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LA BIBLIOTECA PERSONAL (I)

 Ayer terminó el mes de abril; mes librero y republicano y he pensado en construir hoy un texto relacionado con el crecimiento de la biblioteca personal; un repaso por los últimos libros u otros soportes incorporados a la misma.

 

Empezaré nombrando el Cuaderno de Literatura Infantil Colombiana número 1 que me mandan desde la Biblioteca Nacional de Colombia, dedicado al creador Ivar Da Coll, autor del texto y de las imágenes de muchos libros destinados a los chicos, publicados en las principales editoriales colombianas y también en España: “El niño que no sabía escribir” y “Pies para la princesa”, por ejemplo, están publicados en Anaya.

 

Desde Asturias, traídos en mano, me llegan libros a pares. Regalos de las amigas. La portadora de los mismos es Rosa P. que deposita en mis manos, cuando nos encontramos en Sevilla, un ejemplar de “El lector” de Bernhard Schlink (que ya leí en su día, pero en ejemplar prestado) y un texto, titulado “Binoca”, escrito en  “gallego-asturiano”: “Binoca é un neno qu´encontra nun libro veyo a un personaxe máxico…” ¡Qué cosas tiene Rosa P.! ¡Pues, anda que Rosa S.! Por ese correo personalizado me hace llegar otros dos libros de su especialidad: la poesía. Uno, precioso de formato e ilustraciones, titulado “El mundo al revés”, de Monika Beisner y editado por Lumen. El otro, se titula “Barcos en la lluvia”; es de Mª Cristina Ramos, está editado por el Fondo de Cultura Económica y, dice, entre otras cosas: “Llueve sobre los campos, / en las ciudades llueve; / la montaña no deja / de pensar en la nieve”. Los cuatro libros tienen además un valor añadido, el de sus dedicatorias; pero eso me lo guardo para mí.

 

Desde Editorial Graó, me envían “a petición del autor”, el libro titulado “10 ideas clave. Animación a la lectura. Hacer de la lectura una práctica feliz, trascendente y deseable”, de Juan Mata. Juan, además de un amigo, es profesor en la Universidad de Granada y una persona con una capacidad extraordinaria de articular un discurso siempre interesante. Es analítico y mesurado, observador e investigador profundo y un gran lector. Es un libro muy bien estructurado, muy didáctico. Las diez ideas básicas que su autor expone y explica se complementan con diversas reflexiones, con referencias a autores y obras, a libros, a entidades o grupos y ofrece pistas reales de quienes están trabajando en la línea que desarrolla cada idea. Juan, además, en varias ocasiones menciona nuestro trabajo en la biblioteca del colegio, tanto con los niños y niñas, como con las familias. Un libro que deberían leer ya los alumnos y alumnas que cursan magisterio, antes de abandonar la facultad, para adquirir algunas nociones y saber de qué se habla cuando se habla de “animación a la lectura”.

 

Constanza Mekis me manda un paquete, desde el Ministerio de Educación de Chile, como respuesta a otro que le había enviado yo, con materiales relacionados con la biblioteca escolar, elaborados en nuestro colegio en los últimos años y algunas otras cosas. Coincidimos como ponentes el pasado mes de mayo de 2008 en Córdoba, pero no pudimos hablar casi nada porque ella se iba a otro lugar poco después de que empezará yo mi conferencia. Una de las publicaciones que me manda se titula “Ver para leer. Acercándonos al libro álbum”. Un libro muy visual, precioso, en el que se analizan un buen número de libros-álbumes: algunos muy significativos: “La composición”, “El último refugio”, “La isla”, “El túnel”, “Rosa Blanca”… También se sugieren algunas actividades para el aula. Es un libro publicado por la Unidad de Currículum y Evaluación / Centro de Recursos para el Aprendizaje del Ministerio de Educación de Chile.

 

Desde Salamanca, de la FGSR, y más concretamente desde el Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil, me mandan la Guía “Leer sin saber leer”, dedicada  a ofrecer recursos diversos sobre el juego poético, sobre contar cuentos, sobre el uso de las canciones infantiles… partiendo de algunos libros y sugiriendo otros títulos que estarían en la misma onda. Nada menos que cien páginas de “guía de recursos para trabajar la lectura en las primeras edades”, junto con una pequeña “Selección de lecturas para compartir con niños de 0-3 años”.

 

El libro “Salud y didáctica de la mirada” es el séptimo volumen que edita el Gobierno de Aragón, relacionado con el Programa Cine y Salud. “A lo largo de sus doscientas páginas, se reflexiona sobre nuestra actitud y pedagogía en el mirar, una inquietud que desde la perspectiva de la educación para la salud queremos hacer cotidiana, tanto en el profesorado como en el alumnado: una mirada crítica y libre, como la neurona y la cometa a los que se asemeja el logotipo de Cine y Salud”, se lee en la carta de presentación de este volumen. Una muestra de diversas experiencias, partiendo de películas que se ven y se analizan.

 

Compré, hace unos días el libro de poesía “Alfonsina Storni” de la colección de poesía de El País. Caí en sus redes poéticas, teñidas de fatalismo y tristeza, pero en las que late un ser decidido y valiente, a pesar de los desgarros que le guarda y le “regala” la vida. Escucho, mientras leo y releo, varias versiones de la canción “Alfonsina y el mar” que le dedicaron dos autores argentinos, tras su muerte: Te vas Alfonsina  con tu soledad. / ¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar? / Una voz antigua de viento y de sal / te requiebra el alma y la está llevando. / Y te vas hacia allá como en sueños / dormida, Alfonsina vestida de mar”.

Una poesía rimada donde afronta la posibilidad temprana de su muerte, en la que canta a la Tierra, en la que no se queja de su destino, a pesar de lo que le toca vivir porque aquí estamos y hemos de apechugar con lo que nos toca; una poesía que mira al mar, justo donde fue a acabar su vida:Mar, yo soñaba ser como tú eres, / allá en las tardes que la vida mía / bajo las horas cálidas se abría… / Ah, yo soñaba ser como tú eres”.

Alfonsina Storni, todo un descubrimiento.

 

Recibo por correo un librito titulado “Los libros, las bibliotecas y yo”, en el que 16 personas hemos escrito sobre ese enunciado. Todas las colaboraciones forman una pequeña publicación de 26 páginas que ha editado el IES Bajo Cinca de Fraga, conmemorando el décimo aniversario de su biblioteca. Me emociona compartir páginas con dos ex alumnos del colegio que están cursando 2º de ESO. Con José M. F. que cierra el librito con un texto muy natural y simpático y, sobre todo, con Santi V. de quien fui tutor dos años (5º y 6º de Primaria) y con el que tengo una vinculación especial. Sólo por coincidir con él en el mismo tomito, ha merecido la pena participar en este pequeño proyecto.

 

Philippe Claudel escribió hace un par de años (o lo publicó entonces, vaya) “El informe de Brodeck”, un libro que me regaló Alba la semana pasada y que he leído con mucho gusto. Brodeck llega a un lugar indeterminado que se intuye en el centro de Europa; un pueblo pequeño perdido y aislado en un valle montañoso; un lugar de una dureza climática y orográfica extrema. Años más tarde, llega también a ese apartado lugar un personaje que despierta curiosidad, sorpresa y precaución; desde un principio pasa a ser denominado como “De Anderer” (“el Otro”) y buen parte del relato se teje en torno al destino de este hombre que, ya desde la primera página se intuye que ha sido asesinado y que la autoría ha sido colectiva, como si de un “Fuenteovejuna” se tratara.

 

En el fondo, la guerra y la estancia del narrador –Brodeck- en un campo de concentración, donde vivió todos los horrores y asistió a la degradación de cuerpos y mentes… Una guerra que también causó, en ese pueblo sin nombre, estragos y heridas que nunca cicatrizaron… De modo que vamos conociendo, del pasado al presente, los episodios clave en la vida de Brodeck, una especie de informe personal, a la vez que trata de realizar el que le han encargado los hombres del pueblo: representantes de una sociedad donde sólo los hombres contaban y el alcohol llenaba soledades, reponía energías y tornaba valientes a los más cobardes. En medio de todo ese ambiente estaba Brodeck, con terribles vivencias personales que trataba de olvidar, para construir desde el olvido y el perdón, una vida nueva para su pequeña familia…

 

Desde la revista Educación y Biblioteca me hacen llegar con otros propósitos, La familia y uno más: la lectura en casa”. VV.AA. de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y “La lectura en España. Informe 2008”, coordinado por José Antonio Millán y editado por la Federación de Gremios de Editores de España y otros. El objetivo es que los lea y mande una reseña para publicar en la revista. He cumplido con el primero y me queda el segundo. Por cierto, recibí hace poco el número 170 de la citada revista, en la que se publica un artículo-memoria emocional y descriptivo que escribí sobre todo el trabajo del pasado curso titulado “Los libros no se comen, pero alimentan”, desarrollado en nuestra biblioteca escolar.

 

Y para terminar recibo de la Editorial Océano, cinco libros de su colección “Ágora”, de la que dicen “Busca abrir un espacio público para que se ventilen asuntos relacionados con la formación de lectores y escritores de manera que niños, jóvenes y adultos puedan no sólo leer y escribir, sino comprender y discernir información, imaginar mundos posibles… Se trata pues de una propuesta por la palabra como una forma de creación, recreación, comunicación, comprensión y convivencia”. Son estos títulos: “Los libros, eso es bueno para los bebés” de Marie Bonnafé; “…Pero no es imposible. Bitácora de la transformación de una biblioteca escolar y su entorno”, de Claudia G. Nájera Trujillo;  El arte de la lectura en tiempo de crisis”, de Michèle Petit; “Bibliotecas y escuelas. Retos y posibilidades en la sociedad del conocimiento”, de Elisa Bonilla, Daniel Goldin y Ramón Salaberría y  Una infancia en el país de los libros” de Michèle Petit. Sólo me ha dado tiempo a leer este último, donde Michèle nos ofrece una detallada autobiografía de su relación con los libros, desde sus primeros recuerdos hasta que ya está en la universidad. Y no sólo eso, también habla de sus relaciones con cada entorno que le fue tocando vivir, con sus padres, con los lugares a los que la llevaban. Leer este libro de 121 páginas es una manera de mirar en la vida de otra persona, de curiosear sin ser visto. Dice, para terminar: “Toda mi vida leí por curiosidad insaciable, para leerme a mí misma, para poner palabras sobre mis deseos, heridas o miedos; para transfigurar mis penas, construir un poco de sentido, salvar el pellejo. Para tomar noticias del mundo”. El libro “Bibliotecas y escuela…”, solamente ojeado, se construye con las aportaciones de varios autores y autoras. Una de esas aportaciones es de M. Petit, también y es una versión reducida de la Conferencia de Apertura de la VII Jornada Nacional de Bibliotecas Escolares, organizada en 2006 en Buenos Aires, por el Ministerio del ramo. Me emocionó que Michèle comenzara su conferencia leyendo buena parte de uno de los textos de mi blog: “Vivir sin biblioteca escolar” – 20-10-2005), que he vuelto a encontrar impreso en este libro.

Y así, libro a libro, documento a documento, se va construyendo una biblioteca personal que tiene dificultades de expansión y a la que empieza a faltarle geografía. Si alguien es capaz de llegar leyendo hasta el final de este post habrá tenido valor. He celebrado el 1 de mayo trabajando, como debe ser…

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P.D.- Abril es un mes que en nuestra casa tiene especial significado: el día 14 es el cumpleaños de la madre de Mercè y un 16 de abril falleció su padre. Abril era también el mes del cumpleaños de mi padre… Siempre presentes en el recuerdo.

LOS PARÉNTESIS Y EL "PEQUEÑO PAÍS"

{(Vuelvo después de un paréntesis. He buscado en Internet información sobre dicha palabra pero sólo he encontrado la relacionada con su uso en lenguaje, en expresiones matemáticas… Yo quería hablar de otro tipo de paréntesis. He pasado una semana en el hospital, aquejado de un problema que se ha resuelto, con cirugía laparoscópica, extirpando la vesícula biliar. Esa inmovilidad física y esa geografía reducida y repetida, a la que te obliga la habitación de un centro hospitalario, te colocan en una situación especial que en nada se parece al ritmo de relación, trabajo, entretenimiento, creación, etc. en la que uno vive cuando está bien de salud y realizando aquellas actividades laborales o de ocio que tiene que hacer o que le gustan. En ese sentido quería utilizar yo el término paréntesis… Una hospitalización abre o constituye un paréntesis en tu vida. Te has ido del contexto cotidiano en el que sueles vivir inmerso y regresas de nuevo a él tras un tiempo determinado… No sin olvidar que, dependiendo de la gravedad del asunto, el listado de prioridades en tu vida ha sufrido notables cambios: algunas cosas que parecían muy importantes han descendido en el ranking y otras que tenías menos en cuenta, ocupan los primeros lugares…) Por otra parte, el hecho de estar de baja laboral un tiempo, privado de la asistencia diaria al puesto de trabajo, porque la recuperación total requiere de otros ritmos, más pausa, cuidados y alimentación especiales, etc. abre un nuevo paréntesis, una vez que has cerrado el “paréntesis hospitalario”. Por eso he comenzado este texto abriendo un corchete que ahora mismo cierro para seguir con otra cuestión}.

 

Estando precisamente en la clínica me entero que el suplemento dominical del diario El País, conocido como “PEQUEÑO PAÍS” abre también un paréntesis y deja de publicarse porque la crisis económica se lleva por delante hasta lo más impensable… Concretamente en la edición del día 19 de abril de 2009, en la página 33, sección “opinión”, Milagros Pérez Oliva, Defensora del Lector, aborda esta cuestión y se hace eco de las protestas y lamentos que muchos lectores y lectoras le han hecho llegar durante la última semana por esa decisión de la Dirección del  periódico. No me enteré de esa circunstancia el domingo 5 de abril que fue el primero que ya no encartó el suplemento y por eso no escribí mi particular nota de protesta o de lamento; tampoco lo eché a faltar el día 12. (La razón es evidente y la pongo entre paréntesis: ninguno de esos dos domingos adquirí el diario, por coincidir con el comienzo y el final de las vacaciones escolares de semana santa y por cambio de rutinas y de lugar de residencia).

 

Particularmente lamento esa desaparición porque he utilizado mucho y desde un principio ese suplemento en mis clases. En tiempos en los que no había precisamente muchos materiales de prensa para escolares, “Pequeño País” era una manera de acercarles al periódico, aprovechando de paso el potencial que aquel suplemento en color ofrecía para leer cómics o pequeños relatos, para resolver pasatiempos curiosos,  pequeñas noticias relacionadas con los más variados temas… La publicación fue cambiando a lo largo del tiempo de formato, de tamaño, de contenidos… Mientras trato de escribir algo sobre el “Pequeño País” tengo al lado de mi teclado cinco pequeños tomos con los 300 primeros números encuadernados (aunque me faltan algunos). En la portada del número 1, con fondo azul,  nos encontramos con Astérix en plena carrera y el título de “LA ODISEA DE ASTÉRIX”, al que sigue este texto:

Este domingo festejamos un doble estreno: el de este suplemento pequeño y el de las aventuras de Astérix, el galo invencible, cuyo último libro publicaremos íntegro a partir de hoy, en estas páginas de PEQUEÑO PAIS, que también son para mayores”. Ese número 1 se publicó el día 6 de diciembre de 1981, formato revista (21,5 X 28 cm). En la página 8 y última del suplemento se reseñan dos libros infantiles: “El gnomóvil” de Upton Sinclair y “Yo también”, con textos de Lolo Rico, Lola Salvador y Juan Tebar. En la portada del número 2 aparece una propuesta de recortar prendas y vestir a un personaje. En el número 3, además de las páginas que reproducen  el libro de Astérix, se publica un cuento a dos páginas escrito por Lolo Rico y Gerardo R. Amechazurra y ya la página 8 se dedica enteramente a la publicidad (en este caso de juguetes Lego).

 

En el número 15 (publicado el 14 de marzo de 1982) comienza la publicación de una serie que escribe y dibuja Romeu a lo largo de cuatro páginas. Se titula “Historia de los mundiales de fútbol” y cada domingo se dedica a repasar la historia de un campeonato por orden cronológico. Este primer capítulo está dedicado a Uruguay, 1930.

 

En el número 25 (publicado el 23 de mayo de 1982), una sección que se hizo legendaria y que se titulaba “Los cuentos de la abuelita”, con viñetas con bocadillos y pareados para guiar la historia nos recuerda que estamos ya cerca del Campeonato Mundial de Fútbol que se celebró en España en 1982 (¿alguien se acuerda de la mascota “naranjito” y del decepcionante papel de nuestra selección?):

 

Ya se acercan los mundiales y habrá fútbol a raudales. / La abuelita se prepara dispuesta a dar la cara. / Durante horas se entrena, olvidándose la cena. / La pelota está cansada de que la den de patadas./ Y la pelota rebota, y salta y cae en la sopa. / Y más sola que la una solo cena una aceituna”. En este número finaliza la serie de Historias de los campeonatos de fútbol con el de Argentina 1978.

 

Tengo especialmente marcado el número 68 (20 de marzo de 1983) porque la portada y casi toda la página 6 están dedicadas al huerto escolar que venían experimentando en el colegio nacional Meseta de Orcasitas, provincia de Madrid. Yo en aquellos tiempos ya andaba metido en esas faenas y que apareciese en ese suplemento una pequeña información sobre el tema me reafirmaba y legitimaba ante los detractores de todo lo nuevo (que los había y muchos en mi entorno laboral).

 

Otra de “Los cuentos de la abuelita”: “La abuelita al mediodía, / hizo una poesía…/ Habla en ella de animales /acuáticos y terrenales. / Por ejemplo un elefante / que nunca bebe bastante. / O el conejo estudioso / que lee cuentos famosos. / La sardina congelada / ha salido descarada. / Al cerdo la inspiración / se le ha ido… al Japón!! / Las noticias a este oso / han dejado temeroso. / Y al pobre Manolín / le dan de comer serrín… / Moraleja: ante el próximo poema / ¡tápate las orejas!”. (aparecido en la portada del número 19).

 

Bueno, mi intención no era  hacer un vaciado de la publicación (por otra parte, muy interesante para algunos temas) sino dejar constancia, al hilo de la noticia de mi relación con ese suplemento dominical. En los primeros años ochenta, cuando la denominada “biblioteca de aula” concitaba todas mis ilusiones de que el alumnado tuviese cerca una referencia documental y de lectura, allí estaban, entre libros, publicaciones de embajadas, materiales de prensa, folletos turísticos, etc. los dominicales y coloridos suplementos de El País. Nunca faltó, en los últimos años, en “La maleta familiar”, cada vez que esa estrategia (nacida, como he dicho algunas veces, de un error de lectura) viajaba semanalmente a un domicilio diferente de un niño o una niña.

 

Durante este curso, “Pequeño País” ha estado siempre en mi clase, junto con otros suplementos del mismo periódico o de otros diarios, dispuesto a ser tomado en préstamo y llevado a casa para ser leído con tranquilidad por los niños y niñas de sexto… Además, con frecuencia, era un material de lectura para momentos tras la finalización de alguna actividad o en días que se proponía lectura libre de cualesquiera  documentos que guardamos en el aula.

 

No me extiendo más, pero sí quiero terminar diciendo que espero que esta ausencia sea también un paréntesis y que, cuando toda esta situación económica se reasiente y retorne la cordura, la dirección del periódico se acuerde de ese compromiso que adquirió con sus lectores, en la nota que anunciaba su suspensión: decían que tenían la voluntad de reanudar su publicación “cuando mejore la situación económica y el mercado publicitario”. Yo estoy muy contento de esa manía mía de “guardarlo todo” y de poder ojear con tranquilidad ejemplares del “Pequeño País” viendo cómo han ido cambiando los contenidos, la estética, el formato, las colaboraciones… a lo largo de estos (casi) 28 años de existencia, los mismos que llevo yo trabajando en el CEIP Miguel Servet de Fraga. ¡Casualidades de la vida; casi a la vez también, los dos nos hemos tomado un paréntesis en nuestras vidas...!

 

CARTAS QUE VIENEN Y VAN

A veces las palabras cruzan los mares y los océanos y nos abrazan. Cada vez que recibimos o que enviamos un sobre de cartas a chicos y chicas del Colegio Doris María Morales Tijerino de Managua (Nicaragua) ocurre algo parecido. Nuestras realidades geográficas, históricas, culturales, económicas y sociales son diferentes, pero compartimos algunas pulsiones básicas que nos permiten disfrutar de la vida: la posibilidad de encontrarnos con unos ojos que nos miran, la creciente curiosidad ante lo nuevo, la sonrisa amable que se dibuja en nuestros rostros cuando leemos unas líneas escritas por un amigo, el deseo de conocer lo que ignoramos, la seguridad de que habrá un mañana luminoso, la emoción de sabernos nombrados y recordados por otros y otras…

 

Hace unos días, recibimos un nuevo sobre repleto de cartitas nicaragüenses. Yo recibí dos; una de la profesora “coordinadora” de esta actividad de la que soy (como en tantas otras cosas a lo largo de mi vida) “coordinador voluntario” sin nombramiento expreso y sin reconocimiento ninguno (en realidad esos son los “cargos” que a mí me gustan). Bueno, que me voy del asunto. Karen Alvarado es quien adjunta una carta personal, escrita a mano, con una clara caligrafía y empieza diciendo: “Recibí el paquete que enviaron en diciembre. Las cartas y dibujos están muy lindos y muy agradables. Me alegra que estén bien y que podamos mantener esta comunicación importante de intercambio cultural…” Y añade más adelante: “Este año, como propósito, voy a hacer todo lo posible para enviarles algo más que cartas y dibujos; tal vez algo como fotografías, trabajos que elaboremos en la clase, fotos de todos los eventos culturales que hagamos en el año…” Es agradable sentirse acariciado por la palabra “lindo”, que tan poco utilizamos por estos pagos y también lo es que ella considere “importante” este intercambio epistolar.

 

En nuestro caso, cada paquete lleva las cartas de los chicos de quinto y sexto ( o sólo de uno de los niveles, depende), junto a dibujos, todo lo bien trabajados que cada cual considera y, además, unos cuantos materiales editados: revistas del colegio, todo lo que vamos haciendo cada curso en la biblioteca: libritos, boletines, álbumes, marcapáginas…; referencias de prensa; libritos realizados en clase o en algunas otras clases; un CD con imágenes diversas de las actividades del centro, etc. La finalidad no es otra que llenar de sentido una relación que, sin ese contacto “pedagógico y afectivo”, a mi modo de ver, carecería de interés o al menos se vería disminuido considerablemente

 

Igual que me escribe Karen, lo hace también Emma (con quien intercambiamos frecuentemente correos electrónicos). “…También te envío algunos dibujos que niños y niñas de la Comunidad Hermanos Martínez realizaron después de haber leído un cuento de los libros que se compraron gracias a vuestro apoyo y gestión. Ellos los han llamado minibiblioteca, aunque les hemos indicado que se le llame “Rincón de lectura”… Se refiere Emma al conjunto de libros que compraron con el donativo de 1.000 euros que hizo el Seminario de Biblioteca y Literatura Infantil cuando recibimos el Primer Premio Nacional de Buenas Prácticas. “Te envío también una Memoria Escolar de 2008 donde podréis conocer al personal docente, administrativo y de apoyo del “Doris”… Quiero expresarte también que este año vamos a dedicar más horas a la lectura y también que se implementó la hora del cuenta cuentos…” Emma siempre se muestra muy cariñosa y amable, tanto en sus escritos en papel como en los mail que recibimos y muestra su natural alegría cada vez que recibe una comunicación.

 

Esas dos cartas venían acompañadas, esta vez, de otras cuarenta escritas por chicos y chicas, cuyos nombres –para empezar- suelen ser siempre motivo de curiosidad y sorpresa. Mirando las firmas encontramos a Erick, Douglas, Joys, Alaska, Fernanda María, Wellington, Ana Gabriela, Shaunny, Danna Luna, Winston Ernesto, Frank Anthony, Dulce Celeste, Darwin José, Lenin, María Alejandra… Y también algunos más familiares por estas tierras: Ricardo, José, María José, Tatiana, Karla… Nos hizo gracia, en el año del bicentenario del nacimiento de Charles Darwin (del que estamos haciendo un ABCdario biográfico) que uno de los chicos nicaragüenses se llamase “Darwin”, de nombre, no de apellido como el científico inglés.

 

Las diferencias entre los tiempos escolares de Nicaragua y España nos crean algunos problemas para esta comunicación, pues los periodos laborales y vacacionales no son coincidentes, pero ya hace años que la mantenemos; siempre la encontramos llena de sentido y aportadora de informaciones desconocidas y de mucho afecto.

 

Otra cosa llamativa de las cartas de los chicos suelen ser esos gustos globalizados que nos muestran en el deporte (se manifiestan seguidores del Barça, del Manchester, del Real Madrid…), en las series de dibujos animados (confiesan su pasión por los Simpsons) y en los grupos musicales favoritos; o en el interés en ofrecer e intercambiar su dirección de msn o su número de “celular”, palabra que les hace gracia porque aquí no solemos utilizarla para referirnos al móvil. Igualmente se refieren a la celebración de una fiesta muy popular que denominan “Kerméss”… Confiesan con frecuencia que les gustaría mucho viajar a España y conocer a sus eventuales corresponsales.

 

Por ejemplo, Ana Gabriela nos cuenta, entre otras cosas, que sus deportes favoritos son la natación, el baloncesto, el voley, correr; que es muy alegre; que le gusta ir al colegio y dibujar y asistir a clases de pintura, que ha ganado muchísimas medallas y premios con sus dibujos. Uno de los dibujos que hizo el año pasado estaba en las postales de correos de Nicaragua… Shaunny confiesa que es mitad española y mitad nicaragüense, que tiene las dos nacionalidades porque su padre es gallego, que conoce Ourense, Pontevedra y Vigo y que le gusta ver la TV, jugar en el ordenador y dibujar. Precisamente es Daniela quien afirma que “tenemos una niña española, se llama Shaunny y nos habla maravillas de España”, añade: “me siento feliz de enviar esta carta”. José Antonio hace una breve y positiva descripción de sí mismo: “Tengo 12 años, mi mejor juego es el béisbol, el tenis y la natación. Soy bueno, Soy amistoso. Soy un buen amigo. Soy estudiante. Soy responsable. Soy honesto y bueno”. LLamil Sotelo escribe una poesía: “Quererte como te quiero. / Amarte cada vez más. / Serte fiel hasta la muerte / y no olvidarte jamás”, y añade: “Sé que no te conozco, pero sé que algún día te conoceré”.

 

En muchas cartas, en esta ocasión, refieren un acontecimiento doloroso, ocurrido en la capital de Nicaragua el pasado 31 de julio: “se quemó el mercado más grande de Centroamérica, El Mercado Oriental y eso dejó a muchas personas sin trabajo”, se lamentan chicos y chicas en sus cartas, mostrándose muy afectados, como una muestra evidente del nacimiento de una cierta conciencia social. Wellington, en su carta, dice textualmente: “quiero que el niño que reciba esta carta sea un niño de 14 años para tener algo personal de que hablar y quiero que sea del Real Madrid”. Bueno, como la primera premisa ya no se puede cumplir, tampoco fue necesario cumplir la segunda… Danna Luna dice de su país: “Nicaragua es muy lindo. Hay muchos volcanes y hay también tiburones de agua dulce. Aquí es un clima tropical y hay islas. Me gustaría que vinieran…” Camila es muy expresiva: “Estoy en quinto grado y me encanta la clase. Siempre me gusta agarrar buenas notas. A mí me encanta España. Es como tocar un aroma muy romántico. España es mi segundo país preferido. Yo quisiera ir, pero no puedo porque estoy en Nicaragua…

 

Y podríamos continuar recogiendo frases, expresiones, testimonios… que convierten la correspondencia escolar en una actividad con pleno sentido, que toca los afectos y estimula la curiosidad (sobre todo cuando se establece entre personas de lugares claramente diferentes). Antes de finalizar el curso, mandaremos una nueva remesa de cartas y materiales para mantener vivo este canal de ida y vuelta por el que circulan muchas cosas intangibles pero importantes que apuntan a los sentimientos y que hacen de pequeño puente para comunicar dos orillas oceánicas.

ABRIL DE LIBROS (y II)

 En esta segunda parte del mismo tema, traigo las respuestas del alumnado de sexto a la pregunta que ya les hice a los de quinto: “¿Qué es para ti un libro?”. Leyéndolas todas, uno podría pensar que está ante un colectivo de personas amantes de los libros y de la lectura… Yo, en cambio, les lancé una nueva pregunta: “¿Por qué estos chicos y chicas que tan bien hablan de los libros, leen menos de lo que podríamos suponer al leer sus manifestaciones?” He ahí un nuevo enigma planteado. Resultó enriquecedor el debate generado, tras la lectura individual de este documento, la elección personal de las cuatro o cinco opiniones por estar mejor fundamentadas o ser más sugerentes y la explicación de las razones de esa elección. Con este trabajo y ese debate celebramos el Día Internacional del Libro Infantil 2009.

 

.. “Para mí un libro es un objeto que a medida que lo lees, te vas encariñando más con él. Puedes ponerte en el lugar del personaje que más te guste y querer parecerte a él. Cuando acabas de leer el libro, echas de menos a los personajes y aventuras, pero lo apuntas en el Diario de Lectura para que lo puedas mirar cuando te apetezca y recordar el buen rato que pasaste leyéndolo”. (Anabel A.)

 

.. “Un libro es una cosa bien porque todos lo podemos leer. A mí me gustan los libros de historia, de animales, de poesías y de fútbol. Los libros los pueden leer todos los abuelos y abuelas, las niñas y los niños y todos los señores y señoras”. (Sepdalin S.)

 

.. “Es una cosa que te enseña a hacer menos faltas de ortografía y a leer mejor. Puede que te dé miedo, que sea realista…” (Benjamín R.)

 

.. “Para mí un libro es una cosa llena de sentimientos: amor, tristeza, fantasía, misterio, comedia… A mí me encantan los libros, por eso leo mucho”. (Emilia S.)

 

.. “Un libro para mí es un mundo de fantasía. Los libros se pueden llevar a todos los sitios. Hay veces que, como te gusta tanto, te pones a buscar información del escritor o del ilustrador”. (Marc S.)

 

.. “Es la forma de comunicarme con la fantasía. También un buen amigo con quien compartir historias, reír, llorar… Un libro, para mí, es como el mejor amigo”. (Inés E.)

 

.. “Un libro para mí es un mundo de fantasía, misterio e intriga. Cada vez que lees un libro, la cabeza se llena de sabiduría”. (Darío G.)

 

.. “Un libro es un mundo de diversión; a veces, de tristeza, miedo, etc. Puedes descubrir cosas nuevas o diferentes y hay veces que hasta lo que lees crees que te pasa a ti”. (Andrea M.)

 

.. “Un libro es una nueva aventura con la que puedes soñar. Cuando me acabo de leer un libro no dudo en comprarme otro y sumergirme en otra aventura”. (Amanda G.)

 

.. “Para mí es una cosa llena de aventuras y además nos enseña mucho: a leer mejor, a escribir mejor y también, cuando estamos aburridos, podemos coger un libro y leerlo y así no nos aburrimos”. (Iván V.)

 

.. “Para mí un libro es una reflexión. Aprendes algo de la vida y de los antepasados”. (Enrique D.)

 

.. “Un libro es un mundo de palabras hermosas, fantásticas y muchas más. Antes, cada día, leía por la noche cuentos muy bonitos y que todos los libros tienen algo que demostrar, algo que enseñar. Es algo que tenemos que aprovechar”. (Joan C.)

 

.. “Para mí un libro es una sensación fantástica; unas veces divertida y otras fascinante. Además, es una forma bonita de entretenerse sin ver la televisión o jugar al ordenador. A mí los libros que más me gustan son los de poesía”. (Aitor C.)

 

.. “Son unas páginas en las que se narra una historia. La historia puede ser de fantasía, de verdad, de humor. Los libros me parece que son cosas buenas y te ayudan a aprender; también te lo pasas bien con algunos libros…” (Carmina C.)

 

.. “Para mí un libro es un conjunto de hojas, llenas de palabras, que se pueden leer. Los libros te ayudan a entrar en un mundo de fantasía e imaginación. A mí un libro me ayuda a pasar el rato imaginando cosas mitológicas o a veces reales”. (Julen M.)

 

.. “Un libro para mí es que te enseña cosas que las personas pasadas han hecho y algo con que aprender a leer. Aunque yo no leo mucho, los libros son bonitos. Mi abuela me decía que tenía que leer para aprender. Cuando Mariano lee en voz alta me gusta porque me siento cómodo y nosotros los alumnos escuchamos”. (José Ramón)

 

.. “Para mí un libro es libertad, pero al mismo tiempo tranquilidad y relajación. Puedes relajarte en una mañana de verano y que se pasen las horas, así, sin pensar. Yo no soy de esos que leen todos los días, pero me gusta leer. Los libros también sirven para conocer cosas que no sabes, aprender palabras nuevas, conocer un nuevo mundo, saber cosas sobre autores… En definitiva, es el verbo SABER”. (Marc S.)

 

.. “Para mí un libro es un montón de folios grapados que te cuentan una historia. También es un diccionario de palabras desconocidas. El poder conocer un autor nuevo, el poder saber historias nuevas, el poder aprender a leer… y te saca del aburrimiento”. (Isabel B.)

 

.. “Para mí un libro es un viaje a un sitio nuevo. En los libros puede pasar de todo: que un personaje muera y resucite, que lluevan pasteles… Leer un libro es sumergirse en lo que cuenta el autor y en la forma de contarlo. Cuando por las noches empiezo a leer, por mucho sueño que tenga no paro, sigo leyendo, hasta acabar agotada. Lo que más me gusta de leer un libro es que crees que el libro termina de una forma y, muchas veces, el libro te sorprende con otro final”. (Marina E.)

 

.. “Un libro para mí es una herramienta que utilizo mucho y que está repleta de cultura y aprendizaje. Visito a menudo la biblioteca escolar, aunque también voy a la municipal. En casa también tengo muchos libros: de poesía, diccionarios, enciclopedias, infantiles, juveniles… Los libros se han de tratar bien porque a mí tampoco me gustaría que me trataran mal. Yo creo que las bibliotecas son lugares repletos de libros y de inteligencia”. (Alba B.)

 

.. “Para mí el libro es un material con el que podemos aprender cosas que no se aprenden ni en escuelas, institutos o universidades. En un libro también podemos observar los sentimientos de otras personas. Hay libros de muchos tipos, pero lo que tiene de bueno los libros es que, cojas el que cojas, leas el que leas, siempre vas a aprender cosas nuevas, para aumentar nuestra inteligencia y alimentar nuestro cerebro”. (Ainoa J.)

 

.. “Para mí un libro es un baúl en el que se guardan muchos misterios y muchos secretos. También es una puerta a la imaginación”. (Óscar R.)

 

.. “Una historia feliz o triste. Del libro se pueden aprender muchas cosas. En un libro se pueden encontrar las cosas que te gustan. Cuando te aburres, puedes leer un libro y si te ha gustado se lo puedes contar a tus padres o amigos”. (Violeta N.)

 

.. “Para mí un libro es un lugar de fantasía, en el que no sabes que va a ocurrir hasta que no lo abres. Y cuando lo empiezas a leer, lo ves todo de otra manera. Es como si estuvieses en otro mundo. Es como si tú fueses el protagonista del libro, desde que lo empiezas hasta que se acaba”. (Pablo C.)

 

.. “Para mí, un libro es como poder viajar a distintos países y, a veces, en el tiempo. A mí me gustan los libros basados en hechos reales, de fantasía e incluso las enciclopedias, aunque sólo me guste ojearlas. Yo creo que son mejores los libros largos porque te explican mejor de qué trata la historia y cabe más información. Me parece que a mi hermano, cuando sea mayor, también le gustará leer tanto como a mí, porque cuando por las noches le leo un cuento, él intenta leer la primera línea”. (Ainoa R.)

 

.. “Es un objeto que, cuando lo lees, te sumerges en sus aventuras, en sus ilustraciones y en sus historias. También sirve para alimentar el cerebro con palabras desconocidas o incluso con historias que tú nunca te podrías imaginar que existen, porque son de otra cultura”. (Yanina M.)

 

.. “A mí no me gusta mucho leer, pero sí me gusta que Mariano nos lea libros. Un libro es algo muy importante para mi vida, porque hay un montonazo de libros que me han hecho llenar de gozo, de alegría…” (Felipe D.)

 

 

 

ABRIL DE LIBROS (I)

El 2 de abril se conmemora el Día Internacional del Libro Infantil, coincidiendo con la el día que nació el escritor danés Hans Christian Andersen y el día 23 de abril, el Día Mundial del Libro, coincidiendo con el fallecimiento del escritor español Miguel de Cervantes. Abril es, por derecho propio, el mes de los libros.

Podríamos encontrar muchas definiciones de ese objeto universal tan extendido, hechas por eminentes y famosos escritores o por personas de muy variada condición que han querido explicar qué ha significado la lectura de uno o varios libros en su vida… En cambio, en este texto, quiero dar voz a los chicos que comparten conmigo una hora semanal de biblioteca y a quienes les he preguntado precisamente eso: “¿Qué es para ti un libro?” Este es el catálogo incompleto de definiciones, realizadas por niñas y niños de quinto de primaria:

 

.. “Para mí un libro es un objeto muy útil porque si te sientes triste, enfadada… lees y te calmas poco a poco. Sirve para saber cosas que pasan en otros países, pero de forma resumida, para saber poesía…” (Lidia A.)

 

.. “Para mí es una cosa muy especial, muy bonita. Con un libro aprendes cosas nuevas, palabras que no sabes. Yo cuando leo un libro me centro mucho en lo que dice la lectura”. (María S.)

 

.. “Es una cosa muy bonita. A mí me gustan todo tipo de libros: grandes, pequeños, de hadas, de ogros… Con los libros puedes aprender muchas cosas. Para mí leer es una cosa muy bella. La biblioteca es un sitio donde puedes ir a leer con tranquilidad. Cuando leo siento alegría o tristeza o paso un buen rato, unas veces divertido y otras emocionante”. (Ana M.)

 

.. “Para mí leer un libro es casi la única manera que puedo estar tranquila, cuando puedo disfrutar de algo que me gusta y pasármelo bien conmigo misma”. (Andrea C.)

 

.. “Para mí un libro es la vida. Si no hay libro, no hay escuela. Para mí el libro es un regalo especial y maravilloso. El libro siempre tiene un niño o una niña en compañía. ¡Abre el libro y corre a leer y a aprender!” (Youssef N.)

 

.. “Leer un libro es una aventura emocional que vivo, porque es una ilusión: algunos tristes, algunos de alegría…” (Raúl L.)

 

.. “Un libro es un texto que te explica algo y aprendes. Para leer un libro necesitas saber leer y los libros que no tienen dibujos, saber imaginártelos. Para leer has de estar concentrado y saber lo que estás leyendo”. (Bet C.)

 

.. “Para mí un libro es como una película, que es de tristeza, de alegría, de acción, etc. “ (Javi S.)

 

.. “Para mí un libro es una historia maravillosa, triste o alegre. Me gusta leerlos y me intriga qué pasará al final. Te imaginas estar dentro del libro. Te hace aprender cosas de la vida”. (Óscar M.)

 

.. “Para mí es una puerta a un mundo de aventuras, romances y de cosas muy tristes. Cada noche, antes de dormir, siempre leo mi libro preferido. Yo no uso los libros para otra cosa que no sea relajarme con su lectura”. (Alejandro C.)

 

.. “Para mí un libro sirve para hablarnos de la naturaleza y de cosas que pasan en la vida. Los tiempos tranquilos los puedes pasar leyendo un libro de cuentos o de poemas”. (Sidi S.)

 

.. “Para mí un libro es un mundo de imaginación, color y dibujos. Cuando yo leo un libro es como si yo fuera la protagonista. Cada libro tiene su gracia; algunos son tristes, otros alegres, de amor…” (Ariadna Ch.)

 

.. “Yo leo cuando soy triste y leo libros tristes y cuando soy feliz leo libros de imaginación, de atracción. Para mí una biblioteca es una cosa muy buena para los niños, pero no me gusta oír que hay niños que no tienen libros y no leen. Escuchar un cuento me gusta mucho y cuando lo lee Mariano me gusta más y más”. (Erkyan A.)

 

.. “Un libro para mí es como una historia real, porque está todo tan bien explicado y los dibujos parecen reales porque los ilustradores dibujan muy bien”. (Isaac P.)

 

.. “Un libro es para mí como un mundo de fantasía, miedo, tristeza, alegría. Cada vez que leo un libro me meto dentro de cada párrafo. Me gusta leer los libros cuando me voy a dormir, porque aún sueño con lo que he leído”. (Antonia F.)

 

.. “Para mí un libro es como otro planeta donde puedes vivir muchas y diferentes aventuras. Puedes meterte en ese personaje y sentirlo como si lo vivieras. Abres un libro, abres la alegría, la emoción, la tristeza. Para mí un libro es vida, imaginación…” (Ingrid A.)

 

.. “Un libro es un sueño, una flor imaginaria. Un libro se ha de disfrutar mucho. A mí un libro me gusta leerlo antes de irme a dormir y me gusta leerlo en voz alta”. (Laia C.)

 

.. “La biblioteca está llena de libros para que los niños los leamos. Yo cuando leo me imagino que estoy viviendo las aventuras del libro”. (Eduardo H.)

 

.. “Para mí un libro son unas historias que son fantasías. A mí me gustan los libros de personas que se pierden en una isla, que están en medio del mar lleno de tiburones o de otros animales…” (Aroa M.)

 

.. “Me gusta que mi madre o mi padre me lean libros y además hay que leerlos para saber más cosas que no sabemos y también poemas”. (Aarón P.)

 

.. “Un libro para mí es como una fuente de imaginación. Me gusta leerlo antes de ir a dormir y que mi madre me lea alguno en el día. Me encanta leer los de aventuras, miedo… Yo ahora me estoy leyendo uno de aventuras, acción, miedo, riesgo…” (Dani B.)

 

.. “A mí los libros me parecen una cosa muy importante, ya que gracias a ellos sabemos hacer todo y también sirven para estudiar y para leer”. (Alejandro D.)

 

.. “Para mí un libro es vida, porque me hace aprender a leer, no como la televisión. Los libros te acercan a una vida mejor y felicito también a Andersen”. (Ansu S.)

 

.. “Para mí un libro es una cosa muy buena. Cuando leo un libro aprendo palabras bonitas y el libro es más mejor que la tele. Hay muchas personas que no piensan así, piensan que la tele es mejor que el libro. Leer libro es más mejor que otras cosas.” (Sibel S.)

 

.. “Un libro a mí me parece una puerta hacia otros mundos: castillos, desiertos, ríos… Puedes aprender muchas cosas con ellos. Yo, con un libro que leo, cuando lo cierro, tengo ganas de volverlo a abrir”. (Andrea S.)

 

.. “Un libro está lleno de fantasía. A mí me gustan los de acción y aventura. Los libros están en bibliotecas, tiendas o librerías.” (Carles E.)

 

.. “Es una fantasía que te engancha cuando lees unas cuantas páginas. Puede ser divertido, romántico, de terror. Me gusta mucho también que me lo lean en voz alta. El libro que me han leído de Andersen, titulado el valiente soldadito de plomo me ha gustado mucho”. (Marc T.)

 

.. “Un libro es un conjunto de hojas que abren la imaginación de algunas personas. Con los libros puedes aprender a escribir mejor y otras cosas. A mí me gusta leer en voz baja y en cualquier sitio en el que haya paz y tranquilidad para poder concentrarme”. (Carmen M.)

 

Y tú, amable lector, desconocida lectora, si quieres añadir algo más, ya sabes que cuentas con el beneplácito de este administrador, para aprovechar a tu gusto la función de “comentarios” que este blog pone a tu disposición.

UNA TRIPLE "P": PRENSA, POWERPOINT Y POESÍA

1.- Hace unos días hablaba de la prensa en este blog y dejaba abierta la posibilidad de volver al tema con frecuencia. Todas las mañanas miramos alguna o algunas páginas digitales de diarios, seleccionamos una noticia y alimentamos con un resumen de la misma nuestro “Cuaderno de noticias”. Todos los días, encontramos excusas y materiales para leer y comentar, para mirar (a veces son fotografías expresivas, gráficos diversos, infografías sorprendentes…)  las páginas del periódico: páginas virtuales o páginas de papel.

 

Una de las noticias, recogida, colgada en la cartelera y levemente comentada, ha girado en torno al tema de los huertos urbanos. En el primer caso, en la ciudad de Londres, con este titular: “Huertos victorianos para sortear la crisis” y con este subtítulo: “Más de 100.000 británicos están en la lista de espera para alquilar por un euro semanal pequeñas parcelas donde cultivar frutas y verduras” (periódico La Vanguardia del 2 de marzo de 2009). Realmente sorprendente… Primero nuestra inexplicable civilización “acaba” con la agricultura generalizada, luego nos damos cuenta que casi nada de lo que se fabrica es comestible y que si tuviéramos un huerto podríamos comer productos más naturales… En el segundo, con la iniciativa de los Obama de transformar parte del jardín trasero de la Casa Blanca en un huerto ecológico, en el que cultivar los vegetales que más les gusta comer: rúcula, espinacas, brécol, cebollas, zanahorias, etc., ayudados en las primeras labores por un grupo de unos veinte niños y niñas de quinto curso de un colegio cercano.

 

Hace unos días, recuperé un texto de Luis García Montero sobre Machado y la noticia del homenaje que algunos españoles dedicaron espontáneamente al poeta en el cementerio de Collioure (Francia). Como estamos con el tema de la poesía y en la maleta circulante correspondiente no faltan los libros de Machado, fue una manera de relacionar nuestra maleta y los poemas de Don Antonio con la actualidad…

 

Ayer repartí a los chicos una fotocopia de una página del suplemento mensual del periódico El País “Tierra”, dedicado al medio ambiente. La página hacía referencia a la celebración del Día Mundial del Agua, con un título emparentado, pero modificado, con los refranes tradicionales: “Agua que es de beber, no la dejes correr”, en una clara invitación al ahorro y al buen uso. Aparecían en ella diversos datos, en porcentajes o en números absolutos, sobre la utilización del agua dulce en las distintas actividades humanas; sobre los distintos niveles de consumo diario por países; sobre la población afectada por una carencia grave de agua, etc. Diferentes modelos de diagramas con los que ofrecer la información (ahora que estábamos estudiando nociones suaves de estadística)… Son sólo unos ejemplos de la cantidad de material que podemos obtener en el periódico

 

 

2.- Desde hace ya un tiempo, vamos leyendo en la prensa que se celebran diferentes actos conmemorando el nacimiento de Darwin (1809). Por ese motivo, les planteo a los chicos la realización de un PowerPoint, tal como se explica a continuación:

 

Relación alfabética de términos relacionados con la vida de Charles Darwin

 

Se celebra en 2009 el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin. Sin duda, una de las personas que cambiaron con sus estudios y teorías la concepción del mundo. Es justo que nos fijemos en su persona, en sus viajes, en sus observaciones e investigaciones y sepamos algo de lo que su esfuerzo, curiosidad e inteligencia nos dejaron como legado universal. A continuación tenemos veinte palabras, ordenadas alfabéticamente, relacionadas de algún modo con su persona y su vida y sobre ellas vamos a trabajar.

 

.. Alfred Russell Wallace

.. Beagle

.. Cambridge

.. Darwin

.. Emma

.. Fitzroy, Robert

.. Geología

.. Historia natural

.. Islas Galápagos

.. Kent, condado de

.. Museo de Historia Natural de Londres

.. Natural, Selección

.. Origen de las especies, El

.. Pinzones

.. Royal Society

.. Shrewsbury

.. Teoría de la Evolución

.. Universidad de Edimburgo

.. Westminster, Abadía de

.. Zoología


 PROPUESTA DE TRABAJO:

 

a.. Generar un documento electrónico, en formato PowerPoint, con información e ilustraciones, sobre el anterior listado alfabético.

b.. Utilizamos fuentes obtenidas en Internet. Las informaciones escritas deberemos leerlas y tratarlas convenientemente, antes de seleccionar y escribir el texto que debe acompañar a cada diapositiva.

c.. Estamos hablando de Charles Darwin, de modo que las informaciones buscadas para cada palabra, para cada término, deben luego redactarse sabiendo que nos referimos a él. 

 

El siguiente trabajo –ya iniciado- será en torno a la poesía y los poetas, de los que hablábamos en el post anterior. Los chicos disponen de aquella relación alfabética para construir una nueva presentación en PowerPoint. Hemos definido que cada diapositiva tenga tres zonas de atención: el nombre del escritor-poeta, junto con los datos de lugar y fecha de nacimiento y fallecimiento (si es el caso); un poema del que sea autor y la fotografía o dibujo del mismo… Una propuesta sencilla que harán, seguramente, con velocidad y sugerentes efectos especiales (que, aunque alumnos, en eso son auténticos maestros).

 

 

3.- Por último, algunas ideas para crear poemas: Todo esto es el embrión (¡uy si nos lee la santa madre inglesa!) para crear un nuevo libro libre colectivo.

 

3.1.- Tomamos un poema de Antonio García Teijeiro y leemos los cuatro primeros versos:

 

Se esconde la luna

detrás de las casas.

¡Qué casas tan grises!

¡Qué luna tan blanca!

 

Y a continuación, intentamos construir algunas estrofas nuevas. Yo les doy los dos primeros versos y ellos y ellas completan los otros dos, con la condición de que el segundo verso suyo rime con el segundo que yo les he escrito:

 

 

Se acuesta la luna / detrás de las nubes. / …………………. / ……………………….

 

Se asoma la luna / por el horizonte. / ……………………….. / ………………………

 

Se ríe la luna / en la oscuridad. / ……………………….. / …………………………..

 

Y así sucesivamente, para  al final, invitar a cada uno a que escriba el “cierre del poema”: una estrofa nueva sin pauta alguna.

 

3. 2.-  Ahora tomamos un poema de Pedro Villar:

 

Los versos son golondrinas

del bosque de las palabras.

Los poemas son el viento

donde se mecen sus alas.

 

Como en el caso anterior, deben rimar su segundo verso, con el segundo verso que yo les he escrito:

 

Los versos son mariposas / que revolotean al viento. / ………………….. / ………………

 

Los versos son unas manos / que acarician nuestra piel. / ……………… / ………………..

 

Y así sucesivamente…

MALETAS DE POESÍA Y DE POETAS

Desde hace tres semanas, circulan por el colegio tres maletas llenas de poesía y de poetas, tal como anuncia el título. Es el comienzo de la actividad impulsada por la biblioteca escolar para este segundo y tercer trimestre del curso escolar 2008-2009. Cada una de estas “maletas circulantes” guarda en su interior algo más de treinta libros de diversos autores y autoras. Pretendemos que sean vehículo de acercamiento, en este caso, de los libros de la sección de poesía de la biblioteca escolar a las aulas y, por tanto, a las niñas y a los niños.

 

Además de libros, también llevan algunos CDs con poemas musicados para que chicos y chicas escuchen y disfruten de la poesía cantada y puedan cantar, si así se presenta la ocasión, con Ana Belén, con Joan Manuel Serrat, con Paco Ibáñez, con Rosa León, con Amancio Prada… Sin olvidar que hay páginas Web en las que podemos escuchar a las autoras y autores recitar sus propios poemas...

 

Pretendemos que las maestras y maestros, mientras la maleta está en su clase, lean en voz alta poemas a chicos y chicas, que les hablen de los poetas, de las geografías físicas o históricas en las que crecieron… Pretendemos que el alumnado tome libros de las maletas y disponga de tiempo para leerlos a su antojo… Pretendemos que chicos y chicas lean en voz alta, a los demás compañeros y compañeras, algunos de los poemas que más les hayan gustado. Invitamos a que memoricen algunos poemas y los reciten; invitamos a que practiquen el ejercicio diario de las “contraseñas poéticas”; a que sean capaces de manejar diversas estrategias de creación poética y puedan elaborar y publicar “libros libres colectivos”, junto con sus maestras o maestros…

 

Las “madres ilustradoras” de la biblioteca escolar han hecho un trabajo potente para redondear el asunto. Han elaborado 17 posters de cartón, simulando pergaminos, con un poema o un fragmento de un poema de otros tantos autores y autoras diferentes, que están expuestos en nuestras vitrinas acristaladas (que tanto juego nos dan y que tantas sorpresas ofrecen a lo largo de cada curso).

Poco a poco le vamos tomando el pulso a la actividad que, a medida que pase el tiempo, se irá completando con otras acciones. Pero eso habrá que contarlo en otra ocasión, más adelante, cuando mayo se haya extendido sobre el hemisferio norte y tengamos una primavera consolidada.

 

El catálogo de autores es amplio: Alberti, Rafael; Altolaguirre, Manuel y Aleixandre, Vicente – Bécquer, Gustavo Adolfo y Benedetti, Mario – Cernuda, Luis; Celaya, Gabriel y Castro, Rosalía de – Darío, Ruben y Diego, Gerardo – Espronceda, José – Fuertes, Gloria y Felipe, León – García Lorca, Federico; Guillén, Nicolás y Guillén, Jorge – Hernández, Miguel y Hierro, Pepe – Ibarbourou, Juana de – Jiménez, Juan Ramón – Kruz Igerabide, Juan – Lope de Vega -  Machado, Antonio; Méndez, Concha y Mistral, Gabriela – Neruda, Pablo – Otero, Blas de – Paz, Octavio y Prados, Emilio – Quevedo, Francisco de - Rubio, Antonio; Reviejo, Carlos y Ramos Guzmán, María Cristina – Salinas, Pedro y Storni, Alfonsina –Torices, José González y Teijeiro, Antonio García - Uribe, Mª de la Luz – Vallejo, César y Villafañe, Javier – Walsh, María Elena – Xirinacs, Olga –GoYtisolo, José Agustín y Yebra, Ana María Romero – Zorrilla, José y Ángel GonzaleZ  Y otros y otras que no se nombran, pero que también se leen.

 

Confiamos en que algunos de los poemas escondidos en los libros sean fértiles fórmulas creativas, una vez leídos en voz alta y descubierto su potencial. Por ejemplo, tomamos prestados cuatro versos de Alberti:

 

¡Qué blanca lleva la falda / la niña que se va al mar!

¡Ay niña, no te la manche / la tinta del calamar!

 

Y ampliamos el poema:

 

¡Qué verde lleva la falda / la niña que se va al mar!

Cuidado con ensuciarla / es la falda de mudar…

 

Dice Mª Elena Walsh:

 

Había una vez una vaca / en la Quebrada de Humauaca.

Como era muy vieja, muy vieja, / estaba sorda de una oreja.

 

Y nosotros añadimos:

 

Había una vez un caballo / muy listo, ¡superdotado!

Cada tarde salía a pastar / recitando las tablas de multiplicar…

 

Es ésta una propuesta que este curso hago frecuentemente en la columna quincenal del Heraldo Escolar: fijarnos en un libro de poemas, leerlo y compartirlo y recrear algunos de ellos para convertirnos en circunstanciales escritores de retahílas rimadas, de modestos poemillas… Esta semana se publicó el artículo que dejo a continuación:

……………………………………….

 

VERSOS CON ALAS

 

No podía encontrar un título mejor que el que me presta mi amigo Antonio García Teijeiro, maestro y poeta gallego. Pertenece a uno de sus libros que comienza con esta frase tan hermosa: “Un pájaro en un poema permite que los versos tengan alas”. Yo creo, además y con su permiso, que los versos tienen alas porque vuelan del papel a la mente o al corazón del lector, de la lectora y porque un verso nos lleva a otro y un poema a otro poema y porque los poemas pueden ser cantados y entonces vuelan de la boca del cantor al oído de quien escucha y ayudan a moldear su sensibilidad…

 

Antonio ha escrito muchos versos, muchos poemas, muchos libros; todos muy celebrados por sus pequeños lectores, con quienes conecta perfectamente. En éste, los pájaros y las palabras se entremezclan en una relación fresca, natural, de agradable sonoridad, llena de ternura y con un fino sentido del humor. ¡Veamos! Termina uno de sus poemas con esta estrofa: “Yo tengo un deseo / guardado en el alma. / Yo quiero ser ave. / Yo quiero ser garza”. Y ésta es la estrofa final de otro: “Deambula un petirrojo / por un parque de algodón / con su pecho anaranjado / y sus ojos de bribón”. En otro poema, el autor describe los anhelos y deseos de algunas aves: “¿Qué quiere la alondra? / Bailar en la sombra. / ¿Y la lavandera? / Andar por la acera. / ¿Y el pato almizclero? / Llegar a febrero./ Oye, ¿y la corneja? / No ser nunca vieja…

 

Una propuesta ésta muy nutritiva porque podemos alargarla, respondiendo a nuevas preguntas y aventurando respuestas rimadas: “¿Qué quiere la gallina? / Peinar sus plumas con gomina. / ¿Qué quiere el pavo real? / Acabar vivo la navidad. ¿Y qué quieren el pato y la oca? Que prohíban el foie-gras en toda Europa…” Los versos de los poetas deben ser generadores de nuevos versos…

……………………………………………………..

 

El próximo día 21 de marzo se celebrará el Día Internacional de la Poesía y a nosotros ya no nos pillará la efeméride en fuera de juego porque todos los días del curso nos tomamos un pequeña ración matinal de versos que nos mantiene frescos y ágiles y despierta nuestra sensibilidad.

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P.D.: Un 14 de marzo de 1988 se abrió por primera vez la Biblioteca Escolar del CEIP Miguel Servet de Fraga. Se cumplen 21 años de dicho acontecimiento.

PINCELADAS FOTOGRÁFICAS

Me gusta la fotografía. Y mucho, la fotografía antigua; la que retrató un tiempo ya pasado que hoy permite ser parcialmente reconstruido contemplando esas viejas imágenes.

 

Recogí, hace ya muchos años, fotografías en algunas casas de mi pueblo: Labuerda. Las llevé a ampliar y colaboré activamente en el montaje de varias exposiciones. Fue un trabajo a medias porque faltó más tiempo o más gente para hacer una labor de investigación que llevase a identificar a todas las personas que aparecían en las fotos, lugares, años, etc. Con frecuencia, lo que hacemos de manera voluntariosa queda incompleto por la magnitud de la tarea… Aún ahora, cuando alguien me hace llegar alguna fotografía en blanco y negro, referida a mi pueblo o a la comarca  de Sobrarbe… la guardo emocionado: se trata de un instante irrepetible, único. Guardar aquella foto es disponer de una valiosa información, de un testimonio original y preciso.

 

Disfruto mucho viendo las fotos que realizaron algunos fotógrafos, etnógrafos y pirineístas… a principios del siglo XX, en los pueblos de la comarca de Sobrarbe: Lucien Briet, Julio Soler, Jean Bepmale, Ramón Violant i Simorra, Ricardo Compairé, … Su contemplación permite rehacer la vida cotidiana de un tiempo determinado y “su lectura” nos ofrece algunas claves curiosas o significativas. En Huesca, la fototeca de la Diputación Provincial constituye un archivo ingente de imágenes extremadamente valiosas. Se han publicado muchos libros reproduciendo parte de sus fondos, en una labor divulgadora y cultural que merece ser elogiada.

 

En un tiempo en el que escaseaban las cámaras de fotos, en manos sólo de profesionales o de autodidactas con nivel, las personas se retrataban muy pocas veces a lo largo de su vida; por eso aquellas viejas fotos tienen mucho valor y solían tener calidad por lo que he dicho, porque las hacían profesionales del asunto. Es evidente que la fotografía, hoy día, tiene otra valoración y que hay una casi saturación de imágenes. Es probable que el refrán que dice: “una imagen vale más que mil palabras” sea cierto en muchos casos, pero no es menos cierto que para explicar una palabra, en ocasiones, necesitaríamos cientos de imágenes.

 

Tengo delante de mí, cuando escribo este texto el libro “Las fuentes de la memoria II. Fotografía y sociedad en España, 1900-1939”, de Publio López Mondéjar. Es un libro de 29 cm X 26 cm y de 256 páginas. Es el catálogo de la exposición del mismo nombre que pude ver en el Paseo de Gracia de Barcelona en enero de 1994, organizada por el Ministerio de Cultura y la Fundación La Caixa. En realidad era la segunda parte de un ambicioso proyecto que pretendía mostrar por primera vez una historia de la fotografía española desde la invención del daguerrotipo hasta nuestros días… Mirando ahora dicho catálogo, recuerdo algunas imágenes que me impactaron o me hicieron gracia ya entonces: “Velatorio en un pueblo de Pontevedra” (hacia 1905); “Mujeres de los mineros detenidos tras la sublevación de Asturias” (1934); “Día de fiesta en el orfanato de San José de Calasanz, en Lorca” (hacia 1915); “Agrupación socialista de Villagordo del Júcar” (1920); “Tropas republicanas huyendo hacia Francia” (marzo de 1939); “Despedida de las milicias antifascistas” (28 de julio de 1936)… Los fotógrafos: Alfonso Sánchez, Martín-Echagüe, Robert Capa, Luis Escobar, Goicoechea, Gombáu, Agustín Centelles, Joaquín Pintos, etc., etc.

 

Otra de las obras publicadas recientemente fue la colección en veinte tomos titulada “La mirada del tiempo” que editó el diario El País en 2006. Subtitulada “Memoria gráfica de la historia y la sociedad españolas del siglo XX”. Cada tomo abordaba temáticamente un asunto: la guerra civil, el deporte, las fiestas populares y los toros, la España democrática, la transición, la cultura y el ocio, la inmigración interior… Instantáneas todas que retratan un siglo de nuestra historia y que son documentos irreemplazables para conocer y explicarnos muchos sucesos, muchas cosas…

 

Cuando contemplo las fotografías contenidas en el libro que habla de “La Bolsa de Bielsa”, aquella salida dramática de los combatientes republicanos y la gente civil de Sobrarbe hacia Francia, en pleno invierno y con los puertos llenos de nieve, se me hace un nudo en la garganta. O cuando el libro en cuestión está ilustrado con fotografías captadas en los distintos campos de concentración y centros de tortura que en el mundo han sido, uno se siente sobrecogido. Ahí estaba el fotógrafo para retratar las consecuencias brutales del lado más oscuro del género humano: ese que le lleva a despreciar la vida de los demás o a regodearse con su sufrimiento y tortura. Aquí la fotografía es un testimonio de denuncia de la brutalidad, de la perversión más fría y calculada; documentos en definitiva que nos llenan de vergüenza, que nos hacen percibir algo del horror que vivieron algunos congéneres y que nos mueven a la compasión… Imágenes que no deberíamos olvidar y que deberían servirnos de pedagogía contra la barbarie, contra el desprecio a la vida de los otros y  contra tantos iluminados que se han convertido en genocidas.

 

Ayer estuve visitando, en la sala del Caixa Forum de LLeida una exposición de 133 fotografías de Henri Cartier-Breson. Fotografiar era para él: “Poner la cabeza, el ojo y el corazón en el mismo punto de mira”. Las imágenes expuestas, todas en blanco y negro, recorren los años treinta, cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo XX. Es un viaje por una parte de sus viajes, un recorrido por su particular manera de mirar. Cartier-Breson fundó, junto con Robert Capa y otros fotógrafos la famosa agencia Mágnum para la que fueron trabajando algunos de los fotógrafos más prestigiosos del pasado siglo. Estuve casi tres cuartos de hora recorriendo la exposición y en todo ese tiempo, solamente hubo un pequeño rato en el que coincidí con otra persona. Pude fijarme con detenimiento en las fotos que más me llamaron la atención: la de una mujer que reconoce a la informadora de la GESTAPO que la había denunciado (1945); la del muro de Berlín, tomada en 1963; la de la parte trasera de la estación de Saint-Lazare de París (1932); la serie sobre los últimos días del Guomindang, en China (de 1949)… Decía Cartier-Breson: “Para mí, la cámara es un cuaderno de esbozos, el instrumento de la intuición y de la espontaneidad, la maestra del instante que, en términos visuales, interroga y decide a la vez…”

 

Ayer, precisamente, recibí una caja de mi amigo José Luis Mur (de Labuerda aunque residente en Madrid, donde tiene, además de una colección impresionante de máquinas de fotos antiguas, miles de fotografías compradas en distintos archivos particulares y otras tantas realizadas por él) con dos anuarios de la sociedad FONAMAD (Fotógrafos de Naturaleza de Madrid) y algunas revistas de fotografía. Los anuarios, con fotografías actuales y en color, realizadas por los socios de la citada Asociación, son una auténtica preciosidad y no me canso de mirar algunas de esas imágenes que retratan animales, plantas, parajes, agua, cielo acercándonos a la belleza y a la atracción poderosa que emana de algunos elementos de la naturaleza que aún nos queda.

Y también estos días, mi amiga Anita de Jaén me está mandando por correo electrónico fotos de pájaros que hace un amigo suyo, llamado Javier y que me van dejando con la boca abierta; algunas, casi seguro, conseguidas después de muchas horas de hide, esperando el momento propicio.

 

Tantas casualidades, me han llevado a escribir un texto dedicado a la fotografía que ni pretende ni agota nada. Desde la aparición de las cámaras digitales, la explosión fotográfica ha sido espectacular. No tengo suficientes conocimientos par evaluar lo que ha supuesto todo ese cambio, pero estimo que, sobre todo, una demanda extraordinaria de todo lo relacionado con ella y, por tanto, un negocio de muchos ceros; también, claro, la posibilidad de disponer de la imagen al instante y de poderla enviar electrónicamente a cualquier sitio y a toda velocidad.

 

Como decía al principio, me gusta la fotografía y me gusta dejar constancia fotográfica de los pequeños acontecimientos laborales y personales: fotos de trabajos manuales, de excursiones y salidas, de fiestas populares, del huerto y el museo escolar, de alumnos y alumnas, de las múltiples actividades de la biblioteca, de la clase y sus visitantes; cientos y cientos de fotos, que constituyen un archivo con el que puedo rememorar y reconstruir parte de mi vida laboral atado a la tiza y al aula. En el plano personal y familiar, idem de idem: muchos álbumes, muchos archivos, a través de los que poder contar una parte de la vida: la mía, la de mi familia y la de mis amigas y amigos.