Autor: Antón Castro
Querido amigo: Bienvenido a estos reinos cibernéticos de la palabra. En 1973, yo descubría a Pablo Neruda, "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" y "Crepusculario", y empezaba a enamorarme de una novia imaginaria llamada Albertina Rosa, o Albertina Acófar (tengo un precioso retrato suyo de madurez de Luis Poirot) que había paseado su modernidad y su frescura por Valparaíso. Allende, cuando éramos felices e indocumentados, era como un adalid imposible en medio del humo. Un abrazo.
Fecha: 17/09/2004 09:16.