso de slóganes para una campaña de limpieza que pretenden realizar”. Éstos son algunos de los que mandamos: “La papelera es un banco, ¡abre tu cuenta corriente” (Alberto) o “¿Quieres limpieza?, pues ¡empieza, empieza!” (Toni)…

.. “En clase hemos construido terrarios en los que hemos colocado diferentes animalillos. Cada grupo, en un doble folio, tenemos que hacer un trabajo de observación. Tenemos salamanquesa, mosca, saltamontes, lagartija…”

.. “Dos representantes de clase, elegidos por votación, fueron a visitar al Ministro de Educación y Ciencia al Centro de Recursos de Ballobar el pasado 25 de mayo (1984). Cuando llegó el ministro, se reunió con los maestros del centro y seguidamente atendió a los representantes que habían acudido. Los de nuestra clase le entregaron una carta de los niños de 3º y le preguntaron por el colegio nuevo, a lo que él les contestó que seguramente en el año 1986 ya estaría hecho. Por la tarde, los dos representantes contaron en la clase su aventura”.

.. “Ya son dos las veces que nos han hecho daño en el huerto. La primera nos arrancaron todas las plantas y en la segunda han pisado y destrozado tres matas de lechuga y ha arrancado dos matas de maíz. Todo lo demás se ha salvado del ataque”.

.. “Hemos recibido del hogar del jubilado tres libros por nuestra participación en un pequeño concurso con un mural con textos y dibujos”.

 .. “Tenemos cuatro vidrieras pequeñas pegadas en los critales de las ventanas; las hemos hecho imitando las de las catedrales góticas, con cartulina negra y papeles de colores transparentes”.

 

Libros antiguos” es el título de la siguiente página, en la que se relata la actividad de traer a clase libros y materiales escolares de la escuela que vivieron los padres o los abuelos de chicos y chicas. De cada objeto aportado se rellenaba una ficha identificativa con el año de edición o de uso, quién lo utilizó, precio, propietario… Después de un tiempo, hicimos una puesta en común sobre todo lo expuesto y ahí se recogieron también algunas de las conclusiones o de las aportaciones. El libro más antiguo era una “geometría” de 1.904. La ilustraciones estaban dibujadas en blanco y negro. Algunos libros estaban escritos para niñas y otros para niños y había varios con letra manuscrita… ¡Sorprendentes cuestiones para estos escolares de finales del siglo XX!

 

Tres páginas están dedicadas a narrar las peripecias de una “Salida a la ermita de San salvador”: “El día 29 de mayo salimos a las nueve de la mañana en un autocar. Desde Fraga cogimos la carretera de Torrente y, al cabo de unos cuatro kilómetros nos introdujimos por un camino sin asfaltar… Desde lo alto observamos el valle del río. Como el Cinca en esta zona se encuentra en su parte baja, observamos los meandros y también un trozo del río Segre…” Salidas para tomar conciencia del medio geográfico, paisajístico, histórico en el que vivimos, realizadas con mas entusiasmo que precauciones (aunque siempre se han tomado las razonables, claro) con el fin de observar y estudiar las cosas “in situ” y, olvidarnos de vez en cuando de los tediosos libros de texto. Una salida que nos permitía hacer algunas observaciones sobre flora y fauna, sobre la acción del hombre y sobre la geología (abundantes fragmentos de sílex, yeso y roca caliza). El relato termina así: “Estando en lo alto, pasaron tres aviones a toda velocidad y uno de ellos pudimos observarlo bien porque pasó cerca”. ¡Qué más se puede pedir!

 

Y siguiendo con las salidas, las tres páginas siguientes cuentan el viaje de fin de curso a Barcelona, realizado el día 13 de junio: “49 chicos y chicas y dos maestros acompañantes”. La visita se centró en el Parque Zoológico (en aquellos años, pocos, muy pocos lo habían visitado). Se cuenta cuánto llamaron la atención la actuación de la orca Ulises y la visión de Copito de Nieve (seguramente las dos “estrellas” que ha tenido el zoo de Barcelona a lo largo de su historia). También se visitó el castillo de Montjuich y el Pueblo Español y por último, nos acercamos al aeropuerto para ver cómo despegaban y aterrizaban los aviones (otra novedad para casi todos).

 

La penúltima página recoge una selección de “Noticias” aportadas, leídas y comentadas en clase: “El Presidente de la DGA, Santiago Marraco ha visitado Fraga para hablar del bilingüismo; ha visitado también  a la familia Arellano, los ceramistas” (12.1.84). “Saha Saha, la madre de Chu Lin, el oso panda que nació en Madrid, murió ayer de una gastritis. A la osa muerta la van a disecar” (19.10.83). “En la discoteca de Madrid, Alcalá-20, se ha producido un incendio con 81 muertos, la mayoría asfixiados por el humo” (17.12.83). “En la fábrica de camisas se han producido problemas laborales ya que se ha hecho un plan para ir reduciendo la plantilla. Esto afectará a muchas mujeres” (24.4.84) … La última página (la página 20) está dedicada al cómic, como siempre. El personaje protagonista, Rigo, se va de vacaciones y uno puede ir leyendo sus peripecias: “cantando bajo la lluvia, se encuentra con una rubia” o “¡Qué espeluznante, visita a un elefante!”…

 

Seguiré desvelando materiales de otro tiempo, pero aquí finaliza esta serie titulada “Viejos papeles”. Aunque revisaré otras publicaciones, buscaremos una nueva titulación de los post para no hacer la serie demasiado larga. No sé cuantos de los alumnos y alumnas que tuve esos dos años guardan todavía algunos de los ejemplares de estos trabajos. Hasta es posible que hayan desaparecido todos los ejemplares y sólo queden los míos. He pasado unos buenos ratos leyendo y recordando y viendo que muchas de las actividades que hacía 25 años atrás, hoy todavía podrían ser muy novedosas…

 

 

22/01/2010 15:25 gurrion #. sin tema Hay 6 comentarios.

ABCDARIOS DE VERSOS

Hacía tiempo que no abordaba este tema en mi blog. Cierto que esa afición mía a trabajar con el orden alfabético, la he cultivado sobre todo al margen de esta herramienta, pero también aquí he dado cuenta de algunos resultados. Está claro que uno necesita encontrar una razón, un estímulo para proponerse hacer algo y al no tener este año la presión diaria de estar con los chicos y no tener que preparar nada en concreto “para mañana”, la mente está en otros lugares u ocupada en otros asuntos…

De todos modos, andaba hoy dándole vueltas a la figura de Miguel Hernández, aprovechando la circunstancia de que este año se cumple el centenario de su nacimiento; y quería diseñar un trabajo que pudiera aprovechar el próximo curso en el aula y en el que hubiera una parte de actividad que se desarrollara necesariamente con medios informáticos: selección de páginas de interés en la Red que nos hablen de su vida y de sus poemas, pero también del tiempo histórico que le tocó vivir, personas que influyeron en su vida…

He empezado por localizar las palabras clave que respondiesen a esas preocupaciones mías… y luego, leyendo sus poemas, he notado una vez más, la fuerza (casi telúrica, en algunos casos) de sus versos y he pensado en el ABCdario que sigue, en el que ofrezco una selección aleatoria de sus versos (de las muchas que podría hacer, que podrías hacer si te animaras a seleccionar tu propio “ABCdario de versos” y hacerle un particular homenaje a Miguel Hernández…); versos sacados de poemas de distintos libros de su autoría: “Cancionero y romancero de ausencias”, “Viento del pueblo”, “El hombre acecha”… Ahí van:

 

Andaluces de Jaén, aceituneros altivos…

Beso soy, sombra con sombra. Beso, dolor con dolor…

Carne de yugo ha nacido, más humillado que bello, con el cuello perseguido…

Dale al aspa molino hasta nevar el trigo…

En cuclillas ordeño una cabrita y un sueño…

Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura sientas un arma…

Gozar y no morirse de contento…

He poblado tu vientre de amor y sementera…

Ibas a ser la flor de las esposas, y a pasos de relámpago…

Jaén, levántate brava sobre tus piedras lunares…

La cebolla es escarcha cerrada y pobre…

Menos tu vientre todo es confuso, menos tu vientre todo es futuro…

No salieron jamás del vergel del abrazo…

niÑos iguales que agujeros resecos, hacen vibrar un calor de ira pura…

Oigo un latido de cartas navegando hacia su centro…

Pintada no vacía: pintada está mi casa…

¿Quién salvará a este chiquillo menor que un grano de avena?...

Rodea mi garganta tu agonía como un hierro de horca…

Si me muero, que me muera con la cabeza bien alta…

Todo está lleno de ti y todo de mí está lleno: llenas están las ciudades…

Un carnívoro cuchillo de ala dulce y homicida…

Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran…

eXasperado llego hasta la cumbre de tu pecho de isla…

Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas…

Zarza es tu mano si la tiento, zarza…

 

 

¿Y para qué puede servir un ABCDario como éste? Pues para leerlo, rememorar algunos poemas (si alguna vez hemos leído a Miguel) o tararear lo que recordamos de las grabaciones de Joan Manuel Serrat…Y sentir la fuerza que se intuye en los versos. O quizás para sumergirnos en uno de sus libros, buscar uno cualquiera de los versos aquí seleccionados y leer el poema completo (por primera vez o releerlo una vez más…). Si estamos metidos en asuntos escolares o bibliotecarios, además de lo anterior, podemos proponer escribir a partir de algunos versos especialmente sugerentes. Debo decir que he pasado un buen rato, entretenido, en silencio, leyendo, buscando, disfrutando de la fuerza de las palabras que entrelazó Miguel, cuya vida quedó segada a los 31 años: una edad impropia para morir y menos enfermo en una cárcel, para vergüenza de quienes lo propiciaron y permitieron.

 

Y para poder mirar y sentir de otra manera, buscando un pequeño y nuevo reto, he pensado en su amigo Rafael Alberti, compañero de generación, además y longevo representante de la misma: la inimitable Generación del 27. El reto nuevo, como decía, ha consistido en elegir un nuevo ABCdario de uno de sus libros, su primer libro: “Marinero en tierra”, por el que recibió el Premio Nacional de Literatura en 1925… Y ver que la lectura de estos versos elegidos deja un regusto diferente del que nos ha dejado la voz de Miguel… Ésta, la de Rafael, es una voz esencialmente de añoranza marinera, pero un punto festiva:

 

¡Ay niña, no te las manche la tinta del calamar!...

Branquias quisiera tener, porque me quiero casar…

Colgadura, no muralla, pone a tu calle la mar…

Del barco que yo tuviera serías la costurera…

El mar. La mar. El mar. ¡Sólo la mar!...

Fuera de la mar, me perdí en la tierra…

Gimiendo por ver el mar, un marinerito en tierra…

Ha nevado en la luna, Rosa-Fría. Los abetos patinan por el yelo…

Infancia mía en el jardín: las cochinillas de humedad…

¡Jee, compañero, jee, jee! ¡Un toro azul por el agua!...

Leñador, no tales el pino, que un hogar hay dormido en su copa…

Madre, vísteme a la usanza de las tierras marineras…

Nadie sabe geografía mejor que la hermana mía…

Ojos tristes, por la banda de babor… ¿A dónde irán?...

Pirata de mar y cielo, si no fui ya, lo seré…

¡Qué altos los balcones de mi casa! Pero no se ve el mar…

Retorcedme sobre el mar, al sol, como si mi cuerpo fuera el jirón de una vela…

Si yo nací campesino, si yo nací marinero…

¡Tan bien como yo estaría en una huerta del mar…!

Un silencio escarchado te rodea, destejido en la luz de sus fanales…

Verde, lenta, la tortuga. ¡Ya se comió el perejil, la hojita de la lechuga!...

Yo te hablaba con banderas, hija de la panadera…

Zarparé, al alba, del Puerto, hacia Palos de Moguer…

 

Y como no hay dos sin tres, he añadido la voz de Federico García Lorca, compañero de los anteriores; el más universal de los poetas de aquella generación, a pesar de que su vida también quedó truncada violentamente al inicio de la Guerra Civil: Fue asesinado por los fascistas y hace poco fue noticia periodística el intento fallido de localizar su tumba. Al igual que con Alberti, he optado por centrarme en un solo libro: Romancero gitano y extraer de los poemas que contiene el libro, esta retahíla de versos por orden alfabético que, leídos, nos dejan un regusto de profunda sensualidad …

 

Antonio Torres Heredia, hijo y nieto de Camborios…

Brisas de caña mojada y rumor de viejas voces…

Cuando las estrellas clavan rejones al agua gris…

De acero, si puede ser, con las sábanas de Holanda…

Ella se quitó el vestido. Yo, el cinturón con revólver…

Fue la noche de Santiago y casi por compromiso…

Guardia civil caminera lo llevó codo con codo…

Huye, luna, luna, luna, que ya siento sus caballos…

Jorobados y nocturnos, por donde animan ordenan…

La luna vino a la fragua con su polisón de nardos…

Me porté como quien soy, como un gitano legítimo…

Niños de cara imposible en la orilla se desnudan…

niÑa, deja que levante tu vestido para verte…

Otros de rubor cansados encendieron un candil…

Por el olivar venían, bronce y sueño, los gitanos…

Quebraron opacas lunas en los oscuros salones...

Rumores de tibia aurora pámpanos y peces cambian…

Su luna de pergamino Preciosa tocando viene…

Tres golpes de sangre tuvo y se murió de perfil…

Un cielo de mulos blancos cierra sus ojos de azogue…

Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas…

Y que yo me la llevé al río creyendo que era mozuela,…

Zapatos color corinto, medallones de marfil...

 

Tres poetas, tres nombres que no necesitan apellido: Miguel, Rafael y Federico. Tres voces diferentes que con este sencillo ejercicio de seleccionar versos y luego leerlos, nos dejan un tono diferente, nos proponen reflexiones distintas, nos dibujan universos que poco tienen que ver y que son el reflejo de unas circunstancias de vida bien diferentes, aunque compartieran –mientras pudieron- un mismo tiempo histórico. Para terminar este mes de enero, frío mes invernal, me ha parecido interesante regalaros estos juegos poéticos a los que seguro que les sacáis partido. Y sino, “abrigaros con la buena poesía” y veréis que el invierno se torna más amable, más cálido y acogedor.

29/01/2010 09:33 gurrion #. sin tema Hay 15 comentarios.


Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris