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SOBRARBE, LABUERDA Y URDICETO

Llevaba un mes sin viajar a Sobrarbe y tenía unas ganas enormes. Ya lo he dicho muchas veces, pero lo repetiré: Sobrarbe es el territorio de mi infancia y, eso, ni se elige ni se cambia. A pesar de que la movilidad geográfica, cuando yo era pequeño, era también pequeña, en el Instituto de L´Aínsa estudiaba con compañeros y compañeras de muchos pueblos de la comarca: de Lafortunada, de Escalona, de Boltaña, de La Fueva, de L´Aínsa, de Bestué, de Santa María de Buil, de Guaso, de Banastón, de El Pueyo de Araguás, de Puyarruego… y esa mezcla de gentes de un territorio (entonces sin la conciencia comarcal que se tiene hoy día) tan dispar, nos enriqueció a todos y contribuyó a crear lazos afectivos que todavía perduran hoy día.

 Y dentro de Sobrarbe, el trocito de comarca con el que más me identifico es, naturalmente, Labuerda. El pueblo de nacimiento, donde viví la infancia y a donde vuelvo siempre que puedo. Es un territorio emocional: los primeros recuerdos, unidos a mis padres y hermanos, a la casa familiar, incluso a las instalaciones anejas: las cuadras, los corrales, los pajares, los graneros… estancias de juegos pero también de las primeras actividades que te acercaban la noción de trabajo. La vida de un niño de pueblo que convivía con otros de diversas edades (en aquel tiempo de descubrimiento de las relaciones y de los conflictos). Todos los críos y crías éramos a la vez amigos y enemigos, dependía del día y del conflicto que nunca duraba más de un rato (como ahora, menos cuando intervienen los adultos agravando las situaciones siempre). Murió mi padre, pero todavía resiste mi madre para avivar la memoria y recordarte de donde venimos, de qué familia somos…

El sábado pasado, después de comer con ella y hacer una ligera sobremesa, partimos con Mercè remontando el valle del Cinca. La primera idea era subir hasta Escuaín a ver si cogíamos algunas setas, pero en el último momento, cambiamos de idea y continuamos viaje hasta más arriba de Parzán, para adentrarnos en el valle de Urdiceto. Una vez te desvías de la carretera que te conduciría a Francia (a 12 kilómetros de la frontera), tomas una pista de 11 kilómetros que te lleva al ibón de Urdiceto (http://www.geocities.com/Colosseum/field/3844/rutas9.htm); un lago represado, situado por encima de los 2.300 metros de altitud. La pista, en ocasiones, está poco transitable, ya que el desnivel que soporta es grande y en época de tormentas, se hacen canaluzos que la convierten en impracticable. Ya tuvimos que darnos la vuelta en una ocasión anterior. Esta vez, parece que han pasado máquinas recientemente para alisarla un poco y hacerla más llevadera. A pesar de eso, hay tramos que se hacen complicados y acaba uno golpeado y casi magullado de tanto movimiento y Mercè con los brazos doloridos de los golpes del volante.

 Hacemos una primera parada en un lugar que nos parece propicio para que haya setas, pero aunque damos unas vueltas mirando por debajo de los bojes y de los pinos y abetos, no encontramos nada. Aprovecho para hacer las primeras fotos de algunas setas no comestibles y de algunos paisajes. Volvemos al coche y seguimos subiendo. En la segunda parada tenemos suerte y encontramos ya una buena cantidad de robellones. Algunos especialmente bonitos: turgentes, de color brillante y muy sanos; otros también con gusanos en su interior o medio secos, de “floraciones” antiguas, que dejamos en el mismo lugar.

La tarde es espectacular, como los paisajes que nos rodean, embellecidos por los reflejos del sol que hacen brillar el agua o la hierba, o los innumerables líquenes que tapizan artísticamente todas las piedras. Además, el calorcillo del sol alivia el fresco de las zonas sombrías y el cielo está nítido y convierte los horizontes (aquí hay que mirar continuamente para arriba) en espacios bien visibles por la ausencia total de esa neblinas incómodas que estropean los paisajes de fondo.

 Cambiamos de ubicación y seguimos cogiendo robellones e imaginando que esa noche cenaremos un trozo de generosa naturaleza.

Convenzo a Mercè para seguir hasta el lago, ya que estamos a mitad de camino. La ascensión sigue siendo trabajosa y el movimiento de nuestros cuerpos dentro del coche, cada vez que cogemos una piedra, salvamos un desnivel, etc, continuo. Al final parece que llegamos, pero no llegamos, una curva más, otra que viene a continuación… Por fin arribamos a lo más alto. Encontramos cuatro coches aparcados al lado de la caseta refugio, de nueva construcción, pero nadie en el interior de los coches ni del refugio (como digo, nuevo y bien acondicionado para poder pernoctar allí, hacer de comer… siempre que te hayas acordado de subir leña, porque a esa altitud no hay árboles ni restos.leñosos de ningún tipo). El sol alumbra con fuerza desde lo alto y en esa posición echa por tierra mis intenciones de hacer fotografías en condiciones, pues sus reflejos queman las fotografías y se cuelan de manera imprevisible. Hago fotos parciales del lago y de las montañas circundantes. De una de ellas, vemos y escuchamos descender una pequeña cordada de unas diez personas que habrán ido de travesía, pero que ya regresan porque la tarde ya está avanzada. Hacemos algunas fotos más e iniciamos el regreso. La bajada es igual de complicada o más (pasa lo mismo cuando subes y bajas andando zonas de mucho desnivel; la bajada suele ser más dificultosa que la subida). Hay que frenar continuamente y conducir con tacto, para evitar que los traqueteos se multipliquen y lleguemos magullados.

 

Paramos un par de veces bajando y seguimos cogiendo setas. Ya hace rato que llenamos la cesta y ahora las vamos colocando en la parte trasera del coche, sueltas. El botín ha sido interesante y regresamos contentos de nuestra suerte. Aún paramos en Escalona para aprovisionarnos de carne de la comarca y ya en casa, ante el regocijo de mi madre que no come nunca pero que se alegra de la cosecha, limpiamos una buena ración y las guisamos para la cena.

 Ya en casa, ocupo parte del tiempo en buscar materiales de mis tiempos de estudiante de magisterio. Mi amigo Enrique S. quiere hacer un trabajo con algunas personas del Plan del 67 (un plan de formación que duró solamente 4 ó 5 años, pero que tenía buena pinta). Recupero alguna libretita donde apuntaba desde chistes (¡qué malo he sido siempre para contar chistes!) a películas que veía, alineaciones de equipos de fútbol, etc. Recupero revistas de los primeros años setenta: Dos ejemplares de la Gaceta Ilustrada, con páginas especiales dedicadas Los Beatles y a Los Rolling Stones; recortes de periódicos con los triunfos de Luis Ocaña; algún reportaje del legendario “7 Fechas”; un ejemplar de la revista Triunfo con Miguel Hernández en portada, etc. Recupero algunos cuadernos, algunos libros de texto y miro los subrayados y las notas copiadas directamente en los libros; libros de lectura de la colección Rotativa de Plaza y Janés (Vuelo nocturno, El mono desnudo, El desafío americano…); tebeos del Llanero Solitario y otros. Recupero la Memoria que tuvimos que hacer al finalizar la carrera (en mi caso en junio de 1974), fotos de viajes y salidas y algunos materiales del primer curso que trabajé en Boltaña (74-75). Cuando subo a Labuerda siempre paso algunas horas en el salón-cuarto de trabajo, rodeado de muchas cosas que tiene para mí un especial significado…

 

El domingo por la mañana bajamos a L´Aínsa comprar un ejemplar del Diario del Altoaragón. Se publica una página entera dedicada a  la revista EL GURRIÓN (http://www.elgurrion.com), en la que se cuenta su historia y el largo viaje de 29 años hasta la actualidad, con 116 números publicados. Es una serie de textos sobre las distintas asociaciones de Sobrarbe y la periodista que va a escribir sobre ellas –Inma Casanovas- decidió empezar por ésta, lo cual es muy de agradecer. Quien esté interesado, puede leer el texto en el siguiente link (http://www.diariodelaltoaragon.es/SuplementosNoticiasDetalle.aspx?Sup=1&Id=593400). Un paseo por la orilla del Cinca en Labuerda, antes de comer, también es una idea activadora de todos los sentidos y eso que el río no baja en plenitud, pues hace días que no llueve y los “puertos” están sin una gota de nieve. Encontramos a dos personas que vienen de coger setas en abundancia; éstas son setas de chopo, encontradas en los tocones de estos árboles que se cortaron hace un par de años. Cuando pasamos por allí, todavía podríamos haber cogido un buen montón, pero no llevábamos recipiente alguno y aunque barajamos la posibilidad de regresar a por ellas, la pereza puede más y las dejamos para otros.

Por la tarde, tras la comida familiar, viaje de regreso a Fraga, con las pilas cargadas y una buena bolsa de robellones para seguir disfrutándolos.

 

P.D. Y en estas, que se muere Mercedes Sosa, “La Negra”, una mujer con una voz potente y comprometida. Escuchar “Alfonsina y el mar” o “Canción para mi América”, “Gracias a la vida”, “Sólo le pido a Dios”… es un momento emotivo e intenso. Todos los periódicos de ayer hablan de su muerte. En El País, José Antonio Labordeta escribe una minúscula columna y dice: “Un día tuve el honor de cantar junto a ella para denunciar la brutalidad de la dictadura argentina”.  La brutalidad de todas las dictaduras que en el mundo son y han sido y que segaron la vida y el futuro de millones de personas. Sus canciones la devolverán momentáneamente a la vida.

DE PAMPLONA A BURGOS, PASANDO POR CASTEJÓN DE SOS

1.- Así, de entrada, cualquiera podría pensar que éste es un viaje casi imposible, pero al día siguiente de regresar de Pamplona, tal como se explica en el post anterior, viajé a Castejón de Sos con el amigo Sebastián G. El objetivo era participar en un Encuentro de Escuela Rural y Pequeñas Estructuras Educativas. Un espacio de reflexión propiciado por Aula Libre, el CRA Alta Ribagorza y el CPR de Graus, los días 18, 19 y 20 de septiembre.

 

Medio centenar largo de personas participamos en las distintas sesiones: ponencias, grupos de trabajo, talleres, puesta en común de conclusiones… Encuentros y reencuentros con compañeros y compañeras y atención a quienes se acercaban por primera vez a este tipo de eventos. Agradecimiento a José Luis M., Miguel C., Felisa T., en primer lugar, por protagonizar los esfuerzos tendentes a hacerlo posible; a definir un espacio y un tiempo de reflexión e intercambio de experiencias, con un enfoque  -a la vez- nuevo y permanente: ¿qué hay de la escuela rural en los centros grandes que los mejora y qué estructuras de los centros grandes pueden enriquecer el trabajo y la experiencia en la escuela rural?, podría ser la base de reflexión.

Por allí anduvimos viejos conocidos, como decía, y gente joven que está trabajando en la Ribagorza o en otras zonas rurales de la provincia. Reencuentros con Fernando V., Geles D., Pepe L., Loreto F. Pilar G., Carmen S., Reyes L., Pedro S., … En todo caso, en esta dirección puedes y podrás (a medida que quienes participamos vayamos enviando los textos resumen de las intervenciones o de los talleres) encontrar información interesante: http://aulalibremrp.org/

En mi caso, hablé –para variar- de la biblioteca escolar, aportando un breve texto de reflexión. Luego mostré materiales y hablamos y compartimos preocupaciones y posibilidades:

 

“En cualquier colegio, debería tener acomodo, desde hace muchos años, una biblioteca escolar: el primer centro cultural en el que entrase un niño o una niña de pocos años.

 

Llevamos ya unos años hablando más de la cuenta de esta instalación y trabajando menos de la cuenta para hacerla posible.

Probablemente todo venga de algunas carencias formativas, que todavía no están en vías serias de solución. Muchos maestros y maestras (por no decir todos o la mayoría) salen de la facultad igual que salíamos hace treinta años: desconociendo la potencialidad que la biblioteca escolar puede tener en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Para paliar esa carencia, deberían formar a los futuros maestros y maestras con otras metodologías de trabajo o hacérselas experimentar en su proceso formativo. Metodologías que no tuvieran como únicos referentes los libros de texto y los exámenes o controles semanales, entre otras lindezas.

 

La biblioteca escolar puede ser un espacio civilizador, un lugar de encuentro, un territorio para explorar la ficción, un taller de técnicas de trabajo alternativo, un buen lugar para practicar la educación documental, un centro de recursos construido colectivamente para beneficio de todo el alumnado y profesorado; una vía de participación para madres y padres que se quieren involucrar en el funcionamiento del colegio; un instrumento para paliar algunas desigualdades culturales… En definitiva, una pequeña estructura que, dentro del colegio, se convierte en espacio público y que lo mejora.”

 

Castejón de Sos es un enclave pintoresco en la comarca de la Ribagorza. Hice muchas fotografías con curioso detalles arquitectónicos. El domingo por la mañana se acercaron hasta el colegio donde tenían lugar los actos finales, la Consejera Mariví B. y la Directora general Carmen U., dando apoyo con su presencia a lo que allí se había recogido como reflexiones y propuestas de los tres grupos de trabajo. El último acto fue la comida en un pueblecito llamado Arasán (donde también disfruté descubriendo detalles en puertas y fachadas o en los paisajes circundantes para llevármelos “cazados fotográficamente” a mi particular almacén de recuerdos). Las sensaciones, tras ese fin de semana son buenas: todavía hay maestros y maestras capaces de dedicar un fin de semana a reflexionar sobre la escuela y a hacerlo con una mirada nueva, crítica y constructiva; analizando dónde estamos y proyectando algunas posibilidades y propuestas mirando al futuro.

 

 

2.- Burgos, últimamente, suele ser protagonista en los telediarios del otoño avanzado o de un temprano invierno por esas nevadas que dejan patas arriba a la provincia y miles de conductores atrapados en las carreteras. También es famosa por su impresionante catedral gótica, ahora restaurada y desprovista del forro oscuro con el que estaban cubiertas las piedras, por la contaminación y por el tiempo; porque la atraviesa un río de nombre más largo y contundente que el caudal que suele arrastrar: el Arlanzón, capaz de inundar parte de la ciudad si las lluvias le son favorables; por el espectacular conjunto escultórico del Arco de Santa María o la estatua ecuestre del Cid Campeador. Fue triste noticia hace unos meses, cuando un coche bomba de “esa innombrable banda de animales” reventó la casa cuartel y la fama y el sabor de sus morcillas traspasa límites geográficos y contenta a todo tipo de estómagos…

 

En la década de los noventa empecé a organizar la excursión de fin de Primaria con un viaje de cinco días a la comunidad de Cantabria. El viaje de ida siempre pasaba por Burgos, con el objetivo de que los chavales viesen y visitasen la catedral. Me parecía que era una gran oportunidad para ellos, poder contemplar la grandiosidad de la misma, toda su belleza y los múltiples detalles que podemos contemplar en el exterior y en el interior de la misma. También había estado con la familia, pero nunca más de un día. De modo que este viaje a Burgos tenía para mí ese plus de poder recorrer la parte antigua de la ciudad con tranquilidad, sin mirar constantemente hacia atrás para ver si el grupo de chavales me seguía, si nadie se despistaba… Y dedicando a cada detalle todo el tiempo que yo quisiese.

 

Mi viaje  tenía que ver con la celebración de las Terceras Jornadas Provinciales de Bibliotecas Escolares y Lectura, organizadas por el CFIE de Burgos y ABUBEL (Asociación Burgalesa de Bibliotecas Escolares y Lectura).

Mis anfitriones fueron Chema T., Cristina D. y Blanca S. ¡Eso sí es un comité de recepción en toda regla!, al estilo de aquel otro inolvidable que me recibió en el Aljarafe sevillano. La velada del día de llegada, en la que también estaba otro ponente, Raúl V. nos permitió hablar de muchas cosas, conocernos mejor y echar unas risas de esas que no se olvidan, por lo espontáneas, por lo sinceras, por lo cálidas.

Las jornadas comenzaron el día 25 a las 10 de la mañana y finalizaron el sábado, pasadas las dos de la tarde, en la sede del CFIE (que es como llaman allí a lo que aquí denominamos CPR, en otros lugares CEP o CFIRE…) Hace falta, como el comer, un libro que recoja todas las siglas habidas y por haber con su significado auténtico y añadir, además, para cada sigla, un significado divertido para desdramatizarlas (Ej.: CPR: Centro del Profesorado y Recursos o Cooperativa de Payasos Riojanos). Yo creo que sería un puntazo. Como no tengo tiempo para hacerla, ahí dejo la idea. Las siglas son un invento de finales del siglo XX, útiles cuando se usan con sentido común, pero también son la mejor manera, cuando se utilizan indebidamente, de convertir los textos en ilegibles.

 

El viernes, tras la inauguración, se presentó un panel de recursos, con cuatro actuaciones y por la tarde, tres sesiones de otros tantos talleres. El sábado por la mañana, en el Panel de Experiencias, se contaron tres. A las 12 leí mi ponencia y luego se leyeron las conclusiones y se procedió a la clausura de las jornadas, cuyos textos y materiales se pueden consultar en la siguiente dirección: http://lecturaburgos.wordpress.com

 

Mi ponencia llevaba el título de “La biblioteca escolar: fuente incesante de buenas noticias”. Quienes me conocen por ese “pesimismo activo” en el que estoy instalado de manera natural, no se lo van a creer si se enteran o si la leen (y en ese enlace “internáutico” está completa, tal cual la leí en las Jornadas). Yo sigo viendo el futuro negro porque todo avanza con excesiva lentitud y porque no todas las fuerzas apuntan en la misma dirección ni vienen acompañadas de la misma determinación y de los mismos objetivos. Además, casi nada se consolida y hay muchos reinos de taifas interesados, que son una rémora para los cambios y los avances; a veces, para mantener incomprensibles privilegios… Pero en medio de todo ese magma, sobresale el trabajo de las personas que se sienten emocional y éticamente comprometidas con el trabajo en la escuela y la biblioteca escolar y donde haya gente así, aquella será posible y tendrá continuidad y donde eso no ocurra, ya veremos…

 

De cualquier manera, mi intención fue la de hacer una lectura optimista mirando de reojo los casi 22 años dedicados a ese menester; despreciando lo despreciable: los episodios de quienes hacen la vida imposible a quienes dedicamos esfuerzos para dignificar la biblioteca escolar como espacio cultural y de aprendizaje; como lugar para fomentar la lectura, la escritura y la educación documental.

Porque es cierto que, a lo largo del tiempo, se va generando un almacén de sensaciones y recuerdos agradables, pero, por si eso falla o queda diluido a medida que pasan los años, en nuestra biblioteca escolar hay cajas llenas de trabajos que muestran la participación de chicos y chicas; un corpus práctico de experiencias publicadas en muchas revistas y libros; una gran cantidad de materiales diseñados con esa finalidad y muchas personas que vivieron el trabajo y el desarrollo de las acciones bibliotecarias, el tiempo que les tocó, como una experiencia agradable y significativa… Y porque también es cierto que la existencia de una biblioteca escolar (como la de otras bibliotecas) siempre es un triunfo de la inteligencia y de la sensibilidad; un lugar de encuentro con la cultura; un buen sitio para contrastar lecturas y experiencias de vida; un espacio ideal para abrir cauces de participación y para que los tres estamentos básicos de la comunidad educativa interactúen de manera pacífica y constructiva. Por todo eso y algunas otras razones, entendí que estaría bien hablar de la biblioteca escolar con esa mirada optimista, que rescatara todas las líneas de trabajo que nos han ido dando satisfacciones y que han hecho del colegio una referencia para muchas personas que así lo reconocen con admiración y agradecimiento. El mismo reconocimiento que encuentro yo cada vez que en estos doce últimos años he viajado a distintos lugares de la geografía del país a hablar de esa biblioteca o de las sensaciones, de los materiales, de las dificultades…lugares en los que las personas asistentes suelen ser extremadamente generosas en sus elogios y agradecimientos.

 

Fui a Burgos con ganas y regresé con ganas de volver. La gente de ABUBEL, con Chema a la cabeza, han arado y sembrado bien y las cosas siguen un camino razonable. Las atenciones personales, el cuidado y el acompañamiento de Chema, Cristina y Blanca son merecedoras de un agradecimiento profundo; con ellos hablamos y nos reímos de cosas serias y hablamos y nos reímos de cosas intranscendentes; en todo caso abrimos una nueva página en nuestras vidas, fruto de ese viaje y de ese encuentro. Seguro que Raúl V. se suma a mis palabras sin problemas.

 

A PAMPLONA HEMOS DE IR... Y VOLVER

Desde que me caí de cabeza en la piscina de las bibliotecas escolares ha pasado ya mucho tiempo (y como no sé nadar, todavía ando por allí braceando para salir a flote). Uno de los lugares a los que fui invitado desde un principio (invitado a impartir charlas o a participar en cursos como ponente e incluso como tutor en cursos a distancia a través de Internet) fue la ciudad de Pamplona, de la mano de Mª Antonia del Burgo. Considero a Mª Antonia, en este tema de la biblioteca escolar, una pionera en acciones llevadas a cabo desde las administraciones educativas autonómicas; sobre todo en la edición de materiales-recursos para que el profesorado tuviese a su disposición herramientas de trabajo que facilitasen su labor bibliotecaria; acción ésta complementada con los necesarios procesos de formación del profesorado, atención a los centros, etc. que también implementaba desde su responsabilidad.

 

Con mucha generosidad, ya desde el principio, esos documentos (agrupados en distintas colecciones y con el nombre genérico de Blitz) pueden descargarse gratuitamente desde esta dirección: http://www.pnte.cfnavarra.es/bibliotecasescolares/blitz.html y acceder, por tanto, a una singular base de datos. Bueno, pues tuve el honor de inaugurar la serie verde de los mismos con el que titulamos “La biblioteca escolar. Un espacio para leer, escribir y aprender” (o, si lo prefieres en la versión en euskera: “Eskolako liburutegia. Irakurtzeko, idazteko eta ikasteko gune bat”); un librito de 63 páginas donde se cuentan historias prácticas y concretas de la experiencia de trabajo desarrollada en el colegio y donde se ofrecen –debidamente escaneados- un buen número de documentos de trabajo para que quien lea, vea realmente cómo pueden ser algunas cosas. Es una publicación muy reseñada en Internet en aquellos documentos bibliográficos que quieren ofrecer documentos útiles para avanzar. Siempre le he agradecido a Mª Antonia, con quien mantengo una entrañable amistad, la confianza y el impulso para realizar esta publicación que nos abrió muchas puertas y nos ha dado y nos sigue dando muchas satisfacciones. Por tanto, volver a Pamplona, donde ya he estado unas cuantas veces por motivos bibliotecarios siempre es un placer. El pasado curso ya debía de haber ido, pero una operación inoportuna me obligo a anular la visita.

 

 

El pasado jueves, 17 de septiembre, llegué a la capital de Navarra, a bordo de un Alvia (mejorando notablemente, en rapidez y comodidad, el viaje de la última vez con un TALGO algo desvencijado). El caso es que el día 16 por la noche escuché una noticia que me intranquilizó un poco; venía a decir que “un tren Alvia había descarrilado en Cortes de Navarra al atropellar a un rebaño de ovejas que habían invadido las vías”. Los pasajeros salieron ilesos, pero nada decía de la salud de las ovejas ni a cuánto ascendía el número de bajas de la cabaña ovina nacional. Pensé que esa era la línea por la que tendría que circular “mi tren” al día siguiente y que quizás estuviese cortada, pero no hubo más problema que mi preocupación.

 

Nada más llegar a la estación, como decía, me acerqué al hotel y salí a dar un paseo por Estafeta, Plaza del Ayuntamiento, calle Mayor, Plaza del Castillo…, reencontrándome con la ciudad que he visitado fugazmente en varias ocasiones, pero que descubrí en julio de 1975, con motivo de sus fiestas más emblemáticas.

Comí con Mª Antonia y nos pusimos al día en noticias familiares y en situación laboral personal. Luego, paseamos por la parte vieja de Pamplona, abriendo y cerrando el paraguas intermitentemente, viendo murallas, callescon sabor añejo, exteriores de la catedral y una sorprendente exposición de fotografías del fotógrafo Julio Ubiña. En el remozado Palacio del Condestable, se encontraba esta exposición sobre los viajes de Ernest Hemingway a Pamplona entre 1923 y 1959: un escritor mezclado entre la gente de toda condición, atendiendo a las personas que se acercaban a hablar con él o a pedirle algún autógrafo, sirviéndose un vaso de vino o charlando amigablemente con Antonio Ordoñez o ciudadanos anónimos; fotos frescas, naturales de un tipo genial que descubrió Pamplona al mundo. Me hizo mucha ilusión esa coincidencia porque desde que me enteré que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1954 (justo el año de mi nacimiento) le tengo un aprecio especial  y releo de vez en cuando “El viejo y el mar” para celebrarlo.

 

Tras esa visita y alguna otra, me despedí de mi especial anfitriona y dirigí mis pasos al departamento de Educación. Lo primero que hice fue devolver el paraguas que nos había dejado el conserje y entablar conversación con él y luego acceder al lugar, al encuentro de Ana Bernal, responsable actual de las Bibliotecas Escolares de Navarra, a quien también conozco hace tiempo. Continuadora de la labor de la anterior, había organizado las II Jornadas de Bibliotecas Escolares de Navarra, con el título “Lectura y aprendizaje”. Me pidió Ana que hablase del trabajo que vengo haciendo desde hace cinco años con mi blog y también algo relacionado con las actividades que directamente conectan la biblioteca escolares con los trabajos destinados a mejorar los aprendizajes: libritos construidos con ABCdarios y otras historias parecidas. Tras la presentación muy amable que me hizo Francisco Soto, perseverante animador de bibliotecas escolares, con quien ya habíamos coincidido en otros eventos y con quien intercambiamos algunos materiales en el pasado, allí estuve una hora y media con un nutrido auditorio al que mostré, al finalizar, los materiales que había llevado –como hago siempre- para que lo que se cuenta con palabras tenga refrendo real y se convierta en objeto tangible que se pueda tocar y mirar. Así todos nos entendemos mejor. El día 16 había preparado un texto que se titulaba “Cinco años de blog” (prácticamente el post anterior publicado en este blog) y en él me basé para contar experiencia y contenidos del mismo. El profesorado asistente intervino con distintas preguntas y, creo, que el tiempo se nos hizo un poco corto para haber podido cerrar el tema con un poco más de profundidad.

 

Ana B. es una mujer muy entregada a esa labor coordinadora, abastecedora y dinamizadora de las bibliotecas escolares de esa comunidad autónoma. Al día siguiente, se presentó en la puerta del hotel, poco antes de que acudiera a buscarme el taxi para llevarme a la estación, con un “kit foral” de regalo, así bautizado en nuestras conversaciones telefónicas del pasado curso: todavía no me ha dado tiempo de hincarle el diente, pero todo llegará… Y es que, aunque es muy necesario el alimento espiritual (y cada cual que se lo procure según sus creencias o sus no creencias), también es definitivo el alimento del cuerpo; y para este menester, los pimientos, los espárragos, la chistorra y el pacharán… son los mejores ingredientes.

 

El viaje de vuelta ya fue otra cosa. Llegué a la estación de tren con suficiente antelación y allí estuve (estuvimos un centenar largo de personas) una hora y 21 minutos, por encima del horario previsto de partida del tren: lloviznaba y hacía frío en el andén. Yo particularmente estuve refugiado detrás de una máquina expendedora de refrescos para evitar el vientecillo cortante que mandaban los de “Altsasu”, que es como se dice Alsasua en euskera. Duró tanto la espera que me puse a copiar las palabras en euskera que había escritas en distintos rótulos por la estación. De ese modo me enteré que un extintor es un “suitzalgailu”, que la vía es la “trenbidea”, que una salida es una “irteera” (que suena a “irteahora” y que aún chocaba más con lo que estábamos viviendo); que el “acceso a vías”, expresión de tres palabras castellanas, se convierte en una sola: “trenbideetara”. Pamplona se llama “Iruña”; la cafetería es una “Kafetegia” y los asesos, una “Komunak”… Y es que, las esperas de los trenes permiten, entre juramento e imprecación, aprender algo de culturilla.

 

La fila de impacientes viajeros se formó dos veces y se disolvió otras tantas, de manera natural cada vez que los responsables comunicaban un nuevo retraso en la llegada del tren. Cuando se formó la cola definitiva sucedió que en lugar de por la vía 1, como se anunciaba, el tren iba a entrar por la vía 7, así que había que utilizar la “trenbideetara” y pasarlas por debajo. Entonces, los chicos de RENFE plegaron la mesa donde colocan el lector de billetes y los trocitos que cortan y se fueron al final de la cola para empezar por allí el control de acceso (justo donde estaba el paso subterráneo). De modo, que los primeros de la fila se quedaron los últimos y los últimos fueron los primeros. Por una vez se cumplió ante mis ojos ese consejo bíblico que nunca acabé de entender. Yo como no me había levantado del banco, lo hice entonces con parsimonia y sonriendo por la gracia.

A partir de ahí, el viaje transcurrió ya sin problemas, salvo las bruscas interrupciones de la tranquilidad, debido a los energúmenos que llaman o responden al móvil, a voz en grito, agrediendo a quienes nos vemos obligados a escuchar algo que nos importa un pimiento y no atendiendo las recomendaciones de salir a los espacio entre vagón y vagón para preservar su indecente intimidad. ¡Algo habrá que hacer con estos animales pegados a un móvil!

CINCO AÑOS DE BLOG

Hoy hace cinco años que publiqué el primer texto en este blog. En aquel momento no tenía ni la más remota idea de cuál podía ser su evolución y su futuro. Cinco años después, publico el texto número 300, manteniendo una regularidad y una constancia... No es por nada, pero vengo de una educación familiar en la constancia (era lo único que podían ser los labradores de parte de la primera y la segunda mitad del siglo pasado: constantes en el trabajo, la siembra, la recolección…y esperar que el resto de las circunstancias les fueran favorables, “que los dioses se apiadasen de su suerte”) y a las pruebas me remito: 35 años trabajando como maestro, 29 años haciendo la revista trimestral El Gurrión; 22 años coordinando las publicaciones de Aula Libre; 21 años animando la biblioteca escolar de mi colegio y 26 años casado con la misma mujer (sin duda, lo más acertado de todo), son suficientes ejemplos de que la constancia es una “virtud” con la que convivo a diario.

 

En estos cinco años, en el blog http:gurrion.blogia.com se han publicado 300 entradas (a una media de una por semana, tal como me propuse hacer cuando lo inicié) y cerca de 2.500 comentarios del alumnado, pero también de muchas personas “que pasaban por allí” y que discuten las propuestas de las entradas o las completan. Este blog siempre ha tenido un claro y marcado perfil pedagógico y ha resistido tanto tiempo, entre otras razones, por el aprecio de buena parte del alumnado a leer y escribir en él, a pesar de las dificultades.

 

En estos momentos “gurrion” es un documento digital que almacena, y que ofrece continuamente, un amplio corpus escrito, invitando a la lectura, la reflexión, la opinión y la escritura. Con esas finalidades se ha estimulado su uso en la escuela; al principio, de una manera más precaria por la deficiente dotación informática y, últimamente, con más posibilidades desde la llegada de los pc-tablets.

 

 

TIPOLOGÍA DE TEXTOS. A lo largo de todos estos cursos, los perfiles de las entradas han compuesto un amplio y colorido abanico de posibilidades; de modo exclusivamente orientativo, podría improvisar una lista que ilustrara a los lectores sobre qué tipo de textos han ido encontrando acomodo en mi blog; es decir, qué caracterización acompaña a algunos de ellos. Cito ejemplos en cada apartado y coloco la fecha de publicación para facilitar su localización.

 

.. Hay textos informativos, que nos han servido para realizar posteriormente algún trabajo, debate, búsqueda documental, etc.: “Algunos datos sobre la naturaleza de 2006” (10.01.07), “30 de enero: Día escolar de la no violencia y la paz” (1.02.09), “Mohar y el tsunami” (6.01.05), “Sobre escuelas, niños y violencia” (27.07.5)

 

.. Otros, emocionales que reflejan un estado personal o colectivo singular, motivado por una acción interna en el aula o la biblioteca o por alguna experiencia personal, ajena a las mismas: “El lunes al colegio” (12.09.05), “La lectura emocionada” (18.11.05), “Vivir sin biblioteca escolar” (20.10.05), “Hoy nos hemos despedido de nuestra compañera Lupe” (12.02.06)

 

.. Los hay que reflejan intercambios escolares, como la correspondencia escolar con Managua y otros lugares, que cuentan una jornada de intercambio con amigos de otros pueblos, o que explicitan los intercambios de materiales elaborados en las aulas y en la B.E.: ”Cartas que vienen y van” (19.04.09),  Corresponsalías escolares” (5.06.07)… “Correspondencia escolar veraniega” (19.08.06), “Una red de… afectos” (17.05.09), “Intercambios escolares” (24.05.06)

 

.. Algunos narran los resultados de actividades y pequeños experimentos creativos, en prosa o en verso: “Hoy he cumplido veinte años (I y II)” (16.12.08);  “Me acuerdo – I remember” (7.06.09); Varios “libros libres”: “Las golondrinas regresaron a África… Nosotras y nosotros volvimos al colegio…” (21.09.08); “Un libro libre sobre Ana Pelegrín” (9.10.08), “Unas palabras para los abuelos y las abuelas” (29.01.06), “El libro de los nombres” (6.10.05), “Una semana de comienzos” (19.12.05)

 

.. Los hay que relatan actividades desarrolladas en la Biblioteca Escolar y que quedan ahí plasmadas. Cada acción que ponemos en funcionamiento, termina en un artículo-memoria que, al margen de otras salidas editoriales, encuentra también acomodo en unas páginas del blog y la actividad queda así abierta y puede ser valorada y comentada: “La maleta familiar” (18.06.07), “Vivir, sentir, convivir” (28.05.07), “Semana bibliotecaria” (9.10.07), “El último Bibliotelandia” (17.06.06), “Los libros no se comen, pero alimentan (I y II) (30.04.08 y 25.05.08), “Libros para temblar, un poco” (3.12.07), “Cuentos de vacas, ballenas y vacallenas” (6.12.05)

 

.. Opiniones de todo el alumnado requeridas sobre algo que hemos hecho o algo que hemos propuesto. Sobre el contenido y la experiencia de la lectura en voz alta, por parte del maestro, del último libro de lectura colectiva, etc.: “La escritura y la memoria” (10.02.09), “Hoy nieva en Fraga” (3.03.05), “Niñas bibliotecarias y niños bibliotecarios… escolares” (20.12.06), “Cuaderno de aventuras bibliotecarias” (24.07.08), “Marcapáginas: Leer es…” (28.01.05)

 

.. Relatos de algunas exposiciones realizadas desde el aula o desde la biblioteca escolar: “Colecciones” (31.03.08), “Animalectores” (13.11.06), “Para la lectora y el lector, un poquito de humor” (2.11.08),

 

.. Propuestas de reflexión y búsqueda, a través de las cifras, de los números: “¿Qué número está más presente en mi vida?” (15.11.08), “1954: el año en que yo nací” (16.08.09), “Horarios laborales para niños y niñas” (20.11.07)

 

.. Recuperación de experiencias anteriores que pueden servirnos para contrastarlas con lo que ahora estamos haciendo: descripción detallada de cómo se hacía y cuáles eran los contenidos de una revista o periódico escolar de hace treinta años, por ejemplo o cómo nos organizábamos con las actividades en el huerto escolar: “Viejos papeles (I): el primer periódico de clase” (20.02.07), “Viejos papeles (II)” (12.05.09), “Viejos papeles (III)” (8.07.09), “¿El huerto escolar o el huerto de los olivos?” (10.07.07)

 

.. Intercambio de opiniones con autores y autoras de libros con quienes hemos establecido una fluida comunicación, a partir del texto escrito sobre su libro: preguntas de los chavales, respuestas del autor; opiniones de los chicos y valoración del autor… “Hoy” (11.06.06), “Lectura en voz alta: ” (28.09.08), “Lectura en voz alta: <7 cuentos crudos>” (08.03.08), “Leímos Maito Panduro” (17.10.06), “Una grulla de papel par el amigo Samuel” (4.02.07)

                                                            

.. Noticias de prensa que conviene leer con detenimiento para, posteriormente, trabajar sobre ellas. Textos sobre noticias en general que nos permiten llamar la atención sobre este medio de comunicación social y sus contenidos. “La prensa en la vida y en el aula“ (18.02.09), “La prensa en el aula” (4.04.06), “Noticias de domingo” (25.10.04), “Catástrofes naturales” (31.12.04), “Leyendo el periódico” (23.04.05), “El periódico de hoy” (12.09.09)…

                                     

.. Descripción de los viajes, excursiones, visitas que vamos haciendo. “Viajes a Zaragoza” (25.03.05), “Viaje a la comarca de Sobrarbe” (4.06.08), “Viaje a Cantabria” (29.05.07), “Daniel nos ha leído poemas” (29.10.05), “Aula de cristal” (20.03.07)

 

.. Modelos de escritura para el alumnado; especialmente cuando el maestro escribe sobre otros asuntos de su vida, otras experiencias, viajes, reflexiones varias… que motivan comentarios en voz alta, pero que también dan origen a comentarios escritos en el blog. “El libro y el árbol” (28.12.07), “Las conferencias mundiales” (19.11.06), “Árboles encendidos” (4.11.04), “La lluvia y el otoño” (30.10.04), “El nogal de la era” (16.10.08), “Escuaín en otoño” (4.11.05)

 

.. Hay textos de claro contenido ecológico y otros que explican una “clase de ciencias naturales” (4.05.06); “El agua y los ríos” (I y II) (de 23.05.06 y 27.06.06), “Turismo rural” (13.11.08), “Una de barrancos”, “Día mundial del Medio Ambiente” (9.06.08), “El río Ara en Bujaruelo” (28.08.06), 

 

.. Los hay claramente humorísticos, en consonancia con una línea de trabajo que potencia esa vertiente personal: “Las rondas y el coplero” (20.08.06), Los cinco capítulos de la “Cabreoterapia” (2.08.07, fecha de la primera entrega), “Preguntas y respuestas” (24.11.06), “Actividades y deportes de aventura (I y II)” (14 y 21 del 7 del 08)…

 

.. Optimistas, como aquel que se titulaba “Tenemos cien motivos, al menos, para alegrarnos hoy” (18.02.07) o el titulado “11 de marzo” (13.03.05) o “Aula Libre celebra sus treinta años” (14.05.05)

 

.. Con sugerentes Abcdarios, “ABCdario de las palabras bonitas” (16.09.06), “Barrancos, filosofía y Abcdario” (19.07.07), “ABCdario nerudiano” (23.01.05), “ABCdario Mariano para las amigas y los amigos asturianos” (1.03.07), “Una triple P: Prensa, PowerPoint y Poesía” (28.03.09)…

 

.. Relacionados con la tradición oral, “Formulillas para elegir” (21.01.06), “Cinco lobitos tiene el recuerdo” (24.12.08), “La Flor de la Maravilla todavía brilla… En recuerdo de Ana Pelegrín” (16.09.08)

 

.. Mucha poesía, derivada de actividades de B.E. o trabajada en clase:”Poesía: leemos y escribimos” (11.11.07), “Contraseña poética o literaria” (24.12.07), “Maletas de poesía y de poetas” (17.03.09), “Rimas y poemas” (16.03.06), “Juego de niños y adivinanzas” (12.03.06), “Contraseña literaria inventada” ( 5.03.06)

 

.. Dramas pedagógicos surgidos como consecuencia de acciones razonables o de decisiones poco justificadas: “Vivir sin biblioteca escolar” (20.10.05), “Adiós al huerto escolar” (8.02.08)…

 

Y una larga lista de textos personales en los que expresar el paso del tiempo y de la vida, los avatares de la salud personal (“C de Cantabria y corazón”, 30.05.05), el homenaje al padre desaparecido (“La travesía de la vida I y II” – 11.08.08 y 25.08.08 ó “Veinte de agosto” – 20.08.09), los viajes a distintos lugares enarbolando la, un pelín ajada, bandera de las bibliotecas escolares o del fomento de la lectura y la escritura (“De Huesca a Huelva por la biblioteca escolar”, 21.02.05; “I Jornadas bibliotecarias de Extremadura”, 19.04.05), “La casa de Miguel Hernández, el poeta”, 8.11.05), “Bibliotecas escolares y Universidad”, 7.07.07) ; las excursiones familiares (“Crónica de dos zambullidas en la naturaleza”, 21.07.09; “La Plana de Labuerda”, 4.01.05; “Figols de Tremp”, 7.11.04), la memoria personal de cada curso escolar, los otros compromisos no relacionados con la escuela pero que alimentan y desasosiegan a la vez (como casi todo en la vida). En definitiva, el relato incompleto de un maestro que, además de trabajar en la escuela, tiene vida fuera de ella y la cuenta, mostrando inquietudes, ocupaciones, relaciones, creaciones, gustos y deseos… que redondean su personalidad. El balance personal de estos cinco años es altamente positivo; me encuentro con que tengo escrita una pequeña parte de mi vida y a mí que siempre me gustó escribir, eso me reconforta mucho. Desde luego, pienso que el blog ha sido un invento genial para tipos como yo: tanto en el plano personal como en el pedagógico.

 

EL PERIÓDICO DE HOY

Confieso que soy veterano y asiduo militante del PP…; es decir que compro, como y leo diariamente el Pan y el Periódico; nada que ver, desde luego, con ese partido de la oposición que cabalga como puede por su particular travesía del desierto… Aclarada esa primera y sorprendente afirmación inicial, vamos con el tema. Ya lo he dicho otras veces, pero lo repito: suelo comenzar la lectura del diario por la última página y, desde allí, voy progresando hasta el principio o bien dando saltos para visitar algunas secciones y dejar otras inexploradas. Eso es lo que he hecho hoy, día 9 del 9 del 09, una fecha curiosa para los amantes de las combinaciones numéricas.

 

 

1.- Y en la última página me doy de bruces con un ex profesor de Primaria, Takna Tigme Zangpo. Tiene 80 años y 32 de ellos se los pasó en una cárcel abominable por gritar “Larga vida al Dalai Lama”. Takna declaró recientemente en la Audiencia Nacional, en la causa que un juez instruye sobre el supuesto genocidio perpetrado por el ejército chino en el Tibet. ¡Cómo se puede sobrevivir a 32 años de cárcel en condiciones brutales, “no nos trataban como a seres humanos, sino como a animales”, recuerda este hombre sin volverse loco! “Es imposible expresar lo mucho que padecí. Vi morir a decenas de compatriotas. El patio se cubría  a veces de sangre”, recuerda con la mirada perdida y con el dolor aún a flor de piel. Un pequeño capítulo para engrosar la interminable historia de la barbarie del “ser inhumano”. Cada vez que lees el testimonio de un superviviente –hombre o mujer- de alguno de los innumerables centros de detención, de las terribles cárceles esparcidas a lo largo y ancho del planeta, te empequeñeces pensando en la crueldad generalizada de los gobernantes que las auspician y de los verdugos y carceleros que ejecutan las órdenes del día a día; todas encaminadas a volver locos a los detenidos, a reducirlos a la insignificancia, a menospreciarlos hasta los límites más inimaginables… ¡Qué difícil es hablar y creer en la justicia universal! El gen del mal, el gen perverso de la crueldad, de la barbarie… ¿está identificado en nuestro código genético o anda camuflado y es indetectable? Sus efectos son dolorosamente evidentes. Es Roberto Tamayo el que firma la entrevista con este hombre dolorido y maltratado.

 

 

2.- También en esa última página hay otra referencia a la educación. Así se titula la “columna extendida” de Elvira Lindo. Nada nuevo, pero interesante hacerla coincidir con el inicio de las clases de un nuevo curso escolar. Recuerda a padres y madres la necesidad de ejercer como tales. Dejémonos de historias y ejerzamos nuestra autoridad responsable. Seamos un ejemplo para nuestros hijos e hijas y sepamos decir no a algunas actuaciones y comportamientos. Anima a quienes “están criando” a racionar la televisión; a ejercer cierta vigilancia hacia su hijo o hija adolescente para protegerle; a expresar su opinión contraria al botellón  o a los encierros; anima a enseñar a comer saludablemente, a no despreciar el conocimiento; a asomarse en la habitación de su hijo e hija y exigirle algo de orden y a hacerle saber que tiene algunos deberes con el resto de las personas, entre otras cosas. Los padres no son colegas de sus hijos; son el padre y la madre y eso requiere un comportamiento amable y cariñoso, por un lado, pero también exige dar pautas, poner límites y decir que no en muchas ocasiones.

 

 

3.- En otra página del mismo diario, leo con estupor las reacciones de los conservadores estadounidenses ante Barak Obama. El Presidente fue recibido ayer (8.09.09) en la escuela Wakefield de Arlington (Virginia) con una pancarta que decía: <Señor Presidente, manténgase lejos de nuestro hijos>. Había acudido hasta allí para inaugurar el curso escolar y pronunciar un discurso.

Dice el periodista: “Escuchando el discurso, se hace muy difícil encontrar el adoctrinamiento ideológico que la derecha denuncia. El Presidente habló de su propia experiencia como hijo de una familia sin recursos que se vio obligado a hacer grandes sacrificios para obtener una buena educación. Dijo que ningún chico debe permitir que las dificultades de su entorno, por grandes que sean, le hagan abandonar sus estudios y dejar la escuela. “Con eso no sólo te estás haciendo daño a ti mismo, le estás haciendo daño a tu país también”, advirtió.

Apeló a la responsabilidad de cada familia y de cada estudiante, y señaló que la escuela debe ser el lugar en el que, antes de nada, se aprende –“nadie nace con todo sabido”- y en el que además, se empieza a formar la conciencia crítica de las personas –“no tengáis miedo a hacer preguntas”-. En fin, termina el periodista, un discurso aparentemente razonable que, sin embargo, varios distritos escolares del país se negaron a ofrecer en sus colegios en respaldo a la petición hecha por varias organizaciones conservadoras que creen necesario defender la familia y la pureza mental de la adolescencia”.

Leo la primera parte de la noticia (la segunda habla de la reforma sanitaria que pretende impulsar el Presidente de los EE.UU. y para la que va a tener que trabajar duro si quiere sacarla adelante), mientras veo al Presidente y al Secretario de Educación de su Gobierno en la Biblioteca de la escuela citada, delante de unas cuantas cabezas de estudiantes. Me parece un buen sitio para hablar de educación, la biblioteca de la escuela. La foto en color muestra un amplio frontal de estanterías llenas de libros de distintas formas y tamaños. Es de esperar que esos textos puedan ayudar a los estudiantes a superar los prejuicios conservadores y a aceptar como razonables las peticiones que Barak Obama realizó en ese respetuoso discurso: esfuerzo, sacrificio, responsabilidad, conciencia crítica… ¿Dónde está el problema, cavernícolas?

 

 

4.- Descubro una página completa dedicada a The Beatles. Ahora se celebra todo. En este caso, los 40 años de su desaparición como grupo, de su última grabación de un disco. Una campaña de estas características se entiende solamente desde un punto de vista comercial. Estas fechas son siempre momentos excelentes para vender todo tipo de productos, especialmente en este caso, grabaciones en diferentes formatos, remasterizadas (como dicen ahora) y demás materiales de merchandising. Leer las cifras de las ventas de sus discos es manejar cifras millonarias que abruman. Lo gracioso (y lo muy rentable para quienes administren la herencia) es que esta fecha conmemorativa puede relanzar las ediciones y disparar las ventas de sus discos, 40 años después de haber dejado de ser un grupo musical. Este periódico que estoy comentando –El País- ya empezó el pasado domingo a comercializar trece tazas de cerámica, con las trece carátulas de los discos que grabaron juntos, empezando por el del famoso paso de cebrta: “Abbey Road”. Es tiempo de escuchar lo que compusieron e interpretaron McCartney, Lennon, Harrison y Starr: cuatro tipos de Liverpool que, desde luego, han hecho y siguen haciendo historia.

 

 

5.- Y NOTICIAS DIFÍCILES DE CREER

 

Aquí irían las noticias increíbles; aquellas que también aparecen en los diarios, como el que tengo en las manos, pero que uno no acaba de creerse y que nos dejan, muchas veces, con un rictus de perplejidad en el rostro. 

 

-          Por ejemplo, que el juez Garzón deba declarar como imputado por investigar el franquismo, ante el Tribunal Supremo. Me sumo a los representantes de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, quienes dicen en un duro comunicado: “Es incomprensible que tratar de buscar justicia para las víctimas de violaciones de derechos tan graves como las cometidas por la dictadura franquista pueda ser considerado como delito. Para las víctimas del franquismo es una humillación ver que el juez que trató de buscar a los miles de desaparecidos que permanecen en fosas comunes, pueda ser condenado por ello”. Los ciudadanos corrientes, en muchas ocasiones, no entendemos cuáles son los parámetros en los que se mueve la justicia.

 

 

-          También resultan increíbles las noticias que llegan desde Italia, donde el inefable Berlusco sigue exhibiéndose en público, mientras se conocen nuevos datos de sus correrías nocturnas y sexuales, en compañía de amigos y amigas… Y esa “comprensión” de los italianos hacia su jefe de gobierno, en lugar de correrlo a gorrazos… ¡Jodo, qué país, también!

 

 

-          En México, el Presidente Calderón ha nombrado fiscal general a un tipo que, cuando tuvo la oportunidad de hacerlo, se despreocupó de investigar hasta el fondo las desapariciones de mujeres de Ciudad Juárez; desapariciones que comenzaron en 1993 y que continúan en la actualidad; mujeres que son secuestradas, violadas y asesinadas, en un goteo permanente que llena de vergüenza a los dirigentes políticos y de inmenso dolor a las familias de las víctimas.

 

 

-          En Jartum, capital de Sudán, la noticia había sido la detención y encarcelamiento de Lubna Husein, por llevar pantalones. Lubna es periodista y fue detenida, junto con otras diez mujeres que fueron azotadas, cumpliendo la pena que establecen las autoridades islámicas para este tipo de “delitos”. La periodista no quería pagar la multa de 150 euros para salir de prisión; quería combatir esta norma discriminatoria hasta el final, pero la Unión de Periodistas del país ha pagado al fin esa fianza y, muy en contra de su voluntad, hoy ha salido de prisión…

 

La lectura de la prensa también produce sus efectos: en ocasiones te encoge el ánimo o te llena de tristeza; a veces, te produce una rabia inmensa y pocas veces, te llena de esperanza. Hace tiempo que en los medios de comunicación se asocia “noticia” a “suceso negativo”, por lo que ese sesgo poco alentador que hemos dado a las noticias que se publican, anima poco al lector o lectora de periódicos... Bueno, ahí lo dejamos por hoy.

LA PRIMERA SEMANA DE SEPTIEMBRE

1.- Para el colectivo docente, esta es una de las semanas menos esperadas del año. Nadie, en su sano juicio, espera con impaciencia que se terminen sus vacaciones. Siempre podría encontrarse alguien que incumpliese esta premisa, pero vamos a partir de la base de que el personal se halla confortablemente instalado en estado de descanso.

Atrás quedaron dos meses estivales de ardientes vacaciones (ardientes por el calor que hace estos últimos años, claro; porque no sé si en todos los casos habrán sido vacaciones llenas de pasión, ni si alguien podría hacer una afirmación universal de ese calibre). Un tiempo sin horarios, con viajes frecuentes, con tertulias alargadas y sesiones de cama también más largas de lo habitual, con bañitos y paseos y sosegada lectura de prensa y de literatura o revistas de quiosco; de encuentro con las amistades para compartir excursiones, paseos, comidas o cenas y largas sobremesas… ¡A ver quién se declara aborrecido de todo esto y reclama a grandes voces regresar a la rutina laboral!

 

 

 2.- El caso es que la llegada de septiembre despeja todos los años, en muchos maestros y maestras, un amplio número de dudas laborales referentes a la localidad de destino y el colegio donde cada cual pasará el curso; a cómo serán  los vecinos y vecinas de trabajo con los que tendrá que lidiar, cuántos alumnos y alumnas tendrá en la lista inicial (que luego ya irá aumentando gradualmente, si se mantiene la tendencia de los últimos años); cómo viene este año el calendario laboral; qué días se han señalado para las fiestas locales; cómo estarán organizadas las entretenidas vigilancias de patio o cuál es el riesgo semanal de que acuda a sustituir a otro y otra si es que tiene horario para ello; qué pinta y talante gasta el equipo directivo; como es el alumnado, cultural y socialmente hablando; qué horario diario rige en el centro; cuáles son los distintos niveles de obligación de pertenecer a grupos de trabajo o qué relación hay entre el centro y la Asociación de Madres y Padres; en qué ciclo le tocará trabajar y cómo será el corro de docentes con los que le tocará relacionarse; qué tipo de emociones se estimularán preferentemente este curso; dónde se quedaré a vivir los días laborables; si se coordinará bien o no habrá manera de hacerlo; si tendrá alguna posibilidad de poner en funcionamiento ese soñado proyecto pedagógico personal…, entre otras muchísimas cosas.

 

 

3.- Mi amigo A. G. Tellerías, del que ya hablé en otro post de este blog, me contaba esta semana, en un correo electrónico, cómo la jubilación de su jefa –copio textualmente- “ha supuesto el final de un tiempo oscuro en el que primaba la unanulidad, el acoso, el autobombo, el monólogo claustral, la manipulación de la información, la inoperancia pedagógica, la anulación de la expresión del profesorado o el miedo a expresarse en público, el pasilleo cotilla de la jefa con sus allegadas y allegados, el entreguismo fácil y oportunista, la intencionada invisibilidad y los olvidos reiterados e interesados”. Añade mi amigo que, con esa ausencia, ya en este curso “esperamos abandonar el personalismo y la imbecilidad, esa que convertía lo trivial y sin sustancia en algo magnífico, adornado convenientemente, a falta de ideas novedosas o sugerencias jugosas…” Yo siempre le digo a mi amigo que todos hemos vivido episodios de ese calibre y que hay que ser fuertes, caminar con un sentido ético del trabajo y desarrollar los principios pedagógicos que uno ha ido amasando y almacenando con el estudio, la práctica y el contagio, sin importar quienes andan importunando. Uno se traza un camino y defiende sus planteamientos, cavando trincheras si es preciso… Hay tiempos oscuros en todos los sitios y algunos o algunas, escondidos tras su efímero “poder”, no pasarán la criba del tiempo por haber hecho nada reseñable y ya el paso imparable del mismo los irá colocando en su lugar…

 

 

4.- Para mí, esta primera semana de septiembre ha tenido un sabor diferente. No he sentido la tensión que comienza justo treinta minutos después de pisar el colegio cada 1 de septiembre. La razón fundamental es que ese día no acudí al centro porque me han concedido una licencia por estudios para desarrollar un proyecto titulado: “Algunas propuestas de trabajo con las TICs que contribuyan a un cambio metodológico en la práctica escolar”. Un proyecto que presenté en la Consejería de Educación (en una convocatoria anual y abierta a todo el profesorado de la Comunidad Autónoma) el pasado mes de abril y que se resolvió definitivamente el pasado 4 de agosto. Esta circunstancia me abre un tiempo de sosiego, de trabajo en casa, sin estar sujeto a horarios rígidos y centrándome fundamentalmente en ese trabajo, sin más preocupaciones (aunque es cierto que éstas, casi en cualquier circunstancia vital, nunca faltan). Espero sacar partido de este regalo y hacer un buen trabajo que pueda ser publicado (todo o en parte), bien en formato digital o en papel.

El jueves de esta primera semana me acerqué al colegio a saludar al personal y recoger algunas cosas que había dejado por allí (he dejado otras más que ya retomaré cuando vuelva). El personal andaba relajado y de buen rollo, con muchas novedades en la composición del claustro. Seguro que va bien esa renovación.

 

 

5.- Ayer sábado, como todos los primeros fines de semana de septiembre de los últimos seis años, nos acercamos a Monzón, a ver, visitar y recorrer tranquilamente la Feria del Coleccionismo REPLEGA. La verdad es que resulta una fiesta ver tanta gente de tantos lugares distintos afanada en mostrar, comprar y vender, mirar, intercambiar,… los más extraños y originales objetos. En muchos casos, amasados a lo largo de muchos años de la vida, sin un valor material excesivo, pero imposibles de reunir si no se ha dedicado antes un montón de años de paciente labor de recopilación y clasificación. El artífice de este invento, cada año con más visitantes, es el amigo Chorche Paniello (coleccionista de pegatinas, sellos, etc.) que todos los años consigue sorprender a los visitantes con algo nuevo; en éste (entre otras muchas cosas), con una instalación de trenes en miniatura que no cesaban de recorrer unos cuantos metros de vías, con estaciones de parada e instalaciones industriales en miniatura donde detenerse. Daniel llevó una muestra de sus chapas repetidas para cambiar y al final del día consiguió un buen botín que engrosará una colección que pasará ya de las 7.500 unidades, de más de cien países del mundo. Por mi parte, aproveché para llevarme una bolsa de marcapáginas y realizar también algunos cambios hasta bajarme con unos 300 nuevos, que también engrosarán mi colección (colección que deberé ir ordenando para poderla mostrar mejor). Y además de la asistencia a la feria, aprovechamos el día para encontrarnos con algunos amigos y amigas, con quienes mantenemos buenas y largas relaciones en el tiempo. Allí nos dimos cita Mª José, Fernando, Eva R., Eva G., Geles, Guillermo, Ana, Mercè y el que suscribe. Comimos en el restaurante “El Portal de LA ARMENTERA” de la población de Selgua; lugar en el que no habíamos estado la mayoría de nosotros. Comimos muy bien y hablamos mucho de todo lo divino y lo humano y nos hicimos algunas fotos que, a lo mejor, vaya usted a saber, las ponemos algún día en el “cotilla” facebook. Comida, conversación y risas, recordando momentos y personas y tiempos compartidos. Sosiego y tranquilidad a la hora de los cafés, de la sobremesa, continuada luego en Monzón en una terracita al aire libre, hasta el momento de dispersarnos; hasta el momento de despedirnos para que, un momento antes del anochecer, cada cual pudiera volver a su casa. No sin antes prometernos que tomaremos en consideración las fechas de esta feria para encontrarnos de nuevo el año próximo. Y todo, sin descartar la posibilidad de hacerlo en cualquier otro momento, porque como decía mi abuela “ande s´está bien, güen rato”.

 

 

P.D.

.. Y ya “fuera de micrófonos”, ayer sábado, mi madre cumplió 89 años y aún se levanta cada día con no sé cuántas faenas para ir haciendo. Felicidades, mamá.

 

.. Estoy terminando el trabajo de coordinación de un número de la Revista de Literatura de Primeras Noticias, dedicado de manera monográfica a la poesía. Ha sido un placer reunir en una misma publicación a algunos amigos y amigas: maestras y poetas, maestros y poetas. Cuando salga publicada –hacia el final del año- dedicaré un post a hablar de ella.

 

.. Hoy, domingo por la tarde, jugaba aquí en Fraga, el Monzón. Ha perdido el equipo local por un gol a cero, gracias a un polémico penalti que ha supuesto además la expulsión de un jugador local. Daniel estaba convocado, ha estado calentando en la segunda parte, pero al final no ha salido a jugar (sí lo hizo el domingo pasado en Calatayud). Bueno, otro día será

 

 

 

 

 

¡CHICO, ME QUEDÉ DE PIEDRA!

Es lo que suele pasar cuando uno se mueve reiteradamente entre montañas y valles… En pocos días, mis pasos y mi caminar, han transcurrido por tres itinerarios diferentes, en los que las piedras (así, en este formato genérico) eran las protagonistas principales. Han sido tres experiencias distintas, pero muy pedagógicas. Voy a tratar de resumirlas a continuación:

 

1.- Excursión geológica al “Biello Sobrarbe”. La subcomarca del Biello Sobrarbe está constituida por los territorios que quedan al sur de L´Aínsa, hasta Barcabo, con Arcusa como centro geográfico de la misma. Los núcleos de población que la forman (la mayoría de ellos con muy pocos habitantes o despoblados y algunos abiertos sólo en época estival o vacaciones) son: Guaso, A Torrocilla, Morcat, Santa María de Buil, Urriales, Castillazo, Arcusa, O Coscollar, Paúles, Sarsa de Surta, Santa Mª de la Nuez, As Bellostas, Mondot, Olsón, Javierre, Eripol, Almazorre, Hospitaled, Bárcabo, Lecina, Betorz, Abizanda, Escanilla, Lamata, Ligüerre de Cinca, Samitier, Mediano, A Pardina, Latorre, Castillón de Sobrarbe, Camporretuno, Coscujuela, Plampalacios, Morillo de Tou y unas cuantas pardinas o caseríos solitarios rodeados de campos y montes. Nombrados todos o casi todos los núcleos de población para que puedan leerse y saborear algunos sonoros topónimos, debo decir que la excursión comenzó en Samitier.

 Dos coches nos llevaron a los ocho miembros de la expedición, dirigida por el geólogo de la Universidad de Barcelona, Pau Arbués hasta la fuente de Samitier; una vieja fuente que recuerda de algún modo a la de Labuerda, con estructura circular del abrevadero y con cuatro caras esculpidas en el monolito cilíndrico del centro. Fuente de piedra con rostros enigmáticos que recibe al viajero y que ofrece un agua bastante fresca.

Desde allí, subimos caminando hasta los castillos de Samitier: el castillo propiamente dicho y la ermita de San Emeterio (habiendo pasado antes por la ermita de Santa Valdesca); las dos ermitas llevan ya unos años restauradas. La situación de los “castillos” es realmente espectacular. Desde lo alto se observa la presa y el pantano de Mediano y todas las tierras hasta el eje axial de los Pirineos y, hacia el otro lado, la cola del pantano de El Grado y las tierras del sur. Allí comenzó Pau, nuestro guía geológico, las explicaciones: tendió mapas en el suelo, sacó una pizarra ligera y el rotulador correspondiente y nos empezó a hablar del “Delta de Sobrarbe” y a dibujar estratos y a simular pliegues, fallas, cabalgamientos… Y a explicarnos las diferencias entre rocas ígneas, metamórficas y sedimentarias, para empezar (como repasando algunas viejas lecciones de ciencias naturales del bachillerato). Nos enseñó el anticlinal de Mediano (bien visible, allí mismo a nuestro lado) y nos mostró a lo lejos el anticlinal de Boltaña. Entre uno y otro, el sinclinal por el que nos íbamos a mover durante todo el día. Hicimos fotos y vimos y recogimos algunas muestras de fósiles. La paleontología (la ciencia que estudia el origen y formación de los procesos de fosilización sufridos por organismos vivos) fue seguramente la precursora de la geología y sigue siendo una ciencia que complementa a ésta aportándole informaciones clave para interpretar algunos procesos. Pau decidió utilizar el aragonés como lengua vehicular para las explicaciones. Asinas que n´ixos cerros alteros se sentiba fablar n´aragonés y as biellas parolas tornaban ta os lugars ande naxieron y s´emplegaron n´atro tiempo.

Fue buena idea empezar por Samitier, pues esa misma subida por la tarde (con el calor extremo que hizo ese día) hubiera sido suicida. Bajamos calientes y paramos en el Mesón de Ligüerre a tomarnos unos refrescos, en la sombra de la terraza del único bar del "asentamiento sindical". Desde allí, de nuevo a los coches para atravesar Lamata y detenernos un poco antes de llegar a Olsón. Pau nos colocó en un corro, cerca de donde, hace ya unos años, se hizo una perforación de más de tres mil metros de profundidad para estudiar el subsuelo en busca de hidrocarburos y nos explicó la génesis y la composición de una serie de estratos especiales de la “Formación Escanilla” y de la “Formación San Vicente”. Llegamos a Olsón y comimos en la Plaza, en la sombra proyectada por una casa alta, con buen apetito y añorando poder tomarnos un café al finalizar “a chenta”.

Tras la comida y sobremesa, regresamos al tajo; nos dirigimos a Mondot, donde paramos a recorrer el pequeño caserío y a hacer algunas fotos. A la salida del pueblo, nos detuvimos en la carretera y fuimos caminando por ella mientras nuestro guía seguía explicando las claves para entender la forma de distinguir los medios acuáticos, de los terrestres; los marinos de los continentales; observamos marcadores fósiles, coloraciones de los estratos que delataban uno u otro origen y todo ello bajo un sol de justicia que ponía nuestras pantorrillas (al menos las mías) al rojo vivo. De allí a refrescarnos a un bar de Arcusa y luego a Urriales. Nos acercamos a éste núcleo a ver algunas casas, chamineras troncocónicas y la ermita de Santa Eufemia (“la ermita maldita”, según los vecinos) que tiene grabada una inquietante frase incompleta en el dintel de la puerta: “La maldición de la madre destierra de…” Paseo, fotos y miradas hacia la Peña Montañesa y el resto de las montañas altas que desde allí se divisan.

La siguiente parada, en el tozal de Guaso, al lado de la exconjuradera. Si comenzamos la mañana en los castillos de Samitier con vistas espectaculares, ¡qué decir de todo lo que se ve desde esta otra atalaya privilegiada que es el tozal de Guaso! Doce horas de excursión dieron para mucho y los ocho expedicionarios (Pau, Carlos, Alicia, Miguel, Isa, Robert, Alberto y el que escribe) regresamos a nuestros lugares de partida. Algunos de ellos aprovecharon que eran fiestas en Boltaña para ir a escuchar a La Ronda. Aunque el profesor Arbués se esforzó y trabajó de lo lindo durante toda la jornada, no sé yo si hubiéramos aprobado un hipotético examen sobre estratigrafía, sedimentología o geología estructural...

 

2.- Museo de Paleontología de Sobrarbe en Lamata. Hace unos meses, el amigo Jesús Cardiel, inauguró en Lamata el Museo de Paleontología de Sobrarbe. La tarde del pasado día 25 fuimos con Mercé hasta este pequeño pueblo, situado a escasos dos kilómetros del empalme de la carretera que une Barbastro con L´Aínsa. Jesús ha convertido una casa semiderruída en una vivienda de nueva construcción y buenas proporciones que, además, alberga el museo. Este hombre que trabaja de cartero en la Ribera del Ara, en Fiscal, que tiene estudios de geología y que le apasionó la paleontología, que sale con o ganau por as tardes, se ha pateado muchas zonas del Biello Sobrarbe y ha ido recogiendo una gran variedad de fósiles de distintas especies. Los ha colocado en vitrinas diseñadas para ese fin y los exhibe en tres emplazamientos: una sala en la planta baja (donde también muestra restos arqueológicos varios: hachas y puntas de flecha de piedra, molinos barquiformes, cerámicas, adornos metálicos…) y dos bodegas –una más amplia que la otra- que ocupan dos niveles distintos (sótano 1 y sótano 2, podríamos decir). Sorprenden los restos de caparazones de tortugas o la mandíbula del cocodrilo de Lamata, así como espectaculares moluscos (gasterópodos y bivalbos) por su perfección y tamaño; restos de madera fosilizada, erizos marinos, turritelas, costillas de sirénidos, corales, huellas fósiles…

Según podemos leer en el libro “Descubriendo el valle del río Susía”: “Hace 45 millones de años, en el Eoceno medio, el territorio estaba cubierto por el mar. El mar era más profundo cuanto más al norte. En esta zona hubo una plataforma en la que se depositaron sedimentos ricos en carbonato cálcico. Hace 43 millones de años se instaló un delta que se encontraba alimentado por un río que en un principio procedía del sur y con posterioridad vino del este…” Jesús nos fue explicando, vitrina a vitrina, los contenidos del museo y respondió amablemente a todas nuestras preguntas. Salimos de allí impresionados por el trabajo de este hombre que, poco a poco, ha conseguido reunir y exponer una parte del patrimonio desconocido de Sobrarbe. En su blog del museo va explicando el desarrollo del mismo, las visitas que recibe y los hallazgos nuevos cuando se aventura a “candaniar” por los estratos sedimentarios de los alrededores. Una iniciativa que merece todos los reconocimientos y la admiración por un trabajo tan callado y tan efectivo.

 

3.- Caminata a San Vicente y Fontanal. Al día siguiente de la visita al museo, subimos con Mercè a San Vicente y Fontanal, andando desde Labuerda. Con sendas mochilas, con “o recau” para almorzar donde nos viniese el hambre y botellas de agua, ascendimos hasta esos lugares pertenecientes al municipio de Labuerda. Hasta San Vicente, subimos por la carretera y paramos en la fuente, desde la que se divisa el complejo pétreo del pueblo: paredes que aterrazaban las laderas en estrechas fajas en las que aún pueden contemplarse centenarias oliveras y las fachadas de las viejas casas. Más viejas aún deben ser las piedras que dan forma a la preciosa iglesia románica, sin duda una de las joyas del románico de la comarca. Atravesando el pueblo, cogemos la pista que nos llevará hasta Fontanal. Nos detenemos en el barranco de la tosca y paramos un rato a mirar fósiles. Cogemos abundantes nummulites y varios gasterópodos de pequeño tamaño. Reanudamos la marcha, caminando por el sendero que asciende desde el barranco y que atraviesa una zona boscosa de árboles y arbustos tupidos que proyectan una agradable sombra y que nos permiten llegar al llano en el que se sitúa la pardina de Fontanal. Las fajas otrora cultivadas y limpias de “barzas y lastón” se hallan ahora en estado lamentable; en ese estado que produce el abandono reiterado de las labores de cultivo y que va convirtiendo un hermoso paisaje humanizado en un feo y lastimoso territorio repleto de maleza. Nos acercamos a la casa y fotografiamos la chaminera, los corrales, la ermita y luego los pajares de la era. Uno de ellos, con alero prominente de gran belleza, no parece que pueda aguantar mucho más tiempo de pie; probablemente no pueda con un otoño lluvioso más. Desde allí, la vista hacia el sureste es espectacular. Quienes construyeron estos edificios sabían bien cómo orientarlos y dónde situarlos, sin duda. Regresamos hasta el comienzo del camino, buscando sombra para almorzar con tranquilidad. Silencio absoluto, ningún ser humano visto en toda la mañana. Grandes paredes de piedra sujetan aún las fajas, antaño cultivadas. La pardina de Fontanal duerme su soledad en las faldas del tozal de su mismo nombre y rumia los recuerdos de cuando era un lugar habitado y “as esquillas de güellas y crabas tintiniaban cada maitín, cuan ixos animals saliban dos corrals y s´espardían por os campos y os mons pajentando”. Retomamos el camino, con parada en el merendero de San Vicente para tomar un refresco y llegamos a Labuerda con buenas vibraciones.

Díganme si, después de estas tres experiencias casi seguidas, no hay motivos para que uno se quede realmente de piedra…

 

VEINTE DE AGOSTO

Hace veinte años, el 20 de agosto no tenía para mí el más mínimo significado. Era un día más en el calendario; un día que no me traía ningún recuerdo, ni alegre ni doloroso. En mi juventud, solía ser un día de transición entre las fiestas de Labuerda (recién terminadas) y las de Boltaña (que solían comenzar un par de días más tarde). En todo caso, recuerdo que en 1975 fue “el día después” de la primera actuación de José Antonio Labordeta en Labuerda (lo que, a la postre fue la primera actuación anunciada y autorizada del citado cantautor en un escenario de la comarca de Sobrarbe). Por la trascendencia de la época, podríamos decir que la primera vez que actuó Labordeta en Labuerda fue la víspera de un 20 de agosto; un poco forzado el uso de esa fecha, pero ahí queda como curiosidad.

 

Hace diecinueve años, en cambio, cobró ya un significado especial. Fue el día del nacimiento de nuestro hijo Daniel y, lógicamente, desde entonces, nombrar el 20 de agosto es nombrar ya una de las fechas más significativas de la vida de uno mismo. Desde entonces, unos cuantos cumpleaños celebrados con sus primos y primas y con los amigos y amigas de Labuerda, cuando eran más pequeños, han quedado fotografiados y ofrecen rostros infantiles manchados de chocolate o de harina; criaturas alrededor de una tarta con velas; niños y niñas practicando diferentes juegos: el de la cuchara transportista, el de comerse la manzana entre dos; el de llenar un cubo de agua con botellas; el de caminar con un ladrillo debajo de cada pie, el juego del pañuelo… Toda una ginkama que, cada año, organizaba su hermana para celebrar un cumpleaños que siempre tocaba en vacaciones y siempre en Labuerda. Ahora, con la edad, la celebración se ha hecho más sobria y sin parafernalias, como es de suponer. (Felicidades, Daniel).

 

Y si esa fecha empezó a adquirir significado en 1990, el año pasado lo multiplicó por dos, al ser el día “elegido” por mi padre para dejar este mundo, porque a estas horas tempranas del 20 de agosto del pasado año fallecía. Hoy, al cumplirse un año, el recuerdo se aviva de una manera especial y evoca aquellos últimos momentos, rodeado de sus familiares, entregando el aliento cuando ya la lucha era imposible. Uno evoca el último mes y medio en el que vio el deterioro paulatino de su salud y la progresiva pérdida de la noción de la realidad. Si repaso la libreta donde anoté algunas de sus expresiones, me sorprendo leyendo: “Pues entonces igual cierran este pueblo, porque ya no queda gente…”, después de informarle que algunas de las personas por las que me preguntaba ya habían muerto o, en pleno 16 de julio, cuando me dijo: “De todas formas, no hace frío este invierno… ¡Chico, yo al menos, no tengo frío!”. Uno de aquellos días le comenté que era el cumpleaños de Nelson Mandela, que cumplía 90 años, precisamente los que él tenía, porque eran quintos y me dijo, después de repetir su nombre, que “era un hombre muy grande, fuerte, un hombrón…”. Algunos días, insistía en que yo tenía más años que él. Yo le explicaba que no era así porque los padres “suelen” tener más años que los hijos y él era mi padre; entonces se quedaba pensativo y añadía: “¡Bueno, bueno…!”. En ocasiones mostraba momentos de una lucidez reflexiva notable: “Este año ya me he convencido, desde que me dio aquello, que nunca más valdré pa nada, ni pa estudiar, ni pa nada” o bien “Hay cosas que no las arreglarán ni los médicos ni nadie, así que me tendré que conformar”…

Fue una larga despedida que nos dejó conformados y tranquilos, sabiendo que pudimos cuidarlo hasta el final y que murió bien acompañado y sin dolor físico.

 

Miro frecuentemente las fotos en las que aparece con mi madre; especialmente las que les he ido haciendo estos últimos años. Veo su rostro esculpido por los fríos inviernos, por los amaneceres que lo sorprendían trabajando en el campo, por el sol inclemente que doraba sus facciones en la huerta, por la preocupación cotidiana de sacar adelante –junto a mi madre- a toda la familia…Un rostro en el que se reflejaban las huellas que deja el diario vivir, la larga y dura lucha por la existencia y en el que se reflejaba también la serenidad de quien ha vivido mucho y que lo ha hecho con unos hondos fundamentos éticos, respetando y exigiendo el estatus de dignidad que cualquier ser humano merece… Y también recuerdo sus manos; manos grandes y fuertes de tanto abrir surcos, de atar fajos de hierba y mies, de ordeñar vacas, de acompañar el arado, de varear almendros, olivos, nogales; de hacer leña para mitigar el frío de los inviernos…manos apretadas los últimos días, buscando el calor insustituible del afecto, la comunicación profunda sin las palabras que ya no podían pronunciarse.

 

Miro su rostro fotografiado y pasa fácilmente por mi mente una extensa película de tantos momentos de vida compartidos y sonrío y me siento agradecido por haber tenido la suerte de tener alguien como él a mi lado; alguien que aportó esa dosis necesaria de seriedad, dedicación, empeño, acogimiento, capacidad de trabajo, mirada solidaria…

 

Hoy, ahora, a las nueve menos veinte de la mañana, el sol se ha tendido por los tejados e ilumina completamente la torre de la iglesia de Labuerda. Bandos de palomas despegan desde lo alto de la misma y se posan de nuevo en los salientes que ofrecen algunas de sus piedras centenarias. Miro hacia la Sierra de San Vicente, desde el comedor de mi casa, y veo la sinuosa línea del horizonte que junta aparentemente el cielo y la tierra, el azul y los montes. Pienso en esa otra línea invisible que separa la vida de la muerte y que va produciendo esa dolorosa e inevitable separación entre quienes quedamos por aquí y quienes la cruzan definitivamente. Sólo el recuerdo es capaz de romper esa separación y traer a los seres queridos hasta el presente. Cada vez que los evocamos, que hablamos de ellos, los mantenemos “con vida” y seguro que nos ayudan con la fuerza de su ejemplo, con la contundencia emanada de la dignidad con la que vivieron.

 

Esta tarde acudiremos al cementerio, acompañando a mi madre, y pensaremos en mi padre y le mandaremos un abrazo allí donde las palabras son el consuelo ante la ausencia definitiva; allí donde las sonrisas quedaron congeladas en el tiempo; allí donde los afectos recorren las entrañas transformados en fuerza constructiva.

 

El 20 de agosto ya nunca volverá a ser una fecha sin más; en mi caso, en nuestro caso; está ya cargada de un profundo significado. Es difícil que puedan coincidir dos hechos más notables para la vida de una persona, en un mismo día del año: el nacimiento de un hijo y el fallecimiento del padre. El yin y el yan, la vida y la muerte… Hace un rato he leído los dos textos que escribí hace un año con el título de “La travesía de la vida” y que se publicaron en este blog. Quería comprobar qué efectos producían en mí aquellas palabras. Un año después, me apetece volver a escribir, con serenidad y con emoción, sobre aquellos días de un verano que pasó ya a ser inolvidable y que me dejó, nos dejó, en una situación de serena orfandad con la que deberemos y sabremos vivir el resto de nuestras vidas.

 

P.D.

1.- Estos días de agosto, algunas personas me han comentado que les gustó y emocionó el texto que escribí en la revista El Gurrión de noviembre de 2008, en memoria de mi padre. También, me han felicitado por el texto que recordaba a Luis Lanau (publicado en ese mismo número de la revista), compañero de juegos y que también falleció el pasado año, unos días antes que mi padre. Al margen de todo, lo que valoro mucho es esa posibilidad de dejar escritas unas palabras emocionadas dedicadas a personas significativas que se pueden leer con el tiempo y que quedan ya para siempre, como silencioso y sentido homenaje, como recuerdo de nuestro paso por este jodido mundo. Y que todo ello sea recogido por EL GURRIÓN que, adquiere de esta manera, una de sus razones de ser y de existir como publicación periódica, como testigo de un tiempo, de una existencia.

 

2.- Acabo de escuchar la canción de Celtas Cortos “20 de abril”. Me ha apetecido hacerlo porque se trata de una carta que escribe un chico (que se pone a recordar y le invade la melancolía) a una chica, en la que le dice “Hoy ya no queda casi nadie de los de antes…” Al final, el muchacho le dice un inquietante “espero que mis palabras desordenen tu conciencia”, para terminar algo más conciliador: “yo sigo con mis canciones y tú sigues con tus sueños”. Una canción que siempre me gustó y que también evoca un día 20, aunque en este caso se trate del mes de abril (mes de nacimiento de mi padre, por cierto, un 25 de abril).