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gurrion

LARGA VIDA A LA POESÍA

Soy nerudiano, lorquiano, machadiano, hernandiano (y otros “anos”, además de Mariano). Poco capaz, a mis años, de memorizar sus palabras, pero muy dispuesto (gustosamente dispuesto) a leerlas a menudo.

Dice Pablo en su “Canto general”:

“A las tierras sin nombres y sin números
bajaba el viento desde otros dominios,
traía la lluvia hilos celestes,
y el dios de los altares impregnados
devolvía las flores y las vidas”.

Canta Federico en su “Canción otoñal”:

“Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
Y el dolor de mi tristeza
Va mojando los recuerdos
En la fuente de la idea”.

Sentencia Antonio en “Proverbios y cantares”:

“¿Dices que nada se crea?
Alfarero, a tus cacharros.
Haz tu copa y no te importe
Si no puedes hacer barro”.

“Poned atención:
un corazón solitario
no es un corazón”.

Grita Miguel en “Viento del pueblo”:

Sentado sobre los muertos
que se han callado en dos meses,
beso zapatos vacíos
y empuño rabiosamente
La mano del corazón
y el alma que lo mantiene.
Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene,
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre”.

Escuchemos la voz de los poetas, prestidigitadores de la palabra. Leerlos es mantenerlos vivos y recordarlos. No debemos olvidar que los cuatro murieron tras un golpe de estado que implantó una dictadura en su país. Pero no, aquí no van a aparecer los nombres de los odiosos e indecentes dictadores. Aquí sólo van a aparecer los nombres de los poetas: Pablo, Federico, Antonio, Miguel. Sus palabras siguen alumbrando nuestro camino, manteniendo joven nuestro corazón y llenando el futuro de esperanza. Larga vida a la poesía.

EL GURRION

Cuando empecé a escribir en este cuaderno virtual, debí de haber explicado el por qué del nombre elegido para nombrarlo: “Gurrion”. Como no lo hice entonces, lo hago ahora. En noviembre de 1980 publicamos en Labuerda el nº 0 de una modestísima revista que llamamos El Gurrion. Le pusimos ese nombre en honor al mote que nos daban a los labuerdenses nuestros vecinos comarcales: “gurriones de canalera” o “gurrions de canalera”. La revista la confeccionábamos con una vieja multicopista (que aunque termina como autopista, era mucho más lenta). Posteriormente fuimos mejorando la impresión, aumentando el número de páginas, diversificando el de colaboradores y colaboradoras, dándole un perfil comarcal, incorporando la fotografía como ilustración de los textos... Los procesos lógicos en este tipo de empresas que esforzadamente salen adelante por la cabezonería y el trabajo de unas pocas personas. Ahora mismo, una vez incubado, está en la “sala de partos” (es decir, la imprenta Coso de Fraga) el nº 97 de EL GURRION. Saldrá la semana próxima con 40 páginas y se distribuirá rápidamente entre los suscriptores y suscriptoras que lo reciben puntual y trimestralmente en sus domicilios. Hace por lo tanto 24 años que un pájaro de papel revolotea (“esbolarzia”) por los cielos de Sobrarbe, en los meses de febrero, mayo, agosto y noviembre. El próximo mes de agosto llegaremos al número 100, una meta soñada que se antojaba imposible y que ahora, salvo imponderables, parece fácil de conseguir. En el año 2005 cumpliremos también los 25 años ininterrumpidos publicando la citada revista. Nunca antes en Sobrarbe ocurrió algo parecido; hace años que somos la publicación más longeva y la que más números ha editado en la historia de la comarca. Tampoco hay que hacer más ruido, pero está bien señalarlo. Por todo ello, me pareció que debía seguir escribiendo en un espacio que me recordase aquel en el que vengo escribiendo todo ese tiempo y pensé en llamarle "Gurrion" a este cibernético blog.

Ayer estuve en Huesca con Mercè. Daniel y Ana (los hijos) tenían cita con algunas de sus aficiones. Daniel con el fútbol en categoría cadete y Ana con la música, pues actuaba la banda municipal en la que colabora. Paseamos por el Parque (siempre me trae recuerdos de mis años de estudiante en esa ciudad), llegamos hasta el monumento a Ramón Acín y hablamos del homenaje que le están preparando algunas personas para el próximo 12 de diciembre. Recorrimos algunas calles (además del pasacalles que hicimos con las bandas asistentes) y ascendiendo por el Coso. Ya en la calle Joaquín Costa, nº 2 nos dimos de bruces con el BAR EL GURRION. Anteayer me había llamado por teléfono Clemente Fumanal (natural de Labuerda, “gurrion” de pura cepa, amigo) para comunicármelo. Me llevé una gran alegría al ver un rótulo luminoso con ese nombre tan familiar para mi y que ha ocupado tantas horas de mi vida. Estuvimos departiendo con Lorenzo Fumanal, (el hijo de Clemente y dueño del negocio) y con el resto de la familia que por allí fueron llegando. Ojalá les vaya bien. A partir de ahora, los suscriptores de Huesca, podrán acudir con “El Gurrion” debajo del brazo a leerlo al bar El Gurrion y tomarse un quinto o un café mientras “Pasean por el Sobrarbe”.

Por cierto, y volviendo a la revista, los días 4, 5 y 6 de diciembre estaremos en la Feria del Libro Aragonés de Monzón, una cita que desde hace unos años se ha hecho obligada. Si os acercáis por allí, veréis un estand con el nombre de “EL GURRION – AULA LIBRE”. Allí estaremos enseñando lo que hacemos, saludando a los amigos y amigas que nos visitan cada año y sumándonos a esa fiesta de los libros, de la lectura y de la cultura que es la FLA de Monzón.

MOMENTOS ESCOLARES

1.- Ayer por la tarde, abandonamos el aula de clase y nos fuimos al encuentro del otoño. Bajamos al huerto escolar y estuvimos recorriendo con la vista y con las palabras los efectos de la estación. Saludamos al nogal solitario que aún conserva sus hojas compuestas y grandes(este año no nos ha dado nueces), pero que empiezan a oscurecerse y a arrugarse, preludio de una inevitable caída. Nos fijamos en la alfombra amarilla, anaranjada y rojiza que formaban las hojas lanceoladas del sorprendente melocotonero. Éste, ya casi desnudo del todo, nos reservaba esa sorpresa multicolor bajo sus ramas: una hoguera que salía del suelo. El olivo, en cambio, joven aún, en la otra esquina presumía de mantener completo su verde equipaje vegetal. Tuvimos la oportunidad de recoger algún tomate y alguna berenjena y de contemplar las malas hierbas muy crecidas y de recordar el refrán aquel que dice: “mala hierba, nunca muere”. Dos abejas revoloteaban por entre el corro de mirones provocando aspavientos y precauciones para evitar una posible y molesta picadura. Los gorriones y algunos estorninos nos miraban desde el tejado de uno de los edificios del colegio. Siempre que andamos trajinando por el huerto provocamos su curiosidad.
Después, recorrimos el patio de recreo observando y recogiendo hojas de morera, de ciprés, de pino, de olmo y de acacia. Unas simples, otras compuestas; unas en árboles de hoja perenne y otras en los de hoja caduca. Vimos de cerca los conos del ciprés y localizamos dónde se esconden las diminutas semillas que hacen posible su reproducción y las hermosas hojas compuestas de la acacia, llenas de sol, a juzgar por sus tonalidades verdiamarillas. Empleamos una hora y media en el recorrido y fue una clase de auténtico conocimiento del medio; una clase especial, de esas que –de vez en cuando- satisfacen mucho a los chicos.

2.- Hoy viernes, habíamos cambiado de registro y andábamos por los territorios más difusos del Máximo Común Divisor (m.c.d.) y del Mínimo Común Múltiplo (m.c.m.). Cansados ya de descomposiciones factoriales, de controlar exponentes y de otros cálculos, nos hemos puesto a pensar en otros significados para las siglas que estábamos manejando. El parón ha sido realmente fecundo y así nos hemos podido reír un rato imaginando que el m.c.m. pudiese significar Mariano Come Manzanas – Mariposas Comiendo Melocotones – Mañana Cogeré Melones – Marta Compró Margaritas – Melendi Canta Melodías y enterándonos además que Manolo Conoce Madrid...
Luego hemos hecho lo propio con el m.c.d., pensando que podría significar, por ejemplo, que María Cogió Diarrea – que Matemáticas Complican Destino – que Mañana Compraré Diez – que Miguel Comerá Dátiles y que Mamá Correrá Descalza...

3.- Para terminar de rematar la tarde y al hilo de las matemáticas y de algún chaval que quería salir a trabajar a la pizarra con el cuaderno, les he propuesto que pensaran en una situación un tanto surrealista: “pasearse por la calle arrastrando un cuaderno de matemáticas atado a una cuerda, como si se tratase de un perrillo faldero y pensar en que podrían decir algunas personas que, sentadas en bancos, vieran la escena”. Respuestas:

- ¡Me habrá sentado mal el vino!
- Tendré que dejar de fumar porque veo alucinaciones.
- ¿Será del riego?
- ¿Estaré soñando...?
- ¡Cada vez me estoy haciendo más viejo!
- ¡Cómo está la juventud de hoy día!
- ¿A ver si van a ser las gafas?

¡Y lo que nos hemos reído imaginando la situación y poniéndonos en la piel de los abueletes que veían al chaval tirando del cuaderno...!
El sol, a esas horas, empezaba a despedirse, incomodado por unas nubes que no le dejaban asomarse convenientemente. A pesar de eso, hemos reparado en que era viernes y que este día, cada semana, nos regala dos más de descanso y la oportunidad de ocupar parte de ese tiempo en leer un buen libro, comernos unas nueces, pasear por una arboleda y Mirar Con Mimo y curiosidad a nuestro alrededor.

FIGOLS DE TREMP

Es probable que este nombre no te diga mucho; tal vez nada. Se trata de un pueblo muy pequeño, a mitad de camino entre Pont de Montañana (Huesca) y Tremp (Lleida), en la comarca del Pallars Jussá. El pueblo está casi deshabitado, pero desde hace unos años, se están arreglando las casas e incluso se están haciendo algunas nuevas. En los fines de semana, puentes laborales y épocas vacacionales, cada vez acude más gente a ocupar su segunda residencia o a hospedarse en una hermosa casa de turismo rural.
Es el pueblo natal de Mercè y hoy hemos viajado hasta allí para pasar el día, rodeados de colores amarillos y del silencio. Hemos cogido “olibas” verdes y negras que arreglaremos para ir comiendo durante el año. Hay pocos árboles tan generosos como el olivo (la “olibera” aragonesa); sin hacerle nada, suele depositar amablemente en tus manos la cosecha anual para que lo “ordeñes” cuidadosamente y recojas su fruto sin problemas. Tanto Mercè como yo tenemos recuerdos de infancia relacionados con la recogida de la aceituna. Hacía más frío entonces. Se madrugaba y se soportaban escarchas memorables que dejaban las yemas de los dedos congeladas. Hacía falta hacer una hoguera y acercarse cada poco rato a calentarse; en ocasiones, cuando los olivos estaban cerca de la casa, se llenaba un “pozal” de cinc con ceniza y brasas del fogaril y se llevaba al campo para que la gente se fuera calentando los dedos.
También hemos recogido uvas en las parras. Se las hemos disputado valientemente a un enjambre de avispas, abejas y moscas gordas que formaban un coro amenazador de vibraciones sonoras. Valía la pena. A estas alturas de vendimia, cada grano de uva es una gota de miel y, aunque los racimos estaban picoteados y algunos granos convertidos en pasas, hemos llenado una caja (¡y los que nos hemos comido allí mismo hubieran llenado otra..., más pequeña, eso sí!).
Estar en Figols es volver a los orígenes. Tienes la era y el campo alrededor de la casa y los campos de los vecinos un poco más allá. El fogaril quema sarmientos de la última poda y trozos de leña de “olibera” arrancada hace tiempo. Los pequeños barrancos generan un sinuoso espacio de vegetación arbustiva: encinas, robles, arces, almeces, espinos, algún chopo... Algunos de ellos vistiendo unas tonalidades tan hermosas que no sabría describirlas. El silencio es casi total; Escasamente se escuchan los coches que pasan por la carretera, alejada de donde nos encontramos. Sólo los mirlos (las “tordas negras” de mi infancia) que llegan ruidosamente con sus vuelos rasantes para esconderse entre las zarzas, los pinzones (“pinchanes”) de vuelo acompasado y débil grito y el petirrojo (“papirroi”) que anuncia con sus intermitente canto que declina la tarde, nos acompañan. ¡Lástima de la temprana noche de noviembre! Su inminente llegada, en esta ocasión, es la señal de que debemos iniciar el camino de vuelta. La chimenea deja salir un débil hilo de humo, generado por las brasas semiapagadas y la llave chirría en la cerradura cuando le damos las dos vueltas necesarias para dejar la casa cerrada. El otoño es para vivirlo en los pueblos y nos pasamos la vida soñándolo.

UNA VISITA ESPECIAL

Hoy, 4 de noviembre, hemos recibido en la clase una visita especial. Dos profesores de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación de Huesca: Víctor J. Borroy y Rosa Tabernero han pasado un rato con nosotros. Al final, menos rato del que nos hubiera gustado, pero algo es algo.
Para mí, como maestro, esta visita tiene algo de reconocimiento y mucho de ánimo. Creo que es muy importante que quienes preparan a los futuros maestros y maestras pasen por las escuelas para ver qué se está haciendo o para calibrar las posibilidades de lo que se puede hacer. A eso se le llama sencillamente conectarse con la realidad. La realidad es lo que hay, pero no en el sentido estático e inmovilista del término. Conociendo la realidad podemos, si no nos gusta, hacer algo para modificarla o para cambiarla. Igualmente, es importante que algunos maestros y maestras acudan a las Facultades donde se forman a los “futuros” para aportar su experiencia y su mirada (como dice Víctor). Hablaba antes del ánimo. Es muy importante alimentarlo para mantenerlo alto, para capear todas las miserias que nos rodean y sobreponerse a zancadillas, menosprecios y otras invisibilidades con las que, en ocasiones, quieren condenarte. Con un ánimo alto y una ética indesmontable, no hay objetivo que se resista. El secreto es “caminar siempre hacia adelante con constancia”; ni un paso atrás y trabajar para que las acciones duren en el tiempo, para que no sean efímeras.
Bueno, además hemos hablado sin parar todo el tiempo disponible: primero, en el colegio viendo algunos materiales de trabajo y luego tomando una cerveza, sentados en un bar restaurante de la localidad. Habrá otras oportunidades y la posibilidad cierta de que vuelvan estos dos activos y comprometidos profesores, amigos ya y cómplices en la tarea de ofrecer horizontes más agradables y “nutritivos” a niños y niñas, a jóvenes y futuros maestros y maestras. Al final, Víctor y Rosa se han ido hacia Zaragoza y Mercè y yo nos hemos quedado a comer de restaurante, que también es un paso adelante...
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ÁRBOLES ENCENDIDOS

Guardo en la retina el esplendor del otoño en Ordesa. El pasado fin de semana anduve por Sobrarbe y aunque nevó en las alturas y llovió en cotas más bajas, pude apreciar esa sensación de fuego otoñal que nos regalan los árboles de hoja caduca: las hayas y los arces; los chopos y las moreras; el almez y los nogales ponen en estas fechas un punto luminoso en su inevitable decadencia otoñal. Perderán sus hojas, quedarán desnudos, pero ese oro vegetal que atisban nuestros ojos es un grito de despedida y un regalo para la sensibilidad.
Las cascadas de Arripas, del Estrecho o de la Cueva se mostraban con enorme fuerza... Desniveles que favorecían el lucimiento de un río Arazas pletórico de caudal. Las Gradas de Soaso blanqueaban de espuma y se ponían a juego con la nieve que flanqueaba el canal montañoso que conducía al circo del mismo nombre. Sólo un pero, la multitud de gente que nos dimos cita en ese día de final de octubre y en ese punto geográfico, ¡y eso que hacía mal tiempo! Caminábamos, casi en caravana. Era necesario sortear grupos de diez, doce personas continuamente... ¡Qué buena labor realizan los Parques Nacionales!, acude tanta gente hasta ellos, que garantizan que los espacios geográficos aledaños se conserven vírgenes, pues todo el mundo acude al mismo reclamo. En ese sentido, el establecimiento de esos espacios geográficos y naturales protegidos son la mejor salvaguarda del resto del paisaje.
Estuve en Labuerda, pero la lluvia persistente del lunes, día 1 de noviembre, me impidió acercarme con tranquilidad hasta la huerta y fotografíar algunas moreras. No he visto nunca árboles autóctonos tan amarillos como las moreras; emiten una extraña luz que me fascina y nunca las fotos igualan a la imagen que queda prendida en la retina, después de contemplarlas un rato.
El otoño se ha apoderado definitivamente del calendario y después de mucho remolonear, se ha presentado de improviso, retirándonos pronto a casa cada tarde para que, al calor de la estufa, del radiador de calefacción o del fogaril abramos un nuevo libro e invitemos a nuestra mente a realizar piruetas imaginativas con cada historia contada, con cada paisaje imaginado, con cada personaje que trata de decirnos algo nuevo e interesante.

LA LLUVIA Y EL OTOÑO

Parece que por fin, el tiempo se torna otoñal. La lluvia se derrama generosamente sobre la tierra y las temperaturas empiezan a parecerse a las que deben regir en este tiempo de finales de octubre. Anoche (día 27 de octubre), incluso las noticias parecían más amables: había un eclipse total de luna a eso de las tres de la madrugada; varios ministros europeos de Medio Ambiente daban positivo en contaminación en los análisis sanguíneos que les han ido haciendo (cuando menos, divertido); Varios filólogos catalanes descubren en Montserrat fragmentos en papiro de La Iliada; a Gustavo Martín Garzo le conceden el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y los equipos de Primera División de fútbol: Barça, Valencia, Zaragoza y Español son eliminados de la Copa del Rey, en la primera ronda y por equipos de Segunda o Segunda B.
En Albalate, a pesar de la lluvia y del eclipse, Pepe, Javier, Sebastián, Miguel, Pilar, Geles, Fernando y Mariano nos juntábamos para darle un empujoncito a la trayectoria de Aula Libre: una pequeña hoguera de ilusión a la que vamos alimentando periódicamente con buena leña para que no se apague. Hablamos, planificamos, discutimos, nos reímos (“Un día sin reírse es un día perdido”, me decía hoy una madre en el grupo de lectura). Además de los que estuvimos, sentimos la presencia de otras y otros, a los que al final el tiempo desapacible desanimó: Teresa, Lucía, Luis, Montse, Ángel, Reyes, Carmen, Sara, Ricardo, Emilio... Estamos demasiado desperdigados y el esfuerzo de viajar, después de todo el día en las clases, no es ninguna tontería. Una de las novedades de la reunión fue la presentación de un reportaje fotográfico realizado en las Jornadas de Colungo. El protagonista del mismo mostró unas dotes desconocidas para la pasarela, pero vamos a mantener su nombre en el “economato”, por seguridad. La otra novedad fue la presentación del libro “El hogar de la memoria”: un libro de recetas de cocina aportadas por los niños y niñas de los colegios de Chalamera, Ontiñena, Sena y Villanueva de Sijena. Al final de la larga reunión, una cena en Casa Santos vino a reparar el desgaste energético y el cansancio. Tenemos una nueva revista prácticamente preparada para llevar ala imprenta y pronto verá la luz el 4º ABCdario de la colección. Seguimos, pues, paso a paso, soñando, construyendo, dibujando algunos caminos e invitando a quien quiera a que los transite con nosotros y nosotras. Y aún somos maestros y maestras con expectativas de aprendizaje.

Noticias de domingo

Hay días que viendo y escuchando un noticiario televisivo o leyendo el periódico diario, aparecen varias noticias relacionadas, unidas por un extraño eje. Me ha pasado hoy domingo, día 24 de octubre. Esas noticias no me han causado precisamente satisfacción, más bien todo lo contrario. Las escribo para exorcizarlas... No sé si funcionará...

1.- Durao Barroso, el actual Presidente de la U.E. mantiene en su equipo de gobierno al amigo Buttiglione, aquel a quien le parece que la homosexualidad es pecado y que las mujeres están para tener hijos, acompañadas de un varón para protegerlos.

2.- Titular: “La religión es algo relevante en un 85% de los norteamericanos y tres de cada cuatro creen que el presidente debe tener “fuertes sentimientos” religiosos”. Con estos datos pueden entenderse algunas cosas del comportamiento de este país en el desequilibrio del mundo. Casi todos sus ciudadanos creen tener un dios en exclusiva y por supuesto, la mayoría piensa que "Dios está con América"... y nadie los llama fundamentalistas.

3.- Nicolás Sarkozy, ministro del gobierno francés y jefe de la derecha, sugiere en un libro que hay que dar más espacio al hecho religioso en Francia. ¡Lo que faltaba! Para un país en el que derecha e izquierda estaban de acuerdo, más o menos, en mantener la laicidad como un valor...

4.- Estamos en el siglo XXI y es evidente que hay un resurgimiento de los fundamentalismos de todo signo. Cuando eso ocurre en países donde la razón parecía que había triunfado, la cuestión se torna más preocupante... Los españoles, en cambio, hemos conseguido montar una corrida de toros en China. ¡Si es que somos unos fenómenos!, y encima los toreros no matan a los toros, ¡qué majos!, pero eso sí, les clavan las puyas desde los caballos, los banderillean y si se descuidan los rejonean como hacen en suelo patrio... Por cierto, y hablando de rejonear,un amigo mío asegura que leyó una pintada que decía: "Hoy es un buen día para rejonear obispos". Yo ni quito ni añado.