Facebook Twitter Google +1     Admin
Este es un espacio para leer y escribir, para reflexionar y opinar; es una ventana abierta, un orificio en el muro. ¡Asómate!

Temas

Enlaces

Archivos

gurrion

El infinito en un junco

El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo. Irene Vallejo. Madrid, Siruela. Diciembre de 2019 – 449 páginas

******************************

“Toda biblioteca es un viaje; todo libro es un pasaporte sin caducidad. Alejandro recorrió las rutas de África y de Asia sin separarse de su ejemplar de la Iliada, al que acudía, según dicen los historiadores, en busca de consejo y para alimentar su afán de trascendencia. La lectura, como una brújula, le abría los caminos de lo desconocido”.

 

Lo primero que quiero decir es que cuando cayó el libro en mis manos, no había escuchado o leído nada relacionado con él. Conocía a Irene y había leído algunos de sus textos. Al saber que el libro hablaba de “La invención de los libros en el mundo antiguo”, me interesó desde el principio porque mi vida está íntimamente relacionada con los libros: de la carencia inicial a la fundación de “pequeñas bibliotecas”. Por otra parte, la palabra junco me llevaba directamente a mi infancia, a esa patria personal a la que vuelvo de manera intermitente. Los juncos crecían en los caminos, cerca de las acequias o al lado de manchas de humedad, de pequeños manantiales. Eran elementos presentes en nuestros juegos y juguetes, sobre todo fabricando pequeñas y toscas estructuras que depositábamos en las acequias o en el barranco simulando barcos que navegaban a la velocidad a la que discurría el agua, entre otros aprovechamientos lúdicos. Una metáfora simple de lo que ha hecho Irene en este libro: navegar (yendo y viniendo) desde la antigüedad hasta la actualidad con un barco de palabras...

Entre mediados de enero y primeros de febrero leí el libro y quedé gratamente impresionado. Me pareció una obra coral, llena de pequeñas historias (que agilizaban enormemente la lectura), escrita con una singular maestría. Los días 20 y 21 de enero viajé a Toledo y Albacete. Participaba, como ponente, en unas jornadas, denominadas: “Literatura Popular de Tradición Infantil y bibliotecas del siglo XXI”. En las dos reuniones en dichas capitales, recomendé a las personas asistentes, la lectura de “El infinito en un junco”. Aquellos días debía de andar yo por la mitad del libro, pero ya me parecía estar ante una obra muy recomendable. A mediados de febrero, abandonamos el nido de Labuerda por unas semanas, que más tarde, con ocasión de la declaración del Estado de Alarma y el confinamiento, se alargaron varios meses. El libro, ya terminado y pendiente la redacción de una reseña como la que estás leyendo, se quedó en Labuerda y ésta -la reseña- aparcada hasta que volviera de nuevo a mi pueblo natal. Eso ocurrió a primeros de junio y entonces decidí darme el gusto de volver a leer el libro antes de ponerme a escribir nada, porque con todo lo que había pasado, había olvidado algunos detalles. Y eso es lo que hice, releerlo descubriendo nuevos matices que en la primera lectura no había apreciado.

Después de esta larga introducción, no me queda más remedio que abordar la prometida reseña (aunque, en realidad, más que una reseña es un texto, algo despendolado, generado a partir de la lectura). Y no resulta fácil encontrar el tono para hacerla. Si volviera a la práctica de copiar citas textuales y llevarlas a mis cuadernos manuscritos, no cabe duda que llenaría varias páginas, aún sin ser exhaustivo, porque en este libro hay muchísimas frases que encierran informaciones curiosas o relevantes, relaciones textuales sorprendentes y pensamientos o afirmaciones de la autora que merecen releerse y meditarse:

-       “El primer libro de la historia nació cuando las palabras, apenas aire escrito, encontraron cobijo en la médula de una planta acuática” (p. 46)

-       “La Biblioteca de Alejandría no nació solo para ofrecer un refugio al pasado y su herencia. Era también la avanzadilla de una sociedad que podríamos considerar globalizada, como la nuestra. Esa primitiva globalización se llamó ”. (p. 51)

-       “El alfabeto fue una tecnología aún más revolucionaria que internet. Construyó por primera vez esa memoria común, expandida y al alcance de todo el mundo”. (p. 126)

-       “La escritura y la memoria no son adversarias. De hecho, a lo largo de la historia, se han salvado la una a la otra; las letras resguardan el pasado; y la memoria, los libros perseguidos” (p. 129)

-       “La historia de la literatura empieza de forma inesperada. El primer autor del mundo que firma un texto con su propio nombre es una mujer”. (p.164)

-       “Es un error pensar que cada novedad borra y reemplaza las tradiciones. El futuro avanza siempre mirando de reojo al pasado” (p. 319)

Me ha llamado la atención la capacidad pedagógica de Irene para, a partir de unos pocos mimbres (o juncos de mi infancia), de algunas breves informaciones fragmentarias, establecer hipótesis creíbles de cómo pudieron ocurrir algunos acontecimientos en la antigüedad... De la misma manera, quiero resaltar su enorme habilidad y maestría para relacionar acontecimientos antiguos con prácticas actuales que parecen las continuadoras de lo anterior, varios milenios más tarde. Y no es desdeñable su fino sentido del humor al referir algunas historias, a la hora de interpretar otras o en el afán de aportar citas de otros autores que ofrecen esa visión relajada y divertida sobre algunos aspectos tratados. Su prosa muestra agilidad expresiva, rigor interpretativo, conocimiento profundo de lo que habla y discurso inteligente. Cuando hablo de rigor, por ejemplo, me refiero al manejo de una enorme cantidad de documentación para escribir este trabajo; documentación cuyas referencias ofrece al lector, a la lectora en 26 páginas de bibliografía (405-431), señalando qué documentos ha utilizado para cada capítulo de su libro. Cuestión que puede animar a quien lee el libro a leer o consultar algunos de los más accesibles.

Uno de los aspectos llamativos también es su habilidad para entrelazar algunos aspectos de su vida personal con los relatos y las referencias al mundo clásico. En el capítulo titulado “Tejedoras de historias”, después de “una lista provisional de escritoras casi borradas”, dedica un emocionado y caluroso recuerdo y homenaje a su profesora de griego, Pilar Iranzo: “De aquellos dos años aprendiendo de ella, recuerdo el placer del descubrimiento, del vuelo, la asombrosa alegría del aprendizaje”.

No olvido la primera biblioteca de mi infancia (...), de la mano de mi padre a una biblioteca pequeña en el Parque Grande”.

Mi madre quiso enseñarme a leer y yo me negué. Tenía miedo”, escribe Irene y seguidamente cuenta el caso de Alvarito, hijo de maestros, que estaba en su colegio y que, cuando todos los demás todavía tartamudeaban al intentar leer, él lo hacía con soltura. La venganza se desencadenó en el patio de recreo...

Irene rememora su estancia en Oxford para aprovechar su beca de investigación y los formalismos incomprensibles a los que debió hacer frente..., hasta que consiguió reconciliarse con las personas y las normas rígidas de la institución. Allí descubrió que Lewis Carrol estudió y dio clase en Oxford durante veintiséis años.

Refiriéndose a la Gran Biblioteca de Alejandría, escribe: “... me fascina -a mí, la pequeña marginada del colegio de Zaragoza-, porque inventó una patria de papel para los apátridas de todos los tiempos”.

Las listas de personajes y lugares donde empezaron a tejerse libros de diversos materiales: papiro, arcilla, piel, madera, metal, papel..., las transacciones con ellos, la fundación de bibliotecas y museos, las destrucciones continuas, las luchas de poder, las guerras de exterminio en las que se vieron involucrados, etc., etc. llenan las páginas de este libro y resultan  interminables: Alejandría, Alejandro, Ptolomeo, Macedonia, Homero, Iliada, Odisea, Cleopatra, Marco Antonio, Darío, Persia, Egipto, Demetrio de Falero (inventor del oficio de bibliotecario), Herodoto, Esquilo, Sófocles, Eurípides, Estrabón, Aristóteles, Platón, Hesíodo, Orestes, Cirilo, Marcial, Grecia, Roma, Siria, Cicerón, Tiranión, Julio César, Juvenal, Ausonio, Pompeya, Horacio, Catulo, Trajano, Tiberio J. Celso, Tito Livio, Virgilio, Ovidio, Plinio el Joven, Eneida, Sulpicia, Plutarco, Julia Agripina, Cornelia, Eurídice, Caracalla... son solo unos cuantos de los que la autora da razón y cuenta perfiles, relaciones, influencias, vicios, fortalezas y debilidades... Y al índice onomástico me remito...

Múltiples referencias

Incorpora, a lo largo del libro, muchísimas otras voces, como si se tratara de organizar una asamblea de gentes que aprecian los libros, en cualquier formato y la lectura y la escritura como estrategias de expresión, comunicación y memoria. Y cuando el lector o lectora ha leído también esos libros, se produce una corriente aún mayor de empatía con la autora, por compartir referencias literarias. Ahí están, entre otros:

.. Ray Bradbury y su Fahrenheit 451 son recordados por aquel país en el que estaba prohibido leer y los bomberos, en lugar de apagar fuegos provocan incendios quemando todos los libros que encuentran... Pero hay un grupo de personas que “han aprendido de memoria libros enteros y los guardan en sus cabezas, donde nadie puede verlos ni sospechar de su existencia”.

.. Bernhard Schlink, en “El lector” cuenta la oscura historia de Hanna, guardiana de un campo de concentración nazi. Su amante adolescente le lee en voz alta y esa práctica será una exigencia cada día que se encuentren, antes de la ducha y el sexo. Aquella mujer también hacía que las prisioneras le leyeran libros, noche tras noche, antes de que partiesen en el tren que las llevaba a Auschwitz... El joven estudiante se horroriza al conocer la vida de su amante...

.. Helene Hanff y su “84, Charing Cross Road”, un intercambio epistolar y librero que genera afectos y complicidades entre un librero inglés y una lectora estadounidense...

.. George Orwell y su distopía 1984 contiene un Ministerio de la Verdad encargado de llevar adelante un gran proyecto consistente en reescribir toda la literatura del pasado...

.. Milan Kundera, quien en su novela “La broma” explica que la risa tiene una enorme capacidad de deslegitimar el poder y por eso inquieta y es castigada. Y añade Irene: En general, los amados líderes de todas las épocas han aborrecido y perseguido a los cómicos que osaban ridiculizarlos... Y aún seguimos así en pleno siglo XXI.

.. Alberto Manguel y su “Historia de la lectura”. Umberto Eco y “El nombre de la rosa”. Christopher Morley y “La librería ambulante”. Borges y “La biblioteca de Babel”. Joe Brainard y sus “Me acuerdo” ...  Y una larguísima lista: Cavafis, Lawrence Durrell, JRR Tolkien, J.M. Coetzee, César Vallejo, Wislawa Szymborska, Nabokov...

Hay abundantes referencias cinematográficas para explicar algunos acontecimientos: “Qué bello es vivir”, “Ciudadano Kane”, “Rashomon”, “Cartas desde Iwo Jima”, “Alexander”, “Sin perdón”, “Django desencadenado”, “La invención de Hugo”, “Vivir para gozar” ...

Relaciones antigüedad-actualidad: Batalla de Salamina entre griegos y persas y “Los soldados de Salamina”, la novela deJavier Cercas. (pp. 178-179)

El viaje a la India, como corresponsal, de Ryszard Kapuscinsky, en 1955, en compañía de un grueso volumen de tapa dura: “Historias” de Herodoto (pp. 184-185)

Herodoto que se esforzó en enseñar a sus compatriotas que “la línea divisoria entre la barbarie y la civilización nunca es una frontera geográfica entre diferentes países, sino una frontera moral dentro de cada pueblo; es más, dentro de cada individuo”. (p. 180)

Los capítulos del libro

El libro está dividido en dos partes. La primera está dedicada a Grecia (Grecia imagina el futuro) y la segunda a Roma (Los caminos de Roma). Cada una de estas partes consta de diversos capítulos que, a su vez se subdividen en apartados sin titular, numerados correlativamente; hasta 87, en la primera parte y 48, la segunda. Cuatro páginas de “epílogo”, agradecimientos, amplia bibliografía y un índice onomástico.

Copio los títulos de los capítulos, que no están numerados, pero algunos resultan muy explícitos o son muy sugestivos y originales. En la primera parte: “Grecia imagina el futuro”: La ciudad de los placeres y los libros. Alejandro: el mundo nunca es suficiente. El amigo macedonio. Equilibrio al filo del abismo: La Biblioteca y el Museo de Alejandría. Una historia de fuego y pasadizos. La piel de los libros. Una tarea detectivesca. Homero como enigma y como ocaso. El mundo perdido de la oralidad: un tapiz de ecos. La revolución apacible del alfabeto. Voces que salen de la niebla, tiempos indecisos. Aprender a leer sombras. El éxito de las palabras díscolas. El primer libro. Las librerías ambulantes. La religión de la cultura. Un hombre de memoria prodigiosa y un grupo de chicas vanguardistas. Tejedoras de historias. Es el otro quien me cuenta mi historia. El drama de la risa y nuestra deuda con los vertederos. Una apasionada relación con las palabras. El veneno de los libros, su fragilidad. Las tres destrucciones de la Biblioteca de Alejandría. Botes salvavidas y mariposas negras. Así empezamos a ser tan extraños.

En la segunda parte: “Los caminos de Roma”: Una ciudad con mala reputación. La literatura de la derrota. El umbral invisible de la esclavitud. En el principio fueron los árboles. Escritores pobres, lectores ricos. Una joven familia. Librero: oficio de riesgo. Infancia y éxito de los libros de páginas. Bibliotecas públicas en los palacios del agua. Dos hispanos: el primer fan y el escritor maduro. Herculano: la destrucción que preserva. Ovidio choca contra la censura. La dulce inercia. Viaje al interior de los libros y cómo nombrarlos. ¿Qué es un clásico? Canon: historia de un junco. Añicos de voces femeninas. Lo que se creía eterno resultó efímero. Atrévete a recordar.        

Epílogo

Después de tantos “biblioincendios” a lo largo de la historia, el siglo XX aún subió el listón de la biblioclastia (o del memoricidio): bibliotecas bombardeadas en las guerras mundiales, hogueras nazis, las purgas soviéticas, librerías atacadas con bombas, regímenes censores con destrucción de millones de libros, bombardeo y destrucción salvaje de la biblioteca de Sarajevo... ¡Inacabable! Y el siglo XXI empezó con el saqueo indecente de las bibliotecas y museos de Irak, “donde la escritura caligrafió el mundo por primera vez”. Recuerda Irene la frase atribuida a Heinrich Heine en 1821: “Allí donde queman libros, acaban quemando personas” y eso ha ocurrido casi siempre así... “Mariposas negras” llamaron los habitantes de Sarajevo a las cenizas de los libros destruidos que caían sobre los transeúntes...”

Y hay otras formas de destrucción, aparentemente menos dramática, pero igualmente efectiva, de unos objetos: los libros, que como dice la autora “son, sobre todo, frágiles” y añade: “Mientras lees estas líneas, una biblioteca arde en algún lugar del mundo. Una editorial destruye ahora mismo sus fondos no vendidos para para volver a fabricar pulpa de papel. No lejos de ti, una inundación sumerge en el agua alguna valiosa colección. Varias personas se deshacen de una biblioteca heredada en un contenedor cercano. Te rodea un ejército de insectos cuyas mandíbulas están abriendo túneles de papel para depositar sus larvas en un universo de pequeños laberintos en infinitas estanterías...”

(Y cuando ya tenía este texto avanzado, sufrí a finales de agosto un accidente cardiaco que me llevó al hospital durante trece días que, sumados a la convalecencia, han retrasado nuevamente la finalización del mismo.)

De modo que, voy a acabar con dos citas que me atañen directamente. Leo en la página 278: “En aquellos tiempos, en que no había editoriales, cuando un autor daba su libro por concluido encargaba un determinado número de copias y empezaba a regalarlas a diestro y siniestro”. Y en la página siguiente (279): “El doctor Johnson, gran ilustrado inglés, decía que nadie, salvo un cabeza de alcornoque, ha escrito jamás por otra razón que no fuera el dinero”, ja, ja. Aquí, un cabeza de alcornoque “johnsoniano”. A lo largo de mi vida he escrito muchos artículos para diversas publicaciones y algunos libros. La inmensa mayoría de las veces, con la única recompensa de ver publicadas mis reflexiones. Y sigo, realizando pequeños libritos en la imprenta y regalándolos a mis amistades “como cuando no había editoriales”, je, je.

El infinito en un junco” es un libro al que acudir frecuentemente para degustar la hermosa prosa de Irene Vallejo y para consultar múltiples datos históricos, perfiles de algunos personajes, frases generadoras y reflexiones de hondo calado. Hemos tenido mucha suerte, quienes apreciamos los libros, en tener a nuestra disposición esta magna obra que nos alivia un poco de los sinsabores de este endiablado 2020.Yo me he limitado a escribir unas páginas, estimulado por la lectura de un libro que me parece extraordinario y que se puede recomendar sin miedo a que quien lo lea pueda sentirse defraudado.

Mariano Coronas Cabrero - Septiembre de 2020

23/09/2020 11:10 gurrion #. sin tema Hay 1 comentario.

Libro: Una librería en Berlín

“Una librería en Berlín”. Françoise Frenkel. Barcelona, Seix Barral, 2017. 293 páginas

 

Acabo de leer este libro y sigo reflexionando sobre el planteamiento del mismo. Habla de la ocupación alemana de Francia, pero centrando su relato en lo cotidiano, en las dificultades, los miedos, la incertidumbre, etc. con la que viven las personas de origen judío, los refugiados de otros países que pasaron a Francia pensando que allí nunca ocurriría lo que está ocurriendo... Sorprende que el tono dolorido, en algunos momentos como es lógico, pero sin quejas sobre la dura situación en la que tiene que vivir, agradeciendo siempre de manera muy viva las ayudas que le prestan hombres y mujeres franceses que sienten vergüenza de lo que se está haciendo en su país, bajo el gobierno colaboracionista de Vichy y la ocupación alemana.

La autora, Françoise Frenkel, había nacido en Polonia, de origen judío. Estudió en Francia. Su vocación de librera la llevó, junto con su esposo -Simon Rachenstein- a abrir la primera librería francesa en Berlín: La Maison du Livre (1921). Librería que fue cambiando de lugar a medida que aumentaba el número de clientes, el fondo de libros y revistas y las actividades paralelas que tenían lugar en ella: biblioteca de préstamos, presentaciones de libros, escritores que acudían a ella y dirigían unas palabras a quienes asistían... F. Frenkel era una mujer apasionada por la lengua y la cultura francesa. Cuenta en el primer capítulo titulado: “Al servicio del pensamiento francés en Alemania”, apenas treinta páginas, los avatares que vive y sufre con su pequeño negocio, que se agravan sobremanera a medida que el nazismo se apodera de todos los aspectos de la vida en Alemania y comienzan a promulgarse leyes, decretos, anuncios que restringen movimientos y amenazan la vida diaria de quienes no pertenecen a la raza aria. A pesar de que la autora posee documentos que apoyan decididamente su negocio y tiene amistades que la avalan en diferentes países, llega un momento que considera insoportable y peligroso seguir en Berlín y cierra su negocio (julio de 1939) para trasladarse a París, pensando que allí estará a salvo.

La guerra avanza y la autora se va desplazando hacia lugares donde todavía no ha llegado, mientras tiene que lidiar con las renovaciones de sus permisos de residencia, documentos de identidad, etc. Soporta pacientemente interminables colas durante horas para realizar esos trámites o para conseguir los alimentos básicos que le permite la cartilla de racionamiento... Largas caminatas para huir de una ciudad a otra, esperas en los andenes a que pase algún tren para poder viajar a otro lugar... Todo ello encaminado a sus grandes objetivos en ese tiempo, pasar a Suiza para sentirse a salvo; ver si puede contactar con su familia polaca de la que no tiene noticia desde hace años (recuerda cada poco a su madre, a la que no ha visto hace tanto tiempo) y evitar la deportación a campos alemanes ... Abandona París en vísperas de la ocupación; se traslada a Aviñón; luego a Vichy; vuelta a Aviñón. Viaja hasta Niza; se refugia en algún lugar de la montaña; debe volver a Niza. Pasa a Grenoble y es detenida cerca de la frontera con Suiza. Acaba como prisionera en Annecy y es juzgada en Saint-Julien. Retorna a Annecy y se dirige a la frontera, donde es nuevamente detenida... Y finalmente, accede a Suiza donde termina un periplo vital cargado de incertidumbre y desasosiego, pero con un agradecimiento enorme a quienes, en todas esas idas y venidas, la escondieron, la ayudaron y pusieron en peligro su vida por salvarla. Françoise remarca o aporta en muchas ocasiones el estado de ánimo de hombres y mujeres franceses, que han establecido redes de protección de personas perseguidas, auténticos héroes anónimos que combaten la injusticia ofreciendo lo que tienen y algunos de ellos, maldiciendo a los ocupantes y a quienes se han puesto a sus órdenes de manera tan obediente. Muchos franceses que expresan un sentimiento de que algún día las cosas cambiarán y quienes ahora avasallan, detienen, amenazan y deportan a miles de personas, pagarán debidamente sus atropellos.

Y en esos capítulos que va contando con mesura y serenidad las dificultades para sobrevivir día a día, cuenta también, diversas historias de las personas que sufren a su lado las mismas inconveniencias para poder vivir. Pequeñas historias, detalles que enriquecen la obra, sin duda y dibujan, como ya he dicho, la situación que se vivía en Francia en la época de la ocupación alemana, lejos de los frentes de guerra.

El Nóbel francés, Patrick Modiano es el autor del prólogo. Parece ser que Françoise Frankel no escribió más libros que éste y que poco se sabe de su vida con posterioridad a lo que cuenta en esta obra. Había nacido en julio de 1889 y murió en Niza en 1975.

16/09/2020 10:15 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Algunas reflexiones feisbuseras, en prosa, del mes de julio

.. Refitoliando. A Bespra Samboyana

Una de las tareas que realizo, como jubilado, es la de revisar cajas, cajones, carpetas, armarios, etc. para ver qué cosas he ido guardando y calibrar si merece la pena seguirlas guardando o deshacerse ellas (esto último me cuesta no sabéis cuánto). En esas incursiones en el fondo documental que atesoro (pero que no es un tesoro, no vayáis a pensar) encuentro materiales que me llevan a otro tiempo. Ya, con anterioridad, he comentado algunos y lo seguiré haciendo, muy probablemente. Hoy me he encontrado con varios ejemplares de un fanzine, denominado “A Bespra Samboyana”, que se editaba en Sant Boi de Llobregat (Rolde Aragonés de Barcelona), escrito de raso en aragonés. Por ejemplo, este número 10, tiene portada en color, dibujada por el gran Carlos Azagra. Es de mayo de 1998 y varias de sus páginas reproducen historietas dibujadas sobre poemas, canciones; dos de ellas de La Orquestina del Fabirol: El bandido Cucaracha y o pasodoble Maziello; un poema-canción de Mª Victoria Nicolás. Ilustrado por Azagra y un largo artículo de Andrés Castro, titulado “Tierra y mosica” y muchas más cosas, como ese póster central con “as publicazións y coleutibos que luitan por l´aragonés” y las luchas sociales y reivindicativas en marcha. “A Bespra” y El Gurrión disfrutaron de un enriquecedor intercambio durante varios años... (5 de julio de 2020)

.. Hojas...

Las cámaras digitales permiten llevarte para casa -después de un paseo por el monte- hojas, flores, cortezas, piedras, etc. sin peso y sin volumen. Hoy día, en la escuela, hacer una “Hojiteca”, una “Floriteca”, una “Piedrateca”, etc. es mucho más fácil que antes... Os traigo ocho hojas de arbustos y árboles, con las que ayer me encontré en el barranco. Podía haber fotografiado otras tantas, pero para empezar... Yo las nombro y tú pruebas a identificarlas: roble (o caixigo), enebro (o chinibro), sabina, boj (o buxo-bucho), romero, espino albar, cerezo silvestre (cerecera) y coscoja (o coscollo). (8 de julio de 2020)

 

.. Destruir un ordenador...

Tengo tres ordenadores viejos que quiero llevar al punto limpio, pero antes, me gustaría borrar toda la información para que nadie pueda aprovecharse de ella o usarla en mi contra.

Pregunta: ¿Alguien sabe si los del PP grabaron algún tutorial de cómo destruyeron tan eficazmente los ordenadores de Bárcenas, que me pueda servir de ayuda para que no quede ni rastro? Gracias anticipadas. (9 de julio de 2020)

 

.. Últimas noticias del mundo urraquil

Un grupo de ocho urracas ha sido visto esta mañana en Labuerda. Preguntados algunos testigos visuales, por este reportero, han declarado que se movían con gran rapidez, profiriendo gritos amenazadores y causando un considerable revuelo entre el resto de aves que comparten espacio aéreo. Se les ha visto romper nidos de aviones comunes y llevarse huevos o pollos para comérselos con rapidez... Una de las personas con las que hemos podido hablar ha declarado que “las muy cabronas son muy listas. Actúan como si fueran un comando organizado sembrando el desconcierto entre pájaros de diferentes tamaños”. Parece ser que barren un amplio espacio con sus carreras a saltos por tejados y suelo, vuelos continuos de un lado para otro, gritos frecuentes, subida y bajada de los árboles y todo ello pone en jaque a gorriones, aviones comunes y palomas. También se ha visto a alguna paloma salir volando detrás de una urraca y hacer piruetas las dos: una para alcanzar a la otra y ésta para esquivarla. Los responsables ornitológicos de la zona han manifestado que este comportamiento asociativo de las urracas empieza a ser preocupante, por lo que se van a instalar cámaras de vigilancia matinal para estudiarlo con detalle... Este reportero empieza a pensar que igual acaban haciendo un mixto entre la ley Corcuera y la Mordaza para controlar los comandos urraquiles del verano... ¡Joder con el calor...! (10 de julio de 2020)

 

.. Etnología recreativa

Década de los setenta. Estudiante en Huesca capital. De mi colección de posavasos, ahí van estos 9 modelos que he encontrado. No sé si alguno de los establecimientos que aparecen, siguen activos todavía. De entre todos, destaco los del “Penny Lane”. Ir al “Penny” (e intentar colarse o negociar con el de la puerta una rebaja por grupo grande o porque llegábamos tarde) era una tradición festiva de cada fin de semana. Este post se lo dedico a mis compañeras y compañeros de la promoción del 74 de Magisterio, para que aviven recuerdos y se echen unas risas. Y luego dices que los coleccionistas guardamos basurilla, ¡ya, ya!, ja, ja. (12.07.2020)

 

.. As Calandras de julio

En El Gurrión de febrero de este año, páginas 24 y 25, publiqué las anotaciones de “As Calandras”, un viejo sistema de observación y predicción del tiempo para el año siguiente que nuestros antepasados tenían en cuanta. Las observaciones se realizan entre los días 13 de diciembre y 6 de febrero y a cada mes le corresponden dos días. El tiempo de julio sería la suma de las observaciones de los días 19 de diciembre y 1 de enero. Y estas son las anotaciones que podéis leer donde os he dicho, si miráis la web de la revista y descargáis el número 158 de El Gurrión: http://www.elgurrion.com

Día 19 de diciembre: Amanece totalmente nublado y con amenaza clara de lluvia. Llovizna a media mañana. Para. Día muy oscuro. A partir de las ocho de la noche, llueve con ganas y llueve toda la noche sin parar.

Día 1 de enero: Amanece con más niebla que ayer. Baja temperatura. Sale el sol por la tarde. Atardecer royo. Por la noche baja la niebla de nuevo y nos envuelve.

Esta vez, parece que la predicción de un tiempo nuboso, con niebla a media ladera, lluvia (y granizo) y temperaturas no muy altas, ha sido bastante acertado, je, je. (15 de julio de 2020)

 

.. Perplejidad, hermanas; asombro, hermanos...

No es la primera vez que lo escribo... Hemos llegado a la luna, dado la vuelta al mundo, inventado el vagón del silencio en el AVE o los jardines ZEN, la meditación y el silencio conventual y no somos capaces de silenciar las putas motos de adolescentes, la sopladora desquiciante, el molinillo del café de los bares o el calentador de leches de la cafetera, entre otros inventos diabólicos... ¡Más dinero para los I+D+I+D+I...! (16 de julio de 2020)

 

.. Anoche, en el Festival Castillo de Aínsa, actuación del genial Ara Malikian, un torrente de energía en el escenario.

Ara (a orillas del Ara, precisamente) desplegó un gran sentido del humor cuando tomaba el micrófono en las manos para contar historias de su vida, dando paso luego a las interpretaciones vertiginosas con su violín y perfectamente secundado por el piano. Apareció tocando su instrumento por lo alto de la muralla y bajó del escenario, interpretando una nana dedicada a las personas que más han sufrido con esta pandemia: los mayores que se fueron sin el adiós sentido de sus familias o que han padecido la enfermedad en completa soledad... Ara Malikian es un espectáculo... Dos horas de concierto con todas las medidas de separación adecuadas y mascarillas obligatorias. El comportamiento del público, correcto en todo momento y ninguna aglomeración ni al entrar ni al salir del recinto. Fuera del mismo, en las terrazas de bares, etc. cada cual, con lo que vio, que saque consecuencias... (18 de julio de 2020)

 .. Libretas y cuadernos

De vez en cuando, haciendo limpieza o reordenando espacios, uno -al menos, yo- se encuentra (me encuentro) con objetos que llevan conmigo décadas, je, je. Siempre tuve afición a recoger y/o comprar libretillas de propaganda o cuadernitos para anotar cosas. Tengo varias. Os presento tres:

La de “Martini” es de cuando yo tenía entre doce y quince años o alguno más y está llena de direcciones de marcas comerciales, relacionadas con las colecciones de cromos o con promociones de puntos para conseguir regalos de diversas marcas comerciales de entonces, etc. Yo solía escribir a todo lo que se movía, pidiendo siempre... La segunda (ya veis la marca comercial que la regalaba), contiene una lista de casi cien películas que había visto hasta un momento determinado que no sabría precisar, pero al leer algunos títulos, recuerdo hasta dónde las vi, je, je. Por último, la de tapas rojas contiene algunas decenas de poemas copiados a mano o recortados de alguna revista y pegados directamente en el interior... Cuando trabajaba en la escuela impulsé el uso de cuadernillos para que los chicos escribieran: “cuadernillo de escritura”, “cuaderno de contraseñas poéticas”, “cuaderno de opiniones”, “cuadernillo de noticias”, ... El que guarda siempre tiene... (23 de julio de 2020)

26/07/2020 15:20 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La Maternidad de Elna. Reseña del libro

La Maternidad de Elna. La historia de la mujer que salvó la vida de 597 niños. Assumpta Montellà. Barcelona, Ara Llibres, 2019. 167 páginas

Quiero hacer una mención especial, antes de hablar del libro. Nuria López y yo nos conocimos en Canovelles, avanzada la década de los setenta del pasado siglo. Coincidimos en el Colegio Público Jacint Verdaguer de la citada población. Ella estudiaba EGB y yo había sido destinado a dicho colegio como maestro. Fui su tutor. En 1981 abandoné Canovelles y recalé en Fraga. Con Nuria mantuvimos contacto un tiempo, a través de la correspondencia. En noviembre de 2018 nos invitaron a Mercè y a mí a un reencuentro con aquellos alumnos y alumnas que ya cumplían cincuenta años de edad. Habían pasado 38 años sin vernos y el reencuentro estuvo cargado de alegría y emotividad. Unos días antes, Nuria me mandó una foto con cartas, postales que yo le había enviado hacía tanto tiempo. Fue sorprendente que las guardara (yo también guardo las suyas, je, je). Después del reencuentro, le he mandado a Nuria algunas revistas y algunas otras publicaciones y el pasado mes de junio (2020) me anunció que había caído un libro en sus manos que le gustaría enviarme... Y así llegamos al libro...

 Cuando lo recibí y abrí el sobre, me encontré con un título y una portada que me dejaron perplejo. Pensé que Nuria se había equivocado, ya que lo que yo leía a bote pronto era que una tal Elna había parido (hay una foto de una mujer y un niño en brazos en la portada); de modo que me fui rápidamente a la contraportada en busca de alguna explicación suplementaria y ya vi que Nuria no se había equivocado y lo que quería compartir conmigo era una historia del final de la guerra incivil que asoló este país y llevó a cientos de miles de republicanos al exilio. Amén de la barbarie desatada en territorio español con los cientos de miles de asesinados, fusilados, bombardeados y ametrallados; la mayoría de ellos, todavía en las inmundas cunetas.

El éxodo republicano hacia Francia fue además de penoso por el doble efecto de perder la guerra y tener que abandonar el país, terrible por el comportamiento indecente de las autoridades francesas que maltrataron a los refugiados encerrándolos -como al ganado- en campos inmundos e insalubres donde el frío, el hambre, las enfermedades, los piojos y el hacinamiento convirtieron la estancia en un auténtico infierno. Los nombres de Argelers, San Cebrià, Barcarés, Arles, Prats de Molló, Gurs, Setfonts... son de triste y durísimo recuerdo para quienes han podido contar sus recuerdos (y, por descontado, para todos aquellos y aquellas que no pudieron hacerlo y sobre quienes cayó la desgracia y la injusticia de tener que vivir aquella horrible experiencia). Pensemos, además que, muchos de los allí encerrados acabaron en brigadas de trabajo esclavo y durísimo y otros fueron conducidos a campos de concentración nazis...

La Maternidad de Elna (en el Rosellón francés o Cataluña Norte) tiene su origen en la Asociación de Ayuda a los Niños en Guerra. Esa asociación se creó en los Países Bajos, al finalizar la Primera Guerra Mundial. Posteriormente, un ingeniero suizo, humanista y defensor de la no violencia (Pierre Cérésole) animó un movimiento ciudadano que terminó en el SCI (Servicio Civil Internacional) que ya intervino, como organización humanitaria. en la España republicana, desde una sección denominada Cartel de Ayuda Suiza a los Niños de la Guerra Civil Española. Hubo otras personas importantes en sortear dificultades y conseguir fondos y materiales para paliar los efectos de la guerra... Y así llegaríamos hasta Elisabeth.

 Elisabeth Eidenbenz era joven, maestra y suiza y es la persona a la que quienes han aportado testimonio directo para confeccionar el libro, agradecen sus enormes esfuerzos para conseguir crear una isla de acogimiento y cuidados para muchas mujeres embarazadas que pudieron salir de los campos y pasar unos días antes del parto, el parto y algunas semanas después recuperándose bien alimentadas y en condiciones higiénicas convenientes. Los relatos de Remei Oliva, de María García y de quien está detrás del seudónimo de Juana Pasqual testimonian aquella situación especial, creada por esa mujer como directora de la Maternidad de Elna y cómo se las arreglaba para conseguir ayudas y para sortear a las autoridades francesas y nazis, cuando la ocupación alemana estranguló ayudas y miraba con lupa si quienes allí ingresaban eran judías. Finalmente, en abril de 1944, los alemanes cerraron definitivamente la maternidad y quienes allí trabajaban buscaron la manera de seguir ayudando en otros frentes a tantas personas como lo necesitaban. Durante cinco años, desde junio del 39 hasta su clausura, la Maternidad de Elna dignificó la vida de casi seiscientas mujeres y otros tantos niños y niñas que pudieron nacer y vivir.

El libro escrito por Assumpta Montellá ha conseguido rescatar un episodio de hondo contenido humanitario; de esos que devuelven la esperanza en la capacidad de hacer el bien, entre algunos seres humanos; los necesarios para contrarrestar a quienes tienen como objetivos la destrucción de infraestructuras, pueblos y ciudades y la tortura, la humillación y la muerte de sus semejantes (de quienes encuentras las diferencias necesarias para justificar su odio inmenso y sus ganas de matar).

La autora también ha podido hablar con algunos de los niños de la Maternidad de Elna: los hijos de aquellas mujeres que no se creían lo que les estaba pasando y agradecían cada día aquella hospitalidad y aquellos cuidados, en medio de tanta destrucción, enfermedades, miseria, frío y desolación. Los testimonios de Rubén Oliva, Felipe Sáez y Pedro Pasqual tienen una enorme carga emotiva que llegó a su cenit el día en el que se le hizo un homenaje a Elisabeth, en 2002, después de sesenta y tres años. Día en el que madres, hijos e hijas pudieron abrazar a su benefactora y disfrutar de un acto colectivo de profunda gratitud, de hondo y sincero agradecimiento.

Se han escrito muchos libros y se escribirán muchos más y todos serán pocos para reconocer los sufrimientos desmedidos que vivieron cientos de miles, millones de personas en éste y en otros conflictos bélicos, en los que quienes resultan más castigados y maltratado son los civiles. Las guerras son la expresión de los peores sentimientos albergados en la parte negra del corazón humano. Para contrarrestar tanta barbarie, aparecen de vez en cuando, personas llenas de compasión y buenos sentimientos que tratan de aminorar los efectos brutales que deben soportar algunos de sus semejantes. La Maternidad de Elna; es decir, las personas que allí trabajaron son un extraordinario ejemplo de lo dicho.

Los lectores de este libro (como de tantos otros sobre temáticas bélicas) navegamos por las páginas con ese doble sentimiento: el horror ante la humillación, la tortura, el sufrimiento y la muerte y la emoción ante quienes destilan toda su compasión, ayuda, compañía y fuerza para que triunfe la vida.

07/07/2020 10:16 gurrion #. sin tema Hay 1 comentario.

"Atlas de una pasión esférica". Reseña del libro

“Atlas de una pasión esférica”, de Toni Padilla. Ilustraciones de Pep Boatella. Ed. geoPlaneta. Barcelona, 2017. 143 páginas

En la línea de un puñado de interesantes libros que toman el fútbol como excusa, pero que a la vez nos hablan de circunstancias históricas, geográficas, sociales, económicas, políticas... que rodean a sus protagonistas o a los territorios donde transcurren o se sitúan las historias. En esos contextos podemos situar este libro. Su autor forma parte del Consejo de Redacción de la revista Panenka y eso ya podría orientar sobre las intenciones y el desarrollo del libro.

Toni Padilla escribe 34 artículos de dos, tres o cuatro páginas de texto (la mayoría, de tres páginas), más una con una ilustración de Pep Boatella. Las historias están agrupas por continentes: cinco en África; nueve en América; seis en Asia; once en Europa; dos en Oceanía y una en la Antártida. De modo que con esa estructura y tratándose de artículos independientes unos de otros, la lectura del libro se hace muy llevadera si queremos animar a adolescentes a que lean y lo lean... Voy a escribir algunos títulos para que se vea que son sugerentes y podrían excitar la curiosidad lectora y, sobre todo, para comprobar que leyendo muchos títulos nadie diría que las narraciones vayan a hablar de fútbol:

 El capitán odiado por todos. Los goleadores sin botas. Ojos verdes, rizos africanos. Jugar con rastas. Mexicanos con chapela. El defensa que quería ser expulsado. La selección que nació antes que su país. Los hijos de los deportados. El último emperador. Soldados con sonrisas de niño. Dormir con el hijo del enemigo. Esperanza bajo las bombas. La estrella que llegó en un camión. Good morning, Vietnam. Jugar en una prisión de hielo...

Al final, leeremos una aventura del breve secuestro de Alfredo di Stéfano en Venezuela (tan de moda desde hace un tiempo, entre algunos políticos) y también la afición al balón de Bob Marley o el enfrentamiento entre el chileno Carlos Caszely (que llegó a jugar en el R.C.D. Español de Barcelona) y el dictador Pinochet. El peligro de jugar un partido contra un colectivo de nazis en Ucrania o la aventura increíble de quienes arriesgaron su vida para llevar ese deporte a Bangladés, antes de la independencia del citado estado. La fundación de una escuela de fútbol para niños en plena guerra de Bosnia o un balón en los hielos de la Antártida con el Endurance y Shackleton...

El viaje que propone el autor recorre, como ya he dicho, no cinco, sino seis continentes y toca tierra en los siguientes lugares: Sudáfrica (1909), Argelia (1958), Etiopía (1968), República Democrática del Congo (1974), Sierra Leona (2001), Uruguay (1918), Brasil (1932), México (1938), Venezuela (1963), Chile (1973), Estados Unidos (1979), Jamaica (1980), El Salvador (2006), Argentina (2014), Corea (1954), Bangladés (1971), Uzbekistán (1979), Irak (1985), Japón (1990), China (2016), Bélgica (1914), Inglaterra (1917), España (1930), Rusia (1936), Países Bajos (1941), Ucrania (1942), Alemania (1983), Italia (1990), Bosnia (1993), Grecia (2010), Dinamarca (2017), Australia (1967), Samoa americana (2005) y Antártida (1914).

Espero que si lees estas líneas, se despierte en ti el deseo de sumergirte unos cuantos ratos en este libro.

20/05/2020 11:05 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Libro: "Rivalidades crónicas"

Rivalidades crónicas. 10 ciudades europeas a través de sus derbis” – Jordi Brescó. Fotografías de Pau Riera. Grupo Editorial Belgrado 76 (revista Panenka) – 2020, 319 páginas.

********************

“Panenka” es una revista de periodicidad mensual que habla del otro fútbol. Nada que ver con crónicas centradas en lo inmediato y actual... Rescata con frecuencia equipos históricos, futbolistas especiales y pone en valor esfuerzos ciudadanos en torno a ese deporte... Reportajes, entrevistas, columnas de opinión... Periodistas al servicio de nuevos enfoques y ofreciendo un producto diferente que se lee y relee reflexivamente y con atención. En sus páginas hay historia, geografía, sociología, cultura, literatura y fútbol, naturalmente.

Bueno, pues además de la revista mensual, estas gentes se han embarcado en un alargue editorial y han empezado a publicar libros. De momento, van dos. Del primero, ya hablé en este blog:

http://gurrion.blogia.com/2019/110901--indomable.-cuadernos-de-futbol-africano-de-alberto-edjogo-owono..php

Su autor nos lleva de viaje por 14 países africanos, de la mano del balón, pero haciendo un repaso exhaustivo a cada uno de esos países, en los aspectos arriba nombrados. Me gustó mucho.

Ahora acabo de leer “Rivalidades crónicas”. Jordi y Pau (el que escribe y el que hace las fotos) viajan a diez ciudades europeas, en las que dos veces cada año se disputan los dos partidos (derbis) que enfrentan a dos equipos y dos aficiones rivales. Las rivalidades que nos describen son antiguas y están sólidamente asentadas; se transmiten de generación en generación y hablan de religiones enfrentadas, de diferencias de clase, de separaciones geográficas, de izquierdas y derechas... Es una mirada que toma como excusa el balón, el fútbol, pero que habla de la realidad política, social, económica, cultural..., sobre contextos históricos determinados que este libro recupera y explica con mucha claridad. Los autores no han elegido las ciudades de aquellos derbis en los que podríamos pensar, así a bote pronto, como más publicitados en la actualidad, como Milán, Mánchester, Madrid, Sevilla, Turín, etc.  

De hecho, uno que cree estar al loro de las cosas del fútbol, no había oído hablar de la mitad de los mismos y desconocía que en algunas de esas ciudades hubiese siquiera dos equipos que vienen rivalizando desde hace décadas. Las ciudades elegidas son: Sheffield (Reino Unido), Estambul (Turquía), Praga (República Checa), Génova (Italia), Belfast (Irlanda del Norte), Glasgow (Escocia-Reino Unido), Nicosia (Chipre), Hamburgo (Alemania), Belgrado (Servia) y Estocolmo (Suecia). Los nombres de los quipos rivales de cada ciudad los dejo para que los descubras cuando te decidas a leer este libro.

El prólogo lo firma Simon Kuper, autor de un libro de culto sobre estos asuntos, titulado “Fútbol contra el enemigo” (1994), en el que abordaba los secretos y las razones que llevaban a entender el fútbol como un poderoso catalizador de muchas vidas. El subtítulo del mismo es bastante expresivo: “Un fascinante viaje alrededor del mundo en busca de los vínculos secretos entre el fútbol, el poder y la cultura”. Un estupendo libro “de viajes” por distintas geografías, historias y realidades, con el fútbol como protagonista. Imperdible.

Volviendo al que nos ocupa, la disposición estructural del libro es sencilla. Cada capítulo suele ocupar doce o catorce páginas de texto y otras tantas de fotos de gran tamaño (media página o página entera, cada una de ellas), sin pie de foto alguno. Los textos de Jordi están, en parte, en consonancia con las fotos de Pau y no hace falta ningún comentario extra, porque reflejan perfectamente algunas de las situaciones que los textos cuentan.

El autor entabla conversaciones con personas próximas a los clubes de los que quiere hablar y con personas anónimas que encuentra camino de los estadios. En todos los casos, viajan a esas ciudades las vísperas de un derbi para palpar la preparación del mismo y cómo lo viven los aficionados de uno y otro equipo, Finalmente, asisten al partido en cuestión, aunque finalmente las referencias al derbi concreto ocupan poco espacio en el relato, ya que se integran en el relato general de la “ciudad escrita”, en el que aparecen todas las referencias que he comentado con anterioridad. Pau enfoca la cámara hacia las aficiones para ofrecer una mirada de los que miran, no de los que juegan que esos ya están suficientemente retratados.

El libro se lee con facilidad e interés y está muy bien escrito. La prosa de Jordi Brescó es clara y está salpicada de derivaciones históricas y culturales que la enriquecen.

Me gustaría recomendar vívidamente su lectura, especialmente a quienes “no sean de fútbol” y pudieran rechazarlo de entrada. Verán que ese deporte que se ha convertido en el más popular del mundo (también el más manipulado y del que se han servido y se sirven tantos desalmados), está hondamente arraigado en algunas sociedades y tiene derivaciones culturales, sociales, económicas, religiosas, etc. que este libro ayuda a descubrir y, por tanto, a ofrecer una perspectiva que ayude a entender la extensión y potencia del fenómeno.

Esta gente de Panenka está haciendo un trabajo estupendo con esta visión poliédrica del mundo del fútbol. Ha decidido canalizar esa afición para editar una revista mensual y algunos libros en los que hay menos patadas al balón que patadas al estómago del lector o de la lectora.

08/05/2020 11:04 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Cosas del confinamiento, con enlaces

Ante una situación inesperada suele responderse también con gestos inesperados. Ahora echa uno la vista hacia atrás y se da cuenta de a qué velocidad ha pasado el tiempo... Al principio de decretar el estado de alarma y el consiguiente confinamiento, parecía que la cosa sería cuestión de dos o tres semanas... Pero resulta que ya casi llevamos dos meses... Y uno se va acomodando a quedarse en casa y ha organizarse el tiempo para que pase de manera amable y nada traumática. De hecho, lo que nos habían pedido era que no hiciéramos nada, que nos quedáramos en casa. Aparentemente, dos cosas fáciles de cumplir, aunque uno es consciente de que en muchos hogares se habrá vivido este tiempo con enorme incertidumbre, no exenta de violencia en otros y que algunas carencias habrán convertido el confinamiento en un duro encierro. Porque los consejos y normas eran generales, pero en cada hogar había una situación particular y no todas eran fáciles de articular para que la vida transcurriese de manera agradable y sin tensiones...

Yo decidí aportar algo desde el confinamiento y me puse a diseñar pequeños juegos con el abcdario, con esa perspectiva que he comentado, de dos o tres semanas, pero las prórrogas me iban alejando el horizonte. Llegué hasta la cuarentena (si es que viene de cuarenta) y, entonces empezó a anunciarse una desescalada gradual y opté por tomar esa fecha (o una muy próxima) para frenar. Finalmente, me alargué hasta el capítulo 50, que he publicado en la mañana de hoy, 6 de mayo. Llamé a la actividad “Desafíos alfabéticos” y abrí un cuaderno para resolverlos todos y dejarlos allí anotados. El cuaderno me ha venido justo de hojas y ahí queda toda la actividad reflejada. Lo voy a guardar como un trofeo, je, je.

Mi intención era ofrecer un pasatiempo (que podía convertirse en algo más, si quien se enfrentaba a la actividad, quería). Muchos de esos desafíos, en realidad podían convertirse en “Repertorios Alfabéticos Documentales (RAD), de manera que una vez definido el ABCdario se pudiese buscar información de las palabras o conceptos seleccionados. No en vano, pensaba en quienes estaban organizando actividades escolares desde casa (maestras y maestros) y en aportar algunas ideas fuera de la programación habitual y en la que se podían involucrar las familias. No tengo ninguna intención de averiguar ni deseo de saber si estos desafíos le han sido útiles a alguien, aunque ya algunas personas se han animado a resolver algunos y así lo han manifestado. Mientras estuve trabajando en la escuela, utilicé frecuentemente estrategias alfabéticas para resolver desafíos o para incentivar pequeñas investigaciones, individuales, por parejas o en pequeño grupo. De ahí que en mi web: “La cadiera de Macoca” haya una sección específica sobre ABCdarios; sección a la que se han incorporado estas cincuenta sugerencias, de cinco en cinco (diez artículos, por tanto), como podrás comprobar si te das una vuelta por ella: http://macoca.org

Además de esa actividad que he planteado durante cincuenta días a primera hora de la mañana, todos los días, incluidos los festivos (que con el confinamiento han dejado de serlo), durante 21 días publiqué por la tarde la conjugación de un verbo... Una conjugación especial, por supuesto, sin atender a modos ni tiempos clásicos, y buscando cierta conexión con la actualidad. Empecé con el verbo SALIR (día 6 de abril) y finalicé con ACABAR (día 2 de mayo). Agrupados de tres en tres como “Desvaríos del confinamiento”, los puedes recuperar en siete artículos que también están en la nombrada “Cadiera”.

Mi intención con este post, además de esta larga introducción, es poner los enlaces con todo lo anterior, de manera que clicando en cada uno se te abran los mencionados artículos. Que te interesan, pues adelante; que no te interesan, cierras y a otra cosa, mariposa, je, je. Yo me tomo un descanso, después de lo dicho, aunque seguiré escribiendo en la red social en la que me muevo. A continuación, lo prometido: los links de los desafíos y de los desvaríos. ¡Salud y buena lectura!:

  

.. Serie “Desafíos alfabéticos” (50 propuestas):

 

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-1

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-2

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-3

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-5

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-6 

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-7

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-8

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-9

http://macoca.org/el-rincon-de-las-palabras-10

 

.. Serie Desvaríos (21 conjugaciones):

 

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-ii

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-iii

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-iv

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-v

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-vi

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-vii

http://macoca.org/desvarios-del-confinamiento-viii

06/05/2020 20:23 gurrion #. sin tema Hay 2 comentarios.

Etnología y etología del vencejo. Cuaderno de campo

Hace unos días, daba noticia de la llegada primaveral de los vencejos (Apus apus) hasta Fraga. Se veían pocos y volaban alto. Dos semanas después, son multitud y hacen demostraciones increíbles de dominio del espacio aéreo. Desde la terraza puedo ver su vertiginoso y continuo desplazamiento a una velocidad endiablada, realizando piruetas y picados de vértigo. Giran bruscamente un segundo antes de estamparse contra la pared y llevan la misma velocidad en los giros que en los desplazamientos rectilíneos. A veces, vuelan en grupos de varios ejemplares repitiendo un mismo recorrido y parecen la patrulla Águila, por la velocidad y por cómo maniobran... Yo los recuerdo (cuando aún no sabía que se llamaban así y se les denominaba “falciñas” en mi pueblo), que anidaban en agujeros del interior de la torre y que volaban alrededor de ella, siempre a mucha velocidad. En ocasiones, habíamos cogido algún ejemplar en el suelo, ya que, debido a la extrema cortedad de sus patas y el tamaño grande de sus alas, les resulta imposible reemprender el vuelo, salvo que encuentren una piedra a la que subirse, antes de despegar. Hay datos sobre su etología realmente impactantes: Los vencejos pasan la mayor parte de su vida en el aire: comen, duermen y copulan volando (que no sé yo ni cómo ni quien ha podido verlo). Únicamente se posan para poner los huevos, incubarlos y criar a sus polluelos. Permanecen en vuelo ininterrumpido durante nueve meses al año. Y, encima recuerdan donde anidaron el verano anterior y vuelven al mismo sitio... Observo que aparecen por las mañanas y al atardecer y el resto del día se ven volar muy altos, pero no se acercan a los edificios. Yo no consigo explicarme cómo encontraron, en las terrazas del edifico donde vivo, las ranuras para meterse entre la tarima de madera en el techo de la terraza y la superficie -imagino- de hormigón a la que va unida dejando un pequeño hueco. Mi asombro es que pudieran encontrar ese escondite (aparentemente invisible) para nidificar y que cada año lo recuerden y vuelvan... Cuando los veo evolucionar en el aire a esas velocidades, pienso que los diseñadores de aviones de combate se inspiraron en el vuelo de los vencejos para conseguir esa maniobrabilidad de la que hacen gala. Lo del equipamiento con ametralladoras y bombas ya fue cosa suya..., de los diseñadores, quiero decir.


Y, ahora, me voy a la etnología. Cuando yo era pequeño, los únicos vencejos que yo conocía eran una especie de cuerdas bastas de metro y medio aproximadamente, con dos flecos en las puntas (“codas”) que se guardaban atadas en “trecenales” (30 unidades). Éstos, se colocaban colgados en los maderos de los pajares o en cualquier otro edifico anexo a la casa. Cuando llegaba la siega, llevábamos los vencejos al campo correspondiente. Había que remojar “as codas”, normalmente en algún “bason” de agua de un barranco próximo o en algún “ballo” de desagüe de un extremo o el otro de la finca de trabajo. Esa tarea se le encomendaba, normalmente al más pequeño de la peonada (que también acercaba el botijo o el porrón), por lo que la desempeñé en varias campañas de siega. No resultaba nada cómodo caminar desde donde había conseguido remojar “as codas d´os vencejos” (a veces, había que caminar un buen trozo) con el brazo levantado -del que colgaba cada “trecenal”, para no arrastrarlos ni tropezar con ellos y, encima mojados. Luego, una vez ya al lado de las gavillas, te encargabas de ir sacando, vencejo a vencejo, e irlos tendiendo para que el “atador” y quienes acercaban las gavillas, pudieran ir atando los “fajos”. Los vencejos también se empleaban en los huertos para atar los fajos de “prau” o de “alfalz” ... En el caso de la siega, se siguieron utilizando hasta la llegada de las cosechadoras. Esos fueron los vencejos de mi infancia... Los que volaban eran “falciñas” o “falciños”, hasta que supe que también se les llamaba vencejos...

En definitiva, relaciones que uno va haciendo porque tiene tiempo... Salud y buena lectura.

19/04/2020 11:42 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Enciclopedia de la Pandemia y el Confinamiento

Como se acerca el Día Internacional del Libro, me gustaría proponer la edición colectiva de cuatro libros gordos (por lo menos), independientes y complementarios a la vez, sobre la pandemia. Yo lanzo la idea, pero no sé cómo podría llevarse a cabo ni si los libros debieran tener una apariencia analógica o virtual. Lo que sí tengo claro, es que debiera recogerse material escrito e impreso, fotográfico, videográfico, gráfico, sonoro, panfletario, pegatinero... y quedar como memoria de un tiempo convulso que hemos vivido, que estamos viviendo y que aún viviremos...

Llevamos un mes largo confinados y más tiempo aún escuchando noticias sobre ese virus cabrón que nos ha puesto patas arriba. En ese tiempo, ha habido y hay muchas personas que han mostrado un comportamiento ejemplar, casi heroico, en muchos casos y que están en la mente de todos. De todo ello, hemos tenido noticia, se han escrito artículos, se han hecho fotografías, se han filmado pequeños vídeos, se han grabado audios y ha aparecido en diarios, telenoticias... Todo ese ingente material informativo iría a parar al libro de los reconocimientos y agradecimientos, para dejar constancia de la amplitud enorme de la responsabilidad, de la entrega, del riesgo personal por ayudar a los demás, del comportamiento ejemplar de quienes cumplen los requisitos básicos para echar una mano en erradicar o aminorar los efectos de la pandemia.

El segundo libro lo llenaríamos con la imaginación y el sentido del humor de gente anónima o no, que nos arranca sonrisas o carcajadas, sin ocultar una mirada crítica hacia todo lo vivido y a los agentes principales. Ahí cabrían los memes, las viñetas, los textos de tanta gente que ha ido haciendo diarios del confinamiento, con mucho o algo de sentido del humor. Muy necesario para hacer todo más llevadero y que representarían una mirada interpretativa e irónica y, a la vez, un derroche de creatividad de mucha gente que se ha puesto a escribir, cuando no lo hacía habitualmente con tanta intensidad. Parece que este tipo de catástrofes han estimulado la lectura y la escritura...

En el tercer libro, debieran quedar bien registrados los comportamientos deleznables de quienes aprovechan el dolor y la zozobra, que provoca algo tan inesperado y rotundo, para dedicarse a tareas de acoso y derribo al gobierno y que, en lugar de sumar esfuerzos y generar energía positiva, son incapaces de empatizar con quienes sufren los efectos de la pandemia o quienes se entregan en cuerpo y alma a intentar remediarla. Los difusores de mentiras y bulos, noticias tóxicas; los que hacen negocio con la venta de material de protección, los que repudian a vecinos que trabajan en hospitales y no los quieres en su escalera; los que se saltan el confinamiento con chulería; los desmemoriados que no recuerdan lo que hicieron cuando estuvieron gobernando otros desastres o los autores y apoyadores de los recortes bestiales que realizaron en sanidad y educación... ¡Anda que no hay material para este volumen!

Y el cuarto libro estaría dedicado al dolor y la ausencia. Los nombres de quienes han dejado la vida tras el contagio y la enfermedad y el dolor de los familiares que no han podido acompañarlos en los últimos momentos de su vida, que no han podido compartir una última conversación o una última mirada; tomarlos de la mano y transmitirles todo el afecto y el agradecimiento de haber compartido una vida. ¡Qué tristes finales está produciendo esta cruel pandemia! Tristeza de los últimos días de quienes estaban enfermos y presentían próximo el final y de sus familiares, privados del último abrazo.

Libros abiertos para ir añadiendo testimonios e información y que formarían la Enciclopedia de la Pandemia y el Confinamiento. Cualquier lector o lectora de estas líneas, puede añadir volúmenes a la citada enciclopedia con aquellos temas que considere que no están aquí reflejados. Y ahora mismo, cedo todos los derechos, por si alguien quiere llevar adelante este desvarío. ¡Buenas tardes y perdonen las molestias!

14/04/2020 16:22 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Hablando con mis zapatillas

Ya sé que no es algo que ocurra con frecuencia...

Esta mañana he estado hablando con mis últimas zapatillas. Las iba a colocar dentro del armario de mi mesilla de noche, después de haber pasado por la lavadora anteayer... Son unas “Columbia” que compré en una tienda outlet de Escalona, antes de viajar a París el pasado otoño... Tienen un nombre curioso. Me recuerdan, por un lado, las fiestas de Labuerda de mi niñez, cuando venían a tocar los músicos de la orquesta estadillana “Jaz Columbia” y, por otra parte, los viajes del transbordador Columbia que empezaron en 1981 y cuya vida útil terminó llevándose por delante a siete astronautas que lo tripulaban el 1 de febrero de 2003 al desintegrarse pocos segundos después del despegue. También he oído hablar de la Universidad de Columbia, sita en Nueva York, en la que se graduaron gentes como Paul Auster y Barack Obama, además de otros presidentes gringos y demás personalidades. Ya veis que esto daría para un monólogo largo...

Les digo que llevan el nombre de la empresa que las diseñó y las fabrica (aunque es muy probable que hayan sido fabricadas en algún país alejado de aquel en el que se fundó la compañía, debido a la deslocalización empresarial tan de moda). La empresa en cuestión es la Columbia Sportswear Company, radicada en Estados Unidos que fabrica y distribuye ropa deportiva y que se fundó en 1938. 

Sentado en la cama, con las zapatillas a mi lado y mirándolas fijamente, hago un repaso por su currículum, que también es una parte del mío. El caso es que tengo un asomo de pena en esa situación, al verlas paradas desde hace ya muchos días. Les digo que estuvieron en París (a donde llegaron en un TGV); que pisaron el asfalto de la República francesa, que entraron en el Louvre, cruzaron varios puentes del Sena, caminaron por la Plaza del Ayuntamiento y soportaron mi plantón mientras contemplaba cómo había quedado Notre Dame. Subieron a ritmo cansino por las escaleras de caracol del Arco de Triunfo y más tarde, recorrieron la distancia hasta el Arco de la Defense. Descansaron en el barco que navegaba por el Sena, pero antes habían caminado rodeando la Torre Eiffel y habían subido las cuestas de Le Sacre Coeur. Les digo que estuvieron en el Centro Pompidou y en el Museo de Orsay, en contacto con arte de vanguardia y con obras maestras de muchas épocas diferentes... No me alargo más con la experiencia parisina, aunque quedan muchos lugares por citar, para no cansarlas ni cansaros...

Mis zapatillas Columbia siguieron sumando kilómetros, unas veces por asfalto, otras por tierra y piedras; por caminos y montes o por suelo encementado. Les recuerdo los paseos diarios por diferentes enclaves de Labuerda: escollera del Cinca, carretera de San Vicente, caminos de la huerta, montes mirando setas... De tanto pasar por los mismos sitios, seguro que reconocen los caminos “sin mirar”, incluso han tropezado más de una vez en la misma piedra, en la misma raíz levantada de un viejo caixigo o en un tocón demasiado alto... Les recuerdo que, en ocasiones, han viajado cómodamente en coche hasta el lugar donde íbamos a comenzar la caminata, en distintos lugares de Sobrarbe... Viajaron a Zaragoza y pisaron la orilla izquierda del Ebro, entre tierra y hierba; cruzaron puentes e incluso llegaron a algunos centros de la cultura como el CaixaForum o el Paraninfo universitario para asistir, silenciosamente, a la visita de varias exposiciones...

Han paseado por Figols de Tremp y algunos otros enclaves del Pallars Jussá. Me acompañaron hasta la Vall Fosca y caminamos juntos hasta el campamento Flamisell donde estuve yo en 1972 a lo largo de quince días. Fue un momento de intimidad, compartiendo recuerdos... Ese día, visitamos otros lugares del valle que ha excavado el río del mismo nombre... También estuvieron conmigo en la Terreta, una subcomarca del Pallars, y llegaron y llegamos juntos al pueblo de Sapeira, de donde proceden algunos de los ancestros de Mercè... Reconoceríais, les digo, sin problemas, las calles de Fraga, incluido el itinerario seguido para llegar al casco viejo. Me acompañasteis a la inauguración de una exposición fotográfica en el Palacio Montcada. Antes también os llevé conmigo cuando vimos la que habían montado en el espacio FotoEnric sobre “Chamineras de Sobrarbe”, con fotos que fui haciendo a lo largo del tiempo...

Vuestro último servicio, antes del parón, fue acompañarme a la ciudad portuguesa de Oporto y, por tanto, viajar en avión. Vuestro primer viaje en avión, por cierto, je, je., les digo. Caminamos kilómetros y kilómetros cada día y cuando llegaba al hotel, ¡cómo agradecíais que os liberara de mis pies y os dejara tomar aliento un buen rato! En ocasiones, zapatillas y pies estabais tan exhaustas que hacíamos algún trayecto en los viejos y encantadores tranvías porteños. Así y todo, recorrimos ambas orillas del Duero y respirabais descansando cuando hacíamos el recorrido por medio del río en barca. Ya tenéis dos ríos navegados en vuestro CV: el Sena parisino y el Douro portugués. Me acompañasteis a la librería Lello e Irmao, al café Majestic o a la Casa Portuguesa del Pastel de Bacalhau... En los tres casos, fueron momentos de descanso para vosotras -zapatillas que ahora miro- y para mis pies, pues permanecimos sentados recuperando energías o realizando mínimos desplazamientos... Cruzamos uno de los puentes de hierro, el de Luiz I, por las dos pasarelas para peatones, de ida y de vuelta, asomándonos al río y al espectacular atardecer que nos regaló el horizonte...

Y ahora, un momento antes de cerraros dentro del armario de mi mesilla de noche, siento algo de tristeza porque ya llevamos más de una semana sin que ni vosotras ni yo hayamos pisado la calle. Además, las noticias que nos llegan no son muy alentadoras, por lo que va a pasar mucho tiempo hasta que podamos andar las calles y los caminos juntos, descubriendo rincones y geografías. ¡Zapatillas Columbia, no os olvidaré nunca! Y en cuanto abran la veda de caminar, saldremos juntos y recuperaremos viejas sensaciones... Y, diciendo esto, cierro el pestillo de la mesita y sumerjo a mis zapatillas en la más completa oscuridad... Así es la vida de las cosas y las relaciones de cariño que establecemos con algunas de ellas...

27/03/2020 13:58 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Trilogía del Muchacho de Jón Kalman Stefánsson

Trilogía del frío o trilogía del muchacho: “Entre cielo y tierra” (189 páginas) “La tristeza de los ángeles” (316 páginas) y “El corazón del hombre” (382 páginas). Su autor: Jón Kalman Stefánsson. Publicados por Salamandra.

***********************************************************

Esto sucedió durante los años en que seguramente aún estábamos vivos. Mes de marzo, un mundo blanco de nieve...” Así comienza el primer libro.

Respondiendo a la sugerencia que recibí de mi amiga Silvia Luz de Luca, desde la Patagonia argentina, me centré la primera semana del confinamiento en la lectura de esta trilogía islandesa. El hecho de haber viajado con mi familia a ese país nórdico, hace dos veranos, aumentó mi curiosidad.

Todo transcurre, hace poco más de un siglo, en un poblado de pescadores de los fiordos occidentales de Islandia... El protagonista es “el muchacho”, quien queda consternado por la muerte de Bardur, su amigo, al olvidar éste la chaqueta que debería protegerle del viento gélido, pescando en alta mar, por quedarse absorto leyendo El paraíso perdido de Milton; mantiene relaciones complejas con Geirprúdur, una mujer de fuerte carácter, y realiza un viaje peligroso con Jens, el cartero que casi les cuesta la vida...

... Y me sumergí en una aventura de vendavales, nevadas, acantilados, fiordos, mares de hielo; tormentas brutales, bacalao (mucho bacalo), pescadores ahogados, casas de turba, vidas precarias, relaciones sexuales, alcohol, botes de remos o barcos con velas, comportamientos primitivos... Pero también en una narración poética, en la importancia de las palabras e incluso en la fuerza de las cartas manuscritas que pueden cambiar el rumbo de unas vidas... Y leyendo y, sobre todo, una vez concluido el tercer libro, veo al muchacho como una suerte de Jim Hawkins o un joven Ulises que vive una odisea plagada de peligros en su viaje por la vida. Un viaje emocional y físico que comprende aventuras de las que sale ileso, pero pagando un alto precio de amigos que mueren, de observación de la pobreza y la precariedad de la vida, de situaciones límite que lo ponen al borde de la muerte en varias ocasiones y ante un previsible y desfavorable desenlace final... El autor articula una narración usando un lenguaje cuidado, poético en muchas ocasiones, lleno de reflexiones filosóficas sobre la vida y sobre la muerte; sobre el uso y significado de las palabras que decimos o callamos; sobre el valor de la poesía y de los libros (presentes en todos los hogares, por humildes que fueran). Para que todo eso tenga sentido, coloca a los personajes en situaciones difíciles, en las que la generosidad, la compasión, la determinación personal, el criterio propio, la empatía..., pueden resolver momentos durísimos o salvar algunas vidas, aunque el precio que se pague no ahorre amputaciones, desesperación e incluso la muerte... El alcohol causa estragos en la vida de quienes lo ingieren con desmesura y eso genera violencia en las relaciones de pareja o en el comportamiento en general...

Hay mujeres valientes que se enfrentan a las convenciones de ese tiempo (finales del siglo XIX), como Helga y Geirprúdur enfrentada ésta a los poderosos de Lugar que no soportan su independencia; quien decide revelarse contra el maltrato de su marido, como Salvör, y quemar su granja con él -borracho- dentro, después de la última briutal paliza y huyendo con sus hijos pequeños, buscándose la vida. Hay personas como Andrea, a quien la recepción de una carta que le envía el muchacho le hace dejar la vida que llevaba al lado del pescador de corazón seco: Pétur y abandonarlo tratando de emprender otro camino y acabando en la casa de turba de Bjarni que quedó viudo y vive con su madre impedida y cuatro hijos pequeños. Hay viejos lobos de mar, como el capitán Kolbeinn que tenía una biblioteca de más de cuatrocientos libros, pero se quedó ciego y vive con amargura sus últimos tiempos, aunque el muchacho le lee por las noches de vez en cuando...Hay gentes como los caciques de Lugar (que así se llama el pueblo grande de pescadores): Fridrick o su hermano Tryggvi, ayudados por otros (Sigridur, el médico o el reverendo Porvaldur, algo atormentado con el sexo) que no están dispuestos a que nadie se salga de las normas tradicionales, aquellas que relegan a la mujer a tener que casarse, estar en casa y siempre a las órdenes y bajo la autoridad de su marido... Y hay muchos más personajes que se harán familiares con la lectura: Rakel y Oddur a quienes conseguirá unir el muchacho escribiendo una carta firmada por el segundo y dirigida a Rakel... Jens, el cartero, un hombretón que vive con su padre anciano y con una hermana que, en su inocente minusvalía, lo adora y que finalmente acudirá en busca de la nombrada Salvör para empezar otra vida. Ragnheideur, la orgullosa hija del cacique Fridrik, que viajará a Copenhague y con quien el muchacho vivirá un episodio final... Snorri y su modesta tienda que no puede competir con el colmado de Tryggvi o Skúli y su periódico “La Voluntad del Pueblo”, al que miran con recelo los poderosos...Y la chica del pelo rojo, madre soltera de una niña de tres años, con quien sueña el muchacho: Álfheidur...

Unos libros que invitan a una lectura tranquila para saborear su poética, su filosofía; invitan a detenerse y releer frases, párrafos, sentencias que merecen reflexión. Unos libros que, leídos en este mes de marzo tan desafortunado, destilan algo del frío islandés del que van sobradas sus páginas y se le mete a uno dentro. 

El autor (Reikiavich, 1963) fue pescador en su juventud y estudió Literatura, pero no terminó la carrera. Se ocupó de una biblioteca municipal durante unos años para después dedicarse a escribir a tiempo completo.

Y los tres libros, como ya he insinuado con anterioridad, están llenos de citas que invitan a la reflexión, sin duda. He elegido unas cuantas, de las muchas que podrían dar de si para conversar en un fórum sobre los tres libros o sobre cualquiera de ellos.

 

Del primer libro: 

..Los habitantes de este valle solo ven fragmentos de cielo. Sus horizontes son las montañas y los sueños”. (Pág. 80)

.. “La poesía es como el mar, un lugar profundo y oscuro, pero también azul y portentosamente bello, donde habitan muchos peces y criaturas de toda clase, no siempre buenas” (p.169)

.. “A lo mejor, el infierno de un ciego es una biblioteca...” (p.172)

.. “Quizá el objetivo del relato fuera resucitar a Bardur de entre los difuntos, penetrar en el reino de la muerte armado con palabras. Las palabras tienen el poder de los trols y la capacidad de derrocar a los dioses, pueden salvar vidas y destruirlas, Las palabras son las flechas, Las balas de rifle, las aves mitológicas que persiguen a los héroes, las palabras son los peces primitivos que descubren un secreto espantoso en las profundidades, son una red tan extensa que puede atrapar el mundo y abrazar el cielo, pero a veces no son nada, apenas unos harapos cubiertos de hielo, viejas fortalezas que la muerte y la desdicha destruyen sin esfuerzo”. (Pág. 176)

 

Del segundo libro:

.. El hombre se muere si le quitan el pan, pero si no tiene sueños se marchita”. (Pág. 23)

.. ¿Para qué sirve la literatura si no tienen el poder de cambiar el destino? Hay libros que son entretenidos pero que no remueven nada en las personas. Luego existen otros que te hacen dudar, que te dan esperanza, que amplían tu mundo y te enseñan lo que es el vértigo, Ciertos libros son esenciales, otros solo un divertimento”, dice el narrador (Pág. 26)

.. “Sin embargo, las palabras son una de las pocas cosas que tenemos a mano cuando todo parece habernos traicionado. Y tampoco olvides nunca algo que nadie entiende: que las palabras más insignificantes y las más inimaginables pueden, de un modo inesperado, soportar un peso enorme y alentar la vida para salvarla de los precipicios más vertiginosos”. (Pág. 37)

.. “Algunas palabras parecen soportar el poder demoledor del tiempo, es tan extraño, no se erosionan, probablemente queden un poco deslucidas, pero siguen ahí y conservan vidas desaparecidas hace mucho tiempo, conservan los latidos de corazones desaparecidos, el eco de las voces de niños desaparecidos, son los guardianes de antiguos besos. Algunas palabras son conchas en el tiempo, y dentro de ellas quizá esté tu recuerdo...”, le escribe el muchacho a Andrea (pág. 76).

.. “La muerte no trae consigo ningún consuelo, y en el caso de que este fuera posible, sucedería a lo largo de la vida. Sin embargo, nada hay tan mal valorado como la vida. Maldices los lunes, el mal tiempo, a los vecinos, maldice los martes, el trabajo, el invierno, pero todo desaparecerá en una fracción de segundo. Toda esa abundancia quedará reducida a nada y será reemplazada por las miserias de la muerte”. (Pág 121)

.. “Al ser humano le resulta muy saludable maldecir, es casi tan sano como rezar, y a veces más provechoso”. (pág. 283

 

Del tercer libro:

.. “La vida, como dice un libro clásico, se reduce a encontrar a otra persona con la que pasar los días y a prolongar luego esa coincidencia... Ya nacemos solos y morimos solos, resulta agotador vivir solo también” (Pág. 23)

.. “Los sueños son la luz que ilumina al hombre, la claridad que lo rodea como una aureola; en su ausencia sólo hay tinieblas.” (Pág. 69)

.. “Quien nunca ríe se transforma en piedra con el tiempo”. (Pág. 116)

Gisli, uno de los personajes del libro, hermano disidente de los nombrados más arriba como caciques de Lugar, director de la escuela, escritor y poeta, hombre culto aunque muy aficionado a la bebida dice: “Esta nación nunca será nada, dice en voz alta dirigiéndose a sí mismo, a la luz y a su bastón, si no está dispuesta  a priorizar la educación frente a la pesca, ni a creer en el poder del espíritu... Cree más en las manos que en el pensamiento, en el trabajo que en el espíritu y eso no le permite tener la paciencia necesaria para emprender grandes tareas”. (Pág. 139)

.. “Uno puede saber más que nadie, saber de la vida, ser capaz de describirla con palabras poderosas y de discernir causas y consecuencias, y no tener la menor idea de cómo conducir su propia existencia en el día a día”. (Pág. 144)

.. “Cada mañana se levanta un poco antes de las seis y estira el brazo para agarrar un libro, son poemas que lee en lo que tarda en abandonar el mundo de los sueños para entrar en la fragilidad del alba, uniendo así con un poema día y noche, sueño y vigilia, sin duda no hay mejor forma de despertar para el hombre”. (Pág. 157)

.. “Pero es agradable recibir una carta, saber que alguien se interesa tanto por ti como para tomarse el tiempo de sentarse y de escribir unas palabras, pensando en ti mientras redacta su misiva. Recibir una carta es señal de que existes, de que hay en ti más luz que tinieblas”. (Pág. 159)

.. “El muchacho le habló de Bjarni, ese hombre pausado e inquebrantable, de expresión un poco triste, le dijo que leía, que su padre había entrado en una casa en llamas para salvar algunos libros, esa gente tiene sueños, su corazón no es un pájaro muerto, ni tampoco un pedazo de bacalao seco”. (Pág. 254)

Pocas cosas cuentan tanto como recibir una carta. En las cartas habita una forma de proximidad, son capaces de abolir la distancia y son una compañía preciosa y duradera para el ser humano, pues siguen proporcionándole calor mucho tiempo después de haber sido leídas”. (Pág. 312)

.. O como está escrito en alguna parte: “El poder convierte a veces al hombre en un ser demoníaco, por eso los seres humanos pueden ser la peor plaga que existe sobre la tierra”. (Pág. 318)

“¿Dónde comienza la vida y dónde cesa la muerte, sino en un beso?” (última línea de la última página del tercer libro)

 

25 de marzo de 2020. Fiesta de Escanilla

25/03/2020 16:17 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Febrero. Algunos textos en facebook

.. Tal vez el viejo romero

no entienda de estaciones

y a comienzos de febrero

ha decidido echar flores.

O tal vez, su estrategia

es otra bien diferente:

con su vigor y sus flores

está desafiando a la muerte,

la muerte de la hojarasca

que se descuelga en invierno,

desnudando a los árboles

y alfombrando bien los suelos.

En todo caso, el romero

pone ese toque de gracia

de ver flores en febrero

sin temor a las heladas.

 (3 de febrero de 2020)

 

.. 1917. Hace un rato, hemos venido de Boltaña de ver la peli 1917. Cansados todavía de avanzar con los dos protagonistas por trincheras y descampados, de esquivar balazos y explosiones… No te deja respirar y andas con el susto en el cuerpo la mayor parte de la misma. Todo lo que he leído sobre la Primera Guerra Mundial es que fue una brutal carnicería de hombres y animales de carga. Una guerra devastadora en el que millones de jóvenes fueron al matadero. De hecho, el argumento de 1917 es evitar una carnicería anulando un ataque de los aliados que serán emboscados por los alemanes... Dos soldados son escogidos para llevar a pie, por entre trincheras y terreno descubierto, una orden por escrito para anular ese plan de ataque y salvar muchas vidas… Hay algunas situaciones de película un tanto extremas… El héroe sobrevive sorteando momentos altamente complicados…, cosas del cine, claro. ¡Putas guerras! Ojalá sirva para que algunos de los miles de personas que la han visto y la vayan a ver se conviertan en pacíficos ciudadanos y vean y entiendan la brutalidad de las guerras.  (9.02.2020)

 

.. Huellas en la arena…

 

Me acerco a la orilla del Cinca,

a un remanso transparente;

y veo, mirando hacia arriba

que está desapareciendo la nieve…

 

No es un buen augurio

este calor de febrero

que seca los sembrados

y agota los acuíferos;

que deja a los ríos

con caudales pequeños

y a los picos altos

con reducidos neveros…

Camino buscando

algunos areneros

que la última riada

depositó con esmero.

También me interesan

-para mi experimento-

los lechos de barro

que aún estén tiernos.

 

Los observo con cuidado

y en ellos encuentro

huellas sorprendentes

de animales diversos.

Así se hicieron icnitas

en tiempos pretéritos:

se rellenaban las huellas

con materiales ligeros;

y con otros materiales

quedaban cubiertos;

el tiempo y la geología

hicieron el resto.

 

Después de un buen rato,

de la glera me alejo

y al Cinca sonoro

lo escucho de lejos.

Miraré las fotos en casa

y escribiré algún texto,

o tal vez un poema,

contándoos esto…

 (10 de febrero de 2020)

 

.. Relectura de “84, Charing Cross Road”, de Helene Hanff. Anagrama, 2002

Escritora en Nueva York que descubre la librería londinense del título y a la que hace frecuentes pedidos. Entre los trabajadores de la librería y Helene surge una inesperada amistad. El libro es un conjunto de cartas que van y vienen, con afecto y humor y libros pedidos, libros conseguidos… Sin duda, una pequeña historia sobre la lectura, los libros y las librerías y la relación personal establecida entre los libreros londinenses y la cliente neoyorquina. Me entero ahora que el libro terminó en obra de teatro y en película. Ésta estaba protagonizada por Anne Bancroft y Anthony Hopkins…

Cada primavera hago una limpieza general de mis libros y me deshago de los que ya no volveré a leer, de la misma manera que me desprendo de las ropas que no pienso ponerme ya más. A todo el mundo le extraña esta forma de proceder. Mis amigos son muy peculiares en cuestión de libros. Leen todos los best sellers que caen en sus manos, devorándolos lo más rápidamente posible…, y saltándose montones de párrafos según creo. Pero luego JAMÁS releen nada, con lo que al cabo de un año no recuerdan ni una palabra de lo que leyeron. Sin embargo, se escandalizan de que yo arroje un libro a la basura o lo regale. Según entienden ellos la cosa, compras un libro, lo lees, lo colocas en la estantería y jamás vuelves a abrirlo en toda tu vida. ¡PERO NUNCA LO TIRAS! ¡JAMÁS DE LOS JAMASES SI ESTÁ ENCUADERNADO EN TAPA DURA” Pero… ¿por qué no? Personalmente creo que no hay nada menos sacrosanto que un mal libro e incluso un libro mediocre” (Páginas 75-76) (10 de febrero de 2020)


.. Pasan las grullas… Volvíamos del paseo, hoy sin cámara de fotos y al llegar a la plaza, un ruido familiar nos ha hecho mirar al cielo… He salido zumbando a buscar la cámara, pero iban a una alta velocidad de crucero y ya las he pillado lejos… Imagino que pasarán Treserols sin problemas. Ahí queda el testimonio. A las 13:45 han sobrevolado Labuerda. A ver si mañana hay más suerte, je, je.

Vuelven las grullas...Habrán encontrado los puertos de Sobrarbe poco amigables y a la media hora de verlas pasar hacia arriba, las hemos visto darse la vuelta... Esto de estar de guardia ante los cambios de la naturaleza en mi pueblo es de un estrés... Estaba comiendo, he oído el gru gru y he vuelto a salir zumbando... je, je. (12 de febrero de 2020)


.. Chamineras. Ayer, sábado, por la mañana, estuvimos visitando la exposición de fotografías de chamineras de Sobrarbe que se ha instalado en la tienda de FotoEnric, en el Segoñé de Fraga. Les agradezco a María Jesús y a María que hayan cedido la pared expositiva de su negocio para ofrecer una pequeña muestra de arquitectura tradicional de Sobrarbe: la parte abierta del tejado de las casas “por ande fuyiban o fumo y os cuentos”. Ana me ha hecho este mini póster tan aparente y añado este poema dedicado a las viejas chamineras, publicado en el número 80 de El Gurrión, en agosto del año 2000. Buenos días de domingo. (16 de febrero de 2020)


.. Antonio Machado Ruiz. El 22 de febrero de 1939, en Colliure, Francia, fallecía Don Antonio Machado Ruiz. Hoy hace 81 años.

La muerte de Machado en el exilio, en la indigencia y perseguido por los fascistas solo puede entristecernos como país, incapaz de cuidar a sus hijos más preclaros, a quienes contribuyeron con su herencia de palabras a dejar mensajes universales… Don Antonio, luz y faro de la poesía, que no pudo ni morir en paz en el país que lo vio nacer…

Lo recordamos desde El Gurrión, con una foto de su tumba en el cementerio de Colliure y un ejemplar de la revista sobre la misma, rindiéndole sentido homenaje. (22.02.2020)

16/03/2020 17:40 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

25 cumbre del clima

Cumbre del Clima en Madrid (I)

 Cabreado como un mono, desde que he visto la fotografía con las portadas de ocho periódicos nacionales (seguro que había más…), compradas por Endesa para lavar su imagen de empresa más contaminante del país. Justo el día que comienza en Madrid, y hasta el 13 de diciembre, la Cumbre del Clima bajo el lema «Tiempo de actuar», elegido por Naciones Unidas. ¡Cómo pueden bajarse los pantalones de manera tan indecente estos medios de (des)información? Yo, desde luego, estoy “en desa” cuerdo con esa sorprendente actuación de la prensa que va a informar de la citada cumbre.

 Entonces, me he acordado de que, hace ya décadas, algunos maestros y algunas maestras, teníamos esa preocupación por lo que estaba sucediendo en el planeta y tratábamos de incorporar a nuestro trabajo una visión preocupante y respetuosa, relacionada con el comportamiento humano hacia la madre Tierra. Tratábamos de que nuestro alumnado conociese las agresiones que se estaban produciendo y que fuera formándose un criterio y una toma de conciencia hacia ese problema que, ya entonces, se vislumbraba como grave… Han pasado casi treinta años y estamos en este punto que tanta preocupación genera. Elaboramos materiales para trabajar en el aula y, concretamente, quienes formábamos parte del Movimiento de Renovación Pedagógica “Aula Libre” publicamos un número doble de la revista (56/57 – enero de 1993), con 64 páginas, con el tema central dedicado a la “Educación Ambiental”, donde se relataban algunas experiencias de trabajo y se ofrecía un amplio repertorio de materiales alternativos para abordar el tema, para generar debate, para investigar…: poesía, imagen, prensa, música y canciones, humor, documentos, publicaciones periódicas y libro y lecturas…Entonces, como ahora, esos temas entraban dentro de la marginalidad, del voluntarismo pedagógico y se ha desaprovechado mucho tiempo para educar a los futuros seres adultos en una base ecológica, en una actitud respetuosa, en un compromiso activo para preservar la única patria que merece la pena: el planeta Tierra, que más que tantas cumbres, lo que necesita son compromisos firmes por parte de los gobiernos, las empresas, la ciencia y las personas, de un cambio de modelo energético y productivo, entre otras cosas. Ojalá se consigan acuerdos verdaderos y compromisos serios, aunque yo personalmente soy muy pesimista al respecto.

 (2 de diciembre de 2019)


Cumbre del Clima en Madrid (II)

Ayer comentaba el número especial de la revista Aula Libre, que editamos en enero de 1993, para tratar de llamar la atención sobre la necesidad de que la educación ambiental entrase en la escuela.

Centrándome en el colegio, en esa época, unas pocas personas nos organizamos como Grupo de Trabajo “Medio Ambiente” y pensamos que una manera de animar a fijar la atención, desarrollar temáticas propias, recoger experiencias, leer, investigar, divulgar, intercambiar etc. sobre temáticas de naturaleza y medio ambiente era crear un boletín periódico (decidimos que fuera trimestral) que fijara el trabajo realizado en las aulas y en el que participaran quienes se sintieran con ganas de afrontar ese pequeño desafío. El boletín se denominaba “AGUAS LIMPIAS” y llevaba por subtítulo “Boletín de la naturaleza y el medio ambiente”. En él tuvieron cabida la poesía, el dibujo, los libros de esa temática, las noticias relacionadas con el medio ambiente en Fraga, los trabajos en el huerto escolar, las aportaciones y visitas al museo escolar, la descripción de la fauna local, las salidas al medio natural, las excursiones de fin de curso si eran a centros de naturaleza o espacios naturales, las exposiciones colectivas de fotografías, libros, trabajos realizados.; los intercambios, el reciclaje, los refranes, los decálogos sobre la naturaleza, un estudio sobre el río Cinca que pasa por la ciudad, consejos sobre alimentación sana, cómo mejorar el entorno urbano, campañas de limpieza, etc., etc.

El número 1 apareció en marzo de 1994 y el número doble 19-20, en junio de 2000. En total, se generó un precioso libro de 258 páginas que es también, leyendo ahora los distintos boletines, una memoria sorprendente de trabajos realizados que encajarían en esa preocupación de llevar a las aulas la vida y la naturaleza; además de algunos contenidos típicamente escolares. La escuela no puede estar al margen de lo que ocurre fuera de ella y debe implicarse en ayudar a consolidar los avances sociales; a dar visibilidad a las problemáticas ambientales y humanas; a tratar de generar en el alumnado criterios propios, capacidad de análisis, conocimiento de lo que pasa en su entorno próximo y en el más alejado, ahora que hay herramientas para acercarnos a él… No quiero hacerme pesado, que ya estoy jubilado, pero esta cumbre del clima me ha devuelto las ganas de escribir para dejar constancia de que hace años intentamos abrir caminos sobre estas problemáticas y dedicamos esfuerzos a concienciar al alumnado y a sus parientes, pues el citado boletín (de 12 o 14 páginas, fundamentalmente) llegaba a todas las familias del centro, a través de sus hijos e hijas. Pero, como ya dije ayer, se ha perdido un tiempo precioso, porque estas prácticas nunca se generalizaron; como ocurre con la creación y mantenimiento de bibliotecas escolares o de fomento verdadero de la lectura; solo quienes estamos plenamente convencidos, nos dedicamos a ello, al margen de las coyunturas (que casi siempre suelen ser poco favorables), en cuerpo y alma. Que tengan buena tarde.

(3 de diciembre de 2019)

04/12/2019 18:20 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Algunas pinceladas del pasado octubre

.. ¡Nuevo Cuaderno de Macoca!

Desde 2013, con periodicidad anual, voy componiendo unas publicaciones que denominé genéricamente “Cuadernos de Macoca”. Son libritos con un máximo de 48 páginas para que no se me dispare el peso de cada uno y tenga que pagar más de dos euros por mandarlos regalados (que tiene cojones el tema del intermediario correos con los precios que gasta). Es más caro enviar un ejemplar que hacerlo…, lo mismo que la fruta: el agricultor cobra una mierda y el intermediario se forra… Así está montado el negocio.

El caso es que estos días estoy enviando el citado Cuaderno número 7, que lleva por título: “El bardo Corónix y sus crónicas rimadas”. Espero, si lo recibes, que lo disfrutes. Hoy hace un día, a ratos otoñal, por aquí por Labuerda. (2 de octubre de 2019)

 

.. Atardecer en Labuerda

El otoño acorta el día y alarga la noche. Antes de las siete de la tarde, si el viento es de Puerto, aunque no sea muy fuerte, baja la temperatura de manera considerable, sacudiendo las copas de los árboles y descolgando las primeras hojas amarillas. La luz del sol ilumina la Peña dorándola de una manera especial y el Cinca, tras esta larga sequía, culebrea con un caudal que produce tristeza. Los gatos echan una última mirada antes de retirarse a su escondite…; y todo emite señales de autenticidad y rara belleza. En Labuerda, en SobrarBElleza. (3 de octubre de 2019)

.. La España “espaldada”

Además de la España vacía o vaciada –y como consecuencia de ello- hablaríamos de la España espaldada. Primero se fueron las personas, luego llegó el silencio y, con el transcurrir del tiempo, cayeron inviernos y veranos, lluvias y nieblas, granizo y nieve, noches y días, vientos y humedades… Y las casas se fueron derrumbando y las calles se llenaron de escombros; crecieron las “barzas”, los “laitoneros”, “galabarderas” y “artos”… Hay una España vaciada que recupera algo de vida en verano o en  algunos momentos del año, pero hay una España espaldada que no tiene  ningún remedio, que está en el suelo y que nadie la va a levantar… , aunque desde las ruinas podamos contemplar los más hermoso paisajes o las montañas más admiradas… Las imágenes son de Muro de Bellos, en Sobrarbe, uno de los núcleos de la, muy triste, España espaldada; imágenes de esta misma tarde…(5 de octubre de 2019)

.. Almendrados…

Estamos almendrados, je, je. La naturaleza nos ha regalado una cosecha interesante de almendras. Y aquí estamos, un día sí y otro también, golpeando las almendreras, recogiendo el fruto con mantas y terminando la jornada con la faena de escoscar… A mí, desde luego, me trae recuerdos de infancia, cuando antes y después de cenar, nos reuníamos la familia entera a escoscar almendras, mientras había materia prima para hacerlo. Esas reuniones de trabajo colectivo, en las que participábamos los críos se repetían para escoscar nueces o desgranar judías secas, desgranar el panizo o triar las olivas… Buen momento para que los mayores hablaran de sus cosas y los zagales y zagalas escucháramos con atención chascarrillos e historias, cuentos y mazadas…Hoy, mientras nosotros trabajábamos, en lo alto ocurrían cosas vistosas: un amanecer de película, estelas de aviones confluyendo en el punto de fuga o buitres sobrevolándonos a la hora de comer… Hemos sudado vareando y recogiendo, pero hemos disfrutado del día… (9 de octubre de 2019)

 

.. Muy bonitos los cielos.

Muy bonitas las nubes.

Más bonitos los sábados

que los jodidos lunes.

Pero dicho lo antes dicho

y yendo a lo que interesa;

a ver si llega la lluvia

“pa” celebrar buena fiesta…

(12 de octubre de 2019)

***** 

.. El Gurrión sabe muy bien,

abrazado a una olivera,

que esas alas de papel

proceden de la madera…

(13 de octubre de 2019)

 

 .. Llimiana

 Esta mañana, nos hemos dado un respiro almendrado y nos hemos acercado hasta la población de Llimiana. Pequeña población, dentro de la comarca del Pallars Jussà, situada a casi 800 metros de altitud y que es como un balcón abierto hacia la Conca de Tremp. Desde allí se aprecia muy bien la cola del pequeño embalse de Terradets. Celebraban la Feria del “mostillo” (de vino, no de miel) y con esa excusa había muchos tenderetes y mucha gente. Llamaba la atención un espacio dedicado a los herreros, con varias fraguas y trabajo en directo haciendo diversos objetos de hierro forjado,que acaban luego en diferentes zonas del pueblo embelleciéndolo. Es un pueblo de trazado y aspecto medieval, en el que destaca la iglesia románica (finales del siglo XI) de Santa María de Llimiana, con un triple ábside, con arcos lombardos (los ábsides más grandes de una iglesia románica de Cataluña, dice el folleto que hemos cogido) y que se la conoce popularmente como Catedral de la Conca. La verdad es que hemos pasado un buen rato recorriendo calles viejas, haciendo fotos a escudos y trucadors y curioseando y comprando en los tenderetes. En el ayuntamiento se anunciaba una exposición de fotos sobre Kenia. Hemos entrado a verla y solo había una docena, muy buenas, eso sí. El autor andaba explicando a dos o tres personas anécdotas y curiosidades de su viaje (nueve días) y de las 35.000 fotos que hizo. Como ha comentado Mercè: “podría haber puesto unas cuantas más para que la expo no resultase tan raquítica…” Hemos comprado mostillo, xolís, queso y pan en el horno del pueblo y nos hemos vuelto a Figols a comer… Mañana, viajaremos a Labuerda, con los deberes hechos. (13 de octubre de 2019)

 

.. Nueva ceremonia de emboinamiento, contada por el bardo Corónix:

 Esta tarde en Albalate

han emboinado a Murillo:

el último de Aula Libre

que va del aula al retiro.

 

En ceremonia sencilla,

le han “calzado” una boina,

le han dedicado palabras

que merece y que le honran;

y José Luis Murillo es ahora

el sexto “aulero” emboinado.

En el valle de Benasque

estableció su “reinado”.

Allí impartió humanidad,

y fertilizó el magisterio

dejando una estela de luz

y muchos mensajes nuevos.

 

Con aires de buena gente

y esos cabellos tan blancos,

parece un ser protector

que ha llegado del espacio…

Será recordado siempre

por todo el alumnado

que vivió con él la escuela

y los quehaceres diarios.

En el seno de Aula Libre

guardarán bien su legado

y que tenga larga vida

todos le han deseado.

 

Álex, Pili y Sebastián,

Miguel, Pepe y Mariano;

Tomás, Teresa y Geles

y, por supuesto, Fernando

han hecho de acompañantes

del noble homenajeado.

Se han echado unas risas,

como en los tiempos pasados,

cada vez que se juntaban

por asuntos de trabajo…

 

Y cuando la tarde se iba

fundiendo en tonos grisáceos

con abrazos cariñosos

y besos en ambos lados,

cada cual, por donde vino,

dejó con pena el poblado.

No sin antes, proclamar

con silencio emocionado

que esta tarde en Albalate

Murillo ha sido emboinado.


 Y os lo cuenta con orgullo,

aquí, Corónix el bardo.

 (26 de octubre de 2019)

10/11/2019 15:29 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

“Indomable. Cuadernos de fútbol africano”, de Alberto Edjogo-Owono.

Indomable. Cuadernos de fútbol africano”, de Alberto Edjogo-Owono. Editorial Panenka, 2019 – 262 páginas. 

Y prólogo de Frédéric Kanouté: “… Desde la época colonial, muchos recursos naturales han salido de estas tierras hacia Europa. Animo a todos los hijos de la colonización a que devuelvan algo a África. (…) Allí no compites solo para ganar, compites para hacer feliz a la gente”. 

Quiero decir, para empezar, que he disfrutado leyendo este libro. Una mezcla equilibrada de anécdotas y sucesos futbolísticos con una visión sociopolítica de algunos países del contienen africano, especialmente desde sus respectivas independencias; del abuso colonial por parte de algunas naciones europeas que desangraron  los recursos y a los habitantes de la mayor parte del continente. Alberto organiza el libro en 14 capítulos, en los que relata acontecimientos futbolísticos, relacionados con las Copas de África o con los campeonatos del mundo: fases clasificatorias o fases finales. En África se viven las victorias con una alegría desbordada y las derrotas como una tragedia también desbordada; no hay término medio ni pausa para la reflexión y el sosiego. Además de esos catorce capítulos, Edjogo añade cuatro capítulos más –no numerados- relacionados con experiencias personales en sus apariciones futbolísticas con la selección de Guinea Ecuatorial y un preciso epílogo sobre “Las raíces africanas del éxito”.

Los 14 capítulos llevan estos títulos y subtítulos:

1.SUDÁFRICA (I). Mandela, el agitador de árboles. 2. EGIPTO. Ecos de la primavera árabe. 3. ZAMBIA. El fútbol africano tiene memoria. 4. MALI. Seydu Keita por la paz. 5. NIGERIA. Las “Super Águilas” vuelan alto. 6. TOGO. Sangre y petróleo. 7. CAMERÚN. El instinto del león. 8. ARGELIA. ¿Fútbol o religión? 9. SUDÁN DEL SUR. El hijo menor de la familia. 10. COSTA DE MARFIL. Más goles y menos armas. 11. R.D. DEL CONGO. El balón como propaganda del régimen. 12. GUINEA ECUATORIAL. Fútbol, ébola y helicópteros. 13. SUDÁFRICA (II). Senzo Meyiwa, el héroe caído. 14. SENEGAL. Un círculo que no se cierra.

Cada capítulo, después del título, contiene un aforismo, un pensamiento, digno de recogerse en esta reseña, porque es todo un principio filosófico o una reflexión de vida…:

“El árbol que se dobla, no se parte por muy fuerte que sople el viento”. “Cuando dos elefantes luchan, la hierba es la que sufre”. “Las huellas de las personas que caminan juntas jamás se borran”. “La constancia es un árbol de amargas raíces, pero de dulces frutos”. “Aquellos que llegan antes al río, encuentran el agua más limpia”. “Si no puedes resolver tus asuntos en paz, no podrás evitar la guerra”. “El león no pierde el sueño por la opinión de un rebaño de ovejas”. “El cazador de elefantes no se distrae disparando a los pájaros”. “Si puedes caminar, puedes  bailar. Si puedes hablar, puedes cantar”. “Si viajas solo irás rápido. Si vas bien acompañado llegarás lejos”. “Si alimentas al lobo durante el invierno, te devorará cuando llegue la primavera”. “Si crees que eres demasiado pequeño para hacer grandes cosas, prueba a dormir con un mosquito en una habitación cerrada”. “El depredador y la presa beben agua en el mismo río”. “Mientras los leones no tengan sus propios historiadores, las leyendas glorificarán una y otra vez al cazador”.

Y, añadimos los que Alberto coloca al inicio de sus cuatro experiencias personales: “Si no albergas enemigo en tu interior, ningún enemigo externo puede dañarte”. “Damos la vuelta al mundo buscando la felicidad, pero con el tiempo nos damos cuenta de que la felicidad reside donde está nuestra gente”. “Cuando baja la marea se ve claramente quién se estaba bañando desnudo”. “La unión del rebaño obliga al león a acostarse con el estómago vacío”.

La revista Panenka es de periodicidad mensual y sus contenidos, aunque relacionados con el fútbol, están lejos de los tópicos habituales de la prensa. Buscan otras informaciones, datos y reportajes, la mayor parte de las veces, sorprendentes y atractivos. Metidos ahora en esta labor editorial, de publicación de libros, a mi parecer, con éste han acertado de pleno. En él, descubrimos algunas de las pulsiones de un continente expoliado doblemente por parte de las “naciones civilizadas” de Europa: robo descarado de sus enormes recursos naturales y de su población durante siglos de abominable esclavitud… Ningún país de África ha conseguido grandes resultado en las copas del mundo de fútbol, pero algunas victorias europeas han sido posibles gracias a la intervención decisiva de jugadores de origen africano… Y lo mismo podríamos decir de las competiciones europeas a nivel de clubes. El potencial deportivo es ilimitado, pero la larga dependencia colonial hace que todos los países sean relativamente jóvenes (las independencias empiezan a generalizarse a partir de 1960) y que deban asentarse, pacificarse, democratizarse, liberarse de la codicia de multinacionales y gobiernos extranjeros y mejorar la organización interior para poder disponer de recursos con los que hacer frente a todas las necesidades. Este libro, muy recomendable, ofrece un análisis certero de una buena parte del continente africano y pone de manifiesto las dotes de analista y escritor de Alberto Edjogo.

09/11/2019 12:39 gurrion #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris