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Dos estrategias de escritura

Estrategias de escritura – Máster de Cuenca. Taller de Mariano Coronas - Julio de 2018

 

Sugiero a las personas presentes, escribir un poco para poder hacer un desplegable como los que he llevado, les he mostrado y les he regalado. En todo caso, como el taller duraba cuatro horas y el máster terminaba al día siguiente, era complicado pasarlo a papel y entregarlo. Mi compromiso (me llevé deberes) era pasar al ordenador todos los escritos y publicarlos en uno o varios de mis blogs para que los participantes pudieran leerlos desde su casa, una vez hubieran regresado a su lugar de origen. Invité a escribir de manera voluntaria y anónima. Primero, siete “meacuerdos” de la infancia de cada cual y luego diez parejas nombre-adjetivo calificativo sobre el Máster que estaban a punto de acabar.

Si hay alguna palabra que no se entiende es porque no he conseguido interpretarla correctamente. Pido disculpas. La invitación a escribir fue para todas las personas asistentes, pero debido a problemas de horario, la segunda estrategia se medio empezó en el aula y se terminó o no para entregarla por la tarde. En todo caso, están las respuestas que están, que darían para un análisis curioso de las mismas. Pero ese es un asunto para otra ocasión…

 

1.- “Meacuerdos” de infancia…

 Me acuerdo de que no me gustaba nada ir al colegio. Me acuerdo de que lo que más me interesaba era observar lo que pasaba en el patio desde la ventana de mi clase. Me acuerdo de que me gustaba ir a la biblioteca para hacer rabiar a la bibliotecaria. Me acuerdo de hacer las tareas, justo antes de entrar a clase. Me acuerdo de que me caía muy bien el conserje del colegio. Me acuerdo de que me gustaba cuando el cole empezaba antes de que fuese mi cumple para compartir las golosinas con los compañeros.

Me acuerdo de cuando escribía mi diario. Me acuerdo de cuando vi una camada de perros recién nacidos por primera vez. Me acuerdo de cuando mi hermano me enseñó a montar en bicicleta. Me acuerdo de cuando me caí y me hice una brecha en la cara. Me acuerdo de mi madre al verme con la herida ensangrentada en la cara. Me acuerdo de cuando escuchaba “Wonderful Life”, con mi padre, una y otra vez,

Me acuerdo del olor de mi colegio, a lápiz, a goma…, a colegio de entonces. Me acuerdo de las canciones de comba y del sonido que se producía al saltar sobre las piedrecitas del patio del colegio. Me acuerdo de las manos de mi abuelo. Me acuerdo cuando jugaba con mi hermano a construir una cabaña y el juego terminaba y el juego terminaba cuando se acababa de construir. Me acuerdo de la “agrumaera” que mi abuelo colgó de la rama más fuerte de la higuera de su patio para que sus nietos se columpiaran.

Me acuerdo cuando jugaba con las muñecas recortables en la sala de estar. Me acuerdo de cuando mi madre me enseñó a hacer pompas con el chicle, un día de verano. Me acuerdo de jugar con mis hermanas y mis primas en las dunas de Guardamar del Segura, en Alicante. Me acuerdo del accidente de coche que tuvo mi padre, con un SEAT 124, marrón caca. Me acuerdo de engañar a la gente diciendo que sabía completar el cubo de Rubik. Me acuerdo de jugar a la goma en el patio de la escuela. Me acuerdo de saltar las zanjas de la obra del Parque Lineal, para ir a la escuela.

Me acuerdo de jugar en la calle con los amigos hasta el Anochecer. Me acuerdo de las tardes en las que veíamos en la tele, mis hermanos y yo, a Fofó, Miliki y Gabi. Me acuerdo de jugar con mis hermanos a juegos de mesa durante muchas tardes. Me acuerdo de mi abuela contándonos historias de cuando ella era joven. Me acuerdo de ir con mi abuela a ver títeres al parque. Me acuerdo de ir los domingos al campo, a pasar el día con toda la familia. Me acuerdo de jugar con mi hermana pequeña a ser maestras.

Me acuerdo de los panes con fríjoles que me daba mi abuela, cuando la visitaba cada año. Me acuerdo de los paseos en familia por el campo; el olor y los colores de las flores para hacer coronas. Me acuerdo cuando jugaba en ese árbol de duraznos y era mi casa, mi columpio, mi sombra. Me acuerdo de salir a jugar y correr por la calle con libertad, sin temor a la violencia. Me acuerdo del sabor dulce del maíz recién cortado.

Me acuerdo cuando me peinaba mi mamá. Me acuerdo de cuando comía las tortillas hechas por mi abuela. Me acuerdo de cuando murió mi abuelo. Me acuerdo de los juguetes que nos hacía mi papá con madera. Me acuerdo de cuando aprendí a leer con mi papá. Me acuerdo de cuando jugaba en el árbol de mi casa. Me acuerdo de las amigas de mi infancia.

Me acuerdo de cuando jugaba con mis primos en el cortijo. Me acuerdo de cuando mis amigas del colegio venían a casa a jugar. Me acuerdo de los viajes en coche con mis padres. Me acuerdo de la visita a la Universidad de Salamanca. Me acuerdo de jugar a los clics con mi hermano. Me acuerdo de cuando visitaba a mis abuelas todos los domingos. Me acuerdo de aquellas tardes leyendo y releyendo la colección de Los cinco y de Puck.

Me acuerdo de las calles de mi barrio. Me acuerdo del sonido del piano tocado por mi abuela en las madrugadas. Me acuerdo de la muerte de mi madre. Me acuerdo de mi profesor de matemáticas. Me acuerdo de mis clases de ballet. Me acuerdo de las salidas al campo con el grupo scout. Me acuerdo del mar y su rumor.

Me acuerdo del rostro de mi madre leyendo cada noche. Me acuerdo de las olas del mar jugueteando con mis pies. Me acuerdo de la mirada tierna de mi hermano. Me acuerdo de la pesca maravillosa en el río Magdalena. Me acuerdo de mi primer “paseo” en tren. Me acuerdo de mi primer perrito Tony y su alegría. Me acuerdo del arroz con leche y su olor.

Me acuerdo de cuándo inventaba coreografías de canciones infantiles, con mi hermana, para presentárselas a mi papá. Me acuerdo del chocolate caliente con pan remojado, en las mañanas. Me acuerdo de las maldades de mi hermano Diego. Me acuerdo del cuarto de juegos y la alfombra café. Me acuerdo de todos los peluches sobre la cama. Me acuerdo de los mimos de mi papá. Me acuerdo del café con pan de las tardes.

Me acuerdo de aquella mañana, cuando me levanté temprano y papi me daba su matecito al lado de la cocina de leña. Me acuerdo de ir cantando la canción de San Martín, al paso de los granaderos en la entrada de la escuela. Me acuerdo de la alegría al salir de la escuela y ver, entre todos los autos, la camioneta de papá. Me acuerdo de mi pasión por leer Mujercitas, escondida bajo la mesa. Me acuerdo de aquel día en que me armé un bolsito y agarré mi muñeca para irme de casa enojada. Me acuerdo de aquellas noches en que mamá decía que no cenábamos y nos comíamos dulce de batata. Me acuerdo de aquella tarde que estudiaba feliz, frente a la pared.

Me acuerdo de mi primer beso; tenía cuatro años. Me acuerdo de las noches que me quedaba a dormir en casa de mi abuela y jugábamos a las carretas de vaqueros con los colchones. Me acuerdo cuando me caí, haciendo un salto de altura. Me acuerdo de un melón “playero”, que era gigante y nos lo comíamos en la playa. Me acuerdo de cómo recortaba las ilustraciones de Rin Tin Tin. Me acuerdo de que corría mucho. Me acuerdo de ki primer viaje al pueblo de mi padre.

Me acuerdo de cuando mi mamá me cantaba todas las noches, antes de dormir. Me acuerdo de cuando aprendí a manejar bicicleta. Me acuerdo del árbol de peras rojas del patio de mi jardín de niños. Me acuerdo de mi padre, llevándome al doctor por el dolor de barriga que me dio comerme cien ciruelas. Me acuerdo del error de mis padres al hacerme leer “El príncipe” de Maquiavelo, en lugar de “El Principito”. Me acuerdo cuando jugaba a la oficina, con el portafolios de mamá. Me acuerdo de los paseos por la playa con papá y mamá.

Me acuerdo de llegar a casa, después del cole, y mi madre me recibía con un tazón de fruta para merendar. Me acuerdo de ir con mi padre a pescar y yo jugaba con los peces del cubo. Me acuerdo de las visitas de mi abuela Ceci los fines de semana; siempre venía acompañada por Doña Juana. ¡Qué mujeres! Me acuerdo de las clases de piano. Me acuerdo de dar clase a todos los muñecos. Me acuerdo de que, muchas mañanas, mi hermano se acurrucaba en mi cama y juntos  nos poníamos a ver los dibujos.

Me acuerdo que descubrí que podía cambiar mi nombre legalmente. Me acuerdo de estar en Cuenca, en un camping, con dos o tres años. Me acuerdo de pasar las tardes leyendo cómics (sin saber leer). Me acuerdo que mi abuela me hacía caramelo líquido. Me acuerdo que una vez vomité; mi abuela lo pisó y cayó. Me acuerdo que todos los lunes vestía la camiseta de mi equipo de fútbol. Me acuerdo que jugaba al fútbol en los bancos del parque.

Me acuerdo de mi tía Marcela, inocente hasta el fin, hablando con los perros en el jardín. Me acuerdo de un libro con portada roja que me deslumbró. Me acuerdo de los domingos en el jardín secreto de mi padre. Me acuerdo, por encima de todo, de mi abuela: la Sultana.. Me acuerdo de las tormentas en Cuernavaca. Me acuerdo de las ilustraciones de un libro que no he vuelto a encontrar.

Me acuerdo del olor a guayaba, camino a la escuela. Me acuerdo del baile de los monos. Me acuerdo cuando mi padre llegaba a casa, después de su trabajo, y salía corriendo a pasarle sus chanclas. Me acuerdo de las clases de canto y las puestas de escena musical. Me acuerdo cuando dormía con mis hermanos en una sola cama. Me acuerdo de las salidas al pueblo con el canasto vendiendo tamales. Me acuerdo de acariciar la oreja de mi madre para quedarme dormida.

Me acuerdo de ver planchar a mi abuela materna en la cocina. Me acuerdo de cómo mi padre intentó enseñarme a silbar como un cabrero, en la terraza, en una noche de verano. Me acuerdo de los besos de esquimal de mi mamá. Me acuerdo de los cumpleaños familiares cuando no faltaba nadie y estaban todos los primos y los abuelos. Me acuerdo de las peleas de peluches con mi hermano y las partidas de “hundir el barco” en el salón de casa. Me acuerdo de los churros que hacía mi abuelo paterno y de ver pintar a mi abuelo materno. Me acuerdo de jugar en el patio del colegio.

Me acuerdo de cuando mi abuelo iba al río a recoger manzanilla. Me acuerdo de la piscina hinchable, en la que me bañaba de pequeña, con una sirena dibujada en el fondo. Me acuerdo de una vez que mi madre cortaba rosas rojas en el patio de la casa en la que vivíamos. Me acuerdo de mis vecinos: el señor Antonio y la señora Alicia. Me acuerdo de cómo mi amiga Olguita y yo intentábamos colarnos a escondidas en el cuarto del conserje, para coger las maracas que guardaba en un cajón. Me acuerdo que cogíamos barro para dejar la huella de nuestra mano en la pared, jugando a la “mano negra”.

Me acuerdo de ser muy pequeña e ir con mi mamá y mi hermana a ver a mi papá jugar fútbol. Me acuerdo de que como familia en las fotografías familiares, de cámaras con rollos que verías mucho después, siempre sonreíamos mostrando todos los dientes. Me acuerdo de ser pequeña y tener miedo a la muerte. Me acuerdo que a mi hermana no le gustaban las muñecas y a mí, sí. Me acuerdo que aprendí a manejar bicicleta yo sola. Me acuerdo que siempre manejaba la bici a toda velocidad, sin miedo a estrellarme, aunque varias veces, eso me pasó. Me acuerdo de querer ser grande (y todo era una trampa).

 

2.- Hablamos del máster utilizando solo parejas nombre-adjetivo calificativo:

 Residencia ruidosa – Ponente interminable – aula agobiante – Biblioteca interesante – Docentes generosos – Contenidos completos – Jueves triste – Compañeros diversos – Proyecto estresante – Préstamos productivos – Trabajo ilusionante – Cena abundante.

Calor sofocante – Libros amados – Personas interesantes – Verano cuenquino – Maleta viajera – Trabajo creativo – Gente amable – Lectura entretenida – Trabajo monstruoso – Contenido increíble – Personas perfectas – Fascinante literatura

Garabato amistoso – Greñas líquidas – Temor puntiagudo – Región bailable - Influencer sinfónico – Añoranza redonda – Instante atigrado – Alcurnias andrajosas – Youtuberlandia ignota – Diccionario fugitivo

Maletas contentas – Voces habladoras – Ideas geniales – Buenos modales – Risas variadas – Palabras creadoras – CEPLI maravilloso – Mundo literario – Riqueza plena – Mediadores tenaces – Maestros eficaces - Momentos divertidos – Herencia roja

Mosca asquerosa – Clase caliente – Profesor interesante – Máster productivo – Cuentos hermosos – Alumnos comprometidos – Libros encantadores – Ventanas grandes – Sillas cómodas – Información completa

Gente apasionada – Colombia hermosa – Profe sabihondo – Booktuber arropado – LIJ saludable – Editorial dirigida – México lindo – Sevilla especial – Adaptación versionada – Teatro molón

Ilustrador expansivo – Apasionado maestro – Vivencia transformadora – Experiencia integradora – Madre malvada – Cotidiano poético – Ardilla mágica – Palabras pulsoras – Lecturas rupturistas – Maestro generoso – Hombrecillo vividor

Actividades interesantes – Jerga diversa – Países felices – Libros libres – Personas innovadoras – Conferencistas generosos – Nuevo ciclo – Profesionales motivados – Niños escuchados – Amigos vitales

Abuelas adorables – Niños hermosos – Maestras entusiastas – Colegios agradables – Libros fantásticos – Lapiceros mágicos – Mochilas sorprendentes

Gente buena – Profesores maravillosos – Aulas calurosas – Tiempo asfixiante – Lugar encantador – Pérdida irreparable – Ilustradores coloridos – Talleres movidos – Familia acompañante – Poesía silenciosa

Amor perfecto – Trabajo estancado – Vida mágica – Escuela apasionante – Amigas increíbles – Descubrimiento conquense – Días alegres – Noches encantadas – CEPLI revelador – Máster acompañado

Parque aromático – Comida local – Paisaje espectacular – Perros consentidos – Niños ausentes – Vino rico – Máster positivo – CEPLI increíble – Café necesario – Maestros indispensables

Experiencias divertidas – Bellas personas – Ponentes expertos – Personas interesantes – Experiencias innovadoras – Profesores cercanos – Biblioteca espectacular – Nuevos amigos – Teatro divertido – Lecturas recomendadas

Actividad intensa – Paréntesis fantástico – Ilusión infantil – Calor sofocante – Ideas ilusionantes – Jornadas agotadoras – Opiniones diferentes

Y, una especial, para terminar:

Olga, susurradora de bostezos – Daniel, el escritor infiel – CEPLI, universo de la imaginación – Cuenca, veraneo literario – Iberoamérica, apasionada por la LIJ – cOROnas, librero inspirador – TFM, calvario futurista – Pedro Cerrillo, coleccionista de mi capa roja


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Personalmente, como cada dos años, desde hace unos cuantos, regreso totalmente “encuencado” de haber podido mostrar una parte del trabajo realizado en mi tiempo de trabajo, tanto en el aula como en la biblioteca escolar, solo o en compañía y de la amable recepción que hace el alumnado del máster de las propuestas que voy mostrando y ejemplificando con diversos materiales. Espero que quienes se acuerden de lo que les dije, entren en este blog, lean este post y si se animan, comenten lo que les apetezca. Yo ya he cumplido con mi compromiso. Un afectuoso saludo a todas las mujeres y hombres que han participaron en esta novena edición del Máster de la UCLM y suerte en el futuro.

Apuntes primaverales de facebook. 2018

Sobran carniceros, faltan pacificadores...

Lo explica perfectamente Eduardo Galeano, en el vídeo. ¿Qué estamos haciendo en tantos lugares del mundo donde se rompió la convivencia pacífica y el comercio de armas, de minerales, de combustibles  o de materias primas está desencadenando enfrentamientos armados, desplazados, refugiados que lo han perdido todo...? Nos fijamos en Siria: la bombardean unos;  ahora la bombardean otros... Y quien sufre las consecuencias es la población civil, la que ni ha organizado los bombardeos ni ha declarado la guerra... Todos van a bombardear Siria, hasta destruirla para decenas de años, matando a miles de personas y arruinando el futuro de generaciones... Ya lo hicieron en Afganistán, en Irak, en Yemen, en Palestina... Un horror que nos interpela cada día, que nos avergüenza cada día, que nos sobrecoge cada día... Vivimos un tiempo demencial, con líderes políticos descerebrados... Es difícil pensar en algún nombre de autoridad mundial, al que poder acudir, al que poder animar para que aplique su carisma y detenga tantos conflictos salvajes que solo producen muertos... En cambio, sobran nombres de carniceros que siguen –insensibles- destruyendo vidas y países... (16 de abril de 2018)

.. L´Urgell (Lleida)

Hoy hemos ido de viaje por algunos núcleos de población de la comarca del Urgel (Lleida), con arquitectura y trazados medievales. En un par de ellos no hemos visto más que una persona; en los otros parece que hay más vida. Todos cuentan con un patrimonio interesante que se empezó a recuperar, pero que necesita más inversión y, desde luego, como tantos lugares de la España interior, de la Cataluña interior, más población. Hemos llegado, recorrido y fotografiado Montfalcó Murallat, Vergós Guerrejat, Les Oluges y Guimerá. Éste último es sin duda el más grande, el mejor conservado o restaurado y donde hay más población... Alrededor de los tres primeros, hemos podido fotografiar bonitos campos amarillos... No sabemos si, finalmente, el “sunisterio de dentro” de incautará de las cosechas... (25 de abril de 2018)

 

.. Steve Gibson: “Relatos de papel”

 

Hemos visitado en el palacio Montcada esta exposición de dibujos y esculturas, varias de ellas, de personas de Fraga, descendientes de quienes posaron hace cien años para que Viladrich pintara el cuadro de “La boda fragatina”.

Con la tarjeta de invitación que recibimos en casa para la inauguración de la misma, reconozco que me resultó familiar la escultura allí reproducida, pero ahí quedó la cosa. Hoy, al llegar al rellano y antes de entrar en la sala de exposiciones, me he llevado una sorpresa inesperada... Y es que hace poco más de un mes, vi en el Centro de Historias de Zaragoza la exposición de Gibson y conocí su proyecto fotográfico y de dibujo.

Nacido en Liverpoool y afincado en Zaragoza desde hace veinte años, dice de sus esculturas: “Las construyo en cartón. Empecé con ese material porque era lo más barato que tenía a mano. No es exactamente reciclar, pero es interesante aprovechar ese material que habitualmente se tira. En realidad se podrían pasar esas piezas al bronce, pero me gusta el cartón por el tipo de textura que tiene”. Muy interesante lo que hace este artista, ¡vaya trabajo!

El próximo 5 de mayo se presentará el catálogo de la exposición. Estará abierta hasta el 5 de junio. (28 de abril de 2018)

 

.. “Eva María se fue buscando el sol en la playa...” en 1973 y nadie nos ha dicho qué fue de “su maleta de piel y su bikini de rayas” y eso que ya ha pasado mucho tiempo. Se lo estaba comentando ayer a mi hija Ana, mientras subíamos a Labuerda, y ella me dijo: no te extrañe que acabara “En la fiesta de Blas” y “como todo el mundo salía con una cuantas copas de más” ande todavía dando tumbos por ahí... Pues será eso... ¡Buenas tardes! (6 de mayo de 2018)

 

.. “Hortelano escolar”

Hace un par de días, encontré este breve en un periódico de Lleida, en el que se dice que el Ayuntamiento ha organizado unas jornadas de puertas abiertas para dar a conocer algunos de los huertos escolares de la ciudad.

Me gustó la noticia e irremediablemente recordé mis tiempos de “hortelano escolar”, en los que no tenía tantas facilidades, je, je. Total, que he vuelto a desempolvar viejos recuerdos (que comienzan hace 35 años) y aquí os paso unas fotos... El cuaderno “El huerto en la escuela” se publicó en 1994  (90 páginas) y el cuaderno para el alumnado “¿Nos vamos al huerto?”, en 1999. Utilizábamos también la revista de clase (“Lo Pardal”) para escribir sobre lo que íbamos haciendo en aquel espacio, en dura pugna con los estorninos y algunas almas poco sensibles que disfrutaban pisando algunas plantas... De vez en cuando, el pasado y el presente se dan la mano... (2 de mayo de 2018)

.. Y mientras la primavera nos sigue otoñando, sigo ENDESAcuerdo total con las facturas de la luz que son “fracturas” de la lógica, pagando la energía consumida multiplicada por siete... ¡País de los bombones! (28 de mayo de 2018)

.. El votante de Baleares

Admiro y me alegro de tus triunfos tenísticos, pero me parece que tus opiniones políticas te las puedes guardar en lo que viene a denominarse territorio íntimo, como las creencias religiosas y otras... Es que resulta que has tenido cientos de ocasiones para expresarte en contra de la corrupción, del robo descarado a manos llenas (de personas, incluso, tan próximas geográficamente a ti –no sé si también ideológicamente, como el expresidente de tu comunidad autónoma, Jaume, o el duque de tu ciudad, Iñaki...), de los pelotazos urbanísticos baleares, de la burbuja inmobiliaria, de los desorbitados precios de las viviendas en tus islas... etc., etc..., incluso de la necesidad de ser solidarios con quienes huyen de su país o contra las múltiples violencias  y no hemos sabido cuál era tu postura personal, ética, política al respecto... Y ahora que una impecable y constitucional moción de censura, consigue sacar de las poltronas a una cuadrilla de forajidos, vienes tú a largar en los micrófonos, lo que no deberíamos haber escuchado... Porque tú sí deberías saber que esos micrófonos tienen largo alcance y algunos periodistas iban a convertir tus inoportunas opiniones en la “noticia deportiva” del día y de algunas veces más en los días y meses siguientes... ¿Ahora quieres votar? ¿No te pareció necesario hacerlo hace un año u ocho meses o dos años antes...? Sigue dándole a la pelota, pero procura ser más inteligente y no ponerte al servicio de los destripadores...  También Gerard Piqué habló de la necesidad de votar –aunque fuera en otro contexto-  y casi lo crucifican... A ti te han tratado mejor, es verdad, pero deberías de haber dicho “paso palabra”. (4 de junio de 2018)

 

.. Guadalajara: Chorrera de Despeñalagua

A los pies del monte Ocejón (algo más de 2000 m de altitud), montaña de referencia para las gentes de esta provincia, se encuentra esta cascada (muy activa esta primavera) de nombre contundente y legendario: Despeñalagua.

Para acceder a ese paraje, llegamos al pueblo negro de Valverde de los Arroyos y nos topamos ya con casas hechas de pizarra, con ese color oscuro que da nombre a la arquitectura popular de esta comarca: ruta de la arquitectura negra. Hay un “mayo” plantado en la plaza que compite en altura con la torre de la iglesia. El camino es suave y está jalonado de árboles, grandes matas de cantueso, florecido y oloroso, de corros de margaritas amarillas, de grandes matas de brezo florido y agua por todas partes... Nos encontramos con un grupo de niños y niñas, junto al profesorado, que van en nuestra dirección y que han parado un momento a descansar en una pradera florecida. Los adelantamos para llegar unos minutos antes a pie de cascada y poder tomar unas fotos con tranquilidad... Los cuatro que caminamos hemos sido maestros y maestras y conocemos el paño, je, je. Hermosos, sorprendentes y hasta inesperados parajes: el agua es omnipresente y la naturaleza nos envuelve de colores, formas y fragancias, regalándonos unas horas maravillosas. El regreso, como pasa siempre, se nos hace más corto. Recorremos una parte del pueblo descubriendo rincones de una belleza natural y popular (si es que existe este término y si no, me lo invento) y nos acercamos a un restaurante “a restaurarnos”. Comemos, al margen de otras cosas, unos boletus y cordero a la brasa. El día amenaza tormenta, pero el monte Ocejón nos ha protegido. (5 de junio de 2018)

 

.. Trucadors – Llamadores - Aldabas

Una aldaba es una pieza articulada de metal situada en las puertas exteriores de las casas y que sirve para llamar a sus ocupantes por medio de golpes en la puerta. Innecesaria explicación para quienes hemos nacido en pueblos pequeños y hemos visto esos apéndices de hierro forjado, colgados de las puertas de la calle de cada casa. Sorprende encontrarlos en ciudades más grandes. Algunos interpretan que son símbolos de fertilidad y ven en algunos de ellos, claras formas fálicas. Desde luego, mucho más vistosos y evocadores que un jodido timbre o un portero automático... Estos que pongo aquí, los he fotografiado en Sigüenza (Guadalajara). (6 de junio de 2018)

Robres. Un pueblo lleno de agradables sorpresas

(Visita realizada el 26 de abril de 2018)

Ayer, cuando llegamos a Robres (Huesca) con intención de almorzar antes de iniciar el recorrido por los diferentes lugares de interés de la localidad y sus alrededores, nos recibió Luis Manuel, compañero y anfitrión con una frase potente:

“Nos están esperando en las trincheras”

Y la frase era del todo cierta porque íbamos a visitar una parte de los vestigios recuperados de la guerra civil en Los Monegros. Con Gemma, la guía experta en ese asunto esperándonos in situ, viajamos hasta el lugar (sierra de Alcubierre) los cuatro compañeros: Luis, Mariano, Fernando y un servidor. Primero visitamos la posición de los nacionales y posteriormente la de los republicanos, en una línea de frente que permaneció estable dos años: trincheras, refugio en  cueva, dormitorios o zonas de descanso,  depósito de agua o aljibe, ramales de comunicación... en un caso y más trincheras, alambradas, pozos de tirador, vivac, observatorio, ramales de comunicación, etc. en el otro. Tras esa visita a cielo abierto, salpicada por la observación visual y la percepción aromática de tomillos, romeros, aliagas, hinojos y muchas flores que, con un vigor primaveral insólito tapizaban el suelo, regresamos a Robres para un almuerzo tardío, pero contundente. Posteriormente, visita detallada a un modélico Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Aragón (situado en las antiguas escuelas nacionales de la localidad), en el que puedes pasar varias horas mirando y leyendo. Estupenda instalación con secciones claras, explicaciones adecuadas; mucho material gráfico, bélico y de memoria y venta de publicaciones relacionadas. 

De allí, fuimos a las instalaciones de un hombre admirable: Julio Maza. Recuperador de herramientas  o de artilugios que realizaban tareas necesarias: “ruellos” de trillar, prensas, máquinas varias... Constructor de estructuras arquitectónicas ancestrales, como el famoso “tambor” o caseta para que los guardas viñaderos pudieran vigilar que nadie entrase en las viñas, a vendimiar por su cuenta o antes de tiempo. Julio es también un amante de las aves y posee unas instalaciones en las que pájaros diversos vuelan en amplios espacios y crían dentro; también tiene perdices, gallinas y gallos de diversos lugares del mundo... Y, cuando ya has alucinado con sus habilidades y su capacidad de explicarte todas las cosas que vas viendo, abre la puerta de un edificio-almacén y uno casi se cae de culo al ver una colección de centenares de objetos referentes a los distintos aspectos de la vida: herrería y herrajes, herramientas para el campo, llaves viejas de puertas, todos los aparatos para segar y trillar,  para cortar leña, para hacer cañizos o colmenas de caña; radios, menaje viejo de cocina, billetes, carteles de películas, todas las herramientas, habidas y por haber para el corte y el tratamiento de la madera,  objetos escolares, objetos de vidrio, cerámica... Es interminable la relación y aquí la dejo. La vitalidad, el ingenio y la capacidad de hacer y organizar de Julio parecen inmensas... Desde luego, admirables.

Y, antes y después de la comida, seguimos viendo instalaciones municipales: piscina climatizada, salas de gimnasio y aparatos, museo etnológico, campo de fútbol (Robres tiene a su equipo en tercera división), iglesia parroquial, etc., etc. A las seis de la tarde, regresamos los cuatro expedicionarios: dos fueron a Huesca y los otros dos regresamos a Fraga, tras una jornada absolutamente memorable, gracias a la organización perfecta de nuestro anfitrión: el robresino ilustre y Director del exitoso Teatro de Robres: Luis Manuel Casáus.

Una vez en Fraga, reencuentro con Mercé y subida al Segoñé a participar en la concentración de indignación y repulsa de la indecente sentencia dictada por un trío de jueces que uno no puede imaginar que sean de este planeta o de este tiempo... Y fue entonces, cuando volví a pensar en mi amigo Luis Manuel y en la frase matinal con la que nos recibió en su pueblo, porque estamos en un país en el que ocupan esferas de poder gentes absolutamente indignas y miserables que agreden a la ciudadanía constantemente con sus actuaciones o sus decisiones...; de modo que a los ciudadanos de a pie (al menos algunos) no nos va a quedar más remedio que refugiarnos en las trincheras y contraatacar... No sin recordar, más o menos, a Groucho Marx: “¿Cavar trincheras? No tenemos tiempo para cavar trincheras; tendremos que comprarlas hechas”. Porque hay que vivir siempre con el humor a flor de piel para soportar el hedor que emana de algunas personas y de algunas actuaciones.

Apuntes pre-primaverales

Tal como he venido haciendo, desde hace unos años, de vez en cuando, fabrico un post con unos cuantos textos que he publicado recientemente en facebook y que no tienen por qué tener que ver unos con otros. El resultado es siempre un post ágil porque cada texto es de corta extensión.

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.. Unas fotos de Chiriveta, una pequeña población de la Ribagorza oscense.

Solo en la provincia de Huesca, hay centenares de “Chirivetas”, de despoblados en ruinas. Hay algo, generalmente común a todos ellos, y es el espeso silencio que uno percibe al recorrer el espacio que ocupan los restos caídos de lo que un día fue una estructura para la vida autosuficiente. Y de aquella autosuficiencia bien pensada y trabajada, se pasó, por avatares del progreso al abandono masivo y, finalmente a la ruina.

Impresiona ver casas caídas, paredes enhiestas que han quedado como testigos de mejores tiempos, puertas rotas, tejados hundidos, maleza creciendo y tapando la ruina. Uno imagina que en esos espacios, habitados en otro tiempo, nacían niños y niñas, iban a la escuela, jugaban por las calles y por la plaza; las gentes se afanaban diariamente en diferentes tareas y se juntaban para celebrar fiestas o caminaban semanalmente hasta el pueblo más próximo donde hubiera una tienda o algún organismo donde tramitar alguna solicitud, realizar algún trámite legal, visitar al médico... De vez en cuando visitaban a los parientes de pueblos próximos o asistían a las fiestas, ferias o acontecimientos familiares...  Recibían cada cierto tiempo al barbero o al ferrero y a diversos vendedores ambulantes y cada año los visitaba el colchonero, el cestero, el cañicero y otros personajes hábiles que dominaban oficios de los que se necesitaba su pericia para convertir materias primas en productos que hicieran la vida algo más amable...

Han desaparecido hasta los gorriones en estos emplazamientos abandonados. Si recorres sus calles, la plaza y miras las fachadas de las casas, las portaladas, la madera de las puertas y ventanas, la torre con el campanario, la iglesia, te asomas en el interior de alguna ruina o de alguna casa medio caída que perdió la puerta que la cerraba, encuentras restos arquitectónicos o viejos útiles que han quedado atrapados en el tiempo de la ausencia y del abandono. Hay una belleza inexplicable en algunos rincones, en algunos objetos, en los paisajes que rodean el emplazamiento... Todos ellos, restos de un naufragio, signos de una civilización, de un tiempo derrotado... Y junto a esa belleza hiriente está la pena del silencio y la soledad en la que quedaron sumidos, tal vez para siempre, unos espacios construidos para la vida que ya solo contienen el negro luto de la ausencia. (15 de marzo de 2018)

 

.. Visiones Saharauis, de Gervasio Sánchez.

Zaragoza. Casa de los Morlanes. Desde el  7 de febrero hasta el 1 de mayo de 2018. Un recorrido fotográfico, comprometido y solidario, con el pueblo saharaui de un fotoperiodista especial, como es Gervasio Sánchez.

Marruecos y Mauritania ocuparon el territorio del Sahara español, cuando España, en 1976. abandonó a su suerte al pueblo saharaui. La mayor parte de los saharauis viven en tiendas, al suroeste de Argelia y en los territorios liberados de la ocupación. Gervasio organiza las fotografías en varios apartados:

Vida cotidiana – Desaparecidos – Vacaciones en paz (un vídeo con imágenes de niños y niñas con su familia de origen y la de acogida en España) – Víctimas de minas – Discapacitados – Zonas liberadas.

En definitiva, un recorrido emocionado por algunos de los dramas más duros a los que dede sobreponerse ese sufrido y maltratado pueblo. Si puedes, no te la pierdas... (22 de marzo de 2018)

 

.. Elogio del despropósito.

Durante muchos años de mi desempeño como maestro, traté de inculcar en el alumnado el orgullo por el trabajo bien hecho. Una de las sugerencias que solía hacerles, varias veces a lo largo de cada curso, se refería a la conservación de los trabajos más significativos que pudiéramos hacer: unos en papel (revistas, libritos individuales o colectivos, diarios, proyectos personales, trabajos de pretecnología o plástica...) y, otros, los últimos años, en formato electrónico: presentaciones, fotografías, búsquedas informativas, (RAD) Repertorios Alfabéticos Documentales... Solía invitarles a que los guardaran en una caja, en su estantería de la habitación, en la biblioteca familiar... con el objetivo de retomarlos al cabo de unos años (sugería que lo hicieran al cumplir 25 años, je, je) y ver si al volverlos a ver o leer, les llamaba la atención, sentían deseos de conservarlos o de destruirlos y que fuera entonces cuando tomaran la decisión definitiva. Creo que era una propuesta que se ve reforzada, de manera involuntaria, con el indecente escándalo del “máster“. Si la referida señora hubiera guardado su trabajo (con copia de papel o versión electrónica) tal vez el tema ya estaría solucionado...

Todo lo que hemos visto y escuchado en estas dos semanas, mintiendo cada vez más para tapar la mentira del día anterior, es un elogio del despropósito que debería conducir a la dimisión inmediata de una persona carente de principios éticos o morales, inhabilitada, con su conducta para ejercer cargos públicos y para pasear por el parque de su barrio sin máscara... Y, a continuación, todos los irresponsables de la Universidad que se han prestado a buscar coartadas marcianas para protegerla y los amigos de su partido que daban tanto crédito a sus inexplicaciones... ¡Qué país tan lamentable con estos desgobernantes! (4 de abril de 2018)

 

.. Mediocres e indecentes.

Algunos políticos y algunas políticas son capaces de enterrar o de arruinar en un momento, los esfuerzos educativos de decenas de profesores que, a lo largo de la estancia en la escuela y el instituto de niños y niñas o adolescentes, tratan de inculcarles el valor del esfuerzo, del estudio, de la investigación,  y también, por supuesto, de la decencia, de la honestidad, de la verdad... No nos merecemos a esta gentuza, mediocre, indecente y aprovechada que solo piensa en engañar para ganar votos y perpetuarse en el poder haciendo nuestras vidas un poco más desgraciadas. ¡Qué asco produce ver a gentes reptiloides, retorciendo las argumentaciones para expandir la mierda u ocultar la verdad! (5 de abril de 2018)

 

.. Romería de Villarcillo (Banastón). Lunes de Pascua. 2 de abril.

Jornada festiva – Día nublado – Coletazos invernales – Primavera esperada - Entorno privilegiado – Horizonte espectacular – Nutrida asistencia – Ritos ancestrales - Rifa obligada – Suerte esquiva - Fuego comunal – Carne asada – Comida abundante – Compañía inmejorable - Alegría ambiental. (6 de abril de 2018)

 

.. Centro Nacional Español del ISSN

El ISSN (International Standard Serial Number / Número Internacional Normalizado de Publicaciones Seriadas) es el código internacional de identificación de las publicaciones seriadas (revistas, periódicos, boletines, anuarios, series monográficas...).

España forma parte de la Red ISSN desde 1978, año en que se creó el Centro Nacional Español del ISSN, actualmente integrado en el Departamento de Control Bibliográfico de Revistas de la Biblioteca Nacional de España.

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La revista El Gurrión, tiene, desde hace pocas fechas, dos números asignados: uno para la edición en papel, que podéis ver en la página 2 de la misma y que ya solicitamos y se nos concedió en 1990, apareciendo por primera vez en el número 41 de la revista: 1130-4960 y el otro es el que nos acaban de asignar para la edición digital o en línea: 2603-7726 y que aparecerá por primera vez en el número 151 de la revista. (6 de abril de 2018)

Memorias de un viaje a Budapest

Siete postales de recuerdo...


De los muchos recuerdos que nos trajimos de este viaje otoñal, quería centrarme en unos pocos, que explico a continuación:


(1). Monumento de los zapatos, a orillas del Danubio.

Te colocas de pie o sentado, en silencio, frente a esos sesenta pares de zapatos metálicos, de diferentes formas y tamaños y revives con un nudo en el estómago y un dolor profundo y ancestral el salvaje fusilamiento de 20.000 judíos húngaros, a los que se les hacía descalzar antes de ser fusilados y lanzados sus cuerpos al río… En ocasiones, eran atados de dos en dos; el disparo mataba a uno de la pareja y los dos eran lanzados al río. Todo lo anterior sucedió entre diciembre de 1944 y finales de enero de 1945. Todas las brutalidades fueron ya imaginadas y probadas… Y aún seguimos hablando de “género humano”…

El monumento de los zapatos de Budapest conmemora este genocidio. “Los zapatos en el Paseo del Danubio” fueron realizados en 2005 por Gyula Pauer y Can Togay. Estos sesenta pares de zapatos de hierro solitarios, sin dueño, son una alegoría a lo que quedó de estos judíos asesinados y tirados a la corriente de agua por fascistas húngaros, colaboradores de los nazis.

 

(2). Pinceladas de otoño

Hermosa ciudad, con –en estas fechas de finales de octubre- preponderancia de tonos amarillos (el color de los taxis y de los tranvías). Las aceras de la ciudad, teñidas del amarillo de las hojas de los olmos y almeces. Los parques, tanto el interminable de la Isla Margarita como el que está situado detrás de la Plaza de los Héroes, con árboles como antorchas luminosas y suelos tapizados por la lluvia amarilla caída… Tiempo decadente y hermoso, a la vez, para quienes amamos sin condiciones esta estación.

 

(3). El Parlamento es un icono de la capital húngara.

En la orilla izquierda del caudaloso Danubio, podemos contemplar esta magna obra de arquitectura. Construido entre 1884 y 1902, fue la más grande de su época. Consta de 691 habitaciones y tiene unas dimensiones de 268 metros de longitud y 118 metros de anchura. Es el tercer parlamento más grande del mundo después del de Rumanía y el de Argentina. Su construcción demostró el poder económico de la Hungría de principios del siglo XX.

La visita al parlamento se compone de diversas estancias, las más importantes son:

  • Escalera principal: Tras subir por la alfombra roja, la primera impresión del parlamento es sobrecogedora. En el descansillo central se puede ver un relieve del arquitecto Imre Steindl, diseñador del edificio.
  • Sala de la Cúpula: En esta sala se puede apreciar el interior de la cúpula y se exponen diversas estatuas de los reyes de Hungría. Enfrente de la escalera principal se encuentra la de San Esteban, el primer rey de Hungría.
  • Antigua Cámara Alta: Actualmente utilizada sólo con fines turísticos, esta es la sala en la que todos pensamos al imaginarnos el parlamento. En el ala sur se encuentra su gemela: la sala del Consejo de los Diputados.

Visita obligada a su interior y a los alrededores del enorme edificio, así como la contemplación nocturna desde cualquiera de los dos puentes próximos: el de Margarita y el de las Cadenas.

 

(4). La Sinagoga Judía

Recibe muchos otros nombres: la Gran Sinagoga, la Sinagoga Dohány o la Sinagoga del Tabaco, ya que en judío, dohány significa tabaco. Fue construida entre 1854 y 1859, siguiendo el diseño del arquitecto vienés Ludwig Forster. Mide 53 metros de largo, 26 de ancho y tiene asientos para 2.964 personas, 1.492 hombres y 1.472 mujeres.El ghetto judío.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis hicieron de los alrededores de la sinagoga un ghetto judío que posteriormente se convirtió en un campo de concentración. Desde este lugar, muchos judíos fueron enviados a los campos de exterminio.

En el exterior de la sinagoga se encuentra el sencillo cementerio judío (muy sencillo, sobre todo si lo comparamos con el Cementerio Judío de Praga) y el Árbol de la Vida, una escultura similar a un sauce llorón en el que cada hoja lleva escrita el nombre de un judío asesinado durante el Holocausto. Esta escultura fue construida en 1991. Al igual que el monumento de los zapatos, éste es también muy visitado por ese recordatorio que promueven las hojas metálicas de las personas que fueron cruelmente asesinadas.

 

(5). El mercado central

 Se construyeron en Budapest cinco mercados a finales del siglo XIX para controlar la calidad de los alimentos y mejorar el estado de conservación de éstos ya que, durante esa época, la población estaba sufriendo muchos problemas sanitarios.

 El arquitecto Samu Pecz se encargó del diseño y el edificio se levantó en 1897. Desde sus inicios fue una continua fuente de protestas, los ciudadanos criticaban que desde su creación los precios se habían incrementado, hecho que se maximizó con la llegada de la Primera Guerra Mundial. En la Segunda Guerra Mundial la estructura del mercado quedó gravemente dañada y en los años venideros comenzó a perder su estatus.

 En 1991, el Mercado Central se declaró en ruinas y fue cerrado al público. Tres años más tarde el edificio fue restaurado y hoy es uno de los edificios más significativos de Budapest.

 Hoy es un edificio con un interior cuidado, de vistosos puestos de variados productos alimenticios en la planta baja, con pasillos anchos y limpios. En la planta superior hay multitud de puestos donde se venden los más variados objetos para los turistas y también puestos de comida para satisfacer las más variadas necesidades gastronómicas, je, je… Resumiendo, un festival de colores y de olores a especias y comidas diversas…

 

(6). La Plaza de los Héroes

Es una de las plazas más importantes de Budapest. Sus estatuas conmemoran a los líderes de las siete tribus fundadoras de Hungría.

Situada en el extremo menos céntrico de la Avenida Andrássy, la arteria más importante de la ciudad, la Plaza de los Héroes forma junto a ella un importante conjunto arquitectónico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En el centro de la plaza se alza el Memorial del Milenio (también llamado Monumento del Milenio o Monumento Milenario), conjunto de especial relevancia en Budapest, con estatuas de los líderes (Árpád, Elöd, Tas, Huba, Töhötöm, Kond y Ond) de las siete tribus magiares que fundaron Hungría en el siglo IX y otras personalidades de la historia húngara. La construcción del memorial se inició cuando se celebraron los mil años del país (en 1896) y no se finalizó hasta 1929, cuando la plaza adoptó su nombre.

El 16 de junio de 1989, una multitud de 250.000 personas se congregó en la plaza para celebrar el histórico entierro de Imre Nagy, ejecutado en junio de 1958.

 (7). La Ópera

Fue diseñada por el arquitecto húngaro Miklós Ybl, es uno de los edificios neo renacentistas más importantes de Hungría.

La construcción del edificio se llevó a cabo entre 1875 y 1884 y fue financiada por Francisco José I, emperador de Austria y rey de Bohemia, con la condición de que ésta no fuera más grande que la Ópera de Viena. La Ópera de Budapest tiene 1.261 asientos. El exterior del edificio está decorado con esculturas de famosos músicos y compositores.

Actualmente se han emprendido labores de rehabilitación, por lo que durante dos años, al menos, no se representará ninguna obra en su interior. En alguna de las fotos, se aprecia el patio de butacas, sin butacas, por esa circunstancia.

La tribu de los SIN CON

Efectos preposicionales

 

Lo que llamamos humanidad ha vivido durante milenios sometida a diferentes influencias, transformaciones y gustos alimenticios, pero no voy a ser exhaustivos en el tratamiento evolutivo de todas esas cosas. Éste no es el lugar adecuado para ello. Bastarán unas pinceladas a modo de juego reflexivo para tratar la cuestión. Tómatelo así, como un juego, que puedes practicar con la familia o con las amistades… Hasta hace cuatro días, engullíamos alimentos que habían garantizado la supervivencia de tribus y pueblos en los últimos decenios. Entre otros, por ejemplo, comíamos verduras CON sal, mermeladas CON azúcar, café CON cafeína, yogures y leche CON nata, cerveza CON alcohol, chorizos y demás embutidos CON grasa, paellas CON colorantes, pan CON sal,…, y un largo etcétera que tú lectora-lectora puedes completar… Y además, no nos privábamos de: cocinar CON humo, comer pan CON vino, ir a las playas CON sol, fumar tabaco CON nicotina, leer periódicos CON noticias… Admirábamos a personas CON ideales, CON estructura ética personal, CON credibilidad, CON capacidad de decirnos la verdad, CON fundamentos sólidos, CON generosidad, CON valentía, CON compasión, CON espíritu solidario…

También veníamos de toda una existencia reciente “SIN”: Teles SIN color, coches SIN aire acondicionado, comunicaciones terrestres SIN autopistas, SIN autovías, SIN “Ave”, SIN ordenadores personales, SIN móviles, SIN wifi, SIN cobertura, SIN nórdicos, SIN palacios de congresos, SIN mamparas para esperar al autobús, SIN pistas polideportivas… Vivíamos en el “país de SIN y CON” o viceversa.

Ahora, en aras de mejorar la salud de las personas (o eso dicen), las multinacionales alimenticias que controlan, en buena parte, nuestras vidas, a la vez que fabrican alimentos “CON”, llenos de innumerables e innombrables denominaciones lingüísticas (de hecho usan números): colorantes, espesantes, estabilizantes, antioxidantes, emulgentes…, leches CON calcio, CON omega, tienen también una línea de los “SIN” para que nos hagamos a la idea de que podemos optar y contribuir a cuidar más nuestra salud: café SIN cafeína, yogures SIN nata, pastas SIN manteca, embutidos SIN grasas, mermeladas SIN azúcar, bebidas “alcohólicas” SIN alcohol, té SIN teína…

Y eso, en una sociedad que ha pasado de disfrutar de muchos y razonables CON a sobrevivir SIN ellos: trabajadores CON contrato, CON pagas extraordinarias, CON vacaciones pagadas, CON derechos sindicales, CON derecho a la huelga, CON cierta seguridad en el trabajo… han devenido en trabajadores SIN contrato, SIN horario conocido, SIN vivienda, SIN derecho de asociación, SIN vacaciones, SIN ninguna seguridad, SIN empleo… Pasando en un santiamén a habitar un país de SIN vergüenzas, CON mentirosos convulsos, CON ladrones, SIN moral ni ética, CON corruptos profesionales, SIN escrúpulos de ningún tipo, CON fantasmones televisivos, CON defraudadores, CON tontos y tontas de capirote (interesadamente tontos y tontas, claro)

A veces, simplemente, jugando con dos preposiciones, vamos tomando conciencia de en qué país vivimos y comprobamos CON enorme tristeza que nos han dejado en pelotas, SIN amparo legal y, lo que es peor, CON enorme zozobra y casi, casi SIN esperanza.    

 

(Publicado en la página 3 del número 148 de la revista El Gurrión - agosto de 2017)

Cabreoterapia monegrina

Tomemos el título en clave de humor. El pasado 8 de este mes, estuve por la tarde con el profesorado del CRA Monegros-Norte, en Lanaja. Al margen de la exposición oral y del listado de materiales elaborados a lo largo del tiempo, que les mostré y les expliqué, les propuse que escribieran  o que respondieran a dos cuestiones. La primera, que anotasen en una cara de la cuartilla cinco estrategias de fomento de la lectura que hubiesen puesto en marcha, en algún momento de su trayectoria profesional, y que les hubiesen funcionado con razonable éxito. La segunda, un rato después, que anotasen, en la otra cara de la cuartilla, cinco situaciones, relacionadas o no con la escuela, que les sacaran de sus casillas, que les “cabreasen” mucho.

El fruto de la primera cuestión fue la composición de un desplegable recogiendo las 80 propuestas diferentes que entre todas hicieron, más algunas que añadí yo para completar la cuestión. Y ahí tienen ahora un documento colectivo que podría ser trabajado en alguna sesión de claustro o sesión formativa.

Y con las respuestas a la segunda invitación, configuro este post que voy a publicar en mi viejo blog y que también es una recopilación de afirmaciones que podría dar para una lectura en voz alta y comentarios posteriores, en otra sesión de claustro, je, je. No es la primera vez que acudo a dar una sesión de formación y que escribimos una cabreoterapia colectiva. Este blog, “gurrión”, almacena algunas de puntos geográficos distintos. Ahí dejo unos enlaces para satisfacer la curiosidad:


-       http://gurrion.blogia.com/2007/101901-cabreoterapia-iii-colectiva.php

-       http://gurrion.blogia.com/2008/012501-cabreoterapia-iv-colectiva.php

-       http://gurrion.blogia.com/2007/081601-cabre-r-oterapia-ii-.php


Y llegados a este punto y sin más preámbulos, ahí esán las respuestas o las propuestas que hicieron las maestras y maestros monegrinos:

Me cabrea...

La impuntualidad – Que no te mire a la cara cuando hablas con una persona – Que no me escuchen – La hipocresía – La política actual – Los padres que pasan de todo o que no quieren enterarse o que descuidan a sus hijos – Que el ascensor huela a gente que no se ducha – Que mi madre me trate como si fuera pequeña – Que se me caguen los pájaros en el coche – Las mentiras – Las injusticias – Las malas situaciones familiares que afectan a algunos niños – Las personas que se creen muy entendidas en todo y dan lecciones de vida a los demás, cuando no saben nada – Las personas que se entrometen en la vida de los demás, sin permiso – Que suene el despertador por la mañana – Que los coches circulen lentos, cuando tengo prisa – No tener tiempo para tomar un café – Que mi hijo llore en el coche – Que los demás no se ilusionen con lo mismo que yo – Que la gente esté cabreada y se queje de todo, sin aportar soluciones – Que la gente repita lo estresada que está y cuánto trabaja – Que la gente grite – Que no seamos capaces de hacer autocrítica – Que todo el mundo sabe mejor cómo hay que hacer las cosas – Los amargados. para los que todo es malo y no ven lo positivo – La falta de empatía – El victimismo – La falta de sensibilidad – La poca iniciativa de la gente – La falta de palabra -  - La ingratitud – La intolerancia – El egoísmo – La apatía – La desigualdad – La prepotencia – Cuando te escuchan a la primera, pero tienes que repetir las cosas muchas veces – Lo rápido que pasa el tiempo en clase – Que los padres no se impliquen adecuadamente en la educación – El egocentrismo y la falta de cooperación – La crítica hacia nuestro oficio de maestras. No se nos valora lo suficiente. Hay que volver a ganar ese prestigio que teníamos antaño – Que los padres, en general, solo valoren el trabajo de las tutoras. Las especialistas también estamos ahí y aportamos muchas cosas a nuestro alumnado -  Las faltas de respeto del alumnado hacia sus profesoras y profesores – La burocracia excesiva – Que vea un sitio para aparcar y el coche de delante, me lo quite – Que caminando por la calle, se me cruce la gente – Que los coches no pongan los intermitentes para saber por dónde van – Que me interrumpan cada 2 X 3 – Que me trastoquen los planes que tengo y los tenga  que cambiar – El machismo – El materialismo como fin único – La indolencia – La corrupción – Que no me escuchen – Que me intenten imponer algo porque sí – El “NO” respeto a los demás – Que alguien se crea superior o mejor – Muchas veces, algunas personas no reconocen la labor de otras – Que todo el mundo hable mucho y no se escuche – La falta de respeto y de principios – Que actuemos por impulso y no por reflexión – Que se pierda el tiempo hablando de fútbol o política, cuando hay tantas cosas que hacer, hablar y arreglar...

¿Muros u horizontes?

Sobre el tema que nos ocupa estos días..., ¿qué preferís?

 Si lo que preferís es construir muros, ahí tenéis uno. Os lo ofrezco gratis para que toméis medidas o toméis nota. Es muy sólido. Si embestís contra él, está garantizado que se abrirán vuestras duras cabezotas de descerebrados y a todos los que conduzcáis en esa dirección, les pasará lo mismo: se golpearán con el muro y sus cabezas irán perdiendo masa cerebral (contenido que se supone que debe rellenar ese voluminoso apéndice que tenéis/tienen encima del cuello), porque, ahora mismo, vuestras palabras y vuestros actos, son un muro infranqueable para miles de personas, que no se merecen tanta cerrazón, tanta mediocridad y tanta chulería. Hay muros que permiten la apertura de alguna puerta, pero eso solo puede pasar cuando hay grietas y éste que habéis construido no las tiene, porque no dejáis que nada ni nadie las abra…

 Hay, en cambio, otras imágenes que augurarían un tiempo distinto en el que, expuesta cada postura, una negociación civilizada podría poner sobre la mesa las obligaciones, las aspiraciones, los sueños, los compromisos, las leyes por las que regirnos, el futuro… y ¡ni una bandera! ¡Ni un himno! Los palos de las banderas y la letra de los himnos no suelen ser símbolos de concordia. Las banderas jamás han servido para unir a los pueblos ni a las gentes, sino para delimitar el territorio al que unos pertenecen y otros no… Ese sería un escenario con horizontes esperanzadores, en el que la luz de la inteligencia y la razón diluirían la oscuridad y podrían abrirse nuevos caminos al entendimiento, al diálogo, sin violencia… Está bastante claro que no hemos aprendido gran cosa de los conflictos que nos han precedido y eso nos condena a seguir repitiendo los mismos errores que solo nos van a traer dolor y fracturas; heridas que tardarán en cicatrizar y que deberían tener el tratamiento de consecuencias indeseables. Parece mentira que, a estas alturas no haya una gran mesa o varias más pequeñas, rodeadas de sillas y personas sentadas mirándose a los ojos y hablando con inteligencia y respeto.

La ausencia de todo ello es un fracaso colectivo.

 

(Las imágenes que ilustran este texto son un impenetrable muro de piedra y una línea de horizonte con un sol que lo ilumina)

5 de octubre de 2017