Blogia

gurrion

VIAJES FORMATIVOS

De vez en cuando, te llaman los amigos o las amigas y te proponen participar en algún evento formativo de los que se  organizan por esos mundos de “deu”. Suelen pedir una intervención con modalidad de exposición práctica, conferencia, taller, laboratorio, cantera, parcela cultivada, etc. Desde hace ya unos quince años he hecho unos cuantos viajes a destinos geográficos próximos, lejanos o muy alejados de mi residencia habitual. Este blog ha recogido, en muchos post, esas aventuras viajeras, bibliotecarias, poéticas, creativas, innovadoras, fomentadoras de lectura, escritura, investigación… También ha recogido los esfuerzos realizados para poder llegar a los sitios a los que he sido invitado y regresar con rapidez para llegar a tiempo a mi lugar habitual de trabajo: viajes largos en los que debía tomar media docena de medios de comunicación, viajes nocturnos en trenes de segunda o en incómodos autobuses, viajes de ida y vuelta en cinco horas… En definitiva, un catálogo amplio de posibilidades de desplazamiento, las más de las veces, en soledad, que me han deparado anécdotas, que me han fatigado, que me han hecho pasar momentos de incertidumbre, de frío, de ansiedad, de confort… Lo peor, los viajes. Las estancias suelen ser gratificantes y la experiencia de comunicar la experiencia, muy nutritiva y el intercambio, esclarecedor.

1.- La semana pasada, el día 10 de noviembre, estuve en Huesca invitado por los compañeros de la CGT.  Participé en el III curso de “Filosofía para docentes”, que en esta ocasión venía subtitulado como “pensar la educación”. Me pidieron que diera una clase de lengua. El título de la actividad no dejaba de ser curioso, tan alejado de los títulos barrocos o poéticos, muy al uso: “Tres horas de clase con Mariano Coronas”. “¡A ver quién coño va a venir con semejante reclamo!”, pensé, cuando lo leí en el programa. La primera sorpresa fue encontrarme con un quórum interesante: “¡Había funcionado!” La segunda sorpresa tuvo que ver con el lugar donde debía impartir esas horas de docencia. Estábamos en la Facultad de Ciencias de la Educación, moderna denominación de la antigua Normal en la que estudié Magisterio. Durante el curso 1971-1972 estuve en esa misma aula, cursando primero de carrera y además, en aquel curso estábamos separados los chicos de las chicas; sólo nos juntábamos a la hora de hacer idioma; al año siguiente ya fueron mixtas todas las clases. El reencuentro con aquella aula, fue también un fugaz reencuentro con una parte de mi pasado y recordé a compañeros y a profesores de aquel año.

Llevé documentos de escritura y lectura y entregué a cada asistente un “Cuaderno de lectura y escritura para uso de:” Contenía, levemente esbozadas, algunas propuestas de trabajo para ir haciendo en el aula, a medida que transcurría la sesión. Comenzamos con buena intención, pero luego la conversación, las explicaciones, etc. determinaron su propio rumbo y no dio tiempo a hacerlas todas. En total había una docena de propuestas: atención a las viñetas humorísticas; escribir un texto utilizando solamente parejas “nombre-adjetivo calificativo”; hacer un listado de situaciones que nos cabrean (cabreoterapia); proponer preguntas sorprendentes que puedan dar lugar a respuestas imaginativas y humorísticas; generar rimas dedicadas, partiendo del título de algún libro leído; componer titulares humorísticos de noticias, partiendo de fragmentos de titulares serios y desarrollar uno de esos titulares nuevos como noticia; seguir algunas directrices para confeccionar poemas; realizar un listado de motivos para alegrarnos; escribir una carta a un director de periódico poniéndonos en la piel de un personaje “malo” de un cuento; realizar varias actividades partiendo de una recopilación de modismos o frases hechas. Un cuaderno que podemos confeccionar para regalárselo a cada chico y a cada chica de nuestra clase, para ir trabajando con él a lo largo del curso. Mostré también otros cuadernos con los que trabajamos: “Diario de lectura”, “Cuaderno de valoraciones personales”, “Cuaderno de contraseñas poéticas”, “Cuaderno de noticias”, “Cuaderno de aventuras bibliotecarias”. Igualmente, se mostraron materiales y caminos electrónicos, a través, principalmente, de la web (http://macoca.org) y del blog (http://gurrion.blogia.com).  La sesión transcurrió con un buen tono y, aunque como suele pasar, no queda tiempo para todo, las personas asistentes pudieron ver materiales alternativos al libro de texto y realizaciones concretas utilizando estrategias que tienen en cuenta la prensa, la literatura, el folklore oral, etc. Allí me encontré con Geles, Loreto, Fernando, Ángel, Matilde, Silvia… y todos los demás de los que, lamentablemente, no recuerdo sus nombres. Cuatro pinceladas de lo que iba a decir, se recogieron en el Diario del Altoaragón y pueden verse en el enlace siguiente:

http://www.diariodelaltoaragon.com/NoticiasDetalle.aspx?Id=658412

2.- Dos días después, el día 12 de noviembre, viajaba hasta Cocentaina (Alicante): una localidad de más de 11.000 habitantes, totalmente desconocida para mí. Dolores Insa, Directora de la modélica Biblioteca Pública de la ciudad, me había invitado al evento que luego comentaré. El viaje se presumía largo, como así fue: siete horas y media para llegar a destino, utilizando una combinación capicúa (“palindromática”) de medios de transporte: “taxi-tren-tren-taxi” (4t). El taxista Juan, que me recogió en la estación de tren de Valencia, me llevó hasta L´Hostalet de Cocentaina y luego hasta el bar-restaurante donde me encontré ya con algunos compañeros y compañeras de jornadas: Dolores Insa, Rosa Serdio, Pedro Mañas, Miquel Desclot, Juan Carlos Mestre, Celia López… Durante los días 12, 13 y 14 de noviembre iban a celebrarse en esa ciudad alicantina las “I Jornadas Nacionales de Poesía Infantil y Juvenil”, ¡ahí es nada!: recitales, conferencias y talleres conformaban un atractivo programa que iba a prolongarse hasta las catorce horas del domingo; porque el domingo por la mañana había una conferencia, una mesa redonda y dos talleres simultáneos, que no es ninguna tontería.

 Bien recibidos, bien atendidos, bien acompañados… Todo tuvo el sabor de las cosas que se hacen con enorme ilusión, con decidido empeño y con apoyos suficientes. Era sorprendente y hermoso callejear por Cocentaina y encontrar en algunos balcones, plantillas de macetas con flores, repartidas por el Ayuntamiento, en las que se había pegado algún poema, con el reclamo “Poemes al balcó”, decorados y escritos por la población escolar, pero también por personas adultas.

 En el capítulo personal, debo reseñar el feliz acontecimiento de conocer a Pedro Villar, con el que ya venía manteniendo un largo intercambio epistolar y que también oficiaba de “tallerista”, como yo. Además, en Cocentaina me encontré con dos cosas inesperadas. Por un lado, la denominación de uno de sus barrios (barrio de Fraga) y por otro el parque público dedicado a Paquito el Chocolatero (resulta que el compositor de ese popular pasodoble nació en la localidad). Sin duda dos circunstancias curiosas e inesperadas.

Con Pedro y su compañera, con Celia, Rosa, Dolores y Gloria compartimos una cena ruidosa y divertida el sábado, en la que el tema estrella acabó siendo el coleccionismo. ¡Hay qué ver lo que da de sí ese tema! Y qué risas nos echamos aventurando hipótesis, nombrando objetos raros y situaciones curiosas, ferias y demás inventos, alrededor de los cuales gira esta afición tan extendida.

…………………………………………………………………………………………..

PROGRAMA: I JORNADAS NACIONALES DE POESÍA INFANTIL Y JUVENIL - COCENTAINA (ALICANTE) DEL 12 AL 14 DE NOVIEMBRE DE 2010 ACTIVIDADES

Presentación del curso: M. Dolores Insa Ribelles. Biblioteca Pública Municipal Cocentaina - Alicante
La necesidad de la poesía: poesía y vivencia. Juan Carlos Mestre. Poeta
Sentir la poesía desde la infancia. Miquel Desclot. Poeta
Siento, pienso, escribo: El proceso de escribir poesía. Pedro Mañas. Poeta

TALLERES DE POESIA
Taller 1: Lluvia de poesía con paraguas de colores. José Rovira Collado. Dept. Innovación y Formación Didáctica. UA
Taller 2: Un bocadito de poesía para empezar cada día. Anna Ballester. Profesora IES
Taller 3: Yo escribo, tu escribes, el y ella escriben….poesía. Mariano Coronas. Profesor de Educación Primaria
Taller 4: Abecedarios y otras aventuras poéticas. Pedro Villar. Maestro y escritor.

Aviones con versos: vuelan poemas en las aulas. Gloria Bordons. UB
Café, pastas y poemas: Recital poético colectivo.Vicent Camps
La poesía infantil y juvenil: lectura y escritura digital. M. Dolores Insa Ribelles. Biblioteca Pública Municipal Cocentaina - Alicante
Mesa redonda: editores y poetas (Josep Antoni Fluixà –editorial Bromera-, Rosa Serrano –editorial Tàndem-, Pedro Villar, María Rosa Serdio). Coordina: M. Dolores Insa Ribelles.

……………………………………………………………………………

En el viaje de vuelta, en el Euromed, me pido “La Vanguardia” para leer el santoral diario y hacer algunas jaculatorias a favor de la poesía, sensibilizado después de un apretado fin de semana consagrado a una de las artes antiguas. Intento ofrecer unas rimas graciosas utilizando algunos nombres; con otros no puedo, ¿con qué narices puede rimar Adeltrudis, Teódoto o José Pignatelli…? Me ocupo de los otros cinco:

.. ¡San Clementino!, que de rimas y poemas nos pongamos finos…

.. ¡San Vitón!, que editar poesía no cueste un riñón…

.. ¡San Filomeno!, un poema al día, por lo menos.

.. ¡San Demetrio!, colguemos poemas en autobuses y metros.

.. ¡San Venerando!, que leamos poemas sentados o andando

Y continúo con otros “santos” más laicos, ligados a la poesía de manera incuestionable:

- ¡San Soneto, poemas hasta en el metro!

- ¡Santa Redondilla, poemas hasta la rodilla!

- ¡San Romance, poemas por detrás y poesías por delante!

- ¡Santa Cuarteta, poemas hasta la bragueta!”…

- ¡San Terceto encadenado! Versos y poemas en los puestos del mercado.

- ¡San Epigrama! Que no falten versos para empezar la mañana.

 Y ahí lo dejo, para quien quiera seguir rimando y “remando” a favor del viento poético que sopló ese fin de semana de noviembre en Cocentaina. Y añado un enlace con un texto "viejo" de este blog, relacionado con la poesía: http://gurrion.blogia.com/2004/111501-larga-vida-a-la-poesia.php

Mi experiencia fue rica en sensaciones, en encuentros y en descubrimientos y me reafirmó en la necesidad de seguir ofreciendo poemas en el aula, leyéndolos en voz alta, tomando algunas sugerencias implícitas para escribir, aportando noticias poéticas que genera la actualidad y dibujando un horizonte poético donde confluyan nuestras miradas, nuestras lecturas y una buena parte de nuestros sentimientos.

PALOMAS NICARAGÜENSES

La misma semana que llega una nueva remesa de cartitas desde Nicaragua (palomas nicaragüenses), que abunda en ese amable intercambio epistolar que mantenemos abierto (y que avivamos frecuentemente), recibo comunicación de mi amiga Mª Carmen Villanueva. Mamen viajó el pasado curso hasta León (Nicaragua) para visitar el Colegio Aguedo Morales con el que están hermanados y me manda un enlace para que pueda visualizar el ABCdario que ha hecho con su compañera Nerea y con la participación también del alumnado del citado colegio de León: http://e-ducativa.catedu.es/50011380/sitio/index.cgi?wid_item=10&wid_seccion=3 Bueno, no deja de ser todo esto una nueva y feliz casualidad.

Por otra parte, en mi página web puede consultarse un artículo que contiene los textos completos y también las ilustraciones del librito realizado en el colegio, en junio de 2005, titulado “N de Nicaragua”: http://macoca.org/IMG/pdf/ABCDARIO_NICARAGUA.pdf, relacionado con el hermanamiento con el Colegio Doris María Morales Tijerino de Managua.

Así de un modo natural, fruto de un intercambio razonable y lógico y gracias a la comunicación que posibilitan estas herramientas informáticas, tenemos dos materiales autoeditados que profundizan en el conocimiento y relación de los pueblos y de las personas (puede resultar un poco excesivo, pero creo que la cosa es así…)

Sentadas las anteriores informaciones, vamos con las “palomas nicaragüenses”, las cartas que chicos y chicas nos hacen llegar cada cierto tiempo y que, desde aquí, son contestadas con atención. En ellas, sus autores y autoras se presentan, expresan sus gustos y aficiones y nos cuentan algunas de sus pequeñas o grandes aventuras. La lectura de las mismas siempre nos dibuja un microcosmos que tiene algunas cosas en común con el nuestro y que aporta algunas otras diferentes. Hay que decir también que la asimetría de los cursos escolares entre Nicaragua y España condiciona en parte esta relación porque allí terminan el curso el 19 de este mes (los cursos van con los años naturales) y no regresarán al colegio hasta el mes de febrero; en cambio, en julio y agosto están ellos en el colegio y por aquí andamos de vacaciones… Las cartas que hemos recibido tienen dos fechas diferentes: unas se escribieron el pasado mes de junio y otras a comienzos del pasado mes de septiembre. Tampoco debo olvidar que su llegada se debe a los buenos servicios de la profesora Silvia María García que estimula su escritura y de Enma Reyes que “carga” los sobres, añadiendo algunas sorpresas u otros materiales impresos.

Bueno, aquí dejo una selección de fragmentos de cartas que pueden mostrar ese dibujo al que he aludido y que nos permitirán conocer un poco otra realidad de vida y nos ofrecerán algunos elementos para compararla con la nuestra. Eso es lo que trataremos de hacer con los chicos… Tras la lectura y la reflexión; el intercambio de ideas y las sugerencias, escribiremos nuestras cartas para que cuando regresen al colegio, al inicio de un nuevo curso, reciban un puñado de “palomas fragatinas” que les desearán una buena singladura en esa nueva navegación de otro año escolar.

.. Queridos amigos: Mi nombre es Gabriela Alejandra C. G. Tengo 10 años, pronto cumpliré 11. Mi pasatiempo es oír música. Disfruto viniendo al colegio porque tengo muy buenas amigas: Andrea, Ivelisse, Francela, Belén. Mi sueño es graduarme y tener un buen futuro. Una cualidad mía es que hablo inglés muy bien. Yo me esfuerzo en mis estudios, pero también sé divertirme. Sigue adelante, trata de cumplir tus sueños, porque en la vida todo es posible excepto evitar la muerte…

.. ¡Hola niños de España! ¿Cómo están por allá?: Soy Alice. Soy fanática del fútbol. Mis dos equipos favoritos son el Barcelona y el país que ganó el mundial de 2010: España. Fuimos a dos viajes al Teatro Nacional Rubén Darío y a la Hacienda de San Jacinto. Esta semana he logrado notas como nunca lo había hecho. Soy poeta…

.. Hola, Soy Alfredo, el niño del Colegio Doris María. ¿Cómo están por allá? Nosotros aquí bien. El clima está bueno y mis deportes favoritos son tenis y baseball. Me gustan las películas de terror. Alguna vez quisiera ir a su país a conocerlos. Bueno, fue un gusto escribirles.

.. Hola, niños de España: Ojalá que estén bien, que no les pase nada malo y que gocen de buena salud. ¿Cómo está el clima por allá? Aquí está caliente. Mi lugar favorito es el mar y mi mar favorito se llama la Flor, por la variedad de animales. Nicaragua tiene muchos lugares que protegen la flora y la fauna. Les digo adiós con mucho cariño, de parte de Elisabeth, que tengan buena suerte y que les vaya bien en todo lo que hagan. Adiós.

.. Hola, soy Manuel y soy muy malo en lengua y soy muy bueno en computadora y damas, ajedrez, matemáticas y para Inglish. Miren, yo tengo unas amigas; una se llama Esther y la otra Isamara. Me gusta chatear. Les quiere. Manuel.

.. Hola, niños de España: Les doy muchas felicidades porque ganaron el mundial. Yo me llamo Jocelyn Guadalupe; tengo diez años y me gustaría estudiar medicina. Me gusta la pizza y el pollo. Tengo el pelo corto. Mi color favorito es el lila. Soy una fanática de los deportes y mis primeros favoritos son el voleibol y el fútbol. Soy bajita y me gusta cantar. Vivo en Managua, en al Carretera Masara, 2 kilómetros a la izquierda de la Barbería Benedicto.

.. Hola: Mi nombre es Lorgia Massiel. Tengo 11 años y curso el 5º grado en el colegio Doris María Morales Tijerino. Cuando esté grande me gustaría estudiar medicina. Mis clases favoritas son la natación y la computación. Felicidades porque España ganó el mundial. Adiós niños y niñas de España. Espero que me respondan pronto. (Lorgia tiene la siguiente dirección postal en Managua: “Del Colegio Luis Alfonso Velásquez Flores, 3 cuadras arriba y una cuadra ½ al lago”.)

.. Hola niños (as) de España, ¿cómo se encuentran de salud? Yo estoy bien. Mi nombre es Ulises y tengo 13 años. A mí me gusta el básquet y me gusta dibujar y contar chistes: “Está Adán y llama a Eva por el teléfono; dice Eva: ¡Aló!, ¿quién habla? Y Adán enojado le dice: ¡y quién más te va a hablar!” También puedo manejar (conducir) los viernes y sábados a las 10:00. Me voy con mis primos a las carreras ilegales y cuando a mí me retan, me echo con chavalos de mi edad. Bueno, adiós; soy Ulises Gerardo.

.. Hola niños y niñas de España: Me gustaría conocer a uno en persona directa, por carta o por hotmail o yahoo. En la próxima carta envíenme una directa a Daraili S. E. Me gusta el fútbol para verlo y juego al voleibol. Mi clase favorita es ciencias naturales. Aunque no lo crean tengo dos perros y un gato. Tengo tres amigas; son muy raras. Una se llama Esther, no la entendemos. Otra se llama Elisabeth que es la más inteligente del salón. La tercera es Elieth, otra que no la entendemos y conmigo, las cuatro amigas raras. Saludos a ustedes de Daraili.

.. Hola, ¿cómo están? Me llamo Saskia Fernanda y tengo diez años. A mí me gusta ir al cine, ir de compras, salir con mis amigas, nadar, bailar, la música y la moda; me gusta el voleibol y el color rosado. Mi signo del zodiaco es libra y, según él, yo soy: creativa, bonita, envidiosa y amistosa. Adiós; me gustaría conocerlos.

.. Hola, niños de España. Me llamo Jeyson y soy fanático del F.C. Barcelona. Mi jugador favorito es Leonel Messi. Me gustan también otros juegos, como básquet y natación. Soy el tercer mejor nadador de mi grado. El primero de septiembre fuimos al Teatro Rubén Darío. Fue bonito, y al siguiente día fuimos a la Hacienda de San Jacinto. Fue alegre porque estuvimos jugando. Fue bonito también. Bueno, me despido y espero que algún día nos escriban otra vez.

.. Hola: Mi nombre es Ivelisse Nazareth. Tengo 11 años y estudio en el colegio Doris María Morales Tiberino. Mi pasatiempo favorito es ver la televisión y estar en el agua. Mi sueño, ser doctora o bióloga marina. A mí me gusta ir al colegio porque me gusta estar con mis amigas que son buena onda. Espero volver a escribiros pronto; fue un placer hablar con vosotros. Adiós.

.. Hola, niños y niñas de España: espero que estén bien y lean mi carta. A mí me gusta nadar, bailar, escuchar música y jugar voleibol. Mi signo es capricornio; soy amistosa y creativa, un poco mentirosa y bonita. Tengo el pelo castaño, ojos color café y nariz fina. Bueno, adiós. Me gustaría conocerles. Me llamo Brandalyn Belén.

Son éstas, creo, suficientes muestras de esa correspondencia escolar; de ese intercambio de “palomas mensajeras” que llevan y traen noticias y afectos. Ahora la pelota está en nuestro tejado y tenemos que mover ficha, como se suele decir.

CENTENARIO DE MIGUEL HERNÁNDEZ

1.  El día 30 de octubre de 1910 nacía en Orihuela, Miguel Hernández y

fallecía el día 28 de marzo de 1942, en la enfermería de la prisión de Alicante. Pastor y Poeta fueron sus ocupaciones preferentes. Murió, tres años después de terminar la guerra, en una cárcel. ¡Inadmisible que un hombre que luchó con las palabras como única arma, fuese encarcelado y dejado morir en una lóbrega prisión, enfermo de tuberculosis! Fue aquel un acto de crueldad,  que condena a todos los que intervinieron en el proceso que llevó a ese desenlace y también  acusa a quienes pusieron las condiciones para que tal suceso ocurriese. Miguel nos dejó poemas de fuerza imperecedera, impresos en algunos libros de títulos ya conocido: Perito en lunas; El rayo que no cesa; Viento del pueblo; Cancionero y romancero de ausencias; el hombre acecha… o seleccionados en diversas antologías.

 A lo largo de todo este año, se han realizado multitud de actos, organizados por las más variadas instituciones y colectivos, honrando su memoria. Hoy, cuando se cumple ese Centenario de su nacimiento, aquí en esta página nos ocupamos también de este hombre que perdió su vida por luchar con las palabras para denunciar la injusticia y dignificar al ser humano.

 Es éste, un pequeño homenaje a Miguel, con este acróstico formado con versos de sus poemas, tomados al azar; un juego que, en ocasiones, puede ofrecernos resultados sorprendentes:

Me duele este niño hambriento.

Igual que un clamor inmenso.

Gentes de la hierba mala.

Unidos al agua pura y a los planetas unidos.

En un rincón enmudecen cartas viejas, sobres viejos.

Lanzados de sangre a sangre y de deseo a deseo.

 

He poblado tu vientre de amor y sementera.

Encima de los fusiles y en medio de las batallas.

Rival del sol, porvenir de mis huesos y de mi amor.

No soy de un pueblo de bueyes.

Alegrarás la sombra de mis cejas.

No hay extensión más grande que mi herida.

Desde las trémulas mesas donde se apoya el recuerdo.

Escríbeme a la tierra que yo te escribiré.

Como un Zapato sin pie, como un traje sin hombre.

Y en esta dirección de mi página web, una posibilidad de trabajo en relación con la vida y la obra de Miguel Hernández, en forma de Repertorio Alfabético Documental (RAD): http://macoca.org/repertorios-alfabeticos-1-miguel

  

2. Para completar este post, tomo prestadas unas hermosas y hondas palabras de mi amigo Julián Olivera Martín. Es un texto de evocación y recuerdo y una suerte de homenaje a un poeta que el considera grande, porque grande es Miguel; una grandeza que se acrecienta con el paso del tiempo. Van a continuación las palabras de Julián, escritas con la sensibilidad y la emoción de alguien que las posee a raudales:                                                                                          

RECUERDO DE MIGUEL EN SU CENTENARIO

 Hace muchos años que fui a Orihuela; era un gozo pasear por aquellas callecitas en torno a la catedral. La ciudad desgranaba su ritmo cotidiano, su agitada rutina de cada día; la calle principal vibraba de animación, con el casino, con los bares y comercios, con el puente sobre el Segura. En uno de esos bares, inesperadamente, un verso de oro “compañero del alma, compañero” rompió el murmullo atolondrado del local; busqué emocionado a los paisanos del poeta que así lo recordaban: eran unos jóvenes que tomaban café en el mostrador; quise acercarme, no lo hice y me limité a mirarles con gratitud.

 Estaba en la cuna de un porta único, dulce y áspero, jubiloso y triste: Miguel Hernández. Miguel pastoreaba un rebaño de cabras por estos campos fecundos. Después, recorría la ciudad como repartidor de leche. Era un zagal predestinado. Con sólo estudios primarios, hizo gala muy pronto de una increíble riqueza lingüística, de un prodigioso caudal ideológico. Miguel tenía una capacidad de asimilación fabulosa. Leía con avidez libros y más libros: Gracilazo, San Juan de la Cruz, Lope de Vega, Góngora… Dio enseguida, por ventura, con el único núcleo juvenil oriolano batido por la inquietud y la espiritualidad: el que se reunía en la tahona de los Fenolls, los hermanos Efrén y Carlos.

 Allí iba también quién pronto se convertiría en el primer mentor de Miguel: Ramón Sijé, un muchacho cultivado, universitario, que tuvo con nuestro poeta amistad entrañable. Murió Ramón Sijé muy joven, a los 22 años, y la elegía que Miguel le dedicó en esta triste ocasión es, sin disputa, una de las más bellas y conmovedoras que se hayan escrito en cualquier idioma:

 “Yo quiero ser, llorando, el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas,

compañero del alma, tan temprano. 

 

A las aladas almas de las rosas

Del almendro de nata te requiero,

Que tenemos que hablar de muchas cosas,

Compañero del alma, compañero.”

 La sombra de Miguel me ha perseguido sin descanso, por esquinas y plazas, en el pretil del puente sobre el Segura, absorto frente al monte que alberga al Seminario. Veo a Miguel en los campos inmediatos, detrás del rebaño de cabras, tocando la siringa pastoril, durmiendo a la intemperie para sentir mejor la voz misteriosa del viento, soñando bajo el limonero, el almendro y la higuera; buscando en el cielo su estrella ensangrentada.

  

 3. Y ya para terminar, he seleccionado el poema “Canción del esposo soldado” para compartirla desde esta página y terminar esta sencilla celebración, este recordatorio, leyendo:

Canción del esposo soldado

He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.

Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,
esposa de mi piel, gran trago de mi vida,
tus pechos locos crecen hasta mí dando saltos
de cierva concebida.

Ya me parece que eres un cristal delicado,
temo que te me rompas al más leve tropiezo,
y a reforzar tus venas con mi piel de soldado
fuera como el cerezo.

Espejo de mi carne, sustento de mis alas,
te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.
Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,
ansiado por el plomo.

Sobre los ataúdes feroces en acecho,
sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa
te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho
hasta en el polvo, esposa.

Cuando junto a los campos de combate te piensa
mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,
te acercas hacia mí como una boca inmensa
de hambrienta dentadura.

Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:
aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,
y defiendo tu vientre de pobre que me espera,
y defiendo tu hijo.

Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado,
envuelto en un clamor de victoria y guitarras,
y dejaré a tu puerta mi vida de soldado
sin colmillos ni garras.

Es preciso matar para seguir viviendo.
Un día iré a la sombra de tu pelo lejano.
Y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo
cosida por tu mano.

Tus piernas implacables al parto van derechas,
y tu implacable boca de labios indomables,
y ante mi soledad de explosiones y brechas
recorres un camino de besos implacables.

Para el hijo será la paz que estoy forjando.
Y al fin en un océano de irremediables huesos,
tu corazón y el mío naufragarán, quedando
una mujer y un hombre gastados por los besos.

 

ALONSO, SUS CUENTOS Y LOS CHICOS DE MI CLASE

Fernando Alonso, el brillante escritor de Literatura Infantil y Juvenil (no el brillante piloto de Fórmula I), lleva muchos años imaginando, escribiendo y publicando obras para niños y niñas. Su currículo es amplio, como amplio es también el reconocimiento recibido.

Hace unas semanas les fui leyendo en voz alta a mis chavales el libro “El faro del viento y otros cuentos”. Formado por ocho cuentos de temática distinta, al ritmo de un cuento diario, el libro nos permitió leer, escuchar, comentar, debatir, valorar... Conjugar, en definitiva, algunos verbos relacionados con la lectura y sus consecuencias.

El libro es una edición de 1981, de Editorial Bruguera, de la colección Historias – Biblioteca Amarilla; colección dirigida por Lolo Rico. El libro en cuestión contiene los siguientes cuentos: “Los zapatos de cristal”, “El muñeco de nieve”, “El viejo tranvía”, “La dragoncita de escamas rosadas”, “Una casa en el tejado”, “El faro del viento”, “La voz de todos” y “Tristes estrellas de tiza”.

 Una niña con aficiones poco “femeninas” resiste los deseos de su madre y consigue liberar sus pies y su vida; Los deseos pueden hacerse realidad, sobre todo cuando se cuenta con la fuerza de un grupo; la iniciativa de la gente puede poner en evidencia las palabras vacías de los políticos y edificar sobre ellas una singular biblioteca; Los dragones inofensivos reivindican su lugar en los sueños, dando una buena lección a los sanguinarios caballeros; la amistad entre niño, gato y gorrión es una reivindicación del valor de la amistad que puede germinar en cualquier contexto; la imaginación y el reciclaje se enfrentar a los intereses económicos de los poderosos hasta desenmascararlos; un pueblo se ve sojuzgado por un individuo, pero la comunidad se unirá y conseguirán expulsar al tiranuelo; una iniciativa nacida en la escuela consigue despejar la contaminación de una ciudad y recuperar el fulgor de las estrellas y la esperanza ... Por ahí, por esos territorios de ficción, reflexión y sorpresa nos conducen los cuentos imaginados por Fernando.

 Completada la lectura, realizadas algunas precisiones y explicaciones, puestas en común reflexiones y puntos de vista, los chicos y chicas de la clase han escrito cartas a Fernando y realizado algunas ilustraciones. A continuación, coloco algunos extractos de la correspondencia generada, para dar idea de los gustos, ideas y reflexiones de este colectivo de gente menuda :

 

.. “Estimado Fernando Alonso: nuestro profesor Mariano Coronas nos ha estado leyendo cuentos tuyos. Aunque no me gusta leer mucho, me gusta que los demás me lean, por eso le agradezco a mi profesor que lo haya hecho. En uno de los cuentos me he dado cuenta que si nos proponemos algo y trabajamos juntos, podremos lograrlo, como los ciudadanos que quisieron quitar la nube de contaminación que no les dejaba ver las estrellas... Espero que sigas escribiendo mucho. Un saludo”. (Alba)

 .. “Hola, estimado Fernando Alonso: Me han gustado todos los cuentos del libro; sinceramente, algunos son un poco tristes, pero luego se arreglan y todos contentos. Especialmente el del viejo tranvía: fue una buena idea convertirlo en biblioteca, ya que no hacía nada allí parado y el de la casa en el tejado también me gustó por esa amistad entre el gato, el gorrión (me hizo gracia que al principio se persiguieran) y el niño que se quejó de ello y logró las paces... Adiós Fernando, que te vaya bien.” (Víctor)

 ..”Hola, Fernando: me ha gustado tu libro. Me ha gustado mucho tu idea de convertir un tranvía en biblioteca y también la de construir molinillos de viento para alejar la nube negra... Yo creo que eres un buen escritor y debes haberte esforzado mucho y tener una imaginación muy grande. Bueno, aquí me despido. Espero que te vaya bien y tengas buena salud”. (Cristian)

 .. “Hola, Fernando: Me han gustado mucho tus cuentos cortos del libro “El faro del viento y otros cuentos”. Me ha gustado mucho “Una casa en el tejado” porque enseña a convivir en un mismo espacio. También habla un poco de convivir “La dragoncita de escamas rosadas”, aunque todo acabe en una guerra final. Me ha hecho “gracia” que los caballeros recordasen la historia como ejemplo de violencia (cuando fueron ellos los que atacaron), mientras que los dragones la recordaban como un ejemplo de romance de amor. Tienes mucho talento e imaginación para inventarte tantos cuentos. Yo también he escrito dos cuentos: uno está en el ordenador y el otro en sucio... Saludos”. (Lucía)

 .. “Estimado Fernando Alonso: durante varios días hemos estado leyendo cuentos tuyos. Quiero decirte que de todos los cuentos me ha gustado algo, porque de cada cuento aprendíamos algo nuevo. “Los zapatos de cristal” estuvo bien porque hablaba de la realidad: a veces la gente se ve obligada a hacer lo que no le gusta hacer... “Una casa en el tejado” también me ha gustado mucho porque los vecinos en la realidad hacen lo mismo... Espero poder leer más libros tuyos. Un saludo.” (Ester)

.. Estimado Fernando: te escribo esta carta porque me ha gustado “Tristes estrellas de tiza”. Estuvo bien que los niños no quisieran contaminar y quitar esa nube de encima del pueblo para poder ver el sol por primera vez. El invento de los molinillos de los niños estuvo muy bien. El cuento del viejo tranvía fue el que más me gustó porque me imaginé cuando el tranvía funcionaba y hacía sonar su campana; luego también me lo imaginé siendo una biblioteca. Creo que eres un escritor excelente. Mariano cada día nos leía uno de tus cuentos. Me ha gustado tu libro, así que adiós”. (Jorge)

 .. Estimado Fernando Alonso: A mí me han parecido muy originales tus cuentos porque no hablan de principitos buenos y de princesitas malas si no de cosas nuevas. Me han gustado varios cuentos: el del muñeco de nieve que hablaba y eso me pareció divertido; “La dragoncita de escamas rosadas” me gustó porque los dragones acaban con los caballeros y no al revés como pasa siempre y “Una casa en el tejado” porque al final el gato y el gorrión acaban llevándose bien por el niño de la casa... Espero que te hayan gustado mis palabra y mis gustos y espero que sigas escribiendo”. (Inés)

.. “Estimado Fernando: Hemos leído unos cuantos cuentos que has escrito. A mí el que más me ha gustado es el de los zapatos de cristal porque la niña le dice a su madre lo que piensa y ella, al mismo tiempo, es libre de hacer lo que más le apetece... A mí antes no me gustaba la lectura, pero ahora con los libros que nos lee Mariano me empieza a gustar mucho. Hasta ahora cuando iba a la librería y le decía a mi madre que me comprara un libro, ella me decía que no porque no me los leía. Ahora he decidido que de regalo de mi cumpleaños me voy a pedir un libro; espero que me compre uno de tus libros porque me gustan los cuentos que escribes y que son de la vida real... Fernando, espero que estés bien. Un saludo”. (Camila)

.. Estimado Fernando: El cuento de la dragoncita de escamas rosadas me ha encantado y también me ha gustado mucho  el cuento del viejo tranvía. Eres muy bueno haciendo cuentos. Espero leer más libros tuyos. Un saludo. (Sakira)

.. Querido Fernando: Hemos leído uno de tus libros de cuentos. A mí, el que más me ha gustado ha sido el del muñeco de nieve porque está lleno de personajes: hay niños, hombres, mujeres, nieve... Es maravilloso habernos encontrado un escritor como tú. Si no porque Mariano nos ha leído en voz alta, no tendríamos tanto interés por la lectura... ¿Cuántos libros de más de un cuento has escrito? Todos los cuentos de este libro tienen un mensaje, que es el de que nunca hay que dejar de imaginar; al menos para mí. Bueno, me despido, que sigas escribiendo...” (Hugo)

.. “Hola, Fernando: hemos leído muchos cuentos tuyos; eran bonitos y muy interesantes. Leímos el último cuento el día 7 de octubre. Los cuentos no eran, como algunos, con princesas y con príncipes. A mí me ha gustado mucho el del muñeco de nieve. Hemos hecho algunos dibujos del cuento que más nos gustó para mandártelos...” (Biser )

.. “Hola, estimado Fernando: hemos estado leyendo los cuentos del libro “El faro del viento y otros cuentos”. Me han gustado el de los zapatos de cristal y el del faro del viento y también los demás. Espero poder leer más libros tuyos... Usted es un escritor muy bueno. Un saludo y adiós” (Lilija)

 .. “Hola, querido Fernando: Durante varios días, el profesor Mariano nos ha ido leyendo los cuentos de tu libro “El faro del viento y otros cuentos”. El que más me ha gustado ha sido “El faro del viento” en el que a Juan le “roban” el invento y lo llevan a una isla desierta, pero consigue volver con otro invento y también el que se titula “Una casa en el tejado”... Espero conocerte algún día para ver cómo te inspiras para escribir tus libros. Un saludo”. (Xavier)

 . “Hola, Fernando: nuestro tutor nos ha estado hablando de ti y nos ha leído uno de tus libros... También te hemos dedicado unos dibujos sobre algunos de tus cuentos. Lo que más me gustaría es que toda la clase nos pudiéramos comunicar contigo (por e-mail, teléfono, blog, cartas...). Hace unos años leí un libro tuyo, que era de mi hermana; ahora estoy leyendo un libro que habla de la juventud...” (Eva)

 .. “Querido Fernando: hemos leído su libro; bueno, lo ha leído Mariano en voz alta y él nos ha explicado el significado de cada cuento... Me gustó el del viejo tranvía y también el del muñeco de nieve. Me gustaría seguir leyendo sus libros. Fin”. (Hamed)

 .. “Hola, estimado Fernando Alonso: aunque yo no creo mucho en la fantasía, algunos cuentos también me han gustado. Por ejemplo, el del muñeco de nieve, me encantó que lo hicieran entre todos los niños. También me gustaron el del viejo tranvía y el de los zapatos de cristal, cuando suelta la niña los peces y tira los zapatos a la trituradora... Un saludo y adiós” (Miguel)

 Llegados a este punto de este texto colectivo, vamos a intentar que le llegue al amigo Fernando y que pueda darnos su opinión. Estoy en Barcelona, la tarde empieza a esfumarse entre las brumas y yo que llevo dos horas tecleando, leyendo y revisando (sumergido también en una bruma post-comida) acabo este post que coleaba hace unos días. Que tengan un final de octubre glorioso.

UN MENÚ OTOÑAL, NUTRITIVO Y NOSTÁLGICO

Mi compromiso con el blog se convierte, algunos días, en una pequeña preocupación hasta que encuentro el tema sobre el que escribir, mientras contemplo el discurrir de los días a enorme velocidad. Hoy quería alejarme de la escuela y he resuelto ocuparme de cinco temas que, el azar ha hecho girar en mi cabeza, hasta ponerlos en el papel.

1. El bosque y las setas. El sábado, día 9 de octubre, subimos a Labuerda. Y nada más terminar de comer, nos acercamos al monte con una cesta pequeña a ver si pillábamos alguna seta. Fuimos a nuestro rincón talismán y entre las que cogimos allí y las de los alrededores, llenamos la cesta y tuvimos que utilizar una bolsa para poner las últimas localizadas. Llegados a ese punto, decidimos regresar a casa. La tarde se oscurecía cada vez más y dentro del bosque había poca luz para ver con nitidez a distancia o para intuir que debajo de un abultamiento del humus, seguramente habría un robellón. Nos metimos en zonas de monte casi imposibles de transitar. Por un lado, por la abundante vegetación: sabinas, enebros, pinos, bojes, coscojas…; por otro, por los “cadáveres” de árboles que se desplomaron derrotados por el rayo, por la edad o por las lluvias excesivas que provocaron la caída definitiva, (ya anunciada por la excesiva inclinación con la que crecían en la ladera) y también por una acumulación de hojarasca que convierte el suelo en superficie de falsa consistencia, sólo adivinada cuando pisas encima y se hunde el pie provocando amagos de esguince cada poco rato… Un bosque que si se incendiara ardería como la yesca porque está lleno de combustible vegetal y su accesibilidad es algo complicada. Por el contrario, caminamos también por otra ladera que fue limpiada hace un par de años y que ha dejado un bosque abierto, con visibilidad y a salvo del fuego potencial que pudiera declararse, puesto que aquí habría más posibilidades de atajarlo a tiempo. Los bosques de Sobrarbe, convertidos en muchas partes en espesas selvas, empiezan a mostrarse como cuadros maravillosos, llenos de tonalidades que ningún pintor podrá retratar con exactitud. Este traje otoñal, renovado cada año, les sienta maravillosamente bien y nos regala a quienes los caminamos o contemplamos, estampas cromáticas inolvidables. Y aún irán a más, a lo largo de este mes de octubre.

2. El río Cinca es una de las arterias fluviales que con más caudal alimenta al padre Ebro. Fruto de las lluvias de esa tarde noche y de las del día siguiente, volvía a bajar con majestuosidad. Aprovechamos la mañana del día 10 para caminar por la escollera que discurre al lado del cauce; para pararnos a contemplar los saltos y remolinos que hacía el agua impetuosa y para hacer algunas fotos de toda esa fuerza desatada de la naturaleza. Yo lo he visto bastante más “gordo” en múltiples ocasiones, pero ya daba gozo contemplarlo: con el cauce de lado a lado, lleno de agua. Un río como el Cinca resulta un espectáculo realmente atractivo cuando arrastra un importante caudal de agua. En cambio, verlo con un aporte escuálido da más pena que alegría. El color oscuro de las aguas, la velocidad a la que se desplazan, el suave oleaje que llega a las orillas y algunas aves que lo sobrevuelan… Y el color de las laderas de los montes que, ahora, mueren en sus aguas o las nubes y neblinas que se forman en las alturas, ocultando las cimas de los montes o de los picos altos más lejanos forman una estampa natural muy atractiva. Los ríos son siempre garantía de vida; realizan con frecuencia una renovación o reestructuración del cauce, pues con su fuerza lo cambian de lugar, amontonando gravas en el lugar por donde pasaban y abriendo nuevas rutas de deslizamiento; y siempre nos proponen algunas reflexiones: ¿Cuántos años hace que labraron el cauce y siguen bajando, más o menos, por el mismo sitio, sin interrumpir nunca esa aportación de agua que acabará en el mar? ¿Cuántos ojos lo vieron pasar por estas tierras? ¿Cuántas personas lo vadearon o lo atravesaron con barcas, lo navegaron con navatas?... Y, sobre todo, cuando dejemos este mundo, el Cinca seguirá su discurrir diario, ajeno a los avatares de los seres humanos…

 3. Como la tarde era nefasta, decidimos quedarnos en casa y avanzar al máximo el trabajo de leer para la RED de Selección de Libros Infantiles y Juveniles, en la que estamos involucrados, ya que la próxima reunión en Madrid será los días 18 y 19 de este mes. Subimos de Fraga con una bolsa cargada de libros y nos dimos a la tarea de leerlos y anotar algunos apuntes. La persistente lluvia que cayó toda la tarde y que hizo imposible o, al menos, desaconsejable, volver al monte o salir de casa a pasear, nos facilitó ese trabajo. Y en esas lecturas, uno siempre encuentra algunos títulos y algunas historias que le llaman más la atención. En este caso, me referiré a dos de ellas construidas a partir de hechos reales que nos han parecido significativas y elocuentes de la capacidad de imaginación, de sueño de algunas personas y de las posibilidades reales de hacer algo memorable, precisamente “porque parecía o era imposible”.

Uno de los libros lleva por título “Wangari y los árboles de la paz” y lo ha escrito Jeannette Winter. Cuenta la iniciativa de Wangari Maathai, nacida en una aldea keniata en 1940 y receptora del Premio Nobel de la Paz de 2004. Wangari, como estudiante brillante que era, pudo obtener una beca internacional y estudiar en los Estados Unidos. Terminó sus estudios en la universidad de Nairobi y fue la primera mujer en obtener un doctorado en toda África Oriental. Actualmente es miembro del Parlamento de Kenia. En 1977 comenzó en ese país el Movimiento Verde, plantando nueve pequeños árboles en el patio trasero de su casa. Gracias a su iniciativa y a la expansión de la misma, en 2004, sus miembros (sobre todo mujeres) habían conseguido plantar treinta millones de árboles. “La tierra estaba desnuda. Mi misión fue tratar de vestirla de verde”, ha dicho en alguna ocasión.

 La otra historia se esconde en el libro: “La señora de los libros”, escrito por Heather Henson e ilustrado por David Small. En él se habla de “las bibliotecarias a caballo”, conocidas como “las señoras de los libros” en la zona de los montes Apalaches, en Kentucky (EEUU). El proyecto de la Biblioteca a Caballo se fundó en tiempos del Presidente Franklin D. Roosevelt, en los años treinta del pasado siglo XX. Tenía por finalidad acercar los libros a zonas aisladas donde había pocos colegios y ninguna biblioteca. Cada dos semanas, las bibliotecarias acudían a los lugares habitados, al margen del tiempo que hiciese (en ocasiones infernal y por caminos casi impracticables). Casi todas fueron mujeres, haciendo gala de una resistencia y una entrega extraordinaria. Hoy día aquella extraordinaria iniciativa ha dado paso a los bibliobuses, las bibliotecas ambulantes que siguen acercando libros a quienes los necesitan… El resto tendrás que leerlo en los dos libros comentados…

4. José Antonio Labordeta. No había subido por Labuerda desde que falleció José Antonio y he vuelto a reencontrarme con él de nuevo, a través de varios elementos físicos que guardo en los estantes de mi cuarto de trabajo y lectura. Por ejemplo, algunos de los libros que escribió: “Aragón en la mochila” (1983), dedicado y firmado por él a las 3, 30 de la madrugada (según tengo anotado bajo su firma) del 30 de julio del 83, en la zona de los cuarteles de Boltaña, con motivo de una fiesta de cultura aragonesa en la que había participado. O el “Labordeta” (1977) de José Carlos Mainer, de Ediciones Júcar, donde ya se reproducen un buen número de sus canciones; “Método de lectura” (1980) de Editorial Ayuso: “El mundo era una bola sumida en el silencio, sumida en el olvido, en el lejano llanto de la noches vacías…” O “Diario de náufrago” (1988), de Prensas Universitarias, donde releo el poema dedicado a “un libro”: “Guarda las más bellas notas / del sublime concierto de la vida. / Lo abres, / lo cierras / y toda la plenitud / de un hombre solitario / te acompaña / bajo los árboles dorados / del otoño”. O su “Poemas y canciones” (1982), de Editorial Lumen o “Tierra sin mar” (1995), editado por Xordica, donde podemos leer: “Siempre he tenido envidia de los poetas o escritores que vivían en casas frente al mar o que, en paseos cotidianos, se acercaban hasta él para comprobar su belleza, su inmensidad y su paisaje cambiante y lleno de emoción…

Y he podido escuchar de nuevo, íntegro, el último concierto que dio en Labuerda, el 19 de agosto de 1995: escucharle presentar las canciones y cantar las 17 que ofreció aquella noche. Entre ellas, una que no he encontrado en ninguna de sus grabaciones y que aquella noche me emocionó, porque estaba dedicada a una ciudad europea que estaba sufriendo matanzas y violencia incomprensibles; me refiero a Sarajevo, la capital de Bosnia Herzegovina: “Si Sarajevo cae”, lleva por título… Guardo las grabaciones de sus actuaciones en Labuerda, incluida la de su primer concierto. A ver si consigo que alguien me los pase a CD para “salvarlas” del deterioro…

 5. Miguel Hernández. El día 30 de este mes de octubre se cumplirán cien años de su nacimiento. Me he reencontrado con él, hojeando un ejemplar de la revista “triunfo” (el 639) del 28 de diciembre de 1974. Treinta pesetas valía aquel ejemplar en el quiosco. La portada está dedicada al poeta de Orihuela, con la reproducción en grande del popular dibujo que de él hizo su compañero de cárcel Buero Vallejo. Bajo el retrato podemos leer “Evocación de Miguel Hernández”. En aquel momento, todavía vivía su viuda Josefina Manresa y es a partir de sus vivencias y recuerdos, de los papeles que ella guardaba, como el autor del artículo –José Monleón- redacta el texto-entrevista que acaba siendo, como dice la portada, una evocación del poeta. No voy a incidir en el contenido del artículo (que ocupa siete páginas completas de la revista) y sí fijarme en las fotografías que lo ilustran. Una en la que se ve a Josefina delante de la casa de Cox, donde vivió con Miguel. Otra en la que vemos a Miguel leyendo unas cuartillas dedicadas a su amigo muerto, Ramón Sijé, en la plaza que lleva su nombre. Una imagen de la casa de la calle Arriba, adosada a la montaña, en Orihuela donde el poeta vivió muchos años; Una vieja instantánea en la que se ve a Miguel con sus hermanos Vicente, Encarna y Elvira, siendo niños; otra imagen de la casa de Miguel, donde se ve el granero y un trozo del pequeño huerto de sus versos; el retrato de portada de nuevo y una foto, sentado, con pantalones de pana y sus alpargatas blancas. Un sonriente Miguel, posa en París en 1938 y cierra el artículo una reproducción del programa en el que se anuncia una “comida en honor de nuestro poeta”, organizada por sus compañeros del Penal de Ocaña y que está fechada el 27 de diciembre de 1940. Dice Josefina, en un momento de la entrevista: “Me mantiene el recuerdo de Miguel. Y recibo mucha correspondencia, a la que no siempre contesto. Cosa que me duele, pero que no puedo evitar, pues me cuesta mucho escribir… De Miguel se han dicho cosas muy hermosas. A mí me gusta mucho todo lo que ha escrito Neruda sobre Miguel. Se ve que Neruda también había sufrido mucho…” Recordado y leído Miguel, víctima también del encono brutal que se desató en los sublevados ganadores de aquella terrible Guerra Civil.

 Y así, casi sin querer, este otoño incipiente y lluvioso ha unido al monte y las setas, a la lluvia y al Cinca, a las hojas que caen y a las que se dejan leer en forma de libro y ha abierto, una vez más, las puertas del recuerdo y del reconocimiento; en este caso, personificado en José Antonio Labordeta, recién desaparecido de nuestra geografía física (y más presente si cabe en la emocional) y en Miguel Hernández, de quien hace ya mucho tiempo que paladeamos su herencia hecha palabras.

YO DE MAYOR...

 Estrategia de acercamiento al blog para el nuevo alumnado con quien compartiré mañanas y tardes de este curso escolar. Para mí, después de un curso completo sin acudir al colegio regularmente, también es este el momento se retomar un tipo de texto que llevaba tiempo sin publicar: el texto colectivo. Más o menos, este es el contenido del primer “Libro libre” de este nuevo tiempo. Versión en papel reciclado, con el formato desplegable de un DINA-3 y versión digital (la que estás viendo). Hoy lunes, cada cual con su tablet, podrá ya leer el primer post del curso y podrá plantearse hacer una valoración de los resultados: oral y/o escrita.

 A modo de presentación:

 Desde que somos muy pequeños, nuestros juegos son en ocasiones una forma de decir lo que nos gustaría ser o a quien nos gustaría parecernos.

Hoy, más que ayer, debido a los medios audiovisuales que han hecho el mundo más pequeño y más conocido, el catálogo de profesiones, trabajos, aficiones que tiene delante de sí un niño o una niña es infinitamente más amplio. Hay más donde elegir.

Lo cierto es que, a lo largo de nuestra vida, solemos querer ser varias cosas y no es raro escuchar aquello de “yo de pequeño o pequeña quería ser…” Bueno, pues esto que sigue son las respuestas a esa pregunta, con algunos añadidos. Antes de terminar septiembre nos regalamos este pequeño documento en el que hemos participado toda la clase.

 

.. Yo de mayor quiero ser cocinero porque veo por la tele que los cocineros hacen comidas exquisitas y yo también quiero hacerlas como Karlos Arguiñano y muchos más. Desde pequeño, me gustaba guisar con mi madre y ayudarle en la cocina. (Miguel)

 .. Desde que era pequeño me gustaba ser un pintor magnífico, porque me gustaba mucho la pintura. Cada día, al llegar del colegio cogía un papel y empezaba a pintar muchísimas cosas de colores, como por ejemplo: casas, coches y muchas cosas más. (Xavier)

 .. Quisiera ser peluquera porque cuando era pequeña cortaba el pelo a mis muñecas y me gustaba mucho. Me gusta mucho hacer peinados, cortar el pelo, pero quisiera hacer peinados a gente mayor como mi madre. A ella le hago peinados, aunque no me deja cortarle el pelo. (Lili)

 .. Lo que me gustaría ser de mayor es futbolista. Cada año me apunto a Miguel Servet con el entrenador que se llama Álvaro. Vamos cada sábado a jugar partidos y quiero ser de mayor futbolista del Barça. (Ahmed)

 .. Cuando era pequeña me gustaba ser profesora, porque me imaginaba que estaba en una clase con unos niños, y peluquera porque peinaba a mi madre. Ahora me gustaría ser secretaria en una empresa grande porque me gustan los números, pero aún no he pensado realmente lo que me gustaría ser. También me gustaría tener una tienda de ropa. (Ester)

 .. Cuando sea mayor quiero ser policía con moto, con mis amigos. Y un poco también con coche. (Gyunduan)

 .. De mayor quiero ser bombero porque no me gusta el fuego y además podría salvar vidas. Puedo ganar mucho dinero con esa profesión y si mi casa se incendiara sabría lo que habría que hacer. (Hugo)

 .. Yo de mayor quiero ser profesor de educación física, porque me gustan los deportes y los juegos. También porque te dan, creo, mucho dinero. Les enseñaré juegos que me sé e igual ellos no se los saben. Yo también me enrollaré con los alumnos, como Mariano. (Jorge)

 .. De mayor me gustaría ser notaria porque te pagan mucho. También me gustaría ser profesora de educación física o de infantil y primer ciclo, porque lo encuentro muy fácil. De pequeña me gustaba ser peluquera porque me parecía muy fácil. También me gustaba ser veterinaria o enfermera porque me gustaba jugar a médicos. (Lucía)

 .. Quiero ser de mayor peluquera y esteticiene, así podré tener mi peluquería. Pero para eso yo tengo que estudiar mucho porque si no estudio no podré serlo. A mí me gusta peinar, pintar las uñas, etc. Cuando tenga la peluquería la voy a poner de violeta y de rosa, mis colores favoritos. Peinaré  a mi madre, a mis tías, a mis abuelos y a mucha más gente que venga a la peluquería. (Sakira)

 .. Querría ser pintor, porque me gusta pintar. Me gusta mucho el color azul. Me gusta mucho dibujar los coches y también me gusta dibujar en la calle, en las paredes. Cuando sea mayor me sacaré una tarjeta para poder pintar en las paredes… (Biser)

 .. Cuando era pequeña me gustaba ser camarera o peluquera. Ahora que soy mayor, ya no me gusta porque creo que trabajan mucho y cobran poco. Ahora me gustaría ser veterinaria porque me gustan mucho los animales; también me gustaría ser profesora de educación física porque me gustan los deportes y los niños pequeños. Pero aún no estoy segura de lo que quiero hacer. Supongo que cuando sea mayor lo sabré mejor. (Inés)

 .. El trabajo de peluquera me parece honesto, por una parte, pero por otra parte me parece que debes estar muchas horas de pie, aunque eso no debe importar. Me gusta el tacto del pelo, suave y fino, porque eso también influye en este trabajo. Cuando terminas la jornada te sientes satisfecha porque ves que el trabajo que tú has realizado está bien. (Eva)

 .. Yo de mayor quiero ser astronauta porque creo que va a ser muy divertido estar flotando en el espacio y porque me gustaría descubrir cosas nuevas que aún no se han descubierto y ganar mucho dinero. Me gustaría ir a la luna para investigar y también quiero ir a una estación espacial. Lo más bonito sería ir viendo cómo es el mundo desde el espacio. Me gustaría investigar todo los planetas y los meteoritos; saber de qué se componen, de qué material están hechos… Lo malo de ser astronauta es que estás muy lejos de la familia. (Cristian)

 .. Quiero ser veterinario porque me gustan los animales. Antes quería ser bombero, pero al final pensé que no era lo mío ser bombero. Lo pensé mejor y se me ocurrió veterinario. Sé que tendré que levantarme pronto y sé que tendré que estudiar bastante, pero me gusta trabajar con animales. (Víctor)

 .. De mayor quisiera ser azafata porque me gustaría viajar por muchos lugares del mundo, conocer costumbres nuevas y tradiciones de otros países. Me gusta el trato con la gente de muchas nacionalidades, otros idiomas, gastronomías diferentes, especies de animales y plantas y aficiones distintas de las que hay en España. (Camila)

 .. Me gustaría ser de mayor Jefa de una tienda de ropa porque me gusta mucho la ropa y cada vez que puedo me voy a comprar a Lérida. En mi tienda tendría pantalones tejanos y pitillos, camisas cortas y largas, pantalones cortos, chaquetas y unos cuantos collares. Me gustaría mucho que la tienda fuera mía y le diría a mi hermana que me la decorara por dentro porque ella quiere ser decoradora y a una amiga mía le diría que me hiciera ropa y yo se la pagaría, así todos salimos ganando. Espero que lo que quiero ser de mayor se haga realidad. (Alba)

 .. Cuando sea mayor quiero ser policía con mis amigos. Cuando las mafias hacen algo los tenemos que pillar y quiero conducir una moto. (Gyunay)

 .. Y la colaboración de Macoca, aportando un nuevo ABCdario que nos puede dar pistas para construir otros, individuales o colectivos.

 ABCdario de lo que me gustaría ser…

 Quiero ser Artesano, y fabricar objetos con las manos.

Quiero ser Barbero, para cortar la barba y el pelo.

Quiero ser Comediante, para chicos y para grandes.

Quiero ser Diferente, provocando dudas en la gente.

Quisiera ser Escultora, de rostros bellos de la historia.

Quisiera ser Futbolista, y salir en periódicos y revistas.

Quisiera ser Ganadero, criando gallinas y corderos.

Quisiera ser Hortelana, cultivando tomates y manzanas.

Quisiera ser Ingeniero, de minas, de pozos o de suelos.

Quisiera ser una Jueza, y dictar sentencias con cabeza.

Quisiera ser Karateka, usando, con sentido, la fuerza.

Quisiera ser buena Lectora, de páginas de antes y de ahora.

Quisiera ser Marinero, y recorrer el mundo entero.

Quisiera ser Narradora, regalando palabras e historias.

Quisiera ser Oculista, para mejorar el punto de vista.

Quisiera ser un Poeta, y escribir contra el hambre y la guerra.

Quisiera ser Quincallera, y vender dedales y tijeras.

Quisiera ser Repartidora, de noticias que alegren las horas.

Quisiera ser Sembradora, y sembrar futuras mejoras.

Quisiera ser Traductor, para mejorar la comunicación.

Quisiera ser Universal, y luchar por la fraternidad.

Quisiera ser Velocista, para no perderte la pista.

Quisiera ser Xilofonista, de música alegre y con chispa.

Quisiera ser buen Yesero, para enyesar la caseta del perro.

Quisiera ser Zurcidor, y coser las heridas del dolor.

 Y, aún podríamos añadir para terminar algunos versos de aquella canción de Joaquín Sabina, titulada “La del pirata cojo”, en la que decía que “Con un poco de imaginación, partiré de viaje enseguida a vivir otras vidas, a probarme otros nombres, a colarme en el traje y la piel de todos los hombres que nunca seré”. Y ofrecía uno de esos inventarios que le han hecho tan popular

 … tahúr en Montecarlo, / gitanito en Jerez, / deportado en Siberia, / sultán en un harén; / confesor de la Reina, / taxista en Nueva York, / legionario en Melilla / mercader en Damasco, / costalero en Sevilla, / negro en Nueva Orleáns; / banderillero en Cádiz, / tabernero en Dublín; / ahogado en el Titanic, / flautista en Hamelín …

 Cuando hablamos de sueños y de anhelos para el futuro, tenemos un excelente camino trazado para recorrerlo con la imaginación y para pensarlo con algunas sonrisas. Aquí lo dejo por hoy.

 

JOSÉ ANTONIO LABORDETA. GRACIAS POR TU EJEMPLO

 Se ha muerto Labordeta con 75 años cumplidos. Precisamente en el año 75 actuó por primera vez en Labuerda y dejó un recuerdo inolvidable. Hay números que se repiten misteriosamente, uniendo acontecimientos o destinos…

 Finalicé la lectura de su último libro: “Regular, gracias  a dios” el pasado jueves y pensé en escribirle a José Antonio para darle ánimos nuevamente y comentarle algunas impresiones del libro. La anterior carta se la envié el día 9 de septiembre para felicitarle por la entrega de la Cruz de Alfonso X el Sabio. En el último momento, pensé en que era mejor dejar pasar unos días más, hasta el inicio de esta semana para cumplir con esa intención. Ahora lamento haber dejado sin hacer algo que pensé realizar, aunque tal como se han desarrollado los acontecimientos, no creo que la hubiera podido leer; tampoco sé si pudo leer la anterior… ¡Joder, la vida siempre acaba mal!

Hoy lunes, 20 de septiembre, me encuentro notablemente afectado con este suceso. De hecho, siento como una congestión interna, como algo que no acabo de digerir, que me intranquiliza y desasosiega; una tensión que lleva mi cabeza por derroteros que me impiden pensar en otra cosa… Estoy tratando de liberarme de todo ello escribiendo; una terapia que suele funcionar, pues ayuda a sacar del interior aquello que nos preocupa o intranquiliza; en este caso, la desolación de la pérdida.

 Se ha muerto Labordeta y nos hemos quedado sin un referente moral; eso que no resulta fácil explicar pero que se torna tan necesario cuando las cosas se tuercen, cuando los desmanes cometidos por tanta gente a quien le extirparon los escrúpulos inundan nuestra vida y la salpican con la mierda viscosa de la mentira, de la prepotencia o de la intolerancia. Cuando se te muere alguien así (como cuando se te muere el padre o la madre que te trajeron a la vida y te cuidaron en la infancia) vives con un sentimiento de orfandad, de desvalimiento, que sólo el tiempo logra mitigar y convertir en energía positiva… Ahí están sus libros y sus canciones, las palabras necesarias que recomponen, que orientan, que gritan, que defienden, que acompañan… Ayer pasé la tarde escuchando canciones suyas y ahora mismo no dejan de sonar en la habitación donde trabajo: “He posado mis manos en tus hombros, igual que el viento sobre el mar…” y esa voz recia y modulada a la vez, que suena a mi espalda, desgranando las doce canciones que se incluyen en el CD “Canciones de amor” me emociona una vez más y me ofrece el registro intimista de un cantautor que con sus “poemas-canciones” recorrió y recogió los más variados sentimientos.

 Se ha muerto Labordeta y se agolpan en mi memoria algunos recuerdos de las actuaciones en las que fui espectador. Desde luego, inolvidable la primera, en Labuerda, el 19 de agosto de 1975. Aún no había muerto el dictador y mi amigo José María Pardina, que tan joven nos dejó en la más incomprensible orfandad, tuvo la clarividente idea de que debíamos organizar un recital de canción con José Antonio Labordeta. Yo tenía 20 años cuando hicimos la solicitud al Gobierno Civil de Huesca para pedir la correspondiente autorización. Como puede verse en el número 60 de El Gurrión, el documento lo firmamos los dos y necesitamos la intervención de Sebastián Calvo para arrancar el permiso oficial que abundaba en advertencias y prohibía dos canciones de toda la lista que tuvimos que mandar para ser visadas y autorizadas o denegadas… Creo que hay muchas personas en Sobrarbe que recuerdan aquellos recitales de Labuerda como un hito memorable; ni el paso del tiempo ha conseguido diluir aquellos recuerdos. No en vano, sólo entre el 75 y el 79 pasaron por Labuerda: tres veces Labordeta, dos veces Carbonell y una La Bullonera… Algo bastante insólito para un pueblo tan pequeño. Unos días después de esa primera actuación de José Antonio, subimos a la Peña Montañesa con José Mari Pardina, Antonio Blan, Enrique Campo, Jacques (el francés) y Lorenzo Buil y henchidos de alegría escribimos en el libro de visitas con amplitud y profusión haciendo referencia a aquel recital que había llenado la Plaza de Labuerda de gentes cargadas de emoción y de esperanza y cantamos en la cima, como cantamos tantas veces en cenas y encuentros nocturnos un amplio repertorio de nuestros emblemáticos cantautores… José Mari y Enrique, los dos Pardinas, los dos desaparecidos también en la nebulosa del tiempo amarillo y antes de tiempo y para quienes Labordeta tuvo palabras de recuerdo que se publicaron en su momento en El Gurrión.

 Se ha muerto Labordeta y sigue siendo actual el inicio de otra de sus múltiples canciones: “Quisiera con tus manos hacer una muralla y detener el tiempo brutal que nos atrapa…” y sigue estando vigente esta otra declaración: “El amor es el silencio, la palabra guardada en el pecho… A tu corazón y el mío se lo pueden preguntar…” Y todavía podemos encontrar suficientes motivos para desempolvar notas y estrofas como aquella que dice: “Canta compañero, canta, que aquí hay mucho que cantar: este silencio de hierro ya no se puede aguantar”. Y aún podemos recordar la crueldad del régimen de Chile (y la crueldad extrema de todas las dictaduras) personificada en el asesinato de Víctor Jara: “Pienso en tu muerte sucia, batido por los golpes, los gritos y las balas…” Y sigue siendo necesario cantar de vez en cuando las estrofas de ese himno que ya es universal, patrimonio colectivo, y que encierra una utópica reivindicación: “…También será posible que esa hermosa mañana ni tú, ni yo, ni el otro la lleguemos a ver, pero habrá que forzarla para que pueda ser…” Porque no debemos olvidar, compañeros: “Qué larga ha sido la noche y el alba que tanto tarda. Salid al camino, hermanos, que no amanece por nada…” O recordar las razonables razones del “nonato”: “Dijo que no… Y se quedó detenido en la tripa de su madre, mirando por el ombligo todo lo que ya se sabe: que si el político miente, que si el militar conspira y el ladrón paga las culpas para que haya policía…” No faltan las letras a medio camino entre reivindicativas y festivas, con su personal sentido del humor: “Para Santa Orosia creo que este verano irá bien…” o aquella tan popular de “Arremójate la tripa que ya llega la calor que luego, en el mes de agosto, no suelta el agua ni Dios…”  y sus enigmáticas Crónicas de Paletonia: “A orillas del Paletón la Zaralonia levantan y urbanizando la huerta al zaralonio contratan…” o los emocionados versos dedicados a su inseparable compañera Juana: “…Eran días de tedio y cine malo, días de soledad sólo salvados por la ilusión de estar siempre a tu lado, pequeña isla de paz en un mundo asustado…” Son éstos unos breves apuntes, una mínima muestra de las múltiples citas y mensajes que encierran los poemas cantados, las canciones que Labordeta popularizó a través de innumerables recitales y de todos sus discos (ahora CDs); una obra que resume un amplio catálogo de inquietudes compartidas por muchas personas en la segunda mitad del siglo XX, cuando este país iniciaba una nueva senda y quienes vivíamos ese tiempo confiábamos que sería un tiempo nuevo, una oportunidad de cambiar definitivamente todo lo malo que había a nuestro alrededor… ¡Vana ilusión, claro, para un esfuerzo tan generoso!

 Se ha muerto Labordeta, en vísperas de un nuevo otoño; ese tiempo amarillo de tardes breves y soles apaciguados; un tiempo que invita necesariamente a la nostalgia, que nos sume poco a poco en el temible invierno, azote de muchos de los pequeños pueblos y aldeas de los montes de Aragón en aquella sangría constante que fue la emigración y el despoblamiento. Y para este otoño-invierno que se anuncia, nos va a faltar esa fuente de calor que proporcionaba la existencia de quien fue un ejemplo de compromiso, de autoridad moral, de dignidad y defendió esos y otros valores a golpe de voz y de verso, pero también mandando  a la mierda a algunos representantes de la derecha cavernícola; esos que gozaron de tantas prebendas y que nunca soportaron del todo que las gentes que proceden de otros estratos sociales nada privilegiados, alcen su voz en las instituciones democráticas (en las que ellos no creen o creen poco) y tengan la oportunidad de defender la esperanza y la vida de quienes viven con notables e inaceptables carencias… Y esa cuadrilla, al carecer de argumentos y de educación, menosprecian e insultan a quienes están y estarán siempre muy por encima de ellos. Hay una imagen maravillosa de la diferencia entre quienes tienen autoridad moral y quienes ejercen, careciendo de ella: Labordeta lee un poema en pleno debate sobre la guerra de Irak en la tribuna del Congreso de los Diputados, con voz recia y decidida; la cámara recoge su intervención y, en un barrido, se ve la cara retorcida y despreciativa de aquel infausto presidente que quiere minimizar su actuación. Hay gestos que consagran y otros que condenan. Yo aprecié allí esa notable y abismal diferencia entre el humanismo solidario y el autoritarismo retrógrado.

Se ha muerto Labordeta, pero nos quedamos con múltiples recuerdos de cuando estaba vivo. El 5 de junio de 2009, tuvo lugar una cena-homenaje a José Antonio en Murillo de Tou, organizada por el Ayuntamiento de L´Aínsa (ver las páginas 18 y 19 del número 116 de El Gurrión). Allí estuvimos unas setenta personas, acompañándolo: Eloy, Gonzalo, Ánchel, José Miguel, Severino…) Después de la cena, los discursos y las canciones de La Ronda de Boltaña, José Antonio no tuvo más remedio que coger la guitarra y entonar (con la ayuda de los presentes) la Albada o el Canto a la Libertad. Fue la última vez que pudimos hablar un rato, sobre todo al final de la cena, cuando le llevé un ejemplar del número 60 de El Gurrión y estuvimos leyendo y recordando (ayudados de los documentos allí publicados) lo que costaba organizar un recital de canción aragonesa en 1975, en cuanto a trámites y riesgos... Fue la noche que me confesó “te aseguro, Mariano que El Gurrión es ya una de las pocas revistas que leo y que guardo”, pues la recibía en su domicilio puntualmente. Esa noche le transmití la sugerencia de mi hija Ana de que en Labuerda nos gustaría poder oírlo cantar otra vez. Le expliqué la organización de la cena popular y que podría ser esa noche la que nos cantara unas canciones. Le pareció la idea muy bien y se entusiasmó de tal manera que se comprometió a cantar en las fiestas de 2009; año en el que ya estaba contratada la actuación de la Orquestina del Fabirol. Hablamos con Roberto (jefe de la Orquestina) que también estaba en el acto y todo quedó ya ultimado. Yo le insistí en que podía pensarlo con más tiempo y que, de todos modos, no haríamos pública su actuación (previendo alguna posible contingencia de salud). La semana antes de comenzar las fiestas, comunicó que había tenido que dejar Villanúa (desde donde pensaba trasladarse a Labuerda) y regresar a Zaragoza pues su salud se hallaba de nuevo delicada y ahí se frustró la posibilidad de una nueva actuación de Labordeta, en Labuerda. Otro recuerdo entrañable, anterior a éste, del 29 de mayo de 2007, fue el viaje que hicimos con Mercè a Madrid para recoger el Primer Premio Nacional de Bibliotecas Escolares. Ese día, por la tarde estuvimos en el Congreso de los Diputados y, gracias  a las gestiones de los diputados José María Becana  y Tere Villagrasa, asistimos a una sesión y luego bajamos a saludar y charlar un rato con el amigo Labordeta, mezclados por allí con diputados y diputadas que solíamos ver en la TV. Por aquellos días, Raúl Usón nos había comunicado que compartiríamos horario de firmas de libros en la caseta de Xordica de la Feria del Libro de Zaragoza, y yo bromeaba con él ofreciéndome a firmar también los suyos (en su nombre, claro) para no aburrirme... Y así nos echamos unas risas. A primeros de este mes de septiembre, recibí una nueva carta de mi amigo Julián Olivera, fechada el 31 de agosto, en la que me decía: “Hace dos días he hablado con Labordeta y me recordaba su estancia en Labuerda, del que su apellido parece un gentilicio; acabo de mandar a Labordeta unos papeles que ya te envié a ti…”  Siempre que hablabas con él mostraba un sincero agradecimiento “por haberme llevado a cantar en tiempos difíciles a un pueblo como Labuerda”.

 Se ha muerto Labordeta, pero esta tarde de septiembre (el mes en el que murieron Allende y Neruda), escuchando sus canciones, mientras repiquetea la lluvia en los tejados y todo tiene ya un sabor a cambio estacional, Labordeta sigue vivo a mi lado y pienso reunirme frecuentemente (como he hecho siempre) con su voz para que me refresque con sus palabras aquellos frentes de combate que no debemos abandonar, porque aunque “Somos como esos viejos árboles batidos por el viento que azota desde el mar…” y hacemos nuestro aquello que José Antonio convirtió en otro himno popular: “Esta albada que yo canto es una albada guerrera, que lucha porque regresen los que dejaron su tierra”, no está de más recordar que “Serenamente hablando digo hoy que hace falta valor para seguir aquí…” Gracias, José Antonio, por tu amistad y por tu ejemplo. Aquí va este recuerdo personal, como pequeño homenaje a tu memoria.

 

SEIS AÑOS DE BLOG

Esta herramienta inmaterial que sustenta algunas de mis reflexiones, cumple hoy seis años. ¡No me lo puedo creer! Todo se va haciendo viejo… Cierto que envejecer es un signo de vitalidad (aunque ésta se vaya perdiendo progresivamente), pero sorprende que en ese proceso natural de cumplir años, uno perciba el tiempo pasado como algo que sucedió a una velocidad brutal. Continuamente nos referimos al “parece que fue ayer…” y de golpe nos damos cuenta que han pasado un montón de años.

Bueno, no tengo intención de hacer ninguna celebración, je, je, pero debo decir que me siento feliz y contento del trabajo que he realizado con esta herramienta y sobre todo, el haber podido convertir una tercera parte de los contenidos del blog en una publicación especial que puede leerse como un libro. Aquí tenéis la dirección:

 http://macoca.org/diario-de-un-maestro-septiembre

 Las cosas por el cole se van sucediendo con normalidad. Estamos en plena pretemporada, conociéndonos con los chavales, descubriendo puntos fuertes y débiles, tratando de armonizar el trabajo y las necesidades; intentando ofrecer una panorámica de lo que iremos haciendo a lo largo del curso; presentando algunos cuadernillos de trabajo (hoy le ha tocado el turno al Cuaderno de contraseñas literarias). En los próximos días, se entregarán el Cuaderno de aventuras bibliotecarias; el Diario de lectura; el Cuaderno de Noticias; el Cuaderno de Valoraciones Personales… Materiales de diseño y fabricación propia que pretenden poner en valor algunas actuaciones, algunas actitudes y que serán compartidos con el otro curso del mismo nivel y su tutora correspondiente.

 De nuevo, algunas antologías poéticas preparadas por la amiga desaparecida y recordada, Ana Pelegrín, me han servido para escribir en la pizarra  las primeras contraseñas y para iniciar el proceso de normalización poética en el aula: lectura diaria y en voz alta de uno o varios poemas…

 “La tarde está tendida

a lo largo del río

y un rubor de manzana

tiembla en los tejadillos”. (Federico García Lorca)

 ***

La puerta de Toledo

tiene una cosa:

que se abre y se cierra

como las otras”. (Anónimo)

 ***

Antonio viaja que viaja

por tierra, por mar, por aire,

va de un continente a otro

porque el mundo ya no es grande”. (Jorge Guillén)

 

 Ayer iniciamos las primeras pruebas con las noticias. A las nueve menos diez ya estábamos en el aula con dos niñas poniendo en marcha el ordenador y centrando nuestra mirada en la edición digital de un periódico. Nos fijamos en la noticia de la celebración en México del Bicentenario de su independencia de la corona española. Anotamos en la pizarra algunas palabras para clarificar su significado y para tenerlas en cuenta a la hora de explicar la noticia al resto de la clase. Hoy hemos repetido la acción con otra pareja y hemos hablado de los mineros enterrados en las profundidades de una mina chilena: mina, minero, galería, desprendimiento, rocas, profundidades, perforación… Hemos visto que cada noticia tiene un vocabulario específico, según de qué trata y también lo hemos copiado en la pizarra para señalarlo y para que no se nos olvidara comentar ese punto… Curiosamente, ayer y hoy, hemos “viajado” por territorios de América Latina (concepto que también hemos clarificado).

Estamos empezando y la “pretemporada” sirve para eso, para ir cogiendo ritmo y para acercarnos a otras maneras de trabajar. Una vez que la noticia ha sido comentada, explicada y relacionada, copiamos en el cuaderno (ayer y hoy, de lengua; la semana que viene “de Noticias”) un resumen de tres líneas para dejar constancia de la actividad.

 Enlazando cosas que pasan, esta tarde en la sala de espera del centro donde me encontraba he podido ver, colgado en la pared, un montaje curioso de doce imágenes de la Gioconda que simulaban los estilos pictóricos de distintos pintores conocidos: Picasso, Botero, Dalí, Modigliani, Gauguin, … Me ha recordado ese montaje al que se podría hacer con ese mismo cuadro o con otros, si juntásemos los realizados el pasado curso con la actividad impulsada desde la biblioteca escolar, bajo el título “Y tú, ¿cómo pintas?” En ese caso, los chicos y chicas, ayudados por sus familias, fueron capaces de pintar diversas versiones de varios cuadros que vistos todos juntos o uno a continuación de otro, producen un efecto muy sugerente… Es posible que acabemos colgando cuadros con cuatro versiones de algunos de esos trabajos… ¡Es curioso!, uno nunca sabe dónde va a encontrar una idea nueva que redondee o estire un trabajo realizado.

 En otro orden de cosas, hoy se reseña en las páginas del Escolar del Diario del Altoaragón, el número 62 de Bibliotelandia (el boletín periódico de la Biblioteca Escolar del colegio que publicamos en junio pasado) http://www.diariodelaltoaragon.es/SuplementosNoticiasDetalle.aspx?Sup=4&Id=648881  y el último ABCdario que he publicado… “para ayudar a tus hijos e hijas en los estudios, en el trabajo, en la vida…” http://www.diariodelaltoaragon.es/SuplementosNoticiasDetalle.aspx?Sup=4&Id=648880

Ahí tenéis los enlaces para ver las pequeñas reseñas que hacen publicidad de esas dos iniciativas.

 Volviendo al comienzo de este artículo, la idea es seguir manteniendo vigente y actualizado este espacio de escritura, lectura, reflexión y comunicación. En los próximos días presentaré la herramienta a los chicos y veremos cómo articulamos la participación de los mismos. Aquí lo dejo, por hoy.