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VACACIONES S.S.

Viajamos a Barcelona los primeros días de este periodo vacacional. Aunque la primavera ya se había instalado en El Corte Inglés, en la calle, todavía no se adivinaba del todo: lloviznaba y la chaqueta no estorbaba de ningún modo cuando recorrías sus calles: Ronda Universidad, Plaza Universidad, Pelayo, Plaza Cataluña, Ramblas, Paralelo… Por todas partes, mucha gente paseando, deambulando, caminando en grupos familiares, en grupos de amigos y amigas, en solitario… generando un clima cosmopolita, una visión multirracial: todos los colores en la piel y en la indumentaria… ¡Una gozada! Confieso que me cansa más caminar por las calles de una ciudad que por el monte. Alguna razón habrá, pero la desconozco.
Un paseo dominical y matinal por el Mercado de San Antonio (Mercat de Sant Antoni) es una aventura interesante para quienes disfrutamos mirando libros, minerales, monedas, cómic, carteles de cine, periódicos viejos, postales viejas y actuales, cromos, coronillas de cava… y cualquier cosa que uno pueda imaginar. Si sales de allí y te diriges a la Plaza Real, vuelves a encontrarte con centenares de personas –todas con una edad ya- que andan cambiándose o comprando y vendiendo coronillas de cava, cromos, billetes, monedas, chapas de bebidas, etc. Una reunión informal de coleccionistas de todo. Con Daniel aprovechamos para aumentar la colección de chapas de bebidas: cambiamos, compramos unas pocas, pedimos en los bares... Actuaciones inconfesables, todas ellas.
La oferta de cine nos llevó a ver la película “El penalti más largo del mundo”. En el libro “Cuentos de fútbol” coordinado por Jorge Valdano, se inserta un relato de 9 ó 10 páginas, de un autor sudamericano, titulado de manera parecida “El penal más largo del mundo” y que ha servido de base para el guión de esa divertida película. Echar unas risas es una de las cosas más saludables que podemos hacer y esta película las propicia.
El MACBA es un museo construido en el corazón del Barrio del Raval; barrio otrora degradado y que ha mejorado su perfil, no sé si sólo, pero también con esta instalación que ha generado alrededor talleres y tiendas con singulares artistas y una afluencia continua de gente de todo tipo a visitar las exposiciones. Visitamos una del fotógrafo suizo Robert Frank, con el título de “Argumentos”. Imágenes de París, de Londres, de Detroit, de Gales… de los años 40 y 50; imágenes en blanco y negro que ofrecen un panorama curioso y duro de la vida a mediados del siglo XX en algunas partes del mundo.
Viajamos desde Barcelona a Fraga, dormimos y al día siguiente salimos hacia Figols de Tremp. En otro texto de este blog hablé de este pequeño pueblo del Pallars Jussà. Pasar de Barcelona a Figols es pasar de la cultura urbana de una gran ciudad a la vida rural de un pequeño pueblo del prepirineo catalán: hay que podar las parras, hacer fuego en el fogaril, sacar agua del pozo, abrir las ventanas de la casa para que se aireen las habitaciones… y mirar cómo florecen por fin los almendros y cómo la poco agua que ha caído en días anteriores y ese día por la mañana llena de bruma las montañas de los alrededores y empieza a permitir la germinación de los sementeros. Desde la era de la casa podemos ver cómo ha desaparecido aquella frase, tan visible desde allí, en la montaña de enfrente: “A España servir hasta morir”; frase dibujada en el suelo, en los terrenos aledaños a la Academia de Suboficiales de Talarn. Por la tarde, después de comer y descansar un rato, emprendemos el viaje en dirección a Labuerda. Es miércoles y todavía las carreteras están despejadas de tráfico: las carreteras que unen estos dos pueblos han mejorado sensiblemente en los últimos años. Recordamos tiempos en los que el viaje era un auténtico suplicio de curvas, estrecheces y firme mal asfaltado, con agujeros… Paramos en L´Aínsa a dejar “EL GURRION” (la revista trimestral de Labuerda) en la librería (¡hay que pensar en todo!). Una vez en Labuerda hay que encender también el fogaril y abrir la correspondencia recibida en las últimas semanas: invitaciones institucionales, sobres con libros, colaboraciones para la revista siguiente, ejemplares de distintas revistas que recibo como intercambio con “El Gurrion”… Otro día subimos a la Plana, a caminar y a oler la naturaleza húmeda, a ver las huellas en el barro y a escuchar los cantos de diversas aves que revolotean por entre los pinos, los cajigos y las carrascas. Las nubes bajas se retuercen y enmarañan en los montes y el espectáculo es hermoso.
Tengo una buena cantidad de libros por fichar y colocar en la biblioteca de Labuerda. Soy “bibliotecario” voluntario y a distancia (una figura singular) y preparo los libros, una vez comprados y registrados, con una ficha de préstamo para que quien quiera pueda beneficiarse del autopréstamo y pueda leer las últimas novedades o los últimos libros publicados sobre Sobrarbe.
Subimos a Tella, vemos el último diaporama recibido en el centro de visitantes, hacemos el recorrido de las ermitas y bajamos hasta el dolmen. En Tella hay una fuerza telúrica que se percibe con facilidad. Su enclave es realmente espectacular y uno imagina cómo podían vivir allí las personas hace 50 años; allí o en cualquiera de las otras aldeas próximas: Cortalaviña, Miraval, Escuain, Arinzué, Lamina, Revilla. Estaban incomunicados buena parte del invierno, cuando en otros tiempos, las nevadas eran espectaculares y todo estaba lejos: la escuela, el médico, el cartero, las tiendas… Llegamos hasta Revilla y paseamos por su única calle y vemos cómo están rehabilitando varias casas, la iglesia, etc. retrocedemos y comemos con mucho gusto en el restaurante de Lamiana. Luego, una vez en el valle, me acerco a Boltaña a la asamblea anual del CES (Centro de Estudios de Sobrarbe), en el que soy vocal desde su fundación, hace ya 11 años. Como siempre, nos reunimos pocas personas, pero tomamos los acuerdos convenientes para continuar con nuestra labor de insuflar un poco de vida cultural a la comarca; publicamos las revistas “Sobrarbe” y “Treserols”, entre otras cosas.
En Labuerda visitamos una exposición muy interesante sobre “Mujeres y Sociedad Rural: entre la inercia y la ruptura”. Esta organizada por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y nos tememos que no haya despertado gran expectación. Estamos en la era de la superficialidad, nos suena todo y eso actúa de rémora para profundizar en el conocimiento de las cosas. Al menos, eso me parece a mí.
Estos días he aprovechado para cumplir con mi Grupo de Lectura, leyendo y asombrándome ante los “Cuentos perversos” de Javier Tomeo y reflexionando conjuntamente con Susan Sontag “Ante el dolor de los demás”. Disfruté leyendo y viendo las ilustraciones del número de la revista Altaïr dedicado monográficamente a Nueva Zelanda.
Y el lunes, día 28 de marzo, iniciamos el camino de vuelta hacia Fraga. Las vacaciones empiezan ya a quedar en el recuerdo. Los días, como siempre, han pasado con rapidez, pero este año dejan esa sensación rara del cambio de fechas. Otros años, esta semana que empieza te dejaba los paisajes solitarios, las carreteras con poco tráfico, los restaurantes sin problemas de turnos para comer y los senderos sin apreturas ni filas de excursionistas tapándote el horizonte…
Hoy, 29 de marzo, vuelta al tajo. Enfilamos el último trimestre del curso escolar que ha de desembocar necesariamente en la finalización del curso, allá cuando el mes de junio pase el ecuador y el calor se derrame sobre nuestros cuerpos en forma de torrentes de agua.
Antes de cerrar este texto, quiero decir que este formato que nos ha regalado este curso escolar la Consejería de Educación me desagrada profundamente. No sólo nos han birlado un día de fiesta, sino que en aras de no sé qué racionalidad, nos han impuesto esta modalidad. ¡Ya me gustaría a mí que nuestras autoridades fueran tan racionales en otros temas educativos!

VIAJES A ZARAGOZA

El día 16 de marzo por la tarde, acompañé a mi amigo Sebastián Gertrúdix a la capital de Aragón, la ciudad de la Expo-2008. Allí nos juntamos con Javier, Pepe y Pilar y acudimos a una reunión con un representante de la Consejería de Educación. Queremos celebrar este año el 30 aniversario del Movimiento de Renovación Pedagógica AULA LIBRE. Íbamos con una propuesta de actividades y materiales para presentar en la feria que se hará el próximo mes de mayo y con los escritos que darán forma a un libro que recogerá parte de nuestra trayectoria. Un libro que nos va a costear la DGA, como contribución a nuestra celebración y que, de alguna manera, será un reconocimiento institucional al trabajo de un grupo de maestros y maestras que han hecho de la innovación educativa un desafío cotidiano en sus aulas. Tras la reunión, nos fuimos a cenar y allí nos echamos unas risas, hablando de lo divino y lo humano y poniendo de manifiesto o poniendo en práctica el humor como una seña de identidad de este grupo heterogéneo y variopinto que hemos sido siempre la gente de Aula Libre. La noche iba ya adelante cuando regresábamos a nuestros domicilios… Yo sabía que me quedaban pocas horas para emprender un nuevo viaje a la capital zaragozana… A veces tardo años en volver y, en ocasiones, hago dos viajes en dos días. Es la vida…

El 17 de marzo viajamos las dos clases de sexto a Zaragoza. Salimos a las ocho de la mañana de Fraga. El viaje, en un autocar confortable, lo hicimos por la autopista AP-2 y el día fue soleado y sin viento. Íbamos 30 personas: 28 niños y niñas, junto a su tutora y a su tutor.
Una vez en Zaragoza, fuimos a la zona universitaria, a la facultad de Geología. Allí pudimos recorrer con la mirada las vitrinas del Museo de Paleontología “Lucas Mallada”. Vimos una importante variedad de fósiles, de las distintas eras geológicas, de distintas partes del mundo y, por supuesto, una importante colección de distintos lugares de Aragón. Terminada la visita, almorzamos en la misma puerta de la Facultad y nos acercamos a coger el autocar de nuevo.
Viajamos entonces hacia Villanueva de Gállego para visitar las instalaciones del Heraldo de Aragón. Recorrimos el interior de un edificio muy grande y muy moderno, lleno de luz natural por todas partes. Durante casi una hora y media, nos acompañó Concha, una guía que nos explicó todo con mucho interés y cuidado y con mucha amabilidad. Vimos fotografías antiguas aparecidas en el Heraldo (un periódico que se fundó hace 105 años), máquinas de impresión antiguas; vimos la rotativa gigantesca y las instalaciones que permiten todo el proceso de impresión, cortado, plegado y encarte de suplementos. Vimos también diapositivas y dos vídeos donde se explicaba el trabajo en la redacción (situada en las oficinas centrales del Paseo de la Independencia). Estuvimos en el almacén del papel para ver y “mover” una de las bobinas con un peso de casi 700 kg. Nos dijo Concha que cada día se consumen 32 bobinas como aquella para imprimir algo más de 60.000 ejemplares y que el 98% del papel es papel reciclado que se compra en España, pero también en Francia, Alemania, Finlandia…Finalmente vimos el museo del Heraldo, con una serie de máquinas antiguas que nos hicieron pensar en el enorme trabajo que desarrollaron muchas personas para confeccionar un periódico cuando no existían los ordenadores y todos los procesos eran manuales. Concha nos regaló una bolsa con algunos recuerdos y nos hizo una foto a todo el grupo en la puerta de entrada. La foto se publicó en la página 10 del Heraldo de Aragón del día 18 de marzo.
Luego nos fuimos a comer y descansar al Parque del Tío Jorge y pasadas las tres, nos recogió el autocar para llevarnos a Fraga. Llegamos, como habíamos previsto, a las cinco de la tarde.
Revisando los textos y valoraciones que hace el alumnado de la visita, encontramos fragmentos como éstos:
- En el museo he podido ver una mandíbula fosilizada de cocodrilo, que ya había visto el año pasado en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Me han gustado mucho las réplicas de los cráneos de la evolución humana.
- El museo está muy bien porque nunca había visto tantos fósiles juntos y tan variados.
- En el Heraldo todo era muy moderno. En el atrio había un mural enorme formado con letras (unas cinco mil) de madera y metal de las que antiguamente se utilizaban para imprimir carteles. Era muy espectacular y bonito.
- Los fósiles que más me han gustado han sido los del Jurásico, porque fue cuando vivieron los dinosaurios.
- Cuando hemos salido del Heraldo nos han regalado una bolsa con un periódico, cuatro muñequitos muy divertidos, un bolígrafo y un juego para el ordenador. La guía nos ha dicho que al día siguiente compráramos el Heraldo porque se publicaría la foto del grupo que nos hicieron al salir.
- Primero fuimos a la Universidad, donde está el Museo de Paleontología. Allí vimos muchos fósiles interesantes: cráneos, dientes, animales completos, uñas de dinosaurios, impresiones de hojas, troncos fosilizados…
- Yo aluciné cuando vi lo que pesaban los rollos de papel, ¡más de 600 kg! Concha, la guía, nos propuso mover el rollo entre todos y lo conseguimos. ¡Somos unos cachas!

Además de las dos visitas, la estancia en el parque –era muy grande y estábamos prácticamente solos- permitió que los coleccionistas de chapas de bebidas se hiciesen con algunas de ellas, esparcidas por allí por quienes acuden en cuadrillas de jóvenes a charlar, a beber más barato y a estar con la “peña”.

CANTAVIEJA EN TERUEL

El día 11 de marzo, salimos de viaje con Mercè en dirección a Cantavieja. Cada vez que debemos viajar hacia tierras turolenses, lo hacemos con un nudo en el estómago porque las carreteras en esa provincia mejoran muy lentamente. Desde Fraga, pasamos por Mequinenza, Caspe, Alcañiz, Calanda y Mas de las Matas. Llevamos dos horas de viaje y paramos en un bar del pueblo a tomar un refresco y a preguntar por lo que nos queda. La dueña del local nos sirve los refrescos y nos trae, con las manos llenas, unos cacahuetes que desparrama por encima del mostrador, ante nuestra evidente sorpresa por la naturaleza del “recipiente”. Preguntamos, como decía, por lo que nos queda y por la carretera que debemos coger, ya que el mapa permite dos posibilidades de recorrer el tramo Mas de las Matas – Cantavieja. Dudan mirando el mapa y al final nos mandan por Castellote. Al principio, la vía por la que circulamos es asequible, luego se convierte en un tramo en obras, sin asfaltar que ralentiza nuestra circulación y posteriormente en una carreterita estrecha con cientos de curvas. La velocidad recomendada es de 30-50 y la “línea del centro indica simplemente el centro”, como se nos advierte en un cartel. Es noche oscura y no se ve una luz por ningún sitio. Fuera debe hacer un frío del diablo, se divisan fugazmente manchas de nieve en las orillas de la carretera, cuando los faros enfocan los terraplenes en las curvas. Sentimos que no sabemos dónde estamos ni dónde nos llevará aquella endiablada carretera en la que no nos cruzamos con ningún otro coche, mientras la aguja de la temperatura del coche apunta alto y nos tiene preocupados. Tras buen rato conduciendo salimos a un empalme que nos lleva hasta Mirambel. La carretera sigue del mismo nivel. Posteriormente se anuncia a unos 17 kilómetros, Cantavieja. Esos últimos kilómetros, con noche cerrada, se hacen eternos. Recordamos que hace 16 años pasamos también por estos parajes y constatamos que las comunicaciones en esta zona están igual o peor que entonces. Cuando por fin paramos el coche delante del hotel de Cantavieja nos felicitamos de haber llegado y de que no haya pasado nada.
Uno ya sabe que “Teruel existe”, además de saber que hay una plataforma reivindicativa del mismo nombre que pide y grita un mejor trato de los gobiernos hacia su territorio. Un trato que se merecen; un trato de justicia. Las comunicaciones por el Maestrazgo turolense, separan más que unen y eso a pesar que están jalonadas por pueblos de claro interés paisajístico y arquitectónico; pueblos con pasado que quieren y exigen tener futuro.
Allí nos esperaban Rodrigo y Samuel, con quienes compartimos las peripecias del viaje. Luego cenamos juntos en el retaurante del hotel y charlamos animadamente en la pre-cena, en la cena y en la post-cena. Samuel Alonso había estado por la tarde charlando con un grupo de maestras y maestros que asistían a un curso sobre “animación a la lectura”. Ese era el motivo por el que estábamos allí.Cuando hablo de Rodrigo, me refiero a Rodrigo Escuder, Director del Centro de Profesores y de Recursos de Utrillas, organizador del curso en Cantavieja.
El día 12, tras un copioso desayuno en una terraza acristalada, con vistas a la sierra cubierta de nieve, me acerqué con Rodrigo hasta el colegio y allí departimos con el grupo de maestros y maestras, por espacio de cuatro horas sobre libros, lecturas, escritura, animación a todo ello, bibliotecas escolares, etc. Hicimos una breve parada a media mañana y en el bar donde tomábamos cafés, cafés con leche y cosas parecidas, unos cuantos lugareños de recio porte rodeaban un par de mesas con grandes bandejas llenas de chuletas de carne de dimensiones que superaban lo razonable. Casi nos daba vergüenza estar tan cerca y confrontar nuestra oferta alimentaria.
Tras la comida, en la que Rodrigo nos contó multitud de cosas (recuerdo al maestro D. José, que tenía el porrón encima de la mesa de clase y que cuando se le terminaba el vino, mandaba a un chaval a su casa –a la del chaval, se entiende- a que lo trajera lleno de nuevo) vuelta al cole, y dos horas más para terminar la actividad. Visitamos este blog y les enseñé a los maestros y maestras cómo vamos escribiendo, leyendo y comentando los textos que figuran en este cuaderno de bitácora que tanto nos está aportando este año.
A las cinco, volvíamos a la carretera y desandábamos el camino. Elegíamos ruta alternativa para el tramo desde Mirambel hasta Mas de las Matas y aunque en algunos puntos la carretera era mejor (sobre todo la que estaba situada en la provincia de Castellón), como el recorrido es algo más largo, el tiempo empleado fue parecido. La tarde del sábado iba perdiendo intensidad luminosa y la noche, de nuevo, nos sorprendió en el tramo final del viaje, desde Caspe hasta Fraga.
Y aquí dejo esta crónica de un viaje propiciado, una vez más, por la animación a la lectura y la escritura y las bibliotecas escolares. Nunca pensé que esas cuestiones me harían viajar tanto...

11 DE MARZO

Hace un año, Madrid se deshacía en lágrimas. Sus ciudadanos y ciudadanas iniciaban el 11 de marzo de 2004 con un sentimiento de horror y de incredulidad. Muchas personas, centenares, miles se veían afectadas por un rosario de explosiones simultáneas en distintos trenes de cercanías. ¡Cómo explicar aquello! ¿Qué hay en el corazón de algunos seres, mal llamados humanos, para cometer un acto de violencia tan indiscriminado y tan salvaje? Ha pasado un año desde aquel fatídico día y las secuelas de la tragedia siguen ahí. Unos perdieron a un familiar próximo: un hijo o una hija; tal vez al padre o la madre; al compañero o la compañera... Otros están vivos, pero no olvidarán nunca aquella mañana en la que perdieron las piernas, o un brazo o la memoria...
Hace un año, escribimos en clase, frenéticamente esto:

(A las nueve de la mañana, del día 12 de marzo, en clase de 5º de Primaria, hablamos con incredulidad del día de ayer, sentimos el horror por tantas vidas arrebatadas y las lágrimas acuden a nuestros ojos. Tenemos que hacer algo y escribimos y cantamos a la vida, a lo trivial, a lo cotidiano a lo aparentemente sin importancia... que es precisamente lo que nos permite disfrutar cada día de estar vivos.)

SI ESTÁS VIVO...


Si estás vivo, puedes jugar con los amigos. Si estás vivo, puedes querer y ser querido por tus padres. Si estás vivo, puedes ir a la escuela y aprender. Si estás vivo, puedes leer libros. Si estás vivo, puedes comer carne o pescado. Si estás vivo, puedes estar con tu familia. Si estamos vivos, podemos hablar todos a la vez. Si estás vivo puedes reír y llorar. Si estás vivo, puedes hacer viajes. Si estás vivo, puedes cantar y escuchar música. Si estás vivo, puedes pintar un cuadro. Si estás vivo, puedes practicar muchos deportes. Si estás vivo, puedes respirar el aire fresco de la mañana. Si estás vivo, puedes ver la televisión y escuchar las noticias. Si estás vivo, puedes disfrutar de la naturaleza. Si estás vivo, puedes ir a comprar. Si estás vivo, puedes ir a nadar a las piscinas o al mar. Si estás vivo puedes ir al cine y al teatro. Si estás vivo, puedes discutir con tu hermana o con tu hermano. Si estás vivo, puedes pelearte con los amigos. Si estás vivo, puedes estudiar. Si estás vivo, puedes ir a la biblioteca. Si estás vivo, te puedes cansar. Si estás vivo, puedes tener animales en tu casa. Si estás vivo, puedes conocer a gente nueva. Si estás vivo, puedes ver lo que pasa a tu alrededor. Si estás vivo, puedes ver el amanecer. Si estás vivo, puedes disfrutar de la vida...(
Nosotras y nosotros queremos estar vivos y que nadie quite la vida a los demás.

(Texto colectivo, realizado el día 12 de marzo de 2004. Alumnado de 5º de Primaria. CEIP Miguel Servet - Fraga)


Un año después, seguimos pensando lo mismo.

LENGUAJE INGENIOSO

Una de las potencialidades de un blog es la de servir de alojamiento a las palabras que los amigos quieren pronunciar. Hoy se lo cedo a Sabrina Castillo, mi compañera de trabajo en la escuela. Con sus chavales ha desarrollado dos propuestas creativas de escritura y aquí se ofrecen algunos resultados.
1.- El País de los CACOCU es un lugar en el que muchas de las palabras que allí se pronuncian tienen alguna de esas sílabas. Los dos primeros textos están hechos pensando en esa cuestión. Para que podamos disponer de abundantes palabras acordes con lo que queremos escribir, debemos, antes de redactar el texto hacer un acopio de las mismas; después saberlas combinar con destreza y con ingenio.
2.- El tercer texto se ha construido utilizando palabras que lleven algunos prefijos establecidos de antemano:. En este caso, se han elegido estos tres: in – des – contra. Y ahora lean los resultado de una manera creativa de abordar la enseñanza del lenguaje.

EL PAIS DE LOS CACOCU

En el País de los Cacocu, un país de muchas ciudades, hay pueblos, hay una comunidad autónoma que se llama Cuba, y su provincia Panticosa. Panticosa tiene muchos pueblos como: Peñíscola, Cádiz, Benicarló, Canadá, Cambrils, Canarias, Candasnos y Alicante. En esta zona se está celebrando el Carnaval. Allí lo típico es sortear un conejo para matarlo.

Para pasárselo bien y no pasar hambre, comen bocadillos de coke con callos y canapés de chocolate con coliflor. Para beber ponen en una botella cacao, coñac, café y caldo de cabra.
Lo típico es tener en casa un caballo en el coche, un caracol en la carpeta y una cucaracha en la cabeza.

Para Navidad hacen un sorteo. El que gana, juega al ahorcado con el alcalde, si pierde lo hacen correr por todo Marruecos con un caballete en una mano y un cabezón pegado en el culo.

Para semana Santa ponen a todos los habitantes en una carpa para ver como un canguro se come los cardos y los cactus.

Para el verano se hacen las fiestas de la comunidad y hace tanto calor que los capullos colorados cantan en calzoncillos.

En Peñiscola destaca una familia enorme y muy rica.
Los padres Carlos Corona y Carolina Camí son los más ricos del mundo.
Sus hijos son Carmen, Carla, Oscar, Mónica, Concha, Rebeca, Pascual y la que viene en camino, que se llamará Carlota.
La asistenta se llama Cuca Cruz, el mayordomo se llama Carles Alcántara y su hija Mayca. Esta familia es de pijos y les gusta mucho el mecano de Cayetano.

Se van de vacaciones cuando son las fiestas a varios lugares como: Colombia, Cáceres, Caspe, Cantabria, Cataluña, Calatayud, Cartagena y América.

El mayordomo siempre se lleva la nevera llena y les cocina los platos que más les gustan: macarrones con coco rallado, alcachofas rellenas de cacahuete y calabaza, carne con curry, col con melocotón y cacao con conejo.

En el pueblo donde vive esta familia, Peñíscola, en cada casa cuelgan una campanilla con una culebra que marca el final de las fiestas hasta el otoño que viene y su alcalde Cabrerizo se despide de todos ellos cantando una única canción.

Andrea Menén y Carmen Baqué

EL PAIS DE LOS CA,CO,CU

En un país de muchos colores, había un castillo con cuarenta caballos en el jardín y también un rey cojonudo, que bebía mucha Coca-cola.

Los aldeanos caminaban mucho para llenar el cántaro en la fuente. Su comida típica eran croquetas al cubano con coco y chocolate. Vivían en casas de cartón. Un día hicieron una cabalgata de coches.

En la granja más grande del país, había: caballos, conejos, codornices, cochinillos, culebras, cuervos y cocodrilos cobardes.

Cuatro cubanos llamados por motada: el cobarde, el valiente, el listo y el tonto, que vivieron los cuatro camellos, fueron a la floristería y el tonto se pincho con un cactus, y el listo lo llevo al curandero.

A los cuatro días se fueron a Colombia en cohete y al llegar hicieron una gran fiesta. En la fiesta colombiana hicieron compañeros y compañeras. Al mismo tiempo hicieron un sorteo y al valiente le toco: unos cuantos cocos, un mayordomo calvo que le serviría un año, cuatrocientos cincuenta euros y dos canastas para jugar a baloncesto.
El cobarde tuvo tanta envidia que le desafió a un campeonato de comer cocos.
El listo le dijo al valiente que no compitiera, porque podría perder todo lo que había conseguido.
Y mientras el tonto contemplaba una mosca dibujada en un cartón, los otros se fueron y este se quedó allí, mirando el dibujo.

Javier Satorres y Miguel Suárez

UN DÍA IN.DES.CONTRA

Un día mi hermana se despertó y tenía una contracción en el tobillo. Bajó las escaleras muy deprisa y se dio un golpe con una contraventana. Mi hermana descolorida por el choque empezó a llorar y minutos más tarde fue a desayunar.
Escuchó que nuestra madre estaba enferma y subió al desván a cogerle una medicina.

Después se fue al colegio, y su profesora llevó a un compañero suyo al despacho, porque jugaba al destructor en clase. Este había sido insoportable desde pequeño.

Ella en clase de música tocó el contrabajo y el contralto y, en matemáticas le pusieron un problema de descenso de un desván que estaba a desnivel y parecía incalculable. Cuando salió al recreo estaba mareada y casi se desmaya.
Su profesora tuvo un gran contratiempo porque se le olvidó la contraseña y tuvo que desactivar la alarma para que no sonara.
El secretario del colegio uso incienso porque hacía muy mala olor, también tuvo que destapar el timbre y arreglarlo porque podría incendiarse y causar un gran desastre.
Cuando mi hermana consiguió salir del colegio estaba desorientada.

Al llegar a casa se deslumbró con el destello de una bombilla que explotó al instante de mirarla.
El resfriado de mi madre parecía inacabable.
Cuando entró en la cocina notó un fuerte contraste de olores, porque nuestra madre estaba haciendo la comida y nuestro padre estaba echando desatascador por las tuberías. Ella se puso a hacer los deberes mientras se le deslizaba la baba por el índice del diccionario.
Se pasó la tarde viendo la película de “El indefenso e incapaz oso”.A la hora de cenar comió a destajo comida india.
Antes de irse a dormir se estuvo en el sofá y después descansó en la cama.

Javier Satorres y Mª Luz Hernández

HOY NIEVA EN FRAGA

Ayer terminó febrero con temperaturas gélidas y dejando un rastro de frío continuado. Hoy ha comenzado marzo y las perspectivas son, si cabe, peores. Está nevando. Está nevando con fuerza sobre la ciudad. Es raro que nieve en Fraga, pero que lo haga dos veces en una semana, debe ser histórico. Lo que sí es histórico es la circunstancia de que estando media clase “en la semana de la nieve”, nieve en Fraga y la media clase que se ha quedado aquí, pueda “esquiar” sin salir de su ciudad.
Cuando nieva por estas tierras, suele pararse el tráfico y eso sume a la ciudad en silencio. Es algo que siempre me ha llamado la atención. La nieve, que cae sin hacer nada de ruido, es capaz de amortiguar todos los que produce el trajín diario en un pueblo o en una pequeña ciudad. Cuando nieva intensamente o después de una nevada copiosa, uno se asoma a un balcón, sale a una terraza, camina por las calles y no se oye nada. ¡Maravilloso!

- Dice Javier Simón que el 23 de febrero, que era martes, nevó en Fraga y que hoy, 1 de marzo, es martes y también está nevando. Por esta regla de tres, es probable que el próximo martes, 8 de marzo, nieve también. Si no acierto, no pasará nada porque también se equivoca los hombres y las mujeres del tiempo.

- Dice Fiama: Hay que aprovechar de la nieve que está junto a ti; también hay que decorar toda Fraga con muñecos alegres, ya que con la otra nevada no pudimos hacer nada.

- Dice Calvillo: Para mí la nieve es todo un mundo fantástico, sobre todo cuando nieva intensamente como hoy. La nieve está cuajando rápido y más que la semana pasada.

- Dice Antonia: Cuando nieva tengo ganas de estar en casa, calentita, tomando una taza de chocolate caliente y mirando desde mi terraza cómo cae la nieve en los tejados. Seguro que mi padre, cuando termine de trabajar, echará fotos con la cámara digital y por el ordenador se las mandará a su primo que vive en Jerez de la Frontera.

- Dice Santi: Para mí la nieve es divertida y alegre porque puedo jugar con ella y ver la ciudad de Fraga vestida de blanco.

- Dice Jenni: Cuando cae la nieve, Fraga parece un dibujo para mí, porque se pone toda blanca. Me gusta mucho la nieve porque con mis amigas nos tiramos bolas y hacemos muñecos.

- Dice Houda: CUando cae la nieve, los árboles, las montañas, la hierba, las calles y las casas, se ponen invisibles. Poco a poco se van atascando las carreteras, los coches se hielan y las personas, congeladas de frío, se refugian en sus casas.

- Dice Fiama:

Nieve blanca, nieve silenciosa.
Nieve fría, nieve grandiosa.
Nieve blanda, nieve inesperada.
Nieve divertida, nieve pesada.
Nieve saltarina, nieve juguetona.
Nieve mojada, nieve casposa.
Nieve decorativa, nieve desesperada.
Nieve húmeda, nieve acompañada.
Hoy, vuelve a nevar en Fraga.

Y dicen Santi, Jenni y Jesús:

Nieve helada, nieve mojada.
Nieve de nubes, nieve de polvo.
Nieve de agua, nieve de esperanza.
Nieve blanca, nieve soñada.
Nieve de cielo, nieve cayendo.
Nieve esponjosa, nieve espumosa.
Nieve deseada, nieve desdichada.
Nieve matinal, nieve natural.

Dice Houda:

Nieve pesada, nieve casada.
Nieve cayendo, nieve saliendo.
Nieve fría, nieve cría.
Nieve blanca, nieve blanda.
Nieve descansando, nieve descalzando.
Nieve desnuda, nieve morruda.

Dice Javier Simón:

Nieve pesada, nieve encantada.
Nieve cansada, nieve desnatada.
Nieve desesperada, nieve espantada.
Nieve dulce, nieve de nube.
Nieve inesperada, nieve extorsionada.
Nieve de nata, nieve de cabalgata.

Fraga necesitará un champú contra la "caspa", porque tiene mucha...Hoy ha empezado a nevar y yo he empezado un nuevo libro. Se titula "El poder total de la mente". Se aprenden las cosas rápidas con este libro y te enseña a utilizar el 90% de la mente.

Me pregunto,te pregunto... ¿por qué cuando propones a niñas y niños que hagan un dibujo cuando está nevando, en lugar de dibujar árboles, tejados, calles, etc. cubiertas de nieve, suelen dibujar el clásico y tópico muñeco, que es justamente, lo único que no se encuentra por la calle, de entrada?

NOMBRES Y ADJETIVOS

El día 18 de febrero de 2005, Juan José Millás publicó su columna semanal en El Pais con el siguiente título: “En resumen”. Me llamó la atención su propuesta de escritura: “Complejo Azca. Pavoroso incendio. Voraces llamas. Fuego devastador. Corazón financiero. Esqueleto espectral. Perímetro de seguridad. Núcleo de hormigón. Altas temperaturas. Lenguas ardientes.(...)”. Y así, hasta el final de su columna. Profusión de parejas “nombre-adjetivo calificativo” para contar el asunto del incendio de la Torre Windsor de Madrid.
Hoy, 21 de febrero, hemos leído el texto en clase, hemos analizado su capacidad de contar el suceso desde un lenguaje diferente, hemos comentado el vocabulario desconocido y hemos escrito, imitando ese sorprendente estilo, un texto que quiero que leáis. Es un texto colectivo, compuesto con las propuestas que cada cual iba haciendo y que aceptábamos los demás.

MI ESCUELA

Larga cuesta. Patio grande. Escuela instructiva. Alumnos aprendices. Timbre ensordecedor. Diversión instantánea. Enormes gritos. Clases bonitas. Viento fuerte. Risas frecuentes. Profesores divertidos. Niños traviesos. Demasiados deberes. Buenas notas. Peleas inminentes. Museo escolar. Clases calientes. Maleta familiar. Biblioteca ordenada. Noticias diarias. Libros cariñosos. Ordenadores nuevos. Libros sugerentes. Profesoras nuevas. Niñas pellizconas. Lavabos mojados. Olores insoportables. Gimnasio alborotado. Música dulce. Educación física. Correspondencia escolar. Nuevos amigos. Mapa mundi. Tablón de noticias. Papel reciclado. Pizarras negras. Percheros ocupados. Días interminables. Estuches llenos. Carpetas clasificadoras. Diarios de lectura. Cuadernos de valoraciones. Colecciones variadas. Espaldas doloridas. Libros de texto. Niños sentados. Exposiciones entretenidas. Cuentacuentos bibliotecarios. Agenda escolar. Excursiones interesantes. Carteras atiborradas. Madres lectoras. Nuevas revistas. Dobles ventanas. Tercera evaluación. Material escolar. Murales maravillosos. Sillas verdes. Buenos estudiantes. Escuela estupenda. Vacaciones deseadas.
(Texto colectivo realizado por el alumnado y el tutor de la clase de 6º A del CEIP MIguel Servet de Fraga).

DE HUESCA A HUELVA POR LA BIBLIOTECA ESCOLAR

Hay un texto en este blog, que data del mes de octubre, en el que hablo de un Congreso sobre LIJ en Santander. Al final de aquel encuentro en el que participé me hablaron de la posibilidad de acudir a la provincia de Huelva a contar y mostrar lo que había llevado hasta la capital cántabra. Ahí quedó la cosa.
Luego, poco a poco, fuimos agotando el año 2004 y a la vuelta de las vacaciones navideñas, aquellas maestras onubenses recuperaron el interés por mi persona y volvieron a pedirme que me acercara hasta sus tierras. La visita se concretó para los días de la Semana Blanca de febrero. Y, ahora, ya de regreso, quiero rememorar ese periplo bibliotecario, que me ha llevado a conocer la provincia de Huelva.
El día 16 viajé de Fraga a Barcelona y de la ciudad condal, en avión hasta Sevilla. Volar me llena de inquietud, no lo puedo remediar. En la capital de Andalucía me esperaba un coche para llevarme hasta Almonte, antesala del Rocío y del Parque Nacional de Doñana. Por la tarde, en el IES La Ribera, me reuní, por espacio de tres horas, con cerca de treinta maestros y maestras, profesorado de secundaria, tratando de aportarles nuevas ideas, materiales elaborados con niños y niñas, tanto desde la biblioteca escolar como desde el trabajo diario en el aula. La reunión se celebró en la biblioteca del IES y cuando terminó recibí múltiples muestras de admiración y de agradecimiento por el tono, la información, los materiales, la ilusión expresada, las ideas aportadas, la naturalidad y la sinceridad (recojo solamente algunos calificativos de algunas de las personas asistentes, que se fueron encantadas con lo que habían escuchado y visto). Esto que he escrito puede parecer una pedantería, pero nada más lejos de ello; son palabras emocionadas y pronunciadas por quienes estuvieron tres horas reafirmándose en su trabajo o viendo otras posibilidades de acometer algunos desafíos, a la vista de lo que yo les contaba. Por mi parte, ¡qué puedo decir! Terminé enormemente agradecido del respeto del auditorio, de su participación con preguntas, observaciones y sugerencias, de las risas que nos echamos, de las ideas que me dieron y de haber contribuido, modestamente y por unas horas, a mantener la ilusión por el trabajo en la escuela, que aquellas personas mostraron sin tapujos.
El día 17 por la mañana, viajé hasta Bollullos del Condado y en la sede del CEP me reuní con profesorado de Conservatorios musicales y de Educación de Adultos. El reto se las traía porque no sabía muy bien cómo enfocar el tema ante un público tan especializado. Su comprensión hizo el resto y pudimos repasar, durante otras tres horas, un largo repertorio de posibilidades de trabajo que, al decir de los presentes, les habían abierto nuevas posibilidades de abordarlo. Tuvimos más tiempo para trabajar con algunos materiales específicos y, entre ellos, estuvo la visita a “Los colores del agua”, una especie de libro electrónico, con fotografías relacionadas con el agua y los textos literarios que chicos y chicas de sexto fueron creando hace unos años. También entramos en este blog, leímos algunos textos y comentarios realizados y vimos la potencia pedagógica de esta herramienta informática, de cara a la lectura y la escritura.
Terminada la sesión, vuelta al coche y viaje hasta Aracena. Comí en esta ciudad de la sierra (¡vaya oferta de setas, caza, cerdo ibérico y otras delicias!) y a las cuatro de la tarde, viaje de nuevo hasta Cumbres (a seis kilómetros de la raya con la provincia de Badajoz). En el IES de Cumbres, nueva sesión con maestros y maestras y profesorado de secundaria. De nuevo repasamos la organización de la biblioteca escolar, las estrategias de fomento de la lectura, de la participación de las familias, la creación de los “libros libres” (en expresión de Víctor Juan), las maletas viajeras y la maleta familiar, la comunicación con autores y autoras, el blog como instrumento para leer y escribir, como instrumento de participación en esas tareas… Y, de nuevo, sus preguntas, sus observaciones, su atención y su aprobación a una sesión sin artificios, enseñando lo que los chavales pueden hacer ante algunas propuestas creativas; la apuesta por el ingenio, la creatividad y el trabajo.
A las nueve de la noche, de regreso al hotel de Aracena, por mi cabeza pasaban tantas sensaciones agradables que me sentía feliz de haber empleado la semana blanca en esta tarea que no me iba a permitir descansar, pero que me había puesto en contacto con un montón de personas animosas, respetuosas y llenas de ilusión por encontrar alternativas a su trabajo. El viaje y el cansancio habían valido la pena. El viaje no fue, precisamente, un recorrido turístico, pero a mí me ha enriquecido enormemente. A pesar de eso, recorrí la provincia de Huelva de abajo hasta arriba y vi los llanos del sur y las sierras del norte; encinas, alcornocales y sorprendentes eucaliptos; dehesas con ganaderías diversas; las minas a cielo abierto de la zona de Río Tinto (un auténtico paisaje lunar) y me quedé sin probar las gambas de los bodegones de Bollullos (las mejores del mundo, me decían) y no pude acercarme ni a Doñana ni al Rocío, a pesar de estar tan cerca, ni las cuevas de la Sierra de Aracena… Pero todo eso, son precisamente suficientes motivos para volver por aquellas hospitalarias y hermosas tierras.
Ya por último, debería nombrar a muchas personas, a pesar de que me dejaré algunas: a Irene y a Fini que me cargaron en sus coches y me dieron conversación y compañía entre pueblo y pueblo; a Amparo que tanto puso para que pudiera ir por allí y que alimenta día a día la biblioteca de su centro de trabajo, a Manoli y a Mª Ángeles del CEP de Bollullos que se deshicieron en atenciones, a Miguel que se quedó a tomar una cerveza y a hacerme compañía, a Isabel que ha descubierto y se ha ilusionado con la biblioteca escolar cuando uno ya empieza a estar de vuelta de todo y a mi amiga francesa de los ojos claros -Geneviève- que me conoció en Santander y que se sometió de nuevo a la “tortura” de volver a escucharme; a Mª Ángeles Verdejo que me llevó hasta Cumbres y me bajó hasta Aracena, junto con Bernardo y con los que acabamos hablando de sueños y amores, ¡qué cosas!... Y luego están todas las personas que aguantaron mi caótico discurso, en los tres encuentros, cuyos rostros guardo en las fotografías y en mi mente, pero cuyos nombres desconozco, ¡qué tragedia! Veo sus caras pero no puedo nombrarlos. Gracias a ellos y ellas por asistir y por hacerme sentir tan bien. Espero que algunos y algunas entréis en este blog y leáis estas líneas, estas emocionadas líneas que he escrito pensando en todos vosotros, en todas vosotras. Son mi regalo de agradecimiento por vuestro trato y por vuestra acogida. Desde la provincia de Huesca, un saludo para todos y todas.