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CINCO TESTIMONIOS Y OPINIONES

He recogido en pocos días algunas citas que me han llamado la atención. Algunas son cortas y otras algo más largas; están sacadas de distintos periódicos y libros, se refieren a distintas personas y abordan temáticas también diferentes. En general, son textos breves que darían en el aula (sobre todo en las de Secundaria, pero también en el Tercer Ciclo de Primaria) para pequeños debates o, por lo menos, para realizar alguna ronda de opiniones que motivara la reflexión y la expresión oral. Si cumpliéramos ese propósito con algunas de estas citas, ya podríamos estar satisfechos. Ahí tenemos, pues, estas cinco propuestas de debate y consideración.

 

 

1.. David Handelman – 48 años (guionista de “El ala oeste de la Casablanca”)

(La Vanguardia, 20 de enero de 2010)

 

-         ¿Veía usted la tele siendo niño?

-         Me encantaba. ¡La tele me enseñó a leer!

-         ¿En serio?

-         Mi madre me dejaba viendo unos dibujos animados, y después venía un curso de inglés para extranjeros… Yo tenía tres añitos y, viéndolo, aprendí a leer. ¿Quién decía que la tele no es instructiva?

-         ¿Cuál era su programa favorito?

-         Casi todas las demás cosas, casi lo que sé de la vida… ¡lo aprendí de Bugss Bunny! Ópera, ciudades, sentido de la vida, humor…

 

2.. Mario Vargas Llosa. La amistad y los libros. El País, 7 de febrero de 2010, en la sección “La cuarta página

 “Me ocurre muy rara vez sentir esa urgencia por conocer personalmente a los autores de los libros que me conmueven o maravillan. Me he llevado ya algunas tremendas decepciones al respecto y, de manera general, pienso que es preferible quedarse con la imagen ideal que uno se hace de los escritores que admira, antes que arriesgarse a cotejarla con la real. Salvo que uno tenga la aplastante sospecha de que vale la pena intentarlo.”

 

3.. Orhan Pamuk (Premio Nobel de Literatura 2006). Sobre la lectura de novelas – en “La maleta de mi padre” – Ed. Mondadori, Barcelona, 2007

 

La realidad se desvela gracias a la imaginación del novelista y se convierte en un segundo mundo al que tenemos que enfrentarnos. (...)

Leyendo novelas es como sentimos que también el mundo en que vivimos, al igual que los cuentos, no es sino la ficción de alguien, así como la manera en que salen a la luz las palabras escondidas y veladas por familias, escuelas y comunidades; y, lo más importante, las novelas nos posibilitan reflexionar sobre ese mundo. (...)

Sabemos que lo que estamos leyendo es producto de la imaginación del autor, pero también que está hecho con materiales del mundo en que vivimos. Las novelas no son del todo fantasía ni del todo realidad. Leer novelas significa enfrentarnos a la imaginación del autor y a una realidad a la que pertenecemos y en la que hurgamos con curiosidad.

Mientras leemos una novela sentados en un rincón o tumbados en la cama o en un sofá, nuestra imaginación trabaja constantemente yendo y viniendo entre el mundo novelesco y el nuestro. (...) En ocasiones trato de traer ante mi mirada, uno por uno y en la geografía correspondiente, a los lectores que están leyendo una novela, retirados en un rincón, sentados en una butaca. Entonces cobran vida miles, decenas de miles de lectores dispersos por ciudades de los cuatro puntos cardinales que al leer un libro imaginan los sueños, los personajes y el universo del autor. Ahora esos lectores, como el mismo autor, están usando su imaginación, están intentando ponerse en el lugar de otro. Esos son los momentos en que se agitan en nuestros corazones la tolerancia, la modestia, la ternura, la compasión y el amor: la buena literatura no apela a nuestro poder de juzgar sino a nuestra capacidad de ponernos en el lugar de otros.”

 

4.. Antonio Muñoz Molina en “Puro misterio, en el número 951 de Babelia, 13 de febrero de 2010)

“… La poesía es un estado de máxima intensidad expresiva que muchas veces está ausente de los libros de versos y sin embargo puede saltar como un chispazo en medio de una novela, o en una música, o en las imágenes de una película. La poesía es aquello que sólo puede percibirse con una forma peculiar de atención, algo que está materialmente en el sonido de las palabras pero también en el silencio y el espacio en blanco que hay detrás de ellas y en la resonancia que provocan. La poesía es un primer impacto que ha de ser continuado por una larga revelación, por la conciencia de un significado que es a la vez más claro y más misterioso en cada lectura y nunca se repite idéntico. La poesía es para ser leída en silencio unas veces y otras veces en voz alta, y su lectura no se acaba nunca, ni siquiera cuando nos sabemos los versos de memoria. La poesía nos devuelve a un mundo anterior a la escritura en el que las palabras tenían una exclusiva presencia física en el sonido de la voz y en el recuerdo que las preservaba…”

 

 

5.. Pilar Salvo (Zaragoza, 1891-1936). Cómo se funda una biblioteca infantil. Pilar fue maestra comprometida e innovadora en Zaragoza, Directora de las Escuelas Jimeno Rodrigo del Barrio de las Delicias. Una de las cosas que hizo a lo largo de su vida fue la apertura de una biblioteca escolar para niñas en su colegio; biblioteca que pudo abrirse en abril de 1936 y no en 1932 como ella había pensado.

 

“El maestro debe tomar una parte activa en la magna obra del resurgir de España, secundando y ayudando al Estado en la acción social que la escuela debe realizar si en verdad deseamos que sea una Institución eficaz y viva.

La Escuela, tal como la concibe y la exige nuestro tiempo, no puede sentirse completa si a la suma de sus conocimientos primarios no sabe imprimírsele una ampliación y prolongación de sus prácticas tradicionales: leer, escribir y contar. Por eso hoy, al celebrar la Semana del Libro en la Escuela a mi cargo, he de exponer un proyecto de Biblioteca Infantil que hace tiempo concebí.

Como para la formación de dicha Biblioteca Infantil, la Escuela carece de recursos propios, habrá de recurrirse para la adquisición de libros y mobiliario a los donativos voluntarios que quieran hacer los amigos de la Escuela y favorecedores de esta obra post-escolar, cuyos donativos en metálico no podrán exceder de cinco céntimos anuales por donante, únicamente, y como donativos de mayor cuantía que la expresada se admitirán libros, siempre que la junta que para regir la Biblioteca ha de nombrarse, entienda que dichos libros son propios para el objeto y naturaleza de esta Biblioteca. Esta labor ha de ser encomendada principalmente a la maestra y a los padres de las alumnas, que siempre y con gran entusiasmo la secundan en todo cuanto pueda redundar en beneficio y engrandecimiento de la Escuela.

Para dar principio de vida a esta Biblioteca, previa autorización de la autoridad que compete, y aprobado su reglamente, se mandarán pliegos de papel a cuántos centros colectivos nos quieran favorecer con su ayuda dependiendo el éxito de la intensificación y acierto de esta labor. En dichos pliegos, el donante estampará su firma y su óbolo, cinco céntimos, irá a engrosar el capital con que principalmente ha de formarse esta biblioteca.

Los pliegos de firmas de los donantes se archivarán con todo esmero; ellos serán testigos de la historia de la Biblioteca.

La biblioteca se inaugurará el día 12 de octubre de 1932, en recuerdo a que ese día concebí la idea de crearla, concepción que fue debida a que por la Prensa me informé de que en dicho día 12 del próximo pasado, con motivo de mi fiesta onomástica, quisieron obsequiarme las madres de mis alumnas, a título de homenaje, con un álbum de firmas. No lo consentí por estimarlo inmerecido y no admitir el dispendio que para ellas suponía, pero impuse a cada firmante la obligación de entregar cinco céntimos para destinarlos a la adquisición de un libro, primer volumen que figurará en la Biblioteca de la Escuela.

Cuajó la idea y se redactó el reglamento, fue aprobado en el Gobierno Civil y lo publicamos para ejemplo y modelo de los demás maestros”.

 

(Texto extraído del catálogo de la exposición “Biblioteca en guerra”, celebrada en la Biblioteca Nacional de Madrid entre el 15 de noviembre de 2005 y el 19 de febrero de 2006 y de cuya edición son responsables Blanca Calvo y Ramón Salaverría, que fueron también comisarios de la citada exposición).

 

Quiero aclarar que la quinta cita es un texto algo diferente del resto y que fue publicado por primera vez en el número 21 de la revista Vida Nueva. Quizá encontremos en el texto algunas expresiones que nos llamen la atención y también un fuerte contenido ideológico… ¡Estamos en 1932!, no lo olvidemos. La he colocado en esta selección porque la autora “funda” una pequeña biblioteca en un tiempo imposible y yo, a quienes hacen esto les tengo una alta consideración. Por cierto, recomiendo encarecidamente hojear, leer y consultar el libro-catálogo de la exposición “Biblioteca en guerra” (492 páginas) del que son coordinadores, como ya he dicho, Blanca Calvo y Ramón Salaverría. Creo que es un documento extraordinario. Y, ya de paso, procurad echar un vistazo al número 175 de la revista Educación y Biblioteca (no hay edición digital), recién salido, con un dossier dedicado a la bibliotecaria aragonesa María Moliner y su trabajo como “organizadora de las bibliotecas de Misiones Pedagógicas en Valencia”; un dossier que han organizado y coordinado, los nombrados: Blanca y Ramón y que recoge los informes que María Moliner escribía tras las visitas a los pueblos donde el Patronato de Misiones Pedagógicas había ya dejado algunas bibliotecas de cien volúmenes y que ofrecen y nos dan una visión curiosa, triste, esperanzadora… María Moliner tenía 35 años y cuatro hijos de dos a ocho años en ese tiempo…Una auténtica pionera en esto de las bibliotecas, además de redactar el extraordinario Diccionario de uso del español, empezado en 1950 y tan reeditado y citado desde hace tiempo y conocido popularmente como “el María Moliner”.

 

EL GURRIÓN 118

Esta semana he dejado en la “incubadora” un nuevo “gurrión”. Y hoy quiero hablar de ello, antes incluso de que salga de máquinas y pueda desplegar sus alas en las manos de cualquier suscriptor o suscriptora, de cualquier lector o lectora.

 

Anuncio que el “pajarico” viene crecido y que tiene 52 páginas, repletas de textos y fotografías de las más de treinta personas que han participado en su confección. Probablemente ése sea una de sus valores más sólidos: que es una obra claramente colectiva en la que muchas personas aúnan su creatividad y su esfuerzo para cooperar en la realización de una “obra”. Cada número de “El Gurrión” es un ejemplo claro de lo que era trabajar “a vecinal”; eso sí, con un enfoque un poco diferente, puesto que los “vecinales” se realizaban obligatoriamente, porque eran contribuciones de trabajo que todos los vecinos del pueblo debían realizar para sacar adelante una obra o una faena de índole municipal y aquí las aportaciones son voluntarias.

 

También resulta curioso el hecho de que la revista sea un territorio de encuentro, de personas bien distintas, que mandan sus breves o extensas colaboraciones desde distintos puntos geográficos, con la particularidad –en un buen número de casos- de no conocerse entre ellas, de no conocernos entre nosotros. Un territorio de encuentro, pero también una posibilidad real y trimestral de poner en las manos de una comunidad de lectoras y lectores, unas reflexiones, unas historias que esas personas quieren contar, quieren divulgar. Por tanto, “El Gurrión” es claramente una tribuna o un altavoz desde el que quienes escribimos en él, damos a conocer nuestro trabajo. Como, además, la revista puede leerse en Internet, la comunidad de lectores y lectoras ha aumentado considerablemente.

 

Como director-coordinador-animador o lo que sea, de este vehículo de comunicación alternativo, siento especial respeto y admiración por las personas que, sin haber nacido en Labuerda ni en Sobrarbe, se han enamorado de este territorio y, una manera de mostrar su amor a esta tierra es escribiendo sobre ella y para ella, de manera regular e incansable, sin ninguna retribución económica ni esperanza de que la haya en el futuro… Esas aportaciones, no tienen precio y son realmente dignas del mayor de los elogios.

 

Y hoy quería aprovechar esta circunstancia para nombrar a algunas de esas personas colaboradoras y comprometidas con la causa; aquellas que todavía están activas, porque hubo otras que nos dejaron para siempre, aportando un buen número de colaboraciones valiosas y otro número importante que estuvieron un tiempo comprometidas con la revista, pero que, por propia iniciativa, dejaron de escribir cuando lo consideraron oportuno. Victoria Trigo sería ahora mismo quien ostenta el record de constancia, pues sus textos han aparecido en todos los números de la revista, desde el número 34 (febrero de 1989). Su contribución ha puesto en valor muchísimos rincones de la comarca e invitado indirectamente a lectoras y lectores a seguir su camino; al margen de otras colaboraciones relacionadas con su militancia en defensa de la naturaleza o de sus viajes por otros puntos del país. Carmen I. García comenzó en el número 65 (noviembre de 1996) y, aunque con intermitencias debido a esos episodios vitales que tanto nos comprometen, sigue presente entre la nómina de fieles colaboradoras. En el número 71 (mayo de 1998) comenzó Irene Abad sus aportaciones y sus trabajos de investigación y sus entrevistas siempre han encontrado acomodo en estas páginas, hablando de arqueología u homenajeando a las mujeres de Sobrarbe. Luis Buisán es también un ferviente colaborador y un extraordinario divulgador de vivencias  personales y colectivas en el entorno rural de La Solana, conde nació y transcurrió parte de su vida; así mismo, con frecuencia nos ofrece sus mesuradas opiniones y observaciones, las de un hombre excelente conocedor de su tierra. He encontrado su primera aparición en el número 76 (agosto de 1999), coincidiendo con la de Emilio Lanau quien, desde entonces, se ha convertido en el cronista detallado de la acción municipal de gobierno y, durante un tiempo, de la vida de la Asociación Cultural Cocullón que, de esa manera, ve recogidos por escrito sus proyectos y sus logros. Luis Romay escribe sonetos desde el número 85 (noviembre de 2001) y José Luis Ara viene ocupándose de los juegos tradicionales aragoneses desde el número 90 (febrero de 2003)…

 

Bueno, pues, cuando tengas oportunidad de hojear el número 118 de EL GURRIÓN te encontrarás con las nuevas aportaciones de casi todos los nombrados: Victoria nos lleva “De Bielsa a Tella por el Portiello” y nos cuenta su recorrido de “Más de mil kilómetros a golpe de mochila” por la Vía de la Plata. Carmen, trae noticias de “Los Torren de Labuerda y Guaso”; Luis B. homenajea a los “Antepasados presentes”, nos regala un catálogo de citas personales y recuerda a un personaje popular: Miguel Capalbo de Ginuábel. Emilio aportará la crónica municipal del ayuntamiento, Luis R. el soneto de cada trimestre y José Luis nos describirá el “lanzamiento de albarca”, en el apartado de juegos tradicionales aragoneses… Pero hay más, mucho más, porque dos colaboradores de reciente y contundente irrupción en la revista, fieles y con artículos de gran calado, como son Anny Anselin y Luc Vanhercke, nos ilustran con generosidad sobre las aves: “Contamos pájaros porque los pájaros cuentan”; Miguel Ángel Buil escribe unas líneas recordando al fallecido Miguel Cortés; Rosa Pardina, que ya se ha convertido en colaboradora habitual desde hace unos cuantos números, recomienda los dos libros de cada “gurrión” y nos desgrana sus “Lecturas de invierno”; Gorka Bilbao nos explica cómo se fraguó su colección de esquelas y Blanca Sanz nos manda un relato relacionado con gorriones, basado en un hecho real; Esteban Trigo nos hace reír con sus “Travesuras de antaño” y Jesús Castiella inicia una serie de colaboraciones dibujadas que se titularán “Viajando por la provincia”. Ramón Bosch, por su parte, dibuja una “barana” de San Vicente de Labuerda; Javier Milla, en su serie “El fotógrafo y los pajaricos” nos habla de la lavandera blanca y de la cascadeña y Eleuterio Pueyo nos trae noticias de la reunión folklórica anual que se produce en Tella, al lado del dolmen. Antonio Pla desvela algunos “¿Porqués? por el Valle de La Fueva y también hay correos electrónicos recibidos y ocho personas que completan una doble -esta vez-  Galería de lectoras y lectores (Alicia y Manel, Mercè y Mariano, SilviaLuz, Luc, Mercedes, Marisa y José María), mostrando la revista en lugares tan alejados como Vietnam, Londres, la Patagonia, Ushuaia, Montevideo, Cartagena de Indias y más próximos como Sádaba, en la provincia de Zaragoza...  En mi caso me ocupo de algunas crónicas de acontecimientos sociales como la presentación en Plan de los actos relacionados con el 25 aniversario de la caravana, las fiestas de San Sebastián y Santa Águeda de Labuerda o de escribir un recuerdo sobre la visita que hizo Jordi Solé a Labuerda; de igual manera, el relato de las "Noticias de amigos y suscriptores" o la de los "Latidos comarcales", la reseña de dos libros relacionados con la comarca y ofrecer unas pinceladas de humor en la recuperada sección “Tras el muro”, entre otras cosas…

 

Y ya para terminar este post os copio debajo la presentación de este número, que es un recordatorio del papel importante que juegan las fiestas de invierno como lugares de encuentro y cohesión social en los pueblos de Sobrarbe y hasta de lucha contra el frío que nos “acotola” estos días. Veamos:

 

“Las fiestas de invierno hacen de esta estación un tiempo más llevadero. Es posible que la climatología no esté siendo excesivamente virulenta por nuestro territorio, en cuanto a bajas temperaturas, nevadas y otras demostraciones de potencia de la naturaleza, pero, no cabe duda que, las fiestas que se organizan en los pueblos de Sobrarbe por estas fechas, la dulcifican. San Antón, San Sebastián, San Pablo, Santa Águeda, la Ferieta, Carnaval… vienen con hogueras y parrillas, con reuniones y bailes, con personas que viajan y se desplazan para compartir una comida, una cena, un reencuentro, varias conversaciones… Ante el acoso de la noche temprana y de la “bruxina” que “corta el hipo y la mayonesa”, las gentes de ésta y otras comarcas “inventaron la fiesta” que pone plazos amables a la vida: cuando se termina una, ya se piensa en la organización y desarrollo de la siguiente y así sucesivamente… hasta que la primavera ofrezca horizontes más amables y cálidos de tiempo y otras alternativas en las que ocuparse (preparando los huertos, comenzando las tareas de siembra y plantación, invitando al paseo y la excursión…)

 

No hay más que echar un vistazo estos días  a la prensa provincial o regional y ver la cantidad de pueblos que ofrecen su cara más festiva: reuniones, hogueras, bailes, expresiones risueñas, “carrillos rusientes”… Es la mejor alternativa a lo feo que nos rodea, a esa retahíla diaria de noticias que nos hablan de desastres, de asaltos a la inteligencia, de corrupciones varias, de desmembramiento de los pilares éticos de la sociedad, de comportamientos incívicos, de guerras y violencia, de abusos y acosos miserables… Que la fiesta sea noticia, es una buena noticia, y desde El Gurrión, lo celebramos con mucho entusiasmo…”

 

Espero, de verdad, que si tienes la oportunidad de tomar esta revista en tus manos, puedas mostrar un rostro de satisfacción tras haberla leído, por haberte adentrado en un territorio curioso y sorprendente que es lo que pretende ser cada trimestre el nuevo número de El Gurrión. Justo en ese momento en el que acabes tu lectura, una buena parte de las personas nombradas con anterioridad estarán ya pensado, tomando notas o escribiendo las colaboraciones del número 119 que saldrá, si nadie lo remedia, el próximo mes de mayo. http://www.elgurrion.com

 

 

P.D. Esta noche habrá fiesta de carnaval en mucho sitios y también en otros se celebrará la fiesta la semana próxima o más adelante. Que lo pases bien si participas en algún sarao carnavalero. Y no olvides que mañana es San Valentín, por si tienes alguna cuenta pendiente...

DOS ASUNTOS BIBLIOTECARIOS

Este primer post del mes de febrero quería que hiciese referencia a la biblioteca escolar, contando dos historias diferentes. Por un lado, la asistencia a una nueva actividad de formación, a la que acudimos en pareja (Nati, la madre y Mariano, el maestro) y, por otro, la aparición de un nuevo número de Bibliotelandia, el boletín de la biblioteca escolar del CEIP Miguel Servet de Fraga.

La actividad de formación era doble: una sesión en Biescas, que debía versar sobre asuntos de lectura, escritura y trabajo alternativo en el aula y de la que debía ocuparse el maestro y una segunda en Sabiñánigo, media hora más tarde. En ésta participamos los dos (la madre y el maestro) aportando esa visión complementaria que pueden ofrecer dos personas con responsabilidades y ópticas diferentes, sobre algunos aspectos del trabajo desde la biblioteca escolar y la colaboración para mantenerla viva.

 

1.- Viaje a Biescas y Sabiñánigo

 

Ir de Fraga a Sabiñánigo supone recorrer la provincia de Huesca de sur a norte, casi en su totalidad. No en vano, Biescas se halla a unos 28 kilómetros de la frontera francesa. Habíamos adquirido un compromiso de acudir a estos dos lugares, en el mismo viaje, el pasado curso pero, por distintas razones, no pudo materializarse aquel compromiso. Este año hemos podido realizarlo (día 3 de febrero de 2010) y trabajar en dos sesiones con el profesorado de Biescas, por un lado y con los asistentes a las Tertulias bibliotecarias en el CEIP Puente Sardas (maestros y maestras, profesorado venido de distintos centros de la comarca) de Sabiñánigo, por otro.

 

En Biescas, el encuentro duró algo más de hora y media; tiempo para abrir la maleta de materiales y sacar de su interior muestras evidentes de cuadernillos de trabajo, libros libres, álbumes de cromos, libritos realizados desde la biblioteca escolar, trabajo con repertorios alfabéticos… Ofrecer algunas ideas, en definitiva, para iniciar algunos trabajos alternativos a la práctica tradicional en el aula. Es ingenuo pensar que con ese tiempo disponible y con la cantidad de materiales aportados nadie vaya a cambiar de la noche a la mañana, pero es bueno escuchar otras voces y ver personas que han ido definiendo algunas líneas alternativas de trabajo… Luego, el reposo de la información recibida y el tiempo puede que animen a algunos a variar algo su metodología y a otros a mantenerse en un proceder similar al expuesto, en el que ya estaban asentados.

 

Finalizada la sesión, rápidos al coche para viajar a Sabiñánigo. La sesión en el CEIP Puente Sardas duró algo más de dos horas. En la puerta del colegio estaba anunciada la actividad titulada: “Familias y biblioteca escolar”. Tal como hicimos en Huesca, hace unos días, o en Monzón, el pasado curso, tratamos de ajustarnos al máximo al título de la actividad, mostrando aquellas estrategias o materiales que incidían en esa relación que anunciaba el cartel de la puerta. El encuentro resultó “itinerante e interactivo”: lo iniciamos en la biblioteca (luminosa y bonita) para proceder a los saludos y al refrigerio reparador que tomamos todas las personas que íbamos a participar y lo continuamos en el aula de idiomas para proyectar algunas diapositivas de un PowerPoint y asomarnos a la web del cuentacuentos. Seguidamente, regresamos a la biblioteca para proceder al desarrollo del resto de la ponencia: la explicación más concreta, con más detalle de lo que hemos hecho y hacemos y la muestra de los materiales elaborados a lo largo de los años… Mostramos igualmente algunos materiales y estrategias utilizadas para contar los cuentos y describimos el proceso de participación y la implicación de las madres en ese punto. Destacamos también la importancia de las madres que colaboran en la ornamentación que consiguen cambiar, cada cierto tiempo, la faz de la biblioteca.

Frecuentes fueron las preguntas e intervenciones de los asistentes, interesados en clarificar algunas explicaciones, en conocer con más detalles cómo se habían generado algunos de los materiales mostrados o de qué modo se usaban otros y en saber algo más de algunos procesos, hasta enriquecer de verdad la sesión. Dejamos algunos materiales de regalo y nos bajamos también algunas reflexiones y algunas ideas “robadas” a compañeros y compañeras de fatigas…

 

Y mucha gratitud, por nuestra parte, por el trato, la asistencia y la actitud. Aunque el viaje fue largo, mereció mucho la pena y pudimos cumplir con aquel compromiso que empezó en el otoño de 2008 y que no hemos podido materializar hasta el invierno de 2010. A veces, las cosas son increíblemente largas, pero cuando acaban bien, resultan enormemente agradables.

(Probando cosas nuevas, ya veremos...)

http://www.slide.com/mscd?bnc=bnc&pxcid=-pbrYcV7RUg9h74iL9eckDz088IZRxdWFxSpFkFMwVXzeCiuIGH3aO0rYhKipcxZ&nc=1

 

2.- BIBLIOTELANDIA NÚMERO 61

 

 Hoy viernes, hemos recogido en la imprenta un nuevo número de este veterano boletín de biblioteca. Está mal que yo lo diga, pero creo que además de “veterano boletín”, podríamos definirlo como “rareza bibliotecaria”, a juzgar por la reducida cantidad de bibliotecas escolares que editan boletines como estrategia de conexión entre la instalación escolar y las familias del alumnado que las frecuenta. Como es probable que dentro de poco tiempo podamos consultarlo a través de Internet, en formato pdf, no voy a extenderme mucho. De todo su contenido, sólo quería ofrecer el texto-ABCdario de la portada y la referencia al hermanamiento con un colegio de Managua.

 

ANIMALES QUE DA GUSTO LEERLOS

 

Cualquier actividad que organizamos desde la Biblioteca Escolar pretende siempre acercar los libros al alumnado o el alumnado a los libros, para propiciar encuentros memorables. El trimestre pasado, la exposición de libros ofrecía títulos relacionados con los animales salvajes y la Biblioteca los acogía y mostraba para invitar a su lectura. Ahí va este ABCdario relacionando nombres de animales que protagonizaban esos libros y de niñas o niños que acudieron a mirarlos y leerlos. Es un conjuro para que esos encuentros, de los que hemos hablado, se produzcan con más intensidad.

 

Avestruz para Luis y Mari Cruz.

Ballena para Ernesto y Elena.

Canguro para Enrique y Arturo.

Delfín para Nerea y Fermín.

Estornino para Macius y Saturnino.

Faisán para Ricardo y Elián.

Gato para Lupe y para Paco.

Hiena para Chus y Malena.

Iguana para Antonio y Osama.

Jabalí para Iván y Noemí.

Koala para Francisco y Nayara.

León para Nati y José Ramón.

Morsa para Mercè y para Borja.

Narval para Melchor y Gaspar.

Ñandú para Sulamita y Abdú.

Oso polar para María y Pilar.

Pecari para Lourdes y José Mari.

Quebrantahuesos para Luis y Consuelo.

Ratón para Encarna y  Asunción.

Serpiente para Jesús y Vicente.

Tejón para Ana y Ascensión.

Urogallo para Daniel y Pelayo.

Varano para Víctor y Mariano.

Wallaby para Arantxa y para Mari

Yak para Santi e Isaac

Zarigüeya para Guillermo y Manuela.

 

 

Bueno, ahí queda un nuevo ABCdario, relacionado en este caso, con la actividad puesta en marcha en la biblioteca escolar en el primer trimestre: en torno a los “animales salvajes”. Lo que sigue es una de las noticias que recoge este número 61 del boletín:

 

Por otra parte, mantenemos viva la comunicación con el profesorado y el alumnado del colegio Doris María Morales Tijerino de Managua, haciendo intercambio de cartas todos los años. En el envío que hicimos a finales del pasado curso, además de las cartas escritas por el alumnado de sexto, les hicimos llegar las últimas publicaciones del colegio: Bibliotelandia y Mírame y varios libritos libres hechos en algunas clases, así como varias páginas de los periódicos con textos y fotografías de las victorias del Barça (puesto que eran muchos los que se confesaban seguidores de este equipo, en la anterior comunicación). En diciembre, cuando llegó la remesa de Nicaragua nos enviaron, junto con las cartas, varias fotografías en las que se ven chicos y chicas hojeando y leyendo todos esos materiales”. Digamos que nuestra intención era ofrecer soportes de lectura originales: todas las publicaciones del colegio lo eran y las páginas sueltas de El País, Heraldo de Aragón, El Periódico de Aragón, La Vanguardia y Público que ofrecían información deportiva también resultaban soportes originales de lectura en Managua, claro.

 

Bibliotelandia nació en noviembre de 1989 y ya ha cumplido veinte años. A lo largo de sus páginas (y más en los últimos años, que suele encartar doce páginas por número) podemos ir rastreando buena parte de la historia de la biblioteca, que es como decir una parte de la historia del colegio. Todo lo que fijamos por escrito para preservarlo del olvido, en los colegios, es razonable y tiene sentido. Que pasen unos buenos carnavales y que febrero nos saque, un año más, de lo más profundo del invierno.

P.D. Hoy es Santa Águeda, así que felicidades a quienes celebren esta fiesta.

 

ABCDARIOS DE VERSOS

Hacía tiempo que no abordaba este tema en mi blog. Cierto que esa afición mía a trabajar con el orden alfabético, la he cultivado sobre todo al margen de esta herramienta, pero también aquí he dado cuenta de algunos resultados. Está claro que uno necesita encontrar una razón, un estímulo para proponerse hacer algo y al no tener este año la presión diaria de estar con los chicos y no tener que preparar nada en concreto “para mañana”, la mente está en otros lugares u ocupada en otros asuntos…

De todos modos, andaba hoy dándole vueltas a la figura de Miguel Hernández, aprovechando la circunstancia de que este año se cumple el centenario de su nacimiento; y quería diseñar un trabajo que pudiera aprovechar el próximo curso en el aula y en el que hubiera una parte de actividad que se desarrollara necesariamente con medios informáticos: selección de páginas de interés en la Red que nos hablen de su vida y de sus poemas, pero también del tiempo histórico que le tocó vivir, personas que influyeron en su vida…

He empezado por localizar las palabras clave que respondiesen a esas preocupaciones mías… y luego, leyendo sus poemas, he notado una vez más, la fuerza (casi telúrica, en algunos casos) de sus versos y he pensado en el ABCdario que sigue, en el que ofrezco una selección aleatoria de sus versos (de las muchas que podría hacer, que podrías hacer si te animaras a seleccionar tu propio “ABCdario de versos” y hacerle un particular homenaje a Miguel Hernández…); versos sacados de poemas de distintos libros de su autoría: “Cancionero y romancero de ausencias”, “Viento del pueblo”, “El hombre acecha”… Ahí van:

 

Andaluces de Jaén, aceituneros altivos…

Beso soy, sombra con sombra. Beso, dolor con dolor…

Carne de yugo ha nacido, más humillado que bello, con el cuello perseguido…

Dale al aspa molino hasta nevar el trigo…

En cuclillas ordeño una cabrita y un sueño…

Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura sientas un arma…

Gozar y no morirse de contento…

He poblado tu vientre de amor y sementera…

Ibas a ser la flor de las esposas, y a pasos de relámpago…

Jaén, levántate brava sobre tus piedras lunares…

La cebolla es escarcha cerrada y pobre…

Menos tu vientre todo es confuso, menos tu vientre todo es futuro…

No salieron jamás del vergel del abrazo…

niÑos iguales que agujeros resecos, hacen vibrar un calor de ira pura…

Oigo un latido de cartas navegando hacia su centro…

Pintada no vacía: pintada está mi casa…

¿Quién salvará a este chiquillo menor que un grano de avena?...

Rodea mi garganta tu agonía como un hierro de horca…

Si me muero, que me muera con la cabeza bien alta…

Todo está lleno de ti y todo de mí está lleno: llenas están las ciudades…

Un carnívoro cuchillo de ala dulce y homicida…

Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran…

eXasperado llego hasta la cumbre de tu pecho de isla…

Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas…

Zarza es tu mano si la tiento, zarza…

 

 

¿Y para qué puede servir un ABCDario como éste? Pues para leerlo, rememorar algunos poemas (si alguna vez hemos leído a Miguel) o tararear lo que recordamos de las grabaciones de Joan Manuel Serrat…Y sentir la fuerza que se intuye en los versos. O quizás para sumergirnos en uno de sus libros, buscar uno cualquiera de los versos aquí seleccionados y leer el poema completo (por primera vez o releerlo una vez más…). Si estamos metidos en asuntos escolares o bibliotecarios, además de lo anterior, podemos proponer escribir a partir de algunos versos especialmente sugerentes. Debo decir que he pasado un buen rato, entretenido, en silencio, leyendo, buscando, disfrutando de la fuerza de las palabras que entrelazó Miguel, cuya vida quedó segada a los 31 años: una edad impropia para morir y menos enfermo en una cárcel, para vergüenza de quienes lo propiciaron y permitieron.

 

Y para poder mirar y sentir de otra manera, buscando un pequeño y nuevo reto, he pensado en su amigo Rafael Alberti, compañero de generación, además y longevo representante de la misma: la inimitable Generación del 27. El reto nuevo, como decía, ha consistido en elegir un nuevo ABCdario de uno de sus libros, su primer libro: “Marinero en tierra”, por el que recibió el Premio Nacional de Literatura en 1925… Y ver que la lectura de estos versos elegidos deja un regusto diferente del que nos ha dejado la voz de Miguel… Ésta, la de Rafael, es una voz esencialmente de añoranza marinera, pero un punto festiva:

 

¡Ay niña, no te las manche la tinta del calamar!...

Branquias quisiera tener, porque me quiero casar…

Colgadura, no muralla, pone a tu calle la mar…

Del barco que yo tuviera serías la costurera…

El mar. La mar. El mar. ¡Sólo la mar!...

Fuera de la mar, me perdí en la tierra…

Gimiendo por ver el mar, un marinerito en tierra…

Ha nevado en la luna, Rosa-Fría. Los abetos patinan por el yelo…

Infancia mía en el jardín: las cochinillas de humedad…

¡Jee, compañero, jee, jee! ¡Un toro azul por el agua!...

Leñador, no tales el pino, que un hogar hay dormido en su copa…

Madre, vísteme a la usanza de las tierras marineras…

Nadie sabe geografía mejor que la hermana mía…

Ojos tristes, por la banda de babor… ¿A dónde irán?...

Pirata de mar y cielo, si no fui ya, lo seré…

¡Qué altos los balcones de mi casa! Pero no se ve el mar…

Retorcedme sobre el mar, al sol, como si mi cuerpo fuera el jirón de una vela…

Si yo nací campesino, si yo nací marinero…

¡Tan bien como yo estaría en una huerta del mar…!

Un silencio escarchado te rodea, destejido en la luz de sus fanales…

Verde, lenta, la tortuga. ¡Ya se comió el perejil, la hojita de la lechuga!...

Yo te hablaba con banderas, hija de la panadera…

Zarparé, al alba, del Puerto, hacia Palos de Moguer…

 

Y como no hay dos sin tres, he añadido la voz de Federico García Lorca, compañero de los anteriores; el más universal de los poetas de aquella generación, a pesar de que su vida también quedó truncada violentamente al inicio de la Guerra Civil: Fue asesinado por los fascistas y hace poco fue noticia periodística el intento fallido de localizar su tumba. Al igual que con Alberti, he optado por centrarme en un solo libro: Romancero gitano y extraer de los poemas que contiene el libro, esta retahíla de versos por orden alfabético que, leídos, nos dejan un regusto de profunda sensualidad …

 

Antonio Torres Heredia, hijo y nieto de Camborios…

Brisas de caña mojada y rumor de viejas voces…

Cuando las estrellas clavan rejones al agua gris…

De acero, si puede ser, con las sábanas de Holanda…

Ella se quitó el vestido. Yo, el cinturón con revólver…

Fue la noche de Santiago y casi por compromiso…

Guardia civil caminera lo llevó codo con codo…

Huye, luna, luna, luna, que ya siento sus caballos…

Jorobados y nocturnos, por donde animan ordenan…

La luna vino a la fragua con su polisón de nardos…

Me porté como quien soy, como un gitano legítimo…

Niños de cara imposible en la orilla se desnudan…

niÑa, deja que levante tu vestido para verte…

Otros de rubor cansados encendieron un candil…

Por el olivar venían, bronce y sueño, los gitanos…

Quebraron opacas lunas en los oscuros salones...

Rumores de tibia aurora pámpanos y peces cambian…

Su luna de pergamino Preciosa tocando viene…

Tres golpes de sangre tuvo y se murió de perfil…

Un cielo de mulos blancos cierra sus ojos de azogue…

Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas…

Y que yo me la llevé al río creyendo que era mozuela,…

Zapatos color corinto, medallones de marfil...

 

Tres poetas, tres nombres que no necesitan apellido: Miguel, Rafael y Federico. Tres voces diferentes que con este sencillo ejercicio de seleccionar versos y luego leerlos, nos dejan un tono diferente, nos proponen reflexiones distintas, nos dibujan universos que poco tienen que ver y que son el reflejo de unas circunstancias de vida bien diferentes, aunque compartieran –mientras pudieron- un mismo tiempo histórico. Para terminar este mes de enero, frío mes invernal, me ha parecido interesante regalaros estos juegos poéticos a los que seguro que les sacáis partido. Y sino, “abrigaros con la buena poesía” y veréis que el invierno se torna más amable, más cálido y acogedor.

VIEJOS PAPELES (VII)

Las faenas que uno empieza debe terminarlas con dignidad. Lo aprendí de pequeño y procuro aplicármelo. Dejé este trabajo de prospección y buceo en asuntos pasados a punto de finalización y hoy lo retomo para rematarlo. Fueron dos años, dos cursos escolares con el mismo grupo de alumnado: 5º y 6º de EGB (1982-83 y 1983-84).

 Eran tiempos netamente diferentes. Como no había ni “carrera docente”, ni aluvión de proyectos, ni grupos de trabajo incentivados, ni necesidad imperiosa de puntos para oposiciones y puestos de trabajo… nos lanzábamos a la aventura a pecho descubierto. Individualmente o en pequeños grupo, cuando alguien sugería una línea de trabajo que gustaba, nos volcábamos para desarrollarla sin esperar absolutamente nada a cambio. Ese perfil del trabajo, basado en la innovación y la ilusión desmedida, hoy no está de moda y sólo algunos veteranos conservamos ese espíritu vocacional de un trabajo que se ha complicado notablemente; en ocasiones por una atomización irracional de responsabilidades y faenas que, es posible, nos conduzca  o nos está conduciendo ya, a algún punto no deseado (dicho así para no ser apocalíptico).

 

Bueno, voy a lo que iba… Tengo en mis manos el número 6 de LA FIGA. Revista fechada en junio de 1984 y con un dibujo de una fragatina en la portada: un dibujo claro y bonito de Antonia P. La “Presentación y Despedida de la revista” incluye un breve texto de ánimos vacacionales y luego están las firmas de todos y todas: 35 personas; una clase con mucho calor humano, ja, ja.

Las tres páginas siguientes están dedicadas al “huerto escolar”. El relato inicial es un texto de Julio L. que comienza asÍ: “Un día, Mariano el maestro, nos comentó la posibilidad de tener un trozo de tierra para trabajar un pequeño huerto. Pasaron algunos días y poco antes de Semana Santa, el Ayuntamiento nos dio el permiso para utilizar un trozo de tierra que había comprado a su anterior propietario…” En realidad el trozo de tierra estaba cerca del colegio, pero fuera del patio. Con el paso de los años conseguí que se destinara una zona del patio a huerto escolar y allí trabajamos con modestia y con ayuda de algunos padres que venían a labrarlo y de algunos compañer@s que echaban una mano, pero ya en este blog se recoge también la “unidecisión”, pedagógicamente insostenible, de acabar con él para convertirlo en un “parque temático de columpios” (una metamorfosis muy medioambiental y muy pedagógica, sin duda). Bueno, pasamos de tema.

 

Una página del periódico está destinada a comentar una actividad que hacíamos en la que trabajábamos poemas de autores conocidos. Dividíamos un folio en cuatro partes. En una copiaban el poema, en otra lo comentaban; en un tercer cuadro lo dibujaban y en el cuarto escribían unos rasgos biográficos del autor. Íbamos guardando las hojas y al final de curso, preparábamos una portada bonita y grapábamos todas las hojas de modo que cada cual disponía de un libro personal de poesía y de poetas, realizado por él mismo. Una actividad que aún es posible realizar, 25 años después, sin duda. Total que la página citada está compuesta por los textos valorativos de la actividad: cuatro textos firmados pro Amaya, Alberto, Julio y Óscar: Dice Óscar, entre otras cosas: “La poesía no me gusta mucho. Cuesta algo de entender. Sé que es bonita pero no la sé apreciar. Hacerlas ya me gusta más, porque me entretengo…” Alberto comenta: “Lo primero que hago para componer una poesía es hacerme un borrador. Luego ordeno y corrijo los versos hasta que suenan bien…”, Amaya dice que “… hay poesías que reflejan costumbres y cosas de otras época o de otros países; en realidad, la poesía abarca todos los temas imaginables” y Julio puntualiza: “… En la poesía uno expresa su opinión ante algo, por lo que la libertad de expresión es en este caso muy importante”.  Y ya que hablamos de poemas, este es el que escribió Dolores M.: “La vida es muy bella; / para unos corta / y para otros eterna. / En ella jugamos. / En ella aprendemos. / En ella brincamos… / No hay cosa más alegre que el vivir. / No hay cosa más triste que el morir. / En fin… / ¡Qué se le va a hacer, / si la vida es así”. Y Antonia P. nos trae unos versos divertidos, tomados del recuerdo oral familiar: “Una noche de verano llovía. / En las corrientes de un río seco / tres pájaros muertos revoloteaban. / Arranqué a correr en cueros, / con las manos metidas en los bolsillos. / Llegué a mi casa, cerré la luz / y apagué la puerta. / Me quité la ropa / la acosté en la cama / y yo me colgué de la percha”. Unos versos para arrancar una sonrisa y también para servir de base para posibles actividades de reescritura, tomándolos como punto de arranque.

 

La siguiente página se titula: “Refranes. Sabiduría popular”: una colección de 30 refranes “primaverales”, en castellano o en catalán, aportados por el alumnado: “En mars, tal com me trobo me´n vaig”. “Marzo pardo, señal de buen año”. “Cuan lo mars marseja, lo abril cantaleja”. “Para marzo quemó la vieja el sayo”. “Abril y mayo, llaves de todo el año”. “Mayo hortelano, mucha paja y poco grano”. “Pel juny, la falç al puny”…

 

En la sección “Noticias de la clase” encontramos algunas curiosidades. Ahora los son más debido al paso del tiempo y porque al leerlas uno evoca otros momentos emocionantes de una escuela más sorprendente y participativa:

.. “El Muy Ilustre Ayuntamiento nos ha enviado tres libros de lectura por participar en el concurso de slóganes para una campaña de limpieza que pretenden realizar”. Éstos son algunos de los que mandamos: “La papelera es un banco, ¡abre tu cuenta corriente” (Alberto) o “¿Quieres limpieza?, pues ¡empieza, empieza!” (Toni)…

.. “En clase hemos construido terrarios en los que hemos colocado diferentes animalillos. Cada grupo, en un doble folio, tenemos que hacer un trabajo de observación. Tenemos salamanquesa, mosca, saltamontes, lagartija…”

.. “Dos representantes de clase, elegidos por votación, fueron a visitar al Ministro de Educación y Ciencia al Centro de Recursos de Ballobar el pasado 25 de mayo (1984). Cuando llegó el ministro, se reunió con los maestros del centro y seguidamente atendió a los representantes que habían acudido. Los de nuestra clase le entregaron una carta de los niños de 3º y le preguntaron por el colegio nuevo, a lo que él les contestó que seguramente en el año 1986 ya estaría hecho. Por la tarde, los dos representantes contaron en la clase su aventura”.

.. “Ya son dos las veces que nos han hecho daño en el huerto. La primera nos arrancaron todas las plantas y en la segunda han pisado y destrozado tres matas de lechuga y ha arrancado dos matas de maíz. Todo lo demás se ha salvado del ataque”.

.. “Hemos recibido del hogar del jubilado tres libros por nuestra participación en un pequeño concurso con un mural con textos y dibujos”.

 .. “Tenemos cuatro vidrieras pequeñas pegadas en los critales de las ventanas; las hemos hecho imitando las de las catedrales góticas, con cartulina negra y papeles de colores transparentes”.

 

Libros antiguos” es el título de la siguiente página, en la que se relata la actividad de traer a clase libros y materiales escolares de la escuela que vivieron los padres o los abuelos de chicos y chicas. De cada objeto aportado se rellenaba una ficha identificativa con el año de edición o de uso, quién lo utilizó, precio, propietario… Después de un tiempo, hicimos una puesta en común sobre todo lo expuesto y ahí se recogieron también algunas de las conclusiones o de las aportaciones. El libro más antiguo era una “geometría” de 1.904. La ilustraciones estaban dibujadas en blanco y negro. Algunos libros estaban escritos para niñas y otros para niños y había varios con letra manuscrita… ¡Sorprendentes cuestiones para estos escolares de finales del siglo XX!

 

Tres páginas están dedicadas a narrar las peripecias de una “Salida a la ermita de San salvador”: “El día 29 de mayo salimos a las nueve de la mañana en un autocar. Desde Fraga cogimos la carretera de Torrente y, al cabo de unos cuatro kilómetros nos introdujimos por un camino sin asfaltar… Desde lo alto observamos el valle del río. Como el Cinca en esta zona se encuentra en su parte baja, observamos los meandros y también un trozo del río Segre…” Salidas para tomar conciencia del medio geográfico, paisajístico, histórico en el que vivimos, realizadas con mas entusiasmo que precauciones (aunque siempre se han tomado las razonables, claro) con el fin de observar y estudiar las cosas “in situ” y, olvidarnos de vez en cuando de los tediosos libros de texto. Una salida que nos permitía hacer algunas observaciones sobre flora y fauna, sobre la acción del hombre y sobre la geología (abundantes fragmentos de sílex, yeso y roca caliza). El relato termina así: “Estando en lo alto, pasaron tres aviones a toda velocidad y uno de ellos pudimos observarlo bien porque pasó cerca”. ¡Qué más se puede pedir!

 

Y siguiendo con las salidas, las tres páginas siguientes cuentan el viaje de fin de curso a Barcelona, realizado el día 13 de junio: “49 chicos y chicas y dos maestros acompañantes”. La visita se centró en el Parque Zoológico (en aquellos años, pocos, muy pocos lo habían visitado). Se cuenta cuánto llamaron la atención la actuación de la orca Ulises y la visión de Copito de Nieve (seguramente las dos “estrellas” que ha tenido el zoo de Barcelona a lo largo de su historia). También se visitó el castillo de Montjuich y el Pueblo Español y por último, nos acercamos al aeropuerto para ver cómo despegaban y aterrizaban los aviones (otra novedad para casi todos).

 

La penúltima página recoge una selección de “Noticias” aportadas, leídas y comentadas en clase: “El Presidente de la DGA, Santiago Marraco ha visitado Fraga para hablar del bilingüismo; ha visitado también  a la familia Arellano, los ceramistas” (12.1.84). “Saha Saha, la madre de Chu Lin, el oso panda que nació en Madrid, murió ayer de una gastritis. A la osa muerta la van a disecar” (19.10.83). “En la discoteca de Madrid, Alcalá-20, se ha producido un incendio con 81 muertos, la mayoría asfixiados por el humo” (17.12.83). “En la fábrica de camisas se han producido problemas laborales ya que se ha hecho un plan para ir reduciendo la plantilla. Esto afectará a muchas mujeres” (24.4.84) … La última página (la página 20) está dedicada al cómic, como siempre. El personaje protagonista, Rigo, se va de vacaciones y uno puede ir leyendo sus peripecias: “cantando bajo la lluvia, se encuentra con una rubia” o “¡Qué espeluznante, visita a un elefante!”…

 

Seguiré desvelando materiales de otro tiempo, pero aquí finaliza esta serie titulada “Viejos papeles”. Aunque revisaré otras publicaciones, buscaremos una nueva titulación de los post para no hacer la serie demasiado larga. No sé cuantos de los alumnos y alumnas que tuve esos dos años guardan todavía algunos de los ejemplares de estos trabajos. Hasta es posible que hayan desaparecido todos los ejemplares y sólo queden los míos. He pasado unos buenos ratos leyendo y recordando y viendo que muchas de las actividades que hacía 25 años atrás, hoy todavía podrían ser muy novedosas…

 

 

LAS PEQUEÑAS Y SORPRENDENTES COSAS DEL DÍA A DÍA…

Una de las cosas más sorprendentes de la vida es lo que nos depara la vida misma por sorpresa. ¡Jo, diréis, qué listo, afirmar que lo sorprendente es la sorpresa…! Quiero decir que, además de lo que uno tiene más o menos planificado, la vida se mueve alrededor y te convoca, te sorprende, te reclama, te ofrece, te lleva y te trae, te orienta y te desorienta, te junta o te separa…

 

Como las imágenes de nevadas siguen siendo frecuentes en los informativos y hasta en la prensa, vuelven a mi retina y a mis oídos las imágenes y las palabras de Lorenzo Ortas, montañero aragonés que estuvo dando una charla en Labuerda el pasado 3 de enero. Lorenzo participó en diversas expediciones al Himalaya y las imágenes proyectadas mostraban glaciares y campos de nieve de espectaculares grosores. No llegó a la cima, pero estuvo en la cordada aragonesa que sí la hizo en 1991 en el Everest y tampoco pudo llegar a lo alto del K-2 (“la montaña asesina”, como se le denomina o “La montaña sin retorno”, título del libro que cuenta esa peripecia dramática), cuando otro grupo de alpinistas amigos si llegaron pagando con su vida (1995). Una vida sembrada de logros colectivos, de aventuras en grupo, de amistades fraguadas en las dificultades y de dolorosas ausencias. ¿Qué te atrae, qué os atrae de la montaña para arriesgar la vida en cada ascensión?: “La posibilidad que tienes de que tus sueños se hagan realidad, se cumplan”, contestó Lorenzo. Siempre que veo un documental, escucho una conferencia, leo una crónica de alpinismo, contengo la respiración y me quedo asombrado ante tanto esfuerzo, tantas penalidades, tanto riesgo…

 

Una de las faenas que me encarga mi amiga Marta (revista “Educación y Biblioteca”) es la lectura y reseña de libros que le envían a la redacción. Suele dejar a mi albedrío cuándo leerlo y cuándo escribir la reseña; luego ella lo publica en el número que está preparando cuando se la mando o en el siguiente. La verdad es que no deja de ser un trabajo que hay que realizar, pero esa circunstancia también me obliga a echar un vistazo, leer u hojear algunas publicaciones que, de otro modo, no conocería y por las que muy probablemente no me interesaría. Estas fechas pasadas, me ocupé del libro “Guía para bibliotecas escolares”, un volumen de cerca de 400 páginas, en el que colaboran 15 personas aportando, cada cual, una ponencia de un curso-máster sobre el tema. El libro está editado por “A Universidade da Coruña” y, como pasa ya hace tiempo con el tema de las bibliotecas escolares, gran parte de los contenidos del libro ya están escritos y publicados en otras obras de referencia.

 

Y como hablaba de sorpresas, hace pocos días, recibí un libro procedente del Ministerio de Educación de la República de Chile que llegaba por recadero desde el aeropuerto de Sevilla (¿?). El libro lleva por título “Leamos juntos. Orientaciones para fomentar la lectura en familia” (ISBN: 978-956-292-254-8) y lo más sorprendente, fue encontrar en el interior un texto firmado por mí, sin que nadie antes me hubiese invitado a hacerlo o comunicado que iba a ponerlo. Se trata de un texto que escribí en 2004 por encargo de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y que titulé “Escuela y familia. Miradas confluyentes” y que se convirtió en un díptico de la colección “Punto de lectura”. Fue una sorpresa agradable porque, a diferencia de otros casos lamentables, en éste se reconoce y explicita la paternidad del documento y se identifica su procedencia; de modo que me hizo ilusión verme ahí, aunque como la felicidad nunca es completa, al final del libro, cuando habla de los autores, encontré una errata “imperdonable”, ya que hablan de mí como nacido en Fraga y, aunque ya llevo muchos años viviendo aquí, por nada del mundo voy a renunciar a mi condición de “gurrión”, nacido en Labuerda, je, je.

 

La siguiente sorpresa también tiene que ver con los libros. Resulta que la Clínica Universidad de Navarra ha abierto una pequeña línea de publicaciones que “pretende ser un homenaje, a través de sus historias,  a las personas que sufren la enfermedad y que, paradójicamente, sacan gracias a ella lo mejor de sí mismas”. Al ritmo de un librito al año, va publicando, de la mano de prestigiosos escritores esas historias. Esta semana recibí varios ejemplares del número 3 de la colección: “Noticias de la nieve”, de Gustavo Martín Garzo. Los números anteriores fueron escritos por Soledad Puértolas y Juan Manuel de Prada. Amaya Z. es una ex alumna que ahora trabaja en el Departamento de Comunicación de la citada entidad y la que se ocupa de enviarme ejemplares para que los regale a los componentes del Grupo de Lectura del cole.

 

Y también fue una sorpresa muy agradable recibir un sobre con ejemplares del número 51 de “Biblioteca”. Se trata de una preciosa “revista-guía de libros” en color, que edita la Biblioteca Torrente Ballester de Salamanca. Una de sus bibliotecarias y amiga, Isabel S. me había invitado a escribir un texto para la sección “Palabras, libros y lecturas” sobre mi relación con todo ello. Le mandé un escrito titulado “De la carencia de libros a las bibliotecas…” y lo encuentro publicado en las páginas 2 y 3 de la citada revista, con foto y apuntes biográficos del autor y cuatro portadas de otros tantos libros del mismo. Me llevé un alegrón el día que recibí el sobre y le agradecí a Isabel la invitación y el cuidado.

Junto a ese sobre con ejemplares de “Biblioteca” había otra sorpresa en el buzón: otro sobre que venía directamente del Museo Pedagógico de Aragón: un sobre acolchado que guardaba un ejemplar facsímil del libro titulado “Las mujeres de mañana”, escrito por Doña Casilda Manzana de Quintillá (maestra de la Escuela Nacional de niñas de Tolva – Huesca) y publicado en 1927. Víctor Juan, el Director de dicho museo, está construyendo un fondo de publicaciones de interés, rescatando algunas obras que se publicaron en el pasado y que pueden ser muestra evidente de personalidades avanzadas, de maestras y maestros que veían más allá de los tiempos en los que vivían y que dejaron huellas que conviene refrescar. Ésta es la publicación número 16 del Museo Pedagógico de Aragón. Un apunte más, Doña Casilda murió a los 66 años, en 1954, año en el que yo nací…

 

Este sábado pasado finalizaba el tiempo de exposición de la colección de “viñetas humorísticas sobre el libro y la lectura” que presté a la Biblioteca Pública de Fraga para su exhibición en una de sus salas. La exposición ya estuvo en marcha el pasado curso en el colegio, siendo visitada por distintas clases y un resumen de lo que dio de si y de sus contenidos está publicado en el número 59 del boletín Bibliotelandia (enero de 2009). Esta vez, contra todo pronóstico, los medios de comunicación se hicieron eco de la misma varios días, culminando todo en un reportaje que se publicó en la página 11 del Heraldo de Huesca del día 9 de enero, con el título de “Humor encerrado en bocadillos”. Ahora ese medio centenar de viñetas ampliadas y plastificadas (que son una selección de la colección que guardo) viajarán hasta Zaragoza, al Centro del Profesorado y Recursos Juan de Lanuza para que una de las asesoras: Marina M. la vaya pasando por los distintos colegios que estén interesados en trabajarla. Y lo hará conjuntamente con otras láminas que forman otra exposición que llamamos “Animalectores” (una colección de ilustraciones, sacadas de los libros de LIJ, en las que aparecen animales leyendo) y que ya lleva tiempo itinerando por colegio y bibliotecas… Son pequeñas iniciativas a las que se les puede sacar un rendimiento pedagógico interesante, que cuestan poco dinero y que nos gusta compartir.

 

Esta semana, bajamos al colegio de Mequinenza. Estuve dos sesiones con un grupo de maestras y maestros, a finales del primer trimestre y quedaba una sesión pendiente para el día 12 de enero. Nos pusimos de acuerdo con Pili N. para que dicha sesión fuera mixta y en ella participáramos profesorado y madres. La idea era que las animosas madres que en Mequinenza quieren acercarse a colaborar con la biblioteca escolar escucharan el relato de lo que hacen algunas de las que colaboran en la de nuestro colegio y que lo contaran ellas mismas. Como estas cosas son poco habituales, que un grupo de maestras y maestros se junte con madres de dos colegios para intentar sembrar algo nuevo, pues la reunión fue un éxito. Las tertulianas fragatinas explicaron, mostraron los materiales que diseñan y contaron cuentos. Para mí, personalmente, esta posibilidad de que algunas madres vayan participando en actos de formación como éste me parece un gran avance que, como siempre, nada tiene que ver con las redes oficiales; sino que transcurre a través de las redes afectivas y de sentido común que vamos tendiendo quienes estamos en el tajo y conocemos de qué va el asunto…

 

Ayer tarde volvimos a juntarnos un grupo pequeño de irreductibles lectoras en la biblioteca escolar del colegio, para mantener la reunión mensual del Grupo de Lectura NOSOTRASLEEMOS. Era la primera reunión de 2010 y, como siempre, recorrimos un amplio abanico de temas y dimos cuenta de las últimas lecturas que han quedado reflejadas en el “acta” publicada ya en el blog http://nosotrasleemos.bitacoras.com. Os invitamos a entrar en él y a que podáis, si queréis, escribir vuestras sugerencias de lecturas, recomendar libros, escribir resúmenes…

 

Para terminar, dejar constancia de que las sorpresas desagradables también forman parte de la vida y que estos días, la consternación y el estupor tiene un nombre: HAITÍ. Es difícil hacerse una idea del desastre tan tremendo, pero viendo los ojos, la expresión de algunos rostros filmados o retratados, uno siente una mezcla de indignación, hundimiento, dolor… ante un capítulo más del interminable libro de las catástrofes que la humanidad va escribiendo. Es cierto que es impredecible un terremoto, pero es una vergüenza el mantenimiento de los niveles de pobreza que conducen a que los efectos de la devastación se multipliquen de forma escandalosa. No nos olvidemos de aportar alguna generosa ayuda económica para colaborar con quienes están allí enfrentándose al desastre.

LAS PEQUEÑAS COSAS…

 

He tomado algo de distancia temporal para hablar de algunas cosillas de este tiempo vacacional recién pasado. Para hablar, de lo cotidiano, de las relaciones con la geografía en la que vives temporalmente o con las personas que comparten ese espacio vital…

 

Estuvimos unos días en Barcelona y, aunque el tiempo no fue nada bueno, pudimos callejear un rato por el barrio. Pudimos caminar desde el mercat de Sant Antoni (ahora está cerrado porque lo quieren reformar y se ha habilitado una nueva zona permanente para los puestos del mercado y los “encantes” que vendían en el exterior) hasta más allá de las Ramblas. Recorrimos algunas calles del barrio del Rabal: una zona curiosa, en la que se han construido plazas y calles nuevas o un Museo potente como es el MACBA (Museu d´Art Contemporani de Barcelona) que ha canalizado la instalación en sus alrededores de negocios  más o menos  alternativos y que han ayudado a regenerar un espacio bastante degradado. Caminar por esas callejas puede resultar algo inquietante a ciertas horas de la noche, pero durante el día, el paseo se torna, generalmente, pacífico y pintoresco. De vez en cuando, alguna pintada te hace pensar y sonreír: “¿Es ilegal el ave que migra?”, ha escrito con letra descuidada una mano anónima o te invita a detenerte, leer con calma y reflexionar si quieres. El texto está escrito en una oquedad de la pared y ocupa un espacio, al menos de dos metros de largo por otros dos de alto. Dice lo siguiente, con una letra clara y cuidada para que todo el mundo pueda leerlo: “MANERAS DE MATAR. Hay muchas maneras de matar: pueden clavarte un cuchillo en el vientre, quitarte el pan, no curarte una enfermedad, meterte en una mala vivienda, torturarte hasta la muerte por medio del trabajo, llevarte a la guerra, etc. Sólo pocas de esas cosas están prohibidas en nuestra ciudad”.  Esa zona barcelonesa está cerca de nuestra vivienda y la recorremos con frecuencia, cada vez que viajamos a la ciudad. Los domingos por la mañana hemos estado muchas veces en la zona del mercado cambiando cromos de nuestros hijos o mirando libros a precios bajos y otros materiales que uno encuentra entre el maremagnum de puestos, mesas, cajas y gentes, que acuden hasta allí a practicar sus aficiones favoritas: pasear, mirar, ojear, comprar o vender…

 

Cuando llegamos a Labuerda, el tiempo no era mejor. Podíamos vislumbrar, recordando otras navidades, que podíamos pasarlas sin casi ver el sol y, al final, han resultado así. Se cumplieron los peores pronósticos. No fueron días demasiado fríos, pero la lluvia cayó sin cesar y las nubes cubrieron el cielo casi todos los días… En estos casos, lo mejor es quedarse en casa, hacer fuego para estar bien calientes, conversar y leer la prensa o algún libro. También es buen momento para remover algunas cajas o alguna zona de los armarios que hace tiempo no hemos tocado; reordenar los libros o las colecciones… Un par de paseos nos permitió el tiempo y los aprovechamos para recorrer la orilla derecha del Cinca: un día en dirección sur y otro en dirección norte. Acompañando al río en dirección sur, caminamos por la escollera y disfrutamos viendo un caudal generoso, ocupando casi todo el cauce y bien crecido. Había nevado copiosamente en cotas superiores a los mil metros y había llovido posteriormente, por encima de esa altitud en días posteriores provocando un deshielo rápido de parte de la nieve recién caída… El color del agua del Cinca era el color primaveral del deshielo, como primaveral era la fuerza impetuosa de la crecida. Aproveché para hacer unas cuantas fotos, antes de que el nivel alcanzado descendiera, como recuerdo.

 

Una tarde bajaron desde Puyarruego Anny y Luc, dos amigos belgas que vienen colaborando desde hace un tiempo en El Gurrión. Anny estaba interesada en conseguir todos los números posibles de la revista y yo me había comprometido a buscar números atrasados en cajas y bolsas. De vez en cuando, aparece una persona que se interesa por tener el máximo número de revistas posibles y esa valoración especial del trabajo realizado que tal deseo expresa, a mí me conmueve y procuro satisfacerlo. Fue una tarde muy agradable, charlando de muchas cosas, desde el viaje que deben hacer cruzando toda Francia para llegar a este lado de los Pirineos, hasta la comparación de cómo se articula la enseñanza de los idiomas en Bélgia y en España, pasando por la pasión de Luc por los molinos. Hablando de molinos, nos acercamos a las inmediaciones de los restos de los de Labuerda: el molino harinero, inaccesible hoy por las zarzas y matojos crecidos en el camino que lleva hasta la casi invisible puerta (molino de cereales que también era central eléctrica de la que se suministraba el pueblo) y el “Torno” o molino de las olivas, hoy convertido en preciosa casa, donde viven los amigos Vicente e Isabel que, ¡qué fatalidad!, no estaban esos días en Labuerda. Luc pudo fotografíar algunas piedras del exterior, panorámicas generales y yo me comprometí a buscar unas fotos en blanco y negro del interior, hechas muchos años antes de la reforma, escanearlas y enviárselas a su domicilio. Regresamos de nuevo a casa (tras habernos mojado porque estuvo lloviznando todo el rato y no llevábamos paraguas) y aún seguimos hablando de molinos y gurriones un buen rato.

 

Pury Estalayo, desde Madrid, me había enviado varios ejemplares de la revista semestral “ECOS” (subtitulada “Arte y Cultura para la Infancia”), que recibí estos días en Labuerda. Concretamente el número 11, correspondiente a diciembre de 2009. A finales del pasado septiembre, Pury me invitó a escribir un artículo que titulamos “El arte y las bibliotecas escolares”. Ocupa cuatro páginas de la revista y está ilustrado con fotos en color que yo le envié. Me puse muy contento al recibir esos ejemplares y ver cómo había quedado mi colaboración. Curiosamente, hay otro artículo de cuatro páginas que habla de la colección de “libros deplegables” de María José y Álvaro, dos palentinos con los que me pondré en comunicación para ver si los traemos a la sección “Y tú… ¿qué coleccionas?” de nuestro “gurrión”. Fue un estupendo regalo navideño.

 

El segunda paseo por la orilla del Cinca fue en dirección norte. A esa parte del término de Labuerda se le conoce con el nombre de “La Ribera”. Hoy día es una partida muy menguada, debido a los lengüetazos que el río le fue dando con el paso de los años. Cada gran riada, se comía un trozo de huerta, sustituyendo la tierra cultivable por un desolador amontonamiento de cantos rodados de granito, de variados tamaños… Para los pequeños agricultores de Labuerda, cada vez que ocurría esto, era un golpe más a sus pequeñas economías, a sus aspiraciones de supervivencia. Curiosamente, donde en otro tiempo hubo tierra cultivable y cultivada, hoy crece un bosque mixto, en el que abundan los pinos y distintas especies de “sálix”, junto a especies poco habituales en nuestro término: hayas y arces, por ejemplo. El agua arrastra semillas y en las crecidas y decrecidas del río se van quedando en tierra firme y algunas acaban germinando… También es un territorio en el que sobreviven algunas “casetas” de monte, con tejado a dos aguas (de losa o de teja, indistintamente); frecuentemente con dos pisos: en la planta baja se almacenaba hierba recogida en el huerto anexo o herramientas o se colocaba la caballería par descansar y darle de comer… Y en el piso superior podía haber incluso un conejar (en algunos casos aún quedan los “cados” en las esquinas del recinto interior). Restos de otro tiempo y, en definitiva, de un patrimonio etnográfico que se va destruyendo por el paso inexorable del tiempo. El nivel de las aguas del Cinca había descendido sensiblemente desde el anterior paseo y también se habían tornado más azules de color. El puerto nevado y la Peña también con nieve y ambos monumentos pétreos, semicubiertos por la niebla, nos regalaban preciosas imágenes, como también los reflejos en muchos grandes charcos del camino… Esos charcos “a los que te asomas”, y cuando el cielo se refleja en ellos, parecen de una insondable profundidad. ¡Cuántas veces, lo pequeño y cercano te deja maravillado! Volvimos del paseo con un notable botín de fotografías del agua del río, de las casetas, de las montañas y de los reflejos en los charcos: ese efecto-espejo que algunos días es especialmente evocador.

 

Estuve unas horas en Boltaña, en la asamblea anual del CES. El esforzado Centro de Estudios de Sobrarbe que tanto cuesta mantener activo, con la buena voluntad de unas cuantas personas. En Sobrarbe, por las propias condiciones geográficas, nada es sencillo y, al igual que en otros sitios, si hablamos de temas culturales, más complicado todavía. Antes de subir de vacaciones, dejé en la imprenta terminado el número 12 de la revista TRESEROLS (una de las publicaciones periódicas del CES) y fue grato poder recogerla en Boltaña, adonde había llegado un par de días antes de la reunión.

 

El día 3 de enero la cita estaba en Plan, donde se presentaban los actos que se van a desarrollar a lo largo de 2010 para conmemorar el 25 aniversario de la primera caravana de mujeres. Acompañé a mi amigo Enrique Campo (Presidente de la Comarca de Sobrarbe) para visitar a otro amigo de siempre, el actual alcalde de Plan e “instigador” de la primera y las siguientes caravanas, José Mº Fantova. Delante de la oficina de turimos de Plan nos concentramos a escuchar los breves discursos de estos y otros políticos mientras nevaba copiosamente, poniendo una nota climatológica de autenticidad, ¿acaso es raro que nieve en Plan o en el valle de Chistau un 3 de enero? El homenaje a los primeros organizadores y un muy generoso vino español continuaron a cubierto y por la tarde se celebró una mesa redonda. Sólo es necesario escribir en el google “caravana de mujeres de Plan” y disponerse a leer crónicas periodísticas que vienen desde el día 4 de enero de 1985…

 

Leí “Las golondrinas de Kabul”, un libro que habla del fanatismo talibán, de la exclusión de las mujeres afganas y que deja poco espacio para la esperanza. También leí “Contra el viento”, de Ángeles Caso; aquí las protagonistas son mujeres de Cabo Verde que también tienen que superar obstáculos como montañas para poder vivir con dignidad, en contra de la dureza de la vida en su país… Más información de ambos libros en http://nosotrasleemos.bitacoras.com. Tras lecturas de este tipo, siempre me acuerdo de los apóstoles vacuos que, cuando hablan de los niños y la lectura, dicen que “ésta es divertida”... ¡Qué tontería! Algunos libros pueden serlo, pero nada de generalizaciones simples.

 

Y así, con éstas y otras cosas, va transcurriendo la vida, animada en estas fechas pasadas por esas felicitaciones que llegaron a través del correo electrónico o del facebook y también de la carta manuscrita.  Éstas son más apreciadas. Por eso recuerdo ahora a Lidia Ollero, Laura Andreu, Antonio G. Teijeiro, Rosa Serdio, Blanca Sanz, Manolo Callizo, Ángela y Placi, Luis Mejuto, José Manuel Bescós… que escribieron unas líneas de puño y letra y dejaron impregnadas las postales con una pequeña parte de su esencia. A ellos y a otros, les “pagué con la misma moneda” y escribí unas líneas pensando en sus personas, mirándoles a los ojos y deseándoles un año estupendo.

HORIZONTES PARA UN NUEVO AÑO

Ya sabemos cuánto de tópica y utópica es esa costumbre de participar a los demás con buenos deseos cuando se acerca un nuevo fin de año. Normalmente los deseos van por un lado y la tozuda realidad sigue su camino. No obstante, como desear es gratis, seguimos haciéndolo, aunque sí es verdad que nos hemos encasillado en fórmulas que de tanto repetirlas nos suenan un poco vacías… Lo de “felices pascuas” y lo de “próspero año nuevo” tienen ya tintes un poco rancios, de modo que lo que tenemos que hacer es renovar nuestra particular lista de deseos, ampliarla y pormenorizarla convenientemente. De esa manera, es posible que contribuyamos a exorcizar los malos augurios y pongamos un poco de nuestra fuerza en el camino de las conquistas deseadas.

Personalmente es lo que he tratado de hacer con la relación que viene a continuación. No es mi objetivo dar ideas a nadie; más bien, ver si aumentando la lista y haciéndola más concreta hay algo que se haya cumplido cuando este nuevo año esté ya agonizando dentro de 365 días. Dicho todo lo cual, paso a pormenorizar los 100 deseos que le pido al 2010:

 

Que sea un año muy saludable. Que todos y todas podamos celebrar un nuevo cumpleaños. Que tengamos para comer y para vivir. Que las cabras sigan tirando al monte. Que los cabrones sufran fuertes y diarios dolores de estómago. Que cada mañana podamos ponernos en pie. Que podamos seguir saliendo a la calle con la cabeza bien alta. Que no olvidemos cultivar la amistad. Que vuelva la gente a escribir cartas. Que aumenten los puestos de trabajo. Que muchos “parados” empiecen a “caminar”. Que encontremos de una vez el camino de la remontada económica. Que en la vida política española desaparezca la crispación y se instale el respeto.

 

Que los “dioses particulares” dejen de inspirar tantas guerras. Que las ayudas a los bancos pasen directamente a los ciudadanos. Que los investigadores y científicos sean más conocidos. Que los “famosillos televisivos” se diluyan en el olvido. Que la televisión programe menos basura y más cordura. Que la justicia gane en velocidad y sentido común. Que los deportistas tramposos sean desenmascarados. Que haya más controles antidoping. Que en el Vaticano y en otras curias particulares caigan tremendos chaparrones de respeto, compromiso y sentido común. Que los curas y los obispos hablen sólo de lo que saben y, sobre todo, que nos dejen en paz. Que en los anuncios de coches y colonias dejen de salir adornos femeninos.

 

Que el amor sea patrimonio de la humanidad. Que España gane el mundial de fútbol de una vez. Que disminuya el número de exámenes y aumente el deseo de aprender. Que la lectura sea tan habitual que no haya que animarla. Que se sigan haciendo canciones hermosas. Que se continúen haciendo películas sorprendentes. Que se escriban libros emocionantes. Que no haya que hablar más de las bibliotecas escolares porque ya funcionan en todos los colegios. Que nadie se funcionarice. Que todos los días encontremos motivos para ir a desempeñar nuestro trabajo con ganas e intensidad. Que no nos falte ni el pan ni la sal. Que los que gritan hablando por los móviles se queden roncos. Que la educación y la cultura pasen a un primer plano de las preocupaciones generales. Que practiquemos más conductas saludables.

Que ayudemos a la naturaleza a recuperar su esplendor. Que disfrutemos del sonido y la fuerza de los ríos. Que sepamos escuchar el silencio del bosque. Que la intolerancia quede neutralizada por la inteligencia. Que a los tiranos les caigan el pelo y los dientes. Que a los maltratadores les den continuos ataques de arrepentimiento y respeto. Que siga saliendo el sol cada mañana y nos despida la luna por la noche. Que los potenciales asesinos se suiciden previamente. Que los terroristas se aterroricen y desistan. Que los ríos sigan llevando agua. Que nieve mucho en invierno y llueva mucho en primavera y otoño. Que haga calor en verano y que haga frío en invierno. Que vuelvan las golondrinas, los aviones y los vencejos. Que, poco a poco, los coches se vayan electrificando para que “se les bajen los humos”.

 

Que esté muy bien visto contemplar un atardecer, leer poesía, pasear sin rumbo y llevar un libro en las manos. Que los periódicos sigan saliendo a la calle cada día. Que todos los pueblos celebren su fiesta mayor y todas las fiestas pequeñas. Que todos los que roban dinero público estén obligados a devolverlo. Que sea más justa la justicia. Que los sinvergüenzas no salgan en los medios de comunicación. Que se cuenten también las buenas noticias en radio, prensa y televisión. Que los acosadores morales se pongan rojos de vergüenza cada vez que se acerquen a su víctima hasta llegar a reparar su impresentable actitud. Que en las competiciones deportivas gane el que lo haga mejor y sin trampas. Que podamos vivir con alegría varios “alcorconazos”.

 

Que los cafres del fin de semana estén de baja permanente. Que los conductores suicidas se conviertan en peatones asustados. Que se fomenten los viajes y los intercambios para superar la intolerancia. Que las escuelas tengan vacaciones. Que madres y padres sigan dejándose aconsejar por maestras y maestros. Que los centros de enseñanza sean focos de cultura y lugares respetados. Que las lenguas sirvan para entendernos. Que pierdan importancia los libros de texto. Que se premie el trabajo bien hecho. Que vivir con dignidad sea objetivo importante para todos. Que la sociedad sea más permeable. Que la tolerancia venza a la intolerancia. Que estrechar una mano signifique ensanchar la esperanza. Que las bajas laborales sean justas y estén justificadas. Que se destierre definitivamente “la cultura del ladrillo”. Que los pueblos y las ciudades vayan creciendo de modo razonable.

 

Que las olas del mar golpeen menos hormigón. Que no se desequen las zonas húmedas. Que mejore el nivel de vida de los desfavorecidos. Que disminuya o desaparezca la rapiña de los recursos naturales. Que los nuevos líderes mundiales sean referentes morales. Que nadie muera de hambre o de frío. Que no haya más expolios de vidas ni de recursos. Que los indígenas de todo el mundo recuperen su tierra y puedan vivir en ella sin sobresaltos. Que los preservativos preserven del sida y de la superpoblación. Que los laboratorios prefieran ganar menos dinero a costa de que sus productos se universalicen. Que los “piscinazos” en el área sean claramente castigados. Que la hipocresía se manifieste en los hipócritas con granos gordos en la nariz. Que salgan de la lista roja varias especies, animales y vegetales, en peligro de extinción.

 

Que aumente el número de escuelas en el mundo para que todos los niños y niñas puedan aprender a leer y a escribir. Que los derechos fundamentales vayan conquistando geografías. Que nadie se inmole buscando el paraíso, que el paraíso está aquí. Que aumenten las acciones de conservación de los mares. Que no se construyan más muros. Que seamos solidarios con los inmigrantes. Que sigamos viendo el arco iris después de llover. Que las manos den consuelo, calor y afecto. Que todos vivamos con fuerza y honor…

 

Y aquí me detengo para tomar aliento. Ahora invito, a quienes lean estas líneas (doy por hecho, con no poca presunción por mi parte, que habrá alguien que perderá algunos minutos de su tiempo en leer este divertimento), a ampliar la lista de horizontes a alcanzar o hacia los que caminar en este nuevo año. En ocasiones, puede ir bien tener anotados algunos objetivos para no olvidarse de ellos y caminar con decisión hacia la consecución de los mismos. Me daré con un canto en los dientes, si en el 10% de lo anotado se visualiza claramente una mejora. Con esa esperanza voy a despedir este año, deseándoles que no les falten horizontes hacia los que mirar y con los que soñar sin reservas. Desde Labuerda, un saludo afectuoso a quienes entráis, de vez en cuando, en estas páginas.