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Cinco post de septiembre en facebook

Nuevo curso escolar

Desde el valle de Chistau, uno de los enclaves sobrarbeses más originales y emblemáticos, esta maestra y este maestro (o sea, Mercè y yo, porque aquí no hay foto) –ya jubilados- desean que este nuevo curso escolar que hoy comienza sea un tiempo donde la pedagogía supere con creces a la innecesaria burocracia. Que el tiempo compartido con niños y niñas sea de intercambio afectivo y efectivo; que el horizonte del aprendizaje no termine en las paredes del aula; que la curiosidad esté bien despierta y alimentada, y  que la lectura, la escritura y el tratamiento de la información sean objetivos básicos en el quehacer cotidiano. Y más cosas, que vosotras y vosotros ya sabéis… Buen viaje. Buena travesía. Feliz singladura. ¡Fuerza y honor! (3 de septiembre de 2018)

La escritura llega al número cien

Ahora que comienza un nuevo curso y bla, bla, bla… No quiero ser pesado con estas cosas. Desde hace muchos años me aficioné a leer y a escribir y procuré sembrar ambas aficiones en los chicos y chicas con los que compartí tiempos y cursos escolares. Viene esto a que, en “La Cadiera de Macoca” empecé una relación de artículos que había escrito y publicado en revistas y periódicos diversos, desde los tiempos de maría castaña (y no están todos, claro). No he reseñado ninguno o casi ninguno de los publicados en El Gurrión, en Aula Libre, en Bibliotelandia, en Aguas Limpias por hacer en esas publicaciones de director-coordinador-redactor y, por tanto, con una participación muy alta a la hora de escribir artículos, reseñas, noticias, etc.

El caso es que, al poner al día el documento referido, he llegado en ese listado al artículo número 100 y como, por otra parte, coincide con el inicio de un nuevo curso, he pensado en comentarlo y colocar el enlace con el listado, por si alguien encuentra alguno de ellos interesante y útil para su trabajo. En algunos casos, hay un enlace con la versión digital; en la mayoría no, pero si alguien necesita alguno, que me lo pida (que será que no, pero…, ja, ja.) (6 de septiembre de 2018)

http://macoca.org/algunos-articulos-de-revistas

Exposición en recuerdo del maestro Antoni Benaiges, asesinado en el 36

En el Museo Marítimo de Barcelona, desde el pasado 7 de julio hasta el 3 de marzo de 2019, puede visitarse la exposición: “Antoni Benaiges, el mestre que va prometre el mar” (el maestro que prometió el mar). Si estás en Barcelona o pasas por la ciudad, de aquí a entonces, procura acudir a visitarla. Es un homenaje a Benaiges, a su trabajo en Bañuelos de Bureba (Burgos), durante dos cursos, a la pedagogía Freinet y, de paso, a todos los maestros y maestras asesinados cruelmente por los sublevados del 36. Estuvimos en Bañuelos en mayo de 2017, haciéndole un homenaje silencioso a Antoni Benaiges, delante de la puerta de su escuela y este pasado sábado visitamos la exposición que lo recuerda y lo pone en valor. Con el paso del tiempo, consuela comprobar que el nombre del maestro es pronunciado y recordada su obra, mientras nada se sabe de sus indecentes asesinos que también estarán muertos…

Nos gustó mucho la idea de reproducir en “muy grande” la fachada de la escuela de Bañuelos y convertirla, en parte, en una cortina por la que se accede a la exposición. Dentro, la reproducción de un aula de su tiempo, todas las publicaciones que realizaron con la imprenta escolar para que los visitantes podamos leerlas, textos que enmarcan y contextualizan, una imprenta, ejemplares de publicaciones intercambiadas con otras escuelas y fuera del aula, detalles de la exhumación de la fosa común de la Pedraja… (16 de septiembre de 2018)

Encuentro gozoso

Hace unos cuantos años, iniciamos una relación virtual a través del Facebook y del correo electrónico. Ella vive en la Patagonia argentina y es una maestra jubilada; una persona con la que uno tiene muchas coincidencias. Hace ya mucho tiempo, la invité a escribir en el blog que coordiné durante varios años, del Grupo de lectura “NOSOTRASLEEMOS”, pues en su trabajó practicó y animó la lectura. Más tarde, la invité a escribir en El Gurrión y ya se han publicado varios artículos suyos. Ayer tarde, domingo, nos conocimos en carne mortal en Barcelona y pudimos fundirnos en un abrazo. Fue un momento especial y charlamos animadamente durante cerca de dos horas. Osvaldo, su compañero y Mercè, mi compañera, participaron en el encuentro. Ella es Sylvia Luz de Luca y, en estos momentos deben estar volando hacia su tierra. Nos hicimos esta foto con uno de los “gurriones” que le entregué. (16 de septiembre de 2018)

Cien mil visitas

El 21 de junio de 2016 escribí el post 414 en el blog de la biblioteca del colegio público “Miguel Servet” de Fraga (http://servetbiblio.blogspot.com). Cerraba mi etapa de más de seis años animándolo… Lo cierto es que nadie más ha añadido post alguno y ahí se quedó todo. En aquel post decía, entre otras cosas:

“… Yo creo que un blog que refleje la marcha o el movimiento de un grupo de personas y una instalación, o que deje constancia de lo que, desde ella, se va haciendo, tiene un valor que aumenta con el paso del tiempo y por eso ese empeño en continuarlo hasta –incluso- más allá de lo razonable…”

Como estos espacios virtuales quedan ahí en la nube y la dirección sigue activa, aunque no se haya añadido ningún post más, las visitas al mismo se han seguido produciendo. Si los marcadores no engañan, esta semana se han sobrepasado las 100.000 visitas. En aquel 21 de junio, se rozaban las 59.000. Y es por eso, por lo que escribo estas líneas, contento de que haya personas que, seguramente, se siguen inspirando en nuestras aportaciones. (23 de septiembre de 2018)

17/10/2018 22:02 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Libro: Almas vivas

Almas vivas. La Guerra Civil española en imágenes 

Serge Alternês y Alec Wainman.

Editorial Milenio. Lleida, 2017 – 340 páginas

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A sus veintitrés años cuando se presentó voluntario en agosto de 1936 para la BMU (British Medical Unit), Alec estaba lleno de esperanza e ideales, como tantos de los jóvenes, hombres y mujeres, que optaron por unirse a la lucha por la libertad en la República Española”, dice su hijo “Serge Alternês” (pseudónimo de John Alexander Wainman), en el Prefacio.

 El libro recoge 210 fotografías, de las más de 1600 que realizó Alec durante su estancia en España, en diferentes ubicaciones. Fotografías que estuvieron más de cuarenta años desaparecidas y que, como en otros casos, aparecieron en un maletín: la maleta de Wainman contenía un tesoro testimonial y visual. Muchas de ellas, son fotos de retaguardia, de vida cotidiana; a veces, a escasos metros de los frentes; fotos que muestran a personas desarrollando sus actividades habituales, a pesar de vivir en un país con un conflicto sangriento o de la celebración de la Feria del Libro en Barcelona. En otros casos, aparecen instantáneas del trabajo en los hospitales de campaña o en trenes-hospital. Alec vino a España como conductor de ambulancias, pero desempeñó diversas funciones pues tenía una facilidad y un interés asombroso por aprender idiomas. A las fotos, se une el relato que hace Wainman de sus aventuras en aquella España convulsionada e incomprensible, trufadas de anécdotas que hacen sonreír, en muchos casos.

Recojo un fragmento del hermoso texto que escribe Josep Fontana entre las páginas 15 y 16 del libro:

 “… Quisiera ilustrar lo que digo con un ejemplo. Las imágenes de la fiesta del libro en Barcelona de 1938 hubieran sido imposibles en la España franquista, donde los sublevados comenzaron precisamente quemando libros. El periódico “El Ideal Gallego” de 19 de agosto de 1936 nos cuenta que “a orillas del mar, para que el mar se lleve los restos de tanta podredumbre y de tanta miseria, la Falange está quemando montones de libros y folletos”. (…) Esta diferencia en la actitud hacia los libros responde a la que existía entre los objetivos sociales de uno y otro bando…”

Escriben Paul Preston, Josep Fontana, Juan Manuel Bonet, Ernest Alós, Teresa Ferré, Alec Wainman y su hijo John A. Wainman quien escribe un Epílogo glosando la figura de su padre y resaltando su papel de filántropo, apoyando la causa de los refugiados en las décadas de 1950, 1960 y 1970, con quienes huían de las dictaduras de Hungría, Checoslovaquia y el Tibet…

Un inglés que vino a España a defender los ideales republicanos porque sabía que si eran derrotados, Europa se vería en serios apuros, como así fue con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, provocada por los países que habían ayudado decisivamente a los nacionales a ganar una guerra que nunca hubieran podido ganar sin ella.

Una historia y un ejemplo que debería servir de antídoto para los voceras de la ultramontana derecha que agitan, con palabras encendidas, sentimientos y actitudes que pueden llevarnos a enfrentamientos innecesarios y a un nuevo desastre. Les recomiendo encarecidamente este libro.

15/10/2018 16:29 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Libro: "Autorretrato sin mí"

“Autorretrato sin mí”. Fernando Aramburu. Barcelona: TusQuets, 2018, 182 páginas

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Una vez terminada la lectura de este libro, lo primero que deseas es volver a leer algunos textos en los que te has sentido identificado o que te han hecho pensar en relaciones similares o en personas equivalentes a las que nombra Fernando: la madre, el padre, los hijos, los libros, los amigos…

Después de "Patria", que es lo anterior que he leído de Aramburu, uno se encuentra con esta serie de reflexiones íntimas, escritas con un lenguaje cuidado, poético, en las que el autor habla de sí mismo, pero también de quienes lo leemos, porque el lector o lectora encuentra muchos puntos de reflexión íntima, al hilo de la lectura. Y eso, confiere al libro un valor especial, añadido: el que se deriva de esa suerte de interpelación (probablemente no buscada por el autor, pero inevitable, creo yo) que te lleva a pensar en cómo tienes resuelto el tema que acabas de leer y también, creo, genera ganas de escribir. Al menos, ese es mi caso; escribir o  revisar algunos textos personales en los que desarrollé similares temáticas: textos sobre mi madre y los paquetes que me enviaba al internado, el significado de las palabras; el valor de los libros; la pertenencia a un MRP (como colectivo donde hablar, discutir, reír, fumar, cenar…); el descubrimiento de la poesía; el niño que uno lleva dentro; la admiración por Albert Camus; los amigos, las bofetadas que vi dar a compañeros de estudios, por parte de algunos curas… He sonreído a menudo leyendo porque celebraba algunas coincidencias…

Me gustan mucho las frases con las que cierra algunos de sus textos: “No he sido nada del otro mundo, un simple hombre atareado en juntar signos frente a la noche”, en “Las palabras”. “A resguardo de la intemperie, podríamos entonces él y yo pasar las horas entregados al juego y la alegría, retozando desde la mañana hasta la noche en los interminables pasillos de la memoria”, en “El niño interior”. “Luego de habernos despedido, me doy la vuelta para verlo marchar. Compruebo entonces que la mitad de mí se va con él, que la mitad de él está conmigo”, en “Los amigos”. “Cumplida entonces la tarea, me pregunto qué hago mal, cuál es mi fallo, para seguir recibiendo de tiempo en tiempo, desde lo hondo de la memoria, aquella recia bofetada de 1971”, en, precisamente, “La bofetada de 1971”. “Contagiado por Federico García Lorca, he contraído el fervor incurable por la poesía. Ya nunca será lo mismo”, en el texto, titulado “Federico García Lorca”. Y podríamos seguir anotando esas líneas últimas que, como los últimos versos de un poema, cierran éste con acierto.

En total, sesenta y un textos que definen bastante bien –al menos el lector puede suponerlo- la personalidad de Fernando Aramburu. Y eso que ya, desde el principio, define e invita a participar del juego contenido en el título: “Autorretrato”…, pero “sin mí”… Así comienza el primer texto, a modo de presentación: “Habito desde que nací en un hombre llamado Fernando Aramburu. No voy a quejarme. Hay desiertos peores. Este hombre me obliga a madrugar…”

Probablemente sea esta su obra más personal, en la que las reflexiones y la poesía se dan la mano, configurando una obra literaria honda, de lenguaje elegido y cuidado, llena de significados y que invita a la relectura para captar adecuadamente el contenido de cada texto. El veredicto final, como lector, es el de animar a que la leáis y la vayáis releyendo. Está llena der matices, de ángulos sorprendentes, de inesperadas revelaciones y tiene la capacidad de sugerirte que tú también reflexiones sobre lo que el autor te va diciendo… 

09/08/2018 18:56 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Libro: Tiempo destruido

“Tiempo destruido”. Víctor Pardo Lancina. Prólogo de Ignacio Martínez de Pisón. Edición del autor. Huesca, noviembre de 2009. 339 páginas

 

Precisamente, es el prologuista, Ignacio Martínez el que se pregunta y se contesta en su texto: “¿De qué habla este libro? Evidentemente de la guerra y la primera posguerra en la ciudad de Huesca y algunas localidades cercanas. (…) Habla de violencia que genera violencia, de gente inocente incapaz de escapar a su destino, de un tiempo y un lugar en los que los instintos y las pasiones más viles no encuentran obstáculos para imponer su ley…”

Antes de continuar, con el libro propiamente dicho, me asalta una duda o una preocupación en relación con el autor, bregado ya en la investigación y esclarecimiento de tantas salvajadas perpetradas en aquel “Tiempo destruido”: ¿Qué tipo de protección emocional ha encontrado Víctor para soportar tanto dolor, al margen de su deseo de restablecer el honor y la memoria de quienes fueron vilmente atropellados, negándoseles el tiempo natural de vida? Porque los que leemos sus libros, centrados en la barbarie desatada durante y con posterioridad al levantamiento militar y a la Guerra Civil, sentimos en nuestro interior el escarnio, la vergüenza, el dolor, la humillación, la injusticia manifiesta de quienes fueron víctimas de lo contrario: de la chulería, del odio exacerbado, del poder momentáneo, de la arbitrariedad, del salvajismo extremo de sus verdugos y del dolor, la desolación, la miseria, las agresiones y amenazas etc. de los familiares de quienes, como se ha señalado, fueron víctimas. Sentimos esos atropellos y nos removemos en la silla y llegamos a hablar en voz baja o a pensar en silencio, preguntándonos cómo fue posible tanto odio desatado, tanta perversión, tanto pillaje y, aún más; ¿podría volver a pasar algo semejante, y vernos envueltos en una catástrofe inhumana parecida?

Siete bloques o capítulos tiene este libro. En “Huesca, verano de 1936”, el autor relata los acontecimientos que se suceden en la capital de la provincia desde el mismo día de la sublevación y contextualiza el territorio y la ideología de las huestes fascistas y falangistas que ya venían ocupando espacios y realizando amedrentamientos previos. La capital es tomada desde el primer momento por fuerzas sublevadas y la represión brutal y sin contemplaciones, es automática. “Valiosísimos servicios prestados por falangista y colaboradores de los militares sublevados”. “No hubo compasión ni piedad: solo persecución y muerte”. “En el bar Flor festejan los asesinos las ejecuciones nocturnas y el horror de las víctimas”. “En medio de la barbarie, el Ayuntamiento acuerda reponer los crucifijos en las escuelas”… son los títulos elocuentes de algunos apartados. Las tapias del cementerio de Huesca recibían cada día la visita de unas cuantas víctimas que serían fusiladas sin contemplaciones y de pelotones de asesinos que disparaban a boca jarro y daban un tiro de gracia en la nuca, si hacía falta…Era tal el ensañamiento que alguno de los apresados  fue fusilado dos veces, porque acabó herido tras el primer intento y aún se levantó y llegó hasta la ciudad confuso y malherido. Allí fue descubierto, lo montaron de nuevo en un vehículo, lo llevaron a cementerio y lo fusilaron de nuevo y definitivamente. Especialmente salvaje fue el día 23 de agosto de 1936, en el que los asesinos se emplearon a fondo y terminaron con la vida de un centenar de personas de todas edades y condición, en represalia por el bombardeo que sufrió por la mañana la capital por parte de la aviación republicana. Leer el nombre de uno de los “camisa vieja”, como uno de los más despiadados instigadores y asesino y recordar que me dio clase de “Prácticas de enseñanza”, en la Normal de Huesca en los años setenta, me ha producido un sentimiento inexplicable de asco y repulsión; entre otras cosas porque los alumnos no sabíamos nada de ello, pero seguro que sí lo sabían mucha de “la gente buena de Huesca” y allí seguía ostentando cargos públicos e impartiendo docencia (porque la decencia no la conoció nunca). Los asesinatos de Ramón Acín, de Conchita Monrás se completan paradójicamente, con el saqueo de su casa, de sus obras artísticas, de todo tipo de objetos… Asesinaban al artista, pero se quedaban con su obra… Nivel alto de perversión. Nombres de hombres y mujeres asesinados y también los de los asesinos, para poder maldecirlos eternamente.

Los otros seis capítulos llevan por título:

-       Los músicos de Santolaria.

-       Conjuración para matar a un cura.

-       Crónica de un linchamiento.

-       El médico de la Roja y Negra.

-       El crimen del Barrio Espada.

-       El último tren de Florentino Naves

El autor no se limita a centrar la investigación y el relato en la persona o personas concretas a las que se refiere el capítulo, sino que abre el abanico y va citando a todas las personas y personajes que tuvieron algo que ver, estuvieron relacionados, fueron instigadores o víctimas paralelas. Muchas de las víctimas, lo fueron porque pensaron que ellos no habían hecho nada y, por tanto no les podía pasar nada. Lo cierto es que acabó pasándoles cosas, incluido su asesinato sumario. Llaman la atención, en todos los capítulos, la minuciosidad de las acusaciones que los elementos afectos a los sublevados aportan para condenar a los detenidos (eso cuando los llevan a juicio), porque la mayor parte de las veces, se les fusila sin ninguna explicación. Quiero decir que había alguien en cada pueblo: una o varias personas que convirtieron sucesos lejanos en el tiempo, de poca importancia, una discusión, una negativa, un pequeño enfrentamiento, una opinión…, en cargos graves que condenaban al detenido… En muchos casos, la acusación final era de “auxilio a la rebelión”; es decir, los “rebelados”, los sublevados acusaban de auxilio a la rebelión, precisamente a los que no se habían rebelado… ¡El mundo al revés!

Los relatos de Víctor son espeluznantes, desmenuzando la vida y las peripecias de la gente humilde de los pueblos, donde se produjeron asaltos, detenciones, robos, apropiaciones de haciendas, despojo de bienes… En muchas ocasiones, las historias hablan de familias y personas que vivían con un enorme trabajo y un esfuerzo continuado, con extrema precariedad, que habían visto en la llegada de la República una ocasión de mejorar algo sus condiciones de vida y que, en pocos años, las cosas se torcieron y acabaron sumidos en un tiempo de una violencia inusitada, desproporcionada y arbitraria, que los dejó sin presente, sin futuro, sin vida y dejó a sus familiares igualmente desolados y con un dolor interno e intenso que debieron esconder para que la destrucción irracional no se los llevara también a ellos por delante.

Militares, falangistas, requetés, guardias civiles, curas y obispos y otros grupos, bien protegidos y sin miedo a que les pasase nada, se arrogaron el derecho de limpiar de “rojos” el territorio, bendecidos por la iglesia y a mayor gloria de dios y del caudillo. Sembraron el país de miedo, de terror, con una impunidad detestable. Y se aplicaron a ello, con determinación y celebraron con risas y copas, en muchas ocasiones, las jornadas en las que habían dado caza a uno o varios y los habían despachado para siempre: hombres y mujeres privados de sueños, de aliento y de vida, escarnecidos, insultados, menospreciados, “paseados” y desaparecidos.

Me resulta difícil incorporar más información a este resumen. Este libro no se puede resumir; hay que leerlo, porque cada línea es importante. Y yo, desde luego, no he disfrutado leyéndolo, porque eso es imposible; pero me he sentido bien haciéndolo porque es como si sintiera que les debía ese homenaje de la lectura a quienes fueron privados de su tiempo natural de vida; que era necesario conocer su pensamiento, sus acciones, sus aspiraciones, la fatalidad que se interpuso entre su vida y los asesinos…

Aquí dejo estos comentarios sentidos y no sé si afortunados, por si alguien se quiere animar a leer estas crónicas de un “Tiempo destruido”, dando las gracias a Víctor Pardo Lancina por el enorme esfuerzo que seguro le supuso investigar las vidas de todos los protagonistas, para poder escribir este libro.

05/08/2018 23:13 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Libro: A una milla de Huesca

A una milla de Huesca. Diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil Española”. Agnes Hodgson. Edición de Judith Keene y Víctor Pardo Lancina. Prólogo de Gabriel Jackson. Traducción de Isabel Pahissa. Zaragoza: Rolde de Estudios Aragoneses, 2005. 438 páginas

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La primera edición del diario de la enfermera australiana Agnes Hodgson en la Guerra Civil española, data de 1988. La responsable de la misma fue la profesora de Historia Moderna de Europa en la Universidad de Sydney: Judith Keene. En este libro que acabo de leer, además de la traducción de aquella primera edición, se ha añadido un amplio estudio, a cargo de Víctor Pardo, en el que documenta los acontecimientos que tuvieron lugar en la comarca de los Monegros, donde trabajó fundamentalmente Agnes: la llegada de milicianos, las colectivizaciones, la represión, los movimientos del frente… y los nombres de quienes vivieron y murieron aquellos días, como protagonistas de una desgraciada historia que aún marca la convivencia en el país. De modo que la estructura del libro tiene las siguientes partes:

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 .. Prólogo de Gabriel Jackson.

.. Prefacio de Judith Keene.

.. Introducción a la nueva edición de “The last mille to Huesca”, de la citada Judith Keene.

 .. Primera parte: La Guerra Civil Española (LGCE), de Judith Keene, con los siguientes capítulos: Agnes Hodgson y LGCE. La Segunda República y LGCE. Australia y LGCE (La reacción oficial del Gobierno. Los católicos australianos y LGCE. España y el movimiento obrero australiano. El movimiento de ayuda a España).

 .. Segunda parte: Algunas notas sobre la Guerra Civil en los Monegros, de Víctor Pardo Lancina: La sublevación. Una semana de julio / Las columnas de milicianos llegan a Aragón / El aeródromo “Alas Rojas” en Sariñena / Objetivos: Tardienta, Leciñena y Alcubierre / Conferencia de Sariñena y reorganización del frente / George Orwell en la Sierra de Alcubierre / Bombardeos, fusilamientos…, la violencia / Agnes Hodgson y los hospitales de guerra.

 .. Tercera parte: Diario de Agnes Hodgson. Índice onomástico y Álbum fotográfico.

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 En la nueva introducción al libro, Judith Keene escribe, refiriéndose a la protagonista, Agnes: “Los meses que estuvo en Aragón fueron agotadores pero, como me dijo cuando la conocí ya muy mayor, poco antes de su muerte, nunca volvió a sentirse tan implicada en la vida y el trabajo como cuando estuvo en Aragón, y nada de lo que hizo después valió tanto la pena”.

 También nos cuenta Judith en esa introducción que en 1993 se erigió en Canberra (capital de Australia) un monumento a los voluntarios australianos que defendieron a la República española, consistente en un muro de arenisca australiana con un gran mapa de España en bronce, en el cual están grabados los lugares y los nombres de las batallas más famosas de la Guerra Civil.

 Keene relata en el primer apartado de su colaboración, las peripecias que vivieron en Australia quienes deseaban ayudar a la República española en aquel combate contra el fascismo. A pesar de estar tan lejos, algunas personas sintieron la necesidad de apoyar a los republicanos españoles y realizaron verdaderos esfuerzos para explicar su posición, recaudar fondos y construir una mínima base logística para enviar a España toda la ayuda de que pudieran disponer, incluido personal especializado. El análisis que hace Judith Keene, en los siguientes aparatados de su colaboración, es original e interesante, tanto en los datos que aporta sobre España (muchos de ellos conocidos desde otras perspectivas), como los que aporta de Australia, bastante desconocidos; por lo que –globalmente- dota al libro de una mirada necesaria sobre el conflicto español y su repercusión en las antípodas, en base también a las relaciones comerciales que había entre los dos países.

 La aportación de Víctor Pardo, añadida a la edición original del libro en inglés, es un gran acierto porque su lectura, antes de pasar a la del diario de la enfermera Agnes, crea o recrea el contexto bélico que se vivió en aquellos tiempos violentos donde apretar el gatillo ante el pecho o en la nuca de una persona estaba, desgraciadamente, a la orden del día. Víctor recorre los frentes, recorre los pueblos de los Monegros y pone nombre a los muertos y a los verdugos y también ofrece testimonios de personas que no se dejaron llevar por algunas orgías de sangre, que protegieron a personas ante la amenaza de los más violentos. De todos modos, sus testimonios de venganzas y crueldad en muchos de los episodios que ofrece en su texto, ponen los pelos de punta y certifican la barbarie que se instala en tiempos de guerra contra las personas y el provecho que hacen de ese tiempo de confusión, aquellos que tienen instintos criminales o que encuentran en las torturas y en el asesinato, su razón de existir. Al final de su aportación, como dando entrada al diario propiamente dicho, Víctor dedica unas páginas a hablar de “Agnes Hodgson y los hospitales de guerra” y nombra también a algunas de las personas que anduvieron por la comarca, en aquellos fatídicos días, como es el caso del médico epidemiólogo británico, Archie Cochrane que regresó en 1978 a Grañén, en busca del llamado “hospital inglés” y en el que había trabajado casi cuatro meses en 1936. Conversó con muchos vecinos de Grañén que recordaban el citado hospital, convertido en una granja con vivienda… O de la militante comunista, traductora y enfermera, Aileen Palmer que después de organizar el hospital de Grañén, fue trasladada a Madrid y que salió de España en mayo de 1938, exhausta y confusa ante las luchas políticas que se vivían en el Frente Popular, pero que, como dice Víctor: “nunca dejó de trabajar por la República y por los españoles”. Y, añade: “Otras enfermeras australianas como Una Wilson, Mary Lowson o May MacFarlane, mantuvieron  a  lo largo de toda su vida, como Agnes Hodgson, la inequívoca convicción de haber luchado por la más justa de las causas, la de la Libertad”.

 En la tercera parte del libro, encontramos ya la transcripción del Diario de A.Hodgson (pp. 245-377), en el que escribe desde el 24 de octubre de 1936: “Hemos salido de Sydney en el vapor Oronsay…”, hasta el 21 de octubre de 1937, en que llega a Croidon (Inglaterra), desde el aeródromo de Le Bourget (Francia), rematando la anotación de ese día, con un “Y así termina mi largo viaje”. El diario se lee con interés y en él, Agnes va desvelando las dificultades que encuentra al principio; la difícil convivencia con otra de las enfermeras australianas; su estancia inicial en Barcelona hasta conseguir que la trasladen al frente; el aburrimiento de la inacción; las jornadas extenuantes después de los ataques; el cansancio y los bajones de salud; las condiciones difíciles de los establecimientos hospitalarios donde le tocó trabajar; la carencia de condiciones higiénicas, de instrumental o de medicamentos; las falsas informaciones que generaban alerta o momentos de pánico; las muertes continuas de pacientes que no superaban las terribles heridas de la metralla;… Pero, a la vez, también como contrapeso emocional, los encuentros con otros brigadistas para charlar o tomar unas cervezas; los paseos por el campo, por las carreteras próximas, al hospital de destino; los baños en el río; los bailes en el mismo hospital o en casas particulares; los encuentros con compañeros o compañeras para tomar una copita, un vermut o enhebrar una conversación que les animara, los descansos para recuperar fuerzas; la correspondencia recibida y enviada; algunos viajes o algunas visitas de conocidos; los ratos de lectura; el estudio para aprender español… Aunque el conflicto era gordo y en los frentes llovían obuses, bombas y balas, también había treguas que permitían cierto relax. Agnes escribe comentarios con sentido del humor o narra anécdotas refrescantes: “6.1.37. Durante una batalla, los artilleros se dieron cuenta de que se estaban quedando sin municiones y enviaron un mensaje al pueblo más cercano: <Mandadnos tan pronto como podáis un camión de granadas>. Poco después llegó al pueblo un camión en el que iban varios campesinos radiantes de satisfacción. Ante el asombro de todos, empezaron a sacar del camión un cargamento de los frutos llamados granadas…” En otra entrada del diario, se refiere a la enfermera Margot Miller, calificándola de neurótica y anotando: “… Nadie le hizo caso y ella saltó por la ventana al piso de abajo, pero resultó ilesa. Dos hombres –uno de los cuales le había gritado que cerrara la ventana después de saltar- bajaron corriendo, cogieron una camilla y la encontraron de pie lloriqueando…”. En ocasiones, anota sorprendentes noticias: “7.7.37. He leído un artículo en la prensa que hablaba de las bibliotecas y de las clases que hay en las trincheras para los chicos que quieren aprender a leer…” o “25.9.37… Ayer dijeron que habíamos avanzado 12 kilómetros. Aquí el optimismo está a la orden del día. Nuestro quirófano está situado en lo que antes era el matadero, un lugar muy apropiado”. Agnes, en su diario, deja constancia de su paso por los distintos hospitales de guerra en los que estuvo: Grañén, Poleñino, Sariñena y algunas semanas en Fraga o en Boltaña.

 El libro contiene, a continuación, un amplio índice onomástico y, finalmente, un álbum fotográfico de 43 páginas, con una selección muy ilustrativa de fotos de algunas de las gentes y los lugares por donde transcurren las historias del libro.

 Como dice J. Keene, en la presentación para esta edición: “Agnes se sentiría muy orgullosa, no me cabe duda, de que su diario se pueda leer por fin en español, y estaría aún más contenta por el hecho de publicarse en Aragón”.

Ojalá te anime, con estas líneas, a leer este documento curioso y potente sobre algunos episodios de la pasada Guerra Civil.

03/08/2018 15:57 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

libro: España en el corazón

“España en el corazón. La historia de los brigadistas americanos en la Guerra Civil Española”. Adam Hochschild.

Barcelona: Malpaso, 2018. 514 páginas


Ésta es la historia…, no solo la de aquellos jóvenes, afiliados al Partido Comunista de EEUU que sintieron en su interior que debían acudir al rescate de la República española para frenar el avance del fascismo, enrolados en el Batallón Lincoln; también aparecen los periodistas, hombres y mujeres que cubrieron desde los dos bandos la guerra y que trataron de influir con sus crónicas en la toma de algunas decisiones por parte de gobiernos extranjeros… Por ejemplo intentando convencer al Presidente Franklin Roosevelt para que levantara la prohibición de vender armas a la República, teniendo en cuenta que el bando nacional tenía abastecedores generosos (la Alemania nazi, la Italia de Mussolini y la multinacional Texaco…) en hombres, aviones, vehículos rodados, armamento, y combustible para todos ellos. Al fin y a la postre, esa ayuda fue la que determinó el final y el resultado de aquella guerra. Sin esa ayuda (especialmente la aviación), la victoria nacional no se hubiera producido. El mismo Roosevelt declaro más tarde que el embargo de armas a la república había sido “un grave error”.

Es un libro sobre la Guerra Civil, algo diferente. Como su subtítulo sugiere, se centra en la contribución y los sufrimientos de los voluntarios norteamericanos; los brigadistas que llegaron a un país lejano con deseos de contribuir a la derrota del fascismo emergente, sabedores de que en España se jugaba la partida definitiva para frenarlo porque, de lo contrario, Europa se vería cautiva a sus pies, como así ocurrió. Hombres y mujeres procedentes de diferentes estratos sociales, con distintos niveles de estudios y con las ocupaciones más variadas, lo dejaron todo y asumieron el riesgo y la incertidumbre de participar activamente en una guerra extremadamente cruel. Fruto de ello, fue que un tercio aproximadamente de los que vinieron, no regresaron nunca: muertos en combate o fusilados, tras su captura; al margen de quienes sufrieron heridas de guerra que los dejaron señalados para siempre. En las trincheras y en los frentes de guerra, sufrieron la falta de agua y comida, un armamento obsoleto que funcionaba mal, algunos mandos incompetentes, el barro, el frío, el miedo… Las páginas del libro conmocionan al lector con algunas descripciones del sufrimiento de los voluntarios en jornadas continuadas de estados de alerta y carencias básicas por falta de refuerzos que los sustituyeran, sucios, mojados…

Varios de los voluntarios escribieron diarios y se conservan también muchas cartas que transmiten, por un lado, estados de ánimo ante las condiciones durísimas del día a día y, por otro, el convencimiento de que están donde las circunstancias y su ética les condujeron y sienten que derrotarán a la bestia fascista que avanza por Europa y, por tanto, por España. También hay mucha correspondencia llegada desde los Estados Unidos en la que los familiares de algunos de los brigadistas no cesan de escribir preguntando por sus hijos o hijas, novios, etc. ya que en muchos casos, no se enteraron de que habían viajado a España hasta que los mismos estaban ya en territorio peninsular.

El libro pone de manifiesto la tibieza con la que las democracias occidentales, especialmente Francia e Inglaterra miraban lo que estaba pasando en España y su escasa intención de ayudar a la República. El hecho es que su negativa a vender armas a los republicanos, choca con la facilidad con la que las obtienen los nacionales, procedentes de Alemania e Italia. Esa circunstancia  acercó definitivamente a la República al único suministrador que aceptó venderlas: la URSS de Stalin… En el mercado internacional, la república tuvo que desembolsar grandes sumas de dinero y divisas para comprar a comerciantes sin escrúpulos que aumentaban los precios de manera escandalosa, sabedores de la precariedad y las dificultades con las que las obtenía el gobierno republicano… Y lo mismo pasó con el combustible de aviones, tanques, camiones, etc. El bando nacional encontró un suministrador generoso, en el presidente de Texaco que les vendió a crédito enormes cantidades de combustible.

Algunos de los personajes americanos protagonistas del libro son Bob Merriman, Marion Merriman, Milly Bennett, Sefton Delmer, Louis Fischer, Virginia Cowles, James Neugass, Alvah Bessie, Ernest Hemingway, Herbert Matthews, Martha Gellhorn, Lois y Charles Orr, Georges Orwell, Eileen Blair, William P. Carney, el doctor Edward Barsky, Sándor Voros, Toby Jensky, Pat Gurney, Hans Amlie … Son algunos nombres que aparecen en el libro. En unos casos, como periodistas, hicieron lo posible por inclinar el favor de gobiernos europeos y del norteamericano hacia la República; en otros, escribieron a favor del triunfo franquista y un tercer grupo, combatieron o dirigieron a sus hombres en el combate con la esperanza de derrotar al fascismo.

Algunas páginas del libro, narran episodios de hondo dramatismo, porque lax circunstancias eran dramáticas, sin duda; acorralados, desorientados, ametrallados por tierra y desde el aire, donde la Legión Cóndor, especialmente, iba probando nuevos aviones en diferentes misiones: ametrallamiento de unidades terrestres, bombardeos de población civil, destrucción de infraestructuras, apoyo directo en las ofensivas… Un estupendo campo de pruebas para lo que iba a venir en el seno de la “Europa nazi” con la que soñaban… La Guerra Civil española fue un campo de pruebas para el nuevo armamento construido en Alemania y también en Italia y que se iba a utilizar profusamente en la Segunda Guerra Mundial, que estaba a punto de empezar…

Se calcula que fueron 2.800 los voluntarios estadounidenses que combatieron en España a favor de la República. En 2016 falleció el último de ellos.

“El 28 de octubre de 1938 en Barcelona. 2,500 hombres, lo que quedaba de las Brigadas Internacionales, desfilaban por la Diagonal en su despedida oficial. A lo largo de la avenida había carteles con los nombres de las batallas en las que habían participado. Las brigadas habían llevado el peso de tantos combates que sus soldados habían sufrido tres veces más bajas mortales que el resto del ejército republicano”.

“La despedida de las Brigadas Internacionales marcó el fin de un momento histórico sin precedentes. Nunca antes, tantos hombres, de tantos países distintos, contradiciendo el deseo de sus propios gobiernos, han ido a un país extranjero a luchar, codo con codo por lo que creían”.

“Dos semanas después de la despedida de la Pasionaria a las Brigadas Internacionales, los aliados alemanes de Franco dieron una muestra de lo que le esperaba a Europa bajo el domino nazi. La noche del 9 de noviembre, en Alemania, Austria y la parte de Checoslovaquia ahora controlada por Hitler, fuerzas de asalto nazis atacaron más de 1.000 sinagogas y  7.000 negocios de propiedad judía, prendiéndoles fuego, rompiendo los escaparates con hachas y mazas, y matando a más de 90 judíos. Casas, escuelas y hospitales fueron destruidos y las tumbas de cementerios judíos, destruidas y profanadas. Entre carcajadas, los nazis lanzaron al fuego libros de rezos y rollos de la Torá. (…) Unos días más tarde, se prohibió a todos los niños judíos asistir a escuelas alemanas y unos 30.000 varones judíos fueron trasladados a Dachau, Buchenwald y otros campos de concentración”.

España en el corazón” es un libro que algunos lectores y lectoras leeremos –como tantos otros que hablan de aquella época- con la tristeza de saber desde el principio que los acontecimientos que narra acabaron mal. Se lee con la congoja de revivir una vez más algunas atrocidades despiadadas, ya leídas en otros libros. Se lee con el lamento de comprobar la ceguera política de algunos dirigentes de países vecinos que miraron para otro lado, antes de que la bestia fascista se ocupara de sus territorios. Se lee con la admiración hacia quienes, siendo fieles a sus ideales internacionalistas y solidarios, acudieron en defensa de la democracia y contra los ataques fascistas. Se lee con el agradecimiento a quienes lucharon por un mundo más justo desde las tierras de una España desangrada…

Al final de la lectura, compartes las dudas del autor sobre qué hubiera pasado si hubiera triunfado la República. Incluso un joven brigadista, como Willy Brandt llegó a afirmar que “Un resultado diferente de la Guerra Civil española ciertamente habría debilitado la posición de Hitler y Mussolini y tal vez incluso habría evitado la Segunda Guerra Mundial”. Una conjetura más, no muy descabellada, pero que nunca podrá ser respondida… El libro es difícil de resumir, pero merece que lo acunes un tiempo en tus manos.

 

30/07/2018 13:04 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Dos estrategias de escritura

Estrategias de escritura – Máster de Cuenca. Taller de Mariano Coronas - Julio de 2018

 

Sugiero a las personas presentes, escribir un poco para poder hacer un desplegable como los que he llevado, les he mostrado y les he regalado. En todo caso, como el taller duraba cuatro horas y el máster terminaba al día siguiente, era complicado pasarlo a papel y entregarlo. Mi compromiso (me llevé deberes) era pasar al ordenador todos los escritos y publicarlos en uno o varios de mis blogs para que los participantes pudieran leerlos desde su casa, una vez hubieran regresado a su lugar de origen. Invité a escribir de manera voluntaria y anónima. Primero, siete “meacuerdos” de la infancia de cada cual y luego diez parejas nombre-adjetivo calificativo sobre el Máster que estaban a punto de acabar.

Si hay alguna palabra que no se entiende es porque no he conseguido interpretarla correctamente. Pido disculpas. La invitación a escribir fue para todas las personas asistentes, pero debido a problemas de horario, la segunda estrategia se medio empezó en el aula y se terminó o no para entregarla por la tarde. En todo caso, están las respuestas que están, que darían para un análisis curioso de las mismas. Pero ese es un asunto para otra ocasión…

 

1.- “Meacuerdos” de infancia…

 Me acuerdo de que no me gustaba nada ir al colegio. Me acuerdo de que lo que más me interesaba era observar lo que pasaba en el patio desde la ventana de mi clase. Me acuerdo de que me gustaba ir a la biblioteca para hacer rabiar a la bibliotecaria. Me acuerdo de hacer las tareas, justo antes de entrar a clase. Me acuerdo de que me caía muy bien el conserje del colegio. Me acuerdo de que me gustaba cuando el cole empezaba antes de que fuese mi cumple para compartir las golosinas con los compañeros.

Me acuerdo de cuando escribía mi diario. Me acuerdo de cuando vi una camada de perros recién nacidos por primera vez. Me acuerdo de cuando mi hermano me enseñó a montar en bicicleta. Me acuerdo de cuando me caí y me hice una brecha en la cara. Me acuerdo de mi madre al verme con la herida ensangrentada en la cara. Me acuerdo de cuando escuchaba “Wonderful Life”, con mi padre, una y otra vez,

Me acuerdo del olor de mi colegio, a lápiz, a goma…, a colegio de entonces. Me acuerdo de las canciones de comba y del sonido que se producía al saltar sobre las piedrecitas del patio del colegio. Me acuerdo de las manos de mi abuelo. Me acuerdo cuando jugaba con mi hermano a construir una cabaña y el juego terminaba y el juego terminaba cuando se acababa de construir. Me acuerdo de la “agrumaera” que mi abuelo colgó de la rama más fuerte de la higuera de su patio para que sus nietos se columpiaran.

Me acuerdo cuando jugaba con las muñecas recortables en la sala de estar. Me acuerdo de cuando mi madre me enseñó a hacer pompas con el chicle, un día de verano. Me acuerdo de jugar con mis hermanas y mis primas en las dunas de Guardamar del Segura, en Alicante. Me acuerdo del accidente de coche que tuvo mi padre, con un SEAT 124, marrón caca. Me acuerdo de engañar a la gente diciendo que sabía completar el cubo de Rubik. Me acuerdo de jugar a la goma en el patio de la escuela. Me acuerdo de saltar las zanjas de la obra del Parque Lineal, para ir a la escuela.

Me acuerdo de jugar en la calle con los amigos hasta el Anochecer. Me acuerdo de las tardes en las que veíamos en la tele, mis hermanos y yo, a Fofó, Miliki y Gabi. Me acuerdo de jugar con mis hermanos a juegos de mesa durante muchas tardes. Me acuerdo de mi abuela contándonos historias de cuando ella era joven. Me acuerdo de ir con mi abuela a ver títeres al parque. Me acuerdo de ir los domingos al campo, a pasar el día con toda la familia. Me acuerdo de jugar con mi hermana pequeña a ser maestras.

Me acuerdo de los panes con fríjoles que me daba mi abuela, cuando la visitaba cada año. Me acuerdo de los paseos en familia por el campo; el olor y los colores de las flores para hacer coronas. Me acuerdo cuando jugaba en ese árbol de duraznos y era mi casa, mi columpio, mi sombra. Me acuerdo de salir a jugar y correr por la calle con libertad, sin temor a la violencia. Me acuerdo del sabor dulce del maíz recién cortado.

Me acuerdo cuando me peinaba mi mamá. Me acuerdo de cuando comía las tortillas hechas por mi abuela. Me acuerdo de cuando murió mi abuelo. Me acuerdo de los juguetes que nos hacía mi papá con madera. Me acuerdo de cuando aprendí a leer con mi papá. Me acuerdo de cuando jugaba en el árbol de mi casa. Me acuerdo de las amigas de mi infancia.

Me acuerdo de cuando jugaba con mis primos en el cortijo. Me acuerdo de cuando mis amigas del colegio venían a casa a jugar. Me acuerdo de los viajes en coche con mis padres. Me acuerdo de la visita a la Universidad de Salamanca. Me acuerdo de jugar a los clics con mi hermano. Me acuerdo de cuando visitaba a mis abuelas todos los domingos. Me acuerdo de aquellas tardes leyendo y releyendo la colección de Los cinco y de Puck.

Me acuerdo de las calles de mi barrio. Me acuerdo del sonido del piano tocado por mi abuela en las madrugadas. Me acuerdo de la muerte de mi madre. Me acuerdo de mi profesor de matemáticas. Me acuerdo de mis clases de ballet. Me acuerdo de las salidas al campo con el grupo scout. Me acuerdo del mar y su rumor.

Me acuerdo del rostro de mi madre leyendo cada noche. Me acuerdo de las olas del mar jugueteando con mis pies. Me acuerdo de la mirada tierna de mi hermano. Me acuerdo de la pesca maravillosa en el río Magdalena. Me acuerdo de mi primer “paseo” en tren. Me acuerdo de mi primer perrito Tony y su alegría. Me acuerdo del arroz con leche y su olor.

Me acuerdo de cuándo inventaba coreografías de canciones infantiles, con mi hermana, para presentárselas a mi papá. Me acuerdo del chocolate caliente con pan remojado, en las mañanas. Me acuerdo de las maldades de mi hermano Diego. Me acuerdo del cuarto de juegos y la alfombra café. Me acuerdo de todos los peluches sobre la cama. Me acuerdo de los mimos de mi papá. Me acuerdo del café con pan de las tardes.

Me acuerdo de aquella mañana, cuando me levanté temprano y papi me daba su matecito al lado de la cocina de leña. Me acuerdo de ir cantando la canción de San Martín, al paso de los granaderos en la entrada de la escuela. Me acuerdo de la alegría al salir de la escuela y ver, entre todos los autos, la camioneta de papá. Me acuerdo de mi pasión por leer Mujercitas, escondida bajo la mesa. Me acuerdo de aquel día en que me armé un bolsito y agarré mi muñeca para irme de casa enojada. Me acuerdo de aquellas noches en que mamá decía que no cenábamos y nos comíamos dulce de batata. Me acuerdo de aquella tarde que estudiaba feliz, frente a la pared.

Me acuerdo de mi primer beso; tenía cuatro años. Me acuerdo de las noches que me quedaba a dormir en casa de mi abuela y jugábamos a las carretas de vaqueros con los colchones. Me acuerdo cuando me caí, haciendo un salto de altura. Me acuerdo de un melón “playero”, que era gigante y nos lo comíamos en la playa. Me acuerdo de cómo recortaba las ilustraciones de Rin Tin Tin. Me acuerdo de que corría mucho. Me acuerdo de ki primer viaje al pueblo de mi padre.

Me acuerdo de cuando mi mamá me cantaba todas las noches, antes de dormir. Me acuerdo de cuando aprendí a manejar bicicleta. Me acuerdo del árbol de peras rojas del patio de mi jardín de niños. Me acuerdo de mi padre, llevándome al doctor por el dolor de barriga que me dio comerme cien ciruelas. Me acuerdo del error de mis padres al hacerme leer “El príncipe” de Maquiavelo, en lugar de “El Principito”. Me acuerdo cuando jugaba a la oficina, con el portafolios de mamá. Me acuerdo de los paseos por la playa con papá y mamá.

Me acuerdo de llegar a casa, después del cole, y mi madre me recibía con un tazón de fruta para merendar. Me acuerdo de ir con mi padre a pescar y yo jugaba con los peces del cubo. Me acuerdo de las visitas de mi abuela Ceci los fines de semana; siempre venía acompañada por Doña Juana. ¡Qué mujeres! Me acuerdo de las clases de piano. Me acuerdo de dar clase a todos los muñecos. Me acuerdo de que, muchas mañanas, mi hermano se acurrucaba en mi cama y juntos  nos poníamos a ver los dibujos.

Me acuerdo que descubrí que podía cambiar mi nombre legalmente. Me acuerdo de estar en Cuenca, en un camping, con dos o tres años. Me acuerdo de pasar las tardes leyendo cómics (sin saber leer). Me acuerdo que mi abuela me hacía caramelo líquido. Me acuerdo que una vez vomité; mi abuela lo pisó y cayó. Me acuerdo que todos los lunes vestía la camiseta de mi equipo de fútbol. Me acuerdo que jugaba al fútbol en los bancos del parque.

Me acuerdo de mi tía Marcela, inocente hasta el fin, hablando con los perros en el jardín. Me acuerdo de un libro con portada roja que me deslumbró. Me acuerdo de los domingos en el jardín secreto de mi padre. Me acuerdo, por encima de todo, de mi abuela: la Sultana.. Me acuerdo de las tormentas en Cuernavaca. Me acuerdo de las ilustraciones de un libro que no he vuelto a encontrar.

Me acuerdo del olor a guayaba, camino a la escuela. Me acuerdo del baile de los monos. Me acuerdo cuando mi padre llegaba a casa, después de su trabajo, y salía corriendo a pasarle sus chanclas. Me acuerdo de las clases de canto y las puestas de escena musical. Me acuerdo cuando dormía con mis hermanos en una sola cama. Me acuerdo de las salidas al pueblo con el canasto vendiendo tamales. Me acuerdo de acariciar la oreja de mi madre para quedarme dormida.

Me acuerdo de ver planchar a mi abuela materna en la cocina. Me acuerdo de cómo mi padre intentó enseñarme a silbar como un cabrero, en la terraza, en una noche de verano. Me acuerdo de los besos de esquimal de mi mamá. Me acuerdo de los cumpleaños familiares cuando no faltaba nadie y estaban todos los primos y los abuelos. Me acuerdo de las peleas de peluches con mi hermano y las partidas de “hundir el barco” en el salón de casa. Me acuerdo de los churros que hacía mi abuelo paterno y de ver pintar a mi abuelo materno. Me acuerdo de jugar en el patio del colegio.

Me acuerdo de cuando mi abuelo iba al río a recoger manzanilla. Me acuerdo de la piscina hinchable, en la que me bañaba de pequeña, con una sirena dibujada en el fondo. Me acuerdo de una vez que mi madre cortaba rosas rojas en el patio de la casa en la que vivíamos. Me acuerdo de mis vecinos: el señor Antonio y la señora Alicia. Me acuerdo de cómo mi amiga Olguita y yo intentábamos colarnos a escondidas en el cuarto del conserje, para coger las maracas que guardaba en un cajón. Me acuerdo que cogíamos barro para dejar la huella de nuestra mano en la pared, jugando a la “mano negra”.

Me acuerdo de ser muy pequeña e ir con mi mamá y mi hermana a ver a mi papá jugar fútbol. Me acuerdo de que como familia en las fotografías familiares, de cámaras con rollos que verías mucho después, siempre sonreíamos mostrando todos los dientes. Me acuerdo de ser pequeña y tener miedo a la muerte. Me acuerdo que a mi hermana no le gustaban las muñecas y a mí, sí. Me acuerdo que aprendí a manejar bicicleta yo sola. Me acuerdo que siempre manejaba la bici a toda velocidad, sin miedo a estrellarme, aunque varias veces, eso me pasó. Me acuerdo de querer ser grande (y todo era una trampa).

 

2.- Hablamos del máster utilizando solo parejas nombre-adjetivo calificativo:

 Residencia ruidosa – Ponente interminable – aula agobiante – Biblioteca interesante – Docentes generosos – Contenidos completos – Jueves triste – Compañeros diversos – Proyecto estresante – Préstamos productivos – Trabajo ilusionante – Cena abundante.

Calor sofocante – Libros amados – Personas interesantes – Verano cuenquino – Maleta viajera – Trabajo creativo – Gente amable – Lectura entretenida – Trabajo monstruoso – Contenido increíble – Personas perfectas – Fascinante literatura

Garabato amistoso – Greñas líquidas – Temor puntiagudo – Región bailable - Influencer sinfónico – Añoranza redonda – Instante atigrado – Alcurnias andrajosas – Youtuberlandia ignota – Diccionario fugitivo

Maletas contentas – Voces habladoras – Ideas geniales – Buenos modales – Risas variadas – Palabras creadoras – CEPLI maravilloso – Mundo literario – Riqueza plena – Mediadores tenaces – Maestros eficaces - Momentos divertidos – Herencia roja

Mosca asquerosa – Clase caliente – Profesor interesante – Máster productivo – Cuentos hermosos – Alumnos comprometidos – Libros encantadores – Ventanas grandes – Sillas cómodas – Información completa

Gente apasionada – Colombia hermosa – Profe sabihondo – Booktuber arropado – LIJ saludable – Editorial dirigida – México lindo – Sevilla especial – Adaptación versionada – Teatro molón

Ilustrador expansivo – Apasionado maestro – Vivencia transformadora – Experiencia integradora – Madre malvada – Cotidiano poético – Ardilla mágica – Palabras pulsoras – Lecturas rupturistas – Maestro generoso – Hombrecillo vividor

Actividades interesantes – Jerga diversa – Países felices – Libros libres – Personas innovadoras – Conferencistas generosos – Nuevo ciclo – Profesionales motivados – Niños escuchados – Amigos vitales

Abuelas adorables – Niños hermosos – Maestras entusiastas – Colegios agradables – Libros fantásticos – Lapiceros mágicos – Mochilas sorprendentes

Gente buena – Profesores maravillosos – Aulas calurosas – Tiempo asfixiante – Lugar encantador – Pérdida irreparable – Ilustradores coloridos – Talleres movidos – Familia acompañante – Poesía silenciosa

Amor perfecto – Trabajo estancado – Vida mágica – Escuela apasionante – Amigas increíbles – Descubrimiento conquense – Días alegres – Noches encantadas – CEPLI revelador – Máster acompañado

Parque aromático – Comida local – Paisaje espectacular – Perros consentidos – Niños ausentes – Vino rico – Máster positivo – CEPLI increíble – Café necesario – Maestros indispensables

Experiencias divertidas – Bellas personas – Ponentes expertos – Personas interesantes – Experiencias innovadoras – Profesores cercanos – Biblioteca espectacular – Nuevos amigos – Teatro divertido – Lecturas recomendadas

Actividad intensa – Paréntesis fantástico – Ilusión infantil – Calor sofocante – Ideas ilusionantes – Jornadas agotadoras – Opiniones diferentes

Y, una especial, para terminar:

Olga, susurradora de bostezos – Daniel, el escritor infiel – CEPLI, universo de la imaginación – Cuenca, veraneo literario – Iberoamérica, apasionada por la LIJ – cOROnas, librero inspirador – TFM, calvario futurista – Pedro Cerrillo, coleccionista de mi capa roja


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Personalmente, como cada dos años, desde hace unos cuantos, regreso totalmente “encuencado” de haber podido mostrar una parte del trabajo realizado en mi tiempo de trabajo, tanto en el aula como en la biblioteca escolar, solo o en compañía y de la amable recepción que hace el alumnado del máster de las propuestas que voy mostrando y ejemplificando con diversos materiales. Espero que quienes se acuerden de lo que les dije, entren en este blog, lean este post y si se animan, comenten lo que les apetezca. Yo ya he cumplido con mi compromiso. Un afectuoso saludo a todas las mujeres y hombres que han participaron en esta novena edición del Máster de la UCLM y suerte en el futuro.

16/07/2018 22:20 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Apuntes primaverales de facebook. 2018

Sobran carniceros, faltan pacificadores...

Lo explica perfectamente Eduardo Galeano, en el vídeo. ¿Qué estamos haciendo en tantos lugares del mundo donde se rompió la convivencia pacífica y el comercio de armas, de minerales, de combustibles  o de materias primas está desencadenando enfrentamientos armados, desplazados, refugiados que lo han perdido todo...? Nos fijamos en Siria: la bombardean unos;  ahora la bombardean otros... Y quien sufre las consecuencias es la población civil, la que ni ha organizado los bombardeos ni ha declarado la guerra... Todos van a bombardear Siria, hasta destruirla para decenas de años, matando a miles de personas y arruinando el futuro de generaciones... Ya lo hicieron en Afganistán, en Irak, en Yemen, en Palestina... Un horror que nos interpela cada día, que nos avergüenza cada día, que nos sobrecoge cada día... Vivimos un tiempo demencial, con líderes políticos descerebrados... Es difícil pensar en algún nombre de autoridad mundial, al que poder acudir, al que poder animar para que aplique su carisma y detenga tantos conflictos salvajes que solo producen muertos... En cambio, sobran nombres de carniceros que siguen –insensibles- destruyendo vidas y países... (16 de abril de 2018)

.. L´Urgell (Lleida)

Hoy hemos ido de viaje por algunos núcleos de población de la comarca del Urgel (Lleida), con arquitectura y trazados medievales. En un par de ellos no hemos visto más que una persona; en los otros parece que hay más vida. Todos cuentan con un patrimonio interesante que se empezó a recuperar, pero que necesita más inversión y, desde luego, como tantos lugares de la España interior, de la Cataluña interior, más población. Hemos llegado, recorrido y fotografiado Montfalcó Murallat, Vergós Guerrejat, Les Oluges y Guimerá. Éste último es sin duda el más grande, el mejor conservado o restaurado y donde hay más población... Alrededor de los tres primeros, hemos podido fotografiar bonitos campos amarillos... No sabemos si, finalmente, el “sunisterio de dentro” de incautará de las cosechas... (25 de abril de 2018)

 

.. Steve Gibson: “Relatos de papel”

 

Hemos visitado en el palacio Montcada esta exposición de dibujos y esculturas, varias de ellas, de personas de Fraga, descendientes de quienes posaron hace cien años para que Viladrich pintara el cuadro de “La boda fragatina”.

Con la tarjeta de invitación que recibimos en casa para la inauguración de la misma, reconozco que me resultó familiar la escultura allí reproducida, pero ahí quedó la cosa. Hoy, al llegar al rellano y antes de entrar en la sala de exposiciones, me he llevado una sorpresa inesperada... Y es que hace poco más de un mes, vi en el Centro de Historias de Zaragoza la exposición de Gibson y conocí su proyecto fotográfico y de dibujo.

Nacido en Liverpoool y afincado en Zaragoza desde hace veinte años, dice de sus esculturas: “Las construyo en cartón. Empecé con ese material porque era lo más barato que tenía a mano. No es exactamente reciclar, pero es interesante aprovechar ese material que habitualmente se tira. En realidad se podrían pasar esas piezas al bronce, pero me gusta el cartón por el tipo de textura que tiene”. Muy interesante lo que hace este artista, ¡vaya trabajo!

El próximo 5 de mayo se presentará el catálogo de la exposición. Estará abierta hasta el 5 de junio. (28 de abril de 2018)

 

.. “Eva María se fue buscando el sol en la playa...” en 1973 y nadie nos ha dicho qué fue de “su maleta de piel y su bikini de rayas” y eso que ya ha pasado mucho tiempo. Se lo estaba comentando ayer a mi hija Ana, mientras subíamos a Labuerda, y ella me dijo: no te extrañe que acabara “En la fiesta de Blas” y “como todo el mundo salía con una cuantas copas de más” ande todavía dando tumbos por ahí... Pues será eso... ¡Buenas tardes! (6 de mayo de 2018)

 

.. “Hortelano escolar”

Hace un par de días, encontré este breve en un periódico de Lleida, en el que se dice que el Ayuntamiento ha organizado unas jornadas de puertas abiertas para dar a conocer algunos de los huertos escolares de la ciudad.

Me gustó la noticia e irremediablemente recordé mis tiempos de “hortelano escolar”, en los que no tenía tantas facilidades, je, je. Total, que he vuelto a desempolvar viejos recuerdos (que comienzan hace 35 años) y aquí os paso unas fotos... El cuaderno “El huerto en la escuela” se publicó en 1994  (90 páginas) y el cuaderno para el alumnado “¿Nos vamos al huerto?”, en 1999. Utilizábamos también la revista de clase (“Lo Pardal”) para escribir sobre lo que íbamos haciendo en aquel espacio, en dura pugna con los estorninos y algunas almas poco sensibles que disfrutaban pisando algunas plantas... De vez en cuando, el pasado y el presente se dan la mano... (2 de mayo de 2018)

.. Y mientras la primavera nos sigue otoñando, sigo ENDESAcuerdo total con las facturas de la luz que son “fracturas” de la lógica, pagando la energía consumida multiplicada por siete... ¡País de los bombones! (28 de mayo de 2018)

.. El votante de Baleares

Admiro y me alegro de tus triunfos tenísticos, pero me parece que tus opiniones políticas te las puedes guardar en lo que viene a denominarse territorio íntimo, como las creencias religiosas y otras... Es que resulta que has tenido cientos de ocasiones para expresarte en contra de la corrupción, del robo descarado a manos llenas (de personas, incluso, tan próximas geográficamente a ti –no sé si también ideológicamente, como el expresidente de tu comunidad autónoma, Jaume, o el duque de tu ciudad, Iñaki...), de los pelotazos urbanísticos baleares, de la burbuja inmobiliaria, de los desorbitados precios de las viviendas en tus islas... etc., etc..., incluso de la necesidad de ser solidarios con quienes huyen de su país o contra las múltiples violencias  y no hemos sabido cuál era tu postura personal, ética, política al respecto... Y ahora que una impecable y constitucional moción de censura, consigue sacar de las poltronas a una cuadrilla de forajidos, vienes tú a largar en los micrófonos, lo que no deberíamos haber escuchado... Porque tú sí deberías saber que esos micrófonos tienen largo alcance y algunos periodistas iban a convertir tus inoportunas opiniones en la “noticia deportiva” del día y de algunas veces más en los días y meses siguientes... ¿Ahora quieres votar? ¿No te pareció necesario hacerlo hace un año u ocho meses o dos años antes...? Sigue dándole a la pelota, pero procura ser más inteligente y no ponerte al servicio de los destripadores...  También Gerard Piqué habló de la necesidad de votar –aunque fuera en otro contexto-  y casi lo crucifican... A ti te han tratado mejor, es verdad, pero deberías de haber dicho “paso palabra”. (4 de junio de 2018)

 

.. Guadalajara: Chorrera de Despeñalagua

A los pies del monte Ocejón (algo más de 2000 m de altitud), montaña de referencia para las gentes de esta provincia, se encuentra esta cascada (muy activa esta primavera) de nombre contundente y legendario: Despeñalagua.

Para acceder a ese paraje, llegamos al pueblo negro de Valverde de los Arroyos y nos topamos ya con casas hechas de pizarra, con ese color oscuro que da nombre a la arquitectura popular de esta comarca: ruta de la arquitectura negra. Hay un “mayo” plantado en la plaza que compite en altura con la torre de la iglesia. El camino es suave y está jalonado de árboles, grandes matas de cantueso, florecido y oloroso, de corros de margaritas amarillas, de grandes matas de brezo florido y agua por todas partes... Nos encontramos con un grupo de niños y niñas, junto al profesorado, que van en nuestra dirección y que han parado un momento a descansar en una pradera florecida. Los adelantamos para llegar unos minutos antes a pie de cascada y poder tomar unas fotos con tranquilidad... Los cuatro que caminamos hemos sido maestros y maestras y conocemos el paño, je, je. Hermosos, sorprendentes y hasta inesperados parajes: el agua es omnipresente y la naturaleza nos envuelve de colores, formas y fragancias, regalándonos unas horas maravillosas. El regreso, como pasa siempre, se nos hace más corto. Recorremos una parte del pueblo descubriendo rincones de una belleza natural y popular (si es que existe este término y si no, me lo invento) y nos acercamos a un restaurante “a restaurarnos”. Comemos, al margen de otras cosas, unos boletus y cordero a la brasa. El día amenaza tormenta, pero el monte Ocejón nos ha protegido. (5 de junio de 2018)

 

.. Trucadors – Llamadores - Aldabas

Una aldaba es una pieza articulada de metal situada en las puertas exteriores de las casas y que sirve para llamar a sus ocupantes por medio de golpes en la puerta. Innecesaria explicación para quienes hemos nacido en pueblos pequeños y hemos visto esos apéndices de hierro forjado, colgados de las puertas de la calle de cada casa. Sorprende encontrarlos en ciudades más grandes. Algunos interpretan que son símbolos de fertilidad y ven en algunos de ellos, claras formas fálicas. Desde luego, mucho más vistosos y evocadores que un jodido timbre o un portero automático... Estos que pongo aquí, los he fotografiado en Sigüenza (Guadalajara). (6 de junio de 2018)

09/06/2018 16:09 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Robres. Un pueblo lleno de agradables sorpresas

(Visita realizada el 26 de abril de 2018)

Ayer, cuando llegamos a Robres (Huesca) con intención de almorzar antes de iniciar el recorrido por los diferentes lugares de interés de la localidad y sus alrededores, nos recibió Luis Manuel, compañero y anfitrión con una frase potente:

“Nos están esperando en las trincheras”

Y la frase era del todo cierta porque íbamos a visitar una parte de los vestigios recuperados de la guerra civil en Los Monegros. Con Gemma, la guía experta en ese asunto esperándonos in situ, viajamos hasta el lugar (sierra de Alcubierre) los cuatro compañeros: Luis, Mariano, Fernando y un servidor. Primero visitamos la posición de los nacionales y posteriormente la de los republicanos, en una línea de frente que permaneció estable dos años: trincheras, refugio en  cueva, dormitorios o zonas de descanso,  depósito de agua o aljibe, ramales de comunicación... en un caso y más trincheras, alambradas, pozos de tirador, vivac, observatorio, ramales de comunicación, etc. en el otro. Tras esa visita a cielo abierto, salpicada por la observación visual y la percepción aromática de tomillos, romeros, aliagas, hinojos y muchas flores que, con un vigor primaveral insólito tapizaban el suelo, regresamos a Robres para un almuerzo tardío, pero contundente. Posteriormente, visita detallada a un modélico Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Aragón (situado en las antiguas escuelas nacionales de la localidad), en el que puedes pasar varias horas mirando y leyendo. Estupenda instalación con secciones claras, explicaciones adecuadas; mucho material gráfico, bélico y de memoria y venta de publicaciones relacionadas. 

De allí, fuimos a las instalaciones de un hombre admirable: Julio Maza. Recuperador de herramientas  o de artilugios que realizaban tareas necesarias: “ruellos” de trillar, prensas, máquinas varias... Constructor de estructuras arquitectónicas ancestrales, como el famoso “tambor” o caseta para que los guardas viñaderos pudieran vigilar que nadie entrase en las viñas, a vendimiar por su cuenta o antes de tiempo. Julio es también un amante de las aves y posee unas instalaciones en las que pájaros diversos vuelan en amplios espacios y crían dentro; también tiene perdices, gallinas y gallos de diversos lugares del mundo... Y, cuando ya has alucinado con sus habilidades y su capacidad de explicarte todas las cosas que vas viendo, abre la puerta de un edificio-almacén y uno casi se cae de culo al ver una colección de centenares de objetos referentes a los distintos aspectos de la vida: herrería y herrajes, herramientas para el campo, llaves viejas de puertas, todos los aparatos para segar y trillar,  para cortar leña, para hacer cañizos o colmenas de caña; radios, menaje viejo de cocina, billetes, carteles de películas, todas las herramientas, habidas y por haber para el corte y el tratamiento de la madera,  objetos escolares, objetos de vidrio, cerámica... Es interminable la relación y aquí la dejo. La vitalidad, el ingenio y la capacidad de hacer y organizar de Julio parecen inmensas... Desde luego, admirables.

Y, antes y después de la comida, seguimos viendo instalaciones municipales: piscina climatizada, salas de gimnasio y aparatos, museo etnológico, campo de fútbol (Robres tiene a su equipo en tercera división), iglesia parroquial, etc., etc. A las seis de la tarde, regresamos los cuatro expedicionarios: dos fueron a Huesca y los otros dos regresamos a Fraga, tras una jornada absolutamente memorable, gracias a la organización perfecta de nuestro anfitrión: el robresino ilustre y Director del exitoso Teatro de Robres: Luis Manuel Casáus.

Una vez en Fraga, reencuentro con Mercé y subida al Segoñé a participar en la concentración de indignación y repulsa de la indecente sentencia dictada por un trío de jueces que uno no puede imaginar que sean de este planeta o de este tiempo... Y fue entonces, cuando volví a pensar en mi amigo Luis Manuel y en la frase matinal con la que nos recibió en su pueblo, porque estamos en un país en el que ocupan esferas de poder gentes absolutamente indignas y miserables que agreden a la ciudadanía constantemente con sus actuaciones o sus decisiones...; de modo que a los ciudadanos de a pie (al menos algunos) no nos va a quedar más remedio que refugiarnos en las trincheras y contraatacar... No sin recordar, más o menos, a Groucho Marx: “¿Cavar trincheras? No tenemos tiempo para cavar trincheras; tendremos que comprarlas hechas”. Porque hay que vivir siempre con el humor a flor de piel para soportar el hedor que emana de algunas personas y de algunas actuaciones.

27/04/2018 15:21 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Apuntes pre-primaverales

Tal como he venido haciendo, desde hace unos años, de vez en cuando, fabrico un post con unos cuantos textos que he publicado recientemente en facebook y que no tienen por qué tener que ver unos con otros. El resultado es siempre un post ágil porque cada texto es de corta extensión.

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.. Unas fotos de Chiriveta, una pequeña población de la Ribagorza oscense.

Solo en la provincia de Huesca, hay centenares de “Chirivetas”, de despoblados en ruinas. Hay algo, generalmente común a todos ellos, y es el espeso silencio que uno percibe al recorrer el espacio que ocupan los restos caídos de lo que un día fue una estructura para la vida autosuficiente. Y de aquella autosuficiencia bien pensada y trabajada, se pasó, por avatares del progreso al abandono masivo y, finalmente a la ruina.

Impresiona ver casas caídas, paredes enhiestas que han quedado como testigos de mejores tiempos, puertas rotas, tejados hundidos, maleza creciendo y tapando la ruina. Uno imagina que en esos espacios, habitados en otro tiempo, nacían niños y niñas, iban a la escuela, jugaban por las calles y por la plaza; las gentes se afanaban diariamente en diferentes tareas y se juntaban para celebrar fiestas o caminaban semanalmente hasta el pueblo más próximo donde hubiera una tienda o algún organismo donde tramitar alguna solicitud, realizar algún trámite legal, visitar al médico... De vez en cuando visitaban a los parientes de pueblos próximos o asistían a las fiestas, ferias o acontecimientos familiares...  Recibían cada cierto tiempo al barbero o al ferrero y a diversos vendedores ambulantes y cada año los visitaba el colchonero, el cestero, el cañicero y otros personajes hábiles que dominaban oficios de los que se necesitaba su pericia para convertir materias primas en productos que hicieran la vida algo más amable...

Han desaparecido hasta los gorriones en estos emplazamientos abandonados. Si recorres sus calles, la plaza y miras las fachadas de las casas, las portaladas, la madera de las puertas y ventanas, la torre con el campanario, la iglesia, te asomas en el interior de alguna ruina o de alguna casa medio caída que perdió la puerta que la cerraba, encuentras restos arquitectónicos o viejos útiles que han quedado atrapados en el tiempo de la ausencia y del abandono. Hay una belleza inexplicable en algunos rincones, en algunos objetos, en los paisajes que rodean el emplazamiento... Todos ellos, restos de un naufragio, signos de una civilización, de un tiempo derrotado... Y junto a esa belleza hiriente está la pena del silencio y la soledad en la que quedaron sumidos, tal vez para siempre, unos espacios construidos para la vida que ya solo contienen el negro luto de la ausencia. (15 de marzo de 2018)

 

.. Visiones Saharauis, de Gervasio Sánchez.

Zaragoza. Casa de los Morlanes. Desde el  7 de febrero hasta el 1 de mayo de 2018. Un recorrido fotográfico, comprometido y solidario, con el pueblo saharaui de un fotoperiodista especial, como es Gervasio Sánchez.

Marruecos y Mauritania ocuparon el territorio del Sahara español, cuando España, en 1976. abandonó a su suerte al pueblo saharaui. La mayor parte de los saharauis viven en tiendas, al suroeste de Argelia y en los territorios liberados de la ocupación. Gervasio organiza las fotografías en varios apartados:

Vida cotidiana – Desaparecidos – Vacaciones en paz (un vídeo con imágenes de niños y niñas con su familia de origen y la de acogida en España) – Víctimas de minas – Discapacitados – Zonas liberadas.

En definitiva, un recorrido emocionado por algunos de los dramas más duros a los que dede sobreponerse ese sufrido y maltratado pueblo. Si puedes, no te la pierdas... (22 de marzo de 2018)

 

.. Elogio del despropósito.

Durante muchos años de mi desempeño como maestro, traté de inculcar en el alumnado el orgullo por el trabajo bien hecho. Una de las sugerencias que solía hacerles, varias veces a lo largo de cada curso, se refería a la conservación de los trabajos más significativos que pudiéramos hacer: unos en papel (revistas, libritos individuales o colectivos, diarios, proyectos personales, trabajos de pretecnología o plástica...) y, otros, los últimos años, en formato electrónico: presentaciones, fotografías, búsquedas informativas, (RAD) Repertorios Alfabéticos Documentales... Solía invitarles a que los guardaran en una caja, en su estantería de la habitación, en la biblioteca familiar... con el objetivo de retomarlos al cabo de unos años (sugería que lo hicieran al cumplir 25 años, je, je) y ver si al volverlos a ver o leer, les llamaba la atención, sentían deseos de conservarlos o de destruirlos y que fuera entonces cuando tomaran la decisión definitiva. Creo que era una propuesta que se ve reforzada, de manera involuntaria, con el indecente escándalo del “máster“. Si la referida señora hubiera guardado su trabajo (con copia de papel o versión electrónica) tal vez el tema ya estaría solucionado...

Todo lo que hemos visto y escuchado en estas dos semanas, mintiendo cada vez más para tapar la mentira del día anterior, es un elogio del despropósito que debería conducir a la dimisión inmediata de una persona carente de principios éticos o morales, inhabilitada, con su conducta para ejercer cargos públicos y para pasear por el parque de su barrio sin máscara... Y, a continuación, todos los irresponsables de la Universidad que se han prestado a buscar coartadas marcianas para protegerla y los amigos de su partido que daban tanto crédito a sus inexplicaciones... ¡Qué país tan lamentable con estos desgobernantes! (4 de abril de 2018)

 

.. Mediocres e indecentes.

Algunos políticos y algunas políticas son capaces de enterrar o de arruinar en un momento, los esfuerzos educativos de decenas de profesores que, a lo largo de la estancia en la escuela y el instituto de niños y niñas o adolescentes, tratan de inculcarles el valor del esfuerzo, del estudio, de la investigación,  y también, por supuesto, de la decencia, de la honestidad, de la verdad... No nos merecemos a esta gentuza, mediocre, indecente y aprovechada que solo piensa en engañar para ganar votos y perpetuarse en el poder haciendo nuestras vidas un poco más desgraciadas. ¡Qué asco produce ver a gentes reptiloides, retorciendo las argumentaciones para expandir la mierda u ocultar la verdad! (5 de abril de 2018)

 

.. Romería de Villarcillo (Banastón). Lunes de Pascua. 2 de abril.

Jornada festiva – Día nublado – Coletazos invernales – Primavera esperada - Entorno privilegiado – Horizonte espectacular – Nutrida asistencia – Ritos ancestrales - Rifa obligada – Suerte esquiva - Fuego comunal – Carne asada – Comida abundante – Compañía inmejorable - Alegría ambiental. (6 de abril de 2018)

 

.. Centro Nacional Español del ISSN

El ISSN (International Standard Serial Number / Número Internacional Normalizado de Publicaciones Seriadas) es el código internacional de identificación de las publicaciones seriadas (revistas, periódicos, boletines, anuarios, series monográficas...).

España forma parte de la Red ISSN desde 1978, año en que se creó el Centro Nacional Español del ISSN, actualmente integrado en el Departamento de Control Bibliográfico de Revistas de la Biblioteca Nacional de España.

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La revista El Gurrión, tiene, desde hace pocas fechas, dos números asignados: uno para la edición en papel, que podéis ver en la página 2 de la misma y que ya solicitamos y se nos concedió en 1990, apareciendo por primera vez en el número 41 de la revista: 1130-4960 y el otro es el que nos acaban de asignar para la edición digital o en línea: 2603-7726 y que aparecerá por primera vez en el número 151 de la revista. (6 de abril de 2018)

06/04/2018 14:57 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Memorias de un viaje a Budapest

Siete postales de recuerdo...


De los muchos recuerdos que nos trajimos de este viaje otoñal, quería centrarme en unos pocos, que explico a continuación:


(1). Monumento de los zapatos, a orillas del Danubio.

Te colocas de pie o sentado, en silencio, frente a esos sesenta pares de zapatos metálicos, de diferentes formas y tamaños y revives con un nudo en el estómago y un dolor profundo y ancestral el salvaje fusilamiento de 20.000 judíos húngaros, a los que se les hacía descalzar antes de ser fusilados y lanzados sus cuerpos al río… En ocasiones, eran atados de dos en dos; el disparo mataba a uno de la pareja y los dos eran lanzados al río. Todo lo anterior sucedió entre diciembre de 1944 y finales de enero de 1945. Todas las brutalidades fueron ya imaginadas y probadas… Y aún seguimos hablando de “género humano”…

El monumento de los zapatos de Budapest conmemora este genocidio. “Los zapatos en el Paseo del Danubio” fueron realizados en 2005 por Gyula Pauer y Can Togay. Estos sesenta pares de zapatos de hierro solitarios, sin dueño, son una alegoría a lo que quedó de estos judíos asesinados y tirados a la corriente de agua por fascistas húngaros, colaboradores de los nazis.

 

(2). Pinceladas de otoño

Hermosa ciudad, con –en estas fechas de finales de octubre- preponderancia de tonos amarillos (el color de los taxis y de los tranvías). Las aceras de la ciudad, teñidas del amarillo de las hojas de los olmos y almeces. Los parques, tanto el interminable de la Isla Margarita como el que está situado detrás de la Plaza de los Héroes, con árboles como antorchas luminosas y suelos tapizados por la lluvia amarilla caída… Tiempo decadente y hermoso, a la vez, para quienes amamos sin condiciones esta estación.

 

(3). El Parlamento es un icono de la capital húngara.

En la orilla izquierda del caudaloso Danubio, podemos contemplar esta magna obra de arquitectura. Construido entre 1884 y 1902, fue la más grande de su época. Consta de 691 habitaciones y tiene unas dimensiones de 268 metros de longitud y 118 metros de anchura. Es el tercer parlamento más grande del mundo después del de Rumanía y el de Argentina. Su construcción demostró el poder económico de la Hungría de principios del siglo XX.

La visita al parlamento se compone de diversas estancias, las más importantes son:

  • Escalera principal: Tras subir por la alfombra roja, la primera impresión del parlamento es sobrecogedora. En el descansillo central se puede ver un relieve del arquitecto Imre Steindl, diseñador del edificio.
  • Sala de la Cúpula: En esta sala se puede apreciar el interior de la cúpula y se exponen diversas estatuas de los reyes de Hungría. Enfrente de la escalera principal se encuentra la de San Esteban, el primer rey de Hungría.
  • Antigua Cámara Alta: Actualmente utilizada sólo con fines turísticos, esta es la sala en la que todos pensamos al imaginarnos el parlamento. En el ala sur se encuentra su gemela: la sala del Consejo de los Diputados.

Visita obligada a su interior y a los alrededores del enorme edificio, así como la contemplación nocturna desde cualquiera de los dos puentes próximos: el de Margarita y el de las Cadenas.

 

(4). La Sinagoga Judía

Recibe muchos otros nombres: la Gran Sinagoga, la Sinagoga Dohány o la Sinagoga del Tabaco, ya que en judío, dohány significa tabaco. Fue construida entre 1854 y 1859, siguiendo el diseño del arquitecto vienés Ludwig Forster. Mide 53 metros de largo, 26 de ancho y tiene asientos para 2.964 personas, 1.492 hombres y 1.472 mujeres.El ghetto judío.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis hicieron de los alrededores de la sinagoga un ghetto judío que posteriormente se convirtió en un campo de concentración. Desde este lugar, muchos judíos fueron enviados a los campos de exterminio.

En el exterior de la sinagoga se encuentra el sencillo cementerio judío (muy sencillo, sobre todo si lo comparamos con el Cementerio Judío de Praga) y el Árbol de la Vida, una escultura similar a un sauce llorón en el que cada hoja lleva escrita el nombre de un judío asesinado durante el Holocausto. Esta escultura fue construida en 1991. Al igual que el monumento de los zapatos, éste es también muy visitado por ese recordatorio que promueven las hojas metálicas de las personas que fueron cruelmente asesinadas.

 

(5). El mercado central

 Se construyeron en Budapest cinco mercados a finales del siglo XIX para controlar la calidad de los alimentos y mejorar el estado de conservación de éstos ya que, durante esa época, la población estaba sufriendo muchos problemas sanitarios.

 El arquitecto Samu Pecz se encargó del diseño y el edificio se levantó en 1897. Desde sus inicios fue una continua fuente de protestas, los ciudadanos criticaban que desde su creación los precios se habían incrementado, hecho que se maximizó con la llegada de la Primera Guerra Mundial. En la Segunda Guerra Mundial la estructura del mercado quedó gravemente dañada y en los años venideros comenzó a perder su estatus.

 En 1991, el Mercado Central se declaró en ruinas y fue cerrado al público. Tres años más tarde el edificio fue restaurado y hoy es uno de los edificios más significativos de Budapest.

 Hoy es un edificio con un interior cuidado, de vistosos puestos de variados productos alimenticios en la planta baja, con pasillos anchos y limpios. En la planta superior hay multitud de puestos donde se venden los más variados objetos para los turistas y también puestos de comida para satisfacer las más variadas necesidades gastronómicas, je, je… Resumiendo, un festival de colores y de olores a especias y comidas diversas…

 

(6). La Plaza de los Héroes

Es una de las plazas más importantes de Budapest. Sus estatuas conmemoran a los líderes de las siete tribus fundadoras de Hungría.

Situada en el extremo menos céntrico de la Avenida Andrássy, la arteria más importante de la ciudad, la Plaza de los Héroes forma junto a ella un importante conjunto arquitectónico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En el centro de la plaza se alza el Memorial del Milenio (también llamado Monumento del Milenio o Monumento Milenario), conjunto de especial relevancia en Budapest, con estatuas de los líderes (Árpád, Elöd, Tas, Huba, Töhötöm, Kond y Ond) de las siete tribus magiares que fundaron Hungría en el siglo IX y otras personalidades de la historia húngara. La construcción del memorial se inició cuando se celebraron los mil años del país (en 1896) y no se finalizó hasta 1929, cuando la plaza adoptó su nombre.

El 16 de junio de 1989, una multitud de 250.000 personas se congregó en la plaza para celebrar el histórico entierro de Imre Nagy, ejecutado en junio de 1958.

 (7). La Ópera

Fue diseñada por el arquitecto húngaro Miklós Ybl, es uno de los edificios neo renacentistas más importantes de Hungría.

La construcción del edificio se llevó a cabo entre 1875 y 1884 y fue financiada por Francisco José I, emperador de Austria y rey de Bohemia, con la condición de que ésta no fuera más grande que la Ópera de Viena. La Ópera de Budapest tiene 1.261 asientos. El exterior del edificio está decorado con esculturas de famosos músicos y compositores.

Actualmente se han emprendido labores de rehabilitación, por lo que durante dos años, al menos, no se representará ninguna obra en su interior. En alguna de las fotos, se aprecia el patio de butacas, sin butacas, por esa circunstancia.

29/01/2018 10:24 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La tribu de los SIN CON

Efectos preposicionales

 

Lo que llamamos humanidad ha vivido durante milenios sometida a diferentes influencias, transformaciones y gustos alimenticios, pero no voy a ser exhaustivos en el tratamiento evolutivo de todas esas cosas. Éste no es el lugar adecuado para ello. Bastarán unas pinceladas a modo de juego reflexivo para tratar la cuestión. Tómatelo así, como un juego, que puedes practicar con la familia o con las amistades… Hasta hace cuatro días, engullíamos alimentos que habían garantizado la supervivencia de tribus y pueblos en los últimos decenios. Entre otros, por ejemplo, comíamos verduras CON sal, mermeladas CON azúcar, café CON cafeína, yogures y leche CON nata, cerveza CON alcohol, chorizos y demás embutidos CON grasa, paellas CON colorantes, pan CON sal,…, y un largo etcétera que tú lectora-lectora puedes completar… Y además, no nos privábamos de: cocinar CON humo, comer pan CON vino, ir a las playas CON sol, fumar tabaco CON nicotina, leer periódicos CON noticias… Admirábamos a personas CON ideales, CON estructura ética personal, CON credibilidad, CON capacidad de decirnos la verdad, CON fundamentos sólidos, CON generosidad, CON valentía, CON compasión, CON espíritu solidario…

También veníamos de toda una existencia reciente “SIN”: Teles SIN color, coches SIN aire acondicionado, comunicaciones terrestres SIN autopistas, SIN autovías, SIN “Ave”, SIN ordenadores personales, SIN móviles, SIN wifi, SIN cobertura, SIN nórdicos, SIN palacios de congresos, SIN mamparas para esperar al autobús, SIN pistas polideportivas… Vivíamos en el “país de SIN y CON” o viceversa.

Ahora, en aras de mejorar la salud de las personas (o eso dicen), las multinacionales alimenticias que controlan, en buena parte, nuestras vidas, a la vez que fabrican alimentos “CON”, llenos de innumerables e innombrables denominaciones lingüísticas (de hecho usan números): colorantes, espesantes, estabilizantes, antioxidantes, emulgentes…, leches CON calcio, CON omega, tienen también una línea de los “SIN” para que nos hagamos a la idea de que podemos optar y contribuir a cuidar más nuestra salud: café SIN cafeína, yogures SIN nata, pastas SIN manteca, embutidos SIN grasas, mermeladas SIN azúcar, bebidas “alcohólicas” SIN alcohol, té SIN teína…

Y eso, en una sociedad que ha pasado de disfrutar de muchos y razonables CON a sobrevivir SIN ellos: trabajadores CON contrato, CON pagas extraordinarias, CON vacaciones pagadas, CON derechos sindicales, CON derecho a la huelga, CON cierta seguridad en el trabajo… han devenido en trabajadores SIN contrato, SIN horario conocido, SIN vivienda, SIN derecho de asociación, SIN vacaciones, SIN ninguna seguridad, SIN empleo… Pasando en un santiamén a habitar un país de SIN vergüenzas, CON mentirosos convulsos, CON ladrones, SIN moral ni ética, CON corruptos profesionales, SIN escrúpulos de ningún tipo, CON fantasmones televisivos, CON defraudadores, CON tontos y tontas de capirote (interesadamente tontos y tontas, claro)

A veces, simplemente, jugando con dos preposiciones, vamos tomando conciencia de en qué país vivimos y comprobamos CON enorme tristeza que nos han dejado en pelotas, SIN amparo legal y, lo que es peor, CON enorme zozobra y casi, casi SIN esperanza.    

 

(Publicado en la página 3 del número 148 de la revista El Gurrión - agosto de 2017)

29/01/2018 10:01 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Cabreoterapia monegrina

Tomemos el título en clave de humor. El pasado 8 de este mes, estuve por la tarde con el profesorado del CRA Monegros-Norte, en Lanaja. Al margen de la exposición oral y del listado de materiales elaborados a lo largo del tiempo, que les mostré y les expliqué, les propuse que escribieran  o que respondieran a dos cuestiones. La primera, que anotasen en una cara de la cuartilla cinco estrategias de fomento de la lectura que hubiesen puesto en marcha, en algún momento de su trayectoria profesional, y que les hubiesen funcionado con razonable éxito. La segunda, un rato después, que anotasen, en la otra cara de la cuartilla, cinco situaciones, relacionadas o no con la escuela, que les sacaran de sus casillas, que les “cabreasen” mucho.

El fruto de la primera cuestión fue la composición de un desplegable recogiendo las 80 propuestas diferentes que entre todas hicieron, más algunas que añadí yo para completar la cuestión. Y ahí tienen ahora un documento colectivo que podría ser trabajado en alguna sesión de claustro o sesión formativa.

Y con las respuestas a la segunda invitación, configuro este post que voy a publicar en mi viejo blog y que también es una recopilación de afirmaciones que podría dar para una lectura en voz alta y comentarios posteriores, en otra sesión de claustro, je, je. No es la primera vez que acudo a dar una sesión de formación y que escribimos una cabreoterapia colectiva. Este blog, “gurrión”, almacena algunas de puntos geográficos distintos. Ahí dejo unos enlaces para satisfacer la curiosidad:


-       http://gurrion.blogia.com/2007/101901-cabreoterapia-iii-colectiva.php

-       http://gurrion.blogia.com/2008/012501-cabreoterapia-iv-colectiva.php

-       http://gurrion.blogia.com/2007/081601-cabre-r-oterapia-ii-.php


Y llegados a este punto y sin más preámbulos, ahí esán las respuestas o las propuestas que hicieron las maestras y maestros monegrinos:

Me cabrea...

La impuntualidad – Que no te mire a la cara cuando hablas con una persona – Que no me escuchen – La hipocresía – La política actual – Los padres que pasan de todo o que no quieren enterarse o que descuidan a sus hijos – Que el ascensor huela a gente que no se ducha – Que mi madre me trate como si fuera pequeña – Que se me caguen los pájaros en el coche – Las mentiras – Las injusticias – Las malas situaciones familiares que afectan a algunos niños – Las personas que se creen muy entendidas en todo y dan lecciones de vida a los demás, cuando no saben nada – Las personas que se entrometen en la vida de los demás, sin permiso – Que suene el despertador por la mañana – Que los coches circulen lentos, cuando tengo prisa – No tener tiempo para tomar un café – Que mi hijo llore en el coche – Que los demás no se ilusionen con lo mismo que yo – Que la gente esté cabreada y se queje de todo, sin aportar soluciones – Que la gente repita lo estresada que está y cuánto trabaja – Que la gente grite – Que no seamos capaces de hacer autocrítica – Que todo el mundo sabe mejor cómo hay que hacer las cosas – Los amargados. para los que todo es malo y no ven lo positivo – La falta de empatía – El victimismo – La falta de sensibilidad – La poca iniciativa de la gente – La falta de palabra -  - La ingratitud – La intolerancia – El egoísmo – La apatía – La desigualdad – La prepotencia – Cuando te escuchan a la primera, pero tienes que repetir las cosas muchas veces – Lo rápido que pasa el tiempo en clase – Que los padres no se impliquen adecuadamente en la educación – El egocentrismo y la falta de cooperación – La crítica hacia nuestro oficio de maestras. No se nos valora lo suficiente. Hay que volver a ganar ese prestigio que teníamos antaño – Que los padres, en general, solo valoren el trabajo de las tutoras. Las especialistas también estamos ahí y aportamos muchas cosas a nuestro alumnado -  Las faltas de respeto del alumnado hacia sus profesoras y profesores – La burocracia excesiva – Que vea un sitio para aparcar y el coche de delante, me lo quite – Que caminando por la calle, se me cruce la gente – Que los coches no pongan los intermitentes para saber por dónde van – Que me interrumpan cada 2 X 3 – Que me trastoquen los planes que tengo y los tenga  que cambiar – El machismo – El materialismo como fin único – La indolencia – La corrupción – Que no me escuchen – Que me intenten imponer algo porque sí – El “NO” respeto a los demás – Que alguien se crea superior o mejor – Muchas veces, algunas personas no reconocen la labor de otras – Que todo el mundo hable mucho y no se escuche – La falta de respeto y de principios – Que actuemos por impulso y no por reflexión – Que se pierda el tiempo hablando de fútbol o política, cuando hay tantas cosas que hacer, hablar y arreglar...

16/11/2017 21:45 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¿Muros u horizontes?

Sobre el tema que nos ocupa estos días..., ¿qué preferís?

 Si lo que preferís es construir muros, ahí tenéis uno. Os lo ofrezco gratis para que toméis medidas o toméis nota. Es muy sólido. Si embestís contra él, está garantizado que se abrirán vuestras duras cabezotas de descerebrados y a todos los que conduzcáis en esa dirección, les pasará lo mismo: se golpearán con el muro y sus cabezas irán perdiendo masa cerebral (contenido que se supone que debe rellenar ese voluminoso apéndice que tenéis/tienen encima del cuello), porque, ahora mismo, vuestras palabras y vuestros actos, son un muro infranqueable para miles de personas, que no se merecen tanta cerrazón, tanta mediocridad y tanta chulería. Hay muros que permiten la apertura de alguna puerta, pero eso solo puede pasar cuando hay grietas y éste que habéis construido no las tiene, porque no dejáis que nada ni nadie las abra…

 Hay, en cambio, otras imágenes que augurarían un tiempo distinto en el que, expuesta cada postura, una negociación civilizada podría poner sobre la mesa las obligaciones, las aspiraciones, los sueños, los compromisos, las leyes por las que regirnos, el futuro… y ¡ni una bandera! ¡Ni un himno! Los palos de las banderas y la letra de los himnos no suelen ser símbolos de concordia. Las banderas jamás han servido para unir a los pueblos ni a las gentes, sino para delimitar el territorio al que unos pertenecen y otros no… Ese sería un escenario con horizontes esperanzadores, en el que la luz de la inteligencia y la razón diluirían la oscuridad y podrían abrirse nuevos caminos al entendimiento, al diálogo, sin violencia… Está bastante claro que no hemos aprendido gran cosa de los conflictos que nos han precedido y eso nos condena a seguir repitiendo los mismos errores que solo nos van a traer dolor y fracturas; heridas que tardarán en cicatrizar y que deberían tener el tratamiento de consecuencias indeseables. Parece mentira que, a estas alturas no haya una gran mesa o varias más pequeñas, rodeadas de sillas y personas sentadas mirándose a los ojos y hablando con inteligencia y respeto.

La ausencia de todo ello es un fracaso colectivo.

 

(Las imágenes que ilustran este texto son un impenetrable muro de piedra y una línea de horizonte con un sol que lo ilumina)

5 de octubre de 2017

11/10/2017 19:52 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Secuelas del 1-O

EL ENCÉPALO

Me acuerdo –y no sé por qué ahora- de alguna clase de ciencias en la que veíamos con los zagales un esquema (un corte) del encéfalo y diferenciábamos el cerebro, el cerebelo y el bulbo raquídeo... Y yo les decía que algunas personas es posible que en lugar de encéfalo tuvieran un encépalo y que, en ese caso, es posible que el portador del mismo pudiera decir, muy ufano: CELEBRO tener en mi ENCÉPALO un CEREBOLO junto a un BULBO RAQUÍTICO... Creo que ayer, al margen del “y tú más”, por ambas partes y en distinto grado, hubo protagonistas con encépalo, lo que no augura nada bueno. Ojalá me equivoque. Salud y alegría.

(2 de octubre de 2017)                                                        

..  Reflexión intrascendente, tal como veo a la gente...

No sé. Casi nada de lo que veo acaba de gustarme. Percibo tanta visceralidad que veo muy difícil, por no decir, imposible de momento, restablecer  un diálogo que rebaje la tensión; una tensión “in crescendo” que puede conducir a nuevos e indeseables escenarios... Ahora mismo, hay muchos más pirómanos que bomberos, por lo que los incendios parecen asegurados... No se vislumbran líderes con autoridad moral que puedan mediar y apaciguar... Se ve que la tensión les va bien a todos para justificar unos actos u otros. Creo que cuando la emoción supera a la razón, podemos darnos por jodidos. Si a eso le añadimos una perversión manifiesta en el significado de las palabras, el panorama es desolador. Allá cada cual con su alegría, pero con fronteras o sin ellas, este no parece el mejor camino para redefinir el futuro. En un conflicto político nunca tiene una parte toda la razón; aquí cada cual tiene la suya y este empecinamiento nos llevará seguramente al desastre, si es que no estamos ya instalados en él... ¡Y qué factura económica vamos a pagar por todo este despliegue, detraída de tantas otras necesidades básicas y pacíficas! El día que se apaguen los focos y se recupere el silencio, es posible que comiencen las decepciones... Y ya  veremos cómo sigue esta larga, larga travesía... Mucha pena y mucha tristeza que se haya llegado a esta situación límite...

Creo que una reunión de sabios debería redefinir algunas palabras que sobrevuelan estos días por el paisaje de la incertidumbre, para crear un diccionario del entendimiento. Hoy muchas de esas palabras se están empleando con significados inadecuados y como armas arrojadizas y esa no es su función:

Acoso - adecuado – antisistema – balcanización - banderas - catalán – ciudadanía – civismo - constitución – constitucional - contención – decidir – democracia – derechos - desconexión – diálogo – ellos - escrache - español – estado de derecho – fascista – firmeza – fractura social - frustración - fuerzas de seguridad  – gobernante - hijodeputa - huelga - iluminado - independencia - insulto – inteligencia - justicia -  legalidad - legitimidad – ley – manifestación - mediación - medios de comunicación - mesura – nacionalismo – nosotros - odio - pacto – políticos - proporcionalidad – pueblo - radical – radicalismo - referéndum – revolución – sociedad civil -  urna – victimismo - violencia – voto - xenofobia - yugoslavia...

Propongo éstas para empezar, pero podéis ir añadiendo las que queráis...

(3 de octubre 

03/10/2017 15:54 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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