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FRÍO Y SOLEDAD

Ayer cerramos la puerta de la casa de Labuerda y regresamos al lugar de trabajo con el que teníamos hoy una cita ineludible. Hacía un frío de mil demonios, el coche estaba rebozado de escarcha y el ambiente gélido se apoderaba de uno a poco que permaneciese en la calle, inactivo.

 

Tuve un sentimiento de tristeza al girar la llave y sacarla de la puerta, al darme la vuelta y montar en el coche y durante un rato, iniciado ya el regreso, pensé en ello sin poderlo evitar: apagada la calefacción, bajadas las persianas y cerrados los postigos, el interior quedaba a oscuras y, poco a poco, recuperando la temperatura ambiente; es decir, poco más de cero grados centígrados.

 

A veces, cuando estoy sentado en mi silla y mesa de trabajo e, intermitentemente, miro hacia los muebles, hacia las paredes de la sala de trabajo, hacia los estantes de los libros, tengo la sensación de que los objetos cobran vida, de que la mirada de las personas que aparecen en las fotografías se torna más dulce, de que en los libros de los armarios y de las estanterías  palpitan las historias y pugnan los personajes por salir de su sueño profundo y se ofrecen para ser leídos y por tanto, resucitados… El calor de los radiadores, la luz de las bombillas o la que llega directamente del exterior por el balcón o las ventanas, la música que desafía con melodías y palabras al silencio y mi presencia crean esa sensación de que se anima lo inanimado; calor, luz, palabras y compañía parecen buenos ingredientes para vivir.

 

Me gusta pensar en ello, en que todo lo que me rodea, todo lo que guardo a mi alrededor en el “salón-estudio” donde me encuentro agradece mi presencia; a fin de cuentas, está allí porque yo lo compré como un recuerdo o lo rescaté de un abandono definitivo en el bosque o en un barranco; lo adquirí en una tienda de viejo o lo fotografié expresamente antes de que fuera destruido o poco después de haberlo descubierto; está allí porque es un libro leído y sus personajes ya tuvieron una oportunidad de vivir o porque sus formas caprichosas –caso de los fósiles- cautivaron mi atención durante unas cuantas excursiones; está allí acompañado, sin saberlo, por la persona que me lo regaló o como señal inequívoca de un viaje realizado; está allí como pieza de una colección más amplia o como testigo directo de un reconocimiento recibido; está allí porque fijaba un momento fugaz o porque es un eslabón que me une con otro tiempo… Para todos esos objetos he buscado un espacio agradable que, a su vez, haga agradable mi estancia en su compañía. Todo junto conforma una geografía de tamaño razonable que enmarca, de alguna manera, lo que uno es y lo que va haciendo.

 

Igual ocurre con el resto de la casa: todo se silencia, se detiene: nadie abrirá por un tiempo el cajón de los cubiertos; ninguna silla será separada de la mesa para que alguien descanse sobre ella; no se encenderá el fuego del hogar; los grifos permanecerán cerrados; la nevera no verá encenderse la luz interior y el hule de la mesa añorará las caricias diarias de la bayeta; las pinzas de la ropa seguirán todas juntas en el recipiente de mimbre blanco…

 

Por eso, en invierno, cuando se cierran las ventanas, se apaga la luz y también la calefacción, todo el interior de la casa se sumerge en la oscuridad, en el frío y la soledad y tengo la sensación de que esos objetos de mi entorno de trabajo, de lectura, de reflexión…, entran en una situación desfavorable; siento que sienten el frío y que se entristecen con la obligada soledad y que les gustaría sentirse iluminados más de vez en cuando. Desde la distancia, evoco esa situación y, como decía, hay en mí un asomo de tristeza.

 

No sólo las bajas temperaturas son responsables del frío, también la soledad obligada y el silencio que se deriva deben producir esa sensación. Lo experimento en Labuerda desde hace muchos años. En mi pueblo, hay calles que en los meses invernales están permanentemente desiertas, que no es posible entablar una conversación con nadie, simplemente porque todas las casas que las jalonan están cerradas. Me cuesta poco recordar la vida treinta años atrás y poner cara a las personas que vivían en cada casa: en ésta, un matrimonio de avanzada edad; en la siguiente seis personas: la abuela, los padres y tres hijos que acabaron emigrando a la ciudad; en la otra los padres con un hijo; en otra un matrimonio hoy fallecido… y así sucesivamente. Hoy, recorro las puertas con la mirada y levanto un acta desoladora: ésta sólo se abre para las fiestas; ésta otra un mes en verano; la siguiente lleva ya diez años cerrada; en esta otra, sólo algún fin de semana y unos días en verano… Recorrer algunos rincones de Labuerda en invierno es duplicar la sensación de frío: el atmosférico, lógico y razonable por la estación en la que estamos y otro tanto como consecuencia de la soledad y el espeso silencio que allí se respira.

 

A más de cien kilómetros de distancia de esos parajes de infancia, de esos lugares donde uno empezó a curtir la piel, a descubrir algunos significados de la vida, donde fraguó las primeras amistades y despertó a los primeros amores; a más de cien kilómetros de esa geografía amarilla, construida a base de recuerdos, pero actualizada con cada visita, con cada estancia vacacional, evoco estas sensaciones de silencio, frío y soledad.

 

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(Abro paréntesis). Las imágenes que llegan de Gaza y los testimonios extraoficiales que leemos en Internet producen cortantes escalofríos. Lo siento, no logro entender nada, como decía al final del post anterior. La única salida es el diálogo y las potencias mundiales y los líderes responsables de las mismas, deberían obligar a las partes a sentarse a negociar: ni un muerto más, ni una ocupación de tierras que alargue el conflicto, no más muros, no más lanzamientos de proyectiles… No se puede permitir que en el siglo XXI se produzcan matanzas de esta índole como si no pasara nada, en ninguna parte del mundo. No hemos aprendido nada de tanta barbarie como nos ha legado la historia. Resulta vergonzosa la doble moral permanente para juzgar determinadas actuaciones y resulta vergonzoso el comercio de armas, un negocio para algunos y la sentencia de muerte para otros.

ALGUNAS REFLEXIONES AL CAMBIAR DE AÑO

Hemos visto acabar un año y comenzar otro. En realidad, nada nuevo para quienes acumulamos ya más de medio centenar de ellos. El último mes, de éste que se va, ha sido un mes frío de verdad. Aquí en Labuerda, hemos pasado una semana durilla. Primero fue la nieve…, que tanta alegría produce como silencio deja. Ver nevar, desde el interior de la casa caliente, es un espectáculo bonito. Lo malo son las consecuencias que se derivan y en las que uno no piensa en primera instancia: las calles se vuelven intransitables, si se hiela todavía son más intransitables, el frío se apodera del ambiente, la humedad se generaliza… Si no es necesario salir a trabajar, no hay problema, te quedas en casa haciendo fuego, comiendo y bebiendo y ¡ya puede venir invierno nevado! Pero para quien debe desplazarse pronto por la mañana a otra localidad, a su lugar de trabajo, temiendo alguna placa de hielo o quien debe atender a su ganadería o quien vive del turismo rural y espera que los posibles clientes no se vean desanimados por las informaciones meteorológicas de las televisiones, etc. la cosa se torna algo menos amable e idílica. No obstante, como el espectáculo del paisaje nevado es algo grandioso y especial, uno no puede evitar salir de casa, armado de paraguas y cámara fotográfica (y bien arropado) para disparar fotografías a buen ritmo. Me gusta fijarme en las ramas de los árboles, inclinadas bajo el peso de la nieve que sutilmente se ha ido depositando sobre cada rama, sobre cada hoja; me gusta fotografiar las pisadas que quedan detrás de uno, cuando ha hollado un espacio virgen totalmente blanco… Me gusta, cuando ya ha dejado de nevar y el sol alumbra el mundo, hacer fotografías de paisajes despejados y, a la vez, tomar instantáneas de detalles pequeños que voy descubriendo, a medida que me desplazo por la orilla del río o del barranco, por las huertas, etc.

 

Y después de la nieve vino la lluvia. El cielo se mantuvo cubierto y aunque la lluvia no era intensa, era claramente disuasoria para objetivos de paseo, caminata y exploración de los alrededores. Vuelta por tanto a lo dicho para la nieve: quietos en casa y leña al hogar (y gasoil en la caldera, claro). Como alternativa a la cutre y destructiva programación televisiva, la lectura es entonces el mejor medio (o uno de los mejores) de pasar el tiempo. Localizas un libro interesante y te instalas en el rincón adecuado de la casa para pasar allí unas horas sumergido en las páginas del libro que sostienes en las manos. ¡Por fin, después de que la velocidad del tiempo durante el curso escolar, te deje pocos huecos para acometer un libro con continuidad, el tiempo atmosférico exterior, frío y desapacible, se torna aliado de los afanes lectores y proporciona la coartada perfecta para practicar la lectura con placidez y horas por delante. En mi caso “Esperando el cierzo” de mi antiguo profesor Angel Conte quien te lleva a hacer una incursión en el Aragón del siglo XVI y las tremendas vicisitudes personales que debe vivir Marién de Alcolea, en medio de una desatada guerra religiosa, donde la Inquisición celebra festivamente los aberrentes, crueles y salvajes autos de fe; “El escarabajo de oro y otros cuentos” de Edgar Allan Poe; el duro recuerdo de algo que vivimos en la distancia, como fue el cerco de Sarajevo, de la mano de Steven Galloway en “El violonchelista de Sarajevo”, en el que nos descubre la tragedia de la vida cotidiana en una ciudad abandonada de todos y asediada por un ejército renegado que pretende destruirla; “Otros colores” del nobel turco Orhan Pamuk, con reflexiones más amables sobre literatura, sobre oriente y occidente, sobre recuerdos de infancia y juventud… Un libro de fragmentos que se lee con placer porque está escrito por un autor que domina el oficio, que muestra un notable sentido del humor y que procede de una región sugerente de la geografía y de la geopolítica mundiales.

 

Todo eso alternado con la lectura de la prensa diaria, de suplementos guardados para mejor ocasión y de lecturas sueltas, ojeando un nuevo libro que han enviado para la biblioteca de Labuerda y que debo registrar o de aquellos que fueron comprados recientemente o se recibieron regalados y para los que no había habido tiempo aún de abrirlos y echarles un vistazo… En mi refugio, paso muchas horas revolviendo papeles, reordenando, leyendo y releyendo cosas breves, escuchando mis músicas preferidas de fondo. Aquí en el salón-estudio de la casa de Labuerda, lo que en otro tiempo fue un granero que guardaba la cosecha anual de cereales (pero en el que también se colgaban, de las puntas clavadas en los maderos del techo, una selección de uvas negras y blancas o buena parte del mondongo de cada año), ahora también tiene una finalidad parecida, aunque lo que guarda actualmente no es alimento para el cuerpo. Los armarios, vitrinas, estanterías… ofrecen objetos que reconstruyen algunas actividades y momentos del pasado, fotografías que son jirones biográficos de la familia, libros, revistas… de todo tipo que aguardan a ser abiertos y desvelar su sorprendente contenido… Libros que he leído y otros que, probablemente, no lea nunca, pero que ojeo de cuando en vez para alimentar la posibilidad de hacerlo…

 

 

(Abro un paréntesis). En ese ambiente, estoy pasando estos días que despiden un año y dan paso al siguiente… Días necesarios para descansar del duro trimestre escolar. Por cierto, cada año resultan más largos los trimestres y cada vez entiendo menos ese afán de las autoridades educativas de recortar los periodos de vacaciones al máximo… Este año, sin ir más lejos, trabajamos hasta un martes al mediodía (23 de diciembre) y regresaremos un jueves (8 de enero). Hace unos años, hubieran sido impensables tales apreturas y, o las hubiéramos empezado antes o las hubiéramos acabado más tarde… Y todo por la maldita conciliación (de la que podríamos hablar algún día para ver quién la promueve y a quién beneficia). Nada raro, por otra parte, cuando ya hace tiempo que se instauró un sistema de discusión y participación en el que quienes estamos todo el día con los chavales somos los que menos contamos a la hora de tomar decisiones de ese tipo. Desde hace tiempo, y no creo que para bien, los maestros que trabajamos directamente con los chicos y chicas (cuando yo me hice maestro, pensábamos que esa era la función principal, y prácticamente única, de esa profesión), somos quienes menos peso tenemos en las decisiones administrativas que nos atañen, se nos ningunea con asombrosa facilidad (ya desde los equipos directivos de los centros, cuando probado está que los colegios pueden funcionar perfectamente sin equipos directivos, pero no sin maestros y maestras) y no se nos tiene la consideración adecuada que nuestro trabajo merece…

 

(Abro un segundo paréntesis). No logro entender los niveles de crueldad de Israel. Desde luego no estoy con quienes mantienen la tesis de que Israel actúa en defensa propia, como si la existencia del muro infame, de los controles diarios en algunos pasos fronterizos y los caprichosos cierres de los mismos no son una agresión diaria hacia los palestinos… Como si la espectacular fuerza militar de la que hacen gala, con el patrocinio evidente de los EE.UU. no fuera un elemento amenazante permanente. ¡Dejémonos ya de majaderías! Resultado final, durante esta semana de bombardeos: por cada israelí muerto, 100 palestinos… Hamás será una organización terrorista, pero el ejército y el gobierno israelí no sé de dónde sacan la legitimidad moral para actuar de una manera tan bárbara y tan impune… Algún día habrá que revisar algunos conceptos y enfrentar cara a cara a quienes secuestran el significado de las palabras. Viendo las imágenes y leyendo las noticias sobre los acontecimientos en la franja o ratonera de Gaza siento una desazón profunda. No puedo entender tanta barbarie. Sé que en Israel hay colectivos que desprecian esas formas de actuar de su gobierno, pero también sabemos que la mayoría está por darles duro a los palestinos y que así no se va a solucionar el problema.

 

A pesar de todo esto, aprovechando este post del primer día del año 2009, quiero desear a todos y todas que seamos mejores personas en este nuevo año y que no nos falta la suerte ni la salud, que se sigan publicando buenos libros y que encontremos, sin excusas, tiempo para leer.

CINCO LOBITOS... TIENE EL RECUERDO

Acabamos de dar forma final, imprimir y repartir un nuevo “libro libre”. Se titula “Cinco lobitos… tiene el recuerdo” y se subtitula “Recopilación de algunos materiales de tradición oral que nos han contado nuestros padres y abuelos, relacionados con la infancia y las palabras”. En ese extenso subtítulo, queda ya explicado de qué va esta nueva publicación, de formato DINA-4 apaisado, de doce páginas, con rimas y cancioncillas, preferentemente, convenientemente ilustrada e impresa en papel reciclado.

 

Casi a mediados del pasado mes de septiembre, fallecía Ana Pelegrín: una mujer que recopiló e investigó, durante buena parte de su vida, el folklore oral infantil. Nos referimos a las palabras que acarician, a los juegos rimados, a las formulillas para elegir compañeros de juego, a las cancioncillas de comba, a los corros y nanas, a las rimas recitadas para hacernos reír, para hacernos comer, para enseñarnos a contar… En definitiva, a esa mezcla de voces y gestos con la que los padres comunican a sus hijos e hijas sus afectos y con la que empezamos a relacionarnos con nuestro semejantes compartiendo los juegos infantiles…

 

Ya en esas fechas de septiembre, hablamos de Ana y escribimos un “libro libre” colectivo, titulado: “En recuerdo de Ana Pelegrín”, (una parte del mismo se publicó en este blog). También entonces acordamos preguntar en casa a nuestros padres y abuelos por todo ese material de tradición oral, tan sugerente. Unos cuantos niños y niñas de la clase pusieron mucho empeño en la cuestión y aportaron interesantes muestras; otros percibieron ciertas dificultades, debido a la situación personal en la que se hallan que les impide entrevistarse con sus abuelos porque están en otro país. Intentamos, no obstante, que la lengua no fuera un obstáculo y que cada cual trajera ejemplos en su idioma materno. Por eso, en ese trabajo podemos encontrar ejemplos en castellano, catalán, árabe, búlgaro y gambiano (con algunas licencias, porque ha primado, por encima de la corrección ortográfica, el deseo de intercalar manifestaciones culturales, bien separadas geográficamente en origen).

 

Luego las cosas vienen como vienen, las urgencias cotidianas devoran la mayor parte del tiempo y la finalización de todo lo anterior va quedando para cuando haya un rato o para cuando haya un hueco. Ya lo hemos encontrado (el hueco) y aquí está un modesto nuevo “libro libre”. Se titula “CINCO LOBITOS… TIENE EL RECUERDO” y está escrito e ilustrado por buena parte de los niños y niñas de la clase de sexto A del CEIP Miguel Servet de Fraga. Con él damos por finalizado el primer trimestre del curso y nos felicitamos el nuevo año, esperando que nos traiga horizontes luminosos y amables que nos permitan mirar al futuro con ilusión y esperanza.

 

Y, a continuación, una selección de los contenidos de nuestra publicación:

 

 

Yo soy la viudita del conde Laurel / que quiero casarme y no encuentro con quién.

Si quieres casarte y no encuentras con quién / elige a tu gusto que aquí tienes quien.

Elijo a … por ser la más bella / la blanca azucena que adorna el jardín.

Aquí me arrodillo a los pies de mi amante / diciendo, diciendo feliz y constante:

Por darme una mano y darme la otra / y darte un besito y ponerte monja.

 

.. Rey, rey, rey cuántos años viviré, soy pequeña y no lo sé 1, 2, 3, 4,5…

(Canción de comba)

 

.. Papá, mamá, ¿con cuántos años me voy a casar?, con 1, 2, 3,4…

(Canción de comba)

 

.. Don Melitón tenía 3 gatos que los hacía bailar en un plato y por las noches les daba turrón. ¡Qué vivan los gatos de don Melitón!

(Canción de comba)

 

.. En la calle 24, una vieja mató un gato con la punta de un zapato. Pobre vieja, pobre gato, pobre punta del zapato

(Canción de manos)

 

.. El que a buen árbol se arrima, / buena sombra le cobija.

El que a buen árbol se arrima, / buen perro va y se le orina.

 

.. Si en febrero, febrea / y en marzo, marcea, / en abril cantalea.

 

.. La ventana de mi novia / está adornada con flores,

pero ella es la más bella, / que es la flor de mis amores.

 

.. Si quieres que yo te quiera / ha de ser con condición:

que lo tuyo ha de ser mío /  y lo mío tuyo no.

 

.. No hay sábado sin sol / ni doncella sin amor,

ni morena que no se case / ni moda que no se pase.

 

.. Al que madruga, / Dios le ayuda…

Uno que madrugó / una peseta se encontró,

pero más madrugó / el que la perdió.

 

.. Una i dos                                 

Sopa d´arròs                          

cullera i cullerot.

 

Se vénen al estanc

puros, a ral

per això li diuen

Estanco Nacional.

 

.. El cocherito leré, / me dijo anoche leré,

que si queria leré, / montar en cohe leré,

y yo le dije leré, / no quiero coche leré,

que me mareo leré.

 

.. La lejía del conejo / es la mejor lejía.

Se venden por todas partes / y en la cooperativa.

 

.. Cel rogenc, plutja o vent.

 

.. Jo sé una cançó, / de fil i cotó,

me menjo una figa / i tiro el peçó.

 

.. Fraga, ya no es Fraga, que Fraga es una ciudad, que han sacado los faroles y han puesto electricidad.

 

.. En Fraga ya no se habla ni de trenes ni pantanos, en Fraga solo se habla que vayan los higos caros.

 

.. Mucho quiero a San Ramón  / porque es santo sin corona,

pero más te quiero a ti / porque te llamas Ramona.

 

.. Quisiera ser tan alta como la luna , como la luna,

para ver los soldados de Cataluña. ¡Ay ay! de Cataluña, de Cataluña.

De Cataluña vengo de servir al rey, de servir al rey, de servir al rey,

con la licencia pagada de mi coronel, ¡ay ay! de mi coronel, de mi coronel.

 

.. Estava assentadeta al meu jardinet

i va vindre el meu novio i em va donar un beset.

dolent més que dolent, que te dirà la gent,

que diguin lo que vulguin, que jo ja estic content.

..........................................

P.D.: Hoy, al menos antiguamente, empezaba el invierno. El problema es que llevamos ya más de un mes pasando frío (incluso en casa, viendo cada tarde las nevadas caídas en otras partes del país, a través de la TV) y estamos ya muy cargaditos de invierno. Las que sí van a empezar esta próxima semana son las vacaciones navideñas. Y eso sí que es una buena noticia y una necesidad porque estamos todos muy cargaditos de tensión y con el depósito de energía bajo mínimos. Buen final de año y buen 2009, para quienes "gurrioneeis" por estas páginas.

 

HOY HE CUMPLIDO VEINTE AÑOS (II)

Continuación del trabajo anterior. Respuestas de algunos niños y niñas a esa hipótesis de futuro que les planteé…

 

.. “Hoy he cumplido veinte años y también me he sacado el carnet de conducir. Mis padres me regalarán un coche de segunda mano, pero será bonito. Empiezo un nuevo curso en la Universidad, donde estudio mecánica y también trabajo por las tardes. Mis amigos José Ramón y Óscar también van a la universidad. Cuando termine mis estudios, me quiero ir a vivir a Madrid”. (Óscar R.)

 

.. “Hoy he cumplido veinte años. Vivo en Barcelona, donde estoy estudiando en la Universidad de “La Salle” para ser fisioterapeuta. Me gusta mucho dar masajes, cuando tenía nueve años ya me gustaba. Hoy a mediodía he viajado a Fraga para ver a mis padres y para celebrar mi cumpleaños con la familia. Barcelona es muchísimo más grande que Fraga y tien más parques y museos para visitar, pero a mí me sigue gustando más Fraga. Mi hermano ya tiene 13 años y estudia tercero de ESO. De mayor quiere ser bombero o policía (¡Y pensar que de pequeño quería ser “gormiti atomic”!). Cuando he llegado a casa, me he sentido muy bien, todo estaba en orden y todos estaban allí. Me han regalado libros (me sigue gustando mucho leer), un móvil nuevo, etc.

Como me saqué el carnet de conducir hace dos años, tengo coche; es de segunda mano, pero que parece nuevo. Casi todos los fines de semana, voy a Fraga a ver a mis padres”. (Ainoa R.)

 

.. “Hoy he cumplido veinte años. Trabajo de piloto. Ya he viajado a China, EE.UU., Rusia, México. Trabajo mucho, pero me encanta pilotar. He aprendido a hablar un poco en los idiomas de los países a los que he viajado. Me pagan bien y voy a invitar a hacer un viaje en mi avión privado a Siu, Ainoha J., Óscar R., y Marina. Como tengo mucho dinero, he montado una fábrica de chucherías. Balcázar quiere trabajar allí y el próximo lunes le he dicho que puede comenzar. Hace poco me encntré con una chia que se llama Marina y los dos nos hicimos muy amigos. Nos gusta lo mismo así que le he dicho que si quiere ser la nueva jefa, así podremos estar más juntos… Soy muy feliz con ella a mi lado”. (José Ramón)

 

.. “Hoy, 16 de abril de 2017, he cumplido veinte años. Empecé estudiando para cocinero y ahora me va muy bien en un restaurante de Burgos, llamado “Carcedo”. Lo represento yo con mi madre y pongo a mi madre en esto porque me enseñó todo y me impulsó a hacerlo. Es uno de los restaurantes en los que hay mejor comida en Burgos (aunque esté mal que yo lo diga). También tengo la casa cerca de allí. Me gusta ser cocinero porque no te ve nadie, sólo los camareros y las camareras.

Me gusta una chica llamada María y salgo con ella. Es alta, con ojos verdes y pelo rojo. Tengo amistades con ella; vivimos juntos, dentro de poco nos pelearemos, pero siempre nos juntamos otra vez. De mi vida, lo que menos me gusta son los sábados y domingos porque también trabajo”. (Pablo)

 

.. “Hoy es un día muy especial para mí. ¡Por fin he cumplido veinte años! Estoy estudiando para ser veterinaria y de momento me va muy bien. Estudio en Barcelona y vivo en un pisito con dos amigas de la Universidad: Ana y María. Los fines de semana voy a visitar a mis padres a Fraga, donde montaré mi clínica veterinaria. No sé nada de mis amigas de infancia.

Cuando voy los fines de semana a Fraga veo a mi ex - tutor Mariano, que tanto nos enseñó, y hablamos alguna vez. Él me dice que está bien y me pregunta que qué tal me van los estudios. Yo le digo que muy bien y que me alegro mucho de verlo.

Me gustaría volver a ver a mis ex – compañeras de primaria; me traen muchísimos recuerdos que nunca olvidaré, claro que mis amigas de ahora también son majas”. (Marina)

 

.. “Hoy he cumplido 20 años. Soy de Ucrania. Creo que mi país es horroroso porque hay mucha gente mala y a los trabajadores les dan poco dinero. Mi hermano acaba de cumplir diez años y le gusta pasear conmigo. Trabajo de dependienta en”Simpli” y trabajo 8 horas al día. Tengo el carnet de conducir y vivo con mis padres. Mi madre me pregunta que cuándo voy a tener un novio, pero yo le digo que lo voy a tener. Le pregunto que por qué cree que a los veinte años hay que tener un novio o una novia. No estoy contenta de tener esta edad, pero estoy contenta de tener una familia”. (Violeta)

 

.. “He cumplido veinte años. Estoy estudiando en la Universidad de Zaragoza la carrera para ser profesor. Me iba mal, pero he recuperado un poco, aunque es el primer año así que no tiene por qué irme muy bien. Voy a celebrar mi fiesta en la discoteca de Fraga, la discoteca 135. Tengo una novia rubia y de ojos azules, muy guapa, llamada Teresa. Tiene 20 años, igual que yo. Me estoy sacando el carnet de coche y el de moto también.

Con mi novia, cuando me case, iremos a Londres, a ver el Palacio de Buckingham y muchas cosas más.

Cuando termine de estudiar miraré a ver si me cogen en el colegio Miguel Servet de Fraga. Estudiando, he conocido a mucha gente que  ahora son mis amigos. Por cierto, durante la carrera de profesor he estado investigando una escritura antigua encontrada en una mina en un pueblo. No sé cuándo terminaré la investigación, pero no tengo prisa”. (Javier)

 

.. “Hoy he cumplido veinte años. Estoy estudiando en la Universidad de Barcelona. Para poder pagar la ropa, la comida, la pensión… trabajo por las tardes ayudando a una anciana y en otro sitio ordeno los libros en una biblioteca. Algunas veces salgo con mis amigas de compras.

La Universidad cuesta mucho, pero la de Barcelona es preciosa, por dentro y por fuera, donde hay una gran zona de césped para tumbarte, estudiar o dormir la siesta. Tengo una habitación en la residencia en la que estoy con varias compañeras”. (Imane)

 

.. “Hoy he cumplido veinte años. Estoy en Barcelona y voy a clase a la Universidad “La Salle”. Hoy es 19 de mayo, así que es mi cumpleaños y me voy a celebrarlo a Uruguay, con una amiga que se llama Yanina Pamela. Iremos a las termas a celebrarlo, pero terminaremos con una fiesta en la casa de Yanina. Espero que sea un día bonito. Pasado mañana, mi amiga me acompañará al aeropuerto para volver a Barcelona…” (Judit)

 

.. “Hoy he cumplido veinte años. Estoy casado y soy futbolista. Soy fantásticamente artista. Soy feo pero hago monadas porque como chuches y mando dinero a mis amigos. Rapeo con J.R. Nuestro manager es Óscar Balcázar; nuestro cocinero, Pablo y hay un pueblo que se llama “SIU”. Cuando tenga cuarenta años quiero ser espía, 007… “Soy Siu Bond, sí, Bond. Mando este mensaje a la clase de Mariano”. (Siu, evidentemente)

 

HOY HE CUMPLIDO VEINTE AÑOS (I)

Hace unos días, les propuse a los chicos que hicieran un pensamiento a medio plazo y celebrasen su vigésimo cumpleaños. Que intentasen escribir y describir qué piensan que estarían haciendo a esa edad. No es fácil hablar del futuro en presente, pero les pareció un reto singular y curioso y, con mayor o menor amplitud y fortuna, todos y todas aportaron un texto. Ésta que sigue es una selección de fragmentos de esa hipótesis de futuro sobre la que reflexionaron:

 

.. Hoy he cumplido veinte años. Lo he celebrado con gran parte de los amigos de la infancia, yendo a comer a un restaurante, ya que nací a las 14´30 horas. Al llegar a mi casa, sitio donde vivo con mi madre, me he llevado una sorpresa al ver que algunos familiares estaban allí. Me han dicho que bajara un momento al garaje y al abrir la puerta, allí estaba el coche que me gustaba. ¡Por fin tengo coche nuevo! Estoy de cocinero en Bilbao, en un restaurante. Me fascina ver que a la gente le gusta tanto mi comida. También me fascina cómo es la gente de Bilbao.

Cuando puedo voy un fin de semana a mi antiguo hogar, donde vive mi madre y entonces hago yo la comida. Estoy viviendo mis veinte años con intensidad. Bueno, lo importante es vivir el momento porque el mañana es lo que importa…” (Julen)

 

.. Hoy he cumplido veinte años. Ahora vivo en Barcelona. Estudio en la U.P.C. (Universidad Politécnica de Cataluña). Vivo con mi hermana Alba en la calle Vía Augusta. Desde pequeño he querido ser muchas cosas: médico o algo por el estilo; ingeniero; biólogo marino; después escritor y, al final, me quedé en telecomunicaciones. Desde pequeño me ha gustado dibujar; a veces las editoriales me llaman para que ilustre un libro.

Viajo rodeado de teléfonos móviles con ondas electromagnéticas. Inventamos por inventar algunas cosas raras, como un aparcacoches: un aparato que te dice dónde tienes que aparcar, según lo largo de tu coche… Los ordenadores son todos táctiles, ya ha desaparecido el teclado, ¡increíble!

Los fines de semana bajo a Fraga a ver a mi familia. Mi hermana ya es aparejadora, dibuja planos, construye casas… Ya soy tío; mi hermano ha tenido un hijo. Al principio no me lo imaginaba como padre, pero luego me fui acostumbrando.

Aún me acuerdo de la contraseña poética que nos ponía nuestro profesor en quinto y sexto de primaria. Después de haberle dado un repaso a mi vida, me voy a celebrar que cumplo veinte años”. (Marc)

 

.. “Hoy cumplo veinte años y lo celebro con mis amigas y mis amigos. Como soy actriz, ayer estuve trabajando en la película que estamos terminando. Mañana empiezo una nueva en la que haré el papel de una profesora que da clase de matemáticas, lengua y alguna otra asignatura… He cambiado de coche otra vez y estoy feliz. Vivo con mi familia, pero voy mucho a Barcelona a casa de dos amigas, porque es allí donde trabajo como actriz…” (Gyuzel)

 

.. Hoy cumplo veinte años. Vivo en Barcelona y vivo con mi novio Josué. Dentro de un año, en 2018, me casaré con él, si no pasa nada.

Estudiamos los dos en la misma Universidad. Los lunes, miércoles y viernes, a partir de las 21 horas trabajo de camarera. Los sábados cuido a unos niños de cinco años. ¡Es que hay crisis!

Me imagino cada día cómo será mi boda. Estoy muy emocionada. He invitado a mucha gente; sobre todo, a mi familia. Me gusta mucho cómo llevo la vida; no puedo ser más feliz”. (Jessica)

 

.. “Hoy he cumplido veinte años y ahora trabajo de banquero. Ser banquero es un buen trabajo y yo quería serlo desde que tenía 11 años. He terminado los estudios y, como un amigo de Castellón me dijo que era un trabajo fácil, pues ahí estoy. Yo trabajo porque siempre he deseado ir a Port Aventura y así, si trabajo, podré ganar dinero y podré ir. ¡Ah!, yo también trabajo para ser feliz.” (Felipe)

 

.. “Hoy he cumplido veinte años y me han montado una fiesta que “paqué”. Cuando he llegado de la Univesidad, nada más entrar en el comedor, todos han gritado “¡sorpresa!”. Estaba toda mi familia y me lo he pasado genial con ellos.

La vida me va bastante bien: mis amigas son las mejores; con mi novio me va bastante bien y ahora estoy estudiando para ser profesora porque me encanta salir a la pizarra y poderles explicar a un montón de niños cosas que no saben y que todos te escuchen…

También soy tía, porque mi hermano ya es papá, ha tenido dos nenas y las dos son muy bonicas (como su tía, vamos). Me estoy sacando el carnet de conducir y ¿sabéis una cosa?, Óscar Balcázar, el que iba conmigo a clase se ha casado, nos invitó a su boda y nos lo pasamos muy bien”. (Isabel)

 

.. “Hoy he cumplido veinte años, porque hoy es 28 de julio y ahora estoy estudiando en Barcelona para ser profesora. En el piso vivo con Ainoha Jodar, una compañera que es de Fraga y estudiaba también la primaria conmigo. Detrás de mi calle, vive Marina, otra compañera de primaria que estudia veterinaria. Con Ainoha vamos juntas a clase por la mañana. Por la tarde, vamos a la biblioteca y allí leemos, hacemos faena, buscamos información. También viene Marina con nosotras.

El año pasado me saqué el carnet de conducir y ahora estoy ahorrando para comprarme un coche.

El año que vienbe tendré que hacer prácticas y ya sé donde me ha tocado, en el colegio Miguel Servet, en la clase de 6º, con el profesor Mariano Coronas Cabrero, que justo fue mi profesor en 5º y 6º. Con él, según me han dicho, haremos lo que hacíamos cuando yo era pequeña, ¡qué divertido!. Hoy ha venido a visitarme parte de mi familia y mi primo me ha hecho un dibujo muy bonito”. (Alba)

 

.. “Hoy es el día más feliz de mi vida, porque por fin, he cumplido veinte años. Estoy estudiando en Barcelona y vivo con algunas de mis amigas: Alba, Marina, Marc, Judit. Vamos todos a la misma clase, nos lo pasamos muy bien juntos y somos amigos inseparables.

Ser independiente es muy divertido y más si estás con tus amigos más queridos y los que te apoyan. Tengo que reconocer que echo de menos a mis padres que, ahora precisamente, están de vacaciones en Canarias. Hoy han venido a visitarme algunas amigas de mis tiempos de primaria en el Miguel Servet y esta noche voy a dar una fiesta para volver a estar juntas otra vez porque las quiero mucho a todas”. (Ainoha J.)

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EL NÚMERO 113 DE EL GURRIÓN Y EL PREMIO FÉLIX DE AZARA

Cuando se cumplían 28 años desde que el primer “gurrión” tomó la forma de un puñado de hojas impresas y grapadas, ha visto la luz el número 113. No es necesario repetir que cuando se inició esta modesta aventura, nadie daba un duro por la continuidad de la empresa, puesto que –entre otras cosas- había que salvar muchos problemas, generar compromisos, adaptarse a los cambios, ampliar el número de páginas, romper los límites geográficos de lo local, conseguir suscriptores que hiciesen posible la publicación, mantener una regularidad estricta en la aparición de cada revista, encontrar personas que quisiesen escribir de manera desinteresada y continuada, etc.

 

Como pasa con cierta frecuencia, la realidad, una vez más ha superado a la ficción y 28 años después, EL GURRIÓN tiene una presencia gallarda: una treintena de personas participa en cada número, algunas de ellas mantienen un sólido compromiso con sus colaboraciones convertidas en secciones fijas, otras van apareciendo intermitentemente y envían sus escritos para verlos publicados en la revista, los suscriptores aportan la cantidad de dinero suficiente para hacer viable el proyecto (y también vamos consiguiendo algunas ayudas económicas de algunas instituciones que redondean el asunto), el número de páginas ha ido creciendo y estamos instalados en 48 (lo que supone casi 200 páginas anuales), la periodicidad se mantiene con rigurosidad: febrero, mayo, agosto y noviembre de cada año ven nacer un nuevo pajarico literario que revolotea por las manos y los ojos (un poco también por algunos corazones) de cada lector o lectora…

 

Ha coincidido la aparición de este número con la concesión de un nuevo reconocimiento que debe llenarnos de alegría. La Diputación Provincial de Huesca ha distinguido nuestro trabajo con el Primer Premio Félix de Azara, en el apartado de “Medios de comunicación social”. Un premio relacionado con nuestro compromiso de dar a conocer y de invitar a respetar nuestro patrimonio natural. Desde el principio, y más aún desde hace unos años, la revista publica fotografías (ya desde la portada) y artículos de autoría diversa que inciden en esa vertiente pedagógica de mostrar y enseñar a los lectores los valores naturales de Sobrarbe y la necesidad de tener un comportamiento respetuoso cuando recorremos valles y montes, pueblos y aldeas; cuando nos acercamos al cauce de un río o disfrutamos de la soledad de un ibón; cuando recorremos una senda alejada de núcleos habitados o cuando nos acercamos a ellos… La naturaleza es uno de los valores más sólidos de la comarca y su futuro dependerá en buena medida de que seamos capaces de ofrecer espacios humanizados con respeto, zonas vírgenes, parajes espectaculares y un amplio abecedario de pequeños rincones con magia… Muchos visitantes acuden a nuestro territorio buscando esos retazos de vida natural que ya se han perdido en otros sitios, que son la antítesis de la aglomeración ciudadana, del ruido industrial, de la contaminación fabril, de los ríos-cloaca incapaces de absorber tanto vertido… Seguiremos con ese compromiso con el mundo natural y aportaremos nuestro grano de arena a su conocimiento y difusión, pero también a la necesidad de ser respetuosos y proteger aquello que es más débil o está más amenazado. Este premio lo recibimos con alegría y sentimos que un nuevo reconocimiento nos fortalece. Agradecemos, desde aquí, a quienes formaron el jurado, que percibieran y premiaran los trabajos con perfiles medioambientales que aparecen publicados en EL GURRIÓN.

 

El caso es que ya está en manos de suscriptoras y suscriptores el número 113 de la revista, el último que hemos cocinado. Por orden de aparición, éstos serían los artículos más relevantes: El Paseo por el Sobrarbe nos lleva esta vez hasta el Puerto de la Pez, paso natural y concurrido en otro tiempo con Francia, de la mano de Victoria Trigo. José L. Polanco relata sus apreciaciones sobre un viaje a Guatemala, una buena manera de conocer aspectos de la reciente historia y de la actualidad de este hermoso y convulso país centroamericano. La sección “Y tú, ¿qué coleccionas?” nos descubre una de las aficiones de Miguel A. Pueyo, suscriptor y colaborador de la revista, que nos enseña su colección de “caganers”, muy propia para estas vísperas de las fiestas navideñas. Pedro Ayuso redacta un amplio y documentado informe sobre “Los pozos de la nieve y el hielo” en la comarca de Sobrarbe. Mariano Coronas escribe una sentida necrológica sobre su padre, fallecido el pasado mes de agosto y Luis Buisán reflexiona sobre las “Influencias del cine”. Carmen I. García realiza una emocionada incursión en la “Memoria histórica” y Mariano Coronas escribe sobre algunas actuaciones significativas en las pasadas fiestas: la actuación del Teatro de Robres, los partidos entres solteras y casadas y entre solteros y casados y sobre la actuación en la Plaza de La Ronda de Boltaña. Se habla de varias noticias sobre amigos y suscriptores: Jornadas micológicas de Sobrarbe, homenaje a Antonio Pla, etc. José Antonio de Juan ofrece una reflexión interesante sobre las bibliotecas destruidas con motivo de los enfrentamientos bélicos. Luc y Anny, desde Bélgica, nos ilustran sobre los relojes de sol de una manera minuciosa y nos explican cómo construyeron el que han colocado en una pared de su casa de Puyarruego. Ramón Bosch nos dibuja la fachada principal de la iglesia de San Lorién. Irene Abad habla esta vez de Pilar Sierco, una ainsetana que triunfa en el mundo del diseño. Gonzalo del Campo llama nuestra atención con un duro artículo hablando de la República Democrática del Congo y del coltán, un material que está creando serios problemas en el país. José Boyra nos trae algunas mazadas y Rosa Pardina dos libros comentados. Emilio Lanau habla desde el ayuntamiento y Mariano Coronas recuerda emocionadamente a Luis de Nau, compañero de quintas, fallecido también este pasado verano. En la última página hay una invitación a visitar los valles de Tabernés y de Biadós, sin lugar a dudas, dos “rincones con muchísima magia”. Súmenle a todo ello los correos electrónicos recibidos, la sección “Tras el muro”, la Galería de lectoras y lectores y algunas cosas más y tendrán ya un “gorrión” entero, con 48 páginas, listo para ser degustado con tranquilidad y para ser guardado y releído.

 

Al día siguiente de recoger la revista en la imprenta, el pensamiento está ya en el número 114; casi no da tiempo a saborear el recién nacido que ya hay que ir pensando en cómo darle forma al siguiente de la saga… ¡Y es que una revista es lo que tiene, que detrás de un número viene y otro y así sucesivamente, sin solución de continuidad! Desde esta herramienta también, hago una invitación a colaborar con nuestra revista para hacerla todavía más abierta, para consolidarla como un medio de comunicación alternativo que guarda entre sus páginas un trozo de la vida y de la reciente historia de las personas y de los paisajes de Sobrarbe.

 

Una revista que puedes leer en Internet, en la siguiente dirección:

 http://www.elgurrion.com

 

En la página principal encontrarás dos novedades, respecto de lo que ya se podían consultar: por un lado un pequeño documento donde se recogen algunas fechas de publicación de números “redondos”, así como los premios o reconocimientos recibidos y, por otra, una galería de fotos de las personas que nos van mandado las suyas con la revista en las manos, las mismas que aparecen en la sección “Galería de lectoras y lectores” pero esta vez en color.

Y nada más, posiblemente a mediados de enero estaremos en la gala de entrega de los premios Félix de Azara en la sede de la Diputación Provincial de Huesca y ya contaremos pormenores del acto en el próximo “gurrión” que, si no pasa nada extraño, saldrá en ese mes en el que ya busca la sombra el perro…

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P.D.: Y como siempre que hablo de “El Gurrión”, un saludo a la madre de Bill Gates por las veces que tengo que poner la “u” donde microsof word insiste en poner la “o”.

P.D. 2. Este fin de semana se celebra una edición más de la Feria del Libro Aragonés de Monzón. ¡Habrá que ir!

EL MES DE LA BIBLIOTECA ESCOLAR

Desde hace ya unos cuantos años, el mes de noviembre lo tomamos como una extensión natural del Día de la Biblioteca (24 de octubre) y a lo largo de ese tiempo, prolongamos la primera actividad del curso escolar, organizada desde la Biblioteca Escolar. Solemos tomarnos –también desde hace mucho tiempo- la organización y funcionamiento de la biblioteca con mucha naturalidad. Tratamos cada año de ofrecer novedades en la programación de las actividades y, aunque mantenemos un protocolo de actuación más o menos parecido (con objeto de rentabilizar personas y esfuerzos), siempre buscamos una variante novedosa que sorprenda o que permita pensar que estamos transitando un nuevo camino, no explorado hasta el momento.

Precisamente ese es el reto más atractivo, la posibilidad de abordar un tema nunca antes considerado y diseñar estrategias que incluyan la posibilidad de diseñar materiales nuevos o transitar caminos inexplorados hasta el momento… Si el reto es mirar con cuidado una amplia muestra de libros maravillosos o leer y reflexionar ante las propuestas humorísticas de dibujantes notables que alumbran viñetas críticas sobre –en este caso- el libro y la lectura, cumplimos ya con esas exigencias autoimpuestas y con esas expectativas.

 

Los caminos que conducen a la lectura, al aprecio de los libros como pequeños (o grandes) objetos que guardan en su interior mundos por descubrir, son variados y es conveniente recorrerlos en distintas direcciones, bajo diferentes excusas… La biblioteca escolar de un colegio puede ser un excelente lugar de encuentro habitual y estrecha relación entre las criaturas y los libros, por eso es conveniente explorar todas sus potencialidades y no dejar de animarla. Ningún lector o lectora suele transitar idénticos caminos para acercarse a los libros; unos vienen de casas con pequeñas bibliotecas familiares; otros están acostumbrados a ver a su padre y/o su madre leyendo con relativa o con mucha frecuencia; hay quien no ha visto nunca libros en su domicilio y tampoco ha podido almacenar imágenes de familiares leyendo libros, periódicos, revistas… En la biblioteca escolar pueden encontrar el ambiente adecuado para iniciarse, para descubrir, para tomar un libro y explorar su interior, realizando un viaje con la imaginación o a través de la adquisición de nuevos conocimientos.

 

EXPOSICIÓN DE VIÑETAS HUMORÍSTICAS

 

Durante el mes de noviembre, en la biblioteca escolar del CEIP Miguel Servet, hemos servido dos menús que abundaban en todo ello. Por un lado, hemos expuesto una colección propia de viñetas humorísticas sacadas de la prensa diaria, y referidas a los libros y la lectura. Todo ello, dispuesto en expositores acristalados y bajo el título de “Para la lectora y el lector, un poquito de humor…” La pretensión era proponer una mirada nueva y fresca hacia documentos especiales: una viñeta suele tener dibujos y textos breves. Esas viñetas no producen carcajadas; sí una sonrisa y ofrecen un guiño a la reflexión. El empleado de un casting de TV aparece por la puerta y se dirige a los aspirantes en los siguientes términos: “Buenos días a todos: para evitar esperas innecesarias, los que sepan leer y escribir pueden irse. Chas gracias”. En la Feria del Libro, un padre amenaza a su hijo de la siguiente manera: “¡Junior!, como no dejes de incordiar con el dichoso globo, te compro un libro…¡Y de cuentos!” o un personaje positivo exclama: “No seamos cenizos diciendo que 4 de cada 10 españoles no lee…¡Digamos que 6 de cada 10 españoles lee! ¡Aún somos más los que leemos que los que no leen!”… Los chicos y chicas mayores la visitaron con un pequeño dossier que orientaba un poco las miradas y las reflexiones, todo ello con la mediación de maestros y maestras…

 

MUESTRA DE LIBROS MARAVILLOSOS

 

Por otra parte, la sala de lectura se ha poblado con unos sesenta libros especiales; los hemos llamado “Libros maravillosos” porque se trata de ejemplares de diversos tamaños, variados grosores, curiosas formas… que al abrirlos, van ofreciéndonos vistosas sorpresas: casitas tridimensionales que se construyen mágicamente, bocas o fauces que se abren enseñando poderosas dentaduras, dinosaurios que toman forma amenazante, artilugios mecánicos que se ponen en funcionamiento moviendo una lengüeta, mosaicos que cambian de forma con solo estirar otra lengüeta, piratas y corsarios de aspecto fiero e inquietante … Son libros que es necesario manejar con cuidado por su fragilidad y que habitualmente están guardados para evitar roturas y “averías”. Durante una semana, hemos contado con el grupo de madres “cuentalibros” para enseñárnoslos, clase a clase, aprovechando el horario que cada aula tiene semanalmente en la biblioteca. Esto ha requerido, por parte de dichas madres, un esfuerzo especial porque han mostrado libros a dieciocho clases distintas: un día a las 9 de la mañana, otra sesión a las once y diez o de tres a cuatro de la tarde… Otro grupo de madres han trabajado duramente para pensar, diseñar y realizar materiales ornamentales que tuvieran también esa particularidad, que se pudieran mover, que niñas y niños pudieran tocar en sus visitas a la biblioteca y que permanecerán en la biblioteca largo tiempo.

 

La cenicienta”, “Alicia en el país de las maravillas”, “Los tres cerditos”, “El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza”, “Menos lobos”, “El gran oso que se tragó una mosca”, “¿Quién se puede esconder?”… fueron los títulos mostrados, acompañados de las palabras pronunciadas que fijan la atención, que enfocan las miradas y que provocan la sorpresa o la sonrisa. El resto, colocados en mesas, dentro de maletas…; unos abiertos otros cerrados, esperaban la llegada de niñas y niños para provocar miradas sorprendidas y para sentirse acariciados (alguno les habrá dado alguna caricia fuerte, sin duda); libros de cuentos tradicionales y libros de conocimiento que contenían sobres, bolsillos, cajitas, pergaminos… que almacenaban informaciones desconocidas, como era el caso de “Vampiros”, “Titanic”, “Egipto”, “Leonardo da Vinci”…

 

Un material delicado, pero muy atractivo, amasado con materiales básicos: formas, colores, texturas, palabras, historias, imaginación, sorpresa, fantasía… Al finalizar la visita, todo el alumnado recibía un díptico sensibilizador sobre la necesidad de usar la biblioteca y sus contenidos de una manera respetuosa y cuidadosa para alargar la vida de esos materiales colectivos que están a disposición de toda la comunidad escolar; en definitiva, generar un estímulo de respeto y buen uso de los bienes comunes, en consonancia con el eje actitudinal que este año se está trabajando en el centro.

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P.D.: El díptico nombrado y regalado a todo el profesorado y a todos los niños y niñas, contenía dos páginas interiores que animaban a acudir a la biblioteca (con un poemita ilustrado) y algunas sugerencias de buen uso en la contraportada del documento; concretamente éstas que siguen:

 

Una amiga o un amigo de la Biblioteca Escolar:

 

.. acude frecuentemente a esa instalación para mirar, leer o buscar información en alguno de sus documentos.

 

.. colabora con las personas responsables de la biblioteca para mantener el orden en las estanterías.

 

.. se lleva, prestados, aquellos documentos que le interesan y los trata con cuidado y delicadeza para no estropearlos.

 

.. guarda silencio en el interior para facilitar el estudio y la concentración que requiere la lectura.

 

.. pide información a bibliotecarias o bibliotecarios sobre todo aquello que necesita.

 

.. devuelve, en los plazos previstos, los materiales que tomó prestados para que otras niñas y niños puedan leerlos.

 

.. cuenta a sus amigas y amigos algunas de las sensaciones que experimentó con la lectura.

NOTICIAS, AVENTURA, LECTURA...

 

1.- A principios de este mes de noviembre (concretamente el día 2), encontré por casualidad una noticia en “el Periódico”, que me llamó la atención: “Hallado el campamento de ‘Robinson Crusoe”, decía el titular, enmarcado bajo el rótulo de la sección de “arqueología”. La recorté y la guardé, como hago con muchas otras. La semana pasada la recuperé y la trabajamos con el alumnado de sexto. Siempre es bueno atender a la actualidad, aunque ésta sea de noticias hasta cierto punto “marginales”, por llamarlas de alguna manera. El caso es que la noticia “se dejaba leer”, que no es poco para un periódico, por parte de chicos y chicas de 11 años.

 

No todos y todas conocían la historia de este personaje literario creado por Daniel Defoe (1660-1731), pero aún así les interesó con esos componentes de viaje, naufragio, aventura, soledad, apego a la vida, supervivencia… Decía la noticia que un equipo de arqueólogos había encontrado en una isla desierta del Pacífico las huellas del campamento del náufrago que inspiró a Defoe para crear el personaje de Robinson y escribir la novela; parece ser que se trataba de un marinero escocés, de nombre Alexander Selkirk (nombre y apellido que más hacen pensar en alguien ruso que escocés) del que consta que fue rescatado de ese islote, situado al oeste de Chile, en 1709… La isla, que se llamaba Aguas Buenas, fue rebautizada  posteriormente con el nombre de Robinson Crusoe.

 

Tras los comentarios suscitados por la lectura de la noticia, las aclaraciones solicitadas por los chicos, la localización geográfica de Chile y del Océano Pacífico, la búsqueda de información sobre el autor de la novela con los pc-tablets… cogí un ejemplar de “Robinson Crusoe”, (ediciones Auriga) guardado en nuestra biblioteca escolar y leí en voz alta el primer capítulo del libro. Robinson narra en primera persona sus peripecias y desde ese primer capítulo nos previene ya de la fuerza indomable del mar, del océano y de la dureza y riesgos de cada viaje a través de esa masa, casi infinita, de agua salada en movimiento. Ahora, en el “Cuaderno de aventuras bibliotecarias” de cada chico y chica de sexto está pegada esa noticia con una nota de lo que hicimos… Espero, además, que alguno o alguna sienta curiosidad por saber algo más de la obra de Defoe.

 

Los mares y los océanos siguen de actualidad y parece que vuelven viejas prácticas que parecían desterradas. Últimamente, las costas del Índico, a la altura de Somalia, se han convertido en zonas altamente peligrosas, no por los naufragios, sino por los secuestros de barcos, incluso superpetroleros cargados con dos millones de barriles de crudo (el Sirius Star, por ejemplo). Parece increíble, pero allí se encuentra un colectivo de gente que actúan como modernos y poderosos piratas que están sacando más rendimiento a sus asaltos y abordajes que el que sacaba el mismísimo Francis Drake, en el siglo XVI, asaltando posesiones o barcos de la armada española Los viejos piratas de pata de palo y parche en el ojo son unos angelitos al lado de estos comandos armados que navegan con lanchas rápidas y que disponen de armamento moderno…

 

Por otra parte, con una frecuencia aún mayor y con un dramatismo superior, asistimos a los viajes que realizan cientos de personas de regiones deprimidas del continente africano, tratando de llegar a las costas europeas con la esperanza de lograr mejores condiciones de vida. Subidos a una frágil e inestable patera no necesitan -para encontrarse cara a cara con la tragedia-, que los mares que navegan estén especialmente enfurecidos; sus “barcos” son tan precarios y están tan llenos de pasajeros que lo raro es que no acabe mal cada uno de esos viajes. No en vano, son muchos los que, con menos suerte que Robinson, dejan su vida en el intento y algunos probablemente, pagando un alto precio llegarán a un país habitado, pero en el que tendrán que empezar de nuevo, venciendo la soledad, el desconocimiento del idioma, el recelo que despiertan entre la población, el conseguir un trabajo mucho más duro que el sueldo que van a percibir…  o acabar viviendo de la caridad ajena o institucional.

 

¿Son “robinsones” cada una de las personas que consiguen llegar a estas “islas occidentales”? Salvando las distancias lógicas del tiempo, de las condiciones, de las situaciones geográficas y sociales… se le parecen y mucho. El mito de quien llega a un lugar desierto (o habitado, pero algo hostil) y debe comenzar de nuevo venciendo un amplio catálogo de adversidades, no ha desaparecido, sigue vivo y los medios de comunicación nos lo ofrecen cotidianamente en sus crónicas y noticiarios.

 

En nuestro planeta Tierra es posible que no quede ya ningún rincón por escrutar y esté todo descubierto, pero, según cómo y dónde miramos, nos damos de bruces con viejas prácticas que renacen, adaptadas a los tiempos, o con situaciones similares a las descritas –también hace mucho tiempo- por escritores y literatos. Hay muchos libros fascinantes que nos hablan del mar y de los descubrimientos pero hay, hoy día, relatos menos literarios, pero igual de sorprendentes; aventuras marítimas al filo de lo imposible, donde la vida se pone en juego; donde entran en juego –probablemente- los mismos o parecidos sentimientos que movieron en otro tiempo a realizar largos viajes, a romper la barrera de lo desconocido, a conocer o codiciar lo que otros tenían, a desafiar el peligro que anuncia cada tempestad o que se esconde tras el horizonte continuo… La vida y la literatura, en definitiva.

 

2.- Hablando de otras aventuras y de otras “costas”. Esta semana que agoniza, han llegado hasta las “costas” de Fraga una docena y media de cartitas desde Managua. Presuntamente vinieron en avión y continuaron viaje por carretera hasta llegar a nuestras manos. Responden a las que nosotros mandamos cuando el pasado curso terminaba. Ayer tarde las repartimos en clase y los chicos las fueron leyendo e intercambiando y luego hablamos, comentamos en voz alta algo de su contenido. Entre Nicaragua y España también se interpone el océano, el océano Atlántico, pero estas cartas son una manera de ponernos en comunicación gente de las dos orillas; son los barcos que, en viajes de ida y vuelta, cada cierto tiempo, entrelazan palabras y sentimientos. La correspondencia escolar provoca emociones, abre esperanzas, suscita curiosidad, nos hace pensar en los demás, sonreír ante lo que leemos o lo que queremos escribir y estira una suerte de amistad especial que traspasa geografías y distancias.

 

3.- También esta semana, recibí un sobre que procedía de las “costas” de Sevilla, concretamente de Mairena del Aljarafe (donde estuve dos días a primeros de septiembre). Charo Casasola es una de las maestras que estuvo en aquellas sesiones (su blog está enlazado con el mío) y me ha mandado un sobre con tres regalos: una publicación titulada “Cómics fabulosos”, con títulos como “La hormiga vanidosa”, “El cerdo y la araña” o “Aventura en la selva”; una guía de lectura sobre “Matilda”, el precioso libro de Roald Dahl y el número 0 de “Snorkel”, subtitulado “La revista del disparate”. Ésta última está llena de noticias fantásticas creadas por los chicos a partir de trozos de noticias que debían unir con la finalidad de crear algunas nuevas, divertidas y sorprendentes. Una vez creado el titular, los chicos desarrollan la noticia:  El hijo de la Pantera Rosa atropella a un fotógrafo”; “El hijo de la Pantera Rosa cumple hoy un año”, “Las tribus urbanas harán la guerra en los centros escolares”; “En el Palau la oposición hara la guerra por el hijo de la Pantera Rosa”; “Médicos y sindicatos quieren marear la perdiz; “Las tribus urbanas cumplen hoy un año”; “El pájaro de la felicidad atropella a un fotógrafo”… En el blog de Charo puedes encontrar estas noticias desarrolladas. Algunas de estas realizaciones han sido posibles, tal vez, por aquel viaje que hice en septiembre al Colegio Aljarafe y por la receptividad y ganas de trabajar de algunas personas como Charo.

 

Bueno, pues empecé con una noticia y he terminado con otras. Confieso que no sé cuál es más fantástica, la de “Robinson Crusoe” o las de la “Pantera Rosa”. Tú, ¿qué opinas?