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Secuelas del 1-O

EL ENCÉPALO

Me acuerdo –y no sé por qué ahora- de alguna clase de ciencias en la que veíamos con los zagales un esquema (un corte) del encéfalo y diferenciábamos el cerebro, el cerebelo y el bulbo raquídeo... Y yo les decía que algunas personas es posible que en lugar de encéfalo tuvieran un encépalo y que, en ese caso, es posible que el portador del mismo pudiera decir, muy ufano: CELEBRO tener en mi ENCÉPALO un CEREBOLO junto a un BULBO RAQUÍTICO... Creo que ayer, al margen del “y tú más”, por ambas partes y en distinto grado, hubo protagonistas con encépalo, lo que no augura nada bueno. Ojalá me equivoque. Salud y alegría.

(2 de octubre de 2017)                                                        

..  Reflexión intrascendente, tal como veo a la gente...

No sé. Casi nada de lo que veo acaba de gustarme. Percibo tanta visceralidad que veo muy difícil, por no decir, imposible de momento, restablecer  un diálogo que rebaje la tensión; una tensión “in crescendo” que puede conducir a nuevos e indeseables escenarios... Ahora mismo, hay muchos más pirómanos que bomberos, por lo que los incendios parecen asegurados... No se vislumbran líderes con autoridad moral que puedan mediar y apaciguar... Se ve que la tensión les va bien a todos para justificar unos actos u otros. Creo que cuando la emoción supera a la razón, podemos darnos por jodidos. Si a eso le añadimos una perversión manifiesta en el significado de las palabras, el panorama es desolador. Allá cada cual con su alegría, pero con fronteras o sin ellas, este no parece el mejor camino para redefinir el futuro. En un conflicto político nunca tiene una parte toda la razón; aquí cada cual tiene la suya y este empecinamiento nos llevará seguramente al desastre, si es que no estamos ya instalados en él... ¡Y qué factura económica vamos a pagar por todo este despliegue, detraída de tantas otras necesidades básicas y pacíficas! El día que se apaguen los focos y se recupere el silencio, es posible que comiencen las decepciones... Y ya  veremos cómo sigue esta larga, larga travesía... Mucha pena y mucha tristeza que se haya llegado a esta situación límite...

Creo que una reunión de sabios debería redefinir algunas palabras que sobrevuelan estos días por el paisaje de la incertidumbre, para crear un diccionario del entendimiento. Hoy muchas de esas palabras se están empleando con significados inadecuados y como armas arrojadizas y esa no es su función:

Acoso - adecuado – antisistema – balcanización - banderas - catalán – ciudadanía – civismo - constitución – constitucional - contención – decidir – democracia – derechos - desconexión – diálogo – ellos - escrache - español – estado de derecho – fascista – firmeza – fractura social - frustración - fuerzas de seguridad  – gobernante - hijodeputa - huelga - iluminado - independencia - insulto – inteligencia - justicia -  legalidad - legitimidad – ley – manifestación - mediación - medios de comunicación - mesura – nacionalismo – nosotros - odio - pacto – políticos - proporcionalidad – pueblo - radical – radicalismo - referéndum – revolución – sociedad civil -  urna – victimismo - violencia – voto - xenofobia - yugoslavia...

Propongo éstas para empezar, pero podéis ir añadiendo las que queráis...

(3 de octubre 

Apuntes de un septiembre especial

(De mi muro de Facebook, sin imágenes...)

 .. Recordando a Labordeta…

Hoy hace siete años que murió José Antonio Labordeta. Lo recuerdo con esta foto que le hice en Morillo de Tou (incluida en la página 298 del libro “Amigo Labordeta. Recuerdos de + de 80 compañeros de viaje”, aunque sin firma) el día 5 de junio de 2009. Y también con imágenes del “Desplegable” que le dedicamos en clase con el alumnado de sexto de Primaria…
“Somos como esos viejos árboles… Hemos perdido compañeros, paisajes y esperanzas, en nuestro caminar…” (19 de septiembre)

 

.. Me siento profundamente triste, 
por esta irracionalidad de ida y vuelta.
Espero, finalmente, que impere la cordura
y que no haya ni un asomo de violencia.

Pido, como anoche hizo
en una entrevista, Carmena,
que haya sillas suficientes
y gente sentada a una mesa.

Aquí perderemos todos,
en esta “pacífica” guerra;
si la fuerza de la razón no es mayor
que la sinrazón de la fuerza.

(20 de septiembre)

 

.. En ocasiones, la Literatura Infantil y Juvenil nos ayuda a entender perfectamente el oscuro proceder de algunos personajes de la escena política. Si tenéis tiempo, no dudéis en echarle un vistazo a este breve libro, escrito hace ya muchos años, pero que nunca ha dejado de estar de actualidad… Siempre habrá elementos dispuestos a volar por los aires “por no bajarse del burro” y diciendo alternativamente aquello tan manido de:
- Y tú, más…
- Y tú, más…
- Y tú, más…
- Y tú, más…
“Dos idiotas sentados cada uno en su barril”. Pincha en el enlace siguiente:

https://pazuela.files.wordpress.com/2010/02/dos-idiotas.pdf

 (20 de septiembre)

 

..El lenguaje de estos días… Ahí tienes algunas palabras escondidas para que te entretengas… Ahora mismo, vivimos en un estado permanente de

incorrupdecionpendictadendemoduracracia.

Una vez más, las mismas palabras significan lo mismo o lo contrario, según quién y cómo se pronuncian… Y los tontos que las usan y pronuncian se piensan que los que las leemos o las escuchamos, somos igual de tontos que ellos y que nos las tragamos… ¡Vaya nivel, Maribel!

(21 de septiembre)

.. Esos cánticos de “a por ellos” dedicados a los guardias que salían hacia Cataluña, son una vergüenza más que añadir a las ofensas gratuitas e irracionales prodigadas por gentes de pensamiento ultra, cafre y descerebrado... Nacido para “animar” al equipo, siempre me pareció más un cántico para animar a la “guerra”... Algunas palabras no son inofensivas. Era un canto antideportivo, que algunos comentaristas futboleros animaron a repetir y a interpretar... Ahora, ya vemos donde llega... No son, precisamente, cánticos para la concordia... ¡Lamentable este nivel de imbecilidad! Así no vamos ni llegamos a ningún sitio razonable, a ninguna playa para tendernos al calor de la fraternidad...

 (26 de septiembre)

 .. Moda-escuela o innovación

Empezó como actividad extraescolar, pero las maravillosas virtudes del jaque, el mate y el enroque (ahora mismo hay dos mandamases enrocados) han hecho el resto. Además, el incesante e impagable trabajo de los peones (que son los únicos que trabajan, a decir verdad) han burlado la vigilancia que ejercían los álfiles desde las torres y han conseguido poner al rey y a la reina, a los pies de los caballos…

Ya tenéis el ajedrez en la escuela, con cuadernillos de ejercicios, incluidos y es de suponer que con algunas fichas en los cuadernos de vacaciones del año próximo, para mayor gloria de las editoriales. Éstas, con enorme rapidez, elaboran un material para vender, asegurando que de ese modo quedarán mejor fijados los conceptos (o como se llamen ahora). Buenas noches.

(26 de septiembre)

.. Curiosidades en las que se mezclan la realidad y las novelas...

Casualmente, en estos tiempos convulsos estoy leyendo el libro de Lorenzo Silva, “Recordarán tu nombre” y hay ratos que casi confundo lo que está ocurriendo en Cataluña con lo que estoy leyendo... Ya no sé de dónde me llegan unas pulsiones u otras... De las decenas de citas curiosas que podría aportar, copio ésta de la página en la que me encuentro (333), en la edición de Destino:

“... Reflexiona al respecto Escofet, un catalanista tan poco sospechoso de tibieza que por Cataluña llegó a tomar las armas y arrostrar una condena a muerte, que la Guardia Civil era <admirable por su organización, disciplina y honestidad>, y que el odio que inspiraba a ciertos sectores del pueblo catalán no se debía a otra cosa que a su utilización por los gobiernos <como fuerza coercitiva y de choque contra la oposición en litigios políticos y sociales, apartándola de su verdadero cometido>.
Al llegar a la altura de la comisaría general, a cuyo balcón está asomado, junto a Escofet, el president Companys, el silencio casi se puede cortar, solo quebrado por el ruido de los pasos de los guardias y los soldados y el retumbar de los disparos que no cesan en la lejanía. En ese instante, sin poder contener la emoción, dice Escofet, testigo del momento, Companys lanza tres gritos que aún hoy erizan el vello, y que a muchos les costará entender que puedan sonar a la vez:

- Visca la República! Visca Cataluya! Visca la Guardia Civil!” (19 de julio de 1936)

(27 de septiembre)


..Y mientras unos cantan “a por ellos”, otros susurran, “a por estos”, haciendo diferentes tipos de señalamientos: unos en paredes y muros, escribiendo nombres que son acusados de “españoles”, como si eso fuera una enfermedad de la que deberíamos vacunarnos o una condición indigna a la que deberíamos renunciar...; otros en los muros transparentes y crueles de twitter o de facebook y otros más en algunos medios de “incomunicación” (porque eso lo único que han hecho algunos medios, contribuir a la incomunicación y al enfrentamiento) y aun de otras sibilinas maneras..., se van nombrando algunas personas “por no ser defensoras de la causa sagrada”... Pues igual de irracionales, igual de dementes, igual de responsables de lo que pueda pasar... Si hay hoguera, todos los que han contribuido a encenderla y avivarla, aportando leña o cualquier otro tipo de combustible, tendrán su cuota inmoral de responsabilidad.

(28 de septiembre)

Dos reseñas de libros leídos recientemente...

Teutoburgo. Valerio Massimo Manfredi –

Barcelona: Ed. Grijalbo, 2017 – 383 páginas

La historia que nos cuenta Manfredi es la de dos jóvenes -los hijos de Sigmer, jefe de los queruscos, aliados de Roma-, que son detenidos o raptados por parte de una patrulla romana, encabezada por el centurión de la Decimoctava Legión Augusta: Marco Celio Tauro. Los jóvenes responden a los nombres de Wulf y Armin. Los planes de César con ellos dos, están enmarcados en la idea de que “Roma necesita una nueva generación de soldados que aprendan nuestros sistemas y defiendan nuestro mundo, necesita una nueva generación de mandos militares y de magistrados para que gobiernen la Germania romana cuando sea el momento”. De modo que el legado de la XVIII Augusta, Terencio Nigro, se reúne con el padre de los jóvenes para comunicar las intenciones de llevarlos a Roma y educarlos (romanizarlos), según los planes que César tenía con ellos.

El padre de la pareja, Sigmer, había sido amigo personal del inolvidable y muy respetado comandante Druso, con quien había compartido conversaciones y secretos y forjado una relación de respeto y amistad. Druso murió a consecuencia de una caída del caballo y dejó la tarea de pacificar Germania, inacabada. Algunas tribus germanas eran, desde hacía años, aliadas de Roma, pero había otras que presentaban feroz resistencia a que se consumara esa alianza y luchaban denodadamente por expulsar a los romanos de sus fronteras…

La mayor parte del libro nos cuenta la vida y los desafíos que llevan y van a poder acometer estos dos “salvajes romanizados”, que responderán a los nombres de Flavus y Arminius. El centurión Tauro, ya nombrado, será su tutor y quien les educará y enseñará todo lo necesario para llegar a ser mandos del ejército, encauzar y pulir sus energías y convertirlos en romanos educados, defensores de los valores del imperio y dispuestos a ayudar en las tareas de romanizar a todas las tribus de toda Germania.

Wulf-Flavus abrazará con entusiasmo ese nuevo estatus, seducido por la organización, el poderío, la obediencia en el ejército, la política, las ciudades, etc. que iba conociendo y que, sin querer, comparaba con los territorios de sus raíces, en los que los hombres pasaban la vida luchando y guerreando; donde las condiciones de vida eran durísimas y no existía ninguna previsión de futuro. Armin-Arminius, menos entusiasta que su hermano, también apreciaba lo anterior y, secretamente, admiraba la capacidad organizativa de los romanos…

Los dos hermanos se van haciendo mayores y muestran un compromiso absoluto con las responsabilidades que se les encomiendan. Ninguno de sus jefes tiene una sola queja de ninguno de los dos, a pesar de ser bien diferentes, y el mismo César reconoce al centurión Tauro, como el artífice de esa educación, de esa evolución y de haber forjado dos personalidades y dos guerreros que parecen estar comprometidos  a muerte con Roma. En ese aprendizaje realizan viajes, se enfrentan con tribus díscolas, asisten a episodios nada edificantes de la política romana, conocen diversos aspectos de la vida cotidiana romana, contemplan abrumados algunas obras emblemáticas o descubren asombrados el esplendor de ceremonias, monumentos, edificios públicos, etc. Capitanean fuerzas militares romanas en su lucha con las tribus que amenazan las fronteras del norte y será por allí donde se despierte en Arminius su AND querusco y, aunque su jefe inmediato no tienen duda sobre su comportamiento, diversas personas próximas a Varo le quieren hacer ver que Arminius se está pasando de bando, que lo está traicionando. El jefe supremo de todas Las fuerzas destacadas en la frontera norte, Quintiliano Varo, confía ciegamente en Arminius y no hace caso de las advertencias: ni lo detiene, ni lo expulsa, ni lo aparta de su cometido. Incluso, Arminius (cada vez más Armín) no cesa en darle consejos sobre cuándo y por dónde avanzar en el cometido de la pacificación… Armin, mientras va hablando con los jefes de las tribus y ofreciéndose como jefe supremo de todas ellas para derrotar a los romanos; compagina perfectamente esos dos papeles: guerrero sumiso a las órdenes de Varo y agitador de las tribus. Finalmente, conseguirá su propósito de llevar a los romanos a un callejón sin salida, al bosque de Teutoburgo y convertir aquello en un matadero de soldados, sobrepasados por las condiciones naturales: zona boscosa, llena de ciénagas …; imposible maniobrar allí. La ferocidad de las tribus provocará una matanza e infligirán una derrota sin paliativos que será recordada por los siglos. Unos años después, primero Tiberio (hermano de Druso) y luego el hijo de aquél, Germánico intentarán derrotar a las tribus germánicas. Germánico, al frente de un gran ejército volverá a Teutoburgo, a rendir homenaje a los caídos, a enterrar los restos óseos y a recuperar las águilas imperiales que quedaron mancilladas con la derrota… Buen ritmo narrativo y, aunque la batalla que da nombre al libro comienza casi en la página 300, Manfredi te mantiene a caballo o subido en un barco, siendo protagonista indirecto de expediciones, conquistas, viajes e intrigas.

Leyendo este libro, te percatas con rapidez de que su autor: Valerio Massimo Manfredi maneja a la perfección todo lo relacionado con el panorama organizativo y militar del Imperio romano.

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El intenso calor de la luna. Gioconda Belli.

Barcelona: Seix Barral, 2017 - 317 páginas

 

Novela de lectura fácil y festiva. Cuatro protagonistas fundamentales. Por un lado Emma, mujer que está entrando en la edad en la que se cuestiona si seguirá despertando el deseo en su marido o en otros hombres y anda con algunas inseguridades personales, debido a que ya ha cumplido “su papel”: ha parido dos hijos, los ha criado y ahora ya vuelan por su cuenta. La relación con su marido está pasando por un tiempo de monotonía, con escarceos sexuales agradables, pero con poca conversación…Es y se siente una mujer madura, entrando en la menopausia, y lo lleva como puede…

Fernando es su marido; es médico y Emma añora al Fernando de los cumplidos y la amabilidad. Ahora le causa tristeza el hombre parco en que se ha convertido. Su trabajo, bien remunerado, les ha permitido llevar una vida holgada.

Ernesto es un carpintero ebanista; un tipo que vive y trabaja en unas dependencias humildes, pero que, tanto lo uno como lo otro lo realiza con libertad y sin muchos agobios. Finalmente, está Margarita, dependienta de una farmacia próxima al taller del ebanista. Estos dos tienen una relación de afecto y amistad, un tanto asimétrica. Mientras la dependienta está dispuesta a formalizar la relación que va surgiendo con Ernesto, éste parece tener otras ideas…

Presentados los protagonistas, vayamos con los hechos. Emma circula con su coche por una calle de su ciudad y, en un momento determinado, Ernesto que cruza la calle, se ve golpeado por el coche de ella, delante mismo de la farmacia en la que trabaja Margarita (la de los Pies Bonito, como gusta decirle Ernesto) y que ve a su amigo dirigiéndose a la farmacia y un segundo después, embestido por el coche… Este accidente es el arranque de la historia. El matrimonio formado por Emma y Fernando, en buena posición económica, transmiten a Ernesto el deseo de ocuparse de su recuperación y de que no le faltará nada de lo que necesite. Emma acudirá al hospital cada día y, posteriormente, a la carpintería–ebanistería de Ernesto a llevarle la comida, ayudarle a comer y conversar animadamente… Con el paso del tiempo, Fernando sospechará que entre su mujer y el accidentado ha ido surgiendo algo más que el deseo de atender a quien fue herido involuntariamente; y, por otra parte, Fernando y Margarita se encontrarán también en una situación sorprendente… Y ya, si eso, para saber  cómo termina, tendrás que leer el libro porque este menda, no suelta ninguna pista más… Un libro donde aflora la alegría de vivir, las relaciones personales sin complejos, la sensualidad y la sexualidad en las relaciones, el amor y sus caprichos… Un libro abierto y optimista que está escrito, en clave “Giocondista”, si es que ese término tiene algún sentido…y que se lee con mucho gusto.

P.D.: Y como curiosidad, quiero nombrar una cita que encuentro en el libro. Margarita, en un momento determinado piensa en un libro de Carlos Fuentes, titulado “En esto creo”. “El autor lo ha organizado como un diccionario donde examina o identifica palabras claves para entender su vida y lo que ha aprendido de ésta…” Y lo menciono porque el primer año (2005) en el que el Director del Diario del Altoaragón me invitó a escribir en el suplemento especial de San Lorenzo, mi texto se tituló “Las palabras que crecieron conmigo. Un ABCdario para hablar de mi infancia” (10 de agosto de 2005): una selección de palabras con las que fui contando algunos aspectos de mi vida. No es lo mismo, pero se le parece…

"Meacuerdos" de infancia en Labuerda

LA SIEGA Y LA TRILLA

En el número 143 de El Gurrión, páginas 4 y 5, publiqué una amplia lista de recuerdos infantiles que abarcaban variados temas. En esta ocasión, y ya que estamos en verano, me centraré en los referentes a la siega y a la trilla, invitando a lectoras y lectores a hacer lo mismo, si les apetece.


Me acuerdo de la siega, cada año cuando llega el mes de julio. Me acuerdo de juntarnos una buena peonada para llevarla adelante. Me acuerdo del Campé del Crabero, de la Viña, de los Barrancos, del Olivar del Campo, del Campo de Casa…, fincas grandes o pequeñas que cultivábamos en casa. Me acuerdo que, de zagal, tendía bencejos para hacer sobre ellos los fajos, Me acuerdo de acercar gavillas y puncharme con as barzas y cardos. Me acuerdo que los mayores decían que para no puncharte había que apretar fuerte los cardos. Me acuerdo que esa solución no daba ningún resultado. Me acuerdo que me encargaba de poner a remojo los trecenales de bencejos en basones y basetas de os vallos o barrancos más próximos. Me acuerdo de ver a mi padre abrir el campo dallando con rascleta. Me acuerdo de cuando el trigo o el ordio se cortaba con la engavilladora, tirada por un macho. Me acuerdo que, como las gavillas quedaban un poco estiradas, había alguien con o rasclo arreglándolas un poco, para facilitar el trabajo a quienes debía cogerlas y acercarlas al que hacía y ataba los fajos. Me acuerdo que algunos de los que ataban los fajos se ponían en cada brazo unos manguitos de tela para protegerse contra los cardos y barzas. Me acuerdo que si había muchos cardos la cosecha no era muy buena. Me acuerdo que a los zagales se nos encargaba también ir a buscar la boteja o el botijo que se guardaba en la sombra o en alguna caseta de monte (cuando la había) o ir a llenarlos a la fuente más próxima. Me acuerdo que también acercábamos la bota de vino o algún porrón. Me acuerdo que cuando parábamos a echar trago nos sentíamos felices. Me acuerdo del efecto desagradable de las llastras del ordio por debajo de la camisa o camiseta. Me acuerdo de jugar a poner una cabeza de ordio al comienzo del brazo, por dentro de la manga y frotar por encima para que ascendiese por todo el brazo hasta el hombro. Me acuerdo de que alguna vez, a alguno se le metió en la boca y por poco se ahoga. Me acuerdo que algunos adultos fumadores paraban cada pocos fajos a echarse un cigarro. Me acuerdo que las marcas que fumaban eran: celtas, peninsulares, ideales… Me acuerdo del calor que pasábamos segando. Me acuerdo de que la comida y la merienda eran momentos muy deseados porque nos refugiábamos en la sombra y dejábamos de trabajar. Me acuerdo de las meriendas con buenas ensaladas en las que no faltaban las sardinas en aceite. Me acuerdo que los mayores aprovechaban, los ratos que estaban de buen humor, para contar historias, chistes y meterse con los zagales. Me acuerdo que algunos nos hacían reír. Me acuerdo que se trabajaba mucho. Me acuerdo cuando llegó la máquina atadora, tirada por el tractor. Me acuerdo que expulsaba las gavillas atadas, por eso se llamaba atadora. Me acuerdo que cada cuatro gavillas hacíamos un fajo. Me acuerdo que podías cogerlas por la cuerda y ya no te punchabas o te punchabas mucho menos. Me acuerdo que algunos años salían conejos pequeños de madrigueras que habían hecho en medio de los campos o algún nido de codornices y al pasar con las caballerías o las máquinas, saltaban de sus escondites y tratábamos de capturarlos. Me acuerdo que nos ayudábamos para segar con otras familias o casas y unos días estábamos en el campo de una casa y otro en el de otra y luego volvíamos a la primera y así… Me acuerdo que, una vez estaba el campo segado, los fajos quedaban allí hasta el momento de carrearlos hacia la era para la trilla. Me acuerdo que casi nunca se libraban de mojarse con alguna tormenta. Me acuerdo que, si se mojaban, cuando volvía a salir el sol había que tumbarlos hacia un lado para que se secaran. Me acuerdo que al día siguiente se tumbaban del otro lado. Me acuerdo que si estaban tumbados y amenazaba de nuevo con tormenta (cosa frecuente) había que ir a sentarlos, o sea, a ponerlos en su posición inicial, porque en el caso de que lloviera era la posición en la que menos agua iba a entrar dentro del fajo. Me acuerdo de ir corriendo más de una vez, porque la descarga de agua era inminente. Me acuerdo de cuando carreaban los fajos en carros o a lomos de machos, burras, etc. Me acuerdo de cuando se extendía la parva en la era y se pasaban el ruello o el trillo de pedreña o el de cuchillas. Me acuerdo que si amenazaba llover, había que recoger “aprisa y corriendo” la parvada, cosa que pasaba cada año. Me acuerdo de subir al trillo con mi padre y dar algunas vueltas por la era. Me acuerdo de que tenían que darle vuelta a la parvada, antes de volver a pisotearla de nuevo para que no quedara grano en las cabezas del ordio o del trigo. Me acuerdo de cómo había que esperar a que soplara el viento para poder aventar. Me acuerdo que, algunas veces, mi padre se levantaba antes de día para poder hacerlo porque era cuando hacía más viento. Me acuerdo que se ponía un madero delgado y largo (menero), tumbado en medio de la era, para ayudar a la separación del grano y la paja. Me acuerdo que se usaban unas escobas de ontina que hacía mi madre para limpiar las pajas que quedaban por encima del montón de trigo aventau. Me acuerdo de ir con mi madre a la Viña a cortar las ontinas, que crecían por el canto y por el vallo, para hacer luego las escobas. Me acuerdo que, finalmente, se utilizaban cribas o porgaderos para rematar la faena de la mejor manera posible. Me acuerdo de ir a respigar a los campos, una vez se habían llevado ya los fajos para trillar. Me acuerdo que las cabezas de trigo o de ordio que respigábamos se mallaban en casa y se les daba el grano a las gallinas. Me acuerdo que, cuando venía la trilladora a la era, para los críos era un acontecimiento. Me acuerdo que estábamos mirando embobados cada cambio de era. Me acuerdo que la primera tenía ruedas de hierro. Me acuerdo que la trasladaban muy lentamente porque era alta y estrecha y podía volcar porque las calles estaban de piedra y con desniveles. Me acuerdo que parecía un extraño animal desaparecido. Me acuerdo de que en algunos casos las dificultades del traslado eran grandes y a algunas eras ya no podía llegar por lo que había quien tenía que trillar en la era de otro. Me acuerdo del olor que echaba la grasa o lo que fuese con que se untaban las poleas de la trilladora. Me acuerdo del que estaba en el alimentador de la trilladora que cada poco rato tenía que cambiarse por otro para sacudirse el polvo que se le ponía en todo el cuerpo, por la nariz, por las cejas… Me acuerdo de cuando se atascaba la trilladora que solía saltar o romperse alguna polea y aquello retrasaba la faena. Me acuerdo del ruido constante del tractor que proporcionaba la fuerza motriz para que todo el juego de poleas de la trilladora funcionase. Me acuerdo de la carretilla con la que trasladábamos cada saco que se llenaba, hasta el lugar donde se iban apilando. Me acuerdo de las talegas blancas, largas o altas como un hombre. Me acuerdo que había que apretar la paja en el pajar para que cupiese más y de la fuerza con la que era expulsada por el tubo largo de la trilladora que hacia allí estaba enfocado. Me acuerdo que, antes de pisarla, la forquiábamos para amontonarla bien y tragábamos abundante polvo. Me acuerdo que todos los años, alguna gallina encontraba muy adecuado el montón de paja del pajar, trepaba hasta lo alto e iba depositando un huevo diario en un confortable cocholón. Me acuerdo que, todos los años, acabábamos por descubrir el escondite y recoger 15, 18, 20 huevos que había ido poniendo.  Me acuerdo que los años que había más cosecha o más cantidad de fajos por trillar, los pajares se llenaban de paja y había que hacer montones en la era. Me acuerdo que, en algunas eras, uno de nuestros pasatiempos, después de la trilla era tirarnos del tejado del pajar al montón de paja de la era. Me acuerdo que, en ocasiones, ese montón de paja se quedaba allí todo el año, y sobre él caía la lluvia, la nieve… Me acuerdo que se iba haciendo como un túnel para ir cogiendo paja seca en canastóns y para los críos podía ser un buen lugar para jugar al escondite u otros usos… Me acuerdo que el patio de mi casa se llenaba de sacos de grano, antes de ser llevados al granero. Me acuerdo que en mi casa el granero estaba en el piso más alto. Me acuerdo que había que subir los sacos hasta allí y vaciar el grano para que se secase bien (si se había trillado con algo de humedad) o para esperar a la venta del mismo. Me acuerdo que, cuando ese momento llegaba, había que volver a llenar los sacos y bajarlos de nuevo a pie de calle. Me acuerdo cuando aquella pequeña tortura dejó de serlo porque se habilitaron, como granero, espacios a pie de calle. Me acuerdo del Servicio Nacional del Trigo (años después llamado SENPA) a dónde se llevaba una parte de la cosecha y el delegado siempre encontraba algo de humedad o grano pequeño o cosas así que disminuían el precio… Y me acuerdo de cuando empezó a venir una cosechadora que ya facilitaba enormemente el trabajo. Me acuerdo que con las primeras, además del cosechador tenía que ir otra persona en un lateral de la misma para cambiar el saco donde caía el grano y atarlo, dejando que cayese al suelo donde era recogido con el tractor y el remolque. Me acuerdo que luego ya venían con una tolva que, cuando se llenaba, se vaciaba en sacos, dentro del remolque. Me acuerdo que, finalmente, la tolva se vaciaba directamente en el remolque…

Latidos feisbuseros del mes de mayo del 17

.. Hace 209 años, fusilamientos en un lugar de Madrid... Y Goya inaugurando el trabajo de reportero de guerra (no las guerras que eso viene por defecto desde el principio). Desgraciadamente, la historia de la humanidad está repleta de guerras y el trabajo de reportero en conflictos armados parece ser una profesión sin problemas laborales... Y a todo esto le llaman “La Humanidad”. (3 de mayo de 2017)

 .. DOS EJERCICIOS LITERARIOS:

A.-  “Los nacionalistas vascos ya no son eta, son ota; porque han pactado con nosotros”, ha declarado un ilustre aprovechado...

Permítanme este homenaje a quienes tienen en la cabeza eso que leerán repetido:

Estos veteranos ocupantes del tabernáCULO cortesano, disponen de largos tentáCULOS para ir cambiando a su antojo, en cómodos fascíCULOS, muchos artíCULOS y algunos versíCULOS, de sus opúsCULOS constitucionales. Actúan preferentemente a la hora del crepúsCULO, en oscuros cenáCULOS, y con el báCULO en ristre y un cálCULO interesado, inoculan corpúsCULOS minúsCULOS a quien no lleve un tapaCULOS homologado. Con poderosas razones, como que les sale de los testíCULOS, rompen o establecen vínCULOS con quien haga falta, dando siempre un lamentable espectáCULO. Incapaces de cerrar el círCULO, acaban muchas veces, haciendo el ridíCULO o dándose un inesperado ósCULO en un retirado montíCULO, mientras se palpan el forúnCULO que les acaba de salir. (4.5.2017)

 B.- Mi amiga Blanca, habitante diurna de territorio burgalés, me propuso ayer un reto en los comentarios al texto del “Homo CULO” y tras emPOLLArlo un rato, ahí dejo el resultado todo lo apimPOLLAdo que he podido:

Llenó una amPOLLA con su semen gris de “disputado” y se la colocó en el sobaco para emPOLLArlo cuidadosamente. No sabía si de aquel proceso saldría una POLLA de agua, una POLLA de corral o una POliLLA; pero “Soy la rePOLLA”, se dijo para sus adentros, ufano y sobrado, el POLLAstre “disputado”. Al cabo de dos semanas de hacer el soplaPOLLAs se le rompió la amPOLLA y se quedó sin POLLAda... Entonces, consideró seriamente que era un perfecto giliPOLLAs...

(Sustituya usted la amPOLLA por un decreto o una ley injusta, el proceso de emPOLLAmiento por las mentiras que las justifican y la POLLAda por los daños colaterales o las frustraciones que genera y saque consecuencias). (5.5.2017)

 

.. Jornada gastronómico-paisajística en Ponzano. Eso fue la del pasado sábado, rodeados de buena gente, de esa con la que gusta compartir el tiempo (incluso, el mal tiempo, aunque no fue el caso). Visita a la bodega Osca, al viejo pozo que suministraba agua potable al pueblo, a la ermita de San Román, a las calles del pueblo, a las judías blancas en puchero de tierra y a los campos de ordio...

Campos de ordio granado

mecidos por el viento.

Olas verdes y blancas

que traen al pensamiento

una infancia sin mar

atrapada en otro tiempo.

 (9 de mayo de 2017)

 

.. La honestidad, la verdad, la decencia, la responsabilidad, la ética... En este país, todo se ha ido a la mierda. Generaciones de gente proclamando esos principios como base de las relaciones personales y de la convivencia para que, en estos momentos, de manera solemne, algunos políticos, empresarios, jueces o fiscales, bancarios, etc. hayan convertido esa “constitución de la integridad de las personas” en un páramo, en un estercolero; eso sí, avisando, dogmatizando, amenazando, aconsejando e, incluso, denunciando que esos comportamientos no eran los adecuados. Desde hace un tiempo, hemos sabido que esos comportamientos eran inadecuados para la gente normal, pero para ellos y ellas era lo cotidiano, lo natural... Semejantes sinvergüenzas, ladrones e HsDLGPT...

Hay gente que piensa en comprarse una piruleta de repetición, salir al prado para que las vacas sagradas le dieran un lametón y, entonces soltar el gato, comerse los filetes de las vacas y... ¡Aaaah!, ¿qué no has entendido nada de este último párrafo? ¡Piensa, piensa!, porque lo mismo pasaba con los mensajes de la “ferruzorra”... Buenas tardes, a pesar de todo. (9 de mayo de 2017)

  .. ROMERÍA. El pasado sábado, en San Vicente de Labuerda, concentración festiva de vecinos de este pueblo, de Labuerda, de Banastón y de Cadeilhan-Trachère, en la romería dedicada a San Visorio. Como la ermita queda un poco alta y el personal es cada vez más perezoso, los gozos ya no se cantan en la puerta de la ermita (a la que suben unos pocos), si no en la iglesia románica a la que, prácticamente,  se llega en coche. Los actos religiosos dan paso a los festivos y profanos: comida en grupos familiares o de amistad, concentración en la plaza para tomar el café y degustar dulces variados: carquiñoles, brazos de gitano, cocas, bizcochos..., a pie de barra de bar, donde cada cual toma lo que le apetece (pagando, claro) y baile en la plaza, con una animada rifa... El pueblo de San Vicente, aunque ha perdido la mayor parte de su población, la recupera en vacaciones y momentos festivos, sigue bien cuidado y uno puede contemplar elementos arquitectónicos  de mucho interés y otros de arquitectura y de cultura popular originales. (16 de mayo de 2017)

   .. Cuarenta y tres años después... Ahora cuando finalice el curso escolar, hará 43 añazos que terminamos nuestros estudios de Magisterio la promoción 1971-1974 y, una vez más, celebramos una jornada de reencuentro, organizada por algunos de los implicados, en Huesca. El programa preveía algunos actos atractivos que seguimos al pie de la letra (somos todos maestras y maestros en feliz estado de jubilación): Visita a la antigua Escuela Normal, donde estudiamos (hoy Facultad Universitaria) y recorrido por algunas de las viejas y nuevas instalaciones, acompañados por la Decana... Visita al Palacio de Villahermosa y explicaciones del arquitecto que llevó a cabo la restauración. Vermout con tapillas del lugar... La comida, en la bodega-restaurante de la mundialmente conocida tienda de ultramarinos “La Confianza”. Al finalizar la comida, Café-Teatro por un grupo de mujeres del Teatro de Robres que nos hicieron reflexionar y reír... Al salir de la bodega, nos dimos una vuelta por la tienda  mencionada, viendo las pinturas del techo y todo lo que se guarda (y se vende) en aparadores, estanterías y mostrador: un museo vivo, ¡vaya! Y todo lo anterior, entre saludos, chascarrillos, puestas al día, risas y confidencias, recuerdos que florecen cuando te paseas por los lugares que habitaste hace tiempo... Y los del CAP (Colectivo de Almuerzos Pantagruélicos) comenzamos el día con uno de ellos en el legendario bar Brasil, donde habita, manda y pone su nombre al servicio del cliente:  Alegría, natural de Torrolisa (en el Sobrarbe), ¡qué carácter! Y ¡qué almuerzo! (26 de mayo de 2017)

.. HOY HACE 10 AÑOS... El 29 de mayo de 2007 recogimos el Primer Premio Nacional de Bibliotecas Escolares en la Biblioteca Nacional de Madrid. Hoy hace diez años de aquel momento emocionante. El premio correspondía a la convocatoria de 2006 y fue en diciembre de ese año cuando nos lo comunicaron. Representábamos a un colegio, a un colectivo de personas  con implicación generosa en la tarea y a una ilusión continuada para fundar, abrir, dinamizar y compartir el trabajo  generado desde la biblioteca escolar. Mercè recogió el diploma acreditativo, de manos del Secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana (en ausencia por indisposición repentina de la Ministra, Mercedes Cabrera) y yo me encargué de leer un pequeño discurso de agradecimiento, en nombre de todos los premiados. De vez en cuando, ahora ya jubilados, apetece sonreír al recrear algunos recuerdos agradables (en realidad, como he dicho otras veces, nos pasamos la vida fabricando recuerdos)... Los desagradables también acuden a “saludarte” en ocasiones, pero uno aprende a driblarlos deportivamente. A continuación, unos cuantos enlaces con detalles de todo lo anterior y media docena de post recogiendo los parabienes de amigas y amigos de todas las geografías, que nos encendieron el ánimo con sus amables y generosas palabras...

http://macoca.org/primer-premio-nacional

http://macoca.org/discurso-en-la-biblioteca-nacional

http://gurrion.blogia.com/2006/120501-primer-premio-en-el-concurso-nacional-de-buenas-practicas-para-la-dinamizacion-e.php

http://gurrion.blogia.com/2006/121601-geografia-de-la-alegria-i-.php

http://gurrion.blogia.com/2006/122501-geografia-de-la-alegria-ii-.php

http://gurrion.blogia.com/2006/122601-geografia-de-alegria-iii-.php

http://gurrion.blogia.com/2006/122701-geografia-de-la-alegria-iv-.php

http://gurrion.blogia.com/2007/010701-geografia-de-la-alegria-v-.php

http://gurrion.blogia.com/2007/011301-geografia-de-la-alegria-vi-.php

Miscelanea

Una selección de los artículos publicados en Facebook; allí, con algunas fotos, aquí sin imágenes.

 

 .. MH. Miguel Hernández

El pasado 28 de marzo, se cumplieron 75 años de la muerte, por abandono y ensañamiento oficial, de Miguel Hernández . En esta Red aparecieron diversos textos y menciones de reconocimiento, recuerdo y homenaje hacia su persona y hacia su poesía.

Hace siete años, desarrollamos un pequeño proyecto con el alumnado de sexto, consistente, primero, en dibujar con letras capitulares el nombre de Miguel. Seguidamente, elaborar colectivamente unos murales con algunos de sus poemas: lectura de los mismos, audición de los poemas hechos canciones, copia de la letra en murales con algunas ilustraciones, exposición en el pasillo y visita colectiva con lecturas en voz alta y valoración del trabajo... Fue el inicio de lo que acabó convirtiéndose, familiarmente, en la “Avenida de la Literatura”, pasillo en el que fueron apareciendo, con letras capitulares, los nombre de otros poetas y escritores de los que nos íbamos ocupando y algunos poemas... Con una pequeña muestra de aquel recordado trabajo, una semana después de la fecha de la muerte de Miguel, sirvan estas líneas y estas fotos como recuerdo y homenaje.

Curiosamente, tal día como hoy nació en Odense (Dinamarca) H.C. Andersen, y en esta fecha se celebra también el Día Internacional del Libro Infantil... (2 de abril de 2017)

 .. Algunos componentes del Movimiento de Jubilación Pedagógica nos hemos reunido en el día de hoy en la ciudad de Lleida... Un reencuentro deseado para charlar de lo divino y humano, y echarnos unas risas con fundamento. De paso, nos hemos entregado con fruición a los placeres gastronómicos y hemos dedicado media mañana a visitar un monumento extraordinario que tiene la ciudad: La Seu Vella, la catedral que se comenzó a construir en el año 1200 y se terminó dos siglos después, en un recorrido de maridaje de los estilos románico y gótico... Y las reformas posteriores, incluidas las del siglo XX para adecentarla, tal como hoy puede visitarse. Amistad, Cultura, Gastronomía... No sé cómo lo veréis, pero ninguna de las tres cuestiones tiene la menor contraindicación. A descansar y hasta mañana, maños. (5 de abril de 2017)

 .. REFLEXIÓN A PROPÓSITO DEL BUITRE

Éstos que veis en la fotografía, (Gyps fulvus) se trasladan de un lugar a otro, volando alto; hacen de espontáneos sanitarios, pues limpian el monte de animales muertos; comen carroña y, últimamente, frecuentan los basureros; anidan y viven en rústicas buitreras y vuelan y juguetean con los de su especie, dejándose llevar por las corrientes térmicas elevadas...

Pero sé de otros –que bien podríamos llamar “Homo fulvus”, con permiso de los primeros- que no vuelan, pero se trasladan en lujosos coches; visten de etiqueta; limpian las cuentas corrientes públicas o de los demás; frecuentan posaderos elitistas con los de su clan; viven en urbanizaciones exclusivas, ostentosas y caras; echan de sus casas a los de su especie y luego se las venden a los “fondos-buitre”, cerrando así el círculo infernal de cientos, de miles de personas.

Buenas noches. (Con una foto de buitres que hice en Figols de Tremp)

(10 de abril de 2017)

 .. Primavera republicana

Cada año,
la primavera,
colorea de rojo
campos y cunetas.

Cada año, 
la primavera
recuerda a las víctimas
de aquella incivil guerra.

Cada año,
la primavera,
denuncia a los asesinos
y su crueldad extrema.

Cada año,
la primavera
clama por solucionar
esa enorme vergüenza.

Cada mes de abril, las amapolas,
se abren por las mañanas
y anuncian en sus corolas
la primavera republicana.

(18 de abril de 2017)


 .. Ayer recibí el número 0 del nuevo mensual EL SALTO. Si quieres, tú también puedes suscribirte a este proyecto de prensa alternativa a las grandes corporaciones. De momento, además de la edición general, cuenta con ediciones territoriales en Andalucía, Asturias, Aragón Cantabria, Galiza, La Rioja, Madrid, Nafarroa y País Valencià. https://saltamos.net/quienes-saltamos/

 (19 de abril de 2017)

 .. La operación “Lezo”, me ha hecho recordar que, hace poco más de un mes, estuvimos en Cádiz y tomé algunas fotos de la estatua que allí tiene el almirante Blas de Lezo (foto que hice jugando con su espada y la luna diurna que se veía en el firmamento)… Y también, de la imagen del héroe español, reflejada en un sello de mi vieja colección, que he rescatado…

Y todo este “glamour” se ve ahora enmerdado al relacionar su nombre con una operación de desenmascaramiento de delincuentes de alto estanding, de los que este jodido país podría exportar a todo el mundo… Siento la rabia propia del ciudadano normal, el cabreo monumental del indignado ante tanta desvergüenza… Y me hago la pregunta que tantos se han hecho y se hacen: ¿Cuándo podremos llamar al pp: “partido podrido” por una corrupción generalizada, dirigido por una asociación de criminales (liberales, por supuesto) que nos han saqueado los dineros públicos que deberían ir a sanidad, educación, prestaciones sociales, dependencia, pensiones, etc.?
¿Qué más tiene que pasar para que los militantes del pp salgan a la calle a pedir la dimisión de todos sus gobernantes?

Y yo aquí, clamando en el desierto… 

¡Pobre Blas de Lezo! Desde luego, si volviera y viera este panorama, se iba a cagar en lamadrequelosparióatodos y a desenvainar su espada, sin ninguna duda… (20 de abril de 2017)

 

.. Con evidente e indeseable retraso, ¡por fin!, un pequeño homenaje a La Nueve, en Madrid.

-       http://www.eldiario.es/madrid/La_Nueve-Paris-Madrid-Carmena_0_635187187.html

-       http://ccaa.elpais.com/ccaa/2017/04/19/madrid/1492618931_948152.html

(20 de abril de 2017)

 

.. ¡Qué cosas! (Con las fotos de las portadas de los libros “Kafka con sombrero” y “Retrato de Baroja con abrigo”, de Jesús Marchamalo y Antonio Santos) 

Definitivamente, en la vida hay combinaciones curiosas… En el caso que me ocupa, veo los apellidos de los autores de estos dos libros: el escritor y el ilustrador y quedo perplejo al ver que, en los mismos, se esconden dos palabras supuestamente antagónicas “malo” y “santo”. Y, después de releerlos y remirarlos una vez más, veo que la combinación es perfecta y que entre un malo y un santo han hecho dos libros estupendos… 

De modo, que tendré que tomar en consideración estas coincidencias, estos extraños y felices fenómenos sumativos, cuando en un principio parecería que las fuerzas telúricas movilizadas por un malo y un santo deberían contrarrestarse, arruinar empresas comunes y, en este caso, dejar a Kafka sin sombrero y a Baroja sin abrigo… (21 de abril de 2017)

 

.. Hace un rato, su coordinador, me ha comunicado que hoy han puesto un post con mis referencias en la sección “La gente de la Tribu”, de la web “Educatribu”…:

“Por si no nos conoces, te diremos que se trata una página web animada por la idea de que el acceso al conocimiento debe ser gratuito y que está dedicada a facilitar que se conozcan y compartan materiales didácticos gratuitos, de nueva creación o ya existentes en la red. La web no hace publicidad, no está vinculada a ningún partido, sindicato ni administración alguna; se mantiene con muy poco dinero que es aportado por quienes fundamos el proyecto y, sobre todo con las aportaciones voluntarias de muchas personas que comparten nuestras aspiraciones.

En ella colocamos artículos que contienen una pequeña reseña de personas que tienen en la red algún blog o alguna página web con recursos didácticos de libre acceso y que nos parece que merecen ser difundidas. En esa sección es donde hemos pensado destacar los trabajos que tienes disponibles en internet."

http://www.educatribu.net/index.php/gente/unaPersona/106/0

(21 de abril de 2017)

 

.. Hoy es el Día de la Tierra… Todos los días deberían ser para ella…

Es nuestra casa, nuestra hermosa residencia. Nuestro espacio de relación, nuestro grandioso planeta. El lugar donde vivimos, donde damos sentido a nuestra existencia. Donde nacieron nuestros padres y nuestra descendencia. También el lugar herido por la ambición y la guerra; por las actividades humanas que la degradan y enferman. El crisol de los recuerdos de generaciones enteras…

Pocas veces se habrá visto tan descomunal desvergüenza: tantos hijos e hijas maltratando a quien los acogió con enorme paciencia. Esa actitud altamente suicida no es signo, precisamente, de mucha inteligencia. Admiremos y cuidemos su esplendorosa presencia y sanemos las heridas provocadas por tanta inconsciencia.

En Sobrarbe aún es posible, disfrutar de su belleza. Buenos días tengan todas y todos y los tenga también LA TIERRA. (22 de abril de 2017)

Todos los nombres

Todos los nombres”. Casi 1.500 páginas. Un extraordinario trabajo de memoria y reparación ante el olvido sistemático, el desprecio miserable que este país ha ejercido hacia los miles de víctimas de la brutal represión franquista y sus familiares. Voy leyendo y se apodera de mí un enorme sentimiento de desolación, ante tanta barbarie... Como dicen y escriben sus autores Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal (admirable vuestro trabajo):

Es, como se advierte, la justicia al revés, los rebeldes procesan a los leales al Gobierno legítimo por el delito de rebelión”.

Delaciones, acusaciones sin ninguna prueba, venganzas, aprovechamiento de la situación para desposeer de propiedades al “reo” o para “hacerle pagar” un viejo y mínimo conflicto de lindes... Lo peor de la condición humana puesta al servicio de tribunales sumarios para cercenar la vida de unas personas y comprometer el futuro de sus familiares... Y todo con la bendición del clero (que tenía muy claro a quién debía bendecir, sin atisbo de compasión)...

Los documentos de la Causa General redactados por los secretarios de los pueblos y abonados por informes de la Guardia Civil, el jefe de la Falange, el alcalde la localidad y los párrocos, así como confesiones de familiares de las víctimas a causa de la violencia revolucionaria, constituyen un fértil y arbitrario sistema legalizado para la denuncia sin pruebas y la consumación de inquinas domésticas o locales, así como un caudal de información que releja los retorcidos usos de una justicia perversa y vengativa”, escriben sus autores en la introducción.

Las tapias del cementerio de Huesca, fueron “testigo” de las descargas que acabaron con la vida de decenas de encausados, a los que la justicia militar atribuía delitos, generalmente, de “adhesión a la rebelión”, con algunos agravantes, por ejemplo, el de “perversidad”... Los fiscales solían pedir la pena de muerte y los defensores, conmutación de la misma por cadena perpetua u otras penas menores... En la mayor parte de los casos, el tribunal sentenciaba de acuerdo con el ministerio público y el acusado terminaba donde hemos comenzado este párrafo: fusilado, al amanecer o al atardecer, en las tapias del cementerio.

Salvando las distancias, me viene a la mente la obra de Svetlana Alexiévich: “Últimos testigos”, sobre las brutalidades nazis en Ucrania. No importan la latitud ni la longitud meridiana; la brutalidad ha adquirido y adquiere todas las formas imaginables con el objetivo de eliminar personas...

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Todos los nombres. Víctimas y victimarios (Huesca 1936-1945). Tomos I y II – Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal. Editan los autores. Huesca. Primera edición, 2016

Reseña del libro: Salambó. La princesa de Cartago, de Gustave Flaubert

Salambó. La princesa de Cartago”. Gustave Flaubert. Barcelona: Comunicación y Publicaciones, S.A. – 2006. 278 páginas

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(‘Salambó’ de Gustave Flaubert es una novela épica con prolija documentación histórica sobre ritos, dioses, ciudades y eventos del siglo III antes de Cristo; relacionados a la guerra de Cartago contra mercenarios y romanos. El líder de los mercenarios peleará por el pago a su tropa y por la posesión de la bella Salambó.

 Compré este libro en una tienda de segunda mano (“Re-Read”). Y lo compré porque el título coincide con el nombre de un restaurante de Barcelona en el que he comido una vez con dos amigos y del que es copropietario, un ciudadano de Huesca, amigo de estos dos amigos míos y al que uno de ellos entrevistó para un número de El Gurrión... Lógicamente, el título de la novela es muy anterior al del restaurante...No tenía referencia de esta novela de Flaubert, universalmente conocido por ser el autor de la que lleva por título:  “Madame Bovary”.  Creo que está bien aclarar estos puntos.

El libro tiene quince capítulos, con título cada uno de ellos y ocho páginas finales con 179 notas explicativas. Y como tengo tiempo, voy a copiar los títulos de los quince capítulos, en orden, naturalmente: El festín – En Sicca – Salambó – Bajo las murallas de Cartago – Tanit – Hannón – Amílcar Barca – La batalla del Macar – En campaña – La serpiente – En la tienda – El acueducto – Moloch – El desfiladero del hacha – Matho. Aunque, puestos así, no aclaren nada o casi nada, no está mal considerarlos...

Ha terminado la Primera Guerra Púnica y los mercenarios contratados por Cartago sitian ahora la ciudad africana porque han regresado a cobrar los salarios prometidos... La novela comienza con un banquete que celebran los mercenarios, en ausencia de Amílcar Barca, que no ha regresado todavía de Sicilia. Los soldados contratados acaban con muchas de las provisiones, gritan su descontento y exigen que los cartagineses cumplan lo acordado por haber defendido sus dominios... La novela es, en realidad, una descripción de algunos personajes importantes en la pequeña historia: Salambó Hanón, Amílcar, Matho y de los enfrentamientos entre el ejército cartaginés, mandado de nuevo (tras su regreso) por Amílcar Barca y los “bárbaros” mercenarios, mandados finalmente por Matho.

Salambó hace su aparición ya en el primer capítulo: se pasea entre la muchedumbre de bárbaros participantes en el festín; que han agotado las provisiones, han destrozado mobiliario y han dado muerte a los esclavos de Amílcar. Reprueba su comportamiento paseándose entre ellos con una aureola de sacerdotisa importante... y estará presente en toda la novela, pretendida por el caudillo Matho (finalmente, jefe de los bárbaros).

Salambó es conocedora de la profanación del templo de Tanit y del robo del velo sagrado “zaimph” de la diosa, por parte de Matho, con la colaboración del antiguo esclavo Spendius (un agitador y manipulador de conciencias, usando todas las argucias habidas y por haber). Cuando se hace pública esa desaparición, la moral de los cartagineses se resiente y será la propia Salambó la que acudirá hasta el campamento de los bárbaros para intentar recuperarlo.

Flaubert describe con crudeza los terribles enfrentamientos a vida o muerte de las tropas, en distintos escenarios; los tormentos infligidos por los vencedores a los rehenes o prisioneros; las privaciones a que se ven sometidos unos y otros cuando las cosas llegan al límite... En algunos momentos uno se siente saturado de tanta barbarie y, en otros, asombrado de que el autor encuentre palabras para describir las carnicerías sin repetirse...

En el penúltimo capítulo, asistimos a secuencias de un exterminio total de los bárbaros por parte de Amílcar Barca, que se comporta con toda la crueldad imaginable y que engaña sucesivamente a sus enemigos con el objetivo de exterminarlos, contraviniendo algunos comportamientos (incluso en tiempos de guerra) como cumplir la palabra dada, respetar a quienes se aproximaban para parlamentar en nombre del resto, etc. No olvidemos que esos bárbaros a los que quiere aniquilar eran sus aliados y lucharon junto a él porque él los contrató..., pero ha pasado el tiempo y no ve otra salida al descontento que engañarlos, prepararles trampas y emboscadas y exterminarlos...

Algunos mercenarios, haciendo honor a su nombre, cambiaron de bando, cuando las circunstancias se volvían en su contra, como hizo el rey de los númidas: Narr-Havas que pasó de estar con los bárbaros a ponerse a las órdenes de Amílcar. El general cartaginés, padre de Aníbal, al que salva en el último instante de ser entregado a la ceremonia de los sacrificios humanos, cuando contaba unos diez años de edad, concederá la mano de su hija Salambó al nombrado Narr-Havas para que la ceremonia de boda se celebre cuando acabe la guerra. Y acabada ésta, el último capítulo describe los preparativos de la misma, los asistentes que se van colocando en sus lugares de honor y el desenlace inesperado que acontece.

(La ciudad teme la maldición de los dioses por el robo del velo de Tania, incluso los sacerdotes de dioses como Baal o Moloch, Kamón, Melkart y Tanit piden un sacrificio de 100 niños para aplacar a las divinidades terribles, de los cuales uno tenía que ser el hijo menor de Amílcar, pero este lo esconde y lo cambia por el hijo de un esclavo.)

 Es un libro denso, que no da tregua a la violencia... Uno se alegra de no haber nacido en aquella época donde nadie podía sustraerse a los conflictos organizados por quienes estaban permanentemente declarando guerras o participando en las mismas... Uno, aunque sabe que está leyendo una novela, se siente apesadumbrado, y frecuentemente desbordado, por tanta destrucción, tanta barbarie: pueblos arrasados, bosques quemados, animales cazados y muertos en cantidades enormes y hombres troceados con saña en los enfrentamientos: torturas, mutilaciones... Flaubert no ahorra vocabulario ni descripciones para contar –no sabemos con qué fiabilidad- las secuencias de aquella guerra de los mercenarios, que fue un hecho real. También son ricas y precisas las descripciones que el autor hace de los aposentos, del vestuario, de las comidas. Flaubert debió hacer un enorme esfuerzo de documentación para escribir esta novela...

Quien quiera leerla, que la lea, no se verá defraudado... Y yo, después de lo leído, me alegro de no estar allí en aquel tiempo y de que no me tocara hacer la mili en Cartago (si se me permite un toque de humor).