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HOY NOS HEMOS DESPEDIDO DE NUESTRA COMPAÑERA LUPE


Hace unos días, Lupe, una niña de la clase (de origen mexicano) nos dijo que se marchaba con su familia a vivir a otra localidad. Lupe (5º A) y su hermano Raúl (4º A) llegaron a Fraga a comienzos del pasado curso y ahora vuelven al lugar del que vinieron, Pineda de Mar en la provincia de Barcelona. Hoy, Lupe ha repartido unos regalitos a sus compañeras y compañeros; le hemos dado también unas fotos ampliadas de toda la clase para que tenga un recuerdo y le hemos escrito algunas cosas bonitas para que no se olvide de este grupo de amigas y amigos. Le dedicamos este texto del blog para que pueda leerlo cuando le apetezca desde donde se encuentre y para que la marcha le resulte más llevadera.

- Has sido muy buena amiga. Espero que te vaya bien por Pineda. No quiero que me olvides. Lo que más me ha gustado de ti es que siempre en el recreo querías estar conmigo. (Roberta)


- Lupe, me ha gustado conocerte. Eras muy buena porque me dejabas escribir las contraseñas. Que tengas un buen viaje. (Younes)


- Lupe, pásatelo bien en Pineda. No te olvides de nosotros; puedes visitar el blog de Mariano cuando tú quieras y escribir en él para comunicarnos. Eres muy divertida y me lo he pasado bien jugando contigo en los patios. (Iván)


- Te encontraré a faltar mucho. Sobre todo tus masajes que, gracias a ti, he aprendido a hacer. Espero que me recuerdes mucho y que vuelvas pronto. (Guillem)


- Aunque te vayas, yo siempre te tendré en mis recuerdos. Te digo que me gustan mucho tus dedos, aunque tú digas que no te gustan. Espero que te vaya muy bien por Pineda. Un besazo muy grande. (Silvia)


- No quiero que te vayas porque tengo mucha amistad contigo. Nunca me olvidaré de tus ojos color marrón y de cuando jugábamos las dos. Deseo que vuelvas a Fraga. (Maika)


- Quiero que sepas que estos dos años me lo he pasado muy bien contigo. Yo siempre te llevaré en mi corazón para no olvidarme de ti, como la mejor amiga que has sido. Mi deseo es que te vuelva a ver. Lupe, me gusta mucho tu piel, me gustan mucho tus ojos, pero me gustabas más con el pelo largo. (Yaiza)


- Has sido muy buena amiga para mí. Espero que estés muy bien en Pineda y que tengas tantas amigas como en Fraga. Te prometo que cuando vengas a Fraga en verano te iré a ver. Gracias por habernos regalado un lápiz y una nota de despedida. Un fuerte abrazo. (Elena)


- Me ha gustado mucho que hayas estado en nuestra clase. Yo ya te he conocido bastante y me has caído muy bien. Me gusta tu físico. Como antes tenías el pelo muy largo y te lo has cortado, ahora te queda mejor. Creo que nos veremos en verano; hasta entonces, te echaré de menos. Siento que te vayas. (Kamile)


- Lupe, me ha gustado mucho en ti el corte de pelo y ojalá que no te fueras. Me gustó mucho también el teatro que hicimos en la biblioteca. Dale muchos recuerdos a Raúl. (Pascual)

- Deseo que seas feliz en tu colegio nuevo y que tengas muchos amigos y amigas. En este año y medio hemos pasado momentos buenos y momentos malos, pero te echaré de menos. Espero que algún día nos vengas a ver. Cuando te conocí me pareciste un poco extraña, pero con el tiempo me caíste muy bien. (Tiffany)

- Lupe, te vamos a echar todos de menos. Me ha gustado mucho lo que me has regalado. Muchos recuerdos de mi parte. (Inés)

- Este año y medio que has estado con nosotros me ha gustado mucho y espero que vuelvas pronto. (Noelia)


- Lupe, nunca olvidaré esos buenos momentos cuando éramos amigas, pero tampoco algunos malos momentos. Pero lo que importa es que lo hayas pasado bien este año y medio. No te olvides de escribir, así todos te recordaremos. Deseo que tengas muchos amigos nuevos, que en el colegio te vaya bien y que sigas siendo tú, Lupe. (Andrea)


- Me ha gustado ser tu amigo. Entre los dos nos hemos reído y jugado. Sé que, a lo mejor nos volveremos a ver. No sé si lo deseas tú, pero yo sí.
Tú eres como una rosa clara y resplandeciente.
Tos ojos son como dos estrellas brillando como el sol.
Tu pelo es suave como la piel de un bebé
. (Santiago)

- Me ha gustado mucho conocerte y, aunque nos hemos enfadado algunas veces, me ha gustado ser tu amigo. Quiero que te lo pases muy bien por Pineda y que seas muy feliz. (Jesús)


- Me ha gustado mucho estar contigo todos los días de colegio. Me gustaría que no te fueras a Pineda, que te quedaras aquí en Fraga y en este colegio. (Sergio)


- Tú has sido muy amiga mía y me da pena que tengas que marcharte. Que sepas que yo me he sentido muy bien contigo y cuando me he enfadado con alguien, tú me has apoyado. Yo no quiero que te marches, pero si tiene que ser así, pues vale. Sólo que sepas que yo he estado muy bien a tu lado y que espero que para el verano vuelvas por aquí unos días. Que tengas mucha salud y que te cuides. Muchos besos y adiós, guapa. (Paula)

UNAS PALABRAS PARA LOS ABUELOS Y PARA LAS ABUELAS

En 2005 se celebraba el “año de la física” y  se ha homenajeado a Albert Einstein, un auténtico genio de la ciencia. Einstein, además de un científico extraordinario fue también un abuelo que jugaba con sus nietos. Leímos lo que recordaba su nieta Evelyn Einstein de su abuelo y propusimos escribir lo que “habitaba” en nosotros y nosotras de nuestros abuelos y abuelas: algún recuerdo emocionado, algunos ratos compartidos, una caricia, una historia contada y escuchada… Con todo lo que hemos escrito, hemos hecho un libro colectivo: “Querida abuela, querido abuelo”  que hemos editado con los testimonios de todos los niños y niñas de 5º de Primaria,  que es un homenaje a todos ellos; un reconocimiento a toda su vida, a la experiencia acumulada y a su recuerdo. A continuación, publicamos una selección de fragmentos:


 
- Conocí a mi abuela por teléfono. Me dijo que tenía muchas ganas de conocerme y desde ese momento empecé a imaginarme cómo sería. Se me olvidaba deciros que yo estaba en México y ella en España. Me la imaginé bajita, gordita y con gafas. Cuando la conocí era como me la había imaginado. Tiene una cara redondita y unos mofletes muy blanditos. Lo que no pude imaginar fue la dulzura de sus besos y el amor de sus abrazos...
Lupe Pascual


-  Un día que me fui a Marruecos fui a ver a mi abuela. A mi abuela le ayudaba; me mandaba a  buscar agua al pozo. Tengo muchas fotos con mi abuela. Cuando me fui de Marruecos tenía ganas de llorar... 
Younes Aoulad


- Me acuerdo que, cuando era pequeña, mi abuela y mi abuelo me sentaban en las rodillas y me contaban historias de su infancia.
También recuerdo que mi abuela me hacía ayudarla en la cocina y me hacía apagar las cerillas. Un día mi abuela me contó que cuando ella era pequeña había muchas guerras, que no tenía tantos juguetes y que la tele se veía en blanco y negro...
Elena Escandil

- Yo vivo en una casa que tiene dos pisos: arriba vivo yo con mi familia y abajo viven mis abuelos paternos. Hace cuatro años se murió mi abuelo Matías y ahora sólo me queda mi abuela María.
Algunas veces comemos todos juntos: mis tíos, mis primos y todos nosotros. Cuando mi madre no está, yo me quedo con mi abuela María...
Jesús Ainoza

 
- Yo conocí a mi abuelo a los seis años. Nos contaba cosas de cuando estuvo en la mili. Me enseñó los tractores que había en el garaje y me dejó montar en un tractor. Dábamos de comer a la tortuga que estaba en nuestro jardín y podábamos los árboles con la ayuda de mi padre. Mi abuelo se llamaba Joaquín...                                                                                                                                                  Iván Iván Remón
 
- Me acuerdo de mi abuelo al que le ayudaba a hacer la faena y por las noches me leía un cuento o nos paseábamos. Con mi abuela le ayudaba a hacer la faena de casa, de compras, me llevaba a las ferietas.
Pascual Doya
  
- Mi abuela y yo compartimos mucho las cosas. Ella me quiere mucho a mí y a mi hermano Salvador. Siempre me lee cuentos,  por ejemplo “Ricitos de oro”, que me gusta mucho a mí y a mi hermano. Un día me contó que yo era muy buenecita y comía mucho, cuando era pequeña...
Maika Arévalo
  
- Margarita es el nombre de mi abuela. Es una mujer delgada, bonita pero muy  fuerte. Tiene el pelo blanco; los ojos son de color marrón; la cara la tiene de color rojo (colorada) y tiene también mucha salud...
Roberta Bianca Mihalut
 
- Ahora, como mis abuelos viven en el Reino Unido y yo en España, no nos vemos en mucho tiempo. Y cuando fui a Londres el pasado 21 de septiembre, se alegraron mucho de verme. Mis abuelos me quieren mucho y yo a ellos también...
Kamile Valenciaute

- Mi abuela se llama María y ahora ya no vive conmigo. Yo recuerdo que por las noches, cuando era más pequeño, siempre me contaba un cuento. También, a veces, historias de terror o fantasía. Pero siempre me decía que durmiese con los angelitos y eso me gustaba mucho...
Santiago Velandia
 
 - Mis dos abuelos maternos se llaman Antonio y Pilar. Desde que nací, a mi abuelo lo llaman Toño y a mi abuela Pilar. Nunca les llamo yayos ya que ellos no quieren que les llame así, porque los hago parecer más viejos...
Paula Serveto
  
- No pude conocer a ninguno de mis abuelos, pero sí a mis dos abuelas. La “yaya” de Escanilla (el pueblo de nacimiento de mi madre) se llamaba Rosario y la de Labuerda, la que vivía en casa con mis padres y mis hermanos, se llamaba Petra. Ya hace años que murieron las dos, pero las recuerdo con frecuencia (dicen que las personas seguimos vivas, aunque hayamos muerto, mientras haya quien nos recuerde de vez en cuando y hable de nosotros)...
Mariano Coronas Cabrero
  
- Mis abuelos por parte de mi padre, se llaman Antonio y Andresa. Mi abuela Andresa murió hace unos años y lo que recuerdo de ella es que siempre me compraba cosas y siempre me hacía enfadar un poco. Mi abuelo Antonio me cuidaba cuando era pequeña porque mis padres iban a trabajar; jugábamos mucho en mi cuarto y en el garaje...
Noelia Ibarz
 
 - Con mi bisabuelo Manuel me llevaba muy bien porque me contaba muchas poesías y muchos refranes. Como yo sólo tenía seis años, me cogía en su falda y me contaba muchas cosas. Me acuerdo de dos de sus refranes: “Año de nieves, año de bienes” y “No por mucho madrugar, amanece más temprano”...
Yaiza González
  
- Mi abuelo tiene 63 años. Cuando nací, mi abuelo se puso muy contento y decía que yo era muy guapa. Mi abuelo siempre me contaba cuentos y me hacía muchos mimos. Siempre me cuidaba, me llevaba de paseo, etc. porque mis padres trabajaban...
Tiffany Cañas
 
- El padre de mi madre se llama Joaquín. Es delgado, lleva gafas y tiene 72 años. La madre de mi madre se llama Quima, es delgada, lleva gafas y tiene 60 años. El padre de mi padre se llama Salvador; tiene la tripa gorda y 73 años. La madre de mi padre se llama Ofelia; está recia, lleva gafas y tiene 70 años...                                                                                                                                                  Sergio Baúles
 
 - Mi abuela se llama Antonia. Tiene 76 años y es viuda. Ella y yo somos muy amigas, aparte de ser familia. Me enseña a comportarme bien y a depender de mí misma. También me enseñó a hacer tortillas y salchichas de frankfourt...                                                                                                                                                    Silvia Plaza
 
- Mi abuela Asunción siempre tenía preparada una caja de galletas y cuando íbamos a Lleida me la daba.
Mi abuelo Pepe me ponía caramelos dentro de una gallina de mimbre que tenía en el comedor. Cuando llegaba a su casa, lo primero que hacía yo era mirar la gallina...
Guillem A. Sanmartín
 
- Recuerdo que cuando me iba a dormir, mi abuela me leía un cuento y me daba esos abrazos tan fuertes de cariño.
Recuerdo cuando dábamos largos paseos por la playa de Samil, comiendo helado, mientras veíamos los puestos de ropa que había...
Andrea Sayar
  
- Mi abuelo Miguel es muy bueno; siempre me da caramelos. Casi nunca se enfada conmigo, aunque me porte mal con él, pero siempre le pido perdón.Desde que yo era pequeño, siempre ha jugado conmigo. Nos hizo columpios en su garaje: una rueda, un balancín, un patinete… y hasta un andador para ponerme dentro cuando no sabía andar.
 Álex Cabrera
 
 
 
 
 

FORMULILLAS PARA ELEGIR

Esta vez el texto es también algo especial. Es una propuesta de recoger folklore oral intercultural. Hemos empezado con las "formulillas para elegir", tal como se explica a continuación:

  Dentro de los elementos de tradición oral del folclore infantil, llaman la atención las “formulillas para elegir”: esa especie de retahílas (en ocasiones casi exclusivamente onomatopéyicas) que se utilizan para saber quién hará de “madre” en un juego o a quien le va a tocar “pagarla” en primer lugar o que se utilizan para formar equipos, entre otras finalidades. Leímos un día algunas de las recogidas en un libro de Carmen Bravo Villasante y pensamos en recoger algunas en nuestras casas. Como somos una clase multilingüe y plurinacional, abrimos un poco el abanico y recogimos  “formulillas” en castellano, catalán, gallego, lituano, rumano... Bueno, ahí va una selección de las mismas, a la vez que pedimos disculpas por algunas posibles irregularidades ortográficas:
 
En castellano:
-         En la huerta de Andrés, sólo cuentan hasta tres.
-         En el arca de Noé, caben todos, caben todos. En el arca de Noé, caben todos menos usted.
-         Una señora gorda se fue a bañar, se quitó la ropa, ¿dónde fue a parar?
-         Pito, pito, gorgorito, saca la mano de veinticinco. ¿En qué lugar?, en Portugal; ¿en qué calleja?, la moraleja. Esconde la mano que viene la vieja.
-         Ene, dele, tele, cetele, quene quenete, estebe le reine en se sellete, vene Gel, epegue el cendel. Cendel, cendelén, cuente les veente que les veente sen.
-         En la casa de Pinocho todos cuentan hasta ocho: pin 1, pin 2, pin 3, pin 4, pin 5, pin 6, pin 7, pin 8, pinochito serás tú para siempre.
-         De Tin marin donpingue, cucara maca, que yo no fui, fue Tete pegale, pegale, que menito fue.
 
En lituano:
-         Eniki beniki sykala sa. Eniki beniki ba.
-         Adas badas,sypso, vypso, kunkul, munkul, bukst
-         Eni, beni, diki, daki, urbi, smurbi, smiki, smaki, aus, baus, bus, medaus, stora boba, kiaule pjaus.
 
En catalán:
-         Uni, doli, teli, catoli, quili, quiló, compta-les bé, que les dotze són.
-         Un, dos, tres i quatre, después de segar ve el batre.
-         Ametlleta, torradeta, cosco de nou, vint –i-nou, trenta.
-         Una agüella, saguella, maguilla, llanuda, llanada del cap y cornada. Tenie un corderet saguet, maguet, llanut, llanat del cap y cornat. Si no fos la aguella, saguella, maguella, llanuda, llanada del cap y cordada no serie el corderet saguet, maguet, llanut, llanat, del cap y cordat.
 
En gallego:
-         Pa bis, pa bos. A filla do rey casada con bos. Bosta pa bos, escollec en bos.
 
En rumano:
-         Tarzan se baten jungla, cu tigri si cu lei, sa o apere pe cita si pe copii ei cita, cita, zapacita sa jucat cu dinamita dinamita a luat foc iesi a fara tu din joc.
-         Un, doi, trei, fuga dupa ei. Un, doi, trei, patru, am plecat cu cautatu cine un e gata il iau cu lopata.
-         An tan, diri, dam; Mos cracium es Sandocan. Si canta la pian, bam, bam, bu iesi a fara tu.

PODEMOS LEER

No es la primera vez que juego, con los chicos y chicas de la clase, partiendo de este comienzo sugerente. Hoy lo hemos hecho con los de quinto (que empiezan a cogerle ya el gustillo al humor, a la poesía, al blog... Hemos estado pensado en el ABCDario y en continuar el inicio de frase del principio, teniendo en cuanta dos cuestiones: - ¿Dónde leemos? - ¿Qué leemos? Las respuestas son para todos los gustos, pero esto es lo que dicen los de quinto A; niños y niña de diez años de corta edad. En total, veintisiete propuestas para los perezosos, para los que nunca encuentran momento o no saben qué leer... Todo, con sentido del humor, como debe ser. PODEMOS LEER... bajo la copa de un Árbol – un libro sobre los prismáticos de Bush – yendo en tren a Córdoba – Debajo de tu balcón – Estudiando en el colegio – Fregando platos – en un campo de Girasoles – comiendo un Helado – Inventando cuentos – tumbados en el Jardín – pelando un Kiwi – un Libro de terciopelo – con Mamá – observando la Naturaleza – delante de un Ñu – en casa de Óscar – comiendo Pasas – mordiendo el bocata de Queso – jugando con Raquel – Sentadas en una silla – Tarareando una canción – comiendo las Uvas – Veraneando en Honolulu – en el avión hacia Washington – para olvidarme de mi eX – con mi compañera Yaiza – viajando en autocar a Zamora.

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 P. D.- Copio, seguidamente, las últimas contraseñas poéticas aprendidas. Las dos primeras son de un poeta aragonés llamado Ildefonso Manuel Gil:

- “¡Ay que suplicio de sed, tener el agua tan cerca y no poderla beber!”

- “Afirmación de vida: quizás lo que se calle vale tanto como lo que se diga”

La que les he propuesto para el lunes día 16 es una especie de alineación de poetas, un equipo de once virtuosos y virtuosas de la palabra y del verso:

Pablo NERUDA

Antonio MACHADO – Rafael ALBERTI – Federico G. LORCA

Gloria FUERTES – Vicente ALEIXANDRE – Mª Elena WALLS – Juan Ramón JIMÉNEZ

Miguel HERNÁNDEZ – Rosalía DE CASTRO – Gustavo Adolfo BÉCQUER

A ver si vamos aprendiendo nombres de poetas, como se aprenden con facilidad, nombres de deportistas o de cantantes...

Harold Bloom, la lectura y la poesía

Leyendo el libro “Cómo leer y por qué” del profesor e humanidades estadounidense Harold Bloom, recojo algunas de sus opiniones sobre la lectura y sobre la poesía. Estos son algunos apuntes sobre sus ideas.

 

“Importa, para que los individuos tengan la capacidad de juzgar y opinar por sí mismos, que lean por su cuenta”.
“Sólo se puede leer para iluminarse a uno mismo: no es posible encender la vela que ilumine a nadie más”.

 

“Una de las mejores formas de leer poesía es hacerlo en voz alta. Es preciso leer toda gran poesía en voz alta, sea a solas o en compañía. Con frecuencia la poesía intenta domesticar al lector para llevarlo a un mundo donde todo lo que mira tiene un aura trascendental. Siempre que sea posible hay que aprenderse los poemas de memoria. Antaño recurso central de la buena enseñanza, con el tiempo la memorización degeneró en repetición de loro y por eso, erróneamente, fue abandonada. A sucesivas lecturas lo más atentas posible de un poema breve que realmente nos ha encontrado debería seguir el recitado en voz baja; entonces habremos hecho nuestro el poema. (Hace años, cuando era un profesor más joven y bastante más paciente que ahora, persuadí a mi clase de poesía victoriana de Yale para que memorizáramos juntos el soberbio monólogo dramático de Tennyson titulado “Ulises”, un poema que se brinda a ser memorizado y a las iluminaciones críticas que la posesión por la memoria puede suscitar).
Hago de nuevo hincapié en los goces de la memorización, inmensa ayuda para la lectura de la poesía. Confiado al recuerdo, el poema nos posee y así podemos leerlo con más atención, que es lo que exige la gran poesía para dar sus recompensas. Conozco a muchas personas que andan por la vida recitándose poemas con la convicción de que poseer un poema y ser poseías por él las ayuda a vivir.

 

Sólo en muy contadas ocasiones –momentos raros como el del enamoramiento- la poesía nos ayuda a alcanzar la comunión con los demás; pensar lo contrario es bello idealismo. La marca más frecuente de nuestra condición es la soledad. ¿Cómo poblaremos esa soledad, entonces? La poesía puede ayudarnos a hablar más plena y claramente con nosotros mismos y a oír, como de pasada, esa conversación. Leemos para encontrarnos, y en ese proceso a veces descubrimos que somos más profundos y más extraños de lo que creíamos.

 

La mejor poesía ejerce sobre nosotros una especie de violencia que la prosa de ficción rara vez intenta conseguir o consigue. Para los románticos, la tarea propia de la poesía estribaba en esto: despertarnos del sueño de muerte con un sobresalto para impulsarnos a un sentido más abundante de la vida. No hay motivo mejor para leer y releer los mejores poemas.

 

Bloom nombra a sus poetas preferidos: A.E. Housman, William Blake, Walter Savage Landor, Alfred Lord Tennyson, Robert Browning, Walt Whitman, Emily Dickinson, Emily Brontë, William Shakespeare, John Milton, William Wordsworth, Samuel Taylor Coleridge,  John Yeats, Shelley… (“Cómo leer y por qué” – Harold Bloom. Barcelona: Anagrama, 2002).

 

Me ha parecido que podía estar bien hablar de poesía en el primer texto del año. Esta vez lo hago con palabras prestadas.

ÚLTIMO DÍA DE CLASE DE 2005

Ayer, 23 de diciembre de 2005, en sesión de mañana, acudimos a clase por última vez en este 2005. Personalmente no entiendo qué objetivo o qué exigencia de calendario movió a los responsables educativos a declarar lectiva esa mañana. Hace tiempo que no entiendo casi nada de lo que hacen.
  Recibí a los chicos en la puerta para escuchar de cada uno de ellos la contraseña poética del día:

“Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales”.
(Antonio Machado)

La mayoría, como viene ocurriendo todos los días, la sabía de memoria, pero hubo alguno que tuvo que sacar los apuntes y repasarla en el pasillo… Dos minutos después ya la recordaba.
Copié rápidamente en la pizarra la siguiente:

“Yo conocí, siendo niño,
la alegría de dar vueltas
sobre un corcel colorado,
en una noche de fiesta”.

Terminamos el año con Antonio Machado y lo empezaremos con el mismo poeta.
A continuación llegó el turno de la noticia. Las niñas que esta semana se han encargado de mirar las portadas de los periódicos digitales eligieron la relacionada con los 17 millones de desplazamientos previstos para estas fiestas. La noticia nos dio pie para hacer una rápida ronda y ver quienes iban a pasar algunos de estos días fuera de Fraga.
Seguidamente, nos ocupamos, me ocupé de la lectura en voz alta. Elegí para esa mañana una despedida multilingüe. Hace pocos días, Sara, una amiga de Madrid me mandó un ejemplar del libro “Trovalenguas. Eletrobak. Troballengües. Trobalinguas”, editado por los Amigos del Libro Infantil y Juvenil. Contiene poemas de Miquel Desclot, Antonio García Teijeiro, Juan Kruz Igerabide y Ana Mª Romero Yebra. Se han seleccionado cinco poemas de cada autor y se publican en las cuatro principales lenguas peninsulares todos ellos. De tal manera que leí “Choiva no río” de Teijeiro, titulado también: “lluvia en el río”, “Euria ibaian” o “Pluja en el riu” y luego algunos más. Les resulta impresionante escuchar el euskera sin entender ni una palabra…
Posteriormente organizamos la “Ronda de lecturas” para las vacaciones. Se pusieron de acuerdo para ir pasándose el libro, por proximidad de vivienda.
Luego bajamos a la biblioteca, ¡por fin! (aún no está del todo restaurada). Les presenté una amplia relación de libros, de prosa y de poesía, que podían llevarse para estar vacaciones; atendí sus preguntas y cada cual seleccionó uno o dos títulos para llevar; apuntamos los nombres y nos conjuramos para cumplir con esos buenos propósitos. Nos emplazamos para el día 9 de enero; ese día repartiremos los Diarios de Lectura y escribiremos brevemente sobre cada libro leído. Ya veremos a quien le acompaña la voluntad hasta esas frías fechas del próximo mes de enero.
  Nos tomamos unos refrescos y unas galletas y nos deseamos un buen final de año y un 2006 amable y saludable.
Y para terminar este texto, recuerdo que hace unos días escribimos unas rimas colectivas, hablando de pájaros, que quiero dejar en esta página, como último ejercicio rimado de este moribundo 2005:

En casa tengo un jilguero
que lleva zapatos de cuero.
Ahí veo una golondrina
vestida como mi prima.
Ayer vi volar a un canario
que se dio contra el armario.
Mira qué bonito gorrión
picoteando el jamón.
Enrique tiene un periquito
que ayer se rompió medio pico.
Y con estas aves ejemplares
llegamos a las navidades.

 

UNA SEMANA DE COMIENZOS

Durante la semana del 12 al 16 de diciembre hemos puesto en funcionamiento en clase, tres pequeñas iniciativas (tres microproyectos), que quería comentar:

 

1.- EL CUADERNO DE NOTICIAS. Se trata de una herramienta personal donde vamos recogiendo resúmenes diarios de la noticia comentada. Una pareja de niños y niñas acude al aula unos minutos antes de comenzar la clase por la mañana, encienden el ordenador y consultan un par de portadas de ediciones digitales de periódicos diarios. Seleccionan una noticia y la leen para enterarse de qué va. Una vez estamos todos en el aula, comentan la noticia elegida y se abre un pequeño debate o turno de aportaciones. Cuando se agota el asunto, copian un breve resumen de la misma dictado por el maestro. El Cuaderno de noticias es un archivo escrito de todo lo que vamos comentando cuando nos asomamos al mundo cada mañana por la ventana de internet.

 

2.- CONTRASEÑA POÉTICA. Esta semana hemos empezado a jugar con la poesía y con los poetas de otra manera no experimentada hasta la fecha. Escribo en la pizarra, en un momento del día, un par de versos, firmados por su autor. Las niñas y los niños de la clase los copian en su cuaderno de lenguaje y deben memorizarlos. Al día siguiente por la mañana, me pongo en la puerta y voy escuchando la contraseña memorizada. Quien no se la sabe, debe permanecer en el pasillo revisando su cuaderno de lenguaje, hasta que la aprenda (en realidad todos se la saben cada día). Dicen que les ha resultado divertido y todos y todas se afanan en copiarla y en aprenderla. Versos de Neruda, de Machado, de Miguel Hernández, de Gloria Fuertes, de Lorca, de Alberti, de Juan Ramón Jiménez… Una greguería de Ramón Gómez de la Serna… ¡Hay tanto donde elegir! Esta semana hemos empezado con versos del poema “Libro de las preguntas” de Neruda:

 

“¿Las lágrimas que no se lloran
esperan en pequeños lagos?”, fue la primera

 

Y seguimos con…

 

- “¿Cómo saben las estaciones
que deben cambiar de camisa?”

 

- “¿Qué distancia en metros redondos
hay entre el sol y Las naranjas?”

 

La semana próxima nos espera Machado:

 

- “Dijo el caracol:
Esto sí que es prisa, voy como una exhalación” (…)

 

3.- RONDA DE LECTURAS. Juego, para esta actividad, con una caja-libro, reutilizando la que regalaba alguna editorial con motivo de alguna conmemoración interna. Dentro coloco un libro de lectura que pueda leerse sin dificultad en un rato por la tarde, en casa; un texto breve –escrito por mí- relacionado con el libro y animando a leerlo y un cuadernillo pequeño para que, una vez finalizada la lectura, se pueda escribir alguna sensación personal, algún apunte inteligente relacionado con el libro que acabamos de terminar.
  Una vez está todo dentro, cierro la “caja-sorpresa” y la coloco en una bolsa. Cada día se la lleva a su casa una niña o un niño de la clase de manera voluntaria. Cuando ha dado la vuelta completa, cuando se ha terminado la “ronda” y la mayoría de la clase o toda ella ha leído el libro, estamos en condiciones de realizar una puesta en común sobre la lectura; una especie de forum sobre el libro… Este año hemos empezado con dos libritos que editamos desde el Seminario de Biblioteca y Literatura Infantil del colegio Miguel Servet de Fraga hace algunos años: UNA BOLITA DE ALGODÓN y EL PATIO DE MI CASA. Recogen elementos de folklore oral que estos niños y niñas de 5º no habían leído porque datan de cuando ellos aún no venían al cole. La cosa surgió así porque cayó en mis manos un libro de Carmen Bravo Villasante y les leí algunas retahílas, formulillas, canciones, trabalenguas, etc. A la vez que vaya “rondando” la experiencia iremos escribiendo, esta vez, “formulillas para elegir” y las traeremos a clase para jugarlas y conservarlas.

 

  Y así, con estas iniciativas, voy tratando de sorprender y encandilar a los chicos y chicas para convertir  el aula en un espacio afable, creativo, lector y poético… Otra cosa es que logremos algunos avances…

TRES ASUNTOS QUE QUERÍA COMENTAR

Hoy quiero referirme brevemente a tres cuestiones o pequeños acontecimientos que quiero ver reflejados en este blog, aunque se produjeron hace ya unas fechas.

1.- Durante los días 19 y 20 de noviembre celebramos en Labuerda las Jornadas internas de Aula Libre. Normalmente las venimos celebrando en los meses de septiembre o de octubre, pero este año nos encontramos con el otoño avanzado en la comarca de Sobrarbe. Aprovechamos esa reunión de fin de semana para pasar revista a lo que ha sido el año anterior y para planificar el siguiente. En esta ocasión, hicimos una valoración de las celebraciones del 30 aniversario del MRP y constatamos que, entre los actos de Zaragoza del pasado mayo y los de Huesca del mes de octubre, participamos un amplio número de personas en la organización y desarrollo de las mismas; agradecimos el reconocimiento institucional recibido (sin precedentes) y el tratamiento que de los actos hizo la prensa. Hablamos de la LOE y del futuro de nuestras publicaciones y se presentaron algunos materiales de trabajo. El resto del tiempo lo empleamos en comer a dos carrillos, pasear por el monte y por el pueblo y charlar sin parar.

2.- Los días 24, 25 y 26 de noviembre los pasé en Madrid, asistiendo al XI Simposio de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez sobre lectura y clásicos. Estuve alojado en el Hotel de las Letras. La noche de mi llegada (el día 23) cuando terminé de cenar pude acercarme hasta una mesa próxima a saludar brevemente a mi admirada Rosa Montero. Le recordé mis comunicaciones escritas con ella (hace ya un tiempo) y confesó recordarlas. El Simposio se articula como una reunión cerrada de “expertos” en un tema que asisten a unas charlas y que debaten posteriormente distintos puntos de vista. Bueno, en ese régimen estuvimos dos días y medio. Impartió la conferencia inaugural, el catedrático Francisco Jarauta (hermano de mi compañero de curso y habitación en el internado, Fernando Jarauta de Piedratajada, quien estudió medicina y murió fatalmente a los 38 años de edad). Todo eso me contó Francisco mientras subíamos desde la Casa de América al hotel Suecia a comer. Francisco dio una conferencia de mucho interés; también fue muy interesante lo que contó después, en el coloquio. Apostó por potenciar la escritura como medio de aproximación a la lectura; algo con lo que estoy totalmente de acuerdo; también sugirió que nos centráramos en la realización de microutopías y en ello estamos desde hace mucho tiempo. Además de las charlas, los debates, las conversaciones en los cafés y las que tuvimos mientras comíamos o cenábamos, pude acercarme hasta la Biblioteca Nacional para ver la exposición Biblioteca en guerra: un recordatorio de cómo se organizó esa institución durante la Guerra Civil, cuando fue bombardeada con bombas incendiarias. La exposición me impresionó. Me acompañó un rato una señora mayor que recordaba algunas imágenes, pues fue testigo del bombardeo cuando era niña. Creo que Blanca Calvo y Ramón Salaberría han hecho, como comisarios de la exposición, un trabajo de mucho interés; un trabajo necesario que nunca hubiera visto la luz con ministros del “pp”, claro. Regresé de Madrid satisfecho de haber participado en esas reuniones, de haber conocido a algunas personas y de haber saludado y compartido con algunos amigos y amigas.

3.- Durante los días 3, 4 y 5 de diciembre se ha celebrado en Monzón la IX Feria del Libro Aragonés. Allí estuvimos, de nuevo, con un stand mixto “EL GURRION – AULA LIBRE”. El día 3 íbamos a reunirnos ni se sabe cuántos para comer y comentar algunos flecos de las jornadas de Labuerda. Al final, diferentes situaciones personales o de salud impusieron su fuerza y solamente nos reunimos cinco: Sebastián, Miguel, Geles, Fernando y un servidor. El día 3 por la tarde se celebró la inauguración oficial, con la presencia del Presidente de Aragón. El día 5, lunes, se ocupó de abrir y atender el puesto, el compañero Sebastián; el resto teníamos clase y estábamos cada cual en nuestra escuela. Por la tarde Sebastián y Miguel presentaron el número 100 de El Gurrion y el libro Aulas Libres. Ese fue el horario que nos asignó la organización para las presentaciones. A lo largo de los tres días se atendió a muchas personas que hojearon las publicaciones y preguntaron sobre nuestras actividades; también a muchos amigos y amigas que cada año acuden a saludarnos. El coste personal es importante y ahora mismo no sé qué haremos el año próximo pero empieza a ser una característica de nuestra singularidad como grupo, acudir a la Feria del Libro de Monzón y colaborar de verdad en un acto que promociona el libro y la lectura.