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CUADERNO DE VALORACIONES PERSONALES (y II)

 Tal como quedó enunciado en el post publicado ayer, esta es la continuación de aquel texto. Siguiendo con la filosofía del blog, el anterior y éste son dos textos colectivos, en los que toman la palabra los chicos y expresan su opinión –en este caso- sobre unas cuantas actividades realizadas a lo largo del curso. Es otra forma de contar lo que se ha hecho, primando la descripción y la opinión personal de los protagonistas.

 Talleres de sexto”:

 .. A mí me gustó mucho lo que hicimos con Sara: pintar lo que sientes, sin mirar; había puesto una canción y nosotros teníamos que pintar con los dedos en una hoja. Con Mariano hicimos unos marcapáginas con contraseñas poéticas muy bonitos; con Marian, un taller de matemáticas e hicimos unos monederos para dinero con Azucena. (Biser)

.. Los talleres que organizaron los profesores estuvieron bien, pero había uno que era de matemáticas que nos costó resolver. El que era un poco más fácil fue el de hacer el monedero. El taller de poesía era fácil pero no nos alcanzó el tiempo. Había uno que era muy relajante; era de escuchar música y dibujar con los dedos lo que sentíamos con la música. Me han gustado todos y se pasó el tiempo volando. (Camila)

 Derechos de la infancia”:

 .. Durante un tiempo, en la asignatura de Educación para la ciudadanía, estuvimos haciendo unos cuantos dibujos sobre los derechos de los niños y niñas. Me gustó mucho hacer ese trabajo porque teníamos que dibujar lo que creíamos que significaba cada uno de esos derechos fundamentales. (Alba)

 .. A mí el trabajo que hicimos sobre los derechos me gustó mucho, sobre todo el tener que dibujar algo que estuviera relacionado con cada decho estudiado. El que me salió mejor, creo que fue el último que hicimos porque ya tenía práctica con los demás y cada vez me iban saliendo mejor. (Jorge)

 Exposición de juguetes”:

 .. Esta exposición ha quedado bastante bonita, porque ves todo el esfuerzo que hemos hecho los alumnos del colegio. Principalmente están hechos con cartón, pero también con ropa, plástico, madera, latas… Todos los juguetes están bien hechos. Los que más me han gustado han sido el barco, el cocodrilo y el pulpo. (Ester)

 .. Los juguetes están muy bien trabajados. Algunos han tenido unas ideas muy buenas para usar cosas recicladas. Son cosas muy curiosas. Se nota que la gente se ha esforzado mucho en hacer estos juguetes tan buenos. (Víctor)

 Cuentacuentos sobre el juego”:

 .. El cuentacuentos sobre juegos que realizaron las madres el 6 de mayo me gustó mucho porque utilizaron muchos materiales reciclables. Me gustó cómo explicaron los cuentos y las voces que ponían al actuar. Las madres hacen mucho esfuerzo para que les salga todo muy bien y estemos contentos y contentas al verlas. (Camila)

 .. El cuentacuentos estuvo muy bien, como siempre. Había un objeto que hicieron las madres y que estaba muy bien: la tele estaba realmente bien hecha. El cuento que más me gustó fue el del final, el que contaron entre todas; era el más currado y tenía mucho humor. (Víctor)

 “Cuaderno de noticias”:

 .. Me ha gustado mucho hacer este cuaderno durante todo el curso, porque nos íbamos enterando de noticias que pasaban por el mundo: muertes de grandes artistas, erupciones volcánicas, terremotos,… y nos enterábamos también mucho sobre la economía. A mí me gustaba mucho llegar a casa por la noche y cuando salían noticias, comentar lo que habíamos hecho en clase. Aún me acuerdo de los primeros días de clase que buscábamos la noticia en el ordenador viejo y cuando instalaron la pizarra digital, las buscábamos en ella y al ordenador viejo no le hacíamos caso. (Lucía)

 .. Durante todo el curso, desde la segunda semana de septiembre, hemos trabajado cada mañana una noticia. Dos personas por semana subíamos antes de tocar el timbre y buscábamos (principalmente en la página del diario El País), una noticia. La leíamos y nos la aprendíamos un poco. Cuando subían los demás, a las nueve de la mañana, la explicábamos y la comentábamos, con ayuda de Mariano que era el que algunos días nos ayudaba a elegirla. Cada día he aprendido una cosa diferente y me gustaba mucho. (Ester)

 Viaje de fin de Primaria:

 .. Fuimos a Valencia. Me gustó muchísimo esa excursión, por todo: por el hotel, por las visitas que hicimos y por la playa. Si no hubiera hecho tanto calor, mejor aún. Vimos cosas muy chulas, como el Museo de las Ciencias, el Bioparc o el Oceanográfico, donde había animales que conocíamos como el tiburón y algunos que no conocíamos, como el pez luna. (Lucía)

.. En el viaje me lo pasé muy bien, porque en el autobús escuchábamos música y jugábamos con los compañeros. Las habitaciones nos encantaron a todos. Fuimos al Museo de las Ciencias y me encantó todo lo que había allí. En el Biopark, todos los animales que había me gustaron y en el Oceanográfico, también. Cuando fuimos a la playa, fue una de las mejores cosas… (Jorge)

 Celebración del Día de la Paz:

 .. Esta tarde hemos salido al patio a cantar dos canciones. Lo hemos pasado bastante bien, porque es bonito ver a todo el colegio, incluidos los profesores, cantar dos canciones contra la guerra y a favor de la libertad. Las canciones eran “El canto a la libertad” y “¡Queremos paz!” (Ester)

 .. Hoy, a las cuatro y media de la tarde, hemos bajado al patio todos los alumnos del colegio y hemos hecho cuatro corros. Hemos cantado dos canciones y dos alumnas de sexto han leído un manifiesto. El acto ha sido corto, pero ha estado bien. (Inés)

 Taller de papiroflexia:

 .. Volvió a venir  Marcos, el hermano de un compañero de la clase. Esta vez vino con otra idea: la papiroflexia. Trajo varias muestras para que pudiéramos verlas. El taller nos gustó mucho a todos los de la clase. Una de las figuras era una pajarita (símbolo de la papiroflexia) y la otra, un perro. (Cristian)

 .. Ayer por la tarde, vino Marcos, el hermano de Jorge, entre las 3 y las 4 de la tarde a hacer unas figuras de papel. La primera figura que hicimos fue la pajarita de papel y la segunda un perro. Lo que más me impresionó fue que las dos figuras comenzaban de la misma forma, doblando cachito por cachito, el papel. (Eva)

 Mercadillo solidario:

 .. Este año, volvimos a celebrar el mercadillo solidario. Los niños y niñas de 5º de Primaria venden lo que ellos y los demás fabricamos con nuestras propias manos. Por allí se veían cuadros con contraseñas poéticas, perchas, jabones de olores, chapas, imanes de nevera, alfombrillas de ratón de ordenador… Y además, trufas, plantas en maceta, libros, trufas, pastelitos… El dinero recaudado lo enviamos a Nicaragua… (Alba)

.. Los del colegio tenemos que hacer cosas para venderlas. A mí me gustan las cosas que hace cada clase porque son cosas creativas. (Camila)

CUADERNO DE VALORACIONES PERSONALES (I)

Ya hace unos cuantos años (tantos que tendría que mirar memorias escolares escritas, porque la memoria que lleva uno incorporada ya no da para precisiones) que diseñé esta herramienta de trabajo y la vengo utilizando desde entonces con mi alumnado, de manera habitual. A comienzos de curso, les regalo un “Cuaderno de Valoraciones Personales” (CVP) para cada uno, con la finalidad de ir anotando algunas reflexiones sugeridas o espontáneas sobre determinadas actividades o trabajos. Disponer del cuaderno es una buena excusa para hacer un alto, después de algunas actividades, proponer una reflexión y sugerir que cada cual la exprese por escrito. A final de curso, el cuaderno contiene, probablemente, entre 20 y 30 anotaciones y constituye una memoria parcial de lo realizado, con un perfil muy particular.

 Aprovechando que hoy ha finalizado el curso para chicos y chicas, me he asomado a sus CVPs (¡toma toque de siglas!, je, je), he seleccionado algunas de las actividades valoradas y he colocado las valoraciones de dos chicos o chicas en cada actividad, para que quien lea esto se haga idea de lo que escriben los chavales con un punto de ingenuidad o de “chulería perdonable” (je, je) o de generalizado optimismo; siempre hay agradables sorpresas y agudas anotaciones que sirven para replantear la actividad o modificarla en el futuro. De los chicos se aprende mucho, aunque algunos no se lo crean.

 Las que siguen son algunas de las actividades que se han valorado en el cuaderno. Como contamos con varios espacios virtuales donde publicamos reseñas de nuestras actividades, he colocado hipervínculos en varias actividades para quien quiera entretenerse en leer la explicación de las mismas y, en algunos casos, ver una buena cantidad de imágenes que pueden completar la información. Como la cosa se alarga, este texto se publica en dos partes.

 Libro libre desplegable: “Yo de mayor…”:

 .. Los textos que hicimos todos los de la clase me ha parecido que estaban muy bien, porque así sabemos más cosas sobre los demás; además, me pareció fácil de hacer. También había un ABCdario de profesiones que me gustó mucho porque es divertido y gracioso. (Ester)

 .. Me ha gustado que los textos que hemos hecho, Mariano los haya puesto en su blog y con ellos hayamos hecho un librito plegable. También me ha gustado el ABCdario de oficios, por las rimas. Miro los blogs que ha comentado Mariano con ganas porque escribe cosas interesantes y algunas cosas nuestras. (Inés)

 Cuentacuentos ”:

 .. Este cuentacuentos me ha parecido muy trabajado; sobre todo el último cuento, titulado “Los músicos de Bremen”. Este año el cuentacuentos ha estado muy bien y como hay gente nueva, aún está mejor. Esto que hacen las madres es muy bonito, porque se quedan en la escuela preparando y contando cuentos, cuando podrían estar en su casa. (Lucía)

 .. A mí personalmente me ha llamado la atención que unas madres preparen un buen rato para todos los niños y niñas del colegio, decorando y transformando un trozo de cartón en un paisaje, en un animal, en una persona, etc. Han hecho un buen trabajo, trabajando en equipo y además nos hemos divertido con muchas frases. Estas madres hacen esto porque les gusta y las felicito. Espero que lo hagan cada año, como hasta ahora, aunque yo no estaré eternamente en el colegio… (Hugo)

 “Arbolcedario”:

 .. Hemos hecho un ABCdario con nombres de árboles, que me ha gustado mucho. Ha sido interesante buscar información y poemas y otras cosas. Y he aprendido muchas cosas que no sabía sobre los árboles. (Víctor)

 .. Ha sido interesante hacer este trabajo sobre los árboles, porque hemos aprendido muchos nombres nuevos. También me ha gustado lo que hacíamos al terminar: Salir al medio de la clase y explicar lo que cada uno habíamos hecho, leyendo algún trozo o poema, si tenías alguno, etc. (Xavier)

 Murales poéticos:

 .. Me gustaron porque participé con dos de mis compañeros de clase y todos teníamos algo que hacer. Fuimos los segundos en terminar, gracias al esfuerzo que hicimos entre los tres: uno escribió, otro rotuló y yo dibujé. Yo dibujo muy bien, así que era lógico que yo dibujara. (Hugo)

 .. Hemos realizando una actividad recordando a María Elena Walsh, en grupos de dos o tres personas. Hemos hecho unos murales copiando algunas de sus poesías y dibujando lo que correspondía a cada poesía. A mi grupo nos tocó “Don Enrique del meñique”. También habíamos hecho ya de Miguel Hernández. A mi grupo le tocó “Nanas de la cebolla”. Los murales los hemos colgado en las paredes del pasillo. (Eva)

 Dragones de plastilina”:

 .. Ayer fue la mejor clase de plástica, porque vino el hermano de Jorge –que se llama Marcos- y nos enseñó a hacer dragones de plastilina. Fue muy divertido y me quedé muy asombrado porque Marcos es un manitas con la plastilina. (Cristian)

 .. Ayer vino mi hermano a darnos una clase de plastilina. Mis amigos y yo hicimos dragones muy chulos y que daban mucha risa. A mi hermano le salían muy bien, porque practica mucho. (Jorge)

 Sesión con Elisa Arguilé”:

 .. Ayer por la tarde vino la ilustradora Elisa Arguilé a nuestra clase. Me gustó mucho que viniera una persona importante. Practicamos el dibujo de la cara de un compañero, sin mirar y luego lo hicimos mirando. (Xavier)

 .. Lo primero que hicimos fue escuchar lo que nos explicaba y nos reímos con ella. Luego dimos opiniones de lo que iba dibujando y después nos contó-leyó el libro titulado “Magia”. Por último nos hizo dibujar a un compañero sin mirarlo y luego volverlo a dibujar mirándolo. Me pareció muy bien que viniera Elisa pues así aprendemos a dibujar. (Alba)

 “Cuentacuentos de miedo para la castañada”:

 .. A mí, los cuentos que hicieron me gustaron mucho, porque hacía mucho tiempo que no escuchaba la historia de “Marieta”. Me dio un poco de miedo la chica que iba disfrazada de rojo, porque en la cara parecía un demonio. (Camila)

 .. Las madres de algunos alumnos (el grupo de cuentacuentos del colegio) han hecho un minicuentacuentos de miedo vistiéndose de muertos, vampiros… No hacían mucho miedo pero se veía que se habían esforzado porque el escenario estaba muy bien hecho. El que más me ha gustado ha sido el de Marieta. (Inés)

 “Diario de la naturaleza”:

 .. Esta Semana Santa hemos tenido que hacer un “Diario de la naturaleza”. Yo me he fijado en unas revistas que tengo en casa, llamadas “National Geographic”. También he hecho una poesía y un acróstico y más cosas. Me ha servido para saber más cosas de la naturaleza y del mundo. (Inés)

 .. El Diario de la naturaleza lo hicimos en las vacaciones de Semana Santa. Fue muy entretenido porque teníamos que completar varias páginas. LO que más me gustó fue cuando fui a la huerta de un amigo (que lo puse en mi diario) y cuando vi el documental de National Geographic sobre animales. (Cristian)

 Libro libre sobre José Antonio Labordeta”:

 .. Este librito libre ha sido una buena manera de recordar a José Antonio Labordeta y un bonito recuerdo para nosotros, cuando seamos mayores. También me ha gustado mucho el acróstico que hizo Mariano en al portada. (Eva)

 .. El profesor Mariano nos ha dado un librito desplegable. Era muy bonito. Tenía unos Abcdarios con versos de Labordeta y otros que los habíamos hecho los chicos y chicas de la clase. (Biser)

(CONTINÚA...)

UN CESTO DE PALABRAS. EN RECUERDO DE JUAN FARIAS

Tomo prestado este título de uno de los libros de Juan Farias, fallecido el pasado 11 de junio y al que ya le hemos dedicado un post en el blog de la biblioteca del colegio

En 2005, mi colaboración escrita para el Diario del Altoaragón, en el especial del día de San Lorenza se titulaba “Las palabras que crecieron conmigo”. Elegí 18 palabras “en aragonés”, ordenadas alfabéticamente, para desempolvar recuerdos de mi infancia. A la invitación de este año, he correspondido con un texto que lleva el mismo título, pero incorpora un (II), como de una segunda entrega. Son menos palabras porque han restringido el espacio, pero tienen la misma intención: pensar en algunas y desgranar los recuerdos que quedaron adheridos a la piel y que se activan cuando se pronuncia o se piensa esa palabra concreta…

En parte, eso es lo que propone Juan Farias en el libro que da título a este post. Sacamos palabras del cesto de los recuerdos y estos se activan prestos y nos regalan un momento de melancolía, una sonrisa abierta, una mueca de tristeza, un sentimiento de felicidad… Y eso mismo les planteé a chicos y chicas de la clase: que pensaran en dos palabras cada uno y que escribieran lo que acudía a su cabeza: una sencilla estrategia de reflexión y escritura, cuyos resultados podemos compartir en este documento colectivo. Ahí va, para dar ejemplo, una de las palabras que he elegido este año para ese trabajo que he comentado y luego las de los chavales:

 + Galabardera. Reconozco, ya de entrada que siempre me gustó la sonoridad de esta palabra, a pesar de nombrar al rosal silvestre y ser, por tanto, un vegetal bien poco amable, lleno de espinas amenazantes. En primavera se cubría de atractivas flores blancas y en otoño, estaba cubierto de unos curiosos frutos rojos, con una denominación también contundente y disuasoria: “tapaculos”. No recuerdo que nadie de nuestro entorno los probara, aunque los cogíamos, los abríamos y echábamos los pelillos que contenían en su interior, por la nuca del amigo descuidado para ver si le picaba la espalda. Más tarde hemos sabido que de los escaramujos (su nombre en castellano) se obtienen riquísimas confituras. ¿Por qué nadie nos sacó de nuestro error?

 + Inés:  Teatro. Cuando me dicen “teatro”, siempre me acuerdo de la vergüenza que pasé en tercero, cuando hicimos la obra de teatro. Primero, cuando me levantaron se me veían las bragas y todos se reían y luego, Jorge me iba a dar el beso, me levanté antes de que me lo diera y casi nos chocamos.

 Pepinillos. Siempre me acuerdo de que mi prima decía de pequeña: “¡me gustan los pepinillos, como, como, como!” Una vez la grabé y aún tengo la grabación y me gustaría no perderla porque quiero acordarme siempre.

 + Alba:   Bici. Siempre que me nombran la palabra “bici”, me acuerdo de cuando mi hermano me la escondió y luego, cuando fuimos a buscarla no recordaba dónde la había dejado, así que me tuvieron que comprar otra.

 Mango. Me acuerdo de cuando mi tía me trajo de Guatemala mangos muy dulces para mí y para mi familia. Me gustaría que otra vez que venga, me vuelva a traer esa fruta.

 + Lucía:   Globo. Me recuerda a cuando vino al colegio un grupo de animación (payasos) y estaba con mi abuela. En una prueba teníamos que pisar un globo y a mí me daba miedo porque creía que me haría daño.

 Chocolate. Me recuerda a cuando voy a Zaragoza. Para desayunar siempre tomamos chocolate con churros y a mí el chocolate me encanta.

 +Lili:   Abeja. Me acuerdo que cuando era pequeña, un día estaba durmiendo y una abeja se puso en la palma de mi mano. Como me hacía cosquillas, yo apreté, me picó y me hizo bastante daño.

 Chocolate. Cuando pienso en esa palabra, me acuerdo que una vez mis padres dejaron encima de la mesa chocolate blanco, negro y con leche. Mi hermano y yo nos comimos todo menos el negro. Mis padres nos riñeron cuando se dieron cuenta y se comieron lo que quedaba mientras nosotros mirábamos.

 + Víctor:   Picasso. Cada vez que alguien dice esta palabra, me recuerda el aniversario de mis abuelos. Les regalaron un álbum de fotos y en una de ellas salían muy jóvenes y dijeron: “Esta foto, era en temps de Picasso”…

 Puput. (Abubilla, en castellano). Esta palabra me recuerda que mi hermana vive en Velilla de Cinca. El primer día que fui a su casa a dormir, mis abuelos me decían: “sentirás a la puput”, que es un ave que vive por allí y que grita haciendo “pu put, pu put”…

 + Hugo:   Diente. Me acuerdo de cuando mi madre me decía “no te dolerá porque yo estaré contigo” y, al final, no me dolió. También añadía mi madre: “tienes suerte de que ahora hayan cambiado las cosas, porque en mi infancia recuerdo el dolor de muelas que teníamos…”

 Calendario. Mis abuelos me decían: “en este calendario tendrás que tachar los días que pasan y cuando llegues al día de tu cumpleaños, vendremos hasta tu pueblo para verte”.

+ Ester:   Conejo. Cuando eran las fiestas del Pilar de Fraga, venían mis tíos a comer a casa de mis abuelos y mi abuela hacía cada año conejo. Me gustaba mucho. Ahora que ya no está mi abuela, no lo hacen para las fiestas y en esa época siempre recuerdo aquel olor del conejo guisado.

Croqueta. Además de acordarme de las croquetas de comer, me recuerda que, cuando éramos pequeños, Cristian, Alba y yo nos quedábamos a comer en el comedor de la escuela. De doce a una, jugábamos juntos. Un día que no sabíamos qué hacer, nos inventamos el juego de la croqueta. Íbamos por el patio, rodando como croquetas. Aunque al final siempre acabábamos muy sucios, nos lo pasábamos muy bien.

 + Cristian:   Escondite. Me acuerdo que cuando fui a Colombia, un día le dije a mi hermano que si jugábamos al escondite. Nada más empezar, mi hermano se dio cuenta que tenía cosas que hacer y se olvidó de mí. Cuando había pasado más de media hora, salí del escondite y le dije: ¡Oye!, pero ¿por qué no me has buscado?... Y me dijo que tenía cosas que hacer…

 Parque. Me acuerdo que estaba con mis primos en el parque, jugando al fútbol y de repente vino mi tío corriendo a jugar. Le dije que me guardara las gafas, pero mi tío “fue tan listo” que las puso detrás del palo de la portería. En un momento del partido, chuté, les di a las gafas y las rompí.

 + Camila:   Viajar. Esta palabra no me gusta mucho porque me recuerda cuando mi madre se fue a mi país dos meses de vacaciones. Lo pasé muy mal durante unos cuantos días; aunque estaba con mi padre, no era lo mismo.

 Sobrina. Esta palabra me produce alegría porque cuando nació mi sobrina estaba muy contenta. Aunque cuando nació ella no pude ir con mis amigas (y había quedado); eso me dio igual porque valió la pena ir a ver a mi sobrina.

 + Xavier:   Niño. Cuando un día iba por la cuesta del colegio corriendo, me seguía un niño pequeño. Cuando vi que se cayó, paré de correr y fui a levantarlo. Lo llevé con su madre porque se hizo daño en las rodillas y en las manos. Él estaba todo el rato llorando. Cada vez que oigo esta palabra, me acuerdo de todo esto y me “fijo” en la herida que se hizo.

 Enfermedad. Esta palabra me recuerda a cuando estuve en la cama una semana enfermo. Tenía tanta fiebre que no sabía lo que decía y casi no podía comer nada. Me dormía muy rápido y cuando me despertaba, estaba todo sudado.

 + Jorge:   Rosquillas. Para mí la palabra “rosquillas” significa algo bueno y que las hacía con cariño mi abuela. A todos nos gustaban las rosquillas que ella hacía, aunque las pusiéramos o no en chocolate. Nunca me olvidaré de esa palabra.

 Hermano. Para mí, la palabra hermano significa alguien que cuando está triste, te consuela, te apoya, te da todo lo que necesitas. Un hermano es alguien que siempre lo tendrás en el corazón y nunca te olvidarás de él. Aunque te fastidie o le fastidies, no podrás de dejar de hablarle.

 + Miguel:   Teatro. Me acuerdo de un teatro que hicimos en el Palacio Montcada. Nos dijo nuestra monitora que si lo hacíamos bien, nos daría un regalo. Lo hicimos bien y el regalo fue una tarta de “chuches”.

 Mochila. Recuerdo que cuando estábamos en cuarto, una niña me rompió las dos cremalleras de la mochila y no me la quiso pagar. Al final, tuvimos que hablar con su madre y ella me la pagó.

 + Biser:   Comida. Cuando mi madre hace una comida (que ahora no me acuerdo cómo se llama) me acuerdo de mi abuela que la hacía muy bien y yo comía mucho.

 Bicicleta. Cuando veo por la calle a algunos niños con las bicis pequeñas y de color negro, me acuerdo de mi primera bicicleta, que me la compró mi abuelo.

 CODA: Sirva este texto colectivo como pequeño homenaje al excelente escritor Juan Farias que usó siempre las palabras precisas, sin florituras ni despilfarros y que siempre logró que fueran las más apropiadas para tocar las emociones, para hablar de lo fundamental. Un abrazo, Juan hasta ese espacio en el que habitan aquellos que no olvidaremos.

123 gurriones y un puñado de indignaciones

Este mayo reivindicativo que, a algunos, nos llena de esperanza, ha parido un nuevo gurrión que ya deben tener en sus manos las personas que abonan la cuota anual de suscripción, o les llegará en breve. Cuarenta y cuatro páginas componen este ejemplar, cuyo número corresponde al formado por las tres primeras cifras significativas, ordenadas de menor a mayor: 1 2 3 = ¡123!

Hablaba de este mayo reivindicativo, de esa explosión social que quiere llamar la atención de quienes gobiernan o de quienes pretenden gobernar. Una explosión social protagonizada por miles de jóvenes y no tan jóvenes que han tomado las plazas de las ciudades y van recogiendo y articulando algunas necesidades, algunas exigencias, algunas medidas que podrían modificar sustancialmente el futuro, en caso de que puedan salir adelante.

 Recientemente, hemos vivido unas elecciones que han puesto sobre la mesa algunos asuntos deplorables: la inclusión en las listas electorales de personas imputadas por diferentes asuntos de corrupción, en varios partidos, sin que estos den muestras de limpiar dichas listas de sospechosos y corruptos, enerva al más pintado, a la vez que muestra cuál es la intención ejemplificadora y regeneradora de los políticos: ninguna. Y este país lo que necesita es precisamente un profundo ejercicio de regeneración, que quienes participan activamente en la vida pública sean ejemplos de honestidad, de vergüenza y de trabajo y no tengamos que soportar actitudes y personajes delincuentes que aprovechan su estancia en las esferas del poder para enriquecerse de manera escandalosa o colocar a su extensa familia en puestos con poco trabajo y menos responsabilidad, pero con buen sueldo. No es de recibo que quienes optan a un puesto de trabajo deban sufrir entrevistas (a veces humillantes), dudosos “castings”, oposiciones feroces y los políticos puedan nombrar a un montón de personas “de su confianza” aunque sean claramente ineptos, pero muy ávidos para tetar de la “vaca estado” o de la “ternera autonomía”. Los partidos políticos se han convertido en agencias de colocación a dedo y eso, en un país con las dificultades económicas, laborales y personales que padece la gente es un agravio que indigna, que nos indigna.

 No sabemos cómo acabará todo este movimiento, pero sabemos que el poder establecido, el sistema, los mercaderes no se lo van a poner, no nos lo van a poner fácil. Ojalá se articule alguna alternativa y se siga trabajando para definirla en condiciones y pode hacer frente a lo que tenemos y no nos gusta. Algunos desalojos de plazas, usando la violencia indiscriminada por parte de las fuerzas del ¿orden o del desorden? producen vergüenza y aumentan la indignación y escuchar las palabras de los responsables, hablando de acción mesurada y razonable nos hacen pensar en el escaso juicio y el bajo componente moral de algunos “irresponsables” políticos. Ante una manera pacífica de ocupar los espacios públicos, un comportamiento respetuoso y responsable y una ausencia de provocaciones, la violencia institucional es un acto fascista intolerable. Sabemos que las utopías están para eso, para avanzar y parafraseando a Labordeta, es posible que “habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra con mucha más igualdad…”, aunque no será fácil viendo ya lo que hemos visto desde hace tantos años…

Volviendo a la revista, para mí que soy el afortunado receptor de las colaboraciones desinteresadas de quienes quieren echar una mano para dar vida a cada “gurrión”, es un placer recibirlas y saber que un amplio número de personas se esfuerzan cada trimestre por aportar su grano de arena para que este pequeño milagro sea posible. Es posible que me repita, pero no me importa. Hacer una revista trimestral es cualquier cosa menos fácil. El tiempo pasa muy deprisa y casi no se puede saborear el último número publicado porque ya hay que estar organizando el siguiente. El tiempo necesario para escribir, contestar, recibir, leer y corregir, ilustrar, montar, recoger, distribuir… es importante y aunque algunas de esas funciones se realizan con placer, otras cuestan esfuerzo y uno debe compaginarlo con el trabajo cotidiano que es, ya de por sí, suficientemente complicado como sabe cualquiera que trabaje.

 Como la mejor manera de agradecer estas colaboraciones es nombrar a las personas que las han hecho posible, ahí van sus nombres y sus aportaciones. En este número, el 123, vas a encontrar las recomendaciones lectoras de Rosa Pardina; las noticias del Ayuntamiento de Emilio Lanau; los textos frescos y sorprendentes de Luis Buisán; el resumen de un viaje extraordinario por las tierras australes de Francia: archipiélagos de Krozet y Kerguelen e isla de Ámsterdam, a bordo del Marion Dufresne, realizado y contado por Anny Anselin y Luc Vanhercke; el paseo de Victoria trigo por Pineta y Añisclo; el periplo de los Ballabriga o Vallabriga, de la mano de Jesús Cardiel; los rincones de Asín de Broto, dibujados y contados por Paco Sierra; algunas viejas publicaciones de Sobrarbe, reseñadas por quien esto escribe; las próximas caminatas del CAS, contadas por José Mari Lafuerza; un texto indignado de Carmen I. García; el descubrimiento de un espacio geográfico y cultural especial: Sobrepuerto, por Pablo Founaud; la belleza del trepador azul, escrita y fotografiada por Javier Milla; las noticias de amigos y suscriptores; unas reflexiones sobre el teatro y unas consideraciones sobre el azar de Julián Olivera; las ocurrencias involuntarias de Jaime del Olmo; el poema de Jessica Arias; las reflexiones sobre el coleccionismo; un viaje a la aldea ya deshabitada de Muro de Bellos, contado por Joaquín castillo; el dibujo de la iglesia y esconjuradera de San Vicente de Labuerda realizado por Jesús Castiella o el de Ramón Bosch sobre la ermita de San Miguel; los juegos de navaja explicados por José Luis Ara… Y los correos electrónicos recibidos, la Galería de Lectoras y Lectores…Todo junto, formando una propuesta lectora que esperamos sea de vuestro agrado. Un número de la revista que puedes leer en Internet: http://www.elgurrion.com, lugar donde también puedes consultar los índices de todas las revistas (gracias al trabajo realizado por Anny Anselin y por Luc Vanhercke; un trabajo que nos tiene maravillados, por el esfuerzo y la dimensión). Y ya para terminar, os dejo con la presentación del citado número, que abunda un poco en el tema desarrollado en la primera parte de este texto.

  Presentación: Cuando salga publicado este número de la revista…

 Cuando salga publicado este número de la revista, ya llevará bastantes días de vigencia el movimiento popular de protesta ciudadana, conocido como 15-M y “Democracia real, ya”. Movimiento que ha sorprendido y descolocado a políticos de cualquier bando, a sesudos contertulios que todo lo saben, a periodistas bien informados y al público en general. Era razonable que explotase esa caldera formada por el paro rampante, la falta de salidas profesionales, los problemas de la vivienda, la ausencia de un futuro halagüeño para quienes han dedicado un montón de años de su vida al estudio y la preparación científica y profesional… Asistir con curiosidad, agrado y esperanza a las manifestaciones de protesta y revolución en distintos países del norte de África y de Asia, (y quede claro que no son escenarios comparables) debería de habernos preparado para aceptar que aquí también podría ocurrir algo que pusiese encima de la mesa una situación delicada para unos y, poco menos que insostenible para otros; que aquí también son necesarios cambios de verdad; que sobra palabrería y se necesitan soluciones nuevas para tiempos nuevos.

 Cuando salga publicado este número de la revista es muy probable que la indignación haya crecido. Llevamos años escuchando calamidades, insultos, despropósitos, descalificaciones continuas; llevamos años soportando largas listas de cargos públicos acusados de corrupción que torean a la justicia con chulería, dilatando o evitando su entrada en prisión. Personajes que no muestran ningún signo de regeneración moral; ellos que deberían ser los principales ejemplos y los impulsores de la misma. Llevamos años amenazados por unos tipos que –por lo visto- nunca conoceremos: los criminales mercados y los oscuros poderes financieros, que seguro que deben tener rostro y apellidos y padre y madre…, porque son ellos los que nos hacen la vida imposible (o eso nos explican) desde hace tiempo; llevamos años salvando bancos que luego nos hunden a nosotros cobrándonos hasta el saludo y anulando los intereses que deberían pagarnos por dejarles el dinero (tan amables, por cierto, hace poco tiempo), mientras los ciudadanos y ciudadanas se sienten golpeados y hundidos por una cadena de recortes que unos aplican y otros celebran en la sombra…

 Ojalá, cuando salga publicado este número de la revista, después de la celebración de una nueva contienda electoral, no se hable de que todos los partidos (como siempre) ganaron las elecciones, sino que, por primera vez, las ganaron los ciudadanos, porque los políticos decidieron de una vez por todas ponerse a trabajar para solucionar sus (los de los ciudadanos, se entiende) problemas… Claro que, eso sería creer en “Utopilandia”, y teniendo lo que tenemos sabemos que será difícil.

 De todos modos, cuando salga publicado este número de la revista, quizá estemos en condiciones de sentir que esta primavera ha sido diferente, porque, después de mucho tiempo, es posible que se alumbre algún camino nuevo, se abra una rendija en este muro financiero y mercantil que deshumaniza, que esclaviza, que desespera a tantas personas… Y empiecen a barajarse otras opciones diferentes de organización política, económica y social en las que el centro lo ocupen siempre las personas. Esta indignación ciudadana no es una explosión repentina, es el final de un largo camino de amargura y desesperanza, ante la visión nada edificante de este país.

 Y lo que sí está claro es que, cuando salga publicado este número de la revista, quedaremos citados para el mes de agosto. Será entonces cuando regresemos con otro “gurrión”, con otro vuelo. Esperamos que sea para celebrar un tiempo nuevo, presidido por la regeneración moral, la dignidad, el respeto y la honestidad de las personas y de la vida. Salud y buena lectura.

A VUELTAS CON LOS RECUERDOS

Preservar la memoria, envasar los recuerdos o “enlibrarlos”… Preocupaciones que han existido siempre, porque de todos es sabido que, cuando una persona muere, todo lo que ha pensado, vivido y aprendido desaparece con ella y, en muchas ocasiones, se pierde un libro humano gordo y rico en vivencias.

Hablamos hace unos días, en clase, de retomar la fórmula de Joe Brainard y su “I remember” para que chicos y chicas hicieran un pequeño ejercicio retrospectivo (para ellos, como son unos críos, la cosa no resulta difícil) y en esas estábamos cuando nos enteramos de –posiblemente, entre otras muchas- un par de iniciativas que tenían que ver con la memoria, con el recuerdo y con el Alzehimer, la cruel enfermedad que los destruye sin piedad, vaciando sin compasión la cavidad cerebral de quienes se ven afectados por esa dolencia.

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Por cierto, hemos leído que:

 .. Se va a crear un Banco de recuerdos contra el Alzheimer (http://www.bancoderecuerdos.es/). Una iniciativa promovida por la Fundación Reina Doña Sofía para concienciar, a través de una campaña en la que participan los principales grupos de comunicación del país y rostros conocidos del mundo de la música y el deporte, sobre la enfermedad del Alzheimer. La campaña se encuadra dentro de las iniciativas puestas en marcha con motivo del Año Internacional para la Investigación en Alzheimer y Enfermedades Neurodegenerativas: Alzheimer Internacional 2011.

.. Y también que “Cuatro jóvenes de Turín (Italia) han puesto en marcha el "Banco de la Memoria", un proyecto que pretende recopilar en la web las historias y recuerdos de los ancianos. Su objetivo es salvar el patrimonio de sabiduría, experiencia y conocimiento acumulado durante toda una vida y ponerlo a disposición del que los quiera escuchar.

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Por nuestra parte, hemos escrito, una lista colectiva de 100 recuerdos, o “meacuerdos”, que puedes leer  a continuación y que han sido escritos por Jorge, Xavi, Camila, Doan, Inés, Eva, Giunay, Lili, Ahmed, Alba, Ester, Biser, Cristian, Hugo, Lucía y Víctor:

 

“Me acuerdo que en carnavales siempre estaba llorando. Me acuerdo que en verano me pasaba el día en un columpio que tenía. Me acuerdo que cuando me hice el Messenger, no me acordé durante un tiempo de la contraseña. Me acuerdo de cuando mi hermano me escondió la bicicleta y luego no la encontró. Me acuerdo de cuando llevaba dos coletas. Me acuerdo de todas las veces que me he cambiado de casa. Me acuerdo que en 2010 fui de campamentos y conocí a mucha gente. Me acuerdo del verano de 2006: me hice unas trenzas y las llevé todo el verano. Me acuerdo de cuando se escaparon los cerdos de la granja. Me acuerdo de cuando dormía y se me subió un ratón a la nariz. Me acuerdo cuando vino mi abuela a España por primera vez. Me acuerdo del verano pasado en Salou. Me acuerdo cuando bailamos la canción Mediterráneo para fin de curso. Me acuerdo de lo que hice ayer, pero no de lo que haré mañana. Me acuerdo de cuando mi hermana me presentó a su novio. Me acuerdo de cuando reñíamos con las amigas. Me acuerdo, cuando nació mi hermana Fátima, que me quedé dos semanas en casa, sin ir al colegio. Me acuerdo que en Infantil vinieron los padres a explicarnos sus profesiones. Me acuerdo que iba en autobús a la guardería. Me acuerdo de todos los trabajos que he tenido que hacer en el colegio”.

 “Me acuerdo cuando hacíamos bodas en el arenero. Me acuerdo que estábamos bailando sevillanas, se rayó la canción y parecía un rap. Me acuerdo que cuando fui a Segovia vi ardillas en un parque. Me acuerdo de comer cuerdas. Me acuerdo de mi primer día en la escuela. Me acuerdo de mi primer PowerPoint. Me acuerdo del primer “chiste” de Mariano. Me acuerdo que rompí un cuadro con el balón. Me acuerdo que cuando mi hermana nació llevaba un vestido blanco con flores. Me acuerdo que de pequeña me comía los ajos crudos de mi abuela. Me acuerdo de las amigas de mi abuela, que siempre me saludan. Me acuerdo de todos los profesores y profesoras que me han ayudado. Me acuerdo de cuando mi padre me contaba cuentos para ir a dormir. Me acuerdo cuando marqué un gol, que era el primero de mi vida, aunque perdí tres a uno”.

 “Me acuerdo de cuando mi padre vino a la clase de P.4 a explicar su oficio y se pegaba martillazos en el pie, con las botas de protección. Me acuerdo de cuando hice la comunión con mi mano rota y en mi nueva casa. Me acuerdo de cuando mi tía se casó con mi super tío. Me acuerdo de cuando me sacaron las ruedas traseras de la bicicleta. Me acuerdo cuando me perdí dos veces en la playa. Me acuerdo que antes me gustaban las lentejas. Me acuerdo que lloré el primer día de cole. Me acuerdo que antes creía en los reyes magos. Me acuerdo que una vez comí barro. Me acuerdo que en Colombia tenía un amigo y jugaba con él. Me acuerdo que mi madre me leía cuentos para dormir. Me acuerdo cuando mi abuelo se compró un caballo. Me acuerdo cuando se murió el caballo de mi tío. Me acuerdo que hicimos un trabajo sobre árboles. Me acuerdo cuando hicimos un trabajo sobre poetas. Me acuerdo cuando mi hermana aprendió a andar, pero se caía todo el rato como una borracha o como un payaso. Me acuerdo que mi abuelo me compró una bicicleta”.

 “Me acuerdo de cuando vine a España. Me acuerdo cuando me compraron una mochila. Me acuerdo cuando me gustaba el Mallorca. Me acuerdo cuando me pasé al Real Madrid. Me acuerdo de cuando marqué mi primer gol. Me acuerdo que tenía una pelota del Barcelona. Me acuerdo que tenía un ordenador blanco. Me acuerdo que tenía un libro de cocodrilos. Me acuerdo que tenía una chaqueta de Brasil. Me acuerdo que, cuando tenía tres años, me quemé en la pierna gateando. Me acuerdo que, de pequeña, siempre se me perdían todos los pendientes que me regalaban. Me acuerdo que, cuando tenía tres años, me llevé el móvil de mi madre al colegio. Me acuerdo que me gustaba mucho dibujar y en los dibujos, pintar y ponerles muchos colores. Me acuerdo cuando estaba sola en el patio y mis amigas venían a estar conmigo porque era nueva. Me acuerdo que mi hermana y yo nos vestíamos de modelos y nos hacíamos muchas fotos maquilladas”.

 “Me acuerdo de cuando llegué al Miguel Servet en el año 2004. Me acuerdo de cuando me tragué un dado del parchís y luego lo cagué. Me acuerdo que tenía un coche de juguete y me tiré por las escaleras. Me acuerdo cuando mi padre me aguantaba encima del perro, como si fuera un caballo. Me acuerdo cuando un día comí ancas de rana en el “chino” de Fraga. Me acuerdo de mi primer viaje en barco; paseamos por el río Ebro y vi muchos peces. Me acuerdo de que a los dos años me operaron de peritonitis. Me acuerdo que un día, andando en una subida, me encontré cien euros. Me acuerdo que siempre, cuando me siento mal, la familia me apoya. Me acuerdo de la cara que puso mi madre cuando se murió mi abuela. Me acuerdo de que cuando era pequeño, comía papel higiénico. Me acuerdo de mis sentimientos cuando veo llorar a alguien. Me acuerdo de cuando hubo un terremoto en Haití. Me acuerdo de cuando mi tía y su familia volvieron a Guatemala. Me acuerdo del gato de una amiga que se llamaba Goma de Borrar. Me acuerdo de cuando aprendí a patinar. Me acuerdo de cuando, de pequeña, me sentaba en un cajón de la cocina”.

 “Me acuerdo de cuando mi hermana me cogía en brazos. Me acuerdo de haber ido a un balneario y pasármelo bien con todas las actividades. Me acuerdo de la primera noche que dormí fuera de casa. Me acuerdo que murió un vecino mío. Me acuerdo cuando fui al Gamper a ver al Barça. Me acuerdo que no me gustaba salir a la calle. Me acuerdo de cuando vinimos a España. Me acuerdo cuando me mordió un perro. Me acuerdo que tenía un bici grande. Me acuerdo que me gustaba disfrazarme con mis amigas. Me acuerdo cuando me caí, me rompí el labio y me pusieron cuatro puntos. Me acuerdo de las rosquillas tan buenas que hacía mi abuela. Me acuerdo de que cada mañana veía los Lunnis. Me acuerdo de algunas poesías. Me acuerdo cuando jugaba en el Fraga a fútbol siete y mi equipo perdió los cuatro partidos; todos se pusieron a llorar menos yo porque no me importaba perder o ganar. Me acuerdo de cuando me apunté y de cuando me desapunté a catalán. Me acuerdo de cuando estuve con los jugadores del Real Madrid. Me acuerdo de una vez que me sacaron de voluntaria en una actuación. Me acuerdo cuando mi tío me dio un huevo de oca para enseñar en el colegio. Me acuerdo de cuando acabé este texto y puse FIN”.

 

Y aquí finaliza esta actividad que nos ha permitido reflexionar un poco y “hacer memoria”, aunque sea del corto espacio vivido hasta la fecha. Ahora disponemos de un material de lectura y reflexión, que podemos utilizar (y que utilizaremos) con diferentes fines: comentario y debate serio o juego humorístico…, ya veremos. En todo caso, tenemos material sensible y lo vamos a aprovechar.

ASÍ SOY YO… o cómo me veo en el “espejo”

 Actividad de escritura reflexiva mirando hacia uno mismo. “Efecto espejo”, podríamos decir. Hay mucha naturalidad, grandes verdades y sentido del humor  en estas declaraciones que podemos leer a continuación:

 .. Tengo 11 años. Desde muy pequeña me ha gustado dibujar y pintar. Soy una chica simpática a la que le gusta estar siempre alegre y feliz. Mis asignaturas favoritas son las matemáticas y la plástica.

En mi tiempo libre me gusta ver la televisión, ir a comprar, estar con mi familia y amigos, dibujar, pintar, leer, hacer manualidades y hacer sudokus. Me considero una chica inteligente, pero no tanto. A mi familia le gusta mucho cómo escribo y cómo dibujo.

De mayor me gustaría ser jefa de una tienda de ropa, pero como sé que no voy a poder serlo me gustaría ser fotógrafa. Me gusta mucho inventarme cuentos e historias. Cuando me leen un libro, me gusta meterme en el papel de los personajes y así vivir los sentimientos que creo que sienten; además, me gusta ponerme en su pellejo.

Yo pienso que una persona es más feliz cuando da lo que le gustaría que le diesen. A mí me gusta hacer cosas con mis propias manos y darlas.

Hay una cosa que me cuesta hacer y es expresarme, pero lo intento. Hay quien piensa que me río mucho y que debería controlarme, hasta mi propia madre lo piensa. Al principio no le daba tanta importancia, porque pensaba que no era para tanto, pero con el tiempo me he dado cuenta de que sí que lo tiene y por eso ahora intento controlarme. Yo, al igual que todas las personas, tengo cosas buenas y malas, ya que no somos perfectos. Está bien que intentemos dar lo mejor de nosotros; por eso yo lo intento (Soy Alba C.)

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 .. Yo soy bromista, divertido; a veces inteligente y a veces no. Cuando algo va mal, intento alegrar el ambiente (sólo a veces). Soy responsable. Si no entiendo algo, me quedo pensando un rato en eso. Confío en los demás. En el cole, solo en algunas clases hago bromas y en otras no. Pienso en los demás, no solo en mí mismo. Sé compartir. Soy sincero. Eso sí, cuando no entiendo algo, digo lo que dices tú: - “mamá, ayúdame que no lo entiendo”, y ella viene y me lo explica todo, como una buena madre.

Soy trabajador en algunas cosas, claro; en otras, no tanto. A veces, se me ocurren frases muy bonitas. Si he de contar con mis padres en algo, cuento con ellos. También digo cosas que no tienen mucho sentido, pero yo me troncho, ¡hasta me río de mí mismo! (Jorge es el nombre que eligió mi hermano para mí. Bueno, el dijo la “J” y mis padres pensaron en “Jorge”, la persona que soy ahora…)

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 .. Soy una chica un poco alta de estatura. De piel morena, ojos marrones muy oscuros y pelo negro.

Me gusta salir y divertirme con la gente a la que conozco. A veces, si salgo, hago nuevas amistades. Soy un poco complicada a la hora de elegir las cosas. No me gusta, cuando voy con mis amigas, seguir a una porque se cree la más guay. Me gusta ir a lo mío, sin que nadie me diga nada.

Reconozco que cuando alguien me hace algo, me quedo con rabia, aunque hayamos hecho las paces. Si alguien dice algo de mí, me gusta que me lo digan a la cara, porque cuando pienso algo de alguien o tengo curiosidad por saber algo, se lo pregunto, porque no me gusta quedarme con la duda. A la hora de dejarle algo a alguien, se lo dejo porque no hay que ser agarrada ni egoísta; y como dicen mis padres: “hoy por ti y mañana por mi”. (Soy Camila Q.)

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 .. Tengo 11 años, aunque cumpliré 12 en el mes de septiembre. Soy de las pequeñas de 1999, pero no la que más…

Mi pelo es castaño y un poco ondulado. Tengo los ojos marrones como el pelo. No soy ni alta ni baja; estoy por el medio. Alguna gente me dice: “¡Pues qué alta que estás!” Y yo pienso: “pues si vierais a unas amigas mías…” Pero no me importa porque las bajas tienen ventajas: siempre te ponen delante. Tengo una hermana mayor que tiene cinco años más que yo; tiene 16 y este año cumplirá los 17, en mayo…

Y para cambiar de tema, voy a seguir hablando de mí. Me gusta patinar; sobre todo, hacer piruetas y bajar cuestas; aunque haciendo una pirueta, llamada “el ángel”, me tuvieron que coser un punto, pero me da igual. Lo sigo haciendo porque me gusta mucho.

También me gusta hacer gimnasia rítmica, aunque no soy muy flexible. El día 14 de mayo tengo que ir a Ballobar a hacer una exhibición y aún no nos sale muy bien. Soy un poco “enfadosa”; sobre todo cuando me hace rabiar mi padre. Me dicen que no sé aguantar las bromas. También soy trabajadora y me gusta llevar bien hechas las cosas; aunque a veces soy muy vaga y me lo dejo todo para el último momento… (Soy Inés P.)

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 .. Soy peculiar, al igual que todas las personas; ni los gemelos son del todo iguales… A veces, puedo ser tímido; me gusta divertirme y las películas de humor y de acción; los programas de pruebas y de preguntas, ¡ah!, y los de cachondeo; también algún documental. Me gusta reírme con los chistes graciosos.

Tengo el pelo castaño. No soy muy alto, que digamos. Tengo los ojos de color marrón; tengo los pies pequeños e iguales que los de mi madre.

Me gusta jugar al fútbol y practicar muchos deportes. También me gusta ver los deportes, no solo jugarlos.

Tengo una manía: cuando tengo el pelo largo siempre tengo que hacer cosas raras con él. No tengo mucha memoria y me gusta mucho jugar a la consola. No leo muy a menudo y me gusta en las vacaciones irme por ahí con mis amigos. Me gusta ir a las piscinas y nadar.

La lasaña me chifla, junto con los macarrones. Me gusta picar entre horas y dormir también… (Soy Víctor M.)

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 .. Mido un metro y cincuenta y siete centímetros y peso 49 kilogramos. Tengo el pelo castaño. Los ojos los tengo verdes y marrones: es que a mí, en el agua o depende de dónde me encuentre, los ojos me cambian de color. Tengo las piernas alargadas y los pies muy grandes; mi número de pie es el 41-42. Soy moreno y siempre llevo un reloj, menos cuando lo pierdo.

Me encanta el fútbol; juego de lateral. A veces, me gusta hacer reír a la gente. Cuando lo consigo, intento no perjudicar a los demás. Me siento alegre y siempre miro el lado positivo de las cosas. También me gusta compartir las cosas con los demás.

Tengo muchas ideas y sé divertirme solo. Soy una persona solitaria que cuando le pasa algo malo lo afronta y da la cara, aunque me lleve el castigo de mi vida. No soy mentiroso. Tengo un defecto muy grande y es que soy muy sensible. No me gusta ver cómo la gente lo pasa mal. Soy muy creativo y me esfuerzo en que las cosas que hago, me salgan bien. Esta es mi vida y estoy orgulloso de lo que tengo. No me hace falta la ayuda de los demás para tener ideas y ser creativo. Y con esto me despido, con la mejor vida que se puede tener… (Soy Hugo L.)

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 La gente que me conoce, sabe cosas buenas y malas de mí. Por ejemplo: secretos, a qué temo, cómo soy o qué carácter tengo.

Una de las cosas que más me gustan es ver la televisión, jugar con mis amigos y mis amigas, el fútbol, reírme y comer. Aunque esté muy flaca, a mí me gusta.

Cuando mi madre estaba embarazada de mí, intentaron que naciera en Lérida, pero yo, al final, acabé naciendo en el hospital Miguel Servet de Zaragoza, que se llama como mi escuela.

Intento ser buena persona, caer bien a la gente, ser buena estudiante y tener amigos y amigas que me sepan cuidar y sacarme una sonrisa cuando estoy triste.

A veces soy muy pesada, pero es porque me lo paso muy bien. A veces, me pongo nerviosa, pero mis amigas y amigos me saben calmar.

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 Soy buen estudiante – Hablo mucho – Me encanta jugar al fútbol y al tenis – Mis colores preferidos son el rojo y el azul – la comida que más me gusta es el bocadillo –Me gusta jugar al ordenador – Me gusta montar en bicicleta – Me porto un poco mal – Soy muy inquieto y travieso – Me gusta estar con mis amigos – Me encanta el deporte – Me gusta coleccionar cosas – Soy un poco inmaduro – Me gusta dormir mucho – Me gusta ver la televisión – Tengo un problema en la vista – La comida que menos me gusta son los champiñones – La estación que más me gusta es el verano – A veces, soy un poco pesado – Sé bastantes cosas de ordenador… (Soy Cristian)

DIARIO DE LA NATURALEZA (II)

Como ya quedó anunciado en el post anterior, había continuación. Aquí está la segunda parte, con las colaboraciones de las niñas y los niños de clase que no aparecieron en la primera entrega. Seguimos una línea similar de publicación. En algunos casos, son dos textos o uno y un poemita… de cada uno. En todo caso, la idea es reflejar un panorama, lo más amplio posible, de los temas y las estrategias de escritura que han utilizado los chicos y chicas de clase para resolver el desafío de escribir un diario de vacaciones, relacionando todas sus colaboraciones (de manera directa o indirecta) con la naturaleza.

 Hugo Labrador, escribe un texto titulado “En la huerta”: “Tengo un vecino, llamado Luis. Es un hombre mayor que tiene una huerta y cada domingo por la mañana intento poder ayudarle en el tema de sembrar o plantar semillas, verduras… El domingo pasado no pude ir, pero el anterior me acuerdo que vino su nieto. Tenía, por lo menos, dos años más que yo; como trece años, debía de tener. Les ayudé a plantar cebollas y me gustó tanto que, al día siguiente, le ayudé a plantar de nuevo y me dijo que lo hacía tan bien que me regaló una gorda del año anterior para que la guisara mi madre”.

 Y en su poemita dedicado a la Tierra, dice Hugo: “La gente / la ignora demasiado. / Sólo se entretienen / con lo que han comprado…” Igual tiene razón…

 Ester Baules nos transmite estos10 deseos para cuidar el planeta:

 .. Reemplazar al menos dos bombillas normales por las de bajo consumo.

.. Que reciclar sea obligatorio.

.. Beber agua del grifo.

.. Mantener las ruedas del coche a una presión adecuada.

.. Usar la bicicleta como medio de transporte diario.

.. Comprar cosas usadas, especialmente productos electrónicos.

.. No dejarnos los grifos abiertos innecesariamente.

.. No utilizar el lavavajillas y fregar a mano.

.. Durante el día, tener las luces apagadas.

.. Mantener bien cuidados los jardines, parques, etc.

 La misma autora, copia una reflexión bajo el titular “España entra en déficit ecológico”, noticia aparecida en El País (18.4.2011)

España ya ha gastado en estos meses del año, lo que es capaz de generar en un año. Es importante que haya equilibrio entre la superficie que se necesita para producir los recursos consumidos y, a su vez, la superficie que el país es capaz de regenerar. Si un país necesita más espacio del que es capaz de regenerar, está en déficit ecológico”.

 Alba Calderón nos cuenta: “Ayer, mi prima Jessica se quedó a dormir en mi casa. Por la tarde, me ayudó a terminar el juguete.

Más tarde, yo le ayudé a terminar un trabajo de animales, en el cual utilizamos un libro donde se explican cosas sobre muchos tipos de animales y además hay muchas imágenes. Como esas imágenes no se podían recortar, tuvimos que calcarlas; otras, en cambio, las imprimimos.

Al final, nos quedó muy chulo, tanto a mí como a mi prima. Así que hemos vuelto a quedar para hacer otro trabajo por nuestra cuenta, sin que nadie nos lo diga”.

 Alba completa una de las páginas con un anuncio encontrado en una edición digital de prensa, titulado “Naturaleza a tus pies”. Podemos ver cómo la naturaleza puede ser una buena coartada para justificar algunas tendencias de la moda…:

Naturaleza, relajación y comodidad son las características de la nueva colección Midori de Onitsuka Tiger, para esta primavera-verano. Una colección unisex inspirada en los entornos naturales japoneses y que refleja en sus materiales, colores y texturas la calma estival… Los colores representan los árboles, la tierra, las hojas y el cielo japonés en verano”.

 Lucía Martín escribe, entre otras cosas, este texto: “Hoy, 22 de abril, me he despertado a las 11 de la mañana, llovía a cántaros (mucho). Hay mucha niebla que viene hacia mi casa. La niebla parece un pedo que se han pegado las montañas y viene hacia nosotros. Me recuerda al invierno. Cuando me despertaba no se veía ni el campanario. Hoy es un día para estar en casa tranquila, leyendo, aprovechando el tiempo para hacer deberes, para jugar…

Creo que el dicho: “En abril, aguas mil”, tendría que llamarse “En Semana Santa no hay quien salga de casa”. Buena modificación del viejo refrán, sin duda…

 Lucía también escribe unos versos muy certeros y claros: “La tierra, la tierra / es donde vivimos. / A la tierra, a la tierra, / la destruimos. /

Somos humanos / un poco marranos / fumando y en coche / contaminamos. /

Podríamos ahorrar, / ir a pie o en bicicleta / y así poder cuidar / a nuestro planeta Tierra. /

Es bonito el paisaje / porque hay naturaleza, / animales y plantas / pero poca limpieza. /

Es el único planeta, / en el que hay vida / pero gracias a nosotros / explotará algún día”.

 Cristian Ayala describe brevemente un paseo en familia a la orilla del río Cinca: “Mi padre, mi madre y yo quisimos ir a pasear a la orilla del río Cinca; lugar al que nunca habíamos ido. Cuando llegamos, había muchos pájaros cantando y vi una mariposa blanca que volaba alrededor mío. Vi muchos mosquitos y algunos de ellos nos picaron. También vimos una familia de patos que flotaba en el agua. El agua que corría por el río hacía un ruido de paz y tranquilidad”.

 Y el mismo Cristian nos habla de “La huerta de Jordi”: “Fuimos a la huerta de nuestro amigo Jordi. Estaba un poco ocupado porque estaba plantando lechuga, coliflor, tomates y brócoli. También nos enseñó unos árboles de melocotón, manzana y pera. Cuando terminamos, Jordi nos dio verdura por haberle ayudado”.

 Camila Quiñones nos regala este poema en prosa, dedicado a la Tierra: “La Tierra es de color azul, / casi todo es mar. / En cada trozo de tierra / viven personas. / Todos unidos / tenemos que cuidar el planeta. / Poco a poco se va destruyendo / sin que nosotros nos enteremos. / Cada día nos preguntamos: / ¿por qué la Tierra es redonda / y de color azul? / Nadie sabe la respuesta / y nos quedamos con la duda. / Queremos olvidar esa pregunta / pero es imposible / porque siempre nos la haremos”.

 Xavier Esteve dice que estuvo “Pensando en la lluvia”: “Algunos de estos primeros días de vacaciones estaba pensando que llovería y no podría salir de casa a divertirme y salir con los amigos, porque yo veía que el cielo estaba oscuro y muy nublado, para poder salir; pero, al final, vi que no llovía.

A mí la lluvia no me gusta porque si no, te tienes que aburrir en casa y a mí no me gusta quedarme tanto rato encerrado.

Al final, el viernes y el sábado, llovió. Esto no me lo esperaba y lo pasé muy mal esos días, pero al menos jugamos al monopoly toda la familia y nos lo pasamos muy bien”.

 Y termina con una estrofilla: “La lluvia cae sobre el suelo gris / en las ciudades y en los campos. / Sale el sol y el arco iris, / y de tanto llover ya estamos hartos”. Bueno, Xavier, tienes que mirar la parte positiva de la lluvia: nos ha dejado una hermosísima primavera.

 Biser R. Radoslavov ha decidido dedicar su “diario” a la poesía y ha utilizado Internet como fuente de “inspiración”, anotando poemas de Bartolomé Leonardo de Argensola; de Francisco de Medrano o de Juan Ramón Jiménez. De éste último, es el que sigue: “Tristeza dulce del campo. / La tarde viene cayendo. / De las praderas segadas / llega un suave olor a heno. /

Los pinares se han dormido. / Sobre la colina, el cielo / es tiernamente violeta. / Canta un ruiseñor despierto. /

Vengo detrás de una copla / que había por el sendero, / copla de llanto aromada / con el color de este tiempo: / copla que iba llorando / no sé qué cariño muerto, / de otras tardes de septiembre / que olieron también a heno”.

 Por mi parte, poniendo el punto final a todo esto, contar que estas vacaciones estuve en el Museo de Juegos Tradicionales de Campo (Huesca). Un sitio donde la naturaleza está presente de una manera especial: muchos de los juegos y juguetes populares de hombres, de mujeres o de niños y niñas (que es lo que contiene ese museo) tienen a los vegetales como materia prima; bien sea la madera de los troncos de algunos árboles (transformada en bolos y billas, por ejemplo) u otros materiales como: mimbres, cañas, frutos secos, semillas, etc.; al margen, por supuesto, de otros elementos lúdicos: metálicos, de cartón o papel, óseos, etc. Un sitio donde descubrir cosas sorprendentes y reencontrarse con la infancia.

 Para terminar este post, decir que en el “Cuaderno de valoraciones personales” cada cual ha escrito unas líneas reflexivas valorando su trabajo: grado de dificultad, satisfacción personal, ayudas recibidas, utilidad de las orientaciones dadas, relación trabajo-tiempo… Siempre que hacemos una actividad que sale un poco de lo habitual, reflejamos la valoración de la misma en ese cuaderno personal que recibe cada alumno y cada alumna al comenzar el curso. Es una manera de autoevaluarse, de practicar la autocrítica (o al menos, un intento de hacerlo).

DIARIO DE LA NATURALEZA (I)

“Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza”

 Hoy por la mañana, a la vuelta de las vacaciones, los chicos y chicas del aula me han entregado su “Diario de la naturaleza”. Les sugerí que estos días de vacaciones de semana santa, ocuparan algunos ratos en completar un “cuadernillo” formado por tres folios doblados por su mitad (en total, doce páginas con la portada y la contraportada, de tamaño cuartilla), que habría de llamarse “Diario de la naturaleza”, aunque no hacía falta que escribieran todos los días. Además, ya de entrada, les mostré tres ejemplares de otros tantos “diarios de…” que yo había hecho en años anteriores, para animarles con mi ejemplo. Les sugerí también que rotularan algunos títulos, que ilustraran algunos textos y que completaran ese documento en blanco que les entregaba. Les di todas esas indicaciones por escrito y añadí algunas ideas sobre lo que podrían hacer:

 .- Descripción de algunas observaciones realizadas tras un paseo ciudadano: jardín, parque, árboles…

.- Descripción de algún paseo por la orilla del Cinca.

.- Descripción de algunas faenas o trabajos realizados en la huerta, por parte de alguien de tu familia, con tu ayuda…

.- Resumen de alguna salida familiar a algún enclave natural.

.- Resumen de algún documental sobre naturaleza visto en televisión.

.- Resumen de alguna noticia de prensa o de revista que hable de algo relacionado con la naturaleza (puedes hacerlo de algún diario digital, a través de Internet)

.- Poema escrito por ti sobre algo relacionado con la Tierra.

.- Decálogo de deseos para cuidar el planeta…

.- Ficha descriptiva de algún animal o de alguna especie vegetal (árbol, arbusto, hierba…)

Recogido el “Diario”, como decía al principio, quiero ejemplificar los resultados con la selección de un texto por alumno y alumna, para calibrar la originalidad, la variedad de temas y la creatividad mostrada.

 .. Tomamos, para empezar, la presentación que hace Víctor Morreres:

 “En este pequeño documento encontrarás poesías, comentarios de documentales y explicaciones de algunas cosas que he hecho, lo que he visto y tiene que ver con la naturaleza, en esta semana de vacaciones. Espero que os guste y que hayáis pasado unos felices días de semana santa”. Y, un breve poemita, que nos ofrece un punto de vista diferente, je, je: “¡Oh, la naturaleza / con su belleza / y su luminosidad / que hace amistad! / (…) Y, aunque la naturaleza / sea bella, / hay gente que la caza / y la mete en una paella”.

 .. Jorge Buenacasa ha escrito varios textos relacionados con su estancia playera:

 Estoy cerca de Alicante. Hoy nos hemos ido al paseo marítimo de la playa. Me he llevado la pelota, porque mi padre me dijo que hoy jugaríamos al balón y lo hemos hecho.

Pero en la playa, yo me he caído como unas cinco veces, de cansancio y de risa. Cuando hemos salido, he sacado unos cinco kilos de arena… Y hasta me he tenido que sacar los calcetines. De tantas caídas, después de un rato, he notado arena en las partes nobles. Cuando hemos llegado a casa, nos hemos “triscao” un buen plato de lentejas y chicha”.

 .. Inés Peralta ha construido el siguiente acróstico, con la palabra NATURALEZA:

Nosotros todos tenemos que:

Amar a los árboles.

Tener respeto con los animales.

Unirnos para cuidar los ríos.

Reciclar para no contaminar.

Ayudar a que los bosques existan.

Limpiar nuestro alrededor.

Ensuciar lo menos posible.

caZar sólo lo necesario (…)

Así tendremos paisajes bonitos.

 

Y ha escrito el siguiente poemita: “Los árboles / lloran, cuando ven / a los fríos hombres / que quieren hacer mal. / Tú y yo, hemos de conseguir / que estas cosas / no pasen más”.

 .. Eva Izquierdo se ha dado una vuelta por el parque de la Pinada de Fraga y esto es lo que nos cuenta:

 El lunes por la tarde fuimos a la Pinada. Vimos bastantes tipos de árboles: grandes, pequeños, altos, bajos, con el tronco liso o arrugado… de muchísimas maneras. Lo que más me llamó la atención es que había oliveras. Pensé: cuando dan olivas, ¿quién las recoge?, ¿el Ayuntamiento?; ¿se las queda la gente que quiere pero con permiso?; ¿se las quedan los cuidadores de la Pinada? o ¿los que las plantaron…?

En fin, esta tarde pasada me he divertido viendo diferentes cosas, pasándomelo bien y echándonos unas risas con las compañeras. Algún que otro día de fiesta o fin de semana me gustaría volver y poder enterarme de algo más; acabar de ver lo que no he podido ver hoy…”

 .. Miguel Ratia se acercó al río: “Estuvimos dando un paseo por las orillas del Cinca, viendo las piraguas y los árboles. El rato que estuvimos mirando el río, vimos dos clases de peces diferentes: carpas, siluro. Eso me hizo recordar que el verano pasado, yo quería pescar una carpa, pero no pude; solamente pesqué cuatro alburnos y dos Black-Blash, peso ¡eso sí!, cuando estuve allí, me lo pasé muy, muy bien”. Y en otra página inventa: “Un árbol centenario, / una flor singular / un fruto exquisito / dulce sin igual…”

 .. Lili Pudziuvelyte nos cuenta una excusión familiar: “El sábado 23, como era el cumpleaños de mi padre, fuimos por la tarde con la bicicleta y pasamos por un bosque. Había muchos árboles, los miramos, cogimos hojas, los tocamos… Más tarde, fuimos a comernos los bocadillos debajo de un árbol raro; era un poco bajito y las hojas eran muy largas y raras. El árbol parecía que en vez de hojas tenía como unos hilos. Además de eso, fuimos a la orilla del río Cinca y mi hermano casi se cayó dentro, je, je. Después de un rato, como a las seis y media de la tarde, nos fuimos a casa y le contamos a mi madre lo que pasó y le enseñamos las fotos que nos hicimos. A mí me costó volver a casa, porque teníamos que subir una pequeña montaña y me tuve que desmontar y llevar la bicicleta con las manos”.

       .. “Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; pero ya no producirá flores ni frutos”.

      .. “Mil máquinas nunca harán una flor”.

      .. “Lo que no es contrario a la naturaleza es bello”.

(Frases copiadas por Eva Izquierdo)

 .. Yo mismo, también quiero contribuir a este espontáneo inventario de sucesos vacacionales relacionados con la naturaleza, contando un pequeño descubrimiento. El texto lo voy a titular: “Murphy siempre presente”.

Bueno, a decir verdad, me intriga mucho el comportamiento del Azar, también llamado casualidad. El caso es que tengo ya unas cuantas anécdotas relacionadas con todo ello. Principalmente con las salidas al medio o breves paseos en los que “decido”, sin ninguna razón aparente (y sabiendo lo que me ha pasado otras veces) salir sin la máquina fotográfica… Lo último es del pasado domingo, día 24 de abril. Estábamos en Labuerda y salimos, por la tarde, aprovechando una tregua de un día lluvioso, a dar una vuelta por la escollera y margen derecha del río Cinca. Caminábamos charlando apaciblemente, mirando el río, las montañas y el precioso verdor que se había instalado en los campos, montes y setos naturales que podíamos contemplar. Al cabo de un rato, a nuestra derecha, divisamos una pequeña charca, de escorrentía, con abundantes aneas y otras plantas acuáticas. Allí descubrimos a una hembra de ánade real (o azulón), seguida por ocho patitos recién nacidos que nadaban plácidamente a tres metros de nosotros. Era la primera vez que comprobábamos que en Labuerda nidificaban estas aves y la primera vez que el Azar nos regalaba una imagen idílica de patos. Pudimos contemplar las evoluciones y las precauciones de la madre, al advertir nuestra presencia, durante un buen rato. Justo, hasta que decidió salir del agua por la orilla opuesta, seguida de los ocho patitos, en perfecta fila india… ¡Y yo sin cámara de fotos, maldiciendo a Murphy …, aunque la culpa fue mía, claro!”

 .. Ahmed Gaddour escribe el día 21 de abril este texto, titulado “Pinos en Fraga” en el que explica brevemente un “juego con la naturaleza” y cómo el juego termina bruscamente: “El sábado, mi hermano y yo estábamos muy aburridos y fuimos  a dar una vuelta por la Pinada. Allí estaban los amigos jugando a una guerra con las piñas y también estaba Adil, mi primo. Mi hermano y yo también jugamos con ellos y era muy divertido hasta que Ramón le dio con una piña en la cabeza a Salleras. Ahí terminó el juego”.

(Continuará…)