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CABREOTERAPIA (IV) Colectiva

 

El pasado miércoles tuvimos en el CPR de Alcañiz la última sesión del curso: “El valor educativo de las bibliotecas escolares”. Regresé de allí satisfecho del trabajo que hicimos, de los debates que se produjeron, de las observaciones hechas por las personas participantes, etc. Algunas de esas personas respondieron a mi propuesta de escribir algunos cabreos cotidianos para elaborar un nuevo capítulo de la  cabreoterapia,  colectiva. La que sigue es la cuarta entrega de este serial, con 50 nuevos motivos para cabrearse; porque, según dicen varias anónimas colaboradoras y algunos anónimos colaboradores, a ellas y a ellos lo que les cabrea de verdad es:

  

1. Aprobar las oposiciones sin plaza. 2. Engancharme a diferentes series de televisión. 3. La impuntualidad. 4. Pasarme con la sal cuando cocino. 5. Que la gente escupa en el suelo de la calle cuando camina o pasea. 6. Ponerme mala en vacaciones. 7. Comerme una almendra amarga. 8. Que la última pipa de la bolsa esté “podrida” y me deje con un asqueroso sabor de boca. 9. Que cuando voy conduciendo con el coche, me digan el conocido: “¡mujer tenías que ser...!” 10. Que me echen el humo del tabaco a la cara. 11. Que cuando voy conduciendo, el de atrás se acerque mucho a mi coche. 12. Que me tomen el pelo. 13. Que me hagan una pregunta y, seguidamente, no hagan ni caso de la contestación que acabo de dar. 14. La gente que siempre está contenta. 15. Que las aceras de mi pueblo sean tan estrechas. 16. Los peñistas. 17. No poder hacer todo lo que quiero. 18. No tener ni idea de literatura. 19. Que me localicen al encender el móvil. 20. El desorden, tanto en casa, como en el trabajo. 21. La gente que grita. 22. La gente que no es sincera. 23. La hipocresía, cuando alguien finge ser lo que no es. 24. Los tunos. 25. Despertarme cinco minutos antes de que suene el despertador. 26. Cabrearme. 27. El cinismo. 28. Hacer la lista de la compra y darme cuenta, al llegar al supermercado, de que me la he olvidado en casa. 29. Que se acabe la batería del teléfono en mitad de la conversación. 30. El cambio climático. 31. Tener mucha ropa para planchar. 32. Las injusticias de la vida, ¡hay tantísimas!. 33. Que pongan veinte minutos de anuncios y cinco de película. 34. El engaño y la mentira, sobre todo si la víctima soy yo. 35. La subida de impuestos. 36. Las personas que no razonan sus argumentos. 37. El abuso de autoridad. 38. Que se me olviden las cosas, los nombres... 39. No tener cinco minutos diarios para mí. 40. Los ruidos estridentes de las motos. 41. La burocracia. 42. Que el coche de delante no use los intermitentes cuando hace una maniobra. 43. Las preguntas sin respuesta: ¿Por qué hay ricos y pobres?, ¿guapos y feos?, ¿buenos y malos?... 44. Ver el ejemplo que da la televisión a las niñas y a los niños (y a los mayores) en programaciones rosas, deportes, películas... 45. Que no me escuchen cuando estoy hablando. 46. Repetir las cosa más de dos veces. 47. La “mala leche”. 48. La niebla matinal cuando tengo que viajar y sufrirla. 49. Que alguien diga algo en público que yo también había pensado, pero que no me atreví a decir; me cabreo conmigo, claro. 50. La falta de tiempo para dedicarlo a mis aficiones o a perderlo, simplemente.

Más adelante, volveremos con cincuenta nuevos argumentos. Tengo ganas de bucear en la prensa con este propósito.

 

P. D.: El pasado fin de semana: viernes y sábado, en Labuerda se celebró la fiesta pequeña, San Sebastián, con hoguera, baile, caridad, ronda, comida, recena, rifas... En realidad, una manera muy humana de echarle un pulso al invierno, porque, como dicen estos improvisados versos:

 

 

San Sebastián en Abuerda

ye un santo muy querito

pues con a suya foguera 

acotolamos o frío.

Amás as chens no paran

de minchar con fundamento

de brincar con a mosica

y olvidase de l´ibierno.

San Sebastián ye barbudo

y cada mes de chinero

baixa t´a plaza mayor

p´alegrar o nuestro pueblo.

TRABAJOS CON TABLETS (Primera parte, de momento)

La dotación de tablets a las aulas aragonesas ha supuesto un salto tecnológico en la educación, en teoría. La falta de formación y de orientaciones de uso, los ha convertido en herramientas que permiten todo tipo de actuaciones: desde emplearlos poco, a generar actuaciones innovadoras, pasando por usos poco recomendables porque se reproducen “libros de texto” o “cuadernos de ejercicios” en versión electrónica o digital. Imagino, pero no estoy seguro, que cada uno tratamos de fomentar su uso de acuerdo con nuestras sensibilidades pedagógicas o con aquello que nos sentimos más seguros.

 

Es conveniente señalar que, cuando te pones manos a la obra, te encuentras con algunas limitaciones y problemas: la conexión a Internet es, algunos días, imposible o no es posible que todos estén conectados, lo que suele ser muy frustrante. Se invierte un tiempo considerable entre que se reparten, arrancan, surgen los primeros problemas, se solucionan o no y nos ponemos a trabajar. Es complicado, por lo visto en algunos casos, disponer de horarios ofreciendo varios bloques semanales de tiempo continuado (las dos primeras horas de la mañana, las dos de la tarde...) en los que puedan usarse sin interrupción debido a la fragmentación del tiempo en tantas asignaturas y tanta gente. Una de las ideas que está presente en la programación del trabajo con tablets es la de utilizarlos para llevar adelante actividades que no podrían hacerse sin ellos o que su uso les da (a las citadas actividades) un planteamiento, un proceso y una finalización claramente diferentes.

Este curso, venimos trabajando –entre otras-, en:

  

.. Ilustración de poemas con fotografías propias o captadas en Internet. El trabajo con las “contraseñas poéticas” nos viene bien en el proceso de sensibilización hacia la poesía. Seguidamente, la propuesta es seleccionar un poema de alguno de los autores o autoras trabajados y hacer una previsión de qué tipo de imágenes irían bien para ilustrar las palabras del poeta. Una vez tenemos eso previsto, vamos viendo si las imágenes necesarias podemos hacerlas nosotros mismos con la cámara digital o hará falta localizarlas en la Red y nos ponemos manos a la obra. El PowerPoint hará el resto y podremos, si así lo acordamos, utilizar todos los “efectos especiales” que nos apetezca colocar. Al final, en algunos casos, hasta se los podemos mandar a algunos de los poetas para que nos den su opinión sobre nuestro trabajo (Antonio García Teijeiro ya ha recibido alguna muestra y nos ha escrito emocionado, felicitando a sus autores).

  

.. Biografías de personas notables. Transcurre el curso imparablemente y la actualidad nos acerca los nombres de personas del mundo de la cultura, por ejemplo, que van siendo noticia por distintas razones: han sido premiados, han fallecido, se cumple algún centenario, han realizado una visita a nuestro país... Capturamos sus datos biográficos en Internet y los guardamos en la carpeta de “Biografías” que cada niño o niña tiene abierta. Como no es posible conectarse a la Red todos los días porque las cosas funcionan como funcionan, el siguiente paso, podemos hacerlo sin necesidad de ello. Tenemos un cuadernillo de biografías en papel, con un esquema de datos para rellenar. Los chicos leen las informaciones biográficas capturadas, en la pantalla, y completan los items del cuadernillo, por lo que la actividad tiene una fase digital y otra en papel.

  

.. Blog para leer, reflexionar y comentar. Éste que estás leyendo, precisamente... Ya hace tres cursos que lo vengo utilizando con los chicos y chicas de mi tutoría. La idea es ofrecer, por un lado, modelos de escritura por parte de “su” maestro. Por otra parte, les invito a leer los textos, a reflexionarlos y a escribir algún comentario. Algunos de los textos  están formados con sus opiniones o sus valoraciones de alguna de las actividades realizadas en clase. Otros describen actuaciones concretas realizadas en el aula o en la biblioteca escolar o en otros espacios de excursión, visita, etc. Las pautas de escritura pasan por usar el procesador de textos para escribir el comentario (y así utilizar los programas autocorrectores) y luego pegar el texto en la ventana de “comentarios” del blog. Un uso fluido del blog, requiere algo de entrenamiento, pero es un desafío interesante... Y siempre queda la posibilidad de crear un blog colectivo en el que vayamos escribiendo todos y todas en igualdad de condiciones, contando las cosas que van pasando en el aula, en el colegio, en el pueblo...

  .. Cámara digital y presentaciones. Aprovechamos que la mayoría de chicos y chicas poseen cámara digital  (y si no es así, podemos sugerir que se trabaje en parejas para que todos y todas puedan participar más) para proponer series fotográficas temáticas. Por ejemplo, podemos fotografiar las estaciones del año; la orilla del río; la calle donde uno vive; el parque del pueblo o ciudad; una faena agrícola, ganadera, industrial; una jornada de convivencia; las fiestas mayores ... Posteriormente, utilizando el PowerPoint y una selección de las fotografías realizadas, van configurando una presentación en la que, según el tema fotografiado, generarán breves textos descriptivos, pareados o lo que convenga. Tenemos algunas muestras sobre el otoño realmente bonitas.

 .. Fichero de países. En principio, el reto será trabajar con aquellos de los que son originarios los niños y niñas de la clase. Nos ponemos de acuerdo en localizar en Internet algunos elementos que iremos guardando en una carpeta: fotografías de la capital y de las principales ciudades del país elegido; mapa de situación del mismo, en el que se vean los países limítrofes; bandera y otros elementos coloristas que podamos considerar; información escrita sobre aspectos geográficos, históricos, etc. Una vez tengamos todo eso en nuestra carpeta, ya no hace falta trabajar con conexión y lo que tenemos que hacer es generar un documento de Word, integrando todos esos elementos con el texto. Y por hoy ya es suficiente: Cinco actividades que pueden estirarse a lo largo de todo el curso y que requieren manejar registros diferentes, estrategias distintas, herramientas nuevas y que, en líneas generales, los chicos y chicas realizan con agrado. No obstante, esperaremos a ver sus opiniones reflejadas en este cuaderno de bitácora y así saldremos de dudas. 

 P.D. Estos días pasados, me enteré (precisamente, a través del tablet y de Internet) del fallecimiento del norteamericano Bobby Fisher, un talento del ajedrez, un genio del tablero y, seguramente,  uno de los tipos más raros y excéntricos. Hay quien lo ha comparado con otras eminencias universales: Newton, Einstein y Gagarin, probablemente exagerando, pero ahí está la comparación. Tenía 64 años y ha fallecido en Islandia, país que lo acogió después de la “expulsión” de los EE.UU.

¿A PEQUEÑA O A GRAN ESCALA?

La vida hay que mirarla “a pequeña escala” para poder entenderla. En realidad, a la escala que uno la vive: con la familia; con los amigos y amigas, con algunos vecinos y vecinas, tal vez; con quienes comparte relaciones laborales o con quienes mantiene relaciones epistolares…

 Uno, que tiene hundidas sus raíces en el territorio montañés de Sobrarbe, comprueba con una gran dosis de cabreo la negativa de los políticos aragoneses a dotar a la comarca de una U.V.I. móvil. El cabreo no viene originado porque a sus habitantes se les haya privado de un “capricho”, sino porque se les ha denegado un derecho y la negativa se ha convertido en un acto de injusticia, difícilmente entendible para cualquiera que observe la reivindicación y conozca la negativa… Una U.V.I. móvil y unos servicios sanitarios en fines de semana, puentes, vacaciones, etc. con más personal para atender el aumento de población o realizar las guardias con garantías son cuestiones necesarias que debemos exigir.

 Las carreteras de la comarca de Sobrarbe necesitan más de un arreglo y una buena inversión, para mejorar muy sensiblemente el firme, para buscar nuevos trazados o para realizar alguna necesaria circunvalación, tanto por el valle del Ara, como por el del Cinca, Cinqueta y afluentes…

 En la comarca de Sobrarbe hace falta construir depuradoras de aguas, para evitar que, en algunas épocas del año, los barrancos que recogen los vertidos de las casas nutran su caudal exclusivamente con aguas residuales que llegan a los ríos sin ningún tratamiento preventivo, sin ninguna limpieza… Si se quiere potenciar un territorio y se autoriza a construir en él para albergar más habitantes (en este caso temporales), paralelamente a esas líneas de crecimiento privado, con enormes plusvalías, deberían ponerse en marcha algunas medidas sociales que minimizasen esos aumentos estacionales de población y mantuviesen, al menos, los mismos niveles de prestación de las “épocas sin gente”. Lo triste, no obstante, al margen de los megalómanos (que también los hay en la comarca) y de quienes se llenan la boca con grandes cifras de puestos de trabajo, interés común y beneficios, es que los negocios los hacen otros (en Sobrarbe ya hay ejemplos abundantes de ello), que los inviernos dejan a los pueblos solos y abandonados de nuevo y que muchas de las casas del “gran crecimiento experimentado en algunos pueblos” están vacías la mayor parte del año… Y eso que estamos hablando de asuntos “a pequeña escala” (que son realmente los que interesan al ciudadano y los que suelen afectarle directamente)… Y hablo de Sobrarbe, y cito tres asuntos y podría citar algunos más y seguro que otras comarcas aragonesas tienen problemáticas similares… 

 Porque, otra manera de asomarnos al entorno es hacerlo “a Gran Escala”. Un proyecto sostenible, dicen. Bueno, ¿cómo se puede decir tamaña grosería? Es evidente que la sostenibilidad cada cual la entiende según le interesa. El concepto “sostenible” podemos construirlo con algunos adjetivos, como natural, racional, abarcable, paulatino, respetuoso, asumible, ecológico…Vivimos en un país en el que cuesta encontrar ejemplos de desarrollo sostenible; es posible observar aproximaciones al concepto, pero lo que más abunda es lo contrario.

Casi todo el litoral español y algunas zonas de montaña están llenos de ejemplos de desarrollo insostenible. Montar un parque temático, de la noche a la mañana, en la zona que se comenta de la provincia de Huesca y con la envergadura que se anuncia puede ser cualquier cosa, menos un proyecto sostenible (aunque como algunas palabras ya andan hace tiempo con altos niveles de manipulación de significado, habrá quien lo justifique con argumentos más que pintorescos). Ante semejante proyecto –no consigo hacerme idea de la magnitud de las cifras- uno no sabe si reír de gozo o llorar de pena y no ayuda nada el continuo babeo de algunos políticos que nos han llenado de cifras, de casinos, de hoteles y de gente… ¡Con la de asuntos pendientes que tiene esta comunidad “a pequeña escala” y parece que ya se han solucionado todos hablando “a Gran Escala”!

 Así que, teniendo en cuenta que con las “Semanas de esquí” en los centros escolares, se invita a chicos y chicas a familiarizarse con el elemento blanco para formar futuros consumidores de todo lo que rodea al esquí y viendo también lo mucho que ha mejorado el nivel del esquí deportivo nacional, con innumerables medallistas olímpicos es de suponer que habrá que empezar a pensar en algo parecido con esta futura “macrosuperficielúdica” que va a convertir un casi desierto en un país de Jauja.

 Por tanto, para darle una finalización más optimista y futurista a todo lo anterior, querría hacer una propuesta a las autoridades educativas autonómicas para que, si quieren, tomen nota. Creo que debería ir pensado (por si no lo han hecho todavía) en ir preparando a las futuras generaciones para que lleguen con una capacitación idónea al momento en que se inauguren las instalaciones de “Las Vegas Monegrinas”. Desde el currículo de infantil hasta el de secundaria, módulos, bachillerato y Universidad deberían hacer algo para recoger esta nueva situación. De momento, ahí van diez propuestas de actuaciones en las que se podría empezar a trabajar:

 .. Fomentar, en los niveles que se considere necesario, la psicomotricidad fina en los dedos de ambas manos para mejorar el manejo de las cartas en las mesas de juego: técnicas de barajado, corte “y confección”, trampas fáciles y difíciles, ocultación de cartas, etc.

 .. Profundizar, en el área de matemáticas, los temas relacionados con la numeración, las probabilidades y el azar, la combinatoria, la velocidad y la aceleración de giro de una bolita sobre una superficie circular (de la ruleta, por ejemplo), etc.

 .. Diseñar algún módulo de formación profesional centrado en los juegos de azar y alguno que otro para formar a profesionales del golf. Otro módulo sobre protocolo para adquirir la educación y los modales de servidumbre necesarios para atender a las gentes que lleguen procedentes de los territorios de Wisconsin, connurbación de Osaka, área de Ottawa, alrededores de Berlín, San Petesburgo o Escocia, por poner algunos ejemplos.

 .. Potenciar las escuelas de idiomas en las capitales de las provincias aragonesas y en las cabeceras de comarca para facilitar el aprendizaje de los idiomas oficiales o de los más usados en los distintos recintos del complejo.

 .. Pensar de qué forma se “vende” el concepto de identidad aragonesa relacionada con esto que nos viene. Ofrecer el desarrollo de tesis del estilo “De Washington a Castejón”, por ejemplo.

 .. Creación de Cátedras de Etnografía y Antropología para recoger, fotografíar, realizar maquetas, etc. de los rasgos culturales del “hombre monegrino” y creación de uno o varios museos donde preservar los últimos restos de la cultura monegrina: costumbres, leyendas, ritos, mitos…

 .. Cambiar los contenidos de Conocimiento del Medio al estudiar la realidad aragonesa: Monegros versus Gran Scala. Estudio de la nueva “fauna” que se desarrollará a partir del microclima generado en la zona debido al nuevo urbanismo y sus servidumbres.

 .. Fundar Escuelas de pilotos, de pilotas  y de  azafatas y azafatos (de estos dos últimos es posible que estemos ya bien servidos) para atender las necesidades del futuro o de los futuros aeropuertos que se construirán en la zona de influencia.

 .. Preparar al profesorado para que sepa convencer, cuando educa a su alumnado, de cómo se come esto de que en la vida hay que ser honrado y trabajador, con la obtención de dinero fácil y de pérdidas sustanciosas.

 

.. Crear programas antiludopatías  (parecidos a los que actualmente se hacen en relación a las drogas) para prevenir a la juventud de los peligros que tienen al lado de su casa y que antes les caían muy lejos.

Ni que decir tiene que se admiten sugerencias para ampliar estas diez propuestas y confeccionar un repertorio en condiciones de ser tenido en cuenta. ¡Anímate, lector! ¡Anímate lectora!  

 P.D.: Ayer sábado falleció en Madrid el poeta Ángel González: un autor leído y premiado, de pensamiento claro y voz decidida. Hay que seguir leyendo sus poemas para que siga vivo. Más información en http://www.nosotrasleemos.bitacoras.com

LA QUIMERA DEL ORO, DE JACK LONDON

La quimera del oro de Jack London es una colección de cuentos que giran, en general, en torno a dos ejes importantes: la fiebre de los buscadores de oro en el territorio de Alaska, a mediados del siglo XIX y la dureza extrema del empeño, soportando las condiciones meteorológicas más adversas y poniendo a prueba la capacidad de supervivencia de los seres humanos.

Manejo una edición de 1981; es un libro editado por Ediciones Generales Anaya y pertenece a una colección mítica, denominada “Tus libros” que albergó un catálogo de obras clásicas, destinadas a lectores juveniles, pero también a los adultos: La isla del tesoro, El mundo perdido, Las aventuras de Huckleberry Finn, Las minas del Rey Salomón, La máquina del tiempo… son sólo algunos ejemplos.

La quimera del oro recoge 13 cuentos independientes entre sí. Como decía al principio, con algunos puntos en común. London, que vivió en sus carnes algunas de estas aventuras, llenas de sacrificio, privaciones y riesgos, escribe con un gran poder de convicción y nos hace sentir hasta el fondo de los huesos la soledad, el frío, la extenuación de los esfuerzos necesarios para sobrevivir. Es capaz de escribir un relato entero dedicado a un hombre que necesita y trata de encender una hoguera para evitar la congelación, pero que la fatalidad se cebará con él hasta conducirlo a un final inevitable; o mostrar episodios de enloquecimiento con desenlaces brutales y violentos, cuando los seres humanos se colocan en esa línea –casi invisible- que separa la racionalidad y la cordura del puro instinto de supervivencia personal, en el que “el otro” ha sido borrado e incluso es visto como un obstáculo para la propia salvación. Puede dibujar un personaje como Malemute Kid, con serenidad ante lo adverso y capaz de aceptar un último encargo que le hace su amigo Mason antes de separarse para siempre o el astuto Subienkov quien convencerá al jefe indio para probar la eficacia de una medicina, precipitando su muerte, pero escapando de esa manera a una tortura salvaje que también hubiera acabado con su vida…


“Los buscadores de oro del Norte; El silencio blanco; En un país lejano; El hombre de la cicatriz; Ley de vida; Las mil docenas; Diablo; Demasiado oro; El filón de oro; Amor a la vida; Lo inesperado; La hoguera y El Burlado” son los títulos de los capítulos del libro.

Me ha gustado encontrarme una descripción del “silencio blanco”:

- “La naturaleza tiene muchas artimañas para convencer al hombre de su finitud -el incesante fluir de las mareas, la furia de la tormenta, la sacudida del terremoto, el largo retumbar de la artillería del cielo-, pero la más tremenda, la más sorprendente es la fase pasiva del silencio blanco. Cesa todo movimiento, el aire se despeja, los cielos se vuelven de latón; el más pequeño susurro parece un sacrilegio, y el hombre de torna tímido, asustado del sonido de su propia voz. Única señal de vida que viaja a través de las espectrales inmensidades de un mundo muerto, tiembla ante su propia audacia, se da cuenta de que su vida no vale más que la de un gusano. Surgen extraños pensamientos no llamados, y el misterio de todas las cosas pugna por darse a conocer…” (pág. 26)


Y me ha gustado porque en mi registro de recuerdos tengo guardada una sensación, muchas veces repetida de después de nevar; incluso, cuando ya está nevando copiosamente: el silencio. Cuando nieva en mi pueblo cesan los ruidos ciudadanos, la gente se guarece en sus casas, cesan los cantos de los pájaros y no se oye nada; si caminas por la nieve o la tocas con las manos, sientes frío y humedad, ves los copos caer, sientes que se depositan en tu pelo, en tu ropa, en tu cara… Y todo ocurre de una manera sospechosamente silenciosa. En mi caso, cuando era un chaval, aprovechaba para colocar algunas trampas para los pájaros y cuando me alejaba del pueblo para mirar si algún desgraciado petirrojo, gorrión, pinzón, mirlo, zorzal, etc. había picado, esa sensación de silencio, de extraña e inquietante quietud se veía aumentada y así han quedado almacenados en mi recuerdo esos días de nieve de mi infancia y juventud.

Es evidente que no hay comparación entre la situación extrema de los buscadores de oro, perdidos por los campos de hielo y nieve de Alaska y la de un niño de Labuerda que se alejaba doscientos metros, como máximo de su casa, aunque regresase al fuego de la cocina con las botas, los calcetines y los pies mojados, pero las asociaciones mentales que establecemos a lo largo de nuestra vida son imprevisibles y no tiene por qué responder a ninguna lógica conocida.

Aunque London falleció en 1916 y sus relatos tienen ya cien años, conservan la épica de un tiempo de héroes, de esfuerzos individuales y colectivos para llevar las fronteras de lo conocido hasta los límites más alejados; y en toda esa épica, repleta de solidaridad, de ayuda y de comportamientos éticos, no faltaron también la crueldad, el desprecio por la vida, el ciego poder del oro que incitó al robo y al asesinato y que hizo enloquecer a muchas personas.

Pues eso, que quería que el primer texto de 2008 tuviera que ver con la lectura que es algo que he podido practicar estas vacaciones con muchas ganas y con algo de tiempo. Y por cierto que, como las temperaturas de estos días han sido realmente bajas, me ha costado menos ambientarme en algunos de los relatos del gran Norte.

EL LIBRO Y EL ÁRBOL

Mis hijos Ana y Daniel me han regalado un libro, titulado “El árbol. Una maravilla de la naturaleza“ de Jenny Linford. Los dos conocen perfectamente mi devoción por los libros y también por los árboles y la naturaleza en general. Una de las imágenes más repugnantes que pueden ver mis ojos es la de árboles ardiendo, como consecuencia de algunos de los incendios forestales que se desencadenan cada año. Del mismo modo, una pira de libros ardiendo rivalizaría en repugnancia con la anterior y las dos serían objeto de clara condena, de deseos inconfesables para los responsables de barbaridades semejantes.


Sé que por cada libro (al margen de los que ya se confeccionan con papel reciclado o material semejante) que deposito en mis manos, los árboles han pagado un costoso tributo: han dado la vida para que ese objeto sencillo y antiguo (uno de los inventos más geniales de la mente humana) vea la luz y, en muchas ocasiones, aporte algo de luz a quien tenga la suerte y el hábito de leerlo. Por eso, que un libro se llame como el ser que “le ha dado la vida físicamente”, no deja de ser curioso y debe inducirnos, una vez más, a reflexionar sobre el papel de los árboles en el planeta y la necesidad de admirarlos y preservarlos, y de impulsar un desarrollo sostenible con ellos. Árbol y libro comparten algo vital: los dos tienen hojas; para el árbol constituyen factorías que hacen posible la realización de la fotosíntesis, proporcionándole el alimento necesario; las del libro, también son generadoras de una peculiar fotosíntesis, pues lo que en ellas se ha escrito activa la mente y remueve los sentimientos de lectoras y lectores.

Dice el libro: “los árboles son los seres vivos más grandes y vetustos de la Tierra. Se trata de los miembros más complejos y prósperos del reino vegetal, y pueblan nuestro planeta desde hace 370 millones de años”.
El libro que ahora tengo abierto sobre mi mesa y que voy mirando y leyendo tiene unas medidas poco convencionales: 34 x 27 cm y un peso nada despreciable. Está lleno de fotografías de gran formato; fotografías realmente preciosas, cuidadas, escogidas, actuales que convierten la lectura de los generosos pies de foto y la contemplación de las mismas en un ejercicio muy reconstituyente; uno se llena, casi sin querer de esa belleza natural, sorprendente y llena de color que las imágenes transmiten.

Desde que aparecieron por vez primera en el planeta, los árboles han desempeñado un papel fundamental en la regulación del clima, ya que absorben el dióxido de carbono de la atmósfera… Durante siglos, el ser humano ha recurrido a ellos para satisfacer sus necesidades físicas de combustible, medicinas, alimento y madera para construir sus casas, muebles y herramientas…”
“El primer árbol del que se tiene noticia surgió hace más de 370 millones de años y se denominó Archaeopteris”. “Los árboles son capaces de crecer en muchos entornos, desde el árido e inclemente desierto hasta los anegados manglares, y sólo retroceden ante el frío glaciar de las regiones árticas y antárticas
”.


Hay “árboles-memoria”, como el ginkgo de Hiroshima, situado a sólo 1,1 Km de donde se produjo la explosión de la bomba atómica que arrasó la ciudad en 1945. Éste árbol brotó la primavera siguiente a la de la explosión y se convirtió en símbolo nacional de la esperanza. Hay “árboles-ancianos”, como el tejo de Fortingall, que se halla en Escocia. Es el árbol más viejo de toda Gran Bretaña. O como un pino de Bristlecone, en la Sierra Nevada de California, a quien los científicos le calculan más de 4.000 años. Hay “árboles-monumento”, como las secuoyas gigantes que poblaban California, pero que fueron taladas sin piedad en el siglo XIX y que pasan por ser los árboles más altos del planeta. Hay “árboles mágicos”, como el fresno. Según la mitología escandinava, el fresno es “el árbol del mundo”, que mantiene unido el universo y tiene propiedades curativas. Hay “árboles-despensa”, como el arce (cuya inconfundible hoja palmeada aparece en la bandera de Canadá), cuya savia dulce se emplea para la obtención de jarabe de arce tanto en Canadá como en el norte de los Estados Unidos. Hay “árboles-medicamento”, como el eucalipto (árbol emblemático de Australia), cuyas hojas contienen un aceite con propiedades antisépticas. Hay “árboles-aljibe”, como el baobab, en cuyo voluminoso tronco almacena agua en la estación lluviosa. El árbol conocido más viejo de África es un baobab que se encuentra en Sagole (Sudáfrica) y supera los 5.000 años de edad. Hay “árboles-libro”, como el haya. Se cree que los primeros manuscritos y runas se escribieron en finas tablillas de madera de haya, por eso se ha relacionado esa especie vegetal con el conocimiento y el aprendizaje…


Creo que un árbol es una obra de arte única. Algunos ejemplares, con el paso de los años, se han convertido en fantásticas esculturas vivientes, incorporando a su tronco, corteza y estructura, profundas heridas producidas por rayos, tormentas, incendios, sequías, vendavales, hachazos… que van dejando huellas imborrables. Tradicionalmente nos han proporcionado combustible, medicinas, alimento, materia prima de construcción para casas, muebles y herramientas, sombra para el descanso y espacio para la reunión… Su contribución a la vida animal ha sido decisiva: nidos, alimento, refugio, posadero de caza, escondite… Su belleza ha inspirado a poetas y artistas y su silueta ha sido venerada por todas las religiones. Los árboles son protagonistas de muchos de nuestros mitos y leyendas… Por todo ello, debemos mirarlos como seres vivos que deben seguir a nuestro lado y procurar su pervivencia para que puedan ser admirados, respetados y queridos por quienes todavía han de nacer.

Sigo dándole vueltas a las 191 páginas de este libro y disfrutando de sus textos curiosos y de sus extraordinarias fotografías.

CONTRASEÑA POÉTICA O LITERARIA

 “La tarde está tendida / a lo largo del río, / y un rubor de manzana / tiembla en los tejadillos” (Federico García Lorca)  

Desde el primer día de clase, del lejano septiembre, niñas y niños de 5º A aprenden diariamente lo que vine a llamar “contraseña poética”: una manera de familiarizarse con los versos, con los poemas, con las escritoras y escritores (poetas) que tienen la capacidad de cantar a la vida usando las más hermosas palabras.

Ya hay otros textos en este blog, anteriores a éste, que hablan del asunto, así que iremos al grano. Y el “grano” es que quería que los protagonistas de este ejercicio diario de homenaje a las buenas palabras, expresaran brevemente su parecer. He recogido, por tanto, la opinión de unos cuantos niños y niñas de la clase, salpicadas con algunos versos que nos han servido de contraseñas este trimestre:

  

Por allí, por allá, / a Castilla se va. / Por allá, por allí, / a mi verde país”. (Rafael Alberti). Dice Yanina: “Yo me la aprendo por la noche y me la repaso por la mañana. Es muy divertido aprender contraseñas y también aprendemos nombres de autores y autoras. Algunas de las contraseñas son alegres y otras son tristes”.

 

En ocasiones, una expresión escuchada en el aula o una ocurrencia, permite elaborar unas rimas que servirán de contraseña para el día siguiente: “Quiero ser un niño volador / y viajar volando desde Fraga a Nueva York. / Quiero ser una niña astronauta / y viajar volando desde Fraga hasta Jamaica” (M. Coronas). Dice Felipe: “La contraseña la aprendemos en casa y a mí me gusta mucho aprenderla y recitarla por la mañana. También hemos aprendido cosas bonitas y cariñosas y otras que te llenan el corazón”.

Echamos mano, con frecuencia de coplas populares que nos muestran una musicalidad y una sensibilidad especiales: “A los árboles altos / los lleva el viento / y a los enamorados / el pensamiento” o aquel otro fragmento que decía: “El rey que la estaba oyendo / a palacio la llevó; / arreglaron los papeles / y con ella se casó”. Ahora quien habla es Ainoa R.: “Yo, hasta ahora, no había leído poesía, pero me está empezando a gustar… Y así sé también más nombres de poetas de los que no había oído hablar: Concha Zardoya, Antonio García Teijeiro, Mª Elena Walsh… Me he dado cuenta que hay mucha gente que trabaja haciendo poesía. Hay veces que mi padre se aprende como yo la contraseña”.

  El reloj daba las siete / en la oscura tarde fría. / Los niños guardan sus gritos. / La plaza queda vacía” (Antonio G. Teijeiro).

Jessica cuenta que: “A mí esto de las contraseñas me gusta, porque puedes tener recuerdos para que digas, de mayor: mira qué hacía de pequeña con mi profesor… Encima nos escribe poesías graciosas, de rimas y de amor, de Gabriela Mistral, Mª Elena Walsh, etc. Yo me la estudio por la mañana, cuando me levanto”.

  También tienen cabida algunas greguerías de Ramón Gómez de la Serna; greguerías que acaban siendo dibujadas con mucha pericia por chicos y chicas: “Los ceros son los huevos de los que salieron las demás cifras” o “El ciervo es el hijo del rayo y del árbol”.

 Pablo, en cambio, tiene una opinión diferente: “Las contraseñas me las estudio por la mañana. La verdad es que no me gustan mucho. También podría vivir sin ellas. Alguna vez no me la aprendo porque me he dejado el cuadernillo en clase”. La opinión de Pablo es un reto interesante para intentar conseguir que acabe participando en el juego de una manera festiva y amable: “Había una vez una vaca / en la quebrada de Humahuaca. / Como era muy vieja, muy vieja, / estaba sorda de una oreja”. (Mª Elena Walsh) o “Entre un álamo y un pino / mi hamaca se balancea. / Hojitas de verde plata / bailan sobre mi cabeza”. (Ángela Figuera).

 Ainoa J. dice que: “La contraseña me la aprendo por la noche y por la mañana me la leo otra vez. A mí esta actividad me gusta mucho porque no la había hecho nunca y me siento a gusto aprendiéndola”. Por su parte, Alba se expresa de esta manera: “Yo creo que cada día aprendes con las contraseñas poéticas. Yo me las aprendo cuando almuerzo. Tener, además, las contraseñas guardadas en un cuaderno es un buen recuerdo”.

 “¡Cómo se queja el viento / cuando muere algún niño, / cuando muere algún sueño!” (Concha Zardoya). “Como un pájaro de fuego / la luna está / entre las ramas del enebro” (Luis Cernuda). Tristes o alegres, largas o cortas… En general tres o cuatro versos, que inician un poema, de autoría variable. “Yo me aprendo la poesía después de desayunar. Aprendemos palabras nuevas y me parece una buena idea. También aprendo autores poéticos que antes no conocía”, dice Julen. Por su parte, Marc piensa que con la contraseña “aumentamos nuestro vocabulario y aprendemos a estudiar con más frecuencia. Me la aprendo por la mañana, la voy recordando en mi mente y, cuando llego al colegio, la comento con los compañeros de clase”.

 Las hojas de los chopos se columpian / cuando las mueve el viento / y las noches de otoño van pintando / de amarillo su cuerpo” (Ana Mª Romero Yebra). “Duérmete, mi niño, / duérmete sonriendo, / que es la ronda de astros / quien te va meciendo” (Gabriela Mistral). Óscar B. no acaba de tener una opinión definitiva sobre el tema: “Las poesías que recitamos cada día me gustan, aunque tampoco se puede decir que me encantes; sólo me gustan un poco. Tampoco representan ningún esfuerzo grande, cuatro versos que me los aprendo en el coche… En otras palabras, las poesías que recitamos me gustan bastante”. Imane opina lo siguiente: “Este trimestre me han parecido muy bonitas las contraseñas: unas veces son raras y otras no; algunas son tristes y otras alegres. Además, si mi profesor me manda hacer una poesía, yo creo que la haría con las palabras que he aprendido”.

 

El gato con la alegría / se cayó desde el tejado; / se rompió cuatro costillas / y la puntita del rabo” (popular). “La señora hormiga / se va de paseo / a todo el que encuentra / su abrazo y su beso” (Joaquín Romero). Isabel dice que “Las poesías que Mariano nos pone para que recitemos por las mañana son muy chulas. Yo me las aprendo por la noche o por la mañana, depende de cómo me caiga el día”. Judit manifiesta que “este trimestre me he aprendido muchas poesías y todas me han gustado mucho. Yo me estudio las contraseñas por la noche, antes de ir a dormir”. Y cierra Marina esta ronda de opiniones, con un breve resumen de la actividad: “Llevamos un trimestre haciendo la contraseña poética que consiste en estudiarnos y aprendernos una estrofa de una poesía. Yo me la estudio por la mañana, después de almorzar. Me gusta mucho esta actividad porque es el primer año que la hacemos y también porque así aprendemos diferentes autores importante o no importantes, pero eso no importa”.

Pues eso, que en 2008 pensamos seguir insistiendo...   

LECTURA Y BIBLIOTECA


Aunque ha tardado en llegar lo suyo, hoy he recibido dos ejemplares del número 229 de la publicación “Revista de LITERATURA”, que edita Primeras Noticias. Era un número esperado por quienes hemos participado en su confección. A mí, me cupo el honor de coordinarlo y lo hice con la ilusión y el compromiso de reunir en el interior de una revista a 11 personas amigas para que ofrecieran algunas reflexiones sobre el tema general, que no era otro que “LECTURA Y BIBLIOTECA”.

Además, me ha gustado la ilustración de la portada, porque la mirada del niño me recuerda en parte otra mirada que sorprendí el pasado verano en uno de los conjuntos escultóricos del Parque Gustav Vigeland de Oslo. La imagen de la portada, según leo en la página 5 es de Brian Selznick e ilustra un libro de Hugo Cabret, titulado “La invención”. Bueno, en realidad, una más de las múltiples asociaciones mentales que vamos haciendo a lo largo de la vida…

Estoy contento (muy contento) porque, además, no he tenido que escribir un artículo extenso como han hecho mis amigas y amigos. En realidad, por una vez, yo era el que ponía las reglas (con el beneplácito de los colaboradores y el de la coordinadora de la revista, Eli Marco) y me limité a escribir una breve introducción al monográfico; una parte de la misma, se reproduce ya en portada: “La biblioteca escolar debería estar presente en todos los centros de enseñanza y ser un centro de recursos, el auténtico motor del colegio: desde donde se fomentase la lectura y la escritura, la educación documental y se dinamizase culturalmente el colegio y el entorno escolar”.

Mirando el SUMARIO, quiero descubriros los nombres y las aportaciones de estas amigas y de estos amigos tan generosos, señalando, además, su procedencia geográfica (provincia o comunidad autónoma):


- El aprendizaje de la lectura. Sebastián Gertrúdix Romero de Ávila (Lleida)
- ¿Y si no hay biblioteca escolar? Mª Carmen Cano Romero (Granada)
- Del aula a la biblioteca escolar: la lectura en el Segundo Ciclo de Primaria. Mercè Lloret Barrau y Mercè Arbonés Solsona (Huesca)
- La suave mano de la biblioteca: Poesía y otras magias de lectura. Mª Rosa Serdio González (Asturias)
- El cordón umbilical de los libros. Leticia Secall Mellén (Asturias)
- Lectura y escritura, cuando los dedos son de tinta. José Luis Polanco Alonso (Cantabria)
- El atlas de las palabras. Chus Juste Pala (Zaragoza)
- Escenario de lectura. Antonio Tejero Aparicio (Cáceres)
- Proyecto Documental Integrado sobre los Medios de Transporte, con alumnado de 4º de Primaria. Ejemplo de actividades para Alfabetizar en Información. Rosa Piquín Cancio. (Asturias)
- Principios y diseño curricular de la educación documental. Félix Benito Morales (Alicante)


Y quiero hacer constar también que todas y todos somos maestras y maestros que estamos trabajando directamente con el alumnado; somos gente de obra y tajo. Lo que se cuenta en este monográfico es fruto del trabajo y de la experiencia y también de la experimentación de técnicas, procesos, actividades, planteamientos, orientaciones con niñas y niños de diferentes niveles que asisten a la escuela pública, que es donde todos y todas estamos trabajando.
Así que, al final, la recepción algo tardía de la revista va a resultar un emocionado regalo (por lo que supone de aventura compartida y colectiva) en estas fechas previas a las vacaciones: tiempo muy apropiado para la lectura. A quienes leáis este blog, desearos buenos tiempos; que acabéis bien este año y que en el 2008 disfrutéis de la vida y de las buenas compañías.


P.D.: Y mientras redacto estas líneas, estoy disfrutando de lo lindo con la banda sonora de Serrat y Sabina en “Dos pájaros de un tiro”: dos CDs grabados en los conciertos que dieron en Madrid el pasado mes de octubre. Son el contrapunto que necesitaba contra tanto villancico peñazo (¿sabías que aún va una burra a Belén, con la que está cayendo por tierras de Palestina?)

EL 4º DE LA RONDA Y EL 109 DE EL GURRIÓN

 No es fácil, no, esto de escribir: sean textos o canciones. Los amigos de La Ronda, lo reconocen en la presentación del librito que recoge las letras de sus canciones. Y pasa que hay temporadas que uno anda más inspirado, más suelto en esto de hilvanar palabras, componer frases y dar forma a textos que tengan cuerpo (y cabeza y extremidades), pero también se pasan temporadas de sequía preocupante( con menos ganas, con menos motivación…) y en esas circunstancias cuesta hasta seleccionar los temas a tratar. Y esto es, precisamente, lo que me pasa a mí de un tiempo a esta parte… Bueno, hecha esta justificación, quería hablar brevemente de dos publicaciones sobrarbesas: por un lado la aparición del cuarto disco o CD de La Ronda de Boltaña y, por otro, del último vuelo de la revista El Gurrión, su vuelo número 109, porque yo creo que: 

Si eres de Sobrarbe,

con mucha razón,

has de escuchar a LA RONDA

y luego, leer EL GURRIÓN.

  ¡SALUD, PAÍS! Es el título de este “penúltimo” trabajo regalado por La Ronda a todos los que somos fieles seguidores de sus músicas y de sus textos. Y algo les habrá costado, pues ya en la primera canción, la que da el título al disco, se hacen eco de algún rumor persistente en los últimos tiempos y dicen: “Si escuchas que La Ronda “se finí” respóndeles que sí… ¡que tararí!” para terminar la pieza con un esperanzador “¡Lo que te rondaré morena!”…

A través de piezas instrumentales y letras íntimas y emotivas (con una buena dosis de humor, en muchos casos), homenajean a Teruel, pero también a ellos mismos, (rondadores y no tunos) y a las gentes, a los paisajes de la comarca de Sobrarbe y de las tierras de Aragón.

“¡Teruel!”, “El último tango en Sercué”, “La trilla amarga”, “El árbol de las tempestades”, “Pensando en ti”, “Del tiempo y sus mudanzas”, “Avispas en el cierzo”, “Aragón, agua y futuro… imperfecto”, “En tu nombre”… son algunos de los títulos de las canciones que, a medida que las escuchas una y otra vez, las empiezas a tararear y acabas por aprenderlas de memoria. Como muestra, este hermoso poema, hecho canción y firmado por Manuel Domínguez, con el título “La trilla amarga”:

  Quedarse es morir,/ sembrar en la nada. / Marcharse, volar; / ser paja aventada. / La vida es un trillo / que me parte el alma: / marchar es morir; / quedarse, ser nada. / ¡Ay qué triste trilla / la última en Solana! / Se me lleva el viento: / ¡adiós, adiós, casa! / ¡Ay qué triste vida! / ¡Ay, la trilla amarga! / Creía ser trigo… / Y sólo soy paja. 

La Ronda, tras seis años de incubación, nos deja un nuevo porrón lleno de canciones; suma argumentos a su ya dilatada andadura y nos ayuda a pasar el invierno con más esperanza. Entonamos, por tanto, un ¡Kikirikí!, de alegría; les felicitamos y les deseamos también mucha salud para seguir en la brecha. Cuando se disipe el fantasma de la Expo, seguro que surgirán otros fantasmas y hará falta que la potente voz de los rondadores se esparza en el viento:

  “De Fontibre hasta el Delta, aunque a alguien le duela, solo hay una verdad: Que la tierra es de sus hijos, el agua, de todos, y los ríos… ¡son del mar!”

  

También ha visto la luz el número 109 de la revista El Gurrión. Cada trimestre, desde 1980, el pajarico en cuestión se hincha de palabras y se pega un vuelo rasante por la comarca, acercando a las gentes de Sobrarbe (y también a quienes están suscritos en otras tierras) algunos latidos de la comarca. En este número (de 48 páginas) podemos darnos un paseo paisajístico por Viadós; conocer algunos detalles de los Torres de Lamata; sudar un poco cortando troncos; leer los recuerdos de un niño francés que anduvo por Labuerda en 1922; animarnos a leer algunos libros recomendados; saber algo de la historia de la carrera de la Cuchara de L´Aínsa; descender alegremente por el Ara; echar un vistazo a la colección de fotos de las pasadas fiestas de Labuerda; leer los detalles de una curiosa asociación entre elefantes y gurriones; disfrutar con los datos históricos de los incunables aragoneses; conversar con una escultora o con una alcaldesa… y muchas otras cosas relacionadas con el presente o el pasado de la comarca. Y todo ello, contado y escrito por una treintena de colaboradores y colaboradoras que, número a número, comprometen parte de su tiempo para poder confeccionar una revista con entidad y regalar a quienes quieren adquirirla, por compra o suscripción, unas páginas memorables. 

En definitiva, dos buenas noticias para la comarca:

  LA RONDA enreda en el viento

palabras de lucha y de amor;

EL GURRIÓN las encuaderna

y las ofrece al lector.

Y, ahora, quien pueda, que abra un ejemplar de El Gurrión, mientras escucha de fondo las canciones de La Ronda... Y luego que escriba un comentario a este texto (si le apetece).