Blogia

gurrion

Septiembre feisbusero (y II)

En el reloj de la torre

están tocando las nueve;
no se oye ni una mosca,
nada ni nadie se mueve.
Después de la fiesta de ayer,
hay muchos perjudicados
que aún duermen, sin saber
que un día nuevo ha empezado.
El cielo se ha puesto guapo,
con nubes deshilachadas,
aunque es posible que hoy
llueva o haya tronada.
Aquí os dejo unas fotos
de la torre y de la Peña;
dos referentes de altura
para quien vive en Labuerda.

(13 de septiembre)

 

.. Un caixigar, como es fácil deducir, es un bosque de caixigos. En todo caso, para los de fuera de Aragón, igual conviene aclarar que un caixigo es un quejigo; es decir, un roble para que nos entendamos. Pues resulta que en Troncedo, un pueblo en la raya entre Sobrarbe y Ribagorza (provincia de Huesca), hay un grupo numeroso de personas que no paran de trabajar restaurando, reconstruyendo, recuperando, limpiando, marcando, celebrando...: caminos, casas, molino, castillo, fiestas, romerías, conversación, ideas, personas... Son muy aficionados y entusiastas conjugadores de verbos colectivos (como los que he indicado con anterioridad, en gerundio). Y, además, también conjugan el verbo escribir (seguro que con anterioridad, han conjugado sobradamente el verbo leer y el verbo pensar, entre otros); como consecuencia de ello, cada año plantan-escriben un nuevo caixigo; de modo que, en pocos años van a conseguir tener un caixigar de palabras, de letras... Hoy me ha llegado el número 12, con 48 páginas, tamaño cuartilla, fotos en color y dedicado a las “Mujeres de antes”. En la página 2 reproducen ya un hermoso poema de Miguel Hernández “Hijo de la luz”. También hablan de la Feria de San Miguel de Graus, de “Yaya Manuela”, “Una tienda en Troncedo”, “Heridas de guerra”, “De cuando fuimos mineros”, “Fiestas de San Lorenzo”, etc., etc. Yo no sé si los troncedanos que la reciben aprecian suficientemente este trabajo de recuperar y dejar escritos sentimientos, recuerdos, tradiciones, cuentos, personajes, fiestas, etc. de su pueblo y alrededores, pero la faena de quienes impulsan la publicación y de quienes escriben en ella es enormemente meritoria y la calidad del montaje, la disposición de textos y las fotos redondean perfectamente el trabajo, la obra. Y es una maestra incombustible – Pilar Ciutd- quien coordina todo ello y quien me la ha hecho llegar. Yo me he puesto la camiseta de fiesta y he querido hacerme esta foto leyendo “El Caixigar” y, ya de paso, animar a sus colaboradores a seguir en esa empresa que nadie más vendrá a hacer. Si no queremos que se pierda del todo la pequeña o gran historia de nuestros pueblos y de nuestras gentes, tenemos que arremangarnos y escribirla, no queda otra... Felicidades por los doce “caixigos” y mucha fuerza para continuarla empresa. (14 de septiembre)

 

.. ¡Qué tiempos...!  Los fabricantes de pan (antes llamados panaderos), los productores de leche, los que cultivan la tierra y convierten diminutas semillas en judías verdes, tomates, verduras variadas, pimientos..., y toda clase de frutas... no son los que más trabajo tienen ni los que más dineros ganan (que podría ser justo); a pesar de que una buena parte del mundo sigue instalada en la pandemia del hambre. Hoy, quienes prosperan son los que trabajan el metal, algunos metales. Ahora mismo sigue habiendo una demanda escalofriante de armas de cualquier tipo y de alambre para sellar fronteras, acompañado de concertinas o de espinos que aumenten la dificultad de atravesarlas... No sé cómo acabará esto, pero necesitar más hierro que pan, no es precisamente un buen augurio. (15 de septiembre)

 

.. ¡Hasta la victoria...! El 16 de septiembre, hará 42 años que Víctor Jara fue asesinado en un estadio de fútbol en Santiago de Chile. Aunque pase el tiempo, cuando uno piensa en sucesos de este tipo: que una banda de bestias inmundas torture, golpee, destroce, asesine a una persona de sonrisa amplia, de versos en el pecho y de palabras lanzadas al viento con su voz, no se puede entender tanto nivel de crueldad y de barbarie... Seguiré maldiciendo a todos los secuaces pinochetianos que acabaron o arruinaron la vida de miles de chilenos; y en esas maldiciones, incluyo a curas, obispos, monjas y cardenales (si los hubiere) que acompañaron en misa y dieron la comunión a los golpistas... Deseo que al oír mis silenciosas imprecaciones, todos ellos –traidores- se remuevan en sus tumbas y no hallen descanso en toda la eternidad. Matasteis a Víctor, pero sus canciones siguen en el aire recordando que él sí fue una persona importante para otras muchas, a las que infundió valor, dio sentido, animó en sus penas, ofreció palabras y argumentos para amar y para vivir..., y aún las seguimos cantando... Sirva esta canción de Ska P, para recordarlo.

https://www.youtube.com/watch?v=C83iqvY_lSk

Y este artículo, publicado hace diez años, donde se rememora su cruel asesinato:

http://cultura.elpais.com/cultura/2009/12/05/actualidad/1259967604_850215.html

(16 de septiembre)

 

Hay mañanas que comienzan

de parecida manera.

Estas fotos que ahora veis

claramente lo demuestran

Tomadas ayer y hoy,

casi a la misma hora,

dibujan en el horizonte

las mismas luces y sombras.

Buenos días, por lo tanto,

a quienes miráis este muro;

que la jornada sea amable

y el trabajo no muy duro...

 (16 de septiembre)

 

.. Mañana, 19 de septiembre, hará cinco años del fallecimiento de José Antonio Labordeta. El pasado 2 de junio, se presentó en Zaragoza el libro “Amigo Labordeta”, en el que participamos más de 80 personas . El próximo 30 de este mes, se presentará en Huesca, tal como podéis ver en la convocatoria adjunta. Por lo que a mí respecta, después de haberme retirado, tras 40 años ejerciendo de MAESTRO de Primaria, el editor del libro, me ha elegido para hacer de MAESTRO de ceremonias. Veremos cómo va la cosa, porque no creo que la experiencia en una cosa me sirva mucho para debutar en la otra, je, je. En todo caso, sirva este anuncio para invitarte al acto o para que lo compartas y así queden invitados otros y otras. Buenos días y buen finde. (18 de septiembre)

.. Nada más levantarme, me he acordado que mi primer día de escuela como maestro fue el 20 de septiembre de 1974 (el oficio con el que me lo comunicaron es del día 18). Hace hoy, justamente, 41 años. He buscado un calendario de aquel año y he visto que ese día fue viernes. No lo recordaba, pero no deja de ser curioso para empezar a trabajar. Hablando de curiosidades, el pasado año, debido a mis problemas de salud, el último día que estuve trabajando en el colegio fue también un viernes (el día 16 de mayo). De alguna manera, hoy también es un cumpleaños y como son veinte menos de los que tengo, los cumplo con más alegría, ja, ja. (20 de septiembre)

 

.. Ayotzinapa (México). Un año después del asesinato de 43 aspirantes a maestros, en el estado de Guerrero.

No pudieron ser maestros,

porque asesinaron sus vidas.

El pueblo grita y denuncia

esa desaparición colectiva.

43 muchachos jóvenes.

43 normalistas.

43 sueños rotos.

¿Dónde está la justicia?

(27 de septiembre)

 

 .. CHAPAS Y GEOGRAFÍA (II). 

Segunda entrega, con algunos ejemplos de cómo las chapas de bebidas recogen elementos geográficos destacables y pueden servirnos de estímulo para conocer nuevos datos y curiosear en libros, atlas, enciclopedias...

EVEREST es una cerveza nepalí. Con 8.848 metros de altitud, el Everest es el pico más alto del planeta, situado en el Himalaya, cordillera que marca la separación entre Nepal y China. La primera ascensión al techo del mundo se produjo el 29 de mayo de 1953 y los dos protagonistas, fueron el neozelandés Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay.

De Asia nos trasladamos hasta África. La cerveza SERENGETI es de Tanzania. El Parque Nacional Serengueti es un parque nacional de grandes proporciones (13.000 kilómetros cuadrados) en Tanzania. Es famoso por las migraciones anuales de miles de ñúes. Los cinco animales más grandes del parque son el león, el leopardo, el elefante, el rinoceronte y el búfalo cafre.

También de Tanzania es la cerveza KILIMANJARO. El Kilimanjaro es una montaña de 5895 metros de altitud, situada en el noroeste de Tanzania, formada por tres volcanes inactivos: el Shira, en el oeste, de 3962 m de altitud, el Mawenzi al este, de 5149 m y el Kibo, el más reciente desde el punto de vista geológico. Hans Meyer y Ludwig Purtscheller, alcanzaron la cumbre por primera vez en 1889, acompañados por su guía Yohanas Kinyala Lauwo.

Y de África volamos hasta Europa y concretamente a Polonia. La cerveza TATRA toma el nombre de los montes Tatra. Los montes Tatra o Tatras, forman una cordillera en la frontera de Polonia y Eslovaquia y el sector más alto de los Cárpatos. La altitud más elevada es de 2655 metros. Parece ser que las altitudes mayores están en suelo eslovaco y los lagos de montaña en suelo polaco. En los montes Tatras se localizan diversas instalaciones para la práctica de los deportes de invierno... (28 de septiembre)

 

.. JÁNOVAS, a orillas del Ara

Cada vez que vuelvo a Jánovas se abre esa herida que uno lleva, en silencio, impresa en el ánimo. Los restos de lo que fue un pueblo vivo y la maleza colonizando los espacios, antes habitados, te lo recuerdan a cada paso. Y, en medio de esa desolación, se levanta una casa de planta baja y dos pisos, reconstruida sobre lo que fue la escuela, con la aportación de muchas manos y, un poco más allá, un horno colectivo dispuesto (o casi) a cocer nuevos panes diarios y tortas de fiesta y empieza a tomar forma alguna reconstrucción más... ¡Hasta las culebras de piedra del frontal de la fuente pública parece que han notado estos ramalazos de vida y da la sensación de que se mueven, mientras sigue cayendo agua sobre la pila de piedra! Eran fiestas, el pasado sábado. Había mucha gente y actuaba La Ronda de Boltaña y en los prados aledaños, se alineaban varias decenas de coches que atravesaron el Ara por un pequeño puente de reciente reconstrucción. Un día de celebración y de recuerdos (tristes, alegres, ¡quién sabe!) de quienes nacieron y vivieron en Jánovas y, un día, salieron de sus casas para asistir, desde la distancia a la destrucción del que fue su pueblo..., en el que se ha encendido una luz y una esperanza. (28 de septiembre)

Septiembre feisbusero (I)

.. Hoy, 1 de septiembre, hemos celebrado con Pepe López que, por segundo año consecutivo no hemos tenido que ir a trabajar. Hemos bajado desde Labuerda a “turistear” por L´Aínsa que se ha quedado solitaria. Hemos recorrido castillo, plaza y calles. Hemos hecho compras, tomado un té en terraza y charlado con otro maestro jubilado. Luego nos hemos acercado un momento al barrio de USAna-Banastón. Pioneros antecesores de este barrio sobrarbés fueron los que fundaron los USA, aunque les joda a los americanos, je, je. Hemos comido en Labuerda y, por la tarde, hemos estado cogiendo arañones para hacer pacharán y mermelada experimental (comportándonos como si fuéramos el homo recolector primitivo). Sin necesidad de más detalles, hemos brindado para que a nadie le falte fuerza ni convicción para desarrollar este curso escolar en las mejores condiciones y ese es un deseo verdadero. Buenas noches.

 .. Buenos días. Ojalá los cielos fueran siempre espectaculares y, en todas partes, pudiéramos seguir jugando pacíficamente a adivinar las formas que van tomando las nubes…

1
En una playa europea
yace dormido Aylan:
un niño de solo tres años
que nos ha devuelto la mar
Salió con sus familiares
del infierno terrenal
buscando en otro país
un tiempo amable y en paz.
Pero el barco en el que iban
no pudo llegar a la playa
falleciendo sin remedio
quienes dentro de él viajaban.
Y el mar, con un grito sordo,
de olas azules y arena
ha dicho que en sus entrañas
no acoge muerte pequeña;
que deja a Aylan suavemente
tumbado sobre la arena
para que lo vea Europa 
y sacuda su conciencia.

2
Las guerras brutales que asolan
países, pueblos, ciudades
producen destrucción, pobreza
y “efectos colaterales”:
muertos por bombardeos,
miles de refugiados
que huyen de esos conflictos
salvajes e inhumanos;
miedo y desesperación,
ausencias definitivas,
pérdidas materiales
cientos o miles de víctimas.
¿Cuántas personas han muerto
en estos conflictos inmundos,
que organizan unos pocos
desde despachos seguros?
Por tanto, a todos esos,
maldigamos cada día
por hacer buenos negocios
traficando con la vida.
Este mundo tan injusto
con frecuencia huele a mierda:
mientras mueren inocentes
otros engordan sus cuentas.

(4 de septiembre)

  .. ¡Cómo nos gustaría...! Dicen que miles de manifestantes (según las autoridades que cuentan estas cosas) y miles de manifestantes (según los organizadores) recorren las principales calles de las principales ciudades españolas, gritando a favor de los refugiados, de la justicia, de la ayuda y protección a quienes huyen de las guerras y del hambre y temen perder su vida y a favor del acogimiento en centros públicos y privados de personas huidas de países en conflicto... Esas manifestaciones están organizadas por todos los colectivos Pro-Vida que hay en el país y que se han movilizado unánimemente y conjuntamente para evitar que ninguna contramanifestación sorpresa pueda “abortar” las suyas... Seguiremos informando... (6 de septiembre)

.. Chapas y geografía (I). El que colecciona chapas de bebidas es mi hijo Daniel, pero a mí también me gusta guardarme algunas de las repetidas. En este caso –las cuatro le han llegado hace unas fechas por distintos caminos- se trata de cuatro cervezas cuyos nombres no me dejan indiferente: BEAGLE, el barco en el que pasó cinco años Charles Darwin y PATAGONIA, espacio geográfico inmenso en el que viven algunas de mis amigas “feisbuseras”. Nos vamos de América del Sur y nos trasladamos a Vietnam... En los años sesenta, en pleno conflicto, HANOI era la capital de Vietnam del Norte y SAIGÓN, la de Vietnam del Sur. Hoy, felizmente, el conflicto ya es historia y solo hay un Vietnam. (7 de septiembre)

.. Delanteras inolvidables. Perdonen, pero estoy hasta los mismísimos de ver un partido de fútbol por televisión y escuchar a un coro de “expertos”, diciendo tonterías y molestando al aficionado que lo que quería era ver un partido y no un trozo, porque tanta verborrea despista: carrilero, pivote defensivo, tribote, enganche, mediocentro, punta, asistencias, dibujo táctico, rotaciones, desequilibrante, situaciones de dos contra uno (“mierda para cada uno”, decíamos de pequeños); salida de balón; desdoblarse (con lo que eso duele...); manejar el espacio (¿es eso posible?); mezclar (ni que fueran albañiles), asociarse... 4-3-3; 3-4-3; 4-2-2-1-1; 3-3-3-1 (el caso es que sumen diez + el portero), MSN, BBC, TVE... ¡Esto qué coño es! ¿En qué cosa rara está derivando el fútbol? No sé, escucho a los tertuliamos y construyen algunas frases que no creo que las entienda nadie (luego se equivocan al nombrar a quien lleva el balón o a quien remata el córner o a quien ha dado el último pase..., tan ensimismados están en fabricar sus paridas...) Antes, los equipos de fútbol jugaban con un portero, tres defensas, dos medios y cinco delanteros y nos aprendíamos las alineaciones de memoria y las recitábamos de carrerilla (una manera curiosa de ejercitar la memoria), porque se repetían con frecuencia y hasta se colocaban para las fotos en la misma posición... Y, aunque ha pasado el tiempo, no se nos olvidan. ¿Y las delanteras?, pues de cinco jugadores: dos extremos, dos interiores y un delantero centro: Canario-Santos-Marcelino-Villa y Lapetra (¿CSMVL?); Basora-César-Kubala-Moreno y Manchón (¿BCKMM?); Kopa-Rial-Distéfano-Puskas y Gento (¿KRDPG?); Amancio-Pereda-Marcelino-Suárez y Lapetra (¿APMSL?); Iriondo-Venandio-Zarra-Panizo y Gaínza (¿IVZPG?)... Ahí lo dejo para que reflexionéis si os apetece y, por cambiar de tema, ahora que empiezan las ligas... (7 de septiembre)

.. EL GURRIÓN. Ayer tarde, recogí en la librería el tomo XIV de El Gurrión: uno para mí y otro para la biblioteca de Labuerda, para que puedan ser consultadas sus páginas por quien quiera. Catorce tomos que guardan 139 números (ya que el 140 es el primero del tomo XV que todavía está por escribir y por encuadernar). En total, 4.324 páginas y 37 cm. de largo en la estantería.  Con el trabajo de muchas personas, con sus aportaciones voluntarias, número a número, estamos construyendo una enciclopedia de Sobrarbe (ni mucho menos la única) que, como tantas cosas en la vida, será más valorada en el futuro, cuando las personas interesadas en conocer asuntos comarcales puedan acceder a sus páginas, que les hablarán de cómo eran las cosas en otro tiempo o de cómo eran algunas que ya no existirán en ese momento... Textos y fotografías con los que vamos dibujando una parte de la vida de esta comarca... Como nos pasamos la vida construyendo recuerdos, aunque no seamos conscientes de ello durante mucho tiempo, en El Gurrión hay muchos y pueden leerse con enorme placer en los días de lluvia que irán llegando o en las tardes soleadas de otoño, que también vendrán y en cualquier época del año. (8 de septiembre)

.. Pitos y flautas. Creo que todo el tinglado que se ha montado con Gerard Piqué es fruto de unos medios de comunicación deportiva que –hace ya tiempo- perdieron el norte informativo; interpretan como les viene en gana o les conviene más y repiten hasta la saciedad cualquier ocurrencia, mirada, expresión, estupidez o cualquier imagen que no tendría ninguna importancia si no es porque ellos se empeñan en que la tenga. Las pitadas, incomprensibles, (y fomentadas por ellos, aunque no lo quieran reconocer) y el público, la gente no siempre tiene la razón, ni de largo, a pesar del mantra tantas veces repetido sobre lo contrario. Estoy sin equipo hace años y me encuentro la mar de bien. Particularmente, por razones distintas, ni los pitos a Casillas ni a Piqué (por citar a dos jugadores que los han sufrido recientemente, después de haber demostrado su categoría futbolística) me parecen razonables. No lo digo por abrir un debate, simplemente expreso mi opinión y la dejo colgada en mi muro (que para eso es mío, je, je). Y ya de paso, pongo el enlace de una bonita canción de Maná con Shakira. Que tengáis un buen día. https://www.youtube.com/watch?v=ZuupMrAhGXw (9 de septiembre)

 

.. Ahora que se van las golondrinas...

Volverán a llenarse las aulas del colegio...

Vuelven los niños a los patios de recreo.

Vuelven al tajo maestras y maestros.

Vuelven las palabras a llenar los silencios.

Vuelven las sonrisas y también los recuerdos.

Vuelven a moverse los libros y los cuadernos.

Vuelven algunos temores y algunos miedos.

Vuelve septiembre pintando los cielos...

 

Ahora que se van las golondrinas...

Que tengáis un curso memorable y pleno,

para todas y todos, ese es mi deseo.

 (10 de septiembre de 2015)

 

.. Este es, desde hace mucho años, mi 11 de septiembre. Un recuerdo emocionado a un presidente elegido en las urnas que murió defendiendo la democracia y la libertad (el 11 de septiembre de 1973). Y éstas fueron las últimas palabras de Salvador Allende, hablando por la radio al pueblo chileno, mientras el ejército bombardeaba el Palacio de la Moneda, en Santiago de Chile:

“... Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. 

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.” (11 de septiembre)

Postales de agosto V

Aunque las publico ya en septiembre, las tres postales que siguen las escribí y publique en Facebook en agosto. Con ellas cierro este juego veraniego…

Postales de agosto. 18. Ahora…

Ahora que el mes de agosto esconde su alegre rostro.

Ahora que los ineptos siguen aún en sus puestos…

Ahora que los que mandan han perdido la templanza.

Ahora que las cospedales, han dejado las catedrales.

Ahora que los delincuentes ya no son gente corriente.

Ahora que los emigrantes huyen de un presente aberrante.

Ahora que no hay guerras mundiales, pero mueren a millares.

Ahora que es don dinero el único dios verdadero.

Ahora que siguen las muertes de mujeres inocentes.

Ahora que el verbo tener se conjuga más que el ser.

Ahora que las redes sociales mitigan muchas soledades.

Ahora que en las portadas, siguen saliendo tontadas.

Ahora que los futbolistas son los que encabezan la lista.

Ahora que en fiestas mayores siguen primitivas aficiones.

Ahora que las tormentas tienen “bárbaras” consecuencias.

Ahora que las golondrinas miran los mapas del clima.

Ahora que las ovejas siguen pensando en pareja.

Ahora que empieza un curso, de nuevo sin mi concurso.

 

Ahora, si quieres, te invito a continuar este escrito;

con tus propias invenciones, fobias, preocupaciones…

y así despedir un verano, para muchos tan amargo,

donde armas e indiferencia han silenciado conciencias.

 

Postales de agosto. 19. De despedida…

 

Antes de que se diluya el verano,

abrázame fuerte y tómame de la mano.

Antes de que se vayan las golondrinas,

cántame una canción al oído, amiga.

Antes de que vuelvan los fríos,

llévame a pasear a la orilla del río.

Antes de que pierda todas las fuerzas,

préstame algo de  tu energía secreta.

Antes de que me falte algún día el aliento,

háblales de ello al aire y también al viento.

Antes de que se esconda esta tarde el sol,

mírame a los ojos y dime quién soy.

Antes de que pierda, desorientado, el rumbo,

hazme sentir que  pertenezco a este mundo.

Antes de que mi corazón se endurezca,

golpéame con palabras afiladas y ciertas.

Antes de que me deshaga envuelto en llanto,

ayúdame a digerir este tiempo de espanto.

Antes de que abandone el diario combate,

anímame a luchar contra este desastre.

 

Postales de agosto. 20. Disfrutar…

En un par de días, más o menos, se cumplirá un año desde que me propuse conjugar ese verbo con enorme dedicación. ¡Qué otra cosa podía hacer después de recibir semejante prescripción por parte de cualquier persona que se enteraba que me iba a jubilar, que iba a pasar al retiro! “Pues ahora a disfrutar”, me decía uno; “disfruta que te lo has ganado”, me espetaba otra… Y así uno tras otro, una tras otra, con la mejor voluntad… Tanto me aconsejaron disfrutar que empecé a tener mala conciencia si un día creía que no había disfrutado bastante o que había disfrutado poco… Porque yo siempre he comido mucha fruta, pero estaba convencido que no era de eso de lo que hablaban quienes me recomendaban disfrutar sin control, como principal –y casi único- objetivo. Acudí al Diccionario de Uso del Español de mi admirada María Moliner a ver si encontraba algún significado salvador: “Sentir alegría o placer en cierto sitio o con cierta cosa. Gozar. Tener cierta buena… Aprovecharse o ” No sé, tampoco me acabó de aclarar el concepto, más allá de percibir algunas connotaciones eróticas que siempre serán puntuales y breves… ¡Digo yo, vaya!

Finalmente, para salir del punto muerto en el que me encontraba, opté por imitar al Cinca, el río que pasa por mis dos pueblos; el de nacimiento (Labuerda) y el de adopción (Fraga). Viendo fluir el agua, decidí que dejaría fluir la vida y abandonaría todo lo relacionado con la “fruta” (menos lo de ingerirla cada día, como postre), je, je. Y me ha ido estupendamente. No he necesitado hacer nada extraordinario. Me reafirmo en algo que es de común aceptación: la felicidad, breve e intermitente, la podemos encontrar perfectamente alrededor de nosotros y basta vivir la vida con sentido común, emocionarnos cuando es necesario o nos lo pide el cuerpo, observar, relacionarnos, pensar, escuchar, mirar, pasear, comunicarnos, leer, escribir, percibir… para dotar de sentido a nuestra existencia y contagiar algo a quienes nos rodean. Por ahí está el camino y cada mañana al levantarnos tenemos la oportunidad de andar un trecho del mismo, solos o en compañía.

Para quienes tenéis que comenzar pasado mañana un nuevo curso, os mando ánimos y os deseo que encontréis razones poderosas para entregaros en cuerpo y alma a la tarea… Yo viví ese vértigo anual durante cuarenta años seguidos. Ahora estoy en otro punto. Seguiré atendiendo al fluir de la vida, seguiré comiendo fruta de postre y –desde luego- disfrutando de vez en cuando con algunas de mis aficiones, je, je. ¡Fuerza y honor!

Postales de agosto IV

Una nueva entrega, probablemente la última, de estas breves postales agosteñas.

Postales de agosto. 14. El armario de la memoria

Hemos viajado hoy a Fraga –en viaje de ida y vuelta-. En un momento determinado, me ha venido al pensamiento hablar un poco del armario de la memoria. Así denominé desde el principio a un viejo armario blanco (como los que había en algunas consultas médicas o botiquines), con puertas acristaladas, cuando me fue regalado con motivo de mi jubilación. Lo había rescatado hace al menos 15 años de un pasillo del colegio, cuando lo habían dejado allí para llevarlo al almacén de los muebles muertos: mesas, sillas, sillones, armarios… Y desde entonces estuvo en mi clase sirviendo de eficaz soporte de trabajos, libros, carpetas, vídeos, y demás materiales escolares.

Ahora, en casa, guarda una gran diversidad de documentos, relacionados con el colegio: todos los libros que recogen colaboraciones expuestas en jornadas pedagógicas, encuentros de formación o textos pedidos explícitamente para ser publicados…; colecciones completas de Bibliotelandia (70 números) y de Aguas Limpias (20 números): boletines de la biblioteca y de Medio Ambiente que he coordinado y escrito; agendas-diarios, donde escribo y pego recortes diversos; materiales editados desde la Biblioteca escolar (además de los boletines, guías de lectura, marcapáginas, libritos diversos, álbumes de cromos, “leocas”, dípticos en color, políptico conmemorativo del XXV aniversario…); colección de todos los suplementos escolares del Heraldo en los que apareció la sección “Con sentido del humor” (ocho cursos completos); la maleta con la que me presento en algunos eventos formativos para mostrar su variado y abundante contenido; una colección de pósteres relacionados con las bibliotecas escolares, los libros y la lectura; álbumes de fotos; dossiers de prensa; cuadernillos de escritura; desplegables colectivos o individuales; diversas figuritas y recuerdos… Es mi armario de la memoria, pero también es parte de la memoria del colegio (al menos de los últimos 34 años) y hoy lo presento en sociedad.

 

Postales de agosto. 15. Vietnam

Recibo el número 3 del volumen 37 de la revista National Geographic, correspondiente ya a septiembre de 2015 (hay revistas que salen cuando toca, otras lo hacen con sensible retraso y ésta que nombro, con inusitado adelanto). Hay un amplio informe sobre Laos (34 páginas de texto y fotografías). Me impacta una de ellas, a doble página, con extensos arrozales y varios cráteres dejados por las bombas estadounidenses, a menudo usados como estanques de piscicultura o de almacenamiento de agua para riego (sin duda, el colmo de la reutilización). Leo en la misma revista que entre 1964 y 1973, EEUU lanzó sobre Laos más de dos millones de toneladas de bombas (una bomba  cada 8 minutos durante nueve años); muchas de las cuales no explotaron y todavía siguen produciendo víctimas… Veinte años de guerra de Vietnam (1955-1975); veinte años de destrucción brutal de países de oriente: Vietnam, Camboya, Laos que, poco a poco, se han sobrepuesto a esa barbarie y han ido recuperando la vida y la normalidad.

Crecí con la guerra de Vietnam, mostrada a diario por los medios de comunicación. Alguna vez imaginé que era imposible que quedara nada en pie, pues casi todos los días se anunciaban bombardeos indiscriminados y la utilización de productos altamente destructivos: como el agente naranja para deforestar la jungla o el napalm para arrasarlo todo, incluida la vida de las personas… Lo datos de muerte, destrucción y castigo diario de aquella guerra eran aterradores… Saigón (hoy Ciudad de Ho Chi Minh), Hanoi, Hue, Hoi An, Danang, Haiphong, Bahía de Halong, Delta del Mekong fueron lugares nombrados casi a diario y, seguro que os sonarán a más de uno… Las imágenes de los helicópteros estadounidenses ametrallando aldeas vietnamitas, con música de fondo, de la película Apocalypsis Now no las puedo olvidar cada vez que pienso en Vietnam y pienso que, la realidad fue mucho más salvaje, porque fue de verdad, claro… Me viene a la memoria Vietnam, también, porque hace un rato, ha llegado a tierra vietnamita mi hija Ana con su amigo Álex.  Esperamos que les vaya muy bien y a ver que nos cuentan al regreso…

 

Postales de agosto. 16. Somontano


Tierra hermana de Sobrarbe:

Somontano de Barbastro.

Hasta allí viajamos ayer;

allí fuimos convocados…

José Mari Salas hizo

de eficiente anfitrión;

generoso en la comida,

no faltó conversación…

Ayer domingo, viajamos a media mañana hasta el Somontano barbastrense, tierra de almendras, aceite y –sobre todo- vino. El motivo era responder a la invitación de un amigo desde los tiempos de estudiantes de magisterio. Bajamos desde Sobrarbe José Manuel e Irene de Banastón, y Mercè y yo de Labuerda y paramos en Salas Bajas para encontrarnos con Fernando y Carmen. Estuvimos un rato en casa Silverio (la de Fernando y familia) saludando a su madre y finalmente nos dirigimos a Salas Altas, a casa de José Mari, Rosa, Ana, Juan Carlos y la madre de los anfitriones: Consolación.

Al pasar por Salas Bajas rodeamos las instalaciones imponentes de la bodega Enate, que tendremos que visitar algún día con detenimiento, y Fernando nos paseó por algunas calles del pueblo para constatar dos realidades: los arreglos, recuperaciones y nuevas construcciones y la situación de muchas casas, cerradas, que han hecho disminuir la población drásticamente (fenómeno bien conocido por quienes habitamos, aunque sea temporalmente, en la comarca de Sobrarbe). En Salas Altas, la comida y la conversación se alargó tanto que, cuando nos dimos cuenta, la tarde empezar a perder su nombre y recordamos que debíamos volver cada cual a su sitio. Desde luego, hicimos honor al viejo refrán de “ande se está bien, buen rato”. El 80% de los y las comensales, éramos docentes (unos pocos en activo y la mayoría en pasivo), por lo que, entre otras cosas, le dimos un repaso a base de bien a la educación y sus entornos. José Mari y Ana, los hermanos anfitriones, junto con su respectiva y su respectivo, nos trataron a cuerpo de… (iba a decir rey, pero no recuerdo que hubiera nadie monárquico en la reunión) “señores de Lazán” (un noble de la zona que ha dado nombre a un afamado tinto). Pasamos una tarde inolvidable y quedamos citados para el año siguiente en Labuerda. Ayer vivimos una jornada de exaltación de la amistad, de la que se fundamenta en el afecto, el desprendimiento, los momentos ya vividos y compartidos en el pasado y los que quedan por vivir.

 

Postales de agosto. 17. Barrancos

 Hay lugares misteriosos, envueltos en el silencio y la soledad, raramente transitados por personas y frecuentados por algunas especies animales que dejan allí las huellas necesarias para certificar que anduvieron de caza o de huida o simplemente bajaron a beber y a revolcarse en el agua y el barro. Estoy hablando de barrancos, pero nada que ver con el barranquismo, sino con el paseo tranquilo y llano por estos accidentes geográficos tan abundantes en Sobrarbe.

Un barranco es un desagüe natural de un conjunto de pequeñas elevaciones de terreno, cubiertas total o parcialmente de formaciones vegetales y que le suministran agua cuando llueve; grava y arena con las distintas avenidas que suceden a cada tormenta; fragmentos de madera que son arrastrados por esas mismas avenidas; piñas, bellotas, hojas y pequeñas ramas que van cayendo al cauce desde los árboles y arbustos que lo jalonan o que son arrastrados desde los bosquecillos de la cabecera del mismo.

Armado de la máquina fotográfica, solo es necesario observar y poner atención para descubrir vestigios que nos llamarán la atención y que podremos retratar para dejar constancia de su curiosa existencia.
Hay una naturaleza imponente, descomunal que nos cautiva por su presencia o por su grandiosidad; pero hay otra naturaleza pequeña, casi diminuta, que nos puede cautivar por otras razones bien diferentes: una piedra con huellas fósiles; un fragmento de madera que nos recuerda a un animal; un tronco de árbol que posee una deformación sorprendente; un liquen que ha adoptado una coloración y una forma inesperada; una acumulación caótica de elementos vegetales… Ambas naturalezas son atractivas si sabemos diversificar la mirada y ver en cada una lo singular, lo sorprendente.

Postales de agosto III

Postales de agosto. 10. La ronda

Hoy, día 15 de agosto, se ha celebrado la Ronda de la bandeja (A ronda d´a bandeja); en realidad, cuando escribo esta postal, todavía se está celebrando, pues es un acontecimiento que empieza a las 11 de la mañana y acaba alrededor de las cinco de la tarde... Un grupo de músicos, con más o menos experiencia, acompaña al cantador-repentista que, en la puerta de cada casa, improvisa una copla metiendo en ella el nombre de la casa, el nombre o los apellidos de las personas e, incluso, alguna situación curiosa relacionada con ellos. Acordeones, saxos, violines, guitarras, en número superior a la docena, acompañan –como decía- al cantador. Los vecinos obsequian a la ronda y acompañantes con un porrón y unas bandejas de productos dulces o salados… De unos años a esta parte, ha variado esa costumbre y varias casa se unen y colocan su ofrecimiento gastronómico sobre una o dos mesas para que la gente, una vez interpretadas las jotas, pueda degustar las delicias que se sacan (siempre con gran éxito, a juzgar por cómo quedan los platos y las mesas… ¡Completamente vacíos!) Es frecuente ver al grupo de músicos y cantador en la puerta siguiente cantando, acompañados por un exiguo grupo de personas, mientras la mayoría sigue en la puerta anterior concentrados en terminar el contenido de platos y bandejas. Habría que estudiar esto, antes de que la Ronda de la Bandeja de Labuerda se convierta en punto de cita, no para escuchar la música de la rondalla o las habilidades compositivas del jotero, sino en una Ronda Gastronómica, donde puedes comer gratis y variado… Je, je, pero sigue la fiesta…

 

Postales de agosto. 11. Relajación.

 Después de cuatro días de fiesta, lo que una persona de nuestra edad necesita no es un relajante muscular, sino un relajante mental: o una cura de silencio o algún efecto sonoro lejos de la estridencia (una especie de melodía amable, sugerente…) Aquí en Labuerda, no hemos encontrado nada tan relajante como sentarnos a las orillas del Cinca, mirar y escuchar el interminable discurrir del agua… Ayer tarde, sin ir más lejos, tomamos esa opción, una vez más y gozado de ese fluir melodioso del agua, que te envuelve y relaja el ánimo y el pensamiento… Hablaba también del silencio, imposible de conseguir en días de fiesta, pero muy accesible en determinadas circunstancias. Por ejemplo, anteanoche, una vez que finalizó la cena popular (unos 275 cenensales) y el bingo posterior, con mesas y sillas recogidas, empezó a llover… En principio, parecía que aquello no iría a más, pero la lluvia se puso pesada y perseveró hasta que retiró a la mayoría de los allí presentes hasta sus casas y silenció la famosa “disco-quieta”: ese invento diabólico que permanece toda la noche en el mismo sitio (no entiendo quién fue el melón que la llamó “disco-móvil” si no cambia de ubicación así esté sonando diez, quince o veinte horas…) Desde casa, una vez ocurrido todo lo anterior, se percibía un intenso silencio que –de tan agradable y deseado- nos supo a gloria. El agua del río y el silencio, los mejores relajantes naturales, cuando el ruido y la tensión obstaculizan la claridad de pensamiento y los niveles de ánimo…

 

Postales de agosto. 12. Labordeta

 Hoy hace cuarenta años que José Antonio Labordeta dio su primer recital de canciones en Labuerda y en Sobrarbe. Lo hemos recordado en el número 140 de El Gurrión, escribiendo sobre aquel evento. En el año 2000 publiqué el número 5 de una pequeña colección de libritos en aragonés, con el título “Labordeta y Abuerda” (la colección se llamaba “O fogaril” y quedó momentáneamente cerrada con siete títulos diferentes). El librito en cuestión, como todos los de la colección tiene un prólogo en prosa y el resto de las páginas en verso; está ilustrado con ocho fotografías en blanco y negro.

Volviendo al número 5, empezaba así:

“Añada setenta y zinco,
agosto dimpués d´a fiesta;
plega ta o nuestro lugar
José Antonio Labordeta.
Fa diyas que corre a boz
qu´ixo pue trayer problemas;
se mermura, s´escazila,
unos dizen, atros cuentan…”

 Han pasado los años con rapidez. Labordeta nos dejó hace un tiempo; mucho más tiempo hace que nos dejó también mi amigo José Mari Pardina, artífice de que aquella actuación tuviese lugar; y también nos han ido dejando otras muchas personas que agradecieron aquella primera actuación, que disfrutaron con ella, que sintieron que era un acto de valentía (aunque con el paso del tiempo, pueda parecernos algo menor)… 


Cuando recordamos pequeños o grandes acontecimientos del pasado, se agolpan en nuestra mente las ausencias: los rostros difuminados de quienes nos acompañaron en nuestro periplo vital. Valga pues, el recuerdo de esta efeméride para tenerlos presentes. Labordeta se ha convertido ya en un santo laico (y no solo en Aragón), de modo que lo honraremos, rezando como él nos enseñó; quiero decir, mandando a la mierda a todos los sinvergüenzas que pueblan la política, la empresa, los bancos y este país en general. ¡Salud que no falte, que de lo demás nos sobra!!

 

Postales de agosto. 13. Viejos árboles

Árbol sombra. Árbol casa.
Árbol agua. Árbol abrazo.
Árbol aire. Árbol nido.
Árbol remo y árbol barco.
Árbol cuna y ataúd.
Árbol puente. Árbol cayado.
Árbol lluvia. Árbol arte.
Árbol vigía. Árbol descanso.
Árbol pájaro. Árbol aire.
Árbol monte y árbol campo…

 Y aún podríamos alargar la lista…, de todo lo que un árbol nos suministra, nos ofrece, nos regala. Cada árbol viejo es una escultura natural única e irrepetible, que ha sido forjada por la tierra, el sol, el viento, el agua y el tiempo.

Hay personas que nos asombramos ante la majestuosidad de un viejo ejemplar solitario o de una arboleda con muchos años en sus raíces y sus copas. Sentimos que son testigos mudos del paso del tiempo, que los ha moldeado de una manera especial… Y si cada una de esas esculturas vivientes han necesitado decenas de años para adquirir esa forma y ese tamaño imponente, deberíamos pensárnoslo mucho antes de acabar con su vida, antes de cortarlos, porque harán falta otros tantos años para que el nuevo plantón llegue a ser como el que pretendemos o acabamos de cortar. En Fraga, al gobierno municipal que fue desalojado de la alcaldía en las pasadas elecciones, no le importó nada cortar todos los pinos de unos cincuenta años que había donde se han construido instalaciones deportivas y que parecía razonable que se hubieran dejado como estaban porque no da la sensación de que molestaran para nada, todo lo contrario. La misma suerte han corrido los plataneros de la pista en la que se va a construir un aparcamiento… Y aquellos tipos que ya no están en el ayuntamiento, han dejado también esta herencia: un perfil claramente arboricida; un desprecio considerable hacia los árboles y hacia las personas que apostaban y pedían el indulto… Realmente lamentable lo que pasa en este país: hay personas que desprecian la herencia vegetal que han dejado algunas personas que vivieron antes y no les importa actuar en contra de lo que sería razonable: la conservación de quienes nos ofrecen tanto a cambio de tan poco, los viejos árboles que deberían seguir entre nosotros...

Postales de agosto II

Postales de agosto. 5. “Barzas”                              

He escrito varias veces, en esta red y en mis blogs sobre las zarzas (“barzas”, en aragonés). He expuesto mis razones para justificar esa falta de cariño que les tengo… (aunque debo reconocer que soy casi adicto a su negro fruto, las dulces moras, y su potencial mermelada).

El caso es que he estado, nuevamente, un par de ratos por las mañanas cortándolas y limpiando suelos y paredes colonizadas por ellas y quiero añadir un razonamiento no utilizado hasta el momento, para persistir en esa falta de cariño… Estoy convencido de que las “barzas” no son exclusivamente vegetales. Yo creo que habría que colocarlas en un grupo que podríamos denominar “vegetanimal”, pues cuando te rozas con ellas, no se cimbrean grácilmente y regresan a su posición original una vez que has pasado, como ocurre con un vegetal convencional: rama de árbol, arbusto o planta; no, no; te agarran y solo te sueltan si se llevan como trofeo un trozo de tu piel, te dejan un pedazo de arañazo que te dejará vistosa cicatriz o provocan que te salgan unas gotas de sangre… Un vegetal, no agarra y las “barzas” sí, por tanto estamos ante un híbrido peligroso, una especie no bien clasificada…

Y jugando con las palabras… Zarza, barza y “barse o barsa” (aquí en Figols de Tremp, provincia de Lleida), ahora entiendo lo del Barça; esa afición a agarrar la pelota y no soltarla, hasta que consiguen hacerle un roto (cicatriz futbolística en forma de gol) al equipo contrario… ¡Y es que todo tiene relación; solo hay que saber encontrarla!

 

Postales de agosto. 6. El Gurrión

 

El Gurrión nace en Labuerda,

lo imprimen con mimo en Fraga;

y lo “enjaulo” en Figols de Tremp

para que llegue, presto, a tu casa…

 

Y no va de broma. Para este número, el 140, esa es la secuencia exacta. Confieso que experimento una grande y singular alegría cada vez que acabo el proceso completo y dejo todos los “gurriones” en la oficina de correos, con las instrucciones precisas, para que inicien sus respectivos vuelos.

Esta vez, la revista sale con 52 páginas bien aprovechadas. Las colaboradoras y colaboradores se han esmerado, una vez más, para sumar sus esfuerzos, su imaginación y su capacidad y poder hacer aportaciones de nivel a un proyecto colectivo. Al final, un total de 40 personas han hecho posible esta revista. A mí, como coordinador del invento, eso es lo que más me satisface: esa respuesta generosa y desinteresada de tanta gente. Por eso, también desde aquí –puesto que algunos de ellos son amigos feisbuseros- les agradezco su apoyo y dedicación. Y no me olvido de los de casa (MAD) que me acompañan a la imprenta, que recogen y ayudan en la distribución; sin su ayuda tampoco sería posible, tal como es…

Durante la semana del 10 al 14 de agosto, la recibirán en sus domicilios quienes estén suscritos y más adelante estará disponible en la página web para quien quiera leerla.

Desde este mismo momento, empieza  a tomar forma ya el número 141; un nuevo número capicúa… Siempre resulta agradable trabajar con estos juegos numéricos. Si estás animado o animada a escribir alguna “historia de vida” o prefieres proponer una sección para varios ejemplares o enviar una fotografía leyendo la revista en algún lugar de vacaciones o en tu lugar de trabajo, estaremos encantados de recibirte.

 

Postales de agosto. 7. Escribir en prensa

Cada año, desde 2005, escribo un artículo (por invitación de su Director) para uno de los suplementos que el Diario del Altoaragón edita de manera especial con motivo de las fiestas de San Lorenzo de Huesca y que se publica cada 10 de agosto. Cuando hojeo u ojeo esos suplementos y veo el contenido temático, me digo que igual debería declinar la amable invitación de Javier García Antón porque suelo escribir de temas que nada tienen que ver con la fiesta laurentina (exaltación del patrón, actividad taurina, etc.) ni con asuntos religiosos que abundan en el citado suplemento. Por otra parte, veo que algunos colaboradores, nos salimos de esos temas y abordamos otros que tienen que ver con asuntos relacionados con la investigación científica, la naturaleza, la enseñanza, lo popular… A veces, como este año, me digo que para el próximo haré lo que he sugerido, pero luego, cuando llega el mes de junio y recibo la carta de Javier, ya no me acuerdo con intensidad de los sentimientos experimentados el año anterior y busco la manera de complacerle en su invitación.

Este año, he escrito sobre la autoedición en la escuela y he visto como mi artículo se quedaba cortado bruscamente, sin las 17 últimas líneas del mismo. Imagino que la culpa debió ser mía porque sobrepasé la longitud recomendada (aunque veo que algunos colaboradores sí ocupan página y media o dos páginas del suplemento), pero al recibir el beneplácito de quien me lo pidió y no pedirme que lo redujera como fue mi ofrecimiento, me he quedado un poco sorprendido. Cuando uno escribe un artículo, suele presentar mínimamente el contexto y, después de desarrollar el tema, suele despedirse, cerrándolo convenientemente. En este caso, ni se termina de desarrollar el tema, ni se cierra convenientemente. ¡Bueno, tampoco tiene tanta importancia, aunque a uno le gusta que el tratamiento de sus escritos sea el adecuado! Y aquí acaba este pensamiento en voz alta, que se convierte en la séptima postal de agosto…, un mes de bonito rostro. Me  consuela el hecho de que mi artículo, publicado en la página 81 (derecha) es vecino de la página 80 (izquierda), donde firma Luis Buisán, veterano colaborador de El Gurrión.

 

Postales de agosto. 8. Coleccionismo

Hace 110 años, alguien escribió estos versos para felicitar a una niña (no sabemos si se llamaba Irene, Elena, Aurora, Radegunda o Vitalina, que celebran este día su onomástica). El autor quiso, con esos versos hacer un conjuro para desactivar el supuesto efecto negativo del número 13… Reparé en ellos gracias  a la exposición de coleccionismo de hace un par de veranos. En uno de los álbumes, en este caso, de fotos viejas, encontré esta postal y la fotografié. Ahí están los versos, por si los originales manuscritos no se vieran bien en el muro de Facebook.

Hoy día trece de agosto;

día de tu santo es;

aunque dicen es mal número,

deseo lo celebres bien.

(13.8.905)

Este año, los días 15 y 16, expondremos en el Salón Social de Labuerda, algunos objetos que esperamos agraden a quienes acudan a visitar la muestra: placas metálicas de anuncios, cajas metálicas de alimentación, chapas de bebidas, placas de cava, álbumes de cromos y una muestra de cincuenta ejemplares de periódicos de diferentes lugares, + las sorpresas de última hora. Los coleccionistas es posible que estemos un poco locos, pero no somos tan raros. Gracias  a las personas que han trabajado para construir museos de tantas cosas, podemos reconstruir algunas épocas de la historia, oficios desaparecidos, historias cotidianas; podemos admirar obras artísticas; rememorar nuestra infancia; conocer obras desconocidas que hicieron quienes nos precedieron; aproximarnos a la vida de quienes nos precedieron…; deleitarnos, instruirnos, sorprendernos, maravillarnos,… Igual os parece exagerado, pero a mí no, je, je.

 

Postales de agosto. 9. Incen ¡Dios!

Cuando un bosque arde

en unas horas,

toda la naturaleza

se siente más sola.

Un árbol es un proyecto

que apunta al futuro;

quien nos priva de ellos

es un salvaje inmundo.

¡Qué pena de país!, la mitad sin árboles y donde los hay, los queman. Pocas cosas me producen tanta desolación como un incendio provocado. Acepto los desastres naturales. La naturaleza debe hacerse respetar; es la mejor garantía de conservación y durabilidad. Y si un incendio se produce tras la caída de un rayo, hay que apechugar con sus consecuencias sin echarle la culpa a nadie; pero, no puedo entender que haya especímenes tan miserables, tan cobardes e indeseables que enciendan el bosque. No sé qué haría con ellos, pero seguro que algo gordo… Un bosque quemado nos priva de una larga lista de beneficios… Cuando se quema un monte, un bosque, quienes estamos vivos en ese momento, ya no volveremos a verlo nunca más como estaba, aunque vivamos muchos años… La herida es demasiado profunda.

En ocasiones, cuando tomamos un sendero y nos internamos en un bosque, encontramos viejos árboles, de grueso tronco y gran altura que han muerto de pie, de viejos o por la caía de un rayo. Son un monumento a la dignidad y una metáfora de la misma. Recuerden: “es preferible morir de pie que vivir de rodillas”.

Postales de agosto. I

Pequeñas reflexiones al hilo de una noticia, un pensamiento, una efeméride… Textos breves para publicar en Facebook, acompañados de alguna imagen que, aquí no es posible. Van numeradas del 1 hasta donde llegue… Agrupadas, cada tres o cuatro –dependerá de la extensión- las iré publicando en este blog…

Postal 1. Horticultura.

En la portada del número 1448 de la revista “XL Semanal” (del 26 de julio al 1 de agosto de 2015), que distribuye semanalmente el Heraldo de Aragón, junto con otros diarios, aparece la modelo rusa Irina Shayk, mostrando toda su exuberancia física (que no es poca). En el interior hay una entrevista con la modelo y resulta sorprendente leer entre sus declaraciones: “De pequeña, yo me ocupaba del huerto familiar después del colegio. En Rusia necesitas tener uno para poder sobrevivir. Cultivaba patatas”. Curiosamente, unas páginas más adelante, la revista ofrece un reportaje de 6 páginas con el título: “Huertos urbanos. La ciudad regresa a la naturaleza”, donde se ofrecen ejemplos y se anima a practicar la horticultura allá donde sea posible, sin descartar jardines, terrazas y otros espacios. El subtítulo del reportaje dice textualmente: “Sirven para descargar tensión, facilitan la relación con la familia o con los vecinos y, además, proporcionan alimentos saludables, por eso proliferan por toda España”. Si además, entre ambos trabajos periodísticos, encontramos otras seis páginas dedicadas a Vincent Van Gogh y recordamos que en varios de sus cuadros pintó paisajes o elementos agrícolas (recuerden “los girasoles”, por poner un ejemplo), este número de la revista les ha salido a sus promotores intensamente rural, aunque por la portada no lo pareciese.

 

Postal 2. Los ojos del bosque

Parece que no, pero cuando nos introducimos en las profundidades silenciosas de un bosque, hay árboles que nos vigilan, que observan nuestro comportamiento, ante las formas de vida  vegetal que nos rodean. Los árboles, mecidos por la brisa suave o por un viento insistente se cimbrean cadenciosamente y dejan entrechocar sus ramas, sus copas, produciendo un ruido característico, que nos alerta; a veces, ese ruido suena a música o a un cordial aviso de que son seres vivos y debemos extremar nuestro cuidado… Otras, parece como si nos invitaran a abrazar sus troncos, a acariciar su corteza, a observar los sutiles detalles de sus hojas o su magnífica presencia: majestuosamente erguidos, desafiando con su enorme estatura el reino de la luz y de las nubes… Un bosque es un regalo de valor incalculable, que nos hace la naturaleza; debemos disfrutar de las múltiples imágenes y sensaciones que vamos a obtener paseando por su interior, pero debemos extremar nuestros cuidados para evitar su degradación y apoyar a quienes son decididos defensores de su existencia. En Bujaruelo, algunos árboles vigía tiene ojos y miran atentamente tus movimientos; si vas por allí, no lo olvides…

 

Postal 3. Cara A y cara B

Hace unos cuantos años, los intérpretes musicales (grupos o solistas) sacaban cada cierto tiempo un disco: single o LP. Esos discos tenían una cara A y una cara B. La canción más potente o aquella que sus autores consideraban que sería la que iba a triunfar, se ponía siempre en la cara A y casi siempre acertaban. Con el paso del tiempo, hemos visto otras muchas cosas que también tienes dos caras; por ejemplo la contabilidad del PP (caja A y caja B, que no KGB) y muchos de los inventos que ha realizado el ser humano a lo largo de la historia. Recuerden a Alfredo Nobel renegando del invento de la dinamita (por el uso mortífero que algunos le empezaron a dar con rapidez). Muy recientemente, un grupo amplio de científicos han firmado un documento pidiendo a las autoridades que no se desarrollen las potencialidades de “Terminator” con fines destructivos. Los ya muy usados drones sirven para sulfatar cultivos o para matar selectivamente… ¡Interminable!

Hoy hace 70 años que los norteamericanos recurrieron a la cara B de la energía nuclear y lanzaron una bomba atómica contra Hiroshima. Tres días después hicieron lo propio en Nagasaki. Entre las dos explosiones, perecieron 210.000 personas. Los avances tecnológicos siempre tienen  dos caras y, aunque suelen presentarse con su cara A bien aseada, con rapidez se pone en marcha el uso oscuro de la misma, contrarrestando con su poder de destrucción –en ocasiones- los supuestos beneficios generados. Un desastre más dentro de esta línea evolutiva-desevolutiva que lleva el llamado, ser humano.

 

Postal 4. Emigración


Por delante, un viaje,

y un horizonte de sueños

hasta la vuelta.

Y unos cuantos miedos,

envueltos y bien atados

en la maleta.

Por detrás, la familia

que despide apenada

a quien se aleja…

(Foto: conjunto escultórico del puerto de Vigo, delante de la terminal de la que partían los barcos hacia América)

Hace unos días, pude fotografiar en el puerto de Vigo, un cuadro escultórico que resume el drama de la emigración y que bien podríamos aceptar como la representación del mismo, sea cualquiera el lugar donde se produzca. La emigración es un fenómeno tan antiguo como el ser humano, puesto que, desde siempre, hubo quien salió del lugar de nacimiento a la búsqueda de nuevos horizontes. Si en algún momento esa huida tuvo algo de aventura romántica, creo que fue y es ampliamente superada por la sensación mayoritaria de viaje hacia lo desconocido para ver si las condiciones de vida se podían mejorar o si se podía salvar el pellejo… Todos los conflictos han ocasionado grandes migraciones, deportaciones de personas, expulsadas de su tierra… Y es muy probable que con el paso del tiempo, el fenómeno haya empeorado de manera dramática. Los países occidentales, que han vivido amplias migraciones internas (especialmente desde las zonas rurales  alas industrializadas), ven como oleadas de desheredados, procedentes de países –la mayoría- colonizados brutalmente en el pasado (con cacerías humanas destinadas  a la esclavitud), esquilmados en sus recursos (en el pasado y en el presente), manipulados políticamente para que gobiernen títeres a su servicio; desestabilizados y aculturados, envueltos en frecuentes episodios bélicos y perseguidos violentamente… quieren asaltar los muros naturales o artificiales que les separan de estos supuestos paraísos. La desesperación es una fuerza imparable y no habrá, muro ni alambrada, que lo impida… Si el Mediterráneo fue siempre un mar que unió las orillas y los pueblos que albergaban, aunque fuera para guerrear, no va a convertirse ahora en un espacio inexpugnable; el canal de la Mancha; la frontera sur de EEUU y tantas otras fronteras en otros muchos países  seguirán siendo traspasadas porque el hambre, la miseria, la esperanza, la vida son fuerzas que han empujado, empujan y empujarán a quienes las padecen o las sientan a buscar horizontes habitables allí donde se encuentren. Las desigualdades no solo no han desaparecido, sino que se han multiplicado y tienen un punto de obscenidad insoportable.

Viendo las imágenes de las llegadas de cayucos, de pateras, de barcos rebosantes de personas ateridas y asustadas; las del asalto a vallas y muros; las columnas interminables de refugiados que abandonan su país o su tierra, empieza a parecerme que el conjunto escultórico de Vigo igual constituye un poema visual excesivamente dulce comparado con la realidad actual, tan cruda, tan brutal, tan inaceptable y tan repetida que ya la hemos asimilado como cotidiana y natural.

Reseñas de dos libros leídos

Reseñas de dos libros que he leído recientemente, publicado ambos por la Editorial Navona. Por si te apetecen este verano...

Tortilla Flat, de John Steinbeck

“Fecha de publicación: 1935. Traducción: José Luis Piquero. Colección: Ficciones. Número de páginas: 258. ISBN: 978-84-16259-09-0. Editorial: Navona – Barcelona. Cuarta edición: abril 2015. Formato: 15 x 23cm. Género: novela picaresca. Presentación: rústica”

No había oído hablar de esta novela. Llegó a mis manos de pura casualidad, pero me lo he pasado “pirata” leyéndola. Es puro desenfado. Perfectamente actual, a pesar de estar escrita en 1935. Y también, perfectamente “antigua”, pues uno ve ramalazos del Lazarillo en algunos comportamientos... Es una novela picaresca, ambientada en Monterrey (California), que retrata el modo de vida de un grupo de personas (los “paisanos”: mezcla de indios, hispanos y diversas razas caucásicas...), desposeídos de bienes materiales (indigentes o marginados serían denominados, hoy día) que tienen un alto concepto de la amistad y de la libertad personal. Esas dos son sus grandes banderas y beber vino su más entrañable afición.

Muy pronto, uno de los protagonistas, Danny (sobre el que giran, en parte, los acontecimientos) hereda dos casas viejas en las colinas de Monterrey. Están situadas en medio de bosques de pinos, en la zona denominada Tortilla Flat (Llano de la Tortilla) y allí van a ir encontrando refugio el resto de los amigos que tantos días y noches pasaron a la intemperie: Big Joe el Portugués,  Jesús María Corcorán, Pablo Sanchez,  Pilón, El Pirata, Tito Ralph... Importante papel tienen también quienes, aún sin vivir con ellos, aparecen en el libro y en sus vidas de manera intermitente; gente como Dulzuras, Cornelia Ruiz, Torrelli (el propietario del bar más próximo), la señora Morales, Teresina...

Sus vidas transcurren al margen de los latidos de la sociedad y aprovechan todas las rendijas posibles de la misma para llevar adelante su existencia que, como ya hemos sugerido, está jalonada por una aversión al trabajo, un vagabundeo sin prisas, una fraternal camaradería, un amor desmedido al vino, algunos ramalazos de lujuria y un alto concepto de la libertad. Todos, personajes excéntricos, pero muy reales, con relaciones personales complicadas y, en muchas ocasiones, divertidas que nos hacen sonreír, pero que también invitan a la reflexión. Son gente buena, generosa, ingenua y feliz que se han desentendido de convenciones sociales, que no trabajan, ni pagan impuestos; a quienes les gusta tomar el sol, disfrutar de la pereza, estafar a sus vecinos y beber vino en grandes cantidades; pero que son capaces de proteger a otros como ellos y ayudar a quien lo necesite, aunque lo hagan, en ocasiones, como dice el traductor en el prólogo, en plan filibustero.

Como ejemplo del tono humorístico, utilizado por Steinbeck, reproduzco el siguiente fragmento en el que se narra la conexión entre la afición a beber vino y a comunicar sentimientos; dos cuestiones que –según el autor- van indisolublemente unidas, cuando se trata de beberse dos garrafas de vino: “Espiritualmente, los tragos pueden graduarse así: justo bajo el gollete de la primera botella, conversación seria y reposada. Cuatro centímetros más abajo, tristes y dulces nostalgias. Cinco centímetros más, recuerdos de viejos amores felices. Dos centímetros, recuerdos de viejos amores desdichados. Fondo de la primera botella, una vaga tristeza general. Gollete de la segunda botella, negro e impío abatimiento. Dos dedos más abajo, una canción sobre la muerte o la añoranza. Un pulgar, cualquier otra canción que uno conozca. Las graduaciones se detienen aquí porque se pierde todo rastro y ya no es posible ninguna certeza. A partir de este punto cualquier cosa puede ocurrir”.

El libro se lee con alegría porque Steinbeck lo cuenta todo con inteligencia y sentido del humor. En definitiva, su lectura garantiza un tiempo de goce intelectual, de modo que si dispones de unas tres horas libres, puedes hacerte este regalo. Yo, te lo recomiendo.

 

Reportaje al pie de la horca, de Julius Fucík

“Traducción: Libuse Prokopová. Número de páginas: 137. ISBN: 978-84-16359-13-7. Editorial Navona – Barcelona. Primera edición: junio de 2015. Formato:  15 X 23 cm. Género: autobiografía. Presentación: rústica”

Sorprendente comienzo (con una metáfora cinematográfica) el que nos regala Fucík en esta reflexión, con la que se inicia este libro, bajo el titular: “Escrito en la cárcel de la Gestapo en Pankrác, durante la primavera de 1943”:

“... Alguien, un día -quizá nunca sepamos quién ni cuándo-,  llamó a este cuarto del Palacio Petschek –salón cinematográfico-. ¡Qué idea tan genial! Una sala espaciosa, seis largos bancos en filas apretadas, ocupados por los cuerpos inmóviles de los reos y frente a ellos la pared limpia como una pantalla de cinematógrafo. Ni las productoras de todo el mundo han podido rodar tantos filmes como los proyectados por los ojos de los reos sobre el mu­ro, en espera de nuevo interrogatorio, de la tortura, de la muerte. Películas de vidas enteras o de los más pequeños fragmentos de la vi­da; películas de la madre, de la esposa, de los hijos, del hogar destruido, del porvenir destrozado; películas de camaradas valerosos y de la traición; películas del hombre a quien entregué aquella octavilla, de la sangre que correrá otra vez, del fuerte apretón de manos, del compromiso de honor; películas repletas de terror y de decisión, de odio y de amor, de angustia y de esperanza. De espaldas a la vida, cada uno, contempla aquí, diariamente, su propia muerte. Y no todos resucitan...”

Praga, ciudad con un fecundo pasado histórico y mitificada, entre otros acontecimientos, por su famosa “primavera” de 1968 que acabó con la invasión soviética de la entonces Checoslovaquia, había vivido veinticinco años antes, acontecimientos terribles bajo la ocupación nazi. Y fue en la primavera de 1942 cuando el autor de este libro fue detenido por la Gestapo y confinado en una de sus cárceles, el Palacio Petschek , primero y seguidamente en la prisión de Pankrác de la capital checa.

Julius Fucík había nacido a comienzos del siglo (en 1903) y era periodista y escritor reconocido, afiliado al Partido Comunista de Checoslovaquia. Desde su detención hasta su muerte en la horca, pasaron un año y cuatro meses, transcurridos como preso de la Gestapo, sometido a torturas sin nombre para que hablara y delatara a personas que, desde la clandestinidad, estaban tratando de organizarse para luchar contra la ocupación alemana. No consiguieron doblegar su firme voluntad de mantenerse callado y no dar ni una sola información que pudiera poner en peligro la vida de otras personas...

La lectura de este libro, de este curioso reportaje de las propias vivencias que van a conducir a quien las escribe a la muerte (sin duda, una muerte anunciada) produce una notable inquietud. Ya solo la lectura del primer capítulo, titulado “Veinticuatro horas” te lleva a pensar si no será mejor dejar este libro y buscar otra historia más amable... Finalmente, decides continuar para ir descubriendo como, en medio del inmenso dolor de las torturas, de la posible desesperación ante la inevitable muerte final, un hombre saca fuerzas del interior para no doblegarse, para cumplir con su deber de dejar constancia de lo que está viviendo; aún tiene tiempo de retratar a algunas de las personas de su entorno en prisión y reconocer en algunos de sus guardianes actitudes dignas de ser reseñadas y escritas para que sean conocidas cuando él ya no esté..., como la del guardián que le proporcionó papel y lápiz para que pudiera escribir y sacó clandestinamente de la cárcel las hojas manuscritas que la compañera de Fucík pudo convertir en este libro, traducido a más de 80 idiomas..

Julius Fucík, habitante de la celda 267, caminaba hacia la muerte cantando “La Internacional”, según cuenta su esposa Gusta Fucikova y la despedida que deja el escritor en su último texto, fechado el 9 de junio de 1943 es un lacónico: “Hombres: os he amado. ¡Estad alerta!” Seguimos alerta porque el mal habita entre nosotros.

Este emotivo y duro “reportaje” refleja cómo algunas personas, en situaciones límite, tuvieron una reacción de enorme dignidad y valentía; de una sangre fría y una determinación ejemplares y sintieron en su interior una extraña fuerza que los mantuvo con la cabeza alta, incorruptibles, sabedores de que sus pequeñas acciones podrían contribuir a dejar un futuro mejor para quienes tuvieran la fortuna de vivir en él. Eran seres de una pasta especial, como Julius Fucík, recordado en su país y al que, si lees este libro, no olvidarás.

Esta edición de Novona editorial se abre con un poema que Pablo Neruda dedicó a Julius Fucík; poema que también se reproduce en la contraportada del libro, y que comienza así:

“Por las calles de Praga, en invierno, cada día, / pasé junto a los muros de la casa de piedra / en que fue torturado Julius Fucík / ...”

Para terminar esta reseña, aunque pueda parecer consejo innecesario, sugerir una vez finalizada la lectura del libro (o tras la finalización de un capítulo cualquiera) realizar búsquedas en Internet de algunos nombres que aparecen en el texto, sean de personas, de ciudades, de instalaciones y ver fotografías o leer informaciones complementarias; es decir, aprovechar la tecnología para alargar la dimensión del libro leído, siempre que sea posible.