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VISIÓN DE ASIA

Alguno, al leer este título, habrá imaginado: “Este tío nos va a largar un rollo relacionado con las economías emergentes de esa parte del mundo, o se va a centrar en la silenciosa e imparable influencia china en África; tal vez no cuente algo relacionado con los contrastes tremendos entre países asiáticos: Irán, Japón, China, Indonesia…; esa mezcla de etnias, religiones, laboriosidad, meditación, historia convulsa…” Mi “Visión de Asia” no tiene nada que ver con lo anterior; es, simple y llanamente, la historia de un álbum de cromos. Y, para empezar por el final y dejarnos de suspenses, esto que sigue es lo que escribí anteayer por la tarde para ser publicado en facebook, junto con unas cuantas fotografías del citado álbum:

 ¡Bueno, bueno…! La primera colección de cromos, de la que tengo recuerdo, era de chocolates Torras y el álbum se titulaba “Visión de Asia”. El caso es que, nunca llegué a tener el álbum, pero sí algunos cromos que acabé cambiando por canicas “de piedra” o vendiendo (no recuerdo el precio).

Este verano pasado organizamos en Labuerda la IV Muestra de coleccionismo (hay un álbum de fotos de la misma en mi página) en el transcurso de la misma, comenté que la del año próximo podría estar dedicada a los álbumes de cromos (antiguos y modernos; completos o incompletos; de cualquier temática…) El caso es que ya hace días que andaba, por Internet, buscando y finalmente localicé a una persona que ponía a la venta un álbum completo de mi recordado “Visión de Asia”. Como casualmente el propietario vivía en Barcelona, esta tarde, me lo ha traído mi hija Ana y estoy más contento que unas pascuas. ¡Joder, qué poco hace falta para ser feliz…, al menos un rato! 

Los álbumes de cromos fueron los primeros “libros en color” que yo vi en mi infancia, por eso les tengo cierta devoción. Si observáis las fotos (que no me he resistido a hacer, nada más llegar Ana con el álbum), veréis que en cada página hay textos introductorias y pies de foto debajo de cada cromo: ¡¡Una maravilla!!, je, je. (5 de octubre de 2012)

 Ahora mismo, tengo a mi lado el álbum completo y voy a irlo diseccionando porque entiendo que va a ser una forma más de disfrutarlo. Se trata de un ejemplar en un buen estado, sobre todo si consideramos que se editó hace 51 años y se completó, seguramente en ese tiempo. En 1961, yo tenía 7 años; de modo que los cromos de este álbum me debieron llegar cuando tenía 8, 9 y 10 años, pero –como he dicho más arriba- nunca tuve el álbum, que se entregaba gratis en la tienda donde uno compraba el producto. A pesar de eso, guardaba en la memoria  el título y las formas de algunos cromos que reconocí inmediatamente el pasado viernes cuando iba pasando las hojas.

 En la páginas dos del álbum hay una nota, firmada por el Gerente de Chocolates Torras que dice, entre otras cosas: “Nuestro agradecimiento… Y especial gratitud a los Sres. Profesores del Magisterio español, cuya entusiasta adhesión a los proyectos de Chocolates Torras nos han estimulado a proseguir con nuevas ediciones divulgadoras de una enseñanza amena e instructiva que a niños y mayores ha de deleitar…” Es evidente que los álbumes de cromos en la década de los sesenta y setenta cumplían también una curiosa función pedagógica y ese agradecimiento al profesorado hoy tampoco es frecuente. (Hoy no nos agradecen, hoy frecuentemente se nos agrede; hasta el mismísimo “su”nistro lo hace, con frecuencia).

En la página siguiente, leemos:

 Chocolates Torras, casa fundada en 1890

presenta

VISIÓN DE ASIA

álbum de 40 páginas y 202 cromos

La primera hoja dedicada a pegar cromos es un mapa de Asia, puzzle, de ocho cromos y ya allí se nos hace saber que el álbum estrá dividido en cinco grandes capítulos: El Imperio de Gengis Khan – Los viajes de Marco Polo – La India sugestiva y misteriosa – El imperio del Sol Naciente y La conquista de las altas cumbres.

 Los textos que presentaban esos capítulos o que los desarrollaban, llenos en ocasiones de un lenguaje épico, aún hoy resultan atractivos. Nos enteramos que los mogoles, capitaneados por  Temudschin (nombrado a los 28 años Gengis Gran-Khan), en sus conquistas de territorios extremadamente fríos “buscaban un poco el calor abriendo las venas de sus caballos, bebiendo la sangre caliente y cerrando la herida. Se alimentaban exclusivamente de carne y para comer utilizaban solo un cuchillo, pues daban un enorme tajo y lo cortaban a la altura de los labios. Después limpiaban sus dedos en el calzado conservando el cuero crudo, suave y flexible con la continua provisión de grasa”… A ver quién no alucina con estas descripciones.

 Hasta ese imperio gigantesco, en territorio asiático había de llegar un viajero italiano; uno de los más intrépidos viajeros de la historia: el gran Marco Polo. Su padre y su tío, cuando volvieron de uno de sus viajes, le enseñaron la famosa tableta de oro, entregada a Nicolás y Mateo Polo por un grande sucesor de Gengis Khan, el emperador Kublai Khan. La tableta llevaba el sello del emperador y era el salvoconducto para facilitarles el paso y abastecerles de alimento en todo su recorrido. Marco Polo, con quince años estaba deseoso de iniciar sus inimaginables aventuras viajeras. El texto introductorio del segundo capítulo nos cuenta el ataque sufrido por Marco Polo y los suyos por Nodogar, jefe de unos bandidos persas, del que consiguieron librarse; el hecho de que el viajero protagonista fuera aprendiendo idiomas, a medida que viajaba: tártaro, árabe, etc. y que descubriese en Armenia “una fuente de la cual mana aceite en tal y tan grande abundancia que pueden tomarse a la vez 100 cargas de camello. No puede ser utilizado como alimento, pero es excelente como combustible y sirve para curar a los camellos sarnosos o lastimados”… ¿Adivinan qué era?

 Las páginas dedicadas a la India, se centran en sus civilizaciones antiguas, en las “razas” (“La India es el país que nos ofrece más pluralidad de razas”); en las ciudades y paisajes; en su historia (“En el transcurso de su historia, la India ha sufrido una serie de invasiones: arias, dravinianas, macedónicas, mogolas, hasta que en 1751 pasa a ser una colonia inglesa al ocupar Lord Clive el cargo de Gobernador General o Virrey”). Nos habla de La jungla misteriosa (“En los distritos fértiles y no convertidos todavía en terrenos cultivados de la India, reina la jungla”... El “pie de cromo” de uno doble, formado por los números 88-89, dice: “Las luchas entre la cobra venenosa y la mangosta son muy corrientes en la India. Kipling inmortalizó esta lucha en su célebre cuento RIKKI-TIKKI-TAVI, nombre que él dio a la mangosta”); de la arquitectura; de costumbres y curiosidades; de religiones; de arte y una página dedicada a Rabindranath Tagore, gran poerta hindú, Premio Nobel de Literatura en 1913.

 El capítulo titulado “El Imperio del Sol Naciente” se abre con una página de seis cromos titulada “costumbres y curiosidades”: ceremonia del té, arreglos florales, un club de tatuadores, las geishas… Los “paisajes” están presidios por un bonito cromo doble dedicado al monte Fuji-Yama, de 3778 metros de altitud. Le sigue una página de “historia”, convulsa historia, sin duda, la de Japón (con un cromo doble que recoge “la llegada al portaviones Missouri de la delegación japonesa de armisticio, terminando así la Segunda Guerra Mundial”). Las páginas siguientes están dedicadas a los “deportes”, a las “religiones”, al “catolicismo en el Japón”, al “arte”, a las “ciudades” (Hiroshima, Nagoya, Osaka, Tokio…), al “teatro” y a la “arquitectura”.

 Finalmente, las cuatro últimas páginas hablan de “La conquista de las altas cumbres”. No podemos olvidar que en Asia se hallan las cordilleras del Karakorum y el Himalaya y en ellas, los 14 picos más altos del planeta (los catorce ochomiles). Los dieciocho últimos cromos están dedicados a ese asunto. Homenaje a Maurice Herzog , quien el día 3 de junio de 1950 holló la cima del Annapurna y a Tensing Bhutia y Edmund Hillary, quienes ascendieron por primera vez a la cima del Everest, el 29 de mayo de 1953. También hay un recuerdo para el mítico Yeti (el Abominable Hombre de las Nieves).

 Este es el relato apresurado y resumido de los contenidos del álbum, que ahora tengo en mi poder y que celebro con alegría. Esta tarde de domingo otoñal, más calurosa de lo que me gustaría a mí, particularmente, me he entretenido en hacer este pequeño relato descriptivo de un documento divulgativo del tiempo de nuestra infancia, cuando los libros eran en blanco y negro (y la vida también, seguramente, si no nos traiciona la memoria). Entonces, los cromos aportaron las primeras notas de color y nos contaron y nos mostraron el mundo más alejado, los países que –entonces- nunca pudimos imaginar que algún día podríamos conocer con facilidad, debido a los avances en las comunicaciones, tanto en las relacionadas con el transporte, como las que se han desarrollado a través de la tecnología digital-virtual. Yo, desde luego, aprendí algunas cosas con las colecciones de cromos (y terminé pocos álbumes); por eso les tengo una especial devoción. Dentro de unos días os contaré el de “Panorámica de América Latina”, que también he podido comprar, aunque todavía no me lo han enviado. Para terminar, solo añadir que estas colecciones cuyos cromos salían en las tabletas (“pastillas”, decíamos en Labuerda) de chocolate eran especiales… El chocolate estaba buenísimo y los cromos eran un premio añadido…

Anotaciones "feisbuseras" (II)

Como ya hice a finales de junio, aquí una selección de las reflexiones que he ido publicando en facebook, durante el mes de septiembre. En algunos casos, describo la ilustración que las acompaña:

 ..2 de septiembre: Lean este artículo aparecido en El País de ayer sábado: “La ocupación del lenguaje”. Denuncia y pone de manifiesto hasta qué punto esta derecha bárbara que nos desgobierna se está apropiando del lenguaje y deformando el significado de las palabras, siempre con malas intenciones...

 .. 3 de septiembre: Y si, como españoles y españolas (y ciudadanía residente en los territorios que quieren liberarse del estado central), no teníamos bastante con ver aumentar día a día nuestras preocupaciones, sentirnos sobrepasados por los sinsabores cotidianos y veíamos el futuro en “casa dios”, una nueva carga se ha aupado a nuestras dobladas y doloridas espaldas, haciendo nuestro tránsito diario más difícil: la tristeza del portugués Ronaldo… ¡Sera mierdaseca…!

 .. 6 de septiembre: Mientras parte de las preocupaciones ecologistas tenían que ver con la repoblación de los bosques españoles, para contrarrestar los efectos devastadores de los cafres que los incendian, se nos fueron colando otros especimenes peligrosos… ¿Quién ha repoblado este país con tantísimos cabrones?

 .. 9 de septiembre: Celebrando la vida. Comienza un nuevo curso. En casa queremos que comience un nuevo ciclo. Encaramos este 2012 con fuerza y optimismo, no nos quedaba otra…, y aún tenemos reservas, a pesar del tiempo transcurrido. A Mercé ya le dieron hace unos días la última sesión de quimio y yo pasé hace diez días por el “taller” y me repararon una coronaria. Nos merecemos un tiempo nuevo, sin sobresaltos (más allá de los que van a seguir dándonos los que ejercen el poder).

Ayer, en la boda civil de nuestra sobrina Sonia, intuimos que el horizonte está más despejado. Ana y Daniel, nuestros hijos, han sido un soporte fundamental y también han sido muy importantes los ánimos y las palabras de muchas otras personas: familiares, amigos y amigas. Un abrazo y nuestro agradecimiento. Seguimos en el camino de la total recuperación… Aquí unas fotos celebrando la vida. Y, en contra de lo que suelo hacer, hoy sí publico fotografías donde salen personas.

 .. 11 de septiembre: Hubo otro 11 de septiembre dramático y anterior, que tampoco deberíamos olvidar. Fue en 1973. Un golpe de estado en Chile, depuso al presidente Allende y cercenó un periodo democrático, convirtiendo al país en un “chupadero”, donde miles de personas perdieron la vida. Los golpistas, bendecidos tantas veces por la iglesia católica con posterioridad, se aplicaron con entusiasmo en desarrollar los más crueles sistemas de tortura y asesinato. Viendo el Palacio de la Moneda (sede presidencial) y escuchando a Víctor Jara (una de las víctimas), recordamos con respeto y emoción a todas las personas que murieron por sus ideas en ese país sudamericano, hace 39 años. (Imagen del Palacio de la Moneda ardiendo, tras el bombardeo).

 .. 11 de septiembre: De modo que la Esperanza de Madrid puede decir que a los arquitectos habría que matarlos y nadie la va a detener por apología del homicidio, y una madre despreciada que le tira un tupper vacío igual tiene que pagar una multa de la leche… ¿Y esto pasa en un país serio, democrático y moderno? ¡Váyanse a tomar fantas de chocolate!

 .. 11 de septiembre: Yo también creo que hay, desde hace un tiempo, un desmoronamiento ético en este país y que eso es más peligroso y dramático que la propia crisis. Sin unos principios, sin unos valores fundacionales, la vida se hace más difícil… Me gusta el contenido de la columna de hoy, de Rosa Montero: “Barbarie”.

 .. 18 de septiembre: En recuerdo de José A. Labordeta. Mañana se cumplirán dos años del fallecimiento de José Antonio Labordeta. Somos muchas las personas que, frecuentemente, lo recordamos como un referente ético; como un hombre con una trayectoria ejemplar, de entrega y servicio a las gentes que confiaban en él; recordamos su generosidad para prestar su voz y así poder escuchar las de otros que no tenían acceso a las tribunas ni a los micrófonos. En este tiempo, donde tanto proliferan los auténticos “mierdasecas”, que tanta vergüenza ajena producen como miseria moral arrastran, leer sus libros, escuchar sus canciones y rememorar su trayectoria es un acto de reivindicación de los valores que debemos preservar y de las palabras que debemos defender contra la manipulación y la mentira. Un abrazo silencioso, José Antonio, mientras nos preguntamos, como tú hacías, “en qué lado del mar está la luz”. Un recuerdo permanente. (Coloco tres fotos del librito “Labordeta y Abuerda” y dos de un cartel dedicado por José Antonio en 1975)

 .. 19 de septiembre: A pesar de la sequía prolongada, este otoño pinta verde… Desde el CEIP Miguel Servet de Fraga, contra los recortes y a favor de la escuela pública, la de todos y todas. (Foto de la concentración que hace el profesorado, cada miércoles, debajo de la pancarta)

 .. 21 de septiembre: Hay que preparar el cuerpo y lo demás para recibir y percibir las hermosas tonalidades del otoño... La naturaleza nos regalará, generosa, un espectáculo sin igual... Lo malo será que esta pandilla de mierdasecas del gobierno seguro que están preparando algún aquelarre contra nosotros... (Una foto del otoño en Escuaín)

 .. 23 de septiembre: No sé si estos cielos son presagio de algo… Estos colores se los he robado hoy al día. Eran las siete y media de la mañana y así amanecía en Figols de Tremp… Buena semana, la que comienza mañana. (Una de las imágenes tomadas hoy, desde la terraza de Figols, cuando despuntaba el día)

 .. 25 de septiembre: .. Todo vuelve… Cuando estaba recogiendo este panal de “papel” realizado por avispas, en el exterior de una ventana de nuestra casa de Figols de Tremp, este pasado sábado, me vino ala cabeza un viejo dicho que escuché hace muchos años en mi pueblo. Un dicho que siempre que se rememoraba se hacía con un tono humorístico. En este momento de confusión y de tantos frentes abiertos, creo que va como anillo al dedo: “Si tu casa se quemara, en tu culo un avispero y tu mujer con un cura, ¿dónde acudirías primero?”… Por poner un poco de humor que ilumine este caos provocado por una legión de insensatos y mierdasecas. Tengan salud y, si pueden, alegría. (Detalle de las celdillas exagonales de un panal de avispas de tamaña interesante)

.. 26 de septiembre: Hay pensamientos que acortan el tiempo. Por ejemplo: “Pasado mañana es viernes” y, quieras que no, lo que queda de semana se ve de otra manera. Feliz tarde.

Y luego están los que hablan del tiempo. Un día más, los que anunciaron lluvias se equivocaron. Creo que vivimos –además- bajo la dictadura informativa de las mujeres y de los hombres del tiempo: condicionan nuestros viajes, nuestras salidas de casa, nuestro humor, la ropa que nos pondremos… Cualquier conversación puede empezar con el comentario de la última información (o desinformación) meteorológica, con datos de temperaturas máximas y mínimas que se supone se alcanzarán mañana o con el estado de los cielos, la fuerza del viento, la formación de nubes de evolución o la presencia de niebla en los valles… ¿Y qué?

Siempre ha hecho sol, ha llovido, se ha nublado, se ha serenado, ha hecho viento o no; la gente salía de casa, oteaba el cielo y pronosticaba con gracia y acierto o con gracia y desacierto y actuaba en consecuencia. Ahora, ese mueble parlante que tenemos en casa, se ocupa de estas cosas y salimos a la calle, no ya a observar el tiempo, sino preocupados por lo que han dicho que va a hacer… (Foto de un cielo con nubes y unos buitres volando, en Figols)

 .. 27 de septiembre: ¡No os lo vais a creer! Ayer encontré en una caja de “antigüedades” una libretita de tapas amarillas, de finales de los sesenta, en la que tengo apuntadas algunas cosas curiosas. Yo nunca tuve que aprenderme la famosa lista de los reyes godos, pero debí encontrarla en algún libro o documento y la copié y ahí llevaba durmiendo más de cuarenta años. Dado que ahora mismo son los “godos” auténticos los que nos están “godiendo” a base de bien, voy a ofrecerla gratuitamente por si, más adelante, nos la hacen recitar… ¡Para aumentar la calidad de la enseñanza, naturalmente!.

Si queréis podéis hacer rimas graciosas –en compañía de vuestra descendencia-, a  la hora de las comidas, porque algunos nombres se prestan mucho para ello. Ahí va la lista: Ataulfo, Sigerico, Walia, Teodoredo, Turismundo, Teodorico, Eurico, Alarico, Gesaleico, Amalarico, Teudis, Teudiselo, Agila, Atanagildo, Liuva I, Leovigildo, Hermenegildo, Recaredo, Liuva II, Witerico, Gundemaro, Sisebuto, Recaredo II, Suintila, Sisenando, Chintilla, Tulga, Chindasvinto, Recesvinto, Wamba, Ervigio, Egica, Witiza y Rodrigo.

¡Tranquilos, tranquilas, sólo es que tenía un rato libre y no sabía que hacer; aún no me he vuelto loco…!

 .. 29 de septiembre: Estas son, actualmente, las salinas de Peralta de la Sal: un BIC (Bien de Interés Cultural) desde 2007, aunque no lo parezca. El estado de esta muestra de una trabajosa y antigua explotación de sal, primorosamente diseñada en sus orígenes para que el agua del manantial pudiera llegar fácilmente a todas las salinas (365, leímos en un panel informativo que llegó a haber) es el que podéis ver en estas fotos. Un estado de ruina total, en el que se desmoronan las paredes de separación, se sueltan las losas de cerámica que rodean cada salina, etc. Mientras esta instalación  que, en otro tiempo, fue ejemplo de economía productiva ha quedado desmantelada, la antigua casa de ejercicios o de retiros espirituales, relacionada con José de Calasanz, se ha renovado y engrandecido… Un ejemplo de por dónde han ido los tiros de unos años a esta parte en este país… (Álbum con doce fotos de la zona descrita: Salinar de Peralta de la Sal).

Reencuentros

A medida que cumplimos años, aumentan las posibilidades de que vivamos frecuentes reencuentros: con personas, con lugares, con experiencias, con pensamientos, incluso con sueños…

El pasado 22 de septiembre viajamos con Mercé a Figols de Tremp, su pueblo de nacimiento o aquel en el que vivió su primera infancia. ¿Qué por qué hablo de reencuentro?, pues porque ya hacía casi un año que no habíamos estado. Todo este tiempo de salud quebrantada, hemos estado alejados de ese pueblo pequeño, remanso de paz y tranquilidad, en el que hemos pasado muchos fines de semana, buscando esa necesaria desconexión de las tensiones diarias y ese silencio alimenticio tan difícil de encontrar en este tiempo.

 En algún post anterior hablé de la soledad en la que quedan las estancias, los objetos, los muebles, los libros… cuando bajamos persianas, apagamos las luces y cerramos la puerta de una vivienda que abandonamos temporalmente. ¡Pienso mucho en ello! Cuando habitamos la casa, el espacio, todo lo que nos rodea recobra su peculiar “vida” al ser iluminado, al ser visto, al ser tocado y cambiado de lugar… Sabemos que se trata de objetos inanimados, pero, en muchas ocasiones, nos cuesta creer que no tengan algo de vida, cuando estamos nosotros a su lado.

Por eso, es un gozo abrir la puerta de la casa, subir las escaleras, abrir las ventanas de la cocina-comedor, ver el fogaril, salir a la terraza, entrar en el rincón de lectura y biblioteca… Pasear la vista para ver si está todo en orden; sentir que todo lo que ahora ves, te estaba esperando, ¡durante tanto tiempo!, en este caso. Tomo algunos fósiles que recogí hace años y que guardo en una estantería para sentir sus rugosidades (y quitarles un poco de polvo): abrimos el armario acristalado donde se guarda la vajilla que usaremos el tiempo que permanezcamos en la casa; miramos por la ventana de la cocina rememorando otras miradas; subimos a las habitaciones y abrimos las ventanas –como hacemos siempre- para que el aire exterior ventile la casa… Y cuando terminamos de hacer unas cuantas acciones como éstas, notamos que la casa ha despertado del sueño y ha recobrado la vida.

Fuera esperan las parras con su generoso cargamento de uvas, a pesar del abandono a que las hemos sometido y lo mismo pasa con los almendros, cargados como nunca de almendras; y las zarzas que han crecido desbocadas, desde la última operación de cirugía a la que fueron sometidas hace tiempo y los espinos que no dan arañones, pero que se han hecho altos, altos… Y el paisaje próximo, ese que limita con el horizonte visible y que no está en su mejor momento, obligado desde hace tiempo a sobrevivir contra una despiadada sequía.

 Al fin, después de varios meses, nos hemos reencontrado. Mención especial haré del reencuentro con el espacio que destinamos a rincón de lectura, donde una estantería sólida de 15 huecos está repleta de revistas y libros. Confieso, una vez más, mi devoción por estos espacios bibliotecarios que -aún habiéndolo formado yo, como en este caso- me reservan sorpresas frecuentes. Con el paso del tiempo, uno olvida qué depositó en esos estantes y mirando los lomos y los lomillos, me encuentro –como digo- con agradables sorpresas y entretengo el tiempo en tomar, abrir, pasar hojas, leer, cerrar y volver a coger libros, revistas, suplementos de periódicos, cuadernos con recortes de prensa,… y así puedo pasar horas. Imposible aburrirme con las posibilidades de lectura y consulta para satisfacer mi curiosidad, que están a mi disposición… Cada vez que subimos a Figols, subo nuevas publicaciones y casi siempre, me bajo algunas otras, de las que allí están depositadas por creer que las utilizaré en mi trabajo o para consultar algo en lo que pensé recientemente.

De modo que este penúltimo fin de semana de septiembre, celebramos el reencuentro con un espacio geográfico, un territorio emocional y con un tiempo de bonanza que esperamos no se tuerza.

 

El segundo reencuentro también fue curioso. El domingo, 23 de septiembre, decidimos que saldríamos a media mañana de Figols con la intención de visitar un pueblo en el que había estado hace 44 años y al que no había vuelto nunca, desde entonces. Me explicaré. Durante el curso escolar 1968-69, estudiaba yo cuarto de bachillerato en el Instituto de L´Aínsa (llamado entonces Colegio Libre Adoptado) y, no recuerdo en qué época de ese curso, se nos propuso asistir unos días a unos ejercicios espirituales que iban a tener lugar en Peralta de la Sal. No recuerdo ningún detalle de la convocatoria ni siquiera del viaje. Los recuerdos que manejo son inconexos. La casa de ejercicios era un edificio grande y envejecido, relacionada con la figura de San José de Calasanz (que había nacido en dicho lugar). Allí nos alojamos y allí escuchamos sermones, hicimos meditaciones, vía crucis, rosarios, etc., etc. También recuerdo que nos mandaban a las habitaciones a meditar y que unos cuantos podíamos reunirnos en una galería trasera con la que estaban comunicadas y allí echábamos nuestros partidillos de fútbol con bolas de papel que fabricábamos con destreza y celeridad, hasta que éramos descubiertos por algún cura y se nos hacía entrar otra vez en los dormitorios… Recuerdo que una tarde nos llevaron a ver las salinas y otra a jugar un partidillo de fútbol a un campo pequeñito que había por allí cerca.

 Hace ya un tiempo que le decía a Mercè: “Tenemos que ir un día a Peralta de la Sal”… De modo que, el pasado domingo bajamos desde Figols de Tremp, hacia Puente de Montañana, Tolva, Benabarre y Purroy de la Solana, donde tomamos el desvío que nos iba de llevar a nuestro destino. Antes de llegar al casco urbano vimos un desvío en el que señalaba que por allí se llegaba a las salinas (Salpura, s.a.). Cuando accedimos al espacio en el que se ubica todo el complejo de pequeñas balsas, empedradas en el fondo y rodeado el contorno de cada una, interiormente, de baldosas de cerámica, nos quedamos decepcionados porque su situación es de ruina total.

Leyendo uno de los dos paneles informativos nos enteramos que desde el año 2000 no se explotan y que desde 2007 constituyen un BIC (Bien de Interés Cultural), aunque su estado es MAC (Mal Acondicionadas y Conservadas). No sé qué sentido tiene declarar BIC a un espacio y no hacer nada por protegerlo o recuperarlo… También se nos informa que ya los romanos explotaron estas salinas. El documento más antiguo que las menciona es del año 987 y su apogeo llegó en los siglos XVI y XVII, exportando parte de su producción a Francia y a Cataluña.

Y otro dato curioso es que el complejo poseía 365 “salinas”, pequeñas balsas donde se evaporaba el agua y quedaba la sal, que era recogida con “retabillos” y amontonada para posteriormente –una vez seca- ser envasada y transportada a los lugares de venta.

 Como ya he comentado, la situación actual es desoladora (no desaladora, como podría parecer por el producto que allí se recogía). El abandono es notorio y la degradación de las instalaciones es imparable. Uno mira en todas direcciones y ante la magnitud del lugar piensa en el montón de horas de trabajo y de personas que se necesitaron para acondicionar todo aquello y da pena verlo en esas condiciones. Aproveché para hacer un reportaje fotográfico, por si tardo otros 44 años en volver. Anny Anselin y Luc Vanhercke (los amigos belgas que colaboran mucho y bien en El Gurrión) las visitaron este año y Anny publicó en facebook unas cuantas fotos que me recordaron que debía propiciar ese reencuentro y me animaron a hacer ese viaje, con la complicidad necesaria de Mercè.

 Desandamos el camino y entramos en el pueblo. Lo primero que encontramos fue el complejo de la vieja casa de ejercicios, totalmente remodelada y convertida en no se qué, actualmente. La vieja estatua del santo, patrón de maestros y maestras, sigue en su pedestal, pero los edificios que lo rodean no marcan ruina, como las salinas, sino todo lo contrario: ostentación y prosperidad. Y ahí sí reflexioné sobre el devenir de los tiempos: las salinas que eran un modelo de economía productiva, arruinadas y las instalaciones eclesiásticas, modelo de “economía contemplativa”, hechas un pincel. (y seguramente con dineros públicos, en buena parte). Así está el país.

 Y no me alargo, aquí dejo testimonio de dos reencuentros: el primero gozoso y deseado; el segundo, nada grato viendo cómo se arruinan algunas instalaciones y cómo han prosperado –incomprensiblemente- otras. Saludos y salud.

Cosas y casos de la prensa

1. Ayer llegó al colegio el Heraldo de Aragón, con el primer suplemento del Heraldo Escolar de este curso. Tal circunstancia, me hizo recordar… Durante ocho cursos escolares consecutivos (desde 2004-2005 hasta 2011-2012, ambos inclusive) fui escribiendo una columna quincenal para el Heraldo Escolar. En total fueron 138 artículos, bajo el título genérico de “CON SENTIDO DEL HUMOR”. Para mí fue un reto muy estimulante porque, creo, aprendí a desarrollar una mirada diferente ante lo que leía, lo que veía, lo que escuchaba, lo que me pasaba, etc. En esas acciones, buscaba inspiración o excusas para dar forma a alguna propuesta que satisficiera la curiosidad de quienes se acercaban a la columna mencionada. Y también necesitaba satisfacer mi propio afán de búsqueda de nuevas estrategias para trabajar en el aula, aunque fueran sencillos ejercicios de escritura, juegos con las palabras o recomendaciones de libros para la lectura en voz alta o para la lectura silenciosa y reflexiva, para pequeños trabajos de invtesigación…

 Si repasara todo lo escrito en esos ocho cursos, necesariamente lo haría con otros ojos, es muy probable que me encontrara con algunas sorpresas (y no todas satisfactorias). Seguro que algunas propuestas las encontraría excesivamente forzadas; otras las vería realmente ingeniosas y sorprendentes; descubriría propuestas sencillas y otras un tanto enrevesadas; fáciles de explicar y de realizar o complicadas de llevar a la práctica; de respuesta muy divergente o con menos posibilidades… Buena parte de ellas, fueron escritas después de haberlas experimentado con los chicos y chicas de mis clases. En todo caso, la aventura y el desafío me han producido algunas satisfacciones y ningún mal sabor de boca. Cuando terminaba un curso, construía un librito apaisado con las 17 o 18 propuestas que había realizado a lo largo del mismo; de modo que tengo ocho libritos que me permiten consultar con facilidad un material pedagógico que no está nada mal y que utilizo frecuentemente. Algunos años, he realizado cuadernillos fotocopiados con las propuestas publicadas ese curso y se las he regalado a algunos compañeros y compañeras o las he enviado por correo a algunos amigos y amigas…

 Durante todo ese tiempo, conté con el ánimo y el apoyo de la Coordinadora del suplemento semanal de los miércoles, el denominado y ya nombrado Heraldo Escolar: Silvia Rubio. Mi agradecimiento hacia ella, por el apoyo y confianza en todo este tiempo.

 

2. Estos días de mediados de septiembre, he terminado mi colaboración temporal con Cuadernos de Pedagogía. Hace algo más de un año, me llamó Jaume Carbonell, su director, para invitarme a realizar nueve artículos en la sección titulada “Historias mínimas”. Iban a ser nueve entregas –artículos de opinión- que saldrían bajo un título genérico, que yo llamé “La senda de las palabras” y que iban a referirse –sobre todo- a los libros, la biblioteca escolar, la lectura y la escritura… “Cuadernos” publica once número anuales y esa sección iba a aparecer en nueve de ellos; el primero en enero de 2012 y el último en noviembre de este mismo años.

En la anterior aventura del Heraldo Escolar podía escribir mi columnita quincenal –en último caso- tres o cuatro días antes de ser publicada; en cambio aquí debía mandar cada columna con dos meses de antelación. Eso suponía que antes de publicarse la primera ya había mandado dos y en estos momentos, todavía quedan dos números de la revista (los de octubre y noviembre) que acogerán las dos últimas colaboraciones que, por supuesto ya están enviadas a la redacción.

Ha sido un placer escribir esas “Historias mínimas” en una revista como Cuadernos de Pedagogía, de tan larga e importante trayectoria. Se publica ininterrumpidamente desde enero de 1975. El número de septiembre es el 426… Estamos ante una enciclopedia de muchos autores y autoras, sobre la educación, la enseñanza, la innovación educativa…

 

3. Y ahora viene dos referencias que nada tienen que ver con lo anterior, pero que tienen a la prensa diaria como soporte y de las que me apetece hablar, para cerrar este post.

Me refiero a dos artículos que combinan las referencias literarias con sucesos de actualidad y que dotan al texto de un doble interés. Podemos fotocopiarlos (o disponer de ellos en la versión digital del diario) para leerlos con los chicos, mientras, encima de la mesa, descansa el libro que presentaremos a continuación, relacionado con la noticia.

 .. El pasado 27 de agosto se publicaba en El País, en la sección de Cultura, un artículo titulado “A la caza del tesoro pirata” y se subtitulaba así: “Una expedición explorará la isla costarricense de Coco a la búsqueda de 24 baúles ´enterrados´ en 1820 con joyas”. ¡Vaya datos más esperanzadores para leerlo con atención! Y más si sabes que esa isla inspiró a Michael Crichton para escribir Parque Jurásico o si crees lo que piensa la bióloga alemana Ina Knobloch (inspiradora de esa expedición) que considera probado que La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson, era, precisamente, Coco. Y este último es el libro que presentamos y del que podemos leer el primer capítulo, tras la lectura de la noticia y ofrecerlo posteriormente, por si alguno o alguna se atreve a leerlo.

 .. El domingo, 2 de septiembre, también en El País, en la sección Sociedad, se publicaba otro artículo con referencias literarias, titulado “El glaciar de Verne se derrite”, con el subtítulo siguiente: “La gruesa capa de hielo que cubre el volcán islandés Snaefells, donde el escritor situó la entrada al centro de la Tierra, avanza en su inexorable deshielo”. Nos enteramos, con su lectura que Julio Verne publicó en 1864, a sus 35 años de edad, su segunda novela: Viaje al centro de la Tierra. En ella, Verne decide que los personajes de la misma, encabezados por el alemán Otto Lindenbrock, penetren por el volcán Snaefells (Islandia) y salgan finalmente por el Stromboli (Italia). Verne no estuvo nunca en Islandia y desconocía que ese volcán estaba cubierta por una gruesa capoa de hielo que, como el calentamiento global siga adelante, los lectores de Viaje al centro de la Tierra del año 2075 que tengan la oportunidad de ver en directo o en imágenes el citado volcán, lo verán tal como lo imaginó Julio Verne: sin hielo y nadie pensará entonces en el posible “error” cometido por el escritor.

 En los dos casos anteriores, nuestra entrenada mirada ha descubierto esa conexión entre lo literario y la actualidad y nos ha proporcionado dos excusas muy sugerentes para hablar de dos libros que, aunque no los vayan a leer todos los chavales de la clase, sí podemos sembrar –en ellos y ellas- alguna semilla de curiosidad y deseo de hacerlo.

No sé ni cómo titularlo

Algo no va bien cuando en un país como este, un grupo de gente –llámense ministras y ministros- ocupan el poder y empiezan a hacer la vida imposible a miles de personas. Y para ello, y desde el principio, se valen de las peores artes imaginadas; empezando por mentir en todo y todos los días… Ejecutan con frialdad y mala baba un antiprograma, que no era el que había publicitado. Empiezan a hacer todo aquello que habían negado, jurado y perjurado que no harían… Si en algún momento dijeron que no a algo; ese algo ha tenido y aún tiene muchísimas posibilidades de ser ejecutado y puesto en vigor… No sé si se había visto algo igual en el pasado. Y, encima, no pasa nada.

La lista de negaciones cumplidas es larga y asombrosa. Me la voy a ahorrar porque es de sobras conocida, pero cada vez que veo la suficiencia con la que dicen o hacen lo contrario de lo que dijeron, siento un golpe en el estómago y una pregunta silenciosa se me queda tallada en el interior: “¿es posible lo que oigo?”

 Todo lo anterior, además, se lleva adelante con menosprecio, incluso con alegría… Me sorprendía mucho, a principios de este año las risas frecuentes y alborozadas que se echaban las ministras y ministros cuando entraban o salían  de una reunión, donde había tomado algunas crueles decisiones para miles de personas. ¿De qué se reirán éstos y éstas?, pensábamos… Luego ya llegaron a escenificar esa alegría incomprensible en el mismo parlamento, con estruendosas ovaciones cuando recortaban derechos o con gritos de “que se jodan”, dirigidos a los afectados… Realmente vergonzoso. ¿Quién coño los ha votado?, me pregunto cada día, puesto que no se ven manifestaciones de apoyo a esas políticas que echan la culpa a los ciudadanos y protegen a los mangantes que han esquilmado las arcas del estado… (¡Con la de veces que salieron a la calle en el pasado por los motivos más increíbles!) ¿Dónde están los votantes del pp?, me pregunto cada día… ¿Estarán satisfechos de lo que están haciendo esta cuadrilla de golfos apandadores o se estarán arrepintiendo mucho, mucho, de haber contribuido a que tomaran el poder?

 Inocente de mí, pensé que con la segunda legislatura del pequeño con bigote, se habría tocado fondo en cuanto a prepotencia, chulería, fomento de los enfrentamientos autonómicos, etc. Resulta que había de venir un tipo –y encima tocayo-, alto con barba, que lo iba a superar, que ni siquiera iba a dar explicaciones en el Parlamento (él que las estuvo pidiendo cada día durante siete años), que no se sabe si está o no está y que, hasta el momento, no ha parado de hacer lo contrario de lo que dijo que haría. Están dejando un país destrozado; abocando a mucha gente a la miseria y exculpando a todos los sinvergüenzas (que son legión) de haber vaciado los bancos, robando a pensionistas y a gentes normales que confiaban en haber colocado sus ahorros en lugar seguro y que –sin saberlo- los colocaron en un infecto sumidero.

En todo este tiempo, además, hemos asistido a una profunda reforma del lenguaje, cargado de eufemismos que quieren disfrazar la realidad. Hay un montón de gente empeñada en no llamar a las cosas por su nombre y en generar confusión, indefinición o, simplemente, “mentir literariamente” (¡ya les gustaría!). En ocasiones, algunas expresiones han creado auténticos “incendios” sociales: recuerden las referencias intermitentes del ministro de justicia a la condición de mujer… Se está criminalizando a colectivos enteros sin causa ni fundamento: “los interinos han entrado a dedo” o “los profesores trabajan poco”; “los sindicatos viven de las subvenciones”, “los parados no quieren volver a trabajar”… ¡Pero, bueno!, ¿y ellos, los políticos, no tiene nada que mejorar? Son los justos, trabajan intensamente, cobran poco, toman decisiones siempre responsables, llenas de “sentido común”…?

Esa criminalización de algunos colectivos lleva debajo la intención de desprestigio social, de conseguir un malestar social hacia ellos, de conseguir –tal vez- que otras personas acaben alegrándose de que estos grupos sean “intervenidos”, en su horario de trabajo, en su contratación, en su sueldo… Una política claramente indecente, de fomentar la división y el enfrentamiento, por parte de unos tipos que deberían trabajar para cohesionar la sociedad y hacerla más justa. Sobre este tema, es muy recomendable leer un artículo reciente aparecido en El País, titulado “La ocupación del lenguaje”.

 Yo particularmente estoy harto –y ya lo he expresado en otros medios y por otros conductos- de esta política de menosprecio y enfrentamiento; de este caminar hacia atrás en la mayoría de las conquistas sociales obtenidas tras mucho esfuerzo y mucho tiempo histórico… No nos merecemos esta hornada de ineptos mercaderes de la política, cuya única obsesión es recortar derechos, quitar a quienes menos tienen y enfrentar a la gente… No hay más que verles cómo se expresan, cómo mienten, cómo se ríen hasta de los dramas personales, como se autoexculpan, cómo inculpan a otros…, para descubrir su mezquindad, su miseria moral y su vacío ético… Y esto es lo más grave de todo. Este país está perdiendo los referentes éticos necesarios para avanzar. Con la generalización de la mentira y viendo a gentes que ocupan cargos de “alta irresponsabilidad”, que son premiados por su incompetencia; viendo que un Ministerio, otrora de referencia, se está convirtiendo en un “Misterio sin Educación ni Ciencia”; viendo esa incapacidad ¿biológica? de muchos próceres de reconocer que son malos, que no saben hacerlo, que estamos cada día peor, que vamos por el mal camino, que deberían dimitir y pedir perdón, devolviendo lo que han cobrado desde que empezaron a gestionar este tiempo lleno de desmanes, devastador para miles de personas… ¡Pero nada, ni un solo gesto de duda o arrepentimiento! Se asciende, se trepa sin tener en cuenta ni los méritos ni la capacidad; sin haber demostrado nada más que ser amigo, ser perrito fiel y cumplir a raja tabla lo que dice el concejal, el alcalde, el de la diputación o el ministro… A favores económicos, obediencia ciega y cuando las cosas van mal, la culpa siempre es de otros…

 Y los “mass media”, que cada día son “menos” nos entretienen el verano con las aventuras de la abuela Cecilia y su “ecceborjano”, con la tristeza de un futbolista, los errores de una forense para reconocer unos restos quemados, la enfermedad de un etarra… y otros temas similares que distraen la atención y gastan una porción de la dosis personal de solidaridad emocional de la que cada cual dispone. De esa manera, ya no es necesario utilizarla en lo importante: en evitar el desmantelamiento social que, calculadamente, se está llevando a cabo.

 No sigo, estoy saturado de malas vibraciones. Cada día, los titulares de las noticias nos hunden un poco más… estamos al borde de algún precipicio… Hay una legión de cabrones que nos empujan para que caigamos en él… Recordando a José Antonio Labordeta, en el mes de su muerte…¡Se podrían ir todos a la mierda!

Marte

Se me han juntado en las manos, estos días de agosto, lascrónicas periodísticasde la llegada al planeta Marte del robotCuriosityy lasCrónicas marcianasde Ray Bradbury. Y debo reconocer que me ha resultado muy curiosa esta coincidencia. Con ambas lecturas, he querido hacer un cruce de palabras, entre la prensa diaria y la literatura: ejercicios inútiles para pasar el tiempo

"La gente se agrupaba en las galerías de piedra o se movía entre las sombras, por las colinas azules. Las lejanas estrellas y las mellizas y luminosas lunas de Marte derramaban una pálida luz de atardecer. Más allá del anfiteatro de mármol, en la oscuridad y la lejanía, se levantaban las aldeas y las quintas. El agua plateada yacía inmóvil en los charcos, y en los canales relucían de horizonte a horizonte. Era una noche de verano en el templado y apacible planeta Marte…” Así comienza una de lascrónicasque escribe Bradbury, la que se titulaNoche de verano, fechada en agosto de 1999, en este curioso libro del que voy a ir hablando. Y, precisamente, en una mañana de verano, se producía el descenso y aterrizaje en la superficie de Marte de un nuevo artefacto:El Curiosity ha marcado un triunfo histórico en Marte. El vehículo todoterreno de la NASA sobrevivió ayer al más arriesgado y difícil descenso al suelo del planeta vecino que jamás se ha realizado () La misión científica del Curiosity, que comenzará dentro de unas semanas, cuando se hayan revisado y puesto a punto todos los equipos de a bordo, pretende ayudar a determinar si Marte pudo tener en algún momento condiciones aptas para la vida…”, leo en la prensa del 7 de agosto.

Vuelvo al libro:Afuera brillaba el inmenso cielo azul de Marte, caluroso y tranquilo como las aguas cálidas y profundas de un océano. El desierto marciano se tostaba como una prehistórica vasija de barro. Un cohete pequeño yacía en la cima de una colina próxima y las huellas de unas pisadas iban desde el cohete a la casa de piedra () ¿De dónde dice que vienen? El capitán emitió una blanca sonrisa.Al fin nos entendemos, les murmuró en un aparte a sus hombres, y le dijo al señor Aaa-: -Recorrimos noventa millones de kilómetros. ¡Desde la Tierra!

El señor Aaa bostezó. –En esta época del año la distancia es sólo de setenta y cinco millones de kilómetros. Bueno, tengo que irme. Lleven esa estúpida nota a la aldea de Iopr del otro lado de la colina, y hablen con el señor Iii…”

De vuelta al diario, El País, nos encontramos con esta breve ficha técnica de lo que ha supuesto este viaje: El Curiosity, con un peso de 899 kilos en la Tierra, mide 3 metros de largo, 2,8 de ancho y 2,1 de alto. Fue lanzado desde Florida el 26 de noviembre de 2011 y ha recorrido 567 millones de kilómetros de Marte. El coste de la misión asciende a 2.000 millones de euros.

En estos increíbles viajes espaciales, hay un punto de incredulidad, unido al asombro extraordinario que suscitan en la mayoría de la población. Ante muchos de los avances de la ciencia y de la técnica, nos sentimos empequeñecidos y, en ocasiones, se producen reacciones singularesSi todavía hay gente que piensa que nunca llegó el hombre a la luna, que todo fue un montaje de los americanos del norte, ¡qué vamos a decir de las noticias que llegan de sondas y artefactos que se aproximan o llegan a la superficie de otros planetas del sistema solar! No obstante, resultan asombrosos los datos que ofrecen los medios sobre estos temas. También asombran los textos, los libros escritos por auténticos visionarios que imaginaron esos viajes (mucho antes de que se iniciaran) y se aventuraron a describir los paisajes y los habitantes de esos mundos lejanosLa literatura nos ofrece, también en estos temas, propuestas que tratan de satisfacer nuestra curiosidad o nos proporciona hipótesis curiosas que podemos contrastar con los conocimientos científicos a los que también podemos tener acceso.

Volviendo al ir y venir del libro a las noticias de prensaBradbury, en el texto tituladoEl contribuyente, fechado en marzo de 2000, escribe:Quería ir a Marte en el cohete. Bajó a la pista en las primeras horas de la mañana y a través de los alambres les dijo a gritos a los hombres uniformados que quería ir a Marte. Les dijo que pagaba impuestos, que se llamaba Pritchard y que tenía el derecho de ir a Marte () Los amenazó con los puños y les dijo que quería irse de la Tierra; todas las gentes con sentido común querían irse de la Tierra. Antes que pasarán dos años iba a estallar una gran guerra atómica, y él no quería estar en la Tierra en ese entoncesPulsamos este tema en el diario que tengo a mi lado (recuerden, del día 7 de agosto de 2012) y podemos leer:Habrá que esperar, y bastante, si no se da al asunto el impulso político necesario y la financiación imprescindible, para que un grupo de astronautas emprendan un viaje, que duraría un par de años, al planeta rojo.Según palabras del Director de la NASA:Obama ha fijado la ambiciosa meta de enviar humanos a Marte a mediados de la década de 2030 y este aterrizaje supone un paso significativo en el logro de ese objetivo.

El cohete se posó en un prado verde. Afuera en el prado, había un ciervo de hierro. Más allá, se alzaba una alta casa victoriana, silenciosa a la luz del sol, toda cubierta de volutas y molduras rococó, con ventanas de vidrios coloreadosAlrededor del cohete y en las cuatro direcciones se extendía el pueblo, verde y tranquilo bajo el cielo primaveral de Marte. Bradbury nos coloca, en el capítulo tituladoLa tercera expedición, en un supuesto inquietante. El capitán John Black, que lidera una expedición de diecisiete hombres, tras el asombro de haberse encontrado (él y todos sus hombres) con los seres queridos que ya habían fallecido, en un entorno calcado al que ellos vivieron, descubre algo tarde lo que está a punto de ocurrirles, cuando reflexiona: “… Y supongamos que esa pareja que duerme en la habitación contigua no sea mi padre y mi madre, sino dos marcianos increíblemente hábiles y capaces de mantenerme todo el tiempo en un sueño hipnótico ()

A la mañana siguiente, la banda de música tocó una marcha fúnebre. De todas las casas de la calle salieron solemnes y reducidos cortejos llevando largos cajones, y por la calle soleada, llorando, marcharon las abuelas, las madres, las hermanas, los hermanos, los tíos y los padres, y caminaron hasta el cementerio, donde había fosas nuevas recién abiertas y nuevas lápidas instaladas. Dieciséis fosas en total, y dieciséis lápidas…”

Y si regresamos de nuevo al periódico, en este caso al Heraldo de Aragón del 7 de agosto, nos sorprende saber que:Para tener a punto la estación, sus creadores buscaron ambientes análogos al de Marte donde probar el instrumento. Los investigadores del Centro de Astrobiología acudieron en otoño a los Monegros, después de que en agosto se descubrieran, bajo la superficie marciana, movimientos de agua cargada de sales como ocurre en la salineta de BujaralozAdemás, los Monegros también se parecen a Marte en su aridez extrema y la diferencia de temperaturas entre el día y la noche (aunque allí pueden alcanzar más de 100ºC)…”

Sin agotar el tema, pero siguiendo con él, copio un nuevo fragmento del libro de Bradbury, tituladoLos colonos, fechado en agosto de 2001:Los hombres de la Tierra llegaron a Marte. Llegaron porque tenían miedo o porque no lo tenían, porque eran felices o desdichados, porque se sentían como los Peregrinos, o porque no se sentían como los Peregrinos. Cada uno de ellos tenía una razón diferente. Abandonaban mujeres odiosas, trabajos odiosos o ciudades odiosas; venían para encontrar algo, dejar algo o conseguir algo; para desenterrar algo, enterrar algo o alejarse de algo. Venían con sueños ridículos, con sueños nobles o sin sueños. El dedo del gobierno señalaba desde letreros a cuatro colores en innumerables ciudades: HAY TRABAJO PARA USTED EN EL CIELO. ¡VISITE MARTE! Y los hombres se lanzaban al espacio…”

Y este final nos pone en contacto con losmarcianos y marcianasque gobiernan ahora este país, que hacen una tropelía tras otra, que están desmontando la educación, la sanidad, las pensiones; que mienten continuamente y hacen justo lo que hace poco decían que no harían bajo ningún concepto; que han desterrado la ética y la moral en sus actos; que se ríen abiertamente y aplauden decisiones que van en contra de los ciudadanos y que también han conseguido que la gente empiece a plantearse ir a Marteo a cualquier país de Europa o de otros continentes. Esa es su última gran aportación al fortalecimiento del país: convertir a miles de sus ciudadanosespecialmente aquellos que están más y mejor formados- en emigrantes, invitándoles a viajar bajo rótulos como éste: HAY TRABAJO PARA USTED EN LA TIERRA, PERO EN OTRO PAÍS DIFERENTE DEL SUYO. ¡QUÉ TENGAN SUERTE!

Y ustedes, posibles u ocasionales lectores, que pasen un buen verano o lo que queda de él. Si tienen oportunidad, lean lasCrónicas marcianasde Ray Bradbury y estén atentos a los descubrimientos delCuriosity”… No pierdan nunca la curiosidad.

Apuntes de lecturas de verano (I)

Hoy sábado, 28 de julio, he pensado en escribir algunas notas sueltas relacionadas con lecturas fragmentarias que voy haciendo a lo largo de todo el verano. Me cuesta alimentar este blog y en este tiempo vacacional, alejado de Internet y del ordenador, vagueo más en esta materia.

.. Resulta que hace tres o cuatro días terminé la lectura de la novela-cómic Persépolis, de la iraní Marjane Satrapi. Me gustó mucho y la leí con mucho interés. Recuerdo haber leído alguna reseña y escuchar alguna referencia a esa obra hace ya unos años, pero no ha sido hasta éste que me la encontré de nuevo (como consecuencia del trabajo sobre el cómic realizado este curso en la biblioteca escolar del colegio) y la adquirí para la Biblioteca de Labuerda. Justamente hoy, dicha autora ocupa la portada de la revista “S. Moda” que distribuye los sábados El País. En el interior hay una entrevista con ella que resulta curiosa… Aquí un par de preguntas y respuestas:

¿Por qué continúa editando sus libros con la pequeña editorial L´Association?

- Porque cuando nadie los quería, ellos me los publicaron. Ahora las grandes editoriales me buscan, pero si mis libros dan dinero, quiero que la gente que creyó en al principio pueda beneficiarse. En los años 70 Salvador Allende dijo que el día que la prensa cayera en manos de gente con empresas sería el fin de la democracia. Lo dijo 40 años antes que nadie y tenía razón. Yo creo en una editorial que es independiente y que no tiene que ver con traficantes de armas o mafiosos.

¿No le han dado ganas de publicar una autobiografía de su vida parisina?

- Persépolis no era realmente una autobiografía aunque me utilizaba a misma para hablar de la historia de Irán. Creo que uno escribe una autobiografía porque detesta a su padre o a su madre, no se atreve a decirlo y a través del libro les trasmite hasta qué punto los detesta. A cuando no me gusta alguien se lo digo, no escribo un libro. Es más fácil y más rápido.

 .. El artículo de Javier Marías en la revista de El País Semanal (15.07.12) está construido con una estrategia que he usado en varias ocasiones, tanto para escribir cartas al periódico, como para armar algunos post en este blog. Me hizo gracia esa coincidencia. Se trata de tomar un diario de una fecha cualquiera (o si se quiere tomar más ejemplos y más variados podemos hacer el seguimiento de un diario a lo largo de una semana, por ejemplo). A partir de ahí, anotamos titulares de noticias que nos permitan articular un discurso sobre la actualidad y el resto corre de nuestra cuenta. Podemos utilizar el sentido del humor para sacarles punta o utilizarlas como argumentos para aventurar unacabreoterapiaen condiciones. Una de las noticias que más le llama la atención es el descubrimiento de una multitudinaria red de espionaje que vendía datos de 3.000 personas al mes, tanto conocidas como desconocidas.Un obsceno comercio de datos de todo tipoy hay 150 sospechosos de haberlo practicado. (A continuación, hace una larga relación de cargos y profesiones de todo tipo involucrados en el tema). El ejercicio de Marías acaba realmente mal, porque, tras sacar titulares negativos de todas las secciones del periódico, concluye que:Es el tejido social entero el que parece dispuesto a trapichear con lo que sea y a vender al vecino. Les ruego que no envíen cartas diciéndome que hay muchos funcionarios y empleados honrados. Sin duda, sólo faltaría que todos fueran chorizos vocacionales u ocasionales. Pero 150 personas ´normales´, a las que vemos y saludamos a diario, involucrados en esa óbscena´ red descubierta, son ya demasiadas para que lo normal no sea anómalo, y encima no se perciban esas gigantescas anomalía y podredumbre. Más que una visión pesimista, puede ser una visión bastante real, dada la situación de quebranto moral en la que vivimos.

 .. Manuel Vicent inicia sus colaboraciones veraniegas en la contraportada de El País (15.07.12) con un artículo tituladoEl maestro de escuela y aquel niño. Tal como hemos terminado el pasado curso escolar y tal como ha continuado la administración, usando las tijeras de podar, con altos niveles de insensibilidad, se agradecen artículos que reflexionan sobre la escuela, los maestros y maestras y el alumnado, aunque no tengan nada que ver con lo que está pasando. Y sobre todo, que esa reflexión fortalezca la figura del maestro honesto, trabajador y próximo al niño o la niña.

Vicent habla de Albert Camus, el escritor francés de origen argelino que dedicó su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura (1957) a su maestro de escuela primaria, el señor Germain Louis:Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, no hubiera sucedido nada de estoSus esfuerzos, el corazón generoso que usted puso en ello, continuarán siempre vivos en uno de aquellos escolares que, pese a los años, no ha dejado de ser su alumno agradecido.

El artículo lo tengo doblado y guardado dentro de las páginas deEl primer hombre, un libro póstumo que se editó aprovechando el manuscrito incompleto que dejó Camus en el momento de su muerte. Precisamente, al final del libro se reproducen dos cartas: una de Camus a su maestro y la respuesta de éste. Suelo guardar en el interior de los libros aquellas referencias de prensa que encuentro; bien sean referidas al libro en cuestión, al tema o al autor o autora del mismo.

Y Vicent, con la maestría que le caracteriza, tras esa evocación de Camus y el señor Germain nos cuenta una historia similar:Era un día de junio. El niño se levantó temprano. Su madre le lavó la cara y el pelo con jabón en una palangana en el corral, le fregó la roña de las rodillas con un estropajo, le ayudó a vestirse con los pantalones cortos, la chaqueta, la camisa blanca y la corbata, todo nuevo estrenado para el caso. El padre se despidió de su hijo sin palabras antes de ir al campo a trabajar de jornalero. El maestro acompañó a este niño en el tren hasta la ciudad. En el vestíbulo del instituto lo dejó en medio de la ruidosa algarabía de otros niños que eran vástagos de la burguesía ciudadana. El niño se sentó por primera vez en un pupitre y esperó las preguntas del examinador. Lengua, historia, geografía, matemáticas. A la salida del examen el maestro de escuela se lo llevó a tomar un bocadillo y un refresco a un aguaducho del parque. Allí posaron juntos para una foto del pajarito con palomas a los pies. El arquitecto repasa el álbum y recuerda a sus nietos que aquel día fue el más feliz de su vida. El maestro se llamaba Don Manuel y ya hace mucho tiempo que ha muerto.

Y yo aprovecho para contar que mi maestra María Pilar Caro se ocupó durante algunos meses en la escuela de Escanilla (el pueblo de nacimiento de mi madre) de prepararme para hacer el examen de ingreso de bachiller y el examen de beca. Me alojaba en cada de mis tíos Rosario y Federico, que me trataron como si fuera un hijo más; en la misma casa donde se alojaba la maestra. El examen de ingreso lo hice en L´Aínsa y no recuerdo bien, pero es probable que me acompañara ella. recuerdo bien el examen de beca que realicé en un instituto en Barbastro. Pilar me acompañó en el coche de línea y me alojó en una alcoba de su casa, me acompañó al lugar del examen, me dio de comer y cenar y regresamos juntos a Escanilla. Recuerdo, además, que me mareé en el autobús porque iba lleno y tuvimos que bajar de pie, incluyendo el Alto del Pino, incluso vomité en la bolsa de plástico que llevaba siempre conmigo cuando viajaba. Gracias a sus cuidados me recompuse y al día siguiente pude hacer el examen y aprobarlo para que me concedieran una beca con la que estudiar el bachiller elemental que iba a comenzar el curso siguiente. Mucha gratitud guardo hacia María Pilar, una maestra como el señor Germain, como Don Manuel

..Usted ya no lee ni escribe como antes. Este es el llamativo titular de un reportaje a doble página que publicaba El País el pasado 17 de julio, firmado por Antonio Fraguas. Estamos en pleno debate de hacia dónde caminará el texto; qué soporte será el más utilizadoPero también están en juego todos los trabajos que tradicionalmente giraban en torno a la industria editorial. Es tiempo de reformulaciones y de reinvenciones. Leo:Pese a las suspicacias que los nuevos soportes puedan levantar en los autores y lectores tradicionales, las primeras investigaciones muestran que aquellas personas que leen en formato digital leen más que las que lo hacen en papel. Julieta Lionetti, responsable de noticias sobre el mercado del libro en español:No leemos solo con los ojos. Leemos con las manos, con el cuerpo todo, que adopta una u otra postura según el género y la intención. La revolución digital ha roto el antiguo lazo entre los textos (las obras) y los objetos (los libros). Esto cambia la forma en que leemos. ¿Cómo? En la lectura digital jamás nos encontramos ante la obra entera. No tenemos experiencia sensible de su totalidad. La lectura a ´saltos y brincos´ de la que hablaba Montaigne al referirse al libro códice no es equivalente a la fragmentación que nos propone la pantalla luminosa o de tinta electrónica. En el libro digital, avanzamos solo en el tiempo, nunca en el espacio exterior de la materialidad.

Complementando el amplio reportaje de A. Fraguas, podemos leer también un artículo más breve de Javier Celaya (miembro de una consultora editorial) quien afirma:Aunque todavía es pronto para determinar si los futuros hábitos de lectura serán mejores o peores que los anteriores, todo indica que vamos a leer de forma más interactiva y fragmentada, que no es lo mismo que superficial. Desde los códices, pasando por la imprenta, cada evolución en la larga historia de la escritura ha obligado a los lectores a reaprender una nueva manera de procesar y almacenar la información.

Un artículo interesante porque contiene afirmaciones que pueden hacernos reflexionar y ofrece puntos de vista que pueden modificar nuestra manera de enfocar el tema. Para quienes llevamos muchos años a vueltas con el fomento de la lectura y la escritura, las reflexiones aquí contenidas merecen ser tenidas en cuenta para armar nuevas estrategias que contemplen este nuevo escenario donde la lectura y escritura en soportes digitales será cada día más habitual en este futuro-presente en el que nos encontramos.

 Volveré con nuevas reflexiones dentro de unos días, al hilo de las noticias que vaya leyendo, recortando y guardando. Buen verano.

Recuerdos del último viaje a Cuenca, pasando por Madrid

 Un año más, en el mes de julio, acudí a la ciudad de Cuenca. Viajé el día 10 hacia esa ciudad castellano-manchega y regresé el día 12. El motivo de mi viaje era similar al de ocasiones anteriores. La gente del CEPLI (Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil) y la UCLM (Universidad de Castilla-La Mancha) organizan un Máster en Promoción de la Lectura y Literatura Infantil y entre el listado de profesores/as para impartirlo cuentan conmigo desde la quinta edición del mismo. Ponen a mi disposición una mañana entera: cuatro horas + un descanso de media hora para que organice un taller que viene a titularse:Acciones para intervenir en bibliotecas escolares e infantiles (I y II). El Máster se cursa en dos años y éste era el segundo de la VI edición.

 Confieso que voy a Cuenca con mucho gusto. En primer lugar, porque el equipo anfitrión te recibe siempre con los brazos abiertos y te acompaña todo el tiempo que permaneces en la ciudad, si así lo necesitas: Pedro Cerrillo, César Sánchez, Santiago Yubero, Sandra Sánchez, Cristina Cañamaresson todo amabilidad y vienen realizando una labor desde el CEPLI para quitarse el sombrero. No hay más que ver la biblioteca que poseen en un anexo de la de la Universidad, las actividades que organizan y las publicaciones que vienen realizando desde hace muchos años; sin duda ninguna, un grupo de referencia obligada en el estudio y la difusión de la LIJ en España. En segundo lugar porque no tengo que pedir permisos oficiales ni realizar unviaje-exprespara no perder pocas clases o minimizar mi ausencia en el colegio, al celebrarse estas actividades en el mes de julio. En tercer lugar porque me encuentro muy cómodo desarrollando un taller basado en la propia experiencia y que cuenta con la aprobación y el beneplácito de quienes asisten a él (según me dicen en directo y manifiestan luego en las valoraciones del curso, las personas asistentes). Y podría seguir dando razones

 En julio de 1999 estuvimos en Cuenca los cuatro de familia. Entonces visitamos también la Ciudad encantada y recorrimos todo el entorno antiguo de la ciudad. La siguiente visita fue en julio de 2007, con Mercè. En ese año participaba yo en los Cursos de Verano de la Universidad de Castilla-La Mancha y de esos días pasados en la ciudad tenemos unos recuerdos inmejorables; especialmente de una cena a ocho con Carmen Utanda y Ángel Luis; Antonio G. Teijeiro y Susi; Juan Mata y Andrea y Mercè y yoCena y larga sobremesa y muchas y celebradas coincidencias. Coincidencia, al día siguiente con Gemma Lluch, con quien nos veríamos más adelante en Baeza (también con el amigo Antonio G.T.) en las Jornadas de EdelvivesA veces me encuentro con algunas fotos que nos hicimos esos días y siempre sonrío placenteramente cuando evoco aquellos momentos y aquellas buenas compañías.

 En 2009 participé en elCurso de Experto en Promoción y Animación lectoras, organizado por el CEPLI y FETE-UGT, en la sede de la UCLM, con una ponencia que me permitía explicaruna vez más- parte de la trayectoria de trabajo realizado en la biblioteca escolar del CEIP Miguel Servet de Fraga, junto con un listado de propuestas de trabajo creativo desde el aula. Todo ello ilustrado con algunos documentos electrónicos, pero sobre todo con muchos documentos en papel que iban de mano en mano, que eran fotografiados o anotados y que suelen causar siempre sorpresa e impresión. Eso es, al menos, lo que dicen buena parte de las personas asistentes a estas sesiones formativas, año tras año.

 Volviendo al principio... Este año, además, el viaje presentaba una novedad: el trayecto entre Madrid y Cuenca iba a hacerlo en AVE, empleando 53 minutosAcostumbrado a tomar un autobús o a coger un tren regional y emplear en cualquiera de las dos opciones más de dos horas de tiempo, a lo que había que unir el cambio de estación, esto parecía irreal. De modo que saliendo a la una del mediodía de Lérida, a las cuatro y media estaba ya en el hotel de Cuenca, ¡genial, sin duda! Tras un rato de descanso, tomé el autobús urbano que pasaba por delante del hotel y me subí directamente a la Plaza de la catedral. Me encanta pasear por la calle que baja del castillo y por las callejuelas que rodean la Plaza, que bajan hasta las casas colgantes, asomándome en unos casos a la hoz del Júcar y en otros a la del Huécar. Y me gusta fotografiar portaladas nobles, escudos nobiliarios, llamadores y clavos de hiero forjado, fachadas coloreadas de casasAl día siguiente, el día 11, después de comer en el restaurante de siempre, a la orilla del Júcar, me acercaron a la habitación del hotel a descansar y, en cuanto bajó un poco el sol, tomé de nuevo el autobús y vuelta a la catedralPaseo ya de despedida ¿hasta 2014?, pues para ese año coincidirá de nuevo (si la crisis no se lo lleva por delante) el segundo año del VII MásterEn la cena del primer día nos juntamos Pedro, Santiago y Sandra (por parte del CEPLI) y Montserrat del Amo que conserva todavía una envidiable vitalidad. En la del segundo día, Pedro y César (por el CEPLI) más Elvira Novell y Ernesto Rodríguez

 Al día siguiente -12 de julio- iniciaba el viaje de vuelta, pero todavía tuve tiempo de acercarme a la Universidad y visitar, en compañía de Pedro, la biblioteca del CEPLI; visitarla y quedarme asombrado de los fondos que tienen y del espacio disponible para leer o investigar.

 Dejé Cuenca y en un suspiro estaba en Madrid. Optécon el sugerimiento telefónico de Mercé- por acercarme al Museo del Prado. ¿Dónde iba a estar mejor acompañado y más fresco, con el día caluroso que estaba haciendo en la capital? Mucha gente en el interior, pero pude pasear y mirar sin problemas. Había una exposición tituladaEl último Rafael, pero me dirigí pronto a las salas de Goya y de Velázquez y pude volver a contemplar los fusilamientos, las majas, las meninasVolver a sentir una emoción especial al estar frente a frente con algunas obras maestras de la pintura universalY Rubens, Murillo, El Greco, Rembrandt, Van Dyck, El Bosco, Brueghel, Tiziano, Durero¡Menuda selección mundial! Y también pude contemplar la Gioconda madrileña que justamente ese día regresaba al museo después de la restauración o de alguna exposición a la que había sido prestada. Antes de salir me di una vuelta por la tienda del museo para comprar algunos marcapáginas con reproducciones de obras y un libro de Walter Benjamín:Infancia en Berlín hacia el mil novecientos, que tan buenos ratos de lectura me ha proporcionado, pues Benjamín vierte en esas páginas recuerdos infantiles (como el título indica) y, frecuentemente, esos recuerdos se refieren a libros, novelas, lecturas, incluso uno de los pequeños capítulos lleva el sorprendente título deBiblioteca escolar.

 Tomé un taxi para dirigirme al penúltimo destino de ese día. No era otro que el domicilio de Julián Olivera. Después de casi dos años y medio de intercambio regular y abundante de correspondencia, tenía la posibilidad de acudir a conocer a mi amigo Julián, en carne mortal y así felicitarlo por su reciente 89 cumpleaños. Se llevó una gran alegría; estaba nervioso y emocionado. Hablaba sin parar y me llevaba del comedor a la habitación donde lee y escribe numerosas cartas con una caligrafía muy personal y esmerada (como las que me envía a mí). Y aunque para pasear por la calle usa un bastón, en casa no lo cogió en ningún momento, para ir y venir de un sitio a otroY allí estuve más de dos horas charlando y sobre todo escuchando los relatos que Julián iba haciendo e hilando, sobre personas de Sobrarbe o de otras comarcas, sobre aventuras montañeras, sobre política actual, sobre asuntos culturales, sobre la RepúblicaTomamos un refresco y unos pastelitos junto con su esposa Julia que también anda con la salud quebrada pero a la que le parece bien todo lo que hace Julián. Por cierto, con rapidez me hizo notar que en su nombreJulián- está también el de su mujerJulia- y lo dijo con una sonrisa especial, mirándole a ella. Nos hicimos unas fotos y trató de llamar por teléfono (pero no pudimos comunicar) a Joaquina Dorado, una amiga gallega, luchadora contra el franquismo (con 94 años cumplidos) a quien yo conocí esta pasada primavera en Barcelona. Allí, en su domicilio barcelonés, nos hicimos una foto que envié a Julián en su día y que tiene colocadatal como me enseñó- en lugar distinguido. Y, para completarla cuestión, una copia de esa foto con Julián está ya en poder de Joaquina que también (según me ha dicho en su última tarjeta postal) la tiene colocada en lugar preferente. Para mí, fue cerrar un ciclo: Julián me habló en algunas de sus cartas iniciales de Liberto Sarrau (nacido en Fraga y fallecido hace unos años), compañero de Joaquina Dorado; ambos libertarios y luchadores antifranquistas. Conocí a Joaquina el pasado mes de abril y me faltaba conocer a Julián. En éste y en otro blog, ya hablé deLas cartas de Julián(http://gurrion.blogia.com/2010/061001-las-cartas-de-julian.php) y también de Liberto y Joaquina (http://macoca.org/liberto-sarrau-royes-y-joaquina)

Regresaba en el tren, camino de Lérida, y me sentía feliz ese día de julio porque había podido conocer y abrazar a mi más prolífico corresponsal postal. Cuando llegué, por fin a Fraga (último destino del día), abracé también a Mercé y a Daniel que me estaban esperando.