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Consejos veraniegos

Durante unos cuantos días de agosto, publiqué en facebook un consejo diario, con alguna foto que lo acompañaba. Aquí van todos ellos, pero sin las fotos que, en la mayor parte de los casos, se pueden intuir.

 

Consejo veraniego. 1

 

Si no puedes dormir

porque el calor te aprieta,

súbete a un tejado

y gira como una veleta.

 

 

Consejo veraniego. 2

 

Si estás aburrido en Sobrarbe

Y das un poco de pena,

brinca ya del sofá

y hazle fotos a la Peña.

 

 

Consejo veraniego. 3

 

Si has perdido el peine

y quieres lucir el pelo

pásate por la cabeza

unos cardos como estos.

 

 

Consejo veraniego. 4

 

Si te levantas temprano

para ir a caminar...,

¡échale un vistazo al cielo

o te arrepentirás!

 

 

Consejo veraniego. 5

 

Si no consigues que el sueño

te permita echar la siesta,

¡túmbate!, cierra los ojos

y empieza a contar ovejas...

 

 

Consejo veraniego. 6

 

Si algún día quieres saber

cómo vuela una flor,

observa a las mariposas...

Ahí tienes la explicación.

 

Consejo veraniego. 7

 

Si por los caminos que andas

circula hoy mucha gente,

quédate tranquilo en casa

que pronto vendrá septiembre.

 

 

Consejo veraniego. 8

 

Si ves la torre inclinada

y crees estar en Pisa,

igual te pasaste de orujo...

¡Vete a dormir deprisa!

 

 

Consejo veraniego. 9

 

Si no te quieres mezclar

con mucha gente en verano,

agarra un buen libro, colega,

y no lo dejes de la mano.

 

 

Consejo veraniego. 10

 

Si piensas que igual te hacen

estatua para recordarte,

no olvides que las palomas

la usarán para cagarse.

 

 

Consejo veraniego. 11

 

Si tienes mucho calor

y sudas como una fuente

¡échate de cabeza al río!

Te refrescarás lindamente.

 

Consejo veraniego. 12

 

Si no tienes cerca el mar

ni una miserable playa,

no te aflijas, compañero,

¡dirígete a la montaña...!

 

 

Consejo veraniego. 13

 

Si quieres echarte unas risas

y dejar a un lado las penas,

aquí te pongo unas fotos

que alegren tu día, morena.

 

...........................

 

Estos trece consejos

se encierran en dos:

bebe agua, ves por la sombra

y guárdate de la calor...

 

18/08/2021 15:56 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Gotas de abril

Puesta de sapo común

El primer día que vi una estructura similar, quedé pensativo sin saber qué podía ser. A medida que evolucionó la cosa, en los días sucesivos, y aparecieron los renacuajos negros, se desveló el misterio. En todo caso, es digno de observar. En el próximo Gurrión hablaré del asunto. (2 de abril de 2021)

 

Aquí predicando en el desierto...

Lo de vox en Vallecas es muy parecido a lo del exhibicionista que ha saltado esta noche al campo del Granada en pelotas. Provocación y protagonismo. Si las televisiones decidieron no enfocar a tipos como éste, ¿por qué no hacen lo mismo con los defensores del franquismo?: no hacerse eco de sus provocaciones... ¿o es que algunos medios son un poco franquistas? ¡Hala, buenas noches! (8 de abril de 2021)

 

Estupendo monográfico de Público, con el título de “Combatientes”.

Dedicado a las mujeres combativas, milicianas. Cuarenta páginas para reconocimiento y dignificación de quienes estuvieron en primera línea y fueron deliberadamente olvidadas. Historias personales, silenciadas y truncadas brutalmente por los fascistas de distintos pelajes. Historias que están siendo recogidas con testimonios orales y documentales y que engrosarán el Museo Virtual de la Mujer Combatiente, que están llevando adelante los investigadores Tania Ballò y Gonzalo Berger. Un trabajo necesario para nombrarlas y dignificarlas. (9 de abril de 2021)

 

Diente de león y vilanos

¿Quién no ha soplado alguna vez la bola de semillas del diente de león? Cada una de ellas incorpora un característico penacho de filamentos, llamado vilano, que a modo de paracaídas las ayuda a mantenerse en el aire y a dispersarse.

Cuando alguien te diga: “eso a mí me la sopla”, invítalo si es primavera a un buen campo como el de la imagen y que vaya soplando... (10 de abril de 2021)

 

La habilidad para poner una pilona

en medio de un campo con dueño

ha sido siempre muy certera

y nunca les ha quitado el sueño.

 

Tuvieron las eléctricas

bula estatal de instalación;

e invadieron campos y montes

con la más alta bendición.

 

No nos tiene que extrañar

que hoy los aerogeneradores

sean instalados por los mismos

donde les salga de los cojones...

 

Y aunque el pueblo se oponga

a este nuevo desvarío

no será fácil que cambien

sus proyectos agresivos...

 (15 de abril de 2021)

 

Viejos y nuevos cerramientos

de huertos, campos y corrales ...

El somier de muelles es

lo último en materiales...

 

Y es que ha cambiado mucho

la estética de las “baranas”.

Antes, madera de enebro.

Hoy, deshechos de camas.

 (barana: puerta de listones de madera -generalmente de chinibro- que daba acceso a un huerto, corral o campo) (17 de abril de 2021)

 

Hoy está bastante nublado

y no resplandece como debiera,

pero es un día excelente

para homenajear a la Tierra.

 

Es difícil de entender

ese afán por someterla,

por esquilmar sus mares,

por destruir su esencia.

 

Hoy, 22 de abril,

no es un día cualquiera.

Celebremos tener un hogar

en este planeta Tierra

respetando y apreciando

su extraordinaria belleza.

 (22 de abril de 2021)

 

Dos aniversarios

103 años cumpliría hoy mi padre: Mariano Coronas Mur. Siempre vivo en nuestra memoria.

El 25 de abril de 1974, vivieron en Portugal la Revolución de los Claveles: una hermosa primavera. Aquí ya veis cómo está el panorama, con los fascistas sacando pecho.

 

Buitres, buicuatro..., buicién...

Ayer tarde pudimos observar, pero no fotografiar con una mínima calidad, las evoluciones de decenas de buitres; unos parados en lo alto de ese montículo y otros volando en círculo por encima de nosotros. Normalmente cuando sales de casa sin la máquina de fotos, aparece inesperadamente algún destacado objetivo fotográfico. Me ha pasado muchas veces y ayer fue una más. Mis juramentos se escuchaban lejos...Las fotos son de móvil, con algo de zoom, y como soy poco ducho en el manejo del mismo, ahí el desastroso resultado. Al menos, se vislumbra algo y sirve de testimonio de la aparición de estas aves en un lugar en el que nunca antes las habíamos visto... Y mira que hemos caminado por ahí cientos de veces... En todo caso, en directo, fue un espectáculo, al que estamos acostumbrados cuando estamos en Figols de Tremp, pero muy raro en Labuerda. (27 de abril de 2021)

 

Coplas húmedas


Después de una semana

de llover y llover con ganas

desde el punto de la mañana...

 

Termina el mes de abril,

el de las aguas mil

que caben en un candil...

 

Mañana empieza mayo

¿nos quitaremos el sayo?

No tengo ni idea, payo.

 

Aquí os dejo unas cuantas fotos

para vosotras y para vosotros.

Espero que no os sepan a poco.

 

Son fotos de anteayer,

cuando paró de llover.

Entonces, las pude hacer.

 (29 de abril de 2021)

 

11/07/2021 15:23 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Ocurrencias para días nublados... Ventas raras

(Escrito en mayo, publicado ahora)

Ayer me entretuve un rato en fabricar un abecedario de anuncios económicos, de dos palabras. La primera palabra es lo que venden y la segunda quién lo vende. Se colocarían en la puerta de acceso al negocio imaginario:

Abrazos Amparo - Afectos Ángel - Arrumacos Ana - Besos Begoña – Brusquedades Bruno - Caricias César - Collejas Carlos - Deseos Daniel – Disparates Desideria - Efluvios Ernesto - Eruptos Enrique - Esencias Encarna - Felicitaciones Fátima - Formalidades Fabiola - Fortalezas Fernando - Gallardías Gabriel - Generosidades Gabriela – Hostias Homero - Humedades Horacio - Imaginaciones Ismael - Juramentos Jacinta - Lecturas Laura - Maravillas Mercè - Manotazos Miguel - Mosqueos Mariano - Negativas Nazario - Ñoñerías iÑaki - Obscenidades Orlando - Ofrecimientos Ofelia - Patadas Pablo – Pensamientos Pepa – Putadas Pedro - Quebrantos Quiteria - Recuerdos Ramsés – Reniegos Ramiro - Roces Rocío - Saludos Salvador - Sandeces Sixto – Soplos Soledad - Suspiros Sonia - Toques Terencio - Trucos Tania - Ululeos Úrsula - Verdades Vicente - Victorias Victoria - Xenoglosias Ximena - Yermos Yolanda - Zalamerías Zulema

Y este juego permite un alargamiento casi infinito, así que si te animas...

 

NEGATIVAS

NAZARIO 

 

 

DISPARATES 

DESIDERIA

TRUCOS

TANIA


27/06/2021 10:48 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Ida y vuelta a los infiernos, a través de la lectura

Muchas veces, no es cierto que “leer sea un placer”. Y ya sé que no descubro nada nuevo... Algunos libros te llevan directamente a los infiernos. No a esos del más allá, predicados hasta la saciedad por fundamentalistas de todo pelaje con el fin de atemorizar, controlar y otros “ar” a los miembros y “mihembras” de sus rebaños. Hablo de infiernos, habidos y por haber, del más aquí... Esos en los que han dejado y dejan la vida miles, millones de personas, en la mayoría de los casos sin haber hecho otra cosa que estar en el lugar, en el espacio de actuación de innumerables cafres. De legiones de tarados que arruinaron los días soleados, las legítimas esperanzas, la vida cotidiana, el descanso necesario, los ideales más nobles y los proyectos de futuro de millones de personas que fueron conducidos hacia la muerte, sin ahorrar todos los sufrimientos imaginables. Esos libros, cuya lectura no produce ningún placer, creo que hay que leerlos también... Siento que es un deber moral conocer ese lado oscuro, esas puertas al infierno o el infierno mismo, para poder dar testimonio, para conocer los nombres de las víctimas, para poder sentir esa extraña solidaridad ante tanto sufrimiento...

Leyendo cualquiera de los que aquí presento, viajarás a distintos infiernos: el de la guerra despiadada, el de la degradación personal, el de los campos de exterminio, el de los asesinatos individuales o en masa, incluso el de la enfermedad incurable... Con cada uno de ellos, con diferentes niveles de fuego e intensidad, he estado y he regresado del infierno. Aún así, volvería a leerlos, aunque solo sea para abominar con más intensidad de la crueldad y los instintos asesinos de esa legión -habida y por haber- de seres (in)humanos que habitaron y habitan entre nosotros. Ahora, me tomaré un descanso, buscando otros temas más amables que ayuden a cicatrizar las pequeñas heridas que han causado esas lecturas.

Algunos de los libros a los que me refiero, en este texto, son:

-          “Las 999 mujeres de Auschwitz. La extraordinaria historia de las jóvenes judías que llegaron en el primer tren a Auschwitz”, de Heather Dune Macadam, publicado en Roca Editorial de Libros (2021) – 430 páginas.

-          “La guerra no tiene rostro de mujer”, de Svetlana Alexiévich, publicado en DeBolsillo (2019) – 364 páginas

-          “Los olvidados del exilio. Cartas de los últimos refugiados españoles”. Ritama Muñoz-Rojas, publicado en Reino de Cordelia (2021) – 125 páginas.

-          “A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España”, de Manuel Chaves Nogales, en Libros del Asteroide (2020) – 311 páginas

-          “Stalingrado. Crónicas desde el frente de batalla”, de Vasili Grossman, en Galaxia Gutenberg (2020) – 138 páginas

-          “El olvido que seremos”, de Héctor Abad Faciolince, en Alfaguara (2021) – 319 páginas.

26/06/2021 14:57 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Algunos recuerdos de marzo - 21

¡Mecagüenlaleche...!

En mi infancia siempre y en mi juventud, cuando estaba en Labuerda, tomaba leche de vaca que ordeñábamos en casa. Era leche pura que, al hervirla, fabricaba una deliciosa nata en la parte superior del recipiente. Un vaso después de cenar y un vaso o sopas de leche para desayunar, antes de ir a la escuela o al instituto. Algunos días, también, vaso de leche para merendar... Aquello nos fortaleció y nos hizo crecer armónicamente, junto con el resto de la alimentación, claro.

Ahora, la oferta lechera se ha diversificado tanto, que uno ya no sabe qué coño toma. No voy a ser exhaustivo en la relación de leches, solo quiero aportar la foto de un tetrabrik para poner de manifiesto la cantidad de cosas que uno se mete en el cuerpo cuando toma un vaso de leche -desnatada lo semi, por supuesto- (o eso es lo que dicen...). No sabíamos entonces que hacían falta tantos componentes, ajenos al líquido blanco salido de las tetas de las vacas, para un desarrollo completo. ¡Qué tiempos estos, qué cosas tomamos y qué cosas nos venden! Que acaben bien el domingo. (7 de marzo de 2021)

 

Un árbol. Una esperanza

No es fácil, en Sobrarbe, encontrar árboles solitarios. Evidentemente que los hay, pero no son la norma, ya que el bosque tupido se ha apoderado de nuestros montes. Precisamente, es en esta imagen donde se muestra la fuerza irreductible de la naturaleza. En ese terreno ni es fácil germinar, por la pendiente y la dureza del suelo; ni tampoco es fácil crecer de esta manera. De modo que, esa imagen podría ilustrar perfectamente un texto o un poema que hablase de la fortaleza, de la autoestima y de las ganas de vivir... ¡Bueno!, a mí, al menos, me lo parece. Ese pino solitario es un sencillo canto a la vida. (8 de marzo de 2021)

 

Materiales etnográficos en San Vicente

San Vicente de Labuerda sufre en sus carnes la cruda despoblación. El caserío está bien conservado y hay algunas casas nuevas, pero son segundas residencias y solo en la temporada veraniega se siente el oxígeno de las personas paseando, charlando por su calle única o por su única plaza. En ese tiempo y en fines de semana, puentes, etc. (en la anterior normalidad), se producía un aumento puntual de población, debido a la clientela del restaurante Garcés que, después de meses, vuelve a abrir sus puertas este fin de semana...

Un recorrido por los alrededores de su preciosa iglesia románica y por el pueblo, nos va a permitir ver algunos materiales etnográficos que nos trasladarán a otro tiempo: trucadores, llaves de madera, lucanas, escaleretas de piedra, paredes de piedra seca, etc. San Vicente de Labuerda es siempre un lugar para el descubrimiento y para disfrutar de su emplazamiento. (11 de marzo de 2021)

 

 Ayer hablé de casetas.

Hoy hablaré de paredes.

Unas y otras, con pena,

corren la misma (mala) suerte.

 

En cualquiera de estos pueblos,

si se producía un derrumbe,

a vecinal se arreglaba;

pues era vieja costumbre.

 

De unos años a esta parte.

solo se arregla una pared

si el derrumbe corta un paso

o te “enruena” hasta los pies...

 

Y aunque han sido declaradas

Patrimonio de la Humanidad,

hay tantas y son tan pocos

quienes las pueden arreglar,

que sus piedras olvidadas

rompen, con pena, a llorar...

(16 de marzo de 2021)

 

Transfugas despreciables...

Aunque nadie ha pedido mi opinión, la daré respecto de la figura del transfuga. Creo que una persona que ha sido elegida con el voto ciudadano para que los represente, según la ideología mostrada y publicitada en campaña, muestra total indignidad cuando se vende indecentemente para realizar extrañas y antinaturales componendas. La existencia de esta anormalidad (que nada tiene que ver con los posibles pactos previos de investidura, entre formaciones políticas, legítimos, sin duda) debería llenar de vergüenza a quien propone la compra y a quien se deja comprar, ofreciendo dinero o sillones. Pero la vergüenza ha sido desterrada de muchos estamentos de este país... Si no sabías qué es un mierdaseca, ahí tienes un buen puñado en Murcia y tierras aledañas o “alejañas”. Pongo de manifiesto mi sentimiento de desprecio y de asco por estos tipos y tipas que son un malísimo ejemplo para la ciudadanía (aunque estoy seguro que una parte -espero que pequeña- de la ciudadanía está de acuerdo con este indecente proceder). No me extiendo más, no quiero vomitar... Y casi siempre son los que luego dan lecciones... (17 de marzo de 2021)

 

Los troncos de algunos árboles son, como tantas otras cosas, metáforas de la vida. Algunos crecen rectos y su estructura es equilibrada. Tiene arrugas y cicatrices porque la vida se las impone o se las regala... Tantos días y noches, inviernos y veranos a la intemperie, dejan huella. Otros, en cambio están llenos de oquedades, de irregulares formas, de ásperas cortezas, de retorcimientos y protuberancias ... Uno no sabe si es que no fueron felices en su crecimiento o que su anarquía les condujo a ese efecto picassiano que muestran. En todo caso, un tronco de un árbol veterano es un estupendo sitio para apoyar nuestras manos y percibir las huellas que deja el paso del tiempo... La naturaleza es siempre nuestro refugio y nuestra esperanza. (17 de marzo de 2021)

 

Piedras

Casi cada día que camino por alguno de los barrancos que hay en el entorno de Labuerda, encuentro materiales interesantes. Todo es cuestión de atender a pequeños detalles, a mirar con atención todo lo que tiene origen animal, vegetal o mineral (la naturaleza). En este caso, unas muestras de piedra tosca (toba calcárea) que arrastran los barrancos desde sus lugares de origen; normalmente, surgencias de agua donde el carbonato cálcico precipita y, junto a algunas plantas, forman estas estructuras que, cuando son más grandes se han utilizado en la construcción: arcos de entrada a las casas; bóvedas en ermitas, iglesias, bodegas o chamineras... Por otra parte, en este caso, una fotografía de una piedra arrastrada por el barranco con una especie de celdas hexagonales que, según cuenta Bermundo Meléndez en el tomo 1 de su Paleontología (pág. 130), sería una “curiosa pista que forma mallas hexagonales en la cara inferior de un estrato de arenisca del flysch eoceno” y que denomina “Palaeodictyon majus”. Los he encontrado mejores, pero el de ayer era el de ayer... (21 de marzo de 2021)

 

¿Macro qué...?

La España vaciada la van llenando de macrogranjas y macroproyectos eólicos y solares. O será, mierda presente, paisaje destruido y chatarra futura (nadie desmonta una instalación cuando se vuelve obsoleta) para el territorio y la poca gente que queda y un pastón para los fondos de inversión. ¿No hay ni un jodido político municipal, comarcal, autonómico... que no vea hacia dónde camina esta demencial deriva? Aquí ni dios aprende nada y nadie se responsabiliza luego de hipotecar el paisaje y la vida “per in sécula seculorum...” ¡Adelante, pues, hasta la derrota final! ¡Mecagüensusputascalaveras! (27 de marzo de 2021)

25/05/2021 13:57 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Prosas de enero en facebook

Jánovas

Ayer tarde, anduvimos un rato por las calles de Jánovas. En estos tiempos en los que se celebra un conocido nacimiento, bien orquestado, utilizado y manipulado por quienes tienen intereses directos en el negocio, acudimos a contemplar el renacimiento de un pueblo. Poco a poco, va emergiendo de las ruinas provocadas también por gentes que utilizaron, manipularon y castigaron a sus moradores. Había nieve en las calles y en los tejados, mucho frío y una sonora soledad; estaba lloviznando y nevando en los montes de los alrededores. Un día especialmente desapacible para despedir un año inolvidable.

Despedimos el año de la pandemia y saludamos hoy el año de la vacuna. Saludamos también el renacimiento de Jánovas que, de consumarse, será un ejemplo de que la tenacidad y el empeño pueden convertir unas ruinas en un hermoso lugar para la vida. (1.01.2021)

 Roda de Isábena. Detalles

Hacer turismo cercano, este año, es realmente desolador. Lo nunca visto, sin duda. Pueblos en los que hemos estado en otras ocasiones y en los que bullía la vida, los recorres en estos tiempos, de arriba abajo y viceversa y o no encuentras a nadie o te cruzas con tres o cuatro personas. Hay un silencio descomunal porque están detenidas todas las actividades que les daban vida. El resultado es que las visitas a esos lugares producen algo de tristeza. Poca gente y mucho silencio.

Aquí os pongo unas cuantas fotos de detalles pequeños en puertas o fachadas de Roda: “trucadors”, escudo, cerrojos, capitel, cruz en el cementerio rodeada de nieve, detalle de puerta noble... Y el Turbón disfrazado con túnica blanca. A estas horas de la tarde, mejor en casa calientes... Que en la calle hace un frío que pela. Salud. (2.01.2021)

 Fin de las Calandras

Ayer terminó el periodo de 24 días (desde el 13 de diciembre, con uno de descanso) para recoger observaciones y datos sobre las Calandras, viejo sistema de predicción del año entrante o entrado. He anotado las observaciones, para colocarlas en El Gurrión de febrero, en una libretita de pequeño tamaño que regalamos hace 15 años a los participantes en la fiesta de San Sebastián. Salud y saludos. (7 de enero de 2021)

¡Ay, Filomena, Filomena!

Una borrasca con nombre de cuento... Hacía muchos años que no escuchaba pronunciar el nombre de Filomena, hasta que ha llegado hasta nuestro país una borrasca amenazante y alguien ha decidido llamarla así. Para mí, Filomena era el nombre de una niña que cansada de tener que aprender los nombres de las cosas que habían puesto los mayores, decidió nombrarlas de otro modo, contagiando su afición al resto de niñas y niños de la escuela y de la ciudad... Esa Filomena era un “producto” de la imaginación de Miquel Obiols...

 La Fuente Peña

Cuando yo era pequeño, la Fuente Peña era un espacio mítico para nosotros. Estaba y está cerca del pueblo, pero tenía alguna dificultad el acceso a ella, pues estaba en la ladera que baja del monte denominado “La Plana” al barranco de San Vicente. No había un camino bien delimitado y debíamos ascender y caminar con pericia para evitar una caída. En aquellos años, década de los sesenta, el mencionado barranco llevaba agua todo el año. En verano, debajo de dicha fuente, solíamos -haciendo una parada con piedras- generar una interesante badina para bañarnos. Y en invierno, accedíamos a patinar por la superficie helada del agua y a contemplar los “churros” de hielo que se formaban con las escorrentías de la fuente. Años más tarde, con el fin de aumentar el caudal de agua que llegara al depósito municipal, se canalizó el manantial, aunque con los años, fue disminuyendo su importancia y el suministro de agua de boca en Labuerda -debido también al enorme aumento del consumo-, debió solucionarse de otra manera.

Valga esta prolija explicación, para presentar estas imágenes de ayer, en las escorrentías heladas de la Fuente Peña. (17.01.2021)

 La Casera y los cromos de fútbol

Estas dos hojas que aún conservo corresponden al álbum de cromos de la Liga de Fútbol de Primera División 1964-65. Los cromos salían en las botellas de gaseosas La Casera. El resto del álbum está desaparecido, je, je. Ahora mismo, me gustaría tenerlo entero, pero ya solo puedo verlo a través de Internet, de algún coleccionista que lo tiene completo e, incluso, puesto a la venta:

 https://www.ebay.es/itm/ALBUM-CONCURSO-LA-CASERA-LIGA-1964-65-/123885603606 (19-01-2021)

 

El paso del tiempo

Esta mañana hemos subido un rato al pueblo de Plan, en el Valle de Chistau. Tengo allí un viejo amigo, de los tiempos del bachillerato, de los estudios de Magisterio y de la puta mili. Hemos ido a tomar un cortado al único bar que hay abierto en el Valle: terraza exterior, bien tapados, mascarilla, distancia, etc. Es curioso que en Labuerda todavía queda nieve abundante y luego hasta entrar en el valle del Cinqueta, está todo limpio. En Plan, todavía podrían cargar un tren de cien vagones, con nieve de Denominación de Origen “Valle de Chistau”, je, je. Un buen rato de charla con el amigo Fantova, hablando entre otras cosas del inevitable paso veloz del tiempo y de cómo hemos pasado de ser unos jóvenes imberbes y despreocupados (más o menos) a sexagenarios divertidos, je, je. Mi hija Ana nos ha hecho unas fotos y quiero completar nuestra actual serena apariencia con la que teníamos con 19 años y estudiando... ¡Jodo qué cambio!, pero ¡qué contentos de haber llegado! (20 de enero de 2021)

 Sobrarbe en los carteles de fútbol...

La Sociedad Deportiva Huesca llevaba dos años publicitando los partidos de fútbol que jugaba en casa, con carteles especiales. Si estás interesado/a en conocerlos, a través de Internet puedes acceder a algunos o muchos de ellos.

En línea con la temática anual basada en la aventura, esta temporada (2020-2021) se pretende dar visibilidad a diferentes lugares de naturaleza y aventura de la provincia. Visualmente, los carteles están inspirados en las postales vintage de viajes de distintos destinos. Como guiño, en cada ilustración hay un detalle que hace referencia, sutilmente, al equipo visitante. Un detalle que no destaca, sino que hay que «buscarlo» en el cartel. La iniciativa del club, en colaboración con la agencia La Colmena Agencia Creativa, pretende dejar constancia gráfica de la segunda temporada del Huesca en Primera División.

 Hasta el momento, si no llevo mal la cuenta, han sido tres los carteles inspirados en rincones con magia de la comarca de Sobrarbe: Cola de Caballo, puente medieval de Bujaruelo y pantano de Mediano. Son creaciones ingeniosas y bellas.

 Más información en: https://fanclub.sdhuesca.es/carteles-partidos-sd-huesca-2020-21/

(21.01.2021)

22/01/2021 18:32 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

"Solo", de Richard Byrd

“Solo” – Richard Byrd. Volcano Libros, 2017. 284 páginas

Se ha querido mencionar, en este tiempo de aislamiento pandémico, la aventura (epopeya personal u odisea) del piloto estadounidense -Richard Byrd- como un ejemplo llevado al máximo de aislamiento y soledad. Lo suyo, en todo caso, fue ponerse al límite y estar a punto de morir por tratar de resistir en unas condiciones totalmente extremas en la Antártida. Los confinamientos en 2020 habrán tenido -sin duda- cientos o miles de episodios dramáticos por otras circunstancias, entre personas con dificultades económicas, de maltrato, de enfermedad... Pero, volvamos al protagonista del libro.

 En 1934, Richard Byrd estaba a los mandos de una expedición científica en el Polo Sur. “Vivía”, junto con varias decenas de compañeros en una base denominada Little América. Como aquello le parecía poco, se fraguó un plan para adentrarse e instalarse -durante el invierno polar- en lo que denominaron “Base Avanzada”. Como era el jefe de aquella base polar, y aún en contra de la opinión de algunos de sus hombres, su propuesta se llevó adelante. Diseñaron y construyeron un refugio que debía ser llevado, desmontado, hasta la máxima distancia de Little América, en dirección al polo sur. Utilizando tractores especiales (como tanques con orugas) y un grupo reducido de hombres se internarían en la superficie polar y realizarían la instalación. En principio debía de albergar a tres hombres (por diversas razones de índole personal y de comportamiento humano en circunstancias extremas, Byrd había descartado que fueran dos los ocupantes). Finalmente, por las dimensiones del habitáculo, provisiones, etc. decidió que lo ocuparía solo una persona y, como no quería elegir a uno concreto para una misión de alto riesgo, decidió que sería él quien se iba a confinar en la Base Avanzada. Básicamente se trataba de realizar mediciones meteorológicas en unas condiciones extremas. Pero Byrd parece que perseguía dos objetivos. El primero tenía que ver con una circunstancia vital: fundirse con la naturaleza salvaje y disfrutar de la soledad. El segundo, aunque él no lo expresara, estaba relacionado con una sed de gloria que en su tiempo le arrebataban otros exploradores de renombre como Scott, Amundsen o Shackelton. Byrd quería ser como ellos, pero era consciente de que no era "uno de ellos". Y la manera que encontró de entrar en el club fue desafiando los límites de lo razonable.

 A finales del mes de marzo, de 1934 se produjo el viaje y la instalación de Base Avanzada. Byrd dio a sus hombres una orden tajante, antes de iniciar la vuelta: no volver a recogerlo hasta octubre, hasta la primavera austral y eso bajo ningún concepto. Luego se quedó en la cabaña en la más absoluta soledad, dispuesto a pasar el invierno más al sur que cualquier otro ser humano en la historia. Ese era un reto que, de salir bien, le colocaría a la altura de quienes habían realizado hazañas históricas. Empezó la rutina de desembalar materiales, colocarlos en la mejor disposición para poder usarlos -sobre todo en situaciones de emergencia- y empezar las mediciones meteorológicas: tomar datos de temperaturas, fuerza y dirección del viento, observación de auroras boreales, etc. Debía salir cada día del refugio para realizar algunas observaciones y eso le colocó en situaciones desesperadas, como perderse en una ocasión que quiso dar un paseo más largo de lo habitual o no encontrar la trampilla a la hora de volver de otro paseo para resguardarse en el refugio y estar a punto de morir congelado si no es porque encontró una pala que recordaba haber dejado días atrás enterrada en la nieve. Algunos días la temperatura llegó a 80 grados bajo cero y muchos días, andaba entre 50 y 70 grados bajo cero. Si buscaba emociones extremas, había recalado en el mejor sitio posible.

 Escribía en su diario, aunque en ocasiones tuviera serias dificultades porque la temperatura en el interior del habitáculo podía ser de 50 grados bajo cero y sus manos no siempre estaban ágiles y despiertas. Alternaba días de ánimo y disfrute de la soledad con otros de desesperación debido a las condiciones extremas en las que vivía. Los medios de que disponía para calentarse y para descongelar y calentar algunos alimentos se vieron alterados en su funcionamiento, debido a la nieve que caía y taponaba el tubo de salida de humos o por malas combustiones. Ello le provocó una situación durísima en la que casi pierde la vida. Fue en el mes de mayo, cuando cayó en uno de los túneles, debido a haber respirado monóxido de carbono. El gas inundó sus pulmones, su bazo, su hígado, sus ojos y quedó enormemente disminuido hasta el punto de que salir del saco protector de dormir para ponerse de pie le requerían un gasto de energía y una fuerza de la que no disponía.

 En el citado diario reflejaba sus rutinas: comer, mantener la cabaña en condiciones confortables, dar pequeños paseos por el exterior cuando el tiempo lo permitía, atender las comunicaciones diarias por radio con Little América, el cuidado de los equipos de medición: calibración, cambiar las hojas para que se imprimieran los datos o reponer la tinta de los instrumentos... Desde su intoxicación, esas tareas aumentaron enormemente su dificultad. Le costaba un esfuerzo sobrehumano ascender por las escaleras para llegar a la trampilla o desplazarse hasta los túneles para aprovisionarse de combustible o de alimentos... Sus únicas distracciones eran la lectura, que se complicaba por la baja temperatura de la cabaña y el fonógrafo, en el que iba escuchando algunos discos... Para evitar respirar gases tóxicos, intentaba sobrevivir con la estufa apagada el mayor número de horas al día que podía aguantar.

 En todo ese tiempo, no les comunicó a los compañeros de Little América su situación extrema. Siempre decía encontrarse bien, aunque en la citada base empezaron a sospechar que no decía la verdad. Byrd consideraba un deshonor rendirse y que fueran a buscarle antes del tiempo que había fijado y, por otra parte, no quería poner en peligro la vida de quienes hubieran formado un grupo de rescate para socorrerle. Cuando se averió la radio y debía utilizar otro equipo de transmisión que funcionaba con pedales, la cosa se agravó porque esa tarea lo dejaba exhausto y las comunicaciones se cortaban o eran tan breves que hicieron aumentar las sospechas de que algo no iba bien.

 Entonces, en Little América "se inventaron" una expedición curiosa, de observación de meteoritos. Con esa excusa, los componentes de la expedición podrían hacerle una visita. Byrd tenía que dar el consentimiento, porque era el jefe. Y les costó a sus compañeros convencerle de que se trataba de una misión importante y con garantías. Richard Byrd, enfermo y al borde de la inanición o la muerte por congelación, se opuso por orgullo, porque para él hubiera sido una humillación. Al final lograron convencerlo y un equipo de tres miembros, sobreponiéndose a dificultades varias, lograron llegar hasta Base Avanzada y socorrer a Richard Byrd. Allí pasaron los cuatro el tiempo que restaba hasta el fin de la aventura, dos meses de invierno. Ni él verbalizó su situación extrema ni los recién llegados le dijeron que habían venido por ello.

Cuatro años después de vivir en el infierno del frío y la soledad, Byrd escribió este libro que, si lo lees en verano te refresca, pero si lo lees en invierno, tienes que hacerlo bien abrigado porque de sus páginas sale un frío primigenio que te congela.

07/12/2020 18:04 gurrion #. sin tema Hay 1 comentario.

El infinito en un junco

El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo. Irene Vallejo. Madrid, Siruela. Diciembre de 2019 – 449 páginas

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“Toda biblioteca es un viaje; todo libro es un pasaporte sin caducidad. Alejandro recorrió las rutas de África y de Asia sin separarse de su ejemplar de la Iliada, al que acudía, según dicen los historiadores, en busca de consejo y para alimentar su afán de trascendencia. La lectura, como una brújula, le abría los caminos de lo desconocido”.

 

Lo primero que quiero decir es que cuando cayó el libro en mis manos, no había escuchado o leído nada relacionado con él. Conocía a Irene y había leído algunos de sus textos. Al saber que el libro hablaba de “La invención de los libros en el mundo antiguo”, me interesó desde el principio porque mi vida está íntimamente relacionada con los libros: de la carencia inicial a la fundación de “pequeñas bibliotecas”. Por otra parte, la palabra junco me llevaba directamente a mi infancia, a esa patria personal a la que vuelvo de manera intermitente. Los juncos crecían en los caminos, cerca de las acequias o al lado de manchas de humedad, de pequeños manantiales. Eran elementos presentes en nuestros juegos y juguetes, sobre todo fabricando pequeñas y toscas estructuras que depositábamos en las acequias o en el barranco simulando barcos que navegaban a la velocidad a la que discurría el agua, entre otros aprovechamientos lúdicos. Una metáfora simple de lo que ha hecho Irene en este libro: navegar (yendo y viniendo) desde la antigüedad hasta la actualidad con un barco de palabras...

Entre mediados de enero y primeros de febrero leí el libro y quedé gratamente impresionado. Me pareció una obra coral, llena de pequeñas historias (que agilizaban enormemente la lectura), escrita con una singular maestría. Los días 20 y 21 de enero viajé a Toledo y Albacete. Participaba, como ponente, en unas jornadas, denominadas: “Literatura Popular de Tradición Infantil y bibliotecas del siglo XXI”. En las dos reuniones en dichas capitales, recomendé a las personas asistentes, la lectura de “El infinito en un junco”. Aquellos días debía de andar yo por la mitad del libro, pero ya me parecía estar ante una obra muy recomendable. A mediados de febrero, abandonamos el nido de Labuerda por unas semanas, que más tarde, con ocasión de la declaración del Estado de Alarma y el confinamiento, se alargaron varios meses. El libro, ya terminado y pendiente la redacción de una reseña como la que estás leyendo, se quedó en Labuerda y ésta -la reseña- aparcada hasta que volviera de nuevo a mi pueblo natal. Eso ocurrió a primeros de junio y entonces decidí darme el gusto de volver a leer el libro antes de ponerme a escribir nada, porque con todo lo que había pasado, había olvidado algunos detalles. Y eso es lo que hice, releerlo descubriendo nuevos matices que en la primera lectura no había apreciado.

Después de esta larga introducción, no me queda más remedio que abordar la prometida reseña (aunque, en realidad, más que una reseña es un texto, algo despendolado, generado a partir de la lectura). Y no resulta fácil encontrar el tono para hacerla. Si volviera a la práctica de copiar citas textuales y llevarlas a mis cuadernos manuscritos, no cabe duda que llenaría varias páginas, aún sin ser exhaustivo, porque en este libro hay muchísimas frases que encierran informaciones curiosas o relevantes, relaciones textuales sorprendentes y pensamientos o afirmaciones de la autora que merecen releerse y meditarse:

-       “El primer libro de la historia nació cuando las palabras, apenas aire escrito, encontraron cobijo en la médula de una planta acuática” (p. 46)

-       “La Biblioteca de Alejandría no nació solo para ofrecer un refugio al pasado y su herencia. Era también la avanzadilla de una sociedad que podríamos considerar globalizada, como la nuestra. Esa primitiva globalización se llamó ”. (p. 51)

-       “El alfabeto fue una tecnología aún más revolucionaria que internet. Construyó por primera vez esa memoria común, expandida y al alcance de todo el mundo”. (p. 126)

-       “La escritura y la memoria no son adversarias. De hecho, a lo largo de la historia, se han salvado la una a la otra; las letras resguardan el pasado; y la memoria, los libros perseguidos” (p. 129)

-       “La historia de la literatura empieza de forma inesperada. El primer autor del mundo que firma un texto con su propio nombre es una mujer”. (p.164)

-       “Es un error pensar que cada novedad borra y reemplaza las tradiciones. El futuro avanza siempre mirando de reojo al pasado” (p. 319)

Me ha llamado la atención la capacidad pedagógica de Irene para, a partir de unos pocos mimbres (o juncos de mi infancia), de algunas breves informaciones fragmentarias, establecer hipótesis creíbles de cómo pudieron ocurrir algunos acontecimientos en la antigüedad... De la misma manera, quiero resaltar su enorme habilidad y maestría para relacionar acontecimientos antiguos con prácticas actuales que parecen las continuadoras de lo anterior, varios milenios más tarde. Y no es desdeñable su fino sentido del humor al referir algunas historias, a la hora de interpretar otras o en el afán de aportar citas de otros autores que ofrecen esa visión relajada y divertida sobre algunos aspectos tratados. Su prosa muestra agilidad expresiva, rigor interpretativo, conocimiento profundo de lo que habla y discurso inteligente. Cuando hablo de rigor, por ejemplo, me refiero al manejo de una enorme cantidad de documentación para escribir este trabajo; documentación cuyas referencias ofrece al lector, a la lectora en 26 páginas de bibliografía (405-431), señalando qué documentos ha utilizado para cada capítulo de su libro. Cuestión que puede animar a quien lee el libro a leer o consultar algunos de los más accesibles.

Uno de los aspectos llamativos también es su habilidad para entrelazar algunos aspectos de su vida personal con los relatos y las referencias al mundo clásico. En el capítulo titulado “Tejedoras de historias”, después de “una lista provisional de escritoras casi borradas”, dedica un emocionado y caluroso recuerdo y homenaje a su profesora de griego, Pilar Iranzo: “De aquellos dos años aprendiendo de ella, recuerdo el placer del descubrimiento, del vuelo, la asombrosa alegría del aprendizaje”.

No olvido la primera biblioteca de mi infancia (...), de la mano de mi padre a una biblioteca pequeña en el Parque Grande”.

Mi madre quiso enseñarme a leer y yo me negué. Tenía miedo”, escribe Irene y seguidamente cuenta el caso de Alvarito, hijo de maestros, que estaba en su colegio y que, cuando todos los demás todavía tartamudeaban al intentar leer, él lo hacía con soltura. La venganza se desencadenó en el patio de recreo...

Irene rememora su estancia en Oxford para aprovechar su beca de investigación y los formalismos incomprensibles a los que debió hacer frente..., hasta que consiguió reconciliarse con las personas y las normas rígidas de la institución. Allí descubrió que Lewis Carrol estudió y dio clase en Oxford durante veintiséis años.

Refiriéndose a la Gran Biblioteca de Alejandría, escribe: “... me fascina -a mí, la pequeña marginada del colegio de Zaragoza-, porque inventó una patria de papel para los apátridas de todos los tiempos”.

Las listas de personajes y lugares donde empezaron a tejerse libros de diversos materiales: papiro, arcilla, piel, madera, metal, papel..., las transacciones con ellos, la fundación de bibliotecas y museos, las destrucciones continuas, las luchas de poder, las guerras de exterminio en las que se vieron involucrados, etc., etc. llenan las páginas de este libro y resultan  interminables: Alejandría, Alejandro, Ptolomeo, Macedonia, Homero, Iliada, Odisea, Cleopatra, Marco Antonio, Darío, Persia, Egipto, Demetrio de Falero (inventor del oficio de bibliotecario), Herodoto, Esquilo, Sófocles, Eurípides, Estrabón, Aristóteles, Platón, Hesíodo, Orestes, Cirilo, Marcial, Grecia, Roma, Siria, Cicerón, Tiranión, Julio César, Juvenal, Ausonio, Pompeya, Horacio, Catulo, Trajano, Tiberio J. Celso, Tito Livio, Virgilio, Ovidio, Plinio el Joven, Eneida, Sulpicia, Plutarco, Julia Agripina, Cornelia, Eurídice, Caracalla... son solo unos cuantos de los que la autora da razón y cuenta perfiles, relaciones, influencias, vicios, fortalezas y debilidades... Y al índice onomástico me remito...

Múltiples referencias

Incorpora, a lo largo del libro, muchísimas otras voces, como si se tratara de organizar una asamblea de gentes que aprecian los libros, en cualquier formato y la lectura y la escritura como estrategias de expresión, comunicación y memoria. Y cuando el lector o lectora ha leído también esos libros, se produce una corriente aún mayor de empatía con la autora, por compartir referencias literarias. Ahí están, entre otros:

.. Ray Bradbury y su Fahrenheit 451 son recordados por aquel país en el que estaba prohibido leer y los bomberos, en lugar de apagar fuegos provocan incendios quemando todos los libros que encuentran... Pero hay un grupo de personas que “han aprendido de memoria libros enteros y los guardan en sus cabezas, donde nadie puede verlos ni sospechar de su existencia”.

.. Bernhard Schlink, en “El lector” cuenta la oscura historia de Hanna, guardiana de un campo de concentración nazi. Su amante adolescente le lee en voz alta y esa práctica será una exigencia cada día que se encuentren, antes de la ducha y el sexo. Aquella mujer también hacía que las prisioneras le leyeran libros, noche tras noche, antes de que partiesen en el tren que las llevaba a Auschwitz... El joven estudiante se horroriza al conocer la vida de su amante...

.. Helene Hanff y su “84, Charing Cross Road”, un intercambio epistolar y librero que genera afectos y complicidades entre un librero inglés y una lectora estadounidense...

.. George Orwell y su distopía 1984 contiene un Ministerio de la Verdad encargado de llevar adelante un gran proyecto consistente en reescribir toda la literatura del pasado...

.. Milan Kundera, quien en su novela “La broma” explica que la risa tiene una enorme capacidad de deslegitimar el poder y por eso inquieta y es castigada. Y añade Irene: En general, los amados líderes de todas las épocas han aborrecido y perseguido a los cómicos que osaban ridiculizarlos... Y aún seguimos así en pleno siglo XXI.

.. Alberto Manguel y su “Historia de la lectura”. Umberto Eco y “El nombre de la rosa”. Christopher Morley y “La librería ambulante”. Borges y “La biblioteca de Babel”. Joe Brainard y sus “Me acuerdo” ...  Y una larguísima lista: Cavafis, Lawrence Durrell, JRR Tolkien, J.M. Coetzee, César Vallejo, Wislawa Szymborska, Nabokov...

Hay abundantes referencias cinematográficas para explicar algunos acontecimientos: “Qué bello es vivir”, “Ciudadano Kane”, “Rashomon”, “Cartas desde Iwo Jima”, “Alexander”, “Sin perdón”, “Django desencadenado”, “La invención de Hugo”, “Vivir para gozar” ...

Relaciones antigüedad-actualidad: Batalla de Salamina entre griegos y persas y “Los soldados de Salamina”, la novela deJavier Cercas. (pp. 178-179)

El viaje a la India, como corresponsal, de Ryszard Kapuscinsky, en 1955, en compañía de un grueso volumen de tapa dura: “Historias” de Herodoto (pp. 184-185)

Herodoto que se esforzó en enseñar a sus compatriotas que “la línea divisoria entre la barbarie y la civilización nunca es una frontera geográfica entre diferentes países, sino una frontera moral dentro de cada pueblo; es más, dentro de cada individuo”. (p. 180)

Los capítulos del libro

El libro está dividido en dos partes. La primera está dedicada a Grecia (Grecia imagina el futuro) y la segunda a Roma (Los caminos de Roma). Cada una de estas partes consta de diversos capítulos que, a su vez se subdividen en apartados sin titular, numerados correlativamente; hasta 87, en la primera parte y 48, la segunda. Cuatro páginas de “epílogo”, agradecimientos, amplia bibliografía y un índice onomástico.

Copio los títulos de los capítulos, que no están numerados, pero algunos resultan muy explícitos o son muy sugestivos y originales. En la primera parte: “Grecia imagina el futuro”: La ciudad de los placeres y los libros. Alejandro: el mundo nunca es suficiente. El amigo macedonio. Equilibrio al filo del abismo: La Biblioteca y el Museo de Alejandría. Una historia de fuego y pasadizos. La piel de los libros. Una tarea detectivesca. Homero como enigma y como ocaso. El mundo perdido de la oralidad: un tapiz de ecos. La revolución apacible del alfabeto. Voces que salen de la niebla, tiempos indecisos. Aprender a leer sombras. El éxito de las palabras díscolas. El primer libro. Las librerías ambulantes. La religión de la cultura. Un hombre de memoria prodigiosa y un grupo de chicas vanguardistas. Tejedoras de historias. Es el otro quien me cuenta mi historia. El drama de la risa y nuestra deuda con los vertederos. Una apasionada relación con las palabras. El veneno de los libros, su fragilidad. Las tres destrucciones de la Biblioteca de Alejandría. Botes salvavidas y mariposas negras. Así empezamos a ser tan extraños.

En la segunda parte: “Los caminos de Roma”: Una ciudad con mala reputación. La literatura de la derrota. El umbral invisible de la esclavitud. En el principio fueron los árboles. Escritores pobres, lectores ricos. Una joven familia. Librero: oficio de riesgo. Infancia y éxito de los libros de páginas. Bibliotecas públicas en los palacios del agua. Dos hispanos: el primer fan y el escritor maduro. Herculano: la destrucción que preserva. Ovidio choca contra la censura. La dulce inercia. Viaje al interior de los libros y cómo nombrarlos. ¿Qué es un clásico? Canon: historia de un junco. Añicos de voces femeninas. Lo que se creía eterno resultó efímero. Atrévete a recordar.        

Epílogo

Después de tantos “biblioincendios” a lo largo de la historia, el siglo XX aún subió el listón de la biblioclastia (o del memoricidio): bibliotecas bombardeadas en las guerras mundiales, hogueras nazis, las purgas soviéticas, librerías atacadas con bombas, regímenes censores con destrucción de millones de libros, bombardeo y destrucción salvaje de la biblioteca de Sarajevo... ¡Inacabable! Y el siglo XXI empezó con el saqueo indecente de las bibliotecas y museos de Irak, “donde la escritura caligrafió el mundo por primera vez”. Recuerda Irene la frase atribuida a Heinrich Heine en 1821: “Allí donde queman libros, acaban quemando personas” y eso ha ocurrido casi siempre así... “Mariposas negras” llamaron los habitantes de Sarajevo a las cenizas de los libros destruidos que caían sobre los transeúntes...”

Y hay otras formas de destrucción, aparentemente menos dramática, pero igualmente efectiva, de unos objetos: los libros, que como dice la autora “son, sobre todo, frágiles” y añade: “Mientras lees estas líneas, una biblioteca arde en algún lugar del mundo. Una editorial destruye ahora mismo sus fondos no vendidos para para volver a fabricar pulpa de papel. No lejos de ti, una inundación sumerge en el agua alguna valiosa colección. Varias personas se deshacen de una biblioteca heredada en un contenedor cercano. Te rodea un ejército de insectos cuyas mandíbulas están abriendo túneles de papel para depositar sus larvas en un universo de pequeños laberintos en infinitas estanterías...”

(Y cuando ya tenía este texto avanzado, sufrí a finales de agosto un accidente cardiaco que me llevó al hospital durante trece días que, sumados a la convalecencia, han retrasado nuevamente la finalización del mismo.)

De modo que, voy a acabar con dos citas que me atañen directamente. Leo en la página 278: “En aquellos tiempos, en que no había editoriales, cuando un autor daba su libro por concluido encargaba un determinado número de copias y empezaba a regalarlas a diestro y siniestro”. Y en la página siguiente (279): “El doctor Johnson, gran ilustrado inglés, decía que nadie, salvo un cabeza de alcornoque, ha escrito jamás por otra razón que no fuera el dinero”, ja, ja. Aquí, un cabeza de alcornoque “johnsoniano”. A lo largo de mi vida he escrito muchos artículos para diversas publicaciones y algunos libros. La inmensa mayoría de las veces, con la única recompensa de ver publicadas mis reflexiones. Y sigo, realizando pequeños libritos en la imprenta y regalándolos a mis amistades “como cuando no había editoriales”, je, je.

El infinito en un junco” es un libro al que acudir frecuentemente para degustar la hermosa prosa de Irene Vallejo y para consultar múltiples datos históricos, perfiles de algunos personajes, frases generadoras y reflexiones de hondo calado. Hemos tenido mucha suerte, quienes apreciamos los libros, en tener a nuestra disposición esta magna obra que nos alivia un poco de los sinsabores de este endiablado 2020.Yo me he limitado a escribir unas páginas, estimulado por la lectura de un libro que me parece extraordinario y que se puede recomendar sin miedo a que quien lo lea pueda sentirse defraudado.

Mariano Coronas Cabrero - Septiembre de 2020

23/09/2020 11:10 gurrion #. sin tema Hay 2 comentarios.

Libro: Una librería en Berlín

“Una librería en Berlín”. Françoise Frenkel. Barcelona, Seix Barral, 2017. 293 páginas

 

Acabo de leer este libro y sigo reflexionando sobre el planteamiento del mismo. Habla de la ocupación alemana de Francia, pero centrando su relato en lo cotidiano, en las dificultades, los miedos, la incertidumbre, etc. con la que viven las personas de origen judío, los refugiados de otros países que pasaron a Francia pensando que allí nunca ocurriría lo que está ocurriendo... Sorprende que el tono dolorido, en algunos momentos como es lógico, pero sin quejas sobre la dura situación en la que tiene que vivir, agradeciendo siempre de manera muy viva las ayudas que le prestan hombres y mujeres franceses que sienten vergüenza de lo que se está haciendo en su país, bajo el gobierno colaboracionista de Vichy y la ocupación alemana.

La autora, Françoise Frenkel, había nacido en Polonia, de origen judío. Estudió en Francia. Su vocación de librera la llevó, junto con su esposo -Simon Rachenstein- a abrir la primera librería francesa en Berlín: La Maison du Livre (1921). Librería que fue cambiando de lugar a medida que aumentaba el número de clientes, el fondo de libros y revistas y las actividades paralelas que tenían lugar en ella: biblioteca de préstamos, presentaciones de libros, escritores que acudían a ella y dirigían unas palabras a quienes asistían... F. Frenkel era una mujer apasionada por la lengua y la cultura francesa. Cuenta en el primer capítulo titulado: “Al servicio del pensamiento francés en Alemania”, apenas treinta páginas, los avatares que vive y sufre con su pequeño negocio, que se agravan sobremanera a medida que el nazismo se apodera de todos los aspectos de la vida en Alemania y comienzan a promulgarse leyes, decretos, anuncios que restringen movimientos y amenazan la vida diaria de quienes no pertenecen a la raza aria. A pesar de que la autora posee documentos que apoyan decididamente su negocio y tiene amistades que la avalan en diferentes países, llega un momento que considera insoportable y peligroso seguir en Berlín y cierra su negocio (julio de 1939) para trasladarse a París, pensando que allí estará a salvo.

La guerra avanza y la autora se va desplazando hacia lugares donde todavía no ha llegado, mientras tiene que lidiar con las renovaciones de sus permisos de residencia, documentos de identidad, etc. Soporta pacientemente interminables colas durante horas para realizar esos trámites o para conseguir los alimentos básicos que le permite la cartilla de racionamiento... Largas caminatas para huir de una ciudad a otra, esperas en los andenes a que pase algún tren para poder viajar a otro lugar... Todo ello encaminado a sus grandes objetivos en ese tiempo, pasar a Suiza para sentirse a salvo; ver si puede contactar con su familia polaca de la que no tiene noticia desde hace años (recuerda cada poco a su madre, a la que no ha visto hace tanto tiempo) y evitar la deportación a campos alemanes ... Abandona París en vísperas de la ocupación; se traslada a Aviñón; luego a Vichy; vuelta a Aviñón. Viaja hasta Niza; se refugia en algún lugar de la montaña; debe volver a Niza. Pasa a Grenoble y es detenida cerca de la frontera con Suiza. Acaba como prisionera en Annecy y es juzgada en Saint-Julien. Retorna a Annecy y se dirige a la frontera, donde es nuevamente detenida... Y finalmente, accede a Suiza donde termina un periplo vital cargado de incertidumbre y desasosiego, pero con un agradecimiento enorme a quienes, en todas esas idas y venidas, la escondieron, la ayudaron y pusieron en peligro su vida por salvarla. Françoise remarca o aporta en muchas ocasiones el estado de ánimo de hombres y mujeres franceses, que han establecido redes de protección de personas perseguidas, auténticos héroes anónimos que combaten la injusticia ofreciendo lo que tienen y algunos de ellos, maldiciendo a los ocupantes y a quienes se han puesto a sus órdenes de manera tan obediente. Muchos franceses que expresan un sentimiento de que algún día las cosas cambiarán y quienes ahora avasallan, detienen, amenazan y deportan a miles de personas, pagarán debidamente sus atropellos.

Y en esos capítulos que va contando con mesura y serenidad las dificultades para sobrevivir día a día, cuenta también, diversas historias de las personas que sufren a su lado las mismas inconveniencias para poder vivir. Pequeñas historias, detalles que enriquecen la obra, sin duda y dibujan, como ya he dicho, la situación que se vivía en Francia en la época de la ocupación alemana, lejos de los frentes de guerra.

El Nóbel francés, Patrick Modiano es el autor del prólogo. Parece ser que Françoise Frankel no escribió más libros que éste y que poco se sabe de su vida con posterioridad a lo que cuenta en esta obra. Había nacido en julio de 1889 y murió en Niza en 1975.

16/09/2020 10:15 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Algunas reflexiones feisbuseras, en prosa, del mes de julio

.. Refitoliando. A Bespra Samboyana

Una de las tareas que realizo, como jubilado, es la de revisar cajas, cajones, carpetas, armarios, etc. para ver qué cosas he ido guardando y calibrar si merece la pena seguirlas guardando o deshacerse ellas (esto último me cuesta no sabéis cuánto). En esas incursiones en el fondo documental que atesoro (pero que no es un tesoro, no vayáis a pensar) encuentro materiales que me llevan a otro tiempo. Ya, con anterioridad, he comentado algunos y lo seguiré haciendo, muy probablemente. Hoy me he encontrado con varios ejemplares de un fanzine, denominado “A Bespra Samboyana”, que se editaba en Sant Boi de Llobregat (Rolde Aragonés de Barcelona), escrito de raso en aragonés. Por ejemplo, este número 10, tiene portada en color, dibujada por el gran Carlos Azagra. Es de mayo de 1998 y varias de sus páginas reproducen historietas dibujadas sobre poemas, canciones; dos de ellas de La Orquestina del Fabirol: El bandido Cucaracha y o pasodoble Maziello; un poema-canción de Mª Victoria Nicolás. Ilustrado por Azagra y un largo artículo de Andrés Castro, titulado “Tierra y mosica” y muchas más cosas, como ese póster central con “as publicazións y coleutibos que luitan por l´aragonés” y las luchas sociales y reivindicativas en marcha. “A Bespra” y El Gurrión disfrutaron de un enriquecedor intercambio durante varios años... (5 de julio de 2020)

.. Hojas...

Las cámaras digitales permiten llevarte para casa -después de un paseo por el monte- hojas, flores, cortezas, piedras, etc. sin peso y sin volumen. Hoy día, en la escuela, hacer una “Hojiteca”, una “Floriteca”, una “Piedrateca”, etc. es mucho más fácil que antes... Os traigo ocho hojas de arbustos y árboles, con las que ayer me encontré en el barranco. Podía haber fotografiado otras tantas, pero para empezar... Yo las nombro y tú pruebas a identificarlas: roble (o caixigo), enebro (o chinibro), sabina, boj (o buxo-bucho), romero, espino albar, cerezo silvestre (cerecera) y coscoja (o coscollo). (8 de julio de 2020)

 

.. Destruir un ordenador...

Tengo tres ordenadores viejos que quiero llevar al punto limpio, pero antes, me gustaría borrar toda la información para que nadie pueda aprovecharse de ella o usarla en mi contra.

Pregunta: ¿Alguien sabe si los del PP grabaron algún tutorial de cómo destruyeron tan eficazmente los ordenadores de Bárcenas, que me pueda servir de ayuda para que no quede ni rastro? Gracias anticipadas. (9 de julio de 2020)

 

.. Últimas noticias del mundo urraquil

Un grupo de ocho urracas ha sido visto esta mañana en Labuerda. Preguntados algunos testigos visuales, por este reportero, han declarado que se movían con gran rapidez, profiriendo gritos amenazadores y causando un considerable revuelo entre el resto de aves que comparten espacio aéreo. Se les ha visto romper nidos de aviones comunes y llevarse huevos o pollos para comérselos con rapidez... Una de las personas con las que hemos podido hablar ha declarado que “las muy cabronas son muy listas. Actúan como si fueran un comando organizado sembrando el desconcierto entre pájaros de diferentes tamaños”. Parece ser que barren un amplio espacio con sus carreras a saltos por tejados y suelo, vuelos continuos de un lado para otro, gritos frecuentes, subida y bajada de los árboles y todo ello pone en jaque a gorriones, aviones comunes y palomas. También se ha visto a alguna paloma salir volando detrás de una urraca y hacer piruetas las dos: una para alcanzar a la otra y ésta para esquivarla. Los responsables ornitológicos de la zona han manifestado que este comportamiento asociativo de las urracas empieza a ser preocupante, por lo que se van a instalar cámaras de vigilancia matinal para estudiarlo con detalle... Este reportero empieza a pensar que igual acaban haciendo un mixto entre la ley Corcuera y la Mordaza para controlar los comandos urraquiles del verano... ¡Joder con el calor...! (10 de julio de 2020)

 

.. Etnología recreativa

Década de los setenta. Estudiante en Huesca capital. De mi colección de posavasos, ahí van estos 9 modelos que he encontrado. No sé si alguno de los establecimientos que aparecen, siguen activos todavía. De entre todos, destaco los del “Penny Lane”. Ir al “Penny” (e intentar colarse o negociar con el de la puerta una rebaja por grupo grande o porque llegábamos tarde) era una tradición festiva de cada fin de semana. Este post se lo dedico a mis compañeras y compañeros de la promoción del 74 de Magisterio, para que aviven recuerdos y se echen unas risas. Y luego dices que los coleccionistas guardamos basurilla, ¡ya, ya!, ja, ja. (12.07.2020)

 

.. As Calandras de julio

En El Gurrión de febrero de este año, páginas 24 y 25, publiqué las anotaciones de “As Calandras”, un viejo sistema de observación y predicción del tiempo para el año siguiente que nuestros antepasados tenían en cuanta. Las observaciones se realizan entre los días 13 de diciembre y 6 de febrero y a cada mes le corresponden dos días. El tiempo de julio sería la suma de las observaciones de los días 19 de diciembre y 1 de enero. Y estas son las anotaciones que podéis leer donde os he dicho, si miráis la web de la revista y descargáis el número 158 de El Gurrión: http://www.elgurrion.com

Día 19 de diciembre: Amanece totalmente nublado y con amenaza clara de lluvia. Llovizna a media mañana. Para. Día muy oscuro. A partir de las ocho de la noche, llueve con ganas y llueve toda la noche sin parar.

Día 1 de enero: Amanece con más niebla que ayer. Baja temperatura. Sale el sol por la tarde. Atardecer royo. Por la noche baja la niebla de nuevo y nos envuelve.

Esta vez, parece que la predicción de un tiempo nuboso, con niebla a media ladera, lluvia (y granizo) y temperaturas no muy altas, ha sido bastante acertado, je, je. (15 de julio de 2020)

 

.. Perplejidad, hermanas; asombro, hermanos...

No es la primera vez que lo escribo... Hemos llegado a la luna, dado la vuelta al mundo, inventado el vagón del silencio en el AVE o los jardines ZEN, la meditación y el silencio conventual y no somos capaces de silenciar las putas motos de adolescentes, la sopladora desquiciante, el molinillo del café de los bares o el calentador de leches de la cafetera, entre otros inventos diabólicos... ¡Más dinero para los I+D+I+D+I...! (16 de julio de 2020)

 

.. Anoche, en el Festival Castillo de Aínsa, actuación del genial Ara Malikian, un torrente de energía en el escenario.

Ara (a orillas del Ara, precisamente) desplegó un gran sentido del humor cuando tomaba el micrófono en las manos para contar historias de su vida, dando paso luego a las interpretaciones vertiginosas con su violín y perfectamente secundado por el piano. Apareció tocando su instrumento por lo alto de la muralla y bajó del escenario, interpretando una nana dedicada a las personas que más han sufrido con esta pandemia: los mayores que se fueron sin el adiós sentido de sus familias o que han padecido la enfermedad en completa soledad... Ara Malikian es un espectáculo... Dos horas de concierto con todas las medidas de separación adecuadas y mascarillas obligatorias. El comportamiento del público, correcto en todo momento y ninguna aglomeración ni al entrar ni al salir del recinto. Fuera del mismo, en las terrazas de bares, etc. cada cual, con lo que vio, que saque consecuencias... (18 de julio de 2020)

 .. Libretas y cuadernos

De vez en cuando, haciendo limpieza o reordenando espacios, uno -al menos, yo- se encuentra (me encuentro) con objetos que llevan conmigo décadas, je, je. Siempre tuve afición a recoger y/o comprar libretillas de propaganda o cuadernitos para anotar cosas. Tengo varias. Os presento tres:

La de “Martini” es de cuando yo tenía entre doce y quince años o alguno más y está llena de direcciones de marcas comerciales, relacionadas con las colecciones de cromos o con promociones de puntos para conseguir regalos de diversas marcas comerciales de entonces, etc. Yo solía escribir a todo lo que se movía, pidiendo siempre... La segunda (ya veis la marca comercial que la regalaba), contiene una lista de casi cien películas que había visto hasta un momento determinado que no sabría precisar, pero al leer algunos títulos, recuerdo hasta dónde las vi, je, je. Por último, la de tapas rojas contiene algunas decenas de poemas copiados a mano o recortados de alguna revista y pegados directamente en el interior... Cuando trabajaba en la escuela impulsé el uso de cuadernillos para que los chicos escribieran: “cuadernillo de escritura”, “cuaderno de contraseñas poéticas”, “cuaderno de opiniones”, “cuadernillo de noticias”, ... El que guarda siempre tiene... (23 de julio de 2020)

26/07/2020 15:20 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La Maternidad de Elna. Reseña del libro

La Maternidad de Elna. La historia de la mujer que salvó la vida de 597 niños. Assumpta Montellà. Barcelona, Ara Llibres, 2019. 167 páginas

Quiero hacer una mención especial, antes de hablar del libro. Nuria López y yo nos conocimos en Canovelles, avanzada la década de los setenta del pasado siglo. Coincidimos en el Colegio Público Jacint Verdaguer de la citada población. Ella estudiaba EGB y yo había sido destinado a dicho colegio como maestro. Fui su tutor. En 1981 abandoné Canovelles y recalé en Fraga. Con Nuria mantuvimos contacto un tiempo, a través de la correspondencia. En noviembre de 2018 nos invitaron a Mercè y a mí a un reencuentro con aquellos alumnos y alumnas que ya cumplían cincuenta años de edad. Habían pasado 38 años sin vernos y el reencuentro estuvo cargado de alegría y emotividad. Unos días antes, Nuria me mandó una foto con cartas, postales que yo le había enviado hacía tanto tiempo. Fue sorprendente que las guardara (yo también guardo las suyas, je, je). Después del reencuentro, le he mandado a Nuria algunas revistas y algunas otras publicaciones y el pasado mes de junio (2020) me anunció que había caído un libro en sus manos que le gustaría enviarme... Y así llegamos al libro...

 Cuando lo recibí y abrí el sobre, me encontré con un título y una portada que me dejaron perplejo. Pensé que Nuria se había equivocado, ya que lo que yo leía a bote pronto era que una tal Elna había parido (hay una foto de una mujer y un niño en brazos en la portada); de modo que me fui rápidamente a la contraportada en busca de alguna explicación suplementaria y ya vi que Nuria no se había equivocado y lo que quería compartir conmigo era una historia del final de la guerra incivil que asoló este país y llevó a cientos de miles de republicanos al exilio. Amén de la barbarie desatada en territorio español con los cientos de miles de asesinados, fusilados, bombardeados y ametrallados; la mayoría de ellos, todavía en las inmundas cunetas.

El éxodo republicano hacia Francia fue además de penoso por el doble efecto de perder la guerra y tener que abandonar el país, terrible por el comportamiento indecente de las autoridades francesas que maltrataron a los refugiados encerrándolos -como al ganado- en campos inmundos e insalubres donde el frío, el hambre, las enfermedades, los piojos y el hacinamiento convirtieron la estancia en un auténtico infierno. Los nombres de Argelers, San Cebrià, Barcarés, Arles, Prats de Molló, Gurs, Setfonts... son de triste y durísimo recuerdo para quienes han podido contar sus recuerdos (y, por descontado, para todos aquellos y aquellas que no pudieron hacerlo y sobre quienes cayó la desgracia y la injusticia de tener que vivir aquella horrible experiencia). Pensemos, además que, muchos de los allí encerrados acabaron en brigadas de trabajo esclavo y durísimo y otros fueron conducidos a campos de concentración nazis...

La Maternidad de Elna (en el Rosellón francés o Cataluña Norte) tiene su origen en la Asociación de Ayuda a los Niños en Guerra. Esa asociación se creó en los Países Bajos, al finalizar la Primera Guerra Mundial. Posteriormente, un ingeniero suizo, humanista y defensor de la no violencia (Pierre Cérésole) animó un movimiento ciudadano que terminó en el SCI (Servicio Civil Internacional) que ya intervino, como organización humanitaria. en la España republicana, desde una sección denominada Cartel de Ayuda Suiza a los Niños de la Guerra Civil Española. Hubo otras personas importantes en sortear dificultades y conseguir fondos y materiales para paliar los efectos de la guerra... Y así llegaríamos hasta Elisabeth.

 Elisabeth Eidenbenz era joven, maestra y suiza y es la persona a la que quienes han aportado testimonio directo para confeccionar el libro, agradecen sus enormes esfuerzos para conseguir crear una isla de acogimiento y cuidados para muchas mujeres embarazadas que pudieron salir de los campos y pasar unos días antes del parto, el parto y algunas semanas después recuperándose bien alimentadas y en condiciones higiénicas convenientes. Los relatos de Remei Oliva, de María García y de quien está detrás del seudónimo de Juana Pasqual testimonian aquella situación especial, creada por esa mujer como directora de la Maternidad de Elna y cómo se las arreglaba para conseguir ayudas y para sortear a las autoridades francesas y nazis, cuando la ocupación alemana estranguló ayudas y miraba con lupa si quienes allí ingresaban eran judías. Finalmente, en abril de 1944, los alemanes cerraron definitivamente la maternidad y quienes allí trabajaban buscaron la manera de seguir ayudando en otros frentes a tantas personas como lo necesitaban. Durante cinco años, desde junio del 39 hasta su clausura, la Maternidad de Elna dignificó la vida de casi seiscientas mujeres y otros tantos niños y niñas que pudieron nacer y vivir.

El libro escrito por Assumpta Montellá ha conseguido rescatar un episodio de hondo contenido humanitario; de esos que devuelven la esperanza en la capacidad de hacer el bien, entre algunos seres humanos; los necesarios para contrarrestar a quienes tienen como objetivos la destrucción de infraestructuras, pueblos y ciudades y la tortura, la humillación y la muerte de sus semejantes (de quienes encuentras las diferencias necesarias para justificar su odio inmenso y sus ganas de matar).

La autora también ha podido hablar con algunos de los niños de la Maternidad de Elna: los hijos de aquellas mujeres que no se creían lo que les estaba pasando y agradecían cada día aquella hospitalidad y aquellos cuidados, en medio de tanta destrucción, enfermedades, miseria, frío y desolación. Los testimonios de Rubén Oliva, Felipe Sáez y Pedro Pasqual tienen una enorme carga emotiva que llegó a su cenit el día en el que se le hizo un homenaje a Elisabeth, en 2002, después de sesenta y tres años. Día en el que madres, hijos e hijas pudieron abrazar a su benefactora y disfrutar de un acto colectivo de profunda gratitud, de hondo y sincero agradecimiento.

Se han escrito muchos libros y se escribirán muchos más y todos serán pocos para reconocer los sufrimientos desmedidos que vivieron cientos de miles, millones de personas en éste y en otros conflictos bélicos, en los que quienes resultan más castigados y maltratado son los civiles. Las guerras son la expresión de los peores sentimientos albergados en la parte negra del corazón humano. Para contrarrestar tanta barbarie, aparecen de vez en cuando, personas llenas de compasión y buenos sentimientos que tratan de aminorar los efectos brutales que deben soportar algunos de sus semejantes. La Maternidad de Elna; es decir, las personas que allí trabajaron son un extraordinario ejemplo de lo dicho.

Los lectores de este libro (como de tantos otros sobre temáticas bélicas) navegamos por las páginas con ese doble sentimiento: el horror ante la humillación, la tortura, el sufrimiento y la muerte y la emoción ante quienes destilan toda su compasión, ayuda, compañía y fuerza para que triunfe la vida.

07/07/2020 10:16 gurrion #. sin tema Hay 1 comentario.

"Atlas de una pasión esférica". Reseña del libro

“Atlas de una pasión esférica”, de Toni Padilla. Ilustraciones de Pep Boatella. Ed. geoPlaneta. Barcelona, 2017. 143 páginas

En la línea de un puñado de interesantes libros que toman el fútbol como excusa, pero que a la vez nos hablan de circunstancias históricas, geográficas, sociales, económicas, políticas... que rodean a sus protagonistas o a los territorios donde transcurren o se sitúan las historias. En esos contextos podemos situar este libro. Su autor forma parte del Consejo de Redacción de la revista Panenka y eso ya podría orientar sobre las intenciones y el desarrollo del libro.

Toni Padilla escribe 34 artículos de dos, tres o cuatro páginas de texto (la mayoría, de tres páginas), más una con una ilustración de Pep Boatella. Las historias están agrupas por continentes: cinco en África; nueve en América; seis en Asia; once en Europa; dos en Oceanía y una en la Antártida. De modo que con esa estructura y tratándose de artículos independientes unos de otros, la lectura del libro se hace muy llevadera si queremos animar a adolescentes a que lean y lo lean... Voy a escribir algunos títulos para que se vea que son sugerentes y podrían excitar la curiosidad lectora y, sobre todo, para comprobar que leyendo muchos títulos nadie diría que las narraciones vayan a hablar de fútbol:

 El capitán odiado por todos. Los goleadores sin botas. Ojos verdes, rizos africanos. Jugar con rastas. Mexicanos con chapela. El defensa que quería ser expulsado. La selección que nació antes que su país. Los hijos de los deportados. El último emperador. Soldados con sonrisas de niño. Dormir con el hijo del enemigo. Esperanza bajo las bombas. La estrella que llegó en un camión. Good morning, Vietnam. Jugar en una prisión de hielo...

Al final, leeremos una aventura del breve secuestro de Alfredo di Stéfano en Venezuela (tan de moda desde hace un tiempo, entre algunos políticos) y también la afición al balón de Bob Marley o el enfrentamiento entre el chileno Carlos Caszely (que llegó a jugar en el R.C.D. Español de Barcelona) y el dictador Pinochet. El peligro de jugar un partido contra un colectivo de nazis en Ucrania o la aventura increíble de quienes arriesgaron su vida para llevar ese deporte a Bangladés, antes de la independencia del citado estado. La fundación de una escuela de fútbol para niños en plena guerra de Bosnia o un balón en los hielos de la Antártida con el Endurance y Shackleton...

El viaje que propone el autor recorre, como ya he dicho, no cinco, sino seis continentes y toca tierra en los siguientes lugares: Sudáfrica (1909), Argelia (1958), Etiopía (1968), República Democrática del Congo (1974), Sierra Leona (2001), Uruguay (1918), Brasil (1932), México (1938), Venezuela (1963), Chile (1973), Estados Unidos (1979), Jamaica (1980), El Salvador (2006), Argentina (2014), Corea (1954), Bangladés (1971), Uzbekistán (1979), Irak (1985), Japón (1990), China (2016), Bélgica (1914), Inglaterra (1917), España (1930), Rusia (1936), Países Bajos (1941), Ucrania (1942), Alemania (1983), Italia (1990), Bosnia (1993), Grecia (2010), Dinamarca (2017), Australia (1967), Samoa americana (2005) y Antártida (1914).

Espero que si lees estas líneas, se despierte en ti el deseo de sumergirte unos cuantos ratos en este libro.

20/05/2020 11:05 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Libro: "Rivalidades crónicas"

Rivalidades crónicas. 10 ciudades europeas a través de sus derbis” – Jordi Brescó. Fotografías de Pau Riera. Grupo Editorial Belgrado 76 (revista Panenka) – 2020, 319 páginas.

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“Panenka” es una revista de periodicidad mensual que habla del otro fútbol. Nada que ver con crónicas centradas en lo inmediato y actual... Rescata con frecuencia equipos históricos, futbolistas especiales y pone en valor esfuerzos ciudadanos en torno a ese deporte... Reportajes, entrevistas, columnas de opinión... Periodistas al servicio de nuevos enfoques y ofreciendo un producto diferente que se lee y relee reflexivamente y con atención. En sus páginas hay historia, geografía, sociología, cultura, literatura y fútbol, naturalmente.

Bueno, pues además de la revista mensual, estas gentes se han embarcado en un alargue editorial y han empezado a publicar libros. De momento, van dos. Del primero, ya hablé en este blog:

http://gurrion.blogia.com/2019/110901--indomable.-cuadernos-de-futbol-africano-de-alberto-edjogo-owono..php

Su autor nos lleva de viaje por 14 países africanos, de la mano del balón, pero haciendo un repaso exhaustivo a cada uno de esos países, en los aspectos arriba nombrados. Me gustó mucho.

Ahora acabo de leer “Rivalidades crónicas”. Jordi y Pau (el que escribe y el que hace las fotos) viajan a diez ciudades europeas, en las que dos veces cada año se disputan los dos partidos (derbis) que enfrentan a dos equipos y dos aficiones rivales. Las rivalidades que nos describen son antiguas y están sólidamente asentadas; se transmiten de generación en generación y hablan de religiones enfrentadas, de diferencias de clase, de separaciones geográficas, de izquierdas y derechas... Es una mirada que toma como excusa el balón, el fútbol, pero que habla de la realidad política, social, económica, cultural..., sobre contextos históricos determinados que este libro recupera y explica con mucha claridad. Los autores no han elegido las ciudades de aquellos derbis en los que podríamos pensar, así a bote pronto, como más publicitados en la actualidad, como Milán, Mánchester, Madrid, Sevilla, Turín, etc.  

De hecho, uno que cree estar al loro de las cosas del fútbol, no había oído hablar de la mitad de los mismos y desconocía que en algunas de esas ciudades hubiese siquiera dos equipos que vienen rivalizando desde hace décadas. Las ciudades elegidas son: Sheffield (Reino Unido), Estambul (Turquía), Praga (República Checa), Génova (Italia), Belfast (Irlanda del Norte), Glasgow (Escocia-Reino Unido), Nicosia (Chipre), Hamburgo (Alemania), Belgrado (Servia) y Estocolmo (Suecia). Los nombres de los quipos rivales de cada ciudad los dejo para que los descubras cuando te decidas a leer este libro.

El prólogo lo firma Simon Kuper, autor de un libro de culto sobre estos asuntos, titulado “Fútbol contra el enemigo” (1994), en el que abordaba los secretos y las razones que llevaban a entender el fútbol como un poderoso catalizador de muchas vidas. El subtítulo del mismo es bastante expresivo: “Un fascinante viaje alrededor del mundo en busca de los vínculos secretos entre el fútbol, el poder y la cultura”. Un estupendo libro “de viajes” por distintas geografías, historias y realidades, con el fútbol como protagonista. Imperdible.

Volviendo al que nos ocupa, la disposición estructural del libro es sencilla. Cada capítulo suele ocupar doce o catorce páginas de texto y otras tantas de fotos de gran tamaño (media página o página entera, cada una de ellas), sin pie de foto alguno. Los textos de Jordi están, en parte, en consonancia con las fotos de Pau y no hace falta ningún comentario extra, porque reflejan perfectamente algunas de las situaciones que los textos cuentan.

El autor entabla conversaciones con personas próximas a los clubes de los que quiere hablar y con personas anónimas que encuentra camino de los estadios. En todos los casos, viajan a esas ciudades las vísperas de un derbi para palpar la preparación del mismo y cómo lo viven los aficionados de uno y otro equipo, Finalmente, asisten al partido en cuestión, aunque finalmente las referencias al derbi concreto ocupan poco espacio en el relato, ya que se integran en el relato general de la “ciudad escrita”, en el que aparecen todas las referencias que he comentado con anterioridad. Pau enfoca la cámara hacia las aficiones para ofrecer una mirada de los que miran, no de los que juegan que esos ya están suficientemente retratados.

El libro se lee con facilidad e interés y está muy bien escrito. La prosa de Jordi Brescó es clara y está salpicada de derivaciones históricas y culturales que la enriquecen.

Me gustaría recomendar vívidamente su lectura, especialmente a quienes “no sean de fútbol” y pudieran rechazarlo de entrada. Verán que ese deporte que se ha convertido en el más popular del mundo (también el más manipulado y del que se han servido y se sirven tantos desalmados), está hondamente arraigado en algunas sociedades y tiene derivaciones culturales, sociales, económicas, religiosas, etc. que este libro ayuda a descubrir y, por tanto, a ofrecer una perspectiva que ayude a entender la extensión y potencia del fenómeno.

Esta gente de Panenka está haciendo un trabajo estupendo con esta visión poliédrica del mundo del fútbol. Ha decidido canalizar esa afición para editar una revista mensual y algunos libros en los que hay menos patadas al balón que patadas al estómago del lector o de la lectora.

08/05/2020 11:04 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Cosas del confinamiento, con enlaces

Ante una situación inesperada suele responderse también con gestos inesperados. Ahora echa uno la vista hacia atrás y se da cuenta de a qué velocidad ha pasado el tiempo... Al principio de decretar el estado de alarma y el consiguiente confinamiento, parecía que la cosa sería cuestión de dos o tres semanas... Pero resulta que ya casi llevamos dos meses... Y uno se va acomodando a quedarse en casa y ha organizarse el tiempo para que pase de manera amable y nada traumática. De hecho, lo que nos habían pedido era que no hiciéramos nada, que nos quedáramos en casa. Aparentemente, dos cosas fáciles de cumplir, aunque uno es consciente de que en muchos hogares se habrá vivido este tiempo con enorme incertidumbre, no exenta de violencia en otros y que algunas carencias habrán convertido el confinamiento en un duro encierro. Porque los consejos y normas eran generales, pero en cada hogar había una situación particular y no todas eran fáciles de articular para que la vida transcurriese de manera agradable y sin tensiones...

Yo decidí aportar algo desde el confinamiento y me puse a diseñar pequeños juegos con el abcdario, con esa perspectiva que he comentado, de dos o tres semanas, pero las prórrogas me iban alejando el horizonte. Llegué hasta la cuarentena (si es que viene de cuarenta) y, entonces empezó a anunciarse una desescalada gradual y opté por tomar esa fecha (o una muy próxima) para frenar. Finalmente, me alargué hasta el capítulo 50, que he publicado en la mañana de hoy, 6 de mayo. Llamé a la actividad “Desafíos alfabéticos” y abrí un cuaderno para resolverlos todos y dejarlos allí anotados. El cuaderno me ha venido justo de hojas y ahí queda toda la actividad reflejada. Lo voy a guardar como un trofeo, je, je.

Mi intención era ofrecer un pasatiempo (que podía convertirse en algo más, si quien se enfrentaba a la actividad, quería). Muchos de esos desafíos, en realidad podían convertirse en “Repertorios Alfabéticos Documentales (RAD), de manera que una vez definido el ABCdario se pudiese buscar información de las palabras o conceptos seleccionados. No en vano, pensaba en quienes estaban organizando actividades escolares desde casa (maestras y maestros) y en aportar algunas ideas fuera de la programación habitual y en la que se podían involucrar las familias. No tengo ninguna intención de averiguar ni deseo de saber si estos desafíos le han sido útiles a alguien, aunque ya algunas personas se han animado a resolver algunos y así lo han manifestado. Mientras estuve trabajando en la escuela, utilicé frecuentemente estrategias alfabéticas para resolver desafíos o para incentivar pequeñas investigaciones, individuales, por parejas o en pequeño grupo. De ahí que en mi web: “La cadiera de Macoca” haya una sección específica sobre ABCdarios; sección a la que se han incorporado estas cincuenta sugerencias, de cinco en cinco (diez artículos, por tanto), como podrás comprobar si te das una vuelta por ella: http://macoca.org

Además de esa actividad que he planteado durante cincuenta días a primera hora de la mañana, todos los días, incluidos los festivos (que con el confinamiento han dejado de serlo), durante 21 días publiqué por la tarde la conjugación de un verbo... Una conjugación especial, por supuesto, sin atender a modos ni tiempos clásicos, y buscando cierta conexión con la actualidad. Empecé con el verbo SALIR (día 6 de abril) y finalicé con ACABAR (día 2 de mayo). Agrupados de tres en tres como “Desvaríos del confinamiento”, los puedes recuperar en siete artículos que también están en la nombrada “Cadiera”.

Mi intención con este post, además de esta larga introducción, es poner los enlaces con todo lo anterior, de manera que clicando en cada uno se te abran los mencionados artículos. Que te interesan, pues adelante; que no te interesan, cierras y a otra cosa, mariposa, je, je. Yo me tomo un descanso, después de lo dicho, aunque seguiré escribiendo en la red social en la que me muevo. A continuación, lo prometido: los links de los desafíos y de los desvaríos. ¡Salud y buena lectura!:

  

.. Serie “Desafíos alfabéticos” (50 propuestas):

 

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-1

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-2

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-3

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-5

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-6 

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-7

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-8

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-9

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-10

 

.. Serie Desvaríos (21 conjugaciones):

 

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-ii

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-iii

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-iv

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-v

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-vi

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-vii

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-viii

06/05/2020 20:23 gurrion #. sin tema Hay 2 comentarios.

Etnología y etología del vencejo. Cuaderno de campo

Hace unos días, daba noticia de la llegada primaveral de los vencejos (Apus apus) hasta Fraga. Se veían pocos y volaban alto. Dos semanas después, son multitud y hacen demostraciones increíbles de dominio del espacio aéreo. Desde la terraza puedo ver su vertiginoso y continuo desplazamiento a una velocidad endiablada, realizando piruetas y picados de vértigo. Giran bruscamente un segundo antes de estamparse contra la pared y llevan la misma velocidad en los giros que en los desplazamientos rectilíneos. A veces, vuelan en grupos de varios ejemplares repitiendo un mismo recorrido y parecen la patrulla Águila, por la velocidad y por cómo maniobran... Yo los recuerdo (cuando aún no sabía que se llamaban así y se les denominaba “falciñas” en mi pueblo), que anidaban en agujeros del interior de la torre y que volaban alrededor de ella, siempre a mucha velocidad. En ocasiones, habíamos cogido algún ejemplar en el suelo, ya que, debido a la extrema cortedad de sus patas y el tamaño grande de sus alas, les resulta imposible reemprender el vuelo, salvo que encuentren una piedra a la que subirse, antes de despegar. Hay datos sobre su etología realmente impactantes: Los vencejos pasan la mayor parte de su vida en el aire: comen, duermen y copulan volando (que no sé yo ni cómo ni quien ha podido verlo). Únicamente se posan para poner los huevos, incubarlos y criar a sus polluelos. Permanecen en vuelo ininterrumpido durante nueve meses al año. Y, encima recuerdan donde anidaron el verano anterior y vuelven al mismo sitio... Observo que aparecen por las mañanas y al atardecer y el resto del día se ven volar muy altos, pero no se acercan a los edificios. Yo no consigo explicarme cómo encontraron, en las terrazas del edifico donde vivo, las ranuras para meterse entre la tarima de madera en el techo de la terraza y la superficie -imagino- de hormigón a la que va unida dejando un pequeño hueco. Mi asombro es que pudieran encontrar ese escondite (aparentemente invisible) para nidificar y que cada año lo recuerden y vuelvan... Cuando los veo evolucionar en el aire a esas velocidades, pienso que los diseñadores de aviones de combate se inspiraron en el vuelo de los vencejos para conseguir esa maniobrabilidad de la que hacen gala. Lo del equipamiento con ametralladoras y bombas ya fue cosa suya..., de los diseñadores, quiero decir.


Y, ahora, me voy a la etnología. Cuando yo era pequeño, los únicos vencejos que yo conocía eran una especie de cuerdas bastas de metro y medio aproximadamente, con dos flecos en las puntas (“codas”) que se guardaban atadas en “trecenales” (30 unidades). Éstos, se colocaban colgados en los maderos de los pajares o en cualquier otro edifico anexo a la casa. Cuando llegaba la siega, llevábamos los vencejos al campo correspondiente. Había que remojar “as codas”, normalmente en algún “bason” de agua de un barranco próximo o en algún “ballo” de desagüe de un extremo o el otro de la finca de trabajo. Esa tarea se le encomendaba, normalmente al más pequeño de la peonada (que también acercaba el botijo o el porrón), por lo que la desempeñé en varias campañas de siega. No resultaba nada cómodo caminar desde donde había conseguido remojar “as codas d´os vencejos” (a veces, había que caminar un buen trozo) con el brazo levantado -del que colgaba cada “trecenal”, para no arrastrarlos ni tropezar con ellos y, encima mojados. Luego, una vez ya al lado de las gavillas, te encargabas de ir sacando, vencejo a vencejo, e irlos tendiendo para que el “atador” y quienes acercaban las gavillas, pudieran ir atando los “fajos”. Los vencejos también se empleaban en los huertos para atar los fajos de “prau” o de “alfalz” ... En el caso de la siega, se siguieron utilizando hasta la llegada de las cosechadoras. Esos fueron los vencejos de mi infancia... Los que volaban eran “falciñas” o “falciños”, hasta que supe que también se les llamaba vencejos...

En definitiva, relaciones que uno va haciendo porque tiene tiempo... Salud y buena lectura.

19/04/2020 11:42 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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