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SESENTA BIBLIOTELANDIAS

Han pasado unos días desde que recogimos en la imprenta el número 60 de este boletín bibliotecario. Seguro que no es el único en su género (estamos hablando de un boletín o revista que se publica desde una biblioteca escolar), pero debe haber pocos que hayan llegado hasta el número 60 y que vayan a cumplir 20 años de existencia. Como los vinos, estas cosas mejoran con la edad y se valoran más cuando pasa el tiempo. Y es que nada hay como la constancia; da unos frutos muy sugerentes porque abre y alarga las perspectivas y ayuda a construir lo nuevo sobre lo que ya se ha hecho, aumentando su solidez y la profundidad de los argumentos.

 

A pesar de todo (y ese “todo” es mucho y será explicado en su momento) creo firmemente que una biblioteca escolar es una fuente continua de buenas noticias. Yo así lo he vivido frecuentemente y por eso me permito escribirlo. Una de ellas es la aparición periódica de un “pregonero” que trae noticias, se hace eco, recuerda, informa de lo que en ella se cuece. Y eso que no solemos ser del todo exhaustivos en la narración o el relato, pero cada Bibliotelandia es un certificado evidente de que nuestra biblioteca escolar está absolutamente viva (¿acaso eso no es una buenísima noticia?)

 

Bueno, pues a mediados de este mes de junio que agoniza irremediablemente (y felizmente para quienes esperamos que llegue el uno de julio y podamos coger las reparadoras vacaciones) publicábamos un nuevo número de nuestro boletín. Seguidamente, reproduciré algunas de las noticias que guardan sus páginas, empezando por el acróstico de su portada:

 

Boletín periódico de nuestra biblioteca escolar.

Intenta ser la memoria escrita de la vida de la biblioteca.

Bombea noticias y curiosidades a la comunidad escolar.

Late a ritmo bibliotecario y se alimenta de palabras.

Invita a ser acariciado con la mirada y degustado con la sensibilidad.

Otea el horizonte de las novedades y las experiencias con libros y lecturas.

Tiene un corazón literario.

Es un territorio de encuentro.

Lanza sugerencias de cuidado y afecto hacia los libros y la lectura.

Anima a leer, a escribir y a recordar.

Narra lo que va ocurriendo en el interior de la biblioteca.

Da, a cambio de tu cálida mirada, buenas noticias.

Insiste en que usemos y cuidemos nuestra biblioteca escolar.

Aporta informaciones y noticias culturales.

En el capítulo de noticias breves, reseñamos los nombres de las niñas y niños de sexto que han hecho las funciones de cuidadores de la biblioteca en horario extraescolar durante la segunda parte del curso, y además…

 

.. Se ha publicado el 5º libro de la RED de Selección de Libros Infantiles y Juveniles, en la que participa nuestro Seminario de Biblioteca y Literatura Infantil. Recoge más de un centenar de reseñas de libros seleccionados de entre los publicados en 2008. Como tantas otras cosas, al amparo de la “crisis” que estamos viviendo, a partir de ahora, dejará de publicarse este libro anual, aunque se mantendrá el resto del trabajo. Las nuevas reseñas se publicarán en Internet y podrán consultarse “on line”.

 

.. “Los libros no se comen, pero alimentan” fue el título de una de las actuaciones promovidas desde nuestra biblioteca escolar durante el pasado curso (ver el número 58 de Bibliotelandia). Un artículo de cinco páginas con ilustraciones en color, recoge ampliamente el desarrollo de la actividad. Se ha publicado en el número 170 de la revista “Educación y Biblioteca”, que se edita en Madrid, correspondiente a los meses de marzo-abril de 2009. Ya en la portada de la revista, se anuncia el citado artículo.

 

.. La exposición “ANIMALECTORES” sigue su rotación. Desde el número anterior ha estado en la biblioteca de Litera, en la Biblioteca central de Fraga (Palacio Montcada) y en el colegio Altoaragón de Barbastro. Además, desde Alpicat (Lleida), nuestra amiga Mari Carmen Carrera nos manda algunas fotos y un ejemplar de la revista “El Nou Pinetell” (número 33, de abril de 2009), donde podemos leer lo siguiente:

 

Durant el mesos d´abril i maig la biblioteca us ofereix una exposició titulada ANIMALECTORS, on podeu gaudir d´il·lustracions extretes d´àlbums infantils amb el denominador comú d´animals llegint. Anem prenent exemple! La idea original d´aquesta exposició prové del Seminari de Biblioteca y Literatura Infantil del CEIP Miguel Servet de Fraga, cedida molt cordialment”.

 

 

.. Exposición oral en el Colegio Rural Agrupado de Siétamo y en el Centro de Profesores y Recursos de Monzón. Estaban interesados, en ambos lugares, en conocer de primera mano el funcionamiento de nuestra biblioteca y el trabajo desarrollado por las madres o la participación e implicación de las familias. De qué modo, se puede contactar con ellas, qué tipo de actividades podemos diseñar para que en parte de las mismas colaboren directamente o se hagan en casa; qué protocolos de actuación resultan más rentables para asegurar una participación constante y duradera… Llevamos una maleta llena de materiales y algunas imágenes en PowerPoint para mostrar de manera evidente algunas de las cosas explicadas.

 

.. Coincidiendo con las 17ª Jornadas de Bibliotecas Infantiles, Juveniles y Escolares, celebradas en Salamanca los días 28, 29 y 30 de mayo del corriente y organizadas por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, fuimos invitados a que una persona del Seminario de BLI acudiera a una reunión que se celebró el día 28 por la mañana  para hablar del estudio que realizó esa institución sobre 10 bibliotecas escolares en el primer trimestre del curso (del que ya dimos cuenta en el anterior boletín). Al final, diversas circunstancias, hicieron imposible que pudiéramos acudir a ella. Hemos recibido comunicación, tras las jornadas, y se nos anuncia que las conclusiones del estudio se harán públicas y se editará un libro con ellas, que recibiremos oportunamente.

 

.. El pasado 28 de mayo, el grupo de madres “cuentalibros” bajó por cuarto año consecutivo a Mequinenza y allí, en el colegio, realizó dos funciones de su recital poético para todos los niños y niñas del CEIP María Quintana. Los chicos y chicas y el profesorado quedaron encantados con la actuación y Pili N, la maestra coordinadora, nos remitía un mail en el que, entre otras cosas, decía: “… Este año la apuesta no era nada fácil, pero os diré que se han oído voces de <¡me han gustado más que nunca!>

Supongo que los alumnos y las alumnas de vuestro cole serán conscientes de la suerte que tienen al contar con estas artistas de la palabra y que las valorarán como se merecen. Tienen y tenéis mucho mérito”.

También actuaron en la Biblioteca Municipal de Albalate de Cinca, el pasado 11 de junio.

 

Y, por último, este artículo sobre los “e-book” o libros electrónicos que “amenazan” el futuro con su pronta aparición generalizada. El texto que escribí, se completaba con dos opiniones de dos de los más importantes escritores del momento:

 

El e-book o libro electrónico

 

Las bibliotecas guardan cientos, miles, cientos de miles o millones de volúmenes, en los que se acumula todo el conocimiento universal; buena parte de lo que el pensamiento y la imaginación humana han sido capaces de crear, a lo largo del tiempo. Desde el principio, cuando los seres humanos sintieron la necesidad de escribir, los soportes fueron cambiando: arcilla, papiros, pergaminos… hasta que apareció el libro, tal como hoy lo conocemos; un invento realmente extraordinario porque hasta hoy no ha podido ser sustituido todavía. El libro, objeto liviano, sin ninguna complicación para ser usado y que permite, además, ser guardado y tomado de nuevo y leído y releído cuantas veces uno quiera hacerlo.

 

Ya hace algunos años que leemos mucho, casi sin darnos cuenta, en la pantalla del ordenador: millones de documentos se almacenan en esa Red de redes inmensa e inabarcable que es Internet; el uso del correo electrónico, los chats, los blogs, las páginas webs… nos obligan a leer en pantalla, a pesar de la incomodidad que ello supone. En ocasiones, si los textos son amplios, solemos sacar una copia del documento por la impresora para leerlo con más tranquilidad y con menos esfuerzo, pero es evidente que usamos cada día más ese soporte de información y lectura.

 

Y es ahora, en este comienzo del siglo XXI, cuando aparentemente se cierne sobre el libro una auténtica amenaza. Se trata del e-book o libro electrónico. Ya empiezan a llegar nombres nuevos para un producto nuevo: “eReader” de Sony, el “Kindle” y el “Kindle2”de Amazon… Se nos dice que con una potencialidad enorme. Un artilugio de esos puede pesar unos 260 gramos (menos que cualquier libro en papel de 300 o más páginas) y podemos almacenar (sin que se modifique ni el tamaño ni el peso) cerca de 200 libros en su interior. Son aparatos que necesitan un foco externo de luz y están dotados de tinta electrónica que no parpadea. Dicen los entendidos que se parecen más a un libro de papel que a la pantalla del ordenador.

 

Con frecuencia aparecen en los medios de comunicación comentarios, opiniones, debates sobre este asunto; sobre todo porque se abren unas amplias perspectivas de negocio hasta que todos y todas tengamos nuestro ejemplar de libro electrónico; una realidad que algunos cifran a muy largo plazo, pero que otros calculan que está ya cerca: a 10 ó 15 años vista. Desde luego no pensamos que los libros electrónicos terminen con los de papel (a pesar de ser también más respetuosos con el medio ambiente); pensamos que podrán convivir ambos soportes y que quienes hemos conocido el libro tradicional no lo abandonaremos, aunque seamos capaces de leer también en e-book, pero las nuevas generaciones, acostumbradas a las pantallas desde su nacimiento, no tendrán tantos miramientos. ¿Solucionarán estos soportes el tradicional colapso de las bibliotecas? ¿El libro electrónico es realmente la sentencia de muerte para el de papel? ¿Deberán las bibliotecas redefinir sus funciones con la llegada de un nuevo y poderoso ingenio electrónico?… Se abre un futuro interesante y de incertidumbre que apunta directamente al futuro.

 

1.- En contra:

.. El escritor peruano Mario Vargas Llosa apuesta por la supervivencia del libro frente al Internet y advierte que “si la literatura se hace sólo para las pantallas, se empobrecerá”. En una entrevista publicada en “El Tiempo de Colombia”, el escritor declaró que “estas máquinas podrían incluso acabar con el libro”. (Público, 2 – 5 – 09)

 

2.- A favor:

.. El escritor italiano Humberto Eco afirmó en una entrevista en el diario “La Stampa” que el principal enemigo de los libros no es Internet, sino el hombre que los censura. “Internet enseña a los jóvenes a leer. Si el e-book resulta legible y se puede hojear fácilmente, se podrá hablar de una alternativa”, comentó Eco. (Público, 14 de mayo de 2009)

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Pues, ese puzzle anterior, junto con algunos ingredientes más, forman este documento de doce páginas: “poesía en los pasillos”, un recuerdo del fallecido Benedetti, noticias del Grupo de lectura NOSOTRASLEEMOS, trabajos de niñas y niños en torno a la poesía, reseñas de dos “libros libres”, narración de actividad titulada “Una maleta de poesía y de poetas”, algunas actividades con riesgo y dos breves textos relacionados con la sección de contraportada: “Libros, lecturas y otras aventuras”.

El próximo curso es posible, pero solo posible, que BIBLIOTELANDIA vuelva a germinar y que su contenido pueda ser una buenísima noticia para la biblioteca escolar y, por tanto, para el colegio. Claro que para poder vivirlo así, algunos deberían elevar geográficamente el punto “S” de la sensibilidad en su mapa corporal. Buen verano y buenas lecturas.

ÚLTIMOS COLETAZOS

Hoy he podido encuadernar las hojas que han decorado y escrito los chicos y chicas de la clase, utilizando la fórmula de los “meacuerdos” del último “libro libre”. Allí hicimos un “ejercicio de escritura fugaz”, pero aquí cada cual se ha explayado como ha querido. Algunos han superado el centenar de “meacuerdos”, con mucho detalle. El documento es único y colectivo, con una foto ampliada de toda la clase y las palabras que quedarán escritas para siempre sobre un pequeño ejercicio de memoria relacionado con el paso del tiempo, con los recuerdos de las vivencias escolares, fundamentalmente.

 

 1.- Y hablando de “meacuerdos”, sugerimos la posibilidad de preguntar a las abuelas y los abuelos (quienes los tuvieran cerca, claro), para hacer una pequeña lista de “sus meacuerdos”. Julen, Marc, Alba, Judit, Marina, Ainoa R. y Ainoha J. han traído su documento y ésta es una breve selección de los recuerdos recogidos entre personas que van de los 65 a los casi 90 años y que dibujan un tiempo sensiblemente diferente. Estos son algunos de los "meacuerdos" que les han referido a sus nietas y nietos: Marieta, Mª Jesús, Dora, Eugenio, Andrés, Mª Pilar, Rafaela, María, Salvador y Marta:

 

 Me acuerdo de cuando tenía mucha hambre al pasar la guerra. Me acuerdo de cuando mis hijos nacieron en casa. Me acuerdo cuando me preparaban para merendar pan con aceite y azúcar. Me acuerdo cuando me hacía mis propios juguetes. Me acuerdo de cuando cuidaba a mis hermanos porque mi madre trabajaba. Me acuerdo que me regalaron los reyes magos un muñeco relleno de serrín dos años seguidos. Me acuerdo cuando fregaba en una casa y hacía lo que me mandaban. Me acuerdo cuando me regalaron el primer reloj. Me acuerdo cuando celebrábamos algo e íbamos al baile. Me acuerdo cuando para almorzar comíamos media sardina. Me acuerdo cuando mi hermana me llevaba a cavar remolacha. Me acuerdo cuando iba a lavar al lavadero de rodillas. Me acuerdo que en el Segoñé hacían una carrera de motos; un motorista se cayó, me dio en la pierna y me la rompió. Me acuerdo cuando se murió mi hermano mayor; tenía ocho años y murió de pulmonía. Me acuerdo que cuando estudiaba bachiller nos íbamos a examinar a Lérida y hacíamos los diez exámenes en un día. Me acuerdo de cuando iba de casa en casa limpiando cristales, haciendo la cama, fregando el suelo, etc. Me acuerdo que jugábamos a las tabas. Me acuerdo que de pequeña me gustaba mucho leer. Me acuerdo cuando "esbrinábamos" azafrán y lo tostábamos para conservarlo. Me acuerdo que a mi pueblo venían los militares de Teruel y mi padre les encendió una hoguera. Me acuerdo que tenía que trabajar mucho para mantener a mis cinco hijos. Me acuerdo que un día estábamos en el monte y vino un vecino y dijo que había estallado la guerra. Me acuerdo cuando fui por primera vez en tren a Cartagena. Me acuerdo cuando mi padre me dio la primera torta. Me acuerdo que para mi comunión llevé un vestido que lo habían llevado tres hermanas antes. Me acuerdo que cuando tenía 9 años iba a "pasturar" a las ovejas y nevaba. Me "acuerdo" que cuando nací yo se murió mi madre junto con mi hermana gemela. Me acuerdo que iba al campo con mi padre y mientras él labraba, yo hacía la comida. Me acuerdo de la primera vez que me hizo daño la bebida. Me acuerdo cuando en el monte me vinieron los maquis y me quitaron la ropa y el primer reloj. Me acuerdo cuando mi padre me llevó en un burro al colegio y como estaba cerrado, me dijo que daba igual ir al colegio, así que no fui. Me acuerdo cuando jugábamos en la calle con cosas hechas a mano.  Me acuerdo cuando íbamos a pedir cromos por las tiendas. Me acuerdo que cuando comulgué, íbamos por las casas y nos daban dinero. Me acuerdo que para merendar me hacía bocadillos de pimientos asados. Me acuerdo que iba descalzo a labrar porque éramos ocho hermanos. Me acuerdo de dormir "al raso". Me acuerdo cuando dormía sobre un saco de paja. Me acuerdo de cuando mi hijo se fue a la mili. Me acuerdo que cuando aprendí a ir en bicicleta, en la primera curva me caí. Me acuerdo cuando vi por primera vez Sarriá, el campo del Español. Me acuerdo cuando jugábamos al corro de la patata y a las cartas con los cromos. Me acuerdo que, cuando vine a Fraga, vine desde Alcaine en un carro y tenía 7 años. Me acuerdo de cuando iba a guardar cerdos. Me acuerdo de que íbamos con el SEAT seiscientos a hacer exposiciones de pintura por los pueblos. Me acuerdo de que daba clases de dibujo y no cobraba. Me acuerdo cuando iba a trabajar con siete años con mi madre. Me acuerdo de muchas cosas más, pero para eso necesito mucho más tiempo…

 

 2.- Aprovechando la circunstancia de haber trabajado la poesía durante el segundo y tercer trimestre en el colegio, comenté a los chicos la conveniencia de echar un vistazo al “callejero” de Fraga para constatar que ninguna calle, avenida o plaza estaba dedicada, llevaba el nombre de un poeta y de paso ver a quiénes están dedicadas las calles actualmente. Entonces escribimos una carta al alcalde de la ciudad sugiriéndole tal cuestión para el futuro, carta que firmamos toda la clase. Ayer, una comisión de tres niñas y niños se acercaron a las oficinas del Ayuntamiento para entregarla y que se la hicieran llegar a la autoridad local. Hoy por la mañana, los miembros de la improvisada comisión nos han contado que no fue posible entregarla porque, por lo visto, debíamos seguir un extraño protocolo: les abrieron el sobre, sacaron la carta, la fotocopiaron, rompieron el sobre con el sello, les dieron otro en blanco, junto con un documento que debía rellenar yo y firmarlo… Hoy han vuelto de nuevo con los papeles en regla (espero), pero cuando escribo estas líneas no sé si les habrán admitido o no la carta y la “instancia general” debidamente rellenada. Yo me he quedado “a bolos”, como suele decirse (y los chicos más; uno de ellos les comentó algo así como “oye que no es una carta bomba…”). Pensaba yo que les felicitarían por esa familiaridad respetuosa con la primera autoridad local y les animarían a canalizar de ese modo pacífico sus iniciativas ciudadanas… ¡Pero si se descuidan los detienen y tengo que ofrecerme como rehén! Confieso que he quedado totalmente decepcionado. Es una práctica que vengo impulsando desde que trabajo en este oficio: incentivar la escritura de cartas, no sólo las que podríamos englobar en la llamada correspondencia escolar, sino también aquellas otras destinadas  a autoridades diversas, a organismos diferentes pidiendo materiales o información para algunos de nuestros trabajos. Unos nos contestaron y otros no, pero siempre lo hicieron con mucha cordialidad y que en la ciudad donde trabajas y vives, en lugar de facilidades, te pongan trabas, me ha dejado “flipando” como dicen ahora. Bueno, en todo caso, aquí queda el suceso y la carta en cuestión. La carta está hecha con fragmentos de las que escribieron ocho chicos y chicas que se ofrecieron voluntariamente para hacer un boceto de la misma:

 Hola, Señor Alcalde de Fraga:

 Con todo el respeto que podamos darle los niños y niñas de sexto del CEIP Miguel Servet, le escribimos esta carta.

Durante este curso, en nuestro colegio, hemos trabajado (entre otras cosas) la poesía, con varias actividades que se fueron proponiendo desde la biblioteca escolar y que fuimos haciendo todos los niños y niñas de todas las clases del centro.

Una vez terminadas esas actividades, pensamos en clase que en Fraga no había ninguna calle con nombre de poeta así que, para asegurarnos, miramos y ojeamos un mapa callejero que se repartió hace unos meses por los buzones de las casas. Vimos que había  calles con nombres de músicos, de pintores, de pueblos, de ríos, de caminos, de médicos, de santos y santas, etc., pero que no había ni una sola dedicada a los poetas.

Creemos que para que tuvieran mayor reconocimiento, deberíamos dedicar algunas de las calles nuevas que se están haciendo para ampliar Fraga, a algún poeta. Creemos que también se merecen tener algunas calles a su nombre, ya que han sido personas de honor y prestigio.

Además, como hay mucha gente a la que le gusta la poesía, le haría (creemos) mucha ilusión pasear, dentro de unos años, por la calle Federico García Lorca o por la Avenida Rafael Alberti o por la plaza Antonio Machado…

Esperamos que le haya gustado la idea y que, en el futuro, una calle o más, tengan el nombre de algún poeta.

Nos despedimos con un cordial saludo y deseándole que pase un buen verano.

 

En Fraga, a 16 de junio de 2009

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 3.- Ya en casa, recibo la publicación número 10 realizada por El Museo Pedagógico de Aragón, titulada (y con lo que he contado antes, viene que ni al pelo): “Transformar el mundo desde la escuela con palabras” y subtitulada “Los cuadernos freinetianos de Barbastro durante la II República”.

 No puedo dejar de reproducir las palabras que me escribió el director del museo y alma de sus publicaciones, el amigo Víctor Juan, contestando a un mail mío en el que le felicitaba por la hermosa publicación que me acababa de enviar, hace ya unas cuantas fechas:

Ahora mismo le he dado el ok a un libro que te va a volver loco, un libro en el que recuperamos tres revistas freinetianas -Chicos, Caricia y Helios- que los niños de la escuela número 1 de Barbastro hicieron con su maestro José Bonet Sarasa desde junio de 1933 hasta julio de 1936. Es un libro maravilloso, ya verás. Será mi regalo de fin de curso”.

 

 Realmente tenía razón Víctor. No voy a hacer aquí una valoración del libro porque lo acabo de recibir y todavía no lo he leído, pero tiene un gran valor el poner en manos de investigadores y curiosos este documento de 269 páginas que recupera muestras y ejemplos precisos y preciosos de la autoedición escolar. De una actividad que algunos maestros y maestras realizaron hace más de setenta años y a la que deberíamos mirar más de una vez para encontrar –con los medios tecnológicos sin parangón de que disponemos- fuerza y motivos que nos condujesen por caminos parecidos.

Después de una entrada sobre “Libros libres” (la anterior escrita en este blog), me parece muy propio escribir esta reseña de un libro que llevaré mañana a clase, aunque sea para cerrar el curso con él en la mano, leyendo alguna de las páginas reproducidas de los “Cuadernos de trabajos vividos por los niños”, titulados CHICOS, CARICIA o HELIOS. No podía encontrar una mejor despedida en un año, además, en el que visitamos el Museo Pedagógico de Aragón, el pasado mes de marzo.

 

 

LOS "LIBROS LIBRES"

Tienen formatos diferentes, contenidos muy variados; suelen estar impresos en blanco y negro y las ilustraciones no tienen color o están coloreadas a mano. La tirada no suele llegar a los cien ejemplares y no se venden en ninguna librería de viejo, ni en las librerías “de nuevo” ni en ninguna gran superficie comercial. Podrían encontrarse ejemplares en algunas bibliotecas escolares y en alguna biblioteca pública (pero siempre por haber sido donados por sus autores y autoras). Son realmente únicos. Son hijos de la poco reconocida “autoedición escolar” que hace posible que un maestro o maestra o un grupito de ellos, con inquietudes, sea capaz de coordinar la producción de unas páginas con cierta unidad para formar un “libro libre”. Son también hijos de un concepto real y concreto de la innovación educativa, que busca aumentar la participación del alumnado y caminar por senderos que produzcan sucesos memorables (que se guarden en la memoria). Son excelentes vehículos de divulgación e intercambio; fomentan por tanto ese concepto tan manido y tan poco desarrollado que es el intercambio de experiencias. Poniendo en las manos de un colega un “libro libre”, sobran las palabras: pasando sus hojas, desdoblándolo, leyendo su contenido… se ven claramente las intenciones, el proceso y la realización final.  Acompañan, como regalos valiosos, a las cartas de la correspondencia escolar entre clases de colegios diferentes y son siempre una sorpresa muya agradable pues suelen aparecer en el buzón, en un sobre en el que alguien ha escrito con letras cuidadosas tu nombre.

 

Ahora que ya el curso está por finalizar, quiero hacer un repaso a los “libros libres” que he impulsado en clase y a los que he recibido de personas que siguen esta práctica; libros libres que nos intercambiamos con gran regocijo y que multiplican nuestras fuerzas y nuestras ideas sabiendo que no estamos solos y que una idea lanzada al aire, siempre encuentra una mente fértil donde anidar y brotar de nuevo.

 

Empiezo con los míos: “Las golondrinas regresaron a África… Nosotras y nosotros volvimos al colegio…” (¡de título breve, vaya!), partiendo de una breve noticia de prensa y en torno a estas aves que cada septiembre se despiden de nuestros cielos: contenía fragmentos de poemas con la palabra golondrina, refranes, una larga retahíla rimada hecha por los chicos de clase y algunos acrósticos. El siguiente se titulaba “En recuerdo de Ana Pelegrín” y ya su título anticipa la temática. El fallecimiento de esta admirada mujer, nos movió a conocer algo más su obra y su vida. El libro libre dedicado contenía rasgos biográficos, relación bibliográfica de sus obras, poemitas dedicados, una lista de palíndromos, en honor a su palindromático nombre: ANA; recreación de algunas formulillas recogidas por ella, fragmentos de su pensamiento sacado de allguna entrevista, un breve comentario sobre la tradición oral. Estos dos libros pertenecen a la categoría de lo que llamo “desplegables”, realizados con una hoja DINA-3, convenientemente plegada, en la que, en contra de lo que podría parecer, cabe una gran cantidad de información. Más adelante, realizamos una “recopilación de algunos materiales de tradición oral que nos han contado nuestros padres y abuelos, relacionados con la infancia y las palabras”; subtítulo del que llamamos “Cinco lobitos… tiene el recuerdo”. Había texto en castellano, catalán, árabe, búlgaro y gambiano. El librito tenía formato DINA-4 apaisado y estaba impreso en papel reciclado.

Siguiendo la estela…” es el resultado de un juego de estiramiento de algunas estrofas poéticas de autores como: Rafael Alberti, Mª Elena Walsh, Antonio García Teijeiro, Pedro Villar, Roald Dahl y Gloria Fuertes. Fijándonos en las estructuras poéticas definidas por ellos, hemos creado nuevas estrofas con mayor o menor fortuna, pero en todos los casos, “siguiendo su estela…” esta vez hemos optado por un formato estrecho y alargado pues hemos plegado el folio vertical, de derecha a izquierda (10´5 cm. X 30 cm). “Meacuerdos” es un listado colectivo de recuerdos que los chicos han plasmado en un papel en un momento determinado. Es un intento de escritura fugaz: tres o cuatro recuerdos que son capaces de escribir en un papel en un momento concreto. Está basado en la idea de Joe Brainard y de Georges Perec, como se explica –de nuevo-, en el desplegable. A estas cinco realizaciones en papel, habría que añadir dos más realizadas individualmente de manera electrónica, confeccionando un PowePoint: Un “ABCdario de poetas” en el que en cada página, aparece un poeta con las fechas de nacimiento y fallecimiento (si es el caso), junto con un poema y una foto o diubujo del mismo y un “ABCdario sobre Charles Darwin”, donde los chicos han buscado información e ilustraciones a veinte términos relacionados con la vida de Darwin y ordenados alfabéticamente.

 

Revisando los regalos e intercambios recibidos a lo largo del curso, tengo a mi lado dos “libros libres” realizados por Mercè Lloret con el alumnado de tercero de Primaria. “Todos nosotros” es un trabajo de presentación de los chicos y chicas de ese nivel. Cada cual se presenta diciendo cómo se llama, cómo es y qué le gusta, haciendo una rima con los dos últimos versos. A la derecha de ese poemita de cinco versos, cada cual se dibuja. Es un librito manuscrito, apaisado y con un formato de 10cm x 22cm. El segundo lleva por título “Nuestras poesías”. Tiene formato cuartilla. Cada página la ha confeccionado un niño o una niña de tercero y tiene tres poemitas (construidos con diferentes técnicas de composición poética que Mercè les ha enseñado a sus alumnos) y algunas ilustraciones. Es un libro de 44 páginas, grapado por el lomo y bien consistente.

 

Charo Casasola, desde Mairena del Aljarafe (Sevilla), me manda el número 0 de “Snorkel” subtitulada Revista del disparate. De algún modo actúa como un libro libre, pues este número se nutre sobre todo del desarrollo de una idea: con fragmentos de diferentes noticias de prensa, los chicos son invitados a crear nuevas noticias sorprendentes y a desarrollarlas como si fueran periodistas avezados: “El hijo de la pantera Rosa cumple hoy un año”, “Las tribus urbanas harán la guerra en los centros escolares”… También me envía un ejemplar de “Cómics fabulosos”, realizado por el alumnado de sexto de primaria, poniendo texto  e ilustraciones a títulos como  “La hormiga vanidosa”, “El cerdo y la araña”, etc.

 

Desde el CEIP Gloria Fuertes de Albacete, uno de sus maestros – Germán- me manda “Yo reciclo. Tú reciclas. Mi colegio recicla”. Me explica Germán que propuso al claustro la realización de este “Libro libre desplegable” que, en realidad es el primer título de una colección llamada “El bosque crece”. Hay participaciones de todas las clases, con poemas, ilustraciones muy originales consejos medioambientales, acrósticos, decálogos, juegos y documentos históricos como las palabras hermosas del Jefe Indio Noah Sealth (Seattle) .

 

Laura Castiella ha trabajado este curso en la localidad de Ayerbe (Huesca) y con ella y con su clase hemos mantenido intercambio de correspondencia y de “libros libres”. Laura estuvo el pasado curso en mi colegio y “algo se le contagió” de sus horas de apoyo en mi clase. Al margen de la revista de clase que ha ido haciendo, con el título de “La voz de 5º”, con sus alumnos de 5º de Primaria nos ha mandado “Poetas y poetisas que nos dan los buenos días”; un desplegable con la foto, unos datos biográficos y un poema de catorce autores: Octavio Paz,  Antonio Machado, Luis Cernuda, Mario Benedetti… El siguiente desplegable lleva por título “Ramón Gómez de la Serna”. En su interior, una selección de greguerías y las ilustraciones que de cada una de ellas ha hecho un niño o una niña de la clase. “Brebajes poéticos” es un conjunto de rimas o de retahílas rimadas inspiradas en los libros de Roald Dahl; realmente divertido y con el que los chicos se lo habrán pasado en grande. “Aragoneses ilustres” es una joyita (un desplegable con un DINA-4), realizado con motivo de las jornadas aragonesas celebradas en el colegio. Efigie y datos biográficos de 14 ilustres aragoneses: Joaquín Costa, Fernando Lázaro Carreter, Baltasar Gracián, Luis Buñuel, Ricardo Compairé…) Un día, Laura propuso a los chicos que fotografiaran aquellas elementos que encontrasen por el pueblo de Ayerbe y que tuviesen que ver con las matemáticas. Cada chico y cada chica seleccionaba una foto y explicaba su relación con la signatura: El resultado: “Ayerbe matemático”, sorprendente y de mucho interés. Una actividad basada en los microrrelatos invita a escribir y el alumnado de 5º confecciona un libro, titulado “Cuentos”, ilustrado por los mismos autores. Por último, “Recuerdos de la luna”, de formato apaisado en DINA-4,  es una recopilación de folklore oral infantil con canciones de corro, refranes y dichos, canciones de cuna, formulillas para elegir, canciones de comba y goma…

 

En el CEIP Juan XXIII de Zafra (Badajoz) trabaja otra compañera, habitual hacedora de “libros libres”. Se trata de Mª Sacra Rodríguez, con quien ya hace muchos años que mantengo un intercambio de correspondencia y de materiales. Ella trabaja en Infantil y, cada mes de mayo voy recibiendo su asombrosa “producción editorial”, con los más pequeños. Los más recientes: “Cocina de cuentos” (Nº 5 de su particular “Colección Libros Libres”). Es una preciosa carpeta de cartulina plateada, cerrada con una cuerda brillante y que contiene títulos como “El lobo de tres brazos”, “El fantasma que aprendió a nadar”, “La princesa que no tenía corona” y “El ratón listo”. Los cuatro son “cuentos colectivos de aula, elaborados en los fogones creativos de la imaginación, durante las estaciones de invierno y primavera”. El número 6 de la colección, lleva por título: “Conociendo a nuestros poetas y su poesía. Miguel Hernández: El pastor poeta”. Los pequeños de cinco años han dibujado algunas secuencias de la vida de Miguel y algunos de sus poemas.

Además de estas joyas infantiles, dedicadas y coloreadas, me envía también “Escritos de Josefa Escobar Díaz”: cuentos y poesías de una “encantadora abuela” que llegó a la clase de Sacra y leyó, recitó y contó sus composiciones a los niños y a las niñas de infantil.

 

Tenía ganas de escribir esta entrada, como reconocimiento a unas cuantas maestras y maestros que transitan caminos nuevos y aportan imaginación y ganas en el trabajo diario y, además, son claros exponentes de que predican con el ejemplo, ofreciendo a los chicos nuevas posibilidades y nuevos soportes para fijar sus trabajos y divulgarlos convenientemente. Aunque hoy día hay también una importante producción electrónica, estos “libros libres” abiertos o desplegados en las manos o encima de una mesa nos traen noticias de que la imaginación sigue viva y de que hay personas con ganas de seguir trabajando por una escuela siempre viva y en renovación. Felicidades y ánimo a todas ellas y a todos ellos.

ME ACUERDO - I REMEMBER

En 1970, Joe Brainard (EE.UU.) escribió un curioso libro, titulado “I remember” que causó sensación, porque constaba de más de mil evocaciones, recuerdos, escritos con frases breves. Todas empezaban con las palabras “Me acuerdo”. Algunos de sus colegas, al ver el éxito del libro se lamentaban, diciendo: “¿Por qué no se nos habrá ocurrido a nosotros una idea tan elemental?”

 

En 1978, en Francia, Georges Perec (hijo de una familia obrera de judíos polacos) escribió otro libro, parecido, titulado “Je me souviens”, con gran éxito  y recogiendo 480 anotaciones breves.

 

También en España ha habido imitadores: Elías Moro y Daniel Casado, escribieron en 1999 el libro titulado, como los anteriores, “Me acuerdo”. Una fórmula sencilla de activar los recuerdos y construir una obra que, a su vez, sirve de activador mental para lectoras y lectores, al compartir algunos o muchos de los “meacuerdos” de los autores.

 

UN “LIBRO LIBRE” en la clase.

 

Yo mismo podría hacer una larga lista de “meacuerdos” que contendría, entre otros, éstos: “Me acuerdo de las tajadas de pan con vino y azúcar de la merienda. Me acuerdo de que mi padre me compró la primera cartilla para aprender a leer en la tienda de mi pueblo. Me acuerdo de la estufa de leña y de los vasos de leche en polvo. Me acuerdo del médico Don Paco que cosió la brecha de mi frente con cuatro puntos a lo vivo. Me acuerdo de cómo nos remojábamos en el barranco. Me acuerdo del día que España le ganó la Eurocopa a Rusia con un gol imposible de Marcelino…”

 

ME ACUERDO…” Así comienza cada uno de los recuerdos de esta colección que presentamos. Ha sido un ejercicio de escritura fugaz. El desafío era bucear en el pozo personal de la memoria y extraer cuatro o cinco recuerdos escolares. Con todos aquellos que estuviesen bien escritos, confeccionaríamos un “libro libre” colectivo, como “recuerdo”. Esto es, precisamente, lo que tienes a continuación.

(Seguidamente y, tras hacer las copias del librito, leerlo y valorarlo, nos hemos propuesto que cada cual estire esa lista de una manera notable. De tal modo que los textos resultantes formarán una especie de cuaderno de recuerdos que abarcarán toda la vida escolar y extraescolar de un grupo de niñas y niños que el próximo curso, estarán ya en el instituto. Dejarán así, por escrito, algunas pinceladas de su periplo escolar.

 

…………………………………………………………..

 

“Me acuerdo que, cuando iba a cuarto, la mitad de la pizarra era cuadriculada. Me acuerdo que, cuando era pequeña, mi hermana me leía cuentos en la biblioteca escolar. Me acuerdo cuando vine con cuatro años a este colegio y todos los niños me ayudaban. Me acuerdo que, cuando era muy pequeño lloraba cada mañana. Me acuerdo que cuando vine al colegio Miguel Servet, no sabía jugar al fútbol. Me acuerdo que en sexto hicimos una excursión a Huesca; nos lo pasamos muy bien y fue gratis.

 

Me acuerdo que en tercero nos dijeron que nos mezclarían y todos teníamos ganas de ver con quién nos iba a tocar. Me acuerdo, en sexto, cuando la sustituta Teresa se fue y lloramos todas mucho. Me acuerdo que cuando mi madre me dejaba en el colegio, me ponía a llorar. Me acuerdo cuando en primero la señorita Cristina nos tocaba la guitarra. Me acuerdo que Pilar nos contaba cuentos con unos calcetines muy bien decorados.

 

Me acuerdo que en 5º y en 6º a Mariano nunca le gustaron las tizas de colores. Me acuerdo que en 2º un chico me puso la “trabeta”, me caí, me rompí la nariz y me tuvieron que operar. Me acuerdo que en 1º de primaria íbamos de excursión por el puente; yo iba hablando con un amigo, no vi una farola y me la “comí”.

 

Me acuerdo que una vez salí con Natalia. Me acuerdo que cuando iba a parvulitos, me comía los lápices y las gomas. Me acuerdo cuando yo iba a cuarto y se fue mi mejor amigo a Sariñena. Me acuerdo que, a principio de curso, fui bibliotecaria: una experiencia que recordaré siempre. Me acuerdo cuando fuimos al Delta del Ebro y nos subimos a una lancha. Me acuerdo cuando en quinto empezamos la poesía con Mariano.

 

Me acuerdo que a los cuatro años me pillé el dedo con la puerta. Me acuerdo que cuando fuimos a visitar a los bomberos, casi me caí del camión. Me acuerdo de los libros que leí con Mariano. Me acuerdo cuando repetí curso. Me acuerdo que en p-3, cuando empecé el colegio, me enfadé porque mis amigas iban a la otra clase y a los de mi clase no los conocía. Me acuerdo cuando jugábamos en tercero al pilla-pilla, chicos contra chicas. ¡Era divertido!

 

Me acuerdo que cuando iba a parvulitos hicimos un teatro.  Me acuerdo cuando Balcázar llegó a este colegio. Me acuerdo cuando en quinto de primaria conocí a Mariano. Me acuerdo que cuando teníamos cinco años, todas las niñas íbamos detrás de los niños.

 

Me acuerdo que, cuando iba a infantil, me comía los juguetes. Me acuerdo cuando vino Yanina Pamela, mi amiga. Me acuerdo que, de todos los chicos de mi clase, fui el único que no había tenido novia. Me acuerdo que en una excursión a Vallcalent nos nevó. ¡Qué contentos estábamos todos!

 

Me acuerdo de cuando llegué a este colegio. Me acuerdo de cuando aprendí español. Me acuerdo que tengo que devolver un libro de la biblioteca. Me acuerdo que en tercero no quería aprenderme las tablas.

 

Me acuerdo que en infantil falté días a clase porque se me salió el codo de sitio. Me acuerdo cuando iba mi hermana mayor al colegio. Me acuerdo que cuando aprendí a leer, todas las noches quería leer.

 

Me acuerdo que en la excursión al Delta del Ebro nos tocó en la habitación de ocho personas y tenía baño. Me acuerdo cuando el primer día de colegio llorábamos todos. Me acuerdo cuando Elena, en cuarto, se puso a llorar por un vídeo y un álbum que le regalamos. Me acuerdo que en segundo se fue una de las que eran mis mejores amigas; se llamaba Irene y nos escribíamos cartas desde el colegio.

 

Me acuerdo que cuando íbamos a cuarto, leímos el libro: “Días de clase”. Me acuerdo que cuando nos fuimos de excursión (no sé en qué curso) nos atacó un oso. Me acuerdo cuando Ansumana decía que le habían dicho que si se comía las tizas blancas de volvería blanco y se las comía. Me acuerdo cuando conocimos a “nuestra nueva tutora con barba, Mariano”. Me acuerdo que cuando venía José María era el mejor haciendo bromas. Me acuerdo que mi madre, todas las noches desde infantil, me leía un cuento. Me acuerdo cuando en sexto vino Teresa, porque habían operado a Mariano y tenía que venir una sustituta...

 

  

115 VUELOS

Aunque, a juzgar por el título, pudiera parecerlo, no voy a hablar ni de aviones ni de naves espaciales ni de nada relacionado con la aeronáutica.

Quien se ha dado ya 115 vuelos es EL GURRIÓN, la revista de Labuerda. Desde noviembre de 1980 hasta este mes de mayo de 2009, son casi 29 años realizando un vuelo trimestral y aterrizando suavemente en distintos aeropuertos: las manos abiertas de cada suscriptor, de cada suscriptora, de cada lector, de cada lectora. El “aparato” en cuestión, como viene siendo habitual, sale con 48 “plazas”, todas completas. Y de ellas vamos a hablar.

 

La presentación del número 115 se titula de “pálpitos primaverales”, que es lo que uno suele tener en estas fechas del mes de mayo. Este mes de naturaleza fogosa y exuberante es uno de los elegidos a lo largo del año para un vuelo de esta revista; los otros –como bien saben quienes están suscritos- son febrero, agosto y noviembre.

La sección “Paseos por el Sobrarbe” que conduce Mª Victoria Trigo desde el número 34 (febrero de 1989) cuenta en esta ocasión la ascensión a Peña Canciás, un farallón de roca impresionante que se asoma al río Ara a la altura de Fiscal. En la sección humorística “Tras el muro” hemos querido realizar un pequeño homenaje a Andrés Rábago, “El Roto”, un pensador y humorista genial. Sus viñetas diarias en la prensa son un mazazo matinal contra las mentes adormiladas: “Una alternativa a la crisis de la construcción sería el inicio de las obras de demolición” (28-7-08) o “Cuando ya has llegado arriba, lo único que queda es bajar” (19-1-09)… Para ello hemos seleccionado doce frases suyas y hemos compuesto un diálogo entre los personajes que se asoman por encima del muro de esta veterana sección. Luis Buisán, otro de nuestros incombustibles colaboradores, escribe dos artículos, uno dedicado a los árboles cuya “admiración y respeto hacia ellos empezó a partir de los siete u ocho años…”, según nos cuenta y otro titulado “Ni tierras ni dinero”, donde recuerda las penurias de la economía rural de subsistencia, pero también el desarrollo feliz de la vida en aquel tiempo. Contrapone esos recuerdos a la actual situación de desprecio hacia ese término que es el que sigue dándonos de comer y cuya desaparición ha saturado las ciudades…Ramón Azón, colaborador intermitente, también aporta dos trabajos de distinta índole: un “Vocabulario histórico” en el que a los datos históricos, sacados de algunas viejas enciclopedias, sobre Labuerda y San Vicente, une la explicación de algunas palabras que aparecen frecuentemente en algunos textos antiguos: corregimiento, arcedianato, cartulario… El otro artículo versa sobre un pequeño acueducto (de un solo ojo) construido de manera humilde para salvar el desnivel de un pequeño barranco en una aldea de Sobrarbe.

Marcelino Torrente es retratado por Carmen I. Carcía, como “el último sastre del Valle de Broto”, un oficio ya perdido por esas tierras. Marcelino es un hombre que atesora vivencias curiosas e interesantes y Carmen las cuenta y nos las regala con generosidad. Pedro Ayuso trabaja en el Museo de Huesca y ya nos habló en otro número de los pozos de nieve en Sobrarbe. Es también un consumado andarín y esta vez nos ofrece un recorrido circular por el entorno de San Juan de Plan.

Por su parte, Antonio Chéliz nos acerca unas pinceladas de la personalidad de José Luis Anzorandía, que falleció hace poco tiempo, atropellado, en la carretera. Se había pasado los últimos años caminando por los inexistentes arcenes de las carreteras de Sobrarbe y al final, acabó su vida en uno de ellos. José Luis fue jefe de la central eléctrica de Lafortunada durante muchos años. Nuestro veterano suscriptor Saturnino Puértolas, nos hace una crónica en aragonés de la última “Esquillada” realizada en Bestué el pasado 17 de enero. La Asociación Empresarial y Turística de Sobrarbe nos envía con frecuencia notas de prensa de sus actividades: una sobre una feria de oportunidades del comercio local, otra sobre la fundación de un centro de formación y una tercera, reivindicativa, pidiendo mejoras en las carreteras de la comarca. Miguel Ángel García es quien nos remite esas informaciones.

Anny Anselin y Luc Vanhercke escriben un amplísimo y detallado reportaje sobre su viaje a la Antártida; un trabajo precioso, ilustrado con fotografías que –aunque en blanco y negro- nos producen admiración ante la belleza brutal de la naturaleza. Un artículo-reportaje que nos hace salir de la comarca y nos permite ensanchar los horizontes. Gonzalo del Campo, utiliza la ironía, el humor y la rima para componer dos romances dedicados; el uno para satirizar la ocurrencia de un prócer zaragozano de cambiar el nombre de una calle y dedicársela a un conocido “monseñor” y, en el otro, sacar punta también al apoyo sobrarbés al conocido proyecto de Gran Scala. José Luis Ara  es otro de los habituales conduciendo una sección sobre “Juegos tradicionales aragoneses”; en esta ocasión nos habla del juego del aro, aquel instrumento que empujábamos con un alambre llamado “guiador”, haciéndolo circular y saltar por calles empedradas, subiendo y bajando “pedriños” y haciendo otras maravillas de equilibrio. Ramón Bosch nos acerca dos dibujos de la comarca: un cuidado tejado de un exconjuradero y el cuidadoso amontonamiento de leña de encina de una carbonera (todo ello en el Biello Sobrarbe). Javier Milla debuta en este “vuelo” y lo hace con dos preciosas fotografías de gorriones morunos y un texto simpático y ocurrente. A partir de ahora se encargará de la sección trimestral: “El fotógrafo y los pajaricos”.

Irene Abad es quien nos va desvelando, número a número, “La vida de las mujeres en Sobrarbe”; en esta ocasión se centra en la familia Sierco de Aínsa, la que regentaba y regenta los Almacenes Sierco. Tres generaciones de una misma familia adaptando el negocio a los tiempos (y desde aquí, el recuerdo a Luis Sierco, que falleció hace unos meses, víctima de una dura enfermedad y con quien tuvimos mucha relación los de Labuerda). José Manuel Abad nos acerca algunas noticias relacionadas con la Asociación Cultural “Vecinos y amigos de Banastón”, mientras Rosa Pardina da vida a su habitual sección de Libros comentados, con dos nuevos títulos: “La soledad de los números primos” de Paolo Giordano y “El frío modifica la trayectoria de los peces”, de Pierre Szalowski. Emilio Lanau escribe “Desde el Ayuntamiento”, dando cuenta de las últimas novedades municipales, como hace habitualmente. La “Galería de lectoras y lectores” nos trae imágenes de personas que se han fotografiado “leyendo El Gurrión” en Vietnam, Alemania, Francia y Uruguay (sin contar la foto de Anny y Luc en la Antártica); una sección realmente curiosa con lista de espera para publicar imágenes. Por mi parte, he reseñado el libro que conmemora “Cien años de El Ribagorzano”, el periódico de vida intermitente, órgano de la Liga Ribagorzana. Me he ocupado de la sección “Y tú…, ¿qué coleccionas?”, relatando la función pedagógica de presentar y potenciar el coleccionismo en la escuela y, para terminar, he escrito el texto de la contraportada, el correspondiente a la sección “Rincones con magia”, dedicado esta vez alos bosques de Sobrarbe. Por el camino, los poemitas de Luis Romay y de Marisa Pallaruelo, las mazadas de José Boyra, la crónica del último Espiello, las curiosidades con gorriones, las noticias de amigos y suscriptores, los actos de La Bolsa de Bielsa…

 

El Gurrión número 115 aterrizará mañana o pasado mañana o el lunes próximo en las manos de aquellas personas que lo esperan con contenida emoción. Ojalá no defraude sus expectativas y resulte una tarea placentera y emotiva su lectura. Ya está disponible en la Red: http://www.elgurrion.com para quien desee leerlo íntegramente sin moverse de su casa. Hoy quería nombrar a quienes colaboran para hacerlo posible, sin cobrar nada a cambio. Hasta el próximo vuelo, o como dice la canción: “Volando, volando, a Labuerda voy con El Gurrión…

 

 

P.D.- (Abriendo un nuevo paréntesis, como en post anteriores, anoche el Barça volvió a dar otra lección magistral de cómo debe jugarse al fútbol. Le ganó la final al todopoderoso Manchester United y lo hizo de manera clara y contundente. Liberado hace años de cualquier fanatismo furbolístico, disfruto del buen fútbol y debo reconocer que el Barça de este año ha dado auténticos recitales. Hace tiempo que no veía partidos con el interés que miro cuando juega este Barcelona de Guardiola que mima la pelota y se divierte y, encima atesora otros valores, como potenciar la cantera. El tema de la cantera de un club es algo misterioso, porque hasta en regional preferente o en tercera división, los iluminados directivos salen de compra, en lugar de aprovechar al máximo a los jugadores jóvenes que se han formado en las categorías inferiores o en las escuela de fútbol que esos mismos clubs patrocinan. Es uno de esos asuntos inexplicables. Anoche, como titulares de la final, siete jugadores criados en casa, ¡extraordinario! Felicidades a todos los aficionados y aficionadas del Barça y a todos los que nos gusta ver buen fútbol y buenos futbolistas.)

PRIMAVERA Y ACTUALIDAD

 

Es posible, como indica el calendario, que la primavera empiece el 21 de marzo (sea o no sea, ya entonces, “primavera en el corte inglés”), pero lo que parece evidente cada año, es que la primavera alcanza su plenitud mediado el mes de mayo. Es entonces cuando la naturaleza llega a ser casi abrumadora. Han reventado todas las “yemas” y, tanto las hierbas y plantas, como los arbustos, como los árboles están en pleno apogeo: brotaron las flores, renacieron las hojas, creció la hierba en el suelo y se acabaron las transparencias invernales; esas que permiten ver lo que era invisible cuando los árboles estaban cubiertos de hojas: la montaña que hay detrás; la “caseta” de campo, casi tapada; varios nidos de distintas aves en ramas altas, la lejana línea del horizonte, etc.

 

La primavera de mayo es mucha primavera. Este pasado fin de semana lo pudimos comprobar en Sobrarbe. Cierto que esta comarca es un privilegio natural, aunque esté mal que yo lo diga, pero uno se introduce en ella con asombro (incluso sin salir de la carretera); con asombro ante el colorido espectacular de la masa vegetal; ante las tonalidades marinas de sus masas de agua (el pantano de Mediano estaba lleno hasta arriba y, en esas circunstancias, es un espectáculo grandioso); ante la tupidez de los setos naturales que separan unos campos de otros o de sus bosques; ante la turbidez del agua de sus río (especialmente el Ara y el Cinca, en la parte media de la comarca, arrastrando los “mayencos”, las aguas del deshielo). El Cinca, el gran río de Sobrarbe, bajaba majestuoso, de lado a lado, llenando el cauce milenario y ronroneando sin cesar una canción interminable. Sus aguas, rápidas y abundantes, con el característico color del deshielo se estaban preparando para acoger un nuevo descenso de “nabatas” el próximo domingo. Ya sabéis, las “nabatas”, esas balsas hechas con maderos atados con “ligazas” (verdugos retorcidos, cortados también en las orillas del río, de algunas especies de sálix), conducidas por valerosos “nabateros” que, arriesgando su vida, descendían los ríos pirenaicos hasta las tierras bajas, donde vendían la madera a serrerías o particulares. Muchos ríos pirenaicos, varios ríos de otras zonas peninsulares y otros ríos de distintos países del mundo fueron cabalgados por estas balsas provisionales, aprovechando la fuerza del agua como medio de transporte. Un ejemplo extraordinario de la capacidad de adaptación del ser humano al medio en todas las épocas; un ejemplo de cómo se desarrollaron parecidos sistemas de aprovechamiento y transporte, a pesar de las distancias que impedían el “espionaje industrial”.

 

Me gusta ver al Cinca con ese color del deshielo; como también me gusta ver documentales de montañas y ríos de otras partes del mundo, vienen a mi memoria imágenes de ríos de Noruega (nacidos directamente de los glaciares), de los Alpes, de los Andes o del Himalaya. Cuando comienzan los deshielos, el color de las aguas es el mismo en todas partes.

 

Y, a propósito de aguas de nieve, de deshielos y montañas, esta semana (y, por tanto, también en primavera) la alpinista vasca Edurne Pasaban ha coronado su duodécimo ochomil. Ya sabéis, entre las cordilleras del Himalaya y el Karakorum (en Nepal, China y Pakistán, fundamentalmente) hay catorce picos que superan los ocho mil metros; son los catorce ochomiles que cualquier alpinista de nivel aspira a coronar en su vida. En estos momentos, hay varios montañeros (creo, de memoria, que superan la docena, no muchos más) que ya han logrado ascenderlos todos; algunos incluso llevan ya más de veinte ochomiles, porque ya han repetido en varios de ellos (es el caso del alpinista Juanito Oyarzábal). Edurne las ha pasado muy duras en esta última ascensión (más incluso en el descenso, curiosamente) y llegó al primer campamento agotada y exhausta. Ya sólo le faltan dos, para ser la primera mujer que completa esa gesta en la que, por otra parte, ha puesto varias veces su vida en peligro. Aprovechando esta entrada montañera, voy a escribir aquí el nombre de estas catorce montañas míticas, de nombres sonoros, por orden de mayor a menor altitud: Everest (8.848 m) – K-2 (8.611 m) – Kangchenjunga (8.586 m) – Lhotse (8.516 m) – Makalu (8.463 m) – Cho Oyu (8.201 m) – Dhaulagiri (8.167 m) – Manaslu (8.156 m) – Nanga Parbat (8.125 m) – Annapurna (8.091 m) – Gasherbrum I (8.068 m) – Broad Peak (8.047 m) – Gasherbrum II (8.035 m) y Shisha Pangma (8.027 m). Edurne ha ascendido esta semana al Kangchenjunga (el tercero de mayor altitud) y le falta ascender el Annapurna y el más “bajito” de todos: el Shisha Pangma.

 

Decía más arriba que la primavera es una época de evidente reforestación natural, sobre todo si las lluvias de abril y mayo son generosas. En ocasiones, no obstante, algunos árboles también pierden hojas en esta época. Por ejemplo este año, del gran árbol de la poesía se ha desprendido irremediablemente una hoja uruguaya, con el fallecimiento de Mario Benedetti.

 

Mario Benedetti fue un escritor grande, de variados registros; leído y admirado: “es el escritor leído por el ama de casa y por su doméstica, por el empresario y el obrero”, dice Cristina Peri Rossi (escritora uruguaya). “Cuando me entierren, por favor, no se olviden del bolígrafo”, pidió en algún momento.

Sabemos que sus libros estarán entre nosotros y en ellos sus palabras; sus palabras certeras que nos convocan: “Mi táctica es quedarme en tu recuerdo / no sé cómo / ni sé con qué pretexto / pero quedarme en vos”.

 

El periódico PÚBLICO ofrece un curioso cuadro titulado “Relaciones literarias de un autor eterno” (19 de mayo de 2009). Como si de un árbol genealógico se tratara, define estos parentescos de Mario respecto de autores anteriores, contemporáneos y posteriores:

 

Abuelos: César Vallejo y Bertolt Brecht

Padres: Pablo Neruda, Ernest Heminway y William Faulkner.

Hermanos: José Hierro, Ángel González, Jaime Sabines, Jaime Gil de Biedma y José Emilio Pacheco.

Hijos: Joan Manuel Serrat, Luis García Montero, Gioconda Belli y Benjamín Prado.

Nietos: Ismael Serrano y Marwan

 

Daniel Viglietti fue uno de sus grandes amigos y quien puso música a muchos de sus poemas. Suyas son estas palabras: “A mí, a pesar de la profunda tristeza por la que todos pasamos este día, me gustaría recordarlo defendiendo la alegría, la lealtad, la esperanza… como él siempre lo planteó y no sólo en su obra, sino también en su actitud”.

 

Y el último recuerdo, es de su compatriota Eduardo Galeano:

¿qué será de Montevideo, mutilada de él?

¿qué será de nosotros, sin su bondad inexplicable?”

 

Animaros a leer los versos intemporales de Mario Benedetti; un poeta que ya nunca recibirá el Premio Cervantes. Alguien debió avisar…

 

También en este mes de mayo, las madres que en mi colegio regalan a todo el alumnado un kit de palabras significativas cuando cuentan libros, han realizado, en este caso, un recital poético en la biblioteca escolar. Han incorporado el canto a capella, las canciones con guitarra, los efectos mágicos de algunas técnicas de expresión plástica, la recitación clásica y las imágenes proyectadas en un ejercicio natural y responsable de continua superación. ¡Qué lujo, disponer de un grupo de personas con este espíritu de compromiso! Paralelamente, los miembros del Seminario de Biblioteca Y Literatura Infantil habíamos ido preparando dos materiales de acompañamiento al trabajo que las aulas habían hecho en torno a la poesía: un póster para el alumnado de infantil y primero de Primaria, con nueve cromos para colorear y pegar: “Pedacitos de poesía para cada día” y un  álbum de cromos  y antología poética” con 24 cromos, también para colorear y pegar, después de haber leído cada poema, para el resto de chicos y chicas. Estos materiales poéticos se han repartido a todo el alumnado del centro y llegarán también a muchos amigos y amigas del resto del país, fruto de esa labor de divulgación e intercambio que cada año, con cada actividad, vamos realizando.

 

Siguiendo con esta primavera preñada de noticias, fruto también de esa actividad poética, son dos “libros libres”, realizados en tercero y en sexto de Primaria. El primero se titula “Nuestras poesías”. Tiene tantas páginas como niños y niñas hay en las dos clases, ya que cada página está dedicada a uno de ellos. Su coordinadora –Mercè- trabajó con los chicos algunos pretextos para crear poemas y ahí está el resultado, ilustrado también por sus autores. El segundo se titula “Siguiendo la estela…” Sólo le falta ser ilustrado y hacer las copias, pero la parte literaria ya está terminada. La propuesta es que algunos poetas y algunas de sus poesías nos sirvieran de modelo de creación, de modo que hemos partido de una estrofa y hemos escrito otras, a imagen y semejanza (más o menos); nos hemos limitado a seguir la estela que nos marcan los “maestros”. Algo de eso ya expliqué en una entrada anterior de este blog.

 

Y ya para terminar, recordar aquí dos “primaveras” especiales: la Primavera de Praga: (en checo: Pražské jaro; en eslovaco: Pražská jar): un periodo de liberalización política en Checoslovaquia que duró desde el 5 de enero hasta el 20 de agosto de 1968, fecha en la que el país fue invadido por el ejército de la URSS y sus aliados del Pacto de Varsovia.

Y la primavera, de las primaveras, más conocida como mayo francés o Mayo del 68. Todo se inició con una serie de huelgas estudiantiles en numerosas universidades de institutos de París, seguidas de feroces enfrentamientos con la policía y secundadas posteriormente por millones de trabajadores. Las protestas llegaron a tal punto que el presidente De Gaulle tuvo que disolver la Asamblea Nacional y convocar elecciones parlamentarias anticipadas el 23 de junio de 1968.

 

Bueno, hemos empezado en Sobrarbe y hemos terminado en París, pasando por el Himalaya, Uruguay, Fraga y Praga. Y es que los viajes son así, uno sabe qué día los inicia pero nunca sabe qué visitará ni cuando volverá.

 

UNA RED... DE AFECTOS

Los barcos pesqueros lanzan, arrastran y recogen las redes para pescar; hay redes para cazar aves y anillarlas (también las deben utilizar algunos con otros fines menos ecológicos); hay quien sube a la red con frecuencia, volea y gana el punto; los hay que chutan o cabecean con clase hasta el fondo de la red marcando goles antológicos o que valen títulos importantes; hay trapecistas que trabajan con red y quienes nunca la utilizaron; hay ordenadores conectados en red y bibliotecas en red; hay redes mafiosas, de prostitución infantil y adulta, de narcotráfico, de venta de armas, de tráfico de esclavos…; está la Red de redes; hay redecillas para el pelo y una red de tuberías o red de alcantarillado en el subsuelo; hay personas que dicen tener una amplia red de contactos; hay quien cae en las redes de una secta; en algunas ciudades hay una red de túneles por donde circula el metro y una amplia red de transporte público de superficie; una red de acequias hace posible regar campos y huertas y una red de gaseoductos o de oleoductos reparte fuentes energéticas por doquier; hay una amplia red eléctrica que nos alumbra… Y aún podría nombrar más significados o perfiles significativos de la palabra red, tan polisémica ella.... De todos modos, creo que también podemos tejer una red de afectos que nos alimente, y de eso quería hablar hoy.

 

Creo que es ahí donde las personas podemos encontrar una fuente alimenticia determinante para fortalecer nuestro interior y, en muchas ocasiones, sobreponernos  a la modorra y a la mediocridad que, frecuentemente, nos rodea.

 

No sólo no he perdido mi afición a escribir cartas, sino que la sigo practicando con mucha frecuencia; eso y el envío de algunas de las cosas que hago o en las que participo a personas amigas o conocidas, a las que sé que les gustará recibir: una revista, un material para trabajar el alumnado, un marcapáginas, un librito… Esa afición me lleva a relacionarme con un amplio número de personas de las que, con frecuencia, obtengo reconocimiento y agradecimiento por esos detalles; es una relación simbiótica en la que las dos partes nos sentimos beneficiados por ese mutuo intercambio. Bueno, pues yo creo que esto que estoy describiendo es lo más parecido a una “Red de afectos”, nacida de la naturalidad y que podemos cultivar para mantenerla y aún aumentarla.

Ahora que estoy más en casa, por obligados motivos de salud, voy a aprovechar para ejemplificar esto que estoy diciendo con algunas muestras recibidas en estas dos o tres últimas semanas:

 

Edi S., desde Gran Canaria me escribe para decirme queTuve el gusto de conocerte en un curso en Cuenca hace dos años sobre lectura y mediadores. Te escribo ahora porque en el Centro del Profesorado donde trabajo, tenemos suscripción a las revistas "Mi biblioteca" y "Educación y biblioteca". En esta última vi tu artículo sobre "los libros no se comen, pero alimentan" y he decidido hacer la maleta para que los centros se la lleven en préstamo.

Mi pregunta es si podrías mandarme otra relación de libros (yo sé que hay bastantes) sobre algún tema que hayan trabajado y que les haya gustado a los alumnos. Gracias de antemano”. Le mandé a Edi lo que me pedía y, además, un sobre con algunas fotocopias de artículos recientes sobre asuntos de la biblioteca escolar y un par de ejemplares de Bibliotelandia.

 

Germán, por su parte, utiliza el correo postal y dice: “No creo que te acuerdes de mí, estuvimos charlando en las Jornadas sobre Bibliotecas Escolares que se celebraron en Albacete en el primer trimestre del curso. Te escribo para mandarte nuestro primer título de . Cuando algo me gusta, intento ponerlo en práctica, así que lo propuse al Claustro y éste es el resultado. Espero que te guste. Si alguna vez vuelves por estas tierras manchegas, recuerda que en este colegio tienes tu casa”.  El “libro” se titula “Yo reciclo, tú reciclas, mi colegio recicla” y contiene decálogos, reproducción de texto-documento, ilustraciones originales, acrósticos, coplillas, trabajos a partir de poemas y poetas… Un ejemplo excelente de lo que se puede hacer con imaginación y ganas y, para mí, la satisfacción de haber aportado una idea materializable y que alguien ha aprovechado.

 

Antonio J. me manda un correo electrónico para decirme lo siguiente: “Soy el pesao de Teruel otra vez. En mi pueblo dicen siempre que hay que preguntarle al que sabe, y en este caso el primero que me ha venido a la cabeza eres tú. Me han dicho si podía conseguir una bibliografía o algunos títulos para tercer ciclo de primaria y he pensado que a lo mejor me podías ayudar. Ya me dirás si me puedes enviar alguna referencia para poder comprar. En fin, muchas gracias de antemano y a acabar bien el curso. Un saludo de un torrijano a uno de Labuerda”. Con Antonio nos conocimos en Calamocha, en un curso sobre Bibliotecas Escolares (¡qué raro!) y nos reencontramos de vez en cuando; la última en Siétamo, a donde acudí a dar una charla hace un par de meses en compañía de Nati I.

 

Por correo postal recibo una publicación hermosa y significativa. Víctor J. me manda la publicación número 9 del Museo Pedagógico de Aragón, titulada “La fiesta del árbol”. Fue escrita por el maestro de Bielsa: Leonardo Escalona Montaner, en el año 1933. Es una reproducción facsímil del documento original y va acompañado de un estudio biográfico del citado maestro, realizado por Raúl U. El diseño de la publicación me gusta mucho y ha sido un regalo muy apreciado, así se lo hago saber a los dos artistas: Víctor y Raúl.

 

Mª Jesús R., escondida tras las siglas “ecas”, me escribe: “¿Cómo estás? Seguro que cada día algo mejor y recuperando fuerzas. Muchas gracias por el envío de los materiales de la biblioteca; son trabajos geniales, me han encantado. Por cierto, ¿qué has hecho con los alumnos y las alumnas sobre Ana Pelegrín? Me había olvidado por completo… El dia del homenaje, Felicidad Orquín, en la presentación, mencionó tu trabajo. ¿Está en la red? Cuídate. Un abrazo y ánimo; mucha filosofía y energía para una recuperación completa”. Por correo postal, le mando a la amiga Chusa lo que hicimos en el primer trimestre de este curso con mis chicos, una vez conocimos el fallecimiento de Ana Pelegrín: un “libro libre” en su recuerdo, una recopilación de folklore infantil materializada en la publicación “Cinco lobitos… tiene el recuerdo” y un texto amplio que publiqué en este blog. Yo tampoco sabía nada de lo que se dijo en ese acto de homenaje en Madrid (organizado por la Asociación de Amigos del Libro Infantil y Juvenil) en el que estuvo mi amiga.

 

No podía olvidarme de la gente que muestra, en cualquier circunstancia, un fino sentido del humor, como Ernesto V., que me manda un correo con este mensaje: Egregio don Mariano: Hace unos días me han confirmado que Usted ha sido intervenido satisfactoriamente. Me llena de orgullo y satisfacción tan grata noticia, que seguirá redundando en la insuperable calidad educativa de la que los pequeños fragatinos gozan.  Esperando un pronta y feliz recuperación, reciba un abrazo flojo -que seguro que no está para más-“. Evidentemente, mi respuestas, a vuelta de correo, debía tener un tono similar: “¡Qué redacción!, ¡qué majestuoso uso de las expresiones refinadas!, ¡eres un artista de la palabra! Pues sí, aquí estamos recuperando el tono, después de la extracción -por el procedimiento de tres "ujeros en a tripa"- de la "versícula" (para unos) o de la "basílica" (para otros) biliar (para todos).

Estos últimos días me noto que recupero con mayor rapidez, pero aún estoy, como dices, para un abrazo flojo. Agradezco su atención, D. Ernesto, y sepa usted que sus palabras me han insuflado una cantidad de ánimo difícil de medir por el Sistema Métrico Decimal, pero evidente si tomamos como referencia el Sistema Interno Emocional. Un abrazo, flojo, pero vete preparando.”

 

Marisol P. acusa recibo del envío que le he hecho a su colegio en Barbastro de una colección de imágenes correspondiente a la exposición ANIMALECTORES (ilustraciones sacadas de los libros infantiles donde se ven animales leyendo) para que la expongan allí. Dice que  a pesar de las dificultades que ofrece esta recta de final de curso: semana cultural, viajes, evaluaciones, etc. aprovecharán todo lo que puedan ese recurso en su biblioteca escolar, para terminar “te mando un ejemplar del periódico de nuestro cole, en el que te hemos dedicado la portada. Gracias por todo; para nosotros eres una referencia”. Ni que decir que me quedé sorprendido del regalo, del ejemplar nº 2 de “Los reporteros del Altoaragón”.

 

Desde Cantabria, Mª Ángeles y Pablo me dicen: “En estas fechas especiales en torno al libro, siempre nos acordamos de ti, pues aunque nos cueste “mensajear” te tenemos como referencia gracias al “alimento” que nos vas enviando. Nosotros este año hemos participado en una actividad organizada por la Consejería de Educación en la Feria del Libro y, entre lecturas y enigmas, hemos ganado un premio, que esperamos sirva para animar a nuestros pequeños lectores. Deseamos que sigáis llenos de energía e ideas que transmitir. Un abrazo.” Buenas vibraciones producen estas noticias de los amigos lejanos geográficamente, pero que nos mantenemos a corta distancia debido a estas comunicaciones periódicas y cariñosas.

 

Anny y Luc, dos amigos belgas, entusiastas colaboradores de la revista El Gurrión, me hacen un extraordinario e inesperado regalo para que mejore con rapidez: “desde Puyarruego, donde pasamos una semana, te enviamos un poco de nieve fresca, mucho sol, el nogal de la era en flor y el canto del ruiseñor”. Todo ello escrito en el reverso de una postal apaisada del cañón de Añisclo.

 

Alba y Ainoha, dos alumnas de mi clase recordada, me escriben una cartita y me mandan unas postales de regalo. Me hablan de Teresa, la profesora que han nombrado para sustituirme y de la celebración del 23 de abril. Terminan con un poemita dedicado: “Alba y Ainoha te queremos animar / para que tu sonrisa vuelva a brillar / y nosotras la podamos disfrutar / y volverte a ver trabajar”. Muy apreciada también esta espontánea muestra de afecto que requirió dos respuestas escritas: una para Alba y otra para Ainoha, con algunos marcapáginas de regalo.

 

Mariano B. me manda un entrañable mail: “Me enteré hace unos días por M. M. que estabas un poco pocho físicamente. Te llamaré en un par de días para oír tu voz y revivir experiencias buenas y no tan lejanas. Aunque soy muchísssimo más vago que tú para esto de escribir, te agradezco mucho tus envíos de materiales, siempre tan creativos, de tu biblioteca y tus chicos y chicas. Por lo menos hasta que te jubiles sigue dándole a la tecla y marcando camino: siempre habrá alguien al que se le caigan las legañas pedagógicas…

No me des de baja como suscriptor del "Gurrión..." Ya sé que tengo que renovar. Esta semana espero hacerlo. Lo dicho, ánimo y a por ellos, sean quienes sean (microbios, virus o bichos con dos patas y poca cabeza)”.

 

Y yo le contesto con rapidez (porque, como ya reconoce en su carta, soy mucho menos vago que él para escribir: “… Es muy difícil despegar las telarañas pedagógicas que llevan algunas y algunos. No sé si existe un gremio con tanta inseguridad y con tan poca autoestima. Me sorprende lo poco contentos, lo poco orgullosos que se sienten muchos y muchas con su trabajo, hasta el punto de no querer hablar de él o no querer mostrarlo. Parece poco razonable, cuando cualquier artesano de la agricultura, del bosque, de la ganadería, de la alimentación… no tiene ningún problema en hacer "jornada de puertas abiertas" para mostrar el dominio de su oficio. (…)

 Te seguiré mandando  (y así me quito yo peso de encima) una muestra de lo que vamos y voy haciendo por las aulas, cómo no. Esa producción de materiales nuevos siempre fue estímulo para buscar alternativas a lo tradicional. A mí me sigue motivando tener siempre esa posibilidad. Y de la revista "El Gurrión", pagues o no, no te pienso borrar, tranquilo… 

Bueno, como siempre ha sido un placer esta charla electrónica. A mí me va esto de escribir; es la manera más eficaz de extender una red de afectos que sólo puede traer buenas cosas…”

 

En Internet voy encontrando con frecuencia referencias inesperadas. En este caso, llega de Brasil,  a cargo de la profesora Carolina Valéria L. que da clase de “Espanhol”. Con la indicación de “Especial para a Página 3 Pedagogía & Comunicaçao” propone una actividad “para practicar vocabulario de adjetivos”. Tras explicar los ocho puntos en los que ha estructurado la “estrategia”, ofrece una “adaptación” y para ello copia textualmente el texto que escribí el 23 de febrero de 2005 en este blog, con el título de “Nombres y adjetivos”, señalando la fuente correctamente.

 

Bueno, por hoy ya vale (y dejo otros muchos ejemplos más personales, guardados en la recámara); querían ser solamente unos ejemplos que mostrasen los distintos ángulos desde los que amigos y amigas “bombardean pacíficamente” el afecto. La respuesta en dirección contraria tiene también las mismas intenciones: proporcionar a quien te ha escrito una satisfacción, porque cuando alguien te escribe o cuando escribes  a alguien, piensas en él o en ella y conviertes a esa persona en alguien muy significativo. A mí, desde hace ya tiempo, ésta es realmente la red que me interesa provocar e implementar, pues es la que más beneficios emocionales nos reporta, así que seguiré, seguiremos conservándola y ampliándola sin descanso.

 

 

 

 

 

VIEJOS PAPELES (II)

El 20 de febrero de 2007 escribí en este blog un post que se titulaba: “Viejos papeles (I). El primer periódico de clase”. Dejé abierto el titular a nuevas aportaciones, por eso retomo hoy la cuestión de las revistas escolares buceando en mis archivos y vuelvo a dejarlo abierto para referirme a dicho tema más adelante. Porque, "Quien guarda y archiva siempre tendrá argumentos para producir saliva"... ¡Jope, me acabo de inventar hasta un aforismo!

 

En este caso, vuelvo al tema porque desde el CPR de Huesca se ha organizado una Jornada, el próximo 16 de mayo, dedicada  a las revistas, periódicos y blogs escolares que se van haciendo en distintos centros de la provincia. Me parece una iniciativa muy interesante porque pondrá en valor un esfuerzo individual o colectivo digno de tenerse en cuenta. Yo no voy a estar en ella, pero es un tema que me interesó desde siempre. Es el tema, en realidad de la autoedición. La escuela no debe ser un consumidor pasivo de información y materiales escritos, debe potenciar el convertirse en productora de mensajes, de investigaciones, de textos, de poemas, de noticias…La escuela, debe ser agente activo en poder mostrar esa producción única y singular en distintos formatos: revistas, periódicos, blogs, pequeños libritos, libros plegables, periódicos murales, etc., convirtiéndose en una pequeña editorial que va fijando por escrito parte de la historia que van escribiendo juntos profesorado y alumnado y otros agentes de la comunidad escolar.

Estamos hablando de un esfuerzo notable para quienes deben planificar y sacar adelante este tipo de publicaciones, pero no debemos olvidar que sólo lo que está escrito permanece y resulta muy sugerente, tomar en las manos una publicación periódica de hace 30 años, por ejemplo, y leer algunas aportaciones que, con el transcurso del tiempo, nos resultan sorprendentes.

 

Voy a ocuparme hoy del número 2 del periódico escolar “La actualidad de 5º B”, aparecido, según leemos en la portada en marzo de 1983. Son 13 páginas, impresas a multicopista (y curiosamente con un muy buen estado de conservación después de 26 años), más una realizada usando la técnica de impresión de la cuerda (se hace un dibujo, se pega una cuerda encima de las líneas del mismo, se pinta con témperas de colores y se van colocando hojas blancas encima de la cuerda pintada para que quede impreso el dibujo en dicha hoja).

 

Nos encontramos en principio, y tras el breve saludo, con una recopilación de refranes relacionados, fundamentalmente con la fiesta de San Antón de enero; refranes, unos en castellano y otros en catalán: Para San Antonio, un matrimonio”. Pa Sant Antoni, un pas de demoni”. “Para San Antón, la nieve en un rincón”. “Para San Antón, gallinita pon”. “Ahír San Antón, avui San Sebastiá i demá San Fabián”

 

La sección “Mirando al cielo” informa de que “Todos los días de la semana, menos los festivos, miramos las temperaturas máximas y mínimas en el termómetro; la presión atmosférica en el barómetro y junto con otras observaciones (nieblas, viento, nubes, etc.) lo vamos anotando día a día en una hoja de registro…” Como consecuencia de esa observación, la revista ofrece un cuadro con los datos medios de todos los meses anteriores de ese curso. Por ejemplo, según nuestras anotaciones, éstas son las medias de las mínimas y máximas de octubre (11´6º C y 25´6º C), noviembre (9´5 y 14´3) y diciembre (6´4 y 12´3) de 1982 y enero (- 0´3 y 7´6) y febrero (2 y 10´9) de 1983. Debajo se añaden, en cada mes algunos datos que redondean la información: noviembre de 1982: “Muchos días el cielo aparecía cubierto de nubes, casi no hizo viento. Pocas nieblas. Pocas lluvias, pero muy fuertes en algunas zonas del valle del Cinca”. Enero de 1983: “Casi todos los días de este mes, estuvo presente la niebla sobre todo hasta el mediodía. Las temperaturas fueron muy bajas, el termómetro bajó de los cero grados. No llovió e hizo poco viento”…

 

En la página siguiente aparece un amplio texto titulado “Carnaval en el colegio” (seguro que es el texto más antiguo, hablando de esa fiesta escolar en nuestro colegio, entre otras cosas, porque nunca antes se había celebrado.) La letra, inconfundible, es de un alumno especial: Julio B. que dice, entre otras cosas: “El pasado 10 de febrero en Miguel Servet se hizo un pequeño carnaval. Los niños que participaron en este pequeño carnaval fueron los de 5º A, disfrazados de cristianos, los de 5º B disfrazados de moros, los de 4º A disfrazados de la edad media, los de 4º B disfrazados de romanos y los de 3º de indios y pistoleros; también algunos niños de párvulos estaban disfrazados… Salimos al patio a las cuatro, jugamos y dimos –con el cabezudo que habíamos hecho- dos o tres vueltas por el patio de recreo. Después de estar un rato quemamos el cabezudo. También estaban los niños de 6º B y de 7º. Muchos de estos niños se reían al vernos y decían que estábamos muy feos y nos molestaban…”  Estas revistas escolares se convierten en valiosos documentos que reflejan, con el paso del tiempo, buena parte de las pequeñas historias de los centros y dan fe de cómo y cuándo ocurrieron algunas cosas…

 

Un diccionario especial” recoge 25 palabras inventadas o con significados nuevos. Un ejercicio sencillo, tratando de trabajar con algo de ingenio: “Carmelo” = Caramelo con agua del Carmen. “Carraspera” = Pera de Alcarrás. “Maroma” = Así llaman al mar en Roma. “Perro” = Silueta peluda. “Radiador” = Radio que da calor

 

Óscar escribe un poemita dedicado a la rosa: “La rosa es roja, / roja la de mi jardín / que por quererla tanto / le voy a comprar un balancín. / Es tan pequeña / como el hijo de la señora cigüeña / y siempre que la miro / me dan ganas de dar un suspiro. Santi M., en cambio, dedica sus versos al río: “¡Oh río, qué triste estás! / Cuando vas a desembocar / te despides de las huertas y el secano / porque tu destino es el mar. / Bajas bravo / pero terminas cansado. / Allá en los altos montes / eres claro como el cristal / pero al terminar eres como el carbón / o ceniza del fuego abrasante. / El progreso y las centrales son tu muerte / pero bajes sucio o cristalino / siempre irás a parar al mar”.

 

En la sección “Las noticias del trimestre”, podemos leer: “Esta noche se ha quemado el corral del Sr. Fumat, que se encontraba situado en la subida al colegio” (18-1-83). “80 ballenas se encontraron cerca de una playa de Australia y fueron ayudadas por la gente a salvar su vida”. (20-1-83). “En Italia mueren 10 personas en un telesilla” (14-2-83). “Se celebra el 44 aniversario de la muerte de Antonio Machado” (22-2-83). “En el País Vasco un grupo grande de manifestantes gritaban ayer: ¡Viva ETA!” (16-3-83). “Los empleados de RENFE terminan la huelga. La habían hecho en protesta por la cantidad de papeles, colillas, etc. que los viajeros tiran por el suelo de los vagones” (22-3-83)…

 

De la página de textos, me llama la atención el que firma Julio B.: “En el año 1960 se formó una cuadrilla de amigos denominada “Cuadrilla del Rififí”. Eran 12 amigos, todos ellos muy divertidos y siempre de broma. Una de sus aventuras más destacadas fue una noche a la salida de una verbena, cuando les prestaron un ataúd y uno de los doce componentes de la Cuadrilla del Rififí se puso dentro. Los demás llevaban el ataúd e iban llorando y armando jaleo por las calles hasta que los vio el sereno; entonces empezaron a correr y se salvaron por los pelos”.

 

Algunas de las pequeñas investigaciones que nos proponíamos realizar o que realizábamos encontraban acomodo en las páginas de nuestra revista. Una revista escolar cumple esa importante función de servir de memoria escrita de algunas actuaciones escolares. En este número que estoy comentando hay una página dedicada a remedios caseros: Para el dolor de tripa y el estreñimiento se aconseja lo siguiente: “Preparar en un bote lo siguiente: cerezas guindas, anís, granos de café, nuez moscada, un clavel rojo, yerbaluisa, una ramita de canela, confites de anís “matafaluga” y azúcar. En lugar de las cerezas también puede ponerse una nuez verde que ha de cogerse el día de San Juan por la mañana, a ser posible, antes de salir el sol. Todo lo anterior se pone en un bote y se deja en un sitio que le dé el sol y la luna durante nueve días, al cabo de los cuales ya se puede tomar”.

En cambio, para el dolor de garganta o para las anginas, se recomendaba: “colocar ceniza en un trapo y envolverlo. Untar el cuello con aceite de linaza y aplicar el paño con las cenizas” o bien “hacer en la muñeca contraria al lado donde tienes el dolor, con aceite de candil”…

 

Roberto nos cuenta la fiesta de San Antón: “Antes cada familia hacía una hoguera para que San Antón protegiera a sus animales. Dentro de la hoguera cocían longanizas y cenaban allí. Ahora las hogueras las hacen engrudos. Si te has apuntado antes en la Peña Fragatita te traen longanizas para asar. La gente esa noche cena alrededor de la hoguera y se lo pasa muy bien”.

 

La última página es la de los pasatiempos, con una sopa de letras, dos chistes (+ uno gráfico) y cuatro adivinanzas:

Periquito y su padres estaban mirando cómo cargaban un camión varios obreros. Periquito le pregunta a su padre:

-          ¿Qué llevan esas cajas? Y el padre le contesta:

-          Si te aplicaras más en la lectura, comprenderías rápidamente que están llenas de “frágil”.

 Lo que viene a demostrar que los problemas de lectura tienen su origen en el principio de los tiempos…

Bueno, y hasta aquí hemos llegado. Con sus imperfecciones y su sencillez y con la escasez de medios que teníamos a principios de la década de los ochenta, resulta muy gratificante hojear estas revistas que siempre nos deparan sorpresas y, a quienes participamos de manera directa y decisiva en la génesis y desarrollo de la idea, nos traen recuerdos de la ilusión colectiva y del trabajo que suponía su confección. Son también elementos que completan la propia biografía, ya que estiran el perfil de maestro que además, impulsó siempre la autoedición en la escuela.