Blogia

gurrion

20 AÑOS DE BIBLIOTECA ESCOLAR

Ayer, 14 de marzo de 2008, se cumplieron VEINTE AÑOS de la apertura de la biblioteca escolar del CEIP Miguel Servet de Fraga al alumnado para la lectura, la consulta y el préstamo. Esto que hoy podría parecer un hecho cotidiano (y es triste que aún no lo sea), en la década de los ochenta era excepcional. De hecho, a la mayoría, la existencia de Bibliotecas Escolares les importaba un pimiento, puesto que ni siquiera las bibliotecas municipales estaban generalizadas ni consolidadas.

  En nuestro colegio, algunas maestras y maestros tuvimos el convencimiento de que era necesaria y, cuando encontramos un espacio libre, lo acomodamos para ello. Ese momento llegó con la construcción de un aulario que venía a sustituir a algunos barracones infames, (también llamados “granja”, por los usos que habían tenido en el pasado). En la planta baja del edificio, había una habitación de 20 metros cuadrados que sólo tenía ventanas elevadas que ofrecían poca iluminación natural, pero no había otra cosa y fue allí donde quedó fundada la primera biblioteca escolar del centro. Como carecíamos de dinero y de mobiliario, pedimos al Ayuntamiento que nos cediera las viejas estanterías de la Biblioteca Municipal (que se había remodelado por aquellas fechas, ocupando las dependencias actuales del Palacio Montcada). Una brigada municipal instaló las viejas estanterías en dos paredes de la sala destinada a biblioteca y comenzaron a recibir los libros que, hasta ese momento, habíamos ido almacenando: una donación de la Dirección Provincial, unos pocos ejemplares de los que había en el colegio y aportaciones de algunas bibliotecas de aula, para empezar.

 Compramos libro de registro y ficheros para ir haciendo fichas de los libros. Cada libro que entraba recibía un tratamiento completo: se registraba en el libro con un número correlativo; se le hacía una ficha de autor y otra de título; se le colocaba un sobre en el interior con una ficha de préstamo en el mismo. En el lomo del libro se ponía un gomet de color (como indicación de edad lectora) y una pegatina con el tejuelo. Terminado ese proceso, el libro se colocaba en la sección correspondiente para ser prestado.

 El curso siguiente al de la apertura, comenzamos ya con nuestras actividades de dinamización y hasta hoy, no hemos parado. Y todo ello, sin proyecto pedagógico especial, sin dinero, sin apoyo generalizado..., pero con una gran determinación e ilusión en crear un equipamiento estable que mejorara las posibilidades lectoras del alumnado y la oferta educativa del centro.

 Hay una gran cantidad de documentos interesantes de todo este tiempo: cuadernos con resúmenes de las reuniones del Seminario de Biblioteca, materiales elaborados, todos los boletines periódicos, artículos-memoria de cada actividad publicados en algunos medios, correspondencia con otros centros, organismos que se ocupaban de la lectura y las bibliotecas, etc. Todo lo que se guarda se puede consultar y va muy bien para refrescar la memoria individual y colectiva porque, curiosamente, en todos estos procesos, aparecen luego quienes dicen que ellos también estaban allí, confundiendo el verbo estar con el verbo parecer...

 Diez años después de su “fundación” pudimos trasladarla a otra dependencia del colegio, más grande, más iluminada; un lugar mucho más acorde con lo que debía ser una biblioteca escolar, aunque lejos aún de lo que debería ser un espacio moderno con separación de ambientes de trabajo, con dotación multimedia... En la nueva ubicación, la biblioteca siguió creciendo y vivió la incorporación de las madres (también algún padre), como personas involucradas en una parte de su funcionamiento. En estos últimos años el trabajo en la biblioteca escolar se ha visto recompensado de muchas maneras: hay un reconocimiento externo a nuestras aportaciones que ayuda mucho a sostenernos: un ejemplo podríamos verlo en los textos del número 50 de Bibliotelandia; en las consultas y cartas que recibimos para pedirnos materiales o para pedirnos consejo o para agradecernos lo que hemos enviado generosamente. En 2004 recibimos una mención honorífica en los Premios Nacionales de Innovación Educativa y en 2006 recibimos el Primer Premio Nacional de Buenas Prácticas... La biblioteca escolar programa todos los años actividades de dinamización, aunque la principal es que está siempre abierta, actualizada y dispuesta para albergar a cualquier grupo clase que quiera acudir a trabajar con los materiales que allí hay depositados.

 

La biblioteca escolar es un equipamiento estable que funciona por sí solo. El mejor activo puede que lo constituyan la veintena de chicas y chicos de sexto de Primaria que, cada curso escolar, voluntariamente, se ocupan de atender cada día a quienes acuden a formalizar préstamos o devoluciones de libros y a ordenar los estantes y a cuidar los libros. La gente del Seminario de Biblioteca y Literatura Infantil seguimos, año a año, insuflando energía y proponiendo nuevos retos para que no pierda dinamismo y mantenga su efecto sorpresa, pero lo que querríamos es que cada persona, de las que formamos la comunidad escolar, sintiéramos que es patrimonio de todos, porque un patrimonio debería ser motivo de orgullo, de conocimiento, de divulgación, de uso y de cuidado. Seguiremos empujando...

                              VEINTE AÑOS. VEINTE SUEÑOS. VEINTE CURSOS. VEINTE VUELOS. 

 

  P.D. Hoy comienzan las vacaciones de semana santa; unas tempranísimas vacaciones que han dejado un mini-trimestre y que anuncian un “maxitercer trimestre”, ajenas a la racionalidad y sustentadas en viejos calendarios religiosos que no tendrían que marcar la forma de organizarnos socialmente. El lunes, algunos niños y niñas serán llevados, de nuevo, a algunos colegios, a “disfrutar” de las colonias escolares... Otra vez se quedarán “sin vacaciones”, de aquellas de vaguear, andar por la calle y cambiar de geografía... Cada vez estamos peor...

SÁBADOS ZARAGOZANOS EN LA UNIVERSIDAD

 

Las mañanas de los dos primeros sábados de marzo hemos estado, como el pasado curso, trabajando con grupos de alumnos y alumnas de Magisterio en la Facultad de Educación de Zaragoza. Hablo en plural porque esta agradable experiencia la hemos compartido dos maestros: el amigo Gertrudix y yo mismo, atendiendo a la llamada de tres profesoras universitarias: Begoña, Juana y Carmen. Bueno y no me olvido del amigo Pepe L., como maestro de apoyo, la víspera de cada sesión y al término de cada una de ellas.

  El año pasado, a comienzos de mayo, hicimos también dos sesiones de talleres en dos sábados consecutivos. Como ya dije entonces, la experiencia fue rica e interesante (creemos que también para quienes acudieron, por los comentarios que hicieron –algunos de ellos en el mismo blog- y por lo que nos manifestaron al final de las sesiones y a las profesoras en cuestión). En esta ocasión todo transcurrió con normalidad y dio la sensación de que también hubo entendimiento entre nuestra oferta y planteamientos y las aspiraciones de chicos y chicas asistentes. Probablemente podríamos haberlo hecho mejor, pero, en una hora y media, tampoco hay tiempo para hacer grandes cosas. 

Para que lectores y lectoras entiendan, cada sábado Sebastián y un servidor preparábamos materiales para desarrollar un taller. En el primer sábado de marzo (día 1), Gertrudix se ocupó de la Correspondencia escolar y todas las ramificaciones que genera y Mariano trabajó, con un cuadernillo preparado para ese día, el uso de la prensa en el aula como un recurso de indudable potencial pedagógico. De 9, 30 a 11 de la mañana cada uno realizaba el taller con un grupo diferente y de 11, 30 a 13 horas, repetíamos el taller con el grupo al que había “entretenido” el compañero. 

 

El día 8 de marzo (segundo sábado), con el mismo horario, y con similares grupos (formados por entre 20 y 30 chicos y chicas cada uno, los mismos que en el sábado anterior) desarrollábamos otros dos talleres diferentes: Sebastián proponía actividades de cálculo vivo y otras que tenían que ver directamente con el estudio del medio natural: fichas de animales y de vegetales del entorno. En mi caso, les repartí un segundo cuadernillo, con el nombre de “Cuaderno de lectura y escritura”, en el que ofrecía algunas posibilidades de abordar estos asuntos de una manera creativa y, hasta cierto punto, sorprendente. También veíamos el papel de las nuevas tecnologías en el asunto, mostrándoles el blog personal y cómo lo utilizo con el alumnado. Y así, “grosso modo”, queda explicada nuestra presencia en la Universidad. Lógicamente, a medida que realizábamos algunas de las actividades propuestas o se explicaban otras que, por falta de tiempo, no podríamos ni siquiera comenzar abordábamos otros temas de discusión y debate. Tratamos de trasladarles también parte de nuestra experiencia y visión de en qué punto están las escuelas y bajarlos un poco al terreno de la realidad, hablándoles de la escuela real (bastante distinta de la que puede describirse en los libros)… Bueno, es posible que en 2009 repitamos presencia, con nuevas promociones. Desde nuestra “militancia educativa” consideramos estos encuentros muy útiles para ofrecer un suave baño, un pequeño remojón, de experiencia y realismo a los chicos que están empezando, no con el fin de disuadirlos sino de animarlos a definir –cuando trabajen en un cole- una línea pedagógica con personalidad, en la que el niño se encuentre justamente en el centro de todos los esfuerzos. Tanto Sebastián como yo agradecemos a Begoña, Juana y Carmen, sus atenciones y su interés por ofrecernos esta posibilidad de acercarnos a la Universidad; y al medio centenar de chicos y chicas asistentes, el respeto y la buena acogida que hicieron de nuestros planteamientos y explicaciones. Será un placer volver a colaborar en esa tarea, si así nos lo demandan.  

 

P.D.

1.- En los últimos tiempos y, especialmente, tras el informe PISA, hay que ver cómo se han puesto las administraciones educativas promoviendo planes de lectura en los centros… Los que venimos creyendo desde siempre que la lectura es una herramienta imprescindible y su dominio una competencia irrenunciable, no sabemos si ponernos a reír o echarnos a llorar. Casi todo lo que se institucionaliza y empieza a tener carácter de excepcionalidad (por su tratamiento, por la consideración que se le da, etc.) suele acabar mal. Las bibliotecas escolares y el fomento de la lectura y la escritura deberían, a estas alturas, tener un acomodo y un desarrollo normal y natural, frente a quienes para mantener no sé qué privilegios, quieren encumbrarlas como algo extraordinario y excepcional… ¡Lo extraordinario es que a estas alturas no estén consolidadas las primeras y arrastremos un déficit significativo en lo demás! Pase lo que pase, las únicas maestras y los únicos maestros que podrán hacer una labor real en pro de todo ello serán aquellas y aquellos que crean en las potencialidades de la biblioteca escolar y que la tengan en cuenta en sus planteamientos y desarrollos metodológicos; y quienes sean lectoras y lectores convencidos de que es mejor ofrecer libros que imponerlos y leer en voz alta mejor que predicar a gritos las virtudes de la lectura… (¡Que ya me canso de hablar de este tema!) Y aún así, sólo conseguiremos motivar a algunos y algunas, pero ahí no se acaba el mundo… 

2.- Y hablando de lecturas, ayer se celebraron elecciones en todo el país. Las lecturas que cada partido hizo de los resultados obtenidos no dejó de ser graciosa, en algunos casos. Por ejemplo, el Partido Perdedor, no reconoció en ningún momento haber perdido (cuestión extraordinariamente evidente); de hecho valoró muy positivamente los resultados… Me quedé flipando… Aquí en Aragón también PAReció que algunos no entendían de qué iba el asunto y sin obtener nada lo celebraban como un éxito. Son ejemplos de cómo la “lectura” es una palabra que hay que rescatar de las garras de quienes quieren pervertir su significado.

LECTURA EN VOZ ALTA: "7 CUENTOS CRUDOS"

 En nuestra hora semanal de biblioteca, he ido leyendo a los chicos y chicas de 5º y 6º, algunos cuentos del libro de Ricardo Gómez: "7 cuentos crudos". Creo que Ricardo ha escrito sobre temáticas diversas con determinación y honestidad. Las narraciones que contiene este libro –esos siete cuentos crudos- son muy adecuados para ser leídos en voz alta y comentados luego con los potenciales oyentes; en mi caso niñas y niños de quinto y de sexto de Primaria. Tras las lecturas, he recogido algunas opiniones y algunas preguntas que vamos a trasladar al autor. Los chicos y chicas sienten curiosidad por conocer su opinión, en relación a aspectos diversos. Dejo ya la introducción (probablemente innecesaria) y doy la palabra a los chavales:  

-          “Me han parecido bonitos porque no terminan con felicidad, como casi todos los libros que he leído” (Ariadna)

-          “A mí me han hecho reflexionar todos los que nos ha leído Mariano: El cartero de Bagdad, El perro de Goya en Beirut, El fantasma del capitán Cook…” (Inés) 

-          “Me han gustado mucho los cuentos del libro 7 Cuentos crudos, sobre todo el del cocodrilo y el fantasma del capitán Cook. Me imagino que te habrá costado mucho escribirlos…” (Emilia) 

-          “Estos cuentos que has escrito hacen pensar. Yo siempre, cuando leo un libro, me hace pensar. A mí me gustaría también escribir estos cuentos” (Ani)

-  "El del cartero de Bagdad me provocó tristeza, sobre todo cuando llegaba a las casas y la gente había desaparecido, muerto o se habían marchado. El perro de Goya es triste y a la vez alegre, porque el perro, al sentir donde caería la bomba,  alejó a los niños de la plaza". (Joan) 

 -          “Me gustan mucho tus cuentos. Son muy reales y tristes. Son preciosos. Todos los que hemos leído me han parecido estupendos y el que más pena, emoción y “sorprendencia” me ha producido ha sido el perro de Goya” (Andrea) 

-          “Yo creo que para inspirarte y escribir este libro, sólo tuviste que encender la tele, ver las noticias y pensar en las cosas malas que pasan en el mundo” (Anabel) 

-          “El cuento El perro de Goya en Beirut me gustó porque el perro, jugando, fue capaz de salvar a unos niños. El del cocodrilo también me gustó porque explicas cosas que pasan en la realidad, pero de una manera que se entiende mejor. Según explica el fantasma del capitán Cook, el infierno del mar no parece tan malo, aunque, por otra parte, los blancos hemos hecho algunas cosas malas para los negros u otras personas…” (Carmina) 

-          “Me gustan mucho tus cuentos, aunque sean de lugares con guerras, con tristeza; son reales. El más emocionante ha sido El perro de Goya en Beirut” (Sabrina) 

-          “Yo creo que todo el libro es muy bueno. No me explico cómo se le han ocurrido a Ricardo todos estos cuentos, algunos fantásticos y otros reales porque el cartero de Bagdad sí que existe…” (Óscar B.) 

-          “Estos cuentos que hasta ahora hemos leído creo que son para hacernos ver que la vida no es en todos los sitios igual”. (Marc) 

-          “Yo creo que es un libro que nos hace reflexionar, como con el cuento de Mamá, cómprame un cocodrilo, que después de su lectura comprendí que muchos niños, a veces, somos muy caprichosos y los padres, por no oírnos nos compran lo que pedimos…” (Alba) 

-          “Este libro me ha resultado muy interesante. Te hace ver la vida de otra manera. Recuerdo El cartero de Bagdad sobre una persona que cada día arriesgaba su vida por llevar las cartas a las personas que esperaban recibirlas” (Julen) 

-          “A mi este libro me ha parecido muy interesante porque trata diferentes temas, como la guerra, la muerte,… Ricardo Gómez es muy buen escritor y seguro que si lo conociese me caería muy bien”. (Javier) 

-          “Me gustaría que Ricardo escriba muchos más libros y que Mariano Coronas nos los vaya leyendo”. (José Ramón) 

-          “Los cuentos que has escrito me han parecido muy interesantes para que nos demos cuenta que en otros países no tiene algunas cosas que nosotros sí tenemos…” (Ainoha J.) 

-          “Me gustó El perro de Goya en Beirut  porque nos dejaba impacientes por ver qué pasaba a la hora exacta…El cartero de Bagdad nos muestra a una persona que quiere seguir haciendo su profesión aunque haya bombas y algunas personas no estén para recibir las cartas… Mamá, cómprame un cocodrilo nos enseña que no tenemos que comprar todo lo que se nos ocurra y todo lo que es “popular”, sino lo necesario…” (Ainoa R.) 

-          “Me gustó mucho el relato del cocodrilo cuando Mariano nos lo leyó en voz alta. Después, entre todos lo explicamos y lo comparamos con tener un coche…” (Pablo)  

Después de estas breves opiniones aquí expresadas, le vamos a trasladar algunas preguntas que nos hemos ido haciendo, tras la lectura. Esperamos que, si puede, nos conteste a algunas de ellas, porque responder a todas igual le lleva más tiempo que inventar un nuevo relato: 

    ¿Por qué te fijaste en el cuadro del perro de Goya para hacer un cuento actual? ¿Cuándo te interesaste por la literatura? ¿Por qué varios de los cuentos que has escrito son tristes? ¿Qué es lo que sientes cuando escribes? ¿Escribes para que pensemos? ¿Escribes en silencio? ¿Qué te gusta más, leer o escribir? ¿Cuánto tiempo te costó escribir este libro? ¿Te gusta ser escritor? ¿Dónde va el fantasma del capitán Cook después de los 500 años condenado a vivir en el infierno marino? ¿Te gustaría ir al infierno del mar? ¿Por qué no revelas el nombre del personaje con el que habla el fantasma del capitán Cook? ¿Por qué no has publicado cada cuento por separado, en lugar de ponerlos todos en el mismo libro? ¿Alguno de estos relatos lo has vivido, visto o sentido? ¿Por qué has seleccionado estos temas? ¿De dónde sacaste la idea del cocodrilo; es porque de pequeño tú también querías uno?

BIBLIOTELANDIA Y EL GURRIÓN

 

En principio son dos publicaciones que no tienen nada que ver, salvo la paternidad de las mismas que es coincidente (y “reincidente”). En este caso, ha coincidido que el número 57 de la primera y el número 110 de la segunda han sido alumbrados en la misma semana de febrero.  Haré un breve repaso a sus contenidos porque me apetece que en este blog aparezcan estas referencias; no en vano, se trata de dos publicaciones que suman ya un puñado de años de vida, de constancia editorial, de creer en la fuerza de la palabra escrita, y de que lo que se escribe permanece, se puede leer y combate al olvido…

  

Bibliotelandia sigue siendo uno de los pocos boletines periódicos que se publican desde una biblioteca escolar y que llegan a todas las familias del centro. Es también un documento que nos permite el intercambio de materiales con otros colegas de otros puntos del país y es la memoria impresa de casi todo lo que hacemos en la biblioteca y de algunos acontecimientos culturales que ocurren en el país. Es, en definitiva, una propuesta de lectura centrada en los libros, la lectura y las bibliotecas…

  El número 57 comienza con una invitación clara ya desde la portada: “Ningún lugar mejor para practicar la lectura que las bibliotecas…”, porque “Hay en la biblioteca, / un mundo desconcertante: / está escondido en los libros / que esperan en los estantes”. En las páginas 2 y 3, se hace un resumen de la actividad del primer trimestre del curso, titulada LIBROS PARA TEMBLAR, ilustrado con fotografías de madres colaboradoras y de algunas de sus realizaciones. En “Breves” (página 4), se recogen algunas noticias: las frecuentes exposiciones de novedades realizadas este curso en un expositor especial y la compra de tres ordenadores con los dineros del premio. En la página 5 tenemos dos noticias interesantes: por un lado, desde Gallur (Zaragoza) nos mandan una crónica del aprovechamiento que hicieron con los materiales que les prestamos (las ilustraciones de ANIMALECTORES); y por otro, recibimos un comunicado desde Managua (Nicaragua) dándonos cuenta de cómo han aprovechado el regalo que les hicimos de mil euros: han creado un “Rincón de Lectura, Miguel Servet”. Las coplillas de celebración del Día de la Biblioteca y las opiniones de las niñas y niños que han hecho de bibliotecarias y bibliotecarios durante el primer turno del curso, ocupan las dos páginas siguientes. En la 8 y La 9 se informa del Grupo de Lectura NOSOTRASLEEMOS y en la 10 y 11, de premios, efemérides y fallecimientos de personas relacionadas con la literatura. Por último, la página 12 ofrece dos pequeños textos reflexivos sobre la lectura de Fernando Fernán Gómez y de Paul Auster… 

EL GURRIÓN, fiel a su vocación de viajero, llama siempre a tu puerta cuando llega febrero.

  Cerca de cuarenta personas han participado en este número, que sale con 48 páginas. Esa es una de sus principales riquezas, que haya tanta gente interesada en aportar su grano de arena: una foto, unas líneas, una opinión, una pequeña investigación, una crónica… La portada reproduce la iglesia (con pinta de ermita) de San Lorién, situada en un paraje espectacular, debajo de la peña Montañesa. El Paseo por Sobrarbe nos lleva hasta el ibón de Bernatuara; sabemos del desarrollo de la fiestas de San Sebastián y Santa Águeda en Labuerda. Los amigos de PEONZA (revista santanderina que intercambiamos  regularmente con Bibliotelandia) nos cuentan sus afanes coleccionistas de peonzas, evidentemente, en una colaboración con perfiles literarios. Tella está presente a través de la crónica emocionada del encuentro folklórico anual que se desarrolla alrededor del enigmático dolmen. Se reproducen algunas imágenes de la Peña Montañesa vista por distintas personas y desde diferentes lugares. Conocemos a Marco Valerio Marcial y sus especiales Epigramas y hacemos un repaso a varios libros: unos hablan de Sobrarbe y otros son de literatura y también de lectura muy recomendable. Nos presentan a Los Monclús de Lamata y se nos aporta sorprendente información de restos fósiles de Teredolites, encontrados en ese pueblo. Las manualidades vienen de la mano del taller “Aula Boletania” y en “Noticias de amigos y suscriptores” nos enteramos de cosas buenas y de sucesos luctuosos. Nos cuentan el desprecio de la Expo de Zaragoza al aragonés y no falta la entrevista a una de las mujeres de Sobrarbe para que nos cuente su vida. También se nos recuerdan las salidas al medio que organizan algunos clubes de montañismo de Sobrarbe y la existencia de la Asociación de Vecinos y Amigos de Banastón… Además, la venta de un pueblo, las habilidades culinarias de Pepita Lardiés, las noticias del Ayuntamiento de Labuerda, los correos electrónicos recibidos , los textos libres, los versos de todo tipo y las fotos de personas leyendo nuestra revista en lugares distintos…, por hacer una rápida pasada por el sumario de la revista. Artículos cortos, en general, para facilitar la lectura, y muchas informaciones.

Como padre de la criatura, me siento contento de los contenidos de este recién horneado número y ya estoy trabajando en el próximo, un esplendoroso capicúa de tres cifras: el 111. Es lo que tiene esta afición de “animador de revistas” que, en cuanto retiras una de la imprenta, ya debes empezar a pensar en la siguiente para llegar a tiempo. Dentro de pocos días, ambos números podrán consultarse en Internet, en formato pdf, en las siguientes direcciones:

http://gabriel.sytes.net/cuentacuentos/verano/indice.htm

http://www.elgurrion.com  

LA MALETA DE MI PADRE

 

Después de “la maleta familiar”, de las “maletas circulantes”, de las “maletas temáticas”, de las “maletas viajeras”…, me ha gustado leer este libro, titulado “La maleta de mi padre”. Lo he descubierto gracias a una de las personas del Grupo de Lectura (gracias, Eli, por la sugerencia y el préstamo).

 LA MALETA DE MI PADRE es el título del texto que Orhan Pamuk (Premio Nobel de Literatura 2006) leyó en la ceremonia de entrega o recepción del mismo. Me han interesado algunas de las reflexiones que hace este escritor turco, hablando precisamente de la escritura. Yo creo que esas reflexiones y opiniones puedo compartirlas con los chicos y chicas de mi clase y por eso las coloco en este blog.

 Pamuk habla de la escritura, de cómo entiende él el oficio de escribir y cuáles son las razones por las que escribe. En clase, desde comienzos de curso tratamos de aprender a ser escritores y aunque no hayamos hablado nunca de las posibilidades reales que tenemos de que alguno o alguna de la clase gane algún día el Nobel de Literatura, vamos haciendo experimentos. Mañana leeremos este texto y hablaremos de él en el aula.

 Dice Pamuk: “Para mí, ser escritor es descubrir, luchando pacientemente durante años, la segunda persona que se esconde en el interior de uno y el universo que convierte a esa persona en lo que es. Y cuando me refiero a la escritura lo primero que se me viene a la mente no es la novela, la poesía ni la tradición literaria, sino alguien encerrado en una habitación y sentado a una mesa que se vuelve sobre sí mismo a solas y gracias a eso forja con palabras un nuevo mundo…”

 Y continúa: “En mi opinión, el secreto de la escritura no reside en una inspiración que nunca se sabe de dónde va a venir, sino en la obstinación y la paciencia…”

 Por último, Orhan Pamuk decide responder a una pregunta que, con frecuencia, se les hace a las escritoras y escritores: “¿Por qué escribe?” Y ésta es la larga lista de respuestas:

“¡Escribo porque me sale de dentro! Escribo porque soy incapaz de hacer un trabajo normal como los demás. Escribo para que se escriban libros parecidos a los míos y yo pueda leerlos. Escribo porque estoy muy, muy enfadado con todos ustedes, con todo el mundo. Escribo porque me gusta pasarme el día entero en una habitación escribiendo. Escribo porque sólo puedo soportar la realidad si la altero. Escribo para que el mundo entero sepa la vida que hemos llevado y seguimos llevando yo, los otros, todos, nosotros, en Estambul, en Turquía. Escribo porque me gusta el olor del papel, de la pluma, de la tinta. Escribo porque más que en cualquier otra cosa creo en la literatura y en la novela. Escribo porque es una costumbre y una pasión. Escribo porque me da miedo ser olvidado. Escribo porque me gustan la fama y la atención que me ha proporcionado la escritura. Escribo para estar solo. Escribo porque puede que así comprenda la razón por la que estoy tan, tan enfadado con ustedes, con todo el mundo. Escribo porque me gusta ser leído. Escribo para ver si acabo de una vez esa novela, ese artículo, esa página que he comenzado. Escribo porque eso es lo que todos esperan de mí. Escribo porque infantilmente creo en la inmortalidad de las bibliotecas y en cómo mis libros están en los estantes. Escribo porque la vida, el mundo, todo, es increíblemente hermoso y sorprendente. Escribo porque me resulta agradable verter en palabras toda esa belleza y esa riqueza de la vida. Escribo no para contar una historia sino para crear una historia. Escribo para librarme de la sensación de que hay un sitio al que debo ir pero al que no consigo llegar, como en un sueño. Escribo porque no consigo ser feliz. Escribo para ser feliz”.

  Amparados bajo la sombra de las sabias palabras de un Premio Nobel de Literatura, trataremos de crear algo interesante. Ya daremos cuenta de ello…

PALABRAS RIMADAS

 Volvemos a ellas, de vez en cuando. Nos ofrecen un horizonte donde se mezcla el desafío, la búsqueda, el entretenimiento. Experimentamos con la recitación coral de la poesía, por un lado: leo un verso y lo repetimos a coro y lo escenificamos y los aprendemos de memoria con mayor facilidad… Luego nos atrevemos a escribir un poco, con modestia y titubeando para articular convenientemente el fondo y la forma. Con el paso del tiempo y con el ejercicio de la práctica, iremos mejorando... Hoy traslado a este blog las palabras de algunas niñas y niños, recién escritas:

 

Ainoa escribe sobre Alcaine, pueblo de Teruel donde tiene algunas de sus raíces y dice:

 

  Alcaine es maravilloso; / es pequeño y hermoso. / Es un poco peligroso / por su paisaje rocoso. / Habitan jabalíes y cabras montesas / que van pastando por las dehesas. / Allí tengo amigas y amigos / y voy paseando por los caminos. / En  las aguas del pantano / sólo me baño en verano/ porque en invierno está helada / y acabaría constipada. / Para las fiestas es genial / y me lo paso fenomenal; / bailamos hasta muy tarde / porque la juerga está que arde. / Después, por la mañana / no hay quien me mueva de la cama / y por la tarde una siesta / porque por la noche continúa la fiesta. /Cuando la juerga da su fin / nos entristecemos un poquitín. / Nos despedimos de la gente / hasta el verano siguiente / y con un poco de suerte /volveremos en algún puente. / Todos los que coincidamos / seguro que muy bien lo pasamos.

 

Julen nos acerca, con mucho acierto a lo cotidiano:

  -         “Una tarde de jueves / un sofá nuevo me han traído. / Lo subieron con una grúa; / fue muy, muy divertido. / Y cuando probé lo cómodo que era / nunca me lo hubiera creído”. 

- “En mi calle paso las horas jugando. / Mi reloj me avisa, de cuando en cuando. / A ratos estamos dos y a ratos somos cuatro. / ¡Oíd amigos! Ya son las ocho y me están esperando”.

 

Dice Gyuzel:

  -         “Hojas de árbol. / Hojas de viento. / Hojas del suelo. / Hojas en movimiento”.  

 - “Tristes mariposas / tristes, tristes. / Tristes mariquitas / tristes, tristes. / Tristes pájaros / tristes, tristes”.

 

Samir escribe lo siguiente:

  -         “La nieve está cayendo / sobre las calles solas. / No queda nada oscuro, / ni siquiera una sombra”.

 

Marina, con toques de humor, nos cuenta que:

  -  “Mi tío tiene corderos. / Mi tía tiene el corral. / Mi tía y mi tío / han montado una casa rural”. 

-  “Mi abuela es alta. / Mi abuelo es bajo. / Pero los dos juntos / han encontrado un atajo”.

 

Dice Óscar B. que la poesía es:

  

-         “Unas rimas tras otras / atrapadas en una estrofa / esperando a que sean liberadas / para no quedar para siempre encerradas”.

  

Y sobre las cuatro estaciones:

  

-         Invierno, primavera, otoño y verano / son las estaciones que nos ofrece el año. / Cambian una vez cada tres meses / y todas pasan rápidamente”.

  

Imane hace sus pinitos poéticos con rimas como éstas:

  -         “El libro es un mar / donde aprender y disfrutar / con muchas palabras / para vivir y soñar”. 

-         “Mi profesor se llama Mariano, / le gusta estudiar y leer / enseñar a sus alumnos / para que puedan aprender”.

  

Isabel, sin complicaciones, afirma que:

  -         “Cuando llega el invierno / todo se vuelve de color negro. / Y cuando llega el verano / todos nos bañamos”. 

-         Y añade: “Cuando se pone el cielo azul, yo estoy llena de salud”.

  

Alba nos regala algunos juegos de palabras:

  -         “Salto, brinco / y cuento hasta cinco. / Troto a la vez / y cuento hasta tres”. 

-         “Quería volar. / Quería sentir. / Quería tener / una hermana feliz”.

  

Javi no escapa a la proximidad de las elecciones:

  

-         “Han hecho una plataforma / para apoyar a Zapatero. / Yo haré una poesía / que se leerá en el mundo entero”.

  

Por su parte, Ainoa J. no puede negar que estamos cerca del Día de los Enamorados:

  -         “El pez me mira con dolor / y yo le doy todo mi amor. /Él me canta una canción / y yo le abro mi corazón”. 

Y termino yo, con estos versos:

  Vuelan las palabras. / Vuela el pensamiento. / Vuela un ¿te vienes? / Vuela un ¡lo siento! / Vuela tu sonrisa. / Vuela un “te quiero”. / Vuela tu mirada / y se me queda dentro”. 

ADIÓS AL HUERTO ESCOLAR

Probablemente nadie escriba nada sobre este tema ni sienta ni un asomo de tristeza al ver desaparecer un equipamiento que funcionó razonablemente mientras hubo racionalidad pedagógica y algún apoyo. Dejo claro desde el principio que acepto la reconversión, pero en estos casos uno espera una información previa, un intercambio de pareceres, sobre todo a quien o quienes lo creamos y dedicamos bastante tiempo a trabajarlo con chicos y chicas. Son lamentables estos “olvidos” (personalmente estoy acostumbrado a ellos y no me producen ningún efecto; en todo caso, retratan a quienes los ejercen sistemáticamente).

Entre ayer y hoy, una máquina excavadora entró en el patio de recreo y se puso a desmontar de cuajo el huerto escolar. Hoy, por la tarde, no quedaba ni rastro del mismo. Nadie pregunta nada, nadie dice nada... El más absoluto de los silencios envuelve esta actuación sorprendente, al menos para mí. Parece ser que ese espacio ganado hace veinte años a la cementación integral del patio de recreo, albergará algunos columpios y otros aparatos lúdicos para los pequeños, necesarios, por otra parte.  

La verdad es que últimamente había caído un manto de despreocupación sobre el recinto y que nadie se animaba a invertir en él (y no hablo de inversión económica, precisamente) para que funcionara anualmente y sirviera como espacio de experimentación de algunos asuntos propios de las ciencias naturales (tan desconocidas en los últimos tiempos).   

El pasado 8 de julio de 2007 ya publiqué en este blog un post con el título “¿Huerto escolar o huerto de los olivos?”, al hilo de dos cartas aparecidas en la prensa y escritas por una maestra canaria que veía cómo en su colegio se cargaban literalmente el espacio destinado a huerto escolar para construir un aula de informática, habiendo otras alternativas que fueron despreciadas. Estaba yo entonces lejos de pensar que en mi colegio podría pasar algo parecido, pero “nadie debe sentirse a salvo de los efectos destructivos de una excavadora” (como decía el Señor Katerpillar), por ponerle algo de humor al asunto.  

He estado hojeando algunos ejemplares del boletín trimestral AGUAS LIMPIAS (seguramente un buen ejemplo de cómo utilizar un boletín trimestral para generar, informar, promover cierta conducta responsable, ecológica y, tal vez, sostenible entre el alumnado y el entorno) en los que se recogen comentarios de chicos y chicas que, en este momento, adquieren aún mayor relevancia, significado y simbolismo (inapreciable para algunas personas, pero significativo para otras). Copio unas líneas de un niño de 3º A, del curso escolar 1999-2000 y que aparece en la página 9 del número 20 del boletín: 

 El día 22 de marzo fuimos a sembrar patatas al huerto del colegio. Las patatas eran nuevas y con grillos. Para sembrarlas, las cortamos por la mitad y las pusimos una al lado de otra en un surco con los grillos para arriba. Al final, las tapamos con la tierra y cantamos “el corro de la patata” para que lloviera, pues eso les iría muy bien. Pero la canción hizo demasiado efecto porque llover no llovió, pero cayó una fuerte granizada. ¡Pobres patatas!”  

Algunos números de Aguas Limpias se dedicaron casi monográficamente a las tareas realizadas en el huerto y en casi todos los números se informaba de si se estaba haciendo alguna faena en ese momento. La colección de ese boletín ofrece testimonios de un esforzado aprovechamiento pedagógico y de otras muchas actuaciones con perfiles medioambientales que hace tiempo pasaron a la historia.

  Es cierto que he sentido un poco de pena, cuando he visto que también habían arrancado un nogal que tenía su historia. Fue sembrado, como nuez, por mi padre en un huerto de Labuerda y de allí llegó hasta nuestro colegio como un vigoroso plantón que acabó en el huerto. Al día siguiente de haberlo plantado, alguien con mente destructiva y puñetera lo arrancó y lo tiró unos metros más allá de donde estaba plantado. Lo volvimos a plantar y aún debió de sufrir alguna agresión más, pero como si de una lección sabia se tratara, se repuso de todos esos ataques directos y se desarrolló con fuerza hasta convertirse en un árbol bien hermoso que ya ha desaparecido, pues no ha podido hacer nada contra esta última embestida. En realidad los únicos árboles amnistiados son los cipreses (¿a quién se le ocurriría plantar cipreses de cementerio en el patio de un colegio?), porque también se han arrancado cuatro moreras, un olivo pequeño y un melocotonero.  

Los días 10 y 11 de marzo de 2001, el Centro de Profesores y Recursos de Teruel organizó las “II Jornadas Aragonesas de Experiencias Docentes de Educación Ambiental”, en la ciudad de Teruel. Allí presenté una ponencia titulada: “Dos equipamientos estables para “cultivar” la Educación Mediomabiental en un centro de Infantil y Primaria: El huerto escolar y el Museo Escolar de Ciencias Naturales”. Hasta allí llevé cuadernos de anotaciones, fotografías, boletines y una propuesta de trabajo para el tercer ciclo de Primaria. En el libro que recoge todas las ponencias se puede leer esta aportación (páginas  163-174). Es evidente que el equipamiento en cuestión no era tan estable como yo suponía.

  

Paradójicamente, esta semana recibí la petición de una amiga asturiana para que le enviara materiales para el proyecto de huerto escolar de su colegio. Allí, en una localidad asturiana, en el norte de la Península, están transportando tierra de cultivo con un camión para crear un huerto dentro del recinto escolar. Y es que la vida no se detiene y lo que se destruye en un sitio renace y se construye en otro. Por correo postal, han viajado hasta Asturias, “El huerto en la escuela” (libro para el profesorado), ejemplares de Aguas Limpias, los cuadernos del alumnado “¿Te vienes al huerto?” (tercer Ciclo) o “El huerto escolar”(para el Segundo Ciclo) y probablemente si el ánimo de estas amigas asturianas no decae, su huerto escolar tenga algo del nuestro y eso será muy hermoso. (Hoy precisamente he recibido un mail con la confirmación de la recepción de todos esos materiales).

   Y poco más que decir, uno siempre espera, como decía al principio, de quien toma decisiones que pueden afectarle, que tenga suficiente amabilidad o delicadeza para comentárselas antes de que ocurran los hechos, pero también es verdad que ya me he acostumbrado a que eso no ocurra. Así que quien quiera saber algo de huertos escolares, que sepa que dispongo de todo menos de huerto: publicaciones, cuadernos para el alumnado, fotografías, boletines, contactos, ideas e iniciativas y que la vida sigue y que dentro de poco será primavera... Yo seguiré conservando el alma agrícola y portando con orgullo la huella que mis padres dejaron en mis ojos y en mis sentimientos, con su inestimable, duro y necesario trabajo de la tierra; esas improntas duran toda la vida y son los fundamentos de la dignidad.

DESAYUNOS SALUDABLES

 La preocupación por la forma de alimentarse los chicos y chicas en edad escolar es bastante razonable, sobre todo cuando se constata que, aún no padeciendo carencias materiales para que pudieran hacerlo de manera equilibrada, los datos manejados son bastante desalentadores.

 Durante una semana hemos ido rellenando un cuadrante de toma de datos referente a los alimentos ingeridos en las distintas comidas realizadas a lo largo del día, con el fin de trabajar con datos que reflejasen, con mayor o menor fiabilidad, qué comen y de qué se alimentan las chicas y chicos del tercer ciclo del colegio y poder dar algunas orientaciones a la vista de los resultados.

 Algunos datos que aparecen en ese trabajo de recogida de datos son ya conocidos: algunos niños y niñas llegan al colegio sin haber tomado nada para desayunar; se traen, para comer a la hora del recreo, productos de bollería envasados; no prueban la fruta en ninguna de las comidas del día y tampoco consumen ningún tipo de verdura. Por la noche, especialmente, la cena no suele contener ni fruta, ni vaso de leche, ni producto lácteo alguno… Son los menos, los que, a la vista de los datos que aportan, muestran un repertorio variado de alimentos de consumo diario y que dan como resultado menús razonablemente equilibrados.

 Habrá que informar a las familias de todo ello para que, si quieren, realicen alguna corrección, hablen con sus hijos e hijas y les propongan alguna variación en la dieta (con un abuso manifiesto de productos ricos en grasas que deberían disminuir). También es cierto que resulta más cómodo tirar de productos precocinados, envasados y que el proceso de una cocina más natural y la recuperación de algunos guisos tradicionales, supone más dedicación, más tiempo, en definitiva, para quien se ocupe en casa de esas tareas.

 Durante esta última semana de enero, cada clase del tercer ciclo, hemos hecho un día de desayuno saludable. En el comedor del colegio, con la ayuda de algunas madres (especialmente de Gloria y de Sonia… y también de Rosabel) y la financiación del APA, hemos llevado adelante esta fugaz experiencia. Nos han preparado, en plan buffet libre, un par de mesas con frutas diversas, zumos variados, pan con tomate y aceite, yogures, lonchas de queso y de jamón serrano, leche, cereales… Los chicos y chicas han ido sirviéndose aquellos alimentos que más les apetecían y han completado un almuerzo diferente al que están acostumbrados. Al final, con algo más de reserva energética en sus cuerpos, en la mayor parte de los casos, se han reincorporado a clase con mejor cara y con ganas de repetir. Leed lo que cuentan algunos chicos y chicas de 5º de primaria de la pequeña experiencia vivida hoy: 

 .. “En mi casa, a veces, almuerzo leche con galletas o leche sola, pero hoy he desayunado más variado que otras veces. Estaba todo muy bueno, sobre todo el bocadillo” (Judit).

 .. “No faltaba nada. Me ha gustado esta actividad. Yo he desayunado una manzana, una mandarina, zumo y un yogur. Yo no suelo desayunar todos los días esto; de hecho nunca había desayunado así. Normalmente me tomo un vaso de leche con cola cao”. (Javi)

 .. “Hoy he desayunado en el comedor una mandarina, un plátano, pan con tomate y pernil y un vaso de leche con cola cao de chocolate. Me ha gustado mucho este desayuno”. (Samara)

 .. “Yo por la mañana no desayuno nada, salvo los sábados y los domingos y ha estado muy bien que nos invitaran a desayunar, aunque yo sólo tomé un plátano y dos vasos de zumo”. (Óscar B.)

 .. “Este desayuno ha sido extraordinario. Había gran variedad de cosas saludables que, comparadas con lo que desayuno cada día era un desayuno muy completo. Me ha gustado porque nos hace reflexionar sobre lo que comemos a diario”. (Marc)

 .. “Hoy hemos ido al comedor a desayunar. Yo he tomado leche y cola cao, plátano, mandarina y zumo. En casa desayuno solamente leche con cola cao. Gracias a Gloria y a Sonia por ayudarnos”. (Gyuzel)

 .. “Yo sólo desayuno un vaso de leche y, alguna vez, una galleta, pero cuando hemos visto la mesa en la que estaba la comida, me he dado cuenta que todavía tendría que almorzar más. Yo he cogido una mandarina, una manzana, un zumo de naranja y un vaso de leche con cola cao y cereales. A partir de ahora almorzaré más pronto y almorzaré más”. (Ainoa R.)

 .. “Doy las gracias a las madres que nos han ayudado, por el almuerzo que me ha encantado. He desayunado pan con tomate, queso, jamón, dos mandarinas y un yogur”. (Óscar R.)

 .. “Yo he almorzado una tajada de pan con tomate y jamón, una mandarina y un vaso de leche con cola cao. En mi casa, yo sólo almuerzo un vaso de leche y hoy me ha gustado lo que hemos almorzado. Creo que tendríamos que almorzar así  como hemos almorzado hoy, todos los días”. (Ainoa J.)

 .. “Este desayuno me ha gustado muchísimo. Primero he comido una mandarina y un plátano y después pan con tomate y queso; por último, un vaso de leche con cola cao. Les doy las gracias a Gloria y a Sonia por lo que se han esforzado para hacer el desayuno para todos nosotros”. (Imane)

 .. “Hoy hemos desayunado en el comedor del colegio. La comida era muy variada. Todo ha estado delicioso y hemos comido de manera muy saludable y variada”. (Isabel)

 .. “El desayuno que he tomado en el comedor del colegio ha sido saludable y me ha gustado mucho. Podíamos coger fruta, jamón con pan y luego estaba la sesión de derivados de la leche, como los yogures, queso,… Gracias a Sonia, Gloria, Mariano y Laura por ayudarnos a que el desayuno se haya hecho feliz”. (Pablo)