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AQUÍ JAPÓN

1. Ver las imágenes que proyectan las televisiones o las fotografías que publican los periódicos sobre las consecuencias del terremoto de Japón y el posterior tsunami, me producen como a la inmensa mayoría de la gente impotencia, tristeza y horror. El mismo que experimentamos hace algo más de un año cuando vimos lo ocurrido en Haití o hace algunos años más (2004) en los países del Índico: Sumatra, Indonesia, Malasia, etc. o el producido en la ciudad iraní de Bam (2003) y tantos otros. El mismo horror, en realidad que se repite con frecuencia cada vez que una catástrofe natural llega por sorpresa a un enclave geográfico y arrasa viviendas, construcciones de todo tipo, vías de comunicación, instalaciones industriales o energéticas y cientos o miles de vidas humanas que ven cercenada bruscamente su existencia por efecto de ese fenómeno natural convertido en azote mortal.

 Es cierto que hay otras catástrofes más silenciosas o más lentas que padecen millones de personas de manera casi permanente: guerras, hambre, enfermedades, esclavitudes diversas, expulsión de sus países… Es cierto que vivimos en un mundo lleno de injusticias, en el que una minoría disfrutamos de unas condiciones de vida envidiables y que una mayoría deben vivir conviviendo con estrecheces de todo tipo y, en muchos casos, con carencias graves o totales de lo fundamental… Pero también es cierto que ver en directo la destrucción, la fuerza del mar desatado, el efecto brutal de que la Tierra se mueva y todos los efectos derivados de esos devastadores golpes nos dejan sobrecogidos y sin saber qué hacer, qué decir, cómo levantarnos al día siguiente…

 Japón siempre ha sido visto desde este lado como un país curioso: gente educada, silenciosa, amables y risueños, tranquilos y pacientes…Un país cuidado y equilibrado entre la presencia y el respeto de lo tradicional y estar, por otro lado, en la vanguardia de la tecnología más puntera. Ese equilibrio podríamos verlo simbolizado en la silueta perfecta del monte Fuji…  Aunque quizás la percepción que teníamos de sus gentes era otra cuando éramos jóvenes y leíamos con fruición los tebeos de Hazañas Bélicas, en los que los soldados japoneses salían siempre malparados porque se suponía que eran el enemigo (al menos para quien componía aquellos fancines que tanto nos gustaban). Recuerdo, como único ejemplo, el titulado “Desembarco en Okinawa” (no acierto a entender por qué se me ha quedado ese único título en la memoria), con aquella estética bélica y aquel perfil heroico y glorioso de los protagonistas de cada historieta.

 2. Leo en el cuaderno de noticias que vamos escribiendo en el aula, que hace pocas fechas nos hicimos eco de dos de ellas, relacionadas con el país del Sol Naciente. El día 15 de febrero, en El País se publicaba un pequeño artículo que hablaba del compromiso del primer ministro japonés de encontrar y desenterrar los restos de más de doce mil soldados japoneses: casi la mitad de los que murieron en una de las batallas más sangrientas de la Segunda Guerra Mundial, la librada con los estadounidenses en la isla de Iwo Jima (aquella en la que el fotógrafo Joe Rosenthal hizo la mítica foto, en la que un grupo de marines izaban la bandera en el monte Suribachi). Iwo Jima, una isla cementerio en la Guerra del Pacífico; una batalla que dejó 21.600 soldados japoneses muertos por 6.800 estadounidenses, entre febrero y marzo de 1945. Pensar ahora en ello, tras la tragedia de la semana pasada, produce cierto desánimo y una sensación de acumulación de sucesos luctuosos que la historia y el azar se han encargado de unir de una manera dramática.

 Dos días después, el 17 de febrero, la noticia tenía que ver con la suspensión de la caza de ballenas en la Antártica, por parte de Japón. Un asunto largamente controvertido por las excusas y las dudosas justificaciones que se han puesto para su caza: “por motivos científicos” (¡vaya manera más curiosa de llamar ahora a cazar ballenas para comercializarlas!). Parece que las presiones ecologistas por un lado y, sobre todo, la poca rentabilidad de la flota ballenera, podrían explicar esta suspensión. Suspensión que ha sido muy bien recibida por quienes llevan años luchando por la protección de estos cetáceos gigantes.

 3. Tras este paréntesis de noticias previas a la gran tragedia, es obligado recordar que Japón acumula ya las dos experiencias más extremas y brutales relacionadas con la energía nuclear. No debemos olvidar que es el único país del mundo que soportó la explosión de dos bombas atómicas en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki (http://gurrion.blogia.com/2005/080901-nagasaki.php); explosiones que causaron una enorme devastación y miles de víctimas. Allí se puso en práctica, a prueba o en funcionamiento la cara oscura de uno más de los descubrimientos humanos que, como casi todos, tienen una cara amable y otra perversa. La energía nuclear que parecía un filón energético sin fondo, se usaba con fines bélicos, altamente destructivos, con consecuencias que nadie podía prever con exactitud y que se prolongaron en el tiempo de manera altamente dramática… ¡Quién le iba a decir a este país, tan sensibilizado con todo ello que, 66 años más tarde, iba a sufrir en sus carnes, los efectos de la supuesta cara amable de la energía nuclear que, cuando se desborda resulta imparable, impredecible y casi incontrolable… Ahí está Fukushima (como antes fue Chernóbil) para recordarnos que algunas fuerzas nos superan y pueden autodestruirnos y que el uso, en este caso, de la energía nuclear con fines pacíficos esconde un elevado riesgo que se torna desesperante, desolador, doloroso y hasta mortal para quienes se ven obligados a vivir episodios  de exposición a las invisibles radiaciones. Es necesario aprender algo de estas sorprendentes e indeseadas lecciones…

 4. Hoy, 17 de marzo, he comenzado a leer en clase, en voz alta, el libro de Samuel Alonso, El grito de la grulla. Me ha parecido que podía ser un aceptable gesto de reconocimiento y reflexión ante el dolor generalizado del pueblo japonés y que entre hoy y mañana, que es cuando pienso terminar la lectura de las 88 páginas del libro, tendremos tiempo de hablar y aprender algo más sobre la geografía del dolor y sobre las claves de la esperanza. No sé, pero en todo caso, la atención que ha mostrado el alumnado ante la lectura de hoy ha sido realmente especial… Paralelamente a este comienzo, hemos estado leyendo un texto de invitación a “doblar grullas” de papel, símbolo de  buena suerte en Japón:

“Makiko, una joven japonesa residente en Madrid, ha recuperado la leyenda de las mil grullas de papel para pedir a los internautas que se unan a esta iniciativa de abrazo y ánimo a Japón que simboliza la paz.

A través de una página web llamada ’Las 1.000 grullas’, Makiko pide ayuda para completar las mil grullas de papel de las que habla la leyenda. Quien las complete, recibirá un deseo. Y ése, ahora mismo, no es otro que el fin de la amenaza de catástrofe nuclear y la mejor de las suertes para todos los damnificados. Las grullas de origami (papiroflexia) se hicieron famosas a nivel mundial con la historia de la niña Sadako Sasaki, víctima de la bomba atómica de Hiroshima durante la II Guerra Mundial. Superviviente de la explosión, a los nueve años cayó enferma de leucemia. Una amiga le recordó la tradición de los origamis y se propuso completar las mil para pedir como deseo la curación de los afectados y la paz. Pero Sadako no lo consiguió y falleció. Sin embargo, había nacido un símbolo para todos. Sus compañeros de clase completaron las figuras de papel que faltaban y años después Hiroshima levantó un monumento en su recuerdo en el Parque de la Paz, epicentro de la explosión y donde aún un edificio en ruinas recuerda aquella tragedia” (fragmento escrito por Álvaro Carvajal).

 

5. Cuando tenía 11 ó 12 años y estudiaba en el Instituto de L´Aínsa, escribí a varias embajadas de países extranjeros en España, solicitando que me enviasen folletos, libros, mapas, etc… La primera que me contestó fue la Japón, enviándome un librito apaisado que se titulaba “Aquí Japón”, con ilustraciones en blanco y negro y algunas en color. Muchos años después, ya desde el colegio donde trabajo, escribimos de nuevo a muchas embajadas y volvieron a mandarnos otro libro-folleto titulado “Aquí Japón”, con imágenes en color y algo más grueso que el primero… Estos días me he acordado de esa curiosidad. Cuando tenía 11 ó 12 años seguía teniendo en mi casa muy pocos libros, por lo que esos envíos recibidos de algunas embajadas (cuando tenían formato libro) los guardaba como si lo fueran y todavía los conservo. Conservo algún lejano recuerdo de que la lectura de algunos párrafos de aquel documento me impresionaron; fundamentalmente por tener en mis manos una fuente informativa (interesada, claro, pues era de una embajada) que me desvelaba secretos de un país que, a aquellas edades y en aquellos tiempos, uno no alcanzaba a calibrar realmente a la distancia que se encontraba, pero que intuía especial y diferente…

 6. No puedo quitarme de la cabeza el gesto desolador de algunos ancianos y ancianas que vivieron los episodios nucleares de 1945 y que ahora están obligados a abandonar su tierra por un nuevo episodio nuclear; tampoco las lagrimas desesperadas de las personas que visitan las improvisadas morgues en busca de sus familiares desaparecidos; tampoco la mirada serena de algunos niños y niñas delante del aparato que les mide la magnitud de las posibles radiaciones que hayan podido quedar adheridas a su cuerpo… No puedo quitarme de la cabeza las imágenes del mar entrando en las ciudades, ocupando sus calles, derribando sus casas, arrastrando sus coches, como si fueran corchos flotando en un riachuelo… No puedo quitarme de la cabeza el fuego en la central, las humaredas, las explosiones, los derrumbes… No puedo quitarme de la cabeza la paradoja de que Japón sea un archipiélago "flotando", precisamente, en el Océano Pacífico...

En el país de la tecnología digital, todo ha quedado filmado. El fantasma de las imágenes nos perseguirá siempre.

POR LOS INTRINCADOS CAMINOS DE LA LECTURA

1.Aún leo”, me dijo hace unos días una exalumna que ya hace cuatro años que abandonó mi jurisdicción escolar. “Y cuando nombran a algunos poetas en la clase, me acuerdo de ti”, añadió generosa. Engordé momentáneamente unos gramos… ¿Será verdad, por lo tanto, que en algunos chicos y chicas dejamos alguna impronta, una pequeña muesca? ¡Hacía tanto tiempo que no nos veíamos!, que ese encuentro casual, seguido de una breve conversación me arregló la tarde. No en vano, fue la protagonista de uno de los post que más veces he leído en algunos foros, como ejemplo de que la lectura puede producir, en ocasiones, efectos no previstos. Es posible que todo comenzara con el suceso que conté hace ya unos años en mi blog y que podéis leer en el siguiente enlace:

 http://gurrion.blogia.com/2005/111601-la-lectura-emocionada.php .

No es frecuente percibir grandes avances en este tema. No es fácil  modificar sensibilidades o contrarrestar insensibilidades hacia los libros y la lectura (hoy hacia otros soportes también, que requieren de la lectura para ser interpretados); por eso, ese encuentro y esa espontánea confesión me llenaron de ánimo.

 

2. Antes de finalizar febrero, salió a la luz el número 63 de Bibliotelandia: el boletín periódico que editamos desde la biblioteca escolar del colegio. Se repartió entre todas las familias y ya ha llegado a casi un centenar de amigos y amigas con quienes estamos en RED (en realidad, quiero decir que estamos “enREDados” en una malla natural y no subvencionada de contactos, de intercambios y afectos que nos ayuda a crecer en ganas y en experiencia). Uno de los destinatarios de nuestros envíos es la Fundación Germán Sánchez Ruipérez con quien tenemos, como ya he dicho muchas veces, viejos, frecuentes y enriquecedores contactos. Marta García tuvo la idea de enviar a todos los contactos de la Fundación, una nota recomendando su lectura, en estos términos:

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Desde noviembre de 1989, el Seminario de Biblioteca y Literatura Infantil del C.E.I.P. Miguel Servet de Fraga (Huesca), edita el boletín Bibliotelandia, publicación coordinada por Mariano Coronas Cabrero, maestro, bibliotecario y responsable de dicho seminario desde su creación en 1988.

El último número de este boletín, el 63, corresponde al número de Febrero de 2011 y contiene información sobre la actividad desarrollada en la biblioteca escolar Animales de andar por casa, noticias varias sobre la biblioteca, una muestra de marcapáginas realizados por alumnos del centro, un espacio de recuerdo a José Saramago, José Antonio Labordeta y María Elena Walsh, recomendaciones del grupo de lectura y otros apuntes culturales.

Podéis consultar algunos de los últimos números editados, en formato pdf, en la siguiente dirección:

http://macoca.org/bibliotelandia

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Como consecuencia de ello, se dispararon las visitas a “La Cadiera de Macoca” y otras webs y blogs difundieron también la nota. A todos les agradecemos esa ayuda para que podamos llegar a más personas.

 

3. Invité a los chicos y chicas de mi clase a reflexionar sobre su relación o su compromiso con la lectura y estos son algunos textos que merecen la pena ser tenidos en cuenta:

.. “Yo y la lectura no nos vemos muy a menudo, pero cuando leo algún libro, me engancho. Eso sí, el libro tiene que ser interesante. En cuanto a preferencias, me gustan los libros de ciento y pico páginas de aventuras, misterio, acción, humor… Esos son los que más me gustan. Yo no leo todos los días. El año pasado estaba apuntado a un grupo de lectura en la biblioteca pública y cada semana nos hacían leer un libro diferente; no pudimos leer todos los libros que tenía la profesora para que leyéramos…” (Víctor M.)

.. “Para mí, la lectura, es lo que dice  Mariano. Que te lo imaginas todo y se desarrolla tu imaginación. Pero yo tengo un problema, que me lo imagino y todo se me queda en la mente… Luego, me pierdo y ya no sé por dónde voy… A mi madre también le gusta leer mucho, pero es que yo no estoy tan acostumbrado a leer como mi madre. A veces, cuando está en el sofá leyendo, pasa de página y al momento, pasa una nueva página y le digo: “mamá, tú si que leer rápido, ¿no?” y me dice: “es que yo ya tengo mucha práctica”, y se ríe un poco, pero yo me quedo flipando de su manera tan rápida de leer. También la lectura me lleva a lugares que ni me podrí imaginar. Por ejemplo, estoy leyendo un libro de la Segunda Guerra Mundial y me imagino a algún general diciendo: “¡Venga, los francotiradores a sus puestos!, ¡venga, venga, venga!” Bueno, yo es que la lectura no la sabría explicar, porque la lectura es de todo: interesante, de aventuras, de terror, de guerras, de cosas que ni nos podríamos imaginar, como cosas mitológicas…” (Jorge B.)

.. Para mí, creo, la lectura es algo importante porque nos aporta conocimiento y nos enseña cada día cosas nuevas, como historias, noticias y cuentos. Mi compromiso con la lectura es leer más libros. Porque antes no leía nada, ya que no me interesaba, pero he descubierto que hay historias muy buenas y que merecen ser leídas”. (Cristian A.)

.. Creo que la lectura te puede llevar a muchos sitios, en según qué cosas. A mí no me gusta leer, pero siempre se tiene que leer. En algún momento determinado debe estar la lectura como referencia. Cuando empiezo a leer ya no paro hasta que me termino el libro o hasta que llego a un capítulo determinado que cuando vuelva a leer me pueda acordar de qué iba en lo que me quedé…” (Eva I.)

.. Yo pienso que la lectura es muy importante, pues sirve para enseñarte, para darnos experiencias, para hacerte pensar, para aprender, para agilizar la mente, para expresarte… Leer sirve para muchas cosas, pero sin embargo la razón que más me gusta es que con la lectura siempre aprendemos algo nuevo y siempre sentimos sentimientos relacionados con lo que estamos leyendo; algunas veces, te hace reír, otras alegrarte, otras incluso te hacen llorar… Yo no suelo leer mucho, pero cuando empiezo a leer un libro siempre procuro terminarlo. Cuando lo termino de leer, siempre se me queda en la mente lo que más me ha gustado del libro…” (Alba C.)

.. A mí no me gusta mucho la lectura, pero cuando me aburro, a veces me pongo a leer y si me gusta el libro, me dan ganas de seguir leyendo. Si no me gusta, dejo el libro abandonado en la estantería y hasta otro día que me aburro y no tengo nada que hacer, que me pongo a leer, pero otro libro diferente al anterior que había empezado… Cuando era más pequeña, me encantaba leer. Cuando tenía un libro, lo disfrutaba mucho y me lo leía muchísimas veces. Todos los libros que tengo de cuando era más pequeña, me los sé de memoria y de los de ahora, de la mayoría no me acuerdo de qué iban, sólo del título de algunos… la verdad es que si han sacado un libro y la película y quiero saber de qué va, prefiero ir a ver la película, porque cuesta menos tiempo y no te cansas tanto…” (Ester B.)

..Yo la verdad es que no suelo leer mucho. Hay veces que leo en mi rato libre y hay veces que en vacaciones. Hay libros que me gustan mucho y entonces se me hace imposible dejar de leer, pero otras vceces, si un libro no me gusta, no me centro en al lectura y ese libro se me hace eterno. A mí me gusta leer libros de misterio, de risa y de adivinanzas. No me gustan los libros de fantasía porque llega un momento que ya no sé por dónde voy ni qué cuenta. Para reyes me trajeron un libro de jeroglíficos y salían momias y cómo las enterraban… esa noche tuve pesadillas y me levanté con un dolor de cabeza terrible…” (Lucía M.)

.. Suelo leer de noche, antes de irme a dormir. Me acomodo en la cama, cojo un libro y lo voy leyendo hasta que me entra el sueño. Me pongo una lucecita para ver mejor. Me gustan los libros de risa, aventuras, ciencia-ficción… Un autor que me gusta mucho es Roald Dahl porque tiene mucha imaginación… En los libros, primero doy una ojeada y después me lo leo si veo que me gusta. Y miro qué tal están hechos los dibujos y el formato. Voy a un grupo de lectura y cada mes nos dan un libro para leer y luego nos reunimos, lo comentamos y la profesora nos hace preguntas. Es divertido porque voy con niños de todos los colegios y nos lo pasamos muy bien y los libros son muy buenos. Y cada vez leo más”. (Inés P.)

.. “Para mí la lectura es un conjunto de sensaciones. Yo leo porque quiero saber las cosas que le están pasando al protagonista; ya sea el protagonista un perro, un gato o un ser humano. Leyendo, depende de qué trate lo que lees, te profundiza una sensación u otra: si estás leyendo un libro de aventuras, lo más probable es que te dé una sensación de curiosidad o de miedo a que al protagonista le pueda pasar algo en el siguiente capítulo. Por otra parte, si lo que estás leyendo –que puede ser cualquier cosa- es de amor o de muerte, te puede dar una sensación de pena, tristeza…; incluso te puedes poner a llorar como mi madre con la telenovela. A mí me gusta mucho leer. Me gusta más leer en voz baja que en voz alta, pero eso a mí no me importa mucho… En fin, que me ha gustado y me gusta leer y hasta otra vez”. (Hugo L.)

.. Para mí la lectura es importante porque ayuda a tener mucha imaginación. Yo practico la lectura los días de fiesta y algunos más. Cada fin de semana me leo un cuarto o más de un libro, aunque depende de lo largo que sea el libro…” (Xavier E.)

Yo creo que todo lo anterior constituye una declaración de principios que deben ser tenidos en cuenta. No son precisamente una loa a la lectura (ni falta que hace) y sí unas reflexiones salidas de dentro que nos permiten debatir y opinar sobre los razonamientos utilizados para estar a favor de la lectura o un tanto distraídos hacia esa actividad. Aprovecharemos que podemos leerlos todos a la vez para incidir en lo anterior: en la opinión personal y en el debate colectivo.

SEMANA BLANCA. Una crónica festiva y natural

Termina el mes de febrero y disfrutamos de una inusual “semana blanca”. Inusual porque no es una semana y porque es inusualmente larga este año. No sé quién acuñó el término, pero ya hace años que la tal semana quedó reducida a dos días lectivos más el “finde”. Este año, en Fraga, al coincidir una de las fiestas locales de los días del Pilar con que ya era fiesta autonómica, pedimos recuperar esa fecha y se colocó en esta “semana blanca” para alargarla un poco y así pasó de tener dos días a tener tres días lectivos de fiesta. Una ganancia festiva que, a estas alturas de trimestre (y con lo que queda todavía este año), se agradece; en realidad, se ha agradecido, porque cuando escribo esto, el “festivo acueducto” está ya casi finiquitado.

Subimos el miércoles por la tarde a Figols de Tremp, esa isla rural que nos acerca a la tierra y nos aleja de cualquier veleidad. En el portamaletas del coche, al margen de ropas y comida, tres cajas con la producción completa de “gurriones”. Ese mismo día, antes de comer, habíamos pasado por la imprenta a recoger la edición completa del número 122 (http://macoca.org/IMG/pdf/El_Gurrion-122.pdf) y cargábamos con ella en un viaje que debía desembocar en Sobrarbe.

 Viajar entre semana por las carreteras de montaña suele ser bastante tranquilo porque no hay demasiado tráfico y así transcurrió el recorrido hasta nuestra primera parada. Nos detuvimos en Pont de Montañana a comprar algunos dulces de panadería y afrontamos desde allí el tramo más duro del viaje: los 17 kilómetros de curvas hasta llegar a Figols. Menos mal que arreglaron hace poco el firme de la carretera y, al menos, por ese lado la cosa está aceptable, pero las curvas… Me cuenta Mercè que cuando ella era pequeña, todos los lunes había mercado en Tremp y que el “coche de línea” bajaba desde Arén hasta Tremp, cargado de personas, con cestas y fardos, que iban a vender y a comprar… Calculábamos cuánto tiempo debía de emplear el autobús en el viaje, pensando en cómo estaría la carretera en aquellos tiempos y la velocidad a la que podría ir uno de aquellos viejos “coches de línea”… Comentábamos también cómo vivirían aquellos viajeros y viajeras la experiencia semanal de salir de sus pequeños pueblos y llegar al más gran de la comarca a reencontrarse con conocidos, comprar lo necesario, comer con lo traído en la cesta o la alforja; con suerte hacerlo en casa de algún conocido o familiar y regresar en el día… Va bien rememorar esas vivencias y evocar épocas pasadas, así uno se siente afortunado y las curvas parecen menos curvas y la distancia se hace más corta y la vida, desde luego –al menos por estos pagos- resulta muchísimo menos esclava y más confortable. 

 Aunque el tiempo era agradable, lo más urgente, nada más llegar a Figols y entrar en casa, era encender el fuego. Tarea que resultó muy fácil porque disponíamos de leña a mano y además leña muy seca. Recuerdo algunas imágenes de películas en las que llegan los protagonistas a una casa solitaria en el monte y encienden el fuego al instante (se lo encuentran todo misteriosamente preparado); bueno, pues con buena leña hasta se hace creíble esa imagen de efectividad y rapidez en el encendido del “fogaril”. Abrimos los porticotes, miramos en las cuatro direcciones a las que está orientada la casa y vimos que en las montañas del norte había bastante nieve y un asomo de ventisca.

El atardecer salpicaba de nubes el cielo y pude hacer algunas fotografías aceptables, jugando con las formas y los colores de las nubes y con la iluminación –extraña luz, mezclada con neblina- que se vislumbraba en el horizonte norte. La noche acudió temprana y dejó la casa en la más completa oscuridad. Si durante el día, el silencio sólo lo rompen los cantos de los pájaros y algún lejano ruido de motor, por la noche, aquél se hace impenetrable; sólo algunas ráfagas intermitentes de viento se dejan oír, como fantasmas que abrazasen la casa y cuidasen de ella hasta la llegada de la luz del alba.

 El jueves dedicamos la mañana a podar las parras, limpiar la era de brotes de arbustos que nadie plantó, pero que cada año crecen con fuerza (de ahí lo de “mala hierba nunca muere”, que luego también se aplica a algunos seres humanos, aunque en el caso de éstos casi siempre se conoce a los responsables, je, je) y reparar un poco los vallados, asegurando estacas o atando de nuevo la tela metálica… Los almendros, por su parte, están viviendo una situación difícil. Debido a problemas de tiempo, no pudimos recoger todas las almendras en su momento y ahora se encuentran en un conflicto bipolar: por un lado, la bonanza de tiempo de este mes de febrero los ha hecho florecer y, por otro, aún conservan almendras del año anterior… Es decir que en varios árboles, coinciden a la vez las flores que anuncian futuros frutos y los frutos procedentes de antiguas flores… ¡Si los árboles hablaran, preguntarían si no tienen motivos para quejarse de esta especie de esquizofrenia vegetal, por no recoger el fruto a tiempo! Pasamos la tarde, expuestos a un sol delicioso, recogiendo almendras que siguen teniendo muy buena pinta y que, cascándolas, salen muy sanas y buenas.

La bandada de palomas que tiene el tejado de nuestra casa como campo de aterrizaje o como atalaya de observación y lanzamiento, no han parado de ir y venir a lo largo del día; los cuervos solitarios o en pareja nos sobrevuelan con frecuencia dejando oír sus sonoros graznidos; los buitres, silenciosos, vuelan en círculo sobre el pueblo, en el que también resultan familiares los vuelos de los milanos, muy cercanos al basurero comarcal… Jilgueros, carboneros, pinzones, mirlos, gorriones, lavanderas… van y vienen, se posan aquí y allí cantan de nuevo y empiezan a emparejarse. Especialmente llamativas son las cabriolas y picados de una pareja de lavanderas comunes (“engañapastores”, en mi pueblo) que, suponemos andarán en celo.

 Y una noche más desciende sobre Figols. El fuego encendido llena la cocina-comedor de un ambiente acogedor, en el que apetece leer, charlar pausadamente, mirar cómo crepitan las llamas… es momento también para preparar el envío de los “gurriones”. Hoy toca preparar los sobres con los cuños correspondientes y las direcciones. En medio centenar de sobres hay que colocar también ejemplares del número 63 de Bibliotelandia (http://macoca.org/IMG/pdf/BIBLIOTELANDIA_63.pdf), pues sus receptores o receptoras son amigos y amigas que recibirán ese boletín con ilusión; personas que también están dedicadas a labores escolares, bibliotecarias o literarias. Además, me gusta escribir una breve nota para acompañar esas publicaciones y saludar a las amistades y eso requiere tiempo. Entre los dos, un rato antes de cenar, dejamos preparados más de trescientos sobres que llenaremos mañana de revistas… ¡Tiempo de “gurriones”, en voz baja!

 El viernes bajamos a Tremp a desayunar y a hacer unas compras. Nos damos un paseo por el centro del pueblo-ciudad, con muy poca gente debido seguramente a lo temprano de la hora y a que estamos en febrero. Aprovecho para hacer alguna foto curiosa: hay rótulos en algunas tiendas que son muy atractivos, que ya tienen años y conservan un diseño que el neón y la modernidad se llevó por delante: “Casa Roure”, “Confecció i moda Llobet”, “L´Estrella”… Fotografío una pancarta que proclama con claridad: “¿Autopista eléctrica?, no”, manifestando claramente la oposición a la conexión eléctrica resucitada que uniría España y Francia para intercambios eléctricos…O un anuncio relacionado con “L´hora del conte”, previsto en la Biblioteca Pública María Barbal de la ciudad, en la que se contarán “Contes del bosc”; una iniciativa interesante en el Año Internacional de los Bosques. Encuentro también recios “trucadors” en puertas también recias y viejas y contemplamos, como contrapunto, los edificios públicos nuevos con los que se ha  dotado la ciudad que son varios, llamativos, nobles y ampulosos.

 Cuando llegamos a Figols, el día se ha asentado con una calma ambiental y un sol que invitan a permanecer en el exterior de la casa; de modo, que armados de sendos cubos, nos acercamos a ordeñar “almendreras”hasta la hora de comer. Por la tarde, penúltimo acto relacionado con los “gurriones”. Los embolsamos y los dejamos colocados de nuevo en las cajas en los que han subido. Luego damos un largo paseo pisando fósiles y disparando fotos, por los alrededores de la casa. Verdean los sembrados, hay agua en los torrentes, vuelan aves de distintas especies en todas direcciones, abundantes bellotas alfombran todavía algunos bosquetes de encinas, algunas oliveras, muertas hace tiempo, desprovistas de su piel, se mantienen erguidas como queriendo conservar una suerte de dignidad vegetal, ofreciéndose a la vista como mudas, originales, atractivas y sorprendentes esculturas y algunos troncos del mismo árbol se hallan perforados con el percutir increíble de algún pájaro carpintero que tal vez, en algún momento construyó en ellos su morada… Los paseos por la naturaleza original están siempre llenos de sorpresas y más llenos de preguntas que de respuestas…

 El sábado nos levantamos, recogemos, cerramos la casa y seguimos viaje hasta Labuerda. Nos sorprende que en el trayecto desde Figols hasta Pont de Montañana no nos cruzamos ni nos adelanta ningún coche; no recordamos que tal cosa nos hubiera pasado nunca. No paramos hasta L´Aínsa, directos a descargar en correos. Por fin, los “gurriones” llegan a su destino: la oficina de correos desde la que partirán a cada uno de los domicilios consignados en los respectivos sobres. Y, una vez más, El Gurrión verá la luz en el mes que le corresponde; en este caso, el mes de febrero. Yo creo que entre el día 28, lunes, y el día 1 de marzo, martes, la revista estará en las manos del 80% de suscriptores y suscriptoras. Como responsable voluntario de la publicación de la revista, cumplir ese reto también me satisface.

En Correos, me encuentro con Antonio O. (trabajador de la oficina y antiguo alumno de mi primer año de maestro, en la escuela de Boltaña) y me recuerda algo que me hace mucha gracia, pero que hacía decenas de años que no me había pasado por la cabeza. Dice: “¿Aún juegas a fútbol con los alumnos?” Yo le contesto que ni en broma, que ya no tengo edad y, añade, “aún me acuerdo cuando venías a Boltaña y hacíamos partidos; tú jugabas con unas botas chirucas y siempre ganaban los que iban contigo…” Nos echamos unas risas y compruebo el efecto que tiene que alguien recuerde algo que compartió contigo, pero que tú tenías totalmente olvidado. Desde esa conversación con Antonio, no he dejado de darle vueltas a ese puntual recuerdo y me veo –ahora sí- compartiendo esos partidillos con chavales de 11 años, yo que andaba con veinte tacos encima. Sus palabras activaron alguna zona oscura de mi memoria.

En Labuerda hemos terminado de pasar este bonito puente; a orillas del Cinca contemplando y pisando la irregular alfombra de cantos rodados multicolores que jalonan las orillas, viendo deslizarse el agua (azul intenso) y escuchando el ronroneo producido por ese discurrir ininterrumpido. Hoy, domingo, también hace sol, aunque el viento que sopla del puerto es bastante frío; no en vano, en lo alto de las montañas se asoma una intensa ventisca que seguro traerá más frío todavía, como anuncian estas “mujeres del tiempo” que pueblan ahora todos los telediarios. Al final, es posible que en más de un sitio, la “semana blanca” acabe blanca de verdad. No estaría mal que cayera más nieve; eso aseguraría una mejor primavera. 

PESCANDO PALABRAS SUMERGIDAS...

Un nuevo experimento que no sé cómo saldrá. Leo el periódico a diario. No todo, claro, porque me resulta imposible encontrar el tiempo suficiente para hacerlo y porque tampoco me interesan todas las secciones ni todos los artículos, ni todos los reportajes, ni todas las noticias, etc. Imagino que me pasa, más o menos, como a cualquiera…

En todo caso, con frecuencia, uno encuentra “perlas escritas” que divierten o estremecen; que hacen reflexionar, sorprenden o descubren cosas ignoradas: frases, opiniones contundentes, deslices en titulares, titulares más o menos inesperados y explosivos… que hoy quiero recuperar, como si de un juego de explorador se tratara, “sumergiéndome” en las páginas de algunos diarios.

 Un periódico es un documento informativo de breve vigencia, de temprana caducidad: su contenido se ve renovado cada veinticuatro horas (y si consideramos una edición digital, cada pocos minutos); por eso, este divertimento de entresacar algunas palabras que dejaré escritas en mi blog para que tú –lectora, lector- puedas leer y releer.

Por ser la primera vez, he seleccionado tres periódicos distintos de la misma semana y, tras un rato de exploración, he resuelto seleccionar los siguientes apuntes (en algunos casos, no he podido añadir algún comentario, con más o menos fortuna) y titulares:

 

En el Heraldo de Aragón del 16 de febrero de 2011:

 .. Títular: “Pyrenair cancela todos los vuelos y deja sin actividad el aeropuerto de Huesca. El aeródromo oscense, que costó más de 40 millones de euros, perdió 4,2 en 2010”. ¿Hacía falta un aeropuerto?

 .. Antetítulo: “La fórmula original de la Coca Cola estaba en la fotografía que ilustraba un artículo sobre la historia del refresco publicado en un diario de Atrlanta en 1979”. ¡A buenas horas, si es verdad…!

 .. Mª Victoria Broto (Consejera de Educación del Gobierno de Aragón): “La jornada escolar que tenemos actualmente, en horario de mañana y tarde, es la mejor para los alumnos y las familias”. ¡No me lo puedo creer!

 .. Pedro Arrojo: (Profesor Universitario y Premio Goldman de Medio Ambiente), sobre el embalse de Biscarrués: “Se trata de un embalse que responde a intereses políticos –y en todo caso, hidroeléctricos- y no a intereses de regulación de agua o de aumento de recursos hídricos para épocas de sequía, como muestra el déficit entre el precio del agua y los porcentajes teóricos de recuperación”. Todos los embalses se “venden y vendieron” como de interés general…

 .. Alberto Contador (ciclista): “Confiaba en que se hiciera justicia. Tengo sensaciones contradictorias entre alegría y tristeza, por todo el daño que se me ha hecho estos meses”.

 .. Sebastián Vettel (Último Campeón del mundo de Fórmula I): “Sueño con pilotar un Ferrari”. Nadie se conforma con lo que tiene…

 

 En La Vanguardia del 18 de febrero de 2011:

 .. Henry Brooks Adams (historiador): “Un profesor trabaja para la eternidad y nadie puede decir dónde acaba su influencia”.

 .. Esther Jiménez-Salinas (Rectora de la Universitat Ramón Llull): “No comparto una idea muy difundida de que los estudiantes están cada vez peor preparados; son diferentes pero no peores. Leen menos, escriben peor y tienen menos cultura general. Pero son capaces de buscar y hasta de asimilar información en poco tiempo y conocen bien las nuevas tecnologías (a menudo, mejor  que sus profesores)”.

 .. António Lobo Antunes (escritor portugués; candidato al Nobel de Literatura): “Ante la muerte no sientes nada; ni siquiera miedo: sólo un vacío inmenso y entonces escribir se vuelve al mismo tiempo lo más y lo menos importante. En aquel vacío toda tu vanidad de escritor se te revela una gilipollez, pero, al mismo tiempo, que te lean es tu única victoria posible sobre la muerte”.

 .. Hillary Clinton: “Estoy impresionada por el compromiso del Gobierno (de Bahréin) con la vía democrática en Bahréin”, dijo el pasado 3 de diciembre. Ayer, los tanques y la policía mataron a cuatro personas e hirieron a centenares, reprimiendo con brutalidad una protesta pacífica.

 .. Faiz Jibril, disidente libio en el exilio: “los libios han roto la barrera del miedo. Es un nuevo amanecer”. A la vez, ya son varios los muertos y muchos más los heridos, tras la violenta actuación de los partidarios del dictador en la “Jornada de la ira”.

 .. Titular y subtítulo: Fiestas callejeras en ropa interior. “Bélgica, al desnudo, arrebata a Iraq el récord de desgobierno. Los belgas, 249 días después de sus elecciones, celebran con humor la crisis política”. En 2007, Bélgica ya estuvo en una situación similar durante 197 días.

 .. Jacques Dutronc (cantante). Antes de iniciar su última gira, le preguntaron por su salud. Para justificar que después de tantos años tuviera que regresar –sin ganas- a los escenarios, confesó: “Tengo una doble hernia, discal y fiscal”.

 

En El País del 18 de febrero de 2011:

 .. José María Ruiz Mateos (empresario): “Si no devolvemos hasta el último euro a nuestros inversores, a las personas que en un gesto de bondad y de confianza nos han depositado sus ahorros, me pegaría un tiro en la cabeza, si es que la fe que profeso me lo permitiera”. Del país de “Pin y Pon”, al Territorio de “Pon y Quito”…

 .. Juan José Millás (escritor y columnista): “¿Existe ya la posibilidad de nacer completamente digital parar adquirir posteriormente, desde esa naturaleza sutil, una identidad analógica?” ¡Buena pregunta!

 .. Subtítulo de noticia deportiva: “Ecclestone supedita la celebración del GP de Bahréin al fin de la violencia en el emirato”. Ni una palabra para quienes se están jugando la vida por la libertad en ese país...

 .. José Ignacio Torreblanca (Periodista): “Las revoluciones tunecina y egipcia tienen el mérito de haberse hecho sin ningún apoyo exterior”.

 .. Federico Trillo (¿político?): “No tengo datos para decir que haya negociación”, entre el Gobierno y ETA. La Historia Interminable no era sólo el título de un libro de Michel Ende…!

 .. Guillermo Fernández Vara (¿político? Presidente de la Junta de Extremadura), sobre el uso de las lenguas oficiales españolas en el Senado: “Nunca más podemos ver la imagen de dos españoles hablando a través de un pinganillo. Dos ciudadanos de un mismo país no pueden hablar a través de la interpretación simultánea. Es imposible porque los ciudadanos no lo entienden y vamos a conseguir que la gente acabe no yendo a votar”.

 .. Fernando Vallespín (columnista): “La democracia ha hecho del aburrimiento de la vida política una virtud, una muestra de su propio éxito… Para tratar de introducir un poco de ligereza en el mundo político, les propongo que todos los años, y con motivo de la entrega de los Goya, pensemos en la atribución de estos mismos premios a la clase política, aunque sea en las páginas o en la web de un periódico”.

 .. Darren Aronofsky (Director neoyorkino de la película “cisne negro”: “Todos los trabajos son duros, pregúntale si no a un maestro de escuela…”

 Contestando a Darren, diré que efectivamente, ser maestro o maestra de escuela es bastante duro y más en estos tiempos en los que hay un cuestionamiento difícil de explicar o de justificar de la figura formadora, de la autoridad educativa del maestro o de la maestra; traducida en una pérdida de respeto y en una infravaloración del papel educativo y formador de la institución. También son duros otros trabajos, desde luego… A pesar de todo, para quienes debemos trabajar cotidianamente para poder vivir, tener trabajo en estos tiempos (sea duro o blando) es algo para celebrar.

EL EXTRAÑO CASO DE “LOS OTROS BIBLIOTELANDIAS”

Bueno, vamos al grano. En post anteriores de este blog, se habla sobradamente de la génesis de ese boletín, llamado BIBLIOTELANDIA y también es posible explorar algo de su trayectoria. Además, se pueden consultar algunos de los últimos números editados, en formato pdf. Basta con clickar en la siguiente dirección: http://macoca.org/bibliotelandia

 Resulta que hace más de un año pensé que podría ser curioso escribir unas líneas para el citado boletín de la biblioteca escolar, hablando los “los otros Bibliotelandias”. Me puse manos a la obra y disfruté un rato, consultando los enlaces que me proponía el “amigo” Google, al escribir yo esa palabra en el buscador. Entonces eran unos 500 resultados; ahora pasan ya de 700. Como decía, me puse a escribir con la intención de tener el artículo terminado para pulicarlo en el número 61 (aparecido en febrero de 2010). Realizado el montaje, vimos que sobraba texto y que el más prescindible era el citado artículo que ocupaba una página completa del boletín, de modo que reservé el escrito para el número siguiente.

 Llegó el mes de junio y al colocar de nuevo los textos que hablaban de asuntos acaecidos en los meses de febrero a junio (Visita internacional, entrega de los Premios nacionales y visita de los premiados a nuestra biblioteca, relaciones de intercambio con el profesorado y las madres de Mequinenza…), de nuevo sobraba texto. Y, de nuevo, el sacrificado fue el artículo sobre “los otros bibliotelandias”. Como no era un asunto relacionado con la inminente actualidad, podía esperar…

 Y, esperando, esperando, hemos llegado al mes de febrero de 2011. Ayer tarde, acudí a la imprenta a colaborar en el montaje del Bibliotelandia número 63. Íbamos colocando textos, y de nuevo vimos que sobraba material. ¿Qué podíamos dejar fuera? Pues el artículo sobre “los otros Bibliotelandias”, evidentemente…

 Negado ya tres veces, como si arrastrara una extraña maldición, es hora de hacerle justicia. Por eso cuento la anécdota, y publico el citado artículo en este blog. De ese modo me libero yo de una pequeña carga y rompo el posible maleficio:

 CURIOSIDADES: Los otros “Bibliotelandias”…

 No sé si sabías -lector, lectora- que BIBLIOTELANDIA  nació en 1989 como “Boletín informativo de la biblioteca del Colegio Público Miguel Servet de Fraga” y que aquí seguimos. Ha cumplido ya 21 años y tiene voluntad de continuar. Pero este texto no quiere ser un relato conmemorativo de dicha efeméride, sino un apunte curioso sobre el nombre de dicho boletín.

Como Internet ha hecho el mundo mucho más pequeño (o más grande, depende de cómo se mire o se interprete) y accesible, debes saber que si escribes la palabra “Bibliotelandia” (así, entre comillas) en el Google, salen alrededor de 550 referencias. La mayoría se refieren a nuestro boletín, pero algunas otras, lo hacen a otros “productos bibliotelandianos”. Veamos:

 .. “Bibliotelandia: el país de las maravillas” es el título del Proyecto de Biblioteca y Fomento de la lectura (definido en el curso 08-09) por el profesorado del CEIP Artemi Semidán, perteneciente al Centro del Profesorado Gran Canaria Sur (Islas Canarias).

 .. En el siguiente enlace encontramos una nueva cita de lo que estamos hablando (http://terceroenlaferiadellibro.blogspot.com/). Se trata de una página en la que aparecen publicados los cuatro relatos ganadores de un concurso. En tres de ellos se habla de “un país de los libros, llamado Bibliolandia”, pero el cuarto relato, se titula ya “Bibliotelandia” y está firmado por  José Manuel Curado, alumno de 3º B. La actividad se desarrolló en el CEIP María Ana De la Calle de El Coronil (Sevilla), con motivo del Día del Libro de 2009.

 .. “¿Finlandia o Bibliotelandia?” Ese es el título de un artículo que aparece en el número 115 de la revista Educación y Biblioteca, de septiembre de 2000, según leemos en el sumario correspondiente.

 .. Referencia en italiano: Un cerchio magico in biblioteca: sperienze di promozione della lettura con i più piccoli nelle scuole di Leche (Delia Sanapo). Nel 3° Circolo di Lecce “A.Diaz” da tre anni il libro e le biblioteche (una nella sede centrale: “Biblioteca Nonsololibri”, le altre nei plessi: “Bibliotelandia”, “Bibliopimpa”, “Oliver”, “Abracadabra”) sono diventati a tutti gli effetti veri “mediatori.

 .. La muestra interactiva "María Elena Walsh para todos" nacida en 2004 visitó diversas ciudades argentinas: Rosario, Buenos Aires, Salta, Jujuy y Misiones… ofreciendo entre otras posibilidades, el espacio denominado “Bibliotelandia”, definido como “un mundo donde viven los libros-juego”. En ese espacio, “todos los relatos de la autora cobran vida para interactuar con sus lectores: se pueden escuchar canciones en el libro sonoro, se puede apretar el libro blando, mirar a través del libro transparente y comer fideos del libro nutritivo…

 .. Y las últimas referencias localizadas. Dos blogs (http://bibliotelandia.blogspot.com/), iniciado en este nuevo año, del que es administradora una mujer que responde al nombre de Carmiña, a quien deseamos que tenga fuerza y ganas para hacerlo durar mucho tiempo. El blog lleva por título “Bibliotelandia”. Y un segundo que también se llama Bibliotelandia y que puede localizarse en esta dirección: (http://bibliomaristasvigo.blogspot.com/), que lo administra “Mouchiño” y que se inicia con un “Bienvenidos a Bibliotelandia… un mundo donde soñar es gratis. ¿Te atreves?”

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Y aclarado el asunto y publicado el artículo, el número 63 del veterano Bibliotelandia saldrá ya editado en papel la semana próxima. Anticipando un poco sus contenidos, diré que recoge la actividad de dinamización del primer trimestre: “Animales de andar por casa” y que muestra una pequeña selección de los marcapáginas que diseñaron los chavales. Dos páginas se hacen eco de la vidilla de la biblioteca escolar: ese cúmulo de circunstancias que tan buenas noticias aportan: cartas recibidas; invitaciones a participar en otros frentes; préstamos de nuestros materiales a otros coles o bibliotecas, colaboradores bibliotecarios… Recordatorios obligados de escritores que fallecieron recientemente: Saramago, Labordeta y Mª Elena Walsh y recordatorio también  de que este año se celebran centenarios de Miguel Servet y de Joaquín Costa, dos ilustres personajes aragoneses. Noticias del Grupo de lectura y publicación de reseñas de algunos libros leídos y comentados. Un repaso por los últimos premios literarios de 2010 y unas citas sobre lectura y libros que esta vez están tomadas del discurso de aceptación del Nobel, Vargas Llosa. En definitiva, un documento de doce páginas que recoge y fija algunos latidos culturales del centro y otros de ámbito más general y que estira el camino que vamos recorriendo desde hace tantos años. La próxima semana, además de poder leerlo abierto en las manos, se podrá ya leer a través de Internet, en la dirección que aparece al principio de este texto. Salud para todos y todas.

COSAS QUE PASAN

Termina el mes de enero de este nuevo año y aquí sigo escribiendo con cierta irregularidad temporal. Aquel objetivo de un texto semanal empieza a resultarme complicado y a duras penas consigo acercarme a él. Debe ser que me hago más viejo o que como debo simultanear esta actividad bloggera con otras: “webera”, “revistera”, “boletinera”, etc. el tiempo no me da más de sí. Bueno, el caso es que hoy quería anotar tres apuntes que no tienen nada que ver unos con otros, pero que son recientes y actuales:

 1.- La semana que termina trajo la noticia de la suspensión temporal (muchas veces estas suspensiones se anuncian así y terminan por ser definitivas) de la actividad de la Red de Selección de Libros infantiles y juveniles.

Auspiciada por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, la actividad reunía a representantes de veinte colectivos del país que nos juntábamos en Madrid, en octubre y en mayo de cada año para poner en común lecturas y valoraciones de una larga lista de libros (novedades editoriales) a los que dábamos el visto bueno o no, para elaborar posteriormente un libro-guía con las reseñas completas de los elegidos. Libro que se distribuía por bibliotecas, librerías, centros de documentación de LIJ, etc. Desde 2004 se han venido produciendo esos encuentros y se han ido manteniendo esas reuniones. Sus frutos puedes consultarlos y “degustarlos” (si se me permite), por ejemplo, en el siguiente enlace con mi web: http://macoca.org/red-de-seleccion-de-libros

 Tanto Loles González desde la Fundación, como Pablo Barrena (como coordinador de las reuniones y el trabajo) nos han llamado esta pasada semana para anunciarnos que el momento aconseja la suspensión temporal de las actividades de la RED. De modo que las reuniones del próximo mes de mayo y las de octubre quedan suspendidas. Aunque vemos que todo ello viene a engrosar la lista de pérdidas que vamos acumulando con la manida crisis, no queda más remedio que aceptar la cuestión y lamentar que iniciativas como ésta desaparezcan… Y ojalá su desaparición sea sólo temporal… Curiosamente, en la pasada reunión de octubre de 2010, creo que por primera vez, tomamos unas fotos de las personas reunidas. Unas fotos que pueden ser simbólicas porque igual no hay ocasión de volvernos a retratar “en RED”.

 

2.- Hoy jueves por la tarde, nos ha visitado en clase Marcos Buenacasa; un chaval que estudia cuarto de la ESO y que es hermano de uno de mis alumnos. Ha venido con una colección de dragones de plastilina de variados tamaños, que él mismo fabrica, con una imaginación y una habilidad que llaman la atención. Durante una hora ha estado enseñándoles a mis alumnos a hacer dragones y lo ha hecho con mucho sentido pedagógico: primero les ha invitado a hacer pinchos, después una pata, a continuación la cola, seguidamente cabeza y boca, las alas,… Y por último, una vez habían practicado parcialmente la fabricación de un dragón, ha llegado el momento de partiendo de nuevo de una bola de plastilina y recordando los pasos dados, construirlo entero. El alumnado se ha portado de cine porque Marcos ha conseguido enredarlos con una actividad atractiva. Al final, todos han hecho su dragón. Cierto que algunos no podrán volar jamás y otros no tiene orificio para echar fuego; alguno ha terminado con una sola pata por lo que tendrá difícil el desplazamiento y más de uno ha quedado mutilado al desprendérsele un ala e incluso la cola, pero esos defectos también forman parte de los aprendizajes y nos han permitido echarnos unas risas. Le he agradecido a Marcos su visita y su valentía y ya hemos quedado que volverá a enseñarnos otras cosas.

Si estás en facebook, aquí tienes un enlace con el álbum de fotos que allí he colocado:

  http://www.facebook.com/album.php?aid=110011&id=1280826705&l=ab5bdb2669

Creo que esta posibilidad de que algunos chicos y chicas que ya están en el instituto acudan a las aulas de primaria a contar su experiencia escolar o vengan provisto de materiales para ofrecer delante de ellos una muestra de sus habilidades es una experiencia de sumo interés, para unos y para otros. Para quien viene resulta un reto nuevo y un ejercicio de responsabilidad  y a quienes escuchan también suele agradarles que un chico o una chica con tres o cuatro años más que ello, que hace pocos años estaba en su mismo colegio, les enseñe algo curioso o sorprendente. Creo que todo ello constituye un buen ejemplo. Dentro de un par de semanas, Marcos volverá a clase, armado de otros materiales y nos enseñará otras cosas.

  3. Hay días que la lectura del periódico no te produce más sobresaltos o sorpresas de los habituales; los que generan esas noticias que nos acercan los conflictos mundiales, los enfrentamientos locales, los hachazos políticos entre los dos principales partidos del país, los resultados deportivos, la entrega de algún premio literario… Hoy (sábado, 29 de enero), en cambio, he leído algunas cosas con ganas, sorpresa y emoción.

Jon Sistiaga firma una emotiva columna con el título de “Brindar con un alma”, tras la reconstrucción del asesinato del cámara Couso, en Bagdad, al que acompañaba en el momento del disparo de un tanque estadounidense.

 Rafael Argullol, más adelante escribe un artículo titulado “La biblioteca que escapó del fuego”, una historia de 1933 en la que se cuenta que el alemán Aby Warburg (historiador del arte, entre otras cosas) había levantado o fundado una biblioteca de 60.000 libros y sus sucesores (puesto que él murió antes) trataron de ponerla a salvo de los afanes incendiarios hitlerianos, trasladándola a  Londres. Allí se fundó el Instituto Warburg, del que hay una segunda sede en el lugar natal de AbY (Hamburgo). El azaroso destino de los libros, una vez más, nos depara una singular historia contada por R. Argullol.

No tiene desperdicio la viñeta de Forges que incluye un singular artículo relacionado con las jubilaciones: “Artículo Tal: Los que en el momento de jubilarse tengan en su Vida Laboral más tiempo de cotización del necesario para recibir la pensión, podrán donar la mitad del tiempo cotizado que exceda del necesario, a su cónyuge o descendientes directos”. El acompañante del que da la idea, añade: “Es de tal sentido común que no te harán ni caso”.

 Como he comprado el periódico de la Edición Catalunya, puedo leer que se ha elaborado un documental relacionado con El Papus, aquella revista satírica que nació en Barcelona el 20 de octubre de 1973 y en cuya sede estalló una bomba el 20 de septiembre de 1977, matando al portero del inmueble. Y hasta en las páginas deportivas me encuentro uan historia curiosa. Nelson Valdez juega en el Hércules de Alicante y ya hace unos años que es un reputado y famoso futbolista internacional con su país. En el pequeño reportaje nos desvela los esfuerzos y la penuria que tuvo que hacer o que padeció cuando era un chaval joven: dormir debajo de la tribuna del estadio y más tarde su apuesta para llegar a Alemania: “todo lo que tenía lo metí en una bolsa de supermercado y partí”. Con su mujer ha creado una fundación para ayudar y combatir la pobreza de los niños paraguayos.

Y luego me he encontrado en el suplemento El Viajero, un artículo que me ha interesado, titulado “Alucinando bajo tierra”, sobre las cueva de Cantabria. ¡Vaya riqueza cavernícola!, en el mejor sentido de la palabra: cuevas con pinturas rupestres, en unos casos y cuevas con maravillosos elementos naturales producidos tras millones de años de acción del agua… A las estalactitas y estalagmitas; a las columnas y coladas típicas de estas cavidades subterráneas, el artículo añadía una palabra que no había leído ni escuchado nunca: “helictitas” en la cueva de El Soplao. Tuve que echar mano de las fuentes de información para saber de qué se trataba:

 (Las excéntricas son estalactitas de una vistosidad increíble. Pueden ser antoditas o helictitas. Las antoditas se forman por flujo superficial, se producen en zonas con corrientes de aire y la consiguiente evaporación. Cuando son de aragonito, nos encontramos con antoditas muy frágiles y racimos muy fibrosos. Cuando son de calcita tienen aspecto de ramas y presentan mayor consistencia. Las helictitas necesitan un canal central que aporte agua para su crecimiento. Crecen en cualquier dirección y su formación concurren múltiples factores como giros de los ejes de cristalización, aparición de poros laterales (por haberse obstruido el conducto central), concentración de impurezas por evaporación del agua, corrientes de aire.)

Valga esta anécdota de la palabra desconocida para conjurar a mis alumnos e inocularles el virus de la curiosidad: una de las madres del aprendizaje. Resulta algo desesperante el poco interés que, en general, se muestra por desentrañar el significado de una palabra desconocida, por parte del alumnado. Algunos son capaces de escribir una frase con dicha palabra (si así “lo manda” el ejercicio) sin saber previamente su significado.

Hoy que ya es domingo, también puedo leer un artículo curioso sobre una actitud lamentable: “La Liga Norte esconde los libros que no le gustan”. La Italia berlusconniana da para mucho, por lo visto. El espesor del fango es tan grande que allí flotan o se hunden muchas cosas y muchas personas, ideas, actitudes, etc.. Cada día nos llega un nuevo apunte de esa historia interminable de escándalos y, creo yo, desvergüenza política.

Y para no estropear este incipiente sol que veo ahora asomado entre las nubes y, por tanto, este prometedor día, lo dejamos aquí, por si las moscas.

 

MÁS PAZZZING Y MENOS ZAPPPING

Esta semana, andamos leyendo algunos libros que nos permiten reflexionar sobre la amistad, sobre los conflictos, sobre el concepto de la paz. La excusa es la celebración el próximo día 30 de enero del Día Escolar de la No-violencia y la Paz (DENIP) que fue declarado por primera vez en 1964. Se conmemora de esa manera la muerte del líder nacional y espiritual de la India, el Mahatma Gandhi, el 30 de Enero de 1948, asesinado a tiros por un fanático hinduista.

Les pedí ayer a los chicos que aportaran por escrito algunos deseos en esa línea, para poder componer un manifiesto que será leído el próximo viernes en el acto colegial que celebraremos en el patio del colegio. Recogiendo sus propuestas y añadiendo algunas rimas, lo hemos dejado terminado tal como sigue:

  MANIFIESTO PARA EL DÍA DE LA PAZ – 2011

 Esperamos que esta lista de deseos sea compartida y todas las personas que nos hemos reunido aquí, estemos de acuerdo con ellos:

Que no haya abusos ni abusones.

Que haya más calor en los corazones.

Que no se digan insultos ni palabrotas.

Que digamos adecuadamente las cosas.

Que nunca se pierda el respeto.

Que seamos educados y correctos.

Que de las peleas no quede ni rastro.

Que nos llenemos de besos y abrazos.

Que no haya tanta violencia.

Que estemos tranquilos y tengamos paciencia.

Que no muera más gente inocente.

Que la vida se respete siempre.

Que no haya más guerra en el mundo

Que el amor sea fuerte y profundo.

Que no se fabriquen más armas.

Que vivamos sin miedo y en calma.

Que todos vivamos en PAZ.

Que se cuide y cultive la amistad.

Que tengamos salud y vivamos felices.

Y que dejemos tranquilas a las perdices.

 Mañana podremos leerlo en clase y reflexionar un poco sobre las afirmaciones y deseos que hemos ido haciendo en el documento.

Completamos con algunas lecturas en voz alta que nos aporten breves argumentos para debatir, u otras miradas sobre el valor de las palabras, la amistad, el conflicto. Leo “De cómo Fabián acabó con la guerra” para ver cómo una estrategia inteligente desmantela las supuestas profundas razones para mantener un conflicto “que ya nadie sabe por qué empezó” (tan parecido y profético con lo que está pasando en Afganistán y en Irak, por ejemplo); “El tirano, el luthier y el tiempo”, en el que un tirano (¡mira que ha habido y hay todavía repartidos por los cuatro puntos cardinales, montones de tiranos y tiranuelos!) quiere controlar hasta los pensamientos de sus súbditos: “¿Qué hacen? ¿Qué dicen? ¿Qué piensa la gente, las mujeres, los niños, los ancianos? ¡Todos me evitan, todos me mienten! ¿De qué me sirve ser un Tirano si de nada estoy al corriente?” Leemos, para acercamos al valor y la fuerza de la mistad (incluso cuando parece imposible), “La rana Valentín y su descapotable rojo” y conocemos las peripecias de una rana que se cree un príncipe y se va de casa y su encuentro y convivencia con una cría de cigüeña que irá creciendo y sembrando algunas dudas en la relación… Leemos “El perro de Goya en Beirut”, relato del libro “7 cuentos crudos” y palpamos con él el sonido metálico de la explosión brutal y percibos el tiempo previo, el valor de lo cotidiano, antes de que pase algo que puede ser definitivo… “Frederick” nos recuerda que no sólo debemos alimentar el cuerpo, que también es importante guardar alimento para lo que llamamos alma, para los sentimientos y que las palabras pueden ser adecuados complementos vitamínicos, las necesarias proteínas que nos consuelen y nos reconforten…

 Las noticias diarias que vamos comentando nos muestran también ejemplos de cómo la supuesta paz que se disfruta en algunos países, se quiebra de repente (de un día para otro) y todo se desmorona… No se pueden mantener infinitamente estructuras de poder que perpetúen la desigualdad; no es posible (no debería ser posible) que existan minorías indecentes que sojuzguen a un pueblo entero, que se aprovechen de los recursos y del trabajo de los demás y se vayan “de rositas” del país cuando las cosas van mal… Estas situaciones, tan repetidas y tan comunes, producen desazón, rabia, asco en diferentes medidas y siempre un sentimiento de que lo injusto está instalado desde siempre en nuestras sociedades; que el que diseñó todo esto, lo hizo francamente mal.

Bueno, nada, cuatro reflexiones para no decir nada nuevo, ¡qué le vamos a hacer!

PALABRAS

Palabras para cantar, palabras para reír, palabras para llorar, palabras para vivir, palabras para gritar, palabras para morir…” (José A. Labordeta)

 Cada final de año y comienzo de otro se produce una revalorización de las palabras (o al menos, se hace un mayor uso de ellas) transmitiendo buenos deseos, manifestando una larga lista de buenas intenciones, siendo en general generosos en el saludo, en el elogio…Parece como si del interior de cada persona subiera un magma cálido, cariñoso, solidario, tierno que sale por la boca o por la punta de los dedos, en forma de palabras dedicadas a la familia, a las amistades, a las personas que nos importan. Palabras dichas o escritas que hacemos llegar por teléfono, por carta, por correo electrónico, por mensajes de teléfono móvil, a través de las redes sociales electrónicas…

Unas palabras dichas a tiempo pueden levantar nuestra moral, hacer que nos sintamos reconocidos, estimular nuestro ánimo de forma especial, formalizar una relación, recuperar una amistad,… Y aunque estemos fuera de esas fechas nombradas, a nadie le amarga un dulce. De modo que, en cualquier época del año, son bien recibidas esas palabras positivas que, como el combustible, encienden nuestro ánimo y nos hacen caminar y llevar con dignidad los rituales diarios de trabajo y de ocio.

 Hace unos días, releyendo algunos cuentos de Isabel Allende (contenidos en su libro “Cuentos de Eva Luna”) releí (ya no lo recordaba) el que lleva por título DOS PALABRAS y quiero reproducir aquí un par de fragmentos que copié porque van como anillo al dedo:

“Tenía el nombre de Belisa Crepusculario, pero no por fe de bautismo o acierto de su madre, sino porque ella misma lo buscó hasta encontrarlo y se vistió con él. Su oficio era vender palabras. Recorría el país, desde las regiones más altas y frías hasta las costas calientes, instalándose en las ferias y en los mercados, donde montaba cuatro palos con un toldo de lienzo, bajo el cual se protegía del sol y de la lluvia para atender a su clientela. No necesitaba pregonar su mercadería, porque de tanto caminar por aquí y por allá, todos la conocían. Había quienes la aguardaban de un año para otro, y cuando aparecía por la aldea con su atado bajo el brazo hacían cola frente a su tenderete. Vendía a precios justos. Por cinco centavos entregaba versos de memoria, por siete mejoraba la calidad de los sueños, por nueve escribía cartas de enamorados, por doce inventaba insultos para enemigos irreconciliables. También vendía cuentos, pero no eran cuentos de fantasía, sino largas historias verdaderas que recitaba de corrido, sin saltarse nada. Así llevaba las nuevas de un pueblo a otro. La gente le pagaba por agregar una o dos líneas: nació un niño, murió fulano, se casaron nuestros hijos, se quemaron las cosechas. En cada lugar se juntaba una pequeña multitud a su alrededor para oírla cuando comenzaba a hablar y así se enteraban de las vidas de otros, de los parientes lejanos, de los pormenores de la Guerra Civil. A quien le comprara cincuenta centavos, ella le regalaba una palabra secreta para espantar la melancolía (…)”

 

 (…) Ese día Belisa Crepusculario se enteró que las palabras andan sueltas sin dueño y cualquiera con un poco de maña puede apoderárselas para comerciar con ellas. Consideró su situación y concluyó que aparte de prostituirse o emplearse como sirvienta en las cocinas de los ricos, eran pocas las ocupaciones que podía desempeñar. Vender palabras le pareció una alternativa decente. A partir de ese momento ejerció esa profesión y nunca le interesó otra.  Al principio ofrecía su mercancía sin sospechar que las palabras podían también escribirse fuera de los periódicos. Cuando lo supo calculó las infinitas proyecciones de su negocio, con sus ahorros le pagó veinte pesos a un cura para que le enseñara a leer y escribir y con los tres que le sobraron se compró un diccionario. Lo revisó desde la A hasta la Z y luego lo lanzó al mar, porque no era su intención estafar a los clientes con palabras envasadas. (…)

 Y las palabras que están escritas en los libros llegan, en ocasiones, de manera trabajosa y heroica a sus destinatarios sorprendidos.  Recordemos las Misiones Pedagógicas (http://es.wikipedia.org/wiki/Misiones_Pedag%C3%B3gicas), puestas en marcha en España tras la instauración de la IIª República (14 de abril de 1931) que acercaban a los pequeños núcleos de población y a sus sorprendidos habitantes, obras de teatro, reproducciones pictóricas y las famosas bibliotecas circulantes… Y en estos tiempos, aún es posible encontrar ejemplos de personas que, en contra de toda lógica, son capaces de acercar las palabras escritas a quienes tienen serias dificultades para acceder a ellas. Voy a presentaros o a recordaros tres iniciativas diferentes que nos llegan del continente americano (y de las que, en algunos casos, ya he dado noticias en mi web):

1. José Alberto Gutiérrez, colombiano, y su trabajo de recuperador de libros y fundador de pequeñas bibliotecas ofrecen una solución eficaz, natural y sensata para acercar los libros a las personas. Y lo hacen sin intervenciones institucionales que ralenticen los flujos de actividad ni entorpezcan los procesos con exigencias burocráticas, acciones a destiempo o búsqueda de protagonismos inútiles, costosos y decepcionantes. Recoge los libros que la gente tira a la basura (él es conductor de un camión de la basura) y va fundando bibliotecas: http://macoca.org/jose-alberto-gutierrez-el

2. El Biblioburro es una biblioteca itinerante que distribuye libros en la espalda de dos burros, Alfa y Beto. Este programa se creó en La Gloria, Colombia por Luis Soriano. Soriano se sintió fascinado por la lectura desde pequeño y se graduó en literatura española con un profesor que visitaba la aldea un par de veces al mes… http://macoca.org/enlaces-con-documentos

3. “La señora de los libros” es, a su vez, un libro escrito por Heather Henson e inspirado en una historia real: la valiente labor de las bibliotecarias a caballo, conocidas como «las señoras de los libros» en los Apalaches de Kentucky. El Proyecto de la Biblioteca a Caballo se fundó en los años treinta del siglo xx, con el fin de acercar los libros a zonas aisladas donde había pocos colegios y ninguna biblioteca. En lo alto de las montañas, los caminos eran a menudo simples lechos de riachuelos o senderos accidentados. A lomos de un caballo o una mula, las bibliotecarias a caballo recorrían la misma ardua ruta cada dos semanas cargadas de libros, con independencia de que el tiempo fuera bueno o malo: http://www.editorialjuventud.es/3785.html  

Y dicho lo dicho, las últimas palabras de este post quiero dedicarlas esta vez a nombrar a dos personas que se llevó la enfermedad durante el pasado 2010. Serán por tanto palabras de recuerdo para Lidia y para Blanca. Resulta que estos años he andado “bibliotequeando” por diferentes lugares y eso me ha permitido conocer a muchas personas y cosechar algunos afectos (ya lo he contado, en parte, en otros post). En ocasiones, cultivada intermitentemente la relación (las distancias y las velocidades temporales y vitales no suelen dar otra opción), las noticias pueden cambiar de una manera radical de una vez a otra.

Lidia Ollero vivía y trabajaba en Madrid; era bibliotecaria y estaba vinculada a los Amigos del Libro Infantil y Juvenil y colaboraba cada año, con mucho entusiasmo, en la celebración del Día de la Biblioteca. En 2005 se publicó un número extra de la Revista de Educación del Ministerio de Educación y Ciencia, con el título de “Sociedad lectora y educación”. Lidia fue la coordinadora de aquel volumen (muy reseñado en las bibliografías que hablan del tema) y quien escribió la presentación del mismo. La revista-libro salió con 384 páginas y siempre le guardé mucha gratitud por invitarme a participar en el mismo. http://www.oei.es/fomentolectura/revista_escolar_2005.pdf

 Lidia estaba suscrita a la revista El Gurrión desde hace varios años y recibía, leía y guardaba la revista con interés y aprecio. Sus conversaciones telefónicas eran largas, espontáneas y muy animadas… Guardo algún libro suyo dedicado, varias cartas y correos electrónicos donde agradecía las muestras de ánimo que le mandábamos. Al final, tras un silencio prolongadamente sospechoso, llega la noticia de su fallecimiento.

 Blanca Gutiérrez vivía en Cantabria y trabajaba como profesora en un Instituto. A Blanca la conocí allí una de las veces que estuve en Santander y allí volvimos a encontrarnos. Cuando hablábamos, comprobábamos que teníamos ideas similares respecto a cómo afrontar el fomento de la lectura o la dinamización de la biblioteca. Yo solía enviarle todos los materiales que íbamos produciendo en nuestra biblioteca escolar porque así me lo pedía ella para poder adaptar algunos a su centro o para que le sugiriesen ideas nuevas. Blanca contribuyó desde la Asociación Aletheya a impulsar la lectura, el contacto con autores, etc. Contaba con un activo blog http://aletheya.blogia.com/ donde quedan patentes esos esfuerzos. Blanca fue quien propuso que la biblioteca de su Instituto (IES Ría del Carmen, en Muriedas - Camargo) llevase el nombre de Álvaro Pombo y en el enlace siguiente puede leerse la crónica de la ceremonia de “bautismo” de la citada biblioteca: http://www.elfarodecantabria.com/article.php3?id_article=33887

Guardo los últimos correos electrónicos cruzados con Blanca antes del verano, siempre diciendo que agradecía los ánimos y las cosas que le mandaba, pero que la quimio la dejaba sin fuerzas y se cansaba de escribir dos líneas… Después de otro prolongado silencio, estas pasadas navidades supe de su fallecimiento.

 Quería en este primer texto de 2011 tener un recuerdo para estas dos mujeres, ligadas a los libros, a las bibliotecas, a la literatura y a las palabras, cuyas vidas quedaron truncadas en este pasado 2010 dedicándoles, precisamente, unas palabras en su memoria y evocando su amistad. En un día 11.1.11, en el que se ha muerto Mª Elena Walsh, maestra de la palabra poética.

 Palabras para cantar, palabras para reír, palabras para llorar, palabras para vivir, palabras para gritar, palabras para morir…” (José A. Labordeta)