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EL LIVERPOOL NUNCA CAMINARÁ SOLO

Algún día tenía que ser. Hoy me apetece escribir y hablar de fútbol. No en vano, anoche, el Liverpool se clasificó una vez más para la final de la Liga de Campeones.

 

Uno, que anda ya alejado de vivir como un forofo los triunfos de un equipo determinado, disfruta de las aportaciones exquisitas, de las sutilezas que depara este deporte, en el que, como en todo en la vida, hay unos pocos artistas de primer orden. El famoso gol de Messi al Getafe, de hace unas jornadas, fue una obra de arte, no cabe duda. Con rapidez se le comparó con el de Maradona del Mundial de México; se hicieron montajes ingeniosos de imágenes y voz; se proyectaron los dos goles a la vez para poderlos comparar mejor... ¡Bueno, hay algunas diferencias que conviene tener presentes! Maradona marcó el gol en un Mundial de fútbol y, nada menos, que ante la selección de Inglaterra. Messi lo hizo en un partido de la Liga española al Getafe. Diego ya llegó a lo más alto; para sus miles y miles de incondicionales admiradores es DIosEGO Maradona. A Messi le queda mucho por hacer...

 Pero volvamos al Liverpool. Su estadio se llama Anfield y a la entrada del estadio una placa recuerda “This is Anfield”. Decía su más legendario entrenador (Bill Shankly) que esa placa “Está ahí para recordar a los nuestros para quién juegan y para recordar a los rivales, contra quién van a jugar”. Dice John Carlin, en artículo publicado en El Pais (11.3.07), tras eliminar el Liverpool al vigente campeón de la Champions:

  Como toda buena religión, el fútbol tiene su Vaticano, su Meca. Se llama Anfield, el estadio del Liverpool. Si alguien lo dudaba antes del partido del martes contra el Barcelona, ya no dudará más. No era necesario estar ahí. Con verlo por televisión era suficiente para entender lo que se vivió allá esa noche. Fue una experiencia trascendental, en el sentido auténtico de la palabra. Uno oía a aquellas 44.000 almas coreando el himno del Liverpool, You´ll never walk alone (Nunca caminarás solo) y sentía una ola de solidaridad con la humanidad, una conexión con el universo, más allá de las banalidades materiales o los problemas familiares”.

 En el mismo artículo, comenta Carlin que “los nuevos dueños del Liverpool, un par de multimillonarios norteamericanos bien mayores, presenciaron el partido desde el palco boquiabiertos. Tom Hicks y George Gillet son grandes amantes del deporte. Hicks tiene un equipo de béisbol y otro de hockey sobre hielo. Pero hasta la noche del martes no supieron lo que era el deporte de verdad, la grandeza del fútbol en su máxima expresión. “He visto muchos eventos deportivos en todo el mundo”, dijo Hicks al final del encuentro, “pero nada que se aproximara a esto”. “Nunca en mi vida”, dijo Gillet, “he visto u oído nada como esto”.

 Sigue Carlin: “Un par de días después del partido, comentaba un amigo vasco seguidor de la Real Sociedad, que todos los que nos consideramos devotos del fútbol deberíamos hacer una peregrinación a Anfield, al menos una vez en nuestras vidas”.

 

He recuperado fragmentos de este artículo porque, como decía al principio, el Liverpool dejó anoche sin final a uno de sus máximos rivales en Inglaterra, al todopoderoso Chelsea del multimillonario Abramovich. Anfield estaba hasta la bandera y el público no dejó de cantar en todo el encuentro (y eso que se alargó con media hora de prórroga y siete lanzamientos de penaltis). Al final, cuando ya la clasificación para otra final estaba asegurada y el Liverpool tendrá la posibilidad de luchar por su sexta copa de Europa, todo el estadio seguía en su sitio y miles de gargantas entonaban en la noche “Nunca caminarás solo” (You´ll never walk alone). Fue un momento de felicidad, realmente hermoso; me sentí “Red”, me sentí “Rojo” y deseo que, pase quien pase esta noche (y ojalá lo haga el Manchester) a la final, espero que el Liverpool vuelva a ser Campeón de Europa porque es un auténtico equipo, sin estrellas rutilantes que eclipsen esos otros detalles importantes que, algunas noches, convierten al fútbol en un deporte especial: impredecible, colectivo y solidario, brillante, artístico, fuerte, pasional e incluso romántico... Con lo bien que cantan los aficionados “reds” no me extraña que esa ciudad sea, a la postre, la cuna de los Beatles.

  P.D. 1.- Felicidades a Mercè que nació un 2 de mayo (nadie que nazca en un día histórico y revolucionario como éste, es cualquier cosa) y ya que hemos hablado de fútbol, hoy es también el cumpleaños de David Beckham a quien mucha gente conoce y que no les voy a presentar.

P.D. 2.- Hoy ha llegado Daniel de su viaje de estudios por las Canarias. Para redondear el asunto, llevaba puesta (y aún la lleva) una camiseta del Liverpool...

DÍA DEL LIBRO

  Aprovecho el envío-regalo que hace Rosa Serdio, de un poema para celebrar el Día del Libro, para escribir brevemente sobre esta efemérides, hilvanando cuatro ideas. En primer lugar, reproduzco el poema de Rosa para poderlo leer mañana en la escuela con nuestros tablets (si la conexión a Internet es posible, claro):

  “Para pasar este día / con alegría y humor / te daré una recetita / que me dijo don Ratón.Él es sabio y es alegre / porque vive en su rincón, / cerca de la Biblioteca, / donde roe inspiración.Sabe componer poemas, / cuenta cuentos a montón, / disfruta con las leyendas / ¡fisga en el ordenador!Sabe cantar mil canciones, / recita como un actor / en funciones que organiza / por la noche en el Salón.Para que seas como él / su receta me dejó:Ama siempre la lectura / y escribe más y mejor.Así, cada día que pase, / serás como un escritor / que antes de contarte cuentos / habrá leído mil dos.Todos los días del año / del libro los días son./ Si tú sabes darles vida, / ellos te darán su voz.” Ésta es la simple receta / del sabio amigo ratón. / Espero que la disfrutes / y hoy te pongas en acción.” (Rosa Serdio) 

  También recibo mensaje de José Antonio Camacho, desde Guadalajara. Él ha elegido un poema de Antonio Machado, con una fotografía de un paisaje de Castilla, sobre el que se cierne un nublado amenazante que le proporciona una extraña belleza:

  Son de abril las aguas mil. / Sopla el viento achubascado / y entre nublado y nublado, / hay trozos de cielo añil.Agua y sol. El iris brilla. / En una nube lejana, / zigzaguea / una centella amarilla.
La lluvia da en la ventana / y el cristal repiquetea.
A través de la neblina / que forma la lluvia fina, / se divisa un prado verde, / y un encinar se esfumina, / y una sierra gris se pierde.
Los hilos del aguacero/ sesgan las nacientes frondas, / y agitan las turbias ondas / en el remanso del Duero.
Lloviendo está en los habares / y en las pardas sementeras; / hay sol en los encinares, / charcos por las carreteras.
Lluvia y sol. Ya se obscurece / el campo, ya se ilumina; / allí un cerro desparece, / allá surge una colina.
Ya son claros, ya sombríos / los dispersos caseríos, / los lejanos torreones.
Hacia la sierra plomiza / van rodando en pelotones / nubes de guata y ceniza
”.

 Desde Santander, es Blanca Gutiérrez Morlote, quien también manda una fotografía de un libro semiabierto y el deseo de Feliz Día del Libro. 

Editado por el CIDE, con el slogan "Con-vive-con libros", hemos recibido esta semana pasada  un precioso libro apaisado, titulado "Biblioteca de libros fantásticos", de la titiritera, cuentista y educadora, Carmen Domech: una combinación de breves textos y de fotografías de objetos creados por Carmen en los que están presentes los libros o las palabras (muy difícil de explicar sin verlo... Y muy hermoso): "Las faldas de mi abuela, merengue y caramelo, frescos ríos de nata cuando me alisa el pelo. Érase que se era, mi abuela junto al fuego, el borde de su faldafrontera de mis sueños" - Anónimo.

Uno recibe estos regalos-recuerdo con alegría, porque siempre que se recibe una carta, una comunicación breve, una notita... (aunque sea electrónica), uno piensa que quien ha escrito esas líneas estaba pensado en nosotros y, aunque sólo sea por eso, el regalo ya es emotivo y valioso. 

Un libro, más otro libro y otro y otro forman una biblioteca: un lugar donde poder cultivar la imaginación y la sensibilidad; un espacio donde se han reunido millones de palabras, convertidas en frases, en versos, en historias que hacen un poco más grande el mundo y pueden ayudarte a soñar... En el Día del Libro, pensemos en las bibliotecas, también en las bibliotecas escolares que deberían ser (y que para algunos lo son) uno de los primeros centros culturales en la vida de las niñas y de los niños. 

Copio, para terminar, un párrafo del libro de Josefina Aldecora: “Historia de una maestra”: “Inicié lo que apenas me atrevía a llamar una biblioteca. Sobre un banco íbamos colocando los libros y periódicos que podíamos conseguir. Pocos, muy pocos, pero ya tenían su lugar especial en la clase. Me conmovía profundamente cuando uno de mis niños decía: ¿Puedo usar la biblioteca? Y le veía revisar ávidamente el montoncito de papel impreso que era un tesoro y sobre todo un símbolo de otros tesoros lejanos y difíciles de alcanzar”.

La primera biblioteca de aula que monté en 1982 se parecía mucho a la que describe Josefina Aldecoa en su libro, por eso guardo y he copiado ese párrafo.  

LIBRITOS PLEGABLES Y DESPLEGABLES (II)

La víspera de comenzar las pasadas vacaciones de Semana Santa, plegamos una hoja de Din-A 3 por barba (o por barbilla) para realizar un libro desplegable con carácter individual. No era necesario que los textos o los poemas fueran originales. El solo hecho de seleccionar, ordenar, copiar, completar, titular, ilustrar… era ya un trabajo considerado y considerable.

 

Tengo ahora, delante de mí, 19 de esos libritos; algunos son muy originales y sorprendentes. Santi, por ejemplo, lo ha titulado “¡Contraseñas poéticas! (Propuesta para recordar cuáles fueron las citas que una vez aprendí)”. Ha ordenado y copiado un gran número de citas poéticas (utilizadas como contraseñas matinales) de los dos últimos años, clasificadas por autores. Dice en la presentación: “Ésta es una recopilación de contraseñas que durante los dos últimos años he ido guardando. A través de la idea de mi profesor aprendemos, nosotros sus alumnos, citas literarias de diferentes autores del mundo”. Samara llama a su libro “Así somos”: “Este librito plegable está relacionado con unos niños, no unos niños cualquiera, sino con los de mi clase y sobre todo, con mi profesor Mariano”. Samara hace rimas sencillas con cada nombre e ilustra las páginas con dibujos sencillos y coloreados. Guillem titula su libro “Pirineos 2” y en la introducción deja claras sus intenciones: “Este libro pretende denunciar las cosas que están haciendo que los glaciares y la fauna desaparezcan. Dedico el libro a todo aquel que en su interior tiene sentimientos y amores cercanos al Pirineo, ¡vamos!, que lo aprecien y lo quieran, ya que ellos nunca lo destrozarían como hacen algunos “diablos” con la naturaleza”. Hace un repaso a distintas amenazas del mundo natural. Álex ha escogido el título de “Insectos y animales” y alterna las descripciones y las ilustraciones en color: mantis de Angola, hormiga león, cocodrilo marino, rinoceronte negro, flamenco,… son algunos de los animales descritos por el autor.

Mamíferos (Una propuesta para conocer y reflexionar sobre la importancia de los mamíferos en la naturaleza) es el título elegido por Sergio. Habla de doce animales y los dibuja. Dice en la presentación: “Tras un texto explicativo sobre su vida, aparecerá el mamífero. El resultado, creo, será satisfactorio. Hay frescura, imaginación y sentido del humor…” Fran olvidó titular su librito que es un bonito libro de poesías. Ha dibujado el título, ha copiado el poema, ha buscado una foto de su autor y ha escrito unas líneas biográficas de: Lorca, Alberti, Machado y Bécquer. El resultado una vistosa y original propuesta. Noelia ha escrito un precioso libro, titulado “Un poco de todo”. Dibuja y escribe sobre animales acuáticos, animales terrestres, hortalizas, frutales, aves, flores,… El resultado es muy colorido y vistoso. Faltaría una pequeña presentación para situar al lector o lectora. Es, de todos modos un buen trabajo. Yaiza ha optado por titularlo así: “El librito de rimas de mi familia” y dice en la presentación: “El librito que he hecho estos días de Semana Santa lo he elaborado con rimas sobre mis familiares, con sus nombres y apellidos. Yo sigo diciendo que es un placer hacer esto y me gustaría que lo hiciésemos más a menudo”. Nicusor lleva dos meses con nosotros, vino de Rumanía, pero también ha hecho su librito: “Mi padre es un trabajador. Cada día trabaja. Sábado y domingo se sienta en su cama para dormir. Mi madre le pregunta si quiere algo de comer. Yo estoy con mi madre en la cocina y le ayudo a hacer su trabajo de mujer: limpiar los vasos…”

 

Paula ha titulado su librito: “Refranes” y dice en la presentación: “Esta idea de hacer un librito me ha inspirado para recoger algunos antiguos refranes que se han quedado arrinconados y que la mayoría de las personas no usamos en nuestro lenguaje cotidiano”. Uno de los refranes que recoge dice: “Habla siempre que debas y calla siempre que puedas”. Andrea titula con un escueto “¿Qué?” y dice “Con este librito desplegable puedes pasar una tarde intentando adivinar unas cuantas adivinanzas, simplemente perder el tiempo…” El librito está muy trabajado: las adivinanzas están escritas en solapas que se levantan y debajo aparece dibujada la solución. Está hecho con mucha limpieza y cuidado. El librito de Tiffany se titula “Librito de contraseñas poéticas”. Dice su autora al comienzo: “Espero que disfrutéis de este maravilloso libro y que os guste tanto como a mí”. Creo que el libro hubiera mejorado mucho con ilustraciones más cuidadas, pero el trabajo es interesante. “Dedicatorias y chistes” es el título elegido por Roberta. Leemos, por ejemplo: “Suma la alegría, resta el dolor, multiplica la alegría, pero nunca dividas el amor” o un chiste que dice: “¿Sabes qué es una hipoteca? -¡Una discoteca para hipopótamos…”. Interesante trabajo de Roberta. El “Librito variado” de Silvia contiene poesías, contraseñas, adivinanzas, coplillas, chistes… Dice en la presentación “me han ayudado un poco para los acertijos y para alguna otra cosa”. La idea es buena; falta poner el nombre de los autores de los poemas y algo de ilustración, de color… Jesús escribe una historia que titula “Roland contra Hulk”. Dice en la presentación: “Esta es la historia de un príncipe que salía del reino con su caballo a una ciudad muy lejana y sucedían un montón de aventuras con su precioso caballo, hasta llegar a la ciudad encantada”. Faltarían ilustraciones.

Kamile escribe en la portada, a modo de título, “Mini librito nº 2” y dentro dice: “Esta especie de librito plegable y desplegable está dedicado a la poesía, a los dibujos, etc. Aquí lo tenéis, para leerlo, cantarlo y disfrutarlo”. En realidad está compuesto por formulillas para elegir (en lituano), contraseñas literarias, poemas sobre animales, dedicatorias… y mucho color. Gianluca ha titulado “La historia de una pequeña rana”. Dice en la presentación: “Hola, voy a contar la historia de una pequeña rana que nació en una gran charca. Contaré desde que era pequeña como u renacuajo hasta ser rana y contaré lo que pasa con su amor y también su triste vida”. Y eso es lo que hace en tres capítulos… “Varios tipos de árboles” es el título del librito de Iván: haya, laurel, olivo, castaño, madroño, avellano, higuera…Demasiado apretada la letra y ausencia de ilustraciones, de color, ¡tan necesario! Maika titula “Librito desplegable”, lo que no es un gran título, para ser sinceros. En él, su autora nos habla brevemente de sus animales favoritos: serpiente, cebra, caballo, gato, oveja, gallina…Desde aquí también, un recuerdo a ser más cuidadosa con la ortografía… Elena ha escrito y compuesto “Mis compañeros”. Es un libro precioso, lleno de dibujos cuidados y coloreados, con rimas dedicadas a todos los niños y niñas de la clase. Empieza con una poesía que dice: “Mis compañeros son especiales / nunca les había dado tanto valor / pero, ahora que me estoy haciendo grande, / los quiero con todo mi corazón. En la escuela nos enseñan / a todos saber respetar / no dejar a nadie de lado / para poder tener todos / una buena amistad. Si cumplimos estas normas / y las hacemos durar / conseguiremos un mundo / lleno de felicidad”.

 Y con esta poesía del librito de Elena, doy por finalizado este texto, con aportaciones colectivas, como se ha podido comprobar.

LAS CAJAS LECTORAS Y OTRAS COSILLAS

 1.- Ayer tuvo lugar el estreno mundial de las CAJAS LECTORAS. Hace meses que decidimos convertir diversas cajas de medicamentos, productos de cocina y otros menesteres en cajas decoradas con colores diversos. La intención última era colocar dentro de cada una de ellas una propuesta de lectura y que actuaran como “remedios” para distintas dolencias o carencias o necesidades... eran “autoprescriptivas” y abrían un camino divertido y creativo en esa aventura lúdica de la lectura. Teníamos el envase y ahora voy colocando el “medicamento”. Ayer las estrenamos en clase y por la tarde en Mequinenza.  Por ejemplo, hay una caja recomendada “Para esbozar una sonrisa cuando la mañana no ha sido precisamente memorable” (contiene una versión rimada del cuento de La Cenicienta escrita por Roald Dahl); otra está indicada “Para andar con cuidado por el bosque” (con una versión rimada del cuento de Caperucita Roja, escrita por Gabriela Mistral); otra se aconseja “Para aumentar el ritmo cardiaco” y esconde un poema de Neruda); una colección de “contraseñas poéticas” es lo que contiene la caja “Para corregir momentos de desánimo y apatía”; si alguien necesita algo “Para mejorar la pronunciación de las palabras”, encontrará una colección de trabalenguas... Los textos se presentan de diferentes maneras: como un puzzle que hay que montar antes de leer, plegados en acordeón, encuadernados en abanico, enrollados, plastificados... La oferta seguirá aumentando y procuraremos ir cambiando los contenidos. Ahí queda pues la idea y el inicio de un apasionante trabajo.  

2.- Ayer por la tarde, repetimos en Mequinenza. Bajamos las madres del Cuentacuentos: Rosa L., Rosa G., Nati, Fina y Mª Carmen (que se ocuparon de contar cuentos individualmente o colectivamente al alumnado de Infantil y al de Primero y Segundo Ciclo de Primaria) y quien esto suscribe que entretuvo al alumnado del Tercer Ciclo con diversas lecturas y algunas propuestas de escritura (esbozadas simplemente). A los chicos y chicas les gustó la idea de las Cajas Lectoras y rieron con los versos de la Cenicienta de Dahl. Dos horas seguidas, casi sin parar, con dos grupos diferentes, dan para lo que dan, pero ahí estuvimos saludando a los mequinenzanos y comprobando que están haciendo un buen trabajo de promoción lectora y de dinamización de la biblioteca escolar. Pili y Celia encarnan ese interés desmedido y voluntarioso por animar el encuentro con los libros que algunos maestros y maestras y algunas madres y unos pocos padres empujamos sin cesar y, en muchas ocasiones, en contra de la lógica.  

3.- Imagino, por otra parte, que al margen de las anticipaciones del Corte Inglés, ya por fin llegó la primavera a tu entorno (a pesar de las furibundas lluvias de tantos días). Al respecto, dicen algunos de mi clase que... 

Me gusta la primavera porque huele como ella.

Viene la primavera y yo voy cortando madera.

En primavera, cada día florece una pera.

Cuando llegue la primavera, pondré litros y litros, de agua, en la nevera.

Cuando llegue la primavera, me compraré una mochila nueva.

Cuando llega la primavera, hacemos natillas caseras.

Cuando pase la primavera, el techo de mi casa será de madera.

Mientras sea primavera, mi prima seguirá soltera.

Como ha llegado la primavera, guardo ya la sudadera.

En primavera, sale el agua a las nueve y media.

En la primavera, la sangre de todos se altera.

Si llega la primavera, me tumbaré sobre la hierba.

Un día de primavera, fue mi madre sin cartera.

Mientras es primavera, los colores de las flores nos alegran.

Mientras es primavera, está muy viva la naturaleza.

Al terminar la primavera, las golondrinas no vuelan por nuestras tierras.

 4.- Ya queda poco por decir. Desde el Seminario de Biblioteca y Literatura Infantil del cole estamos preparando algunos materiales-sorpresa para complementar el trabajo desarrollado bajo el lema: “Vivir, sentir, convivir”. Creemos que gustarán a chicos y chicas y a nosotros y nosotras también, porque el reto que nos marcamos a principio de curso habremos conseguido sacarlo adelante. Pero eso tiene que ser un poco sorpresa, así que no diremos nada nuevo ni nada más.     

VACACIONES DILUIDAS

 Navego entre la necesidad de escribir y la falta de ganas para hacerlo. A veces, el desánimo se hace excesivamente presente, incluso el último día de las vacaciones por la noche, cuando se supone que uno anda con las baterías cargadas.

Ya lo he dicho alguna vez; estoy en total desacuerdo con esta fórmula vacacional que nos han impuesto las autoridades educativas y los representantes de los padres en Aragón. Si alguien me pregunta, ya le explicaré las razones.

 Bueno, mañana empieza el tercer y último trimestre de este curso; un tiempo que habrá que digerir con dignidad, claro. Y como hablo de digestión y el aparato digestivo acaba en ano, se me ocurre un ABCDARIO DIGESTIVO (con palabras o expresiones que acaben en ano, ¡vaya!):

Americano – Banano – Carpesano – Decano – Enano – Fovano – Gusano – Habano – Italiano – Jacetano – Lozano – Mariano – Neperiano - Orensano – Pantano – Quirófano - Romano – Serrano – Temprano – Urano – Vegetariano – Xerezano – Yeclano – Zaragozano…

Con lo que queda demostrado, una vez más, que las soluciones alfabéticas son infinitas y que el humor ayuda a superar momentos críticos.

 De estas vacaciones (doblemente diluidas, porque ya pasaron, se esfumaron y porque ha llovido tanto y tantos días que se han diluido entre chaparrón y chaparrón, entre chubasquero y paraguas, entre la casa y el bar, haciendo fuego en el fogaril, comiendo pipas, jugando a cartas, viendo la tele…) me quedan algunos recuerdos muy agradables: un paseo por el monte con olor a humedad y con la posibilidad de contemplar los brotes primaverales en las matas de boj, las flores amarillas de las aliagas, blancas del espino y azuladas del romero; las lenguas de fuego que ascendían de la leña seca de olivera, un rato antes de convertirse en rojizas brasas; la niebla húmeda y fría ascendiendo por la ladera; las horas pasadas en mi refugio de Labuerda, rodeado de libros, revistas, papeles… (leyendo, escribiendo, ordenando y reordenando en una nueva vitrina que me he regalado, mientras Maná, Amaral, Sabina, Queen…ponían un fondo agradable de melodías y palabras).

Por el periódico sé que en la isla de Reunión un volcán siembra el pánico y la belleza salvaje de la lava ardiendo y de las fumarolas; que en Afganistán han muerto siete soldados de la OTAN; que en Bagdad han sido seis los muertos norteamericanos, pero no se contabilizan los iraquíes, como siempre; que los marinos británicos liberados por Irán venden su historia a la prensa y van a ganar una pasta; que en Euskadi sigue la confusión y un forcejeo que no nos merecemos; que el juicio sobre el 11-M sigue su curso; que los ayuntamientos y las autonomías se aferran al autobombo a pesar de estar prohibido por ley; que ayer se celebró el Día Internacional del Pueblo Gitano; que algunas ONGs no llevan una contabilidad transparente y que han cometido fraudes diversos; que los maestros en Argentina cobran una miseria y no tienen el más mínimo reconocimiento social; que una celebridad como Jerome Bruner  afirma que “Hay que evitar que los alumnos se aburran en las escuelas” (desafío con el que nos enfrentamos las maestras y maestros cada mañana); que aparece un libro recogiendo la historia de Radio Pirenaica; que unas monjas de León se llevaron a Toledo tres enormes tallas de gran valor artístico; que Fernando Alonso ganó el Gran Premio de Malaisia; España es eliminada por EE.UU. de la copa Davis de tenis; la Liga de fútbol de Primera División recobra toda su emoción…

 

Siempre pasa igual, haga buen tiempo o sea éste horroroso, estés donde estés, vayas donde vayas, cuando vuelves y te enchufas a la radio, a la tele o al periódico, ves que hay mucha gente que no ha cogido vacaciones y que ha estado haciendo de las suyas…

 Mañana es día de escuela, como decía más arriba; una oportunidad más para que, entre los chicos y yo, hagamos algo memorable.

EL LIBRO DE LOS ESCOLARES DE PLASENCIA DEL MONTE

Día 27 de marzo. Con motivo de la Semana de la Comunidad Educativa, se proyecta en el Palacio Montcada de Fraga el documental sobre MISIONES PEDAGÓGICAS, emitido hace unas fechas en La 2 de TVE. El advenimiento de la Segunda República, en 1931 pone en marcha este proyecto imaginado por Manuel Bartolomé Cossío, de llevar las inquietudes culturales y los derechos ciudadanos hasta las últimas aldeas de la geografía española. ¿Qué hubiera pasado en este país si aquella oportunidad no se hubiera malogrado con la sangrienta guerra civil y su posterior represión y retroceso? Es un documento-testimonio que conmueve.

Con posterioridad a la proyección (a la que asistimos muy pocas personas, lamentablemente), toma la palabra Víctor J. Borroy (profesor de la Escuela de Magisterio y Director del Museo Pedagógico de Aragón. Víctor es un hombre de verbo fácil y emotivo que conoce muy bien la historia de la educación aragonesa. Me regala un ejemplar de El Libro de los Escolares de Plasencia del Monte, editado por el citado Museo, con la colaboración del Ayuntamiento de Huesca y del Gobierno de Aragón. Es una edición facsímil del original, completado con las palabras introductorias de la Consejera Eva Almunia, del Director del Museo, Víctor Juan, de quien ha proporcionado el original, Elena Ruiz y del prologuista Fernando Jiménez.

 

  Día 28 de marzo. A las siete de la tarde, en la sede del Museo Pedagógico, en Huesca, se presenta la edición facsímil del libro citado. No puedo ir a Huesca a dicha presentación. No obstante, como yo ya lo tengo en mis manos, llego a clase por la mañana y dedico la primera hora a hablar del libro y a leer a los chicos y chicas algunos textos del mismo. Les explico quién fue el maestro (Simeón Omella) y la importancia del libro que tengo en las manos, escrito, impreso y encuadernado hace 71 años, nada menos. Un maestro capaz de escribir e imprimir en la propia escuela un libro de esas características (con ilustraciones en color) no podía ser un tipo normal; seguro que era un maestro excepcional, con un compromiso hacia su profesión totalmente especial y con una capacidad de trabajo poco común.

 Dice Jesús Sarasa (10 años): “Mi padre de mozo ha sido pastor en Bolea. Los amos comían pan blanco pero para los criados y pastores amasaban pan de cebada y de centeno. Se le llamaba pan moreno. Y para que no comieran tanto, les ponían los panes a secar al sol (...)”.

Dice José Mª Alagón (con 12 años): “Mi padre ha servido muchos años en casa de Borderías, al igual que mi abuelo. Antes iba la carne muy barata pero los jornales muy bajos. Mi padre de mozo mayor cobraba setenta céntimos diarios y un obrero de azada, lo mismo.Los pobres aun eran más pobres que ahora, pues si te quieres comer un pollo te lo comes, pero antes alguna sardina. Sólo comían bien los días de las votaciones.Ocho días antes de las votaciones, los ricos pagaban café, copa y puro todas las noches. (...)”.

En el libro encontramos textos libres imaginativos, pero también testimonios de cómo se vivían en el medio rural en la década de los treinta, noticias de las actividades desarrolladas en la escuela, investigaciones, noticias del mundo, corresponsales con quienes intercambian información, sucesos... O una nota, firmada por “El Maestro”: “Hay algunas madres que por ignorancia oponen resistencia a los baños de sol y agua, no enviando a los niños a la escuela las tardes que se practican. De cada 100 niños, 95 llevan el bacilo de la tisis y los quye crecen delgados y enfermizos, cuando son mayores, adquieren esta terrible enfermedad.Los baños de sol y agua, curan a los niños enfermos y hacen fuertes y robustos a los demás. Enviadlos con poca ropa, los días de baño de sol, martes y sábados”.

Podemos leer también un texto-noticia, titulado: “Donativo del Dr. Laguna”, que dice así: “Nos comunica D. Demetrio Laguna que ha enviado 450 pesetas por conducto de D. Jesús Salinero para que las entregue a nuestro maestro para fines educativos. Don Demetrio era un médico muy amigo de los niños. Cuantas excursiones realizamos siempre nos acompañaba y nos compraba dulces y postres. En Plasencia todos los vecinos lo recuerdan con gratitud. Le damos las gracias por haberse acordado de esta pobre escuela. Los escolares”.

El libro es una joya y un ejemplo claro del trabajo que realizaron algunos maestros para cambiar la escuela y para redimir de la miseria a las niñas y niños de una época; trabajo, compromiso y dedicación por el que fueron perseguidos, algunos asesinados y otros condenados al exilio.

 

 

Conocí El Libro de los Escolares de Plasencia del Monte a finales de la década de los setenta. Fue Elena Ruiz (maestra y amiga) quien me lo enseñó y me lo prestó en Canovelles (Barcelona), donde trabajábamos los dos. Lo cogí en mis manos, lo abrí, lo miré, lo leí y me quedé impresionado del contenido de los textos, de las ilustraciones, de la impresión, de la encuadernación... Fotocopié muchas páginas del mismo y las guardé como un tesoro. Años más tarde fui a trabajar a Fraga y conocí a Sebastián Gertrúdix; nos hicimos amigos y le enseñé las fotocopias y se quedó traspuesto (él que andaba detrás de la pedagogía Freinet, de repente tenía en sus manos una evidencia de lo que otro maestro había logrado, a través de aquella pedagogía, cuarenta años atrás). Sebastián siguió el rastro de Simeón y logró publicar un libro necesario que recupera la memoria y la dignidad para un Maestro: “Simeón Omella: el Maestro de Plasencia del Monte”.

 Les digo a mis alumnos que estoy muy feliz de poder tener en las manos ese libro y felicito y agradezco a Víctor Juan su empeño y sensibilidad para que las palabras de los niños de Plasencia del Monte, que habitaron el pueblo en los años treinta del pasado siglo, se recuperen y con ellas, el trabajo lleno de entrega y dignidad de su maestro. 

CON EL BLOG A TERUEL Y OTROS VIAJES

 

Viernes, 23 de marzo por la tarde. Salimos de Fraga con Mercè en dirección a Teruel capital. El viento sopla de costado con muchísima fuerza por la autopista que nos lleva a Zaragoza. Cuando estamos a 14 kilómetros de la capital aragonesa nos detenemos en caravana, debido a un accidente producido en la salida de la autopista hacia Huesca. Nuestro gozo en un pozo. Tardamos una hora larga en hacer un recorrido de cinco minutos, por lo que ya sabemos (con el tiempo que hemos perdido) que buena parte del viaje que nos queda lo haremos con noche cerrada. Antes de llegar a Cariñena, se interrumpe bruscamente la Autovía Mudéjar (la esperanza turolense de mejorar definitivamente las comunicaciones con la capital de Aragón). Nos detenemos en Daroca a estirar las piernas y tomar un café y seguimos viaje esperando llegar pronto a Calamocha (ya en la provincia de Teruel) para dejar definitivamente la carretera de dos direcciones y retomar la autovía. Los últimos 66 kilómetros del viaje discurren de nuevo por la Autovía Mudéjar y aparcamos delante del hotel cuando son ya las nueve de la noche, tras un recorrido de 306 kilómetros.

 En el comedor del hotel Isabel de Segura engullimos una cena reparadora y empezamos a digerir el cansancio. Asistimos a la entrada de unas cuarenta mujeres que deben tener una “cena de empresa” o algo parecido y que van acompañadas  de dos hombres con cara circunspecta (imaginamos que por la enorme desigualdad de número) y a continuación, por otra puerta entran una docena de mozos jóvenes y bien parecidos que rondan los dos metros de estatura y que provocan murmullos y comentarios entre el nutrido grupo de “comensalas” antes citado. Luego nos enteramos que son jugadores de voleibol procedentes de Gran Canaria. La noche es fría, se desaconseja el paseo nocturno y acudimos pronto a la habitación del hotel a realizar los pertinentes estiramientos de espalda.

 

 Sábado, 24 de marzo por la mañana. Tras levantarnos y desayunar, la cita, a las diez de la mañana es en el Centro del Profesorado y Recursos de Teruel. Participo en un curso en el que debo trabajar durante tres horas desarrollando el tema del fomento de la escritura en la escuela. Hablo de la “fabricación” de “libros libres”; del interés que tiene ir publicando periódicamente pequeños libritos que recojan algunas de las realizaciones del aula, tanto en prosa como en verso. Voy mostrando y explicando: “El libro de los nombres”, “Qué quieres ser de mayor”, “Y yo, ¿por qué me llamo así?”, “El sexto de caballería”, “El mar de Rafael”, “Cuentos Cortos de Cerdos”, “D de dragón”… En algunos de ellos se ofrecen unos cuantos pretextos para escribir, unas cuantas ideas de trabajo con las palabras para generar rimas, textos informativos o imaginativos; a veces, teñidos cuidadosamente con el sentido del humor.Tras una pausa para tomar un café, me dedico a hablar y a mostrar el blog (éste en el que lees este texto). Últimamente hay un mayor interés, por parte del profesorado, en conocer las posibilidades pedagógicas de esta herramienta. En el aula donde estamos, tenemos ordenador, cañón de vídeo y conexión a Internet, así que voy enseñándoles algunos textos y algunos comentarios del blog para que vayan viendo que es un sitio de lectura, de escritura, de correspondencia, de comunicación con autores y autoras de libros, de publicación de documentos de trabajo, de creatividad, de sorpresas… Y, sobre todo, un espacio electrónico que pueden utilizar los niños y las niñas de nuestros colegios para leer, reflexionar y escribir. Leo algunos textos, especialmente emotivos e intento también mostrar la variedad de contenidos que alberga. El profesorado asistente, tras tres horas y media de charla y exposición, se muestra satisfecho de lo visto y escuchado; así lo hacen saber con el aplauso final de despedida y las palabras agradecidas que pronuncian. Personalmente, me voy contento del trato recibido y de la atención y el interés prestados por el profesorado.

 Tras la comida y un rato necesario de descanso, iniciamos el viaje de vuelta. El día es soleado y ventoso, a la vez y la temperatura es baja. El viento, además, produce una sensación térmica un tanto desagradable. Nos resulta mucho más cómodo y menos incierto el viaje de vuelta, sin la amenaza de la noche. Esta vez, la parada la hacemos en Cariñena (aprovechando para comprar algunas botellas de vino) y en tres horas y media estamos de nuevo en Fraga, dispuestos a descansar de este apresurado viaje; especialmente Mercè que se ha metido, entre pecho y espalda, la bonita cifra de 612 kilómetros en 24 horas.Teruel es evidente que existe, pero sigue lejos de cualquier sitio. Si les terminan la autovía mencionada, se aproximarán significativamente al resto de Aragón y la ciudad y sus moradores saldrán muy beneficiados.

 P.D. Domingo, 25 de marzo por la tarde. Viajamos con Mercè hasta el pueblo de Alcampell. Habíamos pasado por dicho pueblo alguna vez, de viaje hacia otros lugares, pero nunca nos habíamos detenido. Esta tarde lo hemos hecho para ver jugar al Alcampell con la U.D. Fraga. Se enfrentaban los dos equipos que militan en la Preferente. Nuestro hijo Daniel había sido convocado por el entrenador del Fraga y podía debutar (siendo juvenil) con el primer equipo de la ciudad. Ha jugado los últimos seis minutos y hemos estado allí “su mamá y su papá” para alegrarnos con él y para celebrarlo. El Fraga ha ganado 2 a 4 y tiene más posibilidades de jugar el próximo año en Tercera División.

AULA DE CRISTAL

Pues eso, AULA DE CRISTAL: Viaje en autocar. Viernes fenomenal. Recinto ferial. Comida artificial. Trabajo natural. Sorpresa matinal. Ruido infernal. Diversión total... 

El pasado viernes viajamos toda la clase a Zaragoza: 20 niñas y niños, junto con Ana Pueyo y yo como maestros acompañantes. Estábamos invitados a visitar la Feria de AragónEduca 2007 y a dar clase en el AULA DE CRISTAL: un recinto transparente, dentro del recinto de la feria. De 11 a 12 teníamos el aula a nuestra disposición para hacer actividades de Biblioteca Escolar, según se leía en el programa.

 A tal efecto, había solicitado a Damián Bea (el “invitador”) poder disponer de algunos materiales: cinco pc-tablets; una docena de libros de poesía de diversos autores; media docena de atlas del mundo con índice toponímico y unos cuantos periódicos de distinta cabecera, editados ese día. 

Mi intención era desarrollar cuatro talleres (aunque no pudiéramos terminar la faena, porque presumía que estar en una feria iba a ser más un inconveniente que una ventaja para un trabajo concentrado). En los cuatro prescindíamos de libros de texto y desarrollábamos actividades que bien podríamos hacer en una biblioteca escolar, según este esquema:

  

-         Búsqueda informativa. Repertorio de búsqueda de informaciones variadas (expresada en una ficha con doce preguntas) usando los tablets y conectados a Internet.

 

-         La actualidad y la prensa. Lectura de una noticia relacionada con la introducción en diferentes lugares de España de especies animales y vegetales que han alterado gravemente algunos ecosistemas y trabajo de interpretación de la misma (El Pais, 11 de marzo de 2007).

 

-         Lectura de un clásico. Había seleccionado el primer capítulo de “Veinte mil leguas de viaje submarino” de Julio Verne, para usar los atlas y colocar en un mapamundi mudo los lugares geográficos nombrados y algunos puntos con coordenadas que se citan en el capítulo.

 -                Poesía. Disponíamos de una ficha de trabajo para que cada cual la completase una  vez que hubiese seleccionado un libro y un poema, de la muestra que teníamos a nuestra exposición...

 

Como suele ocurrir, una cosa es lo que uno planifica y otra lo que puede hacer. Al llegar al recinto y ver el aula, cambiamos de planes y en vez de poner en funcionamiento los cuatro talleres, hicimos dos grupos de diez personas, para empezar. Uno de ellos trabajaba con los tablets (dos niños por cada aparato) y el otro trabajaba con las poesías. Transcurrida algo más de media hora, los que trabajaban con tablets se pusieron a leer y desarrollar las actividades de la noticia y los que habían estado metidos entre poemas, buscaron información con los tablets. Nos acompañaron (a Ana y a mí), Eva Ríos (maestra en Grisén y compañera nuestra en años anteriores) y Pepe López (maestro en Zaragoza, amigo desde hace años y compañero de Aula Libre).

 

Los chavales trabajaron hasta las doce y veinte pasadas, con concentración y ganas, indiferentes a la gente que continuamente deambulaba por la feria y por encima del ruido espectacular que debimos soportar, pues alguien decidió que ese aula de trabajo debía colocarse lo más cerca posible de un espacio entoldado con música a todo volumen que no cesó en toda la mañana ni un segundo (yo me acordaba de las fiestas de los pueblos, de la parada que hacían los músicos entre pieza y pieza, a veces a fumarse un cigarrillo y allí, en la famosa aula de cristal, –esa parada- la soñaba y la echaba en falta).  Finalizada la actividad comimos en el recinto y luego dimos a los chicos tiempo libre para que pudieran recorrer los pabellones y los stands y pudiesen llegar a sus casas llenos de bolsas con lápices, bolígrafos, calendarios, marcapáginas, libretitas y otros productos de propaganda que tanto abundan en todas las ferias, sea cual sea la temática.

 El día transcurrió sin más problemas y con una nueva experiencia acumulada. Como era viernes, aún no hemos podido hablar de la misma, pero ya este texto-resumen nos dará pie a la lectura, a la reflexión, a la rememoración y a la escritura de nuestras vivencias y opiniones y esta próxima semana deberemos terminar en clase lo que no pudimos acabar en el AULA DE CRISTAL: Regreso triunfal. Punto y final.