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Postales de agosto V

Aunque las publico ya en septiembre, las tres postales que siguen las escribí y publique en Facebook en agosto. Con ellas cierro este juego veraniego…

Postales de agosto. 18. Ahora…

Ahora que el mes de agosto esconde su alegre rostro.

Ahora que los ineptos siguen aún en sus puestos…

Ahora que los que mandan han perdido la templanza.

Ahora que las cospedales, han dejado las catedrales.

Ahora que los delincuentes ya no son gente corriente.

Ahora que los emigrantes huyen de un presente aberrante.

Ahora que no hay guerras mundiales, pero mueren a millares.

Ahora que es don dinero el único dios verdadero.

Ahora que siguen las muertes de mujeres inocentes.

Ahora que el verbo tener se conjuga más que el ser.

Ahora que las redes sociales mitigan muchas soledades.

Ahora que en las portadas, siguen saliendo tontadas.

Ahora que los futbolistas son los que encabezan la lista.

Ahora que en fiestas mayores siguen primitivas aficiones.

Ahora que las tormentas tienen “bárbaras” consecuencias.

Ahora que las golondrinas miran los mapas del clima.

Ahora que las ovejas siguen pensando en pareja.

Ahora que empieza un curso, de nuevo sin mi concurso.

 

Ahora, si quieres, te invito a continuar este escrito;

con tus propias invenciones, fobias, preocupaciones…

y así despedir un verano, para muchos tan amargo,

donde armas e indiferencia han silenciado conciencias.

 

Postales de agosto. 19. De despedida…

 

Antes de que se diluya el verano,

abrázame fuerte y tómame de la mano.

Antes de que se vayan las golondrinas,

cántame una canción al oído, amiga.

Antes de que vuelvan los fríos,

llévame a pasear a la orilla del río.

Antes de que pierda todas las fuerzas,

préstame algo de  tu energía secreta.

Antes de que me falte algún día el aliento,

háblales de ello al aire y también al viento.

Antes de que se esconda esta tarde el sol,

mírame a los ojos y dime quién soy.

Antes de que pierda, desorientado, el rumbo,

hazme sentir que  pertenezco a este mundo.

Antes de que mi corazón se endurezca,

golpéame con palabras afiladas y ciertas.

Antes de que me deshaga envuelto en llanto,

ayúdame a digerir este tiempo de espanto.

Antes de que abandone el diario combate,

anímame a luchar contra este desastre.

 

Postales de agosto. 20. Disfrutar…

En un par de días, más o menos, se cumplirá un año desde que me propuse conjugar ese verbo con enorme dedicación. ¡Qué otra cosa podía hacer después de recibir semejante prescripción por parte de cualquier persona que se enteraba que me iba a jubilar, que iba a pasar al retiro! “Pues ahora a disfrutar”, me decía uno; “disfruta que te lo has ganado”, me espetaba otra… Y así uno tras otro, una tras otra, con la mejor voluntad… Tanto me aconsejaron disfrutar que empecé a tener mala conciencia si un día creía que no había disfrutado bastante o que había disfrutado poco… Porque yo siempre he comido mucha fruta, pero estaba convencido que no era de eso de lo que hablaban quienes me recomendaban disfrutar sin control, como principal –y casi único- objetivo. Acudí al Diccionario de Uso del Español de mi admirada María Moliner a ver si encontraba algún significado salvador: “Sentir alegría o placer en cierto sitio o con cierta cosa. Gozar. Tener cierta buena… Aprovecharse o ” No sé, tampoco me acabó de aclarar el concepto, más allá de percibir algunas connotaciones eróticas que siempre serán puntuales y breves… ¡Digo yo, vaya!

Finalmente, para salir del punto muerto en el que me encontraba, opté por imitar al Cinca, el río que pasa por mis dos pueblos; el de nacimiento (Labuerda) y el de adopción (Fraga). Viendo fluir el agua, decidí que dejaría fluir la vida y abandonaría todo lo relacionado con la “fruta” (menos lo de ingerirla cada día, como postre), je, je. Y me ha ido estupendamente. No he necesitado hacer nada extraordinario. Me reafirmo en algo que es de común aceptación: la felicidad, breve e intermitente, la podemos encontrar perfectamente alrededor de nosotros y basta vivir la vida con sentido común, emocionarnos cuando es necesario o nos lo pide el cuerpo, observar, relacionarnos, pensar, escuchar, mirar, pasear, comunicarnos, leer, escribir, percibir… para dotar de sentido a nuestra existencia y contagiar algo a quienes nos rodean. Por ahí está el camino y cada mañana al levantarnos tenemos la oportunidad de andar un trecho del mismo, solos o en compañía.

Para quienes tenéis que comenzar pasado mañana un nuevo curso, os mando ánimos y os deseo que encontréis razones poderosas para entregaros en cuerpo y alma a la tarea… Yo viví ese vértigo anual durante cuarenta años seguidos. Ahora estoy en otro punto. Seguiré atendiendo al fluir de la vida, seguiré comiendo fruta de postre y –desde luego- disfrutando de vez en cuando con algunas de mis aficiones, je, je. ¡Fuerza y honor!

Postales de agosto IV

Una nueva entrega, probablemente la última, de estas breves postales agosteñas.

Postales de agosto. 14. El armario de la memoria

Hemos viajado hoy a Fraga –en viaje de ida y vuelta-. En un momento determinado, me ha venido al pensamiento hablar un poco del armario de la memoria. Así denominé desde el principio a un viejo armario blanco (como los que había en algunas consultas médicas o botiquines), con puertas acristaladas, cuando me fue regalado con motivo de mi jubilación. Lo había rescatado hace al menos 15 años de un pasillo del colegio, cuando lo habían dejado allí para llevarlo al almacén de los muebles muertos: mesas, sillas, sillones, armarios… Y desde entonces estuvo en mi clase sirviendo de eficaz soporte de trabajos, libros, carpetas, vídeos, y demás materiales escolares.

Ahora, en casa, guarda una gran diversidad de documentos, relacionados con el colegio: todos los libros que recogen colaboraciones expuestas en jornadas pedagógicas, encuentros de formación o textos pedidos explícitamente para ser publicados…; colecciones completas de Bibliotelandia (70 números) y de Aguas Limpias (20 números): boletines de la biblioteca y de Medio Ambiente que he coordinado y escrito; agendas-diarios, donde escribo y pego recortes diversos; materiales editados desde la Biblioteca escolar (además de los boletines, guías de lectura, marcapáginas, libritos diversos, álbumes de cromos, “leocas”, dípticos en color, políptico conmemorativo del XXV aniversario…); colección de todos los suplementos escolares del Heraldo en los que apareció la sección “Con sentido del humor” (ocho cursos completos); la maleta con la que me presento en algunos eventos formativos para mostrar su variado y abundante contenido; una colección de pósteres relacionados con las bibliotecas escolares, los libros y la lectura; álbumes de fotos; dossiers de prensa; cuadernillos de escritura; desplegables colectivos o individuales; diversas figuritas y recuerdos… Es mi armario de la memoria, pero también es parte de la memoria del colegio (al menos de los últimos 34 años) y hoy lo presento en sociedad.

 

Postales de agosto. 15. Vietnam

Recibo el número 3 del volumen 37 de la revista National Geographic, correspondiente ya a septiembre de 2015 (hay revistas que salen cuando toca, otras lo hacen con sensible retraso y ésta que nombro, con inusitado adelanto). Hay un amplio informe sobre Laos (34 páginas de texto y fotografías). Me impacta una de ellas, a doble página, con extensos arrozales y varios cráteres dejados por las bombas estadounidenses, a menudo usados como estanques de piscicultura o de almacenamiento de agua para riego (sin duda, el colmo de la reutilización). Leo en la misma revista que entre 1964 y 1973, EEUU lanzó sobre Laos más de dos millones de toneladas de bombas (una bomba  cada 8 minutos durante nueve años); muchas de las cuales no explotaron y todavía siguen produciendo víctimas… Veinte años de guerra de Vietnam (1955-1975); veinte años de destrucción brutal de países de oriente: Vietnam, Camboya, Laos que, poco a poco, se han sobrepuesto a esa barbarie y han ido recuperando la vida y la normalidad.

Crecí con la guerra de Vietnam, mostrada a diario por los medios de comunicación. Alguna vez imaginé que era imposible que quedara nada en pie, pues casi todos los días se anunciaban bombardeos indiscriminados y la utilización de productos altamente destructivos: como el agente naranja para deforestar la jungla o el napalm para arrasarlo todo, incluida la vida de las personas… Lo datos de muerte, destrucción y castigo diario de aquella guerra eran aterradores… Saigón (hoy Ciudad de Ho Chi Minh), Hanoi, Hue, Hoi An, Danang, Haiphong, Bahía de Halong, Delta del Mekong fueron lugares nombrados casi a diario y, seguro que os sonarán a más de uno… Las imágenes de los helicópteros estadounidenses ametrallando aldeas vietnamitas, con música de fondo, de la película Apocalypsis Now no las puedo olvidar cada vez que pienso en Vietnam y pienso que, la realidad fue mucho más salvaje, porque fue de verdad, claro… Me viene a la memoria Vietnam, también, porque hace un rato, ha llegado a tierra vietnamita mi hija Ana con su amigo Álex.  Esperamos que les vaya muy bien y a ver que nos cuentan al regreso…

 

Postales de agosto. 16. Somontano


Tierra hermana de Sobrarbe:

Somontano de Barbastro.

Hasta allí viajamos ayer;

allí fuimos convocados…

José Mari Salas hizo

de eficiente anfitrión;

generoso en la comida,

no faltó conversación…

Ayer domingo, viajamos a media mañana hasta el Somontano barbastrense, tierra de almendras, aceite y –sobre todo- vino. El motivo era responder a la invitación de un amigo desde los tiempos de estudiantes de magisterio. Bajamos desde Sobrarbe José Manuel e Irene de Banastón, y Mercè y yo de Labuerda y paramos en Salas Bajas para encontrarnos con Fernando y Carmen. Estuvimos un rato en casa Silverio (la de Fernando y familia) saludando a su madre y finalmente nos dirigimos a Salas Altas, a casa de José Mari, Rosa, Ana, Juan Carlos y la madre de los anfitriones: Consolación.

Al pasar por Salas Bajas rodeamos las instalaciones imponentes de la bodega Enate, que tendremos que visitar algún día con detenimiento, y Fernando nos paseó por algunas calles del pueblo para constatar dos realidades: los arreglos, recuperaciones y nuevas construcciones y la situación de muchas casas, cerradas, que han hecho disminuir la población drásticamente (fenómeno bien conocido por quienes habitamos, aunque sea temporalmente, en la comarca de Sobrarbe). En Salas Altas, la comida y la conversación se alargó tanto que, cuando nos dimos cuenta, la tarde empezar a perder su nombre y recordamos que debíamos volver cada cual a su sitio. Desde luego, hicimos honor al viejo refrán de “ande se está bien, buen rato”. El 80% de los y las comensales, éramos docentes (unos pocos en activo y la mayoría en pasivo), por lo que, entre otras cosas, le dimos un repaso a base de bien a la educación y sus entornos. José Mari y Ana, los hermanos anfitriones, junto con su respectiva y su respectivo, nos trataron a cuerpo de… (iba a decir rey, pero no recuerdo que hubiera nadie monárquico en la reunión) “señores de Lazán” (un noble de la zona que ha dado nombre a un afamado tinto). Pasamos una tarde inolvidable y quedamos citados para el año siguiente en Labuerda. Ayer vivimos una jornada de exaltación de la amistad, de la que se fundamenta en el afecto, el desprendimiento, los momentos ya vividos y compartidos en el pasado y los que quedan por vivir.

 

Postales de agosto. 17. Barrancos

 Hay lugares misteriosos, envueltos en el silencio y la soledad, raramente transitados por personas y frecuentados por algunas especies animales que dejan allí las huellas necesarias para certificar que anduvieron de caza o de huida o simplemente bajaron a beber y a revolcarse en el agua y el barro. Estoy hablando de barrancos, pero nada que ver con el barranquismo, sino con el paseo tranquilo y llano por estos accidentes geográficos tan abundantes en Sobrarbe.

Un barranco es un desagüe natural de un conjunto de pequeñas elevaciones de terreno, cubiertas total o parcialmente de formaciones vegetales y que le suministran agua cuando llueve; grava y arena con las distintas avenidas que suceden a cada tormenta; fragmentos de madera que son arrastrados por esas mismas avenidas; piñas, bellotas, hojas y pequeñas ramas que van cayendo al cauce desde los árboles y arbustos que lo jalonan o que son arrastrados desde los bosquecillos de la cabecera del mismo.

Armado de la máquina fotográfica, solo es necesario observar y poner atención para descubrir vestigios que nos llamarán la atención y que podremos retratar para dejar constancia de su curiosa existencia.
Hay una naturaleza imponente, descomunal que nos cautiva por su presencia o por su grandiosidad; pero hay otra naturaleza pequeña, casi diminuta, que nos puede cautivar por otras razones bien diferentes: una piedra con huellas fósiles; un fragmento de madera que nos recuerda a un animal; un tronco de árbol que posee una deformación sorprendente; un liquen que ha adoptado una coloración y una forma inesperada; una acumulación caótica de elementos vegetales… Ambas naturalezas son atractivas si sabemos diversificar la mirada y ver en cada una lo singular, lo sorprendente.

Postales de agosto III

Postales de agosto. 10. La ronda

Hoy, día 15 de agosto, se ha celebrado la Ronda de la bandeja (A ronda d´a bandeja); en realidad, cuando escribo esta postal, todavía se está celebrando, pues es un acontecimiento que empieza a las 11 de la mañana y acaba alrededor de las cinco de la tarde... Un grupo de músicos, con más o menos experiencia, acompaña al cantador-repentista que, en la puerta de cada casa, improvisa una copla metiendo en ella el nombre de la casa, el nombre o los apellidos de las personas e, incluso, alguna situación curiosa relacionada con ellos. Acordeones, saxos, violines, guitarras, en número superior a la docena, acompañan –como decía- al cantador. Los vecinos obsequian a la ronda y acompañantes con un porrón y unas bandejas de productos dulces o salados… De unos años a esta parte, ha variado esa costumbre y varias casa se unen y colocan su ofrecimiento gastronómico sobre una o dos mesas para que la gente, una vez interpretadas las jotas, pueda degustar las delicias que se sacan (siempre con gran éxito, a juzgar por cómo quedan los platos y las mesas… ¡Completamente vacíos!) Es frecuente ver al grupo de músicos y cantador en la puerta siguiente cantando, acompañados por un exiguo grupo de personas, mientras la mayoría sigue en la puerta anterior concentrados en terminar el contenido de platos y bandejas. Habría que estudiar esto, antes de que la Ronda de la Bandeja de Labuerda se convierta en punto de cita, no para escuchar la música de la rondalla o las habilidades compositivas del jotero, sino en una Ronda Gastronómica, donde puedes comer gratis y variado… Je, je, pero sigue la fiesta…

 

Postales de agosto. 11. Relajación.

 Después de cuatro días de fiesta, lo que una persona de nuestra edad necesita no es un relajante muscular, sino un relajante mental: o una cura de silencio o algún efecto sonoro lejos de la estridencia (una especie de melodía amable, sugerente…) Aquí en Labuerda, no hemos encontrado nada tan relajante como sentarnos a las orillas del Cinca, mirar y escuchar el interminable discurrir del agua… Ayer tarde, sin ir más lejos, tomamos esa opción, una vez más y gozado de ese fluir melodioso del agua, que te envuelve y relaja el ánimo y el pensamiento… Hablaba también del silencio, imposible de conseguir en días de fiesta, pero muy accesible en determinadas circunstancias. Por ejemplo, anteanoche, una vez que finalizó la cena popular (unos 275 cenensales) y el bingo posterior, con mesas y sillas recogidas, empezó a llover… En principio, parecía que aquello no iría a más, pero la lluvia se puso pesada y perseveró hasta que retiró a la mayoría de los allí presentes hasta sus casas y silenció la famosa “disco-quieta”: ese invento diabólico que permanece toda la noche en el mismo sitio (no entiendo quién fue el melón que la llamó “disco-móvil” si no cambia de ubicación así esté sonando diez, quince o veinte horas…) Desde casa, una vez ocurrido todo lo anterior, se percibía un intenso silencio que –de tan agradable y deseado- nos supo a gloria. El agua del río y el silencio, los mejores relajantes naturales, cuando el ruido y la tensión obstaculizan la claridad de pensamiento y los niveles de ánimo…

 

Postales de agosto. 12. Labordeta

 Hoy hace cuarenta años que José Antonio Labordeta dio su primer recital de canciones en Labuerda y en Sobrarbe. Lo hemos recordado en el número 140 de El Gurrión, escribiendo sobre aquel evento. En el año 2000 publiqué el número 5 de una pequeña colección de libritos en aragonés, con el título “Labordeta y Abuerda” (la colección se llamaba “O fogaril” y quedó momentáneamente cerrada con siete títulos diferentes). El librito en cuestión, como todos los de la colección tiene un prólogo en prosa y el resto de las páginas en verso; está ilustrado con ocho fotografías en blanco y negro.

Volviendo al número 5, empezaba así:

“Añada setenta y zinco,
agosto dimpués d´a fiesta;
plega ta o nuestro lugar
José Antonio Labordeta.
Fa diyas que corre a boz
qu´ixo pue trayer problemas;
se mermura, s´escazila,
unos dizen, atros cuentan…”

 Han pasado los años con rapidez. Labordeta nos dejó hace un tiempo; mucho más tiempo hace que nos dejó también mi amigo José Mari Pardina, artífice de que aquella actuación tuviese lugar; y también nos han ido dejando otras muchas personas que agradecieron aquella primera actuación, que disfrutaron con ella, que sintieron que era un acto de valentía (aunque con el paso del tiempo, pueda parecernos algo menor)… 


Cuando recordamos pequeños o grandes acontecimientos del pasado, se agolpan en nuestra mente las ausencias: los rostros difuminados de quienes nos acompañaron en nuestro periplo vital. Valga pues, el recuerdo de esta efeméride para tenerlos presentes. Labordeta se ha convertido ya en un santo laico (y no solo en Aragón), de modo que lo honraremos, rezando como él nos enseñó; quiero decir, mandando a la mierda a todos los sinvergüenzas que pueblan la política, la empresa, los bancos y este país en general. ¡Salud que no falte, que de lo demás nos sobra!!

 

Postales de agosto. 13. Viejos árboles

Árbol sombra. Árbol casa.
Árbol agua. Árbol abrazo.
Árbol aire. Árbol nido.
Árbol remo y árbol barco.
Árbol cuna y ataúd.
Árbol puente. Árbol cayado.
Árbol lluvia. Árbol arte.
Árbol vigía. Árbol descanso.
Árbol pájaro. Árbol aire.
Árbol monte y árbol campo…

 Y aún podríamos alargar la lista…, de todo lo que un árbol nos suministra, nos ofrece, nos regala. Cada árbol viejo es una escultura natural única e irrepetible, que ha sido forjada por la tierra, el sol, el viento, el agua y el tiempo.

Hay personas que nos asombramos ante la majestuosidad de un viejo ejemplar solitario o de una arboleda con muchos años en sus raíces y sus copas. Sentimos que son testigos mudos del paso del tiempo, que los ha moldeado de una manera especial… Y si cada una de esas esculturas vivientes han necesitado decenas de años para adquirir esa forma y ese tamaño imponente, deberíamos pensárnoslo mucho antes de acabar con su vida, antes de cortarlos, porque harán falta otros tantos años para que el nuevo plantón llegue a ser como el que pretendemos o acabamos de cortar. En Fraga, al gobierno municipal que fue desalojado de la alcaldía en las pasadas elecciones, no le importó nada cortar todos los pinos de unos cincuenta años que había donde se han construido instalaciones deportivas y que parecía razonable que se hubieran dejado como estaban porque no da la sensación de que molestaran para nada, todo lo contrario. La misma suerte han corrido los plataneros de la pista en la que se va a construir un aparcamiento… Y aquellos tipos que ya no están en el ayuntamiento, han dejado también esta herencia: un perfil claramente arboricida; un desprecio considerable hacia los árboles y hacia las personas que apostaban y pedían el indulto… Realmente lamentable lo que pasa en este país: hay personas que desprecian la herencia vegetal que han dejado algunas personas que vivieron antes y no les importa actuar en contra de lo que sería razonable: la conservación de quienes nos ofrecen tanto a cambio de tan poco, los viejos árboles que deberían seguir entre nosotros...

Postales de agosto II

Postales de agosto. 5. “Barzas”                              

He escrito varias veces, en esta red y en mis blogs sobre las zarzas (“barzas”, en aragonés). He expuesto mis razones para justificar esa falta de cariño que les tengo… (aunque debo reconocer que soy casi adicto a su negro fruto, las dulces moras, y su potencial mermelada).

El caso es que he estado, nuevamente, un par de ratos por las mañanas cortándolas y limpiando suelos y paredes colonizadas por ellas y quiero añadir un razonamiento no utilizado hasta el momento, para persistir en esa falta de cariño… Estoy convencido de que las “barzas” no son exclusivamente vegetales. Yo creo que habría que colocarlas en un grupo que podríamos denominar “vegetanimal”, pues cuando te rozas con ellas, no se cimbrean grácilmente y regresan a su posición original una vez que has pasado, como ocurre con un vegetal convencional: rama de árbol, arbusto o planta; no, no; te agarran y solo te sueltan si se llevan como trofeo un trozo de tu piel, te dejan un pedazo de arañazo que te dejará vistosa cicatriz o provocan que te salgan unas gotas de sangre… Un vegetal, no agarra y las “barzas” sí, por tanto estamos ante un híbrido peligroso, una especie no bien clasificada…

Y jugando con las palabras… Zarza, barza y “barse o barsa” (aquí en Figols de Tremp, provincia de Lleida), ahora entiendo lo del Barça; esa afición a agarrar la pelota y no soltarla, hasta que consiguen hacerle un roto (cicatriz futbolística en forma de gol) al equipo contrario… ¡Y es que todo tiene relación; solo hay que saber encontrarla!

 

Postales de agosto. 6. El Gurrión

 

El Gurrión nace en Labuerda,

lo imprimen con mimo en Fraga;

y lo “enjaulo” en Figols de Tremp

para que llegue, presto, a tu casa…

 

Y no va de broma. Para este número, el 140, esa es la secuencia exacta. Confieso que experimento una grande y singular alegría cada vez que acabo el proceso completo y dejo todos los “gurriones” en la oficina de correos, con las instrucciones precisas, para que inicien sus respectivos vuelos.

Esta vez, la revista sale con 52 páginas bien aprovechadas. Las colaboradoras y colaboradores se han esmerado, una vez más, para sumar sus esfuerzos, su imaginación y su capacidad y poder hacer aportaciones de nivel a un proyecto colectivo. Al final, un total de 40 personas han hecho posible esta revista. A mí, como coordinador del invento, eso es lo que más me satisface: esa respuesta generosa y desinteresada de tanta gente. Por eso, también desde aquí –puesto que algunos de ellos son amigos feisbuseros- les agradezco su apoyo y dedicación. Y no me olvido de los de casa (MAD) que me acompañan a la imprenta, que recogen y ayudan en la distribución; sin su ayuda tampoco sería posible, tal como es…

Durante la semana del 10 al 14 de agosto, la recibirán en sus domicilios quienes estén suscritos y más adelante estará disponible en la página web para quien quiera leerla.

Desde este mismo momento, empieza  a tomar forma ya el número 141; un nuevo número capicúa… Siempre resulta agradable trabajar con estos juegos numéricos. Si estás animado o animada a escribir alguna “historia de vida” o prefieres proponer una sección para varios ejemplares o enviar una fotografía leyendo la revista en algún lugar de vacaciones o en tu lugar de trabajo, estaremos encantados de recibirte.

 

Postales de agosto. 7. Escribir en prensa

Cada año, desde 2005, escribo un artículo (por invitación de su Director) para uno de los suplementos que el Diario del Altoaragón edita de manera especial con motivo de las fiestas de San Lorenzo de Huesca y que se publica cada 10 de agosto. Cuando hojeo u ojeo esos suplementos y veo el contenido temático, me digo que igual debería declinar la amable invitación de Javier García Antón porque suelo escribir de temas que nada tienen que ver con la fiesta laurentina (exaltación del patrón, actividad taurina, etc.) ni con asuntos religiosos que abundan en el citado suplemento. Por otra parte, veo que algunos colaboradores, nos salimos de esos temas y abordamos otros que tienen que ver con asuntos relacionados con la investigación científica, la naturaleza, la enseñanza, lo popular… A veces, como este año, me digo que para el próximo haré lo que he sugerido, pero luego, cuando llega el mes de junio y recibo la carta de Javier, ya no me acuerdo con intensidad de los sentimientos experimentados el año anterior y busco la manera de complacerle en su invitación.

Este año, he escrito sobre la autoedición en la escuela y he visto como mi artículo se quedaba cortado bruscamente, sin las 17 últimas líneas del mismo. Imagino que la culpa debió ser mía porque sobrepasé la longitud recomendada (aunque veo que algunos colaboradores sí ocupan página y media o dos páginas del suplemento), pero al recibir el beneplácito de quien me lo pidió y no pedirme que lo redujera como fue mi ofrecimiento, me he quedado un poco sorprendido. Cuando uno escribe un artículo, suele presentar mínimamente el contexto y, después de desarrollar el tema, suele despedirse, cerrándolo convenientemente. En este caso, ni se termina de desarrollar el tema, ni se cierra convenientemente. ¡Bueno, tampoco tiene tanta importancia, aunque a uno le gusta que el tratamiento de sus escritos sea el adecuado! Y aquí acaba este pensamiento en voz alta, que se convierte en la séptima postal de agosto…, un mes de bonito rostro. Me  consuela el hecho de que mi artículo, publicado en la página 81 (derecha) es vecino de la página 80 (izquierda), donde firma Luis Buisán, veterano colaborador de El Gurrión.

 

Postales de agosto. 8. Coleccionismo

Hace 110 años, alguien escribió estos versos para felicitar a una niña (no sabemos si se llamaba Irene, Elena, Aurora, Radegunda o Vitalina, que celebran este día su onomástica). El autor quiso, con esos versos hacer un conjuro para desactivar el supuesto efecto negativo del número 13… Reparé en ellos gracias  a la exposición de coleccionismo de hace un par de veranos. En uno de los álbumes, en este caso, de fotos viejas, encontré esta postal y la fotografié. Ahí están los versos, por si los originales manuscritos no se vieran bien en el muro de Facebook.

Hoy día trece de agosto;

día de tu santo es;

aunque dicen es mal número,

deseo lo celebres bien.

(13.8.905)

Este año, los días 15 y 16, expondremos en el Salón Social de Labuerda, algunos objetos que esperamos agraden a quienes acudan a visitar la muestra: placas metálicas de anuncios, cajas metálicas de alimentación, chapas de bebidas, placas de cava, álbumes de cromos y una muestra de cincuenta ejemplares de periódicos de diferentes lugares, + las sorpresas de última hora. Los coleccionistas es posible que estemos un poco locos, pero no somos tan raros. Gracias  a las personas que han trabajado para construir museos de tantas cosas, podemos reconstruir algunas épocas de la historia, oficios desaparecidos, historias cotidianas; podemos admirar obras artísticas; rememorar nuestra infancia; conocer obras desconocidas que hicieron quienes nos precedieron; aproximarnos a la vida de quienes nos precedieron…; deleitarnos, instruirnos, sorprendernos, maravillarnos,… Igual os parece exagerado, pero a mí no, je, je.

 

Postales de agosto. 9. Incen ¡Dios!

Cuando un bosque arde

en unas horas,

toda la naturaleza

se siente más sola.

Un árbol es un proyecto

que apunta al futuro;

quien nos priva de ellos

es un salvaje inmundo.

¡Qué pena de país!, la mitad sin árboles y donde los hay, los queman. Pocas cosas me producen tanta desolación como un incendio provocado. Acepto los desastres naturales. La naturaleza debe hacerse respetar; es la mejor garantía de conservación y durabilidad. Y si un incendio se produce tras la caída de un rayo, hay que apechugar con sus consecuencias sin echarle la culpa a nadie; pero, no puedo entender que haya especímenes tan miserables, tan cobardes e indeseables que enciendan el bosque. No sé qué haría con ellos, pero seguro que algo gordo… Un bosque quemado nos priva de una larga lista de beneficios… Cuando se quema un monte, un bosque, quienes estamos vivos en ese momento, ya no volveremos a verlo nunca más como estaba, aunque vivamos muchos años… La herida es demasiado profunda.

En ocasiones, cuando tomamos un sendero y nos internamos en un bosque, encontramos viejos árboles, de grueso tronco y gran altura que han muerto de pie, de viejos o por la caía de un rayo. Son un monumento a la dignidad y una metáfora de la misma. Recuerden: “es preferible morir de pie que vivir de rodillas”.

Postales de agosto. I

Pequeñas reflexiones al hilo de una noticia, un pensamiento, una efeméride… Textos breves para publicar en Facebook, acompañados de alguna imagen que, aquí no es posible. Van numeradas del 1 hasta donde llegue… Agrupadas, cada tres o cuatro –dependerá de la extensión- las iré publicando en este blog…

Postal 1. Horticultura.

En la portada del número 1448 de la revista “XL Semanal” (del 26 de julio al 1 de agosto de 2015), que distribuye semanalmente el Heraldo de Aragón, junto con otros diarios, aparece la modelo rusa Irina Shayk, mostrando toda su exuberancia física (que no es poca). En el interior hay una entrevista con la modelo y resulta sorprendente leer entre sus declaraciones: “De pequeña, yo me ocupaba del huerto familiar después del colegio. En Rusia necesitas tener uno para poder sobrevivir. Cultivaba patatas”. Curiosamente, unas páginas más adelante, la revista ofrece un reportaje de 6 páginas con el título: “Huertos urbanos. La ciudad regresa a la naturaleza”, donde se ofrecen ejemplos y se anima a practicar la horticultura allá donde sea posible, sin descartar jardines, terrazas y otros espacios. El subtítulo del reportaje dice textualmente: “Sirven para descargar tensión, facilitan la relación con la familia o con los vecinos y, además, proporcionan alimentos saludables, por eso proliferan por toda España”. Si además, entre ambos trabajos periodísticos, encontramos otras seis páginas dedicadas a Vincent Van Gogh y recordamos que en varios de sus cuadros pintó paisajes o elementos agrícolas (recuerden “los girasoles”, por poner un ejemplo), este número de la revista les ha salido a sus promotores intensamente rural, aunque por la portada no lo pareciese.

 

Postal 2. Los ojos del bosque

Parece que no, pero cuando nos introducimos en las profundidades silenciosas de un bosque, hay árboles que nos vigilan, que observan nuestro comportamiento, ante las formas de vida  vegetal que nos rodean. Los árboles, mecidos por la brisa suave o por un viento insistente se cimbrean cadenciosamente y dejan entrechocar sus ramas, sus copas, produciendo un ruido característico, que nos alerta; a veces, ese ruido suena a música o a un cordial aviso de que son seres vivos y debemos extremar nuestro cuidado… Otras, parece como si nos invitaran a abrazar sus troncos, a acariciar su corteza, a observar los sutiles detalles de sus hojas o su magnífica presencia: majestuosamente erguidos, desafiando con su enorme estatura el reino de la luz y de las nubes… Un bosque es un regalo de valor incalculable, que nos hace la naturaleza; debemos disfrutar de las múltiples imágenes y sensaciones que vamos a obtener paseando por su interior, pero debemos extremar nuestros cuidados para evitar su degradación y apoyar a quienes son decididos defensores de su existencia. En Bujaruelo, algunos árboles vigía tiene ojos y miran atentamente tus movimientos; si vas por allí, no lo olvides…

 

Postal 3. Cara A y cara B

Hace unos cuantos años, los intérpretes musicales (grupos o solistas) sacaban cada cierto tiempo un disco: single o LP. Esos discos tenían una cara A y una cara B. La canción más potente o aquella que sus autores consideraban que sería la que iba a triunfar, se ponía siempre en la cara A y casi siempre acertaban. Con el paso del tiempo, hemos visto otras muchas cosas que también tienes dos caras; por ejemplo la contabilidad del PP (caja A y caja B, que no KGB) y muchos de los inventos que ha realizado el ser humano a lo largo de la historia. Recuerden a Alfredo Nobel renegando del invento de la dinamita (por el uso mortífero que algunos le empezaron a dar con rapidez). Muy recientemente, un grupo amplio de científicos han firmado un documento pidiendo a las autoridades que no se desarrollen las potencialidades de “Terminator” con fines destructivos. Los ya muy usados drones sirven para sulfatar cultivos o para matar selectivamente… ¡Interminable!

Hoy hace 70 años que los norteamericanos recurrieron a la cara B de la energía nuclear y lanzaron una bomba atómica contra Hiroshima. Tres días después hicieron lo propio en Nagasaki. Entre las dos explosiones, perecieron 210.000 personas. Los avances tecnológicos siempre tienen  dos caras y, aunque suelen presentarse con su cara A bien aseada, con rapidez se pone en marcha el uso oscuro de la misma, contrarrestando con su poder de destrucción –en ocasiones- los supuestos beneficios generados. Un desastre más dentro de esta línea evolutiva-desevolutiva que lleva el llamado, ser humano.

 

Postal 4. Emigración


Por delante, un viaje,

y un horizonte de sueños

hasta la vuelta.

Y unos cuantos miedos,

envueltos y bien atados

en la maleta.

Por detrás, la familia

que despide apenada

a quien se aleja…

(Foto: conjunto escultórico del puerto de Vigo, delante de la terminal de la que partían los barcos hacia América)

Hace unos días, pude fotografiar en el puerto de Vigo, un cuadro escultórico que resume el drama de la emigración y que bien podríamos aceptar como la representación del mismo, sea cualquiera el lugar donde se produzca. La emigración es un fenómeno tan antiguo como el ser humano, puesto que, desde siempre, hubo quien salió del lugar de nacimiento a la búsqueda de nuevos horizontes. Si en algún momento esa huida tuvo algo de aventura romántica, creo que fue y es ampliamente superada por la sensación mayoritaria de viaje hacia lo desconocido para ver si las condiciones de vida se podían mejorar o si se podía salvar el pellejo… Todos los conflictos han ocasionado grandes migraciones, deportaciones de personas, expulsadas de su tierra… Y es muy probable que con el paso del tiempo, el fenómeno haya empeorado de manera dramática. Los países occidentales, que han vivido amplias migraciones internas (especialmente desde las zonas rurales  alas industrializadas), ven como oleadas de desheredados, procedentes de países –la mayoría- colonizados brutalmente en el pasado (con cacerías humanas destinadas  a la esclavitud), esquilmados en sus recursos (en el pasado y en el presente), manipulados políticamente para que gobiernen títeres a su servicio; desestabilizados y aculturados, envueltos en frecuentes episodios bélicos y perseguidos violentamente… quieren asaltar los muros naturales o artificiales que les separan de estos supuestos paraísos. La desesperación es una fuerza imparable y no habrá, muro ni alambrada, que lo impida… Si el Mediterráneo fue siempre un mar que unió las orillas y los pueblos que albergaban, aunque fuera para guerrear, no va a convertirse ahora en un espacio inexpugnable; el canal de la Mancha; la frontera sur de EEUU y tantas otras fronteras en otros muchos países  seguirán siendo traspasadas porque el hambre, la miseria, la esperanza, la vida son fuerzas que han empujado, empujan y empujarán a quienes las padecen o las sientan a buscar horizontes habitables allí donde se encuentren. Las desigualdades no solo no han desaparecido, sino que se han multiplicado y tienen un punto de obscenidad insoportable.

Viendo las imágenes de las llegadas de cayucos, de pateras, de barcos rebosantes de personas ateridas y asustadas; las del asalto a vallas y muros; las columnas interminables de refugiados que abandonan su país o su tierra, empieza a parecerme que el conjunto escultórico de Vigo igual constituye un poema visual excesivamente dulce comparado con la realidad actual, tan cruda, tan brutal, tan inaceptable y tan repetida que ya la hemos asimilado como cotidiana y natural.

Reseñas de dos libros leídos

Reseñas de dos libros que he leído recientemente, publicado ambos por la Editorial Navona. Por si te apetecen este verano...

Tortilla Flat, de John Steinbeck

“Fecha de publicación: 1935. Traducción: José Luis Piquero. Colección: Ficciones. Número de páginas: 258. ISBN: 978-84-16259-09-0. Editorial: Navona – Barcelona. Cuarta edición: abril 2015. Formato: 15 x 23cm. Género: novela picaresca. Presentación: rústica”

No había oído hablar de esta novela. Llegó a mis manos de pura casualidad, pero me lo he pasado “pirata” leyéndola. Es puro desenfado. Perfectamente actual, a pesar de estar escrita en 1935. Y también, perfectamente “antigua”, pues uno ve ramalazos del Lazarillo en algunos comportamientos... Es una novela picaresca, ambientada en Monterrey (California), que retrata el modo de vida de un grupo de personas (los “paisanos”: mezcla de indios, hispanos y diversas razas caucásicas...), desposeídos de bienes materiales (indigentes o marginados serían denominados, hoy día) que tienen un alto concepto de la amistad y de la libertad personal. Esas dos son sus grandes banderas y beber vino su más entrañable afición.

Muy pronto, uno de los protagonistas, Danny (sobre el que giran, en parte, los acontecimientos) hereda dos casas viejas en las colinas de Monterrey. Están situadas en medio de bosques de pinos, en la zona denominada Tortilla Flat (Llano de la Tortilla) y allí van a ir encontrando refugio el resto de los amigos que tantos días y noches pasaron a la intemperie: Big Joe el Portugués,  Jesús María Corcorán, Pablo Sanchez,  Pilón, El Pirata, Tito Ralph... Importante papel tienen también quienes, aún sin vivir con ellos, aparecen en el libro y en sus vidas de manera intermitente; gente como Dulzuras, Cornelia Ruiz, Torrelli (el propietario del bar más próximo), la señora Morales, Teresina...

Sus vidas transcurren al margen de los latidos de la sociedad y aprovechan todas las rendijas posibles de la misma para llevar adelante su existencia que, como ya hemos sugerido, está jalonada por una aversión al trabajo, un vagabundeo sin prisas, una fraternal camaradería, un amor desmedido al vino, algunos ramalazos de lujuria y un alto concepto de la libertad. Todos, personajes excéntricos, pero muy reales, con relaciones personales complicadas y, en muchas ocasiones, divertidas que nos hacen sonreír, pero que también invitan a la reflexión. Son gente buena, generosa, ingenua y feliz que se han desentendido de convenciones sociales, que no trabajan, ni pagan impuestos; a quienes les gusta tomar el sol, disfrutar de la pereza, estafar a sus vecinos y beber vino en grandes cantidades; pero que son capaces de proteger a otros como ellos y ayudar a quien lo necesite, aunque lo hagan, en ocasiones, como dice el traductor en el prólogo, en plan filibustero.

Como ejemplo del tono humorístico, utilizado por Steinbeck, reproduzco el siguiente fragmento en el que se narra la conexión entre la afición a beber vino y a comunicar sentimientos; dos cuestiones que –según el autor- van indisolublemente unidas, cuando se trata de beberse dos garrafas de vino: “Espiritualmente, los tragos pueden graduarse así: justo bajo el gollete de la primera botella, conversación seria y reposada. Cuatro centímetros más abajo, tristes y dulces nostalgias. Cinco centímetros más, recuerdos de viejos amores felices. Dos centímetros, recuerdos de viejos amores desdichados. Fondo de la primera botella, una vaga tristeza general. Gollete de la segunda botella, negro e impío abatimiento. Dos dedos más abajo, una canción sobre la muerte o la añoranza. Un pulgar, cualquier otra canción que uno conozca. Las graduaciones se detienen aquí porque se pierde todo rastro y ya no es posible ninguna certeza. A partir de este punto cualquier cosa puede ocurrir”.

El libro se lee con alegría porque Steinbeck lo cuenta todo con inteligencia y sentido del humor. En definitiva, su lectura garantiza un tiempo de goce intelectual, de modo que si dispones de unas tres horas libres, puedes hacerte este regalo. Yo, te lo recomiendo.

 

Reportaje al pie de la horca, de Julius Fucík

“Traducción: Libuse Prokopová. Número de páginas: 137. ISBN: 978-84-16359-13-7. Editorial Navona – Barcelona. Primera edición: junio de 2015. Formato:  15 X 23 cm. Género: autobiografía. Presentación: rústica”

Sorprendente comienzo (con una metáfora cinematográfica) el que nos regala Fucík en esta reflexión, con la que se inicia este libro, bajo el titular: “Escrito en la cárcel de la Gestapo en Pankrác, durante la primavera de 1943”:

“... Alguien, un día -quizá nunca sepamos quién ni cuándo-,  llamó a este cuarto del Palacio Petschek –salón cinematográfico-. ¡Qué idea tan genial! Una sala espaciosa, seis largos bancos en filas apretadas, ocupados por los cuerpos inmóviles de los reos y frente a ellos la pared limpia como una pantalla de cinematógrafo. Ni las productoras de todo el mundo han podido rodar tantos filmes como los proyectados por los ojos de los reos sobre el mu­ro, en espera de nuevo interrogatorio, de la tortura, de la muerte. Películas de vidas enteras o de los más pequeños fragmentos de la vi­da; películas de la madre, de la esposa, de los hijos, del hogar destruido, del porvenir destrozado; películas de camaradas valerosos y de la traición; películas del hombre a quien entregué aquella octavilla, de la sangre que correrá otra vez, del fuerte apretón de manos, del compromiso de honor; películas repletas de terror y de decisión, de odio y de amor, de angustia y de esperanza. De espaldas a la vida, cada uno, contempla aquí, diariamente, su propia muerte. Y no todos resucitan...”

Praga, ciudad con un fecundo pasado histórico y mitificada, entre otros acontecimientos, por su famosa “primavera” de 1968 que acabó con la invasión soviética de la entonces Checoslovaquia, había vivido veinticinco años antes, acontecimientos terribles bajo la ocupación nazi. Y fue en la primavera de 1942 cuando el autor de este libro fue detenido por la Gestapo y confinado en una de sus cárceles, el Palacio Petschek , primero y seguidamente en la prisión de Pankrác de la capital checa.

Julius Fucík había nacido a comienzos del siglo (en 1903) y era periodista y escritor reconocido, afiliado al Partido Comunista de Checoslovaquia. Desde su detención hasta su muerte en la horca, pasaron un año y cuatro meses, transcurridos como preso de la Gestapo, sometido a torturas sin nombre para que hablara y delatara a personas que, desde la clandestinidad, estaban tratando de organizarse para luchar contra la ocupación alemana. No consiguieron doblegar su firme voluntad de mantenerse callado y no dar ni una sola información que pudiera poner en peligro la vida de otras personas...

La lectura de este libro, de este curioso reportaje de las propias vivencias que van a conducir a quien las escribe a la muerte (sin duda, una muerte anunciada) produce una notable inquietud. Ya solo la lectura del primer capítulo, titulado “Veinticuatro horas” te lleva a pensar si no será mejor dejar este libro y buscar otra historia más amable... Finalmente, decides continuar para ir descubriendo como, en medio del inmenso dolor de las torturas, de la posible desesperación ante la inevitable muerte final, un hombre saca fuerzas del interior para no doblegarse, para cumplir con su deber de dejar constancia de lo que está viviendo; aún tiene tiempo de retratar a algunas de las personas de su entorno en prisión y reconocer en algunos de sus guardianes actitudes dignas de ser reseñadas y escritas para que sean conocidas cuando él ya no esté..., como la del guardián que le proporcionó papel y lápiz para que pudiera escribir y sacó clandestinamente de la cárcel las hojas manuscritas que la compañera de Fucík pudo convertir en este libro, traducido a más de 80 idiomas..

Julius Fucík, habitante de la celda 267, caminaba hacia la muerte cantando “La Internacional”, según cuenta su esposa Gusta Fucikova y la despedida que deja el escritor en su último texto, fechado el 9 de junio de 1943 es un lacónico: “Hombres: os he amado. ¡Estad alerta!” Seguimos alerta porque el mal habita entre nosotros.

Este emotivo y duro “reportaje” refleja cómo algunas personas, en situaciones límite, tuvieron una reacción de enorme dignidad y valentía; de una sangre fría y una determinación ejemplares y sintieron en su interior una extraña fuerza que los mantuvo con la cabeza alta, incorruptibles, sabedores de que sus pequeñas acciones podrían contribuir a dejar un futuro mejor para quienes tuvieran la fortuna de vivir en él. Eran seres de una pasta especial, como Julius Fucík, recordado en su país y al que, si lees este libro, no olvidarás.

Esta edición de Novona editorial se abre con un poema que Pablo Neruda dedicó a Julius Fucík; poema que también se reproduce en la contraportada del libro, y que comienza así:

“Por las calles de Praga, en invierno, cada día, / pasé junto a los muros de la casa de piedra / en que fue torturado Julius Fucík / ...”

Para terminar esta reseña, aunque pueda parecer consejo innecesario, sugerir una vez finalizada la lectura del libro (o tras la finalización de un capítulo cualquiera) realizar búsquedas en Internet de algunos nombres que aparecen en el texto, sean de personas, de ciudades, de instalaciones y ver fotografías o leer informaciones complementarias; es decir, aprovechar la tecnología para alargar la dimensión del libro leído, siempre que sea posible.

Postales de mayo

Aquí, una selección de las anotaciones feisbuseras del mes que ha terminado recientemente.

.. “LIQUIDACIÓN TOTAL POR JUBILACIÓN”. Confieso que desde el pasado 1 de septiembre, leer el anuncio que acompaña a estas líneas me produce un cosquilleo interior nada agradable, de cierta intranquilidad.... “Que te liquiden totalmente por haberte jubilado” no es precisamente una buena noticia para la preservación del “body”...  Esta mañana lo he podido fotografiar en Tamarite de Litera. Buenas noches... (11 de mayo)

.. Ayer tarde, estuve en Tolva (Huesca), a visitar y charlar un rato con  mi amiga Dori Rami (maestra de dicha localidad, desde hace varios años). Dori y yo llegamos juntos al Miguel Servet en septiembre de 1981 y aquel primer curso dábamos la Educación Física de 1º a 8º (una a los grupos “A” y el otro a los “B”) y las Ciencias Sociales de 7º y 8º de EGB. Dori estuvo dos cursos en el colegio y luego se trasladó a otros lugares a ejercer la docencia. Desde entonces, nos hemos visto algunas veces, menos de lo que nos hubiera gustado. Ayer nos sentamos a hablar como si nos hubiéramos visto la semana anterior y hubiéramos dejado temas pendientes en una conversación reciente... Esa hermosa sensación, como de no haber pasado el tiempo, que se tiene cuando te reencuentras con alguien con quien te unió la amistad... Daniel nos hizo unas fotos en la plaza del pueblo, delante de la puerta de la iglesia, comprobando que, a pesar del paso del tiempo, estamos realmente estupendos, je, je. (12 de mayo)

.. Hay verbos "cabrones"... No sé quién ha sido el ideólogo de poner juntos tres verbos en un cartel electoral. Abro el turno de combinaciones e interpretaciones, por si os queréis animar: "TRABAJAR para HACER CRECER los casos de corrupción"... Eso es lo que podemos decir, viendo cómo cada día unos pocos más, se suman a la interminable lista que venimos confeccionando hace tiempo... (15 de mayo)

.. El Gurrión número 139 está ya convenientemente enjaulado. Mañana lo depositaremos en correos y la semana que viene irá llegando a los domicilios de suscriptoras y suscriptores... Hemos llevado los sobres ya dispuestos y en la misma imprenta hemos embolsado más de trescientas revistas; así nos ahorraremos descargar y subirlo hasta casa para volver a bajarlo... ¡Cómo no se nos ocurrió antes...! La coincidencia con la vorágine de la propaganda electoral impresa ha retrasado una semana su salida de imprenta, pero sale en el tiempo convenido. Este es el número de mayo. El próximo, en agosto. Buen fin de semana. (15 de mayo)

.. Hoy ha llegado a mi casa, un buen trozo de árbol, convertido en propaganda electoral. Entre otras cosas, 36 sobres de votación. Creo que tendremos bastante... Aunque los pienso reutilizar, no tengo nada claro que todo esto sea necesario. Seguro que hay otras maneras... (18 de mayo)

.. MÁS MERMELADA. Inesperadamente, este fin de semana me encontré con un excedente de cereza montañesa que había que canalizar en alguna dirección... Ayer por la mañana, me armé de valor y empecé a deshuesarlas, de una en una, hasta juntar casi tres kilos de material transformable. Añadí limón y azúcar y las convertí en rica mermelada. Hoy hemos desayunado con ella y está bien buena. ¡Tampoco quiero exagerar, poniendo adjetivos excesivos! Necesito endulzar algunos momentos del día (y de los próximos) para contrarrestar el efecto amargo e indecente que me produce ver y oír a algunos engendros de la derecha del país en “champaña pectoral”. Buenos días. (19 de mayo)

.. Hace media hora me ha llamado por teléfono, Joaquina Dorado. Quería agradecerme la página y media que le he dedicado en el último número de la revista El Gurrión (“Biografía incompleta de Joaquina Dorado Pita”), por ser la suscriptora de más edad de la revista. Joaquina cumplirá 98 años el próximo 25 de junio. Se lo ha dicho a Mercè y me lo ha repetido a mí, con una voz clara que transmite un pensamiento sereno, que cuando recibió ayer la revista y se encontró con las páginas 40 y 41 de la misma, se tuvo que sentar porque se emocionó. Joaquina fue la compañera de Liberto Sarrau, hasta el fallecimiento de éste. Liberto había nacido en Fraga en 1920, pero desde niño su familia se trasladó a Barcelona. Los dos lucharon contra la dictadura franquista y sufrieron detenciones y condenas, torturas e internamientos en campos de concentración... Esa llamada agradecida de Joaquina es motivo suficiente para seguir haciendo la revista, cueste lo que cueste. Son estos los detalles que nos hacen más humanos y que nos permiten esquivar tanta podredumbre, tanta gente mala, tanta desvergüenza... La foto es del día que nos conocimos, hace ahora tres años en Barcelona; y en el enlace siguiente, podéis conocer más datos de Joaquina y de Liberto. (22 de mayo)

.. Ni su nombre ni su imagen ensuciarán mi muro... Me refiero a ese personaje acartonado y dinosáurico que lleva por nombre la segunda de las virtudes teologales (esto lo saben bien quienes estudiamos en la escuela el catecismo o la historia sagrada). Por cierto, yo nunca le he visto ni reconocido ninguna virtud a su presencia incesante en los medios. Vivimos en un país lamentable. Siento una enorme vergüenza cada vez que veo a esa aparición reptiliana, delante de decenas de micros y “alcachofas”, como si fuera a decir algo interesante, algo edificante, algo éticamente elevado... Nunca ha dicho nada que merezca la pena ser escuchado y hay tantos que pierden el culo por escucharla o porque conteste a una pregunta... ¿No sería mejor, no acudir nadie de los medios a los lugares a los que van los que realmente han mostrado un comportamiento despreciable desde hace tiempo? Ya sé que no es posible ponerse de acuerdo, pero... ¿Debemos tolerar que personajes así nos den lecciones de comportamiento cívico y responsable? ¿Alguien que ha nombrado a tipos corruptos para cargos de confianza y que ha gobernado con chorizos de alto nivel, está en condiciones de acceder a una institución pública? ¿No sabía nada? Entonces es que es muy tonta y eso mismo la inhabilitaría para lo que pretende... ¿Dónde ha hecho acopio –ella y sus correligionarios- de la desvergüenza suficiente para seguir optando a ser elegida en unas elecciones? ¿Y qué se puede hacer con los que la voten? ¿Y qué podemos hacer los que no la votamos...?

Cada vez que veo su cara, tengo arcadas interiores. Nunca me han hecho gracia sus “gracias”. Es mala, rastrera, barriobajera, irrespetuosa, prepotente, chulesca, caciquil, insolidaria... Intentaré completar un abecedario de palabras bonitas para referirme a ella y sus obras... No se me han olvidado unas declaraciones despectivas contra los arquitectos que hacían obras y luego ahí quedaban aunque no les gustaran a la gente. No lo recuerdo textualmente, pero algo así quería decir. Ya me pregunté entonces y sigo haciéndolo, ¿y lo dice una política que nadie la ha habilitado para ello, que puede cometer –y comete- los mayores atropellos y se va luego de rositas? Las hemerotecas escritas y audiovisuales te recordarán siempre que has dicho blanco y luego negro; que te has desdicho de lo que habías dicho y las generaciones futuras sabrán que fuiste una impostora, una depredadora que, sin creer en la democracia, te aprovechaste de ella para vivir más de treinta años a costa de los demás, faltándonos al respeto continuamente. Si esta tipa, que no se ha ido, ha de venir a regenerar la política, estamos realmente jodidos. Solo deseo que, políticamente, le vaya muy mal y que, desde luego, nunca sea alcaldesa de la capital del país. ¡Estoy harto de verla pulular por los medios!

Ilustro esta reflexión con una imagen del Cinca; un río con fuerza suficiente para llevarse lejos a estos engendros paleozoicos... (22 de mayo)

 .. Buenos días. ¡Hace un sol de la hostia! ¡Qué claridad se percibe en el ambiente! ¡Adiós partido impopular; adiós partido perifrástico; adiós partido pijolandio ... ¡Volved a vuestras indecentes cavernas,  ... Volved a vuestras cavernas lóbregas, a vuestras conspiraciones oscuras, a vuestras fincas particulares regadas con el esfuerzo del pueblo, sembradas con lo que habéis robado, bendecidas por retrógradas mentes episcopales empeñadas en conducirnos directamente a la edad media... Nunca antes se juntaron tantos ineptos para desgobernar un país, aprovechándose para ello de un desmoronamiento anímico sin precedentes en un sector de la población... Después de tres años de gobernar contra el pueblo, habéis convertido el país en un auténtico erial. No voy a relacionar aquí todos los desmanes que habéis cometido y que tardaremos en revertir, porque son sobradamente conocidas (y las que iremos conociendo)... Me encanta imaginarme a estos hombres y mujeres prepotentes, dictadorzuelos, chulescos, arrogantes hasta extremos intolerables,  desposeídos de esa insoportable fatuidad de la que hacen gala, de las ceremonias que exigen para ser abordados, de su entorno protegido por fornidos guardaespaldas, de esa trascendencia que dan a sus paupérrimos mensajes... Me encanta verlos indefensos cuando se desvelan sus evidentes carencias, su inexistente discurso, su ineptitud manifiesta  ...; me encanta, al fin, imaginarlos desnudos paseando por las calles del pueblo que han gobernado, desposeídos de los falsos atributos de gobernantes sin talento y sin escrúpulos, para reducirlos a la insignificancia y perderles todo el respeto que se atribuyeron, pero que nunca merecieron por su turbio proceder. Es mi ejercicio mental, mi secreta venganza por los malos ratos que nos han hecho pasar...

¡Cuánto me alegro de vuestra victoria-derrota (porque seguís empeñados en decir que habéis ganado, claro)! Sacasteis a la calle incluso momias indecentes del pasado para movilizar a vuestros votantes (y ¡cómo me alegro que no hayan servido para nada!) No me quiero alargar, solo despedir con un “¡A tomar viento!” (que es versión suave de otra expresión más directa y utilizada) a ritas, cospes, espes, rudis, teofis... ¡Cuánto me alegra que Manuela “alcaldee” Madrid! Y que Ada pueda “alcaldear” Barcelona... ¡Y cómo me alegra que en la ciudad en la que vivo, el pp haya sido derrotado! ¡Cuánta inculta soberbia, cuánta innecesaria prepotencia, cuántas componendas oscuras, tratos de favor, maniobras vergonzantes y solemne ineptitud hemos visto y soportado! Felicidades a todas las personas que han votado opciones que han obligado a morder el polvo a quienes han dejado un país, unas autonomías, unos ayuntamientos, unas instituciones, miles de familias y millones de personas, hechas polvo. A pesar de todo, aún tienen demasiados e incomprensibles apoyos y hay que estar vigilantes...

Pero, repito: Hace un sol de la hostia; una nueva semana empieza con sabor diferente, con alegría desparramada y confianza en tiempos mejores que deben venir ya... Que los disfruten. (25 de mayo)

139 "gurriones"

Hace dos semanas que El Gurrión 139 anda revoloteando entre las manos de quienes son suscriptores o compradores del mismo y de algunos amigos y amigas. Mayo es un mes especial porque a lo largo del mismo, cada año, nace un “gurrión”. Este texto lo celebra con tres tipos de documentos. En primer lugar, con el artículo que escribí y fue publicado en el Diario del Altoaragón el pasado día 24 (famoso también por celebrarse elecciones municipales y autonómicas); en segundo lugar, reproduciendo dos o tres correos electrónicos de quienes lo han recibido y, por último, con la reproducción de la presentación de este ejemplar. Ahí vamos...

 LA REVISTA EL GURRION DE LABUERDA PUBLICA SU NÚMERO 139

Cada 365 días cumplo un año y cuatro “gurriones”

Será por eso que, aun habiendo empezado a coordinar “gurriones” mucha más tarde del año de mi nacimiento (como es razonable), estos “pájaros de papel” me llevan una considerable ventaja.

Y, como estamos en mayo, “he cumplido un nuevo gurrión”; nada menos que el 139. Desde noviembre de 1980, cada tres meses ponemos un huevo y nace un “gurrión”. Y nos hemos acostumbrado a que eso ocurra, cada año, en febrero, mayo, agosto y noviembre. Es muy posible que a las personas que colaboran habitualmente en la revista, e incluso a quienes están suscritas a la misma, les ocurra lo mismo, pero eso deberán decirlo ellas, si quieren y tienen ocasión.

Como decía, en estos días de mayo, un nuevo “gurrión” ha abandonado la incubadora y ha salido volando en múltiples direcciones para posarse en los buzones-nido de quienes lo estaban esperando. Para poderle “dar vida”, nos hemos juntado una treintena de personas, realizando aportes diferentes: unas han desempolvado recuerdos de distintas etapas de su vida, más o menos personales; otros, han comentado libros leídos y recomendado su lectura; hay quien investiga sobre fuentes salutíferas y quien lo hace sobre molinos harineros... Tenemos colaboradoras que van, paso a paso, reconstruyendo su infancia, a golpe de palabras y quien denuncia de manera velada o de forma contundente algunas actuaciones políticas poco claras... Las tradiciones recuperadas tienen espacio para ser contadas con todo lujo de detalles y también hay un rincón dedicado a los romances reivindicativos, a los poemas en aragonés y a los dibujos minuciosos que nos explican nuestra geografía y nuestra historia... Como cualquier revista que se precie, El Gurrión tiene también su apartado de noticias, aunque sin excesiva preocupación por la candente actualidad, puesto que su periodicidad trimestral sugiere otro tratamiento de algunas de ellas. Tenemos un apartado dedicado a pajaricos y otro, veterano ya, dedicado al coleccionismo. El Gurrión sigue estando muy en contacto con la naturaleza y, en este caso, se reflexiona sobre la primavera y la reproducción o se recuerdan las cacerías de osos del siglo XIX; del mismo modo, miramos la luna y las estrellas; descubrimos algunos mitos que están entre nosotros y hacemos un viaje en el tiempo hasta el año 1320 para saber qué pasó con los judíos de Monclús. Hay un pequeño rincón de mazadas y una biografía incompleta de nuestra suscriptora más veterana. Un colaborador ha establecido un vínculo sorprendente entre Mediano y México y publicamos cuatro nuevas imágenes de amigos y amigas retratados en diferentes lugares del mundo con la revista en sus manos.

En las 48 páginas de este número caben un montón de historias contadas por personas diferentes que viven en entornos bien distintos. Todas ellas, suman su imaginación, su deseo de saber y de contar y sus ganas de escribir para dar forma a una revista y alargar el vuelo de este “Gurrión” que, trimestre a trimestre, lleva un mensaje de vida a quien lo recibe. Nuestro deseo es que encuentre al final de su viaje un lecho acogedor: unas manos cálidas, unos ojos ávidos y la sensibilidad adecuada para apreciar el trabajo de quienes seguimos empeñados en hacerlo posible. Si te apetece conocer algo más de esta aventura, en la página web http://www.elgurrion.com puedes leer íntegramente, todos los números desde el 100 (inclusive) hasta este 139 que estará también disponible un par de semanas después de su distribución.

 

TRES CORREOS ELECTRÓNICOS DE QUIENES LO HAN RECIBIDO

.. Querido Mariano: ¿Qué tal va todo por aquellas buenas tierras?  Te mando estas líneas para agradecerte tus "Gurriones", ahora que acabo de recibir el último (nº 139). Es un gusto encontrarlo en el correo, recordándonos buenas historias e informando de interesantes proyectos, siempre con el pico cargado de noticias.  Es un gusto saber de vosotros y tener un trocico de Huesca por tierras navarras. Un fuerte abrazo. Vivi (Villar Arellano – Pamplona, 26 de mayo)

.. Muchas gracias Mariano por permitir que este "pájaro "se pose sobre el alfeizar de la ventana de la Biblioteca Municipal de Chinchilla. Nos acercas una vez más a tu valle aragonés y a las costumbres de otras vidas ya pasadas, que algunos todavía recuerdan... Nos ha encantado leer la biografía incompleta de Joaquina, dale un beso muy grande desde este lugar de la Mancha. El romance del concejal resulta muy divertido y, felizmente se ha comprobado que no somos tan tontos ni tontas como bien dices en la presentación. Un abrazo muy fuerte amigo y gracias. (Luz del Olmo. Chinchilla-Albacete, 26 de mayo).

 .. Hola Mariano, Ha sido un placer  recibir la revista nº 139 que mantiene el nivel de la publicación a máximo nivel. En este número, uno de los artículos que más me ha impactado ha sido el escrito por Jesús Cardiel sobre Los judíos de Monclús. Me siento muy identificado con la historia, porque parte de los antepasados son de esa zona y sobre todo porque clarifica la oscura historia de los hechos. (...) Un cordial saludo. Eugenio López (Barcelona, 28 de mayo)

 PRESENTACIÓN

Todos tontos, todas tontas...

A estas alturas, hartos ya de escuchar la conjugación incesante del verbo “despojar”, lo raro es que quede algo... Pasamos, en un tiempo record, de manejar dineros a mansalva para acometer las más peregrinas obras arquitectónicas, a declarar desde todas las instituciones oficiales que no había nada, ni un euro, ni para palillos de dientes... Desde aquellos aciagos días que anunciaban desastres sociales (que han ido llegando puntualmente, uno detrás de otro: recortes educativos y sanitarios, desahucios de la propia vivienda,  aumento del paro, aumento de impuestos para las manifestaciones culturales, inversión cero en bibliotecas, mínimas ayudas a la dependencia... y mordazas para la libertad de expresión y la legítima protesta...) no hemos ganado para sustos. Delante de nuestros ojos y de nuestros oídos han desfilado una legión de sinvergüenzas, de ladrones que han robado a manos llenas del erario público. Y no contentos con ello, hemos tenido que aguantar declaraciones de esos mismos indecentes, en el sentido de que era necesario no despilfarrar, pagar a hacienda, vivir con más realismo y otras lindezas parecidas (justo lo que ellos y ellas no hacían). Estos tipos se han creído que somos tontos, ¿no?, que no sabemos distinguir entre una buena persona: decente, cabal y con fundamentos éticos; de un sinvergüenza, de un trepa, de un inútil...

Es muy probable que, tras las elecciones de este mes de mayo, aquellos partidos que han albergado en su seno a toda una legión de chorizos irredentos, vuelvan a obtener unos resultados inmerecidamente potables, e incluso buenos... Si es así, quienes manejamos los hilos de nuestras vidas con unos parámetros en los que tienen cabida la dignidad, la honradez, el trabajo, la solidaridad, etc. porque son las piezas fundamentales de nuestro existir, compartiremos un duro sentimiento de desolación. Se habrán acabado los argumentos racionales con los que oponerse al latrocinio continuado, al robo sistemático, a la corrupción generalizada... Si esas formas de actuar, son “premiadas” en las urnas, recordaremos aquel dicho que sonaba así: “apaga María y vámonos”, porque aquí ya no queda mucho por hacer.

No sabemos si se ha hecho ya el inventario de las tropelías, de los desmanes, de los asaltos, de los delitos contra lo público, cometidos en este desgraciado país, en los últimos tiempos. Pero habría que hacerlo. Se han alcanzado tales cotas de desvergüenza que, muy probablemente, nadie las hubiera podido imaginar. Ahora mismo, para escribir guiones de películas que tengan como tema central la corrupción y el saqueo (algunos dirigentes ya utilizan la expresión en actos públicos, incluso) no es necesario ponerse a fabular; basta con contar una de las múltiples historias truculentas que escuchamos a diario, adornándola con algunos de los ingredientes habituales: algo de sexo, algo de violencia y algo de mafias...

Para terminar esta breve reflexión, dejamos la mención a esa legión de tontos y tontas “que no sabían nada”, pero que han ocupado cargos desde hace tiempo: alcaldes y alcaldesas, ministros y ministras, consejeros y consejeras... ¡Todos tontos; todas tontas! Nunca antes coincidieron en esos puestos políticos tantos inútiles, que no se enteraron de nada de lo que pasaba (Por cierto, siempre pasaban cosas que les beneficiaban a ellos y a ellas, de manera escandalosa... ¡Qué casualidad!)

Lo que han hecho esta cuadrilla de golfos (junto con sus voceros y quienes los defienden) con su delictivo proceder, es dejar a la ética, la razón, la vergüenza y el respeto, en “esqueleto”, deshuesados. La ciudadanía, tardaremos largo tiempo en realimentarlos convenientemente para que recobren su estado natural: seres robustos sobre los que poder construir una sociedad democrática de verdad, solidaria, justa, compasiva, cooperadora, donde los ciudadanos que van creciendo vean un futuro despejado, un futuro que invite a caminar con algunas garantías.

Por lo demás, aquí estamos de nuevo, colocándote un “gurrión” al alcance de tus ojos. Esperamos que disfrutes con su lectura y que haya merecido la pena esperar su llegada. Te invitamos, como siempre, a que nos hagas llegar noticias, fotos o que te decidas a participar en algunas de las secciones abiertas. Nos despedimos ya, deseándote salud y buena lectura.