Facebook Twitter Google +1     Admin
Este es un espacio para leer y escribir, para reflexionar y opinar; es una ventana abierta, un orificio en el muro. ¡Asómate!

Temas

Enlaces

Archivos

gurrion

Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2004.

TORTURAS

Cada año, los informes de Amnistía Internacional nos recuerdan que en muchos rincones lóbregos del mundo hay seres humanos que son torturados por otros semejantes. Reconozco que referirme como “semejantes” a individuos capaces de provocar en otras personas su degradación física y moral en medio de atrocidades sin nombre no es un término muy afortunado. No sé si es posible responder a la pregunta de qué puede provocar conductas humanas tan bárbaras y salvajes como las que muestran toda una legión de torturadores escondidos o protegidos, según las épocas, en la mayoría de los países del mundo. Eso mismo se pregunta Ricardo Lagos, actual presidente de Chile, al conocer el informe sobre las torturas practicadas durante la época del infame Pinochet (quien asistía regularmente a misa, junto con sus colegas militares y era bendecido y acompañado por los jerarcas de la iglesia chilena). La lectura de algunos de esos testimonios no sólo pone los pelos de punta y llena de espanto al lector; siembra la duda de si será posible de verdad un mundo donde las personas seamos capaces de respetarnos de un modo natural y se erradique para siempre este tipo de conductas para las que no hay adjetivos suficientes que las puedan calificar.

Cuenta Sabrina del Rosario, detenida cuando iba al instituto: “me quitaron el uniforme escolar, quedé desnuda, me violaron, quedé con quemaduras y lesiones en la vagina y perdí la capacidad de soñar”. La adolescencia de Jorge Flores terminó a los 16 años: detenido, desnudo, aterrado, le dieron culatazos, lo colgaron de los pies hasta que se desmayó del dolor. Dice que ya pasó el dolor físico después de tantos años, pero que todavía se despierta sobresaltado pensando que algo malo le ocurrirá a él o a alguien de su familia. “Ando todavía tratando de sobreponerme a este infierno”. Ricardo Aguilera soportó las mayores atrocidades imaginadas: “yo gritaba con todos mis pulmones, en un alarido interminable, para que el dolor saliera de mi cuerpo”.
No es mi intención reproducir aquí la interminable lista de barbaridades, ahora conocidas en Chile, pero ya sabidas de otras tantas dictaduras como han asolado este planeta. El mapa de la tortura a lo largo de los siglos coincide perfectamente con el mapa mundi que manejamos en las escuelas.

Hoy domingo, mientras me sentía aliviado por el calor que el sol filtraba a través de los cristales, he leído en el periódico dos páginas de testimonios sobre la tortura y sobre cómo se organiza una vida después de sufrir tantas vejaciones y de soportar tanto dolor físico y psicológico y no he podido evitar sentirme indefenso, pequeño, mientras las lágrimas acudían a mis ojos… Y me he preguntado qué anida en algunas conciencias para favorecer, permitir y perpetrar semejante brutalidad y dónde se esconden todo ese ejército de canallas torturadores y si sus mujeres o maridos, sus padres, sus hijos e hijas saben que ese ser con quien comparten su vida dedicó muchos días de la suya a hacer imposible la vida de tantas personas a las que no conocía, que no le habían hecho nada personal, pero a las que practicó toda suerte de acciones tendentes a arruinar su dignidad, a convertir el resto de sus vidas en un infierno en el que él y tantos como él debieran pudrirse por los siglos de los siglos.

Y uno se siente desolado ante esos testimonios y recuerda otros leídos de Argentina, de Guatemala, de El Salvador, de Irak, de Bosnia, de Palestina y de tantos países donde desaparecieron personas que fueron violentadas atrozmente y a las que se les negó la vida por obra y gracia de un oficial o de una pandilla o de un carnicero que se erigió en dueño de sus destinos.
05/12/2004 16:50 #. sin tema Hay 1 comentario.

LA FERIA DEL LIBRO ARAGONÉS DE MONZÓN (FLA)

Por décimo año consecutivo, durante los días 4, 5 y 6 de diciembre, Monzón se ha convertido en la capital cultural de Aragón, tomando el libro como referencia. Lo que soñó Chorche Paniello en 1995 (fecha de la primera edición) fue tomando cuerpo (el alma la iba poniendo él) y se ha consolidado como un encuentro anual del mundo de las letras. Cada año, además de la presencia de editoriales y colectivos diversos que exponen sus publicaciones, se han ido celebrando muestras paralelas que trataban de potenciar el certamen. Este año, concretamente, se ha celebrado el Salón de la Prensa Aragonesa. Además de los periódicos diarios que se publican en nuestra comunidad, había una amplia muestra de publicaciones locales o comarcales. Para completar y redondear la cuestión, el sábado 4 de diciembre, el Diario del Altoaragón publicó un suplemento monográfico de 20 páginas, titulado LA PRENSA EN EL ALTO ARAGÓN, 1834 – 2004. En el citado suplemento, se hacía un exhaustivo repaso a todas las publicaciones que a lo largo de la historia han visto la luz en las distintas comarcas, ciudades y pueblos de la provincia de Huesca. Un suplemento de referencia que es conveniente leer y que es necesario guardar.

Personalmente siempre he visto con algo más que simpatía ese esfuerzo de reunir a tanta gente en torno al libro y, salvo en la primera edición, he acudido a todas como visitante y llevando publicaciones para enseñar y vender (los primeros años, en el stand de la extinta Mancomunidad del Sobrarbe). La iniciativa de Chorche me pareció arriesgada e imaginativa a la vez. Su tesón y el de todas las personas que voluntaria e ilusionadamente lo rodearon han hecho posible que Monzón sea punto de referencia para muchos aragoneses que han visto “amablemente dinamitado” el gozoso puente de la Constitución.

En los últimos tres años, además, nuestra presencia (EL GURRION – AULA LIBRE) ha sido más directa y comprometida pues hemos instalado allí un stand, junto al resto de “feriantes” y hemos establecido turnos para atender a quienes han acudido a visitarnos, a charlar un rato con nosotros o a comprar algunas de nuestras publicaciones. Junto con Pepe López, Miguel Calvo, Sebastián Gertrúdix, Teresa Arnal, Geles Domínguez, Fenando Vallés, Javier García, Pilar Gaval, Mª Asun Muzás, Ángel Ramírez, José Mª Escalona, Julio Nogués, Ricardo Blasco, Paz Ríos… Y Tomás, Dolores, Antonio, Mercé, Ana, Daniel…hemos dado vida a nuestro rincón y dedicado unas cuantas horas filantrópicamente a ese cometido. Y lo hemos hecho con enorme gusto, sabiendo que quienes creemos en algunas cosas, esto también nos comprometía de alguna manera. Los beneficios económicos, en nuestro caso, siempre han sido modestos, pero los relacionales (si existe este término) no tienen precio. Este año, hace unos pocos días en el seno de la Xª FLA, nos juntamos a comer 20 personas lo que dice mucho a favor de la vigencia y del mantenimiento de algunas idas de acción colectiva y solidaria. Aula Libre celebrará sus 30 años de existencia en 2005, con un bagaje más que notable: 81 revistas publicadas (algunos miles de páginas), siete más monográficas; ocho “Cuadernos”; siete “Creativas”; cuatro ABCdarios; un libro colectivo y algunos materiales más en coedición. Y con un bagaje difícilmente mensurable de gestos, de ideas, de contagios, de abrazos, de ánimos compartidos, de personas que se han sentido acogidas y empujadas en su quehacer cotidiano al ver a unas cuantas maestras y maestros que nos hemos mantenido en la brecha aportando con modestia pero con determinación y constancia algunas alternativas a la organización y al trabajo en la escuela. Esa legión de amigas y amigos con quienes hemos trabajado, que esperan y reciben con gozo (lo sabemos porque nos lo dicen) cada nueva publicación es desde luego nuestro mejor equipamiento, nuestro más legítimo orgullo.

Junto con los materiales de Aula Libre, estaban también las revistas de EL GURRION y los libritos de la colección “O Fogaril”. Llevo 24 años animando al personal para construir colectivamente una revista trimestral en Labuerda (comarca de Sobrarbe). El próximo mes de agosto, esa revista publicará su número 100. Y ese es un hito digno de celebración. Para entonces, serán 25 años y cien revistas (más de 3000 páginas encuadernadas) que recogen una parte de la vida, de las gentes, de los paisajes y de los acontecimientos de Sobrarbe. En la FLA del 2001, Chorche Paniello y su gente me entregaron un FLA CULTURAL; un reconocimiento sencillo que aprecié mucho; por eso, en el capítulo personal esta Feria tiene un significado especial.

Veo en el programa de este año que Chorche se despide. Después de diez años de alegrías y sinsabores dice adiós a esa responsabilidad asumida voluntariamente que le habrá dado muchas satisfacciones, pero también muchos quebraderos de cabeza. Mi deseo y seguro que el de todos los colegas de Aula Libre es que la Feria siga y que este monumento a la cultura, desde el libro, se mantenga en pie. Nosotros, desde nuestras posibilidades seguro que contribuiremos a ello.
06/12/2004 23:34 #. sin tema Hay 2 comentarios.


A VUELTAS CON EL AGUA

Hace unos días, nos invitaron a escribir sobre el agua desde el Heraldo Escolar. Sabrina Castillo es mi compañera de tutoría en el otro sexto y entre los dos acordamos hacerles a los chavales algunas propuestas para escribir. Fueron textos y poemas colectivos y estos fueron algunos resultados:

RECUERDOS DE AGUA

Me acuerdo del agua cada mañana,
Al sentirla fría en mi cara.

Me acuerdo del agua
Cuando pinto de color azul.

Me acuerdo del agua
cuando estoy jugando en la playa

Me acuerdo del agua
Al verla corretear por los ríos y caer por las cascadas.

Me acuerdo del agua
Cuando sueño que estoy en el desierto.

Me acuerdo del agua
Siempre que lloran las nubes y cojo mi paraguas.

Me acuerdo del agua
Cuando regamos el huerto y las flores.

Me acuerdo del agua
Cuando me quemo y veo llamas.

Me acuerdo del agua
Cuando veo la ropa en la lavadora.

Me acuerdo del agua
Cuando se me cae la baba.

Me acuerdo del agua
Las tardes de pesca.

Me acuerdo del agua
Cuando hierve en la cacerola.

Me acuerdo del agua
Al enjabonarme las manos.

Me acuerdo del agua
De la balsa, del pantano y de la presa.

Me acuerdo del agua
Cuando veo una máquina expendedora.

Me acuerdo del agua
Al tirar de la cadena.

Me acuerdo del agua cada noche
Cuando me levanto a buscarla.

***********************

Agua de lluvia, agua de río.
Agua de nieve, agua de mar.
Agua de lago, agua de estanque.
Agua de charca, agua del canal.

Agua de hielo, agua de nubes.
Agua de fuente y de glaciar.
Agua verde esperanza
Agua azul, agua vital.

*******************

Yo canto al agua que me lava la cara.
Yo canto al agua que me acaricia en el mar.
Yo canto al agua que me baña en el río.
Yo canto al agua, le quiero cantar.

Yo canto al agua, al agua de lluvia.
Yo canto al agua que sale del grifo.
Yo canto al agua que forma los charcos.
Yo canto al agua que beberán nuestros hijos.

Yo canto al agua azul transparente
Yo canto al agua, al agua corriente.

******************************************

Carta a cualquier río

Siento mucho, en nombre de todos los ciudadanos que viven en tus orillas y alrededores, haberte contaminado. Te pedimos perdón
Ahora dejemos apartadas las disculpas.
Te doy las gracias por estar embelleciendo nuestra ciudad, por estar ahí siempre (aunque alguna vez hayas subido más de la cuenta).
Tu cuenca es como si tú llevaras una camioneta y recogieras amigos (ríos afluentes), para ir a un museo (que en este caso es el mar).
En fin, eres el nacimiento de la vida. Besos

CARTA DEL RÍO CINCA

Hola, mi nombre es Cinca y, como ya sabéis, soy un río. Nazco a tres mil metros de altitud, en los glaciares del macizo de Monte Perdido. A medida que voy creciendo voy pasando por pueblos y ciudades. Paso por Bielsa, por Aínsa, por los pantanos de Mediano y El Grado (allí dicen que parezco un mar), por cerca de Barbastro, por Monzón, por Albalate y Alcolea, por Belver, por Fraga y por Torrente. Un poco más abajo, junto con el Segre, llego al Ebro, después de haber recorrido más de 170 kilómetros. Recibo varios afluentes: el Cinqueta, el Bellos, el Ara, el Ésera, el Alcanadre. Por los pueblos que paso doy mis aguas para el riego de árboles frutales, como manzanos, melocotoneros, perales, cerezos; también la vid y en algunos casos los cereales. En mis aguas viven muchos peces: carpas, gaburros, lucios... En mis orillas habitan muchos patos, gallinas de agua, garzas y vienen a pescar las cigüeñas. Desde muchos pueblos, recibo aguas sucias después de que vosotros las utilicéis para distintas cosas. Me gustaría que debajo de cada pueblo hubiera una depuradora y que los niños y niñas pudieran acercase y jugar con el agua que llevo o correr por mis orillas.
Y ya me despido de todos vosotros y vosotras. Un abrazo del río Cinca.
10/12/2004 23:56 #. sin tema Hay 8 comentarios.

CATÁSTROFES NATURALES

Imagina un mundo donde todo estaba por hacer, donde ningún ser humano poblaba los paisajes, donde nadie había puesto una piedra sobre otra, donde sólo los animales campaban a sus anchas por los valles vírgenes, por las llanuras, por los bosques y selvas, mientras la vida vegetal crecía sin freno tiñendo de colores las tierras del planeta…

Imagina un mundo donde los herbívoros comían vegetales y los carnívoros daban buena cuenta de los herbívoros. Éstas eran las luchas más sangrientas, junto a aquellas resultantes de las disputas de los machos por aparearse con las hembras…

Imagina un mundo en el que los volcanes, los terremotos, las inundaciones, las sequías, los huracanes, las olas violentas, los maremotos, las enormes riadas, las lluvias torrenciales, los vientos fortísimos, las nevadas colosales, las fuertes heladas… acudían puntualmente a la cita causando transformaciones del relieve o del paisaje, devastando algunos rincones del planeta, borrando o levantando islas en lugares remotos…

Luego, ya se sabe, aparecieron unos seres que fueron desarrollando algunas habilidades para trabajar la piedra, se irguieron sobre sus patas traseras, liberaron dos extremidades transformadas en manos, aumentaron el tamaño de su cerebro, empezaron a relacionarse con palabras, se organizaron en grupos, inventaron la escritura y desarrollaron múltiples tecnologías para dominar aquel mundo primigenio… ¡Lástima que paralelamente a esos avances que convertían a aquellos seres en los más evolucionados y perfectos que poblaban el planeta, nacieran también los conflictos y su solución violenta! La piedra que, convenientemente tallada o pulimentada, servía como herramienta pacífica, también tuvo acomodo como arma letal… Y así ocurrió con los metales y con tantos otros descubrimientos que el ser humano ha venido haciendo hasta la actualidad. Y la violencia y las guerras fueron diezmando las poblaciones y la miseria, la conquista, la esclavitud, la indignidad, la vejación y el aplastamiento… fueron periódicamente castigando a grupos humanos que, en la mayoría de los casos, sólo querían vivir, amar, querer, proteger y ver amanecer cada día.
Y así seguimos… La naturaleza a lo suyo. De vez en cuando, desata su incontenible furia en forma de riadas imparables, de volcanes incendiarios, de sacudidas inimaginables, de vientos incontenibles, de sequías atroces y nos coloca en nuestro lugar: seres indefensos, incapaces de hacer frente a la magnitud de esas fuerzas naturales devenidas en catástrofes que, en el corto tiempo de unos segundos o unos minutos son capaces de eliminar a cientos de miles de seres humanos y destruir las obras que éstos han levantado con esfuerzo.
Los países que bordean el Océano Índico son hoy una improvisada y enorme tumba donde yacen miles de personas que en unos minutos pasaron de la vida a la muerte, que no se creían lo que estaba pasando y que no pudieron despedirse de sus familiares, ni dar el último beso, ni recibir la última caricia… que fueron arrancados violentamente de la tierra en la que nacieron o en la que disfrutaban… Si la naturaleza se cobra periódicamente su cuota de vidas y futuro no sería necesario que en esa inevitable “tarea” colaboren algunos seres humanos de manera tan alegre: organizando guerras, violentando a sus vecinos, maltratando, destruyendo y arruinando vidas… para aumentar aún más el sufrimiento, la miseria y la desigualdad… Las inevitables catástrofes naturales deberían hacernos reflexionar lo suficiente como para modificar en buena medida nuestro comportamiento y nuestra actitud ante las personas, los paisajes y la vida.
30/12/2004 23:54 #. sin tema Hay 1 comentario.

FIN DE AÑO

Confieso sin pudor estar harto de tanto espíritu navideño y de tanta felicidad universal, con fecha de caducidad. No me gusta el espumillón; detesto encontrarme con ejércitos de “papás noeles” trepando por los balcones; las luces de las calles me parecen ya el primer signo de un derroche innecesario y los árboles cortados estos días para “adornar” y poner calor en hogares gélidos el resto del año, un lujo que no nos deberíamos permitir. ¿Cuántos de los que cortan un árbol se preocupan de plantar el mismo día diez o veinte? Contesto de mala gana al felices pascuas y lo único que me produce cierto interés es tener algo de esperanza en que venga un tiempo mejor (¡y mira que hay que ser optimista hasta la desesperación par creer en ello!).
Tampoco quiero amargar a nadie este tránsito anual, que se repite machaconamente con las mismas palabras y los mismos símbolos, con el único objetivo de estimular un consumo irracional de objetos inútiles en muchos casos, pero que van llenando nuestro afán de poseer, de tener más, sin disfrutar de nada o disfrutando poco.
Haré, no obstante, para general desconcierto, mis peticiones al año nuevo. Me gustaría que se pusieran de moda algunas palabras y que todos los seres humanos las vieran como posibles en su horizonte vital: PAZ – LIBERTAD – AMISTAD – SALUD – ALIMENTOS – CASA – APRENDER – ESCUCHAR – PROTEGER – CUIDAR. Elijo diez, pero podrían ser algunas más.
Yo me pido algo más de silencio. Tiempo para leer, para pensar, para conversar, para aprender… Tiempo para escuchar cantar a los pájaros o murmurar al río… Tiempo para contemplar las flores y los árboles… Tiempo para cultivar la amistad, para cuidar los afectos, para acompañar a los hijos en su vivir diario… Tiempo para abrazar a las personas que uno tiene por importantes en su vida: abrazarlas físicamente, pero también con miradas, con palabras, con cuidados y atenciones… Tiempo para recordar a todas las personas que a lo largo de la vida me han ayudado con sus consejos, con sus ánimos, con sus críticas, con su afecto, con su reconocimiento, con su ejemplar dignidad, con su trabajo…
Pues eso era lo que quería escribir hoy en este blog, como último texto de 2004, del que no puedo despedirme sin acordarme de los múltiples agujeros abiertos a lo largo del año por las guerras, por las bombas, por la prepotencia, por las catástrofes naturales…; agujeros por los que se fue la vida de miles y miles de personas y el futuro y la esperanza de otros tantos… Un recuerdo que me llena de tristeza.
31/12/2004 18:54 #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris