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Latidos del mes de enero

.. Ahí he estado hoy, a pie de esconjuradero, en San Vicente de Labuerda. Quería que, desde el primer día del año 2022, tuviéramos un horizonte despejado para vivir y qué mejor sitio que acudir a un lugar especializado en esconjurar males... No sé si funcionará, pero por probar que no quede. Que tengáis buen año y que, a mí, me puedan ir emplumando (en el buen sentido) cada trimestre. ¡Salud! Firmado: El Gurrión. (1 de enero de 2022)

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.. Comparto esta letanía que escribí e hice pública, tal día como hoy de 2017. Creo que todos los deseos son perfectamente válidos. ¡Como si no pasara el tiempo! ¡Humor, amor, salud y alegría!

 En enero, San Antón, que no nos falte ni queso ni jamón.

En febrero, Virgen de la Candelera, que no veamos vacía la nevera.

En marzo, San José, que podamos tomar cada día, carajillo o café.

En abril, San Jorge, que la primavera nos humedezca y nos moje.

En mayo, San Isidro labrador, que no se nos joda la circulación.

En junio, San Juan Bautista, que mantengamos en servicio, el oído y la vista.

En julio, Santa Isabel de Portugal, que las articulaciones nos permitan caminar.

En agosto, San Roque, que nos sigan queriendo los que nos conocen.

En septiembre, Santa Tecla, que pase el amor sin llamar a la puerta.

En octubre, Santa María, que de vez en cuando, alguna alegría…

En noviembre, San Clemente, catar el mondongo moderadamente.

En diciembre, San Nicolás, que vayamos para delante, no para atrás.

 (2 de enero de 2022)

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.. Regalo de Reyes. A finales de 2001, pasábamos por allí, y me pareció curioso hacer una foto con Pablo y Daniel, tratando de abrazar el caixigo de Buetas, en la Plana de Labuerda. La foto fue la portada del número 86 de El Gurrión, publicado en febrero de 2002. Diez años después, se presentó la ocasión de repetir la foto y con ella se hizo la portada del número 126, publicado en febrero de 2012. Ayer por la tarde, regresamos al lugar de los hechos, de nuevo, otra vez diez años después de la anterior portada y realizamos la sesión de fotos para la portada del número 166, que verá la luz en febrero de este 2022. Y bromeando, quedamos ya citados para la próxima foto, a principios de 2032, que es cuando saldrá el número 206 de la revista, si no lo impide el meteorito o algún fenómeno inesperado... Este es el regalo de Reyes que os hace El Gurrión: adelantar el tema de la próxima portada. Salud, cultura y lectura. (6 de enero de 2022)

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.. En el colmo de la estupidez y de la mala uva y del más absoluto ridículo, ahí tienes a estos ppurineros paseándose por primera vez en su vida por territorio vacuno, ¿qué cojones defienden estos si lo que ha explicado Garzón lo defienden todos los agricultores y ganaderos de explotaciones extensivas?, las que garantizan asentamiento de población, mejor calidad, más respeto medioambiental y conservación de los espacios naturales, praderas de montaña, etc. Se puede ser más tonto, pero habría que entrenar mucho; patrocinadores ya tienen, eso sí. ¡Iros a cascarla, pocasustancias! (15 de enero de 2022)

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.. Predecir el tiempo. Saludos al chaval, Jorge Rey, que observa las cabañuelas: un sistema de observación del tiempo en 24 días del mes de agosto para predecir qué tiempo hará durante el año siguiente. Saludos y fuerza por si el 24 de enero del corriente no hay Filomena, pero puede haber buitres que le aticen, le den picotazos y desprecien sus observaciones que son las de una comunidad que las ha venido haciendo hace cientos de años...

Yo, desde Labuerda, le digo que he tomado apuntes observando el tiempo en Calandras (del 13 de diciembre al 6 de enero con el 25 de diciembre descansando). Hasta el momento, no han fallado las predicciones para el mes de enero: escarchas matinales, frío ambiente y sol espléndido. Nubes inexistentes. Esas son las notas que tomé el primer y el último día de Calandras y ahí estamos. “Ni gota ni copo, resfriado y moco”.

Si las mujeres y hombres del tiempo yerran en sus pronósticos a tres o cuatro días vista, qué decir de estas estrategias tradicionales que vienen de muy antiguo y que fueron tenidas en cuenta por los habitantes que vivían de la agricultura y la ganadería, y que hacían una apreciación del tiempo venidero a varios meses vista... ¿Quién tiene más mérito?

Por cierto, lo mejor que puede hacer "el tiempo" es no dejarse interpretar del todo y burlar las predicciones de vez en cuando. Nada más faltaría que alguna potencia mundial consiguiera manipularlo... (18 de enero de 2022)

 ***

.. Santos de enero, el amor es lo primero...

San Antón, que no me la encuentre en un callejón.

San Sebastián, que traiga jamón, que yo pongo el pan

Santa Inés, aunque se vista por los pies.

San Vicente, que sea alguien competente.

San Ildefonso, mejor con falda y con bolso.

San Feliciano, ¡joder, échanos una mano!

San Fabián, mejor después de merendar...

San Pablo, si no viene hoy, ya no le hablo.

San Timoteo, me tiembla todo cuando la veo.

Santo Tomás, me gusta por delante y por detrás.

San Juan Bosco, me da igual que no traiga bolso.

(19 de enero de 2022)

 ***

.. Glorioso San Sebastián,

¡cuasi se nos chela o pan!

 

Cada mañana, en Labuerda,

y en estos días de invierno,

podemos contemplar

pequeños ríos de hielo.

 

 Los carámbanos o “churros”,

generados en la sombra

engordan día tras día

y su tamaño nos asombra.

 

 El lecho de los barrancos

es pista de patinaje.

Cuando éramos ninones

patinábamos cada tarde.

 

 Hoy es San Sebastián,

festivo patrón de mi pueblo.

Este año no habrá fiesta,

congelada como el hielo.

Pero si alguno se anima

y lo quiere celebrar,

que brinde con un cubito

en su alegre intimidad.

 (20 de enero de 2022)

 

 

Consejos veraniegos

Durante unos cuantos días de agosto, publiqué en facebook un consejo diario, con alguna foto que lo acompañaba. Aquí van todos ellos, pero sin las fotos que, en la mayor parte de los casos, se pueden intuir.

 

Consejo veraniego. 1

 

Si no puedes dormir

porque el calor te aprieta,

súbete a un tejado

y gira como una veleta.

 

 

Consejo veraniego. 2

 

Si estás aburrido en Sobrarbe

Y das un poco de pena,

brinca ya del sofá

y hazle fotos a la Peña.

 

 

Consejo veraniego. 3

 

Si has perdido el peine

y quieres lucir el pelo

pásate por la cabeza

unos cardos como estos.

 

 

Consejo veraniego. 4

 

Si te levantas temprano

para ir a caminar...,

¡échale un vistazo al cielo

o te arrepentirás!

 

 

Consejo veraniego. 5

 

Si no consigues que el sueño

te permita echar la siesta,

¡túmbate!, cierra los ojos

y empieza a contar ovejas...

 

 

Consejo veraniego. 6

 

Si algún día quieres saber

cómo vuela una flor,

observa a las mariposas...

Ahí tienes la explicación.

 

Consejo veraniego. 7

 

Si por los caminos que andas

circula hoy mucha gente,

quédate tranquilo en casa

que pronto vendrá septiembre.

 

 

Consejo veraniego. 8

 

Si ves la torre inclinada

y crees estar en Pisa,

igual te pasaste de orujo...

¡Vete a dormir deprisa!

 

 

Consejo veraniego. 9

 

Si no te quieres mezclar

con mucha gente en verano,

agarra un buen libro, colega,

y no lo dejes de la mano.

 

 

Consejo veraniego. 10

 

Si piensas que igual te hacen

estatua para recordarte,

no olvides que las palomas

la usarán para cagarse.

 

 

Consejo veraniego. 11

 

Si tienes mucho calor

y sudas como una fuente

¡échate de cabeza al río!

Te refrescarás lindamente.

 

Consejo veraniego. 12

 

Si no tienes cerca el mar

ni una miserable playa,

no te aflijas, compañero,

¡dirígete a la montaña...!

 

 

Consejo veraniego. 13

 

Si quieres echarte unas risas

y dejar a un lado las penas,

aquí te pongo unas fotos

que alegren tu día, morena.

 

...........................

 

Estos trece consejos

se encierran en dos:

bebe agua, ves por la sombra

y guárdate de la calor...

 

Gotas de abril

Puesta de sapo común

El primer día que vi una estructura similar, quedé pensativo sin saber qué podía ser. A medida que evolucionó la cosa, en los días sucesivos, y aparecieron los renacuajos negros, se desveló el misterio. En todo caso, es digno de observar. En el próximo Gurrión hablaré del asunto. (2 de abril de 2021)

 

Aquí predicando en el desierto...

Lo de vox en Vallecas es muy parecido a lo del exhibicionista que ha saltado esta noche al campo del Granada en pelotas. Provocación y protagonismo. Si las televisiones decidieron no enfocar a tipos como éste, ¿por qué no hacen lo mismo con los defensores del franquismo?: no hacerse eco de sus provocaciones... ¿o es que algunos medios son un poco franquistas? ¡Hala, buenas noches! (8 de abril de 2021)

 

Estupendo monográfico de Público, con el título de “Combatientes”.

Dedicado a las mujeres combativas, milicianas. Cuarenta páginas para reconocimiento y dignificación de quienes estuvieron en primera línea y fueron deliberadamente olvidadas. Historias personales, silenciadas y truncadas brutalmente por los fascistas de distintos pelajes. Historias que están siendo recogidas con testimonios orales y documentales y que engrosarán el Museo Virtual de la Mujer Combatiente, que están llevando adelante los investigadores Tania Ballò y Gonzalo Berger. Un trabajo necesario para nombrarlas y dignificarlas. (9 de abril de 2021)

 

Diente de león y vilanos

¿Quién no ha soplado alguna vez la bola de semillas del diente de león? Cada una de ellas incorpora un característico penacho de filamentos, llamado vilano, que a modo de paracaídas las ayuda a mantenerse en el aire y a dispersarse.

Cuando alguien te diga: “eso a mí me la sopla”, invítalo si es primavera a un buen campo como el de la imagen y que vaya soplando... (10 de abril de 2021)

 

La habilidad para poner una pilona

en medio de un campo con dueño

ha sido siempre muy certera

y nunca les ha quitado el sueño.

 

Tuvieron las eléctricas

bula estatal de instalación;

e invadieron campos y montes

con la más alta bendición.

 

No nos tiene que extrañar

que hoy los aerogeneradores

sean instalados por los mismos

donde les salga de los cojones...

 

Y aunque el pueblo se oponga

a este nuevo desvarío

no será fácil que cambien

sus proyectos agresivos...

 (15 de abril de 2021)

 

Viejos y nuevos cerramientos

de huertos, campos y corrales ...

El somier de muelles es

lo último en materiales...

 

Y es que ha cambiado mucho

la estética de las “baranas”.

Antes, madera de enebro.

Hoy, deshechos de camas.

 (barana: puerta de listones de madera -generalmente de chinibro- que daba acceso a un huerto, corral o campo) (17 de abril de 2021)

 

Hoy está bastante nublado

y no resplandece como debiera,

pero es un día excelente

para homenajear a la Tierra.

 

Es difícil de entender

ese afán por someterla,

por esquilmar sus mares,

por destruir su esencia.

 

Hoy, 22 de abril,

no es un día cualquiera.

Celebremos tener un hogar

en este planeta Tierra

respetando y apreciando

su extraordinaria belleza.

 (22 de abril de 2021)

 

Dos aniversarios

103 años cumpliría hoy mi padre: Mariano Coronas Mur. Siempre vivo en nuestra memoria.

El 25 de abril de 1974, vivieron en Portugal la Revolución de los Claveles: una hermosa primavera. Aquí ya veis cómo está el panorama, con los fascistas sacando pecho.

 

Buitres, buicuatro..., buicién...

Ayer tarde pudimos observar, pero no fotografiar con una mínima calidad, las evoluciones de decenas de buitres; unos parados en lo alto de ese montículo y otros volando en círculo por encima de nosotros. Normalmente cuando sales de casa sin la máquina de fotos, aparece inesperadamente algún destacado objetivo fotográfico. Me ha pasado muchas veces y ayer fue una más. Mis juramentos se escuchaban lejos...Las fotos son de móvil, con algo de zoom, y como soy poco ducho en el manejo del mismo, ahí el desastroso resultado. Al menos, se vislumbra algo y sirve de testimonio de la aparición de estas aves en un lugar en el que nunca antes las habíamos visto... Y mira que hemos caminado por ahí cientos de veces... En todo caso, en directo, fue un espectáculo, al que estamos acostumbrados cuando estamos en Figols de Tremp, pero muy raro en Labuerda. (27 de abril de 2021)

 

Coplas húmedas


Después de una semana

de llover y llover con ganas

desde el punto de la mañana...

 

Termina el mes de abril,

el de las aguas mil

que caben en un candil...

 

Mañana empieza mayo

¿nos quitaremos el sayo?

No tengo ni idea, payo.

 

Aquí os dejo unas cuantas fotos

para vosotras y para vosotros.

Espero que no os sepan a poco.

 

Son fotos de anteayer,

cuando paró de llover.

Entonces, las pude hacer.

 (29 de abril de 2021)

 

Ocurrencias para días nublados... Ventas raras

(Escrito en mayo, publicado ahora)

Ayer me entretuve un rato en fabricar un abecedario de anuncios económicos, de dos palabras. La primera palabra es lo que venden y la segunda quién lo vende. Se colocarían en la puerta de acceso al negocio imaginario:

Abrazos Amparo - Afectos Ángel - Arrumacos Ana - Besos Begoña – Brusquedades Bruno - Caricias César - Collejas Carlos - Deseos Daniel – Disparates Desideria - Efluvios Ernesto - Eruptos Enrique - Esencias Encarna - Felicitaciones Fátima - Formalidades Fabiola - Fortalezas Fernando - Gallardías Gabriel - Generosidades Gabriela – Hostias Homero - Humedades Horacio - Imaginaciones Ismael - Juramentos Jacinta - Lecturas Laura - Maravillas Mercè - Manotazos Miguel - Mosqueos Mariano - Negativas Nazario - Ñoñerías iÑaki - Obscenidades Orlando - Ofrecimientos Ofelia - Patadas Pablo – Pensamientos Pepa – Putadas Pedro - Quebrantos Quiteria - Recuerdos Ramsés – Reniegos Ramiro - Roces Rocío - Saludos Salvador - Sandeces Sixto – Soplos Soledad - Suspiros Sonia - Toques Terencio - Trucos Tania - Ululeos Úrsula - Verdades Vicente - Victorias Victoria - Xenoglosias Ximena - Yermos Yolanda - Zalamerías Zulema

Y este juego permite un alargamiento casi infinito, así que si te animas...

 

NEGATIVAS

NAZARIO 

 

 

DISPARATES 

DESIDERIA

TRUCOS

TANIA


Ida y vuelta a los infiernos, a través de la lectura

Muchas veces, no es cierto que “leer sea un placer”. Y ya sé que no descubro nada nuevo... Algunos libros te llevan directamente a los infiernos. No a esos del más allá, predicados hasta la saciedad por fundamentalistas de todo pelaje con el fin de atemorizar, controlar y otros “ar” a los miembros y “mihembras” de sus rebaños. Hablo de infiernos, habidos y por haber, del más aquí... Esos en los que han dejado y dejan la vida miles, millones de personas, en la mayoría de los casos sin haber hecho otra cosa que estar en el lugar, en el espacio de actuación de innumerables cafres. De legiones de tarados que arruinaron los días soleados, las legítimas esperanzas, la vida cotidiana, el descanso necesario, los ideales más nobles y los proyectos de futuro de millones de personas que fueron conducidos hacia la muerte, sin ahorrar todos los sufrimientos imaginables. Esos libros, cuya lectura no produce ningún placer, creo que hay que leerlos también... Siento que es un deber moral conocer ese lado oscuro, esas puertas al infierno o el infierno mismo, para poder dar testimonio, para conocer los nombres de las víctimas, para poder sentir esa extraña solidaridad ante tanto sufrimiento...

Leyendo cualquiera de los que aquí presento, viajarás a distintos infiernos: el de la guerra despiadada, el de la degradación personal, el de los campos de exterminio, el de los asesinatos individuales o en masa, incluso el de la enfermedad incurable... Con cada uno de ellos, con diferentes niveles de fuego e intensidad, he estado y he regresado del infierno. Aún así, volvería a leerlos, aunque solo sea para abominar con más intensidad de la crueldad y los instintos asesinos de esa legión -habida y por haber- de seres (in)humanos que habitaron y habitan entre nosotros. Ahora, me tomaré un descanso, buscando otros temas más amables que ayuden a cicatrizar las pequeñas heridas que han causado esas lecturas.

Algunos de los libros a los que me refiero, en este texto, son:

-          “Las 999 mujeres de Auschwitz. La extraordinaria historia de las jóvenes judías que llegaron en el primer tren a Auschwitz”, de Heather Dune Macadam, publicado en Roca Editorial de Libros (2021) – 430 páginas.

-          “La guerra no tiene rostro de mujer”, de Svetlana Alexiévich, publicado en DeBolsillo (2019) – 364 páginas

-          “Los olvidados del exilio. Cartas de los últimos refugiados españoles”. Ritama Muñoz-Rojas, publicado en Reino de Cordelia (2021) – 125 páginas.

-          “A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España”, de Manuel Chaves Nogales, en Libros del Asteroide (2020) – 311 páginas

-          “Stalingrado. Crónicas desde el frente de batalla”, de Vasili Grossman, en Galaxia Gutenberg (2020) – 138 páginas

-          “El olvido que seremos”, de Héctor Abad Faciolince, en Alfaguara (2021) – 319 páginas.

Algunos recuerdos de marzo - 21

¡Mecagüenlaleche...!

En mi infancia siempre y en mi juventud, cuando estaba en Labuerda, tomaba leche de vaca que ordeñábamos en casa. Era leche pura que, al hervirla, fabricaba una deliciosa nata en la parte superior del recipiente. Un vaso después de cenar y un vaso o sopas de leche para desayunar, antes de ir a la escuela o al instituto. Algunos días, también, vaso de leche para merendar... Aquello nos fortaleció y nos hizo crecer armónicamente, junto con el resto de la alimentación, claro.

Ahora, la oferta lechera se ha diversificado tanto, que uno ya no sabe qué coño toma. No voy a ser exhaustivo en la relación de leches, solo quiero aportar la foto de un tetrabrik para poner de manifiesto la cantidad de cosas que uno se mete en el cuerpo cuando toma un vaso de leche -desnatada lo semi, por supuesto- (o eso es lo que dicen...). No sabíamos entonces que hacían falta tantos componentes, ajenos al líquido blanco salido de las tetas de las vacas, para un desarrollo completo. ¡Qué tiempos estos, qué cosas tomamos y qué cosas nos venden! Que acaben bien el domingo. (7 de marzo de 2021)

 

Un árbol. Una esperanza

No es fácil, en Sobrarbe, encontrar árboles solitarios. Evidentemente que los hay, pero no son la norma, ya que el bosque tupido se ha apoderado de nuestros montes. Precisamente, es en esta imagen donde se muestra la fuerza irreductible de la naturaleza. En ese terreno ni es fácil germinar, por la pendiente y la dureza del suelo; ni tampoco es fácil crecer de esta manera. De modo que, esa imagen podría ilustrar perfectamente un texto o un poema que hablase de la fortaleza, de la autoestima y de las ganas de vivir... ¡Bueno!, a mí, al menos, me lo parece. Ese pino solitario es un sencillo canto a la vida. (8 de marzo de 2021)

 

Materiales etnográficos en San Vicente

San Vicente de Labuerda sufre en sus carnes la cruda despoblación. El caserío está bien conservado y hay algunas casas nuevas, pero son segundas residencias y solo en la temporada veraniega se siente el oxígeno de las personas paseando, charlando por su calle única o por su única plaza. En ese tiempo y en fines de semana, puentes, etc. (en la anterior normalidad), se producía un aumento puntual de población, debido a la clientela del restaurante Garcés que, después de meses, vuelve a abrir sus puertas este fin de semana...

Un recorrido por los alrededores de su preciosa iglesia románica y por el pueblo, nos va a permitir ver algunos materiales etnográficos que nos trasladarán a otro tiempo: trucadores, llaves de madera, lucanas, escaleretas de piedra, paredes de piedra seca, etc. San Vicente de Labuerda es siempre un lugar para el descubrimiento y para disfrutar de su emplazamiento. (11 de marzo de 2021)

 

 Ayer hablé de casetas.

Hoy hablaré de paredes.

Unas y otras, con pena,

corren la misma (mala) suerte.

 

En cualquiera de estos pueblos,

si se producía un derrumbe,

a vecinal se arreglaba;

pues era vieja costumbre.

 

De unos años a esta parte.

solo se arregla una pared

si el derrumbe corta un paso

o te “enruena” hasta los pies...

 

Y aunque han sido declaradas

Patrimonio de la Humanidad,

hay tantas y son tan pocos

quienes las pueden arreglar,

que sus piedras olvidadas

rompen, con pena, a llorar...

(16 de marzo de 2021)

 

Transfugas despreciables...

Aunque nadie ha pedido mi opinión, la daré respecto de la figura del transfuga. Creo que una persona que ha sido elegida con el voto ciudadano para que los represente, según la ideología mostrada y publicitada en campaña, muestra total indignidad cuando se vende indecentemente para realizar extrañas y antinaturales componendas. La existencia de esta anormalidad (que nada tiene que ver con los posibles pactos previos de investidura, entre formaciones políticas, legítimos, sin duda) debería llenar de vergüenza a quien propone la compra y a quien se deja comprar, ofreciendo dinero o sillones. Pero la vergüenza ha sido desterrada de muchos estamentos de este país... Si no sabías qué es un mierdaseca, ahí tienes un buen puñado en Murcia y tierras aledañas o “alejañas”. Pongo de manifiesto mi sentimiento de desprecio y de asco por estos tipos y tipas que son un malísimo ejemplo para la ciudadanía (aunque estoy seguro que una parte -espero que pequeña- de la ciudadanía está de acuerdo con este indecente proceder). No me extiendo más, no quiero vomitar... Y casi siempre son los que luego dan lecciones... (17 de marzo de 2021)

 

Los troncos de algunos árboles son, como tantas otras cosas, metáforas de la vida. Algunos crecen rectos y su estructura es equilibrada. Tiene arrugas y cicatrices porque la vida se las impone o se las regala... Tantos días y noches, inviernos y veranos a la intemperie, dejan huella. Otros, en cambio están llenos de oquedades, de irregulares formas, de ásperas cortezas, de retorcimientos y protuberancias ... Uno no sabe si es que no fueron felices en su crecimiento o que su anarquía les condujo a ese efecto picassiano que muestran. En todo caso, un tronco de un árbol veterano es un estupendo sitio para apoyar nuestras manos y percibir las huellas que deja el paso del tiempo... La naturaleza es siempre nuestro refugio y nuestra esperanza. (17 de marzo de 2021)

 

Piedras

Casi cada día que camino por alguno de los barrancos que hay en el entorno de Labuerda, encuentro materiales interesantes. Todo es cuestión de atender a pequeños detalles, a mirar con atención todo lo que tiene origen animal, vegetal o mineral (la naturaleza). En este caso, unas muestras de piedra tosca (toba calcárea) que arrastran los barrancos desde sus lugares de origen; normalmente, surgencias de agua donde el carbonato cálcico precipita y, junto a algunas plantas, forman estas estructuras que, cuando son más grandes se han utilizado en la construcción: arcos de entrada a las casas; bóvedas en ermitas, iglesias, bodegas o chamineras... Por otra parte, en este caso, una fotografía de una piedra arrastrada por el barranco con una especie de celdas hexagonales que, según cuenta Bermundo Meléndez en el tomo 1 de su Paleontología (pág. 130), sería una “curiosa pista que forma mallas hexagonales en la cara inferior de un estrato de arenisca del flysch eoceno” y que denomina “Palaeodictyon majus”. Los he encontrado mejores, pero el de ayer era el de ayer... (21 de marzo de 2021)

 

¿Macro qué...?

La España vaciada la van llenando de macrogranjas y macroproyectos eólicos y solares. O será, mierda presente, paisaje destruido y chatarra futura (nadie desmonta una instalación cuando se vuelve obsoleta) para el territorio y la poca gente que queda y un pastón para los fondos de inversión. ¿No hay ni un jodido político municipal, comarcal, autonómico... que no vea hacia dónde camina esta demencial deriva? Aquí ni dios aprende nada y nadie se responsabiliza luego de hipotecar el paisaje y la vida “per in sécula seculorum...” ¡Adelante, pues, hasta la derrota final! ¡Mecagüensusputascalaveras! (27 de marzo de 2021)

Prosas de enero en facebook

Jánovas

Ayer tarde, anduvimos un rato por las calles de Jánovas. En estos tiempos en los que se celebra un conocido nacimiento, bien orquestado, utilizado y manipulado por quienes tienen intereses directos en el negocio, acudimos a contemplar el renacimiento de un pueblo. Poco a poco, va emergiendo de las ruinas provocadas también por gentes que utilizaron, manipularon y castigaron a sus moradores. Había nieve en las calles y en los tejados, mucho frío y una sonora soledad; estaba lloviznando y nevando en los montes de los alrededores. Un día especialmente desapacible para despedir un año inolvidable.

Despedimos el año de la pandemia y saludamos hoy el año de la vacuna. Saludamos también el renacimiento de Jánovas que, de consumarse, será un ejemplo de que la tenacidad y el empeño pueden convertir unas ruinas en un hermoso lugar para la vida. (1.01.2021)

 Roda de Isábena. Detalles

Hacer turismo cercano, este año, es realmente desolador. Lo nunca visto, sin duda. Pueblos en los que hemos estado en otras ocasiones y en los que bullía la vida, los recorres en estos tiempos, de arriba abajo y viceversa y o no encuentras a nadie o te cruzas con tres o cuatro personas. Hay un silencio descomunal porque están detenidas todas las actividades que les daban vida. El resultado es que las visitas a esos lugares producen algo de tristeza. Poca gente y mucho silencio.

Aquí os pongo unas cuantas fotos de detalles pequeños en puertas o fachadas de Roda: “trucadors”, escudo, cerrojos, capitel, cruz en el cementerio rodeada de nieve, detalle de puerta noble... Y el Turbón disfrazado con túnica blanca. A estas horas de la tarde, mejor en casa calientes... Que en la calle hace un frío que pela. Salud. (2.01.2021)

 Fin de las Calandras

Ayer terminó el periodo de 24 días (desde el 13 de diciembre, con uno de descanso) para recoger observaciones y datos sobre las Calandras, viejo sistema de predicción del año entrante o entrado. He anotado las observaciones, para colocarlas en El Gurrión de febrero, en una libretita de pequeño tamaño que regalamos hace 15 años a los participantes en la fiesta de San Sebastián. Salud y saludos. (7 de enero de 2021)

¡Ay, Filomena, Filomena!

Una borrasca con nombre de cuento... Hacía muchos años que no escuchaba pronunciar el nombre de Filomena, hasta que ha llegado hasta nuestro país una borrasca amenazante y alguien ha decidido llamarla así. Para mí, Filomena era el nombre de una niña que cansada de tener que aprender los nombres de las cosas que habían puesto los mayores, decidió nombrarlas de otro modo, contagiando su afición al resto de niñas y niños de la escuela y de la ciudad... Esa Filomena era un “producto” de la imaginación de Miquel Obiols...

 La Fuente Peña

Cuando yo era pequeño, la Fuente Peña era un espacio mítico para nosotros. Estaba y está cerca del pueblo, pero tenía alguna dificultad el acceso a ella, pues estaba en la ladera que baja del monte denominado “La Plana” al barranco de San Vicente. No había un camino bien delimitado y debíamos ascender y caminar con pericia para evitar una caída. En aquellos años, década de los sesenta, el mencionado barranco llevaba agua todo el año. En verano, debajo de dicha fuente, solíamos -haciendo una parada con piedras- generar una interesante badina para bañarnos. Y en invierno, accedíamos a patinar por la superficie helada del agua y a contemplar los “churros” de hielo que se formaban con las escorrentías de la fuente. Años más tarde, con el fin de aumentar el caudal de agua que llegara al depósito municipal, se canalizó el manantial, aunque con los años, fue disminuyendo su importancia y el suministro de agua de boca en Labuerda -debido también al enorme aumento del consumo-, debió solucionarse de otra manera.

Valga esta prolija explicación, para presentar estas imágenes de ayer, en las escorrentías heladas de la Fuente Peña. (17.01.2021)

 La Casera y los cromos de fútbol

Estas dos hojas que aún conservo corresponden al álbum de cromos de la Liga de Fútbol de Primera División 1964-65. Los cromos salían en las botellas de gaseosas La Casera. El resto del álbum está desaparecido, je, je. Ahora mismo, me gustaría tenerlo entero, pero ya solo puedo verlo a través de Internet, de algún coleccionista que lo tiene completo e, incluso, puesto a la venta:

 https://www.ebay.es/itm/ALBUM-CONCURSO-LA-CASERA-LIGA-1964-65-/123885603606 (19-01-2021)

 

El paso del tiempo

Esta mañana hemos subido un rato al pueblo de Plan, en el Valle de Chistau. Tengo allí un viejo amigo, de los tiempos del bachillerato, de los estudios de Magisterio y de la puta mili. Hemos ido a tomar un cortado al único bar que hay abierto en el Valle: terraza exterior, bien tapados, mascarilla, distancia, etc. Es curioso que en Labuerda todavía queda nieve abundante y luego hasta entrar en el valle del Cinqueta, está todo limpio. En Plan, todavía podrían cargar un tren de cien vagones, con nieve de Denominación de Origen “Valle de Chistau”, je, je. Un buen rato de charla con el amigo Fantova, hablando entre otras cosas del inevitable paso veloz del tiempo y de cómo hemos pasado de ser unos jóvenes imberbes y despreocupados (más o menos) a sexagenarios divertidos, je, je. Mi hija Ana nos ha hecho unas fotos y quiero completar nuestra actual serena apariencia con la que teníamos con 19 años y estudiando... ¡Jodo qué cambio!, pero ¡qué contentos de haber llegado! (20 de enero de 2021)

 Sobrarbe en los carteles de fútbol...

La Sociedad Deportiva Huesca llevaba dos años publicitando los partidos de fútbol que jugaba en casa, con carteles especiales. Si estás interesado/a en conocerlos, a través de Internet puedes acceder a algunos o muchos de ellos.

En línea con la temática anual basada en la aventura, esta temporada (2020-2021) se pretende dar visibilidad a diferentes lugares de naturaleza y aventura de la provincia. Visualmente, los carteles están inspirados en las postales vintage de viajes de distintos destinos. Como guiño, en cada ilustración hay un detalle que hace referencia, sutilmente, al equipo visitante. Un detalle que no destaca, sino que hay que «buscarlo» en el cartel. La iniciativa del club, en colaboración con la agencia La Colmena Agencia Creativa, pretende dejar constancia gráfica de la segunda temporada del Huesca en Primera División.

 Hasta el momento, si no llevo mal la cuenta, han sido tres los carteles inspirados en rincones con magia de la comarca de Sobrarbe: Cola de Caballo, puente medieval de Bujaruelo y pantano de Mediano. Son creaciones ingeniosas y bellas.

 Más información en: https://fanclub.sdhuesca.es/carteles-partidos-sd-huesca-2020-21/

(21.01.2021)

"Solo", de Richard Byrd

“Solo” – Richard Byrd. Volcano Libros, 2017. 284 páginas

Se ha querido mencionar, en este tiempo de aislamiento pandémico, la aventura (epopeya personal u odisea) del piloto estadounidense -Richard Byrd- como un ejemplo llevado al máximo de aislamiento y soledad. Lo suyo, en todo caso, fue ponerse al límite y estar a punto de morir por tratar de resistir en unas condiciones totalmente extremas en la Antártida. Los confinamientos en 2020 habrán tenido -sin duda- cientos o miles de episodios dramáticos por otras circunstancias, entre personas con dificultades económicas, de maltrato, de enfermedad... Pero, volvamos al protagonista del libro.

 En 1934, Richard Byrd estaba a los mandos de una expedición científica en el Polo Sur. “Vivía”, junto con varias decenas de compañeros en una base denominada Little América. Como aquello le parecía poco, se fraguó un plan para adentrarse e instalarse -durante el invierno polar- en lo que denominaron “Base Avanzada”. Como era el jefe de aquella base polar, y aún en contra de la opinión de algunos de sus hombres, su propuesta se llevó adelante. Diseñaron y construyeron un refugio que debía ser llevado, desmontado, hasta la máxima distancia de Little América, en dirección al polo sur. Utilizando tractores especiales (como tanques con orugas) y un grupo reducido de hombres se internarían en la superficie polar y realizarían la instalación. En principio debía de albergar a tres hombres (por diversas razones de índole personal y de comportamiento humano en circunstancias extremas, Byrd había descartado que fueran dos los ocupantes). Finalmente, por las dimensiones del habitáculo, provisiones, etc. decidió que lo ocuparía solo una persona y, como no quería elegir a uno concreto para una misión de alto riesgo, decidió que sería él quien se iba a confinar en la Base Avanzada. Básicamente se trataba de realizar mediciones meteorológicas en unas condiciones extremas. Pero Byrd parece que perseguía dos objetivos. El primero tenía que ver con una circunstancia vital: fundirse con la naturaleza salvaje y disfrutar de la soledad. El segundo, aunque él no lo expresara, estaba relacionado con una sed de gloria que en su tiempo le arrebataban otros exploradores de renombre como Scott, Amundsen o Shackelton. Byrd quería ser como ellos, pero era consciente de que no era "uno de ellos". Y la manera que encontró de entrar en el club fue desafiando los límites de lo razonable.

 A finales del mes de marzo, de 1934 se produjo el viaje y la instalación de Base Avanzada. Byrd dio a sus hombres una orden tajante, antes de iniciar la vuelta: no volver a recogerlo hasta octubre, hasta la primavera austral y eso bajo ningún concepto. Luego se quedó en la cabaña en la más absoluta soledad, dispuesto a pasar el invierno más al sur que cualquier otro ser humano en la historia. Ese era un reto que, de salir bien, le colocaría a la altura de quienes habían realizado hazañas históricas. Empezó la rutina de desembalar materiales, colocarlos en la mejor disposición para poder usarlos -sobre todo en situaciones de emergencia- y empezar las mediciones meteorológicas: tomar datos de temperaturas, fuerza y dirección del viento, observación de auroras boreales, etc. Debía salir cada día del refugio para realizar algunas observaciones y eso le colocó en situaciones desesperadas, como perderse en una ocasión que quiso dar un paseo más largo de lo habitual o no encontrar la trampilla a la hora de volver de otro paseo para resguardarse en el refugio y estar a punto de morir congelado si no es porque encontró una pala que recordaba haber dejado días atrás enterrada en la nieve. Algunos días la temperatura llegó a 80 grados bajo cero y muchos días, andaba entre 50 y 70 grados bajo cero. Si buscaba emociones extremas, había recalado en el mejor sitio posible.

 Escribía en su diario, aunque en ocasiones tuviera serias dificultades porque la temperatura en el interior del habitáculo podía ser de 50 grados bajo cero y sus manos no siempre estaban ágiles y despiertas. Alternaba días de ánimo y disfrute de la soledad con otros de desesperación debido a las condiciones extremas en las que vivía. Los medios de que disponía para calentarse y para descongelar y calentar algunos alimentos se vieron alterados en su funcionamiento, debido a la nieve que caía y taponaba el tubo de salida de humos o por malas combustiones. Ello le provocó una situación durísima en la que casi pierde la vida. Fue en el mes de mayo, cuando cayó en uno de los túneles, debido a haber respirado monóxido de carbono. El gas inundó sus pulmones, su bazo, su hígado, sus ojos y quedó enormemente disminuido hasta el punto de que salir del saco protector de dormir para ponerse de pie le requerían un gasto de energía y una fuerza de la que no disponía.

 En el citado diario reflejaba sus rutinas: comer, mantener la cabaña en condiciones confortables, dar pequeños paseos por el exterior cuando el tiempo lo permitía, atender las comunicaciones diarias por radio con Little América, el cuidado de los equipos de medición: calibración, cambiar las hojas para que se imprimieran los datos o reponer la tinta de los instrumentos... Desde su intoxicación, esas tareas aumentaron enormemente su dificultad. Le costaba un esfuerzo sobrehumano ascender por las escaleras para llegar a la trampilla o desplazarse hasta los túneles para aprovisionarse de combustible o de alimentos... Sus únicas distracciones eran la lectura, que se complicaba por la baja temperatura de la cabaña y el fonógrafo, en el que iba escuchando algunos discos... Para evitar respirar gases tóxicos, intentaba sobrevivir con la estufa apagada el mayor número de horas al día que podía aguantar.

 En todo ese tiempo, no les comunicó a los compañeros de Little América su situación extrema. Siempre decía encontrarse bien, aunque en la citada base empezaron a sospechar que no decía la verdad. Byrd consideraba un deshonor rendirse y que fueran a buscarle antes del tiempo que había fijado y, por otra parte, no quería poner en peligro la vida de quienes hubieran formado un grupo de rescate para socorrerle. Cuando se averió la radio y debía utilizar otro equipo de transmisión que funcionaba con pedales, la cosa se agravó porque esa tarea lo dejaba exhausto y las comunicaciones se cortaban o eran tan breves que hicieron aumentar las sospechas de que algo no iba bien.

 Entonces, en Little América "se inventaron" una expedición curiosa, de observación de meteoritos. Con esa excusa, los componentes de la expedición podrían hacerle una visita. Byrd tenía que dar el consentimiento, porque era el jefe. Y les costó a sus compañeros convencerle de que se trataba de una misión importante y con garantías. Richard Byrd, enfermo y al borde de la inanición o la muerte por congelación, se opuso por orgullo, porque para él hubiera sido una humillación. Al final lograron convencerlo y un equipo de tres miembros, sobreponiéndose a dificultades varias, lograron llegar hasta Base Avanzada y socorrer a Richard Byrd. Allí pasaron los cuatro el tiempo que restaba hasta el fin de la aventura, dos meses de invierno. Ni él verbalizó su situación extrema ni los recién llegados le dijeron que habían venido por ello.

Cuatro años después de vivir en el infierno del frío y la soledad, Byrd escribió este libro que, si lo lees en verano te refresca, pero si lo lees en invierno, tienes que hacerlo bien abrigado porque de sus páginas sale un frío primigenio que te congela.