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Últimos testigos (II). Testimonios amables

Últimos testigos”, de Svetlana Alexiévich (Premio Nobel de Literatura, 2015). Ed. Debate, 2016 – 334 páginas. (y II)

Esta segunda parte del comentario del libro de Svetlana recoge aquellos fragmentos de los testimonios que hacen referencia a la escuela, los libros, la lectura, los cuentos... En medio de la crueldad de la guerra, de los recuerdos traspasados de brutalidad, donde los testimonios sobre la inhumanidad más extrema contra la vida de las personas, e incluso de los animales, ponen de manifiesto la existencia del mal absoluto, hay quien recuerda la lectura de un libro o el que salvó de la hoguera, o algunas palabras escritas, o la lectura de poemas, o las condiciones difíciles en las que se desarrollaban las clases en aulas improvisadas y echando imaginación para paliar las carencias materiales que eran absolutas, en muchos casos. De eso trata lo que sigue... Este libro, desde luego, permite múltiples lecturas y es un documento testimonial e informativo de primer orden; una fuente documental demoledora sobre la irracionalidad de la guerra, sobre el comportamiento más abyecto y también sobre los gestos de humanidad que realizan las víctimas...

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.. Taisa tenía siete años, leía mucho, le daban miedo los gusanos y le encantaban los perros: “... El invierno era muy frío, siempre tenía frío en las manos y los pies. En la escuela a menudo se estropeaba la calefacción y el suelo de las aulas quedaba cubierto por una fina capa de agua congelada. Patinábamos entre las mesas. Dentro nunca nos quitábamos los abrigos ni las manoplas, les cortábamos las puntas para poder sujetar bien la pluma con los dedos. Recuerdo que teníamos prohibido burlarnos y ofender a los que habían perdido a sus padres. Si lo hacíamos, recibíamos un severo castigo. Y también leíamos mucho. Como nunca... Acabamos con la biblioteca infantil y juvenil. Y nos empezaron a dar libros para adultos. A las otras niñas les daban miedo... Hasta los niños los evitaban a veces, pasaban las páginas donde se hablaba de muerte. Pero yo las leía...”

.. Volodia tenía diez años: “... Recuerdo que después de un bombardeo quedaron tirados por el suelo un montón de libros mezclados con las piedras. Cogí uno, se llamaba “La vida de los animales”. Era grande, con unas ilustraciones muy bonitas. Me pasé la noche leyéndolo, leía y no podía parar... Recuerdo que ya no volví a coger ni un libro bélico, ya no me apetecía leer nada sobre la guerra. Pero un libro sobre los animales, sobre los pájaros...”

.. Nina tenía siete años y recuerda: “... El último día... Antes de la retirada, los alemanes incendiaron nuestra casa. Mamá estaba en la calle, miraba el fuego y no se le escapó ni una lágrima. Nosotros tres corríamos alrededor y gritábamos: <¡Casita, no ardas! ¡Casita, no ardas!> No nos dio tiempo de salvar nada, solo pude coger mi libro del abecedario*. Me pasé toda la guerra cuidándolo, protegiéndolo. Dormía con él, lo dejaba debajo de la almohada. Tenía muchas ganas de estudiar. Más tarde, cuando empecé el primer curso en 1944, el único abecedario que había era el mío. Un libro para trece niños. Para toda la clase...”

“... Antes de la guerra, me encantaban los cuentos que contaba papá, sabía muchos cuentos y sabía contarlos. Después de la guerra ya no me apetecía leer cuentos...”

(* Se trata del primer libro de texto que usaban los alumnos al empezar la escuela con seis o siete años: un libro con todas las letras del abecedario aplicadas en palabras y textos breves que servía de guía para aprender a leer. Nota de las traducciones)

.. Sasha, contaba diez años:  “... Recuerdo que después de la guerra en nuestro pueblo solo teníamos un libro del abecedario, y el primer librito de texto que encontré y que leí fue una colección de problemas de aritmética. Lo leí como si fueran poemas...”

.. Liuba con once años: “... Antes de la guerra, mi hermana mayor trabajaba en el comité regional del partido, tenía la misión de participar en la lucha clandestina. Trajo a casa un montón de libros de la biblioteca del comité; también retratos, banderas rojas. Lo enterrábamos todo en el jardín, debajo de los manzanos. Y su carnet del partido. Lo enterrábamos por las noches. Pero yo tenía la sensación de que el rojo..., el color rojo..., se vería incluso a través de la tierra...”

.. Zina tenía siete años: “... Empecé la escuela... Arranqué de la pared un trozo de papel pintado, viejo y desteñido: aquello fue mi libreta. En vez de goma de borrar usaba un tapón de corcho. En otoño maduró la remolacha, nos alegramos muchísimo: <Rallaremos la remolacha y tendremos tinta para escribir>. Dejas el jugo de remolacha un par de días y se pone negro. Con eso escribíamos”.

.. Kima tenía doce años. Su nombre viene de “Komunistecheski Internacional Molodiozhi” (Internacional Comunista de Juventud): “...Fue nuestro padre quien se inventó esos nombres*. Era comunista, se afilió siendo muy joven. Y así nos educaba. En nuestra casa había muchos libros, había retratos de Lenin y Stalin. En los primeros días de la guerra lo enterramos todo bajo el suelo del cobertizo; solo dejé “Los hijos del capitán Grant”, de Jules Verne. Mi libro favorito. Me pasé la guerra leyéndolo y releyéndolo...

(*Durante las décadas  de 1920 y 1930, en la Rusia soviética estuvo de moda crear nuevos nombres derivados de conceptos clave del socialismo. Se formaban por derivación o a partir de acrónimos. Nota de las traducciones).

.. Nadia tenía 7 años: “... A pesar de todo, para la fiesta de Año Nuevo adornábamos el árbol. Era mi madre, siempre mi madre... Ella nunca olvidaba que aquella era nuestra infancia. Recortábamos los dibujos a color de los libros, hacíamos bolitas de papel (eran negras por un lado y blancas por el otro) y también hacíamos guirnaldas trenzadas con hilos viejos. Ese día todo eran sonrisas. En vez de regalos, que no había, nos dejábamos notitas escritas debajo del árbol.

En mis notas yo escribía: “Mamaíta, te quiero mucho. ¡Mucho! ¡Mucho!” Nos regalábamos palabras.

Han pasado muchos años... ¡He leído tantos libros! Pero de la guerra no sé más de lo que sabía cuando era niñas”.

Zoia, con doce años: “... Sin embargo, una vez le cogí cariño a una niña pequeña... Máshenka... Era rubia y dócil. Fuimos amiga durante un mes. Un mes en el campo de concentración era toda una eternidad. Fue ella quien se me acercó.

-       ¿No tendrás un lápiz?

-       No

-       ¿Y una hoja de papel?

-       Tampoco. ¿Para qué los quieres?

-       Sé que me moriré pronto y quiero escribirle una carta a mi madre.

En el campo no nos estaba permitido tener lápices ni papel. Pero se lo conseguimos. Nos caía bien a todos: tan rubia y tan dócil. Y hablaba en voz muy baja.

-       ¿Cómo vas a enviarle la carta?, le pregunté.

-       Por la noche abriré la ventana... Y el viento se llevará las hojas...”

.. Eduard contaba once años: “...Desde entonces... no me quedan lágrimas... No tengo lágrimas ni siquiera en los momentos en que debería tenerlas. No sé llorar. En toda la guerra solo lloré una vez. Fue cuando mataron a nuestra enfermera Natasha... Le gustaba la poesía, a mí también me gustaba la poesía. Le gustaban las rosas, a mí me gustaban las rosas. En verano le llevaba ramos de rosas silvestres...”

Rimma contaba seis años y estaba en la guardería jugando con las muñecas...: “En aquel momento, mi madre solo nos dijo que había un niño pequeño que a menudo se quedaba solo en casa, que estaba asustado y que no tenía comida. Ella quería que lo aceptáramos y que le cogiéramos cariño. Era consciente de que no era fácil, porque los niños a veces rechazan a otros niños. Actuó con mucha habilidad: no trajo a Boris a casa, sino que nos envió a nosotras a buscarlo: “Id a buscar a ese niño, necesita amigos”. Fuimos a por él y lo llevamos a casa.

Boris tenía muchos libros con dibujos bonitos, quiso llevárselos todos y nosotras le ayudamos a llevarlos. Solíamos sentarnos en lo alto de la estufa y él nos contaba cuentos. Nos cayó tan bien que que le cogimos muchísimo cariño, tal vez por todas las cosas que sabía...”

Iania, tenía doce años: “.. Empecé sexto curso en la escuela. En las clases de literatura e historia, mientras los profesores explicaban la materia, nosotros tejíamos calcetines, manoplas y bolsitas para tabaco que enviábamos al ejército. Tejíamos y memorizábamos los versos. En voz alta repetíamos a coro los poemas de Pushkin...”

.. Masha tenía ocho años: “... Mi padre había luchado en la Guerra Civil. De la guerra salió lisiado, caminaba con muletas. Sin embargo, consiguió dirigir el koljós, que bajo su dirección sobresalió por encima de las demás granjas. Cuando aprendí a leer, él mismo me enseñó los recortes del periódico Pravda en los que se hablaba de nuestro koljós. Antes de que estallara la guerra, incluso lo invitaron, junto con otros presidentes reputados, a asistir a un congreso de miembros destacados de koljós y a la exposición agrícola de Moscú. De aquel viaje me trajo unos libros muy bonitos y una caja de bombones...”

.. Liudmila tenía doce años: “... Por la noche nos reunimos alrededor de la mesa; nos acompañaba la fotografía de mi padre y un viejo volumen de los poemas de Pushkin... Él se lo había regalado a mi madre cuando eran novios. Recuerdo los momentos en que mi padre y yo leíamos juntos. Cuando algo le gustaba especialmente, decía: “El mundo es digno de ser contemplado eternamente”. Siempre lo repetía en los buenos momentos. No soy capaz de imaginar a un padre tan bueno sin vida...”

Fedia contaba trece años de edad: “... –Tenemos menos lápices que fusiles, bromeaba el comandante.

A nuestro alrededor había guerra y, mientras, nosotros estudiábamos. Nuestra escuela se llamaba “la escuela verde”. No había mesas, aulas, libros... Solo había maestros y alumnos. Teníamos un libro de texto de Lengua, un manual de Historia, un libro de problemas de Aritmética y un manual de Gramática; esos cuatro libros para compartir entre todos los chavales. Estudiábamos sin papel, sin tiza, sin tinta, sin lápices. Despejábamos un claro en el bosque, lo cubríamos de arena, y eso era nuestra pizarra: escribíamos encima con ramitas. En vez de libretas, los partisanos nos habían conseguido octavillas nazis, papel pintado usado y periódicos. Hasta se habían hecho con un timbre de escuela. Todo el mundo estaba particularmente contento con ese timbre. ¿Cómo podía haber una escuela sin timbre?...”

Valia tenía doce años: “...Me gustaba todo de él: que fuera bajito (igual que yo), que tuviera los ojos azules (como mi padre), que fuera un gran lector (a diferencia de Alka Poddubhiak; ese me iba detrás y a veces me daba unos capirotazos que dolían mucho). Y, sobre todo, ¡que a Vitia le encantara Jules Verne! A mí también. En la biblioteca estaba su obra completa, yo la había leído toda...”

08/11/2016 12:32 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Reseña de Últimos testigos (I)

Últimos testigos”, de Svetlana Alexiévich (Premio Nobel de Literatura, 2015). Ed. Debate, 2016 – 334 páginas.

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Pasan los días, una vez terminada la lectura de este libro, y no se va de todo el desasosiego, la honda impresión, las imágenes brutales que se dibujaron en la mente al dictado de las palabras, de las historias leídas...

Este libro se abre con una cita breve y no tiene prólogo ni presentación ni prefacio ni nada parecido.  No le hace ninguna falta. Después de varias páginas de índice, donde se relacionan los títulos de los cien testimonios que el libro recoge, comienzan éstos golpeando la conciencia, los sentimientos; sembrando un notable desasosiego... Uno sabe que en las guerras hay más dolor que alegría y muchos muertos... Uno ha leído ya muchos libros sobre contiendas de diversa intensidad, motivadas por sinrazones diferentes y localizadas en todas las áreas imaginables de la geografía mundial. A pesar de ello, este libro coloca al lector, a la lectora, al borde de las lágrimas (y eso, al margen del tiempo transcurrido), con cada pequeña historia contada por los protagonistas: la mayoría, accidentales supervivientes de unos episodios que convirtieron, casi de un día para otro, una sencilla vida llena de rutinas cálidas, de afectos familiares, de infancias felices, en el mismísimo infierno: la muerte se hizo presente y golpeó de mil maneras a los hombres y a las mujeres, a los ancianos y ancianas, a los jóvenes y a los niños.

Segunda guerra mundial. Alemania invade Bielorrusia y Rusia. Muchos hombres y mujeres huyen a los bosques y se organizan para hacer frente a la brutalidad de la ocupación alemana, dado que el ejército propio no los defiende ni aparece. Esos valerosos partisanos lucharon contra las fuerzas de ocupación; y sus familias, denunciadas por los colaboracionistas y traidores, son objeto de una represión desmedida por parte de los soldados alemanes, que matan despiadadamente a todo ser viviente, acompañados de sus enormes perros que desgarraban cuerpos con fiereza (“les atraía el olor humano...”, recuerda Nadia)

S. Alexiévich da la voz a quienes tenían pocos años a principios de la década de los cuarenta del siglo pasado, para que recuerden y cuenten el día que estalló la guerra o los primeros días del conflicto... Vania, Guenia, Vasia, Nadia, Volodia, Rimma, Nikolái... y así, hasta un centenar de hombres y mujeres que, en el momento de hablar con ellos, desempeñaban los más variados oficios y profesiones, se sobreponen a la dureza del recuerdo, que les quedó grabado “a fuego” cuando tenían cuatro, siete, cinco, diez, doce... años y, por primera vez, ordenan lo que vivieron de manera tan traumática, y le ponen palabras...

Algunas de las frases pronunciadas por cada entrevistado las convierte Svetlana en el título de su propia aportación. Y, como se verá, algunos títulos son enormemente explícitos:  “Pero quiero que venga mamá...”; “Un puñado de sal... Todo lo que queda de nuestra casa...”;  “En el cementerio los muertos estaban fuera de las tumbas..., como si los hubiesen vuelto a matar...”; “¿Por qué le han disparado a la cara? Mamá era tan guapa...”; “Casita no ardas! ¡Casita no ardas!”; “Ojalá, al menos, sobreviva alguno de nuestro hijos”;  “Me pedías que te rematara...”;  “Justo en el último momento, los tres gritan sus nombres y apellidos”;  “Los perros la trajeron a pedazos...”; “Si lloráis os dispararemos...”;  “Estuve esperando a mi padre mucho tiempo. Toda la vida...”

Aquellos niños y niñas que quedaron traumatizados para siempre viendo morir a su lado a sus padres, abuelos, hermanos, vecinos: golpeados, tiroteados, destrozados, semienterrados, con las casas quemadas... terminaron escondidos, recogidos por alguna persona, llevados a orfanatos o a campos de concentración y crecieron con un vacío insondable por la pérdida de sus familiares y de la infancia, convertida es la experiencia más brutal imaginable.

Mientras vas leyendo, se te instala inevitablemente un intenso dolor en el interior. La mente dibuja decenas de escenarios, sugeridos por los testimonios, que te sobrecogen. ¿Cómo se pudo llegar a esos niveles de desprecio por la vida humana? ¿Qué neuronas dirigen el cerebro del soldado-asesino, que mata a la madre en presencia del niño o de la niña? ¿Cómo se convierte un supuesto ser humano en una máquina de matar de manera despiadada?... Y así te vas haciendo preguntas constantemente... Sabiendo que no estamos hablando solo de algo que pasó en un momento determinado, sino que, con posterioridad, con motivo de otras guerras y otros conflictos siguió y sigue pasando en diferentes partes del mundo. Aquellas personas vieron destruida su casa, su forma de vida, e incluso ésta, de un día para otro. Toda la felicidad acumulada y vivida, se disipó en el aire como una fugaz humareda, como un soplo, como un sueño del que ya nunca despertaron.

Y aquí, unos fragmentos del centenar de testimonios:

-       Vania tenía cinco años: “... Quemaron nuestra aldea. Las bombas destruyeron el cementerio. Fuimos corriendo: los muertos estaban fuera de las tumbas..., como si los hubieran vuelto a matar... Vimos a nuestro abuelo, había muerto hacía poco. Hubo que volver a enterrarlos...

Durante la guerra, nosotros jugábamos a la “guerra”... Jugábamos a “rusos y alemanes”. Combatíamos, hacíamos prisioneros. Fusilábamos. Nos poníamos cascos de soldados en la cabeza, de los nuestros o de los alemanes; los cascos estaban tirados por todos lados, en el bosque, en el campo. Nadie quería hacer de alemán, hasta nos peleábamos por ello. Jugábamos en las trincheras y en los blindajes de verdad. Luchábamos a palos, cuerpo a cuerpo. Y nuestras madres nos reñían...”

 

-       Lena contaba siete años: “... ¿Hacia dónde vamos? Por las conversaciones de los mayores he comprendido que nos transportan a Alemania. Recuerdo mis pensamientos: <¿Para qué me querrán los alemanes? Yo soy muy pequeña... ¿Qué haré allí?> Cuando oscurece, las mujeres me llaman para que me acerque a la puerta del vagón y me empujan fuera: <¡Corre! A lo mejor te salvas>

Caí en una zanja, me quedé dormida allí mismo. Hacía frío, soñaba con que mi madre me arropaba con algo cálido y me decía palabras cariñosas. Toda la vida el mismo sueño...” (Leyendo este testimonio, uno se acuerda del libro “La Historia de Erika”, de Ruth Vander Zee y Roberto Innocenti, publicado por Kalandraka: http://www.kalandraka.com/en/colections/collection-name/book-details/ver/la-historia-de-erika/)

 

-       Iura tenía entonces ocho años y recuerda: “Vi cosas que no se deben ver... Cosas que un ser humano no debe ver. Y las vi siendo un niño.

Vi cómo un soldado corría y de pronto parecía que tropezaba... Caía al suelo. Estaba un buen rato rasgando la tierra, como si la abrazara... Vi cómo cruzaban nuestra aldea los prisioneros de guerra, los soldados soviéticos... Llevaban los capotes desgarrados y chamuscados. Allí donde paraban a pasar la noche, los árboles se quedaban sin corteza: la arrancaban a mordiscos. En lugar de comida, les lanzaban un caballo muerto. Lo despedazaban con las uñas y los dientes. Vi como una noche un tren alemán descarriló y ardió. A la mañana siguiente, los alemanes pusieron sobre los raíles a todos los trabajadores del ferrocarril; luego hicieron pasar una locomotora por encima de sus cuerpos...

Es éste un libro que empieza mal y termina mal, pero es un libro necesario: un inventario de la brutalidad, de los peores instintos del ser humano; también de actos de amor y solidaridad entre quienes se veían envueltos en aquella sangría desmedida y sentían la necesidad de ayudarse y juntarse con los vivos, con los supervivientes, para lograr la fuerza necesaria y las razones para no enloquecer y seguir existiendo. El lector termina exhausto y dolorido, como no puede ser de otro modo, pero agradecido a Svetlana Alexiévich por este trabajo de recopilación y por dar la voz –sin añadir ella nada- a algunos de los protagonistas de aquellos hechos que causaron tanta muerte y desolación en la mayor parte de Europa.

07/11/2016 21:27 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Casualidades..., o no.

5-6 de octubre de 2016

Me fui a Camporrells (Huesca) convocado por Jacinto Marqués y su fundación Crisálida, que tiene acogidos a seis chavales con problemas. Afinaba la guitarra, me buscaba la voz mirando un cielo imposible de tan bello antes de subir al escenario. Los chicos de Camporrells habían dibujado los miles de hormigas que corren por sus pies cuando se miran Mari Luz y Antonio en <Solo pienso en ti>. Lloramos todos.”. (Página 387 de “Antes de que sea tarde. Memorias descosidas”, de Víctor Manuel.

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Subíamos hacia Figols de Tremp la tarde del pasado 5 de octubre. Cuando salimos de Fraga valoramos que no haría falta poner gasoil porque, según marcaba el indicador correspondiente teníamos combustible para hacer 400 kilómetros y subíamos sin pan porque pensábamos comprarlo en una panadería de Tamarite de Litera, donde lo compramos muchas veces… El viaje transcurría sin más novedad que lamentar que no hiciera un día soleado…, hasta que llegamos al citado Tamarite y comprobamos que la tienda en la que confiábamos comprar el pan estaba cerrada a cal y canto. Seguimos viaje y paramos en Alcampell a preguntarle a una señora por una panadería. Nos respondió con humor que hasta las cinco y media o las seis no abrían, si abrían… Nos dijo que entráramos en Tolva, pero nosotros estábamos decididos ya a comprarlo en Puente de Montañana porque sabíamos de un bar donde habitualmente tienen pan de sobras. De modo que continuamos viaje...  Fue un momento después cuando Mercè, ante la proximidad del desvío de la localidad de Camporrells, me comentó que había leído una referencia a dicho pueblo en el libro de Víctor Manuel que estaba leyendo estos días… Unos kilómetros más adelante, ya en Benabarre, comentó que igual podíamos parar en la gasolinera y poner gasoil para no andar preocupados los próximos días, lo cual me pareció muy bien…, y paramos allí. Normalmente en estos casos, salgo yo del coche (como avezado copiloto) y pido que llenen el depósito o que pongan una cantidad determinada, pero en esta ocasión no fue así porque se arrimó tanto al poste de las mangueras que yo no podía salir prácticamente o hacerlo con dificultad, de modo que fue ella la que salió al exterior. Saludó al gasolinero, le dijo que le llenara el depósito y le preguntó si para comprar pan teníamos que entrar en Benabarre, a lo que contestó el hombre:

-          No, no hace falta. Tenemos pan aquí.

-          ¿Si?

-          Es que la cafetería de la gasolinera la llevan los chicos de una asociación de Camporrells. Son chicos con alguna discapacidad, pero que pueden hacer ese tipo de trabajos…

Entonces Mercè se quedó con la boca abierta y le contó: 

-          Hace un momento le estaba explicando a mi marido que había leído en un libro de Víctor Manuel… Ahora ya he cerrado el círculo de manera inesperada y curiosa.

Me animó Mercè a salir del coche (lo que hice con dificultad) para que entrara con ellos en la tienda-cafetería y viera el género y compramos un pan, una barra y una coca rellena de chocolate. Todo tenía una pinta excelente. Comentamos con el gasolinero el alcance de las casualidades y seguimos haciéndolo nosotros una vez que continuamos el viaje. Fueron varias las circunstancias que tuvieron que darse para que la literatura y la vida se encontraran una vez más.

Y aún podríamos decir que ahí no terminó la cosa, porque el día 15 de octubre fuimos a Zaragoza. Teníamos entradas, regaladas por nuestros hijos, para asistir al concierto “El gusto es nuestro – 20 años” que en el pabellón Príncipe Felipe iban a dar esa noche Joan Manuel Serrat, Ana Belén, Miguel Ríos y Víctor Manuel. Durante el día, comimos con nuestro amigos Azucena y Pepe y buen rato antes de la hora de comienzo (prevista para las 22 horas) nos acercamos al pabellón. Entramos por la puerta D (Grada Telescópica). Sector 8. Fila 2. Asientos 2 y 4. Frente, justo al escenario. El caos inicial de acomodación fue respetable, debido entre otras cosas a que la entidad de ahorro que vendía las entradas en sus cajeros no imprimió el sector en las entradas y era imposible saber dónde poner a algunas personas. Al final, cada cual se sentó donde pudo... Tres horas duró el concierto. Absolutamente espectacular. Inolvidable. ¡Qué voz tan increíble tienes estos tipos todavía! “Hoy puede ser un gran día” fue la canción con la que se inició el espectáculo, con los cuatro protagonistas en el escenario... Y la segunda, cantada por Víctor Manuel fue “Solo pienso en ti” y con ella ya quedaba cerrado el círculo que anunciaba Mercè.

Pero ya que hablamos de casualidades, detrás nuestro había una pareja de espectadores con la que hicimos algún comentario a raíz del casos inicial de las entradas... Al día siguiente, viajamos hacia las Cinco Villas, visitamos Sádaba, Uncastillo y Sos del Rey Católico. Cuando bajábamos por una de las calles, después de visitar la iglesia de Sos, sin haber visto un alma en el recorrido ascendente, nos cruzamos con una pareja que era precisamente la que estaba la noche anterior, detrás de nosotros; nos reconocimos, nos paramos y nos deseamos feliz estancia o feliz viaje, mientras celebrábamos con unas risas una nueva casualidad...

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(Solo pienso en ti es una canción compuesta por Víctor Manuel en 1978, aunque vería la luz un año después, en el álbum Soy un corazón tendido al sol, que fue grabado en Milán con la producción de Danilo Vaona. Subió a lo más alto de las listas de éxitos, y para muchos es la mejor canción del cantautor asturiano. Está basada en la historia real de una pareja de personas con discapacidad intelectual del centro que la Fundación Promi tiene en Cabra, "que llevaron su amor hasta el matrimonio por encima de todas las trabas legales y sociales que encontraron en 1978". La pareja, Mari Luz y Antonio, se casó pocos años después, y tienen tres hijos, uno de ellos universitario. Víctor Manuel conoció su historia a raíz de una noticia publicada en el Diario Córdoba, que leyó estando en Montilla.

En 2004 fue elegida la sexta canción más popular en español según el programa Nuestra mejor canción de TVE. En 2010 fue elegida por la revista Rolling Stone en el puesto 196 de su lista Las 200 mejores canciones del pop-rock español.

Ese mismo año, la fundación Crisálida organizó una fiesta para celebrar la entrega de sus premios literarios. Ese año, la celebración fue en honor a la canción y a sus protagonistas: Víctor Manuel, que actuó en la fiesta, y Antonio y Mari Luz, quienes viajaron desde su lugar de residencia, Cabra (Córdoba), para asistir a la ceremonia. Coincidiendo con ese acto, Judith Colell realizó un documental basado en la canción, llamado también Sólo pienso en ti.)

22/10/2016 20:24 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

LIbros, escuela, biblioteca... "Un trinomio poco fantástico".

Este post bloggero empieza en Cuenca y termina en Labuerda. Participo en la VIIIª edición del Máster “Promoción de la Lectura y Literatura Infantil”, promovido por la UCLM y el CEPLI de Cuenca. El pasado 6 de julio de 2016  ofrezco un taller con el título: “Acciones para intervenir en bibliotecas escolares e infantiles”, de cuatro horas de duración. Asisten cincuenta personas (las admitidas en el máster) provenientes de algunas comunidades autónomas españolas y más de la mitad, de diferentes países iberoamericanos. Al poco de empezar la sesión, les pido que piensen en un “trinomio, tal vez poco fantástico”: escuela, libros y biblioteca y que escriban dos recuerdos –agradables o no- relacionados con esa palabras que se les hayan quedado prendidos en la piel. En unos minutos, recojo las octavillas escritas y prometo pasar los textos al ordenador y publicarlo en uno de mis blogs. Y esta es la faena que hago en mi pueblo, en Labuerda. Es una demostración de cómo construir un texto colectivo que da, si queremos profundizar en él, para reflexionar y sacar unas cuantas conclusiones. Yo voy a limitarme a publicarlo, como he dicho, e invitaré de nuevo a todas y todos los participantes a que le echen un vistazo si les apetece. He copiado textualmente lo que escribieron maestras y algún maestro, bibliotecarias y otros mediadores de lectura que están realizando este Máster en su octava edición. Hace un rato, cuando estaba transcribiendo los recuerdos, me he dado cuenta que debería de haber completado mejor esos pequeños documentos, anónimos. En este caso hubiera estado bien saber la edad de la persona y la procedencia geográfica, pero ya no es posible. Aunque, tal como están, estos testimonios, creo que aportan suficientes datos para ser comentados…


Recuerdos de variada autoría y de libre redacción:


.. Recuerdo cuando niña, y estaba en el nivel de Primaria, visitar la biblioteca y ver a la bibliotecaria “comiendo bananas”. Me recordaba a los monos, pero los libros no eran palmeras ni bananas…

.. De grande he utilizado bastante la biblioteca para consultar libros y también para aprovechar su silencio para conectarme con algún libro en particular… Hoy, maestra, tengo muchos proyectos vinculados con la biblioteca y para que el niño la visite y no crea, como yo, que solo puede atender un mono o un gorila…, ja, ja, ja.

.. Cuando no podía ir al baño, mi madre me leía el libro “Excusadito”; era una serie infantil. Mi maestra de 1º de Primaria era muy cariñosa.

.. La primera vez que acudí a la biblioteca de mi pueblo tenía unos 10 años y no fui a leer ni a coger ningún libro, sino a hacer teatro. Desde la escuela nunca nos llevaron de visita.

.. Recuerdo que en mi época escolar teníamos una pequeña biblioteca de aula. Había una compañera que cuando se llevaba libros a casa, los devolvía siempre con muchas hojas arrugadas y dobladas. A todas las compañeras nos gustaba reconocer qué libros ya había leído ella. Batallaba con los libros.

.. Cuando fue el bombardeo a las torres gemelas, al caer la primera torre nos informó un compañero y fuimos un grupo a ver la tele a la biblioteca. Al llegar, vimos en vivo el segundo avión al chocar con la segunda torre y fue impresionante.

.. La biblioteca tenía todos los libros en estantes con llave o algunos que se encontraban detrás del mesón de la bibliotecaria. Un día la vi salir y me metí a ver qué encontraba. Al llegar la bibliotecaria me retó, y no puso muy buena cara cuando le mostré un libro viejo de Pablo Neruda que quería pedir prestado.

 .. Primera visita. Biblioteca municipal. Asombro ante el espacio bibliotecario, el silencio, la seriedad. Juegos en el recreo. En el patio, lleno de vida, ruido, imaginación, vegetación.

.. Recuerdo lecturas colectivas, en voz alta, en clase con mis compañeros, con mucho cariño.

.. La biblioteca era el lugar del colegio donde hacíamos los deberes.

.. En mi escuela no había biblioteca, por lo que cuando llegué a la biblioteca de mi liceo, me pareció maravillosa. Fue la primera vez que asistí a una biblioteca escolar, a mis trece años.

.. Recuerdo ir a hacer los trabajos a la biblioteca de mi liceo con mis compañeros de clase. Compartimos muchos momentos de nuestro tiempo libre con los mejores amigos en la biblioteca. Amigos que conservo hasta hoy y uno de ellos es mi compañero de vida.

.. En la escuela tuve horas semanales de lectura libre en la biblioteca, además de muchos cuentacuentos (de profesores y especialistas). Ahí empezó mi afición por la lectura.

.. En el instituto, la biblioteca era una habitación llena de libros acumulando polvo. Había cero interés en acercarnos a la lectura, y eso, junto con los libros obligatorios hizo que muchos empezaran a abandonar la lectura.

.. Libros nuevos: el olor al principio de curso.

.. Cómics de Astérix y Obélix llevados a casa el fin de semana, desde el aula de clase.

.. Las clases empezaban con canciones y terminaban con la recitación de las tablas de multiplicar.

.. La biblioteca estaba justo al lado del comedor, donde nos daban el desayuno y los libros olían a leche y galletas “María”.

.. Descubrí un libro sorprendente en un cajón de trastos, de cosas viejas por tirar. El libro no tenía portada, tenía algunas ilustraciones en blanco y negro, pero me llamó poderosamente la atención y leí sus primeras páginas. Poco a poco, me ganó el entusiasmo y seguí leyéndolo porque me atrapó. Más tarde, entendí que se trataba de “El Principito”.

.. La biblioteca, en mi época de estudiante, era como entrar a un bosque encantado, donde podías encontrar mil caminos.

.. A los pocos días de iniciar la primaria, la profesora nos comentó que iniciaríamos nuestra biblioteca de aula y que para ello, cada alumnos deberíamos llevar un libro. Estábamos únicamente obligados a leer uno a lo largo de la evaluación y tres en el curso académico. Recuerdo que fui de las pocas que leyó más de los indicados, que muchos se repetían y que prácticamente en su totalidad eran de “El Barco de Vapor”.

.. Todos los niños y niñas, el Día de las Letras Gallegas, preparábamos a lo largo de varias semanas, trabajos, murales…, sobre el autor, usando el material de la biblioteca. Eran los únicos momentos en los que nos llevaban a la biblioteca.

.. Recuerdo que en la primaria teníamos una biblioteca llamada “El rincón de lectura”. No sé por qué, pero ahora que lo pienso, creo que nunca tomé ninguno de los libros expuestos allí. Quizás solamente los contemplaba y no les veía ninguna importancia.

.. Solamente una o dos veces entré a la biblioteca de mi preparatoria, pero no necesariamente para leer, sino para hacer alguna tarea solamente; ni siquiera para consultar alguna información.

.. En el primer colegio donde estuve, no recuerdo la existencia de una biblioteca. Creo que la formaron y abrieron cuando estaba en 5º o 6º, pero no nos llevaban ni sabíamos cómo se utilizaba. Recuerdo haber ido alguna vez, pero es muy vaga la experiencia.

.. En el segundo colegio en el que estuve, me acuerdo muy bien de una vez que nos llevaron a la biblioteca y a la entrada había una mesa llena de libros, de distintos autores. Nos pusieron a escoger un autor para trabajar en el año. De esta manera, descubrí a Saramago.

.. Una profesora de filosofía me enseñó el álbum ilustrado “Yo vivía en el fin del mundo”. Yo desconocía los álbumes ilustrados y resultó ser una fascinación y un aprendizaje para toda la vida.

.. Me regalaron un marcador que decía: “Con mis deseos de que marques páginas de libros muy interesantes”. Fue mi maestra de Primaria.

.. Las grandes amistades que empecé a formar en infantil y que se fueron fortaleciendo con los años en Primaria, Secundaria, Bachiller… Hoy en día, siguen formando parte importante de mi vida, siendo verdaderas amigas.

.. Mi profesora de infantil, Isa, marcó en mí un buen recuerdo de esa etapa haciéndola especial. A pesar de los años, cuando coincidimos, seguimos saludándonos con mucho cariño. Para mí fue un ejemplo a seguir y una motivación para convertirme en maestra de educación infantil.

.. Para mí la biblioteca tenía la bruja más despiadada de todas las historias: la bibliotecaria.

.. Libros en la escuela es igual a memorizar detalles que jamás recordé.

.. Emocionada por mi primer día de escuela, por estrenar mis útiles y por seguir el ejemplo de mis hermanas y de mi hermano mayor, me dirigí al medio día a mi nuevo segundo hogar, la Escuela Pública Bello Horizonte en Bogotá. Allí, mientras la directora nos daba la bienvenida en el patio de recreo, todos los estudiantes en su respectiva fila, ordenados por cursos, me di cuenta de un accidente: de la emoción, oprimí tanto mi maleta que todos mis cuadernos habían sentido la caricia del banano que había llevado para comer durante el recreo.

.. Trabajar en promoción de lectura (con niños, niñas, primera infancia y capacitación de mediadores) es la experiencia más gratificante de mi vida.

.. No recuerdo haber ido a la biblioteca durante mi época escolar y de formación básica. No había biblioteca.

.. Mucho tiempo perdí por no visitar a los libros. Ahora que los conocí siempre quiero traer uno conmigo.

.. De tanto ir a la biblioteca a esperar a nuestras hermanas para irnos a casa, la bibliotecaria nos permitió entrar a tocar los libros, mirarlos y escoger el que más nos gustaba.

.. Los libros son costosos en Colombia. Como mi hermana y yo estudiábamos el mismo grado, debíamos compartir los libros; una lo leía primero que la otra y había que hacerlo rápido. Siempre nos fue muy bien en español y literatura.

.. En la escuela secundaria teníamos libros antiguos, muy antiguos, porque el colegio era antiquísimo. Tenían un olor exquisito a libro viejo. La biblioteca era antigua también y estaba sobre el antiguo teatro del colegio. Había que recorrer varios pasillos hasta que llegábamos a una sala desde la que se accedía a la biblioteca. ¡Era como recorrer un laberinto!

.. En mi escuela, cuando era pequeña, mandaban a la biblioteca a los niños que querían castigar y era lamentable. Había pocos libros, pero la tía era muy amorosa y a algunos nos daban ganar de ir. Su esposo era mi profesor de historia y daba una clase muy entretenida, y quizá por eso desde chica que amo la historia y conocer los procesos que ocupan largo tiempo para configurarse.

.. Un día no quería ir a la escuela para no dejar solo  a un libro de colorear que me había regalado mi madre.

.. Todas las tardes, mi maestra nos leía un cuento en el patio de la escuela. Un día enfermé y seguí la lectura desde la ventana.

.. Yo solo leía / la naturaleza. / De libros llevaba / vacía la maleta.

La escuela campera / proveía lecciones / que ilustran las mentes / no los corazones.

Porque, ¡qué tristeza! / sentir el alma vacía / ni un libro de cuentos / siquiera tenían.

.. Los libros, la biblioteca / ¿dónde guardan?, pregunté / me respondieron: no existen / nadie me explicó por qué.

.. Nunca en el colegio fomentaron la lectura de libros y tampoco existía una biblioteca escolar donde asistir…

.. Recuerdo las lecturas de mi infancia en la escuela, porque había mucho fomento de los libros, con intercambios entre alumnos, a partir de recomendaciones facilitadas por las profesoras. Gracias a esa iniciativa tenía acceso a la lectura escolar de tres títulos por trimestre, con libros divertidos, no muy largos y motivantes.

.. El recuerdo de uso de una biblioteca escolar es inexistente. Sí, de aula, pero con restricciones de tiempo. La biblioteca escolar no estaba dinamizada y ocupaba una zona de paso. Era expositiva, poco práctica.

.. Un buen recuerdo asociado con escritura y libros fue cuando mi profesor de lengua me exaltó por producir párrafos bien logrados. Tendría yo 15 años. Era, además, mi profe de francés y aún en este idioma también los lograba hacer bien. Ambas experiencias me suscitaron retos. Hoy soy profesor de lectura y escritura.

.. Tendría yo seis años cuando mi profesora de lengua castellana llama a mi madre y le dice que yo no sé leer. Mi madre muy enojada me castiga y yo alejo de mis afectos a esta profesora. Años más tarde, mi madre me dice que lo raro era que yo sabía escribir (colocar grafos). Siendo profe yo ahora, reflexiono y digo sí sabía leer, solo que desde otra teoría; y el castigo me alejó de la profe y me acercó a mi madre; esta se volvió mi relatora.

.. En la escuela fui a la biblioteca para esperar a mis padres a que me recogieran al final de las clases. Yo estaba en 5º de Primaria. Allí observaba un diccionario que me gustaba mucho, lleno de imágenes y buscaba en el abcedario todos los dioses griegos y romanos, las musas y los seres fantásticos como los unicornios y los enanos. Trataba de crear una colección con esos seres en un cuaderno viejo.

.. Casi a los 17 años, justo antes de que terminara el año escolar, fui a la biblioteca y entre los libros sugeridos, aparecía un libro que era una antología de cuentos sudamericanos. Allí pude leer mi primer cuento de Julio Cortázar: “Carta a una señorita de París”. Fue emoción total.

.. En la época de Primaria, recuerdo con entusiasmo unas sesiones de lectura en las que parte del equipo del CEPLI vino a realizar las aplicaciones de las guías de lectura de Matilda y del Hombrecillo de papel, Rompían la monotonía y hacía que disfrutáramos del libro y de las actividades.

,, En el colegio solo se nos permitía ir a la biblioteca en el tiempo de recreo. Aprovechábamos los días más fríos, visitándola como refugio. Resultaba muy apasionante reunirse allí con gente de todas las edades y con personal que no era profesorado.

.. El primer libro que compré con mi dinero fue “La gama ciega”, una de las historias de Horacio Quiroga que me contaba mi padre por las noches. Fue en una pequeña feria de libros infantiles que organizó la directora.

.. Las tareas las realizaba en la biblioteca, cuando chica. Íbamos con mi amiga Alicia y siempre al salir nos quedábamos en la esquina porque en la misma cuadra estaba el cine erótico y el sex shop. Pensábamos que podríamos encontrarnos con alguien y luego podríamos extorsionarlo.

.. La primera vez que un profesor “escapó” de la rigidez de las lecturas curriculares, desafortunadamente, eligió un libro / autor poco adecuado para la madurez de sus alumnos. Aún no he conseguido leer a Paul Auster a gusto…

.. Recuerdo la biblioteca de mi colegio cerrada como aula de castigo, o de estudio cuando estabas exento de una asignatura, sin opción de préstamo y sin bibliotecario. Mi sensación fue…, tanto conocimiento inalcanzable, desperdiciado, encerrado en vitrinas.

.. Recuerdo la biblioteca del instituto, como primer lugar al que acceder a libros importantes y que respondían a mi curiosidad como lectora adolescente. Y recuerdo los libros de “El Barco de Vapor”, de la serie naranja, en la biblioteca del cole.

.. Recuerdo, durante la escuela primaria en Argentina, en una escuela rural con única maestra, con todos los grupos (grados) a su cargo.

Se organizaba y exploraba la biblioteca escolar entre todos. Elegíamos, por medio del voto, hombre de la biblioteca. Se organizaban entre todos los préstamos y registros. Fue en el gobierno militar.

.. Me separaba de mis amigas de juegos para golpear la puerta de la pequeña biblioteca, que olía a papel y que constituía un placer visitar, para luego superar la barrera de la bibliotecaria y conseguir el libro que me llevaría a casa para leer, tranquila, sin apuro, en soledad. Salía de la biblioteca con mi tesoro en la mano y me olvidaba de él hasta que llegaba a mi casa. ¡Cuántas veces repetí este ritual!

.. La biblioteca del colegio no era un lugar que frecuentara durante la época escolar, porque no era amplio, tenía pocos libros y muy viejos. Ir a la biblioteca era una actividad relacionada con la proyección de algún documental. Para otros significaba un castigo porque se habían portado mal durante una clase y eran enviados hasta allí por un profesor.

.. Era mejor sacar los libros (prestarlos) y leerlos durante el recreo, que leerlos dentro de la biblioteca, porque era muy pequeña.

.. Mi madre me llevaba a la biblioteca Palafoxiana en Puebla (México). Leía poesía para mí y me mantenía en contacto con los libros. Pero esto no sucedía en la escuela. Nunca acudí a la biblioteca escolar y mi relación con el recinto educativo era frío y muy tedioso.

.. Tenía nueve años y todos los niños se reían de un cuento que veían. A mí solo me interesaba leer sobre animales en revista de National Geographic.

.. Me llenaba de emoción, a los quince años, entrar en la biblioteca y encontrar cientos de ejemplares de mi libro favorito, “The Catcher in the Rye”. Me lo leí tal vez diez veces.

.. Desde pequeña, la lectura se volvió “el lugar del no problema”. Cuando era niña, me daban muchos ataques de asma y solo cuando leía lograba abstraerme de los médicos, la clínica y las enfermeras. De ahí en adelante, leer es “el lugar de la paz”, donde hay historias pero no problemas.

.. Los libros que más me han influenciado en mi etapa escolar no han sido ninguno recomendado o sacado del centro escolar; sino de la “biblioteca” de mi abuelo y cuentos de hadas tradicionales de mi madre (contados o reproducidos por ella).

.. Recuerdo que la biblioteca escolar que más me gustaba era la propia de clase, donde cada alumno traía un libro de casa (el que más le gustara) y se intercambiaban y hacían préstamos, que comentábamos posteriormente en clase.

.. En la escuela tuve un profesor llamado Osvaldo Santander; risueño, él me enseñó a leer. Con libros de terror, él me cautivó.

.. En casa, mi abuela conmigo compartió un bello libro rojo, que en un concurso ganó y que siempre atesoró…

.. Recuerdo en mi infancia que en mi escuela faltaba uno de los espacios más transitados por mí, fuera de ella: la biblioteca. A pesar de ello, mi maestra siempre tenía sobre su mesa un libro de cuentos que cambiaba cada semana y al que nosotros nos acercábamos para descubrir qué nueva historia encerraban sus páginas.

.. Cuando crecí, mi colegio sí tenía biblioteca escolar, pero mi sorpresa vino cuando descubrí que, a pesar de tener ese espacio, los libros no formaron casi nunca parte de nuestra actividad académica.

12/07/2016 15:32 gurrion #. sin tema Hay 5 comentarios.

Situaciones, momentos y experiencias negativas, vividas trabajando en las aulas...

(Testimonios recogidos en la sesión formativa del 24 de febrero de 2016, celebrada en el IES Juan de Lanuza de Borja, con maestros y maestras de los diferentes CRAs de la comarca)

 

Cualquier persona, en el desempeño de su trabajo, alterna momentos agradables con problemas que tienden a desestabilizarlo. Cuando trabajamos con personas esas situaciones se producen con muy frecuente intermitencia y , sin duda alguna, pueden ser determinantes a la hora de convertir la faena en una vivencia agradable o en un insoportable calvario.

En líneas generales, las maestras y los maestros trabajamos en marcos individuales y colectivos. Desempeñamos un trabajo individual (con matices, claro) en el aula, pero formamos parte de un colectivo y solemos tener otras responsabilidades añadidas, relacionadas con la pertenencia a órganos de coordinación o directivos, de ciclo, de grupos de trabajo, etc.

Nos relacionamos a la vez, con los alumnos y alumnas (niños y niñas), con sus padres y madres, con los compañeros y compañeras y con la administración... Con todos ellos y ellas de manera directa, pero aún hay otras variantes que debemos considerar y que interactúan o quieren hacerlo con nosotros y nosotras. La “sociedad”, los medios de comunicación, las editoriales, los fabricantes de ordenadores y demás ingenios digitales y casi todos los organismos municipales, comarcales, de tráfico, policía y guardia civil, ongs, etc. tienen la escuela en su punto de mira para vender sus productos, dar su opinión constantemente u ofrecer sus “maravillosas” actividades... Es natural que, con ese nivel de intervención, tengamos algunos desajustes y algunos problemillas. Estos que siguen son algunos y están señalados por los maestros y maestras de los CRAs “Las Viñas”, “Bécquer” y “La Huecha”. Todos juntos forman un documento colectivo que podría ser analizado y debatido... Porque la escritura y la lectura también sirven para esto: para generar documentos originales y reflexionarlos...

 

.. Gestionar conflictos entre los alumnos de forma eficaz.

.. Hay que programar una actividad en común para todo el centro... Llega un compañero: “pero que no me quite tiempo para acabar el libro de texto”.

.. Los ordenadores no funcionan nunca.

.. Hago muchas horas extra y, a veces, no son productivas.

.. Discrepancias con los compañeros.

.. Dificultad para coordinarme y compartir experiencias del aula con los compañeros de nivel.

.. Las familias piensan que todos los problemas se solucionan en el colegio.

.. ¡Seño, no encuentro mi bolsita del almuerzo, la cazadora, mi bufanda...! ¿Has mirado en su sitio? Típica frase de madre.

.. Gestión del tiempo, sensación de no cumplir con el currículo.

.. Aunque soy la tutora, realizo funciones que pienso que no me corresponden en mi localidad (estar al tanto de que arreglen el tejado, por ejemplo).

.. Las coordinaciones con las compañeras de nivel son prácticamente inexistentes. Trabajo mucho sola.

.. Exceso de contenidos.

.. Impotencia ante niños y niñas con poco apoyo familiar.

.. Mucha burocracia y papeleo, modificación continua de documentos, etc.

.. Niños que les cuesta estar tranquilos dentro de la clase.

.. Falta de tiempo para coordinación con compañeras/os.

.. ¡Los libros de la biblioteca desaparecen!

.. Diferencias de nivel en el aula.

.. Escasez de personal.

.. No enfadarme con compañeros “intolerantes”.

.. Falta de reconocimiento de problemas y falta de implicación en la resolución de estos problemas por parte de los niños.

.. Tengo niños con dificultades y no sé qué hacer. La orientadora no tiene tiempo de atenderlos.

.. Desmotivación de los niños.

.. Pensar que a algún compañero o compañera no le caes bien.

.. La despreocupación de algunas familias.

.. El poco interés de algunos compañeros y compañeras.

.. Pocos apoyos para niños o niñas con dificultades de aprendizaje.

.. Las madres insisten en que les mande deberes a las niñas y niños, lo que implica que dedique demasiado tiempo a la búsqueda de hojas de repaso.

.. El barco a la deriva que deja un equipo de trabajo que no tiene capitán.

.. Me cuesta mantener una rutina y una estructura fija de trabajo.

.. Falta de interés en trabajos comunes... No me cuadra en una escuela.

.. La no coordinación con otros compañeros del mismo nivel.

.. Problemas con la tecnología.

.. Padres que te hablan con poco respeto.

.. Problemas de disciplina.

.. Problemas de comunicación con los compañeros y compañeras.

.. Poca colaboración o cooperación de las familias.

.. Escasa utilización de las TICs  por fallos en la conexión.

.. Trabajar dentro del aula con distintos niveles.

.. Niños y niñas con poca motivación y con desinterés.

.. Poco tiempo para ver toda la programación.

.. Llamadas absurdas al aula.

.. Desatención de algunos padres.

.. Documentos de centro que tenemos que elaborar todos los años (nos volvemos un poco locos).

.. Poco tiempo para trabajo personal y muchas ideas para preparar.

.. Compañeros desagradables.

.. Intentar solucionar los conflictos en el aula, ya que mi grupo es muy movido y son un poco brutos.

.. Algún padre que te discute las notas de su hijo o hija.

.. Modificación continua de normativa y legislación.

.. Los libros de texto que frenan mi mundo de trabajo,... “tan diferente a lo que hago...”

.. Falta de confianza en los compañeros.

.. El uso del libro de texto.

.. Enfrentar conflictos diarios.

.. La diversidad de edades.

.. Falta de coordinación con algunos compañeros o compañeras.

.. Ser el nuevo cada curso.

.. Falta de recursos que en otros colegios sí tienen.

.. No poder hacer según qué juegos o actividades porque somos poquitos.

.. No llevar las llaves de las más de diez puertas que hay.

.. Tener un equipo directivo intransigente.

.. La falta de higiene de algún padre y algún niño...

.. “No llego, no llego...” Siempre corriendo.

.. Tener que conocer a todos los niños y niñas cada año.

.. Hacer de “hombre orquesta”.

.. Dificultad de coordinación pedagógica en los CRAs.

.. Exceso de burocracia inútil. Cambios de normativa.

.. Negación política de la jornada única.

.. Familias que cuando surge el comportamiento inadecuado dicen: “Mi hijo, imposible”...

.. En algunos casos, poca implicación familiar.

.. La cantidad de programas en los que se involucran algunos colegios.

.. Explicar para los diferentes niveles del aula (cada uno tiene un trabajo).

.. A veces, cuesta encontrar la forma de motivar a los chicos.

.. En algunos casos, se transmiten valores diferentes por parte de los padres, de los que intentamos trabajar en la escuela.

.. El teléfono que hay en el aula, que suena durante la clase.

.. Los insultos... Encontrar una manera de disminuirlos.

.. El atasco de la fotocopiadora.

.. El temario resulta agobiante si intentas abarcarlo todo.

.. El espacio de las aulas.

.. Necesito diccionarios nuevos.

.. No puedo hacer frente a todo lo que la sociedad me pide: alimentación saludable, más ejercicio, luchar contra la violencia de género, conciliación... “Enseño mucho, pero no todo”.

.. “Soledad”: cuando falta algún profesor, nos quedamos sin EF, inglés, apoyos, etc.

.. Hay que sabe de todo, aún sin formación previa: investigar qué le ocurre a la fotocopiadora, arreglar una ventana que no cierra, combatir la humedad del centro, colocar trampas para las ratas...

.. Algunos alumnos problemáticos y con pocas ganas de hacer.

.. Ser el comodín.  Ser la niñera.

.. Poca continuidad con los alumnos y proyectos por movilidad de colegio.

.. Ver alumnos con posibilidades de estudiar y que están trabajando con 18 años.

.. Falta de comunicación y empatía de algunos compañeros.

.. Agobio, porque el libro de texto requiere mucho tiempo y quita libertad.

24/05/2016 10:43 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Reseña del libro "Desde que llegó Mauleen"

Desde que llegó Mauleen, de Elena Yáguez. Ediciones Irreverentes. Sevilla. Mayo de 2007. Colección Novísima Biblioteca. 234 páginas

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Mauleen, una joven mexicana viaja a España a conocer a su familia, tras el fallecimiento de su padre. Su familia española la componen sus tíos Tomás (hermano pequeño de su padre) y Herminia, su prima Inés y su abuela Nazaria. Pero hay otros personajes más que, estando fallecidos, aparecen nombrados en varios momentos, en el transcursos de la novela: Juan, el padre de Mauleen y hermano mayor de Tomás-; Eladio, el abuelo a quien su viuda Nazaria invoca con frecuencia, asegurando que si él viviera las cosas hubieran sido de otro modo; Pedro, el padre de Herminia, maestro que terminó detenido, humillado y asesinado por los fascistas y del que nunca más tuvieron noticia; María, la madre de Herminia, a quien ésta se refiere con frecuencia y Don Genaro -el cacique del pueblo- y su señora Doña Adela.

 Desde que llegó Mauleen”, a finales de los años cincuenta, a pasar un tiempo indeterminado con sus familiares españoles, en un verano caluroso, la vida de todo ellos quedó profundamente trastocada y fueron aflorando hechos y circunstancias que habían quedado enquistadas durante mucho tiempo y de las que nos vamos enterando a medida que pasan los días y suceden los acontecimientos.

 La guerra civil –que planea todo el rato sobre el libro- marcó un punto de inflexión importante y lastró la vida posterior de todos los protagonistas, pues al finalizar la misma, Juan que había tomado partido por el bando republicano, debió abandonar el país para salvar su vida, después de pasar un tiempo en el monte, convertido en guerrillero. Su marcha no dejó indiferente a ninguno; cada cual lo recordaba de una manera porque las relaciones que habían tenido con él eran lógicamente diferentes y su marcha provocó el silencio en su hermano, una tortura interior para Herminia, un recuerdo doloroso para la madre. Juan dejó el país y pasando por Francia, acabó en México.

 Dice Nazaria: “... Herminia, con sus quince años, cuando debía de estar bailando, subía cada anochecer a recoger la comida para mi Juan y los otros guerrilleros. Aquí los llamaban criminales y bandoleros. Pero eran guerrilleros, que yo no tengo pelos en la lengua. Al pan, pan y al vino, vino...”

 Herminia, por su parte, recuerda a María, su madre: “... -Con pelo o sin pelo, soy la misma, dijo mi madre cuando yo la abracé llorando con desconsuelo en cuanto se marchó Dionisio, entonces sólo un número de la Guardia Civil, blandiendo la maquinilla al aire. Luego le ascendieron, después de rapar el pelo a las mujeres. Ese fue su gran mérito para el ascenso...” (p. 158)

 La novela tiene una estructuración original puesto que cada hecho -sea grande o insignificante- es contado por los cuatro miembros de la familia. Es una novela a cuatro voces porque cada cual ofrece un punto de vista sobre el hecho en cuestión que ha provocado un enfrentamiento o una situación festiva o una desconcertante... Una excursión al río, una contestación intempestiva, una comida, una bofetada, una fiesta... es evocada de manera diferente por cada uno y el lector completa la información con ese puzzle de opiniones y puntos de vista. El lector, la lectora tienen, por tanto, parte activa en la novela; creo que bastante más de lo que es habitual, aceptando que cuando leemos, de algún modo, reescribimos el texto. La única que no tiene voz y a la que conocemos por las opiniones y los relatos de los otros cuatro es precisamente Mauleen.

 Tomás: “... Aún recuerdo el día que mi madre nos dijo que había llegado un nuevo maestro. Mi padre y yo acabábamos de dejar encerradas las cabras, como cada día. Padre se estaba aseando en la jofaina y yo había cogido un cacho de pan porque venía con hambre. A esa edad siempre tenía hambre y entonces no había mucho para comer. Mi hermano Juan estaba tumbado en la cama leyendo. Le dio por leer sin parar en aquellos tiempos aunque hubiera faena que hacer. Mi madre dijo que el nuevo maestro se había traído a la familia...”

 Cada capítulo está encabezado por el nombre de la persona que habla en ese momento. Hay 61 capítulos: 18 para Inés (que abre y cierra la novela); 15 para Tomás; otros 15 para Herminia y 13 para Nazaria. Cada dos, tres, cuatro páginas (como máximo), el lector se ve obligado (o invitado) a cambiar el ángulo de mira puesto que quien le cuenta es una persona diferente y, por tanto, le ofrece una versión distinta; estos cambios, esta estructura –a mi parecer- enriquecen los hechos y los personajes y agilizan enormemente la lectura. Aquí, uno de los elementos sorpresa es precisamente saber qué piensa, cómo vivió y cómo lo cuenta otra persona distinta de la que acaba uno de dejar...

 La autora, Licenciada en Sociología y catedrática de inglés de Educación Secundaria, ofrece algunos guiños “inevitables” construyendo sus personajes:  la afición de Juan por la lectura y, especialmente la profesión de Pedro (el padre de Herminia), un maestro rural con claras referencias al ideario de la ILE.

 Cuando Elena, la autora, me envió la novela, me escribió una carta en la que, entre otras cosas, me decía: “espero que no se te caiga de las manos”. Pues resultó que no, que no se me cayó de las manos; se me quedó pegada a ellas y la leí entre una tarde y el día siguiente. Es un buen retrato de un tiempo en blanco y negro, de este país; la única nota de color, en este libro, la pone la joven mexicana, Mauleen, que viene de otra parte del mundo, con un bagaje cultural y educativo diferente y además, recorre los alrededores del pueblo con sus cuadernos de dibujo y su maletín de pinturas; y con ese carácter indomable... (Uno se acuerda, sin querer de Frida Kahlo).

19/05/2016 18:38 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Reseña de "Mujeres", de Andrea Camilleri

“Mujeres” – Andrea Camilleri. Traducción de David Paradela López - Ed. Salamandra. Barcelona, 2015 – 201 páginas.

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Angélica – Antígona – Beatriz – Bianca – Carla – Carmela – Carmen – Desdémona – Desideria – Elvira – Francesca – Helena – Helga – Ilaria – Inés – Ingrid – Juana – Kerstin – Louise – Lulla – María – Marika – Nefertiti – Ninetta – Nunzia – Ofelia – Oriana – Pucci – Quilit – Ramona – Sofía – Teodora – Úrsula – Venus – Winnie – Xenia – Yerma – Yolanda – Zina.

Treinta y nueve nombres de mujer. Treinta y nueve relatos cortos; cada uno, protagonizado por una de ellas. No tienen nada en común; son relatos o más bien, breves retratos, de mujeres que, según el autor, por una u otra razón, han sido importantes en su vida. Hay mujeres soñadas, mitológicas, literarias, de carne y hueso... Camilleri, el padre literario del comisario Montalbano, escribe y presenta esta larga lista, en riguroso orden alfabético para cantar y dejar constancia del rico, variado y sorprendente universo femenino, según su particular concepción y percepción, claro.

Y ya en la primera biografía –la dedicada a Angélica-, el autor nos hace una curiosa confesión, de la que transcribo solamente la primera parte de la misma: “Aprendí a leer con soltura a los seis años. Y desde entonces no he dejado de hacerlo. Mi primera lectura fue una novela de Conrad, La locura de Almayer, tras solicitar y obtener el permiso de mi padre para echar mano a los libros de su biblioteca. Mi padre no era un intelectual, pero tenía una afición especial por las buenas lecturas. Devoré sin orden alguno a Conrad, Melville, Simenon, Chesterton, Maupassant y, entre los italianos, a Alfredo Panzini, Antonio Beltramelli, Massimo Bontempelli...”

Un lector precoz, como Andrea Camilleri, nos invita a sumergirnos en la lectura de estas breves pinceladas femeninas, con un catálogo de relatos de lo más variado. Por ejemplo, llama la atención la frialdad de Desideria, “deseada por todos y que no alimentaba deseo alguno por nada” y que murió cuando parió a su primero y único hijo. Sorprenden las dos Elviras, su abuela materna que dialogaba habitualmente con los objetos o que, sin pelos en la lengua, la víspera de cocer en el horno de leña pan para toda una semana, anunciaba con total desenvoltura: “- Mañana por la mañana voy a fornicar”, aplicando el significado del verbo a su trajín en el horno... y la otra Elvira, su editora, a quien Camilleri consideró siempre como el ejemplo supremo de la mujer siciliana: “reservada, tenaz, determinada, firme en sus convicciones y dispuesta a luchar por ellas, y al mismo tiempo dulcísima, generosa, comprensiva, de una gran sensibilidad”. En el capítulo dedicado a Ingrid, confiesa Andrea Camilleri que “en homenaje a la libertad, la espontaneidad y la pulcritud moral de Ingrid quise que la amiga extranjera de mi comisario Montalbano fuese sueca y se llamase como ella”. Ingrid, estudiante sueca, conoce a Camilleri en Copenhague y, tras las conferencias y ya en la cena le dice la joven y bella muchacha: “-Esta noche, si te apetece, me gustaría pasarla contigo”...Louise es el nombre de una bailarina de primer orden que también participa en algunas películas y de la que el autor escribe: “Preciosa, con un cuerpo admirable, piernas a la vez suaves y nerviosas de bailarina de primera clase, dotada de inteligencia y de una gran personalidad, tenía todos los números para triunfar en el Hollywood del cine mudo”... Cuando nos habla de Marika, nos lleva a los años 40 del pasado siglo hasta su pueblo. El propietario de la cafetería Ruoppolo, para desbancar a la competencia, la cafetería Castiglione que ofrecía unos helados inigualables, hace venir de Trieste a una bella veinteañera, lozana y pelirroja y la puso a servir en su cafetería con una ropa sugerente. Eso hizo que todo el personal masculino se olvidara de los helados “castiglione” y prefiriera los “ruoppolo” (así de fuertes eran las convicciones masculinas), pero la camarera se enamoró de un oficial de marina y dejo el trabajo, por lo que la clientela regreso al primer establecimiento... Tras un periodo de espera, el señor Ruoppolo hizo venir, también desde Trieste, a otra chica de nombre Marika y su cafetería volvió a llenarse. Uno de los clientes, Renzino, que aún no había cumplido los dieciséis años, se enamoró perdidamente de Marika..., y ya el resto queda para los lectores y lectoras del libro. La que acaba llamando Yerma, como la protagonista lorquiana, es presentada por Camilleri de la siguiente manera: “Cuando era pequeño y pasaba largas temporadas en el campo con los abuelos, todos los viernes por la tarde, sin falta, veía aparecer en la alquería a una vieja andrajosa y sucia, vestida enteramente de negro, que venía a pedir limosna...”

Zina es la última mujer retratada. Venía de un país del Este y trabajaba de asistenta de un hombre mayor que estaba durmiendo en un camarote del ferri Nápoles-Palermo. Su historia, aunque tenía menos de treinta años, era la de una mujer, hija de campesinos, que fue violada por su padre y sus dos hermanos y, tras padecer un catálogo amplio de brutalidades y abusos había conseguido dejar atrás a su familia, aunque no le fue mejor para obtener el permiso de entrada en Italia o el de residencia o para encontrar vivienda, trabajo, etc... Una historia continuada de “trueques” en los que su cuerpo era lo único que podía ofrecer... Un último relato que deja el sabor amargo de los abusos que tantas mujeres han sufrido y aún sufren por parte de una sociedad que sigue siendo –a pesar de algunos avances-, prepotente y machista.

Un libro de estas características es complicado de resumir, pero, en todo caso, viene avalado por un escritor curtido y lleno de recursos y, desde luego, merece la pena ser leído. He elegido, al azar, unos pocos relatos para abrir boca, contando solo alguna pincelada.

Sus protagonistas son todas diferentes, con comportamientos y actitudes ante la vida que nos hacen emocionarnos, pensar y admirar. Hay relatos donde prevalece el sentido del humor y otros en los que reina la tragedia; hay mujeres festivas y mujeres de poderosa personalidad; hay un fino erotismo en algunos relatos e historias crudas que nos enojan. Todas juntas forman un atlas femenino rico, variado y muy atractivo. ¡Léanlo!

09/05/2016 19:29 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Recuerdos agradables y significativos del trabajo en la escuela

Estuve en Borja (Zaragoza) dando una sesión formativa de dos horas a un grupo de maestras y maestros de tres CRAs diferentes: “Las Viñas”, “Bécquer” y “La Huecha” y les propuse que escribieran para poder hacer dos desplegables que luego les enviaría. Este fue uno de ellos:

 

Momentos agradables:

Una manera de generar un documento colectivo, de forma rápida y sencilla, es preguntar a un grupo de personas y anotar las respuestas. Ya sé que es algo obvio, pero hay que hacerlo. En este caso, se trataba de averiguar qué tipo de observaciones y recuerdos somos capaces de hacer o recuperar, en nuestro trabajo diario, que puedan contribuir a animarnos, a elevar nuestra autoestima. Una vez que los tengamos escritos delante nuestro, podemos tratar de orientar algunas actuaciones para implementarlos porque será la manera (o una de ellas) más eficaz de obtener beneficios emocionales para todos y todas.

Les pedí a los participantes en la sesión que anotasen en una cara de la tarjeta, cinco acciones, momentos, recuerdos..., de su trabajo en las aulas, que hubiesen sido satisfactorios, que les hubiesen proporcionado momentos de disfrute y que fueran capaces de recordar, casi, con una sonrisa emocionada en los labios. Yo me he limitado a copiarlos, bajo estas líneas de presentación de este sencillo desplegable. Entiendo que, todos juntos, podrían servir para que en un próxima reunión de claustro, todas las personas del CRA correspondiente, los llevaran leídos y reflexionados para poner en común sus opiniones y propuestas... Seguro que de esta larga lista, podrían deducirse algunas líneas de actuación tendentes a potenciar comportamientos, actitudes y procesos que fueran en la dirección de lo que resulta satisfactorio. Ahí dejo la sugerencia y el saludo y agradecimiento a quienes estuvisteis y escribisteis.

A lo largo de los años de nuestro trabajo en la escuela, estas serían algunas de las sensaciones agradables que hemos vivido o los motivos que nos han llevado a alegrarnos y a sentir diferentes grados de satisfacción:


.. Ver la cara de satisfacción de los niños cuando superan una dificultad.

.. La satisfacción de salir por la puerta del colegio con la cabeza muy alta, al completar un trabajo bien hecho, a pesar de que se puede mejorar.

.. Reconocimiento verbal de un niño sobre lo que le ha gustado una actividad.

.. Buenas relaciones con compañeros de trabajo que se convierten en amigos.

.. Cuando Alfonso me sonríe.

.. Entrar en clase de 2º y de 3º y que me abracen.

.. La sonrisa de los niños.

.. Felicidad de amar mi trabajo.

.. El captar aprendizajes, conocimientos, capacidades...

.. Cuando los niños me traen flores.

.. En la asamblea de las mañanas, participan niños y niñas de todas las edades.

.. Me gusta lo que hago enormemente.

.. El apoyo de los compañeros del centro.

.. La satisfacción personal de nuestro trabajo.

.. Que Celia reconozca las sílabas.

.. Recreo en paz.

.. Un abrazo o un gesto cariñoso de mis alumnos.

.. Trabajo en un pueblo bonito.

.. Gratitud recibida.

.. Ver la cara de ilusión de los alumnos al presentar nuestro “Kamisibai”.

.. Que te digan los compañeros que van a mirar a ver si vuelves.

.. A mis alumnos y alumnas les encanta oírme leer.

.. Ver cómo maduran.

.. Volver a una localidad, después de cuatro años, y que aún guarden detalles tuyos.

.. Solucionar o cambiar la actitud de un grupo de alumnos en un curso.

.. Reconocimiento por parte de un compañero/a.

.. El agradecimiento diario de nuestros alumnos y alumnas.

.. Un alumno con problemas emocionales ha mejorado bastante.

.. Ver cómo van evolucionando y madurando, aumentando su autonomía personal.

.. Cuando los niños recuerdan algo que han aprendido en cursos anteriores y te lo dicen.

.. A pesar de los “problemillas” del día  a día... Todos los días, al abrir la puerta del cole, tengo la sensación de estar en casa..

.. Somos una gran familia.

.. Las relaciones que se crean con las compañeras y los compañeros.

.. Las madres y los padres colaboran y proponen actividades.

.. Una madre que te agradece tu trabajo con su hija que ya está en el instituto y que dice que va muy bien gracias a ti.

.. Compañeros encantadores.

.. Por el paso por muchos colegios, mucho aprendizaje de los compañeros.

.. Buenos alumnos.

.. El abrazo que recibes del alumno que no quería venir al colegio.

.. Las familias participan mucho y ayudan.

.. Cuando utilizan el diálogo para resolver conflictos.

.. Cuando un niño o una niña dice que le gusta tu clase.

.. Cuando les preparas una sorpresa y les encanta.

.. Satisfacción con los resultados.

.. Empatía con el alumnado.

.. Verles crecer y avanzar, aunque sean pequeños pasitos.

.. Reconocimiento de los padres a tu trabajo.

.. Un “gracias” por parte de los padres, por lo que hago en clase.

.. Tener compañeros/as que se han convertido en grandes amigos/as.

.. Cuando un niño te dice que la clase se le ha pasado pronto y comenta: “¿pero ya...?”

.. Ver el crecimiento de los alumnos y alumnas.

.. Cualquier proyecto que funciona.

.. Las experiencias nuevas vividas en cada colegio.

.. Hoy, uno de los chicos, ha pronunciado correctamente la “r” fuerte. ¡Qué alegría me ha dado!

.. Creo que los niños están motivados y les gusta venir a mi clase..

.. Los alumnos y alumnas me respetan.

.. La sonrisa de los niños cuando están en clase.

.. Verles crecer y aprender.

.. Tengo “fama” artística en el cole.

.. Los abrazos que me dan algunos días, cuando llego a clase.

.. Mi clase está de lujo: grande, luminosa, cálida.

.. Ver sus caras cuando leo un cuento.

.. Cuando ves que tus alumnos mejoran cada día.

.. Muchas familias confían en mí.

.. Las vistas desde las ventanas.

.. Las risas de mis alumnos.

.. El Moncayo nevado.

.. La relación con algunas compañeras.

.. Los buenos momentos que te dan tus alumnos.

.. Las palabras de agradecimiento de algunas familias.

.. Cuando veo que en una clase “se enganchan” los alumnos, les interesa lo que dices.

.. Cuando un compañero o compañera se interesa por tus problemas.

.. Cuando en un claustro hay buen ambiente.

.. Trabajar a gusto con los compañeros; compartir inquietudes, alegrías, experiencias...

.. Pensar un proyecto y llevarlo a cabo. Que la idea se convierta en realidad.

.. Una niña ayer me dijo que era su “profe preferida”. (Me subió la autoestima).

.. Cuando ves que han entendido lo explicado y lo aplican en lo cotidiano.

.. Cuando se ayudan entre ellos por voluntad propia.

.. Amigos.

.. El café con mis compañeras y compañeros.

.. La biblioteca (nueva) del cole.

.. El “hello” de los niños de infantil.

.. Aprender a adaptarse a la realidad.

.. Compañeros que se convierten en amigos.

.. Los abrazos y los “te quiero” de mis peques.

.. Aprender y leer la primera palabra de un niño.

.. La felicidad de los niños.

.. Cuando los alumnos que han pasado al instituto vuelven al colegio a visitarnos o también para enseñarnos las notas.

22/03/2016 06:17 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Ironías de febrero, ahora que empieza marzo (publicadas en el muro de facebook)

.. El Primer Festival Nacional de la Corrupción se celebrará en Valencia coincidiendo con el de Eurovisión. Podrán participar en él, cargos electos de ayuntamientos, comarcas, comunidades, cabildos, endilgos, diputaciones, congreso, senado, asociaciones de vecinos, colegios profesionales, conferencia episcopal,  etc. que hayan sido nominados, imputados, “esputados”, denunciados, detenidos, juzgados o encarcelados (éstos lo harían por videoconferencia). Se espera una amplia participación (pues el número de candidatos aumenta cada día) y si tiene éxito la convocatoria, se intentaría que el próximo año tuviera dimensión europea... Aquí sí habría serias posibilidades de ser “campeones de Europa”, ¡oiga!, y un título es un título... Seguiremos informando. (1 de febrero)

..  En mi paseo de esta tarde por las huertas, me he encontrado este homenaje de la naturaleza por los diez mil niños desaparecidos. Con la rabia y la incredulidad ante tamaño desastre,  dos banderas se han colocado a media asta, la de la Vergüenza y la de la Dignidad, pisoteadas atrozmente por la Europa de los mercaderes, que se ha olvidado totalmente de las personas, de los seres humanos. (2 de febrero de 2016)

 

.. Parábola del caminante (ilustrada con una foto de una vieja pared en la que se ve una ventana abierta con fondo negro del todo):

 

Paseaba por la huerta

buscando bonitas fotos

y en una pared descubrí

algo muy negro del todo...

 

Me acordé entonces de Hawking,

estudioso del asunto,

de Einstein y Oppenheimer

que hicieron también lo suyo.

 

Porque lo que se ve en la foto

-sin cristal, sin marco y sin hojas-,

es un gran agujero negro

desde aquí hasta Zaragoza...

 

¿Si es peligroso? No sé

qué debe esconderse dentro;

no vi señales de vida

ni tampoco movimiento.

 

Contemplar esa ventana

me llevó a la reflexión:

¿a ver si toda la pasta

que ha “tragao” la corrupción

entró en un agujero negro

y allí dentro se quedó?

 

Coda final:

 

Hay que ser muy cabrones,

malnacidos, mierdasecas,

para robar tantas pasta

dejando a la gente tiesa.

 

(4 de febrero)

 

 .. Mi relación con los periódicos es estrecha y vieja, aunque últimamente me he relajado mucho viendo las derivas que han tomado en sus contenidos y editoriales... De todos modos, es muy raro que caiga un periódico en mis manos (cuanto más viejo -el periódico, se entiende-, mejor) y antes de deshacerme de él, no pase nerviosa y rápidamente sus páginas a ver si encuentro algo que me apetezca guardar... A media mañana de hoy, estaba arrugando hojas de un diario del 21 de septiembre de 2013, con el fin de preparar el fuego en el fogaril. Y mira por dónde, me encuentro con esta viñeta de Forges que he rescatado de inmediato. Siendo que hoy comenzaba un nuevo “finde” y que me hallo retirado, la he salvado de las llamas... y como me encuentre con el cabrón de Fernández que va por ahí zancadilleando jubilados, se va a enterar...

Buena tarde-noche de carnaval para quienes anden disfrazados y llenos de alegría... (6 de febrero)

 

.. Una deriva perversa...

 

La televisión.

La televasión.

La telefusión.

La teleinvención.

La teleocultación.

La teleintención.

La telecajón.

La telecagón.

La telefunción.

La tedefunción.

(6 de febrero)

 

.. Aniversario. Para empezar la mañana, nos recuerda Google que hoy hace 162 años que nació en Rusia, Dmitri Mendeléyev. Yo también me acuerdo de los buenos ratos que pasé en clase de química aprendiendo la tabla periódica (de ahí me vino luego la afición por comprar y leer “periódicos”). Allí aprendimos una lista extensa de palabras, símbolos y valencias de las que no habíamos oído hablar hasta entonces y que algunas igual han cambiado de significación ahora...: Berilio, Escandio, Manganeso (seguro que Bárcenas, Rato, Blesa y demás, están repletos de este elemento “mangan  eso”), Cromo (pues anda que no coleccioné yo cromos de chaval y medio completé álbumes, sobre todo de los que salían en el chocolate), Vanadio, Galio (en honor a Astérix y Obélix), Francio, Estroncio (estupendo como amenaza, “si te pillo, te estroncio”), Bario, Antimonio (¿nombre de emperador romano?), Cesio, Tántalo, Talio, ... En todo caso y bromas al margen, me uno al reconocimiento de un sabio como Dmitri que solo se afeitó dos veces en su vida: una cuando viajo a “Polonio” y la otra para teñirse de “Rubidio”...

Dmitri Mendeléyev nació en Tobolsk, en 1834 y murió en San Petesburgo, en 1907. Y ahí os dejo la tabla periódica para que la repaséis, si la tenéis olvidada. (8 de febrero)

 .. Penúltimas noticias: Se retiran de las farmacias los siguientes medicamentos: Alka mints – Alka seltzer effervescent – Alka seltzer extra,  Alka seltzer flavoret y Alka seltzer plus... Por si las moscas.

También se prohíbe, durante un tiempo no delimitado el consumo de ALKAparras y se van a vigilar con detenimiento a los habitantes y sus movimientos , en los pueblos de ALKAmpell y ALKArrás, de las provincias de Huesca y de Lérida, respectivamente.

Y aquí seguimos, a punto de lágrima, contemplando atónitos cómo puede tomarse una anécdota y convertirse en “el problema más gordo que tiene planteado el país”. Estamos en el país de la desmesura, de la sobreactuación interesada y del desatino y quienes deberían ser ejemplo de moderación y ecuanimidad, resultan atizadores fanáticos de la culpa (de los otros, claro, porque si miran detrás suyo, hay hondonadas de mierda que ni quieren ver ni quieren limpiar)... ¡Váyanse ALKA rajo! (8 de febrero)

 

.. LA ARQUITECTURA DEL ÁRBOL. Uno de los regalos más sorprendentes y espectaculares que nos hace la naturaleza en invierno es el de la transparencia vegetal en los árboles y arbustos de hoja caduca. El resto del año, los árboles están cubiertos de hojas y cuando los miramos, vemos una estructura global en la que apreciamos el color y la forma de las mismas; el tamaño, la forma y el color de los frutos y el porte global que ofrece el árbol vestido.

En pleno invierno, una vez que el árbol se ha desprendido de todas o de la mayor parte de las hojas, lo que vemos es su estructura interior, su arquitectura. Y a mí, siempre me ha llamado la atención. En algunos casos, es una auténtica obra de arte: equilibrio, conexiones, proporcionalidad, estatura... Es difícil crear una escultura tan perfecta. Aquí os presento una galería de ejemplos: almez, higuera, chopo, roble, almendro, morera y nogal. (8 de febrero)

 

 Si yo fuera una cigüeña...

 Si yo pudiera volar,

tendría claro, muy claro,

dónde iba a defecar...

 En el coche reluciente,

del que roba y del que miente.

En el traje y la corbata

del traficante de armas.

En la gorra y la pechera

de los que organizan guerras.

En la calva reluciente

de todos los indecentes.

En la puerta y el balcón

del tergiversador.

En el plato de comida

del acosador de niñas.

En el jardín o en el huerto

de los que provocan muertos.

En la boca y la barriga

del  que trafica con vidas.

Encima de los zapatos

del que se vende barato.

En la frente, con primor,

de ministros del señor

y en la crisma, con salero,

del que se asome primero.

 

Si yo fuera una cigüeña.

Si yo pudiera volar,

Todas, todas mis cagadas

iba yo a dedicar...

 

(10 de febrero)

 

 ¡Qué gran día el de hoy

para las floristerías;

las tiendas de colonias,

de bolsos, joyerías;

los grandes almacenes,

tal vez las librerías,

los bazares de los chinos

y las pastelerías!

 

Y es que San Valentín

-de quien desconozco milagros-,

es ya fiesta comercial

al menos de primer grado.

¡Hay que ser muy valentón

para pasar el día de largo,

sin que nadie te recuerde:

¡qué!, ¿ya le has hecho un regalo?

 

(14 de febrero)

 

.. Galería de lectoras y lectores.

Ahora hace 11 años (febrero de 2005) que empezamos a publicar en la revista EL GURRIÖN de Labuerda, una sección con ese título. Pedíamos a nuestras lectoras y lectores que nos enviasen fotos “leyendo la revista” en sus lugares de nacimiento o residencia, en sitios emblemáticos visitados en sus viajes o donde les viniese en gana, claro. En ese mes señalado, veía la luz el número 98 de la revista y las dos primeras fotos eran de Ana Coronas Lloret, en Londres y de Sonia Buil Coronas en Madrid. Once años y 45 números después, la sección sigue viva (en los dos últimos números se han publicado ocho en cada uno de ellos) y en su versión digital, en la web de El Gurrión, hay almacenadas en estos momentos 199 fotografías que puedes ver con detalle si lo deseas. Estás invitado a ello. http://www.elgurrion.com

(16 de febrero)

 .. Anoche, volvimos a juntarnos, en sesión gastronómico-literaria, algunos miembros del Grupo de Lectura “Nosotrasleemos”... Hablamos de muchas cosas, como hemos hecho siempre, y compartimos el libro de un amiga: “Desde que llegó Mauleen”, de Elena Yáguez y también el último número de El Gurrión. Cada cual se alimenta con su propio régimen de lecturas y todos juntos y juntas disfrutamos luego de un encuentro distendido, con mucho humor... En cuanto veamos que se asoma con firmeza la primavera, correremos la voz y volveremos a vernos. Y, hasta entonces, cada cual que lea lo que pueda y “a quien san libro se la dio, san e-book se la bendiga” o como se diga, je, je. Buenos días. En el horizonte próximo, un nuevo finde; que lo disfrutes. (26 de febrero)

 

 

 

03/03/2016 08:54 gurrion #. sin tema Hay 2 comentarios.

Coplas del emboinamiento

Tercera ceremonia civil de emboinamiento a miembros retirados de Aula Libre

 El pasado 13 de febrero, en Albalate de Cinca, celebramos este tercer “emboinamiento”, al que se refieren las coplas que siguen a esta breve introducción. Es esta una ceremonia simpática y cariñosa con quien pasa al retiro, después de haber trabajado en la escuela alrededor de cuarenta años de vida (que no son pocos). Los amigos y amigas del emboinado recuerdan de diferentes maneras la relación con el homenajeado: a través de un poema, de fotografías, de cantos emocionados y personales, de pequeños textos en verso o en prosa; de un desplegable o de unas coplas. En esta ocasión eran dos las personas que debían ser “emboinadas”. En realidad, tal acto debería de haberse celebrado unos meses antes, pero los avatares de la vida hicieron que se retrasara y finalmente, la fecha fuera la señalada al principio... Y, encima, uno de los que debían ser emboinados, no pudo asistir por estar aquejado de una fuerte gripe. De modo que, el acto se desarrolló con el divertimento al que estamos acostumbrados los “aulalibreros” y sus amistades y emboinamos adecuadamente a Miguel Calvo, después de un inesperado y necesario “reemboinamiento” a Mariano Coronas, a quien le fue impuesta la boina del retiro en junio de 2014, de un diámetro más pequeño que el de su cabeza y era una cuestión que quedaba pendiente desde entonces... Y después de este largo preámbulo, os dejo con las coplas que escribió “el bardo Corónix” para la ocasión:

 

 En junio de dos mil once

iniciamos nuevo evento:

la retirada del cole

merecía emboinamiento”.

 

Eso hicimos con Gertrúdix,

en el momento adecuado:

le “calzamos” una boina

y lo mandamos “al Senado”..

Justo tres años después,

fueron Coronas y López

quienes recibieron boina

con evidentes honores.

 

Y, hoy vamos a nombrar,

miembros de la cofradía,

a dos “auleros” confesos ,

con la experiencia debida.

Recibirán, Blasco y Calvo,

boina negra de rigor:

a una edad venerable,

que aún mantiene la pasión,

la que pusieron en clase

con su sapiencia y su vida

por mostrar al alumnado

aquello en lo que creían.

En Albalate, por tanto

repetiremos evento

y los dos aquí nombrados

“sufrirán” emboinamiento.

 

Sebastián, Pepe, Miguel,

Ricardo y también Mariano

cófrades de la boina

quedarán así nombrados...

Y no deberán olvidar,

ahora que están retirados,

que la práctica del humor

ha sido su gran legado.

Freinet no era muy divertido;

Rodari sí era la caña;

pero aquí, los de Aula Libre

no le fuimos a la zaga...

 

Casi cuarenta años

estuvimos en la brecha

y nos dejamos la piel

cada uno, en nuestra escuela.

Nos reunimos muchas veces,

hicimos proyectos juntos

y aún podríamos desvelar

las claves de nuestro curro...

Pero los tiempos no paran

y es bueno hacerse a un lado

para que sean otros y otras

quienes vendan el pescado.

 

Llegados, pues, a este punto

-y antes de acabar en momias-

brindemos por el retiro

que a todos nos sabe a gloria,

elevando nuestras voces

“pa” que de lejos, nos oigan:

¡Que vivan los de Aula Libre!

¡Qué vivan los de la boina!

 

(el bardo Corónix)

16/02/2016 14:54 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Una pocas reflexiones feisbuseras del mes de enero

Vienen muy marcadas por este tiempo indefinido en el que aún no se ha formado nuevo gobierno, después de las últimas elecciones. Yo contemplo un panorama vergonzoso y cada día aparecen nuevos escándalos o dimensiones desconocidas de los conocidos...En los textos, algunas referencias tienen que ver con las fotos-ilustraciones que los acompañan, ausentes en este blog, como ya he explicado con anterioridad...

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.. Los Reyes Majos traen más ambición por el oro, más incienso para evitar el hedor en aumento y algo de mirra para que la próxima vez "mirremos" bien y cuando votemos los botemos de una puta vez....

Arrastrándose como gusanos, vemos a Mas (venido a menos) y a Rajoy (desposeído de su soberbia, tras perder/ganar -y viceversa- las elecciones del 20-D), intentando "ajuntar", hacerse amigos de quienes están claramente en contra, con el único fin de alzarse, cada uno de ellos, con la presidencia respectiva. Toda una lección de "amistad" rastrera, de pacto antinatural, de vergonzoso espectáculo, de perder lo que haga falta, de ceder en lo que sea necesario (y hace unos meses innegociable), con el único fin del ascenso personal. Este chico alto de estatura y corto de miras, con el ojo independiente, que ha estado cuatro años haciéndose el sordo, "desgobernando" el país contra toda la oposición del parlamento y contra la ciudadanía, ahora se pone humilde y "estadista con altura de miras", dispuesto a ceder en casi todo...

 ¡Mecagüenlaspartículasdepolvodepositadaseenlosrinconesdelaeuropaoccidental! El "ahora no te ajunto" infantiloide y estúpido de cuando reinaba la mayoría, se ha convertido en un ridículo "ven aquí amiguito; vamos a jugar que te dejo la pelota".

¡Demasiado para nuestros maltrechos cuerpos! (6 de enero de 2016)

 

 .. A esta sarta de melones que andan todavía hablando y discutiendo sobre “cabalgatas”; a los que están dispuestos hasta a ponerse de espaldas y agacharse, con tal de obtener algo de poder; a los que andan escondidos porque su ineptitud los ha ido arrinconando poco a poco; a los que en un foro dicen una cosa y en otro, la contraria; a los que llevan toda la vida viviendo de lo público mientras promocionan la privatización de todo, menos de su cargo; a los voceros indecentes que sepultaron la objetividad, la ecuanimidad y la vergüenza en el mismo ataúd… Y a algunos más… Ya les gustaría tener un cerebro con conexiones tan hermosas, claras y equilibradas como las de este “laitonero” (almez, en castellano) que crece enhiesto en Labuerda… Buen finde. (8 de enero)

 

.. Mirar antes de firmar.

¡Buenos días! Ahora resulta que lo de que “HACIENDA SOMOS TODOS”, era broma, que era un anuncio... ¡Qué cabrones; a buenas horas nos lo dicen! Y lo dice una moza con estudios y con cierta vehemencia (¿o era demencia?). Cuando yo digo que este no es un país normal, por algo lo digo...

Pues si todo les sale como piensan, que para eso trabajan denodadamente, habrán conseguido legitimar la ignorancia voluntaria o la memoria selectiva de acuerdo a los intereses personales, y certificarán como cierta una hipotética declaración que, podría ser, más o menos así:

Pues la verdad es que me acuerdo perfectamente de mi nombre: Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia, pero no tengo ni idea del contenido de los documentos que firmaba... ¡Qué magnesia, oyes! ¡No sé qué me pasó!, pero sí recuerdo que fue un tiempo en el que me costaba concentrarme y tal vez se me pasó mirar antes de firmar...”

¿Y Zumbaugarín?, ¿para qué cojones quería más dinero si lo tenía todo pagado?... No sé cómo acabará la cosa, pero creo que este país está muy enfermo de injusticia. Aún tendremos que echarnos al monte y perdernos entre las brumas... (12.1.2016)

 

.. Tiene gracia. Están en el Congreso algunos que cobraron dinero “B” en sobres “A”zules; un presunto (en realidad, varios) corruptos con diferentes implicaciones y alcance; incluso hay una jugadora convulsa de “candy crusch” o similar entretenimiento, repitiendo cargo... Y el protagonista del día acaba siendo un niño de tres meses que ha acudido a la sesión en compañía de su madre (si hubiera ido solo, aún tendría sentido la cosa, pero...) Señoras y señores, así es este “Congreso tan disputado”.

Buenas tardes, me quedo subido en las nubes... Y no bajo ni a mear. (13 de enero)

 

.. ¿De qué higiene estamos hablando?

¡Bueno, bueno, cómo se ha puesto la caverna y muchos de fuera de la misma, con la constitución del Congreso! Es inaudito lo que hemos leído y lo que estamos soportando. Se puede ser cafres, pero tanto...

Quiero recordar que por ese tan “santo lugar” han pasado o se han sentado Matas y Mato; Roldán y Barrionuevo; Rato y Aznar; la mayor parte de los nombres que aparecen en la interminable lista de Bárcenas por cobros irregulares; de la Serna...; es decir, ladrones, mentirosos, corruptos, defraudadores e, incluso peligrosos aconsejadores y apoyadores de guerras donde han muerto miles y miles de personas... En ese “santo lugar” se ha insultado hasta el aborrecimiento (que le pregunten a Zapatero por las flores que le dedicó Rajoy, un día sí y otro también)... En ese “santo lugar”, se ha deseado a los parados “que se jodan”; se han aprobado amnistías fiscales para los más ricos y para los defraudadores;  se han bendecido recortes brutales en educación, sanidad, asistencia social y se han rescatado bancos para echar luego a miles de familias a la calle, quitándoles la vivienda... La lista de tropelías, sería tan larga que haría falta mucho tiempo y mucho papel para recordarla... Y, ahora nos ponemos exquisitos por si un diputado llega en bici o lleva rastas o no lleva traje y, después de tanta mierda como de allí ha salido, ahora preocupa la higiene... No sé si habrá algún piojo (añejo, por supuesto), pero lo que sí ha habido han sido garrapatas a montones, que se lo han llevado crudo y han dejado a mucha gente en pelotas.

Los cacos que vimos dibujados en los tebeos, cuando éramos pequeños, llevaba un gracioso antifaz para pasar desapercibidos cuando entraban a robar en un banco; ahora los ladrones van con traje y corbata y viven dentro del banco, ¡joder! ¿Aún no se han enterado que ir bien vestido no es sinónimo de honradez?; muchas veces, es justamente lo contrario...

Ayer, decían algunos que se había confundido el Congreso con un plató de TV, pero quiero recordar que hace poco, el presidente en “fricciones continuas” decía que en un plató de TV no se le podía llamar indecente, que en el Congreso ya era otra cosa... ¿En qué quedamos?

Y también resulta chocante que el personal se meta con las fórmulas creativas utilizadas por algunos diputados para certificar su aceptación del escaño. ¿Cuál es el problema? Ahí tenéis a los pulcros congresistas del partido popular que siempre “han  jurado solemnemente su cargo” y luego, muchos de ellos, se han pasado el juramento por el forro de los ....nes:  cobrando ilegalmente, robando, insultando, manipulando, entorpeciendo, mintiendo, etc. Cuando yo era niño y queríamos jurar en falso a petición de otro, decíamos “te lo juro..., por la pata un burro”... Pues eso es lo que han hecho estos tipos durante tantos años...

Cuando Labordeta, con toda la autoridad moral intacta, mandó a la mierda a la bancada popular del Congreso, era porque le estaban recitando versos y no le dejaban hablar, ¡no te jode!  Y, ya para terminar, porque me estoy encendiendo y esto es un “sindiós”, los mismos tipos que celebran con entusiasmo, cada navidad, el nacimiento –hace nada menos que 2015 años- de un niño que llamaron Jesús (el hijo de Dios), se ponen cabrones por la presencia de otro niño en el Congreso, que se llama Diego (por cierto, el nombre de dios, en “argentino”)...

“Lamentable”, dice el ministro. Lamentable y vergonzosa es una ley, cocinada y salida de ese “santo lugar” que impide a las personas denunciar los atropellos que sobre ellas ejerce el poder...

Lo que hace falta es higiene moral, higiene democrática, higiene ciudadana, higiene responsable... De la higiene corporal que se ocupe cada uno, y no olvidemos que las colonias caras disimulan mal, los olores poco agradables de quienes visten, aparentemente impolutos, con traje, y corbata o vestido fashion...

A ver si nos centramos de una vez y nos ocupamos de lo importante, de los problemas de la gente, de tratarnos como personas con toda su complejidad y de no utilizar el escaño prestado para delinquir. Que tengan buen día y ya perdonarán la extensión (si es que han llegado hasta aquí). (15 de enero)

 

.. La vergüenza de pertenecer a Españistán, un país muy enfermo de injusticia...

Aquí lo único que tiene que pasar es que dimitan todos los dirigentes, cargos electos, diputados y senadores del partido popular; que hagan un monumental acto de contrición público; insten a sus amigotes ladrones (tal vez ellos mismos) a devolver todo lo robado y haya una refundación del partido. Estamos hartos de mierda; de palabras vacías e insultantes, prometiendo regeneración. A estos no los regenera ni dios. Esto no solo produce vergüenza; también produce hipertensión, sube el colesterol y nos deja al borde de la taquicardia... Cada día, noticias nuevas de cabrones degenerados que nos han robado (y que nos han “instruido moralmente” y operativamente sobre lo que habría que hace con quienes delinquieran –ellos mismos, a la postre-). Dice este último que al que robe que le corten la mano como hacía Jomeini ... Pues, venga, ponla sobre la madera de cortar carne, “desgraciao”. Esto resulta insoportable, maloliente, degradante, desanimador... Las personas normales nos merecemos la independencia de estos mafiosos y también de esos inexplicables siete millones de votantes que apoyan a estos tipos y a esas prácticas. ¿No es para llorar o para comprarse un tanque?

Y, en el Congreso, la derecha rancia e indecente, vengándose en plan mafia, relegando al gallinero a Podemos, siendo que ha sacado muchos más votos y escaños que Ciudadanos... Y López silbando... ¡Pero esta gente qué concepto tienen de la dignidad personal, por un lado, y de la representatividad del cargo que ocupan, por otro! (26 de enero)

 

.. Igual estoy equivocado, pero, la pregunta que me hago es ¿Dónde han estudiado todos estos ladrones de traje y corbata la Primaria y la Secundaria? Porque si la mayoría lo han hecho en colegios privados de élite o en concertados (no creo que haya muchos que provengan de la escuela pública), habrá que revisar los proyectos educativos de esos centros y, en su caso, cerrarlos, por colaborar (en grado de involuntaria intención, no digo que no) a fabricar ladrones de alto estanding... ¡Mecagüensusputascalaveras! (26 de enero)

 

.. El corrupto español. The spanish corrupt

Ahora mismo, lo que más me sorprende es la indiferencia que la multinacional “Hollywood” muestra hacia el fenómeno, típicamente español, que podríamos denominar “Corrupción a destajo”. Por cierto, una indiferencia que no les vamos a perdonar... Resulta ofensivo que una aportación como la que está haciendo este país a la delincuencia internacional no merezca la atención de los peliculeros por antonomasia (¿Qué cojones debe significar antonomasia?); no debería caer en saco roto y no debería pasar inadvertida. Ya sabemos que las televisiones, fundamentalmente, se han convertido en una máquina de destrozar argumentos cinematográficos, porque airean cualquier suceso desde el minuto uno en el que se produce, pero aún así, este silencio hollywoodiense nos duele. A mí, al menos, me duele este agravio comparativo con otros clásicos antecesores, muy cinematografiados, por cierto, como la mafia calabresa o siciliana o las estadounidenses, la rusa o la chechena... ¡Joder es que todas tiene sus películas! 

No es de recibo esta actitud porque aquí, además, el corrupto, el mafioso, presenta características únicas: no actúa en la sombra, suele ocupar cargos públicos, está rodeado de una corte numerosa de favorecidos o lameculos, participa en mítines multitudinarios, es gracioso en sus monólogos mitineros, levantando al público de sus asientos; roba a los pobres para repartírselo con los amigos ricos; da consejos morales de lo que no debe hacerse para que el pueblo no caiga en esas prácticas o tentaciones; cuando lo pillan lo niega todo y nunca devuelve un euro... Y, además, suele estar casado con una compañera que nunca se entera de los negocios que lleva entre manos su marido. Es una “construcción” perfecta que viene ya con el guión debajo del brazo. Si fuera una idea norteamericana, ya se habría internacionalizado...

Por todo lo anterior, por la parte de invisibilidad internacional que tiene “The spanish corrupt”, por la indiferencia hollywoodiense y porque podría ser una especie en peligro de extinción (aunque esto es lo menos probable), habría que elevar una petición de esas que se gestionan a través de la plataforma Change.org urgiendo a Hollywood a hacer películas sobre este endemismo antisocial que tenemos por aquí.

Buenos días y ya perdonarán... (27 de enero)

 

.. Después de estos basureros peperos que van encontrando los investigadores de la corrupción política, me parece inaudito que no haya miembros significativos de ese partido, hartos de ser salpicados, que no opten por abandonarlo... ¿Están todos enmerdados y confían en que lo suyo no se descubra? Y, por otra parte, también me llama la atención que no haya agrupaciones de militantes de base, hartos ya de tener a esa gentuza en el partido. que no denuncien la situación y se larguen del mismo... Igual es que lo que yo digo es como pedirle “piedras al colmo”, pero ahí lo dejo... (29 de enero)

30/01/2016 09:13 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La otra mitad de diciembre...

.. Parte meteorológico:

Anuncian sol en España y algo de lluvia en Galicia;
aquí la niebla "indecente" nos congela la sonrisa;
nadie habla de nosotros, ya no somos ni noticia...

Buenos días, sin ofender. ¡mecagüentoloquesemenea! (17.12.2015)

 

.. Unos versos dedicados a toda la caverna mediática y a sus cavernícolas escribientes... Todos ellos, tan finos y educados, respetuosos con las personas y con el idioma y demócratas convencidos... No hablo de ellos, hablo de sus amigos. Unos versos sobre estos años de oscuridad, representados por esta niebla que no nos abandona en algunos lugares...

Han dicho tantas mentiras, en cuatro años de vida,
que han batido muchas marcas y del Guiness son jerarcas.
Nos han insultado, más que menos, a diario.
Nos han quitado derechos y aún están sacando pecho.
Se han inventado un país: solo ellos viven allí.
Ha habido cientos de agravios, que no cuenta el telediario
y kilos de chulería, por la puta mayoría...
Hemos visto estos años, su feo careto a diario,
luciendo peinada melena, y un discurso que da pena,
hemos salido hartos, de sus chanchullos de infarto,
de su verbo retorcido, con plasma o en diferido;
y el deseo que tenemos, palmo más o palmo menos,
es perderlos ya de vista, con AVE o por autopista.
¡Que se vayan al infierno, donde estarán este invierno
muchísimo más calientes, aunque se ría la gente!...

El insigne y culto Floriano desapareció ya en verano.
La sobrada Cospedal, cayó de la “catedral”.
A Gonzalez Pons, otro cerebro, ya no le vemos el pelo.
El del aeropuerto de Castellón, ahora mismo está en prisión.
Y Fabra, el expresidente, con Rita tan lindamente,
viviendo los dos de prestado, en un inútil Senado...
¿Dónde está el guapo de Arenas, adicto a saraos y cenas?
Aguirre sigue en su mundo, reptiloide y nauseabundo.
Granados, ¡qué sinvergüenza!, meditando en su celda
Y Bárcenas, el tesorero, de sonriente viajero.
¿Y qué me diréis de Rato?, un sinvergüenza barato;
Tenía tan poco dinero, que a mangar se fue el primero...
El ministro milagroso, decía uno que yo conozco;
vaya tipo más “ruiz”, diría el gallego feliz,
el del ojo independiente que guiña siempre a la gente,
el de la plastilina fea, ¿y la europea...?
A González, el de Madrid, ¿qué coño le vas a pedir?
si entrenara con más pasión, podría llegar a melón.
De Cascos, “Aveces” y “Ansar” no me quiero ni acordar
pues si pasan por mi mente, me pongo yo muy caliente
-y te aseguro, rufián, que no es nada “sesual”-
Merecieron unas hostias, con la paleta las moscas.
Camps y Matas, ¡dos matones! robando dinero a montones
Y sacando indecente pecho, después de las que han hecho.
Hernando el sustituto, tres chorradas por minuto
y ese “peaso” vicepresidenta, a menudo descompuesta,
tiene un gesto avinagrado, y mirarla es un pecado.

¡Joder, qué desparpajo gastan ahora estos de abajo!
Si miras ahora al Gobierno, todo te sabe a pan tierno:
en fechas pre-electorales, todos majos y cordiales...
Los ministros ya no ejercen y el personal lo agradece;
de hecho, desde ese momento, el país está más contento.
No ver a la ilustre Báñez es un regalo impagable;
Tener a Wert en París, vergüenza de color gris.
¿Montoro está de turista? Así no nos amarga la vida.
Y siempre queda la duda, de que Soria se confunda,
ponga un dedo en un enchufe, encienda la luz de cruce
Y de esa cabeza “aznariana”, salga otra factura mañana
para seguir pagando la luz, a precio de seda y tul...
No se me olvida la Mato, que lista lo era un buen rato
Ni el moderno Gallardón, ¡vaya cipote que armó!
Y aquí me paro y no sigo, que tienen mucho peligro;
No quiero nombrar más personas, no merecen esa honra.
Y está, ¡uy! la ley mordaza, con vinagre cocinada;
hecha para evitar, que podamos protestar.
¿No era la democracia la que tenía más gracia?
¿Lo decíais en París o era una pose “ruiz”?
La democracia debería, que si no estás en sintonía,
te puedas manifestar y dar tu opinión además,
pero hay quien eso no entiende y con porrazos la emprende
porque su razón es santa y la de los demás, espanta...
No dejen de ir a votar, para poder castigar
a quien les ha defraudado, dando carne por pescado.

Buenos días. La niebla sigue. La vida también. Aquí os dejo el sol de la flor de las aliagas.Foto hecha en Labuerda, en primavera. (18.12.2015)

 

.. Buenos días, Tristeza…

“Embaucado, dormido, desarmado, entregado y cautivo una buena parte del electorado, hemos vuelto a ganar las corrupciones generales”… Así se expresaba enfáticamente el líder, el día después.

Quienes no pertenecían a ese extenso rebaño, se sumieron en una profunda tristeza, porque el fenómeno electoral puso en evidencia que, aquél en el que vivían, era un país amoral y anormal… Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen remedio… (21.12.2015)

 

.. A micrófono abierto y en solidaridad con una multitud de frustrados apostadores…

Comprobadas las papeleteas y certificado que, un año más, ha vuelto a NO tocarme la lotería, lo único que deseo es que me toques tú. Buenos días, mundo. (23.12.2015)

 

.. Buscando en la naturaleza -entre chopos, aneas y mirlos- el silencio y la belleza que contribuyan a la serenidad. Buenos días, que por Labuerda lo son de verdad. Amaneceres gélidos, pero soleados. Algún día llegarán las deseadas lluvias. (27.12.2015)

 

.. Dos pensamientos fugaces de últimas horas de la tarde…

1. Cataluña y España, por unas razones u otras llevan un tiempo sin que los consejeros o ministros, e incluso sus presidentes, ejerzan sus funciones de gobierno y no solo no se nota, sino que tenemos la sensación de que va mejor… Así son de inoperantes estos tipos…

2. Lo del PP es de traca. Durante cuatro años han hecho lo que les ha salido de los cojones, en contra, no solo del resto de parlamentarios, sino de la ciudadanía. Ahora que se ven en dificultades para seguir mangoneando, apelan a la gobernabilidad y llaman a otros partidos a asociarse con ellos porque son incapaces (después de le severa derrota) de formar gobierno… Este país no tiene remedio. Hay tantos “buitres” sin alas, sin entrañas y sin cerebro, que asusta… (28.12.2015)

10/01/2016 13:26 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Reflexiones "feisbuseras" de diciembre

Nueva entrega de textos de Facebook, fundamentalmente de diciembre:

 

.. Cuando arde el horizonte,

al declinar ya la tarde,

busco tu mano en silencio

compartiendo ese instante.

Las nubes y el sol dibujan,

en unos minutos fugaces,

un lienzo lleno de tonos

que resulta memorable...

 

Pero no lo puedo evitar,

-me resulta irremediable-,

que no imagine otros fuegos

que no serán tan amables:

horizontes encendidos

con actuaciones cobardes

para arruinar muchas vidas,

destruir tantos hogares;

hurtándoles el futuro

a las personas normales

que solo quieren vivir,

tener sueños razonables,

comer, hablar y reír,

caminar siempre adelante;

ver crecer a sus pequeños,

en ambiente favorable

y cuando llega la noche

antes de dormir, abrazarse...

 

Cuando arde el horizonte,

sé bien que en alguna parte

hay quienes pierden su vida

por la violencia salvaje,

de un mundo tan desigual,

tan injusto y repugnante;

un mundo que es para muchos,

cruelmente inhabitable.

(20 de noviembre)

 

.. ¡Qué casualidad, ahora resulta que baja el paro en noviembre, ¡no te jode! Como si noviembre fuera el colmo de la contratación... Debe ser que es temporada alta de turismo o mes de recolección de frutas varias (cerezas, uvas, manzanas, melocotones, sandía, MELONES...) ¡Me dicen que no!, tal vez las explotaciones agrarias intensivas estén en su mes más importante o estén pariendo vacas y ovejas y haya una demanda inusitada de veterinarios... ¿Tampoco es eso?, pues será que ha empezado tarde el curso escolar y se necesitan miles de maestras y maestros nuevos... ¿tampoco? Pues será que han surgido, de repente, muchas epidemias y la contratación de enfermeras, enfermeros, médicas y médicos ha desbordado todas las previsiones, ¿tampoco? ¡Pues como no sea que haya elecciones el mes que viene no sé a quién se le ha ocurrido manipular así unos datos "orfidales"...(2 de diciembre de 2015)

 

.. El mejor indicador de que uno ya tiene una edad es que continuamente podría estar celebrando aniversarios...

2 de diciembre de 2006. Uno de los actos del 25 aniversario de la creación de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil. Mesa redonda de los mediadores, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. De izquierda a derecha: Jorge Rioboo, ¿Estrella García?, Gustavo Puerta, Luisa Mora, Mariano Coronas, María Jesús Rodríguez y Sara Moreno. ¡Buenos días!

(Foto de Mercè Lloret) (3 de diciembre de 2015)

 

.. No sé si las fotografías 
pueden ser calientes o frías,
Pero no he encontrado mejor regalo 
para este invierno “anieblado”.
Un “fogaril” encendido
promete un ambiente muy vivo;
y animada conversación,
haya niebla o haga sol.

Que disfrutes de este puente
te desea aquí, el ponente.

(4 de diciembre de 2015)

.. Este siempre ha sido un buen tiempo para secar el mondongo y, por tanto, para secar los chorizos. Teniendo en cuanta que las elecciones son el próximo 20, esta reflexión siempre es una esperanza de que algunos de ellos se queden definitivamente "colgados" en la historia negra del país y no vuelvan al congreso... De ti depende... (5 de diciembre de 2015) 

.. Ayer, reunión emotiva en Laluenga, con comida copiosa y visita a dos pozos espectaculares. Con Geles, Ana, Guillermo, Eva, Mercè, Mariano, Eva, Gustavo y Mateo. ¡Qué bien sientan estos ratos de reencuentro pedagógico, gastronómico y amistoso... (6 de diciembre de 2915)

 

.. Fotos históricas, ja, ja.

Hoy hace 39 años que terminé la mili. El día 8 de diciembre de 1976 comimos en el cuartel (creo que ya íbamos vestidos de paisano) y abandonamos por la tarde las instalaciones para siempre. Me resulta difícil recomponer la alegría de terminar aquel tiempo de reclusión que paralizaba todos los proyectos y del que guardo pocos recuerdos amables (tampoco ninguno especialmente crudo, es verdad). En el cuartel de Barbastro me ocupé unos meses, junto con otros colegas maestros, de la Extensión Cultural. Dábamos clases a compañeros de mili que no tenían el certificado de estudios primarios o que no sabían escribir ni leer con soltura y otros que acudían allí con otros objetivos. De vez en cuando se presentaba algún oficial en las aulas para ver si se trabajaba y algunos alumnos (no todos estaban por la labor de aprender nociones escolares de las asignaturas regladas...) debían esconder con rapidez las novelillas que estuvieran leyendo para que no nos metieran un “puro” a los responsables del asunto. Ilustro este texto con una foto que sí me gusta mucho.

No sé quién la hizo. No sé qué hacíamos sin camisa ni camiseta (no recuerdo que diéramos nociones o hiciéramos prácticas de culturismo, je, je). No recuerdo los nombres de ninguno de ellos. Sé que teníamos 21 o 22 años y sé que los cuatro que aparecen conmigo eran alumnos de Extensión Cultural. 
Sirva esta foto desenfadada, dentro del cuartel, para celebrar que años más tarde, desapareciera la mili obligatoria (aunque lamentablemente, acabó sacándola no el partido que debería haberla quitado, sino su sucesor...) (8 de diciembre de 2015)

 

.. Página 2 del diario El País del pasado lunes, 7 de diciembre.

Columna de Julio Llamazares, con mención inicial a su amigo y mi amigo Enrique Satué, hablando del molino de Ainielle. A la derecha, en la misma página, la viñeta de El Roto. Cuando la vi, imaginé al soldado subido en una “nabata”; es la primera composición que me hice... El molino está escondido en un barranco, cuyo caudal está a merced de las lluvias y de las estaciones... Esos troncos unidos forman una balsa, una pequeña “nabata” salvadora: metáfora de la huida de quienes se vean afectados más directamente por la subida del nivel del mar, debido al calentamiento global que algunos “cabronazos” se empeñan aún en negar... Un molino y una “nabata” en la misma página... Curiosas coincidencias. (9 de diciembre de 2015)

 .. Antídoto para día de niebla: contemplar imagen soleada cinco minutos...

¡Tantos años viendo esta imagen 
desde las ventanas de “mi clase”!...
Las casas trepando juntas 
de una a la otra punta;
ascendiendo la ladera,
con calles y callejuelas
y llegando hasta el castillo
para darle al pueblo brillo.
Todo lo que ves en la foto
-te guste mucho o te guste poco-,
un día de niebla en invierno
lo dejaba ya, sin efecto,
pues borraba el horizonte
y ni casas, ni calles, ni monte...

(10 de diciembre de 2015)

.. Con niebla y sin sol. Seguimos, como podemos, combatiendo el triste color gris de cada día... Imaginamos un sol redondo, grande y caliente que invita a salir y pasear... Si ese sol se materializase de una vez, los habría que se animarían a colonizar las terracitas de los bares, con la excusa de que sienten grandes deseos de fumar, aunque –posiblemente- la verdadera razón es que echasen de menos esa caricia atmosférica, ese cálido abrazo amarillo que desabrocha el chaquetón y multiplica la sonrisa y la conversación... ¡Ven sol!, ¿dónde te has metido? ¿Quién te tiene secuestrado? (11 de diciembre de 2015)

.. En junio de 2010 andábamos deliberando sobre el Tercer Certamen de Cuentos y Relatos breves ”Junto al Fogaril”, convocado por el Ayuntamiento de L´Aínsa y la gente de la Asociación de Morillo de Tou. En uno de los locales de este pueblo, nos juntamos una parte del jurado (un par más de miembros del mismo, no pudieron acudir esa tarde): Óscar Sipán, Marta Sanz, Ánchel Conte, Carlos Buetas y yo mismo. Hoy, veo a Marta Sanz protagonizando la portada y las páginas 2 y 3 de Babelia y me alegro mucho por ella, reciente ganadora del Premio Herralde de novela. Felicidades por ambas cosas. 

http://cultura.elpais.com/cultura/babelia.html    (12 de diciembre de 2015)

 

.. ¡QUE NO OS FALLE LA MEMORIA! El debate de esta noche, ¿a quién se le ha ocurrido? ¿Qué pachanga es ésta? ¿A cuento de qué viene un debate a dos, cuando son varios partidos políticos los que se presentan a las elecciones? ¿Y el presentador o entrevistador o moderador, tiene que ser el mismo que en los debates a dos, precedentes de éste? Todo es tan rancio, tan inmovilista, tan pensado para volver a recordar (y si pudieran, a perpetuar) el bipartidismo en el que hemos estado instalados tanto tiempo... ¡Cuántas contradicciones en estos tipos que se autodenominan guardianes de la democracia, cuando lo que son realmente es beneficiarios y manipuladores de la misma! Si creyeran en ella de manera firme, evitarían estos escenarios de rancio privilegio, se sentarían a hablar y discutir civilizadamente con todos los candidatos, se irían a casa si los habían pillado y estarían preocupados exclusivamente por cómo servir mejor a la ciudadanía...

Es evidente que estamos en un país menor de edad, inmaduro, en el que ni siquiera hemos sabido castigar a los corruptos con la suficiente contundencia para que no aparecieran en las listas electorales... Esta noche, tendremos a uno de ellos debatiendo sobre el futuro del país; el mismo tipo que ha dejado a tanta gente sin futuro y que está cubierto con un manto de mierda y corrupción... Los medios de comunicación también ayudan lo suyo en este proceso, relegando a un segundo o tercer plano los juicios pendientes, las acusaciones serias sobre viles comportamientos, el no nombrar a personas de los entornos de cada uno que pondrían en riesgo la credibilidad y la honradez...

“Pepe...pero”, los ciudadanos no deberíamos olvidar el interminable listado de mentiras que nos han contado; la desvergüenza con la que se proponen hacer cosas en el futuro, cuando se ha hecho justo lo contrario en el reciente pasado; la chulería con la que se han falseado datos y se ha reinterpretado la durísima realidad en la que viven tantas personas, edulcorándola...; el triunfalismo indecente e injustificable; los consejos cabrones que nos han dado algunos corruptos e indeseables porque habíamos vivido por encima de sus posibilidades, siendo que fueron ellos los que sobrepasaron con creces las nuestras, dejándonos exhaustos... ¡Cuántas conversiones a última hora! ¡Cuántos chulitos y chulitas, parecen ahora tiernos corderos y blancas ovejitas de belén! ¿Sabéis que os digo?, ¡que mecagüenvuestrasputascalaveras!

(14 de diciembre de 2015)

16/12/2015 15:24 gurrion #. sin tema Hay 2 comentarios.

Textos feisbuseros de octubre y noviembre

Aquí, una pequeña selección de textos publicados en facebook el pasado mes de octubre y este de noviembre...


.. Donaciones bibliográficas

Ayer, a través de mi amigo José Manuel Abad (un “escodalobos” con pedigrí, hijo de un afamado “Ferrero” de Banastón), entregué-entregó en el Museo Pedagógico de Aragón, en Huesca, dos documentos escritos para el fondo bibliográfico del mismo. Con el único interés de que puedan estar a disposición de estudiantes de magisterio o investigadores que quieran consultarlos... Se trata, por un lado, de la tesis doctoral presentada, ahora hace un año, por Juan Lorenzo Lacruz y que lleva por título: “EL MOVIMIENTO DE RENOVACIÓN PEDAGÓGICA <AULA LIBRE> (1975-2000): CONTEXTO, DISCURSOS Y PRÁCTICAS” (680 páginas) y “DIARIO DE UN MAESTRO: (septiembre 2004 – junio 2010). Artículos y comentarios publicados en el blog: http://gurrion.blogia.com”, trabajo que realicé, con motivo de una Licencia por Estudios (460 páginas). En una donación anterior, quedaron allí depositadas tres colecciones de revistas: “Aula Libre” (desde el número 29); “Bibliotelandia” (boletín de la biblioteca escolar del Colegio Público Miguel Servet de Fraga) y “Aguas Limpias” (boletín del Grupo de Trabajo “Medio Ambiente” del mismo colegio). Creo que es el lugar adecuado para que estén estos materiales, siempre que se implemente el fondo bibliográfico del citado museo y se convierta en un centro de investigación, además de exhibición de materiales. (2 de octubre)

 

.. El paso de la frontera... postal.

Que nadie vea en este breve texto una banalización del drama humano que viven quienes deben atravesar fronteras terrestres para escapar del hambre, de la persecución o de la muerte.  Lo que planteo no tiene nada que ver, pero no quiero que nadie pueda interpretar la palabra “frontera” , repito, como una banalización de las que tienen muros, alambres y brutalidad represiva para impedir el paso...

Acabo de publicar el número 3 de los Cuadernos de Macoca (46 páginas), con el subtítulo de “Diarios intermitentes (en prosa y en verso)” . Los recogí el viernes en la imprenta y el sábado acudí a correos a consultar cuánto me costaría mandarlo... Lo puse en un sobre usado, de los que tenía por casa y les pedí por favor que lo pesaran. Resultado: 103 gramos. El ente de correos tiene instaladas unas cuantas “fronteras postales”. Mi Cuaderno había saltado la de los 100 gramos y por eso, en lugar de pagar 0,92 euros, debería pagar: 2,03 euros, ¡Por 3 gramos! Cierto que en algún valor hay que situar la frontera, pero también debería de haber –una vez establecida- un margen de 4 o 5 gramos (incluso porque puede que no todas las balanzas estén bien calibradas y pesen bien...) Ya sé que estoy dando argumentos para darme la razón, pero... Finalmente, acudí a la librería a ver si tenían algún envoltorio plástico que me sirviera y encontré unas bolsas plástica con auotocierre, en las que cabía el Cuaderno. Para evitar cargar peso, he suprimido la etiqueta y en el dorso de la cartita que acompaña a la publicación he escrito la dirección y el remite. Me he presentado esta mañana en correos, de nuevo; hemos vuelto a pesar y nos hemos quedado en 98 gramos, por lo que he podido quedarme a este lado de la frontera postal y pagar algo menos de la mitad de lo que me costaba el envío con un sobre convencional. He dejado ya 20 ejemplares en la estafeta y ya tengo 40 dispuestos para llevar mañana de nuevo. Con las publicaciones hechas en imprenta, ocurre a veces que cuesta más el envío que el precio de coste... Es decir que resulta caro hasta regalarlas. ¡Qué tiempos! (5 de octubre)

 

.. Amaneceres literarios...

¡Bueno, no sé!, yo creo que si desde la ventana o balcón de tu casa puedes ver este espectáculo de amanecer otoñal, es posible hilvanar unas líneas directamente poéticas o generalmente literarias... Ahí lo dejo por si alguien se anima a escribir... ¡Estos cielos, llenos de belleza efímera, son cuadros que pintan a tres manos, el amanecer, el sol y las nubes! Luego, llegan unos tipos, estampan una torre metálica de comunicaciones delante de la vieja torre, identificativa de la ciudad, y del horizonte iluminado y producen de manera permanente lo que ha dado en llamarse contaminación visual, ¡y con razón se llama así, porque hay que ver lo que jode tenerla delante cada vez que te asomas a la ventana!  (6 de octubre)

 

Delantera Bibliolectora

Cuando se llega a esta edad en la que me encuentro, de vez en cuando (cada vez con más frecuencia), tropieza uno con vivencias del pasado, con momentos agradables que te hacen sonreír y recordar serenamente... No hace mucho, escribía en mi muro de facebook un elogio de las delanteras futbolísticas de hace unos años: aquellas formaciones de cinco elementos que desarrollaban un juego ofensivo y que nos sabíamos de memoria...

 Al encontrarme esta foto hecha, hace justamente 10 años, en Santiago de Compostela, se me ocurre que las cinco personas que estamos en ella, formamos en su día una estupenda delantera bibliolectora, pues los cinco tratamos de potenciar al máximo las bibliotecas escolares, la lectura, la escritura y otros asuntos colaterales, allá donde nos había situado la vida o el destino: en Fraga, Plasencia de Cáceres, Madrid, Guadalajara y Granada, nada menos. Y llevábamos nuestras prédicas y testimonio allí donde éramos invitados. En esta ocasión, nos encontramos en la capital de Galicia, participando como ponentes en las Primeras Xornadas de Bibliotecas Escolares de Galicia. Ya teníamos relaciones anteriores y las hemos mantenido después, habiéndonos encontrado en otros lugares y en otras ocasiones... Coronas, Tejero, Andreu, Camacho y Mata. ¡Vaya delantera!, ja, ja. Y si nos fijamos en la otra foto, nos encontramos a los cinco nombrados y a la “seleccionadora”: Cristina Novoa, que fue quien nos invitó a viajar a su tierra gallega. Un abrazo a mis compañeros de fotografías, en el décimo aniversario de aquella ocasión... (8 de octubre de 2015)

 

Chapas y fauna (III)

Buenos días. Nueva entrega de chapas temáticas. En esta ocasión con cuatro animales emblemáticos de los espacios geográficos o naturales donde viven. A pesar de estar todos protegidos; algunos van viendo recortado su territorio, no solo por la expansión humana, sino también por causas “naturales”, derivadas de las prácticas humanas. La figura del OSO POLAR en las chapas de bebidas se encuentra en varios países nórdicos. La que aquí muestro es de Dinamarca. El calentamiento global está propiciando la desaparición de los hielos del polo norte y, por consiguiente, la aproximación de los osos polares a zonas habitadas. La chapa con el TIGRE es de Vietnam. El tigre asiático también padece la presión humana, no solo por la reducción y la intromisión en sus hábitats naturales, sino por los usos medicinales tradicionales que son responsables de que se cace de manera furtiva (también como trofeo) y se comercialicen algunas parte de su cuerpo como ingredientes para ensalmos curativos, sexuales, etc. El ALCE, parece que goza de un estatus algo mejor que sus “colegas” de reseña. Aunque fue cazado de manera intensa. Hoy día se calcula su población en más de dos millones de individuos, repartidos por Norteamérica y Eurasia. La chapa de la foto es de Canadá. Finalmente, el ELEFANTE africano (chapa de Kenia), es el animal terrestre más grande que existe. Sus orejas irradian calor para refrescar a esos enormes animales y su trompa es, en realidad, una larguísima nariz que sirve para oler, respirar, barritar, beber y agarrar cosas (un auténtico aparto multiusos). El elefante está protegido, pero el marfil de sus colmillos propicia una caza furtiva indecente, no solo por los que lo cazan y lo comercializan; sino también por quienes –adinerados y sin escrúpulos- sostienen un mercado que no debería existir, comprando objetos de marfil. Cuatro chapas dan para mucho, como podéis ver. (29 de octubre)

 

Nuevo deporte de riesgo: el MONDONGUING

Bueno, bueno... ¡cómo está el patio! Después del piercing, del rafting, del puenting, del barranquing (y otros “ing” que no vienen a cuento), nos enteramos de que al tradicional y, hasta anteayer, saludable MONDONGO, le acaban de poner también la peligrosa terminación y ha quedado convertido en deporte de alto riesgo, con la amenazadora denominación de MONDONGUING. Ya hace tiempo que pusieron contra las cuerdas a las matacías: primero, bajando las cifras del colesterol para empezar antes los tratamientos farmacológicos y culpando a los productos del mondongo de las alteraciones del mismo y, luego, con medidas drásticas que impedían o dificultaban la tenencia y matanza de cerdos domésticos. Bueno, dijimos, aminoraremos la ingesta de productos derivados de animal tan entrañable... Y así hemos tirado unos años, comiendo productos derivados del cerdo con moderación. ¡Hasta ahí, pase, y ya son muchas concesiones!, pero esta última andanada que convierte el comer morcilla en evidente MORCILLING o ingerir jamón en peligroso JAMONING y así con el resto: butifarring, torteting, longanizing, etc. es posible que sea un ataque en toda regla a la gastronomía nacional y a la libertad individual de tenerla presente. Después de cuatro años de PP, nada más nos faltaba este sentimiento de culpabilidad al comer “carnes procesadas”. No hay manera de levantar cabeza y, más ahora, que vamos camino del invierno y esas viandas –con la debida y la indebida moderación- nos quitan el frío y nos dan calor... Salud y mondongo.

P.D.: Por cierto, que en ese partido nombrado también hay abundante “carne procesada” y aún estamos esperando que la prohíban (o que la encierren bajo llave para que deje de dañar a la población) – 29 de octubre

 

.. GÉNERO Y NÚMERO. ¿Por qué se dice “sin ningún género de dudas” (cuando la duda es evidente que tiene género) y no se dice “sin ningún número de dudas”, que sería lo correcto?, ya que “sin ningún número” vendría a ser equivalente a no tener ninguna duda, que es lo que queríamos decir, ¿no? (6 de noviembre)

 

.. Hice muy bien ayer

en bajarme el sol en la retina,

para que me alumbre en la cocina

mientras hago de comer...

Porque, cuando amanece en Sobrarbe,

el paisaje está que arde;

el ánimo se estira, se estira

y se respira vitalidad y alegría...

Hice bien ayer

en bajarme el sol a Fraga

para combatir esta niebla

que te deprime y aplana...

Y cuando se acabe el efecto

 del soleado recuerdo

habrá que salir a buscarlo

allí donde podamos hallarlo...

 

(13 de noviembre de 2015)

 

.. Hace más de 25 años... (I)

Como contrapeso a la tragedia diaria de la muerte; de vez en cuando, voy colocando en mi muro noticias más amables; algunas de ellas, desempolvadas de mis carpetas de recuerdos o de materiales guardados. De dichos materiales puedo ir tirando o puedo ir asomándome con una mirada –para nada nostálgica-; más bien, satisfecha y sonriente... Sonriente, entre otras cosas, por aquello de que algunos y algunas siguen ofreciendo ocurrencias pedagógicas como si descubrieran de nuevo el fuego y no saben siquiera que, veinte o treinta años atrás, ya hacíamos lo que ellos proponen. Y lo hicimos, sabiendo que tampoco nosotros fuimos sus inventores: fuimos herederos de una tradición de educación y escuela con sentido común, con criterio y rigor que ya se había practicado, siempre como alternativa a otra basada en lo de siempre: el autoritarismo y el condenado libro de texto, que aún hoy da tantos dolores de cabeza.

El uso de la prensa en la escuela ofrecía un plus de materiales y de interés. Algunos aspectos de la actualidad, entraban en el aula y, además, realizábamos revistas escolares donde íbamos fijando algunas de nuestra inquietudes y realizaciones... Hoy, los diarios digitales también proporcionan pretextos para trabajar en la escuela; y el maestro o la maestra, mediadores lectores y culturales, también deben mediar entre los documentos y los niños y niñas.

(La revista LO PARDAL la fuimos haciendo durante seis cursos escolares y sacamos 18 números. Están llenos de actividades creativas y sorprendentes colaboraciones).

(16 de noviembre de 2015)

 

.. Hace más de 25 años... (II)

Estos documentos, tienen exactamente 33 añitos; los mismos que se cumplieron el pasado día 8 del corriente, de las inundaciones ocurridas en Fraga en 1982. Éstos son algunos de los testimonios escritos. En este caso, en la revista escolar que hicimos en clase. Le llamamos “La actualidad de 5º B” y editamos tres números a lo largo del curso. En dos páginas del primer número, los chicos –emulando a intrépidos reporteros-  contaron y dibujaron la riada. La impresión de las páginas (por una sola cara) la hicimos con la máquina multicopista y la portada con la “gelatina”, otra técnica de impresión curiosa y muy útil en aquellos tiempos. Conté en aquella ocasión con la colaboración de Mercè, quien, aunque todavía no había llegado a Fraga, me ayudó a “construir” la bandeja con la gelatina para poder imprimir...

Hubo un tiempo en el que las propuestas pedagógicas en la escuela tenían bastante más sentido que la construcción de cuadros, estándares y evoluciones permanentes, con los que ahora se hurta un tiempo precioso y una energía que podría utilizarse en propuestas de trabajo acordes con los tiempos, innovadoras y cautivadoras del interés y de la atención... Pero se ha llegado a un punto de enloquecimiento en el que lo que se pide, ya desde las familias, son más exámenes, más libros de texto... Justo lo contrario de lo que debería ser... En este desgraciado país, todo el mundo sabe de todo y de educación, hasta el más lerdo. Por eso (y por otras razones, claro) estamos donde estamos. Buenos días y buen finde... (20 de noviembre)

20/11/2015 09:41 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

100 razones para ser maestro o maestra

Siguiendo con lo comentado en el post anterior, al segunda grupo de alumnado, les propuse que escribieran cuatro razones por las que, definitivamente, se habían inclinado a estudiar Magisterio. Con las 100 seleccionadas y una pequeña introducción, he confeccionado el segundo desplegable, con el siguiente contenido:

 

PRESENTACIÓN

Estudié Magisterio al comienzo de la década de los setenta del pasado siglo y lo terminé en mayo de 1974. El 20 de septiembre se aquel mismo año comencé a trabajar de interino y así hasta 2014, en que me jubilé, tras cuarenta años en la escuela. Sé que hoy día, esto es impensable.

Es posible que las pulsiones internas que nos conducían a algunos a estudiar Magisterio en mi época y las que vosotros sentís ahora sean, más o menos parecidas... Sí es verdad que hay algunas diferencias. Hoy tenéis una oferta universitaria infinitamente mayor que la que había en mi época y está más cerca de los aspirantes a universitarios. Eso podría desmontar un poco algo que se escucha con frecuencia y es que los maestros y maestras de antes teníamos más vocación de serlo... Resulta difícil de medir tal cuestión, pero no hay que olvidar que las escuela normales estaban en cada capital de provincia y, en muchas de ellas, no había ninguna otra facultad universitaria, por lo que la opción de estudiar magisterio, cuando no se disponía de recursos familiares para irse lejos, era menos opción... En cualquier caso, lo que quería era que escribierais sobre los motivos o razones que barajasteis en algún momento para elegir estos estudios y construir un documento colectivo por si queréis utilizarlo para debatir o comentar. De todo lo que habéis escrito, he cogido 100 razones, las que tenéis a continuación.

(Mariano Coronas Cabrero. Oviedo, 19.10.2015)

 

 

1 Porque siento que es mi verdadera vocación.

2 Porque siempre me gustó ser profesor.

3 Porque me gusta la sensación de hablar y que los niños y niñas me miren como si fuera un superhéroe.

4 Por el placer de enseñar y sentirme importante.

5 Para ofrecer a los alumnos lo que a mí me ha faltado en mi proceso educativo.

6 Para responder a las necesidades de los alumnos.

7 Porque me satisface ver a los alumnos cómo aprenden gracias a ti mismo.

8 Porque me gusta ayudarles personalmente, aparte de lo académico.

9 Por vocación. Siempre quise hacer Magisterio.

10 Por ser un trabajo dinámico y motivador.

11 Porque lo llevo queriendo hacer desde que tengo uso de razón.

12 Porque es mi mayor ilusión en la vida y me crea felicidad.

13 Por el estilo de vida que adquiere un maestro, tanto el nivel económico como las vacaciones.

14 Porque me gusta poder ser yo la que enseñe cosas a los niños y niñas.

15 Porque la enseñanza es el pilar de la sociedad.

16 Porque me es mucho más ameno que desempeñar cualquier otra tarea.

17 Para ver la evolución de los niños con dificultades y sentirme útil al ayudarles.

18 Para poder tener un futuro haciendo lo que me gusta.

19 Porque necesitamos luchar por una enseñanza de calidad.

20 Porque creo que es la herramienta que da igualdad de oportunidades, independientemente del origen social de cada uno.

21 Porque me parece uno de los trabajos más bonitos y gratificantes que hay.

22 Porque me encantan los niños.

23 Porque los niños y niñas son una parte de la sociedad, por la que se pueden empezar a cambiar los valores que transmitimos.

24 Porque el maestro puede aportar mucho, pero también recibe y crece como persona. La jornada laboral no es tan larga cuando haces algo que te gusta y te aporta.

25 Para hacer bien lo que conmigo no hicieron tan bien.

26 Porque me apasiona esa sensación que te queda al ver que puedes cambiar algo para mejor.

27 Porque desde que era pequeña he tenido claro que me gustaría ser maestra en el futuro.

28 Porque es una profesión que requiere trabajo y esfuerzo, pero también te conviertes en una persona importante para los niños.

29 Porque quiero compartir lo que sé, con otras personas.

30 Porque creo que la educación es algo fundamental para las personas y me gustaría intervenir en ese proceso formando personas educadas e inteligentes.

31 Porque creo que se puede mejorar la sociedad a través de la educación.

32 Porque es una profesión muy bonita y que hay que poner en alza.

33 Porque es una labor que permanece en el tiempo, a través del alumnado.

34 Porque creo que se puede favorecer un cambio social.

35 Porque, siendo especialista en Educación Física, espero colaborar en el desarrollo de hábitos saludables en mis alumnos.

36 Porque si has tenido un profesor bueno, te marca. Me gustaría que algún alumno tuviera ese concepto, tras mi paso por la enseñanza.

37  Para poder trabajar con personas puras (los niños y las niñas).

38 Para concienciar a las niñas y los niños de las cosas que están “escondidas” y no se muestran en clase.

39 Para enseñar lo que yo llevo dentro y transmitirlo siempre sin autoritarismo, con visión crítica.

40 Por la ilusión de iniciar un cambio en la sociedad, que nos da todo hecho y con unas directrices marcadas, sin ser conscientes de ello.

41 Porque me gusta pensar que con mi trabajo puedo ayudar a desarrollarse a los futuros adultos.

42 Porque me gusta ver cómo los niños avanzan y superan sus dificultades.

43 Porque creo que tenemos el “poder” de reformar la sociedad, a través de las nuevas generaciones.

44 Por vocación.

45 Porque es una carrera muy importante, ya que es la base de todo.

46 Por el placer de enseñar a los demás y aprender de ellos.

47 Para ampliar mi formación, mis conocimientos y vivir nuevas experiencias.

48 Para conocer gente interesante, abierta y divertida.

49 Para crear conciencia sobre las desigualdades existentes hoy en el mundo.

50 Porque la enseñanza  es el primer motor para cambiar una sociedad enferma.

51 Porque siento que es una profesión muy bonita y entregada, además de ser una de las fundamentales.

52 Porque me gusta poder enseñar y ayudar a los niños para el futuro.

53 Porque trabajamos con niños en unas edades que –si lo haces bien- puede marcar su vida de una manera muy significativa.

54 Porque creo que trabajando en esta profesión nunca dejas de aprender. No solo enseñas, si no que los alumnos también te enseñan a ti.

55 Para mejorar la forma en la que nos han educado a nosotros y concederle prestigio a nuestra labor, ya que la educación es la base de cualquier sociedad.

56 Por la satisfacción que produce ver cómo nuestros alumnos superan las dificultades, formándolos de manera integral.

57 Para intentar que los errores que se cometieron conmigo, no vuelvan a cometerse.

58 Porque la sociedad y el futuro de la nación, dependen de la educación de los niños y niñas de hoy en día.

59 Porque es una manera de ayudar a cambiar el mundo, otorgando a los alumnos los conocimientos necesarios para entenderlo de forma justa para todos.

60 Porque me gustaría cambiar la forma en que se enseñan los contenidos.

61 Porque la interacción con los niños nos proporciona experiencias únicas y, para mí, muy gratificantes.

62 Porque me gusta transmitir conocimientos y nuevas experiencias.

63 Porque los niños son el futuro y el papel del maestro es muy importante a esas edades en las cuales sientan las bases de su personalidad.

64 Porque creo que es una profesión muy enriquecedora y satisfactoria.

65 Para formar a las personas, ya que la educación es la base de una buena convivencia en la sociedad.

66 Para enseñar todo lo que sabes y formar a personas que en el futuro tomarán tu relevo.

67 Porque la docencia es una labor que forma personas, forma personalidades que necesitan ayuda en su formación...

68 Porque considero que la Educación Primaria es un pilar fundamental del futuro de nuestra sociedad.

69 Porque con la educación es como crecemos más como personas.

70 Porque hay que darles a los niños las herramientas necesarias para que se conviertan en seres críticos con el mundo que les rodea y sus desigualdades.

71 Porque me gustaría ayudar a cambiar el modelo de enseñanza tradicional por otro que sea más provechoso.

72 Porque me parece un trabajo agradecido, aunque también exigente, en el que la rutina no tiene cabida, y eso me motiva.

73 Por la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo fijo.

74 Porque esta profesión está infravalorada cuando, considero, que es de las más relevantes y realmente quiero contribuir a cambiar esa imagen.

75 Para formar futuros ciudadanos y trabajadores ejemplares.

76 Para que en el futuro valoren mi esfuerzo y se sientan orgullosos de haberme tenido como maestro.

77 Para transmitir a los niños el “gusto” por aprender.

78 Para potenciar y desarrollar las posibilidades de todos y cada uno de los niños; es decir, fomentar el principio de equidad en el aula.

79 Porque me gustaría que los alumnos y alumnas, cuando crezcan, echen la vista atrás y recuerden lo que les he enseñado, como algo útil en la vida.

80 Porque creo que la educación es algo muy importante y me gustaría formar parte de ella.

81 Porque me da la sensación de que esta profesión es de las pocas en las que no paras de aprender cosas abligatoria y gustosamente.

82 Para poner mi granito de arena en “Cambiar el mundo”. Creo que en este país llevamos un atraso importante en educación en valores y vivimos en una sociedad estresada, por culpa sobre todo, de no conocernos a nosotros y nosotras mismas.

83 Para vivir siempre la etapa de la niñez, aunque sea desde otro punto de vista.

84 Para intentar servir de ejemplo en algunos aspectos.

85 Porque quiero que los alumnos y las alumnas recuerden el colegio como una etapa feliz; en la que aprendieron y disfrutaron.

86 Porque desde pequeña sentía que sería mi profesión ideal.

87 Porque es una profesión que implica una gran dedicación.

88 Porque tenía claro que en el futuro quería dedicarme a algo que me hiciera feliz.

89 Porque creo que a la educación no se le da la importancia que se merece y quiero cambiar eso.

90 Porque podemos cambiar un poco la sociedad, dejando una mejor, a las próximas generaciones.

91 Porque me gusta enseñar temas desconocidos para ellos, de modo original.

92 Para tener un trabajo bueno y divertido como éste.

93 Para hacer una aportación, por pequeña que sea, a mejorar la sociedad en la que vivimos.

94 Para mí, Magisterio es de las carreras más importantes porque nuestro objetivo es formar a los niños y niñas. Sin maestras ni maestros y, por tanto, sin escuelas, estaríamos perdidos.

95 Porque la enseñanza primaria es básica para poder alcanzar los objetivos en el futuro y llevar una vida digna.

96 Porque considero que ser maestro es una satisfacción personal cuando haces bien tu trabajo y además, te gusta.

97 Porque siempre me ha parecido muy interesante la aportación de los niños y niñas al mundo.

98 Para sentir que formas parte de su formación en el futuro y de su “vida” en el presente.

99 Porque me gusta poder ayudar a los niños y niñas en el aprendizaje para la vida diaria.

100 Para mejorar yo como persona y que esa mejora influya en los que me rodean.

29/10/2015 09:59 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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