¡VAYA SEMANITA PARA TERMINAR MAYO!
Me faltaba un texto para cumplir esa media autoimpuesta de publicar uno por semana y, hoy domingo, día 30, me ha parecido adecuado reflexionar sobre la semana que termina. Estoy en Figols de Tremp y son las siete de la mañana. Es de día claro, con el sol luciendo ya sus galas matinales. Le he hecho unas fotos cuando despuntaba por el este (semitapado por algunas nubes) hace unos 15 minutos, mientras un reactor cruzaba en diagonal mi trozo visible de cielo, dejando una doble estela de humo; un camino de jalones paralelos que se han ido difuminando, a medida que el avión avanzaba imparable (imagino que hacia algún aeropuerto europeo libre de cenizas volcánicas, je, je).
Bueno, como he anunciado, vamos con la semana. Ya aviso desde el principio que casi todo lo que voy a contar tiene que ver con la parte bonita de la vida, con hacer cosas sorprendentes o emotivas; con vivencias amables, con intercambios, con sorpresas. ¡Se acabó el suspense inicial, pero sigue leyendo o no te vas a enterar de nada, amigo, amiga! Algunos libros y algunas películas comienzan mostrando el desenlace y eso no les quita ni un ápice de interés.
1.- El martes, a las tres, acompañé a las madres cuentalibros de mi colegio hasta Mequinenza. Sólo pudieron bajar tres de ellas, cargadas con los bártulos propios de un grupito de titiriteras. Hicieron dos sesiones: una para el alumnado de Infantil y Primer Ciclo y otra para los de Segundo y Tercer Ciclo. Allí nos esperaba Pili Navarro (maestra entusiasta y responsable de la biblioteca escolar del CEIP María Quintana), con quien tenemos ya una consolidada relación de intercambio. Estaban también el grupo de madres mequinenzanas que ella ha conseguido atraer o enredar en labores de colaboración con la biblioteca escolar, que ya han debutado con éxito este curso y que buscan energía y ánimos para mantener o aumentar en el futuro esa participación. Mi papel esa tarde se reducía a acompañar, presentar brevemente al grupo, hacer fotos y practicar las relaciones públicas… Un papel descansado, sin duda. Nati, Mari Carmen y Rosabel contaron sus cuentos individuales: Vermeer, Botero, Viladrich fueron algunos de los pintores “contados” y unieron sus fuerzas para contar uno colectivo: “Las Meninas” de Velázquez (una auténtica preciosidad). Luego, con los mayores, repitieron alguno e incorporaron otros (como “La última cena” de Da Vinci, con permiso de Fina que esta vez no pudo acompañarnos y que fue quien lo contó en el colegio). Estamos hablando de contar libros relacionados con cuadros y pintura… tarea nada fácil, en la que las madres tuvieron que escribir hasta el guión, inventárselo para poder salir bienparadas de este nuevo reto. Todo transcurrió felizmente y fueron obsequiadas con dulces y con un ejemplar del libro de Miguel Fernández Pacheco: “Siete historias para la infanta Margarita” (un libro ambientado en la corte del rey Felipe IV, en los momentos en que el pintor Diego Velázquez se encuentra retratando a la infanta Margarita rodeada de guardadamas, meninas y bufones, en lo que luego sería el cuadro universalmente conocido de “Las Meninas”). Cada año, para estas fechas, hacemos este viaje a Mequinenza y tenemos este encuentro, fugaz pero emotivo, con la población escolar del lugar, el profesorado y, este año, con algunas madres que seguro van a seguir la senda de la colaboración bibliotecaria. Ver texto y fotos en http://www.madrescuentacuentos.com
Ya son más de las siete y media, cuando empiezo este segundo párrafo. Escribir cuesta, ya lo habrás experimentado, y el reloj no deja de marcar el paso del tiempo…
Nada más llegar a Fraga esa tarde, me acompañó Daniel a recoger el número 119 de El Gurrión en la imprenta: 48 páginas con nuevas propuestas de lectura. La semana que viene estará ya en las manos de todos los suscriptores y podrá leerse también en la página web (http://www.elgurrion.com). Pude embolsarlo, por fin el jueves por la tarde y dejarlo en manos de un recadero el viernes a las ocho de la mañana para agilizar su distribución. Fue en ese momento, justamente, cuando dejé de pensar en el número 119 y sentí una profunda liberación; la misma que me embarga cada vez que coloco un número en el canal de distribución para que lo hagan llegar a quienes lo están esperando. Ahora ya estoy contemplando plazos, mirando hacia agosto y pensando en el número 120; es inevitable. Vamos camino de cumplir 30 años “gurrionados” (con la salida del 121, en el mes de noviembre) y esto siempre es así. Sale un número y uno ya se pone a pensar en el siguiente y así sucesivamente…
2.- El miércoles, día 26, subí con Mercè al cole por la tarde. Aproveché para hacer algunas fotos y para tomar algunas notas bibliográficas. Estoy preparando un Repertorio Alfabético Documental sobre el bosque y necesitaba consultar bibliografía. Las madres cuentalibros andaban por allí preparando el cuento que tendrían que contar dos días más tarde en el Palacio Montcada. La semana pasada había recibido una llamada de Madrid (del Ministerio) en la que me preguntaban si el grupo de madres podrían participar en el acto de entrega de los Premios Nacionales de Bibliotecas Escolares que se iba a celebrar en Fraga el día 28 de este mes de mayo. Les trasladé la invitación y no dudaron en aceptarla… Esa tarde estaban “reparando” los elementos del cuento y adiestrando a Carla, una nueva y valiosa incorporación del grupo, máxime esta vez en la que, por distintos motivos, no podían estar ni Fina ni Rosi.
Y esa tarde, además, el Grupo de Lectura Nosotrasleemos teníamos la reunión mensual y ya no me moví de la biblioteca hasta las siete y media. En la reunión, la última de este curso, hicimos mucha “lectura de la imagen”, con las fotos que trajeron Marina y Mercé B.: una sirvieron para adentrarnos artísticamente en la afición a la lectura y las otras para hacer un recorrido por el siglo XX (pues se trataba de un álbum familiar, de cuatro o cinco generaciones).
3.- El jueves comenzó el día con alegría: Ana –mi hija- cumplía años y eso siempre debe celebrarse. Además tenía en mi poder, después de mes y medio, el número de ISBN para una publicación que dejé en la imprenta hace todo ese tiempo y que no habíamos podido retomar por culpa de ese trámite. El ISBN es un número de registro internacional que llevan todos los libros. Lo solicité a Madrid, a la Agencia del ISBN y, como tardaban algo más de lo que recordaba yo en otro tiempo, me dijeron que si mandaba los papeles por recadero y volvía a los dos días a buscarlos, otra vez por recadero, los tendría rellenados y autorizados, pero que por correo tardarían un mes y medio. No sé qué relación puede haber entre tanta velocidad, por un lado, y tanto retraso, por otro. Pero el caso es que he tenido que esperar todo ese tiempo. Bueno, pelillos a la mar, por fin podré dejar ya listo para imprimir un nuevo “ABCdario”, del que ya tendréis noticia.
A media mañana, Mercè me llama diciendo que le acaban de avisar que el viernes, los organizadores de la entrega del Premio de BB.EE., quieren llevar a visitar la biblioteca del colegio a parte de los premiados (por lo menos los de Primaria)… Se reúne esa misma mañana con la gente del Seminario de BLI para darles noticia y comienzan a preparar algo. Por la tarde, subo con ella de nuevo al colegio y con otras personas Yolanda, Marian, Carmen, Julio, Oliva… vamos dejando todo listo para la mañana siguiente. Hemos decidido entregarles una carpeta por colegio con diversos materiales para que tengan un mejor conocimiento de nuestra trayectoria y se deja preparado el equipo informático para poder pasar un powerpoint con el que dar algunas explicaciones, al día siguiente. Cuando bajamos del colegio, con todas las fotocopias hechas y los desplegables de “y tú, ¿cómo pintas?”, compramos 18 carpetas y, ya en casa, las montamos con los materiales preparados para entregar el viernes. En las páginas de “Escolar” del Diario del Altoaragón de ese día se publica un artículo-resumen de la actividad en torno a los libros y la pintura que se ha desarrollado este curso: http://www.diariodelaltoaragon.es/SuplementosNoticiasDetalle.aspx?Sup=4&Id=632179
También se recoge la misma información en el blog “fragadigital”. Se trata de un texto escrito por Mercè Lloret, explicando todo el trabajo generado, con algunas fotografías: http://blogdejosediaz-baixcinca.blogspot.com/2010/05/biblioteca-escolar-miguel-servet.html
4.- El viernes por la mañana, vuelvo a subir al colegio (llevo tres días seguidos que ya no sé si estoy o no de Licencia, je, je). Mercé se ha comido los nervios y parece tranquila. Yo lo estoy más, porque acudo, simplemente, como fotógrafo de la agencia “F” (de Fraga, claro). Por fin llegan los invitados, bien pasadas las 10 horas y 20 minutos de la mañana (estaba anunciada su llegada a las diez). Casi cuarenta personas (más de las que se esperaban) se acomodan en el espacio liberado de la biblioteca escolar. Mercé se ocupa de ellos y les cuenta algunas peculiaridades de la trayectoria y del funcionamiento de nuestra biblioteca escolar; les muestra y explica diversos materiales: unos elaborados por el alumnado, otros diseñados por el profesorado; unos elaborados como consecuencia directa de las sugerencias de la biblioteca, otros realizados por algunos maestros y maestras en sus aulas como consecuencia de su propia iniciativa. El tono es coloquial y distendido; estamos entre colegas premiados. Todos hemos visto premiada nuestra trayectoria y eso produce satisfacción generalizada. Reciben con agrado la carpeta y salimos en procesión camino del Palacio Montcada. Allí se producen encuentros, saludos, conversaciones con gente conocida y, cuando llega la Secretaria de Estado, Eva Almunia, junto con la Consejera Mariví Broto, comienza el acto. Los chicos del instituto Bajo Cinca (ex alumnos de nuestro colegio) reparten poesías; las autoridades reparten diplomas; luego se reparten discursos y por fin, las madres del Grupo de cuentacuentos o cuentalibros del CEIP Miguel Servet, cuentan “A qué sabe la luna”. Tienen el honor de cerrar el acto con su intervención que, como siempre, gusta al personal. En el acto se presenta fugazmente (a cargo de un brillante Antonio Basanta) el libro “Bibliotecas escolares ”: una investigación, de la que ya hablé en otro post anterior y en la que participamos dos centros de Fraga: el IES Bajo Cinca y el CEIP Miguel Server: http://gurrion.blogia.com/2010/032201-bibliotecas-escolares-de-ahora.php
Luego ascendemos al primer piso a degustar un sabroso vino español, a conversar animadamente con algunos premiados (un abrazo cariñoso y de ánimo para Ana Nebreda, que no pudo acudir a recoger el premio concedido por motivos de salud) y a poner punto final a un acto que causó sorpresa, pero que tuvo un desarrollo correcto y sin duda fue un regalo para la ciudad.
Ahora mismo, son ya las ocho y media de la mañana de este domingo 30 de mayo. No luce el sol con esplendidez, puesto que algunas rayas nubosas lo van tapando intermitentemente, pero el día, aquí en Figols es especial: estamos alejados de carreteras, sólo se escuchan los pájaros (abundantes en esta primavera que ha hecho germinar hasta las piedras). En el garaje que tenemos, abierto, sin puerta, hemos descubierto un nido de lavanderas (ayer cuando llegamos salieron tres crías ya gorditas volando con alguna dificultad y sus progenitores andaban por la tarde acarreando alimento). Haremos fuego a media mañana para tener brasa con la que cocinar y me sentaré en la “cadiera”, vieja cadiera sin respaldo en la que anteriormente se sentaron otras personas que aquí vivieron… Las cadieras y el fogaril siempre fueron elementos de convocatoria generacional y ahí seguimos alimentando estos fuegos del sentimiento, de la tradición y de la vida. Salud para todos y todas.
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P.D.: Por cierto, este es el artículo número 333, publicado en este blog, desde septiembre de 2004. Nada, una curiosidad anunciada a principios de mes....