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JABULANI Y VUVUZELA

Es muy probable que, este Campeonato del Mundo de Sudáfrica, sea recordado por estas dos palabras de nuevo cuño. Jabulani suena a nombre de ministro iraní, pero si se pronuncia  junto a Vuvuzela, da la sensación de que nos referimos a una pareja de cómicos, a dos personajes de animación infantil o a los protagonistas de una de esas historias de amor imposible. Seguramente acabarán siendo eso: dos protagonistas inseparables del Campeonato Mundial de Sudárica 2010, aunque es posible que el amor no acabe de florecer entre ambos. “Jabulani” es el nombre del polémico “balón de playa” (al decir de algunos) con el que se juega este campeonato y “Vuvuzela” es esa trompeta que no cesa de sonar en los estadios y que recuerda a un enorme moscardón; aunque, en realidad, sea la mosca cojonera más molesta que se ha inventado nunca.

 Desde 1930, cada cuatro años, el Campeonato del Mundo de Fútbol, genera múltiples expectativas y dispara la curiosidad por ver el comportamiento de algunos combinados nacionales, el emerger de nuevas figuras o la consagración de jugadores que, con una trayectoria notable o sobresaliente en sus clubes de origen, esperan a este evento para realizar actuaciones memorables. Aprovechando que se está celebrando la decimonovena repetición de este mundial acontecimiento, quería dedicarme a hacer un pequeño recorrido por todos los campeonatos mundiales de los que he sido testigo y de los que guardo algún recuerdo en mi memoria. Como se verá, unos dejaron mayor huella que otros y hay un progresivo adelgazamiento de recuerdos, ¿por qué será?

 El primero del que tengo recuerdos directos y que vi en televisión fue el de 1966, celebrado en Inglaterra. Lo que sé de los anteriores es por haberlo leído en diferentes documentos. Aquel año, las gaseosas La Casera editaron un álbum con 240 cromos, de las 16 selecciones que llegaron a la fase final (15 cromos por país). Guardo todavía el álbum completo y recuerdo que recitaba los nombres de todos los seleccionados, país por país, y por el orden en el que los tenía pegados en el álbum. También ese año, los chicles Bazooka enviaban los retratos de 41 jugadores españoles más el seleccionador, de seis en seis, a cambio de mandarles 10 historietas de las que salían en cada chicle y un sello de 1 peseta para la respuesta. Guardo todos esos retratos junto con la tarjeta de socio  del “Club Bazooka Joe”, número 2987 y otras cartas y regalos. En el primer envío, recibías los retratos de Neme, Suárez, Amancio, Olivella, José María e Iríbar, ¿los recuerdan?

 Bueno, pues en 1966, me acuerdo de ver los partidos (algunos) televisados en el bar de casa Carrera de Labuerda. Me acuerdo que España perdió con Argentina y Alemania en la fase previa. Me acuerdo que sólo ganamos el partido contra Suiza, con un gol de Sanchís que deshacía un empate a uno. Me acuerdo que Corea del Norte le ganó a Italia y que le ganaba 3 a 0 a Portugal, aunque acabó perdiendo. Me acuerdo de Eusebio, la estrella portuguesa, una gacela, capaz de marca 4 goles seguidos a Corea del Norte. Me acuerdo de algunos errores arbitrales en las semifinales entre Portugal e Inglaterra que facilitaron a ésta llegar a la final. Me acuerdo que la señal de televisión iba y venía y nos perdimos algunos goles importantes. Me acuerdo del gol fantasma de Inglaterra, en la prórroga de la final. Me acuerdo que Inglaterra fue campeona del mundo y que en esa selección jugaba, con las medias bajadas, un “carnicero” de apellido Stiles, aunque también lo hacían B. Moore y B. Charlton.

 En 1970, el mundial se fue a México. Yo estudiaba bachillerato en Huesca y allí me pilló el comienzo. Me acuerdo que los partidos se retransmitían a horas intempestivas. Me acuerdo que una noche bajamos a ver un partido a la sala de televisión del internado, sigilosamente, para que no se enteraran los curas. Me acuerdo que nos pillaron. Me acuerdo de una semifinal, Alemania contra Italia. Me acuerdo que empató Alemania, por medio de Schnellinger en el último minuto. Me acuerdo que la prórroga fue apoteósica. Me acuerdo que se marcaron cinco goles en ese tiempo añadido. Me acuerdo que la ganó Italia por 4 a 3. Me acuerdo que ya destacó un futbolista alemán, de apellido Beckenbauer. Me acuerdo que no vi la final. Me acuerdo que estaba en Labuerda de vacaciones. Me acuerdo que esa tarde- noche, llegábamos de bailar de la “explanada” cuando Brasíl le metía el cuarto a Italia. Me acuerdo que todo fueron elogios para los brasileños. Me acuerdo que en aquel equipo jugaban Pelé, Tostao, Gerson, Carlos Alberto, Jairzinho…

 En 1974, el mundial se jugó en Alemania. Me acuerdo de Holanda. Me acuerdo que maravilló su fútbol y sus futbolistas. Me acuerdo que se enfrentaban la RDA y la RFA. Me acuerdo que ganó la primera. Me acuerdo que el favorito era Holanda. Me acuerdo que Alemania ganó el mundial. Me acuerdo que consideramos a Holanda como vencedor moral de aquel mundial. Aún hoy día se recuerda a Holanda como la selección que hizo el mejor fútbol con ventajas. Me acuerdo que a aquel equipo se le recuerda como “la naranja mecánica”. Me acuerdo de Polonia, que hizo un gran torneo. Me acuerdo de Cruiff, de Muller y de que España no estuvo presente porque un gol de Katalinski nos dejó sin esa posibilidad en la clasificación con Yugoslavia.

 En 1978, el mundial volvió a América y se jugó en Argentina. Me acuerdo que Argentina había sufrido un asalto a las instituciones y los milicos habías instaurado una dictadura militar. Me acuerdo que Kubala era el seleccionador español. Me acuerdo que nuestro verdugo fue Austria. Me acuerdo del pobre Cardeñosa. Me acuerdo de los seis goles que Argentina le metió a Perú. Me acuerdo que para pasar debía meter esos goles. Me acuerdo de Kempes. Me acuerdo de la fatalidad de Holanda, jugando una segunda final consecutiva contra el país anfitrión. Me acuerdo que la final se ganó en la prórroga. Me acuerdo que el campo estaba todo cubierto de papelitos blancos. Me acuerdo que el campeón fue Argentina. Me acuerdo que aquello generó más de una duda.

 En 1982, el mundial llegó a España. Me acuerdo de Naranjito. Me acuerdo de la patética primera fase de nuestra selección. Me acuerdo que la pasamos con ayudas arbitrales. Me acuerdo que en la segunda fase: liguilla entre tres, empatamos con Inglaterra y perdimos con Alemania. Me acuerdo que Alemania y Austria jugaron vergonzosamente a empatar para eliminar a Argelia. Me acuerdo que Italia no ganó ninguno de los tres partidos de la primera fase. Me acuerdo, en cambio, que ganó los de la segunda (nada menos que a Brasil y a Argentina). Me acuerdo que Brasil llegaba con un equipazo. Me acuerdo que algunos partidos los íbamos a ver al camping de Boltaña. Me acuerdo de Sócrates, Eder, Falcao, Zico... Me acuerdo que Francia hizo un gran campeonato: Tigana, Platini, Giresse, Rochetau... Me acuerdo que perdió la semifinal con Alemania incomprensiblemente. Me acuerdo que Italia se plantó en la final. Me acuerdo que Italia fue campeona del mundo. Me acuerdo de la alegría de Sandro Pertini, presidente de Italia, en el palco del Bernabeu. Me acuerdo que completé un cuaderno con resultados, estadísticas, curiosidades… que todavía conservo.

 En 1986, el mundial vuelve a México. Me acuerdo del gol legal de Michel contra Brasil que nunca subió al marcador. Me acuerdo de la paliza a Dinamarca, con cuatro goles de Butragueño. Me acuerdo de la triste eliminación a manos de Bélgica en los penaltis. Me acuerdo de la trayectoria de Maradona. Me acuerdo de los dos goles que les metió a los ingleses. Me acuerdo del invento de la ola en los estadios; aún dura. Me acuerdo de la final Argentina con Alemania. Me acuerdo que Francia volvió a quedarse sin jugar la final, teniendo un gran equipo. Me acuerdo que ganó Argentina y que Diego fue dios. Me acuerdo que Lineker, seguramente por aquel entonces, hizo una sorprendente y curiosa definición del fútbol: “es un juego de once contra once, que inventaron los ingleses y en el siempre gana Alemania”.

 En 1990 se juega en Italia. Me acuerdo que España perdió con Yugoslavia en octavos de final. Me acuerdo que Argentina se enfrentó con Brasil. Me acuerdo que a Maradona se le leían en los labios gruesos insultos contra la afición italiana que silbaba el himno de su país. Me acuerdo que la final la ganó Alemania de penalti. Me acuerdo que Alemania jugaba su tercera final consecutiva. Me acuerdo que aquí sí fue verdad lo de que “a la tercera será la vencida”.

 En 1994, el mundial cambió de continente de nuevo y se jugó en los EE.UU. Me acuerdo de las cosas de Clemente. Me acuerdo de la nariz rota y sangrante de Luis Enrique. Me acuerdo del fallo de Salinas ante Italia. Me acuerdo del acierto in extremis de Baggio para eliminarnos en cuartos de final. Me acuerdo de la fea nariz del maldito Tassotti. Me acuerdo que, de fútbol, nada de nada. Me acuerdo que, cuando vi la final, quise sugerir que no le entregaran la copa a nadie porque ninguno merecía ganarla. Me acuerdo que no recuerdo a ningún futbolista de interés. Me acuerdo que no tengo ningún recuerdo futbolístico interesante de ese mundial.

 En 1998, el campeonato lo teníamos cerca, pues se celebró en Francia. Me acuerdo del fallo de Zubizarreta. Me acuerdo de la impotencia ante Paraguay. Me acuerdo de la inútil goleada a Bulgaria. Me acuerdo que estaba harto de Clemente. Me acuerdo de la final entre Francia y Brasil. Me acuerdo que me alegré que ganara Francia. Me acuerdo de Zidane y Dessailly. Me acuerdo del triunfo de la Francia intercultural o multiétnica.

 En 2002, el Campeonato Mundial de Fútbol llega por vez primera al continente asiático, con una sede compartida: Corea y Japón. Me acuerdo de la excelente primera fase de España. Me acuerdo de las mancha de sudor en la camisa de Camacho. Me acuerdo del sufrimiento en octavos para ganar a Irlanda por penaltis. Me acuerdo del robo descarado del árbitro egipcio Gandhour. Me acuerdo de la derrota inmerecida ante Corea, en los penaltis. Me acuerdo que Brasilganó la final a Alemania.

 En 2006 vuelve el mundial a Europa y se instala en Alemania. Me acuerdo que España dominó la primera fase. Me acuerdo que en octavos nos cruzamos con Francia. Me acuerdo que nos eliminaron los franceses. Me acuerdo que nuestros vecinos llegaron a la final.  Me acuerdo que Zidane hizo un gran campeonato. Me acuerdo que Italia ganó la final por penaltis. Me acuerdo que Zidane le dio un cabezazo inexplicable a Materazzi.

 Se observa fácilmente cómo, a medida que nos acercamos al presente, los recuerdos adelgazan de manera evidente. Ahí lo dejo, pero es cierto que los últimos campeonatos, a mí particularmente, casi no me han dejado recuerdos de interés. Y, me temo que, como no mejore el nivel futbolístico que hasta ahora hemos podido ver en este mundial sudafricano, sólo recordaremos de él, el grito estridente de las Vuvuzelas y los vuelos “extraños” de los “Jabulanis”. De todos modos, vamos a confiar en que algunos “bajitos”,como Agüero, Messi, Iniesta o Xavi, entre otros, hagan oídos sordos a las citadas “vuvuzelas”, domen convenientemente a los citados “jabulanis” y nos regalen algo memorable que pase a engrosar nuestra particular lista de recuerdos inolvidables de los mundiales de fútbol.

LAS CARTAS DE JULIÁN

Julián Olivera es un hombre singular. El pasado 28 de mayo cumplió 87 años y es un consumado escritor de cartas. No abandona ese medio de comunicación tan personal y hermoso que permite dejar una parte de uno mismo impresa en un papel; impregnándolo a su vez de múltiples huellas invisibles: la mirada constante, el aliento necesario, el pensamiento concentrado en la persona a la que se escribe, el suave tacto de la mano yendo y viniendo mientras se dibujan las palabras que brotan del corazón o del pensamiento…

 Escribir cartas, con lápiz, con pluma, con bolígrafo es un ritual cálido que sigue sirviendo para acortar la distancia física entre dos personas (en ocasiones, separados por miles de kilómetros). Con las cartas cultivamos la amistad, avivamos el amor, podemos dar ánimos a quien los necesita, consolar de una pérdida, ofrecer esperanza en situaciones difíciles, dar noticias desconocidas o poner ante el otro o la otra nuestras reflexiones sobre la vida, sobre el momento que estamos viviendo… Ya sé que hoy día todo eso también podemos hacerlo a través del móvil, del e-mail, de una red social tipo facebook o comentando en un blog… Pero no me negarán que la carta tiene un plus especial. En ocasiones escribimos un e-mail y lo enviamos, a la vez, a veinte personas. Una carta manuscrita suele ser única y va dirigida a una persona. Quien la escribe lo hace pensando solamente en ella y si quien escribe decide, a continuación escribir otra a otro amigo, amiga, etc. casi seguro que será bien distinta, aunque coincida el encabezamiento o la despedida o alguna de las cosas que cuenta…

 Julián Olivera es un hombre sorprendente. En poco tiempo he recibido media docena de cartas suyas. La primera está fechada el 25 de febrero de este año. La recibí con retraso porque no me la envió directamente, sino que utilizó la intermediación de un conocido común. Julián y yo no nos conocíamos o si, como él asegura, sí habíamos sido presentados, debió ser hace mucho tiempo o sin tiempo para intercambiar unas palabras, fuera del protocolario saludo de cortesía. En esa carta, que Julián aprovecha para presentarse y definir un territorio en el que pueda haber coincidencias, me ofrece un texto para publicarlo en El Gurrión. El texto tiene una extensión de siete folios completos y lo primero que debo hacer es teclearlos… Se trata de una “calcetinada” realizada en 1993 desde la boca del túnel de Bielsa hasta Puerto Biello (el portillo por donde franquearon la frontera los republicanos españoles y la población civil encerrada en La Bolsa de Bielsa), con sus amigos José Luis y Constante –ya fallecidos-. Julián me da amplios poderes para cortar fragmentos del texto si lo creo conveniente. Yo le tomo la palabra y suprimo todo aquello que puede ser prescindible a la hora de contar lo que quiere contar, para darle una extensión razonable en la revista. En el recién aparecido número 119 de El Gurrión (páginas 42, 43 y 44) se publica su primera colaboración. Y espero que su salud se mantenga a buen nivel durante años para poder contar con su pluma literaria y su experiencia vital: clarividente y rica.

 Julián Olivera es un hombre polifacético. Debo decir que recibir un sobre suya es siempre una fiesta porque es una caja de sorpresas. Contiene uno o varios textos manuscritos, con una letra clara y personal; textos –las cartas propiamente dichas- que hablan de múltiples asuntos con evidente criterio, relacionados ahora ya con lo que yo le he contado en la anterior. Seguidamente aparecen las sorpresas; por ejemplo, un par de folios escritos a máquina glosando la figura de Paco Rabal, fallecido en 2001 y con quien Julián se había intercambiado algunas cartas.  Da gusto leer las respuestas de Paco a Julián, llenas de sensibilidad y cariño y trasluciendo un alma sencilla, un hombre trabajador y honesto que seguía con los pies en el suelo, a pesar de su fama cinematográfica, sus premios y sus reconocimientos. En el mismo sobre, ¡otra sorpresa!, un texto de una página centrado en Albert Camus. Julián confiesa haber leído toda su obra y ser un incondicional del nobel argelino. Como Julián es un hombre que admira a los maestros republicanos, en ese folio copia un fragmento de la carta que le escribe a Albert Camus su maestro Louis Germain, el 30 de abril de 1959 y que tiene un comienzo potente y definitivo: “Quiero decirte cuánto me hacen sufrir, como maestro laico que soy, los proyectos amenazadores que se urden contra nuestra escuela…” ¡Qué bonito sería que documentos como éste, fueran repartidos a principio de curso entre los maestros y maestras de este país para su lectura y posterior comentario! ¡Cuántos proyectos amenazadores contra la escuela se siguen urdiendo desde hace años, amigo Louis…! Julián completa la página con comentarios de la obra de Camus: “un faro brillante del siglo XX”, tal como él lo define.

 Julián Olivera es un hombre amante de la lectura y de la escritura. Julián toma notas y escribe resúmenes de libros o noticias de actualidad, copia fragmentos de las lecturas que realiza… “Soy autodidacta; mi Universidad fue la obra de Ortega, que empecé a leer a los 16 años, cuando en la sórdida posguerra trabajaba como botones en una empresa. Me suscribí a “Revista de Occidente” cuando inició su segunda época, hace medio siglo (la primera fue breve 1923-1936). Mi biblioteca, con los números de la revista, que son un libro mensual, se compone de unos 2.300 libros: filosofía, historia, ensayos, narrativa… Se me olvidó algo esencial: poesía. Mi poeta sagrado es Antonio Machado”. No le he pedido permiso a Julián para reproducir lo que me escribía al final de una hoja en la que había copiado dos fragmentos de artículos: uno de Juan Malpartida sobre la Generación del 27 y Dámaso Alonso y el otro firmado por Benjamín Prado, titulado “Cien años de Alberti”, pero me siento autorizado a publicarlo, por la intensa relación que hemos establecido y lo hago con el máximo respeto y la más profunda admiración. Aún hay otro documento, de una página, titulado la impunidad del franquismo, copiado a máquina como los otros, en el que se habla del incomprensible y vergonzoso caso Garzón y al que añade, de forma manuscrita una cita, de la que no recuerda la autoría, y que dice: “Las dictaduras largas corrompen y degradan moralmente a una buena parte de la ciudadanía. Vivir bajo el miedo y la mentira encanallan  a mucha gente”.

 Confiesa Julián que “me gusta mucho mecanografiar textos para tenerlos cerca y enviar a los amigos”; por eso me manda, en el mismo sobre un documento de cinco páginas, con el título de “La recuperación de la memoria histórica”, en el que recoge fragmentos de textos de Edward Malefakis, Antonio Elorza, Pedro Taracena, José Manuel Caballero Bonald, Ángel S. Harguindey, Benjamín Prado, Julio Fernández García, Luis F. Moreno, Vicente Cacho, Juan José Longarela, Leonardo Sciascia, Adolfo Sánchez Vázquez, Julio Moreno y el propio Julián Olivera.. Textos que hablan del tiempo esperanzador de la República y también del terrible atraso que supuso cercenar aquel camino emprendido y sumergirnos en un tiempo oscuro de dictadura; de las consecuencias de la Guerra Civil… o que rescatan la figura de algunos personajes importantes en el mundo cultural del siglo XX: Machado, Miguel de Unamuno, Julio Caro Baroja, Otilia López, los maestros republicanos… Y todavía acompaña todo ese material con fotocopias manuscritas por el maestro Manuel Gimeno y otras de su hija, Ana María Gimeno, de las que hablaremos, tal vez, en otra ocasión.

Hasta aquí el contenido, así, por encima de una de las cartas o de los sobres de Julián. Podría haber elegido otro para describir su contenido, pero ya con uno, el lector se hará idea de lo que digo.

 Julián Olivera es un hombre agradecido y generoso. Esta semana he vuelto a recibir uno de esos sobres voluminosos que me manda mi amigo. Julián ha recibido ya el ejemplar del número 119 de El Gurrión, donde se publica el artículo al que me he referido anteriormente, con el título de “Puerto Biello y la Forqueta: unas rocas con memoria”. Una de las cartas de este último sobre comienza así: “¡Aquí están ya esas rocas con memoria! No sólo me gusta cómo ha quedado el texto, me encanta y he de agradecerte tu valiosa colaboración; has convertido lo que era un relato “entre amigos” en un artículo… Muchas gracias por tu labor, realizada con la palabra que empleas tú en las amables líneas de presentación… con pericia” (…) Sus dos cartas son de las que se leen más de una vez, porque todo lo que dice es importante y porque destilan inteligencia y sentimiento a raudales.

 Julián, con generosidad, me hace partícipe de sus aficiones y me envía copias de cartas intercambiadas con personajes importantes de la vida cultural española: una de las que le envió Fernando Vela, fechada en octubre de 1955 (me hace gracia la fecha porque yo tenía entonces poco más de un año de edad). Fernando Vela fue cofundador de la Revista de Occidente; otra del 66 firmada por Vicente Aleixandre (con posterioridad, Premio Nobel de Literatura), desde la calle Verlintonia de Madrid y una tercera firmada por José Ortega Spottorno (hijo de Ortega y Gasset), de 1999, a la que Julián ha añadido el siguiente texto: “Desde mi adolescencia, he sentido afición por la filosofía, mejor sería decir por la lectura de libros con pensamientos sobre esa extraña aventura que llamamos vida humana. La guerra civil de 1936 cortó bruscamente mis estudios de bachillerato y me quedé en el segundo curso. La durísima posguerra y la humilde condición social de mi familia, hacían muy difícil el acceso a la Universidad. Mi Universidad vino a ser la lectura de la obra de José Ortega y Gasset. Como todo autodidacta, he sido un lector voraz. Que el hijo, José Ortega Spottorno, del pensador español más importante del siglo XX diga que soy “un fiel discípulo de su padre” es para mí el más alto de los premios. Con mi modesto bagaje cultural, nunca pude soñar una distinción tan extraordinaria”.

A mí ya no me queda nada por añadir. Para mí es un regalo impagable esta relación epistolar que estoy manteniendo con Julián y lamento, como él mismo me dice en una de sus cartas, que no nos hayamos conocido antes. Siempre he sentido debilidad por las personas inteligentes, de palabra luminosa, de trayectoria ejemplar, de sentimientos nobles, que te introducen en caminos nuevos, que provocan reacciones en tus facultades interiores para ejercitar el pensamiento, aumentar la curiosidad y el deseo de aprender cosas nuevas y, ahora, inesperadamente, como fruto del azar (que tantas veces organiza magistralmente las cosas) y de la revista El Gurrión, se ha cruzado en mi camino, Julián Olivera. ¡Bienvenido a mi geografía personal! ¡Ya tenía ganas de ser correspondido en asuntos epistolares, pero no pensaba que encontraría a alguien capaz de superar mi afición!!; je, je, ¡lo celebro!

 

 

EL PASO DEL TIEMPO Y 62 BIBLIOTELANDIAS

 Comienza la segunda semana de junio y uno contempla el horizonte del tiempo con inquietud. En pocos días, habrá terminado un nuevo curso escolar y todo lo que para mí ha tenido de especial, pasará a formar parte del incierto territorio del recuerdo. A principios de septiembre de 2009 veía ante mí un tiempo largo para trabajar de otro modo, en otras cosas; dedicar tiempo a cuestiones para las que no tienes minutos habitualmente… Bueno, pues todo eso está a punto de acabarse y he seguido sin tener minutos para algunas cosas, aunque como es evidente he podido hacer otras muchas (principalmente las que reflejé en el proyecto de trabajo que debí presentar y que aprobó la Consejería). No es fácil gestionar el tiempo y siempre nos deja, el paso del mismo, con esa sensación de velocidad excesiva, de nuestra incapacidad para poder detenerlo si quiera un instante…

 

Quiero hablar un rato del número 62 de Bibliotelandia que hoy dejaré en la imprenta para convertirlo en boletín impreso y poder repartirlo y regalarlo a las familias del colegio y a las amistades interesadas en estos avatares. Como todas las publicaciones periódicas, la aparición de un nuevo número es un indicador del paso del tiempo. En unos días, como digo estará impreso y colgado (en formato pdf) en alguna página web: la del colegio y la de “macoca”… y entonces, además, podrá ser leído en formato digital. Personalmente creo que se trata de una publicación bastante singular, es posible que ya lo haya dicho otras veces, porque son muy pocas las publicaciones que se hacen, exclusivamente, desde una biblioteca escolar. Eso, por un lado ya es un valor, y por otro, por sus contenidos, ya que trata, con mejor o peor fortuna, de recoger todo lo que genera la biblioteca o lo que ocurre en ella a lo largo del curso. De tal manera que, la lectura de la colección de boletines, viene a contar “la historia de una ilusión”, pues así podríamos denominar a esta aventura que sobrepasa los 22 años.

 

Debo decir también que suelo entretener parte de mi tiempo (de vez en cuando) en releer las publicaciones que impulsé en otro tiempo. Me gusta encontrarme, ya que estamos hablando de Bibliotelandia, con números viejos y echarles un vistazo a los textos y a las noticias. Se trata de un viaje curioso. En un “plis plas” te plantas en 1992 y lees que Dereck Walcott fue galardonado con el Nobel de Literatura o que se celebraba el centenario del nacimiento del poeta César Vallejo… Te colocas en 1993 y lees en el número 18 que “la biblioteca escolar ha recibido una docena de cuentos infantiles enviados por “El Caserío”; cuentos ilustrados por Violeta Denou, la inventora de Teo” y con el número 19 (abril del 93) recuerdas la aparición de cuatro maletas bien decoradas que circularon por la clases del colegio, llenas de libros bonitos para dar a conocer parte de nuestro fondo documental… De un salto, te sitúas en junio del 94 y tu mirada se detiene en las páginas de un ejemplar especial, el número 25, lleno de “Ánimos lectores” que nos enviaron cuarenta personas del deporte, de la política, del espectáculo, de la literatura, con sus fotos dedicadas… O aterrizas en el número 34, de junio del 97 y lees la reseña de “Una bolita de algodón”, el primero de cuatro libritos publicados en el colegio, recogiendo muestras de tradición oral o un pequeño artículo que sintetiza la actividad titulada “El cine y los libros”. Con el número 35 rememoramos una generosa donación de libros que nos hicieron las editoriales De la Torre y Círculo de Lectores o la inauguración de “una biblioteca sin libros” en la Universidad de León (noticia que merecería pasar a la antología del disparate). El número 36 fue un número especial (24 páginas), nacido como consecuencia del cambio de ubicación de la biblioteca, tras diez años de funcionamiento. Un número en el que los alumnos y alumnas sueñan con una biblioteca nueva: “que tuviera el suelo suave como una alfombra”, “con música suavecita y luces de colores”, “que sea más grande y tenga ventanas también más grandes para que entre la luz del sol y no haya que encenderla”, “con sillas y mesas de colores”, “que esté adornada con cosas hechas por nosotros”, “que tenga muchos libros bonitos y que la gente vaya siempre”, “con un apartado de libros para los pequeños y otro para los mayores y que la abran por las tardes”… En el número 39 (marzo de 1999) se nos recuerda la publicación del segundo libro sobre folklore oral, “El patio de mi casa” o la circulación por las aulas de una maleta llena de libros que fomentan la cooperación y la solidaridad; el regalo de una docena de novelas para dultos, publicadas por el Heraldo de Aragón o las opiniones del grupo de chicos y chicas que habías hecho de bibliotecarios: “Para mí ser bibliotecaria era una ilusión. Me divierte atender a los demás y ordenar los libros…”, dice Goretti y Alba recuerda: “Para ser bibliotecaria debes esmerarte mucho en tu trabajo. Personalmente lo que más me ha gustado ha sido ayudar a leer a los pequeños…”

Y así podríamos estar mucho rato leyendo (y en mi caso, recordando) pequeñas notas, apuntes, noticias, reflexiones, reseñas que nos permiten realizar un pequeño viaje en el tiempo y son testigos de lo que hicimos colectivamente. Escribir siempre fue una manera de preservar parte de la vida del olvido y hasta estas modestas publicaciones cumplen esa finalidad, ese propósito.

 

Ahora quiero dejaros con la presentación de este número 62 que, como he comentado, hoy entrará en la imprenta. Será el texto de portada; un texto optimista, pero real, porque en este curso que termina, han pasado todas las cosas a las que se hace referencia. En ese sentido, podríamos decir que ha sido un curso capicúa. El pasado mes de septiembre estuve en Burgos participando en las Terceras Jornadas Provinciales de Bibliotecas Escolares y Lectura y la ponencia que me encargaron para cerrarlas la titulé: “La Biblioteca escolar. Fuente incesante de buenas noticias”. En este enlace la puedes leer completa: http://lecturaburgos.files.wordpress.com/2009/09/ponencia-mariano.pdf

 

 Curiosamente, la portada del número 62 de Bibliotelandia (en vísperas de la finalización del curso) y la última realización de la biblioteca en el mismo, lleva por título: La Biblioteca Escolar. Una fuente inagotable de buenas noticias. Es un repaso por todo lo bueno que ha deparado ese equipamiento cultural y emocional a lo largo de este curso. Quizás, para mí, al estar fuera del día a día de su funcionamiento, pero siendo testigo de casi todo, los acontecimientos los he vivido con una percepción especial. Sea lo que fuere, el caso es que estas cosas es necesario publicitarlas para que, por una vez, sean noticia las buenas noticias… Y este es un caso evidente.

 

La Biblioteca Escolar. Una fuente inagotable de buenas noticias

 

Puede sorprender un titular tan optimista, pero si nos atenemos a la relación de pequeños acontecimientos que pueden ocurrir, darse o vivirse en la biblioteca escolar, es posible que percibamos en su justa medida el significado del título.

Nuestra biblioteca cumple años sin interrupción y gozando de buena salud (en marzo, 22); se nutre de documentos nuevos cada curso escolar; renueva los canales de participación y colaboración de alumnado, profesorado y familias; es lugar de encuentro de los miembros de la comunidad escolar; divulga sus realizaciones en los medios de comunicación escritos y digitales a su alcance; es objeto de observación externa y de estudio de su trayectoria; recibe visitas de diversas personas que sienten curiosidad por conocer sus pasos, sus proyectos, sus actuaciones; realiza constantes intercambios de materiales con diversos colectivos, personas, centros de enseñanza; contesta frecuentes comunicaciones de personas que se interesan por el desarrollo de algunas actividades; presta materiales para exposiciones itinerantes a otros centros; acoge las ideas y el trabajo de un grupo de madres que la ornamentan y le cambian la faz con nuevas propuestas; recibe a todo el alumnado del centro para escuchar las palabras regaladas que les ofrecen el grupo de madres “cuentalibros” o “cuentacuentos”; participa en jornadas, encuentros, cursos… a través de algunas personas que explican las claves para mantener sus propuestas, sus efectos y sus afectos a lo largo del tiempo, colaborando en sesiones de formación del profesorado; anima a grupos de madres de otros centros a acercarse a sus respectivas bibliotecas escolares y colaborar en su funcionamiento… Todo lo anterior, así, someramente expuesto, debe ser motivo de alegría y de expresión del legítimo orgullo por mantener un bien cultural, público y colectivo, tan reconocido, al servicio de la lectura, del estudio, de la realización de pequeñas investigaciones, del encuentro y del intercambio en nuestro colegio. Y dicho lo dicho, ¿tú qué crees?, ¿es o no es una fuente de buenas noticias nuestra biblioteca escolar?

 

Saludos lectores y bibliotecarios para todos y todas, desde este rincón virtual que se renueva con esfuerzo cada poco tiempo.

¡VAYA SEMANITA PARA TERMINAR MAYO!

 Me faltaba un texto para cumplir esa media autoimpuesta de publicar uno por semana y, hoy domingo, día 30, me ha parecido adecuado reflexionar sobre la semana que termina. Estoy en Figols de Tremp y son las siete de la mañana. Es de día claro, con el sol luciendo ya sus galas matinales. Le he hecho unas fotos cuando despuntaba por el este (semitapado por algunas nubes) hace unos 15 minutos, mientras un reactor cruzaba en diagonal mi trozo visible de cielo, dejando una doble estela de humo; un camino de jalones paralelos que se han ido difuminando, a medida que el avión avanzaba imparable (imagino que hacia algún aeropuerto europeo libre de cenizas volcánicas, je, je).

 

Bueno, como he anunciado, vamos con la semana. Ya aviso desde el principio que casi todo lo que voy a contar tiene que ver con la parte bonita de la vida, con hacer cosas sorprendentes o emotivas; con vivencias amables, con intercambios, con sorpresas. ¡Se acabó el suspense inicial, pero sigue leyendo o no te vas a enterar de nada, amigo, amiga! Algunos libros y algunas películas comienzan mostrando el desenlace y eso no les quita ni un ápice de interés.

 

1.- El martes, a las tres, acompañé a las madres cuentalibros de mi colegio hasta Mequinenza. Sólo pudieron bajar tres de ellas, cargadas con los bártulos propios de un grupito de titiriteras. Hicieron dos sesiones: una para el alumnado de Infantil y Primer Ciclo y otra para los de Segundo y Tercer Ciclo. Allí nos esperaba Pili Navarro (maestra entusiasta y responsable de la biblioteca escolar del CEIP María Quintana), con quien tenemos ya una consolidada relación de intercambio. Estaban también el grupo de madres mequinenzanas que ella ha conseguido atraer o enredar en labores de colaboración con la biblioteca escolar, que ya han debutado con éxito este curso y que buscan energía y ánimos para mantener o aumentar en el futuro esa participación. Mi papel esa tarde se reducía a acompañar, presentar brevemente al grupo, hacer fotos y practicar las relaciones públicas… Un papel descansado, sin duda. Nati, Mari Carmen y Rosabel contaron sus cuentos individuales: Vermeer, Botero, Viladrich fueron algunos de los pintores “contados” y unieron sus fuerzas para contar uno colectivo: “Las Meninas” de Velázquez (una auténtica preciosidad). Luego, con los mayores, repitieron alguno e incorporaron otros (como “La última cena” de Da Vinci, con permiso de Fina que esta vez no pudo acompañarnos y que fue quien lo contó en el colegio). Estamos hablando de contar libros relacionados con cuadros y pintura… tarea nada fácil, en la que las madres tuvieron que escribir hasta el guión, inventárselo para poder salir bienparadas de este nuevo reto. Todo transcurrió felizmente y fueron obsequiadas con dulces y con un ejemplar del libro de Miguel Fernández Pacheco: “Siete historias para la infanta Margarita” (un libro ambientado en la corte del rey Felipe IV, en los momentos en que el pintor Diego Velázquez se encuentra retratando a la infanta Margarita rodeada de guardadamas, meninas y bufones, en lo que luego sería el cuadro universalmente conocido de “Las Meninas”). Cada año, para estas fechas, hacemos este viaje a Mequinenza y tenemos este encuentro, fugaz pero emotivo, con la población escolar del lugar, el profesorado y, este año, con algunas madres que seguro van a seguir la senda de la colaboración bibliotecaria. Ver texto y fotos en http://www.madrescuentacuentos.com

 

Ya son más de las siete y media, cuando empiezo este segundo párrafo. Escribir cuesta, ya lo habrás experimentado, y el reloj no deja de marcar el paso del tiempo…

 

Nada más llegar a Fraga esa tarde, me acompañó Daniel a recoger el número 119 de El Gurrión en la imprenta: 48 páginas con nuevas propuestas de lectura. La semana que viene estará ya en las manos de todos los suscriptores y podrá leerse también en la página web (http://www.elgurrion.com). Pude embolsarlo, por fin el jueves por la tarde y dejarlo en manos de un recadero el viernes a las ocho de la mañana para agilizar su distribución. Fue en ese momento, justamente, cuando dejé de pensar en el número 119 y sentí una profunda liberación; la misma que me embarga cada vez que coloco un número en el canal de distribución para que lo hagan llegar a quienes lo están esperando. Ahora ya estoy contemplando plazos, mirando hacia agosto y pensando en el número 120; es inevitable. Vamos camino de cumplir 30 años “gurrionados” (con la salida del 121, en el mes de noviembre) y esto siempre es así. Sale un número y uno ya se pone a pensar en el siguiente y así sucesivamente…  

 

2.- El miércoles, día 26, subí con Mercè al cole por la tarde. Aproveché para hacer algunas fotos y para tomar algunas notas bibliográficas. Estoy preparando un Repertorio Alfabético Documental sobre el bosque y necesitaba consultar bibliografía. Las madres cuentalibros andaban por allí preparando el cuento que tendrían que contar dos días más tarde en el Palacio Montcada. La semana pasada había recibido una llamada de Madrid (del Ministerio) en la que me preguntaban si el grupo de madres podrían participar en el acto de entrega de los Premios Nacionales de Bibliotecas Escolares que se iba a celebrar en Fraga el día 28 de este mes de mayo. Les trasladé la invitación y no dudaron en aceptarla… Esa tarde estaban “reparando” los elementos del cuento y adiestrando a Carla, una nueva y valiosa incorporación del grupo, máxime esta vez en la que, por distintos motivos, no podían estar ni Fina ni Rosi.

 

Y esa tarde, además, el Grupo de Lectura Nosotrasleemos teníamos la reunión mensual y ya no me moví de la biblioteca hasta las siete y media. En la reunión, la última de este curso, hicimos mucha “lectura de la imagen”, con las fotos que trajeron Marina y Mercé B.: una sirvieron para adentrarnos artísticamente en la afición a la lectura y las otras para hacer un recorrido por el siglo XX (pues se trataba de un álbum familiar, de cuatro o cinco generaciones).

 

3.- El jueves comenzó el día con alegría: Ana –mi hija- cumplía años y eso siempre debe celebrarse. Además tenía en mi poder, después de mes y medio, el número de ISBN para una publicación que dejé en la imprenta hace todo ese tiempo y que no habíamos podido retomar por culpa de ese trámite. El ISBN es un número de registro internacional que llevan todos los libros. Lo solicité a Madrid, a la Agencia del ISBN y, como tardaban algo más de lo que recordaba yo en otro tiempo, me dijeron que si mandaba los papeles por recadero y volvía a los dos días  a buscarlos, otra vez por recadero, los tendría rellenados y autorizados, pero que por correo tardarían un mes y medio. No sé qué relación puede haber entre tanta velocidad, por un lado, y tanto retraso, por otro. Pero el caso es que he tenido que esperar todo ese tiempo. Bueno, pelillos a la mar, por fin podré dejar ya listo para imprimir un nuevo “ABCdario”, del que ya tendréis noticia.

 

A media mañana, Mercè me llama diciendo que le acaban de avisar que el viernes, los organizadores de la entrega del Premio de BB.EE., quieren llevar a visitar la biblioteca del colegio a parte de los premiados (por lo menos los de Primaria)… Se reúne esa misma mañana con la gente del Seminario de BLI para darles noticia y comienzan a preparar algo. Por la tarde, subo con ella de nuevo al colegio y con otras personas Yolanda, Marian, Carmen, Julio, Oliva… vamos dejando todo listo para la mañana siguiente. Hemos decidido entregarles una carpeta por colegio con diversos materiales para que tengan un mejor conocimiento de nuestra trayectoria y se deja preparado el equipo informático para poder pasar un powerpoint con el que dar algunas explicaciones, al día siguiente. Cuando bajamos del colegio, con todas las fotocopias hechas y los desplegables de “y tú, ¿cómo pintas?”, compramos 18 carpetas y, ya en casa, las montamos con los materiales preparados para entregar el viernes. En las páginas de “Escolar” del Diario del Altoaragón de ese día se publica un artículo-resumen de la actividad en torno a los libros y la pintura que se ha desarrollado este curso: http://www.diariodelaltoaragon.es/SuplementosNoticiasDetalle.aspx?Sup=4&Id=632179

 También se recoge la misma información en el blog “fragadigital”. Se trata de un texto escrito por Mercè Lloret, explicando todo el trabajo generado, con algunas fotografías: http://blogdejosediaz-baixcinca.blogspot.com/2010/05/biblioteca-escolar-miguel-servet.html

 

 

4.- El viernes por la mañana, vuelvo a subir al colegio (llevo tres días seguidos que ya no sé si estoy o no de Licencia, je, je). Mercé se ha comido los nervios y parece tranquila. Yo lo estoy más, porque acudo, simplemente, como fotógrafo de la agencia “F” (de Fraga, claro). Por fin llegan los invitados, bien pasadas las 10 horas y 20 minutos de la mañana (estaba anunciada su llegada a las diez). Casi cuarenta personas (más de las que se esperaban) se acomodan en el espacio liberado de la biblioteca escolar. Mercé se ocupa de ellos y les cuenta algunas peculiaridades de la trayectoria y del funcionamiento de nuestra biblioteca escolar; les muestra y explica diversos materiales: unos elaborados por el alumnado, otros diseñados por el profesorado; unos elaborados como consecuencia directa de las sugerencias de la biblioteca, otros realizados por algunos maestros y maestras en sus aulas como consecuencia de su propia iniciativa. El tono es coloquial y distendido; estamos entre colegas premiados. Todos hemos visto premiada nuestra trayectoria y eso produce satisfacción generalizada. Reciben con agrado la carpeta y salimos en procesión camino del Palacio Montcada. Allí se producen encuentros, saludos, conversaciones con gente conocida y, cuando llega la Secretaria de Estado, Eva Almunia, junto con la Consejera Mariví Broto, comienza el acto. Los chicos del instituto Bajo Cinca (ex alumnos de nuestro colegio) reparten poesías; las autoridades reparten diplomas; luego se reparten discursos y por fin, las madres del Grupo de cuentacuentos o cuentalibros del CEIP Miguel Servet, cuentan “A qué sabe la luna”. Tienen el honor de cerrar el acto con su intervención que, como siempre, gusta al personal. En el acto se presenta fugazmente (a cargo de un brillante Antonio Basanta) el libro “Bibliotecas escolares ”: una investigación, de la que ya hablé en otro post anterior y en la que participamos dos centros de Fraga: el IES Bajo Cinca y el CEIP Miguel Server: http://gurrion.blogia.com/2010/032201-bibliotecas-escolares-de-ahora.php

 Luego ascendemos al primer piso a degustar un sabroso vino español, a conversar animadamente con algunos premiados (un abrazo cariñoso y de ánimo para Ana Nebreda, que no pudo acudir a recoger el premio concedido por motivos de salud) y a poner punto final a un acto que causó sorpresa, pero que tuvo un desarrollo correcto y sin duda fue un regalo para la ciudad.

 

Ahora mismo, son ya las ocho y media de la mañana de este domingo 30 de mayo. No luce el sol con esplendidez, puesto que algunas rayas nubosas lo van tapando intermitentemente, pero el día, aquí en Figols es especial: estamos alejados de carreteras, sólo se escuchan los pájaros (abundantes en esta primavera que ha hecho germinar hasta las piedras). En el garaje que tenemos, abierto, sin puerta, hemos descubierto un nido de lavanderas (ayer cuando llegamos salieron tres crías ya gorditas volando con alguna dificultad y sus progenitores andaban por la tarde acarreando alimento). Haremos fuego a media mañana para tener brasa con la que cocinar y me sentaré en la “cadiera”, vieja cadiera sin respaldo en la que anteriormente se sentaron otras personas que aquí vivieron… Las cadieras y el fogaril siempre fueron elementos de convocatoria generacional y ahí seguimos alimentando estos fuegos del sentimiento, de la tradición y de la vida. Salud para todos y todas. 

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P.D.: Por cierto, este es el artículo número 333, publicado en este blog, desde septiembre de 2004. Nada, una curiosidad anunciada a principios de mes....

 

LO QUE EMPIEZA EN EL CORAZÓN O LA CABEZA Y TERMINA EN LA PUNTA DE LOS DEDOS...

 

La verdad es que no sé si el título es afortunado (desde luego va en contra de la opinión de algunos de que sea breve), pero me explicaré. No tiene nada que ver con enfermedad alguna, salvo que escribir y contar lo que uno vive, siente y percibe pueda considerarse enfermedad, generalmente incurable. Uno percibe, siente y vive y quiere transmitirlo y esa es la justificación de todo lo que escribo, así de sencillo y, por supuesto, nada transcendente.

 

1.- Estoy disfrutando tremendamente, sentado a diario en “La cadiera de Macoca” (http://macoca.org), mientras voy colocando en sus insondables tripas artículos, documentos, fotografías y otros materiales que voy extrayendo de cajas, disquetes, álbumes, boletines y revistas… De vez en cuando, recuerdo un episodio escolar que me parece curioso (del que no acierto a saber en qué año ocurrió o tuvo lugar) y que me cuesta encontrarlo. Lo leo, lo miro y calibro si de allí podrá salir un artículo para colocar en esa “cadiera”, tanto tiempo anhelada.

 

También vienen a mi mente otros acontecimientos, directamente relacionados con el corazón (no te pienses que voy a ir por lo de la “prensa del corazón” o el “mundo rosa de la tele”, je, je). Me refiero a lo significativo, a lo emotivo y emocionante (si es que son diferentes), a aquello que nos deja huella imperecedera y que se sumerge en el depósito de lo aparentemente “no recordado”, pero que emerge de nuevo en el momento más inesperado y nos permite una nueva lectura, una revisión de aquella vivencia que sólo pasó a un segundo plano, pero que sigue siendo significativa.

 

Trato, por tanto, de ir llenando los cajones de la “alacena” que hay frente a mi “cadiera”, con todo aquello que fue pensado y realizado y que puede ser revisado y aprovechado de nuevo. Es por eso que, entre otras cosas, voy añadiendo cajones nuevos, cuando descubro que determinadas experiencias, actividades o propuestas estarían mejor agrupadas de otra manera. Aún así, las hay que podrían estar en dos o tres “cajones” a la vez y no descarto irlas moviendo de sitio, para marear amablemente a los curiosos y curiosas que acepten mi invitación y me acompañen en la “cadiera”, al calor de un fogaril de ideas, conversación y futuro.

 

Debo decir también, pensando en voz alta, que mantener un blog (o dos), una página de facebook y una web (más otros extras que no comento) cuesta esfuerzo, pero intentaré seguir con todo ello, a pesar de que vendrán tiempos en que el gran problema puede ser, precisamente, el tiempo.

 

2.- Estos días de finales de mayo he dejado liquidado un nuevo ejemplar de la revista El Gurrión, el número 119. La próxima semana, estará impreso y podré enviarlo a las personas que están suscritas y a una larga lista de amigos y amigas que, en general, suelen recibirlo con sorpresa e interés. Comprobar que en cada número de la revista hay una nómina de unas treinta personas que, de un modo u otro, colaboran en hacerlo posible, me llena de satisfacción. Seguro que podría hacerse mejor y tener un perfil diferente, pero creo que es una revista digna que cumple unas determinadas expectativas y lo hace con la máxima fidelidad y puntualidad. Creo que en estos tiempos, con una crisis de compromiso, con gente aferrada al beneficio económico exclusivamente, con un concepto mercenario de las prestaciones, mantener este tipo de iniciativas: aunando esfuerzos, sin cobrar nada  a cambio y con un compromiso serio que se renueva número a número; es decir, trimestre a trimestre, tiene algo de mérito.

Bueno, pues tras estas pequeñas reflexiones, os dejo con la presentación de este próximo número de El Gurrión, el 119, que en pocos días, unos podrán tener en sus manos (si son suscriptores o suscriptoras del mismo) y otros y otras podrán leer a través de Internet, en la web correspondiente.

 

PRESENTACIÓN- Nº 119

 

BUIDOS, BUITRES, BUICUATRO…

 

Hubo un “buitre” famoso en la década de los ochenta que se paseaba cada domingo por el área del equipo contrario y picoteaba las redes con insistencia. No tenía gran envergadura, la “piel” algo moteada, con pecas y el “plumaje” de la cabeza tirando a rubio. Los más allegados lo llamaban Emilio y su apelativo dio nombre a toda una generación: “La Quinta del Buitre”.

 

Hay otro “buitre” que ha estado al borde de la extinción, pero que con enormes cuidados y protección absoluta va, nunca mejor dicho, remontando el vuelo. Se trata del quebrantahuesos, “quebranta”, para los incondicionales; un ave espectacular que pone colorido a los cielos pirenaicos, mientras planea prospectando el terreno. Se alimenta del tuétano de los huesos y de los huesos mismos y junto con otros buitres (más abundantes y no tan bellos, como el leonado o el negro) se ocupa de la limpieza del monte, de hacer desaparecer los cadáveres. No es un enterrador, pero participa de las labores que invisibilizan la muerte.

 

Luego, en este repaso por la fauna, hay unos tipos bien arreglados, con vestimenta y plumaje cuidado y de marca, que inspiran respeto en muchas personas, precisamente porque visten y calzan de marca y la ingenuidad lleva a pensar que alguien así no puede hacerte daño. Los podemos encontrar en distintos estamentos productivos (aunque tal vez sea mejor decir, improductivos) del entramado social. Su deporte favorito es el alpinismo, en su versión de “escalada en solitario”, aunque también practican el “euring” (deporte de riesgo que consiste en amasar millones de ellos sirviéndose de las artimañas que hagan falta). De jóvenes fueron operados de escrúpulos y, por tanto carecen de ellos. Como resultado de esta sutil arquitectura personal, nos encontramos a traficantes de influencias, de contratos, de concesiones, de eventos, de facturas falsas, de exportaciones e importaciones, de maderas preciosas, de recursos energéticos, de favores políticos, de mujeres engañadas, de trabajadores indefensos, de inmigrantes, de construcciones ilegales, de alianzas perversas, de complots destructivos, de burbujas inmobiliarias, de acciones bancarias, de intereses y dividendos, de valores de bolsa, de fiestas de lujo, de “ya te lo dije”, de “yo no sabía”, de ”quién podía imaginarse esto”… ¿Les suena, no? Pues eso, unos detestables buitres que carroñean con todo lo habido y por haber; gentuza que vive de la sangre de los demás, que no muestran signos de tener conciencia, que multiplican su patrimonio por diez en dos o tres años y que “creen” que creamos que eso le pasa a cualquier trabajador… Indecentes que nos hacen más difícil la vida, pero que acabarán pudriéndose entre el desprecio y el olvido. En realidad, estas referencias no tienen como objeto recordarlos, sino mantenernos alerta y estar prevenidos cuando nos sobrevuelen, porque estamos en la “era de los buitres”, un tiempo peligroso, sin duda.

 

Y como la primera referencia era futbolística y se situaba en Madrid, pongamos el punto final, para equilibrar, situándonos en Barcelona y felicitando a su equipo de fútbol por haber ganado la Liga con tantos puntos. Por lo demás, salud y buena lectura. Nos vemos en agosto.

 

Y nada más, por hoy, ya terminó la Liga, esta noche se juega la final de la de Campeones y ya tenemos lista de seleccionados para ir al mundial de Sudáfrica. A mí, personalmente, me parece la mejor lista posible. Confío en la serenidad y buen juicio del seleccionador Vicente; ojalá tenga premio y regrese con la copa.

 

A quienes nos gusta escribir, todo lo que empieza por el corazón o la cabeza, sale por la punta de los dedos… Unas veces, a través del lápiz o del bolígrafo y otras, con pequeños golpes en las teclas del ordenador. El caso es que, de una u otra manera, acaba convertido en textos o poemas, en pequeñas crónicas del transcurso de la vida que ofrecemos a quienes quieran leer y confrontar sus propias experiencias. Salud.

SIN VERBOS NI OTROS ADITAMENTOS

Como la crisis va para largo y estamos en tiempo de rebajas… Por rebajar, anuncian que van a rebajar hasta los sueldos (como si los de los muchas trabajadoras y trabajadores hubiesen estado alguna vez muy altos, ¡no te jode! ¡Como si alguna vez cuando las cosas iban bien – o eso decían- repercutió esa bonanza en aumentos de sueldo significativos!, ¡no te jode! ¡Cómo si alguna vez alguien consiguió rebajar las rentas de los que más tienen en beneficio de los que menos poseen!, ¡no te jode! ¡Aquí siempre pagan los mismos, ¡no te jode!...)

 

Como decía, con el objeto de ponerme en sintonía con esa nueva tendencia económica de reducir los sueldos funcionariales, voy a hacer un repaso a media docena de sucesos de actualidad (de carácter general) prescindiendo de muchas de las palabras que utilizamos en la construcción habitual de frases y usando, casi exclusivamente, parejas nombre-adjetivo calificativo y viceversa. No voy a titular los “textos”, para ver si el lector o la lectora son/sois capaces de descubrir de qué se trata, je, je.

 

I

 

Escenario político – Economía española - Presupuestos generales - Recorte presupuestario – Política económica – Rebaja salarial – Ajuste económico - Funcionarios cabreados – Protesta sindical - Diálogo social – Esfuerzo nacional – Pensionistas decepcionados – Pensiones congeladas – Nueva rectificación – Elecciones anticipadas – Recorte social – Panorama desolador – Gobierno triste - Oposición satisfecha – Ejemplaridad pública – Incertidumbre económica - Rectificación deseable – Economía precaria – Ajuste duro – Recortes temporales – Protestas inminentes – Soledad presidencial – Reducción drástica – Medidas progresivas – Escaños socialistas – Escaños populares – Populares populistas – Déficit comunitario – Autonomías dependientes – Asombrados mileuristas – Banqueros satisfechos – Patronal exultante – Sacrificios estériles – Poder adquisitivo – Tablas salariales - Actividad económica – Titubeante repunte – Gobierno español – Inversión productiva - Directrices comunitarias – Gasto público – Gastos sociales - Ataques financieros – Calvario griego – Conflicto social – Acuerdos firmados - Protección social – Tijeretazo económico – Medidas impopulares - Emergencia nacional – Mayoría simple – Horizonte problemático – Mensaje político – Derechos sociales - Malas noticias.

 

II

 

Cenizas volcánicas – Aeropuertos colapsados –– Inseguridad aérea – Pérdidas millonarias – Retrasos indefinidos – Vuelos cancelados – Humareda impenetrable – Glaciar fundido – Efecto mariposa – Lluvia negra – Catástrofe natural – Fuego eterno – Potencia inusitada – Temperatura alta – Lava magmática – Tregua contaminante – Afectación atmosférica - Julio Verne - Realidad ficticia - Ficción real - Volcán islandés.

 

 

III

 

Plataforma petrolífera – Golfo mexicano – Rotura letal – Crudo derramado – Negligencia negada – trabajadores desaparecidos – Daño ecológico – Mancha negra – Fauna amenazada – Flora amenazada – Costa amenazada – Pesca amenazada – Futuro imperfecto – Estados costeros – Misisipi amenazado – Pozo averiado – Fuga petrolífera – Sellado fracasado – Derrame incesante – Errores técnicos – Fluido denso – Pozo auxiliar -  Catástrofe ecológica – Oro negro – Daños colaterales - Mar abierto - Soluciones técnicas - Avidez energética - Seguridad relativa - Contaminación galopante.

 

IV

 

Juicio oral – Supuesta prevaricación – Poder judicial - Crímenes franquistas – Memoria histórica – Sector conservador – Minoría progresista - Pleno extraordinario – Funciones suspendidas – Resolución judicial – Mano oculta – Maniobra dilatoria – Enemistad manifiesta – Larga inhabilitación -  ¿Manos limpias? – Corte Penal Internacional – Escuchas telefónicas – Trama Gürtel – Servicios especiales – Maquinaria procesal – Tribunal Supremo – Sala Penal – Audiencia Nacional – Acción popular – Hechos imputados – Pleno urgente – Guerra Civil – Fosas abiertas – Fosas cerradas – Clase política – Resonancia internacional – Justicia española.

 

V

 

Final continental – Viaje incierto - Goleador uruguayo – Pasador argentino – Portero español – Deuda histórica – Noche rojiblanca – Defensa rival – Partido complicado – Partido desafinado – Hinchada ruidosa – Cantera atlética – Equipo inglés - Afición atlética – Entrenador salvador – Príncipe Felipe – Aficionados colchoneros – Autoestima elevada – Rival desconocido – Conjunto español – Máxima velocidad – Maravilloso gol – Alegría incontenible – Muchedumbre desbordada –– Logro histórico – Maravillosa espuela – Prórroga incierta – Final apoteósico – Plaza Neptuno - Fiesta popular - Título conquistado – Regreso feliz.

 

VI

 

Trajes regalados – Altos cargos – Comunidad valenciana – Tribunal Supremo – Trama Gürtel – Dádiva admitida – Televisión valenciana – Vida pública – Fortaleza política – Enorme deterioro – Situación incomprensible – Dudosa honradez – Código Penal – Contratos recibidos – Regalos valiosos – Empresa corrupta – Cohecho impropio – Corrupción sospechosa – Álvaro Bigotes – Trama corrupta – Investigación abierta – Juicio oral – Directiva Regional – Partido Popular – Contratos adjudicados – Estado anímico – Disolución inmediata – Administraciones públicas - Presidente valenciano.

 

 Y una tira de regalo... VII

Votos incumplidos – Curas pederastas – Abusos sexuales – Sexo mandamiento – Oscuros curas – Indefensión infantil – Vergüenza social – Injustificables actos – Voluntad forzada – Silencios cómplices – Ocultación Interesada – Tolerancia inadmisible -  Internados terribles – Internos violados – Presuntos culpables – Iglesia cómplice -  Agresores indecentes – Víctimas maltratadas – Corporativismo protector – Prisión preventiva .

Y llegando al final de lo dicho y comprometido: media docena de noticias de actualidad con este formato especial y, siendo consciente de que este texto ha salido algo más corto que los que suelo escribir desde hace tiempo, es hora de ponerle el punto final. No sin antes hacer la invitación expresa a quienes puedan leer este post, a que en sus comentarios elijan una de las noticias aquí referidas y añadan aquellas parejas de palabras que crean que faltan o aquellas otras que podrían aportar a la noticia un perfil diferente. Os animo a hacerlo.

LA CADIERA DE MACOCA

Un preámbulo que no viene a cuento

 

Este es el artículo número 330 de este blog. Debería celebrarlo, sin duda, aunque casi podría esperar a final de mes que es cuando, al ritmo que llevo, publicaré el número 333: número capicúa y curioso; la mitad de otro no menos curioso, el 666 (el número de la bestia), éste, con propiedades matemáticas muy sorprendentes:

  • Es la suma de los primeros 36 números naturales: (1 + 2 + 3 + 4 + 5 + 6 + 7 + 8 + 9 + 10 + 11 + 12 + 13 + 14 + 15 + 16 + 17 + 18 + 19 + 20 + 21 + 22 + 23 + 24 + 25 + 26 + 27 + 28 + 29 + 30 + 31 + 32 + 33 + 34 + 35 + 36 = 666).
  • Es la suma de los cuadrados de los siete primeros números primos: (22 + 32 + 52 + 72 + 112 + 132 + 172 = 666).
  • El número romano que representa al número 666 (DCLXVI) usa una vez cada una de las cifras romanas cuyo valor es menor que 1.000, en orden descendente respecto a su valor (D = 500, C = 100, L = 50, X = 10, V = 5, I = 1).

¡Jo, cómo se desvía uno de los caminos que había pensado transitar! El tema es interesante, pero vamos a lo que íbamos…

 

El meollo de la cuestión

 

Hoy quería presentarles y por tanto invitarles a curiosear por mi boceto de página web. Cuento para ello con el asesoramiento y ayuda definitiva, en la parte técnica del amigo J.L. Murillo. Èl es quien ha construido el armazón y quien le dará forma final a la misma. Yo estoy, en estos momentos, introduciendo artículos en las secciones que hemos creado para irla llenando de contenidos.

 

Uno de lo objetivos comprometidos para este año especial en el que me encuentro, disfrutando de una Licencia por estudios, era el de construir una página web desde la que poder relanzar el trabajo con las TICs en el aula. Por tanto, digamos que estoy incidiendo en el desarrollo del proyecto presentado y aprobado por la Consejería a finales del pasado curso.

 

Como decía o insinuaba, aún no hemos resuelto la estética definitiva de la página, pero quería presentarla porque ya es accesible a través de Internet. De hecho en esta fase, se comporta de manera similar a un blog. Los artículos que escribo, se ordenan del más reciente al más antiguo publicado, cuando se abre la página, aunque se puede pinchar en las secciones creadas y éstas abren un menú con los artículos que contienen, para poder elegir.

 

Éste me gustaría que fuera el texto que apareciera en la portada de la web, cuando esté configurada:

 

Cuando yo era pequeño, en la cocina de mi casa de Labuerda, había unas anchas cadieras (bancos adosados a las paredes que rodeaban en parte el fogaril). Parte de mi infancia (sobre todo las largas tardes-noches de los otoños y los inviernos) transcurrió allí, mirando el fuego, escuchando conversaciones, realizando pequeñas faenas colectivas, dormitando, soñando e imaginando… La cadiera y el fuego nos convocaban cada noche.

 

Salvando las lógicas distancias, quiero convocar a las amigas y a los amigos a este espacio virtual, que toma este nombre de “La cadiera de Macoca”. Yo cuento, pero tú también me puedes contar y crear esa ilusión nueva de que un fuego cercano y creativo nos convoca al encuentro, para que podamos hablar de tantas cosas, compañera del alma, compañero…”

 

 

Mi pretensión es, por tanto, ir incorporando a las distintas secciones (y a otras que iré creando) todo el material escrito que he ido acumulando a lo largo del tiempo y que puede tener cierto interés divulgar o por el que tengo mucho interés en guardar, de manera activa y fácilmente localizable.

Estoy enfrascado en revisar y tratar de leer el archivo de disquetes, donde guardo textos y materiales, de los primeros años de tener ordenador. Al principio tuve algunos problemas, pero ya he descubierto un camino que me permite restaurarlos con razonable rapidez. No sé por qué, pero durante mucho tiempo utilicé el procesador WordPerfect y, uno tras otro, cuando he ido cambiando de máquina, he pedido que me fueran instalando también ese programa para poder seguir leyendo lo que escribí hace 15 años.

 

Desviándome un poco del tema. Curiosamente, estos días, estoy leyendo “Nadie acabará con los libros” (conversaciones entre Humberto Eco y Jean-Claude Carrière) y una de las cuestiones que comentan y se plantean es la del archivo y la recuperación de la información, con soportes tan cambiantes y poco consistentes. Dice Jean-Claude: “un amigo mío, un cineasta belga, conserva en su trastero dieciocho ordenadores, simplemente para poder ver trabajos antiguos. Lo que quiere decir que no hay nada menos duradero que los soportes seguros… Le he traído este librito de mi biblioteca, impreso en latín, a finales del siglo XV, en París… Aún podemos leer un texto impreso hace seis siglos, pero ya no podemos ver una cinta de vídeo o un CD-ROM de hace apenas algunos años. A menos que conservemos nuestros ordenadores en el trastero”. No es baladí la reflexión. ¿Tendremos que guardar un tocadiscos, un casette o un walkman, un magnetoscopio, un ordenador con disquetera… y necesitaremos un garaje o una gran habitación para poder tener activos esos aparatos, cada vez que queramos leer un documento viejo, guardado en soportes que han ido quedando anticuados…?

 

Regresando a “La Cadiera de Macoca”, aclarar, para quien no lo sepa, que Macoca es el acrónimo formado por las primeras sílabas de mi nombre y de mis dos apellidos. Y éstas son las secciones que, de momento, tengo creadas en la página:

 

.. Personal. En la que consignar algunas de las cuestiones que tienen que ver con rasgos biográficos, publicaciones (las personales, la colaboración en libros colectivos, las referencias de una selección de artículos publicados en revista…), alguna entrevista, etc. Dentro de cada artículo, o de algunos de ellos, incorporo documentos de prensa o pdf que pueden descargarse y completar las informaciones.

 

.. Labuerda. Aquí, de momento, aglutino textos relacionados con Labuerda y también con Sobrarbe: lo local y lo comarcal.

 

.. Biblioteca escolar. Noticias, artículos, estrategias, etc. relacionadas con la biblioteca escolar del centro de trabajo o de la B.E. en general.

 

.. Cuaderno de actividades. Recupero o propongo desarrollos de actividades escolares. Las recuperadas, porque estuvieron bien y convendría retomarlas o repensarlas y las otras porque ya quedan planteadas para usarlas en mi regreso a las aulas…

 

.. La bloguería. De momento, hay dos blogs sindicados: los dos que administro: gurrion y nosotrasleemos, pero es posible que el próximo curso comience alguno nuevo. En la página principal se muestran siempre los cinco últimos post escritos en cada uno de los dos blogs.

 

.. Una mirada a la prensa. Estoy en proceso de recuperar experiencias de trabajo con prensa, realizadas en el pasado (en algunos casos, he recuperado los pdf, con las mismas) o propuestas de escritura partiendo de textos periodísticos.  En uno de los apartados, voy anotando noticias que van apareciendo y que me parece que podrán ser objeto de lectura y reflexión, sacadas de ediciones digitales.

 

.. Artículos varios. Aquí tendrán cabida, aquellos que se refieren a temas difíciles de encasillar y no encuentran acomodo en otros apartados. Siempre es bueno disponer de un “cajón de sastre”, que no “desastre” para lo que apetezca.

 

.. Latidos interiores. Cuestiones más íntimas, textos solicitados por amigos y amigas; textos afectivos…

 

.. Repertorios Alfabéticos Documentales. Es conocida mi afición a trabajar con el ABCdario. Proyectos para realizar, que quedan prácticamente planteados, aunque pueden variar algunos objetivos cuando intervengan directamente los niños y niñas con quienes se desarrollen; en otros casos, serán aventuras alfabéticas ya terminadas, pero que pueden sugerir y sorprender…

 

.. Enlaces. Con documentos  electrónicos, fundamentalmente. Pero no sólo el enlace, sino también la justificación de elegirlos; a veces, por coincidencias curiosas, en las que los documentos podrían completar algunas experiencias…

 

En todos los casos, acompaño con imágenes que enriquecen los textos; pongo enlaces con otros documentos o, como ya he dicho anetriormente, documentos en pdf que completan la información. Con el paso del tiempo, es natural que esta organización vaya variando: se creen secciones nuevas; se establezcan subsecciones; cambien algunos artículos de sección, etc.

 

Y como ya he escrito bastante, sólo queda, invitaros a que visitéis la página. Todos los artículos pueden ser comentados, si os apetece. Seguiré alimentando este blog, con la misma frecuencia (4 ó 5 post cada mes) y trataré de mantener la página web actualizada igualmente. Si decides visitarla, espero que te vaya gustando a medida que la vayamos construyendo.

Nos vemos, si tú quieres, en LA CADIERA DE MACOCA: http://macoca.org/

 

DÍA DEL LIBRO

Dice Umberto Eco, en el libro “Nadie acabará con los libros” (Lumen, 2010): “El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez se han inventado, no se puede hacer nada mejor. El libro ha superado la prueba del tiempo… Quizá evolucionen sus componentes, quizá sus páginas dejen de ser de papel, pero seguirá siendo lo que es”.

 

Sirva este comienzo para celebrar un año más esa efeméride y para desearles un buen Día del Libro, un buen mes de abril y muchas y agradables lecturas.

Yo creo que los libros son el “Eco” de las voces de quienes los escribieron que, incesantemente, están repitiendo los sueños, las pulsiones, las historias que sus autores y autoras pusieron por escrito y que nos llegan directamente al corazón, a los sentimientos.

 

Y siguiendo con este juego improvisado de Eco y eco, quiero “hacerme eco” hoy de cinco libros escritos por otros tantos amigos y que he ido recibiendo a lo largo del curso. Los nombraré por orden de llegada y será una buena manera de celebrar el Día del Libro: leyendo y hojeando los libros de los amigos.

 

.. “A poesía necesaria” es un libro escrito en gallego que lleva este subtítulo “Lectura e creación poética dentro da aula” (Editorial Galaxia. Vigo, 2009 – 123 pp.). Su autor es Antonio García Teijeiro. Antonio es maestro y es poeta y lleva mucho tiempo divulgando, por diferentes caminos y medios, la voz benefactora de la poesía. El libro ofrece reflexiones, muestra testimonios, sugiere caminos, señala acciones… que faciliten la entrada de la poesía en las aulas. En definitiva, la posibilidad de que niños y niñas accedan al lenguaje poético y a la carga emocional que éste puede aportarles. En contra de lo que es habitual en Antonio que ya ha escrito decenas de libros de poesía; éste tiene ese perfil didáctico, necesario por otra parte, para que los mediadores puedan acercarse y acercar la poesía a chicos y chicas. Por eso, nombraré “algúns pasos para introducir a poesía nas aulas”, señalados por el autor (espero que mi traducción responda fielmente a lo que Antonio quiso decir): 1. Aprovechar el rico legado de la Literatura Popular. 2. Acercamiento a los poetas que desde la calidad, la ternura y el respeto, escriben para niños. 3. Conocer y leer los cuentos rimados. 4. Cantar canciones populares, poemas musicados o simplemente canciones sin adjetivos. 5. Poner a nuestros alumnos en contacto con poetas clásicos de la poesía gallega, castellana, catalana… que, sin escribir para niños, igual pueden entenderlos y gozarlos. 6. Conocer los romances. 7. Familiarizarnos con poemas sin rima. 8. Escuchar la voz de los poetas, porque ésta emociona. 9. Leer y mostrar al alumnado poemas de otros chicos y chicas escritos en otros centros: intercambio de creaciones poéticas…

En resumidas cuentas, un libro escrito por un poeta, que trata de desvelar o sugerir estrategias que pueden favorecer el conocimiento y el amor hacia la poesía por parte de niños y jóvenes. Como siempre, estas cosas no se enseñan, se contagian; por tanto, esa magna tarea sólo estará al alcance de aquellos mediadores que regalen poesía con emoción y entusiasmo.

 

.. “Esto y ESO” (Edelvives. Zaragoza, 2010 – 140 pp.) es obra de Raúl Vacas. Como Raúl es un hombre que está todo el día jugando mentalmente con las palabras e introduciendo algunos de sus hallazgos en la conversación, pues aquí tenemos un libro sorprendente, ya desde el título. La arquitectura interna del libro también es original, puesto que está armado, a partir de una “Lección inaugural”, por 13 capítulos que llevan como título los nombres de las asignaturas de la Educación Secundaria Obligatoria: Tecnología, Lengua Castellana y Literatura, Educación Plástica y Visual, Idiomas, Educación Física, Ciencias de la Naturaleza, Matemáticas, Ciencias Sociales (Geografía e Historia), Música, Física y Química, Biología y Geología, Cultura Clásica y Biblioteca. Cada uno de esos capítulos contiene una o varias citas introductorias y entre 4 y 6 poemas que hacen referencia al “capítulo-asignatura” correspondiente. Utiliza técnicas de construcción poética conocidas, pero aporta muchas novedades; de modo que el libro es un compendio de técnicas de escritura diferentes y de descubrimiento de temas insólitos para escribir poemas: igual rememora a Jorge Manrique para escribir “Coplas a la muerte de Don Carnal”, como a Leonardo con su “poema para ser leído en el espejo”; lo mismo plantea una quiniela de poetas que escribe un soneto con el nombre de las estaciones de metro de la ciudad de Madrid. Del mismo modo que te escribe un “Brindis”, te canta una “Nana”. Lo mismo escribe una “Elegía” que te regala unos haikus…: “seat león / se detiene un instante / paso cebra”. “La mariposa / deja huella en los dedos / calcomanía”… Raúl recorre la geografía peninsular proponiendo y realizando talleres de escritura desde planteamientos muy imaginativos. Realiza, junto con su compañera Isabel Castaño, preciosos libros libres: artesanales y sorprendentes: “Jaikulatorias”, “Pájaros viejos y otros trinos”, “Lo más mínimo”, “Corte y confección”, “Zoom 17mm”… Todos ellos salidos de la factoría “De Vacas y Castaño”. Los chicos y chicas que asisten a sus talleres salen de ellos con una concepción nueva de todo lo que envuelve a la poesía, una nueva concepción que, en algunos casos, les permitirá romper con los tópicos y con las distancias para llegar a apreciar y degustar esas palabras escogidas con emoción y ternura.

 

.. “Ramón Acín y la Junta para Ampliación de Estudios” (Gobierno de Aragón, Zaragoza, 2010 – 61 pp.). Estas cosas sólo se le pueden ocurrir a Víctor Juan Borroy que ha convertido el Museo Pedagógico de Aragón, con sede en Huesca, en una “fecunda editorial”, de la que van saliendo publicaciones que sólo él es capaz de encontrar y alumbrar. Encontrar porque hay que localizar, en ocasiones, originales en lugares insólitos y para eso hace falta olfato y tenacidad y alumbrar porque desde que dirige esa institución, ha abierto una línea editorial que permite poner en las manos del público obras de interés que estaban fuera de circulación o convertir, como es el caso, unos viejos papeles administrativos en una publicación hermosa y significativa.

Víctor andaba detrás de crear una revista de ámbito educativo y ya lo ha conseguido. Con motivo del Día de la Educación Aragonesa (26 de marzo) se presentó el número 1 de la misma: “Aragón educa” (Revista del Museo Pedagógico de Aragón), pero lo que de verdad quería, creo yo, era producir este precioso documento-libro dedicado a una de las personas que admira con pasión: Ramón Acín. Libro absolutamente independiente de la revista, aunque figure como “Encartes del Museo Pedagógico de Aragón / nº 1”. El libro contiene textos, sobre todo, de Víctor: “Ramón Acín. La ilusión por la enseñanza”, de su nieta Ana García_Bragado Acín, de José Manuel Ontañón y del propio Acín y reproducción de documentos administrativos, notas y dibujos de Ramón, junto a bocetos y fotografías de la famosa “Mesa de dibujo de Ramón Acín”… Muy bien la composición interna del libro que lo convierte en un documento que apetece tocar, oler, mirar, leer y guardar. Es uno de esos libros que apetece tener abierto entre las manos porque se siente algo especial pasando sus páginas, viendo las ilustraciones, notando el tacto del papel y que ningún e-book de los presentados hasta ahora puede llegar, ni remotamente, a ofrecer.

 

.. “Colores y más colores” (Editorial Pintar-Pintar. Uviéu, 2010) lo escribe y me lo manda Rosa Serdio. Rosa es maestra y agitadora poética. No sólo inocula el virus “P” de Poesía a su alumnado, acercándoles las palabras hermosas que otros poetas hilan y entretejen, sino que ella misma les regala frecuentemente sus propias composiciones. Yo siempre he pensado que esa referencia es muy importante para los niños y las niñas: que vean que su maestra o maestro les sorprende, de vez en cuando, con la lectura de unas palabras de su propia cosecha; palabras que cuentan algunos sueños, que muestran sentimientos o que hablan de la vida. El libro de Rosa, en bable, es un calidoscopio de colores y sobre ellos se estructura: “Verde Andalucía. / Verde perexil. / Verde la oliva / del Guadalquivir”. O bien, “Roxa l´amapola. / Roxu nel rosal. / Roxu´l corazón / del coral del mar”. De las ilustraciones se encarga Ester Sánchez y del juego establecido –entre las palabras de colores de Rosa y los colores mismos de Ester- participan algunas obras artísticas reconocibles (recreadas y personalizadas por Ester) de Monet, Sorolla, Van Gogh, Manet, Gris, Klimt, Regoyos, etc. Un libro realmente hermoso; de esos que uno no tiene ninguna duda que deben circular por las manos de los chicos para perfilar su sensibilidad. El que me ha mandado y regalado Rosa, además, viene con un plus: con una dedicatoria cariñosa y emotiva escrita con la personal e inconfundible letra de esta maestra amiga: “… amigo del corazón y los poetas, rey de los abecedarios…” Felicidades, Rosagrande. Te imagino feliz, radiante, con este “hijo tuyo”. Puedes estarlo, el resultado es muy hermoso.

 

.. “Lenguaje creativo en el aula” es el número 10 de la colección Creativa de Aula Libre. Viene con el subtítulo “Salpicado de humor y emoción” y el autor es Pepe López, viejo amigo de correrías pedagógicas y de conversaciones y risas nocturnas. El libro lo ha editado el M.R.P. Aula Libre, ahora con sede en Zaragoza, en este 2010 y sale con 78 páginas. La colección CREATIVA se inició en 1995 con la publicación del título “¡Qué animales!”; quinces años después sale este número 10 que alberga en su interior más de cincuenta propuestas con las que voltear las palabras para buscarles nuevos sentidos y acercar y unir los elementos y conceptos gramaticales de la lengua con la palabra fantasía, manteniendo el espíritu “rodariano”. Pepe López lleva ya años trabajando en la escuela y haciéndolo con ese espíritu de juego, aventura, descubrimiento y desafío; retos necesarios para transitar sendas de emoción, donde el humor debe ser un componente básico y sustancial. Es la segunda entrega de Pepe en esta colección, en la que ya publicó, con el número 8: “Cuentos ortográficos”. Un libro, sin duda, muy útil para el profesorado que, de vez en cuando, se atreve a colocar al libro de texto mirando a la pared y que se arriesga a penetrar él solo, con su alumnado y a pecho descubierto, por la intrincada selva de las palabras buscando nuevas relaciones, sorprendentes significados, asociaciones impensadas… Aquí tiene muchas ideas y los resultados de haberlas llevado a la práctica. Un libro que puede habitar, sin problemas, las estanterías de la biblioteca escolar para ser leído directamente por el alumnado.

 

Bueno, pues ahí os dejo, con estas impresiones, de los libros y de los amigos. Me ha gustado hacerles este pequeño reconocimiento a Antonio, Raúl, Víctor, Rosa y Pepe y quiero felicitarles por la realización del esfuerzo necesario para dejar listo y en la imprenta un libro. Ojalá que el “eco” que emana de cada uno de ellos, llegue a muchas personas.